miércoles, 13 de enero de 2016

CARICATURAS 13 de enero de 2016, EL REPUBLICANO LIBERAL, DIARIO DE OPINIÓN, RAFAEL RÍOS Y/O EDUARDO SANTOS, HUMOR, DEL DÍA, FORMA ESPECIAL DE OPINAR, RECOPILACIÓN, MAS RECIENTES, VENEZUELA,
















Rafael Rios
rariga2@gmail.com

Eduardo Santos
eduardosantos211@gmail.com

@rariga

@edsantos211

CARLOS E. AGUILERA ARTEAGA, CAMINO A LA ASAMBLEA NACIONAL

“Las cualidades eminentes que caracterizan al hombre grande: valor para arrostrar el peligro, inteligencia para vencer, amor a la patria y odio a la tiranía”. Simón Bolívar
Debo comenzar esta crónica admitiendo en principio que nada pudo haber influenciado más en mi decisión de concurrir a la instalación de la nueva directiva de la Asamblea Nacional que el desbordante entusiasmo de millones de venezolanos que, cual virus contagioso, invadió mi espíritu y alma que hizo posible decidiera trasladarme desde la ciudad de Maracay a mi siempre añorada Caracas, la de mis recuerdos infantiles, juveniles, de adolescente y adulto, de la cual me separé, más no me divorcié, hace 15 años, y a la que retornaré en cualquier momento.

Con mi hijo, Eduardo, un caraqueño de profundas convicciones democráticas, libre pensador y soñador por excelencia, quien me había indicado la noche anterior del día 5 me acompañaría, preparé mis aperos: celular, bolígrafo y libreta en mano (necesarios instrumentos de trabajo). A temprana hora del día siguiente nos trasladarnos desde Los Palos Grandes hasta la sede del Palacio Legislativo. Tomamos el Metro en la estación Miranda y cuando se desplazaba a la altura de Chacaíto, su conductor anunció que las estaciones de Bellas Artes, Plaza Carabobo, La Hoyada y Capitolio se encontraban cerradas. Cosa nada extraña, pues cuando el oficialismo realiza algunos de sus actos en las céntricas calles de la capital, el acceso al Metro es gratuito y no cierran ninguna de las estaciones. No había que elucubrar nada. El abuso de poder es ilimitado.

En Chacaíto abordamos un autobusete cuya ruta pasaba por la avenida Bolívar. A la altura de La Hoyada desembarcamos y allí comenzó nuestro recorrido, muy grato por lo demás, por cuanto en nuestro tránsito descubrimos la presencia de amigos, uno de ellos el colega y humorista Claudio Nazoa, quien portaba una graciosa pancarta en la que se leía: “Liberen a White Label y también al viejo Parra”. Impedidos de pasar la barrera custodiada por la GN, en la avenida Universidad, iniciamos nuestro periplo por las esquinas de Marrón a Cují hacia la avenida Urdaneta, y a la altura de la esquina de Santa Capilla, hombres y mujeres ataviados con franelas y gorras rojas, portando pancartas alusivas a la revolución socialista y contra el imperio, no se cansaban de gritar consignas a favor del régimen de Maduro. A pocos metros, más de una treintena de motorizados con pasamontañas cubrían sus rostros y alzaban sus puños cerrados, inequívoco símbolo de amenaza.

Bajando a la esquina de Principal diagonal con la plaza Bolívar, un grupo de personas afectas al régimen atendían el llamado de una dama, que con megáfono en mano invocaba las “bondades” del llamado Parlamento Comunal, que no es otra cosa que una pretendida figura paralela al genuino parlamento elegido con el voto del soberano. Proseguimos el camino hasta la esquina de Capitolio y tampoco pudimos acceder a la sede del edificio del Poder Legislativo, pese a mostrar nuestras credenciales de periodista. Reconocemos que por falta de tiempo y debido a nuestra llegada a la capital en la noche anterior, no pudimos acreditarnos debidamente, razón por la cual no nos quedó otra alternativa que optar por retirarnos del escenario, e iniciar el regreso a pie desde ese sitio hasta la plaza la Candelaria, en cuyo lugar una tienda en  la que venden aparatos domésticos y de línea blanca y televisores exhibía una gigantesca pantalla que nos permitió ver el acto de la toma de posesión de la nueva directiva de la Asamblea Nacional.

Colmado de numerosos visitantes, el propietario del establecimiento comercial no tuvo reparos en admitir la inesperada presencia, de tal manera que vimos y escuchamos toda la ceremonia de la toma de posesión de la nueva directiva de la Asamblea Nacional, que ahora preside Henry Ramos Allup, la cual fue interrumpida en numerosas ocasiones por un diputado oficialista, jefe de la bancada del PSUV, quien a cada instante subía al podio en su afán de sabotear el acto, particularmente en momentos cuando el diputado Julio Borges, jefe de la fracción de la Mesa de la Unidad, pronunciaba su discurso.

No cabía la menor duda de que los oficialistas estaban empeñados en boicotear la ceremonia protocolar, en la que las nuevas autoridades elegidas mayoritariamente por el voto del soberano, comenzarían a pasar la página de la historia contemporánea, tras 17 largos e ininterrumpidos años de ultraje a los derechos humanos, a la nación, a la propia Constitución Nacional y al pueblo venezolano, bajo un ropaje de tinte comunista que disfrazado de socialismo, al que groseramente lo denominaron bolivariano, hizo de las suyas a más no poder.

De regreso a nuestro punto de partida, para retornar al día siguiente a la capital aragüeña, mi hijo soltó esta pregunta: Papá ¿qué opinión te merece lo que ocurrió hoy en el Capitolio, y cómo ves lo que a partir de ahora pueda suceder, ante el empeño del gobierno de no querer aceptar democráticamente la derrota? Comencé por hacer un ligero inventario mental de lo que pocos días atrás había sucedido y que por boca del propio Nicolás Maduro y sus segundones políticos del PSUV el país había comenzado a experimentar, que iban desde amenazas de desconocer el triunfo de la oposición por supuestos fraudes en algunas mesas de votación el pasado 6-D, hasta un llamado a la “rebelión popular”, esto último penado por la ley y la carta magna, sin importarles un ápice las consecuencias de tan irresponsable llamado, que felizmente el pueblo venezolano ignoró. Tras estas observaciones le respondí: “Hijo, los tiempos por venir se presentan muy difíciles, ante el empeño del régimen en pretender eternizarse en el poder, contrariando el espíritu democrático del que tanto hacen alarde, pero para sus propios beneficios, más no para el pueblo como populista y demagógicamente pregonan”.

Lo que ocurrió y ha seguido ocurriendo en días posteriores, nos muestra a un régimen que irrespeta la voluntad de un pueblo cansado de tanto oprobio, corrupción, inseguridad, abuso de poder y amenazas a empresarios, medios de comunicación y al propio soberano, pero que más pronto que nunca la nueva Asamblea Nacional comenzará a despojar del manto de la impunidad a todos aquellos “chavistas bolivarianos boliburgueses”, que a costa de los dineros del erario nacional enriquecieron de la noche a la mañana. Fue uno de los puntos de honor que la oposición ofreció en la campaña, y que no dudamos llevará a cabo en sus primeras tareas parlamentarias.

