sábado, 7 de marzo de 2020

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, SÁBADO 07/03/2020

INDIRA URBANEJA: PARLAMENTARIAS VS PRESIDENCIAL

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 7 minutos
Venezuela es un avión en caída libre, el cual debe ser estabilizado para poder aterrizar. Hemos tocado fondo. La crisis es profunda, compleja y multidimensional; es una crisis política, económica, social, pero también es humana y espiritual. La única ruta pacífica y soberana que tenemos los venezolanos para superar esta tragedia es volver al terreno electoral, eso sí, con las condiciones de ley. En este sentido, hay que aplaudir los recientes acuerdos entre oposición y oficialismo para designar el Comité de Postulaciones que tendrá la misión de elegir a los próximos rectores del CN... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ: ¡ELECTORALMENTE CAVERNICOLIZADOS!

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 16 minutos
¡Que terrible! desde hace tiempo en Venezuela la tergiversación de las principales herramientas democráticas se ha convertido en los principales medios retencionistas de poder por parte de una casta política infectada de castrismo. En la primera etapa, con Chávez, el voto se compraba con populismo salvaje, además de todos los ventajismos que la máxima autoridad electoral (y demás instituciones secuestradas) le permitían. Posteriormente, tras quebrar Pdvsa, con Maduro lo electoral alcanzó niveles cínicos, la imposición de candidatos, electores y resultados imprimen credibilidad cero... más »

JUAN GUERRERO: INDESEABLE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 23 minutos
Ser venezolano y pobre, hoy, es de las cosas más miserables que un ser humano pueda padecer. Esta afirmación, tajante y dolorosa, ciertamente que es extrema y muchas personas no estarán de acuerdo en ello. Sin embargo, la realidad de quienes vivimos, tanto dentro como fuera del país, esta dura y trágica experiencia del chavizmo-socialismo del siglo XXI venezolano sabemos en nuestra experiencia, nuestro pellejo, que es así. Paulatinamente la comunidad internacional ha entendido que en Venezuela no existe un gobierno democrático, tampoco un sistema autoritario ni militarista. Se encu... más »

GABRIEL BORAGINA: DÉFICIT Y SUPERÁVIT FISCALES.[1]

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 28 minutos
“déficit. Una cantidad, normalmente expresada en términos monetarios, que expresa que una suma es inferior a otra. Se habla de déficit cuando los pagos superan a los ingresos y el balance, en consecuencia, es negativo. El déficit fiscal indica la misma idea, aplicada en este caso a la diferencia entre ingresos y egresos públicos. Las políticas fiscales keynesianas insistieron en que los déficits fiscales eran necesarios para aumentar la demanda agregada en tiempos de recesión, ya que los gastos del Estado se añadían a la demanda de los particulares produciendo un efecto reactivador ... más »

ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO: "O LLEVARÁS LUTO POR MÍ"[I]

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 35 minutos
"Los indicadores no caminan en la dirección que señalan. . La señal indicadora no es responsable de nuestra decisión". John le Carré Cronológicamente, el miércoles terminó el carnaval; sin embargo, en esta curiosa Argentina que nos toca vivir, la murga K sigue con los saltos violentos y los agresivos bailes que están convirtiendo a nuestra pobre República, ya tan deteriorada, en cenizas. Lo hace buscando la indemnidad de su jefa, que confiesa su pretensión de ser absuelta por la historia. Uno de episodios más recientes fue la derogación del decreto referido a los testigos protegid... más »

ARIEL PEÑA: EL MARXISMO ES CONTRARIO A LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA. DESDE COLOMBIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 40 minutos
El cristianismo se caracterizó hace 2000 años por practicar de manera fervorosa la caridad, y esa tradición se ha sostenido a través de los tiempos con luces y sombras, ya que un cristiano o una persona de buena voluntad y de cualquier lugar u origen, puede impulsar la caridad sirviendo a sus semejantes; resaltando que en la Biblia en el libro de Santiago, leemos: “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”. El sacerdote italiano Luigi Tarapelli fue el primero en mencionar la justicia social en 1843, siendo así uno de los pioneros de la... más »

INDIRA URBANEJA: PARLAMENTARIAS VS PRESIDENCIAL

Venezuela es un avión en caída libre, el cual debe ser estabilizado para poder aterrizar.

Hemos tocado fondo. La crisis es profunda, compleja y multidimensional; es una crisis política, económica, social, pero también es humana y espiritual.

