jueves, 9 de marzo de 2017

ANTONIO JOSE MONAGAS, LUZ EN TIEMPO Y ESPACIO

VENTANA DE PAPEL

El amanecer de cada día, se convierte en nueva oportunidad para poner a prueba mayores posibilidades que la vida bien sabe brindar toda vez que a través de su esencia puede disfrutarse  un mejor vuelo, siempre en ascenso. También cada amanecer es momento para seguir sorprendiéndose no sólo de cuánta capacidad hay en todo ser humano para emprender renovadas decisiones. Sino además, para admirar la reciedumbre del horizonte cuando el día despierta encumbrado por un Sol cuya luz ocupa todo espacio posible y tiempo en curso. Y con ese ímpetu, cada quien ilumine sus caminos. Y asimismo, encender sus pensamientos, afectos y recuerdos.

Hace treinta años, el noveno día del tercer mes del año, sucedía un despertar con la misma algarabía que regala la naturaleza a través del canto matutino de sus pequeñines alados que ocultan su nido en árboles de exuberante frondosidad. Aquella mañana, la ciudad de Mérida amanecía resplandeciente. No había nube alguna que tapara un rayo de sol lo cual hacía que el cielo despuntara con un azul profundo de hermosa tonalidad. Sin embargo, al interior de la casa que daba cobijo a la naturaleza de José Miguel Monagas, la tristeza embargaba a cada miembro de la familia que bien había sabido construir aquel hombre desde su llegada a Mérida, cuarenta años atrás. Tiempo aquel, cuando en Comisión del Ministerio de Educación, hacía su debut como jefe del programa de alfabetización que para entonces había ordenado el gobierno nacional como parte del plan de reconstrucción social del país.

Fueron largos cuarenta años durante los que José Miguel supo rendirle a Mérida y a Venezuela, su aporte de luz académica desde la Universidad de Los Andes. Pero también, desde las trincheras que las circunstancias políticas le permitieron allanar para que así, desde cada posición magisterial, compartiera y divulgara sus ideas políticas, proyectos educativos e inquietudes humanas entre los tantos amigos que logró conquistar y apuntalar.

A treinta años de la partida de José Miguel Monagas, quien supo vivir el magisterio de la vida y la militancia de la humildad, su recuerdo ensancha vivencias capaces de valorar el recuerdo sembrado con la hondura que puede crearse desde el amor. Así que al recordar al eximio maestro y hombre grande en bondad y visión, el tiempo se detiene, pues desde su suspensión se hace posible abrir el camino que conduce a su reencuentro en sus libros, opiniones, lecciones, consultas y conversaciones. Sobre todo, en el abrazo que solía entregar en nombre de la amistad, del afecto y del compañerismo. Así que con justa razón, puede decirse que su recuerdo es luz en tiempo y espacio. 

Aunque se diga que la politiquería es la reducción al absurdo del concepto de política, sus consecuencias son nefastas pues castra de ideas, proyectos y determinaciones toda realidad donde se procure izar las libertades y los derechos humanos, como banderas de democracia. Es un tanto, cómo la politiquería desplaza la esencia de la política.


Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Merida - Venezuela

LUIS ALFREDO RAPOZO, ¿A QUIÉN NO LE VA A GUSTAR?

 UN DESACATO ESPECIAL

-Bueno maestro, yo le sigo, así que arranque con todo. ¡Arpa maestro!-exclama- , y. entonces el Cantaclaro oriental comienza a lanzar sus versos al aire como si tuviera al frente al maestro Rómulo Gallegos(quién por cierto, hablaba que en la sociedad, deben imperar las leyes) y el arpa sonaba sabrosa, con la percusión de las maracas y un cuatro criollo haciendo primores-ustedes saben-: “¿A quién no le va gustar, comerse una hamburguesa mamarra, con papitas y ensalada, en vez de buscar entre la basura, frente a un McDonald?” Inmediatamente, desde el público una voz varonil le grita a todo gañote: ¿Caramba paisano, no tenía más sencillo? 

Y el Cantaclaro no se inmuta en lo más mínimo y sigue su cantar como abriéndose paso en un pajonal a punta de machete: “¿A quién no le va a gustar, tener una casota en Miami, con dos camionetas al frente, locales para rentar, mucha plata en el banco y comiendo sabroso sin mucho trabajar?” Entonces el mismo tipo del público le pega otro grito y le dice “ese cantante debe ser de la oposición, porque en “Corazón llanero, no se ven esas letras” 

Yo me puse a pensar la cosa, mientras hojeaba el diario que dice en su titular…“que al General Baduel le harán un nuevo juicio y que le pueden meter 25 años más por traidor, conspirador…” Inmediatamente me levanto y aplaudo al Cantaclaro y le digo: “siga paisano, que esto se pone bueno” y en ese momento el arpista se luce regalando un baño de maestría como para calmar la desesperanza.

En ese ambiente criollo, yo me pongo mi sombrero, mientras le comento a mi compadre Fucho Salazar, que la canasta alimentaria llegó a Bs. 832859   y me dispuse a tuitear  que “Se necesitan 6 salarios mínimos con cesta ticket  incluido, para llegar a tenerla”. Mi compadre Fucho asiente con la cabeza y me responde “…que unos venezolanos que andan en la indigencia en Madrid,  prefieren quedarse pasando trabajo allá, porque dicen que aquí no hay esperanzas.”

Y entonces, caímos en un contrapunteo cuando le comenté “Quién se va avenir a Venezuela con esta inseguridad tan grande que tenemos. Esos dos millones de venezolanos se fueron huyendo como respuesta a los 29 mil asesinatos al año, una inflación incontenible, la terrible escasez de alimentos y medicinas, que parece ser perpetua…

Entonces mi compadre Fucho, se toma un trago espumante y me dice que si alguien denuncia a un ministro mañoso, termina perseguido, acosado, si es que no lo encierran, sin juicio… 

En ese momento el arpa, se calmó un poco.

“¿A quién no le va a gustar –retoma sus versos el Cantaclaro para terminar con un final de película-, salir libre cuando un juez lo dicta, pero a Goicoechea lo tienen preso a capricho, cayendo en desacato?” Perro, allí si pensé que nuestro Cantaclaro andaba duro y lanzando rectas, sin embargo desde mi mesa le grité en son de casquillo, que siguiera adelante que hay mucho que decir, pero el hombre echó un paso atrás y remató: “¿A quién no le gustaría, darse unos besos con Iris Chacón debajo de una mata de mango?

¿A quién?


Con esa pregunta al aire, yo me quedé tranquilo, y le di la razón al Cantaclaro.

Luis Alfredo Rapozo
luisalfredorapozo@gmail.com
@luisrapozo
Anzoategui - Venezuela

LUIS BELTRÁN GUERRA G., JOSE LUIS RODRIGUEZ ZAPATERO,

SE REÚNE AQUÍ, SE REÚNE ALLÁ

Teodosia Isabel, viuda del Corral, se ha especializado en las características de la personalidad humana, por lo que su nieto José Gregorio le requiere explicaciones con respecto a José Luis Rodríguez Zapatero, integrante de la Comisión acordada por Gobierno y oposición para una conciliación ante la crisis. Concretamente pregunta las razones por las qué los venezolanos no creen en el 2 veces Presidente del Gobierno español.

La abuela, de sapiencia aquilatada, lo lleva de la mano al tema de “Las preferencias del sabio” en el libro de Séneca, “De la felicidad”, para que José, de inclinación al nacionalismo de Trump, juzgue a quién han de aplicarse las consideraciones del filósofo de Córdoba, o sea, si al nacido en Valladolid o a los propios venezolanos. Ella misma es la que lee las interrogantes de Seneca: a) porqué es ése adepto a la filosofía y vive con tanta opulencia, b) Dice que hay que despreciar las riquezas y las tiene, c) Considera despreciable la vida, y vive, sin embargo, d) Despreciable la salud y, no obstante, la cuida con todo esmero y e) Pues qué mal hay en cambiar de país, y, sin embargo, si puede, envejece en su patria. El nieto se incomoda aún más cuando “la Nonna” recita, también, la apreciación de Jean Paul Sartre conforme a la cual, ante el desamparo hemos de aceptar radicalmente, a la vez, la contingencia y la responsabilidad. Te reitero dice la abuela que el tema consiste en analizar al venezolano y a José Luis en este contexto, a fin de determinar a quién creer más. No deja de ser lo que en filosofía llamamos la ley del silogismo hipotético, la cual supone que la nación es una entelequia, cuyos éxitos y fracasos dependen de quienes la integramos. Esto es, de una doble racionalidad, aquello que nos proponemos lograr y la nuestra para materializarlo. A José Gregorio se le nota el arrepentimiento de la consulta a Teodosia Isabel, pues pensaba que la respuesta era más sencilla.

Pero su desesperación es todavía mayor cuando la especialista acota que para Carl Jung pensar, sentir, intuir y percibir constituyen 4 funciones psicológicas y que duda que los conciudadanos hayamos sido privilegiados por la sincronización entre aquellas, camino para el hombre perfecto. Por el contrario, la influencia de una o de otra es lo que categorizaría al nacido en Valladolid o el de Caracas, Carúpano, Mérida, Guárico o Guayana, como introvertido, a quien no importa el efecto de sus acciones, si no que le satisfagan o extravertido, aquel cuyo interés se enfoca a la realidad exterior. Cada uno de ellos tiene rasgos específicos, que lo diferencian del otro. Tovar, quien es especialista en temas jurídicos muy particulares, pretende finalizar la conversación, pero “la Nonna” lo obliga a que le responda en cuales de estas 8 categorías ubicaría a José Luis: reflexivo extravertido (actúan en base a la razón), reflexivo introvertido (tenaz para lograr objetivos), sentimental extravertido (diestros con la comunicación), sentimental introvertido (hacen todo lo posible por pasar desapercibidos), perceptivo extravertido (buscan el placer por encima de todo), perceptivo introvertido (músicos y artistas), intuitivo extravertido (el típico aventurero),intuitivo introvertido (casi adivinan lo que otros se disponen a hacer). Teodosia se detiene en esta última categoría para señalar a Jose Gregorio que a este tipo de gente le cuesta poner los pies sobre la tierra. Preguntándose si no seremos éstos nosotros. El nieto enmudecido, piensa en el llano donde nació, pero también en la conquista española, la independencia de aquella, para convertirnos en depositarios de la soberanía. Habrá sido bueno abuela, quien no contesta.

Querido nieto, como ha acotado un sabio, “somos como islas en el mar, separadas de la superficie, pero conectadas en la profundidad”, lo cual te acoto para definirte que la sincronicidad existe y que hay conexión entre el individuo y su entorno. Respóndeme, dónde lo visualizas más, en el desarrollo o en el tercer mundo. José Gregorio es víctima de la sorpresa.

Teodosia no entiende por qué su admirado nieto se limita a expresar que José Luis Rodríguez Zapatero nació en 1960, estudia Derecho en León, fue Secretario General de la Federac del Gobierno Español por 2 periodos. La analista agrega que la prensa ha reseñado que Rajoy y Rodríguez se han reunido para tratar el tema Venezuela, Mariano manifestando apoyar las gestiones que por la reconciliación de los venezolanos adelanta José Luis.

José Gregorio se despide de “la Nonna” expresándole confío en Rajoy. Poco menos en José Luis. Regresa a Miami, la capital opulenta de Venezuela, dejando a Caracas, la otra, paupérrima. En el aeropuerto percibe que los diputados Williams Dávila y Luis Florido no pueden viajar a una reunión con Luis Almagro por habérsele decomisado el pasaporte.

No obstante, es optimista acerca del futuro de su país. Cree en la concurrencia del pueblo con los soldados, como en l958.

Luis Beltrán Guerra 
luisbeltranguerra@gmail.com
@LuisBGuerra
Caracas - Venezuela

NELSON CASTELLANO-HERNÁNDEZ, ATRAPADOS POR LA HISTORIA

CASO VENEZUELA

La inercia del venezolano se ha convertido en un misterio insondable, sumido en el fatalismo no ve la salida del túnel. Golpeado por el alto costo de la vida, por la escasez de productos médicos y alimenticios, encerrado en su casa desde tempranas horas, para alejar lo que podría ser una muerte segura, en manos del hampa bolivariana, Preocupado… sin saber que le depara el mañana… sin trabajo y sin esperanzas.

La melancolía se ha instalado en el alma del pueblo, se sabe traicionado, burlado, humillado, tiene que pasar su vida en una cola sin derecho a protestar. Unos para no perder su trabajo como empleados publicos o de una empresa que no quiere problemas con el régimen, otros para no perder su bolsa CLAP.
En silencio, para conseguir una pequeña cantidad de productos escasos, vendidas con un sobreprecio hasta del 50%, sobre los precios regulados, sometido a que lo marquen como al ganado, con un número.

Nadie se rebela ¡una incongruencia!, como el país con las mayores reservas petroleras pudo llegar a esto… Un país con hierro, aluminio, oro, diamantes, tierras fértiles, una naturaleza exuberante, ríos, playas, montañas, selvas… propicias al turismo. Donde en apenas 16 años, una banda de hampones, traficantes, corruptos con vocación totalitaria y vendidos al Castro-comunismo, convirtieron a una Nación líder de la región, en una de las realidades más empobrecidas del mundo.

Un país que declina a paso militar, donde tampoco se revela un líder que sea capaz de dirigir y convencer, a una multitud inconforme que no encuentra como canalizar su descontento, que permanece con los brazos caídos, la cabeza baja, quejándose de su suerte.

Un país con un pasado glorioso y espíritu férreo, tierra de Libertadores, que parece borrarse lentamente de su propia historia. Olvidado estos últimos años, por todas esas naciones que recibieron acogida sin límites en nuestras tierras, cuando en sus respectivas realidades no existían garantías democráticas.

