viernes, 29 de noviembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, VIÉRNES 29/11/2019

MIBELIS ACEVEDO DONÍS:DESENGAÑOS ÚTILES

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 5 minutos
Chile, Bolivia, Colombia, Ecuador… el piso de la democracia cruje en Latinoamérica. Mientras la región se entrega a la vorágine que puso a la democracia representativa a caminar en una cuerda floja, mientras en algunos casos parece masticar y escupir sus logros, en Venezuela observamos todo con el desconcierto del hambriento frente al caótico festín. Y no se trata, claro está, de desear para nosotros esos mismos cataclismos; pero es inevitable apreciar otro tenor en las angustias que movilizan a estas sociedades, favorecidas en su mayoría por una evolución que acá luce desdibujada,... más »

TRINO MÁRQUEZ: LA CALLE ESTÁ FRÍA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 16 minutos
El llamado de Juan Guaidó a mantenerse a partir del 16 de noviembre en la calle sin retorno, no tuvo éxito. La petición partió de una visión demasiado voluntarista. La premisa fue más o menos la siguiente: Si hubiese un líder que convocase, los venezolanos seguirían el ejemplo de los ecuatorianos, chilenos, bolivianos y colombianos, pueblos que se han alzado con fuerza y furia por distintas razones contra sus respectivos gobiernos. La ‘primavera suramericana’ podría extenderse a Venezuela, pues si en algún país existen razones para indignarse y protestar, ese es el nuestro. La h... más »

ENRIQUE CONTRERAS RAMÍREZ: DÓNDE IREMOS A BUSCAR MODELOS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 24 minutos
Muchos de nuestros pueblos, están precisando que la llamada modernidad que trajo consigo gradualmente el neoliberalismo globalizado, fragmento a la humanidad y lo que se está planteando en éste momento es como reunificarla, como unir los pedazos dispersos y devolverles esa relación humana, donde en el ayer (antes de los procesos colonizadores) la convivencialidad y la solidaridad estaban presentes, para ver con mayor pertenencia el futuro. Un amigo sociólogo me comentaba, que la situación del país, ha llegado a tal extremo, que él particularmente no tiene calificativo, para señala... más »

AURORA LACUEVA: LA INFANCIA NO PUEDE ESPERAR

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 31 minutos
En este momento hay en Venezuela demasiados pequeños y pequeñas sufriendo fuertes problemas que podrían resolverse. Están los que requieren una cirugía y no encuentran respuesta en los hospitales, y también los que no reciben las medicinas que salvarían sus vidas. Día tras día hay centenares de miles de niñas y niños que no llegan a alcanzar una alimentación suficiente, con todas las consecuencias que eso trae para su desarrollo físico y mental. Y otros menores no van con regularidad a clases por falta de transporte o agua. Los datos generales son importantes pero si -personalmente... más »

DANILO ARBILLA: URUGUAY: PERDIÓ LA IZQUIERDA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 54 minutos
Cambio de mando en Uruguay. Tras 15 años en el gobierno el Frente Amplio perdió el poder. El domingo 24 los uruguayos divididos en mitades casi iguales , por una ajustada diferencia de 28.666 votos de un padrón electoral de 2.433.216 votantes, eligieron a Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional –PN; el histórico partido “blanco”- para presidir al país por 5 años a partir del próximo 1º. de marzo. Y todo se desarrolló tranquilamente. Sin incidentes, sin denuncias serias de irregularidades. Hasta el filo de la medianoche del domingo decenas de miles de “frentistas” y decenas de miles... más »

GABRIEL S. BORAGINA: ESTATOLATRÍA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
La tendencia a pensar y a creer que todo debe esperarse del estado-nación tiene una muy larga data. En realidad, es un resabio de la autocracia de antiguos caudillos y cabecillas que -con el tiempo- se convirtieron en jefes y soberanos de pueblos y más tarde de naciones, hasta conformar lo que actualmente se denomina genéricamente con el vocablo gobierno. "Es grotesco que se hable mucho más acerca de los logros de la Autoridad del Valle de Tennessee que acerca de todos los logros sin precedentes ni paralelos de las industrias de procesado estadounidenses operadas privadamente. Sin ... más »

