lunes, 8 de abril de 2019

ACTUALIZACIÓN, "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, LUNES 08-04-2019,

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ, EL ABOGADO DEL DIABLO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 6 minutos
Rasgo de ciertos grupos ilustrados es despreciar a los políticos porque no hacen postgrados ni estudian especialmente y su oficio parece no serlo. Deben estar en constante trasiego con sus pares y toda laya de gente, mucha indeseable, para mantener el status quo y el suyo propio. Son actividades que a un poeta, un cirujano o un arquitecto lucen fatuas, porque éstos descuidan que la vida tranquila es resultado de la estabilidad institucional, y ella de ese ejército de hormigas conspiradoras todo el tiempo en actividad por su obsesión de poder. Mantienen la paz para que otros se dedi... más »

DANIEL GIGENA: LAURENCE DEBRAY. "VENEZUELA CAYÓ EN LA TIRANÍA Y LA NARCOCORRUPCIÓN A GRAN ESCALA"

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 21 minutos
La autora de Hija de revolucionarios considera al régimen bolivariano un subproducto de Cuba; a contramano de su padre, el teórico del castrismo Régis Debray, se declara "alérgica a la ideología" Cuando Laurence Debray (París, 1976) presentó su primer libro, Juan Carlos de España, sobre el exmonarca Borbón, le preguntaron si ella era la hija del intelectual francés que había delatado al Che Guevara en su infortunado paso por Bolivia. Es, en efecto, la hija del filósofo Régis Debray y de la antropóloga venezolana Elizabeth Burgos, ambos de familias acomodadas y tradicionales en sus ... más »

OMAR ÁVILA, CRISIS SOBRE CRISIS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 31 minutos
Han pasado ocho meses desde que iban a aumentar la gasolina. Más de 15 días desde que los ministros iban a poner su cargo a la orden. Un mes desde que dijeron que el servicio eléctrico se restablecería en 3 horas. Y ahora "30 días" de racionamiento eléctrico. Luego del boom petrolero más grande de la historia, millardos de dólares invertidos en Tocoma y generación térmica; combinado con el colapso de demanda por cierre de la industria pesada de Guayana, sin los complejos industriales de Valencia y otras zonas operando, sin horario laboral completo, el colapso de la economía y 4 mil... más »

JOAQUÍN VILLALOBOS, EL OSO DE PAPEL EN VENEZUELA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 39 minutos
La presencia militar rusa en Venezuela es un acto de propaganda dirigido a curar el orgullo herido de la antigua superpotencia En los 90 algunos definían a Rusia como “Haití con bombas atómicas” y se decía que los submarinos nucleares rusos no eran una amenaza militar, sino un peligro medioambiental. El fracaso de la Unión Soviética fue una gran humillación para el nacionalismo ruso. Putin ha hecho esfuerzos por recuperar la imagen de Rusia como superpotencia. La prensa rusa destaca la presencia de sus militares en Caracas como una demostración de fuerza en una región lejana que ev... más »

LUIS FUENMAYOR TORO, EL GOBIERNO QUE NO ES GOBIERNO PERO GOBIERNA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 48 minutos
El gobierno venezolano (mejor lo llamo régimen para que los locos me sigan leyendo), que se dice inexistente, que se desconoce por inconstitucional, ilegítimo, tracalero, corrupto; que no es reconocido por un número de países que sin embargo mantienen sus embajadas abiertas y funcionando, sigue avanzando en sus acciones contra la oposición extremista de la Asamblea Nacional, y lo hace ante el debilitamiento evidente y muy acelerado de la política de su Presidente, Juan Guaidó. Desde que se inició la famosa hoja de ruta del “1, 2, 3, fuera”, señalé que esa oposición no había aprend... más »

JOSÉ LUÍS MÉNDEZ LA FUENTE, EL POPULISMO DE TRUMP Y VENEZUELA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Las inconsistencias del populismo y la demagogia electoral han vuelto a quedar expuestas, en los últimos días, con las decisiones, en vaivén, del presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Donald Trump. Después de una campaña de desprestigio contra quien fuera su rival en las presidenciales pasadas Hillary Clinton; versus el también excandidato presidencial de su propio partido John McCain, fallecido a mediados del año pasado; así como contra varios abogados y ex asesores de su entorno por haber dado declaraciones incriminatorias en el affaire que involucra a los rusos, por... más »

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ, EL ABOGADO DEL DIABLO


Rasgo de ciertos grupos ilustrados es despreciar a los políticos porque no hacen postgrados ni estudian especialmente y su oficio parece no serlo. Deben estar en constante trasiego con sus pares y toda laya de gente, mucha indeseable, para mantener el status quo y el suyo propio. Son actividades que a un poeta, un cirujano o un arquitecto lucen fatuas, porque éstos descuidan que la vida tranquila es resultado de la estabilidad institucional, y ella de ese ejército de hormigas conspiradoras todo el tiempo en actividad por su obsesión de poder. Mantienen la paz para que otros se dediquen a su privacidad. Hasta el día que la paz se pierde.

