domingo, 22 de diciembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, DOMINGO 22/12/2019


JEANETTE ORTEGA CARVAJAL: EL BESO DEL ÁVILA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 6 minutos
Según la etnia caribe, su nombre es Waraira Repano. La Sierra del Norte, el paraíso de flores que seductoras se entregan para enaltecer al amor. Este pulmón verde, testigo silente de un país que lucha por florecer y liberar oxígeno de libertad, atesora historias, secretos y leyendas, que le dan a Caracas, la Sultana del Ávila, un matiz especial. Todos los venezolanos llevamos grabado en el alma a ese imponente cerro, como si Manuel Cabré, el pintor del Ávila, en medio de adorables travesuras, matices y luces, lo hubiera coloreado en cada niño que nació en esta tierra y en cada extr... más »

OSCAR BASTIDAS DELGADO: ¿GUAIDÓ INEFICAZ?: NI PENSARLO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 16 minutos
Quienes alegremente acusan a Guaidó de ineficaz por no cumplir con los tres pasos propuestos desde su arribo como encargado de la Presidencia de la República no solo olvidan que ese era un compromiso colectivo de quienes nos identificamos con ese planteamiento y sigue siéndolo hasta que se defina una nueva estrategia, por lo que tenemos cuota de responsabilidad. Como siempre: fácil es achacar la culpa a otros, la misma estrategia Chavista – Madurista de estos 20 años. Si consideramos que el país es una suerte de dos islotes con un puente entre ambos. Que un islote representa la opo... más »

ROMÁN IBARRA: POBREZA EXTREMA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 18 minutos
Acaba de ser publicado el resultado de la última Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI), y sus conclusiones son harto elocuentes, pues de manera dramática constatan lo que es un grito a todo pulmón, un estruendo, en todas las calles, pueblos y ciudades de Venezuela. El estado de miseria y pobreza extrema a que nos han conducido estos 20 años de socialismo del siglo XXI, de la mano de un par de primitivos, e insensatos. Según la encuesta, hoy los venezolanos estamos en peor condición que uno de los países más pobres de la tierra, como lo es Haití en nuestro con tinente. ... más »

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: LA INDIFERENCIA: ¿PROBLEMA SOCIAL O POLÍTICO?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 21 minutos
La cultura política del venezolano, no ha sido condición que comprometa el ejercicio de la ciudadanía. Tampoco, ha sido el oficio que mejor haya encauzado la actitud del gobernante. Sobre todo, en momento en que se ha visto imbuido en crisis políticas que van y vienen. El venezolano, más que ser protagonista de capítulos de una historia registrada con el esfuerzo propio de quien apuesta a su mejor suerte, ha sido el resultado de motivaciones que no siempre han terminado de alcanzar propósitos trazados por líneas prescritas desde la teoría del desarrollo económico y social. Mucho m... más »

LUIS FUENMAYOR TORO: DIFERENCIAS Y SIMILITUDES

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 23 minutos
Es interesante contrastar las acciones de la oposición extremista venezolana y sus seguidores con las del gobierno dizque socialista y revolucionario y sus seguidores, para darnos cuenta de la falta de sentido común en ambos bandos, de lo prejuiciados que son y de lo que el fanatismo político puede llegar a hacerle al cerebro humano. El pensamiento lógico desaparece, la percepción de la realidad se entorpece, el conocimiento y las experiencias parecen borrarse y la disociación se abre paso a través de conductas violentas, indolentes y preñadas de un gran cinismo. Los bandos en luch... más »

ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO: SORPRESAS TE DA LA VIDA. CASO ARGENTINA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 26 minutos
"Es una ingenuidad creer que los hombres malos no harán el mal". Marco Aurelio El nuevo "fernandismo²" -sea de Alberto o de Cristina- ha dado una inmensa lección de real politik explícita a Cambiemos y, sobre todo, al PRO de Mauricio Macri: en sólo una semana y mediante una sorpresiva blitskrieg, arrasó con todas las fronteras de la institucionalidad y de la República y, con prisa y sin pausa, va por más o, como mínimo, por lo que queda. El principal "panzer" de esa nueva guerra es la norma de absurdo título: "Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el marco de la ... más »


JEANETTE ORTEGA CARVAJAL: EL BESO DEL ÁVILA

Según la etnia caribe, su nombre es Waraira Repano. La Sierra del Norte, el paraíso de flores que seductoras se entregan para enaltecer al amor. Este pulmón verde, testigo silente de un país que lucha por florecer y liberar oxígeno de libertad, atesora historias, secretos y leyendas, que le dan a Caracas, la Sultana del Ávila, un matiz especial.

