lunes, 11 de febrero de 2019

ACTUALIZACIÓN, DE "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, DEL LUNES 11-02-2019,

THAYS PEÑALVER, 2019: ESCENARIOS PARA UN FINAL

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 12 minutos
Me había prometido no escribir de nuevo por un tiempo, pero luce imposible. En principio hago una llamada a la cordura y la sensatez. Son tiempos de calma olímpica y no de histeria colectiva, porque el adversario es complicado. Hemos llegado al final, no hay vuelta atrás para las partes, los tiempos están pariendo una nueva Venezuela. 2019 es el ultimo año de la locura revolucionaria. Pero hay que buscar a toda costa una salida sensata, real y definitiva, porque sobre todo amigos, necesitamos que el proceso sea irreversible. Lo segundo, es que este momento de la historia significa ... más »

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ, NEGOCIACIÓN O EXTERMINIO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 29 minutos
La comidilla masiva de términos como negociación política y diálogo, los marca con todo tipo de distorsiones y errores. Y desde las redes se disparan caprichosos diagnósticos sin ningún respeto por conceptos serios de la ciencia política sobre los que hay dilatada experiencia práctica y tradición académica. Los espontáneos que se lanzan al ruedo sin saber de lo que hablan, aquellos que Hayek llamaba “difusores de ideas de segunda mano”, establecen folklóricos juicios con irrespeto absoluto por el conocimiento acumulado luego de incontables procesos, sangrientos y dolorosos. Y con t... más »

RAÚL FUENTES, EL MIEDO CAMBIÓ DE BANDO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 39 minutos
«Hemos escuchado el silbido (de las balas) y seguimos porque no tenemos miedo». Juan Guaidó, presidente (E) de la República de Venezuela. Abatimiento, resignación, escepticismo, hartazgo, depresión, indiferencia y un largo etcétera de angustias y frustraciones caracterizaban el estado de ánimo de los venezolanos al comenzar este año, ya no tan nuevo, en el cual se ha producido un profundo cambio emocional, a partir del camino trazado por la Asamblea Nacional orientado a poner término a la usurpación, formar un gobierno de transición, encabezado interinamente por su presidente, re... más »

EDUARDO FERNÁNDEZ, LA ESPERANZA,

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 56 minutos
Me resisto a perder la esperanza de ver un cambio radical en la vida venezolana. Hago estas reflexiones movido por un profundo amor por Venezuela y por un sentimiento de compromiso con mi país y con mis compatriotas. Estamos enfrentando una situación terrible. Es lo que he llamado una pentacrisis: política, económica, social, cultural y moral. Siento que tengo para con mi país y con mis compatriotas responsabilidades y compromisos que van más allá de mis limitaciones personales. El pueblo de Venezuela, primero en el estado Aragua y después en el Distrito Federal, me hizo represent... más »

JOSÉ FÉLIX DÍAZ BERMÚDEZ, ANGOSTURA HOY

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 59 minutos
Templo republicano…, aquella casa antigua ese día, el 15 de febrero de 1819, vio entrar allí al héroe que entregó al Congreso su espada, su poder, su ambición y se sometió sin vacilaciones a la soberanía popular. Allí Bolívar expresó lo mejor de sus reflexiones, lo más elevado de su pensamiento. Allí transcurrieron los siglos, el devenir de las naciones, el sagrado sentido de la libertad. En Angostura, donde el Orinoco se acorta, se engrandece la República, surge con vigor y templanza, con carácter y determinación. La robustez que le faltó en 1811 alcanzó en ese sitio la firmeza in... más »



LUIS FUENMAYOR TORO, PREMISAS A CONSIDERAR PARA HALLAR EL CAMINO CORRECTO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
x • No son EEUU, Cuba, Francia, Alemania, China, Inglaterra, Colombia, Rusia, ni Brasil, entre otros, quienes deben decidir la salida de la crisis venezolana; es Venezuela quien debe hacerlo. • No queremos ser parte del ajedrez mundial que juegan los poderosos, pues el mismo se desarrolla en función de sus intereses y no de los nuestros. • No podemos dejar en el reducido mundo de las direcciones partidistas el destino de los venezolanos, pues sus acciones obedecen a sus intereses particulares, que no son ni con mucho los intereses de la nación. ... más »

