jueves, 23 de mayo de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 23-05-2019


MARIANELLA SALAZAR: UNA PROPUESTA INDECOROSA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 7 minutos
El usurpador tira la parada en “las oposiciones” a ver quién la agarra y cae en el juego de participar en unas elecciones legislativas, como ya lo hizo en mayo de 2018 Henri Falcón, en la farsa electoral donde sirvió de esquirol para darle viso de legalidad a una reelección presidencial en la que 80% de la población demostró su repulsa unánime. Los resultados de esa patraña, convocada por la ilegítima asamblea nacional constituyente fueron desconocidos por la comunidad internacional, que de forma determinante reconocen al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presi... más »

GUIDO REVETE: ELECCIONES PLURIPARTIDISTAS EN CONTEXTOS AUTORITARIOS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 13 minutos
La oposición tradicional se ha aventurado en un camino sin retorno que no solamente la direcciona hacia su muerte política sino que impulsa la transformación paulatina del régimen desde un autoritarismo-electoral hacía un autoritarismo cerrado, dificultando aún más cualquier escenario de transición política en el país. A un año de las elecciones presidenciales del 20 de mayo, los resultados son evidentes: Nicolás Maduro continúa ejerciendo el poder; el liderazgo de la oposición tradicional se encuentra mermado y perseguido; la comunidad internacional no tiene margen de maniobra pes... más »

CARLOS PADILLA: UNA PROPUESTA A LAS OFERTAS ELECTORALES ENGAÑOSAS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 32 minutos
Al mejor estilo cubano leninista de huir hacia adelante, el principal vocero del madurismo oferta,como vía de solución a la innegable crisis que sufre el país,adelantar las elecciones parlamentarias en violación evidente a los lapsos planteados por la Constitución vigente con sola intención de acallar las voces parlamentarias disidentes que allí defienden a la democracia y sus procedimientos apegados a la Carta Magna de la República. Esa argucia hay que rechazarla de plano pues ya conocida su intención, de ganar tiempo en busca de un segundo aire, no será acogida por ningún sector... más »

LEANDRO AREA PEREIRA: USLAR Y CABRUJAS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 40 minutos
Tal vez no sea más que una afirmación extravagante pero, oh sorpresa, con el tiempo se me parecen más Arturo Uslar Pietri y Jesús Ignacio Cabrujas. Cada quien en su lugar, a pesar de sus diferencias éticas y estéticas que seguro las hay más allá de corbatas y peinados, se funden ambos por románticos y vaya usted a saber por cuántas cosas más, en una perspectiva pesimista de y sobre lo venezolano. Por encima de apariencias, posiciones políticas, biografías y méritos personales, poseen un sentido en común que los hace hiper-críticos es decir en el fondo idealistas frente a lo que hem... más »

LUIS UGALDE: LA IMPORTANCIA DE CAZAR RATONES

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 51 minutos
Deng Xiaoping -el líder comunista decisivo en la transformación de la economía china- al llegar al poder en 1978 practicó lo que había dicho 16 años antes y fue acusado de contrarrevolucionario y derechista en la maoísta “revolución cultural”: no importa el color del gato, lo importante es que cace ratones. Llegado al gobierno demostró cómo se podía afianzar el poder político dictatorial comunista por medio de una exitosa economía capitalista. El gato caza ratones pone por encima de dogmatismos ideológicos el pragmatismo de los resultados. Nada más necesario en la actual encrucijad... más »

CARLOS BLANCO: LA MESA DE LAS OPCIONES NO TIENE PATAS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 59 minutos
¿Las negociaciones, diálogos o acuerdos con el régimen de Maduro pueden conducir a que el régimen se vaya? Si la respuesta es positiva, desde luego que sería excelente noticia; si la respuesta es negativa, tales tratativas son inútiles y peligrosas. El régimen no cesará porque sus próceres se cansen o se atengan a algún código de honor que los obligue a apartarse si pierden el favor popular o si el mundo los rechaza; para este régimen esos son motivos más contundentes para aferrarse al poder; después no los espera un posible come back o el disfrute plácido en una dacha estilo Putin... más »

MARIANELLA SALAZAR: UNA PROPUESTA INDECOROSA

El usurpador tira la parada en “las oposiciones” a ver quién la agarra y cae en el juego de participar en unas elecciones legislativas, como ya lo hizo en mayo de 2018 Henri Falcón, en la farsa electoral donde sirvió de esquirol para darle viso de legalidad a una reelección presidencial en la que 80% de la población demostró su repulsa unánime.

