jueves, 12 de noviembre de 2015

JOSÉ VICENTE CARRASQUERO A., ¿VOTAR POR MADURO?

Hemos llegado a un momento que muchos predijeron hace más de quince años. El acercamiento de Hugo Chávez a Fidel Castro no podía provocar otra cosa que este estado de cataclismo que los venezolanos estamos viviendo. Mucha gente dijo en ese momento que no éramos Cuba. Que tendríamos capacidad de resistencia. Que era difícil llegar a las situaciones de carestía que todavía hoy afectan a la isla más grande de las Antillas Mayores.

Llegamos a un proceso electoral con todas las encuestadoras mostrando una diferencia a favor de la oposición que ronda alrededor de los 30 puntos. Eso se debe al descontento de los venezolanos con los problemas gravísimos que están sufriendo y para los cuales el gobierno no ofrece solución alguna. Aunque de las muestras nacionales no se puede intuir con claridad el resultado de elecciones legislativas, si podemos decir que el descontento está uniformemente distribuido a lo largo y ancho del territorio nacional.
El descontento viene acompañado como en 1998 de falta de optimismo en el futuro y en la creencia de que Maduro no tiene lo que se necesita para sacar al país de esta triste situación. Un cuarto elemento, producto de los anteriores, descontento, falta de optimismo y la incapacidad de Nicolás, es el deseo de cambio. Nueve de cada diez venezolanos desean cambio. El gobierno autista se empeña en no oír a la gente y hace que su campaña gire alrededor de asuntos que solo anuncian continuismo. En otras palabras, el partido de gobierno perdió la capacidad de sintonizarse con los deseos y expectativas de la población. Igual que le pasó a AD y Copei desde 1993 cuando por primera vez no ganaron una elección presidencial.
En este estado de cosas y con este sentimiento de la población es necesario preguntarse: ¿votar por Maduro? Lo primero que me dirá alguien es que en estas elecciones se están eligiendo diputados. Le responderé que votar por los diputados del PSUV o sus aliados es votar por Maduro. Es ratificarle a Nicolás que a pesar de su pésimo gobierno se le respalda y se le da una nueva carta blanca para que haga lo que a él se le ocurra.
Es cierto que los candidatos del PSUV y sus micro satélites están haciendo todo lo posible para no mostrar a Maduro y a Cabello cerca de ellos. Pero, eso no será suficiente. Básicamente porque ha sido una Asamblea Nacional entregada en los brazos del ejecutivo nacional la que ha permitido que Maduro acabara con la economía de la forma que lo ha hecho. Es decir, los diputados del partido de gobierno que buscan reelegirse son corresponsables del desastre que sufre la familia venezolana en la actualidad. Los que buscan elección por primera vez, lo hacen defendiendo los supuestos logros del gobierno. Es de esperarse que de ser electos se comporten tal como lo han hechos sus predecesores.
El venezolano tiene claro que votar por los diputados del partido de gobierno es dar su apoyo a Maduro y aplaudir la forma en la que ha mal manejado la política nacional. El venezolano ha usado a lo largo de la historia el voto castigo. Esta vez solo está esperando que llegue el día para hacerle saber a la cúpula putrefacta que ha confiscado el poder para sí, que están cansados de tanta vagabundería.
Votar por Maduro es como decirle que no importan las colas y las penurias que están sucediendo cada vez que se necesita llevar comida a la mesa. Es aceptar que está bien que el gobierno le siga pagando a sus socios tenedores de bonos a costa de no inyectar los dólares que se necesitan para reactivar la economía y podamos contar con nuestro propio aparato productivo.
Que un venezolano vote por Maduro es equivalente a firmar su propia sentencia de muerte a manos de un hampa desbordada que se enseñorea en todo el territorio nacional. Es aplaudir que un asesino conocido tenga como asistente nada más y nada menos que a un general de la república. Es aceptar mansamente que uno es el próximo en la lista de personas que será asesinado para quitarle sus pertenencias. Votar por Maduro es aplaudirle de pie su derrota en la única guerra que existe en Venezuela: el malandro contra el ciudadano.
Votar por Maduro es equivalente a alabar un sistema de salud que no atiende a los pacientes con cáncer. Un servicio empobrecido que no es capaz de garantizar la existencia necesaria y abundante de medicamentos requeridos para enfermos crónicos como los diabéticos o las personas que sufren de epilepsia. Es decir que está bien que nuestros médicos emigren mientras quedamos en manos de un personal deficientemente formado y sin la capacidad de atendernos debidamente.
Votar por Maduro es seguir regalando nuestro petróleo a otras naciones cuyos pueblos se encuentran en muchas mejores condiciones que nosotros. Es permitir que el gobierno siga adelantando su política imperialista a costa de nuestros recursos y de nuestra pésima calidad de vida.
Votar por Maduro es sumir a Venezuela en el atraso y la pobreza. Hemos perdido el tiempo que otros países han aprovechado. Dilapidaron una cantidad impresionante de dinero que debió haberse transformado en avances importantes de infraestructura. Por el contrario, estamos congelados en 1998. Lo poco que se ha hecho no justifica ni el 1 por ciento del millón trescientos mil millones de dólares que está clase política despalilló.
Votar por Maduro es negarle el futuro a las próximas generaciones. Es no dejar herencia. Es destruir y desolar un territorio inmensamente rico que le tomamos prestado a nuestros hijos y nietos.
Sencillamente, votar por Maduro es perjudicial para la nación.
Jose Vicente Carrasquero A.
botellazo@gmail.com
@botellazo

Miranda - Venezuela

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ, TODO EL MUNDO TIENE OPINIÓN POLÍTICA, Y CRITERIOS SOBRE LOS QUE MANDAN...

El proceso que ruge en 1992, viene con apoyo de varios grupos insurreccionales derrotados por décadas, y se pegaron rápidamente empresarios, sindicalistas, intelectuales, capitostes comunicacionales, que siempre soñaron liquidar el régimen de partidos. Un hoy seudopositor candidato a diputado por el MIN, el 4F esperaba un lote de armas que no llegaron, para hacer alguna gracia. El golpe, al contrario de ser efecto de la corrupción, la pobreza, la ineficiencia, como dice la leyenda dorada, explota cuando la democracia corregía sus errores pasados, igual que el resto de Latinoamérica. El enemigo era la ola neoliberal en su distorsionada jerga: descentralización, apertura económica, reforma del Estado y del municipio, el cambio positivo. Eran las lenguaradas de la izquierda anacrónica del continente y por eso lo acompañan los sospechosos habituales de la democracia.

De otra manera no se entiende por qué alguien de larga experiencia en las lides, siga a un militar en cuyo curriculum brilla un golpe de Estado. ¿Lo apoyó por error, o la verdad es que era la realización de lo que él quiso hacer durante esas décadas y no pudo? Una cosa es equivocarse y otra es estar situado del lado choreto de la historia. Durante todo el siglo XX soñaron una revolución en Venezuela, pero Rómulo Betancourt los mantuvo a raya. El papel de los dirigentes que tendieron la cama a la revolución es básico para entender su triunfo ¿Cómo es posible que ganen criptocomunistas que sin excepción terminan por producir terribles crisis y arruinar presente y futuro? Triunfan en procesos electorales, pero eso no sería posible, ni tampoco suficiente para apoderarse del poder total, puesto que la democracia es una compleja estructura de mecanismos que nace precisamente para prevenir la tiranía.

