miércoles, 9 de diciembre de 2015

ARIEL PEÑA, EN LATINOAMÉRICA, EL MARXISMO TAMBIÉN TIENE QUE IR AL BASURERO DE LA HISTORIA, DESDE COLOMBIA

La apabullante derrota electoral del  pasado 6 de diciembre que sufrió el  chavismo ( versión del marxismo en Venezuela) a manos  de la oposición de la Mesa de la  Unidad Democrática, quien alcanzo la mayoría calificada con un número de diputados por encima de 112,dejando al socialismo del siglo XXl en una absoluta minoría, se debe tomar como una analogía de la caída del muro de Berlín acaecida hace 26 años, en donde se  derrumbo  el “socialismo real” que esclavizo a Europa oriental durante varias décadas, a   lo anterior se agrega el triunfo  en Argentina de Mauricio Macri del partido Cambiemos que  es como el ariete de un efecto domino, que llevara a la región a mandar también a la basura de la historia al marxismo,    enemigo indudable  de la humanidad.

La desgracia Latinoamericana con el comunismo totalitario ha ido de la mano del sátrapa de  Fidel Castro, que antes morir  vera su obra criminal en ruinas, pues fue quien armo a 26 grupos terroristas marxistas en 13 países en la década de los sesenta del siglo pasado, patrocinado por la Unión Soviética, y ante   la caída del llamado campo socialista en el viejo continente, monto con Lula Da Silva el foro de Sao Pablo en 1990, para llevar a nuestros países  a una federación socialista en donde las naciones serian convertidas en provincias, por ello  Hugo Chávez en sus alucinaciones quería armar la Unión Soviética Latinoamericana usando a Venezuela  de punta de lanza.

A Lula Da Silva expresidente de Brasil y antiguo dirigente sindical, los pueblos latinoamericanos no lo podrán excusar jamás por haber creado con Fidel Castro el foro de Sao Pablo, para reverdecer al marxismo, porque en el abc del sindicalismo una de las primeras lecciones que aprenden los dirigentes es  acerca de la derrota indiscutible que sufrió  Karl Marx en la primera internacional de los trabajadores en el siglo XlX, en donde los obreros repudiaron sus tesis absolutistas por burocráticas e inhumanas, ya  que impulsaban una dictadura perpetua en contra de las masas, siendo  desde ese entonces el marxismo una patraña de engaño al proletariado, y quedando convertido con el tiempo en la organización genocida más grande que la humanidad ha conocido en toda la historia.

La nueva Asamblea Nacional venezolana que se instalara el próximo 5 de enero  y que será dirigida por la MUD, tiene importantes retos para buscar una apertura democrática, que le permita a la patria de Bolívar salir del abismo a donde fue  a parar por culpa del castrocomunismo, que convirtió a ese bello país en una colonia cubana, de ahí que el retiro de los asesores militares de la isla que están orientando  a organismo de inteligencia es una exigencia que se le debe hacer al gobierno de Maduro, también el desmantelamiento de los campamentos de las Farc y el Eln que se encuentran en territorio de Venezuela debe de ser una obligación para el gobierno, con la expulsión de los miembros de esas bandas armadas.

A lo anterior se le debe agregar la aprobación de la ley de amnistía para la liberación de los presos políticos, encabezados por Leopoldo López y el regreso de los exilados que tuvieron que salir del país perseguidos por el régimen, además como punto nodal  una reforma económica es de vital importancia ante la crisis humanitaria por la falta  de artículos de primera necesidad, que ha provocado el chavismo por impericia al haber destruido el aparo productivo, lo cual ha  hambreado a la población y conducido a un aumento de la pobreza  que no se conocía en  décadas.

También la Asamblea Nacional con la mayoría absoluta de la oposición, puede aprobar la convocatoria de una constituyente e impulsar el referendo revocatoria en un tiempo prudencial de acuerdo a la constitución en contra del Presidente Nicolás Maduro, porque los vientos de cambio soplan en Latinoamérica y el engaño comunista con el socialismo del siglo XXl hay que  desterrarlo de las mentes y los corazones del pueblo. Identificando claramente al marxismo como una  desgracia para las naciones, pero que se  oculta detrás de un falso bolivarianismo, indigenismo o progresismo, y a la vez utiliza el populismo como otro método para engañar, teniendo siempre los mismos resultados  de miseria y  represión en contra de las masas.

Con lo que paso en Venezuela el 6D, el gobierno de Colombia debe reflexionar sobre las implicaciones que dicho suceso tendrá en las negociaciones de la Habana, para la estabilidad  institucional, pues al cambiar el panorama político de un país cuyo gobierno es acompañante y  gestor de dichos  acuerdos, y que siempre ha estado inclinado a favor de las Farc, que es una  organización terrorista que menosprecia los principios democráticos por seguir los sofismas marxista, al gobierno de Santos le toca interpretar el mensaje del país vecino, que repudia el  sistema  comunista que es  el que quiere imponer la narcoguerrilla  en Colombia.

 Venezuela  durante  el gobierno de la camarilla chavista se le ha considerado como la autopista del narcotráfico, en cuyo gobierno se encuentra el cartel de soles que es socio  de las Farc en el negocio, por ello a la nueva Asamblea le corresponde limpiar la imagen de un país vilipendiado y escarnecido por las bandas narcotraficantes. Entonces al hacer el parangón entre la caída del muro de  Berlín en 1989 y los éxitos de la democracia liberal en Argentina y Venezuela en  2015, hay que afirmar sin temor  a ser desmentidos, que el esperpento marxista leninista tiene que ir nuevamente al basurero de la historia, ahora en Latinoamérica, porque su pestilencia no le puede seguir trayendo desgracias y sufrimientos a ningún pueblo.

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG

Colombia

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