viernes, 23 de agosto de 2019

TRINO MÁRQUEZ: ENTRE EL CENTRO POLÍTICO Y LA FIRMEZA

El proyecto político hegemónico instalado en Miraflores hace más de veinte,  reeditó el canibalismo y la radicalización extrema, un estilo político que había desaparecido en Venezuela luego del derrocamiento de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. 

No fueron casuales los acuerdos del Pacto de Punto Fijo, o los del Pacto Obrero Patronal firmados entre los empresarios y los sindicatos la víspera de las elecciones de diciembre de 1958. La dolorosa experiencia del Trienio adeco había dejado como lección que  sin un modelo incluyente y consultivo, basado en la persuasión, no sería posible borrar las huellas del caudillismo militarista presentes desde el siglo XIX. Esos rastros gravitaban con fuerza en sectores poderosos que todavía a comienzos de la era democrática, se sentían atraídos por la fuerza de la tiranía. La postura excluyente y soberbia de Acción Democrática durante el período que va de 1945 a 1948, había sido en buena parte la responsable de que esa primera experiencia democrática encallara.

Luego de 1999, el diálogo volvió a desaparecer del espectro político. Un país acostumbrado a la confrontación dentro de un ambiente plural, de repente se encontró con que había resurgido el canibalismo político. Los espacios para la negociación entre el gobierno y la oposición, se habían cerrado. Instituciones como la Copre –Comisión Presidencial para la Reforma del Estado-, creada en 1984,  se convirtieron en  quimeras. La Copre había sido un modelo de coexistencia en medio de la confrontación. Esa comisión, integrada por distintos partidos y sectores sociales y académicos, llegó a acuerdos que permitieron modernizar el Estado, y hacerlo más eficaz y democrático. La elección directa de gobernadores y alcaldes, la elección nominal de diputados y concejales, y, en general, la descentralización, surgieron de las investigaciones y discusiones efectuadas en este complejo foro. La Copre, al igual que el Congreso de la República, eran espacios que demostraban que  la oposición y el gobierno podían cohabitar a pesar de las diferencias que los separaban.

Esta característica del sistema político venezolano, propia de los sistemas democráticos, fue interrumpida de forma abrupta por Hugo Chávez. Los adversarios pasaron a ser enemigos a los cuales había que exterminar. La política dejó de ser el arte de convencer e imponer a través del respaldo o anulación de corrientes encontradas, para convertirse en la práctica del aniquilamiento del contrincante. Ya no hubo más adversarios, sino enemigos.  Chávez trasladó a tierras venezolanas el esquema sellado con sangre y fuego impuesto por Fidel Castro en Cuba.

El estilo fue mantenido por los herederos. Cabello hace algunos años llegó a decirle a la oposición: liguen que Chávez no se muera porque quienes lo rodeamos somos unos locos. Sus palabras fueron proféticas: el modelo sectario patentado por el fundador, se fortaleció con sus discípulos. Solo las protestas populares, la resistencia, el heroísmo opositor y el inquebrantable apoyo de los países aliados, han obligado al régimen a conversar. Lo han conminado a buscar salidas negociadas, aunque aún parecen remotas. A través de la presión constante  y creciente, Maduro y sus colaboradores han tenido que regresar poco a poco al redil de la política. Se han visto obligados a entender que para Maduro es preferible negociar a que lo negocien, Vladimir Villegas dixit. Al parecer es lo que sucede en cenáculos foráneos.

En el escenario político, dentro de sectores críticos del gobierno, está gestándose una tercera vía. Una postura que quiere recuperar el centro, aislándose de los extremos que han marcado el ejercicio de la política durante los años recientes. Uno de los promotores de esta iniciativa es Simón García, el talentoso e incansable dirigente que hace bastante tiempo formó parte de la dirección nacional del MAS. 

La iniciativa debe eludir varios peligros. La primera es no debilitar a Juan Guaidó, el líder opositor de mayor arraigo nacional. El otro es no convertirse, por la fuerza de los hechos, en un factor adicional de división dentro de las fuerzas democráticas, ya seriamente amenazadas  por un régimen que desprecia los derechos políticos. 

Un tercer desafío consiste en evitar la ingenuidad; caer en la trampa de imaginarse un oficialismo susceptible a dejarse convencer por los argumentos racionales de sus interlocutores. La destrucción de Venezuela no es el resultado de la ignorancia y la incompetencia, que sin duda existen, sino de un plan de dominación basado en la premisa de que hay que gobernar sobre la exclusión, el sectarismo, la soberbia, pecados que inevitablemente conducen a la ruina. Maduro todavía no ha entendido las enseñanzas que dejó el Trienio adeco.

El centro político no está reñido con la firmeza. Pero el orden de los factores importa mucho: firmeza inquebrantable, con la  amplitud y flexibilidad que debe tenerse para lograr los cambios que se buscan.

Trino Márquez
@trinomarquezc

JOSÉ TORO HARDY: CUANDO LOS HIJOS SE VAN

Mis temas usualmente tienen que ver con la economía, el petróleo y la geopolítica. Hoy me quiero referir a una materia diferente, pero que está estrechamente vinculada a los tópicos anteriores.

Según cifras proporcionadas por las Naciones Unidas, más de 4 millones de venezolanos han emigrado desde 2015 y advierten con preocupación que muy pronto esa cifra podría duplicarse.

Nuestros compatriotas se van huyendo de la crisis económica, de la inTODO, seguridad y de las múltiples tragedias inducidas por los Cuatro Jinetes del Apocalipsis que asolan nuestra patria: la corrupción, el dogmatismo, el populismo y la incapacidad.

Su bestial presencia ha desatado una destrucción sin precedentes de lo que antes fue una de las economías más prósperas del continente. De hecho, entre 1920 y 1980 Venezuela fue la economía de mayor crecimiento en el planeta y nuestra moneda, junto al franco suizo, la más sólida del mundo.

Cada golpe de espada de esos cuatro engendros ha sido capaz de descabezar sectores enteros de nuestra economía, tal como ocurrió con la industria petrolera; la agricultura, dejando una secuela de hambre, escasez y desnutrición;  la salud, con la consiguiente estela de muertes y enfermedades;  los servicios públicos, dejando sin electricidad y sin agua a ciudades enteras; la educación, con lo cual se vacían escuelas y universidades que se quedan sin maestros, profesores ni alumnos; el sector manufacturero, generando el cierre de miles y miles de industrias donde antes se fabricaba la prosperidad de Venezuela.

En fin, como suerte de Gengis Khan, cuyas hordas no dejaban nada a su paso, estos Jinetes del Apocalipsis lo han destrozado todo, matando, robando y saqueando sin contemplaciones y engañando a un pueblo al que hicieron creer que eran unos redentores, cuando en realidad no son más que una abominación surgida de los avernos del odio, el resentimiento y la falta de valores.

Pero no quiero insistir en datos ni cifras que, aunque devastadores, no alcanzan a describir  la magnitud de la tragedia medida en la escala que más cuenta: el sufrimiento humano.

Me refiero al sufrimiento de los que se ven obligados a dejarlo todo huyendo, en condiciones precarias, hacia un futuro incierto, buscando en otras tierras lo que la suya les negó.

Me refiero al sufrimiento de los padres que acompañan a sus hijos al aeropuerto, pero sin saber si podrán volver a verlos. A las familias desgajadas, repartidas en varios países que van a luchar en lugares donde no tienen raíces y donde, por tanto, se les hace mucho más difícil conseguir las metas que en su propia patria hubiesen estado a su alcance.

