martes, 3 de noviembre de 2015

FREDY RINCÓN, EDITORIAL, LA GRAN UNIDAD

Ya no hay tiempo para cambiar la tendencia electoral de cara a las elecciones parlamentarias. Una avalancha de votos contra del madurocabellismo luce indetenible.

A la cúpula podrida no le están funcionando sus mentiras, triquiñuelas y amenazas. Estas últimas cada vez más osadas. La embestida contra Lorenzo Mendoza subió los decibeles de la temeridad y la intimidación, pero no logró los resultados esperados. Por el contrario, tan estrambótica operación electorera lo que consiguió fue un masivo rechazo. Hasta el más desprevenido de los ciudadanos detectó que detrás de esta miserable jugarreta, lo que se esconde es la intención de frenear la estampida de oficialistas que abandonan la nave que se hunde y se suman a la nueva mayoría.

Por donde quiera que uno pasa se siente el malestar creciente. En la calle, en los cuarteles, en las plazas, en las oficinas públicas, en los “mercales”, en los CDI y en los hospitales, en fin, en toda la geografía nacional, se oye el airado reclamo de un país que ha sido sometido al mayor escarnio del que tengamos conocimiento en nuestra historia.

La gente sabe que estos malhechores dilapidaron, malversaron y robaron más de dos billones de dólares en los últimos 16 años. Hoy estamos en bancarrota y arruinados.

Una nueva correlación de fuerzas se forjó al calor de este descalabro. Venciendo la crispación y la polarización inducida, nos hemos encontrado los que ayer defendían las políticas oficiales con los que siempre las hemos criticado.

Hoy es un bloque mayoritario unido por el deseo de cambio. Firmes en la convicción de votar por los candidatos de la Unidad. Pero es preciso seguir trabajando en armonía con el descontento oficialista para alcanzar la mayoría calificada en la Asamblea Nacional. Lograr este objetivo pasa por robustecer la unión con los decepcionados, con quienes dieron su apoyo al proceso y hoy se sienten engañados, con quienes golpeados por la situación de crisis dieron el paso definitivo de romper con Maduro y sumarse al torrente de electores que cantaremos victoria el próximo 6 de diciembre.

Y como dijo Mauricio Macri ayer domingo en la noche "Salgamos a la calle con la grandeza de saber escuchar a los que piensan distinto"

Buenos días. La fuerza es la unión de todos. A votar el #6D

Fredy Rincón Noriega
fredyrinconn@hotmail.com
@ferinconccs

Miranda – Venezuela

CARICATURAS DEL martes, 03 de noviembre de 2015 EL REPUBLICANO LIBERAL, DIARIO DE OPINION, RAFAEL RIOS Y/O EDUARDO SANTOS, HUMOR, DEL DÍA, FORMA ESPECIAL DE OPINAR, RECOPILACION, MAS RECIENTES, VENEZUELA,











Rafael Rios
rariga2@gmail.com

Eduardo Santos
eduardosantos211@gmail.com

@edsantos211
@rariga


NOEL ÁLVAREZ, CARTA AL NIÑO JESÚS

Querido Niño Jesús: se que aun faltan días para las navidades pero quise anticiparme a escribirte esta carta previendo que en las próximas semanas estarás muy ocupado atendiendo las peticiones de todos los niños del mundo, quienes por su condición, tienen prioridad de atención y cumplimiento de sus solicitudes.

No recurro a ti en esta oportunidad para solicitar favores personales o familiares, porque afortunadamente, hasta ahora, todo lo que he pedido, me ha sido concedido. La solicitud de ayuda es a nombre de nuestro país que como tú sabes es: Venezuela. Me gustaría que orientes a quienes lo dirigen o aspiran dirigirlo, sobre varios temas ¿Crees que nos puedas echar una manito en ese delicado asunto? ¿Podrás iluminar al liderazgo político a fin de que internalicen  que el principal fin de la política es lograr hacer feliz al ciudadano? cuentales que todo aquello que no tenga ese propósito, podrá ser cualquier cosa, pero  nunca deberá ser considerado como política.

Te pido que ilumines a  nuestros gobernantes para que terminen de aceptar de una vez por todas que nuestro país esta al borde del abismo y que en lugar de agredir e insultar a quienes piensan diferente, deben solicitar el concurso de todos los actores para el manejo de esta crisis, porque si bien es cierto que el problema lo generaron unos pocos, hoy,  la metástasis se ha regado por el cuerpo de 30 millones de venezolanos.

Por favor, confírmales a los dirigentes opositores que están a punto de pasar a ser mayoría electoral en el país. Aclárales que el tiempo de sequía electoral ha concluido y esperamos que el largo destierro los haya vacunado contra los errores del pasado: El sectarismo, el clientelismo y el nepotismo. Todos estos “ismos” deben comenzar a jugar su tiempo de descuento a partir de este momento.

Ah! Se me olvidaba pedirte que te des una pasadita por el lado de los ciudadanos para recordarles que tal condición solo se alcanza, cuando se reconoce que tenemos y hacemos valer nuestros derechos, pero a la vez, acatamos y cumplimos nuestros deberes. Si, ya se lo que estas pensando ¿por qué pide que cante quien tiene buena voz? Pues a decir verdad, lo he intentado muchas veces sin tener éxito. Por eso recurro a tan competente autoridad, quien además, esta libre de sospechas sobre parcialidad alguna.

La inflación y escasez también deben haberte afectado, por eso, no quiero pedirte que nos traigas un regalo navideño, en su lugar quiero pedirte que te lleves... a partir del 6D, todo lo que nos ha fracturado como hermanos: el odio, el miedo, el chantaje, la corrupción y la injusticia.

Noel Alvarez
noelalvarez14@gmail.com
“Gente” Generación Independiente
@alvareznv
@beanavas

Caracas - Venezuela

ALFREDO CORONIL, EL 18 DE OCTUBRE DE 1945

A 70 años de la jornada cívico-militar que echó por tierra al gobierno del general Isaías Medina Angarita, esta sigue siendo una materia ampliamente polémica, por varios motivos, entre ellos la incapacidad, al parecer insalvable, de Acción Democrática para crear conciencia histórica de las razones y la justificación de sus actos, -ya Pérez Jiménez se encuentra en olor de santidad- que va pareja con la capacidad publicitaria de los deudos del neo-gomecismo que han querido hacer del General López Contreras el padre de la democracia y de Medina una figura digna de los altares, un seráfico San Martin de Porres como dijera con humor Ibsen Martijnez  –en una obra de teatro- que fue injusta y cruelmente echado del poder.

Tan buena ha sido esa publicidad neo-gomecista, que los nuevos dirigentes adecos, huérfanos de formación ideológica y ágrafos como los llamaba el propio Betancourt, esconden, con pudor de doncellas de novela victoriana, esa fecha “ominosa”, en lugar de hacer de ella una efemérides partidista que debía celebrarse a lo largo y ancho del país. Con orgullo legitimo, ya que, como le dijera el legendario guerrillero antigomecista, Doctor y General, Roberto Vargas a Betancourt, al pasar este por Ortiz en su primera gira administrativa como Presidente de la Junta Revolucionaria de Gobierno, al responderle a RB quien le había dicho “Doctor Vargas, siempre lo admiré, desde mi infancia. Ud. fue uno que supo
 arriesgarlo todo en la lucha contra el despotismo” , le respondió tajantemente el viejo caudillo: “Yo lo felicito  a Ud.  y comparta esa felicitación con sus compañeros de la Junta Revolucionaria de Gobierno. El 18 de octubre de 1945, fue el día en que realmente murió Juan Vicente Gómez”.

Desde luego sería simplista, poco serio, achacar la confusión sobre la trascendencia y el valor de dicho acontecimiento histórico, solo a la incapacidad o negligencia comunicacional de unos y a las habilidades los desplazados del poder en esa fecha, son esos juicios a la ligera tan propios dentro de ignorancia generalizada de nuestra historia contemporánea.

Las opuestas interpretaciones, empiezan por la disputa semántica de que si debemos llamarlo “revolución” o simplemente “golpe”. Fue ambas cosas. Un golpe que por los cambios que engendró se convirtió en una revolución. El propio  Betancourt nunca se llamó a engaño, sobre las consecuencias negativas de que el derrocamiento mismo no ocurriera dentro del marco de una insurrección  de vasto alcance: “El gobierno de facto nació de un golpe de Estado típico y no de una bravía insurgencia popular. Lo que tenía de negativo tal circunstancia no necesita ser subrayado.”

 La verdad, es que el régimen tenía ya diez años sobreviviéndose, milagro de longevidad política, tras la habilidad política de López Contreras, en una transición muy difícil y los afeites liberales y el maquillaje democrático, tras la real bonhomía de Medina, de sus buenas intenciones, que no se las escatimamos, seguía en esencia la patriarcal y autocrática figura del general Juan Vicente Gómez, orientando desde donde estuviese, que no son sino conjeturas los valores del “más allá” a los albaceas de su verdadera herencia: Venezuela.

 Pero el patrimonio no eran solo los trescientos millones de bolívares confiscados, ni el millón de kilómetros cuadrados, gobernados como hacienda personal, era también un grupo de unos cuatro millones de venezolanos, hastiados de estar marginados de todo poder de decisión, hartos de su condición de semovientes a los cuales López y Medina habían tirado algunas migajas –siempre irrisorias-  de sus derechos constitucionales, a manera de distracción, mientras continuaban con un sistema electoral viciado que marginaba eficazmente al pretendido “ciudadano”  de toda intervención real  en la escogencia de sus gobernantes, desde el Poder Municipal al Legislativo y Ejecutivo.

Las solas cifras del proceso electoral para concejales y diputados a las Asambleas Legislativas, que fuera calificado por Medina como “…las elecciones más libres y más limpias que conoce nuestra historia”, son más elocuentes que las palabras, de 2.861 concejales y diputados, 2.718 eran de filiación oficialista y  ¡solo 142 ¡ de orientación independiente…

Es cierto que no había detenidos políticos, Medina no era López Contreras con su “Ley Lara” y sus largas listas de proscritos, tampoco López era Gómez, no usó grillos, ni envió a los presos políticos a hacer carreteras.

Los diez años del albaceazgo del gomecismo, marcaron una progresiva liberalización. Pero esta no iba a la velocidad de la Historia, pretendía posponer lo más posible  el reconocimiento de los plenos derechos ciudadanos, fue necesaria la II Guerra Mundial y el triunfo aliado que, predicaba el fin de los despotismos, para que Medina. Olvidada su vieja debilidad por el Duce, abriera el compás. Abertura relativa, la más importante iniciativa legislativa tomada bajo su gobierno, la tan cacareada “reforma petrolera” de 1943, fue tratada de espaldas  al Congreso –no obstante que la mayoría gubernamental era abrumadora- para evitar que la opinión pública conociera sus términos, fijados por el Ejecutivo con los abogados de las empresas petroleras, asesoradas estas a su vez por representantes del Departamento de Estado, entre ellos Herber Hoover Jr., hijo del presidente republicano del mismo nombre. Cuando fue presentado a las Cámaras el  proyecto de Ley, fue bajo la especiosa figura de una “Ley—Convenio” es decir el Congreso no podía decir sino amén. Ninguno de sus términos era modificable sin “romper” el intangible arreglo.

Asombra, aún dentro de este cuadro político surrealista, que un gobierno que contó entre sus personeros a eximias figuras de la intelectualidad y a profesionales liberales de primer orden, fuese tan inconmensurablemente torpe, además de ciego y sordo, para no percibir lo que se estaba agitando en el fondo del alma nacional, su displicencia suicida ante las fórmulas planteadas por la oposición, para salvar la vía evolutiva, es decir para evitar la insurgencia. Todo ello nos hace pensar que poco o nada contaba la llamada “ala dorada del PDV” a la hora de discernir el asunto del poder, seguramente porque ni Arturo Uslar Pietri, ni Rafael Vegas, ni Ramón Díaz Sánchez, ni Mario Briceño Irragorri, ni Pastor Oropeza, Fernando Ruben Coronil, Espiritu Santos Mendoza, Gustavo Henrique Machado ni Gustavo Herrera eran tachirenses.

El “ala dorada” era un producto de exportación, para brillo del régimen, pero tanto Uslar como Rafael Vegas, por citar a los dos pabile más evidentes, cumplían con el artículo tácito de la Constitución, que limitaba a un solo estado de la República la tarea de proveer presidentes.

Para mayor escarnio de la opinión pública, el gobierno ni siquiera se molestaba en designar sucesor, el tapado no iba a ser ungido sino en el tercer trimestre de 1945, es decir a dos meses de las “elecciones”, con razón editorializó El País: “si el país no puede elegir, al menos que se le permita opinar”.

Al escarnio se añadía el riesgo, ya el General Eleazar López Contreras, conocedor y perfeccionador del sistema electoral vigente y que sabía, por consiguiente, sus menguadas posibilidades de ser electo, había enseñado el tramojo: “tengo en lugar preferente de mi casa, y no como pieza de museo, mi uniforme de General en Jefe…”. La conspiración lopecista estaba en marcha, tenía ramificaciones en todos los rincones  del país y desde luego en la oficialidad superior tachirense y gomera.

El peligro lopecista era una oportunidad de oro para que el gobierno de Medina aglutinara en torno suyo a todo un país que se negaba a retroceder. Esa oportunidad también fue defraudada, solo la fórmula Escalante propuesta por Medina a su Embajador en los Estados Unidos, natural de el Táchira, pero respetado por el país nacional, y aceptada por Acción Democrática, pareció abrir un horizonte de esperanza.

 Sin embargo, el siempre imponderable destino, sumió a Diógenes Escalante en un desarreglo mental irreversible. Ante ello, aún se ofreció al régimen la llamada “Candidatura Nacional”, para elegir a un presidente de consenso que, en el plazo de un año, llamara a elecciones generales, los nombres planteados merecían el respeto colectivo: Oscar Augusto Machado Hernández o el eminente médico Martín Vegas.

 “Hicimos el  último esfuerzo posible para evitarle al país una conmoción perturbadora de su normalidad e incluso para darle al Presidente Medina una oportunidad de pasar honrosamente a la historia, pues conforme a mi proposición, la iniciativa debía aparecer como suya. Se nos respondió destempladamente y ya no pudimos evitar el golpe de octubre” las palabras de Don Rómulo Gallegos, hacen patente el empeño de AD por evitar la salida cuartelaría. Empeño basado en muy buenas razones, una, la perniciosa dialéctica de los golpes de fuerza, otra —la más importante— que no tenían duda alguna de que serían los ganadores, si el pueblo era llamado a una libre justa electoral. No nos atrevemos a afirmar que Dios tuviese especial empeño en perder a Medina, pero lo cierto es que se cegó completamente.

A los reiterados pedimentos de la opinión por conocer el nombre del delfín, responde el PDV en términos casi risibles, así una circular interna de ese Partido, dada a conocer por un periódico de Caracas el 8 de marzo de 1945, rezaba: “Las conveniencias políticas y el interés mismo de nuestro movimiento aconsejan que esta decisión no se tome hasta un momento más próximo a la elección efectiva del Presidente de la República... y por otra parte de exponerlo a los ataques inmisericordes de todos aquellos que tengan interés en hacer fracasar nuestro movimiento”

Ello hizo decir, al agudo y cáustico Andrés Eloy blanco, que: “parecía tratarse de un candidato-novia, con níveos velos púdicos y suerte de floreada vara de nardos en la mano, provisto de una especie de mosquitero político”.

EL PARTO DE LOS MONTES

El tan esperado paladín, el misterioso “tapado”, que tantos trasnochos y aún pesadillas, produjo a la elite política de Venezuela, el gran gonfalonero de la cruzada del PDV “ni un paso atrás”, resultó ser un ex gerente del Banco Agrícola y Pecuario, a la sazón Ministro de Agricultura, desconocido y de mediocre trayectoria burocrática, el Doctor Angel Biaggini. Eso sí, tenía la virtud esencial, el haber nacido ‘‘del páramo de La Negra para allá”, es decir en el Táchira.

Parece que el desconcierto de la oposición y de la opinión pública, doméstica y foránea, solo fue superado por el de los propios jefes del PDV.       Betancourt  me relató que, en una cena muy privada, en la casa de Alexis Lope Bello, Arturo Uslar Pietri le manifestó con sincera angustia “… la situación política es alarmante, Baggini no duraría en el gobierno. Lo tumbarían los sargentos”. Don Mario Briceno Irragorri señalaría años después  “La suerte había sido echada con dados falsos”,  similares conceptos se conocen de Don Ramón Díaz Sánchez.

La noticia fue dada a conocer, en el mejor estilo de las monarquías absolutas, el 12 de septiembre de 1945, por un vocero de Palacio, “la causa” para usar el viejo  vocablo gomero  ¡tenia candidato!. Acción Democrática todavía se sintió obligada a hacer pública la propuesta de la “Candidatura Nacional”, que ya Medina, en privado, le había rechazado a Don Rómulo Gallegos, el documento terminaba con estas palabras inequívocas:

“Así quedará a salvo nuestra responsabilidad ante la historia, y mañana no podrán imputarnos las generaciones venezolanas del porvenir el haber omitido nuestra palabra conciliadora y animada de patriótica preocupación, por evitarle al país soluciones de violencia, en una de las más  dramáticas crisis políticas que recuerde la República”.

La respuesta del Partido Democrático Venezolano –PDV- fue tan rápida como tristemente pedante y despreciativa de la opinión pública: “Lo único que ocurre y a Dios gracias, que está ocurriendo, es que por los medios constitucionales existentes se va a elegir el primer funcionario del escalafón administrativo” y más adelante añadían desdeñosos “…puede que nuestro candidato no guste” y fingían asombro los dirigentes medinistas de  “…la premura e impaciencia con la cual AD deseaba, por medio de un golpe de Estado pacífico, cambiar el sistema”.

LA CUESTIÓN MILITAR

Para muchos nostálgicos del sistema de cosas imperante en Venezuela durante los primeros 45 años del siglo XX, la “culpa” del 18 de octubre hay que buscarla en los apetitos económicos de los militares y en la ambición desmedida de poder de Rómulo Betancourt. El primer argumento constituye un elemento y justificado de la irritación castrense, un subteniente, graduado en la Academia Militar, ganaba 14 bolívares diarios, menos que un obrero. Pero mucho más importante era la imposible pervivencia del sistema existente para los asensos y los cargos –es decir al capricho del príncipe- y la coexistencia de una oficialidad superior “chopo e´piedra” y semi-analfabeta con los oficiales surgidos
de las escuelas y academias de tierra, mar y aire.

En cuanto a la ambición de poder de Betancourt, imposible negarla, pero lejos de desmedida fue, en extremo, medida. Es cierto que apenas contaba 37 años de edad, pero claro y definido estaba en su cabeza un proyecto de país, de transformación profunda, que empezó a implementar apenas llegado al poder.
Lo que es palmariamente cierto, es que las Fuerzas Armadas, no resistían más ese estado de cosas. Ni López Contreras ni Biaggini –léase Medina- les garantizaban sus justos anhelos de superación técnica y profesional, no era cuestión de “nuevos uniformes” ni  “juguetes bélicos” como han dicho irresponsablemente algunos intelectuales de “izquierda”. Se trataba de una institución vital para la República que exigía el rol al que tenía derecho, dentro del marco constitucional.

El golpe iba, con o sin Acción Democrática, ¿qué era  lo históricamente correcto? dejar todo al albur de las circunstancias o apoyarlo y encauzarlo hacia la vía democrática.

Los hechos son que, si AD no “tumbo” a Medina  lo cierto que lo sustituyó y le dio forma a un régimen que colocó, con casi 50 años de retraso, a Venezuela en el siglo XX.

¿NECESITA JUSTIFICACIÓN ARREPENTIDA EL 18 DE OCTUBRE?

Hasta ahora nos hemos limitado al análisis de los factores políticos que llevaron a desembocar en el derrocamiento de Medina. Es fácil deducir, por el desprecio que le merecía al régimen la opinión de su pueblo, que grado de sensibilidad podría tener para sus problemas económicos y sociales. Era el nuestro -como va en vía de serlo nuevamente-  un pueblo desnutrido, palúdico y asolado por toda suerte de parásitos intestinales. Con una inmensa mayoría analfabeta y embrutecida por el hambre. Los beneficios de la industria petrolera se quedaban en los bufetes de los abogados de las empresas o en los bolsillos de una camarilla privilegiada.

Así puestas la cosas, creo que el 18 de octubre se justifica solo, fue producto de una circunstancia que no ofrecía otra salida. Los partidarios del análisis retrospectivo pretenden manejar fichas de tableros y argumentar ahora, a posteriori, sobre ese hecho. Hasta hay algunos que han llegado a afirmar que sin el 18 de octubre no hubiese habido un 24 de noviembre (fecha del derrocamiento de Don Rómulo Gallegos) el argumento es tan arbitrario como si yo dijera que, de no haber muerto Joaquín Crespo en “La Mata Carmelera” los andinos nunca hubiesen llegado al poder.

LOS MUCHACHOS DE OCTUBRE.
Perdone aquel a quien le suene irreverente, pero un Presidente de 37 años merece, por la insolencia de esa edad, ser llamado un muchacho. La edad promedio de los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno, no obstante la presencia de Gonzalo Barrios y de Luis Beltrán Prieto, los dos mayores, debía estar en los cuarenta años. El relevo no solo era cualitativo sino generacional, que es lo deseable, cuando se logra esa rara y feliz coincidencia.

Escapa al espíritu de este trabajo, un estudio de la labor de gobierno cumplida en los 40 meses de la Junta y en los nueve meses de la presidencia constitucional de Gallegos, ricos en iniciativas positivas y en errores políticos. Pero con un balance histórico muy importante.

En ese trienio se fundaron las bases de las políticas fundamentales para un desarrollo independiente y soberano del país, con un sentido nacional-revolucionario genuino, con la exigencia de ética personal, política y administrativa de los actores. De hondo y auténtico contenido social, se le dio el voto a la mujer, a los analfabetos mayores de 18 años –es decir el 70% de la población- se inició una política de integración económica, con la creación de la “Flota Mercante Grancolombiana”. Hubo libertades  plenas y por primera vez en Venezuela elecciones auténticamente universales, libres y secretas, se erradicó la malaria y se crearon sindicatos obreros y campesinos. Todo ello explica el por qué durante tantos años, el pueblo venezolano le mantuvo su confianza a Acción Democrática.

La visión de un partido no electorero sino con doctrina y programa, con pasión y amor por Venezuela, no fue una pose, ni un ardid político o publicitario, fieles a ellas fueron sus  líderes fundamentales  -que ninguna relación guardan con los que ahora se autocalifican como tales-.

El 18 de octubre de 1945, significó una promesa de redención popular. Nadie hoy -salvo los náufragos de esa jornada- y los “heredo resentidos”, cuestionan la sinceridad de la vocación política, democrática y revolucionaria de sus protagonistas.

Alfredo Coronil Hartmann
acoronil2@gmail.com
@Alfredo43

Miranda - Venezuela

EGILDO LUJÁN NAVA, METÁSTASIS EN LA JUSTICIA VENEZOLANA FORMATO DEL FUTURO

“Allí donde no se castiga a los criminales, donde no se reparan las injusticias, donde los derechos de propiedad se vulneran, donde la ciudadanía no puede esperar de los jueces una sentencia ajustada a las leyes, es muy difícil que se cree una atmósfera civilizada capaz de nutrir los procesos de acumulación de riqueza”. Carlos Alberto Montaner
La administración transparente de la justicia como concepto es lo que permite la convivencia civilizada de la raza humana en todas las latitudes.

No es factible ni posible la coexistencia en ninguna sociedad si sus integrantes no se rigen por un código, un reglamento o normas de comportamiento y respeto a los deberes y derechos de sus integrantes, como a la correspondiente sanción cuando se incurre en el desconocimiento deliberado de la norma.

Es por eso por lo que en los países civilizados, la convivencia es funcional. Disponen de un conjunto de leyes nacidas al amparo jurídico de sus  Constituciones. También de instituciones públicas realmente funcionales, no subalternizadas por quienes detentan el poder, mucho menos condicionadas por la voz y mando de las distintas expresiones de los demás poderes promovidos por la ciudadanía. Y, desde luego, por la gestión rectora de hombres y mujeres moral y éticamente comprometidas con la no menos importante misión de  administrar justicia; de hacer posible que la justicia opere con base en la sabia interpretación de la norma.

El Poder Judicial, entonces, es el verdadero rector determinante de la civilización; la negación del primitivismo que impone la barbarie o la cacería interesada de quienes medran en la truculencia de la antinorma. De hecho, para hacer cumplir las  leyes rectoras del comportamiento humano, se eligen aquellos ciudadanos cuya distinción trascienda a la sabiduría y el conocimiento jurídico: se trata de los íntegros, de los más probos, de los más honestos y respetados.  Es decir, no se trata de cualquier individuo. Porque, además, a partir de su conducta ciudadana y administrativa en funciones públicas, deben construir confianza. Y la confianza ciudadana sólo se construye demostrando que las cualidades y condiciones personales y académicas, están al servicio de la sociedad; nunca, jamás a favor de dependencias condicionantes, especialmente de los intereses grupales, llámense como se llamen.

Una sociedad que pierde la confianza y credibilidad en su Poder Judicial, y que se abstiene de su obligación de exigir una recomposición de dicha figura institucional pública, abre las puertas para que sean la corrupción y la  impunidad las que determinen la forma como debe desarrollarse la convivencia. Y, adicionalmente,  contribuye a inducir la pérdida de todo tipo de valores, mientras afianza con su conducta la vigencia de una sociedad forajida, en la que, progresivamente, se impondrán los más fuertes, y la justicia se administrará individualmente, bien por la vía de la venganza o  de las inconvenientes y supuestas ventajas que ofrece la anarquía.

En días recientes, los venezolanos apreciaron con asombro, cómo un Fiscal de la República que tuvo a su cargo la responsabilidad de instruir la demostración de presunta culpabilidad  de incurrir en un delito de un ciudadano opositor y  líder político, declaró en un canal de televisión internacional que las pruebas en las que se fundamentó la demostración del supuesto delito, no fueron ajustadas a la verdad. Y que, en razón de ese procedimiento, la sentencia que se dictó en contra de esa persona, por la que debía purgar cárcel durante casi catorce años, respondía a un proceso viciado, realmente fraudulento. Concretamente, que todas las pruebas presentadas por él, son falsas y fabricadas por el Poder Judicial para declarar culpable al ciudadano, a partir de que él, como  Fiscal, en un acto de impropia y cuestionable complicidad, hizo lo que se le autorizó para que el inexistente delito terminara convirtiéndose en un hecho real.

"A confesión de la parte, relevo de pruebas”, reza la Ley.

Independientemente de la veracidad o no de esta declaración, el sólo hecho de que las haya emitido el Fiscal de la causa, un Fiscal de la República, sin duda alguna, indican los juristas, obliga a suspender el juicio y a ordenar una investigación inmediata, organizada por un grupo de profesionales libres de toda sospecha, que gocen de honestidad y credibilidad.

No pueden haber solidaridades automáticas e inmediatas. Y, salvo que el objetivo sea el de impedir que la verdad se conozca, las autoridades tendrían que abstenerse de emitir ningún pronunciamiento o de emitir juicios, dando garantías a los ciudadanos de imparcialidad, para contribuir a  rescatar  la credibilidad en el sistema Judicial del país.  En relación con el caso que se cita, esto no es lo que ha acontecido. Nadie ha dicho que hay que demostrar la verdad y evitar suspicacias alrededor del procedimiento. Se ha optado por descalificar a quien ha dicho que es cómplice de un acto legal viciado.

En relación con el caso y por la similitud con lo que ha ocurrido, es importante recordar que no hace mucho tiempo,  el Presidente de una Sala del Tribunal Supremo de Justicia, máxima autoridad judicial,  también huyó del país, solicitó asilo político y, de igual manera, declaró  en un canal de televisión internacional sobre la ausencia de honestidad y de pulcritud en la administración de justicia en el país. Por supuesto, no son pocos los venezolanos los que hoy consideran que en Venezuela no existe una verdadera administración de justicia, y que la ciudadanía, realmente, “está a la buena de Dios”.

Es importante señalar que aquellos países que han recibido a estos fugitivos venezolanos y exfuncionarios judiciales, no les pueden dispensar  un trato  de héroes y liberarlos de su responsabilidad consciente y cuestionable, en el ejercicio de una práctica en contra de los derechos humanos en Venezuela. Ellos han admitido ser cómplices en graves delitos que los comprometen ante la justicia nacional e internacional, y, en razón de esa conducta, también tienen que ser enjuiciados y sancionados. De lo contrario, sólo se estaría contribuyendo a incrementar el deterioro que exhibe  la poca credibilidad de la justicia venezolana dentro y fuera del territorio nacional, pero también a demostrar que, a nivel internacional, la administración de justicia tiene que dejar de actuar como  una simple distribución de intereses entre Estados o entre Gobiernos.

La administración de justicia en Venezuela es víctima de una metástasis de extrema inmoralidad, si se toman como ciertas y serias las propias declaraciones   que han emitido importantes personeros del Poder Judicial, cuando se han referido al alto número de delitos que no son castigados como debería ser, por lo que la impunidad  es exageradamente alta. Pero si a nivel internacional los procedimientos contra delitos y evidentes delincuentes no pasan de ser un simple saludo a la bandera, nada impide que el primitivismo social  y la irracionalidad estimulada por motivos políticos o religiosos, sigan expandiéndose.

Egildo Lujan Navas
egildolujan@gmail.com
@egildolujan

Miranda - Venezuela

RUBÉN G. CONTRERAS G., EL NAUFRAGIO DE LA SOBERANIA ALIMENTARIA

Después de mucha cháchara propagandística, durante estos 16 años de desastre de administración chavista, ejercida a traves de la hegemonía comunicacional en los cuales nos han querido vender slogans como  Venezuela Ahora es de todos, El Gasoducto del Sur,  La Siembra Petrolera, La Soberanía alimentaria, El Eje Orinoco-Apure y en los últimos días hemos escuchado a la inefable Jacqueline decir que las colas son sabrosas y al gobernador del estado Bolívar que la revolución persistirá aunque sea comiendo piedras fritas, apreciamos que la pelota sigue siendo redonda y la caja en que viene es cuadrada.

Las colas son sabrosas cuando se hacen con gusto como para comprar la entrada a los juegos del béisbol, pero comer piedras fritas debe ser muy difícil por lo duro de las piedras, pero esperamos ver al susodicho degustando alguna.

La cuestión es que ninguna de esas propuestas han tenido concreción,  no se aprecia en la realidad venezolana la veracidad de ellas y en estos  tiempos de elecciones apreciamos gran preocupación de quienes ejercen el poder, por el desencanto que vive el ciudadano común por los problemas que confronta para adquirir los insumos básicos que le permitan sobrellevar la carga  familiar.

Uno de los ritornelos  del finado déspota del Sabaneta fue que con la revolución bolivariana el pueblo seria reivindicado al lograr el gobierno la soberanía alimentaria, gracias al desarrollo endógeno del campesino mediante la utilización del conuco. Asi empezó después del 2000  el hurto de propiedades agrícolas con la famosa Ley de Tierras para lograr la cacareada soberanía.

Hoy en el ocaso del 2015 y después de expropiar haciendas, hatos y fincas como La Marquesena, con el famoso método CHAZ, El Charcote, El Baúl, El Frio, La Vergarena, El Capitán,  las haciendas plataneras del sur del lago como la Bolívar, los fértiles Valles de Aragua, con una tradición de siglos produciendo caña de azúcar para el ron Santa Teresa y la Azúcar Montalbán, asi como los tablones de caña de azúcar en el estado Yaracuy, que hasta el año 99 producían el 20% de la azúcar que se consumía en Venezuela, las fincas del Valle del Turbio que producían casi toda la cebolla que consumían los venezolanos, entre tantas robos por parte de quienes dirigen el estado, hoy vemos las inconmesurables colas de miles de ciudadanos pasando las de Caín para ver si pueden comprar I/4 de kilo de café o un kilo de pollo  y arroz o harina de trigo, que les permita mitigar el hambre.

El caso es que la soberanía alimentaria la vemos con estupor en la noticia del naufragio del buque frente al Rio Amazonas, con 5000 reses que venían de Brasil para el mercado venezolano. Esta es una noticia reiterativa, dado que en los desolados muelles del puerto de La Guayra, exactamente frente al almacén Libertador, está un buque denominado Independencia II, de los dos buques comprados por el innombrable para suplir a la extinta Venezolana de Navegación, los cuales tenían más defectos que benéficos. El caso es que ese mismo buque ha traído varias veces reses en pie de Brasil, pero por las características insanas del buque, muchas de estas reses han muerto en el viaje y han sido tiradas al mar, según informaciones que nos dio un patriota cooperante, que trabajo en el cuarto de máquinas de dicho buque y que tuvo que renunciar al mismo por las irregularidades en el pago a su contrato.

El 16 de octubre  del presente, pudimos conocer a traves de un informe de la Comisión  de Alimentación del Colegio de Ingenieros del estado Zulia, que la hacienda El Capitán ubicada en Perijá, producía 5000 litros de leche al día, que iban a la industria láctea y vendía anualmente 1500 novillos mestizos de raza pardo suizos y brahaman, que alimentaban al pueblo venezolano. Esas tierras fueron entregadas a los fundos zamoranos y están improductivas, al igual que las de Yaracuy y los valles de Aragua.

Ese informe señala que el 95% de los 5 millones de hectáreas robadas a los productores están improductivas y refiere que en 1998, el estado venezolano importaba en alimentos 1.250 millones de dólares al año y en 2014 se importó 9.500 millones dólares, importando carne bovina en un 70% del total consumido por el pueblo venezolano, al igual que el azúcar, maíz blanco en un 60%, maíz amarillo 75%, café 70% aceite 90%, caraotas 90% y arroz en un 60%, señalando que el país, está al borde de una crisis humanitaria por la ruindad en que esta el campo venezolano.

Lo doloroso de la situación es que Venezuela producía casi todos esos rubros alimenticios, a excepción de las caraotas y el maíz amarillo en los cuales teníamos algunos déficits y éramos un país que exportaba café, arroz y azúcar. Vemos ahora las consecuencias de esa política expoliadora denominada soberanía alimentaria, que ha llevado al país a una situación similar a los tiempos de otro déspota, Juan Vicente Gómez.   

La Soberanía alimentaria no se logra trayendo caraotas y leche de Nicaragua o Santo Domingo, o ganado en pie de Argentina, Brasil o Uruguay, o arroz de Guayana o Surinam. Se logra incentivando la producción interna que permita crecer las cosechas y rebaños del país, ese sería el desarrollo endógeno necesario que le permitiría a Venezuela detener esa caída abrupta del PIB, el cual de acuerdo a datos de La CEPAL y del FMI, señalan que Venezuela es el único país petrolero del mundo con una incidencia negativa en su economía, al punto que este año 2015 tiene una inflación de un 850% y se contraerá aproximadamente en un 10% de su PIB.

Los problemas del país se deben a una conducción equivocada llevada a cabo por gente sin experiencia en el manejo de la cosa pública, que ha utilizado los resortes del poder para lucrarse impúdicamente, robando a mansalva. Esto tiene que cambiar y eso debemos hacerlo este 6 de diciembre cuando tenemos la oportunidad de escoger a unos venezolanos que integren la próxima asamblea nacional que cumpla la misión del parlamento, la de controlar al ejecutivo, de legislar en materia de leyes  y de parlamentar para buscar  soluciones consensuadas en beneficio de los venezolanos.

Este 6 de diciembre votaremos por los candidatos de la unidad democrática para salir de esta horda de delincuentes que asaltaron al estado venezolano y embaucaron a un pueblo que de buena fe creyó en un redentor que con una gorra militar propuso nuevos cantos de sirena.

Rubén G. Contreras G.
rubencontrerasg@gmail.com
@RubenContreras

Vargas - Venezuela

HENRY RAMOS ALLUP: “COMO SEA (II)”

Ahora el presidente Maduro recula y asegura que cuando dijo que ganarían las elecciones parlamentarias “como sea” no quiso decir que las ganarían mediante el uso de la trampa y la violencia.

Debe haberle pegado muy fuerte a Maduro mi artículo del 18-10 (¿Como sea?), por los comentarios a granel que me han dedicado él y su cáfila de comunicadores sinvergüenzas enchufados en medios del Estado, especialmente en el irrisorio espectáculo de calle que le montaron a propósito de su comparecencia al CNE (lunes 26) para suscribir la trampa cazabolsas propuesta por el PSUV y acogida con particular obsecuencia por esa trastienda que es el CNE. Allí, palabras más o menos, trató de explicar, con la terquedad y estridencia que caracteriza a débiles y miedosos, que el “como sea” original no significa ganar las elecciones del 6D con trampas, ventajismos ni violencias, sino que se refiere a la necesidad de conservar y posiblemente acrecer mediante ellas, los “extraordinarios logros” de la revolución socialchavista. Como se trata ahora de afirmaciones y no de preguntas, utilizo el mismo título de mi artículo anterior suprimiendo los signos de interrogación.
Cuando Maduro emplea el “como sea” como invocación para mantener este estado de cosas desesperante, la gente sufriente se pregunta si hay que mantener la escasez, la inflación, la inseguridad, el colapso de los servicios públicos, la exportación de venezolanos, la crisis de PDVSA, el endeudamiento, la devaluación, la persecución política, el funcionamiento corrompido de todas las ramas del poder público, el envilecimiento de Venezuela, la presencia castrocubana y demás calamidades de la revolución socialchavista. Maduro no admite que para la inmensa mayoría del país el “como sea” no es para conservar el cúmulo de naderías y disparates del régimen sino más bien una vía de deslastrarse de ellas de cualquier manera electoral o no electoral. Dicho más sencillamente, buena parte del país piensa que hay que salir de esta desgracia “como sea “, y esa sentenciosa y ubicua frase que sirve para todo según la convicción de quien la interprete, puede abrir cauce a los lunáticos que piensan que hasta un militarazo es menos peor que esta vaina.
En lo que se refiere a la trampa cazabolsas propuesta al alimón por el PSUV y su CNE, no la suscribimos porque no aceptamos ni convalidamos a priori las inequidades del sistema electoral, la falta de garantías, el ventajismo del gobierno alcahueteado por el CNE, la amenaza de los colectivos, los sesgos del Plan República y la falta de respuesta del organismo comicial a los planteamientos que la MUD hizo por escrito en el texto que enviamos el 21-09¬2015. Tanto menos podemos renunciar por anticipado a! ejercicio de los recursos legales contra los abusos antes, durante o después de las elecciones firmando un documentucho. Y eso no es miedo ni señal de conspiración alguna sino testimonio de una conducta inconmoviblemente democrática. Vamos a participar en las elecciones y ganaremos por ventaja abrumadora, por más que el gobierno y su CNE pretendan complicar las cosas buscando la suspensión que podría ser la única salvación del régimen. A eso juega. Hacemos las denuncias incluso a contrapelo de quienes opinan de buena fe que eso podría servir a la abstención que también persigue el gobierno. Todo lo contrario: las denuncias de los inveterados abusos del régimen enardecen mucho más a la gente, no la amedrentan ni la descorazonan, y constituyen un estímulo para su participación masiva, porque sabe que con avalancha de votos no hay trapacería que valga. Lo dicen todas las encuestas.
Henry Ramos Allup
hramosallup@hotmail.com.
@hramosallup
Caracas - Venezuela

http://enpaiszeta.com/como-sea/


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SAÚL GODOY GÓMEZ, EL “CHULEO” CUBANO,

Se estiman que son 150.000 barriles de petróleo que el gobierno de Maduro le envía a Raúl Castro todos los días, a un costo, si calculamos el barril de petróleo a 40,oo US$, de 6.000.000,oo de US$ diarios, para que el dictador pueda seguir gozando su apertura hacia los EEUU, eso al mes representa la bicoca de 180.000.000,oo US$, hay analistas que me aseguran que la cantidad es el doble debido a otros contratos y negocios que el gobierno tiene con el gobierno chavista, y es correcto, lo más probable es que los hermanos Castro estén recibiendo 300.000.000,oo US$ todos los meses, y esta contribución a los cubanos la hace Maduro para que lo mantengan en el poder, a él y la caterva de traidores que hacen su papel de procónsules en la colonia cubana en que han convertido a nuestro país.

Las tropas cubanas que se mantienen en nuestro territorio, los expertos en seguridad e inteligencia, los médicos, los administradores de puertos y aeropuertos, los gerentes de registros y notarías, los asesores de Maduro, sus guardaespaldas, todos los viajecitos que hace el alto gobierno en los aviones de Cubana de Aviación a capitales extranjeras, los expertos en guerra psicológica y laboratorios sucios, los que gerencian las escuchas ilegales en la CANTV, los que facilitan el lavado de dinero de la droga, todas esas empresas cubanas o mixtas que hacen negocios de importaciones de alimentos y medicinas, algunos perros de la guerra que se inmiscuyen en la compra de armas para las FFAA, las que nos compran equipos médicos, eléctricos, hay un contingente de entrenadores deportivos cubanos metidos en las actividades de casi todos los estados del país, nos traen cauchos y baterías, los ideólogos que están metidos en el Ministerio de Educación, los que manejan nuestro documentos de identidad, los que verdaderamente dictan las pautas en CONATEL…
Nunca antes nuestro país estuvo tan penetrado por un país extranjero como lo está por Cuba con el beneplácito del PSUV, la fachada que utilizan todos esos traidores venezolanos que se vendieron a la fracasada revolución fidelista, e insisto en lo de fracasada, no porque estén logrando este estupro en contra de su propio país a favor de Cuba, significa que son un éxito en este asunto del imperialismo habanero, todo lo contrario, sus métodos y acciones son propios de una parasitosis mortal, los cubanos vienen de un régimen fallido, en estado de desahucio y agonía terminal, que sólo pueden sobrevivir chupándole la vida a otras naciones, quienes, o se los arrancan, o los secan.
¿Cómo fue que lo hicieron?
Por supuesto con la complicidad interna de largos años de cultivo de una izquierda idiotizada por la figura de Fidel Castro y sus discursos liberadores de la opresión, por esos “revolucionarios” que primero fueron guerrilleros, y luego, gracias a la pacificación, se convirtieron en promotores y vectores contagiosos de esa ideología perniciosa llamada socialismo.
En Venezuela infectaron a mucha gente, la iglesia, nuestra iglesia cristiana, romana y apostólica fue una de las primeras que contribuyó a la dispersión de estas ideas que, confundidas con su catecismo y gracias a la popular teología de la liberación se convirtió en parte de su prédica, llegaron a los lugares más apartados y a la gente más simple, por no decir ignorante.
Fidel hizo un especial esfuerzo por infiltrar a nuestras FFAA donde estrenaron diferentes técnicas golpistas y diversas maneras de crear caos en la sociedad, afortunadamente hubo gente que le hizo frente a estos intentos de disolución del país nacional,  pero al final todo resultó inútil, especialmente cuando el 90% de nuestros partidos democráticos eran de ideología socialista.
Tomó a un oscuro Teniente Coronel, apresado por golpista y con un discurso patriotero-cristiano, para que tomara sin mucho esfuerzo la imaginación del pueblo y lo llevaran a la presidencia en unas elecciones libres y democráticas, de esta manera tuvo por primera vez Fidel Castro un “hijo” a cargo de un nuevo cofre del tesoro.
La Cuba de los Castro se ha chuleado a un gentío y lo sigue haciendo, personas que podrían pasar como inteligentes, empresarios exitosos, artistas de renombre todos han contribuido de alguna manera a preservar el mito de la revolución fidelista y a preservar la memoria de figuras como el Che, todo esto a costa de un pueblo subyugado y esclavizado, porque al momento de hablar de la gesta cubana siempre se olvida que descansa sobre el padecimiento de un pueblo, de unos seres humanos sometidos a un estado policial cuyos disidentes son asesinados, torturados o exilados.
El ciudadano colombiano Nicolás Maduro, quien es una ficha fundamental de la inteligencia cubana en nuestro país, conjuntamente con el ex guerrillero Alí Rodríguez Araque, el actual embajador de Venezuela en Cuba, son los protectores de los intereses cubanos en nuestro país, están intentando ocultar el saqueo continuado del gobierno de Raúl Castro de nuestras riquezas y el robo descarado que hacen a nuestras finanzas, con una cascada de convenios y proyectos en diversas áreas de supuesto interés mutuo.
Acaban de celebrar con bombos y platillos 15 años del llamado Convenio Cuba-Venezuela que ha sido la fachada con la que ocultan los grandes negociados cubanos y la injusta extracción de nuestros bienes para la isla de los Castros, un convenio que jamás ha sido debidamente auditado, menos aún investigado en audiencia pública, se trata del secreto mejor guardado y que una vez que salga a la luz, estamos seguro, nos mostrará la terrible hemorragia a la que nos ha sometido el gobierno chavista y el PSUV durante todo estos años de colonialismo cubano.
Supuestamente existen 200 convenios científicos con La Habana, algunos de ellos en áreas como la nanotecnología, disminución del impacto climático y gestión ambiental, manejo de desechos tóxicos, seguridad alimentaria que son muchas de las áreas justamente en que nuestro país, por decisiones políticas erradas ha fracasado de manera oprobiosa o no tiene nada que enseñarle a sus ciudadanos.
El Embajador Rodríguez se refirió en su rimbombante discurso plagado de mentiras, que Cuba nos estaba ayudando a preservar la calidad de nuestras aguas y suelos, habló de un número de centros de investigaciones e instalaciones que se habían creado a raíz de este convenio que no se ven por ningún lado, la parte ambiental que trató de destacar ha sido la más apaleada durante el gobierno de Chávez y Maduro y la que más daño le ha propinado a sustentabilidad de nuestro medio ambiente.
Detrás de ese muro de palabras y actos oficiales se está tapando el colaboracionismo traidor más evidente y sucio de los vende patria chavistas hacia el pueblo de Venezuela, mientras nuestro pueblo pasa hambre y se muere sin atención médica, el régimen de los hermanos Castros, la dictadura más sangrienta de nuestro continente, disfruta de las mieles que les obsequian estos desalmados por tenerlos en poder.
Una de las primeras tareas de la nueva Asamblea Nacional debe ser la investigación y su posterior anulación de dicho convenio por lesivo a los intereses de la nación, y la determinación de responsabilidades por las inmensas pérdidas que ha sufrido el país durante su aplicación.
Latinoamérica algún día despertará a la vergüenza de tener que admitir que se equivocó, que tuvo como ideal a unos tiranos con los que cantaban La Internacional en sus bares en La Habana, o en la cama con sus jineteras, o en sus yates lujosos o en sus hoteles cinco estrellas, todos esos resorts y amables playas sólo para turistas extranjeros, están empapados de sangre inocente, llenos de dolor y de hambre.
Los venezolanos estamos pronto a recuperar nuestra libertad, probablemente para el último acto tengamos que poner todavía de nuestra sangre y sacrificar algunas vidas para desalojar definitivamente a estos parásitos que han destruido el país, pero siempre he pensado que cuando recuperemos el control de nuestra patria, cuando hayamos logrado levantarnos de nuevo en nuestros propios pies, lo primero que deberíamos hacer es dirigir nuestra mirada hacia Cuba y con toda nuestra inteligencia, fuerza y pasión, liberar a esa dolida isla de sus carceleros y devolverle su independencia. 
Saul Godoy Gomez
saulgodoy@gmail.com
@godoy_saul

Miranda - Venezuela

ADOLFO P. SALGUEIRO, ARGENTINA: ALGUNAS REFLEXIONES UTILES PARA NOSOTROS

La elección presidencial argentina del pasado domingo 25 arroja  conclusiones que en alguna forma guardan semejanza  con el proceso venezolano y  que por tanto pudieran ser de interés.

Se demostró que las encuestas –una vez más- son una herramienta apenas aproximativa sobre el juicio definitivo del elector. Cuando el candidato oficialista –Scioli-  basado en los números de las elecciones primarias de agosto (38.5%), apuntaba a obtener un porcentaje que le permitiera evitar la necesidad de una segunda vuelta,  lo que resultó fue que disminuyó su caudal para aventajar al liberal Macri por tan solo 2,5% obligándolo a medirse nuevamente el 22 de noviembre.
Quedó claro que después de doce años de kirchnerismo y una deteriorada situación económica existe  todavía considerable proporción de gente que compra el discurso populista, el asistencialismo, la confrontación y el discurso antinorteamericano  sin dejar de tener en cuenta que el candidato de la extrema izquierda  que obtuvo casi 5% de los votos totales ofrecía proporciones aun mas acentuadas de la receta kirchnerista. Aunque suene increíble parece que haber caído en default, quedar fuera del circuito financiero internacional, desacatar sentencias favorables a acreedores internacionales no satisfechos, sumir a la economía en recesión , pretender invadir el  Poder Judicial, desatar la corrupción,  el déficit fiscal y la inflación son valores o logros positivos para un sector no despreciable de los votantes parecido a cuando aquí nos cuentan que pese a todo ello “tenemos patria”. Mosca con eso!
Se demostró que la falta de unidad de la oposición (que incluye al peronismo disidente) impidió el triunfo decisivo y contundente de la misma en la  primera vuelta. En Venezuela por lo menos podemos afirmar que aun cuando la MUD no sea lo más perfecto por lo menos ofrece una alternativa concreta de triunfo que –sin desconocer las negociaciones difíciles y a veces turbias-  presenta un cuadro más positivo que la lucha a cuchillo entre quienes aspiraban a un cambio. En Argentina el que salió tercero -Sergio Massa- (un peronista “disidente” que otrora fue Jefe de Gabinete de la Sra. Kirchner) obtuvo algo más del 20% y supuestamente se convirtió en árbitro de la segunda vuelta pese a que  allá hace  años  nadie es “dueño” de los votos como lo fue Chavez en Venezuela. De ese caudal seguramente se desprenderán los sufragios que consagren al vencedor definitivo.
Si ese vencedor definitivo fuera el oficialista Scioli no sería raro un escenario donde Cristina & Co. pretendan dictarle las pautas a seguir. La mayor parte de las veces, cuando eso ocurre, el que se sienta en la silla presidencial elige hacer lo que él cree mejor y no lo que le dice su antiguo referente político. Eso mismito hizo Kirchner con Duhalde a quien debió su nominación. Lo del “legado” es solo para el discurso salvo en nuestra triste experiencia en la que desde el mas allá, por vía de un pajarito, se definen los caminos a seguir.
Otra constatación es la de la condición dinástica de los regímenes populistas. (los Castro, los Kim, los Assad, etc.) Personajes sin otro mérito que el apellido Kirchner como lo son el hijo Máximo elegido diputado y Alicia (hermana de Nestor) elegida gobernadora (ambos del feudo originario de Santa Cruz) irrumpen en el escenario con una dosis de poder que habrá que evaluar. Esa condición debe ser evaluada tanto más cuando en nuestro país han surgido rumores de posibles aspiraciones similares.
No por último es  menos relevante comprobar que ser millonario de cuna no fue en Argentina obstáculo para tener posibilidades en  política. Tanto Scioli como Macri lo son, y mucho. En Venezuela en cambio los oligarcas y los burgueses se han convertido en ciudadanos de segunda categoría, basta oír el discurso oficial para confirmarlo.
Habrá que seguir pendientes de las negociaciones que ya deben estar en plena marcha  para ver si en definitiva Argentina seguirá siendo un fiel aliado del chavismo, practicante de sus recetas o si podrá volver a alinearse en el tren del progreso y de la redistribución de la riqueza que se crea y no de la pobreza que a todos iguala para abajo pese a cifras de entes oficiales de dudosa consistencia que postulan lo contrario.
Adolfo P. Salgueiro
apsalgueiro1@gmail.com
@apsalgueiro1

Miranda - Venezuela

MARIO VARGAS LLOSA, UNA ESPERANZA: ARGENTINA

Los resultados de las elecciones del domingo pasado en Argentina desmintieron todos los sondeos de opinión según los cuales el candidato Daniel Scioli, apoyado por la jefe de Estado, Cristina Fernández de Kirchner, ganaría en primera vuelta. Y han abierto la posibilidad de que el país que fue algo así como el faro de América Latina salga de la decadencia económica y política en que está hundido desde hace más de medio siglo, y recupere el dinamismo y la creatividad que hicieron de él, en el pasado, un país del primer mundo.

La condición es que en la segunda vuelta electoral, el 22 de noviembre, gane Mauricio Macri y el electorado confirme el rechazo frontal que ha recibido en la primera el kirchnerismo, una de las más demagógicas y corruptas ramas de esa entelequia indescifrable llamada peronismo, un sistema de poder parecido al antiguo PRI mexicano, en el que caben todas las variantes del espectro ideológico, de la extrema derecha a la extrema izquierda, pasando por todos los matices intermedios.
La novedad que encarna Macri no son tanto las ideas modernas y realistas de su programa, su clara vocación democrática, ni el sólido equipo de plan de gobierno que ha reunido, sino que por primera vez el electorado argentino tiene ahora la oportunidad de votar por una efectiva alternativa al peronismo, el sistema que ha conducido al empobrecimiento y al populismo más caótico y retardatario al país más culto y con mayores recursos de América Latina.
No será fácil, desde luego, pero (por primera vez en muchas décadas) sí es posible. La victoria, en las elecciones para la gobernación provincial de Buenos Aires, tradicional ciudadela peronista, de María Eugenia Vidal, de inequívocas credenciales liberales, es un indicio claro del desencanto de un vasto sector popular con una política que, detrás de la apariencia de medidas de “justicia social”, antiamericanismo y prochavismo, ha disparado la inflación, reducido drásticamente las inversiones extranjeras, lastimado la credibilidad financiera del país en todos los mercados mundiales y puesto a Argentina a orillas de la recesión.
El sistema que encarna la señora Kirchner se va a defender con uñas y dientes, como es natural, y ya es un indicio de lo que podría suceder el que, el domingo pasado, el Gobierno permaneciera mudo, sin dar los resultados, más de seis horas después de conocer el escrutinio, luego de haber prometido que lo haría público de inmediato. La posibilidad del fraude está siempre allí y la única manera de conjurarlo es, para la alianza de partidos que apoya a Macri, garantizar la presencia de interventores en todas las mesas electorales que defiendan el voto genuino y —si la hubiera— denuncien su manipulación.
Dos hechos notables de las elecciones del 25 de octubre son los siguientes: Macri aumentó su caudal electoral en cerca de un millón setecientos mil votos y el número de electores se incrementó de manera espectacular, del 72% de los inscritos en la pasada elección, a algo más del 80% en esta. La conclusión es evidente: un sector importante del electorado, hasta ahora indiferente o resignado ante el statu quo, esta vez, renunciando al conformismo, se movilizó y fue a votar, convencido de que su voto podía cambiar las cosas. Y, en efecto, así ha sido. Y lo ha hecho discretamente, sin publicitarlo de antemano, por prudencia o temor ante las posibles represalias del régimen. De ahí la pavorosa metida de pata de las encuestas que anunciaban un triunfo categórico de Scioli, el candidato oficialista, en la primera vuelta. Pero el 22 de noviembre no ocurrirá lo mismo: el poder kirchnerista sabe los riesgos que corre con un triunfo de la oposición y moverá todos los resortes a su alcance, que son muchos —la intimidación, el soborno, las falsas promesas, el fraude—, para evitar una derrota. Hay que esperar que el sector más sano y democrático de los peronistas disidentes, que han contribuido de manera decisiva a castigar al kirchnerismo, no se deje encandilar con los llamados a la unidad partidista (que no existe hace mucho tiempo) y no desperdicie esta oportunidad de enmendar un rumbo político que ha regresado a la Argentina a un subdesarrollo tercermundista que no se merece.
No se lo merece por la variedad y cantidad de recursos de su suelo, uno de los más privilegiados del mundo, y por el alto nivel de integración de su sociedad y lo elevado de su cultura. Cuando yo era niño, mis amigos del barrio de Miraflores, en Lima, soñaban con ir a formarse como profesionales no en Estados Unidos ni en Europa, sino en Argentina. Esta tenía entonces todavía un sistema de educación ejemplar, que había erradicado el analfabetismo —uno de los primeros países en lograrlo— y que el mundo entero tenía como modelo. La buena literatura y las películas más populares en mi infancia boliviana y adolescencia peruana venían de editoriales y productores argentinos, y las compañías de teatro porteñas recorrían todo el continente poniéndonos al día con las obras de Camus, Sartre, Tennessee Williams, Arthur Miller, Valle Inclán, etcétera.
Es verdad que ni siquiera los países más cultos están inmunizados contra las ideologías populistas y totalitarias, como demuestran los casos de Alemania e Italia. Pero el fenómeno del peronismo es, al menos para mí, más misterioso todavía que el del pueblo alemán abrazando el nazismo y el italiano el fascismo. No hay duda alguna de que la antigua democracia argentina —la de la república oligárquica— era defectuosa, elitista, y que se precisaban reformas que extendieran las oportunidades y el acceso a la riqueza a los sectores obreros y campesinos. Pero el peronismo no llevó a cabo esas reformas, porque su política estatista e intervencionista paralizó el dinamismo de su vida económica e introdujo los privilegios y sinecuras partidistas a la vez que el gigantismo estatal. El empobrecimiento sistemático del país multiplicó la desigualdad y las fracturas sociales. Lo sorprendente es la fidelidad de una enorme masa de argentinos con un sistema que, a todas luces, sólo favorecía a una nomenclatura política y a sus aliados del sector económico, una pequeña oligarquía rentista y privilegiada. Los golpes y las dictaduras militares contribuyeron, sin duda, a mantener viva la ilusión peronista.
Recuerdo mi sorpresa la primera vez que fui a la Argentina, a mediados de los años sesenta, y descubrí que en Buenos Aires había más teatros que en París, donde vivía. Desde entonces he seguido siempre, con tanta fascinación como pasmo, los avatares de un país que parecía empeñado en desoír todas las voces sensatas que querían reformarlo y que, en su vida política, no cesaba de perseverar en el error. Tal vez por eso he celebrado el domingo 25 los resultados de esa primera vuelta con entusiasmo juvenil. Y, cruzando los dedos, hago votos por que el 22 de noviembre una mayoría inequívoca de electores argentinos muestre la misma lucidez y valentía llevando al poder a quien representa el verdadero cambio en libertad.
Mario Vargas Llosa
vargas_llosa@gmail.com
@Mariovargasllo
España

© Mario Vargas Llosa, 2015.