La única ruta pacífica y soberana que tenemos los venezolanos para superar esta tragedia es volver al terreno electoral, eso sí, con las condiciones de ley. En este sentido, hay que aplaudir los recientes acuerdos entre oposición y oficialismo para designar el Comité de Postulaciones que tendrá la misión de elegir a los próximos rectores del CNE, sin embargo, aún queda camino por recorrer, decidir si son elecciones parlamentarias, presidenciales, o ambas.

El sector oficial ha dejado claro que su intención es ir a elecciones parlamentarias. Por su parte, Juan Guaidó ha expresado su negativa; para él y un sector, las elecciones deben ser presidenciales.

En todo caso, la abstención, hoy, no es una opción. Estratégicamente, cuando se está frente a un enemigo que te aventaja, debes prepararte para darle la pelea en todos los escenarios; abandonar cualquier espacio de lucha, es fortalecerlo.

La Constitución demanda elecciones parlamentarias para este año y es imposible eludir este compromiso para quienes estamos defendiendo el respeto a nuestra carta magna.

Es comprensible la incredulidad, la decepción, la desconfianza que genera hablar de procesos electorales en Venezuela, pero estamos obligados a entrar en razón y recuperar la sindéresis. Debemos dejar de jugar al caos, no son las fuerzas extranjeras ni la magia del azar quienes pondrán fin a nuestro sufrimiento.

Ahora bien, avanzar a unas elecciones presidenciales sin antes llegar a un acuerdo nacional de entendimiento y estabilización, mejor dicho, una etapa de transición, es caminar en línea recta al despeñadero.

No imagino, no concibo, a la oposición llegando a gobernar un país donde existe un entramado legal, institucional, pero también paraestatal, que está diseñado en función un proyecto político ideológico. Aún no veo claro cómo se llega al poder con organismos de seguridad que se han contaminado; la institución militar fracturada e infiltrada por factores externos; colectivos, pranato; grupos irregulares; cárteles; contrabando; en fin.

Un gobierno posterior a Maduro no solo debe enfrentar enormes problemas institucionales y de seguridad, también debe resolver la crisis económica; el endeudamiento interno y externo; las sanciones y los daños colaterales que estas han dejado. No menos importante es enfrentar la destrucción de nuestro tejido social, afectado por la conflictividad, el odio y la división.

La salida de Maduro del poder no resuelve el problema de raíz, esto es solo un punto en el check list; solucionar la crisis va mucho más allá de un cambio en Miraflores, por esto es urgente que entendamos la necesidad de pasar por un proceso de estabilización nacional, antes de ir a unas elecciones presidenciales.

Lamentablemente, existen organizaciones políticas y sectores que ven la celebración de elecciones como una amenaza, no solamente por la falta de condiciones, sino por la posibilidad de afectar sus intereses personales.

Es lógico que partidos que solo alcanzan 3% y 4% de aceptación no quieran elecciones de ninguna forma; es por ello que los ciudadanos debemos exigir compromiso con el país, basta de que jueguen con el pesar del pueblo.

La excusa de los “antitodo” es que estamos enfrentamos un sistema criminal invencible y por tanto la única opción es la fuerza; menos mal que los chilenos no pensaron así cuando tuvieron en sus manos la posibilidad de poner fin a la dictadura a través de un referéndum sin ningún tipo de seguridad institucional, las cuales estaban bajo el control de Pinochet.

Ahora, esto se contradice con la lógica de las sanciones que son emitidas, según los “antitodo”, para debilitar y asfixiar al oficialismo. Siendo así, el oficialismo debería encontrarse en su punto máximo de agotamiento, por tanto más fácil de vencerlo, ¿a qué le temen?

Yo sí creo que el autoritarismo es derrotable a través del voto, siempre que este sea ejercido de forma contundente por una fuerza ciudadana unida y organizada, motivada, movilizada, consciente.

En 2015 se logró una mayoría aplastante, lamentablemente el sector opositor que lideró ese triunfo no supo capitalizarlo en favor del rescate de la democracia plena. Imposible cometer este mismo error, hay que ir a unas elecciones parlamentarias, ganar y con la lección aprendida, no enfocarse en sacar los cuadros del hemiciclo, sino en ejercer las acciones necesarias para generar el cambio.

Con una nueva Asamblea Nacional podemos estabilizar el país y construir las bases de un acuerdo de estabilización nacional que establezca las condiciones mínimas para garantizar la gobernabilidad y celebrar elecciones presidenciales en el menor tiempo posible.

La ruta es clara: condiciones para votar, elecciones parlamentarias, acuerdo de estabilización nacional, elecciones presidenciales.

Indira Urbaneja
@indiurbaneja
@ElNacionalWeb  

LEANDRO RODRÍGUEZ: ¡ELECTORALMENTE CAVERNICOLIZADOS!

¡Que terrible! desde hace tiempo en Venezuela la tergiversación de las principales herramientas democráticas se ha convertido en los principales medios retencionistas de poder por parte de una casta política infectada de castrismo. En la primera etapa, con Chávez, el voto se compraba con populismo salvaje, además de todos los ventajismos que la máxima autoridad electoral (y demás instituciones secuestradas) le permitían. Posteriormente, tras quebrar Pdvsa, con Maduro lo electoral alcanzó niveles cínicos, la imposición de candidatos, electores y resultados imprimen credibilidad cero a los procesos electorales, transformándolos en motores generadores de crisis, comenzando desde las presidenciales 2013.

La pretendida elección parlamentaria a la que se aferra el régimen son un claro ejemplo, bajo el artilugio “son las que constitucionalmente corresponden”, trata de validar las 5 farsas electorales anteriores, incluyendo la ANC y las presidenciales, además le permitiría superar el peor atolladero en que se encuentra desde su sobrevenido advenimiento al poder. Sí logra consumar la parlamentarias con apoyo opositor verdadero (el de Guaidó) tiene todas las posibilidades de ganarlas porque comprendió el venezolano no votará mientras usurpe el poder, además sabe las próximas elecciones, atendiendo a su “conveniente hilo (des)constitucional” sería el revocatorio a Maduro dentro de 2 años el cual seguramente sabrá como “ilegalizar”… es un negocio redondo para el régimen y sus colaboradores.

Otro escenario: Estratégicamente el régimen puede permitir a la oposición triunfar en las parlamentarias (lo cual denotaría una inteligencia de la que nunca ha hecho gala) considerando en nada afectaría la continuidad del proyecto castrista en Venezuela, demostró que dentro del país puede gobernar sin AN, la desinstitucionalidad de la que es dueño ha generado anticuerpos para afrontar otro parlamento opositor.

Sí a través de una elección (medianamente aceptable) entregase la AN a la oposición, lavaría su rostro ante el mundo, podría convalidar su discurso democrático. En estas condiciones, la nueva Asamblea Nacional no podría sancionar leyes, el TSJ electo por el Psuv o el propio ejecutivo encontraría la manera de anularlas tal como hace con la actual. Tampoco podría atacar la corrupción, la Contraloría es pieza del Psuv. Lo propio ocurre con las violaciones constitucionales o de DDHH, no podrá afrontarla pues la Fiscalía y Defensoría Generales las controla el Psuv. Mucho menos podría convocar una constituyente real, ya está en funcionamiento la del Psuv. Los convenios internacionales los aprobaría dicha ANC… así con todas y cada una de las competencias constitucionales del parlamento.

Como todo lo que envuelve al país, probablemente sea el único caso donde los demócratas reales no quieren elecciones, mientras la tiranía y sus aliados las piden afanosamente, todo ello porque la el castrismo venezolano no depende de un poder, sino de todo un macabro andamiaje, la prueba más evidente es que a más de 7 años de la muerte de Chávez su proyecto continúa su fatídica marcha.

No hay nada más qué demostrar, el régimen es repudiado mundialmente por ilegal, ilegítimo y por otros múltiples delitos. Ahora, también es una realidad los venezolanos no podemos solos con quienes controlan a su antojo las instituciones, recursos y armas del Estado, cuando se descifre cómo la comunidad internacional puede contribuir de manera efectiva, pueblo y ese apoyo marcará el fin del oscurantismo venezolano. 

Leandro Rodríguez Linárez 
leandrotango@gmail.com
@leandrotango

JUAN GUERRERO: INDESEABLE

Ser venezolano y pobre, hoy, es de las cosas más miserables que un ser humano pueda padecer. Esta afirmación, tajante y dolorosa, ciertamente que es extrema y muchas personas no estarán de acuerdo en ello. Sin embargo, la realidad de quienes vivimos, tanto dentro como fuera del país, esta dura y trágica experiencia del chavizmo-socialismo del siglo XXI venezolano sabemos en nuestra experiencia, nuestro pellejo, que es así.

Paulatinamente la comunidad internacional ha entendido que en Venezuela no existe un gobierno democrático, tampoco un sistema autoritario ni militarista. Se encuentra en la fase de entender que es una cruel y brutal dictadura, mientras quienes la padecemos entendemos y la sufrimos como lo que realmente es: un régimen delincuencial de pillos que controlan por las armas inmensos espacios geográficos ocupados por grupos paramilitares, guerrilleros, del crimen organizado, narcotráfico y del terrorismo internacional. Por ello es difícil que un ciudadano de un país europeo, australiano, canadiense o japonés, comprenda la compleja realidad venezolana.

La total y absoluta crisis política venezolana se suma a la declarada por los organismos multinacionales, con la ONU a la cabeza, como emergencia humanitaria compleja, porque en Venezuela se está llegando a un total estancamiento de la producción de bienes y servicios, restricción casi total del acceso a los medios de comunicación, libres y democráticos. Esto es: la censura absoluta y definitiva de información, comunicación y circulación y tránsito.

Lo anterior puede ser fácilmente verificado por la ausencia casi total de medios impresos que en la actualidad circulan a escala nacional. Los escasos medios impresos están restringidos a áreas geográficas concretas o son afectos al régimen. Hay que agregar las emisoras de radio y televisoras que han sido clausuradas. Los medios digitales venezolanos son permanentemente hostigados y sus directivos y trabajadores, vigilados, amedrentados y perseguidos.

La brutal humillación y agresión de las bandas criminales afectas al régimen contra los ciudadanos es constante y bien planificada. Se orienta a los servicios públicos: agua, electricidad, Internet, telefonía, transporte, gas, gasolina y demás combustibles. En todos estos servicios la escasez y/o ausencia marcan la vida del ciudadano. Los servicios son precarios y han sido asumidos por personas sin formación profesional pertenecientes a “colectivos” que controlan sectores poblacionales.

La realidad actual de la vida del ciudadano venezolano es la de un ser de existencia precaria, adaptado, por sobrevivencia, a los continuos controles, restricciones, cambios constantes de “normas y procedimientos” y la diaria incertidumbre alimentaria, médica y hospitalaria.

El venezolano es un ser “insalubre” por donde se le pueda observar. La ausencia de sanidad se puede constatar en cada rincón del espacio geográfico por donde se desplaza. El país total es un “campo de concentración” inmenso, pútrido y seccionado en otros sub espacios que a su vez contienen pequeños centros. Esta es la actual realidad de la Venezuela del siglo XXI.

El mundo que un venezolano puede ver y experimentar no abarca más allá de la visión de un espectáculo de béisbol o ir a la orilla de un río para hacer un sancocho dominguero, a no más de 30 kilómetros de su casa. Esto después de acordar con amigos, familiares y vecinos la recolecta (inmenso esfuerzo) de dinero y aportes en especie para recrearse.

Todo aparece hoy en el espacio vital del venezolano sumamente contaminado, tóxico y contagioso. Ser venezolano y pobre, hoy, es riesgoso. Tanto, que hay países donde el venezolano no puede entrar o su ingreso es restringido. No tanto porque no cumpla ciertos criterios de legalidad sino porque incluso, genéticamente puede ser nocivo para mezclarse con los nacionales de un país.

Leí hace pocos días la experiencia de un venezolano quien quiso donar semen para guardarlo en un centro de reproducción y fue rechazado. La razón fue porque su origen era venezolano y en ese país (Venezuela) los controles sanitarios y de salubridad son “demasiado precarios” y primarios. El frustrado donante se fue humillado por semejante explicación.

Como se observa, el rechazo a los venezolanos y lo venezolano en el mundo es una brutal realidad. No tanto por la condición de pobreza, sino por las consecuencias que esa situación trae para otro país y sus nacionales.

La verdadera responsabilidad, el origen de la tragedia venezolana es el chavismo-socialismo del siglo XXI. Una plaga que ha ido contaminando todo lo que toca a su paso. El chavismo-socialismo es un padecimiento físico y psicológico degenerativo, una condición mental de inferioridad, de resentimiento social que lleva al individuo al odio, la venganza y la violencia contra su semejante e incluso, contra sí mismo.

Juan Guerrero
camilodeasis@hotmail.com 
@camilodeasis 
@camilodeasis1

GABRIEL BORAGINA: DÉFICIT Y SUPERÁVIT FISCALES.[1]

“déficit. Una cantidad, normalmente expresada en términos monetarios, que expresa que una suma es inferior a otra. Se habla de déficit cuando los pagos superan a los ingresos y el balance, en consecuencia, es negativo. El déficit fiscal indica la misma idea, aplicada en este caso a la diferencia entre ingresos y egresos públicos. Las políticas fiscales keynesianas insistieron en que los déficits fiscales eran necesarios para aumentar la demanda agregada en tiempos de recesión, ya que los gastos del Estado se añadían a la demanda de los particulares produciendo un efecto reactivador sobre la economía. Las concepciones monetaristas actuales destacan, en cambio, que los déficits fiscales son el principal motor de la inflación.” (116 C. Sabino, ob. Cit. Voz respectiva.)

Como ya dijéramos antes en este libro, los gobiernos no pueden (en rigor pueden, pero no deben) tener déficit ni superávit fiscales, sino que deben saldar siempre gastos con ingresos, de tal suerte que las cuentas nacionales queden siempre balanceadas. De existir superávit fiscal, en modo alguno se trata de un índice de crecimiento, sino de decrecimiento, ello por cuanto el superávit fiscal indica que se ha recaudado más que lo permitido por el presupuesto nacional, lo que implica que se ha expoliado a la población por la diferencia entre el monto del presupuesto y el superávit fiscal. No es pues un índice de crecimiento, excepto para el gobierno. Habrá que decir entonces que los gobiernos con superávit fiscal crecen a costa de sus gobernados, que son expoliados por la diferencia entre el monto máximo del presupuesto y el del superávit en cuestión.

[…]

…el déficit aparece cuando los débitos superan a los créditos y los pagos no alcanzan a enjugarlos, lo que creemos que es la forma correcta de expresarlo. En este sentido los pagos nunca pueden ser superiores, sino que necesariamente han de ser inferiores. El error del autor puede provenir, posiblemente, de haber equivocado la inclusión del término “pagos”, donde lo lógico y coherente sería haber colocado la palabra “deudas”, ya que el concepto típico de déficit en materia económica es precisamente ese: donde las deudas superan a los ingresos, y donde –a su vez- la suma inferior son los pagos en relación a las deudas y no a los ingresos. Ya sea que se quiso significar que se paga con un ingreso anterior (sea de impuestos recaudados o de empréstitos) debió haberse clarificado para evitar posibles confusiones. Es más preciso decir que habrá déficit cuando los ingresos no alcancen a cumplir con los egresos presentes o futuros, o como dijimos antes, cuando los débitos superan a los créditos. Tal es la noción correcta de déficit. Toda esta confusión, en realidad, no proviene del autor de la definición, sino de la teoría keynesiana a la que alude en la oración posterior, y de la cual, por lo visto, el Dr. C. Sabino toma el concepto. Lo que postulaban los keynesianos era que el gobierno debía endeudarse, pero a ellos no les gustaba usar esta palabra, entonces recurrían al vocablo déficit, para expresar una cosa distinta a la que estaban proponiendo. De este último modo, adquiere sentido la primera parte de la definición, en la que el autor supone la previa tenencia de ingresos para pagar, cuando, en los hechos, lo que se quiere transmitir es la idea de gasto, pero nuevamente, el gasto sólo puede superar al ingreso mediante un ingreso anterior.

El déficit es un concepto fiscal, por el cual se significa que los ingresos han sido (o serán) inferiores a los egresos previstos en el presupuesto nacional, provincial, municipal, etc. Este es el sentido habitual con el cual se emplea la palabra en la lexicografía impositiva. Mediante el mismo, se indica no otra cosa que, se ha recaudado o se recaudará menos que lo señalado en el respectivo presupuesto, con lo cual se verifica que el presupuesto ha sido mal calculado y peor aprobado por la legislatura respectiva, porque no refleja adecuadamente las valoraciones estimadas por el electorado sobre el particular.

El superávit expresa la idea exactamente opuesta, por la cual los ingresos exceden a los egresos (siempre en relación a lo previsto en el respectivo presupuesto). En el mejor de los casos (y suponiendo buena fe en los legisladores, cuestión ya de por si dificultosa) habrá de decirse que también se trata de otro supuesto de presupuesto mal calculado y peor aprobado por las autoridades. Recaudar más de lo previsto, implica -lisa y llanamente- que se ha expoliado a los contribuyentes por la diferencia entre la cifra aprobada del presupuesto y el monto en más obtenido mediante la recaudación. Con todo, se trata de la situación a la que tienden los gobiernos (al menos en la Argentina), y que suelen explotar demagógicamente, sobre todo cuando quieren engañar a sus súbditos, creándoles la ilusión de que la gestión de la burocracia de turno estableció “prosperidad beneficiosa” para el país, al “rebosar” sus arcas más allá de lo previsto presupuestariamente. Lamentablemente, esta prédica populista suele captar y cautivar a más de un iluso, quien no advierte que se trata del reverso de aquella otra que también esgrimen los gobiernos cuando tienen déficit fiscal.

En este último caso, arguyen, demagógicamente asimismo que, como los fondos no alcanzan a cumplir con las metas de “justicia social” fijadas por el gobierno, ergo, se deberá recurrir a otros medios de financiamiento para enjugar el déficit, tales como empréstitos (internos o externos), elevar alícuotas de impuestos, crear nuevos, fijar tarifas, acrecentar o crear nuevos aranceles al comercio exterior y –aunque nunca se dice- generar inflación. Con estas medidas –y otras similares- afirman los burócratas y sus acólitos, que se formará superávit fiscal, y al aplicarlas, efectivamente los ingresos del gobierno se elevan sideralmente, lo cual -como ya hemos expresado-, en modo alguno implica “mejora” o “crecimiento económico” del pueblo o de la nación, ya que, en estos últimos casos, el único crecimiento económico que se verifica es el de los patrimonios de los burócratas que usan tales disposiciones.

Gabriel S. Boragina 
gabriel.boragina@gmail.com
@GBoragina 
Desde Argentina
http://www.accionhumana.com/2020/02/deficit-y-superavit-fiscales.html

ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO: "O LLEVARÁS LUTO POR MÍ"[I]

"Los indicadores no caminan en la dirección que señalan. . La señal indicadora no es responsable de nuestra decisión". John le Carré

Cronológicamente, el miércoles terminó el carnaval; sin embargo, en esta curiosa Argentina que nos toca vivir, la murga K sigue con los saltos violentos y los agresivos bailes que están convirtiendo a nuestra pobre República, ya tan deteriorada, en cenizas. Lo hace buscando la indemnidad de su jefa, que confiesa su pretensión de ser absuelta por la historia. 

Uno de episodios más recientes fue la derogación del decreto referido a los testigos protegidos, algunos de los cuales son los arrepentidos en las causas de corrupción que afectan tanto a la Vicepresidente, y la transferencia del programa al Ministerio de Justicia, cuyo segundo, Juan Martín Mena, es uno de los imputados: pusieron a los ladrones a cuidar a quienes los denunciaron; a partir de ahora, no habrá involucrados en el latrocinio público que confiesen sus crímenes y delaten a sus cómplices. 

El otro, más grave aún, es el proyecto ley de modificación del régimen jubilatorio de los jueces y fiscales, que fue malparido con forceps y escándalo en Diputados, con un quórum alcanzado con la presencia de Daniel Scioli, que agregó así a su frondoso prontuario la cucarda de "diputrucho". El objetivo del adefesio es producir -como han confirmado quienes ya renunciaron- la inmediata generación de 400 nuevas vacantes que intentará llenar el kirchnerismo, que tampoco dudó en retirar los 180 pliegos enviados al Senado por Mauricio Macri para cubrir algunas de las ya existentes. 

En un país como el nuestro, en el cual uno se entera si es rico o pobre por el diario del día siguiente, resulta injusto calificar de egoísta y cobarde la conducta de quienes, privilegiando su interés personal, se acojan al actual sistema pero, sin duda, corresponde elogiar a los que están dispuestos a continuar desempeñando su alta función en defensa de la República y la Justicia, aún cuando sepan que su situación se verá seriamente deteriorada cuando accedan a la jubilación; me refiero, en particular, a los camaristas federales Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia. ¡Aplausos para ambos! 

La preeminencia de Cristina sobre el groucho-marxista Alberto, pese a los denodados esfuerzos de éste por negarla, lo hace caer en permanentes contradicciones con sus propios dichos que obran en Youtube y recular en chancletas frente al anuncio de los futuros aumentos de transporte, combustibles y tarifas energéticas, dejando así pagando a su Jefe de Gabinete; mientras, sus afirmaciones acerca de los políticos presos son controvertidas públicamente por varios de sus ministros. 

El Presidente, al que deseamos un más que improbable éxito en su gestión, dijo algo tan obvio como que todos los oficiales de las fuerzas armadas actuales nada tienen en común, por su edad, con aquéllos que se desempeñaron durante el gobierno militar de 1976/83 y sugirió que los argentinos debiéramos dar vuelta a esa página de nuestra historia. Nora Cortiñas, integrante de Madres de Plaza de Mayo, lo acusó de "negacionista" y, rápidamente, Alberto confirmó su condición de pusilánime cuando pidió ridículas disculpas y alegó haber sido malinterpretado. 

Esa característica preanuncia quién resultará vencedor de la puja por el poder ya que, como se ha visto en estos ochenta días, la Vicepresidente no se limita a marcar la cancha sino que obliga a su socio político a respetar sus decisiones más disparatadas; ese "albertismo", que algunos creímos ver nacer el 10 de diciembre, resultó en un aborto prematuro. 

Así, no sólo los opositores sino hasta quienes votaron esta fórmula pegoteada pero ya se han desilusionado con las promesas de campaña u observan con repugnancia la renuncia a sus reclamos sindicales por parte de los hipócritas dirigentes gremiales, deberemos salir a la calle masivamente para poner un freno cívico a este disparate que pretende convertir a la Argentina en una infeliz réplica de los catastróficos experimentos castrochavistas, que tan demoledores han resultado para sus pueblos. 

No se trata de refundar el "club del helicóptero", tan caro al peronismo cuando está en el llano, sino de decir ¡Basta, hasta aquí llegamos! y, democráticamente resistir los nuevos avances que, sin duda, llegarán. Porque han aprendido de los nazis la forma de triunfar, aún cuando no tengan la mayoría del electorado, como tan bien explicara José Enrique Miguens en un artículo que cité hace poco. 

Tampoco pretendo que se repitan aquí los vandálicas jornadas que está viviendo Chile, pero debemos tener claro que se producen porque su Presidente y el Gobierno han dejado solo al Cuerpo de Carabineros, algo similar a lo que ya ha sucedido aquí de la mano garantista de Sabina Frederic, nuestra Ministro de Seguridad. No sólo ha desarmado y desprotegido a las fuerzas policiales sino que se inclina, en todos los casos, por defender los presuntos derechos de los criminales. 

La ciudadanía ya lo ha entendido, y de allí la proliferación de marchas que claman contra la renacida inseguridad cotidiana. Los narcotraficantes expanden sus negocios protegidos por la política desde las más altas esferas, y sus sicarios siembran de cadáveres nuestras ciudades, como bien saben los intendentes de los diferentes conurbanos, que reciben diariamente las protestas. 

Estamos transitando momentos cruciales para nuestro futuro, ya que se están llevando puesta a la República una vez más y, con todas nuestras fuerzas, debemos evitar que la única salida para nuestros hijos y nietos sea Ezeiza, como sucede en la trágica Venezuela, que ha visto partir a lo mejor de sus nuevas generaciones. ¿Estaremos a la altura de los acontecimientos o seguiremos en esta cobarde apatía y llevaremos definitivo luto por la Argentina que soñamos? En marzo deberemos despejar esa incógnita.

Enrique Guillermo Avogadro
E.mail: ega1@avogadro.com.ar
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@egavogadro
Desde Argentina

ARIEL PEÑA: EL MARXISMO ES CONTRARIO A LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA. DESDE COLOMBIA

El cristianismo se caracterizó hace 2000 años por practicar de manera fervorosa la caridad, y esa tradición se ha sostenido a través de los tiempos con luces y sombras, ya que un cristiano o una persona de buena voluntad y de cualquier lugar u origen, puede impulsar la caridad sirviendo a sus semejantes; resaltando que en la Biblia en el libro de Santiago, leemos: “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”.

El sacerdote italiano Luigi Tarapelli fue el primero en mencionar la justicia social en 1843, siendo así uno de los pioneros de la Doctrina Social de la Iglesia, esto fue antes de la aparición del Manifiesto Comunista en 1848, escrito por Karl Marx y Friedrich Engels, en donde se hacía apología de la lucha de clases y se exaltaba a la violencia para la toma del poder; y desde esa época se veían las grandes contradicciones entre el comunismo totalitario y el cristianismo; pero el marxismo 112 años después de forma marrullera confecciona el disfraz de la Teología de la Liberación, con el que ha engañado a muchos.

