domingo, 26 de enero de 2020

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, DOMINGO 26/01/2020

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: MENGUA Y OPORTUNIDAD

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 4 minutos
Encarar el conteo de recursos que dejó el paso del torbellino, catar con ojo de cirujano el daño, lo que el viento se llevó y lo que aún subsiste, es tarea ingrata pero forzosa cuando toca repensar una estrategia. En ese sentido, la revisión de 2019 no arroja muchos motivos para que la oposición pueda sentir alivios, y esa certeza de la mengua debería servir de premisa para calcular los próximos pasos. Un criterio se impone, y es no sólo el de la consecución de objetivos en tiempo previsto, sino el de la administración óptima, eficaz -esto es, evitando toda tentación de malbaratami... más »

MERCEDES MALAVÉ: AUTONOMÍA DE ACCIÓN Y MESA DE DIÁLOGO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 10 minutos
La política de la autonomía de acción (AA) fue asumida por el partido socialcristiano CopeiI a partir de su desjudicialización el pasado 27 de agosto de 2019. No se trata de una invención ni de un viraje estratégico para dividir a nadie. Fueron los mismos acontecimientos políticos los que nos llevaron a retomar la posición que asumió Rafael Caldera durante el segundo gobierno democrático de la República civil (Raúl Leoni). ¿Por qué la AA? Copei siempre ha sido un partido opositor al proceso revolucionario de Hugo Chávez; hemos acompañado todas las plataformas unitarias y alianzas e... más »

MILAGROS SOCORRO: WINSTON CHURCHILL, EL HÉROE IMPERFECTO, HISTÓRICOS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 16 minutos
En mayo de 1940, Neville Chamberlain presentó su dimisión y el Rey propuso a Churchill la formación del gobierno, lo que hizo el 11 de mayo de 1940. Dos días después pronunció su primer discurso como Primer Ministro ante la Cámara de los Comunes, donde dijo: “No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas”. A partir de entonces, dejó de ser funcionario para convertirse en leyenda. Su liderazgo fue fundamental para mantener la moral contra los vientos más bravos, y derrotar a la Alemania nazi. En 2002, la BBC de Londres hizo una encuesta para que la audiencia ... más »

ROMÁN IBARRA: LA GIRA DE GUAIDÓ

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 19 minutos
La gira internacional emprendida por Guaidó como Presidente de la AN, ha causado conmoción en el seno del oficialismo, habida cuenta de que los tomó por sorpresa. Desafiando la absurda prohibición de salida del país, impuesta arbitrariamente por el secuestro del poder judicial, contra quien no ha cometido delito alguno, y por el contrario cumple con su deber de oponerse a la tiranía que (des) gobierna a los venezolanos cerrando toda posibilidad de expresión libre y democrática. La reunión inicial en Colombia para participar en la cumbre contra el terrorismo fue un éxito, y contó c... más »

LUIS FUENMAYOR TORO: ¿PARA DÓNDE VAMOS?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 22 minutos
Hoy no existe una Asamblea Nacional o, si la oposición quiere ser optimista, hoy existe mucho menos Asamblea Nacional (AN) que en enero de 2019. La AN oficialista, según las cuentas, no dispondría del número de diputados necesarios para logra el quorum de instalación y poder sesionar. Y si por un milagro de las matemáticas chavecas lograra constituirse, sería imposible que tuviera los 2/3 de los diputados que requeriría para designar un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE). Descarto el hecho, siempre posible en la Venezuela del presente, de que dicho Consejo sea decretado por la ... más »

CARLOS ALBERTO MONTANER: LÍBRENOS DIOS DE LOS GENIOS ESTABLES

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 25 minutos
“Las armas del coronel” es el blog del momento. Hay que tomarlo muy en cuenta. El exiliado venezolano Gustavo Coronel, geólogo formado en EEUU, ha explicado brillantemente por qué adversa a Donald John Trump, pese a reconocerle ciertos méritos innegables y agradecerle cuanto hace por Venezuela. Suscribo todos sus argumentos. Me apodero de ellos. “La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero”, afirmó Antonio Machado. En medio del juicio político establecido contra el presidente Trump, dos reporteros de The Washington Post han publicado un libro singularmente demoledor con... más »

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: MENGUA Y OPORTUNIDAD

Encarar el conteo de recursos que dejó el paso del torbellino, catar con ojo de cirujano el daño, lo que el viento se llevó y lo que aún subsiste, es tarea ingrata pero forzosa cuando toca repensar una estrategia. En ese sentido, la revisión de 2019 no arroja muchos motivos para que la oposición pueda sentir alivios, y esa certeza de la mengua debería servir de premisa para calcular los próximos pasos. Un criterio se impone, y es no sólo el de la consecución de objetivos en tiempo previsto, sino el de la administración óptima, eficaz -esto es, evitando toda tentación de malbaratamiento- de lo disponible.

¿A qué nos referimos cuando decimos que un plan y sus ejecutores están obligados a ser eficaces? Importa precisarlo, conscientes de que la respuesta a este asunto a menudo se ve eclipsada por las pasiones de los involucrados, por la intromisión de intereses, mitos y sesgos cognitivos desvirtuando conceptos. Confundir épica con pragmatismo, coraje con capacidad, por ejemplo, acaba creando monstruos que distraen propósitos, que disfrazan el enclenque corcel con hermosos pero vanos jaeces; que confinan al pantano de la auto-indulgencia.

El logro simbólico, por tanto, si bien suma valor a la acción política –la política, en tanto discurso, se ata a las representaciones, a ese deseo que busca manifestarse mediante un pensamiento que recurre a símbolos- no sustituye el logro real ni deroga la simple pero imperiosa utilidad de las materializaciones. Y es que el ejercicio del poder pertenece sobre todo al terreno de lo fáctico, no sólo del “querer hacer”. De allí que cueste distinguir en cierta retórica, ampulosa, retadora, (“¡saldremos de esto como sea!”) pero carente de hoja de ruta o pautas para que el deseo cobre carne, sudor y nervio, un carácter político encaminado por principios de eficacia: eso que guía al estadista. A expensas de la tragedia, lo ético sería superar la situación de expectativa sin resolución, la marcha en pos de la utopía rutinizada, esos tránsitos que se vuelven terminales para muchos. Así de literal e inexorable. 

Una postura realista frente al desafío de 2020 –rearmar el conatus roto; comprometerse con una vía pacífica que apunte, en primer término, a socavar la fuerza del adversario y eventualmente, a acceder al poder fáctico- pasa por moverse equilibradamente entre modelización y praxis, entre deber-ser y ser, recurriendo a eso que Aristóteles llama phrónesis, la prudencia y sagacidad del hombre de acción. No cunden las alternativas, por cierto, si consideramos que entre las exigencias apolíneas de algunos y el estado de honda descomposición de la política venezolana media hoy un gran trecho.

Decidir qué hacer, por ejemplo, frente a las parlamentarias –únicas elecciones aseguradas hasta ahora- demandará zafarse del goce vaporoso del ideal y estrujar el exiguo viento a favor, la propensión, el potencial de situación: lo que eso propone para hacerse de un medio idóneo, una balsa, un refugio que proteja contra el atasco y la fricción. La imagen del junco que se flexibiliza y logra resguardar su integridad de la incierta embestida del viento resulta útil acá: la idea es fluir con, no exacerbar esa “resistencia que oponen las circunstancias cuando proyectamos sobre el mundo nuestra acción planificada”, dice François Jullien. 

Al disertar sobre el potencial de situación y la relevancia que entraña para el autor del “Arte de la guerra”, Sun Tzu, Jullien explica que el éxito de la estrategia no remitiría tanto al objetivo ni la finalización, sino al interés y el beneficio, a identificar variables que atenúan la dificultad y favorecen el avance; eso que absorberá la “circunstancia” para hacer surgir la oportunidad. En las antípodas del héroe trágico encumbrado por el romanticismo de Occidente, ese que cosecha loas en la medida en que se zambulle sin cálculo, “sin miedo” ni dudas en el peligro manifiesto, “el pensamiento chino ha aprendido a construir no un modelo heroico, retórico, que por su fuerza de invención se impondría al mundo, sino a contar con el proceso infinitamente gradual y silencioso del crecimiento que es conveniente acompañar”. Así, sin estridencias ni gastos de energía innecesarios, el estratega logra fatigar, dividir, desconcertar, transformar al adversario. 

Al no disponer de ventajas ni reservas morales de sobra, mucho menos fuerza para instituir políticas, someter la voluntad de un rival despiadado e imponer ahora mismo condiciones democráticas, la osadía trueca en disparate, un suicidio ramplón que a punta de pirotecnia no conseguirá ennoblecer a sus cultores. Es el déjà vu que se anuncia si la oposición, a espaldas de la grosera evidencia, reincide en la abstención y prescinde de la AN. Abrir puertas sólo para entrar y encerrarse de nuevo, “dignamente”, no llevará a ningún lado. Todo indica entonces que ser eficaces –aprender a valerse de la ocasión propicia, desestabilizar al adversario con mínimo esfuerzo- exigirá antes que nada asumir el dolor de la propia transformación.

Mibelis Acevedo D.
mibelis@hotmail.com
@Mibelis
@ElUniversal

MERCEDES MALAVÉ: AUTONOMÍA DE ACCIÓN Y MESA DE DIÁLOGO

La política de la autonomía de acción (AA) fue asumida por el partido socialcristiano CopeiI a partir de su desjudicialización el pasado 27 de agosto de 2019. No se trata de una invención ni de un viraje estratégico para dividir a nadie. Fueron los mismos acontecimientos políticos los que nos llevaron a retomar la posición que asumió Rafael Caldera durante el segundo gobierno democrático de la República civil (Raúl Leoni).

¿Por qué la AA? Copei siempre ha sido un partido opositor al proceso revolucionario de Hugo Chávez; hemos acompañado todas las plataformas unitarias y alianzas electorales para enfrentar el autoritarismo y producir un cambio democrático. Asumimos la protesta ciudadana con el lamentable saldo de asesinados, presos, perseguidos, inhabilitados y exiliados políticos. Para nosotros no se trata de una lucha nueva: vivimos los abusos de poder de dictaduras militares, y también el uso de fuerzas represivas durante algunos gobiernos adecos. Guardamos con orgullo el valiente testimonio de hombres y mujeres, de tres generaciones, perseguidos e injustamente maltratados por la cobardía en el poder. La plaga autoritaria nos ha acompañado siempre, y hoy recrudece producto de la hipérbole de errores del pasado que nuestra organización política ha combatido insistentemente.

Podemos decir que Copei es el partido opositor de centro más antiguo del país. La experiencia nos ha llevado a encabezar iniciativas de unidad democrática, promovidas por referentes socialcristianos, hasta llegar a la tarjeta única, “la de la manito”, causante del mayor triunfo electoral de las fuerzas democráticas, al otorgarnos las 2/3 partes de la asamblea nacional. Aunque Copei no llevara diputados por razones judiciales, nos sentimos orgullosos de la respuesta de tantos venezolanos que acudieron masivamente a votar, respaldando el cambio y enfrentando el asalto, el ventajismo, la amenaza, la persecución y hasta la violencia en los centros de votación.

Un hecho lamentable pero ya pasado es que, a partir del triunfo de la asamblea nacional, la estrategia opositora ha carecido de verdadera unidad y conducción coherente. La influencia ideológica de los socialcristianos se ha echado de menos, y eso explica las divisiones internas de las fuerzas democráticas, dentro y fuera del parlamento nacional. Una especie de naturalismo darwiniano, donde lo que prevalece no son las agendas consensuadas, sino la estrategia del más fuerte, aplicando la lógica criolla del “quítate tu pa´ ponerme yo”, ha sido la mentalidad predominante de unos “jefes” políticos que se propusieron, una vez llegados al poder, quedarse allí hasta salir de Maduro sin importar los tiempos 
constitucionales, costos políticos, económicos y humanitarios que ello suponga. 

No se han fijado la meta de gobernar para todos los venezolanos, sino sacar al gobierno de Miraflores como sea y cuando sea, ahora o cuando cese la usurpación. Continuos llamados a la insurrección militar, interpretaciones arbitrarias de artículos constitucionales, llamadas a la calle sin retorno, declaración de abandono del cargo, entre otros, condujeron a la destrucción de la vía electoral, en colaboración con el oficialismo que, claramente, no está dispuesto a sufrir nuevamente una derrota popular por medio del voto.

A esta estrategia insurreccional del parlamento también nos hemos opuesto por considerarla anti-democrática e inconstitucional, engañosa e irresponsable, contraria a los mecanismos propios de la política. Afortunadamente, los partidos promotores de esta vía, el llamado G4, vienen en declive producto del fracaso de su impostura, y hoy sólo penden de un apoyo internacional que cada día luce más desarticulado y con la única capacidad de intervenir mediante el uso de la fuerza, lo cual nunca sería atribuible al G4 sino a la doble torpeza y fracaso del chavismo tanto en el manejo de sus relaciones internacionales, como en la situación socioeconómica de Venezuela.