Me refiero al sufrimiento de una sociedad que se sentía orgullosa de su historia, que había llevado la libertad a otras naciones vecinas, una sociedad que había acogido con generosidad a quienes venían huyendo de sus propias tragedias, pero que hoy con frecuencia son percibidos como una carga por aquellos mismos que alguna vez habían acogido.

Me refiero al sufrimiento de algunos abuelos que se han quedado huérfanos de hijos y de nietos, y que se levantan cada día paralizados sin la ilusión de recuperar aquella vida en familia que antes era la razón de ser de una lucha cotidiana. A la angustia de saber que cada hijo está librado a su propia suerte y que la suerte de uno mismo está atrapada dentro de un torbellino caótico de acontecimientos absurdos que nunca han debido ocurrir.

Me refiero a la frustración por los logros y las oportunidades perdidas. A la incertidumbre que omnipresente llena los espacios antes ocupados por la esperanza.  Al abatimiento que cada mañana embarga a muchos al despertarse con la sensación de que todo lo que hubiera podido ser se les está escapando como sal y agua entre manos impotentes que antes eran capaces de labrar con esfuerzo un porvenir lleno de compensaciones.

¡Pero no! ¡Basta! Lo anterior no es más que pensamientos negativos que nos embargan en ocasiones. En verdad, todo indica que el tan anhelado cambio está a punto de producirse. Vivimos en un país lleno de oportunidades que puede y debe volver a ser el país del futuro. Ese país donde todo está por reconstruirse, donde sabemos lo que hay que hacer para devolverlo a la senda del progreso y donde también conocemos por dolorosa experiencia los errores que ya no debemos repetir en el futuro.

El drama que vivimos está llegando a su fin. Las condiciones se están dando. La crisis económica, el fracaso y la impopularidad del régimen, así como la reacción de la comunidad internacional, permiten ver la luz al final del túnel.

Con sólidos argumentos, el Barclays Bank de Londres considera que en Venezuela se producirá el mayor boom económico de Latinoamérica durante los próximos cinco años.

Como es lógico esperar, la gente –en particular, los jóvenes– van hacia donde están las oportunidades y si las oportunidades surgen donde están sus raíces, el atractivo para ellos será doblemente irresistible. Dadas las condiciones adecuadas, no lo descartemos, nuestros hijos volverán.

José Toro Hardy
@josetorohardy

GONZALO VILLAMIZAR A.: LLEGÓ LA HORA

                   Merece destacarse en la historia de nuestro país, lo inédito y ejemplar para lo bueno y lo malo de lo  acaecido a lo largo de los tiempos.  Un caso que  llena de perplejidad es oír a quien detenta el poder, cómo informa en tono exitoso su proclama para futuras elecciones de Asamblea Nacional, diciendo que cuenta con la abrumadora mayoría del pueblo venezolano; una   capacidad para mentir a la vista de todos en lenguaje inapropiado para quien ejerce  la Primera Magistratura; él vencería si esta gente logra evitar lo que exige constantemente la mayoría de los venezolanos y la comunidad internacional: elegir un nuevo CNE. 

Entre tanto, soportamos  lo insólito por tratarse de un individuo que no es venezolano por nacimiento, como lo exige la Constitución Nacional para desempeñarse como Presidente de la República. Luego de disfrutar por cuarenta años una democracia cercana a la ejemplaridad, hemos terminado siendo víctimas de semejante violación, suficiente causa para un levantamiento colectivo, “cuando la tiranía se hace rey la rebelión es un derecho”, Simón Bolívar.      

            Motivo de admiración, respeto y afecto, culto a su figura que nos honra, es la presencia del Padre de la Patria, el Libertador Simón Bolívar y de cinco naciones latinoamericanas, orgullo nuestro porque aquí se combinaron genes y medio ambiente para crear el Genio de América, civil y militar, cuya estrategia magistral y combatividad  permitieron derrotar al ejército realista con experiencias en la guerra napoleónica. Entre nosotros se originó el grito de  Independencia, también de aquí salieron las tropas que acabaron con el Imperio Español en América.  

Otra  vergüenza para el pueblo venezolano es  ofender el honor militar de nuestro Ejército Libertador  cuando la actual cúpula militar apoya  y se compromete personalmente cada uno de los oficiales en la corrupción del gobierno, interactuando para despojar al tesoro nacional de mil millones de millones de dólares. Han vejado la figura del Libertador al colocar su retrato al mismo nivel del malévolo personaje llamado Hugo Chávez y han ofendido profundamente al supremo jefe de la Guerra de Independencia, al rechazar al General en Jefe José Antonio Páez- hasta han tratado de sacarlo del Panteón Nacional-  siendo que a Bolívar y Páez siempre los unió fraterna amistad, lealtad a pesar de circunstancias políticas adversas, quien rindió culto  a Bolívar luego de la muerte de su amigo. El General Páez y el Mariscal Sucre son sus amigos leales. 

Detalle sorprendente es la expresión del Gran Almirante al abordar por primera vez el Continente Americano: “Tierra de Gracia” exclamó al posarse en nuestro lar. Incomprensible para el mundo es presenciar el macabro espectáculo de hambruna generalizada con centenares de miles de muertos, éxodo de cinco millones de venezolanos, la mayor inflación a nivel internacional en un país de los más ricos de la Tierra por los tesoros acumulados en el subsuelo. 

Producto de la descomposición de los partidos democráticos a finales del pasado siglo, logró tomar el poder de Miraflores un sujeto ignorante, lleno de malas intenciones, imponiendo un régimen que ha permanecido por veinte años, ahora ejercido por  Maduro y su banda comprometida en gran cantidad de hechos delictuales que han conducido a la muerte de la Democracia con violación permanente de los Derechos Humanos  y colapso total de la institucionalidad: pérdida de  la soberanía alimentaria, la salud, la educación, los deportes, medios de comunicación, la economía, mataron a PDVESA que nos daba el alimento. 

También laborada  por  Chávez y Maduro,  se nos aproxima otra catástrofe como es la extinción de la población venezolana, a toda prisa este régimen nos encadena a otros Imperios tratando de salvarse, permitiendo establecer minerías que nos dejarán sin aguas profundas, sequedad espantosa; firmando  compromisos militares que pueden traer enfrentamiento entre potencias en nuestro suelo, para una mortandad que pasaría de millones sumados a más éxodo. 

La Segunda Guerra Mundial tuvo 50 millones de muertos para 7.000 millones de habitantes, esto no resiste comparación de porcentajes. Reaccionemos a tiempo, necesitamos absoluta unidad de la Oposición para lo de ahora y enseguida reconstruir al País, tarea de unos cuantos años, nada de ambiciones personales, es una lucha para restablecer nuestro signo positivo consagrado en la Historia. 

Gonzalo Villamizar A 
gonvillan1924@gmail.com
@GonzaloVillami2 
Desde Caracas Asociación de Médicos Escritores FMV

ALFREDO M. CEPERO: LA GUERRA NECESARIA

El guerrero y el poeta, el pragmático y el idealista, entendieron que hay guerras no sólo necesarias sino inevitables cuando se trata de conquistar y preservar la libertad.