EL AGENTE PATÓGENO

Todo el mundo tiene opinión política, criterios sobre los que mandan, y es tendencia espontánea asociar lo que ocurre en la vida social con el gobierno. La ciudadanía se forma criterios -acertados o no- sobre lo que debe hacerse en política o economía y existen poderosas matrices de opinión generalizadas. Los desfavorecidos quieren comprensiblemente ganar más, trabajar menos y que los productos sean baratos. Concurren también al mismo tiempo resentimiento y admiración por los ricos y exitosos, bien sean países o personas. El sistema de creencias es contradictorio, incoherente y encierra valores antagónicos en lógica proposicional. De esta manera embelesan tanto Bill Gates como el Che Guevara, el éxito y el fracaso, lo que no parece lógico. Esa contradicción y muchas más conviven en la cultura, hasta que emergen caudillos autoritarios populistas que hacen predominante el polo del resentimiento y la envidia.

Así satanizan el éxito y el progreso personal. Fragmentan la comunidad en odios horizontales y convierten en enemigos del pueblo a quienes producen, crean, estudian y generan riqueza. Promueven una cosmovisión simple: los comerciantes suben precios porque no están regulados, las divisas se las roban porque el poder no las controla, se pagan bajos salarios porque el gobierno apoya la explotación: la culpa es de los que te arrebatan la riqueza (ser rico es malo) y de gobiernos títeres (cúpulas podridas, casta, momios, partidos). Individuos de derecha e izquierda del viejo orden, imbuidos de esta estúpida visión del mundo, ven la ocasión de pasar factura por sus derrotas y frustraciones, y el movimiento revolucionario los usa y deshecha. Ellos son vitales para polarizar en un movimiento estratégico opiniones antisistema aisladas de los ciudadanos, que en condiciones normales se resolverían dentro de la convivencia.

¿POR QUÉ LOS DISIDENTES?

Chávez se convirtió en un candidato aceptable gracias al apoyo de varios partidos y dirigentes conocidos. El 4F de 1992 luego del pronunciamiento militar, el gran país estaba en vilo, desconcertado, pero las declaraciones comprensivas de varios importantes factores de poder, y la furiosa campaña anti-puntofijista, le confirieron un sentido heroico. La dramática diferencia es que en todas partes, salvo en Venezuela, fracasó la insurgencia anti-apertura porque los liderazgos establecidos fueron muro de contención ¿No conocían los jefes políticos, empresariales e intelectuales confundidos, el proyecto de Decretos del golpe, que disolverían todas las instituciones con una persecución masiva? Pensaban abrir procesos penales contra "los culpables -directos o indirectos: horror- de la "corrupción general, el acaparamiento y la especulación", una cacería de brujas generalizada. Luego muchos se lanzaron del tren revolucionario por diferentes razones.

Los que no tenían muchos conocimientos de la política, por decepción, al considerar que las promesas fueron incumplidas, como ocurre con las mayorías populares. Algunos dirigentes porque los escrúpulos y las convicciones al final se impusieron sobre los beneficios que da el poder, y cruzaron para colocarse en primera línea de combate contra lo que apoyaron, un gran mérito, una expiación. Se incorporan a los partidos y a la Unidad. Pero caso distinto es el de aquellos que cambiaron de bando, pero siguieron actuando contra los partidos, estimulando opciones para destruirlos. Se fueron de la revolución pero siguen pensando parecido y posiblemente apoyarían una revolución verdadera. Los hay de varias edades.

Carlos Raul Hernandez
carlosraulhernandez@gmail.com
@carlosraulher

Caracas - Venezuela

BERNARD HORANDE, DAKAZO EN GOTAS

Hace unos cuantos años, cuando en Venezuela existía una industria petrolera de verdad y no el adefesio en el cual se convirtió gracias a la maravillosa revolución bolivariana, se producían unas estupendas piezas informativas llamadas "Petróleo en Gotas".

Si mal no recuerdo, se trataba de micros audiovisuales de excelente calidad creados por Maraven y que posteriormente Petróleos de Venezuela continuó.

Hoy, el régimen chavista nos ofrece un espectáculo audiovisual distinto: el "Dakazo en Gotas".

Su objetivo educativo dista años luz de aquél 'Petróleo en Gotas'. En el 'Dakazo en Gotas', lo que se busca es enseñarle al pueblo cómo alguien con poder puede violar descaradamente todas las leyes e instrumentos jurídicos para hacerse de manera ilegal con las pertenencias de otro.

Es decir, el 'Dakazo en Gotas' enseña a robar. Más aún, enseña a que robar es bueno.

En el 'Dakazo en Gotas', ministros, fiscales y guardias nacionales llegan a un mercado y ordenan el decomiso de toda la mercancía.

Supuestamente las razones son que la mercancía tiene sobreprecio (en el mundo normal lo llaman simplemente "legítima ganancia"), que los comerciantes son unos especuladores (el verdadero gran especulador es el gobierno), que la mercancía fue adquirida con dólares preferenciales (totalmente desaparecidos) o que los precios no se ajustan a una cosa llamada "precios justos" (generadores de actos injustos).

A las quejas de los comerciantes por tal despropósito, la respuesta, muy típica de regímenes totalitarios, es: “No hay factura que valga, nos llevamos toda la mercancía por orden del presidente Maduro”.

Todos estos operativos no tienen sino un motivo coyuntural de mucho peso: en menos de un mes se celebrarán las elecciones parlamentarias y el régimen chavista anda por el suelo en las encuestas. Busca de cualquier forma levantar puntos. La demagogia y el populismo son sus armas preferidas, así sea que el país quede después más destrozado que antes.

Sin embargo, progresivamente el pueblo se ha ido dando cuenta de estas trampas. Sabe que después de los Dakazos preelectorales lo que viene es más escasez, más hambre y más miseria.

Retomando el tema del petróleo, no deja de llamar la atención que para el oficialismo el concepto de "precios justos" sí aplique para lo que produce y comercializa la empresa privada en Venezuela, pero no para lo que produce y comercializa el propio gobierno.

Por ejemplo, el petróleo en Venezuela según el propio gobierno tiene un costo de producción de $19 el barril. Su precio de venta actual está en aproximadamente $38 el barril. Ya de hecho la ganancia para el gobierno es del 100%.

Pero recientemente Maduro declaró que un precio de 40 dólares el barril no es el adecuado "para efectos de garantizar las inversiones necesarias". Y que el precio del barril "mínimo, mínimo, debe ser de 70 dólares". A $70 el barril, la ganancia para el régimen chavista sería del 268%.

Y es aquí donde yo me pregunto:

¿Cómo es posible que a la empresa privada el gobierno le exija vender a "precios justos" que suponen solamente un 30% de ganancia, mientras el propio gobierno reconoce que un "precio justo" del barril de petróleo sería aquél que refleje un 268% de ganancia? ¿La salsa del pavo no debería ser la misma que para la pava?

¿Cómo pueden hacer las empresas privadas para seguir ofreciendo productos a precios que evidentemente están lejos de poder "garantizar las inversiones necesarias" (Maduro dixit) a futuro?

¿Quién es el verdadero especulador?

Preguntas que por supuesto, no tienen ni tendrán respuesta de un gobierno que se ve desnudado claramente en las lapidarias palabras dichas hace pocos días por una mujer de pueblo enardecida en las afueras del Mercado Viejo de Coro:

"La gente tiene hambre... nosotros queremos el cambio... aquí está el pueblo, con hambre… que entreguen lo que tienen que entregar... ¡porque este gobierno ya dio lo que tenía que dar!”

Por lo visto, más que "en gotas", el chavismo se está diluyendo a raudales.