MIBELIS ACEVEDO DONÍS:DESENGAÑOS ÚTILES

Chile, Bolivia, Colombia, Ecuador… el piso de la democracia cruje en Latinoamérica. Mientras la región se entrega a la vorágine que puso a la democracia representativa a caminar en una cuerda floja, mientras en algunos casos parece masticar y escupir sus logros, en Venezuela observamos todo con el desconcierto del hambriento frente al caótico festín. Y no se trata, claro está, de desear para nosotros esos mismos cataclismos; pero es inevitable apreciar otro tenor en las angustias que movilizan a estas sociedades, favorecidas en su mayoría por una evolución que acá luce desdibujada, casi inasible. Desde el apeadero del retroceso, vemos cómo el mundo exhibe un malestar asociado al aumento de expectativas que por ahora resultan del todo ajenas a nuestra precariedad. Comida, salud, seguridad: sometidos por el reino de los imperativos biológicos, el de la esfera doméstica, el oikos, en nuestro país resulta cada vez más difícil salir “de uno mismo” para entrar libremente en el espacio público, el de la polis.

Entretanto, muchas democracias que creíamos funcionales saltan hoy al banquillo de los acusados. Y los venezolanos, émulos de Tántalo, una y otra vez apartados del fruto o del agua que aliviaría esta avidez de cambios que tanto nos desordena, debemos ser testigos del inopinado descarrilamiento… ¿se agotó la democracia antes de que pudiésemos alcanzarla? Conscientes de nuestra desventaja, la conmoción obliga a hacer preguntas, a procurar algunas explicaciones: ¿cómo se vincula ese feroz desengaño al siempre traumático acomodo entre utopía y realización? ¿Es este un signo del acabose de la democracia, de su colapso definitivo como sistema, o habla más bien del puntual desempeño de sus operadores, de quienes le dan rostro e identidad precisa? 

En cuanto al primer planteamiento, importa considerar las tensiones entre el envión del deber y la resistencia del ser. “Así como hay un realismo malo, en el extremo opuesto hay un idealismo malo: el perfeccionismo. (...) El problema consiste en establecer la distinción entre ideales bien entendidos y mal entendidos, y por lo tanto entre ideales bien empleados y mal empleados, en donde el perfeccionismo es el modo equivocado de entenderlos y emplearlos”, apunta Giovanni Sartori. En tanto régimen que camina a contracorriente, que desafía esas “leyes inerciales que gobiernan a los grupos humanos” y alientan la prosaica afición por el poder, la democracia enfrenta una paradoja: la de un ideal que demanda fe en nuestros más sublimes rasgos, pero cuya concreción es imposible sin efectivos demiurgos, sin la asistencia de esa visión realista que según Constant, interpone principios intermediarios, portadores de medios de aplicación.

¿Es posible que esa confusión esté retratando el fin de la gran infatuation inicial; un proceso que podría llevar, ora a comprometerse con la mejora de la calidad de lo existente, ora a encresparse y confundir la tentación de la sustitución con la regresión autoritaria, gracias al influjo de ese idealismo mal entendido y peor empleado? A los signos del malestar en curso, por cierto, habría que añadir las polémicas irrupciones de neo-populistas, xenófobos o ultranacionalistas al estilo de Trump u Orbán. Liderazgos del todo alejados de ese centro político en el que cobra cuerpo la democracia, expertos en medrar en la herida abierta, la desconfianza que suscita la decepcionante mediación de actores e instituciones.

Esto lleva a aterrizar en la segunda consideración. Una crítica atada a factores como la erosión del vínculo de representación entre partidos y ciudadanos, y que conduce a la desafección cívica, a la dilución de los espacios de participación y la pérdida del interés de los convocados, parece estar en la base de la anomalía en curso. Estudios indican que cuanto más bajos son los niveles de confianza en los partidos, tanto peor son los niveles de satisfacción respecto al sistema y sus oportunidades. La voz de alarma resulta especialmente importante para nuestro país, donde la mayoría de los partidos todavía no logra completar una genuina labor de democratización de sus estructuras tras la bomba de destrucción que activó la llegada de la revolución bolivariana. 

Pero “en lugar de enfurecerse contra la noche que viene”, como escribe Adam Tooze al citar a Runciman, conviene adoptar una actitud de “realismo desilusionado”. A expensas de datos que miden la hondura del cisma entre políticos y ciudadanos (y los extemporáneos ecos de 2014 ó 2017 en un contexto muy distinto ponen en evidencia esa desconexión) lo útil es alistarse para superar lo superable, la reparación del ethos extraviado y asiento de la eventual regeneración de la democracia en Venezuela. Sin “idealismos malos”, lo sensato es optar por lo que funciona. El rescate del voto, del diálogo, el respeto por las minorías o la horizontalización del intercambio, por ejemplo, serán prácticas que marquen la diferencia cuando todo obligue a recomponer una potencia que hoy luce trágicamente menguada.

Mibelis Acevedo D.
@Mibelis

TRINO MÁRQUEZ: LA CALLE ESTÁ FRÍA

El llamado de Juan Guaidó a mantenerse a partir del 16 de noviembre en la calle sin retorno, no tuvo éxito. La petición partió de una visión demasiado voluntarista. La premisa fue más o menos la siguiente: Si hubiese un líder que convocase, los venezolanos seguirían el ejemplo de los ecuatorianos, chilenos, bolivianos y colombianos, pueblos que se han alzado con fuerza y furia por distintas razones contra sus respectivos gobiernos. 

La ‘primavera suramericana’ podría extenderse a Venezuela, pues si en algún país existen razones para indignarse y protestar, ese es el nuestro.  

La hipótesis resultó falsa. Los venezolanos, en efecto, tienen muchas razones para movilizarse. El problema es que también poseen otro tanto  para no hacerlo. Estas han predominado. En el origen de la desmovilización -o el reflujo, como se diría en el lenguaje más tradicional-, se encuentran el éxodo de millones de venezolanos jóvenes, que podrían participar en las convocatorias de masas, la rutinización de las marchas, y el fracaso de las movilizaciones masivas y revueltas de 2014 y 2017, que dejaron un trágico saldo de estudiantes acribillados, y dirigentes políticos detenidos o exiliados.  

El resultado concreto de esas grandes manifestaciones fue magro. El régimen logró pulverizar el referendo revocatorio que acabaría con el mandato de Nicolás Maduro. No se firmó en Santo Domingo un acuerdo que permitiera resolver la crisis. Las direcciones de los partidos políticos más importantes fueron desbaratadas. El régimen impuso la Constituyente y, luego, las elecciones presidenciales de mayo de 2018, cuando Maduro fue reelecto. Las movilizaciones en masa entre 2014 y 2018 no produjeron victorias, sino que propiciaron respuestas por parte del gobierno que descalabraron a los opositores.

2019 despuntó con un esperanzador renacimiento del movimiento ciudadano. Juan Guaidó logró reanimar a una oposición frustrada, desesperanzada y resignada a calarse los siguientes seis años de Maduro. El Presidente de la Asamblea Nacional se conectó con el malestar de millones de venezolanos maltratados por el régimen. Propuso la  famosa tríada, millones de veces repetida: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. Por unos meses pareció que esta vez las metas sí se alcanzarían y que una nueva etapa se abriría para la nación. Finalizando el año, los objetivos no se han alcanzado y el gobierno se ve tan robusto como siempre, a pesar de su impopularidad, de las calamidades que ha desatado y del aislamiento internacional.  Por supuesto, que la frustración ha resurgido. La sensación de fracaso vuelve a apoderarse de la gente. Este sentimiento conduce a la parálisis.

A estos factores hay que agregar la política deliberada diseñada y ejecutada por el gobierno, dirigida a desmovilizar a los ciudadanos y aterrorizarlos. El instrumento fundamental de extorsión son las cajas Clap, para muchos habitantes de los sectores más pobres, el único medio del cual disponen para proveerse de ciertos alimentos y bienes, por precarios que estos sean.  Más de 80% de los pobladores de los barrios reciben, aunque de manera irregular, esas cajas. El temor a dejar de recibirlas constituye un poderoso factor de inhibición. El gobierno amenaza con los Clap. 