Nuestra AA se debe a que siendo opositores del chavismo desde 1992, hoy también nos oponemos a la estrategia de poderes duales “sine die” dirigida por el radicalismo opositor. No obstante hemos dicho, sin ningún tipo de complejos, que encontramos grandes coincidencias con la visión política de partidos de izquierda y disidencia chavista. En primer lugar, con el partido más antiguo, el MAS, con quienes hemos trabajado incluso en alianzas electorales en medio de terribles e injustificadas campañas en pro de la abstención. Igualmente con Avanzada Progresista, Soluciones, Cambiemos, así como con el partido reciente de tendencia cristiana evangélica El Cambio.

Sin complejos, reitero, porque tenemos doctrinas y tradiciones distintas, hoy manifestamos absoluto respaldo a su hoja de ruta para recuperar la vía electoral mediante el diálogo y la negociación política. Y la mejor manera de apoyarlos, sin entorpecer el crecimiento y la identidad de nuestra organización, es mediante la autonomía de acción. Vamos juntos pero no revueltos en la conquista del voto popular para producir un cambio en Venezuela.

Hoy le pedimos a esos partidos aliados que nos ayuden a recuperar nuestra autonomía partidista jurídico-administrativa y electoral. Desmedidas judiciales burdas y arbitrarias violentan nuestro derecho a la AA cuyo único fin es ofrecer a los venezolanos una alternativa que no violente la constitución y permita a nuestra dirigencia trabajar en pro del electorado que, de hecho y potencialmente, podría confiar en nosotros, entendiendo la necesidad de retomar la vía electoral. Las claves para recuperar el voto son confianza y respeto al pluralismo democrático.

A los partidos de la Mesa de Diálogo Nacional les pedimos que con la misma fuerza con la que abogan por la libertad de los presos políticos, aboguen por la recuperación de la autonomía de acción de los socialcristianos. Lo que en su momento hicimos por ustedes, por sus luchas por sus causas, desde los tiempos de la pacificación, háganlo hoy ustedes por nosotros: por nuestra libertad, por nuestra militancia.

Mercedes Malavé
mmmalave@gmail.com
@mercedesmalave
@ElUniversal

MILAGROS SOCORRO: WINSTON CHURCHILL, EL HÉROE IMPERFECTO, HISTÓRICOS

En mayo de 1940, Neville Chamberlain presentó su dimisión y el Rey propuso a Churchill la formación del gobierno, lo que hizo el 11 de mayo de 1940. Dos días después pronunció su primer discurso como Primer Ministro ante la Cámara de los Comunes, donde dijo: “No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas”. A partir de entonces, dejó de ser funcionario para convertirse en leyenda. Su liderazgo fue fundamental para mantener la moral contra los vientos más bravos, y derrotar a la Alemania nazi.

En 2002, la BBC de Londres hizo una encuesta para que la audiencia escogiera a quien consideraba el mejor de todos los personajes británicos destacados en la historia. El ganador fue Winston Churchill, quien había muerto un día como hoy, 24 de enero de 1965; esto es, 37 años antes.

Lo más curioso no es que, aún transcurridas casi cuatro décadas de la muerte de Churchill, todavía estuviera en el tope de la recordación de sus conciudadanos, sino que el relato de su vida dista mucho de ser una versión idealizada. Al votar por él, los ingleses conocían muy bien las sombras en la biografía de su héroe de guerra. Sabían, por ejemplo, que Churchill jamás ocultó sus convicciones con respecto a “la supremacía blanca” y a la inferioridad que atribuía a los indios (de la India). Estaban conscientes de que muchas de sus decisiones fueron desacertadas. Por ejemplo, fue indiferente ante la hambruna que se desató en Bengala, India, donde murieron 2,5 millones de bengalíes. Muchos lo señalaron, incluso, de cómplice. Poco antes del fin de la Segunda Guerra, respaldó el bombardeo de Dresde, al este de Alemania, ciudad sin ningún valor estratégico militar pero con civiles que terminaron siendo víctimas. Y así, muchos episodios que retratan un hombre racista, cruel, depresivo (rasgo que suele chocar a los adoradores del hombre fuerte).

“Nunca se rindan, nunca cedan, nunca, nunca, nunca, en nada grande o pequeño, nunca cedan salvo por las convicciones del honor y el buen sentido. Nunca cedan a la fuerza; nunca cedan al aparentemente abrumador poderío del enemigo” Winston Churchill

Nada de eso bastó para inclinar hacia lo negativo el balance de una carrera que abarcó casi siete décadas del convulso siglo 20. Para los ingleses, -en realidad, para el mundo- Churchill fue el Primer Ministro que lideró la Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial, le paró las patas a Hitler y lo hizo morder el polvo.

Winston S. Churchill nació el 30 de noviembre de 1874, en el Palacio de Blenheim, Oxfordshire. Su padre, también político conservador, era hijo del séptimo Duque de Marlborough y su madre, la norteamericana Jennie Jerome, era hija de un millonario y escritora de varios libros.

La infancia de Winston transcurrió en internados elegantes, en los que sus padres lo archivaron y adonde rara vez iban a darle una vuelta. Algunos biógrafos han señalado que las depresiones del Primer Ministro habían tenido origen en la indiferencia de su madre hacia el hijo devotísimo, quien le escribía constantes cartas para pedirle atenciones que nunca llegaron. Hasta que se hizo adulto y mostró ambiciones políticas, entonces sí, la madre lo distinguió del papel tapiz de los palacios.

Alistado en el ejército, Winston aprovechó sus sucesivos destinos para desempeñarse como corresponsal para diversos periódicos. Esto le calentó el brazo para convertirse en el tremendo escritor que llegaría a ser, y le granjeó una popularidad que lo favoreció en la política. Churchill escribió mucho durante toda su vida. Era el oficio con el que se ganaba unos churupos, que necesitaba porque, pese a su origen aristocrático, su patrimonio era escaso. Su madre había espalillado la fortuna, entre otras inversiones, casándose con jóvenes (su segundo esposo tenía 44 años, cuando ella tenía 64; y el tercero era tres años menor que su hijo Winston). Dado a gustos caros y dependiente para lo más mínimo de ayudantes y sirvientes, Churchill andaba siempre escaso de platica, así que tenía que escribir para levantar los fondos que demandaba la vida de lujos a la que estaba acostumbrado.

A partir de 1905, cuando tenía 30 años, empezó a ejercer una larga cadena de cargos de libre nombramiento y por elección (que varias veces perdió). Fue ministro de diversas carteras.

“‘No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas’, después de pronunciar estas palabras, Winston Churchill dejó de ser funcionario para convertirse en leyenda”

En mayo de 1940, Neville Chamberlain presentó su dimisión y el Rey propuso a Churchill la formación del gobierno, lo que hizo el 11 de mayo de 1940. Dos días después pronunció su primer discurso como Primer Ministro ante la Cámara de los Comunes, donde dijo: «No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas».

A partir de entonces, dejó de ser funcionario para convertirse en leyenda. Su entereza, aplomo y portentosa oratoria fueron determinantes para la cohesión espiritual del pueblo británico cuando empezaron a llover bombas con esvásticas sobre Londres y otras ciudades del Reino Unido. Su liderazgo fue fundamental para mantener la moral contra los vientos más bravos, y derrotar a la Alemania nazi.

En todo ese tiempo, nunca dejó de escribir. Debió ser uno de los poquísimos líderes políticos que escribió -y escribe- sus propios discursos, fuente de inspiración para el pueblo británico: «Defenderemos nuestra isla, cualquiera que sea el costo; pelearemos en las playas, pelearemos en los sitios de desembarques, pelearemos en los campos y en las calles, pelearemos en las colinas. Nunca nos rendiremos». Y, para encomiar la hazaña de los pilotos aliados que ganaron la batalla de Inglaterra, dijo: «Nunca en el campo del conflicto humano, tanta gente le debió tanto a tan pocos».

Otra característica de Churchill, que lo izó a la cima del respeto colectivo, fue su costumbre de visitar los frentes de batalla, hábito del que mucho se cuidaban sus dos aliados, Roosevelt y Stalin. Frente a tan real riesgo de ser asesinado, el Servicio de Inteligencia inglés usó dobles en esos desplazamientos; y, de hecho, uno de ellos murió al ser derribado su avión por los alemanes, convencidos de que estaban bajando a la cabeza de su enemigo a plomo.

Al terminar la guerra, Churchill era un titán político. El mundo libre sabía cuánto le debía y en su país nadie ignoraba cuánto de su Primer Ministro había en la recobrada paz. Nadie tenía más popularidad. Y, sin embargo, a pocos meses de terminada la guerra, Churchill perdió las elecciones de 1945 ante el laborista Clement Attlee. El electorado británico no le entregó fidelidad incondicional. Haberlos guiado con éxito en la guerra no lo hacía el mejor para liderarlos en la paz. Así de sencillo.

“El liderazgo de Winston Churchill fue fundamental para mantener la moral del pueblo inglés contra los vientos más bravos, y derrotar a la Alemania nazi”

En 1951, Churchill volvió a ser Primer Ministro, al ganar las elecciones el Partido Conservador. Y en enero de1955 dimitió por motivos de salud.

En 1953 le había sido otorgado el Premio Nobel de Literatura por “su dominio de la descripción histórica y biográfica, así como su brillante oratoria en defensa de los valores humanos”. ¿Lo merecía? Un chapucero no era, desde luego. Pero cabe pensar que, embelesadas con él y agradecidas, las élites no encontraban dónde ponerlo.

En sus últimos diez años de vida estuvo más bien recogido. Los resabios de su triste y solitaria niñez vinieron a prendérsele del pecho como el mordisco de una fiera (según sus propias palabras, al referirse a la depresión, luchaba contra un black dog). Sin dejar de escribir, se dedicó, sobre todo, a la pintura.

El 15 de enero de 1965 sufrió un segundo ataque cardíaco. Murió nueve días después, el 24 de enero de 1965, en la misma fecha que había fallecido su padre 70 años antes. Su funeral convocó el mayor número de dignatarios en la historia de Gran Bretaña, adonde acudieron por la ocasión representantes de más de 100 países. Fue también la reunión más grande de jefes de Estado, hasta el fallecimiento del Papa Juan Pablo II en 2005.

Y el pueblo británico le rindió un gran homenaje a quien le había recomendado: «Nunca se rindan, nunca cedan, nunca, nunca, nunca, en nada grande o pequeño, nunca cedan salvo por las convicciones del honor y el buen sentido. Nunca cedan a la fuerza; nunca cedan al aparentemente abrumador poderío del enemigo».

Milagros Socorro
socorromilagros@gmail.com
@MilagrosSocorro 
https://lagranaldea.com/2020/01/24/winston-churchill-el-heroe-imperfecto/

ROMÁN IBARRA: LA GIRA DE GUAIDÓ

La gira internacional emprendida por Guaidó como Presidente de la AN, ha causado conmoción en el seno del oficialismo, habida cuenta de que los tomó por sorpresa.

Desafiando la absurda prohibición de salida del país, impuesta arbitrariamente por el secuestro del poder judicial, contra quien no ha cometido delito alguno, y por el contrario cumple con su deber de oponerse a la tiranía que (des) gobierna a los venezolanos cerrando toda posibilidad de expresión libre y democrática.

La reunión inicial en Colombia para participar en la cumbre contra el terrorismo fue un éxito, y contó con la presencia del anfitrión, el Presidente  Duque, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, y también con Juan Guaidó, así como otros altos dignatarios de la política continental.

En esa cumbre se puso el acento en la preocupación por la presencia en Venezuela de grupos extremistas como Hezbollah del Medio Oriente, así como de la disidencia, tanto de las Farc, como del ELN, todos bajo el auspicio del régimen comunista de Maduro para el desarrollo del narcotráfico; la extorsión; el secuestro, actividades terroristas y de desestabilización del hemisferio.

De ahí, partió rumbo a Europa para continuar el ciclo de reuniones con los más altos representantes de la política y la economía a nivel mundial, toda vez, que participó de manera inesperada en el Foro Económico de Davos, en el cual, se le incluyó como orador para que los líderes mundiales conocieran directamente acerca de la crisis que sufre nuestro país, conducido a la locura por el régimen de Maduro; la dictadura cubana; las narcoguerrillas colombianas;  los grupos terroristas del Medio Oriente, y los colectivos paramilitares.

Ha sido recibido por todos los líderes políticos del mundo, Presidentes, y Primeros Ministros  de las potencias más importantes del mundo, así como representantes de parlamentos europeos, y partidos políticos de alta influencia. Este ha sido un evento de gran trascendencia porque sirve para el conocimiento pleno a nivel mundial de la tragedia humanitaria que vivimos los venezolanos bajo el secuestro institucional del comunismo y sus aliados.

Todo esto ha causado celos, envidias, y por supuesto, una reacción de acuerdo al estilo dictatorial; primitivo, y cobarde de Maduro y sus secuaces: allanaron sin orden judicial, con policías encapuchados las oficinas privadas del Presidente de la AN; secuestraron a un diputado opositor; siguen retrasando las audiencias de los presos políticos, enviaron a Delcy Rodríguez a reunirse ilegalmente con un vocero del gobierno español. En fin, un poco más de las tropelías a las que nos tienen acostumbrados, lo cual, denota que el viaje de Guaidó los sacó de quicio.