Todos los venezolanos llevamos grabado en el alma a ese imponente cerro, como si Manuel Cabré, el pintor del Ávila, en medio de adorables travesuras, matices y luces, lo hubiera coloreado en cada niño que nació en esta tierra y en cada extranjero que hizo vida en ella. Sin embargo, allí, bajo ramajes verdes de árboles ancestrales y danzas sensuales de exóticas aves, el comunismo desvaneció el progreso en Venezuela. Fue por eso que, atrapados entre las páginas de la historia, quedaron restos de nostalgia que si no ponemos nuestras plumas, quizás nunca serán reescritas.

Allí, en el camino de los españoles, en el Galipán de Antonio Pacheco, el vendedor de flores quien con el frío de diciembre bajaba con su burrito buscando calor en la Caracas de los techos rojos. Allí, en el Ávila, una misteriosa niebla que a veces le hace el amor a la montaña, impregnada con las vivencias de tantos caminantes, con la injusticia de quienes condenan a un país a la ignorancia y a la destrucción, tomó la forma de brisa oscura y produciendo dolor cerró, esperemos que no sea para siempre, los ojos de hombres y mujeres que se rindieron.

Había una vez, así empiezan los cuentos y así comienza esta historia… un país que perdió el camino, que comenzó a olvidarse de sí mismo, que se dejó engañar por espejismos que le hicieron abandonar la democracia. El tiempo pasó y ese país se volvió triste, sumiso y envejeció. Primero apareció una arruga sobre su historia, luego otra que le producía dolor y otra más que al despojarla de los sueños, transformó el dolor en muerte. Cuando perdió las esperanzas, el país vio una cruz y de manera suicida se clavó sobre ella.

Sus recuerdos, llenos de victorias pero también de fracasos y miedos, lo torturaban. Cansado, el país se sentó sobre la húmeda hierba del Ávila y recordó a sus libertadores, a ese muchacho de apellido Bolívar quien al galope y con espada en la mano liberó cinco naciones. Recordó cuando el 23 de enero de 1958, un grupo de jóvenes derrocó la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y conquistó la democracia. Recordó que la belleza de su gente, la flora, la fauna y el clima son una bendición. Recordó que en esta pequeña Venecia existieron los mejores colegios públicos, que la educación era de calidad, que eran pocos los niños desnutridos, que los hospitales estaban equipados y se salvaban vidas y sí, es cierto, existían pobres, pero con su esfuerzo tenían la posibilidad de superar la miseria.

Un día, el país se dejó engañar por ideologías fracasadas. Los años pasaron y sin comprender cómo, la tristeza y la resignación se trasformó en rutina. El gris tiñó el cielo y podía verse el color negro.

El país, al enfrentar lo que fue y lo que hoy es, se sobresaltó. Se echó un vistazo por dentro. No le gustó lo que vio. Su corazón se envenenó con amargura y destruyó cualquier sentimiento noble que encontrara a su paso. Resignado, aceptó su presente y su futuro como si de una condena se tratara. El país se asfixió en el silencio… meses después, la desesperanza, enfermedad mortal, lo invadió y simplemente se dejó morir.

Veinte años más tarde, el país, abandonado por migraciones y cansado de luchar, comprendió su historia. Temblando abrió los ojos y descubrió que las esperanzas y los sueños no mueren, porque son alimentados por jóvenes y niños quienes merecen tener futuro. Su corazón latió más de prisa. Volvió a sentir que no debe dejarse morir y entonces… Dios lloró. Ese es el dolor que cargamos en el pecho, la opresión que nos hace sentir nostalgia y la tristeza que no nos abandona.

Y así fue como una noche, después de una pródiga lluvia, bajo el cobijo de un araguaney, con el trinar de un turpial y la fragancia de las orquídeas, que ese país descubrió que no debe resignarse a morir.

Dicen, estoy segura de que es cierto, que la luz de la imponente Cruz del Ávila, la que orgullosa exhibe la montaña de los sueños de Manuel Cabré, a pesar de este oscuro cielo de diciembre, se llenará con brillantes y hermosas estrellas que junto a una luna bendecida por Dios, iluminará de nuevo a este país, nuestra Venezuela.

Dicen también que si no nos dejamos vencer, nuestros niños volverán a ser arrullados con el Himno Nacional y sus madres, otra vez, le susurrarán al oído el «Gloria al bravo pueblo» mientras el Ávila, siempre nuestro y paternal, besará con amor a nuestros hijos y les dará alas a sus sueños de libertad… es así, estoy segura, como terminará esta historia.

Jeanette Ortega Carvajal 
@Jortegac15
@ElNacionalWeb

OSCAR BASTIDAS DELGADO: ¿GUAIDÓ INEFICAZ?: NI PENSARLO

Quienes alegremente acusan a Guaidó de ineficaz por no cumplir con los tres pasos propuestos desde su arribo como encargado de la Presidencia de la República no solo olvidan que ese era un compromiso colectivo de quienes nos identificamos con ese planteamiento y sigue siéndolo hasta que se defina una nueva estrategia, por lo que tenemos cuota de responsabilidad. Como siempre: fácil es achacar la culpa a otros, la misma estrategia Chavista – Madurista de estos 20 años.

Si consideramos que el país es una suerte de dos islotes con un puente entre ambos. Que un islote representa la oposición y el otro que estaba pleno de chavistas y con Maduro muchos pasaron al primero quedando unos cuantos parados en el puente esperando ver “la altura de la pelota para hacer pisa y corre” o quedarse de aquel lado. No hay necesidad de mencionarlos fueron o son colaboradores del chavismo que, con quien sabe cuales prebendas y chantajes madurista, están bozaleados gracias a los rabos de paja por cargos ocupados.

Algunos ocupan la “mesita” del dominó madurista. No en balde en esa “mesita” acordaron el regreso de los diputados del disminuido partido único de la revolución a la Asamblea Nacional.

Son ellos quienes, con maniobras financiera y chantajes, aprovechando vacíos de diputados de oposición perseguidos y exiliados y pretendiendo comprar votos, apuestan a sacar a Guaidó de la presidencia de la Asamblea Nacional el 5 de enero próximo.

En su desespero utilizan armas de todo tipo, desde ejércitos de tuiteros y especialistas en hackeo y bloqueo demás medias pasando por el dominio de la casi totalidad de los medios televisivos y de radiodifusión hasta historias para presentar a la oposición y particularmente a Guaidó como corrupto e ineficaz. Lamentablemente sus semillas germinan y algunos habitantes del islote opositor les creen. Que hay diputados corruptos, puede ser pero ello escapa de las manos de Guaidó, quien junto a la AN están exigiendo medidas contra ellos.

Esas mentiras programadas pululan al mejor estilo fascista. El dúo Cabello / Maduro creen que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Olvidan que Guaidó ni siquiera maneja su salario y mucho menos el presupuesto de la AN, pues el desgobierno militarista del dúo mencionado no aporta lo debido a la legítima AN desde hace años, algo que en las universidades autónomas lleva más años: También olvidan que la misma USAID afirma que "la presidencia encargada no ha manejado ayuda humanitaria": ¡Entonces!.

Otra afirmación contra Guaidó es que las marchas han sido flojas. Cierto es eso pero veamos a los lados, las del oficialismo lo son más. Pelo a pelo las del islote opositor son más concurridas a pesar de los cierres de estaciones del metro, de no utilizar decenas de autobuses ni obligar a empleados públicos.

Adicionalmente, si la amplia mayoría de los ciudadanos, oposición y oficialistas, no ve al frente ni a los lados sino a su propio ombligo por obvias necesidades fisiológicas insatisfechas y absoluta escasez de todo bien de primera necesidad, es lógico que numerosos no se concurran a concentraciones; además de, y es de reconocerlo, existir cansancio generalizado en cuanto a marchas y concentraciones, esto debe revisarse.

En este panorama es clave que Guaidó no tiene a sus disposición los miles de millones de dólares del petróleo, del narcotráfico, de los negocios de las conocidas cajitas de consolación, ni del contrabando de gasolina, oro y piedras preciosas del Arco Minero; tampoco tiene los apoyos de 3.700.000 empleados y funcionarios de todos los poderes públicos que le hagan bulto; recursos estos que si están al servicio del dúo militarista.

¿Cómo pedirle a Guaidó que solucione los problemas acumulados a lo largo de 20 años de destrucción sistemática de instituciones y de los resortes económicos y sociales del país si obvio es que el poder gubernamental no está en sus manos sino en las del usurpador?.

¿Seguiremos cayendo en el juego del ejército oficialistas de la virtualidad?, ¿Guaidó es Superman?; ¿dónde está nuestra cuota individual y colectiva de responsabilidad por lo no logrado?.

Guaidó ha sabido mantenerse como símbolo de resistencia que ya es bastante; ha diagnosticado lo hecho y en equipo ofrece oportunas revisiones. La amplia mayoría de diputados ofrece reelegirlo el 5 de enero pero es de esperar ese acto pues todo es posible en el país de las maravillas. El momento exige sindéresis poniéndonos en los zapatos de Guaidó y nuestro deber es cerrar filas en torno a él y la legítima AN para ratificarlo como Presidente Encargado de Venezuela ante el dúo usurpador Cabello / Maduro.

Oscar Bastidas Delgado 
oscarbastidasdelgado@gmail.com
@oscarbastidas25

ROMÁN IBARRA: POBREZA EXTREMA


Acaba de ser publicado el resultado de la última Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI), y sus conclusiones son harto elocuentes, pues de manera dramática constatan lo que es un grito a todo pulmón, un estruendo, en todas las calles, pueblos y ciudades de Venezuela.

El estado de miseria y pobreza extrema a que nos han conducido estos 20 años de socialismo del siglo XXI, de la mano de un par de primitivos, e insensatos.

Según la encuesta, hoy los venezolanos estamos en peor condición que uno de los países más pobres de la tierra, como lo es Haití en nuestro con
tinente.  Esa es una demostración más de lo que hemos venido denunciando en los últimos años, en el sentido de que la crisis socioeconómica lleva un ritmo de vértigo, si lo comparamos con la velocidad -escandalosamente lenta- que adquiere el tratamiento político de esos temas.

Hemos sostenido también, que la lentitud con la cual se toman las decisiones políticas, no atienden al interés superior de la población en su conjunto, sino a los intereses grupales o partidistas, con lo cual, la gente común queda proscrita, al margen, y esto ejerce un efecto deletéreo en sus condiciones de vida, con la cancelación de su desarrollo y posibilidades de progreso.

Simultáneamente, y como consecuencia lógica de la crisis terminal que vivimos los venezolanos, hoy somos la mayor migración que en menor tiempo se haya registrado; por encima incluso de países que están en guerra civil abierta, como Siria; Sudán del Sur; Myanmar; Afganistan, o Somalia. De seguir las cosas así, es previsible que estos porcentajes de migrantes sigan creciendo.

Ya hoy, es una locura ver como nuestros compatriotas atraviesan desesperadamente las fronteras, incluso a pie, buscando en otras tierras las oportunidades que en nuestro país se cierran por la errática política que se implementa desde el gobierno (el mayor responsable), y los errores que se cometen  en la oposición.

Volvemos a preguntar: será que a nadie le importa las condiciones de vida; la pobreza; el hambre; la salud, y la vida de nuestra gente?

Hoy somos una vergüenza mundial; nadie entiende como el país con las mayores reservas de petróleo en el mundo; uno de los países con mayores riquezas y recursos en toda Latinoamérica, viva en las condiciones de pobreza y miseria de los venezolanos.

Es lamentablemente común ver hoy a nuestros compatriotas ingerir desperdicios de la basura en cualquier calle de las grandes ciudades. Para cualquiera con un mínimo de sensibilidad, eso le rompe el alma, excepto para quienes desde el gobierno se hacen los ciegos, y niegan estas calamidades, diciéndole al mundo que es falso y que esas son denuncias interesadas del imperialismo, y la oposición.

Si bien es cierto que la responsabilidad principal, la culpa mayor es del gobierno, nos guste o no, todos tenemos que trabajar para corregir el drama que significa esta condición paupérrima en que se vive en la Venezuela de hoy.  

No podemos seguir postergando las soluciones a esta crisis humanitaria; es urgente que bajo la supervisión de los organismos internacionales se obligue a unas negociaciones –oficialismo y oposición- mediante las cuales se garantice el canje de alimentos para la población por petróleo; resolver la crisis eléctrica, y de los servicios en general, en todo el país.

Paralelamente, y de inmediato emprender las negociaciones para resolver la crisis política, a través un acuerdo que designe en la AN, un nuevo CNE, y su respectivo registro electoral depurado; la liberación de todos los presos políticos, y unas elecciones generales (presidenciales y parlamentarias) con participación de todos los venezolanos (dentro y fuera del país).

Venezuela nos necesita a todos!

Román Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: LA INDIFERENCIA: ¿PROBLEMA SOCIAL O POLÍTICO?

La cultura política del venezolano, no ha sido condición que comprometa el ejercicio de la ciudadanía. Tampoco, ha sido el oficio que mejor haya encauzado la actitud del gobernante. Sobre todo, en momento en que se ha visto imbuido en crisis políticas que van y vienen. 

El venezolano, más que ser protagonista de capítulos de una historia registrada con el esfuerzo propio de quien apuesta a su mejor suerte, ha sido el resultado de motivaciones que no siempre han terminado de alcanzar propósitos trazados por líneas prescritas desde la teoría del desarrollo económico y social. Mucho menos, por decisiones llevadas adelante según la fuerza de las circunstancias o del conciliábulo que más haya podido aproximarse a conciliar posiciones encontradas sin más parecer que el carácter dicharachero de quienes participan en orquestación del problema correspondiente. Es lo que el análisis político de las coyunturas acontecidas desde que Venezuela adquirió condición de “república”, a medidos del siglo XIX, permite deducir. 

Sin embargo, no dejan de haber quienes se detienen a reflexionar alrededor de lo que puede denotar la cultura política. No sólo como necesidad sistematizada a través de lo que compromete toda gestión de gobierno que se precie de su capacidad política. También, desde el ámbito indicativo y operativo de planes de desarrollo capaces de interceder ante la formación de venezolanos. Pero provistos de un mayor y mejor sentido de su responsabilidad en el ejercicio de ciudadanía. 

Y justamente, en aras de revisar parte de la actitud del venezolano en torno a lo que significaría su contribución en adecentar el comportamiento social con los recursos que ha de brindarle su conciencia de ciudadanía, es posible establecer algunas notas que puedan aclarar lo que envuelve el problema de la indiferencia. Particularmente, toda vez que su praxis trae graves consecuencias sociales y hasta de índole política. No obstante, vale preguntarse lo siguiente. ¿Hasta dónde conviene al gobierno sembrar tan negativa actitud como parte de lo que sus intereses revolucionarios plantean frente a la pretensión de abolir toda resistencia que se oponga a la implantación de la miseria como condición propia del infeliz socialismo del siglo XXI? O mejor dicho, del emulado oscurantismo del Medioevo. 

Advertir en el hecho gubernamental la aplicación de un modelo económico soportado en contravalores que tienden a contrariar los efectos políticos de la esperanza sumada ésta a la voluntad de llevar adelante prácticas de ciudadanía que consideren la activación del venezolano en un proyecto nacional que exija su aporte en la construcción de un país con talante democrático, es razón para que el gobierno lleve adelante su intento por derruir valores morales propios del discurrir libertario. Es ahí cuando busca incitar la indiferencia como práctica que camina de mano de la ignorancia. Esto genera uno de los mayores males que pueda padecer cualquier sociedad que se precie de las potencialidades emocionales de su población. 

No hay forma de entender un régimen que lejos de motivar conductas tolerantes y honestas, se aboque a provocar manifestaciones de resentimiento que sólo tienen cabida en el fragor que anima la indiferencia. Es justo el caso Venezuela. En ello está la esencia de la inhumanidad, tal como lo asentía Bernard Shaw. No tanto porque borra de la ruta de la solidaridad y de la hospitalidad, todo rastro de afecto y de espiritualidad. Sino porque también, hace pesada y maula la historia. Más cuando ésta debe dar razón de lo que trasciende en toda sociedad. 

Nada podría desgraciar tanto a una nación, que aquella causa cuyo comportamiento sociopolítico se configura en la indiferencia que puede tenerse ante las motivaciones que contrarresten los efectos de la barbarie. Y de la injusticia. Porque en medio del afán que aviva tan cruda situación, seguramente se tendrán procesos políticos y sociales que le apostarán al atraso, la miseria y a la mediocridad. Es decir, se habrán emulado los mismos procesos naturales que hicieron impávidas la presencia de las piedras a lo largo del desarrollo del Universo. 

Y es que el resentimiento del cual estos gobernantes, convencidos del poder de su desacreditado socialismo, se valen para justificar sus desvergüenzas y mal elaboradas decisiones, no es más peligroso que la indiferencia con la cual tratan al país, sus instituciones y a su gente. Así que muchas veces no se sabe que hace más daño. Si una guerra, del tipo que sea, o la indiferencia. Más, porque ésta no tiene principio ni final. Por eso cuando un gobierno no entiende ni atiende el clamor del pueblo, no cabe duda de que la cosa pública está perdida. En ese momento, es difícil o casi imposible que puedan recuperarse los caminos que conducen al desarrollo económico y social de una nación. Es ahí cuando muchos esfuerzos en esa dirección, se tornan fatalmente neutros, o sin efecto alguno. Impertérritos. O también, porque ante serios discursos, la indiferencia consume su energía dialéctica y frustra su intención de revertir el problema aludido. 

En otras palabras, la indiferencia presume situarse por encima del bien y del mal. Razón para que equivocadamente se vea cual factor sobre el cual la imparcialidad presume afrontar gruesas dificultades y caras inconveniencias sin contundentes resultados. Quizás, la excusa perfecta para que poco se haya aclarado si acaso sea la indiferencia: ¿un problema social o político?

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas

LUIS FUENMAYOR TORO: DIFERENCIAS Y SIMILITUDES

Es interesante contrastar las acciones de la oposición extremista venezolana y sus seguidores con las del gobierno dizque socialista y revolucionario y sus seguidores, para darnos cuenta de la falta de sentido común en ambos bandos, de lo prejuiciados que son y de lo que el fanatismo político puede llegar a hacerle al cerebro humano. El pensamiento lógico desaparece, la percepción de la realidad se entorpece, el conocimiento y las experiencias parecen borrarse y la disociación se abre paso a través de conductas violentas, indolentes y preñadas de un gran cinismo. Los bandos en lucha, casi igualados en su poder de combate, amenazan con destruirse y arrastrar al resto de la nación en su demencia fratricida.

Vemos con qué facilidad se glorifica la acción insurgente de Oscar Pérez, que nunca representó ningún peligro para el régimen de Maduro, mientras se condena las acciones insurgentes del pasado “cuartorrepublicano”, expresada en los años sesenta con las acciones guerrilleras del PCV y del MIR, las cuales tampoco significaron un peligro real a la estabilidad democrática instalada en 1958. Se habla de la masacre criminal de Oscar Pérez y su grupo en El Junquito, realizada por cuerpos élites de seguridad del Estado y con armas de gran potencia, que excedían notoriamente el poder de fuego de los insurgentes, quienes además habían manifestado su intención de rendirse para preservar sus vidas. Una masacre sin lugar a dudas.

Sin embargo, esas mismos personas callan, voltean la cara, se hacen los locos o incluso aplauden las masacres de Cantaura (1982) y de Yumare (1986), realizadas contra jóvenes que no estaban en ese momento combatiendo, que carecían de poder de fuego alguno y que eran restos de una actividad insurgente guerrillera, que había sido derrotada 20 años atrás. Dos claras masacres sin lugar a dudas. Son críticos acérrimos del golpe de Estado de 1992 dado por Hugo Chávez, pero festejan el golpe de abril de 2002 e incluso la payasada de Guaidó y López este año, también en abril. Y, lo que es inaudito, han hecho de los llamados a la FANB a que dé un golpe de Estado una política permanente, de varios años de duración y aún vigente.

Los líderes y seguidores chavecos no se han quedado atrás en este tipo de contradicciones demenciales. Acusan a los golpistas opositores de traidores a la patria, no simplemente de golpistas que sería lo lógico, y al mismo tiempo conmemoran el golpe frustrado de Hugo Chávez, como si se tratara de una fiesta patria, y tratan de transformarlo en algo que nunca fue: una insurgencia de carácter cívico militar. El pueblo en absoluto participó en el golpe del 4 de febrero de 1992, fue algo exclusivamente militar. Ni siquiera salió a apoyarlo posteriormente. Los golpistas eran unos desconocidos, que sólo se manifestaron públicamente a través de la alocución que se le permitió a Chávez realizar, en la cual dijo que había fracasado.

Para estos otros desquiciados, el bombardeo que la aviación venezolana hizo de la sede policial del Helicoide, el 27 de noviembre de 1992, fue un acto heroico, mientras las bombas de humo lanzadas por Oscar Pérez sobre el TSJ fueron obra de un terrorista siniestro, sin importar en esta calificación que Oscar Pérez en sus acciones no haya matado a nadie, mientras el golpe de Chávez generó 30 víctimas. Coinciden entonces, estos dos protagonistas antagónicos de la política venezolana, en que los golpes son buenos si los dan los míos y son condenables si los dan los otros. Igualmente, son masacres las que llevan a cabo los adversarios, pero si son propias se convierten en actos de justicia.

No son nada diferentes estos dos adversarios, tienen muchas similitudes, aunque sus seguidores parecieran no darse cuenta.

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro

ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO: SORPRESAS TE DA LA VIDA. CASO ARGENTINA

"Es una ingenuidad creer que los hombres malos no harán el mal". Marco Aurelio 

El nuevo "fernandismo²" -sea de Alberto o de Cristina- ha dado una inmensa lección de real politik explícita a Cambiemos y, sobre todo, al PRO de Mauricio Macri: en sólo una semana y mediante una sorpresiva blitskrieg, arrasó con todas las fronteras de la institucionalidad y de la República y, con prisa y sin pausa, va por más o, como mínimo, por lo que queda. 

El principal "panzer" de esa nueva guerra es la norma de absurdo título: "Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el marco de la Emergencia Pública". Y lo califico así porque la solidaridad debe ser voluntaria, ya que si es obligada se transforma en confiscación, y no recuerdo un país en el mundo cuya economía se haya reactivado por ley. 

Después de la enorme polémica que desató en especial el artículo 85 de ese proyecto ómnibus, ya que le hubiera otorgado al Presidente la suma del poder público (¿alguien habrá leído el artículo 29[i] de la Constitución Nacional?), el Gobierno resolvió retirarlo del texto. (No es el único, porque el texto prevé otras once delegaciones legislativas ilegales al Ejecutivo). Tanto el viaje de ida cuanto el de vuelta generaron interrogantes. 

