domingo, 12 de enero de 2020

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, DOMINGO 12/01/2020

MERCEDES MALAVÉ: NO PASEMOS DE NAVIDAD

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 12 minutos
Dios no vino al mundo en una época de esplendor, renacimiento o estabilidad política. Vino, lo hemos recordado últimamente a propósito de navidad, en tiempos de decadencia y corrupción. Basta leer la escena de Herodes y el asesinato de miles de inocentes para entender la magnitud de desmanes que podían cometer los hombres de poder en tiempos de Jesús. La conmemoración de los Reyes Magos, Epifanía del Señor o manifestación a unos gentiles sabios orientales, nos recuerda la universalidad del mensaje mesiánico. Refleja en particular la fuerte conciencia religiosa de los pueblos de Med... más »

CARLOS ALBERTO MONTANER: LA REBELIÓN DE LOS “GILES”

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 14 minutos
Vi en Madrid una extraordinaria película argentina: “La Odisea de los giles”. La protagoniza Ricardo Darín. Se centra en el “corralito” y cuenta como el Estado despojó de su dinero a un buen número de ciudadanos, con el agravante de que los bien informados procedieron a desplumar a los “giles”, a los que nada sabían. El film narra la historia de un pequeño número de “giles” que no se resignaron y contraatacaron. No les cuento más por si deciden verla. Dos años antes, hace un par de décadas, los ecuatorianos dolarizaron la economía. Lo acaba de recordar el economista venezolano Jo... más »

RICARDO VALENZUELA: ¿DEMOCRACIA O MERCOCRACIA?. REFLEXIONES LIBERTARIAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 16 minutos
“La democracia sustituye la elección de muchos incompetentes a la selección de unos cuantos corruptos”. George Bernard Shaw El filósofo, John Stuart Mill, aconsejaba instituir una forma de gobierno que produjera resultados. Es decir, al escoger una alternativa ya fuera monarquía, oligarquía, aristocracia etc., deberíamos enfocarnos no solo en lo obvio como su respeto de los derechos liberales o promoción del crecimiento económico. También deberíamos examinar cómo las diferentes formas de gobierno afectan la intelectualidad y la moralidad de los ciudadanos. Algunas nos harían inept... más »

SOLEDAD MORILLO BELLOSO: AL DÍA SIGUIENTE DEL HORROR

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 22 minutos
De los cinco poderes públicos nacionales, dos (Poder Ejecutivo, es decir, Presidencia de la República y Poder Legislativo, a saber, la Asamblea Nacional Legislativa) son elegidos por voto directo, secreto y universal. Tres son designados por el Poder Legislativo (TSJ, CNE, PC). El presidente de la República representa al pueblo, al que lo eligió y también al que no votó por él. El presidente no encarna al pueblo; gobierna por mandato del pueblo, que le otorga por un tiempo determinado competencias y facultades para ejercer la jefatura de estado. Si un país, imaginemos, tuviere 200 ... más »

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: MALAS LENGUAS, MALAS MAÑAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 30 minutos
Pareciera haber un empeño nacional en sembrar profanidad. La política se vulgarizó al extremo que la condición de “Estado democrático y social de Derecho y de Justicia” referida constitucionalmente, se resquebrajó. Las instituciones que apuntalaban el funcionamiento de la sociedad, se corrompieron dejándola desasistida en cuanto a la defensa de sus derechos y libertades. El alto gobierno, desde sus primeros, se extravió del rumbo que señala la Constitución de la República cuando entre sus principios, exalta la progresividad mediante la cual el Estado exhorta “el goce y el ejerci... más »

ROMÁN IBARRA: EL ASALTO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 33 minutos
Sorpresiva e inesperadamente, el régimen comunista de Venezuela puso la torta más colosal que difícilmente se podía imaginar. Asaltaron con un golpe a la Asamblea Nacional, para intentar desconocer la anunciada reelección de Juan Guaidó como Presidente de esa instancia. Mediocres y chapuceros en extremo, tenían tiempo tratando de comprar, como en efecto hicieron, la conciencia de unos reblandecidos mentales y mendigos de la política que nunca faltan, por desgracia. Utilizaron a la GNB, y a la PNB para impedir el paso de los diputados de la democracia, y sin mediar procedimientos co... más »


MERCEDES MALAVÉ: NO PASEMOS DE NAVIDAD

Dios no vino al mundo en una época de esplendor, renacimiento o estabilidad política. Vino, lo hemos recordado últimamente a propósito de navidad, en tiempos de decadencia y corrupción. Basta leer la escena de Herodes y el asesinato de miles de inocentes para entender la magnitud de desmanes que podían cometer los hombres de poder en tiempos de Jesús.