Bernard Horande
bhorande@gmail.com
@bhorande
@APlumazoLimpio

Miranda – Venezuela

PANCHO AGUILARTE, UN PARTIDO DE DERECHA PARA VENEZUELA

Venezuela entro en la modernidad sacudida por la irrupción de la doctrina comunista en el mundo. Dirigentes políticos de todos los colores impregnaron sus tesis filosóficas, sus programas y sus ofertas electorales del aderezo socialista. Rómulo Betancourt, Jovito Villalba, Salvador de la Plaza, los hermanos Machado y hasta el socialcristianismo de Rafael Caldera basaron su predica y captación de simpatizantes y militantes en la resolución de los problemas a los más pobres y desamparados. No ofrecieron el oficio sino el pez. Eso explica el grado de subdesarrollo que hemos padecido. 

La dependencia y el subsidio a las grandes mayorías ha sido la política de todos los gobiernos democráticos. Con la sola excepción de los 8 años del General Marcos Pérez Jiménez, Venezuela ni sus líderes han ofrecido un plan de desarrollo y modernidad. Seguramente si los partidos políticos no hubieran logrado el derrocamiento del dictador tachirense el país hubiera contado con una infraestructura del primer mundo. El crecimiento fue interrumpido por la demagogia y el populismo. Desde 1958 se ha venido construyendo una cultura del paternalismo del estado sobre la capacidad de los ciudadanos El resultado no es otro que la miseria,  estancamiento y la pobreza en las que nos han sumergido estos cincuenta y cinco años de gobiernos populistas. 

Es propicia la ocasión y la hora de comenzar a edificar un partido de derecha, que potencie lo económico, la meritocracia, la formación tecnológica, el estudio y la capacitación y estimule la riqueza y la libertad plena del comercio, que garantice y privilegie la propiedad privada, que entienda que no es a través del estado como los individuos pueden hacer fortuna sino que esta depende de la capacidad y la dedicación que ponga cada quien. 

Un partido de derecha que potencie al ciudadano por encima del estado. Los tímidos esfuerzos de Caldera y COPEI, Borges y Primero Justicia por construir una organización de derecha fueron eclipsados por la ambición rápida de poder y el temor de asumir que se es de derecha. 

Distinto a países como Chile, Brasil y el caso atípico de Ecuador donde a pesar de autodenominarse de izquierda Rafael  Correa ha adelantado toda una política económica de derecha que ha colocado a su país como una de las economías mas solidas de la América Latina. 

Después de estas elecciones del 06 D, debe surgir un proyecto de derecha sin complejos y sin ambages que ofrezca crecimiento económico, desarrollo, libre empresa, y expulse la teoría del estado paternalista y explique y venda la teoría del mercado y el neoliberalismo. 

Si algo ha quedado claro es que el populismo y el subsidio mental y económico de las grandes mayorías han fracasado rotundamente. Un país que no produce no puede salir del atraso y el subdesarrollo. Romper esa cultura de la izquierda de la que hacen gala Capriles y Borges es menester para iniciar una nueva Venezuela. 

Hay liderazgos para construirla. Buenos lideres para iniciar una gran organización de la derecha en Venezuela en contraposición al culto de la miseria y la compasión que ha caracterizado a la izquierda venezolana en estos últimos 55 años. Si algo ha quedado claro es el rotundo fracaso de quienes juegan al buen salvaje, por el contrario ha llegado la hora de entrar con decencia al siglo XXI, de echar las bases para una gran nación. Es una tarea ardua, exigente y a mediano plazo, pero es la única que garantiza que se acaben las colas y que tengamos al fin el gobierno que nos merecemos los venezolanos.

Juan R. Aguilarte T.
panchoaguilarte@hotmail.com
@P_aguilarte

Anzoategui – Venezuela

ALBERTO MEDINA MÉNDEZ, EXPECTATIVAS MODERADAS, ELECCIONES, TRANSICIÓN, DESDE ARGENTINA

El populismo y la demagogia han dejado huellas que no se borran de la noche a la mañana. No se puede pretender que este colosal deterioro cicatrice espontáneamente. El punto de inflexión parece estar a la vuelta de la esquina y el eventual cambio va más allá de lo meramente electoral.

El hartazgo ha hecho su parte y, a estas alturas, es evidente que la mayoría espera que la dinámica actual se modifique pronto dándole lugar a un período diferente. Pero es indispensable eludir ese exitismo que antepone lo emocional por sobre lo racional, con todo lo que eso conlleva.

Ningún país salió de procesos funestos y prolongados a gran velocidad. La historia mal contada, a veces, simplifica en demasía haciendo creer a muchos que el odio, el resentimiento y el caos, pueden ser reemplazados mágicamente por el amor, la convivencia y el progreso. Nada de eso ha ocurrido en un breve lapso, en ninguna parte del planeta.

La transición, aun en la hipótesis de que se recorra el sendero correcto y con escasos tropiezos, no da sus frutos rápidamente. Es vital disponerse a superar cada etapa, sabiendo que cada una de ellas implica sobrepasar desafíos específicos, que se lograrán solo con grandes esfuerzos, pero también con importantes sacrificios en el presente.

El futuro se muestra de un modo atractivo y por eso entusiasma tanto. Pero es central no equivocarse y fantasear con la idea de que todo sucederá en un conveniente contexto de éxitos concluyentes y triunfos categóricos.

No se trata de suavizar la euforia. Todo es bastante más complejo y tiene que ver con establecer expectativas absolutamente razonables. Es saludable evitar frustraciones innecesarias y esquivar las grandes decepciones, pero también sirve esta postura para disfrutar, como corresponde, cada avance.

Es fascinante soñar con lo mejor, ser ambiciosos y aspirar al logro de extraordinarias metas. No es bueno ponerse límites y se deben intentar alcanzar elevados estándares. Pero esos enormes retos deben obtenerse, con impulsos sucesivos, con pequeñas victorias que propicien la siguiente.

La situación actual es preocupante. Muchos de los indicadores han sido deliberadamente alterados y la basura se ha escondido bajo la alfombra. Ahora vendrá la difícil tarea de transparentarlo todo. Se visualizará renovada información que algunos imaginaban pero que no estaban disponibles. Es imperioso construir ese diagnóstico para evaluar la gravedad de lo acaecido y empezar, desde allí, a diseñar ese camino que permita resolver uno a uno los desmadres de este tiempo perdido.

Suponer que ese procedimiento será simple sería de una gran ingenuidad. Que algunos ciudadanos estén exultantes porque entienden que el ciclo vigente ha llegado a su fin es esperable, pero la clase dirigente tiene la inmensa responsabilidad de advertir a todos acerca de lo que ha sucedido en el pasado y lo que ahora tienen en sus manos de cara al porvenir.

Los groseros despilfarros, los obscenos excesos, la dilapidación imprudente de los recursos de todos ha sido una de las características de esta era. No se sale de allí solo con emotivos discursos, excitantes festejos, ocultamientos piadosos y mentiras que intenten mitigar el malhumor social.

Desactivar el explosivo coctel que engendraron los gobernantes demandará no solo de varios años, sino de una singular inteligencia que permita desarticular cada torpeza cometida, dominar cada adversidad concreta, minimizando el seguro impacto negativo que recaerá sobre tantos.

Algunos asuntos llevarán mucho tiempo. Tal vez sea necesario esperar varias generaciones para olvidar estos infortunios. Un mandato de gobierno no bastará para resolverlo todo. El daño ha sido gigante y no debe ser subestimado. Aún resulta imposible dimensionar la magnitud del desorden.

La destrucción de la cultura del trabajo y una perversa mutación de los valores morales no se solucionan con cuantiosas inversiones, mayor seguridad jurídica, el sinceramiento de las variables, la apertura de los mercados y la integración con el mundo. Ni siquiera una alta dosis de sensatez y el regreso del sentido común alcanzan para restablecer parcialmente esas profundas heridas que el régimen deja como legado.

Pese a lo que muchos sostienen, lo económico no es lo más importante. Es solo una parte del problema que, claramente, debe ser abordado para evolucionar. Pero es trascendente entender que la batalla que asoma se dará en otros campos que precisarán de más esmero y dedicación.

Por astutas que sean las decisiones y empeño que se le asigne a la gestión, la recuperación será invariablemente lenta y gradual. Habrá que prepararse para esta dificultosa fase, acompañando apropiadamente su ritmo.

Después de todo, no se ha llegado hasta aquí de casualidad, sino con la imprescindible complicidad de esta sociedad que hoy parece dispuesta a darse una nueva oportunidad. La autocrítica tendrá que ser la protagonista excluyente si realmente se espera una transformación con mayúsculas.

Se necesitará entonces de mucha paciencia, de bastante prudencia y de una tenaz perseverancia, para no cometer los mismos errores del pasado. La actitud adecuada será la verdadera clave. Por eso resulta fundamental disponer de esa madurez cívica que admita expectativas moderadas.

Alberto Medina Méndez
amedinamendez@arnet.com.ar
@amedinamendez

Argentina

MILOS ALCALAY, LA NOCHE DE LOS CRISTALES ROTOS

Como  todos los años, las instituciones de la Comunidad Judía Venezolana realizaron el 10 de Noviembre un acto  para rememorar una de las mayores tragedias de la humanidad denominada “La Noche de los Cristales Rotos” (Kristalnacht). Esta manifestación contó con la presencia de destacados Embajadores acreditados en Venezuela; Rectores Universitarios, miembros de la Comunidad Hebrea pero especialmente de representantes de las jóvenes generaciones venezolanas para que al conocer detalles de este oscuro episodio, puedan enfrentar la locura de Gobernantes nefastos que realizan persecuciones contra aquellos que piensan distinto.

 9 y 10 de Noviembre de 1938 fueron dos días y dos noches de terror;  de  profunda humillación para la raza humana;  de violencia asesina realizada por millares de verdugos de la SS, de la SA, de la juventud Nazi que realizaron sus atropellos mortales ante unas fuerzas policiales a las que se les ordenó no intervenir para darle rienda suelta al odio anti-judío. Fueron horas interminables en las que la manipulación y  la mentira promovida por los agentes de la propaganda nazi encabezados por Goebbels atentaron contra la población hebrea; fue la noche de la complicidad cuando millones de individuos  prefirieron mirar hacia otro lado; fue la noche en que gobiernos del mundo mostraron apatía ante la barbarie perpetrada contra 500.000 judíos alemanes, mientras que para éstos, fueron noches interminable de lagrimas, de desesperación y para algunos, de suicidio.  
Fue tan dramática esa brutalidad  que la sola mención de KRISTALNACHT  nos hace que transcurridos 77 años, todavía hoy temblemos. Es por ello que al traducirla en español se le incorpora un adjetivo más característico al denominarlo: “La Noche de los Cristales Rotos”.
Los “cristales rotos” se refiere a los vitrales de más de 1.406 sinagogas de Alemania y Austria destrozados e incendiados; a las vitrinas rotas de los negocios hebreos obligados a anunciar en carteles visibles que se trataba de locales de judíos, y que durante esas noches fueron sometidas al vandalismo. El historiador Dan Diner se refiere a estos actos como la “catástrofe antes de la catástrofe” ya que después de esa noche se dio el inicio  del asesinato sistemático de los judíos que luego se extendió al resto de Europa con la deportación masiva  a  los campos de exterminio de  6 millones –entre otros-  Auschwitz, Buchenwald, Dachau, Treblinka, Sobibor, condenados a la  muerte por un sistema judicial del horror que produjo el fin del Estado de Derecho; la “aprobación” de leyes ilegitimas como las de Nuremberg; las vergonzosas mentiras del Ministerio de Propaganda; las definiciones como “apátridas” a todos aquellos que disentían de las proclamas de “amor de Hitler”;  la utilización de las milicias Nazis a través de la Sturmabteilung (SA), que arrasaron con tiendas de judíos, de escuelas, de hospitales bajo la mirada cómplice e indiferente de los militares,  policías y población en general – construyendo un mecanismo de odio, que luego también operó contra políticos de oposición, gitanos, eslavos, minusválidos, homosexuales y por supuesto, judíos de toda Europa.
En mis palabras como orador de orden y como Ex Embajador de Venezuela en Israel, además de lamentar que hace 7 años el régimen no tiene relaciones con Israel, resalté que el pueblo venezolano  siempre constituyó una tierra de asilo para judíos, musulmanes, ortodoxos, agnósticos, y que la población venezolana -tanto antes como ahora- admira al pueblo heredero de las Leyes de Moisés, y rechaza con preocupación el antisemitismo camuflando la judeofobia de algunos sectores oficiales que representan un peligro para la libertad.
Milos Alcalay
milosalcalay@yahoo.com
@milosalcalay

Caracas-Venezuela

ALFREDO MICHELENA, LA IMPORTANCIA DEL VOTO ESTRATÉGICO

Los venezolanos mucho podemos aprender de las recientes elecciones que ganó el joven Justin Trudeau en Canadá. Ella  dejó a analistas y observadores impactados. Se sabía que a la administración conservadora ya se le había agotado su tiempo y la necesidad de cambio había preñado la mente y el corazón de los canadienses. Pero no se esperaba era que el Partido Liberal ganara, pues el Nuevo Partido Democrático (NDP) era la segunda fuerza política en Congreso y comenzó punteando las encuestas. Y menos que los liberales crecieran casi un 60%  y lograran un dominio total de la Cámara de los Comunes.

Varias son las razones que se pueden aducir para explicar que la mayoría de los canadienses votara por los candidatos liberales y no los del NDP. Van desde el liderazgo personal de Trudeau hasta los errores de Monclair líder del NDP. Desde el planteamiento conservador de las propuestas del NDP vs las osadas de los liberales- presupuesto balanceado o no. O incluso la aceptación por el NDP del uso de niqab-velo islámico que solo deja ver los ojos de la mujer- atacado por los conservadores en particular su uso en las ceremonias de naturalización de ciudadanos, que  lo debilitó en Quebec. Aunque esa provincia había rechazado una ley local que prohibía su uso público -junto a otros símbolos religiosos- al final se produjo una pérdida de apoyo al NDP. Esta fue la señal para que los que promovían el “voto estratégico” que postulaba “cualquiera menos Harper” se movieran hacia los liberales.

En Venezuela el “voto estratégico” se conoce como la “economía del voto”, es decir, la gente apuesta a ganador, para no perder su voto. Y la mayoría cree que ganará la oposición.  Pero en Canadá fue más allá al implicar una acción política coordinada.  Aquí han aparecido una serie de candidatos independientes que en regiones donde este reñida las votaciones podrían quitarle votos a la MUD y hacer que el chavismo gane. Ya tenemos una experiencia con la plancha que encabezó Germán Escarrá para el Parlatino, en 2010, que le sacó más de un cuarto de millón de votos a la MUD, evitando que presidiéramos la representación de Venezuela en ese parlamento regional.

Hoy no hay dudas que Escarrá era un infiltrado del chavismo. Si los conocidos y respetados candidatos independientes de la oposición no son infiltrados al final serán otros tontos útiles. Que a la MUD hay mucho que recriminarle, de acuerdo, pero ya vendrá el momento adecuado. Ahora lo que nos estamos jugando es mucho, y se impone el “voto estratégico”.

Alfredo Michelena
alfredomichelena@gmail.com
@Amichelena

Caracas - Venezuela                                         

ADOLFO R. TAYLHARDAT, ¿QUÉ VA A HACER EL ILEGÍTIMO EN GINEBRA?

La oficina de información de las Naciones Unidas anunció que recibió una carta mediante la cual Venezuela solicita al Consejo de Derechos humanos (CNUDH) que organice una sesión especial para que el ilegítimo pueda hacer una intervención en ese órgano. La información de las Naciones Unidas no indica el objeto de esa comparecencia pero la solicitud exige que se programe para mañana, jueves 12 de noviembre a las 3 de la tarde. Para cuando se publique este artículo ya el Presidente del Consejo habrá dado respuesta a esa solicitud.
El pasado jueves 6 el CNUDH celebró una sesión especial para escuchar al Presidente del Estado Palestino Mahuad Abbas. Según reveló el ofensor del pueblo durante su aparición 6 en el programa Conclusiones de CNN la semana pasada, ese precedente ha sido invocado para justificar la solicitud del ilegítimo. El régimen, carente de originalidad se limita a imitar, a copiar, al Presidente Palestino. En todo caso la decisión está en manos del Presidente del Consejo el alemán Joachim Rücker.
Antes de seguir adelante, creo oportunas algunas precisiones de las cuales depende la respuesta a la solicitud del ilegítimo: 1) El CNUDH celebra tres sesiones ordinarias al año: marzo, junio y septiembre. Una sesión extraordinaria solo se convoca para abordar violaciones graves de los derechos humanos y situaciones de emergencia en un país, pero se requiere la aprobación por 1/3 de los miembros. 2) Actualmente se encuentra en sesiones, desde el 2 hasta el 13 de noviembre, el Comité de Revisión Periódica Universal del Consejo de Derechos Humanos y parece difícil que ese órgano haga un alto en sus trabajos para que el CNUDH realice la sesión especial que solicita Venezuela.
 Resulta interesante destacar que en su intervención en el CNUDH Abbas informó que solicitó al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que establezca un régimen especial de protección para la protección del pueblo palestino. Si en su comparecencia el ilegítimo, imitando de nuevo a ABBAS, anuncia que va a pedir la creación de un régimen especial para proteger al pueblo venezolano, ¡Alabado sea Dios!
Pero ya sabemos que eso no va a ocurrir. Lo que sucederá es que el ilegítimo se presentará cubierto con una piel de manso corderito e intentará utilizar esa tribuna para presentar a Venezuela como el paraíso del respeto de los derechos humanos. Haciendo uso de su descomunal cinismo y de su monstruosa hipocresía tratará de convencer a los miembros del Consejo de que en Venezuela no hay presos políticos sino políticos presos y que estos se encuentran recluidos en cómodas y espaciosas celdas. Bien conocidas son las condiciones, crueles, denigrantes e infrahumanas en que mantienen a Leopoldo López y las continuas agresiones y maltratos de que es víctima por parte de sus carceleros. También pretenderá negar que en nuestro país se acose, se censure, se amenace, se asfixie a los pocos medios de comunicación independientes que todavía sobreviven a las presiones del régimen. Dirá que es mentira que el régimen ha expropiado, incautado y/o descaradamente robado fundos y propiedades privadas para luego abandonarlas y dejarlas en la ruina total. Negará que la política económica de su régimen haya llevado a la industria y al empresariado privado a una situación de total devastación. Negará que justo cuando escribo este artículo, por orden suya altos personeros del gobiernos respaldados con destacamentos de la Guardia Nacional se han presentado en los mercados públicos y abastos privados de Caracas y otras ciudades del país para apoderarse, sin pagar, de los inventarios y hasta despojar a humildes propietarios de sus existencias de mercancías con el propósito de surtir  los establecimientos del gobierno y así ofrecer, en la víspera de las elecciones parlamentarias, una falsa imagen de abundancia de bienes de consumo. Negará que ha amenazado con desatar una masacre y una mortandad si llega a fracasar la “revolución” y que anunció que “será el primero en lanzarse a la calle junto al pueblo para defender la revolución” en caso de una victoria de la oposición en las elecciones parlamentarias. Dirá que es mentira que su régimen aplica represalias contra el disenso, que estigmatiza e intimida a personas y grupos de la oposición. Negará que su gobierno organiza grupos de choque, “colectivos” compuestos en su mayoría de marginales dotados de armas sofisticadas y pagados en dólares para atacar, amedrentar a los opositores, cometer crímenes horribles y para eliminar o desaparecer impunemente personas que se han vuelto incómodas para el régimen. Dirá que son calumnias de la oposición cuando denuncia violaciones contra el derecho a la vida, la integridad personal, los derechos políticos, el derecho de reunión, el derecho a la libertad de conciencia y la libertad de expresión. Dirá que es embuste lo que denunció Lilian Tintori de que cuando visita a Leopoldo López la someten a una requisa y a una revisión física humillante, infamante, deshonrosa, indecorosa, denigrante y le exigen desnudarse mientras es observada por los guardias carceleros mediante un circuito cerrado de televisión. Negará que haya rehusado cumplir los mandatos emitidos por diferentes órganos del propio CNUDH que han evaluado y examinado la situación de diferentes aspectos contemplados en los Tratados y Convenciones sobre Derechos Humanos. Dirá que es mentira que ha acusado a la oposición Venezolana, a los Estados Unidos y al Ex – Presidente Álvaro Uribe de estar organizando una “guerra económica” para derrocarlo y de haber urdido varios planes de magnicidio contra su persona. Negará que su régimen es una corruptocracia totalitaria donde además de tener acaparados todos los poderes públicos, se apadrina, tolera e incentiva la corrupción y el tráfico de drogas para conservar la lealtad incondicional de altos jefes militares. Negará que su actuación como gobernante haya llevado a Venezuela a la ruina económica, al hundimiento social y a la quiebra moral.
En fin, son tantas las mentiras y falsedades que presentará el ilegítimo durante su comparecencia en el CNUDH que se requerirían volúmenes para recopilarlos. Afortunadamente los miembros del Consejo están bien enterados de lo que ocurre en nuestro país y no se dejarán engañar con cantos de sirena entonados por el personaje. Habrá seguramente algunos lacayos que apoyarán lo que diga el ilegítimo, pero esos están bien identificados. Algunos provienen de países donde predominan regímenes similares al que rige en Venezuela. Otros vienen de países donde el bozal de petrodólares ha comprado su complicidad. Pero la mayoría no se impresionará con la flauta de un encantador de serpientes.
Finalmente, confío en que la oposición esté presente en ese sainete y haya obtenido del Presidente del Consejo autorización para intervenir a fin de rebatir las mendacidades del ilegitimo y restablecer la verdad acerca de la realidad de los derechos humanos en Venezuela.
Adolfo Taylhardat
adolfotaylhardat@gmail.com
@taylhardat

Caracas – Venezuela

HÉCTOR LEMAGNE SANDÓ, 17 DE DICIEMBRE, CASO CUBA - OBAMA

El 17 de diciembre es una fecha sagrada para millones de cubanos, sobre todo para los creyentes en el milagroso San Lázaro, (Babalú Ayé, Asojano,) que religiosamente nos dirigíamos, hasta a pie, a visitarlo en El Rincón, y muchos lo celebraban en sus hogares con flores, velas, dulces y música. Recuerdo que en mis primeras visitas a ese santuario en los años 60, donde las personas llegaban arrastrándose, de rodillas, cargando pesadas piedras amarradas a los pies, etc., con el fin de cumplir las promesas concedidas por el milagroso Santo y después regresaban, yo especulaba que si esa multitud se mantuviera ahí por varias horas la cantidad de personas sería mayor que la que escuchaba en La Plaza Cívica el adoctrinador discurso del dictador mas aborrecido que ha tenido la nación cubana. Después se creo una nueva modalidad que creo sigue hasta hoy para hacerle la vida mas difícil aun al cubano de fe. Resulta ser que la guagua que viene de la ciudad de La Habana, los días 17 de diciembre no hace parada en el Rincón como acostumbra en días normales, para en Santiago de Las Vegas y después en el pueblo que sigue al Rincón que es mas o menos la misma distancia de varios Kilómetros que las personas deben transitar a pie. Esto, acompañado de las requisas que hacían en los puntos que tenia situada la policía del régimen, era con el fin de que disminuyera la peregrinación y aumentar la represión. En fin tratar de rebajar hasta tu dignidad. Sí, el 17 de diciembre es un día sagrado para nosotros los cubanos.

Pero el 17 de diciembre de 2014 se convirtió en el mas aciago gracias a este inepto presidente Barack Hussein Obama, que por espacio de 18 meses sostuvo conversaciones secretas con el dictador Raúl Castro, dándole una puñalada trapera al exilio histórico, al pueblo de Cuba y a los Estados Unidos de América. ¿Cómo es posible que habiendo Congresistas y Senadores cubanoamericanos, este presidentico no haya consultado con ellos? Está comprobado que este aprendiz de dictador no ama a este país. ¿Recuerdan cuando se le quedó el micrófono abierto y le envió un mensaje a Putín que sería más flexible después de las elecciones? No hay que ser muy inteligente para concluir que si lo hubiera hecho antes de esos comicios, hubiese peligrado su reelección. Todo lo tenía debidamente calculado. ¿Recuerdan también una de las primeras medidas respecto a Cuba a principios de su mandato, el “intercambio” cultural? Especulando de nuevo, estoy seguro que los nefastos asesores que rodeaban, y siguen rodeando a este presidente, le aconsejaron que como la mayoría de los cubanos llegados a EU en los 90 deseaban seguir regresando a la isla esclava, sería bueno flexibilizar las medidas migratorias respecto a Cuba. Obama no ama a este país porque todas las negociaciones las hace con sus enemigos para beneficiarlos y no con sus amigos. Obama no negocia ni con los miembros del Congreso. Sólo utiliza el bolígrafo y el teléfono para dejar un legado que será el mas nefasto y bochornoso que haya dejado presidente alguno.

Pero los cubanos en el mundo entero tenemos la oportunidad de convertir el 17 de diciembre en un día histórico, pues Organizaciones de exiliados de Nueva Jersey, Nueva York, Miami, Chicago y Puerto Rico están preparando una Manifestación Masiva frente a La Casa Blanca con el fin de protestar por las medidas tomadas por la actual administración y entregar un documento con argumentos que demuestren lo justo de nuestra lucha y lo injusto de su actuación.

Cubano exiliado ponte en contacto con las organizaciones que en tu ciudad estén preparándose para asistir a esta Manifestación Mundial. Busca en Facebook este evento del 17 de diciembre. Si no puedes asistir se puede hacer una manifestación frente a la embajada o consulado de EU en tu país. Debemos llevar carteles que demuestren nuestro rechazo a las nefastas medidas que ha tomado esta administración. Entre otras organizaciones de exiliados la Unión de Ex Presos Políticos cubanos ya tiene una guagua llena en Unión City, New Jersey, En Miami también la Asociación de ex Presos Políticos, MAR por Cuba, El Colegio Nacional de Periodistas de la Republica de Cuba en el Exilio ha confirmado su participación, Esperamos que los congresistas Ileana Ros Lehtinen, Mario Díaz Balart, Carlos Curbelo, Albio Sires, y los Senadores Marco Rubio, Ted Cruz, y Robert Menéndez, y todos los políticos locales, nacionales e internacionales, apoyen y participen en este evento patriótico. No faltes a esta cita con la Patria, en Lafayette Square de 9:00AM a 1:00PM. ¡Nos vemos en Washington DC, jueves 17 de diciembre 2015!

Héctor Lemagne Sandó:.
hlemagne@gmail.com
@Hector1217

Nueva York - EEUU

SAÚL GODOY GÓMEZ, EL CHAVISMO Y LAS COMUNICACIONES,

Lo que hemos vivido durante el chavismo en materia de comunicaciones nos debe obligar a repensar no solo el papel del estado en este sector, sino el de la empresa privada, la participación de los partidos políticos, de las comunidades y el papel del ciudadano.

Las comunicaciones son demasiado importantes para dejarlas en manos de un solo protagonista, ya hemos vivido en carne propia lo vital que son para mantener y hacer funcionar la democracia.
Estamos inmersos como país, en una enorme esfera comunicacional de carácter global, los medios de comunicación, su naturaleza tecnológica y los contenidos que genera son consumidos en el orbe sin orden y sin ningún patrón de selección, es un flujo constante de información y entretenimiento que no obedece a ninguna norma y sus intereses son tan variados como las culturas de las que provienen, en los países desarrollados las comunicaciones se han segmentado por grupos de interés y por mercados para hacer más eficiente la penetración del mensaje y hacer rentable el esfuerzo.
Algunos países apagan o enciende estas señales y canales de comunicación desde un control centralizado y por lo general son los gobiernos quienes deciden finalmente lo que pueden ver o no sus ciudadanos, otros le dejan el trabajo a empresas distribuidoras que seleccionan el contenido, por lo general por un precio y con un interés por los mercados de consumidores, otros simplemente se sustraen del flujo, aíslan a sus ciudadanos y les ofrecen “paquetes” hechos en casa con lo que a ellos les interesa.
El asunto es, que allá afuera, en el mundo de las comunicaciones globales hay de todo y para todos, desde excelentes producciones audiovisuales, contenidos educativos de alto valor, cultura y entretenimiento de primera, pasando por mucha programación masiva (telenovelas, programas de concursos, de variedades, deportivos, de oficios, etc.) hasta los noticieros y programas de opinión donde se discute de todo y se critican a los más poderosos, bien sean gobierno o importantes empresarios, incluso hay programaciones emitidas clandestinamente, cosas que podrían pasar como insultantes, de mal gusto o simplemente criminales.
No exagero al decir que lo que hay en el mundo es una sobre oferta de información, mucha de ella es basura, otra es vital para la sobrevivencia en el mundo de hoy, la cantidad no es el problema, es el criterio que se utiliza para escoger la información que llega al público lo que escasea.
Para mantener una presencia global y hasta regional de un canal de comunicación se necesita de una gran inversión en tecnología, personal y equipos, no hablo de páginas web ni de sitios en las redes sociales que son posibles gracias a que se montan en canales de grandes conglomerados (llámese Google o Facebook o cualquier otra plataforma), hablo de corporaciones que tienen sus propias plantas de producción, sus propios satélites y una programación diseñada de cabo a rabo en función de sus intereses y que en palabras de Noam Chomsky (Ilusiones necesarias, 1992) : “Los segmentos de los medios de comunicación que pueden llegar a un público considerable son las principales grandes empresas, y están estrechamente integrados con conglomerados aun mayores. Al igual que otros negocios, venden un producto a los consumidores. Su mercado son los anunciantes, y el “producto" son los públicos, con una inclinación hacia los públicos más ricos, que aumentan los precios de la publicidad.”
Pero veamos lo que sucede al interior de los países que es lo que verdaderamente nos interesa, en una democracia, mantener los medios de comunicación en estado de libertad es fundamental para que los ciudadanos estén bien informados, los medios de comunicación deben de ser guardianes vigilantes del privilegio que tiene la sociedad en democracia, de comprender su situación en un momento dado, de entender las fuerzas que actúan sobre su presente y futuro, pero por sobre todo, de poder actuar, de opinar y participar en la gestión de lo público.
La libertad de los medios de comunicación, su variedad y tendencia, aunados al derecho a la información, la libertad de prensa y de libre expresión son los pilares fundamentales de una sociedad democrática.
Tanto el estado como las empresas de comunicación son entes que manejan mucho poder y frente al ciudadano indefenso, en un momento dado pueden manejar la opinión pública, influenciarla, dirigirla… unos medios de comunicación al servicio de la libertad y la pluralidad de opiniones hacen toda la diferencia entre una imposición ideológica y una actividad monopólica, entre propaganda y publicidad, entre manipulación y engaño.
Solo con unos medios libres e independientes puede el ciudadano común darse una idea de lo que sucede en su entorno y participar en los asuntos que le afectan o desea cambiar, es por ello que esa autoproclamada “hegemonía comunicacional”, que es el poder absoluto sobre lo que los medios de un país pueden transmitir, de la que presume el gobierno chavista, no es solo inconstitucional, sino en esencia, una actitud antidemocrática y perversa de un régimen totalitario.
Hemos asistido en estos años de gobierno chavista a lo peor del poder político y del poder empresarial actuando conjuntamente para robarle al pueblo la democracia por medio de un contubernio comunicacional, que ha dejado a la gente sin voz y sin participación, sometidos a un “black out” comunicacional para manipular la opinión pública y convertir al ciudadano en esclavo, al solamente presentarle un punto de vista interesado, se pierde la posibilidad de que el ciudadano pueda hacer decisiones bien informado.
Las empresas privadas dueñas de medios, con sus honrosas excepciones, le han jugado el juego a la censura del gobierno bajo la excusa que solo protegen sus intereses comerciales, acatando las disposiciones y normas de instituciones títeres del gobierno central, para anular las voces críticas a la gestión de gobierno, para acabar con la diferencia de pensamiento que debe existir en toda sociedad democrática, para descalificar a quienes opinan diferente del poder.
Estos dueños de medios han privilegiado sus intereses económicos por sobre el mandato de la ley en permitir la diversidad de pensamiento, han contribuido a debilitar la democracia para poder proteger sus negocios de comunicaciones, porque esa ha sido su verdadera intención al asumir concesiones y licencias para operar en el medio de las comunicaciones, solo han visto un negocio y han olvidado su compromiso con las libertades públicas.
El negocio de los medios de comunicaciones pierde sentido desde el mismo momento en que se alían al poder del gobierno sacrificando el derecho a la libre expresión, su actividad se convierte en política y su trabajo en instrumento de propaganda del régimen, esos mal llamados empresarios no pueden seguir usufructuando esas concesiones y licencias que son de dominio público, que obedecen a unos principios constitucionales y que son parte fundamental de la democracia, no pueden ser parte de la prensa libre si sus intereses están atados a una ideología, no son periodistas si su trabajo es defender no la verdad, sino una política.
Todo emprendimiento tiene un punto límite donde el empresario debe decidir si continua en su negocio bajo un clima de imposiciones y miedo, como todo ser humano, llega el momento en que la circunstancias se hacen inmorales y el negocio pierde sentido cuando ya no es uno quien decide sus líneas fundamentales, doblegarse ante el poder del gobierno en las comunicaciones es simplemente negar la naturaleza del negocio, si lo hace una vez, lo seguirá haciendo.
A ningún funcionario del estado le agrada la crítica o señalamientos negativos sobre su gestión, menos aún si se cree ungido de la razón y el derecho, peor todavía, si se cree la encarnación de la nación, errar es de hombres no de dioses y hay ideologías que muy fácilmente extravían a las mentes alimentadas por el espejismo del poder absoluto, las opiniones en contrario alienta la perfectibilidad, la posibilidad de que situaciones injustas se corrijan, que se encuentren términos que satisfagan a todas las partes.
Los chavistas promovieron como actividad fundamental de su revolución la creación de unos medios populares de comunicación, aquel lema del presidente Chávez de darle voz a quienes no tenían, por un momento se convirtió en la ilusión de muchas comunidades y movimientos populares que estaban listos a para comunicar sus visiones del país que querían, el gobierno fundó una serie de radios, periódicos, televisoras regionales y comunitarias, pero el amor duró poco, la trampa fue descubierta.
Se impuso una férrea política comunicacional roja rojita desde el poder, no solo estaban obligados a pasar e imprimir la propaganda oficial sino que la programación fue controlada por comisarios políticos obligando de entrada, la censura en contra de las ideas diferentes a las del gobierno, las listas de personas  non gratas circularon, se impusieron líneas editoriales, empezaron a llegar los “enlatados” gobierneros, las emisoras y pasquines se convirtieron casi que de inmediato en foro exclusivo de las ideas chavistas y en vitrina de los logros de la revolución.
No pasó mucho tiempo antes que estos medios, financiados por dineros públicos, sintieran la baja de audiencia y público, no importaba, la nómina estaba garantizada y empezó una política de “pasar la raqueta” entre los comerciantes y empresas locales, pidiendo contribuciones financieras, en forma de espacios publicitarios, avisos y menciones, claramente bajo esa circunstancia los medios populares de comunicación se convirtieron en parte del aparato de propaganda del régimen, no tardando en mutar en centros de inteligencia del gobierno y de terrorismo de estado en contra de los opositores.
Programación vulgar, de noticias manipuladas, espacios de opinión donde se insultaban personalidades y se amenazaba a la gente de la comunidad que estaban en contra de la gestión de los alcaldes y gobernadores, los problemas de la gente, los reclamos sobre las deficiencias de los servicios públicos, las carencias de las instituciones fueron enmudecidas y en su lugar aparecieron los programas que solo engañaban a la gente con propaganda que falsificaba la realidad.
Esta inmensa red de comunicaciones se utilizó para fomentar el odio de clases, el desprecio hacia la empresa privada y sus empresarios, para denigrar en contra de los líderes políticos de la oposición, para excluir las voces de protestas, para eliminar la crítica y silenciar la labor del periodismo libre e independiente.
El inmenso aparato chavista de dinero mal habido por vías de la corrupción y el lavado de dinero ha sido direccionado en la adquisición de empresas de comunicaciones con el aval del mismo gobierno, se tiene información que han incursionado en terrenos de internet tanto empresarial como de uso residencial, servicios wi-fi, empresas de publicidad exterior, servicios de mercadeo y telecomunicaciones, empresas de medición de mercado y opinión, encuestadoras, productoras ‘independientes’ de cine y televisión, periódicos de circulación nacional y regional, radios am y fm, plantas de televisión regionales y nacionales, para ello tienen a disposición una serie de escritorios de abogados y asesores, que arman los negocios y el financiamiento con bancos nacionales e internacionales, y con las autorizaciones de CONATEL.
Es urgente que la nueva Asamblea Nacional le meta la lupa al sector, con todo el sistema nacional de telecomunicaciones y empresas de comunicaciones en manos del chavismo y sus cómplices, la lucha en contra del totalitarismo se hace inútil, hay una millonada de dólares que han sido lavados en este sector que es vital no solo para la seguridad de la nación sino fundamental para la vida en democracia.  -  saulgodoy@gmail.com
Saul Godoy Gomez
saulgodoy@gmail.com
@godoy_saul

Miranda - Venezuela

LUIS EDUARDO MARTÍNEZ HIDALGO, LA HORA CRUCIAL


Restan solo días para las elecciones parlamentarias y es mucho el afán por anticipar resultados. Encuestadoras de prestigio trabajan a marchas forzadas, realizan estudios de opinión y ofrecen pronósticos.

Datanalisis, IVAD, Datincorp, Hinterlaces, Varianza, consultoras de las más reconocidas del país, coinciden en afirmar que el descontento es generalizado y que este se convierte en intención de voto por los candidatos opositores, otorgándoles ventaja, a la fecha, que va desde veinte y cinco hasta cuarenta puntos.
Reviso ahora la última Omnibus de Datanalisis con trabajo de campo terminado el 23 de Octubre, nivel de confianza del 95 % y error máximo admisible de +/- 3,04 %.
La evaluación negativa de la situación del país trepa hasta 90,2 % con el 67,8 % cargándole la responsabilidad al oficialismo y un 75,1 % calificando como mala o muy mala la gestión de Nicolás Maduro, con lo que la de este es la peor evaluada en las últimas cinco décadas; ni siquiera Luis Herrera al final de su mandato –que hasta ahora había sido el presidente con peor calificación- cosechó tales números.
La salida, no hay duda, es electoral, democrática y pacífica, porque así lo afirma el 87,1 % de los entrevistados con su disposición a votar, anticipándose que los próximos comicios serán los de mayor participación popular en la historia reciente de Venezuela.
A la pregunta “En caso que el próximo domingo se realizaran elecciones de diputados entre los candidatos del oficialismo y de la oposición, ¿por quién votaría usted?”, el 61,4 % de los que responden indican que votarán por los candidatos opositores, 24,8 % por los oficialistas y 13,8 % por candidatos alternativos con lo que, a la fecha, la oposición aventaja por 36,6 puntos al oficialismo, lo que permitiría alcanzar entre 108 y 111 parlamentarios, logrando las dos terceras partes de la Asamblea Nacional.
El pasado fin de semana mantuve contacto con todos los candidatos principales –y algunos suplentes- a diputados en Monagas y Delta Amacuro, entidades donde cabalgo en el activismo, y a todos dije lo mismo: “la oposición tiene hoy la mejor oportunidad que jamás se le ha presentado, desde 1998, para obtener una gran victoria popular e iniciar con tal el proceso de cambio que demanda la gran mayoría de los venezolanos, pero nada más peligroso que embriagarse en el triunfalismo y creer que todo está hecho porque enfrentamos a un adversario inescrupuloso, capaz de cualquier cosa por continuar usufructuando el poder”.
Este lunes a los integrantes del comando de campaña de la MUD en Monagas y el martes a los del Delta, les señalé: “Todo indica que ya existe una matriz de opinión inmodificable a favor de los candidatos opositores por lo que más que captar votos lo que debe hacerse es enfocarse en enseñar a votar, encuadrar a los partidarios en las estructuras de movilización, preparar adecuadamente al personal electoral y alistarse para defender el voto a todo evento”.
En una ocasión, siendo líder juvenil, asistí a una plenaria en Caracas en la cual intervino el legendario fundador de Acción Democrática Rómulo Betancourt. De sus palabras, nunca he olvidado una frase que pronunció: “La organización siempre se impondrá a la emoción”.
No hay duda que el pueblo quiere un cambio y eso incluye a muchos que creyeron en Hugo Chávez pero que entienden que Maduro botó el legado y hoy arruina al país, pero para que el cambio sea posible hay que privilegiar a la organización.
Se aproxima una hora crucial, definitoria del futuro de Venezuela, de los venezolanos y las venezolanas. Es inmensa la responsabilidad de quienes hoy representamos la alternativa de cambio y es necesario dar lo mejor nuestro para que el 6 de Diciembre sea el inicio de un nuevo tiempo.
Luis Eduardo Martínez Hidalgo
vicerrector.ugma.unitec@gmail.com
@rectorunitecve
Monagas - Venezuela

PACIANO JOSÉ PADRÓN VALLADARES, MADURISMO EN SUS POSTRIMERIAS

El régimen de hambre y muerte está en sus postrimerías. No me refiero solo al surgimiento de una nueva mayoría en la Asamblea Nacional, anunciada por las elecciones parlamentarias que tendremos en ya menos de un mes. Estoy pensando en otros cambios porque la transformación debe ser y será mayor. Los daños causados por el régimen -y particularmente por Nicolás en los últimos años- obligan a precipitar una transformación más grande, en la que la mutación parlamentaria resulta corta. No podemos esperar tres años luego del cambio en la Asamblea Nacional para tener un nuevo gerente del país, administrador de la renta pública y Comandante de la Fuerza Armada. Tres años le faltarían a Nicolás, y eso es mucho tiempo, suficiente para hundirnos hasta lo impensable. Basta ver cuánto y a qué velocidad hemos descendido en este 2015, como para dejar a Nicolás gobernando 2016, 2017 y 2018. La Constitución nos da las salidas, acojamos una de ellas. Adiós al diosdadomadurismo.

         Es pertinente recordar ahora tres salidas constitucionales para reorientar el país, reganar la confianza y relanzar la economía hacia un tiempo mejor. Tres son las posibilidades hoy factibles que ofrece la Constitución para elegir un nuevo presidente antes del vencimiento del término: la renuncia al cargo, el referendo revocatorio y la Asamblea Constituyente. Veámoslas, todo confirma que el diosdadomadurismo tiene los días contados.

         El artículo 233 de la Constitución establece como falta absoluta del presidente -y en consecuencia razón para sustituirlo- “su renuncia”. Una vez que se produce el vacío, el pueblo debe ser convocado a darse un nuevo presidente que complete el período constitucional, que sería de aproximadamente tres años. Esta es la salida más “barata”, la más “económica”, la que da más por menos. Nicolás debería renunciar al conocerse los resultados electorales. Como es harto sabido, él ha participado indebidamente en el hecho comicial, se ha hecho parte del mismo pidiendo el voto para los candidatos del PSUV y afirmando que votar por ellos es votar por él, entiéndase por el continuismo. Si Nicolás ha de ser consecuente con lo que ha dicho, debe entender cada voto por la alternativa democrática como un grito: “Nicolás, vete ya”. Cuando la mayoría de los venezolanos vote por la alternativa democrática, el pueblo le estará diciendo a Nicolás renuncia. Esta es la salida más sencilla, y responde claramente a la voluntad popular. Ojalá quede algo de vergüenza en Nicolás que lo lleve a renunciar, pero si ese algo no existe, que la exigencia del pueblo en la calle lo lleve a allanar el camino y a facilitar el cambio de presidente.

         “Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables”, una vez que transcurra “la mitad del período para el cual fue elegido el funcionario”, según lo determina el artículo 72 constitucional. Si Nicolás no renuncia al cargo, el referendo revocatorio es una vía que podemos utilizar. Por supuesto que la renuncia facilita el camino, suprime una votación popular  -la que revoca el mandato- eso cuesta dinero y tiempo, lo que se transforma en más hambre para el pueblo. Es bueno que Nicolás sepa que una buena mayoría de los militantes del PSUV y simpatizantes de Chávez quieren salir de él.

         El último Capítulo de la Constitución -el Capítulo III del Título IX- está referido a la Asamblea Nacional Constituyente, en la que se reconoce que “El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución”. La Constituyente podría hacer cesar al presidente en sus funciones y convocar a una nueva elección presidencial, diciéndole así adiós a Nicolás.

         El diosdadomadurismo está agotado, si tenía algo que dar ya lo dio. El país se precipita por un barranco y estamos obligados a detener la caída y, acto seguido, a torcer el rumbo hacia el progreso y el bienestar colectivo.

Paciano José Padrón Valladares
pacianopadron@gmail.com
@padronpaciano

Miranda - Venezuela