Los resultados de esa patraña, convocada por la ilegítima  asamblea nacional constituyente fueron desconocidos por la comunidad internacional, que de forma determinante reconocen al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela. 

En su intento desesperado de disolver al único poder legítimo en Venezuela lanza esa propuesta indecorosa de hacer elecciones legislativas. Maduro se comporta como lo que es, un dictadorzuelo que hace mal uso del poder, que persigue, secuestra, encarcela, tortura, logra que se asilen en embajadas o abandonen el país a más de 30 diputados, entre ellos, el primer vicepresidente del Parlamento, Edgar Zambrano, quien  se negó a  bajarse de su automóvil para ser detenido y de forma brutal fue arrastrado en una grúa hasta su sitio de reclusión. Así el usurpador le demuestra al mundo que es capaz de ejecutar cualquier acto de barbarie. 

En su intento por aislar y aniquilar a Juan Guaidó -que se mantiene como la esperanza de todos los venezolanos y la única oportunidad de cambiar ésta trágica historia-, pretende recortarle su mandato y se “bypassea” la Constitución al intentar adelantar las elecciones legislativas con el concurso de un tramposo Consejo Nacional Electoral, que fue capaz, entre otras muchas tropelías, de arrebatarle descaradamente la Gobernación del estado Bolívar al dirigente político Andrés Velásquez. 

El régimen viene desconociendo al Poder Legislativo (no podemos olvidar cómo impidieron la incorporación de los diputados electos y proclamados por el estado Amazonas), irrespeta la inmunidad parlamentaria, para eso cuenta con el auxilio de un Tribunal Supremo de Justicia en manos de un ex presidiario que autoriza enjuiciar a los diputados sin la aprobación de la Asamblea Nacional, que tiene en exclusividad esa competencia. Además de las atrocidades judiciales, los diputados están siendo víctimas -incluso en sus residencias- de actos de repudio por parte de grupos paramilitares conocidos como colectivos, unos facinerosos cargados de odio que son capaces de los actos más abominables y viles. También se les impide el acceso a la sede del Capitolio, como lo hacen con la prensa y los empleados de la Asamblea, a quienes se les niega el paso con prácticas rocambolescas, como las supuestas desactivación de bombas, con la toma por parte de contingentes de la GNB, o con la violencia verbal o física de sus colectivos. 

Es toda una odisea, sortear esos desafueros para sesionar en la cámara, como lo hicieron ayer los  valientes diputados, encabezados por su presidente Juan Guaidó, para  rechazar el fraude electoral del 20 de mayo  de 2018 que ha provocado la crisis política, social y económica más devastadora y sin precedentes en la historia del país. 

El intento de usurpar el Poder Legislativo empeora la situación del tambaleante dictador, le ocasiona un alto costo político que solo refuerza el clamor de su salida inmediata. En cualquier tipo de negociación su desalojo del poder es la única opción para salvar al país de la debacle que ha producido. Maduro y sus secuaces, cada vez más crueles y erráticos  no dejan otra alternativa que el cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.

Marianella Salazar
@AliasMalula

GUIDO REVETE: ELECCIONES PLURIPARTIDISTAS EN CONTEXTOS AUTORITARIOS

La oposición tradicional se ha aventurado en un camino sin retorno que no solamente la direcciona hacia su muerte política sino que impulsa la transformación paulatina del régimen desde un autoritarismo-electoral hacía un autoritarismo cerrado, dificultando aún más cualquier escenario de transición política en el país.

A un año de las elecciones presidenciales del 20 de mayo, los resultados son evidentes: Nicolás Maduro continúa ejerciendo el poder; el liderazgo de la oposición tradicional se encuentra mermado y perseguido; la comunidad internacional no tiene margen de maniobra pese a sus intentos de cercos diplomáticos; la soberanía del país se encuentra seriamente comprometida con las sanciones internacionales; la aventura guerrerista cada vez evidencia más sus rasgos caricaturescos; y las condiciones materiales de existencia de las grandes mayorías se encuentran disminuidas a niveles inauditos en la historia contemporánea del país.

Sí somos rigurosos en el uso de las categorías de análisis, tenemos que decir que la dirigencia opositora ha renunciado a su capacidad de crear amenazas verticales al régimen político mediante el uso del voto para refugiarse en amenazas externas que no controlan con la intención de crear amenazas horizontales en un cuerpo castrense sobre el cual no tienen capacidad de mando.