Es una lección que los verdaderos demócratas comprenden, pero no aquellos que ungidos de todopoderosos dueños del país no entienden que el ejercicio del poder es para servir, y no para servirse de él. Es para convertir en realidades tangibles las aspiraciones de todos los ciudadanos de un país, sin diferencias ideológicas de naturaleza alguna. Quien asume el poder democráticamente debe tener el firme convencimiento de que este desgasta y que aspirar a ejercerlo eternamente es síntoma de una egolatría y de una vanidad fatua. Es considerarse indispensable e insustituible. Es no alcanzar a comprender que “la gloria es transitoria” y que nadie es irremplazable.

Quien ejerce el poder político debe saber de antemano que la política es una mezcla de convicción y de responsabilidades y que debe reconocer sus aciertos y errores y no achacárselos a los demás. Debe medir las consecuencias de sus acciones y que llegado el caso se atreva a decir, como Lutero: “No puedo hacer otra cosa, aquí me detengo”.

Estas reflexiones nos permiten observar que Nicolás Maduro no tiene la estatura política y no conoce las responsabilidades que tiene consigo mismo, pues desconocer el amplio triunfo obtenido por la oposición con mayoría de las curules en la Asamblea Nacional, es negar la voluntad del soberano, y lejos de proponer fórmulas que enderecen el entuerto económico en el que nos hallamos sumidos los venezolanos, alza el hacha de la guerra para atizar más aún el escenario que vive en los actuales momentos el país.

Maduro está convencido de que fuera de él solo existen oscuridad, mentiras, chantajes, inmoralidad, embebido en un espíritu persuadido de su destino heroico y mesiánico, heredado de su padre putativo “el comandante eterno”. ¡Qué peligro!

Carlos E. Aguilera A.
careduagui@yahoo.com
@_toquedediana
*Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP.122)
Aragua - Venezuela

ÁNGEL OROPEZA, LA VÍA MÁS RÁPIDA PARA EL CAMBIO POLÍTICO

Hay cosas que es necesario recordar con frecuencia, para evitar caer en errores de costosos resultados. Y una de ellas es que las crisis económicas, por sí solas, no tumban gobiernos. Para que esto último ocurra, se necesita la conjunción de dos elementos: que la población perciba de manera inequívoca que el gobierno –y nadie más– es responsable de sus desgracias, y que además identifique una opción política creíble y alternativa a la cual arrimar sus afectos y apoyos. 

El gobierno, conocedor de ambas cosas, ha preparado una estrategia que no tiene que ver para nada con la solución de la crisis sino con la asignación perceptual de responsabilidades sobre ella. Y la ha llamado pomposamente “Plan de emergencia económica nacional”. 

Esta iniciativa ya fue anunciada en el primer encadenamiento nacional de radio y televisión de Maduro. (Por cierto, no deja de ser lamentable que mientras en el resto del mundo las cadenas se usen solo para amarrar a algunos animales, aquí se usen para los venezolanos). En la práctica, la declaratoria de emergencia económica no significa otra cosa que mayores dificultades para todo el que no sea gobierno de acceder a recursos que por derecho les corresponden, a disponer de divisas preferenciales, a que les sean reconocidas y honradas deudas a personas y empresas, y para exculpar al madurocabellismo de cumplir con las obligaciones básicas que se derivan de su condición de “todavía gobierno”.

Pero el papel principal de esta nueva excusa, pariente cercana de aquella payasada llamada “la guerra económica”, es fundamentalmente perceptivo y comunicacional. El gobierno aspira con este nuevo invento a responsabilizar a la Asamblea Nacional del inminente y seguro agravamiento de la crisis, bien sea porque ella no comparta o se oponga a las “medidas” oficialistas para supuestamente enfrentarla, o porque no deje gobernar al Ejecutivo, que tiene que estar todo el tiempo defendiéndose de los “ataques conspirativos” de la oposición. Lo cierto es que el juego político del gobierno en los próximos meses será hacer creer que la oposición es responsable de las penurias de los venezolanos, y confiar en que ella puede perder su apoyo popular gracias precisamente al empeoramiento de la crisis económica.

Frente a esto, nuestros diputados de la MUD tienen entre sus retos más prioritarios y urgentes el modelar para el país el tipo de gobierno que en la práctica significaría el cambio. ¿Y cómo lograr eso sin las facilidades y funciones que no tiene, porque son exclusivas del Ejecutivo? Pues, inundando al gobierno y al país de propuestas y proyectos en materia económica y social, novedosas, atrevidas y eficientes, que sean verdaderas alternativas para darle poder al pueblo, para destrabar la economía, para reducir el sufrimiento diario de los venezolanos y para revertir la expropiación de los derechos y bienes de los ciudadanos hacia unos pocos privilegiados.

Mientras más sensatas y orientadas hacia la gente sean estas propuestas, más las rechazará el oficialismo gobernante, preso como está de sus intereses ideológicos y mafiosos, lo cual aumentará su desprestigio popular. Al negarse a aceptarlas, y mucho menos llevarlas a la práctica, quedarán más en evidencia como los únicos responsables de la tragedia cotidiana que padecen los venezolanos.

Si nuestros diputados evitan inteligentemente caer en el juego de desgastarse peleando con el madurocabellismo decadente, y se dedican –como lo hicieron en la inolvidable y exitosa campaña  electoral– a hablarle al país y a modelar frente a este el tipo de sociedad que propugna el modelo alternativo de la MUD, estaremos optando por la vía más rápida y más segura de lograr el tan ansiado y urgente cambio político a favor de los venezolanos más necesitados.

Angel Oropeza
oropeza@usb.ve
@angeloropeza182
Caracas  - Venezuela

CARLOS ALBERTO MONTANER: EL DÍA DE SOLTAR LOS PRISIONEROS

Henry Ramos Allup, el nuevo presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, ha comenzado su labor sin miedo

La prioridad clarísima de esa angustiada sociedad es aliviar sus graves problemas económicos

El mal gobierno ha diezmado la capacidad productiva del país

No pude evitar el déjà vu. Me lo recordó Eduardo Suárez, profesional del mundo de la imagen con un fino instinto para la noticia. La imagen de Hugo Chávez expulsada de la nueva Asamblea Nacional venezolana me trajo a la memoria los inolvidables episodios del fin del comunismo europeo, con las estatuas de Stalin rodando por el suelo en medio de una gloriosa polvareda.

De alguna manera, lo sucedido en Caracas es la continuación de aquellos eventos. No en vano los chavistas y sus compañeros de viaje se proclamaron los cultivadores del “socialismo del siglo XXI”, aunque con mucha menos violencia que los del XX, pero con el mismo nivel de incompetencia y acaso más corrupción. Era la mayor cantidad de clientelismo, colectivismo y desprecio por las formas de la democracia liberal que permitían estos tiempos posteriores al derribo del Muro de Berlín y el descrédito total de las supersticiones marxistas.

Ha hecho bien Henry Ramos Allup, el nuevo presidente de la AN, en comenzar su labor sin miedo. No solo tiene tras sí la razón, la Constitución y los dos tercios de los escaños parlamentarios. Según una encuesta de Datincorp, 81% de los venezolanos rechaza la convocatoria de Nicolás Maduro a desconocer las decisiones del nuevo parlamento.

La prioridad clarísima de esa angustiada sociedad es aliviar sus graves problemas económicos, pero esa operación de salvamento comienza por hacer respetar la voluntad popular, expresada en la designación de 112 diputados, ni uno menos, y poner en la calle al centenar de presos políticos injustamente encarcelados, encabezados por Leopoldo López y Antonio Ledezma. Lo anticipó hace muchos años Andrés Eloy Blanco, el poeta nacional venezolano: “Yo le sembré los luceros/ que en el corazón tenía/ y era bueno como el día/ de soltar los prisioneros”.

Lo ha advertido con toda urgencia Felipe González. Venezuela se dirige a una situación de crisis humanitaria. El mal gobierno ha diezmado la capacidad productiva del país, no hay suficiente comida, medicinas o dinero para importarlas, y el crédito internacional se ha terminado. Como Maduro continúa dialogando con los pajaritos, indiferente a la realidad, y como su nuevo ministro de Economía no sabe dónde tiene la mano derecha y acabará pulverizando los escombros, la única esperanza de rectificación son las medidas que pueda tomar la AN.

Esta insólita situación por la que pasa una de las naciones potencialmente más ricas del planeta se debe al guión populista por el que se ha regido el chavismo. La secuencia siempre es la misma. Primero, el gasto público desenfrenado, generado para reclutar a una legión de estómagos agradecidos, provoca una etapa de euforia económica, anormalmente prolongada en Venezuela por los altos precios del petróleo. En segundo lugar, se desata la inflación y el gobierno responde con controles de precios y emisión creciente de moneda, lo que empeora la crisis. La tercera etapa es el desbarajuste total: desabastecimiento, aumento exponencial de la pobreza y quiebra virtual del sistema. La cuarta, en la que deberían estar los venezolanos si Maduro no fuera tan ostensiblemente ignorante, es la del ajuste. Hay que sincerar los precios, recortar el gasto público y revitalizar el aparato productivo abriéndoles las puertas a los emprendedores e inversionistas nacionales y foráneos, lo que requiere respeto por la propiedad privada y un sistema judicial confiable.

El “socialismo del siglo XXI” surgió con los petrodólares de la Venezuela de Hugo Chávez, bajo la pérfida dirección de los Castro, y terminará con el hundimiento de ese mundillo artificial, disparatado y, sobre todo, incosteable. Afortunadamente, como sucedió con los países comunistas de Europa, el tránsito probablemente sea pacífico y por medio de elecciones que no podrán controlar. El que a urna mata, a urna muere.

Carlos Alberto Montaner
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner

Estados Unidos

TAMARA SUJÚ ROA, ¿POR QUÉ AMNISTÍA YA?, DESDE PRAGA CHEQUIA

Una de las cosas más dolorosas de mi exilio, ha sido dejar a algunos de los presos políticos a los que he conocido y de alguna forma defendido, presos, en las mazmorras de un régimen que no conoce la palabra `humanidad` y que goza alardeando de que no tiene presos políticos, sino políticos presos. Creo que la mayoría de los venezolanos desconocen el día a día de estas personas, de estos jóvenes, mujeres y hombres y como transcurre su tiempo en las cárceles del Estado. También creo que son muy poco los venezolanos que conocen las cárceles del país por dentro. El Helicoide, la Tumba, Ramo Verde, Uribana, el Rodeo I y II, la Cárcel de la PICA, la Cárcel de Yare II y III o la cárcel de El Dorado. Algunas son verdaderos depósitos de seres humanos, sin agua, sin letrinas, e incluso con techos de zinc, donde el calor multiplica la plaga y las enfermedades.

La diferencia entre preso común y preso político es un abismo, y lo esencial es que los presos políticos están presos por diferir y oponerse políticamente con sus palabras, acciones y objeciones al régimen imperante. El gobierno venezolano para castigarlos más, ha enviado a algunos a cárceles comunes, y ninguno de ellos ha cometido delito alguno.

Nuestros presos políticos duermen con un ojo abierto y otro cerrado. Así se duerme cuando temes por tu vida dentro de una cárcel. Algunos han debido aprender el lenguaje carcelario y adoptar las normas impuestas por los delincuentes para sobrevivir. Otros han tenido que adaptar su cuerpo y su espacio a una celda 2 x 3 y estar ahí las 24 horas del día sin tener contacto con otros presos o personas, sin tener libros que leer, esperando una requisa en cualquier momento para tratar de humillarlos y que le destrocen lo poco que tienen. Hay quienes todavía sienten los vestigios de las torturas sufridas, y quienes temen ser sometidos de nuevo a ellas y lo vuelvan a guindar por ejemplo de una cuerda por los brazos y le den palo por las piernas para quebrárselas. Hay presos políticos que han padecido Hepatitis B y C dentro de la cárcel por una epidemia de los reclusos, sin haber tenido atención medica oportuna ni seguimiento alguno de su actual estado de salud.

Uno de ellos tiene una mano fracturada desde hace meses a tal punto que se le está deformando irremediablemente, sin ser atendido por un traumatólogo y ser operado. Otro presenta una infección en la piel que le ha provocado más de 30 furúnculos llenos de pus que le producen fiebre constante y no ha sido atendido. Hay presos políticos que se han visto obligados a tomar agua de la poceta o a comer comida con gusanos. La desesperanza por los retardos procesales y audiencias diferidas están a flor de piel en nuestros muchachos, en estos héroes que pudieran ser los hijos de todos nosotros. El tiempo para ellos corre de manera diferente que para un adulto, porque los jóvenes siempre quieren montarse en el mundo y ganarle, y sus vida, sus ilusiones, están ahora detrás de unos barrotes, para acorralarles sus ideas. La situación de nuestros presos políticos es critica. Y el régimen es cruel, muy cruel. Ni los absolverá ni les dará Libertad Plena.

Pero todavía no he mencionado a la familia. A esas esposas, madres, padres, novias, hijos, que una o dos veces por semana tienen que ir a ver a su familiar injustamente encarcelado, a llevarles ropa limpia y comida, y hacer la cola en los penales. Someterse a la requisa, a ser desnudado para vejarlos a propósito, a que le metan la mano en la comida que con tanto cariño han preparado en su casa para ellos, a que sus pequeños hijos vean a su papá o mamá en ese sitio feo, insalubre, lleno de hombres uniformados y armados, es un trauma que nunca olvidaran. Pero peor que esto es recibir la llamada de una madre a la media noche, desesperada, para buscar consejo y consuelo, ante los temores de que a su hijo o hija le pase algo en el penal, porque los presos se levantaron, o porque les hicieron una requisa y los incomunicaron, o porque puede haber un “golpe” por la situación política existente y sus hijos son muy vulnerables en el lugar donde están. La tortura psicológica es constante, y la ansiedad eterna. Me pregunto cuantos venezolanos se interesaron en ellos en Navidad? Cuantos pensaron en esos jóvenes encerrados? Cuantos pensaron en los niños cuyo papá o mamá estaban presos porque el régimen así lo ha querido?

He visitado presos políticos desde el 2002. He sentido su angustia, su desesperanza, su ansiedad. He visto como familias se desintegran porque no aguantan todo lo que significa esta reclusión, he visto separaciones matrimoniales e incluso, intentos de suicidio, pero sobre todo, los he visto muy solos, con muy pocas demostraciones reales de solidaridad. Lo pero que puede pasarle a un preso político, es el olvido. Me pregunto cuantos venezolanos se acuerdan de Erasmo Bolívar, Héctor Rovain, Luis Molina, Arube Pérez o Marco Hurtado? O de Rolando, Otoniel y Juan Guevara? Los primeros están encarcelados desde el año 2002, son los Policías Metropolitanos presos por los hechos del 11 de Abril, que ya tienen 15 años encerrados en Ramo Verde. Y los Guevara están encarcelados desde el año 2004 en el Helicoide. Ellos han perdido más de una década de sus vidas encerrados, pidiendo justicia.

Como venezolana, exijo libertad para todos los presos políticos. La Amnistía propuesta por Foro Penal Venezolano es por Decreto Legislativo para la próxima Asamblea Nacional. Mientras no tengamos un sistema de justicia Independiente, con jueces y fiscales probos, apegados a la Ley, nuestros presos políticos no saldrán de esas cárceles. Por eso la Amnistía es un acto de simple humanidad. Y desear la Amnistía no es indigno, al contrario, es desear que los venezolanos presos y perseguidos del gobierno, vivan con dignidad.

He leído algunos escritos de respetables autores, diciendo prácticamente que pedir Amnistía es admitir que ha habido delitos. La Amnistía es la herramienta que nos da la Constitución para que miles de ciudadanos venezolanos, con acusaciones infames y vergonzosas, puedan salir de la cárcel o regresar al país. Ya habrá una “justicia” que se encargue de aclarar hechos y circunstancias y la historia de limpiar los nombres de los venezolanos acusados injustamente por estos 16 años del chavismo. Hoy, si yo tuviera que escribirle al mismo diablo para pedirle clemencia y libertad por Lorent Saleh, Gerardo Carrero, Gabriel Vallés, Araminta González, Leopoldo López, Laided Salazar, Ronny Navarro, Renzo Prieto, Efraín José Ortega, Juan Carlos Nieto, Vasco Da Costa o cualquier otro preso político, lo haría. Se que ninguno de ellos aceparía un Indulto presidencial, más si lo pidiera, tendría todo mi respeto. No soy yo la que está durmiendo en una pocilga insalubre, sin agua, con una letrina al lado para orinar, mientras vejan a mi familia afuera para dejarla entrar por pocas horas.

Por eso, mi primer escrito de este año 2016 es un grito de libertad para todos los presos políticos en Venezuela. ¡Amnistía ya !

Tamara Suju Roa
tamarasuju96@gmail.com
@TAMARA_SUJU

Praga - Chequia

CARLOS VILCHEZ NAVAMUEL, ¿ESTÁ VENEZUELA ANTE UNA CRISIS HUMANITARIA?

Si por la vista se saca el día, Venezuela va rumbo a una debacle si no ejecutan las medidas adecuadas rápidamente, debacle que provocará  una crisis económica, política y social a corto plazo sin precedentes.

Las razones son sencillas, el aumento de los inventarios a nivel mundial del petróleo, provocó la caída de los precios de este producto y la pésima gestión del gobierno chavista de los últimos 17 años que no ahorró en tiempos de vacas gordas como lo hicieron otros países y por el contrario dilapidó los millones de millones de petrodólares que recibió. 

Ya lo señaló el ministro de Petróleo y Minería y presidente de Pdvsa, Eulogio del Pino hace unas semanas, cuando dijo entre otras cosas “que teme que ocurra una “catástrofe” si los inventarios de crudo siguen creciendo, y advirtió que los bajos precios del petróleo han llevado a que se haya ocupado el 90 por ciento de la capacidad de almacenamiento mundial y que, de continuar la tendencia, se llegará al 100 por ciento en el primer trimestre de 2016. “Cuando eso pase, pudiéramos estar en puertas de una catástrofe”.
http://runrun.es/nacional/240968/ministro-de-petroleo-y-mineria-teme-catastrofe-por-actuales-precios-del-petroleo.html
  
Pablo López Hurtado y Andreina García Rein, autores de un artículo titulado: Cómo Venezuela llevó el ‘mejor negocio del mundo’ a la quiebra,  publicado en el sitio, El Español, explican que  “El presupuesto de la nación de 2015 se hizo bajo la premisa de que el barril de petróleo estaría por encima de los 60 dólares y durante ese año la cesta Pdvsa ha tenido un precio promedio anual 45,23$. Lo que se resume en un decrecimiento de 43,19 dólares respecto a 2014, cuando inició la caída de los precios de los combustibles fósiles.  Eulogio Del Pino, ministro de Petróleo y Minería y presidente de Pdvsa, la estatal petrolera Pdvsa, ha señalado que los bajos costos del petróleo “han incentivado enormemente la compra o el consumo de crudo para almacenar”, por lo que la capacidad de almacenaje a nivel mundial estaría en 90% y se estima que para el primer trimestre del año que viene llegue a 100%. A su juicio, los venezolanos pudieran estar “en puertas de una catástrofe”.

Añaden los autores del artículo un dato importante porque revelan el costo actual del barril del petróleo venezolano y nos dicen que “Con un costo de producción por barril que ronda los 22 dólares y la necesidad de cuantiosas inversiones para desarrollar y extraer petróleo de la Faja Petrolífera del Orinoco —una región al sur del país en la que se localizan yacimientos de crudo pesado y que ha sido repartida entre grandes empresas trasnacionales para su desarrollo—, Venezuela se queda sin ingresos para hacerle frente al déficit fiscal que atraviesa desde 2014”. http://www.noticiasaldiayalahora.co/como-venezuela-llevo-el-mejor-negocio-del-mundo-a-la-quiebra/

Los costos de la cesta venezolana al día 9 de enero de 2016 están en menos de $28 dólares y el costo de producir el barril de petróleo alcanzó $22 dólares por la mala gestión, el despilfarro,  la corrupción que existe en esa empresa  y  la falta de políticas de ahorro del gobierno en contraste con otros países como Noruega o Arabia saudita que sí lo hicieron,  el gobierno chavista aumentó los costos de producción a niveles insospechados al convertir a Pdvsa, una de las empresas más exitosas de Latinoamérica en el pasado, en una empresa que ahora no solo vende petróleo si no que vende y subsidia productos alimentarios y otros,  sin olvidarnos que los chavistas multiplicaron por dos la planilla del Estado en los últimos 17 años según un estudio de ODH en su reporte Análisis Venezuela que señala que para enero de 2015 (última cifra oficial disponible) el sector público contaba con 2.527.771 trabajadores. http://www.el-nacional.com/economia/Nomina-publica-crecio-gobierno-chavista_0_647935451.html