Siguen usando a sus fichas compradas bajo la extorsión del hambre, la necesidad y la indignidad, para ¨dar reconocimiento¨ al régimen, e intentar dividir a la oposición, pero con ello demuestran desesperación, y angustia.

Este viaje de Guaidó debe servir para seguir haciendo el trabajo –que tantos hemos pedido- de luchar para alcanzar la unidad plena de la oposición, extendiendo la mano sincera para atraer y no dividir a quienes estamos en disposición de luchar para buscar salidas políticas a la crisis terminal de nuestra sociedad.

Debe servir para profundizar la lucha de la unidad opositora y presionar interna e internacionalmente para convocar unas elecciones generales, que más allá de las parlamentarias que ya están marcadas, podamos darle un vuelco positivo al país con la selección democrática del nuevo liderazgo de la nación y a partir de ahí, proceder entre todos a la reconstrucción –practicamente desde cero- de todo cuanto ha sido destruido en estos años.

No perdamos el foco, unidad y elecciones son las bases para la reconstrucción. Vale. 

Román Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra  

LUIS FUENMAYOR TORO: ¿PARA DÓNDE VAMOS?

Hoy no existe una Asamblea Nacional o, si la oposición quiere ser optimista, hoy existe mucho menos Asamblea Nacional (AN) que en enero de 2019. La AN oficialista, según las cuentas, no dispondría del número de diputados necesarios para logra el quorum de instalación y poder sesionar. Y si por un milagro de las matemáticas chavecas lograra constituirse, sería imposible que tuviera los 2/3 de los diputados que requeriría para designar un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE). Descarto el hecho, siempre posible en la Venezuela del presente, de que dicho Consejo sea decretado por la Asamblea Nacional Constituyente o por Maduro con un decreto o por Diosdado Cabello en uno de sus programas humorísticos de televisión.

La otra AN no sabemos si tiene los diputados para lograr instalarse y funcionar. Debería tenerlos, si está integrada por quienes quedan una vez restados los de la AN oficialista, pero es una suposición nada más. En todo caso, ni las matemáticas de Guaidó lograrían que pudiera alcanzar los 2/3 requeridos para nombrar un nuevo CNE. Claro, estos patriotas opositores podrían solicitarle a la OEA que lo designe o pedirle a Trump que dicte una orden ejecutiva en ese sentido. Todo cabe en lo posible. Pero, obviando estos extremos, que serían gasolina para el incendio venezolano, pareciera que la única ruta constitucional que queda es la del Tribunal Supremo de Justicia, con todos los bemoles que existen sobre su idoneidad y legitimidad.

Pienso que para allá vamos, pues no creo probable (posible siempre será) que haya un acuerdo para restablecer la AN con los diputados que son y no en la forma que ambos sectores polarizados lo han manejado. El TSJ, entonces, designará al nuevo organismo electoral, luego de producirse la omisión parlamentaria. Pero no lo hará por decisión propia ni para empeorar las cosas, que ya bien malas están desde el punto de vista del reconocimiento de cualquier proceso electoral venidero y de la participación de la gente en el mismo. Existe una Mesa de Diálogo entre el gobierno y parte de la oposición, la cual debería acordar todo lo referido a este tema: procedimientos, consultas, participación e integración del nuevo CNE.

Lo mejor sería un CNE con 2 miembros del gobierno, 2 de la oposición y uno designado de común acuerdo. Este consejo, como Poder autónomo e independiente, organizaría los procesos electorales venideros según lo establecido en la Constitución. Pero es difícil pensar que el gobierno, que tan tramposa e ilegalmente se ha comportado en los últimos años, acepte unas condiciones de equidad, legalidad y transparencia totales para el futuro. Máxime cuando sabe que la mayoría del electorado le es adverso y puede perder. Puede entonces llegarse a una fórmula de dos de la oposición y tres del gobierno, en el entendido de que uno de estos tres sea una persona muy distinta de cualquiera de los cuatro del gobierno que hoy operan.

