lunes, 20 de enero de 2020

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, LUNES 20/01/2020

ELSA CARDOZO: OPORTUNIDAD

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 2 minutos
El año se inicia en Venezuela con un nuevo salto en la escalada del asedio a la Asamblea Nacional. Este ha sido especialmente intenso desde el momento en que la oposición ganó en 2015 la mayoría calificada de escaños, y es parte del desmontaje de la separación de poderes al que tercamente ha ofrecido resistencia la representación democrática en el Poder Legislativo. Es este el trecho más reciente de ese desmontaje que ya suma dos décadas en las que las medidas y acciones contra la autonomía de la Asamblea Nacional se fueron haciendo cada vez más indisimuladas, toscas y violentas. La... más »

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ: LA COMEDIA INSURRECCIONAL

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 4 minutos
Calle-calle-calle, “Maduro vete ya”, “falta poco”, “hora cero”, “trancones”, “referéndum popular”, “la ruta de la dignidad”, 350, “la salida”, “intervención militar democrática”, TIAR, “esto lo resuelve el catire Trump”, “referéndum popular”, “el país no aguanta más”, “no se dialoga con delincuentes”, “solo negociaremos a qué país se va”, “No lo llames elecciones”, “¡colaboracionistas!”, “¿con ese CNE?”, “no es gobierno, es régimen”. “Henry Falcón será Vicepresidente”, “no voto sin condiciones electorales”, “si o si”, “operación libertad”, “Maduro abandonó el cargo”, “intervención ... más »

AMÉRICO MARTÍN: NOS INVADEN LOS PRINCIPIOS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 6 minutos
Tratando de explicar en forma convincente el oceánico y casi simultáneo hundimiento del socialismo marxista-leninista en Europa del Este incluida la URSS, la Universidad de La Habana reunió cuatro ensayos de autores comunistas sobrevivientes del desastre, que editó en 2002 bajo el título de El Colapso de Europa del Este. Al ubicarse el epicentro de la tragedia en un lugar del viejo mundo podría deslizarse la creencia de que la Isla estaba libre, y su socialismo también, de los profundos errores confesados en la obra. Nada más falso. El 27 de noviembre de 2006, en memorable discurso... más »

JUAN GUERRERO: LA BRECHA SOCIAL

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 8 minutos
Sin darnos cuenta la inmensa mayoría de los venezolanos nos hemos estamos quedando encerrados alrededor de no más de 50-80 kilómetros cuadrados. Esto es así porque sencillamente existen restricciones que impiden nuestro libre y normal desplazamiento físico más allá de este perímetro. El riesgo de quedarte sin gasolina impide que te desplaces con absoluta libertad de un extremo al otro del país. Estás circunscrito a no más de 80 kilómetros. De ahí en adelante debes llevar en tu vehículo algún recipiente con gasolina, porque sabes que será casi seguro que en las gasolineras que está... más »

OMAR A. ÁVILA H.: LA RUTA ES ELECTORAL

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 10 minutos
El voto no solo sirve para elegir, también es un instrumento de lucha, una manifestación de inconformidad, una expresión de rebeldía en contra del ejercicio abusivo del poder, una muestra de civilidad, y sobre todo, una herramienta que funciona a manera de detonador frente a la posibilidad, partiendo de los resultados que de una elección fraudulenta deriven, se inicie un proceso que desemboque en un gobierno de transición hacia la democracia. El voto en un gobierno como este es una oportunidad de organizarnos y manifestarnos masivamente en contra del régimen y forzarlo a que se de... más »

CARLOS ALBERTO MONTANER: ABRAZO O RECHAZO,¿QUÉ HACER CON EL RÉGIMEN CUBANO?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 12 minutos
El presidente Trump ha decidido sancionar al régimen cubano. Lo viene haciendo de forma creciente desde que alcanzó la presidencia. Las últimas medidas, anunciadas por Mike Pompeo, Secretario de Estado, consisten en limitar los vuelos chárter a La Habana. Eso, esperan, reducirá sustancialmente los viajes de los emigrantes y el flujo de divisas que recibía el gobierno del Presidente Miguel Díaz-Canel y Manuel Marrero, su flamante Primer Ministro. Raúl Castro, a los 87 años, todavía no ha optado por morirse y manda inútilmente tras bambalinas, aunque se sabe que está hasta el gorro... más »

ELSA CARDOZO: OPORTUNIDAD

El año se inicia en Venezuela con un nuevo salto en la escalada del asedio a la Asamblea Nacional. Este ha sido especialmente intenso desde el momento en que la oposición ganó en 2015 la mayoría calificada de escaños, y es parte del desmontaje de la separación de poderes al que tercamente ha ofrecido resistencia la representación democrática en el Poder Legislativo.

Es este el trecho más reciente de ese desmontaje que ya suma dos décadas en las que las medidas y acciones contra la autonomía de la Asamblea Nacional se fueron haciendo cada vez más indisimuladas, toscas y violentas. La importancia que para la comunidad democrática internacional tiene esta dimensión del ejercicio arbitrario del poder quedó expuesta  desde finales de 2016; entonces, la exigencia de respeto por las competencias plenas de la Asamblea Nacional fue expresamente incorporada a la agenda de los actores internacionales y no gubernamentales dispuestos a contribuir al seguimiento y solución de la crisis venezolana.

En marzo de 2017 dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia que restaron facultades legislativas y de control a la Asamblea Nacional, incluso después de su revisión, provocaron reacciones internacionales críticas de inmediato. Poco después, entre mayo y julio, ante la inconstitucional convocatoria y realización de la elección de la asamblea nacional constituyente -como medida extrema en la secuencia de desconocimiento, intimidación, represión, inhabilitaciones y órdenes de arresto contra los diputados opositores, del arbitrario bloqueo a la posibilidad de un referéndum revocatorio del mandato presidencial  y en medio de masivas protestas- se multiplicaron las advertencias internacionales para disuadir al gobierno; luego de esa elección se produjeron rechazos y desconocimientos internacionales del ilegítimo cuerpo a la vez que las reafirmaciones del reconocimiento de la legitimidad y plenas competencias de la Asamblea Nacional.

Tras las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018, convocadas por la asamblea nacional constituyente y realizadas sin cumplir con los procedimientos, condiciones ni garantías necesarias, el amplio desconocimiento internacional de su convocatoria y su resultado confirió mayor importancia a la representatividad y responsabilidad política de la Asamblea Nacional; tanto más luego de la juramentación de su presidente, Juan Guaidó, como presidente encargado, como lo han confirmado desde entonces los reconocimientos y apoyos de más de medio centenar de gobiernos.

Conviene recordar esa trayectoria, que no solo describe a trazos gruesos la escalada de la ofensiva contra el Poder Legislativo y encuadra todo lo que como asamblea plural representa y defiende, sino su valor institucional para los venezolanos y ante el mundo. Sobre esto último son pertinentes dos comentarios.

Por una parte, no es casual que tras las sentencias de 2017 y en torno al intento reciente por imponer una directiva afín al régimen -sea cual sea la explicación y destino de la maniobra- se hayan mencionado los intereses de gobiernos que procuran para sus negocios con Venezuela no solo garantías económicas sino legitimidad legislativa que los proteja. Ese sería visiblemente el caso de Rusia, pero ciertamente beneficiaría también a otros socios contar con el debido procedimiento legislativo para sus contratos y acuerdos.

De la mayor importancia son, por otra parte, las declaraciones que desde el mismo 5 de enero definieron el diverso pero amplio espectro de las reacciones críticas a las medidas de intimidación, represión y violencia con las que se intentó impedir la juramentación de la junta directiva de la Asamblea Nacional. Entre ellas se encuentran las del Grupo de Lima con sus textos y las de Estados Unidos; la del alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell; el Grupo Internacional de Contacto de la UE y el Consejo Permanente de la OEA; pero también las de Uruguay, Argentina y México, sin que salvo por los muy expresos apoyos de Rusia y los muy implícitos de China haya habido respaldos a la junta ilegítimamente designada.

Finalmente, es del mayor interés leer el reciente discurso de Josep Borrell ante el Parlamento Europeo por lo que en él se manifiesta con urgencia como oportunidad de reconducción internacional ante la crisis venezolana. Tras describir el golpe parlamentario del 5 de enero y reconocer a la legítima directiva presidida por Juan Guaidó, Borrell afirma: “Una cosa es segura: necesitamos más esfuerzos concertados por toda la comunidad internacional, y los necesitamos urgentemente; el statu quo no puede mantenerse para siempre. Y es eso lo que trataremos de hacer en los próximos días, buscar un apoyo sólido de todos los actores involucrados y pedir al Grupo de Contacto que siga trabajando; el llamado proceso de Oslo también está estancado y el sufrimiento de los venezolanos y la situación política requieren que presionemos con más fuerza para lograr elecciones libres y justas, como ha sido requerido por mucho tiempo sin ningún resultado. Lo que ha ocurrido con la elección del presidente de la Asamblea Nacional es un punto de inflexión en la dinámica de una situación que requiere un compromiso más sólido”.

Este llamado de alerta describe lo peligroso del momento, expresa la voluntad de reconducir y comprende la oportunidad de hacerlo. Y lo que es oportuno internacionalmente es también una oportunidad que hay que cultivar, desde Venezuela y entre los venezolanos.

Elsa Cardozo
elsacardozo@gmail.com
@GrupoAvila1
@AvilaBlog
https://grupoavila.blogspot.com/2020/01/venezuela-oportunidad-elsa-cardozo-el.html

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ: LA COMEDIA INSURRECCIONAL

Calle-calle-calle, “Maduro vete ya”, “falta poco”, “hora cero”, “trancones”, “referéndum popular”, “la ruta de la dignidad”, 350, “la salida”, “intervención militar democrática”, TIAR, “esto lo resuelve el catire Trump”, “referéndum popular”, “el país no aguanta más”, “no se dialoga con delincuentes”, “solo negociaremos a qué país se va”, “No lo llames elecciones”, “¡colaboracionistas!”, “¿con ese CNE?”, “no es gobierno, es régimen”.

“Henry Falcón será Vicepresidente”, “no voto sin condiciones electorales”, “si o si”, “operación libertad”, “Maduro abandonó el cargo”, “intervención extranjera”, “marcha sin retorno”, “abstención”. Espantajos del diccionario del vacío, arterías, engendros mermados. Quincalla conceptual que nos hundió y fortalece la revolución, que por fortuna, hace lo necesario para desvencijarse. Y la reina madre de las burradas: el llamado abstencionista en 2018.

Mentiras, errores, calumnias, necedades, destruyeron la fuerza para hacer un cambio, pero también la ilusión, que nacieron brillantes en 2015. El mundo está hecho de palabras y ellas cambian la vida de quien las pronuncia y de quien las oye, porque son el momento simbólico de la acción. Hablamos varios lenguajes al mismo tiempo sin saberlo, el verbal, los gestos, las miradas, el vestido, pero más allá de cualquier hermenéutica, se impone el que respalda la práctica.

Llamar a papá

Hay que hacer esfuerzos para no dejarse arrastrar al cul de sac al que los activistas nos conducen periódicamente. El curso actual iba (¿va?) directo a regalar la Asamblea Nacional con lo que la oposición desaparecería igual que en 2005. Hemos sido el ridículo latinoamericano, porque otros se quitaron de encima, sin implorar al “catire”, al pepetismo, a Correa.

También a Kirchner (ojo: gracias a unos tontos regresaron, lo que hace temer por nosotros). Igual al Farabundo Martí, a Evo Morales. Mientras, en cuatro años la A.N de la esperanza que nos aguaba los ojos el 5D, devino un centro migueliano que debieran allanarlo la CEV y el Cardenal en persona con un equipo Swat de exorcistas del Vaticano.

Y habrá que desviar un río de “aqua mirabilis” para que arrastre las emanaciones de esos establos de Augías. Dieciocho diputados, aunque ojo, se dice que son treinta, que algunos cobraron mucho por votar mientras otros, precio razonable por solo hacer quorum. Así murió la eticidad de la A.N, la gran esperanza democrática y la peor pesadilla de la revolución.

Pecado de soberbia porque se cometen siempre los mismos errores, pasamos por ellos de la peste al cólera, luego del cólera a la peste, nadie tuvo la sensatez de llamar a la rectificación y ni siquiera se aprende de la experiencia propia. No se sabe a ciencia cierta si fue Cicerón o Santayana quien escribió que estudiar la historia no sirve para nada porque estamos condenados a repetir los mismos errores.

Unidad para la práctica

Un abogado podría glosar la frase con otra como que “la ignorancia de la historia no excusa su cumplimiento”. Los contendientes duros, brutales, suelen devorar princesitas y príncipes, como saben Megan y Harry. Los argumentos contra la locura política se han dado durante 21 años y no hubo taladro que perforara cráneos de granito. Ya desde el abismo, es imperativo regresar a la realidad y que se entienda que terminó la comedia insurreccional. Hay que abrir una nueva etapa.

No hay otra unidad posible sino para escoger CNE, reformar la ley electoral y concurrir a las elecciones parlamentarias, reconstruir la victoriosa experiencia de la MUD y aprobar el crédito multilateral para el sistema eléctrico de Zulia, Mérida y Nueva Esparta. No buscar más subterfugios y hacer lo necesario. Pero las heridas que no cicatrizan vuelan sobre nuestras cabezas y atormentan dentro de ellas.

Y no son solo errores. La “ayuda internacional” se convirtió en el modo de vida de un estamento que no está dispuesto a renunciar a él, y por eso no acepta elegir nueva A.N ya que le es imprescindible ese Frankenstein deplorable, desencajado, impotente, pero al mismo tiempo inauditable, su caja negra.

La elección ventilaría los establos y eliminaría el poder de casta que se ejerce y eso afectaría a demasiados. Los aparentes exabruptos ya no lo son, sino defensa de sus intereses, y los detentores solo estarían dispuestos a emprender un cambio si tienen la seguridad de que el monopolio del poder se mantiene en sus manos.

Transición de amigos

Eso explica el mantra. “cese de la usurpación y gobierno de transición”, más bien de amigos que no altere la micro hegemonía. Solo así convienen las elecciones. Es momento de que la opinión pública produzca un cambio electoral sobre el organismo legislativo. 

De lo contrario seguirá esta senda de tonterías, disparates y peor, envilecimiento crónico y consciente, que garantiza la permanencia de Maduro, su demiurgo, quien da los pasos necesarios para mantener ese statu quo y estimular la abstención por descrédito ¿O sería que no nos dimos cuenta de que él propició lo ocurrido los días 5N y subsecuentes?

El gobierno calculó bien los rocambolescos episodios producidos. Solo se equivocaron porque su naturaleza brutal los llevó a abusar de la fuerza bruta, bastarda e inconstitucional en la sesión del 5E, lo que desvió la atención de lo ocurrido. Todo lo demás fue fríamente calculado. “No contaban con mi astucia”.

Carlos Raul Hernandez
carlosraulhernandez@gmail.com
@CarlosRaulHer
@ElUniversal

AMÉRICO MARTÍN: NOS INVADEN LOS PRINCIPIOS

Tratando de explicar en forma convincente el oceánico y casi simultáneo hundimiento del socialismo marxista-leninista en Europa del Este incluida la URSS, la Universidad de La Habana reunió cuatro ensayos de autores comunistas sobrevivientes del desastre, que editó en 2002 bajo el título de El Colapso de Europa del Este. Al ubicarse el epicentro de la tragedia en un lugar del viejo mundo podría deslizarse la creencia de que la Isla estaba libre, y su socialismo también, de los profundos errores confesados en la obra.

Nada más falso. El 27 de noviembre de 2006, en memorable discurso pronunciado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el propio Fidel, ante sus atónitos oyentes, denunció la amenaza cierta de una perestroika cubana, capaz de mandar todo al diablo y restablecer el capitalismo. Tal como es China hoy por obra del mercado y de la ola privatizadora más grande de la Historia.

De los detalles del fracaso del socialismo cubano hablé extensamente en mi libro “Huracán sobre el Caribe” prologado por el profesor e ilustre analista Antonio Cova y editado por la Universidad Católica Andrés Bello, Caracas, 2013.

Los ensayos publicados en “El colapso…”, mencionan cosas a ratos impresionantes, entre otras la relación de las Causas Internas y las Externas, con mucha frecuencia son desestimadas en los análisis, con la salvedad de que el caso extremadamente importante, de la desafiliación de jóvenes comunistas, que es “consecuencia” del naufragio, tomada falazmente como “causa”. La deserción de jóvenes alcanzó cifras increíbles en todos los países sovietizados. En Hungría, por ejemplo, 60% de la militancia se fue de la organización. ¡Claro que incidió en el colapso como efecto de la masiva decepción juvenil respecto al sistema!

No obstante, ninguno de los 4 ensayos de la indicada obra cuestiona la vigencia del sistema socialista en sí, tema que próximamente comentaré en TalCual. Ya he referido lo que al respecto pensó Fidel 2006 pero en los albores del nuevo milenio limitaba todavía sus aprensiones a la necesidad de sostener a como diera lugar el pensamiento oficial de su partido. En “El colapso…” se destacan principal más no únicamente importantes causas de índole moral, que a mi juicio son insuficientes para entender el fenómeno, aunque tal vez sí el de Venezuela. Gobernantes y dirigentes –subrayan– se dejaron arrastrar por “el consumismo” y el estándar de vida de los capitostes del capitalismo, solo que, si Bill Gates y Steve Jobs justificaban con creces cada dólar de sus ingresos espectaculares, la élite burocrática del socialismo trataba de imitarlos con dinero mal habido del tesoro nacional.

Aquellos eran arietes insustituibles de la revolución informática y comunicacional y, por lo tanto, del acelerado desarrollo económico del mundo, esta élite es, en cambio, una rémora improductiva financiada por la corrupción. Por desatender la ideología militante decayeron los valores morales del socialismo y se multiplicó la descomposición. Pero fue un fenómeno sistémico, no individual, originado en la esencia de la utopía comunista y por ende estructuralmente vinculado a ella.

La evidente antipatía de la juventud venezolana respecto al socialismo siglo XXI de Chávez y Maduro, ha demostrado que no quiere nada con semejante oferta, todos los estamentos sociales se alejan de una gestión crecientemente acusada de violenta y corrupta. Acusar no es condenar, cierto es, pero detengámonos en los descarnados sucesos de las dos últimas semanas para acercarnos a la verdad.

El saturnal de 18 diputados cambiando de casaca de la sesión del 5 de enero, radiografió la condición ética de los beneficiarios directos del negocio, que por lo que se está viendo se irán graduando de perdedores. Las maquinaciones excesivamente maliciosas suelen devolverse contra sus autores.