THAYS PEÑALVER, 2019: ESCENARIOS PARA UN FINAL


Me había prometido no escribir de nuevo por un tiempo, pero luce imposible. En principio hago una llamada a la cordura y la sensatez. Son tiempos de calma olímpica y no de histeria colectiva, porque el adversario es complicado. Hemos llegado al final, no hay vuelta atrás para las partes, los tiempos están pariendo una nueva Venezuela. 2019 es el ultimo año de la locura revolucionaria. Pero hay que buscar a toda costa una salida sensata, real y definitiva, porque sobre todo amigos, necesitamos que el proceso sea irreversible. Lo segundo, es que este momento de la historia significa aplicar el sentido común, nunca antes había sido tan necesario un poco de éste, que es sin duda alguna, el sentido menos usado en Venezuela.

Les pido de primero a mis lectores que no se hagan eco de la idiotez de una invasión en horas, las condiciones no están dadas y esa opción solo está sobre el papel en el Pentágono y sin duda alguna, ya fue planificada al detalle. Pero no amigos, usted no se va a enterar por un audio de Watsapp, usted verá los preparativos y se enterará, porque Venezuela no es Panamá, ni Grenada. Así que no le pido que descarte un audio, sino todos, pues son los mismos que avisaban del golpe inminente todos estos años, los que ahora están dateados directamente por Trump de la invasión.

Así que créame amigos lectores, que esa opción si bien es cierto que por primera vez es factible en la historia, es el último y más alejado de los escenarios así que créame, que cuando llegue ese momento, usted lo sabrá como lo supo la Junta Argentina, como lo sabía Noriega, Gadafi o Saddam Hussein. Mejor enfoquémonos a los escenarios reales que vienen y como prepararnos para lo que sucederá, en lo personal, familiar y de cara al país.

¿Qué va a hacer el régimen? Simple. Evitar a toda costa el quiebre militar en corto plazo, mermar la resolución de nuestros aliados, dividir sus opiniones para evitar la opción militar, dividir a la oposición con premios y elecciones, posiblemente veremos que han logrado detectar un nuevo golpe o magnicidio que lleve a lideres detenidos, atacarán las debilidades jurídicas y políticas de Juan Guaidó, así como esperaran a la crisis terminal que se generará y culparlo de todo lo que vamos a vivir en Venezuela, de cara a los militares, al chavismo y a los derrotistas de oposición. Porque como reza el dicho, todo el poder, genera toda la responsabilidad. Y aquí amigos, es donde el tiempo es oro.

Sobre el quiebre ¿que necesita la oposición?, pues es simple, no necesita que salgan los generales pronunciándose rumbo al exilio, esa es la mayor señal de debilidad que puede tener, porque significa que abandonaron sus cuarteles porque no ven movimientos en los cuales participar, mucho menos necesita un pronunciamiento como el de la mañana famosa del 11 de Abril donde cuatro gatos variopintos se adjudicaban un supuesto golpe de Estado, porque eso hace que la mayoría se repliegue. En teoría la oposición necesita lo que ocurrió el 23 de Enero y la famosa noche de Abril, una gigantesca huelga de brazos caídos de casi todas las guarniciones del país y de la Guardia Nacional, que fue lo único que verdaderamente convenció a Pérez Jiménez o Chávez de salir. El resto, es brizna de paja.

Por lo tanto, la oposición en su conjunto luce preparada para un escenario de corto plazo. La amnistía para los militares fue ofrecida el 11 de enero, el 22 ya fue concretada en forma de Ley. Ahora va a tratar de romper la cohesión militar con la ayuda humanitaria justo en la semana, que se cumplirá el primer mes, desde el ofrecimiento y sin sanciones a la cúpula militar. En este juego, el régimen lógicamente jugará a “desdentar” y debilitar el sector militar adverso y controlar las brigadas más poderosas, que están sobre una presión extraordinaria.