Desde el comienzo de su campaña por la presidencia Donald Trump prometió poner fin a los conflictos militares extranjeros que no tuvieran una relación directa con la seguridad de los Estados Unidos. Después de ser electo, en numerosas ocasiones ha dicho que no es presidente del mundo sino presidente de los Estados Unidos de América y que este país no puede ser el policía de todo el planeta. De ahí el lema que encabezó su campaña electoral y definió su pensamiento político: "Hagamos grande a América".

Este pensamiento de Trump se encuentra en total concordancia con los consejos dados por George Washington a sus conciudadanos durante su discurso de septiembre de 1796 anunciando que no aspiraría a un tercer período presidencial. El hombre que encabezó la Guerra de Independencia contra Inglaterra, dijo específicamente: "Mantengamos la paz, el comercio y la amistad con todas las naciones; pero alianzas o conflictos militares con ninguna". Trump, como Washington, es contrario a la guerra.

De igual manera, nuestro José Martí, el arquitecto de nuestra Guerra de Independencia de 1895, era tan contrario a la guerra que recurrió a ella cuando se le habían agotado todas las demás opciones. Por eso la llamó: "La guerra necesaria". Yo me he apoderado de la frase para encabezar este artículo. El guerrero y el poeta, el pragmático y el idealista, entendieron que hay guerras no sólo necesarias sino inevitables cuando se trata de conquistar y preservar la libertad.

Es cierto que la guerra debe de ser el último recurso de cualquier nación civilizada. Pero no por ello deja de ser un elemento crucial de una diplomacia exitosa. Una amenaza creíble de guerra es el único estímulo que lleva a la mesa de negociaciones a bribones como Vladimir Putin, Kim Jong-un, Hassan Rouhani y Xi Jinping .

La frase "Paz por medio de la fuerza" fue utilizada por primera vez por el Emperador Romano Adriano en el primer siglo de la Era Cristiana. Ronald Reagan la hizo piedra angular de su presidencia en 1980. Fue precisamente, una amenaza creíble de guerra el arma que utilizó Ronald Reagan para derrotar a Mijaíl Gorbachov en sus negociaciones diplomáticas durante la Cumbre de Reykjavík en octubre de 1986. Como reza la frase a menudo utilizada, lo demás es historia. El 9 de noviembre de 1989 fue derribado el Muro de Berlín y poco tiempo después desapareció el abominable y sanguinario experimento político que fue la Unión Soviética.

Todas estas reflexiones han sido provocadas por las recientes negociaciones entre los Estados Unidos y los Talibanes afganos para llegar a un acuerdo que ponga fin a una guerra que se ha prolongado por 18 años, la más larga de este país a través de toda su historia. Pero lo más preocupante es que, en su prisa por cumplir una promesa de campaña, Trump cometa el error de firmar un acuerdo de paz que ponga en riesgo la seguridad de los Estados Unidos.

Debe tener presente que fue precisamente desde territorio afgano que los terroristas de al Qaeda lanzaron el ataque contra las Torres Gemelas del Centro Mundial de Comercio el 11 de septiembre de 2001. Que ante las presiones a las que se encuentra sometido ISIS en Iraq y Siria podría trasladar muchas de sus operaciones a territorio afgano. ISIS ha sufrido daños considerables pero no está totalmente derrotado y podría resucitar en cualquier momento. Porque es casi imposible erradicar el odio de la mente torcida de los fanáticos que integran cualquier fundamentalismo religioso.

Por otra parte, de ninguna manera debe de repetir el error de Barack Obama cuando le entregó miles de millones de dólares a los clérigos iraníes antes de que éstos cumplieran una sola de sus falsas promesas. Este es el consejo que le han dado el Secretario de Estado, Mike Pompeo, y el Asesor de Seguridad Nacional, John Bolton. Hasta su amigo el senador Lindsey Graham le ha advertido: "Cualquier acuerdo de paz que le niegue a los Estados Unidos una robusta presencia anti terrorista en Afganistán no es un acuerdo de paz. Es, por el contrario, un camino abierto a otro ataque contra territorio norteamericano o contra nuestros intereses en el resto del mundo".

Sin embargo, los intereses de los Estados Unidos en Afganistán van más allá del terrorismo. Con una frontera común de 2,640 kilómetros, un Afganistán desestabilizado podría desestabilizar a Pakistán y, como resultado, desestabilizar a todo el sur y el centro de Asia. Es importante tener en cuenta que la cooperación de Pakistán, aún cuando hasta el momento no se ha materializado, es crucial para combatir el terrorismo en Afganistán. Y sin dudas el mayor peligro es el hecho de que Pakistán forma parte del limitado club de naciones con poderío de armas nucleares. Resulta inimaginable el infierno en que se convertiría un mundo donde grupos terroristas estuvieran en posesión de armas nucleares.

Luego, Donald Trump tiene que tomarse un calmante y andar con mucha cautela en estas negociaciones. La mejor lección podría encontrarla repasando la historia de las transiciones militares de los Estados Unidos. Cuando terminó la reconstrucción de Japón por el General Douglas A. MacArthur en 1952, los norteamericanos no se retiraron en su totalidad. Se aseguraron de que Japón no volvería a sus andanzas militaristas, así como garantizaron la seguridad japonesa y la de los Estados Unidos dejando una considerable tropa de ocupación norteamericana. Tan reciente como en 2013 había 50,000 soldados norteamericanos destacados en Japón.

Cuando las hordas norcoreanas invadieron a Corea del Sur en el mes de junio de 1950 el Presidente Harry Truman convocó al consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y se creó una fuerza internacional que se enfrentó a la invasión. Cuando se firmó el armisticio que puso fin a las hostilidades entre ambas naciones el 27 de julio de 1953, los soldados norteamericanos no se retiraron en su totalidad. Por el contrario, dejaron atrás una fuerza militar con la misión de garantizar las paz y la seguridad en Asia. En la actualidad, con más de 23,000 soldados, marineros e infantes de marina norteamericanos en Corea del Sur los Estados Unidos envían un mensaje claro y contundente a sus adversarios en la región de que no se dejarán intimidar.

Algo muy similar tiene hacer Donald Trump en el contexto de estas negociaciones con los talibanes afganos. Porque, aún en la remota probabilidad de que los talibanes cumplieran sus promesas de impedir el regreso de grupos terroristas no cuentan con los efectivos militares para impedirlo. Solamente los Estados Unidos pueden hacerlo dejando una fuerza militar de asesoramiento y vigilancia de los militares afganos, tal como lo ha hecho en Japón y Corea del Sur.

No es la solución drástica prometida por Donald Trump durante su campaña electoral, pero es parte de la responsabilidad inevitable que cae sobre los hombros de una potencia mundial como los Estados Unidos. Y, más todavía, es parte de las decisiones difíciles de un presidente que, aunque le moleste admitir errores, tiene que comprender que "rectificar es de sabios".

Alfredo M. Cepero
Director de www.lanuevanacion.com
@AlfredoCepero

MARYCLEN STELLING: ENTRE DOS FUERZAS

La actual coyuntura internacional y nacional producto de las recientes medidas tomadas por la administración Trump, la decisión del Gobierno de “no asistir a las reuniones pautadas para los días jueves 8 y viernes 9 de agosto”, más la reacción celebratoria de ciertos sectores de oposición, afectan indudablemente al diálogo en su más amplia expresión.