El otro componente de la tenaza es el Carnet de la Patria, vehículo para obtener las pequeñas prebendas, limosnas, concedidas por Maduro. Retirarle, anularle o no concederle el carnet a una persona, significa excluirlo de los Clap y del sistema de reparto clientelar  de dinero a través de la banca oficial,  diseñado por el régimen. La nación se encuentra en manos de unos señores que manejan el presupuesto público para comprar lealtades y, cuando esto resulta insuficiente, para intimidar a los ciudadanos.

La combinación entre el fracaso, la decepción, la manipulación y el chantaje, han creado esta realidad paradójica: el país se encuentra arruinado, la población empobrecida,  los motivos para manifestar abundan, pero la gente no acude a las jornadas convocadas por la oposición. Las miles de protestas que ocurren en todo el territorio nacional por la escasez de agua, luz, etc., se dan en  una escala tan reducida, que no afectan en nada la estabilidad del régimen.

La dirigencia opositora no logra anular la acción del gobierno, ni puede conectarse con el malestar de la ciudadanía y avivarlo. Ahora, toca recomponer el liderazgo, dividido por numerosos conflictos internos, diseñar una nueva estrategia que redefina los objetivos trazados al inicio de 2019, promover metas alcanzables que no conduzcan al escepticismo.  

Anda en curso la designación de un nuevo CNE. Pronto hay que definir la participación en las parlamentarias. Ambos son temas de enorme importancia. Esperemos que se recupere la sensatez y se eviten espectáculos tan deplorables como el que ha girado en torno a Humberto Calderón Berti. 

Volver a movilizar los ciudadanos representa un reto colosal. Los venezolanos no se han rendido. Las protestas cotidianas lo demuestran. El desafío reside en cómo canalizarlas hacia el cambio del régimen. Las próximas elecciones parlamentarías serán una excelente ocasión para reacoplarse con la gente.

Trino Márquez 
trino.marquez@gmail.com
@trinomarquezc

ENRIQUE CONTRERAS RAMÍREZ: DÓNDE IREMOS A BUSCAR MODELOS

Muchos de nuestros pueblos, están precisando que la llamada modernidad que trajo consigo gradualmente el neoliberalismo globalizado, fragmento a la humanidad y lo que se está planteando en éste momento es como reunificarla, como unir los pedazos dispersos y devolverles esa relación humana, donde en el ayer (antes de los procesos colonizadores) la convivencialidad y la solidaridad estaban presentes, para ver con mayor pertenencia el futuro.  

Un amigo sociólogo me comentaba, que la situación del país, ha llegado a tal extremo, que él particularmente no tiene calificativo, para señalar la capacidad de aguante que en la actualidad posee el pueblo venezolano, ante una clase política y económica tan corrompida, degenerada y perversa, que llamarse de izquierda o derecha da lo mismo, pues la ética y los valores desaparecieron de éste escenario. 

Esas elites de la llamada derecha o de la llamada izquierda, han sido parte de esa política tramposa y bribona impuesta por el eurocentrismo, para dividir a nuestros pueblos, para generar esa violencia horizontal que en la actualidad vivimos, para poder manipular y esconder sus propias ambiciones de dominio, para negociar en intercambios fraudulentos los recursos naturales cuya propiedad es de nuestros pueblos y entregar en contratos leoninos al imperio del capital las riquezas del país. Esa izquierda y esa derecha es hoy día impulsadora del paradigma globalizador, que esclaviza y somete a los pueblos condenandolos a vivir en plena pobreza.  

Pero si nuestro análisis quiere ir más allá, observemos lo que dice el cura Leonardo Boff, militante de la Teología de la Liberación: “Las salidas que encuentran los países que hegemonizan el proceso global son siempre de la misma naturaleza: más de lo mismo. O sea, continuar con la explotación ilimitada de bienes y servicios naturales, orientándose por una medida claramente material (y materialista) como es el PIB. Y ay de aquellos países cuyo PIB disminuye. 