Ahora bien, entienda también algo básico, son veinte años que se dicen fácil y a los políticos les cuesta mucho a veces entender que el chavismo es una inmensa red entretejida de intereses. Están los generales vinculados con políticos a bancos, a aviones, a barcos, a empresas, al agro, al cemento, aluminio, hierro, minas, oro, diamantes, uno en cada rubro de importaciones, están los generales de distribución de harina, carne, pescado, Clap. Los generales de los contratos petroleros, los de servicios, los asfalteros, tuberías, agua, los de infraestructura y todo esto es piramidal, pues permea a coroneles y demás en lo que nuevamente hay que llamar a Rómulo Betancourt para que le enseñe a las jóvenes promesas de la política que una dictadura, no es de un solo hombre, una dictadura no es otra cosa que “el pingüe negocio del coronelato” (Betancourt Dixit).

Es precisamente esa inmensa red de intereses piramidal, con un presupuesto aparte en dólares la que convierte a la mitad de los generales en guachimanes de su negocio, unos que están mas activos conculcando movimientos subversivos, que los cubanos. ¿Se va a romper la red? Sin duda, en horas históricas, pero no era, ni será tan rápido ni fácil como habían pensado muchos.

Para el tema de ayuda humanitaria el régimen sencillamente tiene dos escenarios. El primero es ganar tiempo escalando en su negativa, para que la crisis generada por las sanciones afecte a la mayoría en grado mayor, mediáticamente imponer la idea de que se trata de limosna y dependiendo de la presión mundial y la crisis de liquidez, permitir el ingreso “gracias al dialogo” supervisado por la ONU o países neutrales, a sabiendas que veinte o cuarenta millones de dólares, son una aspirina para la grave enfermedad y culpando a la oposición de haber generado el Caos.

Otro escenario es que el régimen jugará al dialogo y negociación, cediendo posturas inauditas para ganar tiempo y aliados. El doble discurso europeo, con el juego de policía bueno y policía malo, lo que realmente hizo es reconocer el poder de ambos gobiernos Maduro y Guaido, de cara a la negociación. Mientras estos países estén negociando, la posibilidad de generar una acción mas drástica se aleja. Si el régimen logra evitar el colapso militar, esa postura se aumentará con muchos países, porque sencillamente verán que no hay tal cosa como una salida rápida.

El tercer y lógico escenario es el de aprovecharse del colapso total que viene. Porque debemos estar preparados, en caso de que no funcione el primer escenario, donde la oposición tendrá que afrontar el desaliento de un sector propio que creyó nuevamente en una salida rápida, para afrontar a un régimen contra las cuerdas, que ha decidido la opción de escalar el conflicto. Y me refiero al juego de ajedrez económico entre las partes. Estados Unidos ha optado por secar las arcas de Maduro para generar la crisis terminal y entregarle el dinero a Guaidó, quien nombrará nueva directiva en Citgo, mientras que Maduro ha respondido con la opción nuclear, pues no le enviará: “el crudo (a) una cuenta bloqueada con intereses a favor del diputado que se autoproclamó presidente” (Televen) por lo tanto repatriaron al personal de la empresa (Reuters), exigirán el pago anticipado del petróleo, (en cuentas distintas a dólares) y declararán fuerza mayor selectiva en los contratos (03-02). Lógicamente eso no lo puede hacer nadie, porque sería una forma de evadir las sanciones.

¿El resultado? La inminente parálisis. La flota de tanqueros venezolana está parada frente al terminal de José (Reuters[1]), mientras la flota de tanqueros estadounidenses están parados en el golfo de México (Bloomberg[2]) y lo están porque nadie puede pagar, PDVSA no les despacha sin el pago, y las empresas solo pueden pagar a la cuenta que Estados Unidos tiene a nombre de Guaido. ¿el daño colateral? Muchas empresas extranjeras no querrán meterse en problemas. Los otros dos socios potenciales India y Singapur, podrían recibir “dispensas” para continuar operando, pero ¿a que arcas llegará ese dinero?. China podría aceptar una parte del petróleo venezolano y pagar en yuanes, pero en el corto plazo la mayoría de los analistas petroleros colocan una nueva producción, menor a los setecientos mil barriles de petróleo y otros la colocan menor a cuatrocientos mil.

Esto amigos generará en los próximos meses la mayor crisis de liquidez que viviera una nación en Latinoamérica, hablamos de impagos generales, de nulas importaciones, de acreedores y fondos buitres, de falta de insumos y un impacto severo, es decir una paralización total y terminal. Para usted y para mi significa que no habrá gasolina, alimentos a escala general y que no habrá nada. A eso, estará jugando el régimen. Es decir, que frente a un gobierno que no puede ejercer en el exterior porque perderá todas sus embajadas, ni puede resolver nada a lo interior, sencillamente optaran por subirle el costo político a Juan Guaido, quien de cara al sector militar, al chavismo y a la oposición y naciones que dudan, mediáticamente sembraran la idea de que quien tiene el dinero, tiene la responsabilidad.