Situación coyuntural que incide no solo en el proceso formal que se lleva a cabo en Barbados, sino en el diálogo en tanto poderosa fuerza social emergente, que, sin distingo de tolda política, se ha ido apoderando y empoderando a importantes sectores poblacionales. Una amplia expresión de la ciudadanía concuerda en apoyar e impulsar el diálogo y las negociaciones políticas en Barbados, como respuesta concertada ante las sanciones de EEUU. Sin embargo, un posible efecto a contemplar es la perdida de legitimidad de las negociaciones y el consecuente debilitamiento del apoyo ciudadano al diálogo Gobierno-oposición.

La actual coyuntura alimenta la polarización y, paralelamente, refuerza la necesidad urgente de dialogar y negociar. El amplio apoyo social al diálogo se topa con fuerzas repotenciadas, como son la polarización y radicalización política. Además de afectar el diálogo en las bases sociales, se observan otros efectos inmediatos en las dinámicas internas de los factores políticos, que alertan sobre el peligro de una posible escalada de violencia, producto de la radicalización de sectores extremistas.

La polarización, que supone el máximo de distancia posible entre rivales políticos, se potencia en situaciones políticas de ausencia de consenso básico, o en condiciones de baja legitimidad. La radicalización, en tanto proceso, conduce a posiciones extremas de intransigencia o fanatismo. Y, cuando en ambos lados se fortalecen tales posturas, disminuyen las probabilidades de alcanzar una salida negociada.

Es imperante anteponerse y atacar estos procesos negativos que conducen peligrosamente a la radicalización política violenta y que, sin duda alguna, generarán graves consecuencias negativas de carácter político, económico, psicosocial… Suerte de retroceso, que conduciría a un punto de no retorno en lo que se refiere a cualquier posibilidad de pacto social entre las parcialidades políticas, sobre dialogo, paz y democracia.

Maryclen Stelling
@maryclens

jueves, 22 de agosto de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 22-08-2019

GLADYS SOCORRO: MADURO, ¿Y ENTONCES?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 5 minutos
¿Seguimos? Sí. ¿Paramos? No. Al son de aquella recordada canción del merenguero Wilfrido Vargas llegaron los noruegos a Venezuela la semana pasada. Y no por contentura, sino para precisar a Nicolás Maduro si continuará o no en la mesa de negociaciones para destrabar la crisis política nacional. Los importados escandinavos están seguros de que los últimos berrinches de los oficialistas solo buscan comprar tiempo para ver si pueden, de alguna manera, zafarse de las garras internacionales, pero estos cada vez se hunden más. Elecciones presidenciales, nuevo Consejo Nacional Electoral, ... más »

PEDRO ELÍAS HERNÁNDEZ: EL BOLÍVAR DEJÓ DE SER DINERO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 16 minutos
El bolívar dejó de ser dinero, ya no es reserva de valor. Eso ocurre en el momento en que una moneda pierde sus atributos fundamentales, los cuales son ser un eficiente medio de pago, ser una unidad de cuenta y un almacén de valor, indica el analista económico y dirigente del movimiento Soluciones para Venezuela, Pedro Elías Hernández... *¿No es posible recuperar el bolívar como moneda?* - Retornar a las reglas de emisión de dinero que tuvimos desde 1918 hasta principios de los años 70 del siglo pasado, ha sido uno de los planteamientos más juiciosos que han hecho algunos important... más »

REINALDO J. AGUILERA R.: ARGENTINA ¿CUESTA ABAJO EN LA RODADA?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 23 minutos
Lo ocurrido en días pasados en la Argentina, durante y al final de las llamadas elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), dejó quizás a más de uno con la boca abierta, ya que ni imaginaban la posibilidad de que el actual mandatario Mauricio Macri perdiese dicho proceso y menos frente a la fórmula encabezada por Alberto Fernández y como candidata a vice presidenta a Cristina Fernández viuda de Kirchner, con lo que eso representa. Aunque no todo está definido y se verán las caras el próximo 29 de Octubre en las reales elecciones Presidenciales, lo cierto es que... más »

OSCAR ARNAL: ANARQUÍA O HÉROE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 41 minutos
En el par de relatos que hizo Carlos Marx sobre El Libertador, no sólo agredió al padre de la patria, sino que desvalorizó a los pueblos latinoamericanos. Lo que ratificó también en otros escritos sobre nuestra realidad donde nos llamó “pueblos bárbaros. Para Marx la independencia sólo fue posible por la participación de Inglaterra contra la España imperial. A nuestras tropas las calificó de débiles “por incapaces de realizar un esfuerzo de largo aliento” y de traicioneras “por pasarse con mucha facilidad al enemigo”. Un régimen bolivariano y marxista es en sí mismo una contradicci... más »

JOSÉ LUIS MÉNDEZ LA FUENTE: VENEZUELA, EL TIEMPO SE ACABA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 48 minutos
En un artículo de junio pasado cuando la representación de Juan Guaidó negociaba con la de Nicolás Maduro en Noruega, advertimos de que quedaban seis meses para alcanzar el éxito o el fracaso definitivo. En aquel momento nos referíamos obviamente a los resultados de la negociación en curso. Hoy, dos meses después, cuando la negociación ya no parece una alternativa viable, dado la negativa del régimen de Maduro a proseguir con las conversaciones, el tiempo es aún más corto para encontrar una salida a la actual crisis política y humanitaria que vive el país antes del día cinco de ene... más »

CARLOS VILCHEZ NAVAMUEL:GUAIDÓ DECÍDETE YA, EL TIEMPO SE AGOTA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 55 minutos
Al escribir este comentario estamos conscientes de que en Venezuela todo puede suceder, las cosas cambian de un momento a otro y no sabemos que pasará mañana o esta semana, también estamos conscientes que existe una férrea oposición de parte de políticos progres e izquierdosos para que se solicite la ayuda extranjera, al momento ignoramos si Guaidó en el fondo tiene esos mismos sentimientos. Durante 20 años Venezuela ha estado gobernada por autoritarios que hablan de diálogo, de democracia y de elecciones, sin embargo, se sabe que este discurso tiene historia, viene acompañado de d... más »

GLADYS SOCORRO: MADURO, ¿Y ENTONCES?

¿Seguimos? Sí. ¿Paramos? No. Al son de aquella recordada canción del merenguero Wilfrido Vargas llegaron los noruegos a Venezuela la semana pasada. Y no por contentura, sino para precisar a Nicolás Maduro si continuará o no en la mesa de negociaciones para destrabar la crisis política nacional. Los importados escandinavos están seguros de que los últimos berrinches de los oficialistas solo buscan comprar tiempo para ver si pueden, de alguna manera, zafarse de las garras internacionales, pero estos cada vez se hunden más.

Elecciones presidenciales, nuevo Consejo Nacional Electoral, observación internacional y elección de las salas Electoral y Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, son algunos de los nueve acuerdos logrados en la mesa de negociación liderada por los noruegos. Pero a cambio de esto, los oficialistas exigen la suspensión de las sanciones impuestas por Estados Unidos, las cuales les han socavado el piso. Obviamente, dichas sanciones no son fichas de cambio por cuanto se sustentan en graves delitos, pero seguramente algunos personajes trascendentales para el desenlace de la película podrán tener este beneficio.

Recordemos que no solo ha sido la congelación de cuentas y bienes a los más altos funcionarios y familiares del primer anillo de seguridad de Maduro, sino que a eso se le agregan las acusaciones por tortura y violación de derechos humanos por parte de la Organización de las Naciones Unidas, el alerta para cada uno de ellos con la inclusión del vicepresidente Tareck el Aissami como uno de los más buscados a nivel mundial por terrorismo, y la zancadilla que le metieron recientemente dos de sus tres principales aliados, China y Turquía, el primero cancelando los embarques de petróleo de Venezuela a través de Petrochina, y el segundo, cerrándole las puertas al BCV en su principal banco.

Para la elección del nuevo CNE y las dos salas del TSJ, el reino de Noruega propone la creación de una comisión internacional para evaluar las credenciales de los aspirantes, a fin de evitar que la selección esté sujeta estrictamente a intereses partidistas. La exigencia innegociable del oficialismo es que no participe ninguno de los magistrados en el exilio. Por su parte, otro de los temas que ha generado mucha tensión entre ambas partes es Citgo. El grupo de Maduro ha insistido en la suspensión de la junta ad hoc nombrada por Juan Guaidó y que se les devuelva su administración, reclamo que ha sido rechazado de plano por los gringos. Primero, esta empresa está dentro de su territorio y ya existe una orden administrativa presidencial al respecto, y segundo, pudiera ser utilizada como garantía para respaldar más endeudamiento por parte de la administración madurista.

Todo apunta a que los rojos volverán a Barbados. Por lo menos así lo dejó ver Jorge Arreaza, uno de los enviados de Maduro para las negociaciones, en uno de sus recientes tuits. Palabras más, palabras menos, aclaró que estas conversaciones no estaban suspendidas. Lo cierto es que al restablecerse la mesa, partirían de los nueve puntos previamente acordados con la salvedad de que obligatoriamente deberán firmar un acuerdo entre las partes para garantizar su fiel cumplimento.

La tienda para comprar tiempo cerró su taquilla y si tienen dudas pregúntenle a los gringos. El pasado 6 de agosto su presidente, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para embargar todos los bienes de Venezuela en Estados Unidos, además de la prohibición de empresas y particulares para hacer negocios con el gobierno de Maduro. La medida se hace extensiva de manera tácita para los más de 50 países aliados y le pone freno al resto que prefiere no arriesgar los negocios con la tierra del Tío Sam, como es el caso reciente de Turquía y China. ¿Cómo terminará esta historia? No lo sé. Al igual que usted, también quiero que la salida sea pronto. Solo los venezolanos sabemos lo equivocado que estaba Gardel cuando decía que 20 años no es nada. Vivir en Venezuela es para guapos. Sin duda, somos sobrevivientes de la catástrofe.

Gladys Socorro
@gladyssocorro

PEDRO ELÍAS HERNÁNDEZ: EL BOLÍVAR DEJÓ DE SER DINERO

El bolívar dejó de ser dinero, ya no es reserva de valor. Eso ocurre en el momento en que una moneda pierde sus atributos fundamentales, los cuales son ser un eficiente medio de pago, ser una unidad de cuenta y un almacén de valor, indica el analista económico y dirigente del movimiento Soluciones para Venezuela, Pedro Elías Hernández...

¿No es posible recuperar el bolívar como moneda?

- Retornar a las reglas de emisión de dinero que tuvimos desde 1918 hasta principios de los años 70 del siglo pasado, ha sido uno de los planteamientos más juiciosos que han hecho algunos importantes economistas venezolanos a objeto de acabar con el financiamiento monetario del gasto fiscal . Sin embargo, a mi juicio ya es tarde. En la actualidad el bolívar como moneda ha llegado a un punto de no retorno. El bolívar ya no es dinero.

Según lo establecía la Ley de Moneda de 1918, un bolívar era el equivalente a 0,29 gramos de oro. En tal sentido, el número de bolívares que estaba en circulación en el país, tenía que ser igual a la cantidad de oro que estuviese depositada en los bancos venezolanos que poseían para entonces la facultad de emitir dinero. Luego, a partir de 1939, con la creación del Banco Central de Venezuela, se centraliza en esta institución la emisión de dinero primario pero se conservan las reglas de emisión preexistentes.

Una caja de conversión perfecta fue lo que tuvimos los venezolanos desde la segunda década del siglo XX hasta principios de los años 70 de ese mismo siglo. Así se tuvo una relación cambiara fija de Bs 3,30 por dólar, desde 1934 hasta 1963, y de Bs 4,30 por dólar de 1964 a 1983. En medio siglo el bolívar mantuvo bastante firme su capacidad de compra. Los nuevos bolívares emitidos por el BCV tenían que ser respaldados primero por oro, pero fundamentalmente por divisas (dólares), en base a un tipo de cambio fijo. Tales reglas muy rígidas de emisión, fueron las que posibilitaron inflaciones menores de 2% anual en Venezuela durante varias décadas.

¿Y qué fue lo que ocurrió que todo eso cambió?

- Lamentablemente estos arreglos institucionales en política monetaria y cambiaria se fueron relajando, otorgándole más discrecionalidad al BCV para lanzar bolívares al torrente económico venezolano sin el suficiente respaldo. Esta relajación se acentuó con la estatización de la industria petrolera y a partir del sobre ingreso fiscal de los años 70 y principios de los 80 del siglo pasado.

El cambio dramático en la economía venezolana se produjo en 1975 (año de la estatización de los hidrocarburos) cuando el gobierno se apoderó de la mayoría de las divisas que ingresaban a la nación por medio de PDVSA. Antes de estatización petrolera, los gobiernos de turno recibían su ingreso por exportación de crudo en bolívares. Las empresas transnacionales, cambiaban sus dólares por moneda nacional, al cambio de la época,(3,30 hasta 1960 y 4,30 hasta el momento de la estatización del petróleo en 1975) para cancelar sus obligaciones por concepto de impuestos y regalías por la explotación de los hidrocarburos. Antes de la estatización de los hidrocarburos si los gobiernos querían dólares acudían al BCV. Después, para el BCV obtener dólares tenía que acudir a PDVSA, controlada por el gobierno. Tal circunstancia constituyó un cambio crítico en los arreglos institucionales que en materia monetaria y económica tenía el país.

¿A su juicio cuál fue la principal causa del mal manejo monetario?

- Se produjo una distorsión muy grave, ya que el gobierno ajustaba el precio del dinero emitido por un país extranjero, es decir, la tasa de cambio, y al mismo tiempo controlaba la mayoría de las divisas que ingresaban al país. El incentivo para devaluar fue irresistible para nuestros gobernantes. Obtenían mayor número de bolívares por la misma cantidad de divisas extranjeras recibidas por la exportación de crudo. Se perdió la regla de emisión de poner nuevos bolívares en circulación si solo si había previamente nuevos dólares ingresando a las reservas internacionales del BCV.

En la práctica y a raíz de la estatización petrolera, el Estado venezolano se acostumbró a funcionar en la economía doméstica haciendo uso de hecho de dos tipos de monedas: la divisa que recibe por el petróleo y el bolívar. Sólo que la divisa extranjera la utiliza para los efectos de su ingreso y el bolívar para los efectos de su gasto. Como lo que importa son los ingresos y la capacidad de compra de esos ingresos, ya que de ellos depende la capacidad de gasto, a nuestros gobernantes nada más les importa el bolívar en lo que respecta a la variable del gasto, es decir, de sus obligaciones económicas internas. De allí que no les interese mucho el poder adquisitivo de nuestra moneda nacional, sino el poder adquisitivo de la divisa extranjera. Por eso, qué mejor cosa que tener que honrar compromisos en el sector interno con una moneda débil y que se deprecia constantemente, mientras que al mismo tiempo se reciben ingresos en una moneda dura que preserva su valor. Este esquema fue destruyendo nuestra divisa nacional hasta el punto de que el bolívar ha dejado de ser dinero. El bolívar perdió sus atributos para el ahorro y la inversión y sólo tenía sentido para el consumo, en medio de un proceso inflacionario que empezaría a convertirse en crónico.

¿Y durante el gobierno de la revolución bolivariana cómo ha sido la política monetaria?

-Con la reformas a la Ley del BCV de los años 2005 y 2010 aparecieron formas más letales de financiamiento monetario por parte del gobierno, lo que en la práctica representó una sucesiva devaluación de nuestro signo monetario hasta el punto de su extinción. Se creó la figura de las reservas internacionales excedentarias lo que permitió el tras-base de 130 mil millones de dólares del BCV al FONDEN, un fondo de inversión a través del cual se dilapidó parte de la bonanza petrolera vivida durante el gobierno de Chávez. También se le dio al BCV facultades para financiar a los entes del Estado fiscal, sobre todo de PDVSA. Y el déficit fiscal en general El BCV no es un banco cualquiera, es un banco que emite dinero primario, por eso la liquidez monetaria ha llegado a crecer a tasas de más de 1000% anual en 2017 y seguramente lo haré a niveles alucinantes en 2018. Esa es la razón de la hiperinflación que padecemos. Qué tiempos aquellos cuando los ingresos petroleros del gobierno se obtenían en bolívares, las divisas petroleras estaban en manos de los privados y el Estado no estaba interesado en devaluar ya que tal cosa le quitaba capacidad de compra al sector público.

¿A la luz de toda esta historia qué propone?

- Una reforma monetaria que instaure el dólar como moneda de curso legal, es decir, una dolarización plena de la economía que es lo que está ya ocurriendo de hecho, o que establezca la libertad monetaria para que cada persona decida en qué moneda quiere tener su riqueza, abatiría sin duda la hiperinflación. Pero, aparte de este aspecto que es crucial, sería un acto de justicia para con el patrimonio económico y dinerario de los empobrecidos ciudadanos de este país. Si ustedes leen las letras pequeñas que tienen los billetes en bolívares emitidos por el BCV, lo cual aplica también para los bolívares emitidos electrónicamente, notarán que dicen “pagaderos al portador en las oficinas del banco”. Esto quiere decir que esos bolívares tienen legalmente un respaldo en divisas, en dólares de las reservas internacionales, por lo que en virtud de ese compromiso expresamente indicado en los billetes, el tenedor o portador de esos bolívares es el dueño legítimo de esas divisas que le dan respaldo a nuestra moneda, por lo que puede exigir le sean pagados en las oficinas del BCV al tipo de cambio establecido. Eso es lo que ni más ni menos implica la dolarización de la economía venezolana: Un acto de justicia monetaria para devolverle valor al tiempo, al trabajo y al esfuerzo de las personas.

Ya que la revolución chavista y el gobierno madurista han llevado a nuestra divisa nacional a un punto de no retorno, han cometido parricidio monetario al asesinar a la moneda que lleva el nombre del Padre de la Patria haciendo que el bolívar haya dejado de ser dinero, entonces, en justicia, hay que entregarle a los tenedores de los bolívares, los dólares que legalmente deben respaldarlos. Los verdaderos dueños de los dólares que están en el BCV no son los gobernantes de turno, sino los millones de venezolanos tenedores de los bolívares en circulación, quienes han sido estafados por aquellos que destruyeron su patrimonio dinerario. Hay que tener en cuenta que el dinero es la propiedad privada más democrática que existe, que es el medio a través del cual nos protegernos frente a la incertidumbre del futuro y que es el bien que recibimos a cambio de nuestro tiempo, trabajo y esfuerzo. Es el tiempo y el esfuerzo de su vida.


Pedro Elias Hernandez
@pedroeliashb  

REINALDO J. AGUILERA R.: ARGENTINA ¿CUESTA ABAJO EN LA RODADA?

Lo ocurrido en días pasados en la Argentina, durante y al final de las llamadas elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), dejó quizás a más de uno con la boca abierta, ya que ni imaginaban la posibilidad de que el actual mandatario Mauricio Macri perdiese dicho proceso y menos frente a la fórmula encabezada por Alberto Fernández y como candidata a vice presidenta a Cristina Fernández viuda de Kirchner, con lo que eso representa.

Aunque no todo está definido y se verán las caras el próximo 29 de Octubre en las reales elecciones Presidenciales, lo cierto es que el resultado tiene desbalanceada aún más la economía de ese país y por ende el aspecto social, por un lado muchos aunque ustedes no lo crean, esperanzados por la posible vuelta al Kirchnerismo y por el otro los que quieren continuar avanzando a ver si sacan a la Argentina del hoyo en donde está desde hace años.

El asunto no es nada extraño y pone en duda la premisa de que “los pueblos son sabios y no se equivocan”; como un ejemplo claro tenemos lo ocurrido el 25 de febrero de 1990 en Nicaragua, ese día Violeta Barrios de Chamorro logró convertirse en Presidenta de ese país, el candidato perdedor y Presidente era Daniel Ortega, sí el mismo que es Presidente en éste momento.

Cabe destacar que pocos minutos antes de las 2am el presidente del Consejo Supremo Electoral de ese país, anunció la tendencia clara del voto, al dar a conocer el informe de un 5% de las mesas electorales en el que la “Unión Nacional Opositora” (UNO) derrotaba con un 51.4% a 44.5% al “Frente Sandinista de Liberación Nacional” (FSLN) en la lucha por el dominio de la Asamblea Nacional además de la propia Presidencia de la República, iniciaba una nueva era para Nicaragua.

El gobierno de Violeta Chamorro no fue nada fácil y tuvo muchos altibajos, así llegó el  21 de octubre de 1996 día en que se celebraron las elecciones presidenciales nuevamente, dicho proceso lo ganó el neoliberal alcalde de la capital Managua, Arnoldo Alemán de la “Alianza Liberal” (PAL) y de ésta manera ocurrió con el paso de los años lo que nos lleva hasta hoy, Alemán concluyó su mandato en enero de 2002, acusado por sus adversarios de haber acumulado una fortuna cercana a los 250 millones de dólares en bienes y bancos extranjeros. 

El político al verse acorralado decidió consolidar su poder a través de una alianza política con el opositor partido de izquierda liderado por Daniel Ortega Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) sólo imaginen ese arroz con mango.

Así pues contra todos los pronósticos y luego de esperar 3 períodos, Ortega se postuló por quinta vez como candidato a Presidente de la República de Nicaragua por el Frente Sandinista, para las Elecciones Generales de Nicaragua del 5 de noviembre de 2006. Durante la campaña presidencial, Ortega logró efectivamente mejorar su aceptación popular al enarbolar un mensaje de paz y solidario, con abundantes referencias Dios, al amor, a la reconciliación de los Nicaragüenses, ganó la elección y se atornilló en la silla presidencial hasta el día de hoy acumulando 12 años continuos en el poder.

¿El pueblo de Nicaragua se equivocó o los gobernantes pusieron la torta y permitieron la vuelta de Ortega?, en ¿Argentina sucederá lo mismo?, las interrogantes están allí para abrir un debate que nos puede hacer pensar en la Venezuela post Chavista cuando llegue el momento, sin duda hay mucho qué pensar y evaluar.