Este crecimiento empeora aún más el estado de la Tierra. El precio de los intentos de reproducción del sistema es lo que sus corifeos llaman «externalidades» (lo que no entra en la contabilidad de los negocios). Estas son principalmente dos: una injusticia social degradante con altos niveles de desempleo y creciente desigualdad; y una amenazadora injusticia ecológica con la degradación de ecosistemas completos, erosión de la biodiversidad (con la desaparición de entre 30-100 mil especies de seres vivos cada año, según datos del biólogo E. Wilson), el calentamiento global creciente, la escasez de agua potable y la insostenibilidad general del sistema-vida y del sistema-Tierra.” (Boff, Leonardo: El capitalismo será derrotado por la tierra. Tomado de la Revista RUPTURA CONTINENTAL No.5. Caracas, 2018. Venezuela.). 

LA REBELIÓN DEL PENSAMIENTO 

Muchos de nuestros pueblos, están precisando que la llamada modernidad que trajo consigo gradualmente el neoliberalismo globalizado, fragmento a la humanidad y lo que se está planteando en éste momento es como reunificarla, como unir los pedazos dispersos y devolverles esa relación humana, donde en el ayer (antes de los procesos colonizadores) la convivencialidad y la solidaridad estaban presentes, para ver con mayor pertenencia el futuro.  

 Hoy estamos frente a un gran reto y una inmensa tarea, romper con la racionalidad colonial dominante, con las ideologías, que no deja que los intentos de rebelión, que han cursado a lo largo de nuestra historia, permitan la libertad de nuestro continente, pues estas rebeliones han sido capturadas, para evitar los procesos de emancipación de nuestras naciones. Estamos a punto, aunque muchos no lo crean- de producir un nuevo parto en el planeta, con características muy propias, que nos lleva a generar y crear un modelo civilizatorio con identidad propia, donde la negritud y la indianidad en este continente Abya Yala, se levanta y se agiganta sin complejos frente a la civilización occidental, rompiendo con los viejos modelos civilizatorios del capitalismo y del llamado socialismo real.  

 Es un camino propio, una revolución propia, sin apellido y patrocinio de ningún tipo, no es positivista, ni funcionalista, ni estructuralista, ni tampoco marxista. Es una revolución que nos permite repensar el pasado y el presente, es una revolución contra la racionalidad y las ideologías dominantes, que siempre han negado nuestra riqueza cultural y étnica de nuestro entorno real. Es una revolución donde lo indiano y la negrura se torna subversivo, es la respuesta de los “derrotados” y “vencidos” desde el mal llamado “descubrimiento” hasta nuestros días. Es una revolución donde nuestra riqueza pluricultural y multiétnica se abre paso y comienza a generar espacios convivenciales como respuestas necesarias frente a la dominación. Es un proceso dialéctico que se hace presente en el que más temprano que tarde se producirá la ruptura histórica de la dominación que hará posible la construcción de caminos distintos, que no tienen nada que ver con el capitalismo, sea de Estado o privado.  

El planteamiento de nuestro Simón Rodríguez, cada día toma mayor vigencia: “¿Dónde iremos a buscar modelos?...  –La América Española es original = i ORIGINALES los medios de fundar uno i otro. O Inventamos o Erramos.”

Enrique Contreras Ramírez
unasimpleopinion7@gmail.com 
@enriqcontrerasr

AURORA LACUEVA: LA INFANCIA NO PUEDE ESPERAR

En este momento hay en Venezuela demasiados pequeños y pequeñas sufriendo fuertes problemas que podrían resolverse. Están los que requieren una cirugía y no encuentran respuesta en los hospitales, y también los que no reciben las medicinas que salvarían sus vidas. Día tras día hay centenares de miles de niñas y niños que no llegan a alcanzar una alimentación suficiente, con todas las consecuencias que eso trae para su desarrollo físico y mental. Y otros menores no van con regularidad a clases por falta de transporte o agua.

Los datos generales son importantes pero si -personalmente o aun a través de las redes sociales- conocemos de algún caso concreto, nos hacemos más conscientes y esta tragedia nos llega hasta el fondo del corazón. Confiamos en que el diálogo entre todos los factores de la sociedad lleve a soluciones para la crisis económica, política, social y ética que padecemos. Pero las niñas y los niños no pueden esperar por los grandes acuerdos: necesitan medidas urgentes que mejoren su situación desde ahora.

Es imperativo que el Gobierno se movilice más rápido al respecto, y que los diversos sectores de la oposición acuerden su apoyo. Las iniciativas no deben buscar ventajas partidistas y todos deben ceder en lo que haya que ceder, lo que no implica “bajar la cabeza” sino tener flexibilidad y no detenerse en formalismos.

En la Mesa de Diálogo Nacional se ha propuesto desarrollar con apoyo de la ONU y otras instancias internacionales un programa de Petróleo por Alimentos y Gastos Médicos que puede ser una buena opción de emergencia, eludiendo las sanciones de Trump. A la par, la oposición que participa en la Mesa propone cambios en la legislación que permitirían aumentar más aceleradamente nuestra producción petrolera. Por ejemplo, reducir la estipulada participación estatal en las inversiones, que es alta y no hay recursos para asumirla hoy, podría permitir en pocos meses nuevos emprendimientos junto a inversores externos.

Hoy incluso tenemos cerrados buenos pozos por falta de apenas algunas decenas de miles de dólares para reponer equipos: algo insólito. Otra idea es atraer inversión con venta de petróleo a futuro. La riqueza está, hay que saber usarla para nuestra infancia que sufre.

Aurora Lacueva
@AuroraLacueva 

DANILO ARBILLA: URUGUAY: PERDIÓ LA IZQUIERDA

Cambio de mando en Uruguay. Tras 15 años  en el gobierno el Frente Amplio perdió el poder. El domingo 24 los uruguayos divididos en mitades casi iguales , por una ajustada diferencia de 28.666 votos de un padrón electoral de 2.433.216 votantes, eligieron a Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional –PN; el histórico partido “blanco”- para presidir al país por 5 años a partir del próximo 1º. de marzo.

Y todo se desarrolló tranquilamente. Sin incidentes, sin denuncias serias de irregularidades. Hasta el filo de la medianoche del domingo decenas de miles de “frentistas” y decenas de miles de  partidarios de Lacalle y de lo que él llamo la “alianza multicolor” ( de centro, centro derecha  y derecha) conformada por su partido, el  “Colorado” –PC, el otro partido histórico y fundacional-, el Partido de derecha Cabildo Abierto –CA- (la sorpresa de estas elecciones ) y otros partidos menores partidarios de “ el cambio”,  esperaron el cierre definitivo del escrutinio aupando a sus líderes. Pese a la tensa y larga espera y a que ambas multitudes de dieron cita en el centro de Montevideo, a poco mas de un kilómetro una de otra, todo se desarrollo muy pacíficamente. Y fue un final de bandera verde, tanto que la Corte Electoral no proclamó formalmente a Lacalle, por cuanto restan computar 35.229 votos observados (la diferencia son 28.666) lo  que quedará finiquitado el fin de esta semana, que matemáticamente impiden hablar oficialmente de un ganador. No obstante, ello es cosa juzgada que Lacalle ganó, aunque su rival, el oficialista Daniel Martínez  por esa razón matemática no lo haya formalmente reconocido.  Es casi imposible que los “observados” cambien el resultado primario. Nunca ocurrió, incluso con cifras aun mas cercanas y ajustadas.

La cuestión es que la izquierda perdió. Y eso fue lo que ocurrió en las elecciones generales del pasado 27 de octubre en que el FA obtuvo de 39,2% de los votos, frente a 28,6% del PN, 12,3% del PC, 10,9% de CA, más 2% de partidos menores, todos de oposición, que sumaban 54% del electorado y los colocaba en una situación de ventaja para la segunda vuelta de un mes después entre Martínez y Lacalle, los dos más votados. Las elecciones de octubre hacen que el FA pierda la mayoría parlamentaria que lo acompañó durante los tres gobiernos ( de 16 bajó a 13 senadores en un total de 31, y de 50 a 42 diputados en  99). Los partidos opositores pasaron a ser mayoría y de hecho se coaligaron para apoyar a Lacalle – la alianza multicolor- en el balotage.

Pasado el mes, Martínez y el FA lograron un importante repunte y  consiguieron 47,51% de los votos validos (quedan por fuera en blanco y anulados 3,78%). Lacalle ganó con  el 48,71%, apenas 1,2% de diferencia.

La variación electoral muestra que la izquierda mantiene mucha fuerza, pero a su vez que en la coalición ganadora hay algunas pequeñas fisuras que dicen que aun no esta del todo consolidada. Lacalle ya ha anunciado que será un gobierno multicolor, con un gabinete multicolor. Está decidido a afianzar esa alianza y necesita hacerlo por cuanto la tarea es difícil y tendrá que realizarla con una izquierda que será la minoría mayor en ambas cámara y que domina a la poderosa central sindical  PIT-CNT, y que nadie sabe cual será su conducta.

El FA  perdió por varios factores, entre los que resalta un aumento muy importante de la inseguridad pública,- en un país acostumbrado a vivir sin problemas en ese campo-, un deterioro grande de la educación,- que era uno de los orgullos de los uruguayos-, algo de corrupción de quienes se autoproclamaban los fiscales de la nación y los dueños de la honestidad , y la política exterior de apoyo a la dictadura venezolana, que se aparto de lo tradicional y se vinculo a “ negocios”, y tuvo su incidencia. Y por supuesto el tema económico: la inflación prevista de 7%, va en el 8,34, el desempleo ha trepado al 9,5% (hace un año era de 8,7 y hace ocho no llegaba a 6%), el déficit fiscal, en aumento, está en 4,9% del PBI, y este en el 2019 no llegaría crecer 1% ( de 2005 a 2014 el crecimiento fue de 5,1% promedio y del 2015 a 2018 de 1,6%). Mas una creciente deuda externa.

Todas estas razones, que no son pocas ni chicas, conforman la herencia que recibirá Lacalle Pou, con la izquierda enfrente, que no asumirá sus culpas y responsabilidades sin duda alguna.

No será tarea fácil para  el nuevo  presidente ni la flamante alianza.

Danilo Arbilla
@DaniloArbilla
Desde Uruguay

GABRIEL S. BORAGINA: ESTATOLATRÍA

La tendencia a pensar y a creer que todo debe esperarse del estado-nación tiene una muy larga data. En realidad, es un resabio de la autocracia de antiguos caudillos y cabecillas que -con el tiempo- se convirtieron en jefes y soberanos de pueblos y más tarde de naciones, hasta conformar lo que actualmente se denomina genéricamente con el vocablo gobierno.

"Es grotesco que se hable mucho más acerca de los logros de la Autoridad del Valle de Tennessee que acerca de todos los logros sin precedentes ni paralelos de las industrias de procesado estadounidenses operadas privadamente. Sin embargo fueron solo estas últimas las que permitieron a las Naciones Unidas ganar la guerra y hoy permiten a Estados Unidos acudir en ayuda de los países del Plan Marshall."[1]

Los actos de gobierno tienen mucha más prensa que cualquier otra actividad privada comercial. Esto marca la tendencia que se describió con anterioridad. Existe una especie de psicología de masas en tal sentido podría decirse. L. v. Mises destaca en este párrafo la valiosa y fundamental contribución de las empresas privadas norteamericanas que fueron las que -en definitiva- determinaron y financiaron la mayor parte o todo el aporte que el Plan Marshall cooperó a la reconstrucción de la Europa de posguerra. Esto equivale a decir que fue el capital privado el que venció en la guerra, y ningún "capital estatal" si es que pudiera hablarse de cosa semejante en este último término.

"El dogma de que el estado o el gobierno es la encarnación de todo lo que es bueno y benéfico y de que los individuos son subordinados miserables, tratando exclusivamente de infligir daño a los demás y con una necesidad imperiosa de un guardián, es casi indisputado. Es tabú cuestionarlo en lo más mínimo."[2]

Otra idea que pervive entre nuestros contemporáneos es la expresada en la cita anterior. Es la base del paternalismo, según el cual el "padre estado" debe vigilar, controlar y reprender a sus "súbditos hijos", los que en caso contrario no harían más que destrozar todo lo que encuentren a su paso, inclusive a sus "hermanos" ciudadanos tan hijos de aquel mítico "padre estado" como de los demás "súbditos hijos".

Este mito subsiste campante en nuestros días, inclusive en los llamados "estados democráticos" donde lo que se procura mediante el voto es en elegir el mejor "padre-gobernante" de todos, o el político que mejor represente el papel de padre protector del resto de los votantes. Esto es a lo máximo a lo que parecen aspirar las dudosamente llamadas democracias "modernas".

"Quien proclama la bondad del Estado y la infalibilidad de sus sacerdotes, los burócratas, es considerado como un estudioso imparcial de las ciencias sociales. Todos los que plantean objeciones se califican como tendenciosos y estrechos de mente. Los defensores de la nueva religión de la estatolatría no son menos fanáticos e intolerantes de lo que eran los conquistadores mahometanos de África y España."[3]

Otras veces nos hemos referido a esa mágica metamorfosis que parece producirse en la mente de millones de votantes por la cual creen que, si dicho sufragio convierte en gobernante al candidato de su predilección este quedará -por ese solo y simple hecho- transformado en un ángel celestial que -ya en función de gobierno- no podrá hacer ninguna otra cosa más que el bien de la manera más perfecta y más absoluta que pueda concebirse. Esta ficción está profundamente arraigada en nuestra sociedad. Lo más curioso del tema es que quienes sostienen esta idea sean considerados como grandes y profundos intelectuales, en tanto aquellos que la critiquen sean ridiculizados como si fueran ignorantes.

Antiguamente, el súbdito vivía su sumisión al rey con resignación fatalista, como algo que -pensaba- debía ser necesariamente así. Rendía pleitesía a su amo más por una cuestión de supervivencia que por la fe en un "dios terrenal". El culto a la estatolatría era impuesto desde arriba hacia abajo so pena de suplicio o pérdida de favores y hasta de sustento. La libertad se veía como un sueño, como una utopía. La esclavitud como una amarga realidad.

La nueva religión de la estatolatría es algo diferente a aquello. Es un sometimiento que se da de manera inversa al antiguo partiendo de abajo hacia arriba, aceptado casi espontáneamente por la gente rasa, no ya con estoicismo sino con entusiasmo, surgiendo del hecho que resulta natural que exista gente que "deba" obedecer los dictados de otros que desde el poder "deben" dominar y mandar.

"La historia llamará a nuestra época la era de los dictadores y tiranos. En los últimos años, hemos sido testigos de la caída de dos de estos superhombres hinchados. Pero sobrevive el espíritu que aupó a estos granujas al poder autocrático. Permea libros de texto y periódicos, habla a través de las bocas de maestros y políticos, se manifiesta en programas de partidos y en novelas y obras de teatro. Mientras prevalezca este espíritu, no puede haber ninguna esperanza de una paz duradera, de democracia, de conservación de la libertad o de una mejora constante en el bienestar económico de la nación."[4]

Evidentemente L. v. Mises se refiere a Hitler y a Mussolini. Sobrevivía Stalin, pero bien señala el profesor austriaco que no eran, en el fondo, las personas de los tiranos (por muy espeluznantes que fuera sus métodos) sino las ideas que los inspiraban y que le daban forma lo verdaderamente importante y a la vez peligroso. Como tantas veces señaláramos -junto con otros- son las teorías las que mueven al hombre, y este al mundo que lo circunda. Quizás haya una referencia indirecta a Antonio Gramsci en la cita anterior de L. v. Mises, pero evidentemente va más allá de Gramsci, porque pone de manifiesto la realidad de que no solamente la educación formal está impregnada de socialismo y de nazi-fascismo, sino también los medios de información, es decir, la prensa oral y escrita. Y va más allá, como enseña el maestro, porque los sobrepasa y asimismo alcanza el ámbito del arte, la literatura y la cultura. En una palabra, comprendía y abrazaba absolutamente todas las esferas del actuar humano.

[1] Ludwig von Mises, Caos planificado, fuente: http://mises.org/daily/2454 (Publicado el 3 de febrero de 2007). Pág. 4.

[2] L. v. Mises ibidem, pág. 4.

[3] L. v. Mises ibidem, pág. 4-5

[4] L. v. Mises ibidem, pág. 5

Gabriel S. Boragina 
gabriel.boragina@gmail.com
@GBoragina 
Desde Argentina