Nos levantamos en la mañana sin dudar que está el piso en su sitio (en una película dirigida por Eliseo Subiela, el personaje pulsaba un botón desde la cama para que se tragara amantes fastidiosos). En la democracia modelo y el país más moderno de la región, el antipolítico viajado, con una copa de calvados y un buen Cohiba pontificaba sobre la mediocridad de los dirigentes, la necesidad de “un cambio”, y trabajó para salir de ellos. Creía que creer vivir tranquilos era “normal” y los políticos una molestia.

Aristóteles valoró el sentido común y lo difícil de conseguirlo, tesoro de pocos que identificaba con la prudencia. En los partidos, escuelas de dirigentes, aprenden esa materia principal. Se necesita prudencia para acumular poder, ascender en la organización y asegurarse recursos para financiar su carrera. El posibilismo es saber tentar la fortuna sin arriesgar todo de un golpe. Un militante asimila que subir es un proceso gradual, que debe tener resultados, apoyo de quienes trabajan con él y acumular fuerzas. Ser cuidadoso en las operaciones.

Conservadores e innovadores

Hayek dice que la política rechaza los audaces carismáticos, asociados históricamente a desgracias colectivas, cuyo campo fértil es más bien la sociedad civil, centro de ebullición de lo humano. Se necesitan grandes inventores en las ciencias y las artes, Edison y Picasso, pero las instituciones requieren estabilidad y cambios graduales. Agregaba que los mercados son trágicos porque un grave error, una inversión disparatada, nos arruinan. Nada de lo que tenemos está seguro. En los mercados unos se imponen, pero la diferencia es que en la política no se manda sino se dirige.

No se es patrón sino conductor, no se ordena sino se convence, no hay ideas fijas sino debate. No existe libertad sin democracia ni democracia sin partidos. La antipolítica es una irrupción caótica en la democracia, porque quienes llegan desde otras áreas sin bagaje pueden actuar como patrones, “hago lo que quiero porque esto es mío”. Hay demasiados naufragios por decisiones atolondradas y por eso, según Weber, los partidos modernos sustituyen a las “familias”, los notables y las nóminas de los caudillos.

Excepcionalmente aparecen virtuosos como Betancourt, Felipe González o Clinton, pero todo el estamento político es esencial para la democracia. Paganini a cuyo violín se le rompieron las cuerdas en pleno concierto, tocó con una sola. No todos son como él, pero gracias a miles de músicos normales hay orquestas y conciertos ¿Cuál es entonces el saber propio de un político? Suelo usar en clase un ejemplo que da Isaiah Berlin uno de los pocos pensadores que entienden a cabalidad la naturaleza de la decisión política, fuera de la teoría, la filosofía o la sociología: un hombre necesita de vida o muerte llegar a un lugar.

¡Quiero ser groupie!

Pero el puente de la vía parece caerse en la aterradora creciente del río. No puede consultar libros, acudir a la historia, calcular la resistencia de los materiales contra la fuerza de las aguas, ni hacer una encuesta en la fila de automóviles para saber que dice la mayoría. En un golpe de intuición decide pasar y lo logra. Ese es un líder y su experiencia viene de franquear muchos puentes, grandes y pequeños, y aprender de los fracasos a manejar el riesgo. Al final será su juicio el que prive, pero debe contrastarlo con críticas, porque suele estar asediado por groupies, cheerleaders, fans, diletantes, que reaccionan con ira aduladora a las observaciones.

La responsabilidad es suya, pero debe examinar puntos de vista. De allí la importancia de las direcciones colectivas, integradas por individuos de juicio autónomo y no por empleados. Debates entre visiones diferentes son un control epistemológico de la decisión. El abogado del diablo no es la película de Al Pacino, ni la novela de Morris West. Es un fiscal del Vaticano, hoy llamado promotor de la justicia, que investiga debilidades, fallas y reclama evidencias en los expedientes de beatos en ruta a la santificación. Su objetivo es evitar errores a tiempo.

Pero los groupies reaccionan con ramplonerías ante el análisis, son incapaces de pensar sobre lo que les dicen y peores cuando pasan al ataque ad homine, a insinuar intereses oscuros en el crítico. Sustituyen la falta de criterio haciendo creer mala fe en el interlocutor. Suelen tener grandes débitos en la autodestrucción de dirigentes promisorios. Más allá de que pueda ser Paganini o quinto violín, un conductor que merece la licencia debe saber aprovechar particularmente las opiniones de quienes señalan debilidades en su posición, e incluso las de sus enemigos. Luego decidirá qué hacer en el puente.

Carlos Raúl Hernández
@CarlosRaulHer

Nota de la Redacción: Una groupie o grupi es una persona que admira a un personaje famoso y que desean tener intimidad con él.

DANIEL GIGENA: LAURENCE DEBRAY. "VENEZUELA CAYÓ EN LA TIRANÍA Y LA NARCOCORRUPCIÓN A GRAN ESCALA"

La autora de Hija de revolucionarios considera al régimen bolivariano un subproducto de Cuba; a contramano de su padre, el teórico del castrismo Régis Debray, se declara "alérgica a la ideología"

Cuando Laurence Debray (París, 1976) presentó su primer libro, Juan Carlos de España, sobre el exmonarca Borbón, le preguntaron si ella era la hija del intelectual francés que había delatado al Che Guevara en su infortunado paso por Bolivia. Es, en efecto, la hija del filósofo Régis Debray y de la antropóloga venezolana Elizabeth Burgos, ambos de familias acomodadas y tradicionales en sus países, que habían apoyado la causa revolucionaria de Fidel Castro y el Che en Cuba. En 1967, su padre se integró a las filas de la guerrilla en tierras bolivianas y pronto fue detenido. Meses después, Guevara fue capturado y asesinado. Todavía en Wikipedia se puede leer que o él o Ciro Bustos habrían brindado información a los militares bolivianos y a los agentes de la CIA sobre el paradero del Che. De regreso a Francia, Debray padre desarrolló una destacada carrera como teórico de la transmisión cultural, los medios de comunicación y el imperio de las imágenes. Su madre, que prosiguió sus investigaciones en antropología, se hizo muy conocida cuando publicó Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia, obra de 1982 que jugó un papel fundamental en el Premio Nobel de la Paz que mereció la líder guatemalteca.

En 2014, Debray hija inició una pesquisa que involucró a los protagonistas de la historia, es decir, a su padre y su madre, ya separados; a los abuelos de una y otra rama familiar, a exguerrilleros, historiadores e intelectuales. El resultado es su segundo libro, Hija de revolucionarios (Anagrama), publicado a fines de 2018, con el que la autora obtuvo en Francia varios premios, entre ellos, el Prix du Livre Politique. Por medio de una escritura vivaz y una aguda capacidad de análisis acerca de una época ya ida, Debray ofrece el retrato de una generación que unió el compromiso social con la violencia y cierta ideología binaria (que aún pervive). "Nací unos años después del regreso de mi padre a Francia, luego de cuatro años de prisión. Fui un elemento de su reinserción a una vida más tranquila y prosaica, lejos de la lucha armada", dice a este diario en una conversación telefónica. El libro de Debray se integra a una suerte de "biblioteca" de hijos de los hijos de la década de 1960, que revisan el pasado del compromiso político de sus padres, casi siempre de izquierda, a la luz de un nuevo horizonte histórico. 

Debray vive en París con su esposo, el ingeniero especializado en inteligencia artificial Émile Servan-Schreiber, y sus dos hijos. Semanas atrás, por encargo del semanario Paris Match viajó a Venezuela para entrevistar a Juan Guaidó, líder de la oposición al régimen de Nicolás Maduro y presidente del Parlamento de ese país. "Verlo fue un shock -cuenta la autora-. Está muy delgado, casi no duerme y come poco. La gente en Venezuela está muy deprimida. Ducharse allí es un problema, conectarse a Internet es un problema, conseguir medicamentos es un problema".

Actualmente, Debray trabaja en un documental sobre Venezuela y, como remarca, "sobre el declive de ese país". Para ella, como cuenta en Hija de revolucionarios, Venezuela era un "edén" hasta la llegada al poder de Hugo Chávez, al que conoció en un almuerzo. "La gente no se había percatado del dominio de Fidel Castro sobre él: la revolución bolivariana se convertiría en un subproducto de la revolución cubana. Ver a tu patria naufragar resulta tan doloroso como ver apagarse a un ser querido", escribe en las primeras páginas de su libro. La autora, que habla español con fluidez, supervisó la traducción de la edición de su libro.

¿Cómo surgió la necesidad de escribir sobre sus padres?


Primero se trató de una investigación personal antes de convertirse en el proyecto de un libro. Cuento en mi libro la génesis, que ocurre cuando un periodista español me pregunta si soy la hija del intelectual francés que entregó al Che. No sabía qué responder, porque mis padres nunca habían respondido mis preguntas sobre su pasado revolucionario. Me enteré en la escuela, por casualidad, de que él había estado en prisión y que, cuando regresó a Francia, evitó referirse a la cuestión. En resumen, a los 40 años ya era hora de que supiera más sobre mis padres. Para saber de dónde vengo. Aquí es donde comenzó mi búsqueda de identidad. Luego siguió la pesquisa en archivos, entrevistas a los amigos de mis padres, la lectura de la prensa de la época y los libros de historiadores. También viajé a Camiri, en Bolivia, localidad que formó parte de la ruta del Che en ese país.

¿Qué mirada tenía usted sobre los años revolucionarios de sus padres en América Latina y de qué modo esa mirada cambió durante la escritura del libro?

Como dije, no tenía idea del pasado de mis padres. Crecí con un padre escritor y consejero de François Mitterrand y una madre que dirigía la Maison d' Amerique latine, ¡muy lejos de la lucha armada! Fui educada por mis abuelos paternos que eran bon vivants burgueses. Cuando mis padres me enviaron a unas vacaciones en un campamento de juventudes comunistas en Cuba, me dijeron allí que mi padre era un héroe, pero realmente no sabía qué significaba eso. Hoy sé un poco más, pero todavía hay muchas preguntas que han quedado sin respuesta. Es difícil entender una época que no experimentamos.

¿Qué preguntas quedaron sin respuesta?

Muchas. ¿Por qué vamos al otro lado del mundo para participar en un movimiento revolucionario que no podemos imaginar en nuestro país? ¿Cómo se acepta apelar a la violencia para cambiar el mundo? ¿Por qué el Che decidió repentinamente implantar un foco guerrillero en Bolivia? ¿Qué se piensa durante cuatro años de encierro en prisión, como pasó mi padre? ¿Qué pensamos cuando estamos cerca de la muerte? ¿Cómo se puede soportar la tortura y cómo reconstruirse después de algo así? Tengo cientos de preguntas sin respuesta.

¿Cuáles son las dificultades a la hora de escribir sobre un pasado familiar tan vinculado con episodios políticos?

Tengo la suerte de tener una historia familiar que se entrecruza con la gran historia. Ese ya era el caso de mis abuelos, que estaban cerca de las filas de Charles de Gaulle. Mi abuela, Janine Alexandre-Debray, desempeñó un papel notable en la vida política en París. Fue una gran mujer, de las pocas que ocupaban altos cargos oficiales.

¿Qué opina sobre los ideales revolucionarios del pasado y los de la actualidad?

No los juzgo. Intento entender el compromiso político de mis padres. Era un compromiso puro y total. Hubo una contraparte que me costó aceptar, que fue la violencia. Hoy los compromisos políticos suelen ser menos nobles. Para mis padres aquello representaba una ética, una moralidad. Hoy en día, la corrupción se suele imponer sobre la ética.

¿Hizo una autocrítica la generación de sus padres por el apoyo de la lucha armada?

Depende de ellos hacer una autocrítica. No puedo hacerla por ellos. Sobre todo porque conozco el resultado de ese compromiso, y porque tengo una vida cómoda en Francia, en una época cuyos desafíos son diferentes. Pero puedo cuestionar, preguntarme, y no estar de acuerdo en todo. Solo tengo derecho a juzgar el legado político y simbólico que me dejaron.

¿Cuál es ese legado?

Es un legado muy ambivalente. En mi opinión, se trata ante todo de una generación latinoamericana perdida, que murió en la lucha o que vivió desilusionada en el exilio, y que no podría encarnar una sucesión política. Es una generación que quiso ser heroica. Pero el heroísmo en la política es una idea muy romántica y poco pragmática. Y finalmente la política real y concreta es pragmática. Nuestras luchas hoy son la ecología y una economía saludable. La generación de mis padres no previó eso.

¿Cree que las desigualdades sociales dan origen a los ideales revolucionarios o a fin de cuentas es solo afán de poder?

Al comienzo, a menudo hay preocupaciones sociales. El poder es una meta, pero también es una droga. Conocí al rey de España, Juan Carlos; cuando dejó el trono, se sentía aliviado. "¡No me gusta el poder!", me dijo. En general, los políticos existen solo a través del poder.

¿Por qué los ideales revolucionarios prenden mejor en países periféricos?

No creo que se trate solo de los países periféricos. Francia ha hecho su revolución; Reino Unido también, en menor medida; Estados Unidos aprovechó la oportunidad para independizarse. Lo hicieron hace siglos. Hoy en día, en los países "viejos", con estructuras políticas muy fuertes y establecidas durante siglos, sería más difícil fomentar una revolución. Pero no estamos a salvo de nada. Mire lo que pasa en Reino Unido, con el Brexit. Es una minirrevolución sin violencia, pero será radical si el Brexit tiene éxito.

Usted escribe que se ha construido en oposición a su padre. ¿Qué significa eso?

Trabajé en finanzas en Nueva York, en Wall Street, en lugar de convertirme en marxista. Vivo una vida personal muy estable y ordenada con mi esposo y mis dos hijos, en lugar de tener aventuras políticas y románticas en todas partes. Y soy alérgica a la ideología.

¿Cuál su mirada sobre América Latina? Usted es una activa luchadora en contra del chavismo en Venezuela.

Estoy a favor de la democracia y los derechos humanos en el mundo. No creo que la democracia deba ser una prerrogativa de algunos países industrializados y que deberíamos cerrar los ojos ante los excesos políticos en otros países. He visto los estragos de la revolución chavista en Venezuela y siento mucha tristeza al ver a un país tan rico con necesidad de ayuda humanitaria; un país democrático desde 1958, que cayó en la tiranía y la narcocorrupción a gran escala. Y que usa la causa de los pobres como una pantalla para permitirse saquear al pueblo.

¿Siente que en Europa las democracias liberales están en riesgo? ¿Qué las amenaza?

Creo que en todas partes la democracia está en peligro. No solo en Europa. El populismo es una amenaza seria. Responde al temor al futuro de una parte de la población que sufre los cambios y no se beneficia de ellos. La entrada al siglo XXI es muy aterradora para algunos y todavía debemos procesar la revolución tecnológica, con redes sociales incontrolables, la aplicación de inteligencia artificial que cambiará el mercado laboral, el monopolio de GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon, que además evaden el pago de impuestos). En Francia, los partidos tradicionales están desacreditados porque no se han podido renovar ni ofrecer respuestas a los problemas actuales. Por ahora, Emmanuel Macron está tratando de mantener el equilibrio, pero su tarea es inmensa y no siempre está a la altura. La política es una estructura de desilusiones. Europa se repliega sobre sí misma. Esto se debe probablemente a las dificultades relacionadas con la crisis económica, que son mucho más pequeñas que las que sufren los argentinos, y los recientes actos terroristas que han traumatizado a todos por su magnitud. La actitud hacia los refugiados revela los disensos dentro de Europa y la dificultad de adoptar una política común eficiente. Los europeos no tienen que tratar con tres millones de venezolanos como en América Latina, sino con decenas de miles de personas que no pertenecen a su cultura, su idioma o su religión. El islam, y la voluntad de algunos de no integrarse a la República Francesa, que es laica, causa un problema real. Hace veinte años, los emigrantes hicieron todo lo posible para integrarse en Francia, aprendiendo francés, enviando a sus hijos a la escuela pública, aceptando los valores de la sociedad. Hoy reclaman por sus diferencias y quieren que la república se adapte a ellas.

Volviendo a su padre, ¿qué opina sobre su desarrollo teórico posterior al episodio latinoamericano?

Mi padre es un gran pensador que ha creado un nuevo campo de estudio llamado mediología. Su voz cuenta y sus libros alimentan constantemente el debate intelectual francés. Es uno de los pocos hombres en Francia que tiene tal autoridad moral e intelectual. Además, escribe muy bien.

¿Visitará la Argentina?

Espero ir a la Feria Internacional del Libro en Buenos Aires a principios de mayo. Tengo muchos deseos de hacerlo. Estuve por un breve periodo hace unos años, cuando todavía gobernaba Cristina Kirchner y noté que había varios problemas políticos. ¿Eso cambió? Esta vez espero tener más tiempo para conocer mejor el país.

daniel gigena
@dangigena1
https://www.lanacion.com.ar/opinion/biografialaurence-debray-venezuela-cayo-en-la-tirania-y-la-narcocorrupcion-a-gran-escalaldldldldldldldldldldldldldldld-nid2228659 

OMAR ÁVILA, CRISIS SOBRE CRISIS


Han pasado ocho meses desde que iban a aumentar la gasolina. Más de 15 días desde que los ministros iban a poner su cargo a la orden. Un mes desde que dijeron que el servicio eléctrico se restablecería en 3 horas. Y ahora "30 días" de racionamiento eléctrico.

Luego del boom petrolero más grande de la historia, millardos de dólares invertidos en Tocoma y generación térmica; combinado con el colapso de demanda por cierre de la industria pesada de Guayana, sin los complejos industriales de Valencia y otras zonas operando, sin horario laboral completo, el colapso de la economía y 4 millones de emigrantes; aún no pueden mantener las luces prendidas.

El régimen perdió el control del problema eléctrico. 15 días de producción de petróleo cero; y apenas gasolina reforzada por los rusos, que por cierto me dicen que antes de final de mes no tendremos ya combustible. Con lo que se avecina  el colapso general de manera inevitable.

El interior lleva años con racionamiento eléctrico. ¿Solucionaron algo? No, se robaron los recursos destinados para arreglar el problema.

Recordemos que este país era una verdadera potencia eléctrica, que exportaba electricidad, a Colombia, a Brasil, y donde estos bárbaros nos prometieron bañarnos en El Guaire, y hoy vemos al pueblo buscando allí el vital líquido.

Luego de cuatro años como ministro de Energía Eléctrica, por fin Luis Motta “sabotaje” Domínguez es expulsado del cargo. Aunque dice Maduro que es para que "vaya a descansar. Nicolás: ¿Por qué tú no te das un descansito?

Sin embargo, lo más relevante del despido de Motta Domínguez, es que Maduro y su combo no hace más que contradecirse, ya que si el general estaba en batalla contra la guerra eléctrica ¿por qué despedirlo? ahora cuando Nicolás dice que hay un golpe de Estado eléctrico. No sé si van más golpes o intentos de magnicidio. Lo que si es cierto, es que de acuerdo al régimen hay un sin fin tipos de golpes. Pero no hablan del verdadero golpe que vive nuestro pueblo, que es el del hambre, el golpe al bolsillo que día a día nos ataca con más fuerza producto de una hiperinflación galopante. Sin embargo, ya los veremos próximamente hablar del golpe digital, cuando tenemos la peor conexión a internet. ¡Anótenlo!

Por cierto, ya los ataques no son solo desde los EEUU, sino que Chile y Colombia están colaborando con el imperio mismo. Definitivamente ya no hayan que excusa poner, que embuste decir. Lo cierto es que cada vez se inventan algo menos creíble.

En fin, los venezolanos estamos cansados de excusas y pretextos. Y es que luego de la mayor bonanza petrolera que hayamos tenido en la historia, el pueblo sabe y está claro que se robaron los reales.

Ahora resulta que van a “intervenir, reestructurar y modernizar”, o sea crear una “nueva Corpoelec”, donde seguramente lo único nuevo será el nombre, pero los vicios serán los mismos. Falta que anuncien la intervención y reestructuración de PDVSA, la única empresa petrolera que quiebra en todo el mundo.

De las cosas más lamentables de esta tragedia de los apagones, está sintonizar la radio y encontrarte con una mayoría de emisoras gobierneras y “periodistas” bastante mediocres, dando explicaciones de la situación al mejor estilo de la Cuba de los 80.

Venezuela que tiene la mayor reserva de petróleo, pero no hay gasolina, una de las mayores reservas de gas, pero no hay gas doméstico suficiente, uno de los mayores recursos de agua dulce, pero el agua tampoco llega a la mayoría, la tercera hidroeléctrica en MW, pero ya vemos también como estamos con la energía eléctrica.

Sumado a que según informe de la ONU: 94% de los venezolanos vive en pobreza. 1/4 de la población necesita ayuda humanitaria, más de 300.000 venezolanos viven con HIV, cáncer, diabetes, etc y no tienen acceso a la medicina. Con lo que 3,4 millones han huido. Este simplemente es el resultado del Socialismo del siglo XXI. Cifras que a nuestro juicio, son conservadoras.

Una prueba más del retroceso a que nos lleva esta revolución, son las recientes declaraciones de Aristóbulo catalogando como “una buena noticia” para los caraqueños, que nos iban a colocar unos 10 camiones cisterna en diferentes puntos de la ciudad para que pudiéramos abastecernos de agua.

En fin, no es solo la crisis eléctrica, es la petrolera, la crisis humanitaria, la monetaria, la crisis sanitaria, la del agua, la crisis del transporte, la inseguridad, son el resultado de la peor administración que jamás haya tenido la República, además de ser el gobierno más corrupto.

Omar A. Ávila H.
@OmarAvilaVzl

JOAQUÍN VILLALOBOS, EL OSO DE PAPEL EN VENEZUELA


La presencia militar rusa en Venezuela es un acto de propaganda dirigido a curar el orgullo herido de la antigua superpotencia

En los 90 algunos definían a Rusia como “Haití con bombas atómicas” y se decía que los submarinos nucleares rusos no eran una amenaza militar, sino un peligro medioambiental. El fracaso de la Unión Soviética fue una gran humillación para el nacionalismo ruso. Putin ha hecho esfuerzos por recuperar la imagen de Rusia como superpotencia. La prensa rusa destaca la presencia de sus militares en Caracas como una demostración de fuerza en una región lejana que evidencia que puede competir con Estados Unidos. Pero 99 soldados y dos aviones son en realidad un acto de propaganda dirigido a curar el orgullo herido de Rusia que Maduro trata de utilizar para asustar a la oposición venezolana. 

Tener armas atómicas como las tiene India, Pakistán o Corea del Norte no convierte a Rusia en una superpotencia. Se trata de un país pobre que está cometiendo el mismo error de la era soviética gastando en armas a costa del desarrollo económico y de la calidad de vida de sus habitantes. Actualmente tiene un conjunto de conflictos que le demandan proporcionar ayuda o despliegue militar en Ucrania, Abkhazia, South Ossetia, Transnistria y Siria. Este último es el más lejano, pero todos están dentro de lo que sería su cordón de seguridad es decir en sus fronteras o en las proximidades de estas.

Librar guerras lejanas es muy caro, mandar dos aviones y 99 soldados es barato como inversión en propaganda. El gasto militar de Rusia equivale al 5,4% de su PIB con solo 66.000 millones de dólares. El gasto militar de Estados unidos es de 610.000 millones que representan solo el 3,2% de su PIB. La credencial de superpotencia no la da el poder de fuego, sino el poder económico. Los países comunistas de Europa del Este antes de la caída del muro de Berlín superaban abrumadoramente en tanques, aviones, cañones y tropas a las fuerzas de la OTAN, pero se derrumbaron porque no podían competir económicamente.

La única potencia con capacidad de librar guerras lejanas de forma simultánea sigue siendo Estados Unidos. Su gasto militar supera al de China, Rusia, Arabia Saudita, India, Reino Unido, Francia y Japón juntos. Rusia es ahora un país fabricante y vendedor de las armas que regalaba cuando se llamaba Unión Soviética y gastaba más de lo que producía. Rusia es objetivamente un país pobre, dominado por oligarcas corruptos y corruptores con aspiraciones de grandeza. Su economía es del tamaño de la de España, pero tiene el triple de población distribuida en un territorio 33 veces más grande, es decir con unas necesidades de servicios enormes.

Los venezolanos no deben confundir una acción de propaganda de rusos vendedores de armas con un cambio en la correlación geopolítica de fuerzas. Si Rusia fuera una superpotencia deberían poder resolver la crisis de energía eléctrica, la hambruna o la falta de medicinas, pero eso es caro y los rusos son pobres. La verdadera presencia militar en Venezuela la tiene Cuba con miles de efectivos que controlan a las Fuerzas Armadas. Hay razones objetivas para esto porque la economía cubana es un parásito del petróleo venezolano y los castristas saben perfectamente que si se acaba Maduro se acaban ellos.

Joaquín Villalobos fue guerrillero salvadoreño y es consultor para la resolución de conflictos internacionales.

https://elpais.com/internacional/2019/04/04/america/1554343639_807680.html

LUIS FUENMAYOR TORO, EL GOBIERNO QUE NO ES GOBIERNO PERO GOBIERNA


El gobierno venezolano (mejor lo llamo régimen para que los locos me sigan leyendo), que se dice inexistente, que se desconoce por inconstitucional, ilegítimo, tracalero, corrupto; que no es reconocido por un número de países que sin embargo mantienen sus embajadas abiertas y funcionando, sigue avanzando en sus acciones contra la oposición extremista de la Asamblea Nacional, y lo hace ante el debilitamiento evidente y muy acelerado de la política de su Presidente, Juan Guaidó. 

Desde que se inició la famosa hoja de ruta del “1, 2, 3, fuera”, señalé que esa oposición no había aprendido nada desde 1999 para acá, y que se empeñaba en repetir los graves errores de todos
estos 20 año, errores producto de la inmediatez en que siempre ha trabajado. No puede esperar “porque Venezuela no aguanta ni un día más” y resulta que han contribuido a que el régimen “revolucionario se mantenga por más de 20 años.

La última declaración gringa afirma que la aplicación (inconstitucional de paso) del artículo 187-11 sería hoy muy prematura. Esto se suma a las afirmaciones del propio Trump que, aunque siempre dice que todas las opciones están en la mesa, ha señalado que prioriza las sanciones económicas y diplomáticas, por lo que la militar, si existe, está de última. Esta posición unida al rechazo internacional a una invasión militar, al espectáculo grotesco ocurrido con la supuesta ayuda humanitaria, que entraba al país sí o sí; al regaño dado por Trump al Presidente colombiano, en relación a su inacción ante el narcotráfico, y a las opiniones ya tajantes contra la ruta Guaidó de su gente amiga o muy cercana, entre ellos el padre Ugalde, implican una derrota clara de la política impulsada desde el 5 de enero pasado por la AN. En este momento piensan cómo insertarse en una ruta distinta, abandonando el “cese de la usurpación” como primera opción.

Maduro y su claque, a pesar del desastre de los servicios, más que evidente con la electricidad y el agua, ha pasado a la ofensiva como se desprende de sus últimas acciones: la prisión de Marrero, mano derecha de Guaidó; el levantamiento de la inmunidad parlamentaria a éste último y las represión directa y a través de sus paramilitares mercenarios de las movilizaciones opositoras de calle, las cuales había venido permitiendo sin mayores problemas.

El gobierno avanza y de esa manera descubre hasta dónde están dispuestos a llegar los factores internacionales que apoyan al extremismo opositor. Al no existir respuestas importantes, continuará su avance, lo que a su vez significa que se fortalece, sin que esto quiera decir que está cómodo ni mucho menos, pero sin duda que está en una mucho mejor posición que la que tenía a finales del mes de enero.

Aceptar las realidades es algo imprescindible para poder enfrentarlas cuando nos sean adversas. No prometer lo que no se puede cumplir también es importante. Maduro puede políticamente ser todo lo que señalé en el primer párrafo de este artículo, pero es el Presidente, es decir es el ente que preside, nos guste o nos disguste. Entender que está muy golpeado (mucho menos que el país, por supuesto) pero que no está derrotado, es vital para la elaboración de una política que termine por desplazarlo del poder en el momento oportuno. Y este momento no depende de los deseos de nadie, ni del corazón que le metamos a su derrocamiento. Hay que construir una nueva forma de hacer oposición, sobre todo por el bien de la nación.

Luis Fuenmayor Toro
@LFuenmayorToro

JOSÉ LUÍS MÉNDEZ LA FUENTE, EL POPULISMO DE TRUMP Y VENEZUELA


Las inconsistencias del populismo y la demagogia electoral han vuelto a quedar expuestas, en los últimos días, con las decisiones, en vaivén, del presidente de los Estados Unidos de Norteamérica  Donald Trump.

Después de una campaña de desprestigio contra quien fuera su rival en las presidenciales pasadas  Hillary Clinton; versus el también excandidato presidencial de su propio partido John McCain, fallecido a mediados del año pasado; así como contra varios abogados y ex asesores de su entorno por haber dado declaraciones incriminatorias en el affaire que involucra a los rusos, por su supuesta injerencia en las elecciones del 2016 que lo llevaron a la  presidencia, Trump amenazó con enfilar  sus baterías contra el expresidente Barack Obama.  Así, a finales del mes de marzo pasado, declaró que eliminaría el conocido programa de seguridad social “ObamaCare”, por resultar, entre otros motivos, muy caro para los ciudadanos que ni siquiera pueden pagar el deducible.

Al mismo tiempo, la incansable mente del señor Trump ha venido amagando, no sin cerrar primero, en par de oportunidades, la administración central de su gobierno y presionar así la aprobación de fondos por el Congreso que le permitan financiar el muro mexicano, con clausurar la frontera sur, si el gobierno de López Obrador no toma medidas para detener el contrabando de drogas dentro del territorio norteamericano. Esto, sin renunciar a seguir anunciando la construcción de ya famoso muro,  dentro de cuyo programa acaba de efectuar una visita a la frontera californiana con el objeto de tomarse una foto, así como evaluar los diferentes materiales y prototipos de cerca fronteriza. Mientras, en paralelo, Trump pone en marcha su campaña de recaudación de fondos para su reelección el próximo año, para la cual aprovechando su viaje  a California por lo del muro, o posiblemente al revés, cenará con un centenar de pudientes ciudadanos en Beverly Hills que pagarán treinta y cinco mil dolares por cubierto.

Pues bien, así como las iniciativas han venido, se han ido, y toda esa vorágine de propuestas que siguen teniendo finalidad electoral, solo que ahora con meta en el 2020, se han desvanecido, modificado o simplemente pospuesto. Ya la valla con México no es tan prioritaria, pues dicho país esta efectuando según las propias declaraciones del mandatario estadounidense, una tremenda labor frenando la inmigración ilegal. Lo que interesa ahora, más bien, es  detener el narcotráfico y para ello ha dado plazo de un año al gobierno de López Obrador. Si en ese tiempo no lo para; entonces,Trump impondrá un impuesto para cada vehículo que entre a Estados Unidos, junto con otras medidas. Lo mismo ocurre con el ObamaCare, cuya sustitución o supresión, sera pospuesta hasta pasadas las presidenciales venideras; de modo que si  los  americanos no podían costearlo, según palabras textuales de Trump, tendrán que seguir sufriendo hasta que Trump sea reelecto. 

Si Obama fue un político populista con la apariencia y el estilo de un  presidente serio tanto a la hora de hablar como de actuar, su sucesor es todo lo contrario. No solo no es serio, sino que tampoco lo parece; no solo es populista cuando lo dice, sino también cuando no lo hace. Pero el principal problema de Trump es que sufre del síndrome de ilegitimidad que aqueja o a aquejado a otros presidentes en el resto de países americanos por razones distintas; bien por haber trampeado las elecciones descaradamente, haber manipulado la ley o el sistema electoral, o bien por haberlas ganado inmerecidamente o, lo que es lo mismo, por defecto del sistema.

La presidencia de Trump es consecuencia de esto último, pues aunque él ciertamente resultó electo dentro de las reglas de juego establecidas por el obsoleto sistema de sufragio indirecto norteamericano, no pudo evitar que la llamativa diferencia de casi tres millones de votos que le sacó la señora Hillary, algo así como el 1% de la población norteamericana, dejara en entredicho su representatividad y, por ende, su legitimidad. Para curarse de esa enfermedad no se le ocurrió otra idea que prender el ventilador y poner a volar la sospecha de que esa diferencia se debía posiblemente a un fraude, que obviamente sin necesidad de acusar a a su oponente, apuntaba hacia la derrotada señora Clinton. De paso, cualquier acusación de intromisión de los rusos a su favor, en las elecciones, se devolvía igualmente contra ella.

En cierto modo, el Donald Trump no reconocido por casi tres millones de personas más de las que votaron por él; el líder populista y demagogo, el mismo que promete esto y lo otro, pero que luego no lo cumple; el que se burla de sus oponentes o los acusa de fraude u otros delitos y los metería presos si lo dejaran; ese Donal Trump, no está tan distante de otros presidentes del continente más al sur del Rio Bravo, como  Daniel Ortega,  Nicolás Maduro o el mismísimo Chávez.

Está  claro que el viento que mueve la veleta del presidente norteamericano sopla en dirección a Noviembre del 2020   y que cualquier circunstancia política con capacidad de afectar su reelección será diferida, apartada o menospreciada, pues no solo desea ganar sino hacerlo, esta vez, sin ninguna mácula que empañe su investidura. Solo esperemos que en el caso de Venezuela, el apoyo a Guaidó y, sobre todo, al sufrido pueblo venezolano, no se vea comprometido por dicha causa en esta segunda mitad que todavía le queda de mandato y caiga en el saco de las promesas incumplidas u olvidadas, en la agenda del candidato Trump.

José Luís Méndez La Fuente
@xlmlf