Aunque parezca que los escenarios del final son muy difíciles, lo que quiero que entienda es que no hay salidas fáciles, ni expeditas. Todo final, supone también un principio de otra cosa que no esta exento de tropiezos y de lo que hablaré en los siguientes escenarios. Lo importante aquí amigos, es que no hay un solo militar y un solo chavista que no este pensando en un plan B, pues la amnistía les supone continuar el camino político y de carrera, por lo que todo dependerá de la presión. La oposición debe prepararse también para esos escenarios de mediano plazo, porque una cosa es ganar y otra sostenerse en el poder después.

Lo importante igual, es que vivimos el final de un periodo de la historia. Vivimos los últimos segundos, que siempre son los mas angustiosos y desesperantes. De eso hablaremos en mi próximo articulo. Pero lo mas importante es que usted se prepare para lo que viene y prepare a su familia. Le ruego que tome previsiones lógicas para enfrentar el colapso de todo un modelo.

Thays Peñalver
@thayspenalver

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ, NEGOCIACIÓN O EXTERMINIO


La comidilla masiva de términos como negociación política y diálogo, los marca con todo tipo de distorsiones y errores. Y desde las redes se disparan caprichosos diagnósticos sin ningún respeto por conceptos serios de la ciencia política sobre los que hay dilatada experiencia práctica y tradición académica. Los espontáneos que se lanzan al ruedo sin saber de lo que hablan, aquellos que Hayek llamaba “difusores de ideas de segunda mano”, establecen folklóricos juicios con irrespeto absoluto por el conocimiento acumulado luego de incontables procesos, sangrientos y dolorosos. Y con terrible irresponsabilidad práctica.

La demencia ya arranca a calificar negativamente los visos de sensatez y a pedir aceleración y turbulencia. Desacreditan opiniones y acciones que no entienden y que por lo tanto no pueden compartir, y por ignorancia crucifican a quienes las expresan. Pero si los decisores prestaran atención a tales pavadas, como ha ocurrido recientemente, se vendrían nuevas desgracias. De entrada ignoran que en los conflictos en los que no se vislumbra claramente el vencedor, es ingenuo establecer condiciones previas de negociación, mucho menos todo o nada.

Cuando una de las partes apela a esto, es porque no quiere negociar. Durante el auge de Al fatah, brazo terrorista de la Organización para la Liberación de Palestina dirigida por el fallecido Yasser Arafat, diversos países y organismos internacionales intentaron acercamientos entre ellos y el Estado de Israel. El propósito era detener la oleada de sangre inocente que desparramaban las acciones de Arafat por el mundo entero, que llegaron a su cúspide con el asesinato del equipo de Israel en las Olimpíadas de Munich, y las pronosticables retaliaciones que vendrían del Mossad.

Solo negocio con mi mami
La respuesta de OLP era “poner condiciones” imposibles. Estas eran del tono de “iremos a las negociaciones si se liberan los presos políticos revolucionarios en todas partes del mundo y se nacionalizan las empresas petroleras extranjeras en el Medio Oriente”. OLP se sentía segura de un eventual triunfo por su eficiencia para despanzurrar turistas judíos en los aeropuertos, y cualquier diálogo le parecía tonto, aunque finalmente terminaron por acceder luego de innumerables derrotas y de perder por vía bélica lo que hubieran podido ganar por la otra.

Entre las consejas convertidas en matrices por la difusión de ideas de segunda mano, una es discriminar al interlocutor. “No se negocia con delincuentes” es la nueva ley, como si en los conflictos políticos uno pudiera escoger como interlocutores exquisitos caballeros y damas de nuestra simpatía y afecto y llegar a afectuosos acuerdos. La gama infinita de ejemplos en los que se tiene que negociar precisamente con “el enemigo”, el que nos ocasionó muertes y pérdidas materiales o desorganizó nuestras vidas, debiera ser suficiente para dar discreción a las profusas boquitas que se llenan gases ácidos para soltarlos.

Desde hace unos cuarenta años en los departamentos de policía y el FBI se organizaron unidades de negociadores, formadas por sicólogos, siquiatras, sociólogos y otros expertos, precisamente para enfrentar situaciones de rehenes o secuestros, creadas precisamente por terribles delincuentes. Por fortuna ninguno de nuestros expertos ha pasado por ahí con la tesis de no negocio con delincuentes. Una negociación no se puede realizar con espíritu de exterminio, a menos que el exterminio sea real, como ocurrió con Alemania en la Primera Guerra y no hizo falta negociación sino un diktat.

El costo de la ceguera
Se impuso en Versalles en 1919 un estatuto de paz a los vencidos, las potencias saborearon una victoria adobada con sadismo y venganza por cuyo mandato Alemania se declaraba la única responsable de la guerra y debía pagar reparaciones a todos aliados. Un miembro de la delegación británica, J.M. Keynes, de los economistas más notables del siglo XX, escribió Las consecuencias económicas de la paz, donde cuestionaba lo ocurrido y anunciaba futuros graves conflictos en consecuencia, para escándalo de los desprevenidos del momento que coreaban.

Vinieron los nacionalsocialistas, Hitler y la Segunda Guerra. Una de las pruebas de absurdo más dramáticas que se observan en la jerga empírica que analizamos, es que no solo exigen condiciones sine qua non para acceder a una negociación, sino que entre esas condiciones están nada menos que objetivos máximos, prácticamente la rendición del adversario y nunca las bases para una transición, uno de los enjuagues bucales más usados. Los chilenos que negociaron con Pinochet tuvieron el suficiente talento para no plantearse establecer una democracia plena, sino iniciar el camino para logarla, como ocurrió años después.

Así operan las precondiciones. Los vietnamitas difirieron deliberadamente ocho meses las conversaciones de paz con los americanos en París porque no aceptaban mesas cuadradas ni redondas. Y, ya instaladas, los norteamericanos bombardearon Hanoi para sabotearlas. Pero más errático es cuando las precondiciones exigen la autoaniquilación de un adversario que no está derrotado. Para imponer algo parecido al tratado de Versalles se requiere también algo parecido a una invasión y un aplastamiento militar. Y luego se verán las consecuencias de esa paz.

 Carlos Raúl Hernández
@CarlosRaulHer

RAÚL FUENTES, EL MIEDO CAMBIÓ DE BANDO


 «Hemos escuchado el silbido (de las balas) y seguimos porque no tenemos miedo». Juan Guaidó, presidente (E) de la República de Venezuela.


Abatimiento, resignación, escepticismo, hartazgo, depresión, indiferencia y un largo etcétera de angustias y frustraciones caracterizaban el estado de ánimo de los venezolanos al comenzar este año, ya no tan nuevo, en el cual se ha producido un profundo cambio emocional, a partir del camino trazado por la Asamblea Nacional orientado a poner término a la usurpación, formar un gobierno de transición, encabezado interinamente por su presidente, realizar elecciones libres, y garantizar el acceso y reparto de la muy necesaria y urgida ayuda humanitaria –talón de Aquiles del régimen de facto–, dando inicio a un proceso de participación y movilización popular que tiene en jaque a la administración teóricamente dirigida por el Sr. Maduro y, en la práctica, por un gang narco-militar avasallado a La Habana –«Nicolás Maduro es básicamente un ficha cubana […] básicamente un títere», afirmó Moisés Naím, en recientes declaraciones a El País en ocasión de presentar en el festival Hay su novela Dos espías en Caracas–. El swing cubano no es tontería: el castrismo, biológicamente menguante e ideológicamente mandante en la revolución bolivariana, apuesta por una resistencia armada y feroz, a fin de mantener a su fantoche a buen recaudo y salvaguardar sus intereses económicos y geopolíticos. De allí el rechazo a la asistencia procedente de las democracias occidentales. ¿Ayuda? ¡Bah, tenemos CLAP! La postura no es inédita.