Volviendo a la Argentina, sabemos que no ha sido fácil para el Presidente Macri reflotar a un país que se encontraba prácticamente desconectado por las actuaciones de los gobiernos anteriores, sin embargo vemos como un 47,66% del electorado votó por la fórmula contraria el Kirchnerismo y solo el 32,09% por la de él (Macri), en las presidenciales de Octubre quizás se puede repetir el fenómeno, esperemos que no porque desde ya están encendidas las alarmas para sus vecinos en el bajo continente.

Observando la tragedia de nuestra Venezuela, sin duda que el sólo pensar en algo similar en el futuro, le para los pelos a cualquiera en este momento; me refiero a que se logre por la vía menos traumática cambiar a la actual administración que ha sido nefasta para casi todos, que se elija un presidente que inicie cambios y modificaciones, que se tomen medidas serias para recuperar el aparato productivo, que se reactiven los servicios públicos de manera correcta y que luego al causar irritación en quienes han vivido de lo fácil, de los negocios tremendos de la “Revolución”, llegado el momento éstos traten de inclinar la balanza para que el Chavismo vuelva; ese es el verdadero reto, superar esa etapa, que el país progrese y se sostenga a futuro.

La reflexión respecto a la Argentina cabe perfectamente en una realidad futura para con Venezuela si se dan los modificaciones requeridas, debemos ser capaces de manejarnos “Todos” en medio de las dificultades y ajustes para no sucumbir ante la posibilidad ni siquiera de pensar en volver a elegir a los “Revolucionarios” que han causado el mayor daño en la historia de nuestro país, en cuanto a índices socioeconómicos se refiere, que han destruido el entramado social como nadie imaginó, que tienen a más de 5 millones ya de compatriotas regados por el mundo, a familias separadas y un largo largo etcétera.

Cuando tengamos como sociedad una nueva oportunidad luego de la barbarie que actualmente vivimos, no podemos permitir que algo similar suceda de nuevo, así de simple y sencillo.

Reinaldo J. Aguilera R.
@raguilera68/@AnalisisPE

OSCAR ARNAL: ANARQUÍA O HÉROE

En el par de relatos que hizo Carlos Marx sobre El Libertador, no sólo agredió al padre de la patria, sino que desvalorizó a los pueblos latinoamericanos. Lo que ratificó también en otros escritos sobre nuestra realidad donde nos llamó “pueblos bárbaros. Para Marx la independencia sólo fue posible por la participación de Inglaterra contra la España imperial. A nuestras tropas las calificó de débiles “por incapaces de realizar un esfuerzo de largo aliento” y de traicioneras “por pasarse con mucha facilidad al enemigo”. Un régimen bolivariano y marxista es en sí mismo una contradicción.  

Paradójicamente Marx parece coincidir en su apreciación sobre los pueblos latinoamericanos con Laureano Vallenilla Lanz, quien desdeña de nuestra condición: “Si en todos los países y en todos los tiempos –aun en estos modernísimos en que tanto nos ufanamos de haber conquistado para la razón humana una vasta porción del terreno en que antes imperaban en absoluto los instintos- se ha comprobado que por encima de cuantos mecanismos institucionales se hallan hoy establecidos, existe siempre, como una necesidad fatal, el gendarme electivo o hereditario de ojo avizor, de mano dura, que por las vías de hecho inspira el temor y que por el temor mantiene la paz, es evidente que en casi todas estas naciones de Hispanoamérica, condenadas por causas complejas a una vida turbulenta, el caudillo ha constituido la única fuerza de conservación social, realizándose aún el fenómeno que los hombres de ciencia señalan en las primeras etapas de integración de las sociedades: los jefes no se eligen, sino se imponen...Esa es exactamente la situación de Venezuela. Pero así como de la espantosa anarquía surgió Simón Bolívar, ha podido surgir Mariño, Piar… o cualquier otro que hubiera tenido poder para contener y disciplinar aquellos elementos dispersos y sofrenar la anarquía.” 

 Hoy recordando al obispo de los pobres Helder Camara podríamos recitar: “Especialízate en el difícil arte de descubrir, en todas y en cada una de las ideologías la parte de verdad que hay en su seno, el entendimiento humano es incapaz de adherirse al error absoluto”. En este sentido, y ante el desorden que recuerda el quejido Mirandino “Esta gente solo sabe de bochinche, bochinche y más bochinche” clamar por la vuelta a la cordura, a los valores y ¿por qué no? al héroe.  

Oscar Arnal
@OscarArnal 

JOSÉ LUIS MÉNDEZ LA FUENTE: VENEZUELA, EL TIEMPO SE ACABA

En un artículo de junio pasado cuando la representación de Juan Guaidó negociaba con la de Nicolás Maduro en Noruega, advertimos de que quedaban seis meses para alcanzar el éxito o el fracaso definitivo. En aquel momento nos referíamos obviamente a los resultados de la negociación en curso. Hoy, dos meses después, cuando la negociación ya no parece una alternativa viable, dado la negativa del régimen de Maduro a proseguir con las conversaciones, el tiempo es aún más corto para encontrar una salida a la actual crisis política y humanitaria que vive el país antes del día cinco de enero del próximo año, cuando debe nombrarse la nueva directiva de la Asamblea Nacional.

Desde que Juan Guaidó el recién nombrado presidente de la Asamblea Nacional se tiró al ruedo el 23 de enero de este año para encargase de la presidencia de Venezuela como consecuencia de la usurpación del cargo de presidente por parte de Nicolás Maduro, han pasado muchas cosas, pero ninguna hasta ahora ha podido poner cese a dicha usurpación. En aquel entonces, el año 2019 que comenzaba, parecía muy largo y más que suficiente para alcanzar dicho objetivo.

Sin embargo, no ha sido así, y el reloj tampoco ha cesado de correr marcando inexorablemente las horas y los días, colocando a Juan Guaidó a solo cuatro meses, pasada ya la mitad del calendario, de que deje la presidencia del poder legislativo, tal como está acordado entre los partidos políticos que conforman la coalición opositora y los cuales decidieron rotarse en el ejercicio de la dirección de dicho poder público, anualmente. 

Las consecuencias de este hecho tan significativo, no pueden dejar de tomarse en cuenta dentro del escenario tan frágil que se presentaría, de mantenerse el actual estado de usurpación del régimen hasta enero próximo, pues serían completamente inconvenientes y nefastas para el gobierno interino cuyas acciones y estrategias para obligar a Maduro a que abandone el poder pueden verse seriamente perjudicadas. 

Quienes piensan que de darse dicho cambio de mando en el parlamento venezolano no ocurriría ningún resquebrajamiento de las actuales condiciones políticas que sostienen a Guaidó como presidente provisional de Venezuela, pues el nuevo presidente de la Asamblea Nacional, quien quiera que fuere designado, continuaría como presidente provisorio del país en sustitución de Guaidó, pudieran llevarse una sorpresa. Que el medio centenar de países que apoyan a Guaidó, ahora mismo, se vuelquen a hacerlo nuevamente, con un cambio de protagonista en la película a comienzos del 2020, es una posibilidad que después de casi doce meses puede ser vista por los mandatarios de aquellos estados, con una óptica muy diferente, más aún cuando algunas circunstancias políticas y de gobierno pueden quedar modificadas sustancialmente en algunos de ellos de aquí a enero. 

Y ésta es la razón, si es que se le puede llamar así, por la cual el régimen ha venido intentando clausurar la Asamblea Nacional y tratando, como segunda alternativa dentro de su estrategia, de adelantar las elecciones parlamentarias nacionales sin fundamento alguno. Maduro y sus secuaces saben, perfectamente, que erradicado Juan Guaidó de la presidencia de la Asamblea Nacional, la situación jurídico-política del gobierno opositor, que hasta ahora viene encabezando, no tendría el mismo   sustento que lo ha alimentado hasta ahora, y que en el caso de que se designe un nuevo titular de ese órgano legislativo, aún  con el apoyo de los Estados Unidos, habría carencias significativas de percepción, así como unas circunstancias que, en general, desmejorarían a la oposición, aunque no a ellos. 

Salvo una modificación de última hora de aquellos acuerdos entre los grupos parlamentarios no oficialistas, que prorrogué, por ejemplo, a Guaidó en el cargo de presidente de la Asamblea Nacional para el año 2020, la legitimidad de que goza el gobierno transitorio, actualmente, ante el pueblo venezolano y la comunidad internacional, pudiera verse comprometida y perjudicada hasta el punto de perderse. 

Por eso, es de esperar que en el caso de que nada cambie de aquí a diciembre, la oposición venezolana y específicamente la que nos representa en la Asamblea Nacional, sepa actuar con la madurez del caso y tome las decisiones que las circunstancias imponen en interés de todos los venezolanos y no las que sus respectivas toldas políticas desean.

De lo contrario, luce muy cuesta arriba que Venezuela pueda salir de la crisis que la agobia desde hace tiempo, si en estos cuatro meses que aún quedan no se produce el resultado que toda Venezuela está esperando como es el cese de la usurpación y la integración, posteriormente, de un nuevo gobierno en elecciones verdaderamente libres y democráticas.

José Luis Méndez La Fuente     
@xlmlf

CARLOS VILCHEZ NAVAMUEL:GUAIDÓ DECÍDETE YA, EL TIEMPO SE AGOTA

Al escribir este comentario estamos conscientes de que en Venezuela todo puede suceder, las cosas cambian de un momento a otro y no sabemos que pasará mañana o esta semana, también estamos conscientes que existe una férrea oposición de parte de políticos progres e izquierdosos para que se solicite la ayuda extranjera, al momento ignoramos si Guaidó en el fondo tiene esos mismos sentimientos.

Durante 20 años Venezuela ha estado gobernada por autoritarios que hablan de diálogo, de democracia y de elecciones, sin embargo, se sabe que este discurso tiene historia, viene acompañado de diálogos de una sola vía (la que ellos imponen), de una democracia que solo ellos entienden porque nadie ignora que está dirigida por los comunistas cubanos y del sistema corrupto que tienen para hacer elecciones fraudulentas.

No desconocemos los logros de Juan Guaidó, hasta ahora ha superado a todos los líderes de la oposición venezolana, hizo lo que otros en su lugar podían haber hecho y no hicieron, como presidente de la Asamblea Nacional se proclamó presidente Encargado de Venezuela, el pueblo y sus colegas lo apoyaron, y de inmediato recibió el beneplácito de los EEUU, en consecuencia, una cascada de países democráticos lo reconocieron, luego, él y su grupo intentaron sacar al régimen en un par de ocasiones del sí o sí, pero sus iniciativas fracasaron.   

A Guaidó se le agota el tiempo como presidente de la Asamblea Nacional, como presidente encargado y porque uno de sus aliados entrará en campaña el próximo año,  la promesa del 23 de enero cuando se autoproclamó presidente encargado de Venezuela debería cumplirla, tiene a su lado a los mejores aliados, sin embargo, durante estos siete meses que han pasado, hemos visto que Guaidó ha actuado más parecido a esos políticos latinoamericanos social demócratas o progres que conocemos, que al líder que vimos en un momento determinado. A veces nos da la impresión de que sus intereses políticos y los de su partido están antes que los de su país, no entendemos como deja pasar el tiempo, mientras el régimen encarcela a su propia gente, amenaza constantemente a los diputados, les quita el fuero parlamentario a algunos y habla de cerrar la Asamblea Nacional y de hacer nuevas elecciones.

El presidente interino ha dicho en múltiples ocasiones que todas las opciones están en la mesa, la mayoría de esas opciones las ha ido ejecutando, pero con el tiempo vemos por ejemplo como el esfuerzo por mantener vivo el descontento en la calle se ha diluido, Guaidó ha perdido credibilidad en muchos sectores de la población. 

Es obvio que esta línea de trabajo que Guaidó se impuso para sacar a los usurpadores del poder no le ha dado el resultado deseado, se olvidó que al frente tiene a la inteligencia cubana defendiendo a esa legión de bandidos que están en el poder, se olvidó también de que no se puede negociar con criminales, de allí que lo que se requiere es la fuerza para apresarlos y sacarlos del poder.   

En una de las últimas declaraciones, Juan Guaidó dijo “Los venezolanos seguimos con fuerza, creciendo en respaldo y con mayor reconocimiento internacional. Continuaremos ejerciendo nuestras competencias y convocando a nuestra gente para generar la presión necesaria de cara al cese de la usurpación”. Mismo discurso de hace 7 meses, mismo discurso del Grupo de Lima, y todo empeora para los venezolanos de a pie.

Y, mientras todo esto sucede, hoy 20 de agosto de 2019 aparece en la página de DW una noticia que nos informa de que “El jefe del Comando Sur de Estados Unidos, el almirante Craig Faller, dijo el pasado lunes (19.08.2019) que la Marina de ese país está lista para "hacer lo que sea preciso” en Venezuela”. https://www.dw.com/es/eeuu-marina-lista-para-hacer-lo-que-sea-preciso-en-venezuela/a-50090651

Es obvio que la decisión es de Guaidó, sus aliados están preparados, por todo lo anterior nosotros preguntamos: ¿Hasta cuándo escucharemos la misma tonada? ¿Dejará pasar Juan Guaidó la oportunidad que la vida le dio? Es hora de tomar las grandes decisiones, estamos seguros de que la mayoría de los venezolanos respaldarán a Guaidó con cualquier acción de fuerza que proponga, el tiempo se acaba, no solo para él como presidente interino, sino para la vida de muchos venezolanos que mueren por la inanición de un gobierno incapaz, corrupto y traidor.

Esperamos que no le pase lo mismo que a Capriles, como se recordará, este último ganó las elecciones, sin embargo, claudicó a su derecho y no supo o no quiso defender lo que había ganado, el presidente encargado ha hecho lo propio, inició una carrera con el apoyo internacional, con la oposición y con la mayoría de los venezolanos, sabíamos que la carrera comprendía varias etapas para llegar a la meta, la mayoría de ellas superadas y con algunos resbalones, ahora el camino lo tiene libre,  nadie le puede decir que no intentó hacerlo por la vía de la diplomacia o del diálogo directo, ahora debería pedir la ayuda a sus aliados, las condiciones están dadas para concluir con éxito lo que emprendió, pero una carrera no se logra ganar si no la termina, si se tropieza o se cae, será solo su responsabilidad, es fácil quedarse en el camino, y si eso ocurre, los usurpadores se enquistarán de la misma forma que ocurrió en Cuba. 

Carlos Vilchez N.
@carlosvilchezn