Esta estrategia no solo ha desnudado su impotencia en el control del monopolio de la violencia del Estado, sino que también nos muestra el talante poco democrático de la oposición tradicional. A su vez, resulta una estrategia errada que va a contracorriente de la evidencia empírica de las transiciones políticas exitosas de la historia contemporánea.

¿Por qué participar en elecciones pluripartidistas en contextos autoritarios?

El investigador Andreas Schedler (2016) destaca que si bien la mayoría de las elecciones realizadas en contextos autoritarios no desembocan de manera inmediata en una transición democrática, no menos cierto es que la mayoría de los avances democráticos están relacionados con la realización de elecciones.

Y si bien la literatura especializada no encuentra opiniones uniformes sobre el rol que juegan las elecciones dentro de los regímenes autoritarios, lo cierto es que las elecciones pluripartidistas, aun siendo manipuladas por los actores en el poder, se convierten en una oportunidad que las fuerzas democráticas no deberían dejar de aprovechar.

Resulta evidente que las elecciones pluripartidistas en regímenes autoritarios no cumplen con mínimos democráticos de empoderamiento político, libertad de oferta, libertad de demanda, inclusión de la comunidad, libre expresión de preferencias ciudadanas, integridad en los mecanismos y efectos decisivos en los resultados, lo que significa sin más, que las reglas de juego están diseñadas de manera especial para que gane el partido oficial. No obstante, esto no significa que no existan oportunidades de desestabilización del régimen para las alternativas democráticas.

En los autoritarismos contemporáneos la división de poderes no existe de manera real aunque veamos todas las fachadas de las instituciones de la democracia-liberal. Al contrario, lo que tenemos es una escenificación que esconde la existencia de poderes delegados. Sin embargo, los poderes delegados no significan necesariamente soberanía autocrática, uniformidad en las decisiones o fortaleza institucional.

En el caso venezolano, contrario a los rasgos de invencibilidad que se esfuerza en proyectar el Gobierno y que encuentran eco en los discursos de la dirigencia opositora tradicional, estamos en presencia de un régimen que no logró hegemonizar las instituciones públicas, al contrario lo que lo que ha realizado de manera sistemática es el desmantelamiento institucional.

Dicho desmantelamiento, sumado a la necesidad de control sobre los agentes delegados del poder tiende a generar problemas de agencia masivos, aumentando las amenazas de rupturas internas las cuales se ven maximizadas en contextos de alta incertidumbre informacional al momento de realizar elecciones en el país.

En este sentido, hay que entender que las elecciones pluripartidistas realizadas bajo regímenes autoritarios implican un doble tablero de lucha que se ejerce en paralelo: la lucha tradicional, caracterizada por la necesidad de captar el mayor número de votantes posibles; y la lucha institucional, caracterizada por la necesidad de modificar las reglas del juego y la captación de los agentes gubernamentales.

Cuando un gobierno autoritario acepta ir a elecciones pluripartidistas, es porque entiende que su hegemonía política pasa necesariamente por la necesidad de contarse en votos, si no, no realizaría ningún esfuerzo por movilizar a sus votantes. Asimismo, aunque ha modificado las reglas del juego electoral a su favor, al participar en elecciones pluripartidistas acepta que expone sus vulnerabilidades al castigo del voto y si bien su participación está sujeta a cálculos de costos y oportunidades, esto no significa que no se expongan al fracaso. De hecho, está demostrado que dentro del mundo de los regímenes autoritarios, los regímenes electorales-autoritarios tienden a ser los más inestables de la familia.

Además de los factores antes mencionados, parte de la inestabilidad que otorgan las elecciones a estos regímenes es que estas no solamente son el momento en el cual los partidos políticos ajenos al Gobierno ejercen más abiertamente su rol de oposición, sino que también se convierten en una oportunidad para que los actores disconformes deserten de las filas del bloque de poder.

De igual forma, en contextos autoritarios, la convocatoria electoral se convierte en la mejor oportunidad que tienen las fuerzas democráticas en tiempos de paz para movilizar a millones de ciudadanos con un único objetivo político.

La renuncia del todo o nada

La oposición tradicional renunció de manera abierta a cualquier posibilidad política electoral para refugiarse en escenarios insurreccionales patrocinados por ejércitos extranjeros. De igual forma, cuando han decidido participar en la arena electoral lo hacen negando un principio de realidad política: las oportunidades no aparecen solas, se generan. Aun generándolas no siempre son aprovechadas. Y aun siendo aprovechadas no hay garantías de éxito.

La realidad es que los regímenes autoritarios-electorales participan en elecciones porque independientemente de las condiciones manipuladas de la contienda cuentan con un grupo de electores que está dispuesto a votar por ellos. En este sentido, las experiencias de transiciones políticas exitosas pueden ser muy diversas, graduales o repentinas, lo que es cierto es que hoy parece improbable –aunque no imposible- la realización de “elecciones fundacionales” que garanticen una apertura democrática inmediata.

En cambio, las investigaciones de Hadenius y Teorell al respecto proyectan que las elecciones en contextos autoritarios son pasos intermedios hacía la democratización en una relación compleja y sin tiempo determinado. No obstante, al ver el historial de transiciones políticas, podemos asegurar con evidencia empírica que se tratan de los escenarios con más probabilidades de éxito.


Referencias

Hadenius, A. Y Teorell, J. (2007). Pahtways from Authoritarianism, Journal Of Democracy, vol.18, núm. 1 (enero), pp.143-156.
Schedler, A. (2016). La política de la incertidumbre en los regímenes electorales autoritarios. Fondo de Cultura Económica. Centro de investigación y Docencia Económicas.

Guido Revete
@guidorevete
 

CARLOS PADILLA: UNA PROPUESTA A LAS OFERTAS ELECTORALES ENGAÑOSAS

Al mejor estilo cubano leninista de huir hacia adelante, el principal vocero del madurismo oferta,como vía de solución a la innegable crisis que sufre el país,adelantar las elecciones parlamentarias en violación evidente a los lapsos planteados por la Constitución vigente con la sola intención de acallar las voces parlamentarias disidentes que allí defienden a la democracia y sus procedimientos apegados a la Carta Magna de la República.  

Esa argucia hay que rechazarla de plano pues ya conocida su intención, de ganar tiempo en busca de un segundo aire, no será acogida por ningún sector democrático nacional o internacional. 

Pero, sin embargo, nos atrevemos ofertarle al sector del Socialismo del Siglo XXI que busca su supervivencia política que aúpen la idea de hacer posible la realización de unas elecciones democráticas que contemplen también la elección presidencial además de la renovación de los otros poderes públicos. 

Sabemos que la cúpula de la oligarquía madurista no aceptará esta propuesta pues saben del inmenso rechazo popular que actualmente tienen las destructivas acciones del régimen que tiene a todo el país destruido y en fase terminal.  

Claro está que nuestra propuesta incluye la realización de unas elecciones dentro de la ruta enmarcada en los auténticos caminos democráticos, CNE independiente, garantías electorales firmes, salvaguarda del secreto del voto, actualización del padrón electoral y certificación internacional. 

He aquí nuestra propuesta que sabemos compartida por muchos y conveniente para aquellos que estén pensando en la supervivencia como partido político del chavismo 

Carlos Padilla 
@carpa1301 

LEANDRO AREA PEREIRA: USLAR Y CABRUJAS

Tal vez no sea más que una afirmación extravagante pero, oh sorpresa, con el tiempo se me parecen más Arturo Uslar Pietri y Jesús Ignacio Cabrujas.

Cada quien en su lugar, a pesar de sus diferencias éticas y estéticas que seguro las hay más allá de corbatas y peinados, se funden ambos por románticos y vaya usted a saber por cuántas cosas más, en una perspectiva pesimista de y sobre lo venezolano.

Por encima de apariencias, posiciones políticas, biografías y méritos personales, poseen un sentido en común que los hace hiper-críticos es decir en el fondo idealistas frente a lo que hemos sido y por tanto pesimistas en relación a lo que fuimos o a lo que podemos llegar a ser.

Para muestra dos botones: el Doctor Uslar afirma en algún lugar que, “construida con petróleo transitorio se alza en Venezuela una nación fingida. De calidad tan transitoria como el petróleo con que está construida esa apariencia. No más verdadera que una declaración de teatro”.

Cabrujas por su parte, hace decir a Guzmán, uno de sus personajes de “El Americano Ilustrado”: “¡Brindemos entonces! ¡Por el nuevo ministro de Asuntos Exteriores! ¡Y digo asuntos exteriores porque un país como el nuestro, en el caso de que lo sea, no puede tener relaciones exteriores sino asuntos exteriores! (Ríe)”.

Esta visión pesimista, ¿realista?, desdeñosa y sin fe sobre nosotros mismos ha tenido una terrible influencia en las formas como se ha entendido y ejercido la política a lo largo de toda nuestra existencia como nación.

El poder y la urdimbre social que lo acompaña, argumentan, se han organizado como vehículo para administrar a favor de unos pocos la Conquista, la Colonia, la emancipación, el botín, el caudillo, el gendarme necesario, los andinos en el gobierno, el Nuevo Ideal Nacional, la democracia, la Gran Venezuela o la Revolución Bonita, también conocida como el Socialismo del Siglo XXI.
Aquí adentro y en el exterior se nos concibe como país de tres patas, a saber : geografía, caudillos y petróleo.

Alguna que otra batuta, científico o artista, guante o bate de béisbol sobresalen, pero socialmente carecemos de raíz próspera y generosa más allá del pasaporte que nos da identidad de pasajeros en tránsito.

Éxito personal de lotería, producto de la corrupción y por qué no y a veces del esfuerzo.
En tal sentido Uslar y Cabrujas no hicieron sino reproducir y multiplicar ese arquetipo satanizado y definitorio de lo que supuestamente somos.

Y como prefiero la obra al obrero digo que su huella no ha sido ni la que ellos mismos esperaban que era supongo la de retratarnos, cada quien en su estilo, para que pudiéramos salir del laberinto en el que seguimos siendo.

Más bien nos hemos ido convenciendo de que así somos, !y qué!, para justificar nuestras realidades y derrotas, y así embaular cariñosamente nuestras crisis y fracasos.

Valdría la pena detenerse a valorar estos detalles ahora, para que la Sexta República, la que vendrá, no sea, deseo, idéntica a las anteriores.

Leandro Area Pereira
Leandro Area
@leandroarea 

LUIS UGALDE: LA IMPORTANCIA DE CAZAR RATONES

Deng Xiaoping -el líder comunista decisivo en la transformación de la economía china- al llegar al poder en 1978 practicó lo que había dicho 16 años antes y fue acusado de contrarrevolucionario y derechista en la maoísta “revolución cultural”: no importa el color del gato, lo importante es que cace ratones. Llegado al gobierno demostró cómo se podía afianzar el poder político dictatorial comunista por medio de una exitosa economía capitalista.

El gato caza ratones pone por encima de dogmatismos ideológicos el pragmatismo de los resultados. Nada más necesario en la actual encrucijada venezolana que la efectividad de las respuestas a la ruina económica, social y política del país: efectiva reactivación económica, con drástico freno a la inflación, estímulo a la inversión, productividad, empleo e ingresos; con paz, rescate de las libertades democráticas y respeto a la Constitución.

Hoy se habla del “milagro portugués” luego de apenas tres años de gobierno “socialista” con economía liberal. Sus éxitos se atribuyen a un sano pragmatismo y heterodoxia. Hace ocho años Portugal estaba en la ruina y pidió un rescate de 78.000 millones de euros. En los últimos años tiene un crecimiento cercano al 3% (alto para Europa), el desempleo cayó del 16 al 9,4 %, se incrementaron la inversión y el flujo de capitales, aumentaron mucho las exportaciones, creció el turismo y mejoró llamativamente la educación. Obra del heterodoxo gobierno minoritario del socialista Antonio Costa (con apoyo parlamentario de la izquierda, incluso del partido comunista) que ha recibido la felicitación del FMI. Socialistas aplicando medidas liberales para salvarse; ya vimos en la última crisis norteamericana liberales pidiendo intervención estatal para salvar a sus empresas privadas y superar  la crisis.

En la actual dramática crisis venezolana hay que buscar la reactivación con resultados en la inversión y en la elevación del consumo de la población al borde de la hambruna. Economía de mercado y recreación del tejido social y de las instituciones solidarias: activación de mecanismos económicos liberales con decididas políticas estatales. Ambas se necesitan para que el gato cace ratones; si no, el hambre se comerá al fracasado e inútil gato.

En Nicaragua, el sandinismo en crisis fue derrotado electoralmente por Violeta Chamorro, que encarnó el descontento mayoritario con la “revolución” de altas palabras y lamentables resultados. Pero luego de dos gobiernos poco exitosos, el pueblo votó por el regreso al sandinismo; ahí está atornillado y convertido en represor dictador. Muchos esperaron salvar a Argentina con el antikirchnerista Macri y que su política liberal cazaría ratones. Pero la realidad, con inflación creciente y otras limitaciones, no acaba de convencer y resurge el populismo que ofrece sustituir a un gato ineficaz por una promesa populista engañosa.

En Venezuela el chavomadurismo ha demostrado su tiránica ineptitud. Necesitamos que la alternativa democrática no sea una reacción pendular cargada de ideología, sino producción de resultados con verdadero alivio para la población desesperada. Además de establecer reglas económicas claras con estímulos a la inversión y a la productividad, el próximo gobierno necesita políticas decididas que la población valore y asuma  como oportunidades de oro  para  transformarse en ciudadanos responsables y productores, con capacidad de producir y oportunidades para hacerlo. No basta probar que el libre mercado y la economía capitalista  sean  salvación para los “ricos”, sino que debe probarse su bondad para los “pobres”. Como demostró la Alemania de “economía social de mercado” y libertades, su inmensa superioridad sobre la economía estatista de la Alemania Oriental  y su sociedad policial  tras el Muro de Berlín.

Sería fatal que por fanatismo ideológico se piense que el liberalismo de mercado libre sin más, traerá soluciones mágicas para 70% de los venezolanos que no están en condiciones de participar exitosamente en el mercado de trabajo, ni en el de consumo. Hay que invertir para que puedan ser exitosos con una educación que transforme las personas hoy recostadas en el Estado, en personas productivas, económica y con ciudadanía. Ya nuestra educación no puede ser para obtener un cartón-diploma “para acceder al reparto de la riqueza existente” (como se ha practicado), sino una educación con nueva actitud, capacitación y oportunidades para producir la riqueza que no existe. Aprender a cazar ratones en democracia, no importa el color del gato mientras sea democrático.

Luis M. Ugalde O. s.j.
@lacatolica

CARLOS BLANCO: LA MESA DE LAS OPCIONES NO TIENE PATAS

¿Las negociaciones, diálogos o acuerdos con el régimen de Maduro pueden conducir a que el régimen se vaya? Si la respuesta es positiva, desde luego que sería excelente noticia; si la respuesta es negativa, tales tratativas son inútiles y peligrosas.

El régimen no cesará porque sus próceres se cansen o se atengan a algún código de honor que los obligue a apartarse si pierden el favor popular o si el mundo los rechaza; para este régimen esos son motivos más contundentes para aferrarse al poder; después no los espera un posible come back o el disfrute plácido en una dacha estilo Putin sino la furia popular doméstica o la justicia internacional, con las salvedades de quienes faciliten el tránsito a la libertad.

Es indispensable entender que lo que gobierna a Venezuela no es solo la sangrienta dictadura de Maduro sino una corporación criminal que integran cubanos y rusos, narcotraficantes, Hezbolá, mafias mineras, FARC, ELN, y todo ese bichaje que ha encontrado madriguera al amparo del chavismo. Aunque algunos del madurismo puedan tener la tentación del salto en el acantilado a ver si allá abajo flotan, solo lo harán los que estén en los márgenes.

En esa Corporación Criminal las acciones de Maduro pueden estar a la baja, pero los otros socios están dispuestos a mantener el control del territorio nacional, indispensable para sus tropelías, beneficios y fechorías particulares; eso explica que ni que Maduro quiera negociar –que no quiere- lo van a dejar.

Por eso es una ilusión (ciertamente muy perversa) imaginarse un gobierno de Guaidó, como dicen que algunos pretendían el 30 de abril, flanqueado por Padrino López y Maikel Moreno; es un tipo de gobierno que acabaría con Maduro y Guaidó, al mismo tiempo.

Es obvio que los generales del Alto Mando y varios oligarcas rojos envían mensajes cifrados de tiempo en tiempo; pero, a estas alturas, se debería haber aprendido que cuando no son maniobras cubanas de diversión, son seguros contra todo riesgo que tratan de comprar en la acera de acá.

Lo nuevo de este proceso es que los intentos de marginar, por ejemplo, a Diosdado Cabello, para dejar a Maduro mayor capacidad de maniobra, se han traducido en que Cabello se coló por el hombrillo, y hecho el tonto, saltando sobre cauchos y haciendo de gordito rampando, se puso al frente de “la solución militar” del régimen, eso sí, con la plegaria diaria por el diálogo que él dice adorar.

Los fracasos del 23 de febrero y del 30 de abril, de la controversia sobre el pago de los intereses de los bonos 2020, de la amenaza de invocar el TIAR pasándolo luego a una comisión, la omisión del llamado a la Responsabilidad de Proteger y al artículo 187.11, cualquier fuerza negociadora que podría haberse necesitado, ha mermado.

Carlos Blanco
@carlosblancog