Habíamos desaparecido del radar latinoamericano, o peor aún, los intereses económicos y petroleros pesaron más que la Democracia y la libertad en Venezuela. Cuál será el estado de civismo y de valores de las democracias latinoamericanas, dispuestas a traicionar sus principios por petróleo barato, bastó con cerrar los ojos o mirar en dirección contraria.

De todo esto debemos aprender, sobre el mesianismo, sobre la probidad de las fuerzas armadas, sobre la solidaridad en la región, sobre la rectitud de los lideres… mitos que se han caído por su propio peso… y por la falta de honestidad.

Hemos aprendido de la traición, del palanqueado, del mediocre envalentonado con su padrino, del oportunista, del enchufado, del titiritero… del mercader de miseria. De todo aquel que no podía ver más lejos que su propio ombligo.

Hemos sido el país del hablar aproximado, del resolver al último minuto, del relativismo en los plazos y en el tiempo. Pero también el de Jacinto Convit, de José Gregorio Hernández, de Teresa Carreño, de Gallegos, de Reverón, de Soto, Simón, Zapata, Nazoa, Fernandez-Moran y tantos otros.

No fue casualidad que Bolívar, Urdaneta, Sucre o Páez nacieran aquí, ni que esta tierra produjera estadistas de visión universal y patriótica como Betancourt, Leoni, Caldera o Calvani. Ni es producto del azar la UCV, ni la PDVSA de la Cuarta, ni el sistema de orquestas, ni el museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber, nada de eso existiría si faltara talento, seriedad, trabajo y profesionalismo.

Tampoco nuestras universidades, aun en medio de la peor crisis vivida en nuestra historia, estarían dando la talla con los profesionales que se forman en sus aulas. Ni los estudiantes estarían sacrificándose por la libertad.

Algo de la geografía, de la historia y de sus habitantes ha determinado esta tierra, donde sus montañas, playas, selvas y llanos permanecen inmutables, a la espera de presenciar un nuevo ciclo existencial. Porque en medio de nuestras angustias, sin lugar a dudas esta surgiendo esa generación que liberará, reconstruirá y fomentará un mundo culto, preparado, respetuoso de la ley y trabajador.

Otra Venezuela se está construyendo, no la percibimos, aturdidos con los gravísimos problemas. De los escombros del chavismo, surge un país sensibilizado con la cuestión social, más solidario, más humilde, consciente de sus errores y de lo que no quiere ser.

La oposición democrática debe percibir lo que se vislumbra, escuchar el murmullo que se repite, leer en los labios y sentir con el alma, debe convertirse en un verdadero parámetro de cambio, para así recuperar la credibilidad. Sigue siendo la alternativa, pero debe sintonizar con la angustia del que ya no tiene más nada que perder.

Algo de optimismo se desprende del dolor, del hambre y la desesperación. De allí surge la fuerza, la valentía, el coraje y la decisión. Aunque pareciera reinar el desconsuelo, cada día son más los que se atreven a hablar, a denunciar, a decirle al régimen sus cuatro verdades, todos dispuestos a actuar.

Muchos han pagan en carne propia, presos políticos, ciudadanos con sus derechos atropellados, jóvenes asesinados. Derechos humanos violados, la constitución irrespetada, delitos que no debemos olvidar, ni nosotros ni ellos, porque la de los ojos vendados tarda, pero llega.

Se lo debemos a los caídos y a sus familias, para que se haga justicia, se dé una lección, se recuperen bienes y riquezas mal habidas… y se limpie este país de traidores a la patria

La ignorancia y la improvisación del chavismo, lo llevó a implementar un proyecto fracasado donde quiera que se implementó, El régimen de Maduro es producto del desconocimiento de realidades geográficas, históricas y económicas.

Su indiferencia al sufrimiento, la ruina del aparato productivo, el irrespeto a las creencias religiosas, las violaciones a la ley y a la constitución y la insuperable improvisación en las relaciones diplomáticas, no le permiten al régimen recuperarse, la arrogancia, el cinismo, la borrachera de poder y la corrupción generalizada firmaron su muerte.

Maduro, Diosdado, Tarek, José Vicente, Jaua, Jorge y Delcy Rodríguez y Vladimir Padrino López… elites del régimen, están desesperados tratando de presentar a un muerto como si estuviera vivo, como está muerta también la revolución bolivariana.

La palabra a esa nueva Venezuela, para hablar en nombre de la historia, de ese pasado glorioso de hombres, visionarios, honestos y que dieron lo mejor de sí por la Patria y que hoy en día continúan, con un esfuerzo responsable dirigido hacia el futuro, las nuevas promociones de la UCAB, de la Simón Bolívar, de la Central o del Zulia.

Llegó la hora de escribir otras páginas de esa Venezuela que parecía dormida, que vive en nuestras almas y en el corazón… impaciente por convertirse en nuestra nueva realidad.

Nelson Castellano-Hernandez
nelsoncastellano@hotmail.com
@VFutura
Venezuela-Futura,  
Francia

RONNY PADRÓN, TODO TIENE SU FINAL

¡PROHIBIDO OLVIDAR¡

El socialismo en Venezuela no será la excepción. Si bien es cierto que la tragedia actual de nuestro país tiene en la sociedad venezolana al instrumento ciego de su propia destrucción, primero por incapaces para develar la estafa socialista representada en Hugo Chávez, y luego por el enorme apoyo popular ante la oferta clientelar del régimen; otra gran verdad es que el mundo entero observa y aprende.

Así entonces comprendemos el cómo al día del hoy, el retroceso exponencial del socialismo a escala mundial exhibe una velocidad tal que pronostica su fin como alternativa política a muy corto plazo. No podía ser de otra manera cuando revisamos la magnitud de la tragedia humana implícita en la ruina de Venezuela en apenas 15 años, contando desde el inicio formal de la dictadura el 11 de abril de 2002.

Dislocar a toda una sociedad desde sus cimientos, en lapso tan corto, es fenómeno solo visto en situaciones de conflicto bélico de alta intensidad, pero jamás en estado de normalidad política, que es precisamente la mayor crítica que se le hace a quienes se hacen llamar oposición democrática en Venezuela. Que una tragedia como la descrita tenga lugar bajo la mirada atónita del mundo ante la muerte masiva por hambre, enfermedad y a manos del hampa, en medio de un país cuyo gobierno sigue siendo considerado ¨libre y democrático¨, solo podía provocar la repulsa popular mundial, que hace del socialismo la mayor desventura que pudiera acontecerle hoy, a país alguno. 

El sacrificio de Venezuela valió la pena ¡Prohibido olvidar¡

Ronny Padron
caballeropercivall@gmail.com
@caballeroperci
Ora y labora.
Anzoategui - Venezuela

GERMÁN GIL RICO, EL ODIO COMO ARMA POLÍTICA

“Si las masas pueden amar sin saber por qué, 
también pueden odiar sin ningún fundamento”. 
William Shakespeare

El odio, como el amor, es uno de los componentes intrínsecos del ser. Se activa al estímulo de resentimientos de origen o de fracasos sufridos en el periplo vital de un individuo dado; también aflora mediante inducción, tanto en una persona como en la sociedad. De ese método se han valido los líderes del totalitarismo y sus organizaciones para manipular colectividades exaltándolas al paroxismo. Según William Shakespeare “Si las masas pueden amar sin saber por qué, también pueden odiar sin ningún fundamento”. Tal el pútrido fundamento “humanista” de tiranos como Lenin, Stalin, Hitler, Mussolini, Fidel Castro y nuestro “galáctico” Hugo Chávez Frías, usado para encender el fuego de la lucha de clases.

El caso venezolano con su vernáculo ejemplar que, observado con la lente de los procesos históricos, comenzó ayer y sin embargo ha cobrado rango cataclísmico en intensidad y profundidad. Con 18 años de permanencia ininterrumpida al control del Estado, orientado por la brújula marxista leninista, ha conducido al país hasta el desbarrancadero por el cual desciende dando tumbos, sufriendo abolladuras sin haber tocado fondo y que para cuando ocurra, con toda seguridad serán -ya han comenzado a serlo- sangrantes heridas en el cuerpo social cuya sanación deberán acometer, con la mayor premura, los líderes de la Alianza Democrática una vez expulsados del gobierno los presuntos narco-terroristas que han arruinado a la nación: política, económica y moralmente.

Los delincuentes, presuntamente asociados al narco-terrorismo que nos desgobiernan, portaestandartes del Socialismo del Siglo XXI, han pretendido ocultar sus propósitos de dominación usando la mentira y el odio como arma arrojadiza contra los gobiernos  democráticos que se sucedieron entre 1958 y 1998. Dejemos de lado por muy conocida y trillada la responsabilidad que tuvieron para el desplome de la República Civil, fementidos demócratas como los fulanos “notables” con la magnificación de yerros y lunares en la acción gubernamental. Chávez recorrió el país financiado por la burguesía y en sus aviones. Por recomendación de Luís Miquelena, lo hizo parloteando la basura que a al oído susurró el maléfico Fidel inflándole a reventar el ego, transformándolo en predicador “sistemático de adoctrinamiento a través de la difamación”, que amenazó con la eliminación física de los adecos y prometió la proscripción de la corrupción pero “ni lo uno ni lo otro”. Los adecos estamos de pié, la corrupción alcanzó cotas criminales al robarse el dinero para la alimentación escolar y legalizó el asalto al declarar: “si no tuviera como llevar comida a mis hijos también robaría”.

Por supuesto que acosado por una crisis económico-financiera, aunque de tono menor los desempleados, todos los de a pié y muchos hasta con aviones fueron atrapados por la verborragia del predicador que pulsaba la sensible nota de su actualidad. Triunfó y extendió su prédica cargada de odio con la finalidad de construir columnas para la democracia tumultuaria que se propuso implantar. Con suerte de perro callejero los precios del petróleo se multiplicaron por más de 100% obteniendo mucho más de 1.500 millones de dólares que fueron vueltos polvo cósmico. ¿Qué otra cosa pueden ser las dádivas a países menesterosos para someterlos a la voluntad socialista más el descarado robo de los dineros públicos?

A 18 años bajo la bota del totalitarismo comunista y sin doblegarnos, el desmoronamiento del régimen militarista castro-chavista se aproxima cada día más. Las policarencias que nos atropellan en cada humillante cola, con las que pretenden quebrar la convicción democrática y voluntad de lucha del venezolano, han producido un efecto contrario. El común, víctima de la maldad comunista, que pasa hambre y no consigue harina pan, medicamentos ni papel tualé, la víctima de la de la violencia -que somos todos- se zafó de las amarras del odio de clases. Comenzó el efecto bumerán.


Somos distintos, pero cuesta y costará mucho cantar como André Eloy Blanco en Giraluna: Por mí ni un odio hijo mío/ni un sólo rencor por mí/no derramar la sangre que cabe en un colibrí/ni andar cobrándole al hijo la cuenta del padre ruin…  

German Gil Rico
gergilrico@yahoo.com
@gergilrico
Miranda - Venezuela

RUBEN CONTRERAS, CUANDO LO EXTRAORDINARIO SE VUELVE COTIDIANO

SOBRE SATURACIÓN PUBLICITARIA

Es sorprendente cuando un gobierno utiliza los medios de comunicación  para su uso y provecho ideológico, doctrinario, totalitario y represivo como lo hace el gobierno Castro Chavista, desde que asumió el poder en Venezuela, a partir de1999.

El charlatán de Sabaneta, haciendo uso de su carisma como encantador de serpientes y entonando cantos de sirena, implementó el circo del Aló Presidente, pero cuando se equivocó porque dijo que la frase, Con la Verdad ni ofendo ni  temo, era de Jose Martí, y lo llamó un uruguayo y le dijo que esa frase la emitió el  Prócer de Uruguay, Jose Gervasio Artigas, hasta ese día filtraron llamadas a dicho circo.  Pero el utilizando frases rebuscadas, tomó una que según la emitió el asesino soez y prosaico de La Cabaña, en Cuba. El Che Guevara, para hacer una  parodia en Venezuela, tratando de demostrar que las cosas excepcionales que se vivían en nuestro país pudieran repetirse continuamente, y la frase es la siguiente, “Lo extraordinario se vuelve cotidiano”.

A lo largo de estos 17 años de régimen dictatorial que estamos viviendo, desde la llegada del felon de Sabaneta, hemos visto que las cosas y hechos que eran esporádicos, circunstanciales,  y fuera de lo común, se han vuelto parte de la vida diaria de los venezolanos, ya que por ejemplo cuando algún presidente de la mal llamada cuarta república iba a hablar en cadena nacional, la ciudadanía estaba a la expectativa de lo que iba  a decir el presidente, tendría que ser algo importante dadas las ocupaciones del presidente y la gente esperaba ansiosamente la cadena para informarse por boca propia del ciudadano presidente. Caso contrario ocurre hoy día, ya que el ciudadano común, apaga el radio o el televisor si no tiene la opción del cable, porque esta hastiado de escuchar cosas insulsas e intrascendentes del arlequín del circo, que era Chávez y ahora  convertido y trasmutado en el  inmaduro.

Lo acontecido con los penales de Venezuela es otro caso rimbombante, debido a  que tenemos a una cantidad de presos políticos, sometido a vejámenes permanentes, incomunicados como los de la tumba, en cambio la ministra de asuntos penitenciarios, se regodea de su amistad con los pranes, fotografiándose con ellos como testimonio de su querencia y añoranza a la actitud delincuencial que practican y les extiende un permiso especial para que salgan a vacacionar en las playas margariteñas, como el expedido al Wilmito. Digno de Ripley, Cuando lo extraordinario se hace cotidiano.

Otro caso que nunca se imaginó la fauna venezolana está relacionado con lo protagonista que iba a ser en cuanto a los accidentes que han incidido en  las fallas para el suministro de energía eléctrica, ya que las iguanas, los rabipelados y otros animales se dieron cuenta de lo importante que son como actores para  los funcionarios que dirigen la industria eléctrica venezolana, quienes descargan su incompetencia, ineficacia e ineficiencia en unos animales, que desde la llegada de Cristóbal Colon, hasta el advenimiento del chavismo, habían pasado desapercibidos, lo cual demuestra la poca observancia de quienes habían dirigido dicha industria hasta 1999. Pero esto también demuestra el alto sentido de responsabilidad de los chavistas, quienes con su ojo clínico y olfato de sabuesos, por fin dieron con la iguana como la causa de los males que acontecen en el suministro de la electricidad.

Otros hechos están relacionados con la supuesta guerra económica y las miles de expropiaciones y robos de empresas, industrias, hatos ganaderos, haciendas, cultivos, que han originado la tremenda escasez de los diversos rubros alimenticios,  medicinas, bienes y repuestos, como nunca antes había acontecido en la sociedad venezolana; cuestión que ha incidido en que veamos a miles de venezolanos en variadas acciones como las siguientes:

Es cotidiano ver a cientos de ciudadanos hurgando en los miles de basureros esparcidos en las ciudades del país, buscando restos de comida para paliar la hambruna.

Pareciese algo normal que los organismos competentes no se dediquen a solucionar los problemas confrontados en los servicios públicos, de allí los ingentes basureros en las ciudades, ya señalados.

Es cotidiano ver colas a toda hora en las ciudades venezolanas, en abastos, supermercados, farmacias, centros comerciales casas de repuestos, en la búsqueda de alimentos, medicinas y repuestos para artefactos de línea blanca o para carros.

Es cotidiano el no conseguir baterías o cauchos para los vehículos.

Es cotidiano que los informes de las Juntas Médicas de los diversos hospitales de Venezuela, señalen las muertes de infantes por falta de medicamentos. Y que hospitales emblemáticos de Caracas como La Maternidad Concepción Palacios y el Hospital Vargas, presten servicios a su más baja capacidad por el deterioro de su infraestructura, equipos y dotación de medicinas.
Pareciese cotidiano que en Venezuela mueran un aproximado de 30.000 ciudadanos, al año, por la delincuencia organizada promovida por el gobierno comunista de Chávez y madura.

De todas estas colas hay algo positivo y es que ahora los venezolanos han crecido en cuanto a la comunicación personal, o como se dice en el argot popular, person to person, debido a que en dichas colas, el venezolano que las frecuenta, se dedica a sociabilizar con los demás integrantes de la misma, cuestión que posiblemente en la cuarta república no se hacía, debido a que no había escasez de productos y las compras en los centros de abastecimiento eran dinámicas y rápidas, pero ahora con la escasez de todos los días, los ciudadanos en las colas   empiezan con  los lamentos acerca de los problemas que confrontan por la escasez de los productos y el alto costo  de los mismos y haciendo elucubraciones recuerdan la famosa palabra exprópiese y los que quieran patria vengan conmigo a hacer la cola, cuestión que hace que la gran mayoría, sin querer,  a pesar de la veneración que despertó el felon de Sabaneta, en sus tiempos, con sus cantos de sirena y encantamiento de serpientes, y con el barril de petróleo a 100 dólares, y sin hablar mal de él, lo recuerda como el destructor de la patria de Bolivar. Por lo tanto no es necesario poner carteles que diga que no se hable mal de Chávez, porque el repudio a su legado ya forma parte de la cotidianidad en el ciudadano que sufre la carestía y la escasez de medicinas y de los productos de primera necesidad.

Pero es cotidiano ahora en tiempos del chavismo madurista, que convictos con prontuario, presidan el Tribunal Supremo de Injusticias.

También es cotidiano que la mayoría de quienes integran la peste militar, integrantes  del famosos Cartel de Los Soles,  que sustenta a este régimen corrupto, este sindicado por La Dea, como distribuidores de drogas.

Pareciese normal y cotidiano que el Vicepresidente de La Republica, este señalado por organismos internacionales como narcotraficante.

Es cotidiano que el gobierno anuncie la entrega de la vivienda millón y medio, pero no quiere  corroborar eso mediante la entrega de los títulos de propiedad a los adjudicatarios.

En fin, estamos en el país de la cotidianidad al extremo que tenemos un presidente vago, con un prontuario de reposero, que no trabaja y que lo demuestra cotidianamente, cuando se encadena diariamente  en cadenas de televisión, para echar cuentos y hablar mal de otros venezolanos que no se comen sus cuentos ni se han dejado encantar por la serpiente del socialismo del siglo XXI.


Por eso debemos insistir en que lo extraordinario no se hace cotidiano y que las elecciones son algo normal en un país democrático y son la llave maestra y la necesidad para salir de estos delincuentes, que han esquilmado a este país llamado Venezuela.

Rubén G. Contreras G.
rubencontrerasg@gmail.com
@RubenContreras
Presidente Sociedad Bolivariana
Vargas - Venezuela

JUAN JOSÉ MONSANT ARISTIMUÑO, COMO UN PRISIONERO

POR EJERCER UN DERECHO

No quiero volver a hablar del asunto, respondió mi interlocutora. Me dijeron que lo han visto en la Avenida Jiménez de Quesada y por los alrededores del Tequendama; se sube en los buses y comienza a contar su historia, mientras pide dinero para comer; pero es para embriagarse, perdió toda relación con la realidad. En una oportunidad lo busqué por el centro y lo encontré recostado en una pared, con los brazos cruzados sobre el pecho por el frío mañanero, me lo llevé a casa, pero desapareció nuevamente. Es posible que esté muerto, porque no he sabido más de él, la droga y el alcohol, pero yo creo que fue de desolación, me dice. Encontró su manera de suicidarse sin pegarse un tiro, a falta de un arma de fuego. Limpio, con una marca en el corazón como lo cuenta García Márquez en Cien Años de Soledad, agregaría yo, porque la muerte debe ser digna si la vida no lo es.

En Barquisimeto, la Guardia Nacional lo capturó protestando frente al Consejo Electoral regional cuando Capriles perdió las elecciones, o las ganó según dijo. Lo cierto fue que lo metieron en una furgoneta blindada junto a otros detenidos, lo patearon, lo llevaron a un cuartel y lo siguieron jodiendo.

Cuando lo soltaron se fue a su negocio en Las Trinitarias, y al llegar no pudo abrir la puerta, le habían cambiado la cerradura, llamó a la propietaria y le dijo que tenía dos días para sacar sus cosas. Finalmente, obtuvo una explicación: le habían exigido que rompiera el contrato o le buscarían una causa. Dos días para buscar donde ponerlas para seguir con su negocio de mobiliario y adornos de fiestas. Después le llegó el citatorio del Tribunal Penal, le levantaron cargos por rebelión y violencia contra la fuerza pública. La acusación la hizo un Fiscal llegado de Caracas, porque no confiaban en los locales. El Juez le decretó medida preventiva de presentación semanal, hasta el momento de la sentencia.

Lo acosaron los motorizados armados, las llamadas a media noche, dejó de afeitarse, dejó de dormir al solo pensar en las represalias, o terminar en una de las cárceles venezolanas controladas por los pranes de la Ministra de Penitenciaria, la activista chavista Iris Varela, mejor conocida en los bajos fondos como la Comandante Fosforito. Así que su futuro lo vio entre los colectivos armados y los “privados de libertad” (como eufemísticamente los castristas venezolanos llaman a los presos) de la desaliñada Comandante. Y se fue, simplemente se fue, logró llegar a Bogotá con su expediente bajo el brazo, donde una organización caritativa lo acogió y le dieron el calificativo de “refugiado político”. Y de allí en adelante por su cuenta, solo, abandonado, desarticulado.

    Igual, en la Venezuela de Chávez mueren de mengua, con el estómago pegado a las costillas, con una bala en la cabeza o comiendo yuca amarga porque no saben distinguir la buena de la mala. Ya en tiempos de independencias Bolívar tuvo que prohibir a los soldados alimentarse de yuca, no todos eran llaneros, y los hombres de montaña no diferenciaban la venenosa de la comestible. A veces me pregunto si valió la pena esa gesta, y hubiera sido mejor haber continuado como colonia española, porque hoy seríamos algo así como región autónoma de ultramar. Aunque observando la semejanza de Rajoy con Fernando VII y a la España de Podemos, el final hubiera sido igual, pero sin las botas Tres Zetas, el queso manchego, los jamones serranos, Diego el Cigala, Alejandro Sanz, ni Mercedes Alaya, la jueza que evidenció el sistema.

  Por todo ello, cuando pienso en el país, siento que hay que aferrarse  a la resistencia, a la calle, a enfrentar con todos los medios que podramos disponer, a la tiranía que oprime Venezuela; para no vernos obligados andar por el mundo como un prisionero que camina en libertad en tierra extraña.


Juan Jose Monsant Aristimuño
jjmonsant@gmail.com
@jjmonsant
Internacionalista
Miranda - Venezuela