La conmemoración de los Reyes Magos, Epifanía del Señor o manifestación a unos gentiles sabios orientales, nos recuerda la universalidad del mensaje mesiánico. Refleja en particular la fuerte conciencia religiosa de los pueblos de Medio Oriente, su insaciable deseo de hacer valer ante el mundo la autoridad de Dios. Pero Dios, que es amor, nos creó libres y racionales para amar. Ningún acto irracional puede tener a Dios como fin; así lo recordó Benedicto XVI en su polémico discurso de Ratisbona: el fundamentalismo religioso es contrario a la verdad de Dios. En ese mismo discurso, el Papa emérito lanzó una crítica al occidente cristiano, que lleva décadas pregonando el sinsentido epistemológico y moral del relativismo, cuyo único logro ha sido traernos una especie de fundamentalismo occidental: de la tolerancia y la libertad absoluta pasamos a la intolerancia y a actitudes inquisidoras de quienes se sienten dueños del cristianismo, “más papistas que el Papa”, encarnaciones de la verdad, que prácticamente justifican la guerra con los mismos argumentos del fundamentalismo islámico: salvación, martirio, santidad. 

Esperanza latinoamericana

Un niño recién nacido es motivo de esperanza para sus padres. Un joven despierta la esperanza de sus maestros o entrenadores. Lo mismo podemos decir de las naciones del mundo. A Europa se le reconoce como el viejo continente, mientras que los jóvenes países de América Latina despiertan expectativas para los analistas políticos y de mercados. Al mismo tiempo, los jóvenes son rebeldes, cometen excesos, viven al límite. Nunca se sienten saciados, la sed es su estado natural. Madurar exige asumir equilibrios, moderar los impulsos y saber postergar el placer.

La esperanza es seguridad de lo que no se tiene o no se ha alcanzado. Los países latinoamericanos, desde Chile hasta México, son esperanza porque aún caminan hacia la madurez. En términos socioeconómicos, equilibrio y madurez es sinónimo de equidad. Tanto los gobiernos como los políticos deben entender que sin equidad no habrá adultez del sistema democrático, y la inestabilidad será nuestro destino. Los chilenos protestaban por el aumento del transporte bajo la consigna “no son 30 pesos, son 30 años”. Al grito de esta denuncia conviene entender la urgencia de rectificar, superando esquemas economicistas, individualistas y miopes que ignoran valores de convivencia humana como la alteridad, la solidaridad, la generosidad, la beneficencia, la austeridad, fomentando así la inmadurez colectiva.

Venezuela parece un joven maleado por las borracheras de las bonanzas petroleras. A todas luces parece que los correctivos serán fuertes y dolorosos porque llevamos veinte años yendo en dirección contraria a toda referencia política, económica, social y moral. No hay ciencia ni juicio que justifique el retorno a la barbarie, a la violencia, al caudillismo, al monagazo. Pero, insisto, aún en su peor estado de perdición, un joven siempre ofrece motivos de esperanza.

Amor

El coro de nuestra tragedia nacional son miles de venezolanos que están hurgando en la basura, esperando tratamiento para su enfermedad grave, desmayando de hambre en escuelas desmanteladas, o desesperados por la falta de luz y agua en sus hogares. Al pueblo de Venezuela el papel que le toca representar es, como dice la Vida Boheme, el canto de la hambruna.

“Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo”. El amor de Dios es su misericordia. Ante tanto dolor y desesperación, cada comienzo de año recordamos el infinito amor de un Dios que se hace hombre, que se hace pobre, indigente, que vive el éxodo y la traición. El amor nos recuerda que toda pobreza puede trocar en riqueza, y que todo sufrimiento es camino de salvación. La justicia de Dios es infalible, alcanza a buenos y malos: a cada uno le da su merecido.

No pasemos tan rápido de navidad. Durante este advenimiento democrático que parece eterno, necesitamos nutrirnos de un mensaje de amor y de esperanza. Cómo dijo el ángel a los pastores “os traigo una buena noticia: ha nacido el Salvador , el Mesías, el Señor”.

Malavé
mmmalave@gmail.com
@mercedesmalave
@ElUniversal

CARLOS ALBERTO MONTANER: LA REBELIÓN DE LOS “GILES”

Vi en Madrid una extraordinaria película argentina: “La Odisea de los giles”. La protagoniza Ricardo Darín. Se centra en el “corralito” y cuenta como el Estado despojó de su dinero a un buen número de ciudadanos, con el agravante de que los bien informados procedieron a desplumar a los “giles”, a los que nada sabían. El film narra la historia de un pequeño número de “giles” que no se resignaron y contraatacaron. No les cuento más por si deciden verla.  