No estoy planteando mis propuestas, ni lo que me gustaría. Estoy escribiendo lo que pienso va a ocurrir de acuerdo a las fuerzas de los contendientes en el escenario político y en el entendido que se trata de lograr las mejores condiciones que se puedan lograr, luego de que los opositores extremistas nos llevaran, desde enero de 2016, a la situación en que estamos y luego de haber transcurrido un año en el que el mantra de Guaidó llevó al triunfo del gobierno, así no nos guste y no lo queramos reconocer. La otra opción es ir a elecciones con el actual CNE; piensen en ella los extremistas. Es una tarea muy difícil la de los partidos de la Mesa de Diálogo, cuyo objetivo es avanzar todo lo que se pueda en función del interés nacional y arrancarle al gobierno el máximo de condiciones democráticas que se le pueda arrancar.

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@yahoo.com
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro

CARLOS ALBERTO MONTANER: LÍBRENOS DIOS DE LOS GENIOS ESTABLES

“Las armas del coronel” es el blog del momento. Hay que tomarlo muy en cuenta. El exiliado venezolano Gustavo Coronel, geólogo formado en EEUU, ha explicado brillantemente por qué adversa a Donald John Trump, pese a reconocerle ciertos méritos innegables y agradecerle cuanto hace por Venezuela. Suscribo todos sus argumentos. Me apodero de ellos. “La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero”, afirmó Antonio Machado. 

En medio del juicio político establecido contra el presidente Trump, dos reporteros de The Washington Post  han publicado un libro singularmente demoledor contra el personaje. La obra se titula A very stable genius: Donald J. Trump´s testing of America. Lo de “un genio muy estable” es una forma de autodesignarse, proclamada por el propio presidente de los americanos, una persona que jamás será acusada de modesta.  

Los autores son Philip Rucker, el jefe del Buró del WP en la capital gringa, y Carol Leonnig, una excelente reportera investigativa que ya tiene en su haber un “Pulitzer” por su trabajo sobre el gobierno de la nación. Los dos son graduados de magníficas universidades. Él estudió en Yale y ella en Bryn Mawr College.  

El libro es el resultado de más de 200 entrevistas a partidarios, adversarios y lesionados por el “fuego (supuestamente) amigo” salido de la Casa Blanca. Algunos de los entrevistados son funcionarios en activo que no se atreven a dar la cara por temor a represalias. El material recopila muchos de los trabajos aparecidos en el WP a lo largo de los primeros tres años de la presidencia de Trump, aunque incorpora cierto material que no pudo incluirse en el diario por razones de espacio. 

El retrato que sale de Donald Trump no es nada recomendable. Comparece un personaje caprichoso, grosero, maltratador, que se impone mediante el miedo físico a sus subordinados, pero lo más grave no es su estilo de gerencia –muchos jefes son así-, sino la sorprendente ignorancia sobre la historia contemporánea de su propio país, y no digamos del resto del planeta. 

De esa ignorancia surge su desdén por la OTAN, por la globalización y por el papel de Estados Unidos como cabeza de Occidente. No entiende que Roosevelt y Truman asumieron esas responsabilidades para salvar a su nación del horror y el costo de las carnicerías mundiales. Ya habían conocido dos y habían quedado puestos y convidados.  

Trump no entiende que a los socios no se les trata de la manera que ha tratado a Macron y a los franceses, a Merkel y a los alemanes o a México y a los países centroamericanos. No entiende que, cuando coloca a su país junto al Brexit, en contra de la mitad de los británicos y a las tres cuartas partes de los europeos, daña aún más la percepción que tienen los europeos de su alianza con Estados Unidos.  

No entiende que a Estados Unidos le conviene la existencia de una Europa fuerte y próspera con la cual realizar transacciones mutuamente satisfactorias, como le conviene la existencia del euro. No entiende, en fin, que no se pueden juzgar las relaciones internacionales por dólares y centavos, como cuando era un developer  en Manhattan y competía por la adquisición de bienes raíces. 

Para mí es difícil escribir este artículo. No todo es desdeñable en la administración de Trump. Le temo como a un nublado a la candidatura de Sanders. Sé que la Bolsa y el nivel de empleo van viento en popa. Me parece bien respaldar a Israel hasta sus últimas consecuencias, dado que es la única democracia de la zona y la gran referencia ética del mundo occidental, como me parece inteligente sospechar de las intenciones de los ayatolás de Irán. Me agrada que le ponga el hombro a la maltrecha democracia colombiana. Me resulta acertado continuar con las sanciones a los personeros de las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua, aunque me gustaría ver más acciones en los tres casos, especialmente en el de Venezuela, que es el que está más cerca del final. Pero la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.

Carlos Alberto Montaner 
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner