domingo, 19 de mayo de 2019

ACTUALIZACIÓN, "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, DOMINGO 19-05-2019,

YOANI SÁNCHEZ, LA CRISIS CUBANA Y EL CICLO DE LA SOBREVIVENCIA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 9 minutos
Desde un balcón la mujer ve llegar el camión refrigerado que abastece a la tienda de la esquina. No pierde un segundo y grita: “¡Maricusa, llegó el pollo!”. En pocos minutos todo el barrio es un hervidero de gente que corre con la bolsa en la mano hacia el pequeño mercado estatal donde, desde hace tres semanas, no han suministrado ningún tipo de producto cárnico. Todavía tendrán que esperar tres horas para que descarguen la mercancía y comiencen a vender solo dos paquetes por persona. La escena puede ocurrir en La Habana, Santiago de Cuba, la ciudad de Camagüey o cualquier pequeño ... más »

CARLOSALBERTO MONTANER, TRUMP ENTRE LA GUERRA Y LAS SANCIONES

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 23 minutos
El único gobernante norteamericano que ha tenido éxito con la estrategia del “bluff” fue Ike Eisenhower (1953-1961) y se llevó el secreto a la tumba. Era el general que había organizado el mayor desembarco anfibio de la historia y había autorizado el bombardeo atómico de Japón. No creerle era una forma evidente de irresponsabilidad. Los enemigos de Estados Unidos fueron persuadidos de que la “doctrina militar” de Eisenhower consistía en recurrir a la guerra total, incluida la nuclear, en caso de que el país fuera retado. Los “servicios” norteamericanos esparcieron el rumor hábilmen... más »

PEDRO ELÍAS HERNÁNDEZ, LA MUTACIÓN Y LA LÓGICA DE LA LIBERTAD

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 35 minutos
No creo, como afirma Felipe González, que el ciclo de la revolución chavista esté llegando a su final. Más bien opino que existe la posibilidad de que esté llegando a un punto de mutación y posterior estabilización. El socialismo revolucionario suele mutar hacia formas menos socialistas de relaciones económicas para evitar colapsar. Desde luego que tal circunstancia es empujada más por la necesidad que por convicción, lo que puede hacer que sean erráticas ciertas políticas aperturistas y modernizadoras. Es tal vez ese el momento en el que nos encontramos. Casi siempre este tipo de ... más »

ORLANDO VIERA-BLANCO, NO ROMPAMOS EL BALANCE

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 46 minutos
*« No pisemos otro peine. varias veces la » inteligencia antillana» nos ha hecho deslizar en cizañas y patrañas. ha sido demoledor en términos de fragmentación y dispersión disidencia política. Liquidar el liderazgo de Juan Guaidó sería un salto a un fracaso irreparable». * Pasados 100 días de la juramentación del Presidente Juan Guaidó Márquez, el balance es indiscutiblemente positivo. Sin duda el régimen mantiene su línea autoritaria. Pero el cerco internacional y la voluntad de la gente de mantenerse de pie provocando importantes quiebres en la coalición oficial es lo que vale l... más »

LUIS FUENMAYOR TORO, AL CERRARSE OTRAS OPCIONES…

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 55 minutos
Le hemos hecho seguimiento de cerca al desarrollo de la política venezolana desde hace décadas, pero hoy me referiré a su progreso en lo que va de año y a desenlaces peligrosos que comienzan a vislumbrarse en forma mucho más clara. Es primera vez, por lo menos desde hace casi 120 años, que el país ha estado tan cerca de una invasión armada, y en el caso actual ejecutada por la primera potencia militar del mundo. Esta opción ha rondado el escenario político venezolano desde el fracaso, inducido por la oposición de la MUD (https://t.co/tOBOqWk1c0), de las negociaciones de 2018 en Re... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, CHAVISMO: MANUAL PARA PERDER EL PODER

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Con una popularidad que bordeó el 70%, con un boom petrolero que alcanzó una década, con un barril que aún mantiene excelentes precios, con más del 80% del control absoluto de alcaldías y gobernaciones, con todo el férreo dominio de la institucionalidad del país, en un territorio que por las riquezas que posee y sus dimensiones es probablemente el más rico del mundo… que el chavismo hoy nos deje este país devastado es probablemente el caso de corrupción e ineptitud más resonante de la historia. Las teorías de conspiraciones, sabotajes y distintas “guerras” como la económica sencil... más »



YOANI SÁNCHEZ, LA CRISIS CUBANA Y EL CICLO DE LA SOBREVIVENCIA

Desde un balcón la mujer ve llegar el camión refrigerado que abastece a la tienda de la esquina. No pierde un segundo y grita: “¡Maricusa, llegó el pollo!”. En pocos minutos todo el barrio es un hervidero de gente que corre con la bolsa en la mano hacia el pequeño mercado estatal donde, desde hace tres semanas, no han suministrado ningún tipo de producto cárnico. Todavía tendrán que esperar tres horas para que descarguen la mercancía y comiencen a vender solo dos paquetes por persona.

La escena puede ocurrir en La Habana, Santiago de Cuba, la ciudad de Camagüey o cualquier pequeño pueblo de esta Isla. La carestía de alimentos que se ha agudizado en los últimos meses ha vuelto más complicada la dura cotidianidad de 11 millones de personas. Si antes apenas se podía escapar del ciclo de la sobrevivencia de buscar el dinero -muchas veces por vías ilegales- para poder comprar comida, esperar por horas en una parada de ómnibus y sumergirse en el mercado negro para adquirir ciertos productos; ahora el tiempo necesario para colocar algo sobre el plato se ha multiplicado por tres y las dificultades para hallarlo, por diez.

Al principio faltó la harina, así que a finales de 2018 la mayor dificultad era comprar pan o galletas. Cerca de las fiestas navideñas comenzaron a saltar las alarmas de que el desabastecimiento seguía avanzando. La carne de cerdo, un simbólico Dow Jones de la economía doméstica, se disparó y alcanzó, el pasado abril, los 70 CUP por libra, el equivalente al salario de dos días de un profesional cubano. Le siguieron el pollo, el picadillo, las hamburguesas y los hot dogs. Estos últimos, la comida que por años había apuntalado el día a día de cientos de miles de familias, por ser el producto con una mayor proporción de cantidad de unidades (10 salchichas por paquete) en comparación con su precio.

El oficialismo ha justificado tales ausencias con una mezcla de retórica triunfalista y evasiva. Achaca el déficit a problemas con los proveedores internacionales, al mal estado de la industria molinera para procesar el trigo importado y culpa a quienes acaparan mercancía como los causantes de que los alimentos no alcancen para todos. Paralelamente, la Plaza de la Revolución evitar usar la palabra crisis y también ha censurado el uso en los medios nacionales del concepto Período Especial, el eufemismo con el que se conoció al descalabro económico que sufrió la Isla en la década de los 90 tras la desintegración del campo socialista.

En la misma medida en que las neveras de las tiendas se quedan vacías, el discurso ideológico sube de tono. Esa retórica más incendiaria busca responsabilizar de la carestía al embargo estadounidense, aunque economistas y analistas coinciden en que la verdadera causa de esta caída proviene de Venezuela, que ha recortado significativamente el envío de petróleo a la Isla. La Habana revendía en el mercado internacional una parte de ese crudo y conseguía divisas frescas, una inyección de vida para una economía con una escasa productividad y un excesivo aparato estatal, ineficiente y costoso de mantener.

Cuando muchos esperaban que las duras circunstancias llevaran a la administración de Miguel Díaz-Canel a impulsar una apertura en el sector privado, relajar controles, bajar impuestos para fomentar el emprendimiento y flexibilizar las draconianas normas aduaneras, las autoridades se han movido en la dirección contraria y han procedido a racionar muchos alimentos que hasta hace poco podían comprarse de manera liberada. Esas medidas han despertado los peores fantasmas de una población traumatizada con las experiencias vividas hace menos de dos décadas.

La inconformidad no se ha hecho esperar, esta vez potenciada por las nuevas tecnologías que están permitiendo a los cubanos reportar y dejar testimonio del empeoramiento en la calidad de vida. Así, ha surgido recientemente un reto en las redes sociales, cien por ciento cubano. Con la etiqueta #LaColaChallenge las fotos de filas, molotes para comprar comida y molestos clientes que aguardan por horas a las afueras de una tienda han inundado Facebook y Twitter.

A diferencia de aquellos años duros tras la caída de la URSS, los cubanos no parecen dispuestos ahora a soportar la crisis en silencio. Los teléfonos móviles y el recién abierto servicio de conexión web desde los celulares ha cambiado significativamente la manera en que se narra la Isla. Mientras los alimentos son escasos y caros, la inconformidad ciudadana se encuentra por todos lados en cantidades suficientes para convertirse en un mecanismo de presión.

Yoani Sánchez
@yoanisanchez
Fuente: https://www.14ymedio.com/blogs/generacion_y/crisis-cubana-ciclo-sobreviv...

CARLOSALBERTO MONTANER, TRUMP ENTRE LA GUERRA Y LAS SANCIONES

El único gobernante norteamericano que ha tenido éxito con la estrategia del “bluff” fue Ike Eisenhower (1953-1961) y se llevó el secreto a la tumba. Era el general que había organizado el mayor desembarco anfibio de la historia y había autorizado el bombardeo atómico de Japón. No creerle era una forma evidente de irresponsabilidad. Los enemigos de Estados Unidos fueron persuadidos de que la “doctrina militar” de Eisenhower consistía en recurrir a la guerra total, incluida la nuclear, en caso de que el país fuera retado. Los “servicios” norteamericanos esparcieron el rumor hábilmente. Fue una brillante estratagema de la Guerra Fría.    

En todo caso, “habla suavemente y lleva un gran garrote. Así llegarás lejos”. La frase es un proverbio africano y solía utilizarla el presidente Teddy Roosevelt. Donald Trump no cree en ella. Da gritos. Amenaza a los enemigos chinos y norcoreanos. También lo hace con los amigos de Canadá, la Unión Europea o la OTAN. Pero no lleva un garrote. No recurre a la guerra. Lo suyo son las sanciones económicas y utilizar el enorme peso financiero de Estados Unidos: el 22% del PIB mundial y el dólar (la gran divisa planetaria en la que se realizan el 80% de las transacciones), para lograr sus objetivos. 

Afortunadamente, no volvió a mencionar la estupidez de no pagar la deuda externa y renegociarla con los acreedores. Esa es una estrategia que funciona a corto plazo entre países del Tercer Mundo, o en empresas que se acogen a las normas de quiebra, como hizo Trump varias veces, al costo de su total desprestigio como empresario, adquiriendo fama de negociador feroz y navajero, pero era un craso error utilizarla para afrontar la enorme deuda pública norteamericana.  

La fortaleza financiera de Estados Unidos radica en la seriedad con que enfrenta sus compromisos desde que se creó la nación en 1776. No sé si en la “Wharton School” de la Universidad de Pennsylvania, una gran escuela de negocios donde obtuvo su diploma en economía, se lo enseñaron (supongo que sí), pero toda nación es tan fuerte como son sus instituciones y su voluntad de cumplir con las obligaciones contraídas, sean buenas o malas. 

El “bluff” funciona en el póker y en las negociaciones de compra-venta, pero es una herramienta contraproducente en el terreno internacional. Cuando el presidente Barack Obama dijo, con toda seriedad, que el uso de armas químicas contra la población siria por parte de la dictadura de Asad era una “raya roja” que no podía traspasarse, cometió un gran disparate. Al cruzarse de brazos y no haber respondido con el “gran garrote”, los enemigos se envalentonaron y arreciaron las masacres.  

Lo mismo acaba de suceder en Venezuela durante la administración de Trump. Tras jugar con la fantasía de “todaslas sanciones están sobre la mesa”, nada menos que a cargo del vicepresidente Pence, el gobierno de Trump suscribía un compromiso muy serio.  El todas incluía la respuesta militar, pero al hacerse obvio que por ahí no iban los tiros –nunca mejor dicho-, la narcodictadurade Maduro arreció la represión y se propuso desbaratar la Asamblea Nacional, atreviéndose a encarcelar a Edgar Zambrano, Primer Vicepresidente de la AN, en lo que parece ser un ensayo general para la aprehensión del presidente interino Juan Guaidó.  

Washington, por medio de sus servicios de inteligencia, tiene la capacidad y el peso específico que se requiere para ganar ese tipo de batalla sin necesidad de desembarcar un solo soldado. Era mucho más sensato y productivo advertir públicamente que Estados Unidos recurriría al boicot económico absolutocontra los enemigos y contra las empresas y los países que los asistieran. 

Sólo hay que ver lo que significa en América Latina que Estados Unidos le niegue la visa a un sujeto corrupto, vinculado al narcotráfico o al blanqueo de capitales. Es una especie de muerte civil, de scarlet letter tatuada con fuego sobre la frente de los transgresores. Si esa sanción se extendiera a la Unión Europea, a las democracias latinoamericanas y a Canadá ganaría mucho en contundencia, pero ello no se consigue tratando a los países amigos como si fueran adversarios. 

Nadie es inmune a esas sanciones morales y prácticas. Nadie en el terreno personal o como nación, aunque los delincuentes se hayan apoderado del país, como sucede en Venezuela. Los criminales necesitan mover sus capitales, adquirir residencias en sociedades habitables, curarse en hospitales del Primer Mundo. Quieren, como los mafiosos sicilianos, que sus hijos estudien en buenas universidades y adecentarlas fortunas mal adquiridas dentro de mercados legítimos. Cerrarles esos caminos es correcto, pero hay que hacerlo en serio. Sin dejar pasar ni una pizca de oxígeno. 

Carlos Alberto Montaner
@CarlosAMontaner    

PEDRO ELÍAS HERNÁNDEZ, LA MUTACIÓN Y LA LÓGICA DE LA LIBERTAD

No creo, como afirma Felipe González, que el ciclo de la revolución chavista esté llegando a su final. Más bien opino que existe la posibilidad de que esté llegando a un punto de mutación y posterior estabilización. El socialismo revolucionario suele mutar hacia formas menos socialistas de relaciones económicas para evitar colapsar. Desde luego que tal circunstancia es empujada más por la necesidad que por convicción, lo que puede hacer que sean erráticas ciertas políticas aperturistas y modernizadoras. Es tal vez ese el momento en el que nos encontramos.

Casi siempre este tipo de revoluciones tienen períodos de 20 a 30 años en los cuales ejecutan toda clase de ensayos políticos y económicos convirtiendo a los países en los cuales se desarrollan en vastos terrenos de experimentación para su ingeniería social. Los resultados suelen ser muy decepcionantes. Ese patrón, con sus especificidades propias de cada nación, se identifica en la revolución soviética, en la revolución mexicana en la China, en la cubana y en buena medida en la nicaragüense. La marcha de este proceso y su eventual desenlace pacífico en la experiencia venezolana, dependerá de la madurez de los sectores verdaderamente democráticos, de la oposición y del chavismo, y de su capacidad para entender cabalmente el fenómeno.

En la URSS, después de 20 años de marchas y contra marchas, de colectivización forzosa de la producción agrícola, de hambrunas asesinas y de planes quinquenales con rendimientos muy pobres, se produce un inicio de estabilización de su economía hacia finales de los años 30 del siglo pasado gracias a la introducción de incentivos de corte capitalista entre la población trabajadora. Cuando empieza su participación en la segunda guerra mundial, ya la nación soviética tiene una significativa industria militar y petrolera. La guerra retrasa este proceso, pero desde 1945 hasta el año 1960, se produce un crecimiento económico importante apuntalado en el uso de mano de obra muy barata. Luego viene un lento proceso de declinación que se agudiza con la dura caída de los precios del petróleo hacia finales de las década de los 90.

La revolución mexicana, iniciada en 1910, comienza un período de mucha turbulencia, con radicales reformas en la tenencia de la tierra, el sistema educativo de corte socialista y la estatización de su industria petrolera. Pero para 1940, se produce una tendencia a la liberalización con algunas reformas políticas y económicas.

La revolución China es paradigmática en relación a estas ondas largas de procesos de experimentación propios de las revoluciones socialistas. Desde 1949 a 1978, experimenta primero el llamado “gran salto adelante y luego la “revolución cultural, ambos muy destructivos económicamente. Luego el socialismo chino muta, de la mano de Deng Xiaoping hacia formas de mercantilismo capitalista.

El proceso revolucionario cubano, después de 30 años de socialismo duro copiando el modelo soviético y experimentando reformas de todo tipo como su radical reforma agraria, nacionalización masiva de propiedades, reformas educativas, ideal del “hombre nuevo”, aventuras militares en áfrica, etc, empieza un período de cierta apertura a principios de los años 90 como consecuencia del fin de la ayuda soviética y del llamado “período especial”. Empiezan las inversiones extranjeras en turismo y otras áreas. Hacia finales del siglo XX, la mano de Hugo Chávez le permite un gran respiro a un modelo económico que intenta modernizarse pero de forma muy cautelosa.

El caso de la revolución socialista sandinista es un claro tipo de mutación muy heterodoxo, ya que los revolucionarios entregan pacífica y democráticamente de forma transitoria el poder político, conservando el control militar, para volver en el año 2007, es decir, casi 30 años después del inicio del proceso.

Venezuela con Hugo Chávez y luego con Nicolás Maduro, apuntalados en la renta petrolera, se desarrolla un proceso de marchas y contra marchas en la economía con expropiaciones masivas, estatización de los desarrollos privados petroleros, planes de experimentación con tipos de propiedad social y estatal, comunas agrícolas, cooperativas, unidades de producción endógenas, cultivos urbanos, bancos comunales, trueque, y un largo etc.

Con la caída de los precios del petróleo y la crisis política, Maduro intenta ciertos equilibrios económicos como la eliminación en la práctica de los controles de precios, sincerar las paridad cambiaria con tendencia a la unificación y liberalización del tipo de cambio al punto de llegar a la medida recientemente anunciada de poner en manos privadas las operaciones de compra y venta de divisas y tasar el valor de la moneda de acuerdo a principios de mercado. Es decir, el reconocimiento del “dólar criminal”. Esto en principio es un triunfo de la libertad económica sobre los controles. Todo esto unido a noticias sobre la apertura al capital privado dentro de las empresas del Estado, lo cual hasta ahora no han sido más que anuncios. En otras palabras, “tanto nadar para morir en la orilla.

La mutación del socialismo revolucionario a formas menos socialistas para tratar de hacer arrancar la economía, se cumple a cabalidad en el caso venezolano. Sólo que en el contexto de una terrible polarización política y de las sanciones económicas de EE.UU sobre el régimen, tal vez se cancele o retrase esta tendencia de cambio económico sin cambio político significativo, que es lo que aspira el gobierno venezolano. Los errores y el aventurerismo de la oposición pueden ser el principal elemento que permita una estabilización del chavismo -madurismo en esta nueva etapa que amaga con empezar.

La medida del BCV recientemente aprobada que, liberaliza el control de cambio, apunta en la siguiente dirección: Trata de evadir las sanciones del Departamento del tesoro contra el ente emisor venezolano para que los privados realicen directamente entre ellos sus operaciones de compra-venta de divisas sin pasar por el BCV. Así se espera estimular nuevas fuentes de moneda extranjera por la vía de inversiones foráneas, remesas, repatriación de capitales de origen nacional depositados en el exterior, exportaciones privadas no petroleras, turismo internacional, así como la venta de divisas que harán embajadas, consulados, organismos internacionales con presencia en el territorio.
Esta medida ciertamente se aplica en medio de una economía colapsada, que no genera divisas suficientes, y con un sistema bancario limitado en su papal de intermediación por las políticas monetarias de encaje legal bancario absolutamente leoninas.

Está claro que el próximo movimiento del gobierno de Maduro debería ser la flexibilización de las medidas de encaje legal. La inflación venezolana ya no sólo tiene un origen en la emisión de dinero, el cual ha disminuido bastante este año 2019. De 124% de aumento en enero, a 110% en febrero, 54% en marzo y 45% en abril. Igual el incremento de la liquidez monetaria, que ha caído de un aumento de 100% en febrero de 2019 a 41% en marzo, y 21% en abril. Lo que ha incidido en la inflación que bajó de 145% en enero, a 54% en febrero, y 18% en marzo y con un revoten en abril al 45%. (cifras comisión de finanzas A.N)

Sin embargo, la inflación en Venezuela ya no viene tanto por la emisión monetaria, sino por la caída en la demanda de dinero, un fenómeno diferente. Este fenómeno consiste en el hecho de que la gente no quiere poseer bolívares, por su continua devaluación y se desprende de ellos, o comprando dólares, o consumiéndolos en bienes y servicios, lo cual, sin emitir nueva moneda, genera aumento de precios. El gobierno busca una estabilización de la paridad del tipo del cambio con un mercado cambiario más transparente gestionado por agentes privados. Igualmente mejorar el abastecimiento mediante la legalización plena de las operaciones de obtención de divisas, lo cual permitirá que los empresarios y comerciantes puedan asentar en su contabilidad el tipo de cambio con el cual realizaron sus importaciones de insumos y así justificar sus precios de venta al consumidor frente a las autoridades.

En definitiva es un paso, pero sólo un paso en la dirección correcta que busca estabilidad en distintas esferas de la actividad económica, tales como la cambiaria y del sistema de precios. La estabilidad no es todo, pero sin estabilidad no hay nada. Falta por ver el desarrollo de estos eventos. La lógica de la libertad es que una medida que levanta controles demanda otras acciones complementarias de igual signo, es decir que vayan en el mismo sentido de apertura y liberalización de forma creciente, tal y como lo ha hecho con total determinación el modelo chino. ¿Estará dispuesto el régimen socialista a mutar lo suficiente y en desatar esta lógica de la libertad en el ámbito de la economía?

Pedro Elías Hernández
@pedroeliashb 

ORLANDO VIERA-BLANCO, NO ROMPAMOS EL BALANCE

« No pisemos otro peine. varias veces la » inteligencia antillana» nos ha hecho deslizar en cizañas y patrañas. ha sido demoledor en términos de fragmentación y dispersión disidencia política. Liquidar el liderazgo de Juan Guaidó sería un salto a un fracaso irreparable». 

Pasados 100 días de la juramentación del Presidente Juan Guaidó Márquez, el balance es indiscutiblemente positivo. Sin duda el régimen mantiene su línea autoritaria. Pero el cerco internacional y la voluntad de la gente de mantenerse de pie provocando importantes quiebres en la coalición oficial es lo que vale la pena destacar de cara a la fragilidad en la que ha quedado Maduro y su camarilla.

El quiebre militar y militante.

Existen hechos que por ser silenciosos no dejan de ser ensordecedores. Lo ocurrido el 30 de Abril si bien el propio presidente Juan Guaidó ha reconocido no resultó óptimo en términos objetivo, lo cierto es que queda demostrada la fractura que existe en las FFAA, y muy importante, a nivel de la policía política del régimen. El  ex gobierno va de puntillas sobre un piso de vidrios rotos donde el propio General Padrino quedó agrietado. ¿Por qué no lo remueven? Ese es el drama de Maduro. Dormir con el enemigo, o peor, con quien no sabe a fin de cuentas !de qué va..!

En otro sentido se suma la división de la base militante de la coalición de poder. Por un lado  el feudo Celia-Madurista y por otro la desgastada representación del PSUV, resumida de los hermanos Rodríguez, Cabello y Tareck El Aissami.

Es cuestión de 100 días ver colapsar este pantanal en tensiones arenosas, cercado [Maduro] por múltiples frentes internacionales, sanciones, desconocimientos, más rusos, chinos o cubanos hastiados de torpeza, mentiras e ineficacias, hacen del momento un político un transe estelar donde el problema ya no es la salida de Maduro [que sale], sino la estructuración  de la transición.

Jaque Mate. 

El juego no se agota en dos o tres jugadas. El caso venezolano demanda múltiples movimientos que se han venido ejecutando con inteligencia, sentido táctico y disciplinario. El aislamiento económico y financiero, acompañado del nombramiento de cuerpos diplomáticos, representación ante el BID, la OEA; Control de CITGO, más  procesos migratorios visibles dentro de las FFAA y el SEBIN, son una sumatoria de medidas efectivas consecuentes, que a pesar de no haber logrado el cese de la usurpación ha creado las condiciones objetivas y necesarias para propiciarlo.

EEUU en particular sigue moviendo sus alfiles y caballos. Aunque se “distancia” de vientos de intervención, no lo descartan.  El Grupo de Lima -estrictamente apegado a salidas pactadas-cumple su rol.  EEUU tampoco se deslinda de ese cometido. Pero el señor John Bolton ha dicho de forma determinante “en caso de una salida forzosa nadie en el mundo dudara la medicina era  la apropiada por tratarse de extirpar un Estado Fallido y autoritario”.  Nadie lo lamentará…

Es irreversible. Contador en marcha. 

El régimen de Caracas está en la lona. La fractura de su piso político; el reparto terminal y desesperado del botín; desconfianza, miedos, riñas internas; división de las FFAA, colapso económico, incapacidad de mantener lealtades de Rusos, Chinos, Turcos e incluso Cubanos cansados del caos imperante que es morosidad; determinación de las alianzas internacionales de salir de Maduro y no menos importante, del pueblo de mantenerse en la lucha, representa un estado de circunstancias irreversibles e incontenible.

No volvamos a resbalar

No pisemos otro peine. Varias veces la “inteligencia antillana” nos ha hecho deslizar en cizañas y patrañas. Ha sido demoledor en términos de fragmentación y dispersión disidencia política. Sucedió con el soneto del recobro frustrado de la victoria presidencial de Capriles/2013.  Igualmente con  la perversa etiqueta de colaboracionismo  calzada a la MUD 2017, donde banalizando al diálogo nos sacamos todos del terreno. Son momentos de madurez política y ciudadana. Permitir liquidar el liderazgo valiente, fresco y frontal de Juan Guaidó Márquez, sería un nuevo fracaso pero irreparable. Porque la jugada a la que se prestan sectores de oposición calcando al G2 Cubano, es sacar del ruedo al Presidente Interino  Juan Guaidó Márquez, haciéndonos tragar el veneno de la activación del 187.11 de la Constitución. Por cierto que la norma en cuestión nace en la Constitución de 1961 y no tiene que ver con una intervención guerrerista, Casus Bellis, como la pretenden dibujar. La cooperación militar prevista en 187.11 constitucional se basa estrictamente en una cooperación humanitaria, producto de un desastre natural o una catástrofe social. Y su aplicación no es unilateral ni mandatoria. Es estrictamente bilateral, concertada y facultativa tanto del peticionario como del oficiante (s)

No  podemos poner en riesgo las alianzas internacionales que han costado mucho y que en un tiempo récord han reconocido el gobierno interino de Juan Guaidó. El grupo de Lima, el eurocentrismo, Canadá, EEUU, Latam, están alineados en una salida al menor costo político, humano y social. No asimilan una intervención militar en escala. La cooperación militar humanitaria internacional también está sobre la mesa. Pero deben agotarse condiciones y tareas internas. !Hagámosla antes de sufragar sin nadar lo poco que falta!

Por lo pronto no rompamos el balance. Fracturarnos  nuevamente en el momento político más rendidor, demandante y sensible de nuestra historia contemporánea, sería devastador por irrecuperable. !Sensatez! Seguimos. Ya casi…

Orlando Viera-Blanco
@ovierablanco  .

LUIS FUENMAYOR TORO, AL CERRARSE OTRAS OPCIONES…

Le hemos hecho seguimiento de cerca al desarrollo de la política venezolana desde hace décadas, pero hoy me referiré a su progreso en lo que va de año y a desenlaces peligrosos que comienzan a vislumbrarse en forma mucho más clara. 

Es primera vez, por lo menos desde hace casi 120 años, que el país ha estado tan cerca de una invasión armada, y en el caso actual ejecutada por la primera potencia militar del mundo. Esta opción ha rondado el escenario político venezolano desde el fracaso, inducido por la oposición de la MUD (https://t.co/tOBOqWk1c0), de las negociaciones de 2018 en República Dominicana. Aunque este tipo de opciones son siempre posibles, lo que las hace importantes de tener en cuenta es su probabilidad de ocurrencia, la cual varía con el desarrollo de los acontecimientos, en nuestro caso en Venezuela, sus vecinos inmediatos, EEUU y el resto del continente americano, como en Europa, Rusia, China, medio oriente y muchos otros lugares de menor importancia en nuestra vida política. 

Estas características son las que hacen impredecibles la ocurrencia de estos hechos y las que impiden que se pueda saber cuándo se producirán, una vez frustradas otras opciones menos costosas y traumáticas. Somos un caso claro de esta afirmación. Muchas opciones han estado presentes desde enero 2019, muchas más si nos remontamos a comienzos de 2016 o nos desplazamos más atrás, aunque en todas ha estado presente como factor causal común el “Maduro vete ya”, establecido como un derecho por parte de cierta oposición inmediatista y voluntarista, que piensa que está por encima del resto de los venezolanos: ella decide qué hacer y los demás aceptan sin chistar. En este proceso, muchas opciones han desaparecido, otras se han hecho presentes y algunas han renacido. Es en ese escenario cambiante, que no da tiempo de descansar ni de aburrirse, que la inicialmente muy remota invasión militar, ha ido navegando en nuestro mar de complejidades sin naufragar y hoy parece llegar a puerto como opción probable. 

En Venezuela nunca se ha producido una invasión por tropas estadounidenses o comandadas por ellos. Esto sí ha ocurrido en la mayoría de los países vecinos, aunque no recuerdo a ninguno en el que sus nacionales opositores la pidieran invocando la Constitución de sus repúblicas. En esa traición a la nación al parecer somos únicos y es un “mérito” de Guaidó, Leopoldo López y Voluntad Popular, y de quienes se dejaron arrastrar a esta ignominia. Y todo ello gracias a la negligencia de quienes nos gobiernan, que prefieren ver a su patria invadida y destrozada que negociar una salida democrática a la crisis existente. El golpe sangriento de Pinochet en Chile se da porque los extremistas izquierdistas impidieron las negociaciones, que Allende ya había comenzado a realizar para darle salida electoral a la crisis de entonces. Estas afirmaciones en absoluto absuelven a Pinochet ni a la oposición apátrida de nuestra Asamblea Nacional, que ha demostrado una indignidad y envilecimiento no visto en el país en su historia.  

La confesión de Guaidó sobre las instrucciones por él dadas a su compañero de partido Carlos Vecchio, que más que un embajador de Venezuela parece un funcionario del gobierno de Trump, para reunirse con el Comando Sur estadounidense son muy graves, aunque pocos lo han señalado con claridad y contundencia. El colapso nacional en todos los aspectos, el odio incubado contra la claque de Maduro y el “socialismo del siglo XXI, la desinformación permanente llevada a adelante por las transnacionales de la comunicación, la propaganda guerrerista y las ambiciones de poder de una dirigencia que pretende ser impuesta con el uso de la fuerza por ejércitos extranjeros, se han confabulado para crear un ambiente de aceptación y justificación de la intervención militar externa, negando a priori cualquier posibilidad de rescatar para los venezolanos su indiscutible derecho de decidir sus asuntos internos.  

A la ya clara petición de Guaidó de que nos invadan se unen las peticiones de María Corina, escondidas detrás de la aplicación de un artículo constitucional, que la persona más ignorante que exista sabe que no tiene nada que ver con lo que se pretende extraer del mismo. Se suman también la decisión mayoritaria de la AN de incluir de nuevo a Venezuela en el TIAR, las declaraciones más recientes de los funcionarios de Trump, las provocaciones con las incursiones de buques de guerra en nuestras aguas territoriales y las acusaciones colombianas de irrupciones de la FANB en su territorio. Todo ello parece conformar un cuadro de pre intervención, la cual sin embargo aún no es apoyada por Europa ni tampoco por la mayoría de los países de América, incluyendo a los que reconocen a Juan Guaidó como Presidente encargado de Venezuela. 

Las intenciones gringas están claras, a menos que Maduro y quienes lo acompañan decidan irse. Quedan aún ciertos escollos para su desarrollo: el rechazo demócrata estadounidense a la invasión, las disonancias aparecidas incluso en el Partido Republicano, la posición de la opinión pública de EEUU, el rechazo por parte de los nuevos gobiernos de México y Panamá. Pero por encima de todo ello está el escalamiento que está ocurriendo en el Medio Oriente, ante la respuesta de Irán a la violación por Trump del tratado firmado por Obama. Ya ha sido despachado a la zona un portaaviones estadounidense. Las cosas se pueden complicar tanto que dejaría a Venezuela como algo secundario ante el reto iraní.  

Quienes en Venezuela queremos la paz. Quienes rechazamos todo intento militar injerencista extranjero. Quienes hemos propuesto una salida nacional, pacífica, constitucional y democrática, deberíamos pasar a la ofensiva, aislando a quienes persistan en salidas antinacionales y haciendo entender al gobierno, que no puede seguir jugando irresponsablemente con fuego ni con la vida de los venezolanos y la integridad de la nación.  

Luis Fuenmayor Toro 
@LFuenmayorToro 

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, CHAVISMO: MANUAL PARA PERDER EL PODER

Con una popularidad que bordeó el 70%, con un boom petrolero que alcanzó una década, con un barril que aún mantiene excelentes precios, con más del 80% del control absoluto de alcaldías y gobernaciones, con todo el férreo dominio de la institucionalidad del país, en un territorio que por las riquezas que posee y sus dimensiones es probablemente el más rico del mundo… que el chavismo hoy nos deje este país devastado es probablemente el caso de corrupción e ineptitud más resonante de la historia. 

Las teorías de conspiraciones, sabotajes y distintas “guerras” como la económica sencillamente no tienen el más mínimo sentido, son una afrenta a la racionalidad, ello implicaría, por ejemplo, que empresarios y comerciantes decidieran por consenso dejar de producir y vender para irse directamente a la quiebra a fin de deteriorar al gobierno, un gobierno que sencillamente podía importar a placer cualquier rubro en las cantidades deseadas, el estruendoso fracaso que padecemos los venezolanos es consecuencia irrefutable de controles corruptísimos, leyes anacrónicas impuestas y una toxicidad ideológica fatal, como si una serpiente falleciese luego de inyectarse su propio veneno. 

Imagínese sí el expresidente Chávez en lugar de apoyarse en médicos cubanos hubiese solucionado los problemas reales de todo el sistema de salud. Dónde estaría Venezuela sí en lugar de controles y racionamientos se hubiese abogado por el disfrute total de nuestros derechos y libertades. Solo trate de imaginarse la elevadísima calidad de vida que disfrutaríamos hoy sí en lugar de privilegiar empresarios y trabajadores de otras naciones se hubiese apoyado los nuestros, los criollos. Imagínese sí en lugar de tomar a Cuba como modelo de gobierno se hubiese, por ejemplo, consumado alianzas estratégicas con Finlandia para alcanzar la excelencia educativa, con Suiza en materia de democracia, con los nórdicos en materia de eficiencia fiscal, con Dinamarca para el funcionamiento del sector salud y un largo etcétera… sencillamente hoy el chavismo fuera el mejor hecho político de la historia, pero no, hicieron exactamente lo contrario, buscaron los peores ejemplos, lo que los llevó ser el peor hecho político, una calamidad.  

Hay quienes alegan “pero bueno, el chavismo tiene 20 años en el poder” y no deja de ser cierto, pero ¿A qué precio? ¿En qué forma? Han tenido que violar la constitución de la república en todas las formas conocidas, han tenido que transgredir flagrantemente la democracia, la violencia institucionalizada es la única herramienta factible para preservar el poder, todo esto los ha llevado a ser la clase política más aborrecida no solo de Venezuela ni de la región, sino del mundo entero, amén que sus errores y vicios sobrepasaron nuestras fronteras, fronteras que, dicho sea de paso, el chavismo olvidó llevando a la patria prácticamente a perder el Esequibo, fronteras que las ha convertido en paraísos para el narcotráfico, contrabando y todo tipo de fechorías.  

Lo que pudo haber sido el fenómeno político, económico y social más reluciente del siglo XXI terminó por ser, por urgencia y convicción, una fulgente dictadura, pero no cualquiera, una dictadura castrista, una de las peores que conozca la humanidad. Así que, el chavismo no tiene mérito alguno, en la forma como preserva el poder lo hubiese podido hacer cualquier persona basándose en la fuerza y con recursos a granel, no han sido inteligentes, ni astutos, ni novedosos.  

Que tienen 20 años gobernando ¡Sí los tienen! pero sobreviviendo a tropezones cada vez más continuos, como un caminar de alguien moribundo. Si hubiesen hecho las cosas correctamente esos 20 años fueran los primeros de al menos 200 que podían haber permanecido en el poder legal y legítimamente, con admiración mundial… no con rechazo y repulsión como finalmente terminaron de escribir las páginas de su aciaga historia. 

Leandro Rodríguez Linárez 
@leandrotango