Calibrada la operación por sus resultados se aprecia que quienes la urdieron pierden mucho y ganan poco. El bloque patriótico, por ejemplo, adquiere un personal que no da para arrojar el sombrero al aire. Mundialmente conocidas y rechazadas sus hazañas, mancharán cuanto hagan en el futuro. ¿Cómo confiar en sus actos y promesas?, tendrán que ser despedidos al crecer la mala opinión que los rodea y en el PSUV muchos no querrán retratarse con ellos o invitarlos a sus hogares. Conforme a las opiniones que vertió sobre el colapso de Europa del Este”, quizá Fidel Castro tacharía su torpeza. Probablemente diría, como la reina Victoria: “El mal paso, darlo rápido y bien, camaradas”. Tal vez les acusaría el PSUV de hundir la revolución.

La maniobra compensaría en algo tal perjuicio si hubiera cambiado la correlación en la Asamblea en beneficio del diputado Parra o al menos le hubiese proporcionado el quorum de funcionamiento. Pero ni lo uno ni lo otro. Pues el diputado Parra nunca contará quorum de asistencia, en tanto que Guaidó lo reunirá cuando y donde quiera. El mundo juzgará donde está la legalidad.

El quorum, en efecto es de 84 y en la súper agredida reunión del miércoles asistieron 92. Tratar de torcer estas cifras con medios violentos es un error letal. Basta escuchar la firme descripción, proporcionada por la diputada Delsa Solórzano, de tal desmesura paramilitar contra parlamentarios y bravos periodistas que los acompañaban, que puso al alcance del mundo la cruda verdad.

El celofán lo rompió el parlamento europeo, con votación sin precedentes de 471 en respaldo a Guaidó tanto en condición de presidente de la AN como de presidente interino de la República. Sumadas la abstención y la votación negativa, no llegaron ni a la mitad. El oficialismo reaccionó ampliando la dimensión de sus pecados, al arremeter contra el embajador de Holanda y provocar la ruptura de relaciones diplomáticas con Guatemala, por cierto, antiguo aliado suyo.

El gobierno de Maduro tendría que meditar acerca del fortalecimiento de la unidad opositora alrededor de Guaidó, el rechazo al diputado Parra en el Episcopado, el malestar que se vislumbra en su propia militancia. La única de sus reacciones con sentido es su aparente inclinación de encomendar la extrema represión más a sus paramilitares que a los componentes de la FAN.

Y la comunidad internacional, en su evidentemente redoblada solidaridad con la defensa de los DDHH y la democracia venezolana, sigue presionando por elecciones transparentes, libérrimas, internacional y mundialmente supervisadas. Para lo cual habría que comenzar ahora mismo con la escogencia de un CNE libre de sospechas, la libertad de presos políticos y militares y el cese de las oscuras maquinaciones contra parlamentarios y partidos políticos y amantes de la libertad y la democracia.

Tómese esa escueta y sin embargo amplia síntesis susceptible de desenredar la batahola circundante como el producto de fantasías extraviadas. Aun así, nada es más peligroso que dejar todo igual para que empeore por momentos.

Américo Martín
amermart@yahoo.com 
@AmericoMartin
@DiarioTalCual

JUAN GUERRERO: LA BRECHA SOCIAL

Sin darnos cuenta la inmensa mayoría de los venezolanos nos hemos estamos quedando encerrados alrededor de no más de 50-80 kilómetros cuadrados. Esto es así porque sencillamente existen restricciones que impiden nuestro libre y normal desplazamiento físico más allá de este perímetro. 

El riesgo de quedarte sin gasolina impide que te desplaces con absoluta libertad de un extremo al otro del país. Estás circunscrito a no más de 80 kilómetros. De ahí en adelante debes llevar en tu vehículo algún recipiente con gasolina, porque sabes que será casi seguro que en las gasolineras que están en las principales vías, carreteras nacionales, permanecen cerradas porque no tienen combustible. 

Esa restricción la vive el venezolano todos los días. Si vas más allá de ese perímetro y buscas un transporte, te encuentras con otras restricciones. No tienes efectivo porque en los bancos no hay dinero, o el precio supera tus posibilidades o no tienes cómo hacer una transacción por vía electrónica usando tu teléfono celular, o la señal de Internet o la plataforma del servicio telefónico están fuera de servicio, o sencillamente hay un nuevo corte de electricidad, que en promedio dura entre 3-4 horas. 

Pero si llegas a superar estos escollos te encontrarás que la mayoría de las líneas de transporte terrestre viajan de día, por la mañana y a primera hora, porque a partir de las 6 de la tarde es casi imposible encontrar una ruta que se atreva a transitar por más de 100 kilómetros. El riesgo de asalto, peligro de vías en mal estado y alcabalas con militares, policías o paramilitares que te detienen y te exigen dinero o alimentos para permitirte continuar, es muy grande y cada día más evidente. 

Sin darnos cuenta nos hemos acostumbrado, para sobrevivir, a un perímetro, a unos límites que cada día nos hacen retroceder y nos obligan a permanecer en las cuatro paredes de nuestros hogares, y un poco más allá, cuando por el día vas a tu trabajo, que ya no dura más de ocho horas y que en muchas oficinas públicas está señalada en horario matutino hasta el mediodía. Incluso la actividad bancaria, pública y privada ya hace tiempo labora, de 9 de la mañana hasta las 3-4 de la tarde. 

Cada día nuestro desplazamiento se reduce, se achica, disminuye. Es que después de mediodía, ya pasadas las 3 de la tarde, se ven las inmensas filas de ciudadanos quienes buscan las escasas unidades de transporte para llegar a sus hogares. Los negocios comienzan a cerrar sus puertas y bajar sus santamarías. 

El temor al asalto, a quedarte sin combustible en tu vehículo, no encontrar abierto un expendio de alimentos o medicinas hacen que tu vida sea una angustia diaria, una constante incertidumbre. Es una brecha ancha y honda que te aleja del progreso, de la modernidad de la vida ciudadana normal, sosegada y tranquila. 

Pero si esto angustia y se hace evidente cada día, lo más aterrador que observo es la inmensa brecha social referida a la educación de niños y jóvenes. La subalimentación y los largos períodos de desnutrición aguda a la que han sido sometidos cerca del 60% de la población infanto juvenil, crean esa brecha social dramática, obscena y cruel. Porque no es sólo la desnutrición que aleja a la población del desarrollo y disfrute de los bienes materiales e intelectuales, son las deplorables condiciones de infraestructura de los centros educativos venezolanos. Escuelas, colegios, liceos e incluso universidades en estado deplorable. Agravado con los sueldos-salarios de quienes ejercen actividades laborales, tanto de servicio, administrativas o docencia-investigación, quienes en promedio devengan menos de 3 dólares al mes.

Cada día el proceso académico de educación formal se aleja más de los estratos sociales C-D, que son estadísticamente los más extensos y conforman cerca del 85% de la población venezolana. Esto es dantesco y aberrante porque discrimina a la mayoría de los ciudadanos empobrecidos y que no tienen acceso a centros privados de educación, mientras el régimen totalitario que detenta el poder, procura distraer la atención de la población a punta de propaganda que desinforma y crea falsas ilusiones de igualdad y solidaridad. 

En la Venezuela del socialismo chavizta del siglo XXI la brecha social, las desigualdades y la discriminación político-ideológicas han creado dos bloques bien extremos. Uno que ya sobrepasa el 90%, que vive por debajo de 1 dólar al día, y apenas otro 10% de potentados quienes desprecian al resto de la población, les marginan y obligan a vivir con lo más básico y restrictivo, condenados a unos límites donde debes sobrevivir.  

Juan Guerrero 
camilodeasis@hotmail.com  
@camilodeasis IG @camilodeasis1  
Columna Lecturas de papel 

OMAR A. ÁVILA H.: LA RUTA ES ELECTORAL

El voto no solo sirve para elegir, también es un instrumento de lucha, una manifestación de inconformidad, una expresión de rebeldía en contra del ejercicio abusivo del poder, una muestra de civilidad, y sobre todo, una herramienta que funciona a manera de detonador frente a la posibilidad, partiendo de los resultados que de una elección fraudulenta deriven, se inicie un proceso que desemboque en un gobierno de transición hacia la democracia.

El voto en un gobierno como este es una oportunidad de organizarnos y manifestarnos masivamente en contra del régimen y forzarlo a que se deslegitime a sí mismo mediante el fraude.

Aquellos con posiciones inamovibles y quienes buscan soluciones que muy difícil ocurrirán, desde Unidad Visión Venezuela les queremos hacer un llamado a que rectifiquen, urge que prevalezca la coherencia sobre la fantasía, la salida es constitucional, el triunfo electoral y la herramienta el voto.

Pero además aprovecho para citar lo que decía en una entrevista la activista cubana por la libertad y los derechos humanos Rosa María Payá. “Sumar y unir no significa que pensemos igual, ni que estemos de acuerdo, ni que nos caemos bien; significa simplemente que tenemos una prioridad: la libertad de Cuba”; en nuestro caso, la libertad de nuestra amada Venezuela. En Unidad Visión Venezuela estamos convencidos, de que todos hacemos falta.

No se puede continuar haciendo política desde las vísceras, hay que usar el cerebro. Seguir en la confrontación, es simplemente continuar en un callejón sin salida, en donde ambos extremos continuaran con las mismas excusas.

Desde Unidad Visión Venezuela estamos claro, y vamos a seguir impulsando el voto, con nuestros líderes llegando a cada rincón de Venezuela, hablándole como siempre, con la verdad a nuestro pueblo.

Sabemos que tenemos un gobierno mentiroso y tramposo, pero no podemos abandonar la vía electoral. Sobran los ejemplos no solo en América Latina, sino en el mundo.

Coincido con el profesor John Magdaleno, al decir que es un grave error el asimilar toda participación electoral (en cualquier consulta y bajo cualquier estrategia) a una cohabitación. El ejemplo más reciente es de la oposición boliviana que participó en una elección que sirvió de contexto a un ulterior pronunciamiento militar. O es que si al final en Bolivia se iniciara una transición a la democracia, seguiría este sector abstencionista afirmando que la oposición cohabitó con el régimen al participar en las elecciones. Pero como muy bien ilustraba el profesor Magdaleno, ejemplos hay muchos: Toledo en Perú en el 2000, Walesa en Polonia a finales de los 80 e inicios de los 90, la oposición dominicana en el 78 en tiempos de Balaguer, la oposición en Serbia en tiempos de Milosevic. En fin, participar en una elección no es cohabitar si lo que pretendes es socavar las bases de respaldo del régimen no-democrático y estimular una crisis de legitimación en el seno mismo de la coalición dominante que le da soporte. Está comprobado en unos cuantos casos -de la centena que al menos se han estudiado- que los militares encuentran muchos más incentivos para intervenir cuando hay una mayoría robusta que se expresa y comunica voluntad de lucha. Tenemos que actuar con inteligencia estratégica y proponer rutas útiles.

Hay que eliminar esas frases vacías de esta “dirigencia” política con las que no hemos, ni vamos a llegar a ningún lado. Comenzando con el fulano mantra (“cese de la usurpación; gobierno de transición y elecciones libres”), pasando por el “vamos bien”, con el cual basta con darse una vueltica por cualquier sector popular, así como seguir afirmando expresiones que la gente quiere escuchar, pero que están alejadas de la realidad como: “la dictadura está acorralada, derrotada, nos atacan porque nos tienen miedo, entre muchas otras.

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
www.unidadvisionvenezuela.com.ve 
@OmarAvilaVzla
Diputado a la Asamblea Nacional

CARLOS ALBERTO MONTANER: ABRAZO O RECHAZO,¿QUÉ HACER CON EL RÉGIMEN CUBANO?

El presidente Trump ha decidido sancionar al régimen cubano. Lo viene haciendo de forma creciente desde que alcanzó la presidencia. Las últimas medidas, anunciadas por Mike Pompeo, Secretario de Estado, consisten en limitar los vuelos chárter a La Habana. Eso, esperan, reducirá sustancialmente los viajes de los emigrantes y el flujo de divisas que recibía el gobierno del Presidente Miguel Díaz-Canel y Manuel Marrero, su flamante Primer Ministro.  

Raúl Castro, a los 87 años, todavía no ha optado por morirse y manda inútilmente tras bambalinas, aunque se sabe que está hasta el gorro de dar órdenes que todos dicen cumplir, pero no le hacen caso. Morirá sin ver que los niños cubanos puedan tomar leche después de los 7 años –una promesa que hizo hace una década- o que los técnicos resuelvan el problema de las dos monedas. 

NTN24, la emisora internacional colombiana de televisión, preguntó si esas sanciones conducían a Washington a la ruptura de relaciones diplomáticas. La cuestión fue formulada a Frank Calzón, un efectivo activista exiliado, y a Carlos Alzugaray, exembajador ante la Unión Europea, radicado en La Habana desde que el régimen decidió confinarlo en la enseñanza. Alzugaray exhibe la mayor cantidad de tolerancia y respeto por la diversidad que les es permitido a los funcionarios de la dictadura. (“Azuquita”, creo que así le decían sus condiscípulos. Estudiamos juntos de niños y puedo contar que era brillante y amable). 

Ambos, Frank y Carlos, por el hilo llegaron al ovillo. Calzón opinaba que a Trump no le temblaría el pulso si era necesario romper relaciones, mientras Alzugaray afirmaba que había visto esa película antes y no la quería, pero no le preocupaba. Los dos estuvieron serios y serenos. Estupendo. Al exembajador lo dejaron participar porque es un funcionario jubilado que sólo compromete a su gobierno hasta cierto punto. Calzón, aunque independiente, está más cerca de los republicanos. 

Hagamos una historia esquemática. En enero de 1961 Eisenhower rompió los lazos diplomáticos, pero en 1979 Carter creó una “Oficina de Intereses” en La Habana. Se trataba del mismo perro con un diferente collar simbólico. Barack Obama, tras afirmar, media docena de veces, que no haría concesiones unilaterales al régimen, restableció totalmente las relaciones diplomáticas en diciembre de 2014. En marzo del 2016, poco antes de terminar su mandato, fue a Cuba y pronunció un discurso muy crítico contra el estalinismo de la Isla. Eso lo hizo muy popular entre los cubanos de a pie (el 95%), pero fue muy criticado por la nomenklatura, incluido Raúl Castro. No quiso ver a Fidel, quien entonces vivía (más o menos) como una especie de viejo loco castigado por sus dolencias crónicas encabezadas por los desórdenes intestinales. Murió a los ocho meses de la visita y supuestamente está enterrado en una extraña piedra muy cerca de José Martí. 

Los emigrantes y exiliados cubanos detestan al régimen que dejaron atrás, pero aman a sus familiares radicados en la Isla y envían jugosas remesas cada vez que pueden. El gobierno utiliza las remesas como una caja-no-tan-chica y confisca un 20% de los envíos en dinero mediante un canje tramposo. Simultáneamente, les vende a los cubanos mercancías en esa “otra moneda” con unos beneficios del 50%. Lo que significa que el mejor negocio de ese régimen es tener un 20% de su población en el exterior trabajando en formas productivas de ganarse la vida. 

¿Qué se hace, en definitiva, con el régimen cubano? ¿Se practica el rechazo, como Trump,  o el abrazo como Obama? ¿Se le sanciona por su apoyo a las dictaduras de Maduro y Ortega? ¿Se le castiga para provocar la ira del pueblo con la “teoría de la olla de presión”, o se le ignora bajo la conjetura de que, poco a poco, las visitas de los turistas y las inversiones procedentes del exterior irían ablandando los cimientos de la tiranía colectivista, hasta que un día el gobierno evolucione de manera independiente y las clases dirigentes se refugien en el mercado y la democracia como la salida menos mala? ¿O esa hipótesis sólo será una justificación hipócrita para normalizar las relaciones y simultáneamente callar a los críticos que suponen que Estados Unidos, dado su rol de "cabeza del mundo libre" no debe ignorar lo que sucede a pocos kilómetros de sus costas?  

Entendámonos. La inmensa mayoría de los cubanos de la Isla, y muchos de los que lograron escapar del manicomio, quieren el abrazo y no el rechazo. No porque crean que el régimen evolucionará adecuadamente y saldrá del disparatado modelo impuesto a los cubanos (Capitalismo Militar de Estado), sino porque los que están en la Isla desean vivir un poco mejor en el orden material, hasta que puedan largarse del país, hacer su vida afuera, y acaso regresar con frecuencia a ver a los amigos y familiares que no pudieron o se animaron a emprender el viaje, mientras los que ya viven en el exterior no están dispuestos a abandonar a sus familiares. En general, unos y otros no creen que el país sea redimible. Salvo el pequeño y heroico grupo de disidentes, ayudados por un número cada vez más reducido de exiliados que no se resignan, casi nadie está dispuesto a intentar el cambio de régimen. La mayor parte de los cubanos, tristemente, están acostumbrados a obedecer y a simular.  

La nomenklatura lo sabe y pretende lo mismo: el abrazo. Son, mal contadas, unas dos mil personas, casi todas vinculadas a las Fuerzas Armadas o al Partido, incluidos los cuerpos de inteligencia. No son reformistas, sino conformistas. Casi ninguno posee convicciones ideológicas, sino intereses disfrazados con el ropaje de la soberanía. Muchos de ellos tienen a sus hijos radicados en el extranjero. Quieren, sencillamente, perpetuarse en el gobierno y garantizarse ellos y a sus familiares los privilegios que dan “las mieles del poder”, como decía el propio Fidel Castro.  

Son expertos en no correr riesgos. Suponen –y probablemente tienen razón, al menos hasta un día, “el día de la ira”- que son capaces de gestionar el abrazo sin padecer el peligro de perder el poder. Basta con que repitan como un mantra las consignas de la cúpula y persigan a los que se desvían un milímetro del discurso oficial. Es un coro afinado durante más de sesenta años. 

Para esos fines es conveniente mantener alguna tensión. Cuando Obama los “abrazó” tuvieron la oportunidad dorada de comenzar las reformas para abandonar el modelo improductivo del Capitalismo Militar de Estado e iniciar las reformas hacia el mercado y la democracia, pero no lo hicieron. Le exigieron a Estados Unidos apresuradamente ciento quince mil millones de dólares como reparaciones por los daños causados por el embargo.  

Los estadounidenses no entendieron nada. Era la manera cubana de mantener las espadas desenfundadas y los músculos calientes. Si se los daban, pedirían otra cosa. Pedirían la luna. El problema era no pasar la página. Desde esta perspectiva, cuando se conoce el ángulo de la nomenklatura, no hay duda de que la carga moral es a favor del rechazo. Es imposible trazar una política justa y honorable, a favor de la democracia y el mercado, teniendo en cuenta los objetivos de la nomenklatura cubana. Lo que quieren, repito, es perpetuarse, y todo lo que puede hacer una cancillería libre es oponerse a quienes no sólo son enemigos teóricos de los principios y formas de gobiernos democráticos, sino que en la práctica mantienen una tiranía satélite en Venezuela. Es razonable hacerle pagar un alto precio por esa villanía.  

Concesiones para un cambio claro y suave, sí. Concesiones para perpetuar el castrismo injerencista, no. Eso no. Es suicida.

Carlos Alberto Montaner 
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