Como bien lo dijo recientemente Chúo Torrealba en una entrevista: "Está en marcha una crisis que puede acabar con el país",  y ante la pregunta  “¿Y qué debe hacer Venezuela para enfrentar ese panorama? Contestó: “Tenemos una situación muy dura, frente a la cual no cabe echarse a llorar. Venezuela tiene posibilidades de transformar esta crisis en una oportunidad muy importante para redefinir su proyecto como país y a Venezuela como “marca” en el mundo. Tenemos una renta que siendo menor que en otros años, es una renta muy importante que ya quisieran muchos otros países tener para motorizar proyectos de desarrollo. Además, tenemos apenas 30 millones de habitantes y un territorio lleno de recursos susceptibles de transformarse en riqueza si a eso se aplica trabajo y tecnología. Tenemos cómo resolver esto de manera creativa y eficiente, pero eso depende de dos cosas: 1) Que tengamos la capacidad de entender que estamos frente a un paradigma completamente nuevo. Son generaciones enteras de venezolanos que tienen una suerte de pecado original en el alma, aquel editorial de Uslar Pietri de que tenemos que sembrar el petróleo, y resulta que el petróleo no lo sembramos sino que lo rumbeamos. Pues bien, ahora resulta que ni siquiera te lo vas a poder rumbear porque hay un nuevo paradigma energético en el mundo; y 2) convocar al país, a todo el país, para la redefinición del proyecto nacional. Eso es vital hacerlo y quien puede hacerlo es el Gobierno, que es la expresión política del Estado”. http://losdatosdetriplep.blogspot.com/2016/01/chuo-torrealba-esta-en-marcha-una.html?spref=fb

Y es que en Venezuela la crisis no es solo política, económica o de de seguridad, el país suramericano está pronto a padecer una crisis nunca antes vista, tal y como lo señaló el español, Felipe González, en su artículo titulado: LA DESTRUCCIÓN DE VENEZUELA  hace solo unos días en el periódico El País,  cuando dijo “Venezuela está ante una crisis humanitaria grave, que exigirá ayuda internacional rápida”.

http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/2016/01/felipe-gonzalez-marquez-la-destruccion.html

Carlos Vilchez Navamuel
carlosvilcheznavamuel@gmail.com
@carlosvilchezn 
http://www.carlosvilcheznavamuel.com/
Costa Rica

DEMETRIO BOERSNER, DEMOCRACIA SOCIAL EN ASCENSO, FUENTE ESPACIOABIERTO44.BLOGSPOT.CO. POLÍTICA INTERNACIONAL

En las relaciones internacionales, el juego estratégico de los Estados es evidente a primera vista, pero detrás de él se mueven fuerzas económicas, sociales y culturales influyentes, que trascienden las fronteras de cualquier país. Frente a la alianza transnacional de los grandes negocios, los trabajadores del mundo se esfuerzan por hacer contrapeso a través de su propia coalición.

De 1850 en adelante, el Occidente –y a partir de 1917 el mundo entero- tuvo conciencia de que había nacido un nuevo actor de creciente importancia entre bastidores de la política internacional. La coalición global del capital privado se vio enfrentada a un ascendente movimiento obrero internacional, generador no sólo de reivindicaciones materiales sino de nuevas maneras de concebir la convivencia humana y el porvenir de la humanidad.

Durante largo tiempo, estos impulsos internacionales hacia una democracia más igualitaria y de mayor justicia social quedaron frustradas y, en cierta medida, pervertidas. La opción rusa por un ensayo socialista demasiado centralista y autoritario, si bien tuvo vasta acogida y difusión internacional, y ganó méritos en la defensa de la humanidad contra la agresión fascista, terminó desacreditada por su desviación hacia la tiranía de una nueva clase burocrática explotadora. La alternativa socialdemócrata occidental, aunque es la que más se ajusta a un ideal de socialismo democrático y humanista y en ciertos países avanzados dio buenos frutos, es criticada por pueblos impacientes por su “prudencia” a veces excesiva. El tercer tipo de socialismo existente –el de países ex coloniales y en vías de desarrollo- ha dado resultados positivos en casos en que se aproximó al modelo socialdemócrata y, en cambio, cae en abominables extremos de tiranía y de corrupción cuando adopta el modelo “populista” de subordinación a un caudillo despótico y a una neo burguesía burocrática y militar.

Otra frecuente tara de los socialismos existentes ha sido su subordinación a nacionalismos excluyentes y divisionistas. Aunque los pensadores clásicos del socialismo definieron bien la relación entre el nacionalismo y el socialismo (aquel puede ser progresista, pero debe subordinarse a las exigencias de la lucha social), en el siglo XX la corriente comunista se subordinó servilmente a social-imperialismos nacionales (ruso, chino o cubano). Asimismo muchos socialistas del mundo confundieron el fenómeno del imperialismo con el país que circunstancialmente lo ejerce, y cayeron en un anti-norteamericanismo chovinista y cretino que les impide ver la potencialidad progresista futura del pueblo estadounidense para el movimiento hacia la democracia social.

Creemos que ha llegado un momento en el cual el movimiento internacional de los demócratas sociales –basado en trabajadores organizados y otros movimientos sociales en lucha por un orden de mayor libertad y justicia- está cayendo en cuenta de sus errores y entiende que debe erradicar las ilusiones autoritarias y las desviaciones divisionistas y chovinistas en su seno. El ejercicio cabal de la democracia a todos los niveles, y la eliminación de fórmulas autoritarias o personalistas en su seno, es la condición más esencial para que renazca con fuerza el movimiento internacional de la gente común en búsqueda de una sociedad más libre y justa.

El importante avance que ha dado el pueblo venezolano, por las elecciones del 6 de diciembre, sin duda constituye un aporte valioso en esa dirección. Después de que durante décadas la oposición democrática era despreciada como supuestamente “reaccionaria” y “derechista”, hemos triunfado por los votos de la inmensa mayoría popular del país. ¡Y resulta que de los 112 diputados de oposición electos, 57 pertenecen a partidos miembros de la Internacional Socialista!

Nota: Este fue el último artículo enviado por el profesor Demetrio Boersner, para ser publicado en el blog de Espacio Abierto.

http://espacioabierto44.blogspot.co.id/2016/01/

ANGELICA MORA, LOS SANTOS ESTÁN SORDOS PARA MADURO, DESDE NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS

Nicolás Maduro se siente atrapado y recurre con mayor fuerza a lo único que le va quedando, la santería, pero parece que los santos no le están escuchando.

Al Presidente parece que le queda poco tiempo en el gobierno de Venezuela.
Aislado física y espiritualmente en Miraflores, lleva a cabo una lucha inútil contra el destino. Tiene a sus antiguos seguidores huyéndole como la peste, porque no quieren estar con él para el hundimiento total del gobierno, luego de los resultados electorales del 6 de diciembre.
En lo espiritual, Maduro no cuenta con ningún respaldo desde lo alto y divino, y hasta la inspiración del pajarito Chávez ha desaparecido de los salones y pasillos del Palacio de gobierno. Al sucesor de Hugo Chávez las calamidades le están cayendo como esas lluvias tropicales a que están acostumbrados los caribeños.
Nube negra
Con la detención de sus sobrinos y la fuga del ex fiscal venezolano Franklin Nieves, quien huyó de Venezuela en noviembre pasado a Estados Unidos –donde denunció el montaje de pruebas falsas en el juicio contra el líder opositor Leopoldo López–, a Maduro le llueve sobre mojado.
La nube negra comenzó a espesarse hace cuatro años, cuando murió su líder espiritual, el indio Sathya Sai Baba, a quien había visitado en 2005 cuando era vicepresidente.
En aquella ocasión, Maduro, quien era además presidente de la Asamblea Nacional, acudió en compañía de su compañera Cilia Flores –que todavía no era su esposa y ostentaba el cargo de Procuradora General– y de su hijo de un matrimonio anterior. El viaje se hizo por recomendación de Hugo Chávez junto a un séquito de varias personas y todos se alojaron en la residencia VIP del Centro Sai Baba.
Cuando el gurú indio falleció en 2011, el Parlamento de Venezuela emitió una declaración de duelo nacional.
El misterio de la muerte de Chávez
Maduro recibió un duro golpe con la muerte de su mentor Hugo Chávez. Aunque se trató de extender una cortina de humo sobre ese fallecimiento, se estima que el deceso se produjo en La Habana en diciembre de 2012, cuatro meses antes de la fecha oficial dada por los gobiernos de Cuba y Venezuela.
El comunicado era falso y decía que la muerte del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, se había producido “a las 16:40 hora local del martes 5 de marzo de 2013 en el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo de la ciudad de Caracas, sitio en el cual se encontraba recibiendo tratamiento médico para poder aliviar una infección respiratoria contraída durante la última intervención quirúrgica que se le practicó para combatir un cáncer que lo aquejaba, tras estar casi tres meses internado en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas, CIMEQ de La Habana, Cuba”.
Maduro Santón
Maduro heredó las aves de corral de Chávez, quien era tremendamente supersticioso y se rodeaba de talismanes y artefactos de santería que conoció directamente en su viaje a Cuba en 1994. Allí habría tomado contacto con logias rituales nacionales y santeros paleros.
Se comenta en toda Venezuela que en Miraflores se mataban, y se siguen sacrificando hoy en día, animales para el culto.
El sacerdote católico José Palmar decía que Hugo Chávez viajaba a Cuba a reunirse con Fidel Castro y para recibir ayuda de la santería.
Palmar señalaba: “Doy palabra cierta, Chávez ha personificado el mal en este país. Una madrugada bajé a Miraflores con la ayuda del que era Jefe de la Casa Militar de la época y vi para mi horror todos aquellos santeros cubanos con gallinas, con templos de sacrificios, con sangre de cualquier animal y un hedor incomparable”.
El sacerdote debe saber lo que habla, porque él es un religioso que pertenecía a las filas oficialistas y luego se declaró disidente.
Las debilidades de Chávez por la brujería tuvieron un largo trayecto.
Desde su llegada al poder en 1998, sus seguidores aseguraron que Chávez estaba “coronado por sus santos” y muchos daban fe de las relaciones que éste había establecido en Cuba con logias de santeros y de paleros.
Por aquella época, muchos periodistas hicimos caso omiso a esos comentarios por ilógicos e irracionales. Siempre fue su gente la que informaba –muchas veces con orgullo– que Chávez creía y practicaba paralelamente la santería y la religión Palo Mayombe, y que sus frecuentes viajes a Cuba, además de representar una oportunidad para establecer alianzas y acuerdos con Fidel Castro, eran para hacerse ver por babalawos, quienes “hipotéticamente” lo mantendrían “seguro” en su cargo e intacto de las garras de sus enemigos.
Cuando ya ejercía la presidencia, llovían rumores que aseguraban que Chávez tenía un brujo personal, en quien confiaba sus más íntimos secretos.
Manía por las exhumaciones
La manía de andar desenterrando muertos, además de Simón Bolívar, no era nueva en Chávez.
Una de las primeras gestiones que hizo como presidente, en 1999, fue repatriar los huesos del presidente que le dio mayor civilidad y modernidad a la Venezuela del siglo XIX, el general Antonio Guzmán Blanco. Con motivo del centenario de su muerte, el gobierno de Hugo Chávez hizo que se trasladaran, en vuelo comercial desde París a Caracas, los restos del llamado “Ilustre Americano”, cuyo cuerpo estuvo enterrado en un cementerio de la capital francesa desde 1899.
Luego procedió a buscar los restos de Manuelita Sáez, la amante del Libertador, para colocarlos junto a Bolívar en el Panteón. Dichos restos vinieron acompañados de tierra de cementerio, sin que ello ameritara alguna explicación.
Posteriormente, procedió a encargar a científicos genéticos, la búsqueda de los huesos del precursor de la independencia latinoamericana, Generalísimo Francisco de Miranda, para lo cual mandó a desenterrar al hijo de este prócer en Londres, Leandro Miranda Andrews.
Luego le tocó la exhumación de Simón Bolívar, que la hizo ante las cámaras de TV.
Después Chávez anunció que iba a desenterrar a la hermana del Libertador, Antonieta Bolívar, y posiblemente al mariscal Antonio José de Sucre, pero su enfermedad lo obligó a posponer estos proyectos.
Existía también el fanatismo de Chávez por las logias religiosas, especialmente la conocida como Palo Mayombe.
Recuerdo que para el año 2002 hubo llamados de varios residentes de la parroquia del 23 de enero, (cercana al palacio Presidencial de Miraflores), que advertían que en el patio del palacio había un león muerto o dormido.
Nunca fue posible verificar tales denuncias, pero sí existieron testimonios de varios vecinos del palacio que relataban exactamente lo mismo. Varios días después, hubo insistentes rumores que aseguraban que Chávez había practicado un ritual de magia negra, que suponía el sacrificio de una bestia, para salvarse de la crisis desatada luego de la marcha opositora del 11 de abril de 2002 en Caracas.
Maduro y el futuro
Todo ese fanatismo por la santería la heredó Maduro de Hugo Chávez y aseguran fuentes en Miraflores, que piden el anonimato, que la sigue practicando hasta estos días de crisis general en el chavismo.
Pero por las señales que salen del gobierno venezolano, los santos no le están respondiendo.
Angelica Mora
angelicamorabeals@yahoo.com
@copihueblanco
Estados Unidos

JOSE RAFAEL LOPEZ-PADRINO, GATOPARDISMO E IGNORANCIA FACHOBOLIVARIANA

La ya anunciada renovación ministerial por parte del monárquico Maduro ha resultado una bofetada a la expectativas de rectificación generada en amplios sectores de la población, incluyendo las bases populares del chavismo. La respuesta a la profunda crisis económica que afecta al país ha sido el aumento de la burocracia (nuevos ministerios), la ratificación de algunos de sus amanuenses y una “renovación gatopardiana” del área económica. Se trata de cambios cosméticos, ya que el iletrado Maduro lejos de aplicar los correctivos económicos necesarios, muchos de ellos propuestos por sus propios partidarios, se aferra desesperadamente a la narrativa de la guerra económica, de la agresión imperialista, de la falta de controles, etc. Maduro y su mafia cívico-militar reivindican la paradoja expresada por Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957) "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie". La mejor prueba de ello es que el necrófilo de Miraflores ha reciclado algunas de viejas fichas y ha nombrado a funcionarios convencidos de que el problema no es el modelo, el cual ha fracasado estrepitosamente, sino que los controles no han sido aplicados de la forma correcta.

Es evidente que al lerdo de Maduro y su mafia narcobolivariana no le interesa resolver los graves problemas que carcomen a la sociedad venezolana: desabastecimiento, alza desmedida de precios, inseguridad personal, precarización laboral, violación de los derechos humanos, etc. Solo les interesa conservar el modelo autoritario, represivo y capitalista a cualquier precio, aunque tengan que ceder más espacio al Estamento Militar, cada vez mas ávido por los negocios que hacen a expensas del Estado.

Entre el selecto grupo de “bates quebrados” hoy convertidos en Ministros del régimen de Maduro cabe destacar a Luis Salas (Ministro de Economía Productiva), sociólogo graduado en la Universidad Central de Venezuela. Salas viene de coordinar el Congreso Económico del Pensamiento Socialista y se desempeñaba como docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela institución educativa caracterizada por un pobrísimo nivel académico y una mediocridad intelectual supina. Se le considera como un defensor a ultranza de la tesis de la guerra económica como causa fundamental de las dificultades que vive el país, férreo partidario de los controles de precios, y del control de cambio, medida esta última que ha beneficiado a los ricos, tanto de la cuarta, como de la quinta, perjudicando a los pobres en general. Además representa un verdadero caballero templario en la defensa del capitalismo de Estado maquillado con el nombre del Estado socialista.

Este “prominente intelectual bolivariano” considera que la escasez alimentaria no se debe a la ineficiencia congénita de las empresas estatales del falaz socialismo bolivariano, ni a las barbaridades implementadas con el fallecido eterno que acabaron con la agricultura y destruyeron las bases productivas del país, sino a la guerra económica de los apátridas empresarios nacionales y del imperio. Igualmente, el futuro Premio Nobel de economía afirma que la inflación obedece exclusivamente a la tasa de ganancia de las empresas: “Es una operación de transferencia de los ingresos y de la riqueza social desde un(os) sector(res) de la población hacia otro(s) por la vía del aumento de los precios. En lo fundamental, esta transferencia se produce desde los asalariados hacia los empresarios, pero también desde una fracción del empresariado hacia otra fracción de los mismos”. Este “notable intelectual bolivariano” en nombre del fachochavismo desecha y desprecia el análisis marxista sobre este tema. Marx señalaba que la dinámica fundamental de la variación de precios -entiéndase inflación y deflación-, está determinada por la relación entre oferta y demanda en el mercado. Ignora el bucanero Salas que la escasez de alimentos y medicinas no son el producto de la guerra económica o del bloqueo del imperio, sino de la destrucción del aparato productivo nacional y de las dificultades para importar lo que no se produce en el país. Que el factor principal que hace subir los precios es el comportamiento de la parte compradora (ante una situación de escasez), y no de la parte vendedora y que por ende todo intento por resolver el problema inflacionario mediante la regulación policial o la fiscalización compulsiva está condenada al fracaso. Igualmente, el filibustero Salas se equivoca al afirmar que la inflación que agobia el bolsillo de los venezolanos es producto de las manipulaciones fraudulentas del mercado por parte de los empresarios, cuando en realidad es culpa de la persistencia de un modelo económico injusto y atrasado, que todavía en muchas áreas de la producción no llega ni siquiera a capitalista, aunado a la incapacidad de una clase política en funciones de gobierno de realizar las transformaciones económicas necesarias. El arcaísmo, ignorancia y primitivismo intelectual de Salas hiela la sangre de cualquier mortal y pronostica una agudización de los problemas económicos del país.

La incoherencia conceptual o obscurantismo de los nuevos ministros vinculados al área económica es por demás evidente y obviamente no presagia buenos tiempos para la ya maltrecha economía nacional. Sus designaciones constituyen un verdadero batiburrillo de derrotados del 6D (Jesús Farías, en Comercio Exterior e Inversión Internacional), militares fracasados y analfabetos en la materia (Wilmar Castro Soteldo en Producción Agrícola y Tierras, y Ángel Belisario en Pesca y Acuicultura), figuras connotadas de la boliburguesia (Miguel Pérez Abad, en Industria y Comercio), reciclados de la administración pública (Rodolfo Medina en Banca y Finanzas), y de representantes del primitivismo económico fachobolivariano (Enma Ortega responsable de la novedosa cartera de Agricultura Urbana, entiendáse del conuco familiar y de los gallineros verticales).

El nuevo tren ministerial designado por Maduro nos retrotrae a la narrativa de Don Fabrizio Corbera, Príncipe de Salina: cambiar todo para que nada cambie(Giuseppe Tomasi di Lampedusa). Sus designaciones no traspasan los limites de un nuevo show del bufón de Miraflores en su afán por despertar nuevas esperanzas entre sus seguidores y minimizar el impacto de la colosal derrota del 6D.

El régimen sigue apostando a su modelo capitalista de Estado hegemónico que ha conllevado al colapso de la economía nacional, a una alta inflación y a un crónico problema de escasez y desabastecimiento. Se presagian tiempos de mayores dificultades en lo económico y lo político.

Jose R. Lopez Padrino.
reln26@gmail.com
@lopez2610

Estados Unidos

NELSON ACOSTA ESPINOZA, LA TOZUDEZ DEL OFICIALISMO

Como era de esperarse, el año se inició con turbulencias de naturaleza política. Al oficialismo le cuesta asimilar la derrota electoral sufrida en las pasadas elecciones parlamentarias. No logran articular, en forma apropiada, una conducta política a la altura de un parlamento, ahora sí, de talante democrático. Hasta el momento han exhibido, en el debate parlamentario,  respuestas cónsonas con su naturaleza autoritaria.

En esta semana, este espíritu de confrontación llego a su altura máxima. El diputado Diosdado Cabello rechazó que la mayoría parlamentaria haya juramentado a tres diputados del estado Amazonas, cuya investidura el Tribunal Supremo de Justicia había suspendido cautelarmente. Insistió,  que la Asamblea Nacional, tras esta decisión “no tiene legitimidad de ningún tipo”. La consecuencia de una afirmación de esa naturaleza es obvia: se intenta estimular artificiosamente una confrontación entre los dos poderes fundamentales de la democracia del país: Asamblea Nacional vs. Ejecutivo.

Esta provocación se produce en el marco de una situación económica de extrema gravedad. El año 2015 cerró mostrando los peores indicadores económicos de nuestra historia reciente. La inflación alcanzó niveles nunca antes experimentados y la escasez se ha profundizado al punto de comenzar a configurar un escenario de naturaleza humanitaria. Por otro lado, la actividad económica descendió por la baja productividad y la caída del consumo de la población. Con estos antecedentes este año promete ser aun peor ante las decisiones del gobierno de no tomar medidas para superar esta crisis.

La reciente designación del sociólogo Luis Salas Rodríguez como Ministro de Economía Productiva quien tendrá la responsabilidad de coordinar el gabinete económico, revela la negativa del gobierno de introducir cambios en su estrategia económica. Antes por el contrario, el nuevo ministro es un ferviente partidario de la tesis de la “guerra económica” como causante de los problemas que confrontan los venezolanos. Para este ministro carece de sentido “seguir hablando de inflación y escasez cuando de lo que estamos hablando es de especulación, usura y acaparamientos”.

Bien, entre la postura política  asumida por Diosdado Cabello y la tomada, en el ámbito económico por este ministro de economía, no queda mucho espacio para el entendimiento y la necesaria reconciliación entre los venezolanos. Pareciera que el sector “duro” del oficialismo apuesta  por la confrontación.

Sin embargo, la dirección política de la oposición debe insistir en la construcción de espacios para la coincidencia con sectores moderados del oficialismo. Estos grupos existen y demandas fórmulas de entendimiento. La base electoral que dio el triunfo a la Mesa de la Unidad aspira conductas de esta naturaleza. La profundidad de la crisis demanda imperativamente la formulación de políticas de este corte. Desde luego, con firmeza y sin vacilaciones.

Esta debería ser la conducta política que deberá exhibir la MUD para poder enfrentar con éxito las confrontaciones que se avecinan.

Un articulista recordaba recientemente que los primeros meses del año, históricamente han sido escenarios de tormentas políticas. Mezcla de “resaca económica con rompimientos de naturaleza política”. El siglo pasado se caracterizó, entre otras cosas, por las convulsiones políticas que se sucedieron en esos meses. Recordemos, el programa de febrero del General Eleazar López Contreras; los trágicos sucesos de los años 1989 y 1992.

En fin, estamos ante la presencia de una mezcla explosiva: tozudez del oficialismo y  grave situación social y económica: Se está  arribando al fin de este ciclo del socialismo del siglo XXI. Esperamos que la  inteligencia política que ha mostrado la MUD se prolongue en el tiempo y su dirección política haga gala de ella para sortear con éxito esta grave situación que confronta la población del país.

Hoy más que nunca, la política es así.

Nelson Acosta Espinoza
acostnelson@gmail.com
@nelsonacosta64

Carabobo - Venezuela

VLADIMIR VILLEGAS, EL PRESIDENTE Y GLOBOVISIÓN

En días recientes el presidente Nicolás Maduro hizo serias advertencias a Globovisión y Televen, aparentemente por la cobertura que estos canales de televisión han venido dando a los acontecimientos políticos del país, principalmente sobre la juramentación de la nueva Asamblea Nacional y hechos sucesivos. Como ancla de Globovisión y periodista con unos cuantos lustros en el ejercicio de la profesión, me gustaría hacer algunos comentarios al respecto.

El presidente, como cualquier ciudadano, está en su pleno derecho de manifestar sus opiniones con respecto a la línea editorial de un medio, cuestionar su cobertura e incluso su manera de jerarquizar la información. Pero como no se trata de cualquier ciudadano sino del jefe del Estado, sus palabras tienen un peso que él debe ser el primero en ponderar. El tono y el contenido de lo dicho son referentes para todos nosotros. En lo personal, entiendo que de sus palabras se desprendieron advertencias que perfectamente pueden derivar en una clara amenaza, sobre todo a un medio como Globovisión que hasta los momentos no ha sido notificado de la renovación de su concesión.

Como lo dije en días recientes en mi programa Vladimir a la 1, he sido testigo del esfuerzo que el canal ha hecho durante estos tres años por promover el equilibrio y la diversidad, y por establecer una clara diferencia entre lo que es información y opinión. Los hechos son los hechos, la opinión es libre. Hemos querido actuar apegados a esa máxima del periodismo, y pese a las fallas, omisiones o pifias que seguramente existen, creo que nos hemos acercado a ese cometido. No está en la intención del canal convertirse en un adversario ni del gobierno ni de nadie, y mucho menos ocupar el lugar que le corresponde a la información. Eso de periodistas o medios que pretendan “robar cámara” es una práctica absolutamente perniciosa.

Por otra parte, considero más que un error un despropósito siquiera insinuar que en la Globovisión de hoy existe el deseo de emular el comportamiento que buena parte de los medios privados asumieron antes, durante y después del 11 de abril de 2002. Tanto Maduro como el país saben el rol que modestamente jugué durante esos días. Jamás acompañaría una conducta similar a esa, y en Globovisión tampoco hay cabida a semejante locura. Lo que se ha hecho desde el canal ha sido promover el diálogo, la paz y el ejercicio responsable del periodismo. ¿Cómo no reflejar entonces los cambios que se producen en Venezuela? La realidad que estamos mostrando es la que existe, no otra.

Y dado que en el propio chavismo se abre un debate sobre la política comunicacional, es oportuno que se detengan a analizar si la orientación de los medios públicos ha sido o no uno de los factores que contribuyó a la derrota del pasado 6 de diciembre. Eso seguramente es mucho más productivo que atribuir a Globovisión una intencionalidad malsana. ¿Son esos medios públicos ayunos de información sobre la realidad, alejados de los problemas y necesidades reales de la población, incluso la chavista, los que van a contribuir a una efectiva rectificación como la que el propio presidente ha anunciado?

Parte de una rectificación de la política comunicacional debería ser que el jefe del Estado sustituya la “diplomacia de micrófonos” con los medios privados por un diálogo franco, directo y todo lo crudo que Maduro quiera. Dejar de lado las suposiciones sobre presuntas segundas intenciones y comenzar con los medios y los periodistas una nueva manera de relacionarse con el país. Creo de corazón que lo necesita, si quiere incluso intentar con éxito reconquistar a los decepcionados y descontentos que dejaron de acompañar a su partido y a su gobierno.

El tiempo y la realidad me han mostrado que un periodismo crítico, diverso, dinámico y plural es mucho más afín a los propósitos plasmados en la Constitución de 1999, de la cual no solo soy firmante sino también doliente,  que una pretendida hegemonía comunicacional hecha a la medida de las susceptibilidades del poder.

Le tiendo la mano para ese debate a quien esté dispuesto, siempre sobre la base de las ideas y del respeto al criterio ajeno. Bastante falta que hace.

Vladimir Villegas
vvillegas45@gmail.com
@Vladimirala1_gb

Caracas – Venezuela