miércoles, 3 de julio de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, MIÉRCOLES 03-07-2019

CORINA YORIS-VILLASANA: LA POBREZA DEL DEBATE PÚBLICO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 11 minutos
Aunque el debate público constituye uno de los pilares fundamentales del sistema democrático de gobierno, la teoría de la argumentación ha prestado una atención insuficiente a sus peculiaridades, pese a los excelentes aportes de Luis Vega Reñón, quien se ha interesado vivamente por definir una perspectiva socio-institucional de la argumentación. Indubitablemente, uno de los terribles desaciertos de nuestra democracia, hablo sobre todo de la región latinoamericana y en especial de nuestra Venezuela, dond no existe democracia alguna, es la pavorosa y desoladora miseria del discurso p... más »

AMÉRICO MARTÍN: ENTENDER PARA PODER REBATIR

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 24 minutos
Es práctica corriente en quienes no saben discutir, rebajar a su rival a la altura de sus limitadas fuerzas para ver si así pueden vencerlo. Cerrar por ejemplo con sonriente brusquedad, una discusión que le haya agotado su reservorio argumental, alegando que la condición “socialista” de su contradictor lo condena sin más a la sinrazón. Una bien torcida manera de polemizar aun si de verdad el otro fuera socialista, budista, aristotélico o kantiano. Los argumentos valen por sí mismos, dicho incluso para los voceros oficialistas, tan dados a usar bayonetas en su peculiar “batalla de l... más »

REINALDO J. AGUILERA R.: NO HAY CRIMEN SIN CASTIGO.

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 34 minutos
Generalmente los genocidas o los que cometen un crimen piensan que nunca los descubrirán y que saldrán bien librados del hecho, es verdad, algunos se salvan, pero, aunque no se crea, estadísticamente son muy pocos, el caso es que sean muchos o pocos son delitos que tarde o temprano se pagan. Los crímenes famosos que quedan escritos en la historia son innumerables, por ejemplo, los crímenes de guerra de la Wehrmacht (que, en alemán, significa Fuerza de Defensa), cometidos por las Fuerzas Armadas de la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial, aún tiene responsables que están ... más »

DOMINGO ALBERTO RANGEL: EN MIRAFLORES

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 44 minutos
Ganar un Premio Nacional de Periodismo en un país donde esa es la profesión que más abunda y donde la polarización pretende dividir a los venezolanos como si fuésemos enemigos dispuestos a matar el adversario… termina siendo un compromiso. Sobre todo en mi caso que no soy egresado de Comunicación Social y quizás haya quien le saque en cara ese hecho al jurado que por unanimidad me dio su confianza… y también a mí pero por otras razones. El caso es que a mi padre, homónimo, porque fue Domingo Alberto Rangel quien decidió bautizarme con su nombre, no siendo tampoco periodista tuvo s... más »

JOSÉ LUIS MÉNDEZ LA FUENTE: RAFAEL ACOSTA ARÉVALO, LA HISTORIA SE REPITE.

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 55 minutos
La muerte del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, arrestado a finales del mes de junio pasado por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), ocurrida a tan solo unos escasos días de la marcha de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos Michelle Bachelet y a menos de un año de la muerte del concejal opositor Fernando Albán, también estando detenido por otro cuerpo de seguridad, el SEBIN; vuelve a colocar al régimen de Nicolás Maduro en la palestra publica del oprobio, al ser acusado nuevamente de asesinato, tortura sistemática y violación de los... más »

RONNY PADRÓN: LA TRAICIÓN DE UN PRESIDENTE ENCARGADO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Traición: “Falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener”. Es la primera acepción para dicho término según el Diccionario de la Real Academia Española. Y es precisamente esa la falta que cometió el Presidente Encargado de la República de Venezuela. Porque es innegable su promesa reiterada a partir del 23 de enero del año en curso relativa a su compromiso con el restablecimiento inmediato del orden constitucional empleando para ello todos los mecanismos establecidos en el ordenamiento jurídico nacional, para que a la fecha presente se anote en e... más »

CORINA YORIS-VILLASANA: LA POBREZA DEL DEBATE PÚBLICO

Aunque el debate público constituye uno de los pilares fundamentales del sistema democrático de gobierno, la teoría de la argumentación ha prestado una atención insuficiente a sus peculiaridades, pese a los excelentes aportes de Luis Vega Reñón, quien se ha interesado vivamente por definir una perspectiva socio-institucional de la argumentación. Indubitablemente, uno de los terribles desaciertos de nuestra democracia, hablo sobre todo de la región latinoamericana y en especial de nuestra Venezuela, dond no existe democracia alguna, es la pavorosa y desoladora miseria del discurso público. Habría que recordar que Carlos Santiago Nino afirmaba que “otra razón que afecta negativamente el valor epistémico de la democracia, y que es posible encontrar en todo el mundo moderno, es la pobreza del debate público”. Aun alejada en el tiempo, esa aseveración está vigente totalmente.

Parafraseando a L. Vega, recordemos que el debate público es un ámbito que ha adquirido un relieve específico al concurrir en él disímiles líneas de análisis, discusión y desarrollo en especial: por una parte, una rediviva atención por la razón práctica; por otra parte, un interés gradual por la razón pública y por la calidad de su ejercicio en nuestras sociedades más o menos, democráticas; en nuestro caso, nada democráticas.

Ello muestra claramente la necesidad de analizar los discursos en la vida pública de nuestras sociedades. Las nuestras, las latinoamericanas, adolecen de tantas fallas, que es precisamente en ellas donde adquiere papel fundamental el análisis y desarrollo de lo que se ha llamado lógica civil. Nuestro ciudadano debe estar en capacidad de “dar cuenta y razón de sus posturas y propuestas en esos asuntos”; es decir, tiene conciencia del “peso, la fuerza y la pertinencia de las alegaciones y razones en juego”. De tal manera que la evaluación de los argumentos, propios, ajenos y en el debate público es fundamental. 

Entendamos por deliberación, al igual que los teóricos de la argumentación, como la práctica discursiva conformada por los siguientes tres aspectos fundamentales, a saber, (i) la existencia de una cuestión de interés y de dominio público que es objeto de tratamiento común o colectivo, (ii) la pretensión de adoptar y justificar una propuesta de resolución al respecto y (iii) la confrontación y ponderación de las alternativas disponibles en ese sentido. 

Para efectuar dicha evaluación, cataloguemos este tipo de argumentos como aquellos que reciben la denominación de argumentos de “medios a fines”; recordemos que en nuestra disciplina de la Teoría de la Argumentación, H. Marraud caracteriza a estos argumentos como aquellos que establecen “una acción o un curso de acción porque es un medio adecuado para conseguir un fin. Estos argumentos de medios a fines no se quedan en la mera relación causa-efecto, sino que comportan una valoración de los medios. Además, son argumentos consecuencialistas y en ellos se recomienda una acción o una valoración por las consecuencias, favorables o desfavorables, que de ella se derivan”.

De esta forma, evaluar este tipo de argumentos involucra efectividad, aceptabilidad y legitimidad, todas ellas referidas a los fines planeados, así como a los medios de los que se dispone. 

Puesto que son argumentos presuntivos y rebatibles, se deben someter al examen de las cuestiones críticas asociadas a este tipo de argumentos. Estas preguntas van dirigidas a encontrar los puntos débiles de un argumento, al modo de los tópicos tradicionales. La utilidad de las cuestiones críticas reside en que ayuda a encontrar las objeciones y contraargumentos con los que ha de medirse el argumento analizado. 

Ahora bien, aun cuando se encuentre una razón contraria, ello no significa que se ha invalidado un argumento; se necesita algo más. Es necesario que dicha razón pese más que la razón original. Para ilustrar lo problemático que resulta esta evaluación, al igual que hace L. Vega, veamos el ejemplo tomado de The Idea of Justice de Amartya Sen. “Tres niños aspiran a recibir un determinado regalo, una flauta. Uno alega que es a él a quien se le debe regalar la flauta porque es pobre y no tiene nada con qué jugar. Otro la reclama porque ha sido justamente él quien la ha hecho. Y el tercero aduce que debe ser suya porque es el único que sabe tocarla”. 

¿Cómo decidimos entre las tres aspiraciones así argumentadas? No hay un criterio universalmente aceptado, de modo que la decisión dependerá del sistema de valores que se asuma y de la idea de equidad y de justicia que manejemos.

Llegados a este punto, hay que considerar varios aspectos para la evaluación. Ante todo, debemos contemplar los valores que entran en juego; en este caso en especial, lo que efectivamente nos habilita para conseguir una solución a la disputa entre los tres niños es el valor que adjudicamos a la búsqueda de la realización humana, la supresión de la pobreza y el derecho a deleitarse con los frutos del propio trabajo. 

Ahora bien, en un ejemplo como el aludido, para decidir a favor de uno u otro, alguien actúa como evaluador; ese alguien emplearía un método que le permitiese decidir a favor de uno u otro argumento y daría las razones que justifiquen su decisión. Dicho en otras palabras y salvando las distancias, actuaría como un “juez” ante un caso en el que debe ponderar distintas opciones para decidir a favor de alguna de ellas.

¿Es posible evaluar estas prácticas argumentativas de manera “externa” o quienes evalúan son precisamente quienes están en el dentro de la propia argumentación? ¿Nuestros políticos y quienes actúan en la palestra pública alguna vez se han planteado evaluar sus propias argumentaciones?

Corina Yoris-Villasana
@yorisvillasana
"http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/pobreza-del-debate-publico_286994"286994

AMÉRICO MARTÍN: ENTENDER PARA PODER REBATIR

Es práctica corriente en quienes no saben discutir, rebajar a su rival a la altura de sus limitadas fuerzas para ver si así pueden vencerlo. Cerrar por ejemplo con sonriente brusquedad, una discusión que le haya agotado su reservorio argumental, alegando que la condición “socialista” de su contradictor lo condena sin más a la sinrazón. Una bien torcida manera de polemizar aun si de verdad el otro fuera socialista, budista, aristotélico o kantiano. Los argumentos valen por sí mismos, dicho incluso para los voceros oficialistas, tan dados a usar bayonetas en su peculiar “batalla de las ideas”.

En el tercer tomo de mis memorias, “Triturado entre los extremos”, sostengo que pese a haber sido Marx un ilustre pensador, la tríada marxismo-socialismo- comunismo nunca superó ni lo hará la frontera de la fantasía. Es un imposible teórico y práctico, una utopía racionalista del siglo XIX, centuria no por azar prolífica en utopías. Los que la toman en serio intentan –a sabiendas o no- embellecer brutales dictaduras con ilusorios artificios sociales. El DRAE define el vocablo utopía como “lo irrealizable” “lo que no existe”. Hace más de 30 años me dije: haber luchado durante años por algo que no existe es demencial: más que error, es locura.

¿Violencia o diálogo? Este dilema no es impropio en un país donde las instituciones no existen o no son respetadas. La razón política puede darnos mayor claridad sobre las tendencias, información vital para marcar rutas, eso sí: sin fatalismo propio de adivinos. En Colombia, desde la fundación del Partido Liberal por Ezequiel Rojas en 1848 y luego del Conservador por Eusebio Cano y Mariano Ospina Rodríguez, siempre hubo elecciones y funcionó el Congreso muy a pesar de las terribles guerras que la azotaron. Obviamente en la solidaria república hermana, sería absurdo de la participación política o electoral, pero no habiendo en Venezuela tales certezas hay que luchar fuertemente para obtenerlas, aprovechando que es también la ruta marcada por la unidad mundial que tanto nos ha ayudado. Pero si la oposición predica la vía pacífica y electoral y trabaja en tal dirección, las alocadas intervenciones de la cumbre del Poder introducen factores de inestabilidad que impiden descartar -al menos eso- desenlaces que pesarían demasiado en el diezmado pueblo venezolano. Verdad es que la presión puede forzar lo deseable en la medida en que la gestión madurista retrocede, la desafiliación partidista se multiplica y en la Fuerza Armada se acentúa el descontento y continúan las deserciones de tropa y oficialidad.

Los propios voceros oficialistas hablan más que nadie de preparativos golpistas, encarcelan militares de alta graduación y escarnecen a los generales Baduel y Rodríguez Torres, sometidos ambos a vigilancia extrema, al igual que el vicepresidente de la AN diputado Edgar Zambrano. Hay unos 200 militares presos. Maduro sugiere que pronto ¡será dictador de veras! y el maltratado Baduel es acusado de aspirar a la Presidencia. No se dan cuenta que al expresarse así le están poniendo el epitafio a la socorrida jactancia de que la fortaleza del régimen se cimenta en la unidad cívico-militar.

Frente a un panorama tan disociado y propenso a rupturas, la oposición democrática, con Juan Guaidó y la AN a la cabeza, debe ampliar el soporte mundial y la unidad nacional. Mientras más unidad, consistencia político-práctica y sentido de la oportunidad, más se aproximará el anhelado cambio pacífico-electoral que abra ancho cauce al regreso de millones de venezolanos. Aporte esencial éste para que nuestra atormentada Venezuela alcance la más alta cima del desarrollo, la prosperidad y la libertad.

Américo Martín
@AmericoMartin

REINALDO J. AGUILERA R.: NO HAY CRIMEN SIN CASTIGO.

Generalmente los genocidas o los que cometen un crimen piensan que nunca los descubrirán y que saldrán bien librados del hecho, es verdad, algunos se salvan, pero, aunque no se crea, estadísticamente son muy pocos, el caso es que sean muchos o pocos son delitos que tarde o temprano se pagan.

Los crímenes famosos que quedan escritos en la historia son innumerables, por ejemplo, los crímenes de guerra de la Wehrmacht (que, en alemán, significa Fuerza de Defensa), cometidos por las Fuerzas Armadas de la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial, aún tiene responsables que están pagando por esos delitos y otros siendo buscados, aún 77 años después de haberlos cometido.

Hablar de crímenes cometidos por regímenes daría para escribir un libro y no un artículo de opinión, ya más cerca de Venezuela en el Chile de la era Pinochet ocurrieron cosas espantosas, si bien la el ascenso al poder de Augusto Pinochet fue incluso apoyado por grandes potencias como EE.UU en su momento, ya que frenaba la expansión comunista en la región, no se pudo impedir lo ocurrido con los Derechos Humanos y todo lo que trajeron los 17 años que duró el General en el poder que sumió a esa nación en la época más oscura de su historia.

Por otra parte, es muy importante destacar el trabajo efectuado por un equipo de profesores e investigadores del Centro Nacional para la Investigación Científica, la institución científica más importante de Francia, quienes desde hace tiempo querían trasladar y dejar por escrito las cifras de asesinados por el Comunismo por cada país, actualizándolas en la medida de lo posible, pues en estas últimas dos décadas esa ideología totalitaria ha seguido provocando muertes en diversos puntos del mundo, Venezuela es unas muestra más de eso y el entrar en las páginas del llamado “El libro Negro del Comunismo, que reseña más de 120 millones de muertos por diversas causas relacionadas con esa ideología, no es nada gratificante pero si necesario.

Sin embargo, lo que viene ocurriendo en nuestra Venezuela durante éstos 20 años de régimen Chavista sigue retando la capacidad de asombro de todos, de propios y extraños; fue viral la transmisión de Oscar Pérez cuando pedía que se conversara y minutos después le lanzaron un certero disparo de bazuca o algo similar asesinándolo a él y a sus acompañantes. 

El caso del Concejal Fernando Albán sigue estando allí como si nada hubiera sucedido, algo realmente grave, los reporteros presos como Jesús Medina Ezaine que lleva casi 1 ano con las audiencias diferidas, la situación de Juan Requesens más o menos similar y lo más increíble es que a pocos días de que el régimen utilizara la visita de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, para pregonar que en Venezuela se respetan todos los derechos, resulta que bajo custodia de ese régimen, es asesinado presumiblemente a causas de torturas, el Capitán de Corbeta Rafael Acosta Arévalo; es entonces cuando nos preguntamos: ¿Estamos a salvo de alguna arbitrariedad que el régimen cometa contra cualquiera?, definitivamente NO, de allí que muchos ya entiendan que los venezolanos no están emigrando, están huyendo, esa es la triste y cruda realidad.

He mencionado los casos de Albán, Acosta Arévalo, Juan y Medina para hacer referencia inmediata, pero los crímenes son muchísimos, de diferente índole y aunque no guste, Maduro es el culpable, lo es porque él se jacta de ser el Jefe de todo, de la Fuerza Armada, de lo que hagan los Tribunales, de lo que haga o deje de hacer la policía sea cual sea y por supuesto de lo que tiene que ver con la simple administración de la cosa pública, en conclusión sí, él es el culpable y desde ese nivel se desprende una cadena de responsables hacia abajo que tienen en algún momento que responder por lo que sucede y ha sucedido. 

Volviendo al inicio y ya para terminar por ahora, no podemos dejar de lado y remarcar a cada momento lo que aún hoy en día se hace por lograr la justicia para millones de asesinados, como los de la Segunda Guerra Mundial por ejemplo, es totalmente cierto que mientras exista la posibilidad de que alguno de los responsables por esos delitos atroces siga vivo, instituciones de Alemania y Estados Unidos, así como expertos de Israel y Francia, seguirán tratando de localizarlos y de enviarlos ante los tribunales; así sucederá con los culpables de la era Chavista, no quedará crimen sin castigo, así de simple y sencillo.

Reinaldo J. Aguilera R.
@raguilera68/@AnalisisPE

DOMINGO ALBERTO RANGEL: EN MIRAFLORES

Ganar un Premio Nacional de Periodismo en un país donde esa es la profesión que más abunda y donde la polarización pretende dividir a los venezolanos como si fuésemos enemigos dispuestos a matar el adversario… termina siendo un compromiso.

Sobre todo en mi caso que no soy egresado de Comunicación Social y quizás haya quien le saque en cara ese hecho al jurado que por unanimidad me dio su confianza… y también a mí pero por otras razones.

El caso es que a mi padre, homónimo, porque fue Domingo Alberto Rangel quien decidió bautizarme con su nombre, no siendo tampoco periodista tuvo sin embargo una inmensa audiencia en tiempos en que una columna de opinión podía acabar con el gobierno más poderoso.

Esa audiencia aún existe y la mayoría lee mis columnas, a veces están de acuerdo y a veces no. Están en su derecho a pensar que mi padre habría escrito algo muy distinto. Y yo en el mío de pensar que DAR estaría contento con mi premio.

Pero hay gentes que no leen mis escritos pero desde las redes combaten con lugares comunes mis razonamientos. Son pocos afortunadamente.

Unos inventan y escriben cosas como que ellos “conocen muchos periodistas que merecen más este premio”.

A esos les agradezco hasta los inventos y groserías… no sin antes recomendarles que anoten a esos periodistas y los postulen el año entrante.

Otros guerreros del teclado objetan que le haya dado la mano al presidente Maduro o un abrazo a la Primera Dama. La verdad es que a esos les recuerdo que el premiado soy yo y que “lo cortés no quita lo valiente”: En realidad fui el único periodista o comunicador galardonado que no apoya al gobierno. Pero eso no convierte a Miraflores en una gallera.

El Premio Nacional de Periodismo que le pertenece a Últimas Noticias y a La Razón… sin olvidar Venepress y La Patilla, medios digitales donde escribo, es un galardón que obliga y enaltece. Y habría sido una estupidez según veo las cosas, aceptarlo para aprovechar la ocasión… y echarle leña al fuego.

No apoyo al gobierno salvo si llega a presentarse la ocasión de enfrentar una invasión extranjera. Pero menos al autoproclamado que a diario da muestras de no estar a la altura y estar rodeado de sinvergüenzas.

Tampoco soy “opositor”… soy liberal y lucho por algo mejor y diferente.

Domingo Alberto Rangel
@DomingoAlbertoR 

JOSÉ LUIS MÉNDEZ LA FUENTE: RAFAEL ACOSTA ARÉVALO, LA HISTORIA SE REPITE.

La muerte del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, arrestado a finales del mes de junio pasado por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), ocurrida a tan solo unos escasos días de la marcha de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos Michelle Bachelet y a menos de un año de la muerte del concejal opositor Fernando Albán, también estando detenido por otro cuerpo de seguridad, el SEBIN;  vuelve a colocar al régimen de Nicolás Maduro en la palestra publica del oprobio, al ser acusado nuevamente de asesinato, tortura sistemática y violación de los derechos humanos de los detenidos por causas políticas. 

Mientras que en el caso del concejal Fernando Alban el gobierno calificó de suicidio la causa de su fallecimiento, al lanzarse del décimo piso del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) después de pedir permiso para ir al baño; en el del capitán Rafael Acosta se alega, por lo pronto, que sufrió un desmayo falleciendo posteriormente. Dado que se dieron cuenta que el desmayo no puede lógicamente ser la causa, sino más bien la consecuencia de algo; Maduro ordenó abrir una investigación que seguramente coincidirá en sus conclusiones con alguna enfermedad cardiaca o un padecimiento crónico del occiso, cualquiera.

Estas dos defunciones se suman a las de Rodolfo González, conocido como “El aviador”, en el 2015 y a la del también opositor Carlos Andrés García concejal de Guadualito, en el año 2017, en el Estado Apure. En relación con la primera se habló de suicidio por ahorcamiento y en la segunda de un ictus que habría acabado con su vida, aunque aquí la crítica es consecuente en que el ictus nunca fue atendido, se le negó la asistencia médica debida y por eso falleció. En ambos casos, al igual que en los dos anteriores de Acosta y Alban, hay una circunstancia común para todos como lo es que los cuatro se encontraban detenidos por los cuerpos de seguridad de Maduro y bajo la vigilancia y custodia del Estado, que debería velar por su integridad física, tal como lo establece la Constitución de Venezuela, en su Artículo 43, donde asegura que “El derecho a la vida es inviolable” y que el Estado “será responsable de la vida de las personas que se encuentren privadas de su libertad, prestando el servicio militar o civil, o sometidas a su autoridad en cualquier otra forma”.

A diferencia de los casos anteriores donde las circunstancias en medio de las cuales se produjo el deceso de los detenidos no podían ser del todo corroboradas a posteriori, ni contrastadas fácticamente con las versiones del gobierno sobre las causas oficiales de la muerte; en el caso del capitán Acosta ocurrió algo asombroso y es que el detenido llegó en silla de ruedas al tribunal donde sería impuesto de los cargos en su contra, aunque en este punto las versiones oficiales hasta ahora en los medios se contradicen;  sitio aquel donde sufrió el sincope del que no se repondría. Es decir, que los abogados defensores, familiares, fiscales, el juez, los amanuenses del tribunal, funcionarios de custodia y cualquier otra persona en el sitio, pudieron ver como el detenido llegó en pésimas condiciones de salud, con signos de tortura en su rostro y sin poder caminar por sus propios medios, al recinto judicial del que saldría para un hospital ya prácticamente sin vida.

Si a todas estas circunstancias le agregamos que el capitán Acosta era un hombre de 49 años, por lo tanto aún joven, que no tenía problemas graves de salud y con apenas unos días de haber sido apresado por el DGCIM, el resultado es un cuadro que hace inexplicable, salvo haber sido víctima de un martirio y sufrimiento físico dantesco, como pudo llegar al tribunal el viernes 28 de junio, en aquel estado deplorable; pidiendo además socorro y auxilio entre los gritos de desesperación y dolor de quienes lo escuchaban.

Hasta ahora el oficialismo comandado por Nicolás Maduro ha manejado este tipo de “accidentes” siguiendo las instrucciones del manual del secretismo y el ocultamiento de la verdad que guía a todos los regímenes autocráticos sean de izquierda o de derecha. Pero además lo ha hecho con una buena dosis de cinismo, hasta el punto de utilizar esas estadísticas mortales de “suicidios” que arrojan sus trenas y mazmorras, como excusa para liberar a algún preso politico, tal como ocurrió con Lorent Saleh en octubre del 2018, a quien sacaron de su encierro para montarlo en un avión que lo desterraría a España, con el objeto de evitar que se quitase la vida. Una conducta peligrosa, la de Saleh, que ya se había asomado como un riesgo, en el cautiverio del líder opositor Leopoldo López. 

Pero no se trataba de un gesto de magnanimidad del gobierno de Maduro, sino de un burdo intento por tapar la verdadera causa de la muerte de Fernando Alban, ocurrida el ocho de octubre de ese año, o sea, cuatro días antes y de este modo tratar de darle consistencia tanto a las inverosímiles explicaciones de las autoridades como a la tesis del suicidio, causa oficial de su muerte; en un intento por aplacar, de alguna manera, la oleada de protestas de la comunidad internacional.

A Juan Guaidó y a la oposición venezolana, le toca ahora un difícil camino por recorrer en estos seis meses que aún quedan, antes de que la Asamblea Nacional cambie su directiva. Pero un camino donde el dialogo conduzca a una negociación política, que no es lo mismo que un negocio, se hace éticamente imposible bajo cualquier punto de vista, por razones que si ya eran muy obvias antes; ahora, después de lo ocurrido con el capitán Rafael Acosta Arévalo, lo son todavía más. Continuarlo caminando como hasta ahora significaría venderle el alma al diablo y dejar un estigma imborrable en la conciencia de cada venezolano.

José Luis Méndez La Fuente
@xlmlf

RONNY PADRÓN: LA TRAICIÓN DE UN PRESIDENTE ENCARGADO

Traición: “Falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener”. Es la primera acepción para dicho término según el Diccionario de la Real Academia Española. Y es precisamente esa la falta que cometió el Presidente Encargado de la República de Venezuela.

Porque es innegable su promesa reiterada a partir del 23 de enero del año en curso relativa a su compromiso con el restablecimiento inmediato del orden constitucional empleando para ello todos los mecanismos establecidos en el ordenamiento jurídico nacional, para que a la fecha presente se anote en el bando de quienes haciendo juego al Estado Criminal Socialista en el poder, desdeñan la única salida factible ante el presente genocidio: La aplicación del artículo 187 numeral 11 de la Carta Magna.

Lo anterior solo tiene explicación en la trajinada tesis de la membresía del actual Presidente Encargado en esa misma organización criminal electoral que gobernó el país durante los últimos 20 años de la etapa democrática, es decir en su decadencia, y que ahora sigue cohonestando al Estado Criminal Socialista en el poder a partir del 11 de abril de 2002.

La gravedad de tal afirmación solo tiene parangón en la magnitud del daño causado por tal organización, cuyos miembros integran diversidad de partidos políticos, algunos de larga data, otros de nuevo cuño, la mayoría afiliados a la famosa ¨Internacional Socialista¨, siempre hermanados en el postulado: “La política como negocio, las elecciones como su instrumento”, sin importar la licitud de los medios empleados para tal fin.

Así entonces luego del “frenazo” evidente a partir del 23 de febrero, de él nada bueno para Venezuela se podrá esperar.

Prohibido olvidar.
Ronny Padrón 
caballeropercival@gmail.com
@caballeroperci