Dos años antes, hace un par de décadas, los ecuatorianos dolarizaron la economía. Lo acaba de recordar el economista venezolano José Cordeiro. Desterraron la moneda nacional como una solución in extremis a las constantes devaluaciones. Gobernaba, desesperado, Jamil Mahuad. Dos semanas más tarde abandonó el poder tras una rebelión de los cabecillas indígenas (apenas el 7% del censo nacional). En realidad, lo derrotó la crisis económica rampante que sufría el país.  

Unos meses antes recuerdo haber acudido al país a defender la dolarización convocado por la empresaria Joyce Ginatta. No había otra forma de devolverles la confianza en Ecuador a los inversionistas, a los ahorristas y a toda persona sensata, como predicaba incansablemente esta singular mujer, a quien los ecuatorianos le deben el impulso original de la medida.  

Andando el tiempo, en el 2007, comenzó a gobernar Rafael Correa, un populista consumado, amigo de Chávez y de Maduro, que no pudo hacerle más daño a la economía porque estaba sujeto por la camisa de fuerza de la dolarización. (Correa, por cierto, quien trató de revertir la dolarización, anda prófugo de la justicia ecuatoriana perseguido por los tribunales de su país).    

Esto le agregó una cuarta característica al dinero en circulación: cuando la maquinita de imprimir billetes no está en poder de gobernantes irresponsables, se limita la cantidad de locuras al alcance de gentes que no entienden que el gasto público debe estar en función de la producción, la productividad y la capacidad de recaudar dinero sin destruir al sector privado.  

Las otras tres características del dinero son las que recogen los manuales de economía: sirve para intercambiar cosas; es un depósito de valor para conservar ahorros y propiedades; y es una ‘unidad de cuenta’ para asignar los precios.  

Los mallorquines, en el medievo, cuando tuvieron reyes, los obligaban a jurar “defender el valor de la moneda”. Eso me parece una señal de respeto con el esfuerzo ajeno. Los corralitos, las devaluaciones, o el aplaudir en el hemiciclo el incumplimiento de las obligaciones me parece terrible, ya sea cuando los diputados argentinos lo hicieron, o cuando el presidente Trump amenazó con “renegociar” la deuda contraída por su país (algo que, afortunadamente, no llevó a cabo). Eso, sencillamente, no es propio de estadistas serios. 

Naturalmente, lo ideal es tener una moneda propia que se ajuste a la cambiante situación internacional. Suiza la tiene, pese a ser una economía relativamente pequeña, dadas la población y el territorio con que cuenta, pero en casi toda América Latina y en algunas naciones de Europa es preferible contar con una divisa alejada del gobierno de turno. 

Es lo que le ocurría a España. He conocido el dólar a 50 pesetas y a 200. Eso quiere decir que los españoles duermen mucho más tranquilos gracias al euro. Saben que sus propiedades, sus ahorros o sus pensiones no se devaluarán súbitamente. Saben que, mientras exista la Unión Europea y el euro circule en 19 países (más Montenegro y Kosovo), entre ellos Alemania, Francia y Países Bajos, la divisa mantendrá una gran fortaleza. 

Andrés Oppenheimer, uno de los grandes analistas de América Latina, veía con simpatía la dolarización de la región. Ya son tres los países dolarizados (Panamá, El Salvador y Ecuador). Tal vez les convenga a Venezuela, Cuba y, en menor grado, Argentina, aunque los dos países caribeños tengan que renunciar a sus disparatados modelos económicos.  

En Venezuela, que tuvieron el año pasado 1.400.000 % de inflación, algo tendrán que hacer. En Cuba, no consiguen eliminar las dos monedas con las que estafan al país descaradamente. Una, en la que el régimen paga, que no sirve para adquirir casi nada; mientras en la otra cobra, e  intercambia por dólares o euros. Aviso urgente: o esos países adoptan una moneda fuerte o los “giles” se van a sublevar como en la película que acabo de ver.  

Carlos Alberto Montaner 
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner 

El último libro de CAM es Sin ir más lejos (Memorias).. La obra fue publicada por Debate, un sello de Penguin-Random House. Se puede obtener por medio de Amazon Books. 

RICARDO VALENZUELA: ¿DEMOCRACIA O MERCOCRACIA?. REFLEXIONES LIBERTARIAS

“La democracia sustituye la elección de muchos incompetentes a la selección de unos cuantos corruptos”. George Bernard Shaw 

El filósofo, John Stuart Mill, aconsejaba instituir una forma de gobierno que produjera resultados. Es decir, al escoger una alternativa ya fuera monarquía, oligarquía, aristocracia etc., deberíamos enfocarnos no solo en lo obvio como su respeto de los derechos liberales o promoción del crecimiento económico. También deberíamos examinar cómo las diferentes formas de gobierno afectan la intelectualidad y la moralidad de los ciudadanos. Algunas nos harían ineptos y pasivos, mientras que otras nos provocarían ser sagaces y activos.