En 1999, cargado de prejuicios antiyanquis y apegado a un guion de película de espionaje suministrado por el G2, el mesmesemo redentor vetó la entrada al país de hombres y equipos enviados por Estados Unidos, a solicitud del ministro de Defensa, general Raúl Salazar, a fin de reparar la vialidad afectada por el deslave de Vargas, tragedia en la que se templó el acero de Juan Guaidó. 20 años más tarde, con similares alegatos, la dictadura castrocomunista, remozada con un muñeco de ventrílocuo manipulado por Raúl Castro, instruye al procónsul de esta tierra de(s) gracia(da) –somos conscientes de la ambivalencia del término: magistrado y primate–, a objeto de desdeñar la emergencia sanitaria y alimentaria. Obedientes, los agitadores del PSUV, acaudillados por el dúo bipolar Nicolás-Diosdado y el padrino Vladimir, inmunes a la repulsa popular e incapaces de superar su anacronismo y aceptar su caducidad, torpedean el arribo de fármacos e insumos médicos y asedian los posibles canales de distribución. La gran pregunta es: ¿impedirán los militares socorrer a una población en terapia intensiva? Si la respuesta es afirmativa, nuestros soldados serían ejecutores materiales de un genocidio premeditado; si, como deseamos, es negativa, las bravatas del dictadorzuelo carecen de fundamento y ponen de relieve un hecho incontrovertible: el miedo cambió de bando.

Sí, el miedo cambió de bando y Maduro está ahora a la defensiva. La frase no es mía, la usurpé –lapsus fugaz de la sinrazón, diría un personaje de la teleserie Better call Saul– de la nota editorial de un diario español, y ello ha sido posible porque los jóvenes protagonistas del episodio en progreso, acaso el último de la historia chavista de Venezuela, saben lo sabido siglos ha por un filósofo estoico, esclavo de un esclavo de Nerón, Epicteto de Frigia: «No hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay tener miedo es del propio miedo». El miedo cambió de manos y contra esta irreversible mutación poco o nada puede hacer la matusalena tiranía cubana, pregonera de la solidaridad y hermandad entre los pueblos –¡Proletarios de todos los países, uníos!–; hermandad y solidaridad costosamente retribuidas en sueldos, comisiones y manutención de curanderos y sanadores ejerciendo de matute la medicina, dosificadores de esteroides fungiendo de entrenadores deportivos y un contingente de sapos y soplones cuyo sigiloso fisgoneo explica en gran medida la lealtad a regañadientes de militares honestos al fementido mascarón de proa. El miedo cambió de manos y a ello ha contribuido la magnánima Ley de amnistía aprobada por el legítimo Congreso. No son casuales los pronunciamientos de oficiales de alta graduación. Y juegan con fuego Maduro y su pandilla al poner a prueba la obediencia de la fuerza armada, utilizándola tal muro de contención para cerrarle el paso al auxilio provisto por la comunidad internacional. Así como, uno a uno, 60 o más gobiernos de distinto signo, pero idéntica vocación libertaria, dieron su visto bueno el interinato asumido por el presidente del Parlamento y respaldaron su hoja de ruta y la estrategia para concitar adhesiones entre sus conciudadanos, así mismo pasará del goteo a la cascada el reconocimiento por los encargados constitucionalmente de «garantizar la independencia y soberanía de la nación» de Juan Guaidó como su comandante en jefe.

Tiempo atrás dejamos colar entre nuestras divagaciones una interrogante, formulada para sí por un detective de ficción, en relación con sociedades criminales de corte mafioso –Cosa Nostra, Camorra, ‘Ndrangheta– y la pasividad de la población sujeta a sus extorsiones: «¿Qué droga han administrados al país? ¿Por qué la población se queda sentada como una liebre asustada? La respuesta […] una gran fuerza económica; una sólida red de corrupción, miedo y crueldad […] estos elementos son simples y brutales, pero al combinarlos la máquina es tan intrincada como un reloj suizo». Retomando el símil, digamos que el mecanismo rojo de dominación se desajustó; sus engranajes políticos se mueven sin concierto alguno, las poleas de la economía se trabaron y, lo peor, no hay quien pueda repararlo, pues son desperfectos de fábrica, taras originarias de un obsoleto modo de dominación social destinado al basurero de la historia. No, no tiene compón, sobre todo, porque el miedo cambió de bando. Así de sencillo.

Raúl Fuentes
rfeuentesx@gmail.com
@planterpuncher

EDUARDO FERNÁNDEZ, LA ESPERANZA,


Me resisto a perder la esperanza de ver un cambio radical en la vida venezolana. Hago estas reflexiones movido por un profundo amor por Venezuela y por un sentimiento de compromiso con mi país y con mis compatriotas.

Estamos enfrentando una situación terrible. Es lo que he llamado una pentacrisis: política, económica, social, cultural y moral. Siento que tengo para con mi país y con mis compatriotas responsabilidades y compromisos que van más allá de mis limitaciones personales.

El pueblo de Venezuela, primero en el estado Aragua y después en el Distrito Federal, me hizo representarlo en el Congreso Nacional en cuatro periodos legislativos consecutivos. Cuando fui candidato a la Presidencia de la República en 1988 tres millones de venezolanos me dieron su confianza. Eso representaba mas del 40% del electorado nacional. Siendo Secretario General Nacional de Copei, logramos, en diciembre de 1992, ganar 12 de las 23 gobernaciones de estado y la mayoría de las principales alcaldías del país.

A esto se agrega que el 4 de febrero de 1992, cuando un grupo golpista intentó destruir la constitución nacional y liquidar el orden democrático, no vacilé en salir a la televisión a defender el derecho que tenemos los venezolanos a vivir en democracia y a que la alternabilidad se produzca por la fuerza de los votos y no por la fuerza de de los tanques de guerra y de los cañones, ni por la arbitrariedad de unos pocos.

Como venezolano tengo el derecho y, por supuesto también, el deber de expresar mi opinión y de tratar de influir en la orientación de los asuntos públicos. Y además dirijo un Centro Internacional de Políticas Públicas porque creo que ellas son fundamentales para la buena dirección de mi país.

Con toda fuerza he expresado mi convicción de que esta no es la hora de preocupaciones partidistas ni de ambiciones personales. Es la hora de reconstruir el sentimiento de unidad nacional destruido después de dos décadas de siembra de odio y de división. Es la hora de la unidad nacional y de trabajar todos unidos con el solo propósito de que Venezuela empiece a caminar por el camino de la paz, la democracia y la reconstrucción para que se pueda transformar en el país que todos queremos y que puede ser.

Es la hora de construir una alterativa frente al llamado Socialismo del siglo XXI. Una alternativa que sea capaz de presentar un programa serio y atractivo que entusiasme y motive a los ciudadanos. Una estrategia inteligente y consensuada. Una organización eficiente y capaz de derrotar las maniobras del gobierno y una narrativa que supere las contradicciones del oficialismo.

Seguiremos conversando.

Eduardo Fernández
@EFernandezVE

JOSÉ FÉLIX DÍAZ BERMÚDEZ, ANGOSTURA HOY


Templo republicano…, aquella casa antigua ese día, el 15 de febrero de 1819, vio entrar allí al héroe que entregó al Congreso su espada, su poder, su ambición y se sometió sin vacilaciones a la soberanía popular. Allí Bolívar expresó lo mejor de sus reflexiones, lo más elevado de su pensamiento. Allí transcurrieron los siglos, el devenir de las naciones, el sagrado sentido de la libertad.

En Angostura, donde el Orinoco se acorta, se engrandece la República, surge con vigor y templanza, con carácter y determinación. La robustez que le faltó en 1811 alcanzó en ese sitio la firmeza indispensable, la autoridad requerida en la guerra y lo que demandaba la paz.

Las consideraciones de Bolívar sobre la libertad, el gobierno, las revoluciones, el Estado, la igualdad y la democracia, la tiranía y el despotismo, la vida de los hombres y los progresos de la civilización fueron todas eminentes. Afirmó que no obstante nuestras costumbres e inexperiencia política, Venezuela debía vencer al despotismo y a la tiranía y fundar una República cuyas bases son y deben ser: “…la Soberanía Popular, la división de los poderes, la libertad civil, la proscripción de la esclavitud, la abolición de la monarquía y de los privilegios”.

Defendió la libertad, la democracia, el derecho, la educación y la moral; condenó la tiranía y el despotismo; promovió la virtud de los magistrados y de los ciudadanos; se opuso al servilismo y a la dominación y que los militares llegasen a emplear contra de los pueblos las: “…armas liberticidas”. Aspiró a que nuestros gobiernos se adaptasen: “…a la naturaleza y al carácter de la Nación…”.

Una facultad especial le dio el Congreso el día 18, acusar: “…a los altos empleados que crea culpables de felonía, mala conducta, mala versación en las Rentas del Estado, usurpación, corrupción, omisión, o ineptitud en el ejercicio de sus funciones…”.

Angostura es y será para siempre un mandato de afirmación republicana y ciudadana.

José Félix Díaz Bermúdez
@articulistasred

LUIS FUENMAYOR TORO, PREMISAS A CONSIDERAR PARA HALLAR EL CAMINO CORRECTO


           No son EEUU, Cuba, Francia, Alemania, China, Inglaterra, Colombia, Rusia, ni Brasil, entre otros, quienes deben decidir la salida de la crisis venezolana; es Venezuela quien debe hacerlo.

           No queremos ser parte del ajedrez mundial que juegan los poderosos, pues el mismo se desarrolla en función de sus intereses y no de los nuestros.

           No podemos dejar en el reducido mundo de las direcciones partidistas el destino de los venezolanos, pues sus acciones obedecen a sus intereses particulares, que no son ni con mucho los intereses de la nación. 

           No son Maduro, Guaidó, Borges, Diosdado, Ledezma, Carreño, Machado, Lucena, Saab, ni Capriles, entre otros, quienes deben disponer de nuestro destino; somos todos los venezolanos quienes debemos hacerlo.

           Si se habla de recuperar la democracia, la libertad y el pluralismo, no hay excusas para no consultar al pueblo soberano sobre la salida de la grave crisis actual y de la llamada transición.

           Mal puede atribuirse el derecho de decidir la ruta de la recuperación de la institucionalidad, el mismo liderazgo político nacional que ha cometido errores tan graves y tan frecuentes en todos estos años. 

           No debemos caer en la tentación de ver a Juan Guaidó como el Mesías que nos salvará del desastre actual y nos conducirá al futuro luminoso deseado, pues muchos vimos a Chávez de la misma manera en 1998. 

           Juan Guaidó tiene hoy una gran aceptación y popularidad no por haberse ganado su liderazgo en la lucha política diaria del país, sino porque los hechos lo llevaron a la Presidencia de la Asamblea Nacional (AN). 

           Algunas fuerzas políticas serias apoyan las directrices de la directiva de la AN contra el régimen de Maduro, por considerarlas apropiadas para salir de éste y de su claque gobernante. 

           Otras fuerzas políticas menos serias adhieren las acciones opositoras de la AN por oportunismo político, pues simplemente se anotan a quienes consideran ganadores en este momento.

           Las encuestas que dicen que la casi totalidad de los venezolanos quiere salir de Maduro, a cualquier costo, son sólo instrumentos perversos de manipulación pagados por los sectores más antinacionales del país.

           Existe la necesidad de que las partes en conflicto se reúnan y negocien, sin condicionamientos de ningún tipo y con participación de quienes han mantenido una posición distinta a las de los sectores enfrentados.

           Previendo la realización de elecciones futuras, se debe proceder a designar de inmediato un nuevo CNE equitativo y no controlado por ningún sector político ni partidista.  

           El nuevo CNE deberá garantizar la elaboración de un Registro Electoral totalmente depurado y aceptado por todos, así como la de integrar nuevos organismos electorales en todo el ámbito nacional, institucionales, imparciales y con representación los partidos políticos participantes. 

           El nuevo CNE debe estar en capacidad de organizar procesos electorales participativos, equitativos, transparentes y apegados estrictamente a la Constitución y las leyes.

           Si se decide la relegitimación de todos los poderes, la misma deberá iniciarse por la Presidencia de la República y continuar con la Asamblea Nacional. Las elecciones de los otros poderes deberán realizarse después. 

           Los procesos electorales, tanto comiciales como constitutivos de los distintos organismos electorales deben ser supervisados por la ONU. 

           Las diferencias no subsanables durante las negociaciones entre el gobierno y las oposiciones existentes deberán ser sometidas a referendo consultivo de carácter vinculante, de manera que el pueblo soberano decida.

           No se debe aceptar excusas de ningún tipo para proceder a violar ninguna disposición constitucional.

Luis Fuenmayor Toro
@LFuenmayorToro