También hay que mencionar que el papa Pio lX, en la Encíclica Quanta Cura en 1864 condenó las enseñanzas marxistas y el exagerado liberalismo económico, siendo la base posterior de las enseñanzas del papa León Xlll, que dieron una importancia trascendental a la Doctrina Social de la Iglesia, fundamentada en el amor al prójimo y no en el odio de clases predicado por el comunismo totalitario en sus dogmas.

Siempre hay que mencionar que el ex-espía de la Unión Soviética Ion Mihai Pacepa, en entrevista con Aciprensa el 5 de mayo de 2015, afirmó que la KGB, agencia de inteligencia de URSS, fue quien creó la Teología de la Liberación en 1960, para influenciar en los países latinoamericanos

siguiendo la hoja de ruta del Kremlin de acuerdo a la guerra fría, subrayando que para los marxistas leninistas la religión es otra forma de lucha, y Nikita Khruschev gobernante ruso de ese entonces, quería que su país extendiera los tentáculos en esta parte del mundo, para ello contó no se sabe si por ignorancia o mala fe con algunos jerarcas de la Iglesia en países de región.

Es imposible que la Teología de la Liberación agenciada por el comunismo totalitario, tenga algo que ver con la Doctrina Social de la Iglesia que es libertaria y que busca el bienestar de las comunidades fundamentada en la caridad cristiana, siguiendo las enseñanzas de la Iglesia primitiva, que en el libro de los Hechos de los Apóstoles, nos narra: “y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común”, esa majestuosa tarea la realizaron los primeros cristianos hace 2000 años sin pretender alcanzar el poder político.

La Teología de la Liberación se encuentra en las antípodas de la Doctrina Social de la Iglesia, porque hay que tener en cuenta que la encíclica Rerum Novarum promulgada por el papa León Xlll el 15 de mayo de 1891, es una respuesta a la descristianización de los sectores proletarios impulsado por el marxismo, cuyo fundador planteó que la religión era el opio del pueblo, afirmación rechazada por el dirigente anarquista Mijaíl Bakunin, contradictor de Marx en la Primera Internacional de los trabajadores, quien defendía su cristianismo católico, por no tener elementos científicos para volverse ateo; así que una cosa es buscar la construcción del Reino de Dios y su Justicia aquí en la tierra, como antítesis de la opresión y el despotismo y otra juntar al cristianismo que es libertario con el comunismo totalitario.

En Latinoamérica se distinguen por su militancia en la Teología de la Liberación desde que fue creada por URSS a través de la KGB, los obispos Sergio Mendes Arceo de México y Hélder Cámara de Brasil, a ellos los

acompañaron los sacerdotes Camilo Torres de Colombia, Leonardo Boff y Frei Betto de Brasil, Miguel de Escoto y Ernesto Cardenal de Nicaragua y Gustavo Gutiérrez del Perú, entre otros, curiosamente todos ellos admiradores del sátrapa de Fidel Castro(1926-2016) el mayor asesino en la historia latinoamericana de los dos últimos siglos, lo cual significa que ni el amor cristiano ni la misericordia puede acompañar a quienes exaltan a un genocida de esa calaña, como lo fue el difunto dictador cubano.

La compañía de Jesús creó en 1972 en Colombia el CINEP(centro de investigaciones y educación popular) con tendencia izquierdista, lo que podría suponer que dicha comunidad estaba buscando congraciarse con el marxismo, que con la monserga del materialismo histórico y la inevitabilidad a logrado asustar a muchos sectores, pues esos fetiches afirman que inexorablemente la humanidad pasara de capitalismo al socialismo, como paso del feudalismo al capitalismo, sin que cuente para nada la voluntad del hombre y por arte de magia, de ahí que Eduardo Bernstein líder de los trabajadores en la Segunda Internacional en el siglo XlX se mofaba de los comunistas, por sus posturas supersticiosas, como si la historia fuera una repetición mecánica. Es exótico que los Jesuitas hayan creado dicho organismo influenciado por la Teología de la Liberación.

La Doctrina Social de la Iglesia nada tiene que ver con la Teología de la Liberación, y a pesar de la manipulación marxista, el cristianismo católico después de 2000 años sigue su peregrinación atalayando el signo de los tiempos, para no caer en la trampa del enemigo y con la esperanza que da el señor Jesús cuando afirma: “Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”.

Ariel Peña
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