Mill pensaba que involucrando a los ciudadanos en política los haría profundos, más conscientes del bien común, educados y nobles. Que la participación política desarrollaría nuestras mentes y crearía una sociedad más compasiva. En su era pocos países tenían gobiernos representativos, pero restringían el sufragio permitiendo que solo votara una minoría. Esa participación era una actividad solo para los caballeros educados que creaban riqueza y pagaban la mayoría de los impuestos. Él no tenía evidencia para apoyar lo que afirmaba.

Eso fue hace más de 150 años, pero ahora tenemos los resultados y son negativos. Las participación en política ha fallado para educarnos o hacernos más nobles, nos mantienen confundidos y nos ha corrompido. La verdad se aproxima más a la queja de Joseph Schumpeter: “El ciudadano al iniciar su participación política cae al nivel más bajo de su potencial. Analiza de un modo que lo define como incompetente en la esfera de sus intereses y los de su país. De nuevo se convierte en un ser primitivo”.    

Si la hipótesis de Mill era falsa y Schumpeter tuvo razón, hay preguntas que responder. ¿Qué tanto queremos que la gente participe en política? ¿Qué tanto debemos permitir que participe? ¿Qué clase de gente debe participar?  

Al terminar la guerra de Independencia de EU, Franklin caminaba por las calles de Filadelfia cuando un grupo lo detuvo para preguntarle. Dr. ¿Qué clase de gobierno nos están entregando? Rápidamente respondía: “Una república, a ver que tanto les dura”.         

En los inicios de EU los demócratas eran todo lo contrario que ahora representan, eran liberales en su concepto original y luchaban contra el mandato de la mayoría. La confusión se inició cuando se bautizara el estilo libertario de Jackson como “democracia Jacksoniana”. Pero los modernos demócratas ahora rechazan esas ideas y afirman que el Colegio Electoral es una institución que distorsiona el principio democrático de una persona un sufragio, pues los votos electorales no se distribuyen de acuerdo a la población.

Señalan el sistema otorga, por ejemplo, a los ciudadanos de Wyoming peso desigual en las elecciones. Con una población de 600,000, tiene un miembro en la Cámara de Representantes, dos miembros en el Senado y tres votos electorales, un voto electoral por cada 200,000 habitantes. California, con más de 39 millones y 55 votos electorales, tiene aproximadamente un voto por cada 715,000 habitantes. ¿Wyoming tiene más poder en el Colegio Electoral que California?.

Y continúan arremetiendo que usar el Colegio Electoral en lugar del voto de la mayoría es antidemocrático. Y tienen toda la razón. No decidir quién será el presidente por mayoría no es democracia. Pero los Padres Fundadores sabiamente estructuraron un esquema para asegurarse que EU fuera una república, no una democracia. De hecho, la palabra democracia no aparece en ninguno de los documentos que le dieran vida al país.

¿Que pensaban los Fundadores sobre la democracia?

En el Documento Federalista No. 10, James Madison con fuerza expresaba su oposición al gobierno por facción mayoritaria afirmando: "En democracia las medidas se deciden siempre, no de acuerdo a las reglas de justicia y los derechos del partido minoritario, sino por la fuerza superior de una mayoría dominante ".

John Adams advirtió: “La democracia siempre ha sido enemiga de la libertad, de la justicia, de la propiedad, siempre ha tenido corta vida y ha muerto violentamente. Nunca ha existido una democracia que no siguiera ese proceso ” Jefferson advertía cómo la democracia era el mandato de la plebe y la llamaba “plebecracia”. La definía también como “dos lobos y un cordero decidiendo el menú para la cena”.

Edmund Randolph afirmaba: "Al rastrear las raíces de los males en los países, siempre las hemos encontrado en las turbulencias y locuras de la democracia". El entonces presidente de la suprema corte de justicia, John Marshall, observaba: "Entre una república equilibrada y una democracia, la diferencia es tan abismal como la del orden y el caos".

Los Fundadores, habiendo observado el fracasado experimento de la Francia Democrática, expresaban su desprecio por la tiranía del gobierno de la mayoría y a lo largo de la Constitución establecieron impedimentos a esa tiranía. 

Dos cámaras del Congreso son el primer obstáculo para el gobierno de la mayoría. 51 senadores pueden bloquear los deseos de 435 representantes y 49 senadores. El presidente puede vetar los deseos de 535 miembros del Congreso. Se necesitan dos tercios de ambas cámaras para anular un veto presidencial. Para cambiar la Constitución no se requiere una mayoría sino el voto de dos tercios de ambas cámaras, y si se aprueba una enmienda, se requiere la ratificación de tres cuartas partes de las legislaturas estatales.

El Colegio Electoral es la medida que frustra las acciones del gobierno de la mayoría. Así se aseguraba que los estados altamente poblados, los 12 ubicados en las costas este y oeste, no pudieran atropellar al resto de la nación. Eso obliga a un candidato presidencial a no ignorar los otros 38 estados. Esos obsesionados con el gobierno de las mayorías quieren deshacerse del Senado donde los estados, independientemente de la población, tienen dos senadores.

Ellos desean cambiar la composición en la Cámara de Representantes a un sistema de carácter proporcional y eliminar la garantía de que cada estado obtenga al menos un representante. Se quejan qué siete estados con poblaciones de 1 millón o menos tienen un representante, lo que les da una influencia desproporcionada en el Congreso.

Si ellos pudieran lograr que todos los actos del Congreso fueran por decisión de la mayoría, cuando se hubiera terminado de establecer esa regla tendrían que cambiar el sistema judicial que requiere unanimidad en las decisiones del jurado, a una regla de mayoría simple. Y si alguien pide un ejemplo del caos en potencia, ahí está el México del Peje. 

Si 7 millones votan para declarar que dos y dos son cinco, la línea recta es el camino más largo, que el todo es menor que la parte; si eso ha sido declarado por 100 millones de votos, no habrá avance. Hay axiomas en probidad, honestidad, justicia como los de geometría; las verdades de la moral no están más a merced del voto que las verdades del álgebra. La noción del bien y del mal no puede ser resuelta por el sufragio universal. El hacer falso lo verdadero e injusto lo justo no debe depender de la urna. La conciencia humana no puede ser sometida al voto.

La ignorancia, el desprecio por la Constitución y las ideas socialistas es lo que impulsa el movimiento para abolir el Colegio Electoral.

Ricardo Valenzuela
chero@refugioliberal.net
chero.itesm@live.com
chero@reflexioneslibertarias.com
@elchero
Desde México y/o Estados Unidos

Los grandes hombres son como las águilas. Construyen sus nidos en una majestuosa Soledad. Porque un alto grado de intelecto tiende a convertir al hombre en un ser antisocial. Arthur Schopenhauer

SOLEDAD MORILLO BELLOSO: AL DÍA SIGUIENTE DEL HORROR

De los cinco poderes públicos nacionales, dos (Poder Ejecutivo, es decir, Presidencia de la República y Poder Legislativo, a saber, la Asamblea Nacional Legislativa) son elegidos por voto directo, secreto y universal. Tres son designados por el Poder Legislativo (TSJ, CNE, PC).

El presidente de la República representa al pueblo, al que lo eligió y también al que no votó por él. El presidente no encarna al pueblo; gobierna por mandato del pueblo, que le otorga por un tiempo determinado competencias y facultades para ejercer la jefatura de estado.

Si un país, imaginemos, tuviere 200 habitantes adultos, esos 200 individuos se reunirían periódicamente para crear legislación, hacer evaluaciones y discutir políticas públicas. Pero los países suelen tener millones de ciudadanos. Es fácil comprender que el pueblo (es decir, millones de seres humanos) físicamente no quepa en ningún recinto. Entonces, el pueblo, en comicios que deben ser directos, secretos y democráticos, elige unos diputados que lo encarnen (que sean el pueblo) en un órgano del poder público, que en el caso de Venezuela es la Asamblea Nacional Legislativa. Más allá de lenguaje de poesía, es rigurosamente cierto que ese órgano del poder público nacional es el pueblo. El pueblo legislador, el pueblo contralor, el pueblo que debate asuntos de la República.

Cuando un presidente es depuesto por un golpe de estado o cuando un presidente en ejercicio renuncia a su cargo, o enferma gravemente o fallece, deja de representar al pueblo y cesa el mandato que el pueblo le dio. La validez de ese cese de mandato siempre es discutible. Sea por derrocamiento o por renuncia o por la razón que sea, el asunto es grave pues se produce la falta absoluta. Pero el sistema democrático prevé mecanismos constitucionales para producir el reemplazo de un presidente que deja de serlo.

Algo muy distinto y muchísimo más grave es un golpe de estado al Poder Legislativo, es decir al Parlamento Nacional. Porque ese cuerpo no representa al pueblo; es el pueblo.

Lo ocurrido el #5Ene2020 en el Palacio Federal Legislativo, esa mamarrachada y chabacanería política, no fue apenas un acto de torpe impostura o tan solo un mero gesto de pésimo gusto; fue un golpe de estado al Parlamento y, por tanto, un golpe de estado al Pueblo. Porque, entendámoslo, repitámoslo, la @AsambleaVe es el Pueblo, en mayúsculas. Y el Pueblo es Casilda, y Chuíto, y usted, y su papá, y su mamá, y sus hijos, y yo, y todos nosotros, los venezolanos.

Dudo mucho que los diputados felones que se encaramaron en el presidium del Hemiciclo tengan las neuronas suficientemente nutridas y los intelectos mínimamente desarrollados para entender lo que hacían; y mucho menos entendían aquellos diputados enanos morales cuyo papel en esa opereta desafinada fue el de simplonas marionetas de un guión de cuatrerismo politico. En medio de la confusión que tenía a la población estupefacta, una diputada, de nombre Kelly Perfecto, un personaje impresentable que supongo nunca se ve en el espejo para evitar espantarse, lo describió en un tuit que hizo público:

kelly perfecto:
@Kellyperfecto87  14h 1 A los Q me preguntan XQ no fui a la sede del Nacional les aclaro: yo salí apoyar a Guido y nunca llegó. 2 la nueva directiva instalada hoy la legitamaron los mismos Q le ponen el café a JG. 3 Yo no veo la política como un club de amigos hay que avanzar y Parra fue el que llego.

"Fue Parra el que llegó", escribió en lenguaje degradantemente imperfecto la Perfecto. Ella escribe (con patéticas ortografía y sintaxis) que llegó Parra. Lo que llegó, señora diputada, fue el Gran Polo Patriótico, las fuerzas armadas y unos cuantos infectos diputados "de oposición", conformados en turba de asalto, a dar un impúdico golpe de estado al Parlamento, a derrocar al pueblo. Eso fue lo que pasó.

Pasado el abominable acto, el pueblo -porque repito, el Parlamento es el Pueblo- reacciona. Y decide realizar la sesión que fuera impedida. "El artículo 1 del Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional permite que la Junta Directiva disponga sesionar en un lugar distinto al Palacio Federal Legislativo", me apunta el diputado Juan Miguel Matheus.

Y se produce algo de extrema significación: la sociedad le ofrece su espacio. No es asunto menor que sea El Nacional, un periódico de larga trayectoria, el que haya ofrecido sus espacios para que el Parlamento sesionara.

Me sirvo, otra vez, del impecable resumen de Matheus: "... Durante la sesión se observaron todos los extremos constitucionales y reglamentarios para celebrar la sesión de instalación de período anual correspondiente al año 2020-2021... Contó con la participación presencial de cien diputados (100) los cuales conformaron debidamente el quórum de funcionamiento de la Asamblea Nacional... 

Adicionalmente, se observaron todas las formulas de postulación, votación y juramentación establecidas en el Reglamento Interior y de Debates para la elección de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, en los términos establecidos en los artículos 194 y 219 la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.... quedó legítimamente instalado el período anual de sesiones correspondiente al año 2020-2021 y Juan Guaidó fue ratificado como Presidente de la Asamblea Nacional. También fueron elegidos los diputados Juan Pablo Guanipa y Carlos Berrizbeitia como Primer Vicepresidente y Segundo Vicepresidente de la Asamblea Nacional, respectivamente.... Finalmente, habiendo sido reelecto como Presidente de la Asamblea Nacional, el diputado Juan Guaidó fue ratificado como Presidente Encargado de la República Bolivariana de Venezuela, según lo dispuesto en los artículos 233 de la Constitución y 14 del Estatuto que Rige la Transición a la Democracia, aprobado unánimemente por la Asamblea Nacional el 5 de febrero de 2019."

Cien. 100. ¡Son cien!

Cien diputados que con sobresaliente coraje se elevaron sobre las amenazas, los golpes físicos y la salvajada. No se paralizaron. Superaron su rabia y su indignación y entendieron que son el Pueblo, que es allí donde habita el poder del Parlamento. A pesar que vimos al Palacio Legislativo convertido en prostíbulo, la institucionalidad no estuvo ahí. Estuvo y está en la moral de cada diputado decente que no se deja pisotear.

Me hablaron...

Ayer fue un día espantoso para mí. Me enfureci, me entristecí, lloré amargamente. No podía dar crédito a lo que nos estaba pasando. Ayer por primera vez me sentí derrotada. Ayer por primera vez pensé en irme de Venezuela. Seguramente, si yo bebiera, me habría emborrachado. En medio de la crisis de país y de mi crisis personal, solo atiné a meterme bajo la regadera, buscando que el agua tibia me lavara los inmensos dolores.

Pero entonces me hablaron los míos, los que ya no están, los que me criaron y me convirtieron en lo que soy. Mis padres, mis hermanos, mis tíos. Me hablaron los magníficos profesores que por inmensa suerte tuve y que me enseñaron conocimientos. Me hablaron mis raíces. Me habló mi historia y mis letras. Me hablaron mis convicciones, mis preceptos. Me dijeron que yo no nací para la rendición. Para cuando al final de la tarde comenzó la legítima sesión en El Nacional ya yo había salido del hueco.

Lo que viene ahora es duro, complicado, difícil. Está muy nublado el cielo.

Escribo estas líneas a horas de lo sucedido. Y para cerrarlas, repito lo que abre mi página de escritora: Yo me empino sobre mi inenarrable tristeza. Mi fuerza no ha decaído ni un ápice. Unos salvajes no pueden con mi venezolanidad.

Soledad Morillo Belloso
soledadmorillobelloso@gmail.com
@solmorillob

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: MALAS LENGUAS, MALAS MAÑAS

Pareciera haber un empeño nacional en sembrar profanidad. La política se vulgarizó al extremo que la condición de “Estado democrático y social de Derecho y de Justicia” referida constitucionalmente,  se resquebrajó. Las instituciones que apuntalaban el funcionamiento de la sociedad, se corrompieron dejándola desasistida en cuanto a la defensa de sus derechos y libertades.  

El alto gobierno, desde sus primeros, se extravió del rumbo que señala la Constitución de la República cuando entre sus principios, exalta la progresividad mediante la cual el Estado exhorta “el goce y el ejercicio irrenunciable, indivisible e interdependiente de los derechos humanos”. Tanto que, la misma normativa dispone que “su respeto y garantía son obligatorios para los órganos del Poder Público”. En esto terminó Venezuela luego de veinte años de cacareada “revolución bonita”. El país termina la segunda década del siglo XXI, sometida por un régimen que dejó verse su costura. Reveló su condición de “usurpador”. 

Más aún, “la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad”, tal como lo suscribe uno de los preceptos constitucionales, es una obligación sin cuyo cumplimiento Venezuela no podrá salir del atolladero en que la ha sumido el falaz invento denominado “socialismo del siglo XXI”. Modelo político éste que termina siendo la antítesis de la democracia bajo la excusa de alcanzar una rotunda soberanía e independencia regional. No obstante, el país quedó sin bitácora. Quedó desguarnecido del sustento que podría permitirle la democratización del sistema político expresada en el fortalecimiento de la sociedad civil y del Estado de Derecho, bases fundamentales de una sociedad democrática y  participativa. Aunque indiscutiblemente, ello ha de requerir de la funcionalidad de una Administración Pública, que según la Carta Suprema, se asienta en principios de honestidad y responsabilidad con el magno propósito de consolidar la ciudadanía. Sin embargo, la intensidad de problemas que en los últimos tiempos vieron venirse, pisotearon al país de forma estrepitosa. 

En medio de la “revuelta de sargentos” y “motín de comandantes” a la que se ha llegado, los poderes públicos dejaron de apegarse a los deberes establecidos por la Constitución. Todo cuanto califica como responsabilidad de un “buen gobierno” a decir del léxico del Desarrollo Humano, dejó de tener el sentido que su interpretación explaya. El principio político según el cual las funciones judicial y ejecutiva del Estado deben estar separadas como poderes independientes, no funciona. En consecuencia, no hay un sistema de controles y equilibrios que limite las facultades del gobierno y proteja los derechos individuales, lo que alienta que jueces sometidos, actúen a sus anchas o dirigidos desde el poder central. Asimismo, legisladores constituyentes que caen en el campo del servilismo. 

De hecho, las instancias judiciales sólo responden a causas elaboradas y decididas por orden del régimen. De los poderes moral y electoral, ni hablar. Hay quienes dicen que se todo eso se transformó en una alcantarilla por donde corren vilezas, corrupciones y maledicencias. Perdió toda la condescendencia que las leyes ordenan. No hay discusiones alineadas con los problemas capitales del país.

Todo se torna en difamaciones., en injurias, en descalificaciones. No se plantean proyectos, pero si amenazas. Quien se atreva a proponer ideas que beneficien determinada comunidad o sector, puede esperar una paliza en plena calle. Se encubren chanchullos, se arman enredos. Los funcionarios de cualquier rango, se especializan en trampas, confabulaciones y demás piezas propias del mejor contubernio. 

Pero sobre todo, cuando hablan en nombre de la revolución y fingen ser combatientes “contra la corrupción”, se muestran como maulas intelectuales, adormecidos ideólogos por cuanto sólo demuestran  ser de pensamiento abyecto, de intenciones perversas, de actitud grosera, con lo cual buscan justificar cómo destrozar moral y políticamente a quienes disientan de su “revolución”. 

Con la idea de controlar la sociedad o la vida colectiva a venezolanos de postura democrática, se afincan en una verborrea que luce hondamente vergonzosa. No tienen idea de lo que dicen pues cada palabra sale del plagio vulgar que hacen de ideologías foráneas. Sólo con el propósito de empastelar o confundir al máximo para así mostrar una imagen sin forma ni fondo. Pero que necesita el libreto empleado para apantallar lo que no se es, ni se tiene. Es la estrategia que comúnmente utiliza todo régimen de abarrotada crueldad. O sea, cualquier régimen dictatorial, tiránico o totalitario. Es la estrategia de malas lenguas, malas mañas.

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas

ROMÁN IBARRA: EL ASALTO

Sorpresiva e inesperadamente, el régimen comunista de Venezuela puso la torta más colosal que difícilmente se podía imaginar. Asaltaron con un golpe a la Asamblea Nacional, para intentar desconocer la anunciada reelección de Juan Guaidó como Presidente de esa instancia.

Mediocres y chapuceros en extremo, tenían tiempo tratando de comprar, como en efecto hicieron, la conciencia de unos reblandecidos mentales y mendigos de la política que nunca faltan, por desgracia.

Utilizaron a la GNB, y a la PNB para impedir el paso de los diputados de la democracia, y sin mediar procedimientos constitucionales, legales, o reglamentarios nombraron sin quórum; sin votos, un presidente títere e ignorante con los votos ilegales del oficialismo (reincorporados contra la Constitución), y los poquitos mercenarios que consiguieron luego de tanto esfuerzo corruptor.

Como era de esperarse, la respuesta de los factores de la democracia fue inmediata. Reunieron a la AN en la sede del diario El Nacional, y cumpliendo el trámite constitucional a cabalidad, procedieron a instalarse, y a sesionar para reelegir a mano alzada, tal como lo ordena el reglamento, a Juan Guaidó como Presidente con 100 votos, entre principales y suplentes.

La chapuza del régimen encontró de inmediato el repudio y la condena nacional e internacional de personalidades; partidos; gobiernos; parlamentos e instituciones diversas, dejándolos desnudos una vez más frente al mundo como los criminales y autócratas que son.

El día 7 de enero, las fuerzas represivas del régimen intentaron impedir la sesión de la AN encabezada por el presidente Guaidó, pero la marcha de nuestros diputados logró entrar al Capitolio y sesionar, provocando la huida a toda carrera de los cobardes mercachifles al servicio del comunismo corrupto de Miraflores.

Lo que viene a continuación es harto conocido: el tsj dirá que el acto fue perfecto; el fiscal tatuado abrirá investigaciones contra todos, y Miraflores dirá que los tránsfugas son unos patriotas que merecen todo lo mejor en acto público con todos sus alabarderos viejos, y nuevos. Es decir, guión ampliamente conocido.

Lo cierto es que la oposición adquiere nuevos bríos con este regalo del régimen, incapaz esta vez de medir los daños colaterales, a nuestro juicio daños importantes. Lograron el milagro de reunir a la oposición que venía golpeada y dividida por sus propios errores.

Ahora, la tarea para Guaidó y la oposición toda, sigue siendo titánica. En artículos anteriores sugerimos la necesidad de que Guaidó fuera liberado de disciplina partidista para acometer el trabajo de aglutinar a todos los factores de oposición, y ahora se logró.

Esto pone al presidente de la AN en la ruta necesaria de abrir conversaciones con todos los opositores, incluyendo al chavismo disidente para alcanzar una unidad robusta y coherente para enfrentar al régimen. Debe hacerlo sin dilaciones.

El oficialismo tienen el agua al cuello, no solo por la torta golpista en la AN, sino porque la crisis soioeconómica tiene un ritmo vertiginoso que está acabando con los venezolanos en nuestro territorio, y empujando masivamente a otros para abandonar el país con las consecuencias dramáticas que ello comporta.
Hay que atender el llamado del gobierno de Trump en el sentido de negociar con el gobierno una salida transicional política, y en paz.

Aprovechemos esta circunstancia para lograr la unidad y con ella presionar al régimen y exigir un nuevo cne, y su registro respectivo;  liberación de presos políticos; garantía del voto de todos dentro y fuera del país; supervisión internacional, y elecciones parlamentarias y presidenciales, simultáneamente si ello es posible.

No perdamos el foco, el trabajo no está terminado. Es obligatorio encontrar una salida negociada, con la Constitución y en paz.
Con la Unidad de todos, se puede!

Román Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra