martes, 24 de diciembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, MARTES 24/12/2019

LINDA D'AMBROSIO: LA ÚLTIMA CENA, UNA VENEZOLANA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 6 minutos
Acudí, en días pasados, a la presentación de una obra de teatro en Barista, un atractivo local español ubicado en pleno corazón de Chueca. Un poco al estilo de los tradicionales café concert, el público se preparaba a disfrutar de un espectáculo al tiempo que paladeaba su trago. En esta oportunidad se trataba de La última cena. El retorno del chef, una obra escrita e interpretada por el actor Dimas González, producida por Natasha Gómez Rocha y Clay Hernández, y dirigida por Pedro González. Un equipo venezolano, en suma. Si bien la trayectoria actoral de Dimas permitía anticipar que... más »

LEANDRO AREA PEREIRA: HASTA CUÁNDO Y AÚN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 11 minutos
La sociedad venezolana, en caso de que aún exista, huye de sí misma y se refugia en la nostalgia. El presente es una interminable calle ciega. La vida no fluye sino que yace estancada en un pozo. Escribimos telegramas sin destinatario conocido. No hay dirección alguna. Hablamos incongruencias que se repiten en el río de un silencio que rebota en nuestro interior y se desploma. Hasta cuándo y aún. Tiempo para explorar en el pasado, fotos, mirar el paisaje, memorias olfativas, esquivar al otro, recurrir avestruz al celular. Es escape, es tiempo de pretextos. Quienes no se han ido ya ... más »

JOSÉ LUIS ZAMBRANO PADAUY: UNA NAVIDAD INMENSA EN NOSOTROS. SAINETE EN CÁPSULAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 14 minutos
De niño estaba convencido que la estrella de Belén existía y trazaba el recorrido glorioso hacia el pesebre. Que emprendía su operación valerosa de posarse y recibir la luz de Jesús. Por eso era tan brillante. Ese niño incandescente le llenaba de energía para cumplir con su misión de iluminar derredor y más allá. Tamaña proeza. Ya no habría reyes magos confundidos, sin brújulas para la época, pero con una guía sincera en el cielo. Es que la natividad del Señor va más allá de los imposibles. Se rio de los naufragios de Herodes. Desenmarañó la madeja de si era propicio tener al hijo ... más »

OMAR ÁVILA: RECONSTRUIR PASA POR RECONCILIAR

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 16 minutos
Desde Unidad Visión Venezuela, estamos claro que tenemos una oposición diversa, variopinta, con distintas visiones, por ello hemos venido proponiendo un Encuentro Nacional de la Oposición, para poder dirimir las diferencias, debatir y decidir democráticamente una hoja de ruta clara, realizable. Hasta ahora, esto ha sido imposible; pero estamos convencidos que más temprano que tarde, bien sea con estos u otros actores, ese va a ser el camino que nos lleve a conseguir una salida pacífica, constitucional y democrática. Urge darle un parado a ese toma y dame interno, porque se puede o... más »

NOEL ÁLVAREZ: DICTADORES MEGALÓMANOS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 19 minutos
La megalomanía de los dictadores es de tal profundidad, que en cuanto se sientan y empiezan a gobernar, las ambiciones y sueños de grandeza los oprimen. Es aquí, desde el poder que manejan a su antojo y con la aquiescencia de sus lacayos que se lanzan a denostar sin límite alguno a sus adversarios, y a todo aquél que no se pliegue a sus designios. De esta manera, muestran su verdadera catadura como gobernantes y más temprano que tarde, la ambición contenida se desborda; su período en el poder les parece poco para tantos sueños de grandeza, y obras faraónicas que plantean construir.... más »

ARIEL PEÑA: REIVINDICACIONES O MERCADO PERSA. CASO COLOMBIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 22 minutos
Con ocasión de las movilizaciones que se han realizado en el país desde el 21 de noviembre, se le presentaron al gobierno por parte del Comando Nacional de Paro, 13 puntos, que después se convirtieron en 104, por lo que el cuatrienio no le alcanzaría al actual mandatario de los colombianos para negociar semejante mercado persa; además con ello se están dilatando las verdaderas reivindicaciones laborales, sociales y económicas de la población que son apremiantes. El problema no es de parte del sindicalismo serio que tiene claro lo que busca en materia de reivindicaciones, la... más »


LINDA D'AMBROSIO: LA ÚLTIMA CENA, UNA VENEZOLANA

Acudí, en días pasados, a la presentación de una obra de teatro en Barista, un atractivo local español ubicado en pleno corazón de Chueca. Un poco al estilo de los tradicionales café concert, el público se preparaba a disfrutar de un espectáculo al tiempo que paladeaba su trago.

En esta oportunidad se trataba de La última cena. El retorno del chef, una obra escrita e interpretada por el actor Dimas González, producida por Natasha Gómez Rocha y Clay Hernández, y dirigida por Pedro González. Un equipo venezolano, en suma.

Si bien la trayectoria actoral de Dimas permitía anticipar que presenciaríamos algo interesante, no esperábamos el giro que cobraría lo que se anunciaba como el eje central de la obra: las peripecias de un chef venezolano en Nueva York.

Una historia profundamente personal, la de Jorge, se desvelaba ante el público con todas las vicisitudes de la migración forzosa: el piso compartido, las arduas jornadas de trabajo y la soledad, así como los esfuerzos inútiles por acceder a quienes le habían precedido en el exilio y estaban ya establecidos en la ciudad. Resultaban también personales las anécdotas, las preferencias del protagonista, sus rasgos de carácter, su vocación por la cocina, su historia familiar y su pueblo, uno de Venezuela.

Mas, de repente, la historia se tornó también estremecedoramente colectiva, cuando afloraron los términos en los que el chef llegaría a los Estados Unidos: las condiciones que habían rodeado a su partida, la progresiva desintegración de su familia; la pérdida de las personas más próximas en oscuras y dramáticas circunstancias; la resistencia y sus peligros. Cualquiera de los venezolanos allí presentes pudo haberse visto reflejado en el personaje, sabría a quién y a qué se estaba aludiendo. Pero, sobre todo, agradecimos que alguien levantara la voz para decirle a los españoles lo que nos forzó a tantos a salir de Venezuela….

Jorge narra su vida en fechas señaladas: canjea la posibilidad de presentarse a relatar su historia por la preparación de una comida opípara, la última que elaborará: una cena navideña a la venezolana. De allí el nombre de la obra que, además, introduce al público en las tradiciones culturales y gastronómicas de nuestro país.

El texto cuenta con diversos méritos, entre los cuales está el movilizar una enorme cantidad de emociones que varían desde la ternura hasta la náusea, valiéndose además de sub-historias dentro de una trama que, lejos de ser lineal, va arrojando diversos episodios ante el espectador, quien debe organizarlos hasta construir una imagen nítida de las fuerzas que constriñen al personaje a tomar las decisiones que toma.

Invalorable resulta la estrategia de personalizar la historia contemporánea de nuestro país para comunicar el verdadero significado de la diáspora. Cualquier persona ajena a nuestra realidad nacional puede, sin duda, empatizar con la figura trémula de Jorge e identificarse con lo esencialmente humano que hay en ella. A eso contribuye la veteranía de Dimas González, quien no solo ha recorrido una ya dilatada senda como actor, productor y director, sino que además ha sido reconocido por sus méritos con infinidad de premios relacionados con el teatro, el cine y la televisión.

La crisis de nuestra nación ha engendrado estupendas creaciones que, a más de servir para que cada autor elabore individualmente su tránsito a través de la realidad, constituyen eficientes estrategias para visibilizar la realidad de Venezuela, trasladándola al plano de lo humano y yendo más allá de la esfera de las estadísticas.

Linda D´ambrosio
linda.dambrosiom@gmail.com
@ldambrosiom
@ElUniversal

LEANDRO AREA PEREIRA: HASTA CUÁNDO Y AÚN

La sociedad venezolana, en caso de que aún exista, huye de sí misma y se refugia en la nostalgia. El presente es una interminable calle ciega. La vida no fluye sino que yace estancada en un pozo. Escribimos telegramas sin destinatario conocido. No hay dirección alguna. Hablamos incongruencias que se repiten en el río de un silencio que rebota en nuestro interior y se desploma. Hasta cuándo y aún.

Tiempo para explorar en el pasado, fotos, mirar el paisaje, memorias olfativas, esquivar al otro, recurrir avestruz al celular. Es escape, es tiempo de pretextos. Quienes no se han ido ya se fueron. Calles vacías, vidrieras turbias en las que se refleja el peligro que corroe nuestras espaldas. Las cosas han tomado el papel de las personas. Sombras. Siluetas. Formas. Hasta cuándo y aún.
Escribo y no concluyo. La mente se refiere a distancias que no encuentra, a una realidad trastocada que es a la vez tan próxima y dolorosa que se parece al hielo o al calor en su estado excesivo y por tanto inhumano. Hasta cuándo y aún.

Aislados, acurrucados, ensimismados, inventando un lenguaje hacia afuera que no tiene convicción ni prestigio hacia adentro. Que tantea, esconde, palabrea, pero no hilvana porque no tiene conexión con eso que pudiéramos llamar alma, aquella ilusión iluminada de país, hogar, sentimiento de luto, de añoranza que no despega. Hasta cuándo y aún.

El poder es quien domina la escena, el territorio, y se burla. La tensión inconclusa que no encuentra salida, la doble imposibilidad ha fijado su reino, presentado eucaristía. En esa tirantez de zancudo que zumba en nuestro oído, caminamos dispersos. El chiflido ha desplazado al latir. Hasta cuándo y aún.

El año que termina ha dejado esta salvajada: selva que nos traga. Urgidos de orientación 
bamboleamos frenéticos entre la maraña de brújulas corrosivas y nos quejamos, y nos culpamos, y envenenados nos hacemos daño, y no llegamos a ninguna parte. Hasta cuándo y aún.
Inventamos discursos, hacemos un esfuerzo, dos, tres, todos los esfuerzos posibles y no llegamos a ninguna parte. El año se termina. La esperanza inhala. El anhelo aguarda. La fe no duerme. Hasta cuándo y aún.

Leandro Area Pereira
leandro.area@gmail.com
@leandroarea

JOSÉ LUIS ZAMBRANO PADAUY: UNA NAVIDAD INMENSA EN NOSOTROS. SAINETE EN CÁPSULAS

De niño estaba convencido que la estrella de Belén existía y trazaba el recorrido glorioso hacia el pesebre. Que emprendía su operación valerosa de posarse y recibir la luz de Jesús. Por eso era tan brillante. Ese niño incandescente le llenaba de energía para cumplir con su misión de iluminar derredor y más allá. Tamaña proeza. Ya no habría reyes magos confundidos, sin brújulas para la época, pero con una guía sincera en el cielo.

Es que la natividad del Señor va más allá de los imposibles. Se rio de los naufragios de Herodes. Desenmarañó la madeja de si era propicio tener al hijo de Dios entre nosotros. Hasta nos dio una lección de humildad; de que se puede ser el más grandioso de la humanidad y nacer en un establo. Por eso creo en Dios hasta las últimas consecuencias.

La Navidad siempre ha logrado amainar las angustias. Las festividades decembrinas han sido irremplazables, categóricas e inmemoriales. Siempre llega ese aire fresco, una pizca de felicidad ininteligible. Puede haber contrariedad y una mesa insatisfecha. Pero ese amor invisible, ineludible, tan notable y complejo, se encuentra con nosotros.

Es una rutina desempolvar el árbol y los adornos. Remendar con pegamento las piezas del pesebre y escuchar los añosos villancicos de los abuelos. Cantar una gaita a tres voces y soñar que siempre estará allí. Una tradición irresistible para ser felices. A todos se nos endereza el humor y hasta desaparecen por algunas horas las rencillas con los amigos indiscretos.

Soy un creyente obstinado y para esta época me olvido de los inciertos. Las dudas las extravío adrede y cumplo sin desmayos con las costumbres nacionales. Por eso ese aire decembrino no desaparece. Se encuentra conmigo en cualquier rincón o a horas indefensas. Siempre arriba. Todos los años me susurra cuando más taciturno me hallo. Y me devuelve una sonrisa, con una paz determinante, de que todo irá mejor.  

Los recuerdos los mido por metro cúbico. Me salpican en la conciencia y a veces aguanto un sollozo que se cuela entre líneas. Porque siempre hemos sido felices para estas fechas y ese debería de ser un dictamen existencial, el no permitir perder ese encanto.

Por eso tendemos a dejar para final de año la necesidad de rememorar, el verificar que estamos vivos y de que sobran los motivos para compartir. Es el momento para olvidarnos de la fatalidad, del pesimismo desgañitado y de las ofensas políticas. El alma debe poseer un aspecto distinguido.

La Navidad es una fortaleza, por eso se escribe con letra mayúscula y con emoción suprema. No podemos perder el fervor. No se necesitan frases enciclopédicas para creer, ni un mentor experto en autoayuda. Solo se requiere hurgar con tesón en las convicciones y en los sentimientos verdaderos. Por eso soy tan severo en mis argumentos y los defiendo aunque existan rostros agudos.

Mi hermano menor me decía que una vez vio al niño Jesús escapar por un escondrijo de la pared, difuminándose, tras dejar el regalo navideño debajo de la cama. Le creí el cuento y sigo convencido que fue verdad. No era la ilusión de infante, esperando su obsequio. Era esa fe ciega en su existencia y en su amor por mantenernos contentos. Y esa sensación sigue estando en mis sueños repetidos y en cada meta tozuda.

La fe es un arma para los logros. La herramienta perfecta para los cometidos imprevistos y las guerras perdidas. Tan frágil que se desliza y se pierde en la memoria. Se olvida en los momentos de precariedad. Pero todo es posible, aunque se caiga el obelisco y la tierra se desvanezca. El grano de mostaza puede verse inmenso en nuestras resoluciones sinceras; el nunca abandonar la lucha, pese a los escamoteos y la turbulencia.

Ese niño, que se atrevió a retozar en un pesebre discreto, sin mayores posesiones que la misión encomendada, nos enseñó a todos que existen los milagros y que está en cada uno, para compartirlos con una fuerza desmesurada y total.

Son tiempos para reconciliarnos con nosotros mismos. Esbozar planes, combatir a los taimados con bondad y repeler la mala senda con una meta justa. La Navidad sirve para tantas cosas, que es pecado estar triste. Nuestro país renacerá. No tengo dudas al respecto. De ahí yace la fe, pese a las dificultades.  

José Luis Zambrano Padauy
zambranopadauy@hotmail.com
@Joseluis5571
Ex director de la Biblioteca Virtual de Maracaibo “Randa Richani”

OMAR ÁVILA: RECONSTRUIR PASA POR RECONCILIAR

Desde Unidad Visión Venezuela, estamos claro que tenemos una oposición diversa, variopinta, con distintas visiones, por ello hemos venido proponiendo un Encuentro Nacional de la Oposición, para poder dirimir las diferencias, debatir y decidir democráticamente una hoja de ruta clara, realizable.

Hasta ahora, esto ha sido imposible; pero estamos convencidos que más temprano que tarde, bien sea con estos u otros actores, ese va a ser el camino que nos lleve a conseguir una salida pacífica, constitucional y democrática.

Urge darle un parado a ese toma y dame interno, porque se puede o no estar de acuerdo con la visión de una persona, partido o grupo, pero eso no me da el derecho de creerme dueño de la verdad, propietario de la oposición y mucho menos de poner en duda la condición de opositor del otro.

Digo esto porque el régimen actúa desde la culpabilidad y un sector de la oposición hace exactamente lo mismo, aun cuando toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Quiero dejar claro que no estoy defendiendo a nadie, pero este es el deber ser.

Acusar sin pruebas y someter al escarnio público a cualquier ciudadano, -diputado o no- es un delito. Promover el linchamiento moral, no es búsqueda de justicia, es una práctica demasiado baja que el chavismo puso de moda. Son libres de expulsarlo de su partido, pero deja mucho que desear de una organización política que dice estar luchando por restaurar la democracia en Venezuela.

Esto nos preocupa y mucho, ya que evidencia que la democracia en nuestro país va a costar ser restaurada. Con prácticas como estas, es imposible hacer una “Mejor Venezuela”.

En nuestra organización política continuaremos apostando a la política con “P” mayúscula, a su buen ejercicio. Ella no falla, fallan los “políticos" mediocres. Por ello seguiremos luchando contra la mediocridad.

También estamos convencidos, que se le da demasiada importancia a ciertos sectores de la oposición venezolana, llamándolos “traidores, colaboracionistas, divisionistas”. Lo que divide a las fuerzas democráticas es una falta de estrategia y narrativa que nos logre movilizar unidos. Para ello, ratificamos que lo único que hace falta es voluntad política para reunir y entablar ese diálogo interno en el que se pongan a un lado los intereses personales, los egos, la mezquindad y prive la sensatez entre todos y cada uno de los que realmente nos interesa sacar a nuestra Venezuela de este foso en el que nos encontramos sumergidos.

Una “dirigencia” que se niega a rectificar, y no se da cuenta que por su terquedad cada vez más pierde apoyo, y la mejor muestra es el alto rechazo del que gozan todos reflejado no solo en los estudios de opinión, sino que nos lo ratifica la calle en su día a día, en ese contacto directo que mantenemos con los ciudadanos.

Urge que se saquen ese chip “chavista” de llamar “traidor y vendido”, a los que piden el cumplimiento del pacto institucional firmado en el 2015 en la Asamblea Nacional, a los que solicitan que se aclare todas y cada una de las denuncias que se han venido haciendo, a los que exigimos que se rinda cuenta, de Citgo, Monómero, Embajada de Washington, en fin, que se escuchen todos y cada uno de los reclamos que desde distintos sectores se vienen haciendo a Juan Guaidó y compañía.

El que vaya a acusar que lo haga con prueba en mano. Basta ya de acusaciones vacías de contenido.

Preocupémonos y ocupémonos todos en Unidad, de los sectores más desposeídos, de buscar puntos en común con la disidencia, de organizar electoralmente a la gente.

La política venezolana, tiene un solo camino viable: el de la política, es decir, negociación, acuerdos, elecciones, debate de ideas, propuestas, a estas alturas si algo debería de estar claro, es que por medio de la violencia el cambio no es posible. Porque la política es diálogo, no violencia. Apostemos a la reconciliación, y con ella a la reconstrucción de nuestra amada Venezuela.

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla
Diputado a la Asamblea Nacional

NOEL ÁLVAREZ: DICTADORES MEGALÓMANOS

La megalomanía de los dictadores es de tal profundidad, que en cuanto se sientan y empiezan a gobernar, las ambiciones y sueños de grandeza los oprimen. Es aquí, desde el poder que manejan a su antojo y con la aquiescencia de sus lacayos que se lanzan a denostar sin límite alguno a sus adversarios, y a todo aquél que no se pliegue a sus designios. De esta manera, muestran su verdadera catadura como gobernantes y más temprano que tarde, la ambición contenida se desborda; su período en el poder les parece poco para tantos sueños de grandeza, y obras faraónicas que plantean construir.

En la película El dictador, Charles Chaplin interpreta a dos personajes que son físicamente iguales, uno el dictador totalitario de un país que se identifica claramente con la Alemania Nazi, y el otro, un barbero judío que ha quedado en coma y sin memoria en la Primera Guerra Mundial y que cuando despierta, no entiende nada de lo que está pasando. Por habilidad del guionista de la película, el discurso que debía pronunciar el dictador, a las tropas asignadas para invadir un país, termina dándolo el barbero judío. Este discurso es uno de los tantos alegatos contra el poder descontrolado, así como una enumeración de los males que aquella sociedad padecía y que el mundo político no ha sabido, o no ha querido, resolver del todo, en casi ninguno de los casos.

El protagonista recibe muchas peticiones para que controle el estamento político y social de Alemania y el mundo, pero él las rechaza y prefiere las libertades a través de la democracia. A continuación, copio para ustedes, mis estimados lectores, la respuesta del barbero judío en el monólogo final de la película: "Lo siento. Pero yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio, sino ayudar a todos si fuera posible. Blancos o negros. Judíos o gentiles”.

“Tenemos que ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacernos desgraciados. No queremos odiar a nadie. En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las armas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas. Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado, sentimos muy poco. Más que máquinas necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura”.

“Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo. Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros. Ahora mismo, mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que puedan oírme, les digo: no desesperéis. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano”.

“El odio pasará y caerán los dictadores, y el poder que se le quitó al pueblo se le reintegrará, y, así, mientras el hombre exista, la libertad no perecerá. Soldados, no luchéis por la esclavitud, sino por la libertad. Vosotros los hombres tenéis el poder, el poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad, el poder de hacer esta vida libre y hermosa y convertirla en una maravillosa aventura. En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble que garantice a los hombres un trabajo, a la juventud un futuro y a la vejez seguridad. Pero bajo la promesa de esas cosas, las fieras subieron al poder. Pero mintieron; nunca han cumplido sus promesas ni nunca las cumplirán”.

“Los dictadores son libres solo ellos, pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer realidad lo prometido. Todos a luchar para liberar al mundo. Para derribar barreras nacionales, para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia. Luchemos por el mundo de la razón. Un mundo donde la ciencia y el progreso nos conduzcan a todos a la felicidad. Soldados; en nombre de la democracia, debemos unirnos todos".

Este abreboca discursivo. hoy más vigente que nunca, me sirve como introducción para expresarles mis mejores deseos porque en estas navidades, el niño Jesús regale a sus hogares y a Venezuela entera, el cese al sectarismo, mayor entendimiento y tolerancia, pero, sobre todo, paz, reconciliación y reencuentro para toda la familia venezolana ¡Feliz Navidad!

Noel Álvarez
Noelalvarez10@gmail.com
@alvareznv
Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE

ARIEL PEÑA: REIVINDICACIONES O MERCADO PERSA. CASO COLOMBIA

Con ocasión de las movilizaciones que  se han realizado  en el país desde  el 21 de noviembre, se le presentaron al gobierno por parte  del Comando Nacional de Paro, 13 puntos, que después se convirtieron en 104, por lo que el cuatrienio no le alcanzaría al actual mandatario de los colombianos para negociar semejante  mercado persa; además  con ello se están dilatando las verdaderas reivindicaciones laborales, sociales y económicas de la población que son apremiantes.  

El problema no es de parte del sindicalismo serio que tiene claro lo que busca en materia de reivindicaciones, las dificultades surgen por la mamerteria con sus diferentes partidos que quieren convertir las protestas en un aquelarre, exigiendo de todo, pretendiendo hacer “la revolución” por decreto,  subrayando que el sindicalismo quien fue el promotor inicial de las movilizaciones a veces se deja manosear de los políticos de la llamada izquierda, que solo les interesa  conquistar la burocracia estatal y por eso usan las protestas ciudadanas para  sus intereses, tomando  la política como una manifestación pública  de sus pasiones privadas, de ahí que en  sana lógica las organizaciones sindicales y sociales deberían tomar distancia de toda esa politiquería izquierdista y tener una agenda independiente.  

En estos tiempos los caminos del movimiento sindical de ninguna manera pueden ser los caminos del proyecto totalitario  marxista leninista, por ello el Comando Nacional Unitario que componen las centrales obreras CGT,CUT,CTC  y las confederaciones de pensionados, deberían replantear su línea de acción frente al Estado, independientemente de la postura política  e ideológica que tengan sus dirigentes,  para no caer en la movilización por la movilización o el paro por el paro, ya que eso desmotiva la protesta ciudadana al no mostrar resultados tangibles.  

Hay que reconocer  que no hubo una conducción acertada de  las fuerzas populares, pues muchas de ellas  obedecen  a   grupos y partidos marxistas, que no les interesa las reivindicaciones sociales y económicas de la población, por ello las protestas que buscaban en  principio soluciones  a situaciones concretas, con los trabajadores, los pensionados y  los estudiantes, entre otros,  al meterle el hocico los politiqueros  de la izquierda, lo que hicieron fue dilatar las exigencias que se le hacían al gobierno, incluyendo temas fuera de contexto, como  la eliminación  del Esmad, las negociaciones con el Eln, los acuerdos de paz, reforma a las Fuerzas Militares, libertad de presos, la salida de Colombia de la OCDE, la terminación de los TLC y toda una miscelánea mamerta que   pasa por el espejismo y la ficción, en donde una  Asamblea Nacional Constituyente le quedaría  pequeña, porque en esa instancia si no fuera monopolizada por  un sector determinado, tendría que haber consensos.   

Todos esos temas políticos partidistas que  colgaron como puntos para negociar con el gobierno, tendrían diferentes escenarios como  el parlamento y  la administración de justicia,  ya que no se puede al calor  de la calle suplantar  la obligación constitucional que tiene las otras  ramas del poder público y, por eso  se  dejan de lado los asuntos, laborales, económicos y sociales  que son    preferentes, lo que demuestra  imprecisiones  en la orientación, pues no se supo percibir  el momento, por eso hay que proponer que  sindicatos y movimientos sociales actúen solos, sin ese  fardo oportunista  de los partidos de la denominada izquierda,  porque se demostró  incapacidad  y eso desmotiva a la población para futuras marchas.  

Se debe hacer por parte de los sindicatos una racionalización, acerca de los sucesos que han acontecido desde noviembre, para no caer en los mismos errores, porque esto es igual, guardadas las proporciones,  a cuando los trabajadores  por medio de un sindicato presentan su pliego de peticiones a una empresa determinada, en donde hay que mostrarle resultados  concretos a los asalariados en materia reivindicativa, ya que de lo contrario surge la desazón.  Rectificar, basándose en el pluralismo, la independencia  y la democracia.  

Es muy bien sabido que al extremismo marxista, no le importan las soluciones de los problemas sociales y económicos del pueblo, como lo hemos visto con la camarilla comunista venezolana, para no ir tan lejos, siendo esa la misma receta que le tienen los mamertos a Colombia o ¿cuál otra? Entonces la movilización popular es para concertar con el gobierno en  asuntos puntales y no  entrar en alucinaciones que distraen a las masas, por eso la lucha por las reivindicaciones no la pueden convertir en un mercado persa, que es lo que está haciendo la gruperia comunista para materializar sus  aviesos planes. 

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaGA