sábado, 9 de febrero de 2019

ACTUALIZACIÓN, DE "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, DEL SÁBADO 09-02-2019,

LUIS UGALDE, HAY QUE SABER LLEGAR

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 8 minutos
Como dice la canción mexicana, lo importante no es llegar primero, sino saber llegar. Está claro que si no fuera por la presión norteamericana el régimen ya hubiera detenido al Presidente Guaidó, eliminado la AN y apresado a los diputados. Solo en un par días han matado a decenas por protestar, detenido a un millar, atropellado a menores de edad, perseguido a los comunicadores… Nos guste o no, la fuerza de disuasión de las democracias del mundo, especialmente de EEUU, es indispensable para frenar el crimen oficial en Venezuela, eliminar la injerencia dominante de Cuba, la presencia... más »

CARLOS BLANCO, DE LAS ESTRATEGIAS Y EL TIEMPO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 17 minutos
Juan Guaidó ha mostrado coraje personal para asumir la responsabilidad de presidente encargado. Se ha convertido en el símbolo de la esperanza. La estrategia que representa es una entre las varias que parecían posibles; pero el país, la Asamblea Nacional y buena parte de los dirigentes políticos, optaron por la que estaba envuelta en el artículo 233 de la Constitución: sin presidente electo para el 10-E, fecha del comienzo de un nuevo período presidencial, le correspondió al presidente de la AN asumir el cargo de presidente de la República. Esta estrategia –como cualquier otra– tie... más »



ÁNGEL OROPEZA, ¿CÓMO AYUDAR A MADURO?

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 25 minutos
Se ha avanzado mucho. La estrategia envolvente de acumulación progresiva de presión –internacional, institucional, de organización y de calle– está dando sus frutos. La dictadura se encuentra más débil que nunca, al punto de que solo se mantiene temporalmente sostenida de las manos que en las otras empuñan los fusiles. En estas condiciones, son pocas las opciones que le quedan. Pero le quedan, y esto es lo importante. En el plano internacional, sabiendo que las bravatas y amenazas allí no funcionan, y que la posibilidad del chantaje económico se le ha reducido al mínimo, opta por ... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, “GRUPO DE CONTACTO” UNGIÓ LA EXTREMAUNCIÓN

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 42 minutos
El chavismo continúa sumando reveses, analizando su situación, nos damos cuenta es un milagro (maligno) el que aún permanezca en el poder. Su última esperanza, el “Grupo de Contacto” le ha dado una estocada final imprevista, lo que ha propuesto sepultó definitivamente al régimen ¿Qué ha dicho? Veamos: Ese grupo alberga a la representante diplomática de la reunión europea, Federica Mogherini, quien funge como co-anfitriona junto con el canciller de Uruguay. Asistieron también los representantes de México, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, España, Suecia, Italia, Alemania, Francia, Rein... más »

GABRIEL BORAGINA, AGRESIVIDAD SOCIAL, COLECTIVISMO Y POLITIZACIÓN

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 51 minutos
Parece asistirse a un incremento de la agresividad social, por un lado, y de irresponsabilidad por el otro. Presenciamos una verdadera crisis de racionalidad. ¿Debemos acostumbrarnos a la irracionalidad humana, la que impresiona ser la "moneda corriente" de nuestros días? Los comportamientos más inverosímiles e inesperados aparentan estar a la orden del día. Conductas incomprensibles de los demás deberían dejar de sorprendernos, ya que da la sensación que se extienden. No solo ocurren en nuestro entorno más inmediato, sino que las noticias nos dan cuenta de ellas casi asiduamente. ... más »

ROMÁN IBARRA, LA AYUDA HUMANITARIA PA´ CUANDO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 56 minutos
Nada puede ser más cruel; más ruin y miserable, que negarle al país la llegada de la ayuda humanitaria que tanta falta hace, precisamente porque quienes la niegan desde ¨su altar¨ de corrupción e insensibilidad, son los responsables de la quiebra del país. Con su actitud de bloqueo insensato para impedir la llegada de medicinas, y alimentos para los más vulnerables, están demostrando su odio profundo por nuestros ciudadanos, y un desprecio jamás visto por la reconstrucción de la sociedad que ellos destruyeron. Lo bueno, es que el mundo civilizado en conjunto con las fuerzas democ... más »

LUIS UGALDE, HAY QUE SABER LLEGAR


Como dice la canción mexicana, lo importante no es llegar primero, sino saber llegar.

Está claro que si no fuera por la presión norteamericana el régimen ya hubiera detenido al Presidente Guaidó, eliminado la AN y apresado a los diputados. Solo en un par días han matado a decenas por protestar, detenido a un millar, atropellado a menores de edad, perseguido a los comunicadores… Nos guste o no, la fuerza de disuasión de las democracias del mundo, especialmente de EEUU, es indispensable para frenar el crimen oficial en Venezuela, eliminar la injerencia dominante de Cuba, la presencia delincuencial del ELN y del narcotráfico, o los oscuros negocios y poder de Rusia o de la dictadura turca.

Hay que evitar la amenaza del baño de sangre y urge salir de la realidad del baño de hambre; ambos son baños de muerte y el usurpador está empeñado en perpetuar el régimen que los impone. Es imprescindible la salida del dictador Maduro, con el mínimo de costo posible, hacer la transición a la democracia con rápido cambio socioeconómico y crear las condiciones democráticas para una elección libre y justa. Afortunadamente el Presidente interino Guaidó ha actuado con claridad y valentía y ha conectado de modo increíble con la inmensa mayoría de los venezolanos y de los gobiernos democráticos del mundo. Falta que la FAN se decida a cumplir con su deber constitucional para que la presión exterior no caiga en la indeseable intervención militar y cese el régimen opresor. Mantener el actual modelo y dictadura es respaldar la perpetuación del hambre, la represión y el exilio para millones de venezolanos.

Sumar y multiplicar fuerzas para construir

Es lógica la impaciencia por acortar el sufrimiento y salir cuanto antes de este túnel de la muerte. Pero ahora que ya empezamos a ver la luz en la salida, es indispensable controlar las iras y las ilusiones para llegar a la democracia en condiciones para reconstruir el país en todas sus dimensiones, sumando el máximo de talentos, capacidades y recursos y no fracasar. Pongamos la cabeza en las necesidades constructivas de mañana y tendremos menos peligro de quedar atrapados en el deseo de venganza y de retaliación, o de volver al predominio de los pequeños intereses partidistas que minarían toda reconstrucción. El país se ha levantado y puesto en marcha con la legítima Asamblea Nacional y su Directiva unitaria y se ha desbordado de entusiasmo con su Presidente interino Guaidó; urgen el pronto alivio humanitario, el freno inmediato al disparate económico y elecciones democráticas este año, con todas las condiciones justas. La gente ve en Guaidó un liderazgo fresco y unitario con la mano abierta a la ciudadanía, a los militares y a los adversarios políticos que se unan a la inmediata salida del usurpador. Pero todavía la democracia no está ganada y el régimen está usando su poder de represión criminal.

Saber llegar en condiciones para no fracasar significa llegar con unión de diversos, mucho apoyo internacional y con el país movilizado para construir juntos. El renacer nacional es tarea titánica y exige inteligencia para crear un verdadero clima empresarial, inversión masiva de miles de millones de dólares, trabajo productivo para millones con un salario que no sea de hambre ni sea saqueado por la hiperinflación antes de llegar a casa. El gobierno democrático tendrá que ser de unidad y necesitará un inmenso prestigio moral que solo lo da el ejemplo. Para ello el Presidente electo (y su equipo) no podrá ser persona que resta y que discrimina, sino un gigante humilde que sabe sumar y multiplicar, atraer y cultivar un espíritu de reconciliación nacional. Pudiera ser de partido, pero no partidista, o más bien un “outsider”. Guaidó está dando importantes pasos de transición con ese modo suprapartidista, convocando gente destacada que puede ser de su partido u otro de la oposición, o venido de los que creyeron en el chavismo, pero no cayeron en la delincuencia.

Ni linchamientos, ni impunidad.

Por ejemplo el sistema de salud
Asusta pensar lo que significa recuperar todo el sistema público de salud con buena complementación del privado. El actual régimen abandonó en los barrios miles de ambulatorios públicos de atención primaria para remplazarlos de manera sectaria con personal cubano en régimen de servidumbre política, a cambio de miles de millones de dólares para el régimen cubano. El “Barrio adentro” no era mala idea si se hubiera implementado con médicos y enfermeros venezolanos en régimen democrático. Su efecto nefasto es que ahora no tenemos ambulatorios, 70% de los “Barrio adentro” está abandonado y más de 20.000 médicos y trabajadores venezolanos de la salud se vieron obligados a abandonar el país y brindar a otras naciones el fruto de la inversión multimillonaria que hizo Venezuela en su formación… Desde ahora hay que pensar en un gran programa de salud primaria para los barrios y los campos remotos con médicos, enfermeros y miles de estudiantes de Medicina y otras áreas de la salud, movilizados con campañas de vacunación y atención primaria, que llenen el vacío y lleven a los sectores más necesitados la esperanza y la prueba de que la democracia es vida y no quedan abandonados. Al mismo tiempo es una tarea urgente, titánica y que requiere muchos recursos el rescate de los hospitales, su personal, su dotación y sus medicinas. Un plan bien pensado y ejecutado podría traer de “vuelta a la patria” a miles de los que se fueron, aunque eso no será de inmediato. Algo parecido se diga del rescate de la educación del actual naufragio espantoso, con docentes castigados y con salarios de hambre en todos los niveles. La educación en valores y capacidades tendrá que ser la principal inversión de la nueva Venezuela, de su Estado, sus familias y sus empresas.

Así podríamos seguir enumerando otras instituciones públicas que necesitan nacer de nuevo. Sería realmente trágico que por inmadurez política y fanatismo hubiera dirigentes que inviten a despilfarrar todo el ánimo en la venganza, la retaliación atrapados por su mezquindad partidista. Para renacer y reconstruir hay que saber llegar con los ánimos reconciliados y concentrados en la construcción, dejando que los caminos de la justicia se encarguen de que los crímenes no queden impunes.

P/S.J. Luis Ugalde
fernandamujica@gmail.com
@LaMujica

CARLOS BLANCO, DE LAS ESTRATEGIAS Y EL TIEMPO


Juan Guaidó ha mostrado coraje personal para asumir la responsabilidad de presidente encargado. Se ha convertido en el símbolo de la esperanza. La estrategia que representa es una entre las varias que parecían posibles; pero el país, la Asamblea Nacional y buena parte de los dirigentes políticos, optaron por la que estaba envuelta en el artículo 233 de la Constitución: sin presidente electo para el 10-E, fecha del comienzo de un nuevo período presidencial, le correspondió al presidente de la AN asumir el cargo de presidente de la República. Esta estrategia –como cualquier otra– tiene lados excelentes y otros menos buenos. Entre los más positivos se encuentra que nunca ha habido tal confluencia de apoyo popular a un movimiento audaz como tener un presidente (E) y nunca ha habido tal nivel de apoyo internacional como el que goza el gobierno provisional que comienza a emerger de los escombros de la V República.

Del lado menos claro está la continuidad de la estrategia. Los diseñadores de esta ruta parecen confiar en dos factores esenciales: el primero se refiere a la fractura militar, y el segundo a la intervención humanitaria. La fractura militar existe; cada cierto tiempo hay una arremetida en contra de oficiales a los cuales se acusa de promover un golpe de Estado; sin embargo, la fractura a la cual se apunta –al menos en mi opinión– es la del Alto Mando Militar hacia Maduro. Las cadenas de rumores sobre este o aquel oficial son frecuentes; el caso es que hasta el presente no ha ocurrido, lo cual no niega su posibilidad. ¿Es una certeza o es una apuesta? Un alzamiento como el de Chávez en 1992 parece menos probable por el grado de control de la inteligencia rusa, cubana y venezolana sobre los militares.

Otro asunto al escribir estas líneas es el de la ayuda humanitaria. Se hacen llamados a los militares para que no se opongan a la llegada de alimentos y medicinas por la frontera; también una cierta esperanza de que la población necesitada imponga esa entrada, o que una operación militar internacional fuerce ese proceso. O, peor, que el régimen se la coja con la idea de que si donan los de afuera para los venezolanos no hay que impedirlo. Quien esto escribe no lo sabe, aunque es de desear que los estrategas de la hora tengan claridad sobre el asunto.

Hay dos temas que le pueden hacer la vida de cuadritos al régimen en el contexto del cerco internacional y del apoyo popular a Guaidó: una posible intervención militar en Venezuela por parte de una coalición internacional que hoy no veo; y una más eficaz, aunque por sí sola no sea suficiente, asfixia mecánica al impedir el flujo de la economía con eventual infarto financiero.

Pienso que Maduro ha estado caído desde hace algún tiempo; lo que no está claro es si es de platanazo.

Carlos Blanco
@carlosblancog

ÁNGEL OROPEZA, ¿CÓMO AYUDAR A MADURO?


Se ha avanzado mucho. La estrategia envolvente de acumulación progresiva de presión –internacional, institucional, de organización y de calle– está dando sus frutos. La dictadura se encuentra más débil que nunca, al punto de que solo se mantiene temporalmente sostenida de las manos que en las otras empuñan los fusiles. En estas condiciones, son pocas las opciones que le quedan. Pero le quedan, y esto es lo importante. 

En el plano internacional, sabiendo que las bravatas y amenazas allí no funcionan, y que la posibilidad del chantaje económico se le ha reducido al mínimo, opta por arroparse con la bandera de víctima y llamar a los pocos aliados para intentar un engaño de diálogo que le permita algo de oxígeno. En el plano militar, su esperanza está en que los cuarteles compren el disfraz de la soberanía amenazada, y en sembrar miedo sobre supuestas represalias a sus miembros una vez instaurada la democracia. Dado el curso de los acontecimientos, tales opciones no parecen estar funcionando.

Sin embargo, los dos planos anteriores –el internacional y el militar– cobran mayor viabilidad de incidencia en la medida en que se ven acompañados por un tercer factor, que es un rechazo popular que se visibilice en las calles y haga presencia activa en todos los espacios y rincones del país. Sin esto último, los primeros pueden sufrir una mengua importante en el sustento que les da legitimidad y eficacia política. La dictadura lo sabe, y por eso apunta hacia allá su estrategia de supervivencia. ¿Cómo desmotivar a la gente, cómo desactivar las calles y la presión ciudadana generando la necesaria frustración que las apague?

Lo primero, por supuesto, es reprimir y disuadir con la amenaza de la fuerza bruta. Al momento de escribir esto, ya suman 73 los venezolanos asesinados y 956 los detenidos a raíz del grito de libertad y justicia del 23 de enero pasado. La esperanza de la dictadura es repetir su exitosa estrategia de 2017, cuando la sanguinaria represión fue el factor principal en el agotamiento de las protestas de entonces.

Lo segundo –y en esto el gobierno es demostradamente bueno– es generar campañas mediáticas y digitales que propicien desinformación y confusión. La psicología de las masas ha demostrado cómo el paso previo a la frustración y a la desmotivación que se busca es inundar a los adversarios con informaciones falsas, contradictorias, que produzcan vaivenes afectivos de alegría y tristeza, en una especie de “montaña rusa” emocional difícil de soportar en el tiempo y que suele terminar irremediablemente en desilusión y apaciguamiento. En este esfuerzo se incluye el jugar con el tiempo, para provocar el desgaste de unas expectativas que venden su caída como fácil e inminente.

Y por último, hacer lo que sea para dividir a las fuerzas del cambio. Desde inventarse una elección parlamentaria extemporánea e ilegal, con la esperanza de que algunos acepten participar en ella, hasta propagar los consabidos cuentos de negociaciones de trastienda para intentar renacer el fantasma de la oposición “mala” vs la “buena”, tratando de ocultar que el verdadero enfrentamiento es entre un inmenso país que se cansó de sufrir y una minoría corrupta que se empeña en seguir sometiéndolo por la fuerza.

Una cosa es que vayamos bien, y otra que se haya logrado el objetivo final. Por eso hay que entender la estrategia del enemigo y evitar que la necesaria presión popular disminuya, sino que por el contrario se mantenga y aumente. Para ello, la mejor forma de hacerlo –y al mismo tiempo el reto que se nos presenta– es que la población y sus sectores sociales se organicen en torno a identificar y definir actividades y tareas concretas que les lleven del peligro de convertirse en espectadores pasivos a un papel activo de incidencia política, cada quien dentro de su especificidad y circunstancias particulares, lo cual es clave para mantener la motivación y la presión social creciente.

La mejor forma de ayudar a que la dictadura permanezca es bajar la guardia, y que nuevamente triunfe su estrategia de desmovilización y desesperanza.

Pero como usted, al igual que la inmensa mayoría del país, ya tiene tiempo resistiendo y abogando por un país distinto, la invitación es a que no luche solo. Somos millones en esta cruzada. Si nos acercamos y articulamos esfuerzos en tareas comunes, no solo alejaremos el riesgo de la desmotivación y el desgaste, sino que estaremos transformando en formidable realidad aquello de que un pueblo unido jamás será vencido.

Ángel Oropeza
@AngelOropeza182

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, “GRUPO DE CONTACTO” UNGIÓ LA EXTREMAUNCIÓN


El chavismo continúa sumando reveses, analizando su situación, nos damos cuenta es un milagro (maligno) el que aún permanezca en el poder. Su última esperanza, el “Grupo de Contacto” le ha dado una estocada final imprevista, lo que ha propuesto sepultó definitivamente al régimen ¿Qué ha dicho? Veamos: 

Ese grupo alberga a la representante diplomática de la reunión europea, Federica Mogherini, quien funge como co-anfitriona junto con el canciller de Uruguay. Asistieron también los representantes de México, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, España, Suecia, Italia, Alemania, Francia, Reino Unido, Holanda y Portugal, no es poca cosa. 

Ahora bien, en palabras textuales, el documento oficial hecho público por este grupo reza textualmente “Establecer las garantías necesarias para un proceso electoral creíble en el menor tiempo posible" y "permitir la entrada urgente de asistencia de acuerdo a los principios internacionales", lo que trae muy serias consideraciones al régimen chavista. 

En primer lugar, al llamar a unas nuevas elecciones presidenciales “creíbles” acusa tácitamente que la elección del 20 de mayo de 2018 fue fraudulenta, lo que aduce axiomáticamente que Nicolás Maduro Moros efectivamente usurpa el poder junto a todo su pretendido gobierno, ello de por sí es sumamente grave. 

En segundo lugar, concede razones jurídicas y democráticas a la oposición, sobre todo, a la juramentación de Juan Guaidó como Presidente interino de nuestro país, lo ratifica. 

En tercer lugar, coloca al chavismo contra la espada y la pared con relación al tema de la ayuda humanitaria, prácticamente, obliga al régimen aceptarla de acuerdo a los principios internacionales, una negativa traería consecuencias que solo continuarían agravando su ya extremadamente grave condición. 

Este grupo, que Nicolás Maduro vio con buen ojo y auspició su encuentro, termina de sepultar las esperanzas del régimen chavista, se suma a la pesada lista de naciones y organizaciones internacionales que rechazan la usurpación del poder por parte del régimen chavista, lo que inercialmente apoya al presidente del parlamento venezolano, Juan Guaidó, como Presidente encargado de la república, tal como mandata la Constitución del país en su Artículo 233. 

En resumidas cuentas, el chavismo/Madurismo cuenta con un rechazo popular de al menos 90%, tiene en su contra la legalidad, la democracia. Mencionemos también lo rechazan la sociedad internacional determinante e influyente, entre los que cuentan Estados Unidos, la inmensa mayoría de los países del continente americano como Canadá, Brasil, Colombia y Argentina, la inmensa mayoría de las naciones europeas incluyendo Reino Unido, Francia y España, además, numerosas organizaciones internacionales de vital importancia. El “Grupo de Contacto” le ungió al chavismo su extremaunción.

Leandro Rodríguez
@leandrotango  

GABRIEL BORAGINA, AGRESIVIDAD SOCIAL, COLECTIVISMO Y POLITIZACIÓN


Parece asistirse a un incremento de la agresividad social, por un lado, y de irresponsabilidad por el otro. Presenciamos una verdadera crisis de racionalidad.

¿Debemos acostumbrarnos a la irracionalidad humana, la que impresiona ser la "moneda corriente" de nuestros días? Los comportamientos más inverosímiles e inesperados aparentan estar a la orden del día. Conductas incomprensibles de los demás deberían dejar de sorprendernos, ya que da la sensación que se extienden. No solo ocurren en nuestro entorno más inmediato, sino que las noticias nos dan cuenta de ellas casi asiduamente.

En el campo laboral la falta de profesionalismo, de respeto, la improvisación constante, la ausencia de esfuerzo, de compromiso, noto como las más importantes y acusadas falencias de nuestra sociedad. Pero esto no es más que una extensión de lo que ocurre en planos más cotidianos de la vida social. Se traslada a lo laboral porque se expande una forma de conducta, una manera de ser, de un ámbito hacia otro.

Esto nos obliga a redoblar la búsqueda con la esperanza de encontrar ese "cisne negro" que marque la diferencia en medio de la mediocridad reinante que nos rodea. La que es producto de un proceso de masificación que se intensifica y se acrecienta, propagándose a través de los medios masivos de comunicación, hogares y centros educativos.

Este declive cultural y social lo atribuimos a la filosofía estatista reinante que domina las mentes y las costumbres humanas, y que lejos de amortiguarse como aseguran algunos, mantiene -a nuestro juicio- su ritmo ascendente. Es fruto de un proceso largo, lento y continuo que hemos denominado de politización.

Es evidente que este relajamiento cultural y educativo tiene raíces muy profundas. Las tradiciones no cambian por arte de magia, ni por generación espontánea. Existe una relación de causalidad para todo, como la hay también para esta notable decadencia social.

Vivimos en medio de una sociedad colectivista, cuya "filosofía" enseña que la responsabilidad individual es un mito que ningún beneficio reporta, porque es "el colectivo" el que debe proveer para nuestras necesidades. Pero ¿Quién o qué es "el colectivo"? El colectivo como tal no existe, es una entelequia, una construcción mental. Algunas veces es el "estado", otras "la sociedad" u otras etiquetas, según convenga a quien eche mano al término.

Pero, desafortunadamente para esos fabuladores, las acciones y omisiones no recaen en entes imaginarios, sino en personas concretas. Por lo que -en definitiva- "el colectivo" se reduce simplemente "al otro". Y si "el otro" es responsable, nosotros dejamos automáticamente de serlo. Esto es un mito, pero es el mito dominante, y es grave, porque estamos adiestrados desde pequeños para acomodarnos a uno o más de los mitos corrientes popularmente aceptados.

Los mitos socialmente admitidos no son fáciles de destruir por nuestra natural resistencia al cambio cifrada en el temor al rechazo y lo desconocido.

El colectivismo es esencialmente primitivo. Es un claro signo de retraso social cuando se manifiesta en tiempos actuales. El colectivo remonta sus orígenes a la tribu prehistórica, y encuentra sus antecedentes más remotos en la manada animal. Es, en consecuencia, un signo y símbolo de bestialidad. Siempre ha estado presente en el transcurro de las eras y la evolución se traduce como la salida de la sociedad tribal hacia la sociedad liberal a lo largo de los siglos. Pareció que el punto culminante de este largo proceso evolutivo había llegado entre los siglos XVIII y XIX. Pero el surgimiento del marxismo y sus derivados (el comunismo, el fascismo y el nazismo) durante el siglo XX mostraron que ello no fue así.

¿Cómo pudo suceder este retroceso? En parte, por lo que se dio en llamar el marxismo cultural que logró imponer cierta tergiversación del lenguaje, y que encontró favorable acogida por muchos de sus "intelectuales" que se dedicaron entusiastamente a propagarla. Así, por ejemplo, la palabra colectivismo fue reemplazada por la de "progresismo", lo que le daba cierto tinte más pasable y hasta respetable. "Progresista" sonaba menos primitivo que "colectivista", e incluso, parecía ser su antónimo (que no lo era). Cualquier idea aberrante e irracional basta que se la tilde de "progresista" para que automáticamente adquiera cierto realce y merezca consideración.

"El colectivo" equivale a lo que en el marxismo es la "clase social", y donde en el marxismo se plantea una supuesta "lucha de clases" en el colectivismo la misma "lucha" se reproduce, pero entre "colectivos", en el cual "la clase" y "el colectivo" son sinónimos. Conforme la dialéctica marxista, la sociedad (dividida en "clases" o "colectivos") es el escenario en el que estas "clases" luchan entre sí en una contienda en la que una explota a la otra y esta última sólo logra su liberación venciendo y explotando a la primera.

El colectivismo representa esta lucha de colectivos, en la cual todos tratan de explotarse mutuamente y salir triunfadores de la contienda. La humanidad entera (en esta visión) es un brutal campo de batalla donde la misión y el destino de unos colectivos es el de aniquilar a los restantes.

El enfoque liberal es -contrariamente- el de una atmósfera de cooperación social, único sistema idóneo para limar las diferencias entre individuos (no "colectivos"). Pero esta orientación no es la generalmente admitida.

Las consecuencias prácticas de la "filosofía" colectivista consisten en que cada individuo es enemigo potencial o real del siguiente, dependiendo del colectivo al que pertenezca. No interesan las características personales, sino cual es la adscripción del individuo a tal o cual colectivo.

Según las modas políticas, las etiquetas de estos colectivos van cambiando de tanto en tanto. Otrora estaba en boga el colectivo judío y el ario (según los nazis) el obrero y el burgués (según los socialistas) el estatista y el anti estatista (según los fascistas). En tanto, en la actualidad, los colectivos son otros: el feminista, el homosexual, el abortista, etc. y sus aparentes "opuestos”: el machista, heterosexual, antiabortista y varios otros. Es decir, se repite la dialéctica de la "lucha de clases" sin importar demasiado cual sea la etiqueta que se le adjudique a esa "clase", que puede ser cualquiera de las mencionadas.

Esta es una clara regresión a la época en que las diferentes tribus luchaban entre si a mazazo limpio en la prehistoria, y con lanzas, arcos y fechas un poco más adelante.

Gabriel S. Boragina
gabriel.boragina@gmail.com
@GBoragina

ROMÁN IBARRA, LA AYUDA HUMANITARIA PA´ CUANDO


Nada puede ser más cruel; más ruin y miserable, que negarle al país la llegada de la ayuda humanitaria que tanta falta hace, precisamente porque quienes la niegan desde ¨su altar¨ de corrupción e insensibilidad, son los responsables de la quiebra del país.



Con su actitud de bloqueo insensato para impedir la llegada de medicinas, y alimentos para los más vulnerables, están demostrando su odio profundo por nuestros ciudadanos, y un desprecio jamás visto por la reconstrucción de la sociedad que ellos destruyeron.
Lo bueno, es que el mundo civilizado en conjunto con las fuerzas democráticas de nuestro país, en perfecta armonía con la constitución; y la realidad política por el acompañamiento masivo del pueblo venezolano, decidieron decir basta a 20 años de crisis, y decadencia.

La decisión mayoritaria del pueblo venezolano, del liderazgo democrático de nuestro país, es la de poder expresarse en las urnas mediante elecciones libres, bajo supervisión internacional y con un organismo electoral profesional, imparcial, y no como hasta ahora con unas funcionarias obedientes a los mandatos del ejecutivo, sistematizando la violación de los derechos humanos, y comprometidas con la corrupción.

El mayor deseo de nuestra gente es la conquista de la paz social y la reconstrucción de nuestro país para –entre todos- impulsarlo hacia el desarrollo, aprovechando el talento de nuestros ciudadanos; la inversión de empresarios, y emprendedores nacionales e internacionales; la inteligencia y comprensión de los trabajadores, y el acompañamiento decidido de la sociedad democrática universal.

Venezuela tiene mucho que ofrecer al mundo para garantizar los equilibrios, pero necesita recuperar su democracia y sus instituciones para que nunca más sean vulnerables, ni objeto del secuestro por parte de demagogos irresponsables, y aventureros.

Nunca más los populistas aspirantes a caudillos decimonónicos utilizando las armas de la República; no más megalómanos y aprendices de brujo; no más ladrones y estafadores de las riquezas de la nación, y la fe pública.

Todavía falta mucho para reconquistar la democracia, pero nadie puede negar que en esta oportunidad parecen haberse juntado las condiciones sugeridas por los demócratas y el sentido común para restablecer la armonía, y la paz.

Contamos con la participación masiva de la población; contamos con la comprensión y la solidaridad de la comunidad internacional, y ahora solo falta que las Fuerzas Armadas cumplan su papel constitucional, y se pongan al servicio del estado de derecho, y no de una parcialidad política. Es cuestión de tiempo para que también se expresen.

Mientras tanto, los usurpadores que siguen intentando apropiarse del país, deben ceder y dar paso a un nuevo escenario –sin violencia- para que podamos comenzar la transición política, según las premisas marcadas por la unidad democrática y el presidente de la AN, y presidente constitucional interino de la República, Juan Guaidó, esto es: Cese de la usurpación; transición democrática y elecciones libres.

Todavía tienen tiempo de negociar su salida e irse del país, se los garantiza la ley de amnistía aprobada recientemente por la AN, siempre y cuando no estén incursos en delitos de lesa humanidad.

El interés de los venezolanos tiene que estar centrado en el rescate del sistema democrático, y sus instituciones; rechazar la venganza y el odio, y profundizar la paz como garantía de la reconstrucción  y estabilidad.

El bienestar de los venezolanos depende de que actuemos con inteligencia y sentemos las bases para el desarrollo armónico de las generaciones futuras; el país tiene la mayor potencialidad, y también el talento humano para garantizar el renacimiento.
Quiera Dios que a partir de que comience la transición, hagamos lo correcto. Pero, y la ayuda humanitaria pa´ cuándo?

Román Ibarra
@romanibarra