Alberto Fernández ocupa su recién estrenado cargo por exclusiva voluntad de su Vicepresidente, propietaria de los votos que lo pusieron allí. Por su parte, ella no sólo se reservó el dominio absoluto de ambas Cámaras e, inclusive, de todo el andamiaje administrativo del Hº Aguantadero, sino que colocó en los primeros y segundos escalones claves del Ejecutivo y del Legislativo (Carlos Zannini, Mercedes Marcó del Pont, Daniel Rafecas, Juan Martín Mena, Elizabeth Gómez Alcorta, Eduardo Wado de Pedro, Agustín Rossi, Juan Cabandié, Luis Basterra, Sergio Berni, Cristina Caamaño, Carlos Cruz, Sergio Massa, Cristina Abdala de Zamora, etc.) a sus más fieles escuderos, amén de vetar a quienes la disgustaban. Es decir, no resignó poder, por mucho que sea el Presidente el teórico dueño de "la lapicera". 

   Por eso, llamó al principio la atención que se incluyera en la ley una delegación tan enorme de facultades legislativas ya que, obviamente, restaba a Cristina sus actuales y gigantescos resortes de control sobre las actividades de aquél. Éstos son de tal magnitud que, a mi modo de ver, la única posibilidad que tiene Alberto para equiparar las fuerzas es mantenerla aherrojada a las múltiples causas por corrupción que la afectan y, con ella, a sus hijos. ¡Teléfono para Carlos Stornelli, Claudio Bonadío y Martín Irurzun! 

¿Qué pasó en la relación interna de esa extraña pareja que hizo que se intentara ese inconstitucional recorte para favorecer a Alberto y, acto seguido, se decidiera renunciar al mismo, beneficiando a Cristina, sólo veinticuatro horas después? Lo desconozco, pero pretender que la marcha atrás se debió al público rechazo que la pretendida norma suscitara, es desconocer ingenuamente la historia del kirchnerismo y la vocación de monarquía absoluta que demostrara durante los doce años de su gestión. 

Las reformas económicas que obtuvo el Gobierno afectan, en especial, gravemente al campo, a los exportadores y a los jubilados. Tal vez porque la Argentina, siempre excepcional, logró una inédita transición pacífica, el Gobierno no parece percibir que está sentado sobre una olla a presión ni haber tomado nota del clima de alta conflictividad que afecta a toda la región, pero el monumental ajuste que esta ley implica puede justificar un rápido contagio. Ya se están generalizando las protestas de chacareros y agricultores autoconvocados y, a corto plazo, los jubilados volverán a la calle, indignados por las exclusiones (toda la clase política, ex presidentes ministros, secretarios, intendentes, legisladores, asesores, diplomáticos, jueces -como Norberto Oyarbide- y otros privilegiados) al congelamiento; y seguramente serán acompañados por otros grupos exprimidos por esta descomunal presión impositiva y por la habitual izquierda violenta. 

Es natural que la indignación cunda porque el Estado nacional, provincial y municipal no ha hecho esfuerzo alguno por acompañar esa "solidaridad" que reclama al sector privado. Proliferan los ministerios, los cargos legislativos, los organismos, todos consumidores de inconmensurables recursos públicos, y la política nada ha hecho para reducirlos o para rebajar los sueldos y las dietas de los legisladores (como acaba de hacer Chile) y ni siquiera tuvo la decencia de reducir el número de estas verdaderas sanguijuelas. También se dio el lujo de no tratar el proyecto de ley de "ficha limpia", que acompañaron con su firma cientos de miles de ciudadanos y que hubiera permitido mejorar, al menos en parte, la fetidez que emana del Hª Aguantadero.   

El hartazgo se multiplica cuando se percibe que los ladrones K, que al mando de su jefa saquearon impunemente el país, salen de la cárcel con el cambio de orientación de las veletas de Comodoro Py, sin devolver un solo centavo de lo robado. ¿Cuánta "solidaridad" se necesitaría si recuperáramos los campos, los hoteles, las cuentas bancarias, los aviones, los autos, los departamentos, etc., que faltan del Tesoro público? 

En estos días, muchas voces han sonado preanunciando la posibilidad de una guerra civil; sin embargo, para que algo así se produjera, se necesitaría que el pueblo argentino entero, de uno u otro bando, tuviera el temple moral capaz de producir la batalla de Caseros, como bien dijo Leopoldo Lugones, o una conflagración como la que sufrió España entre 1936 y 1939. No veo en nuestra sociedad ese coraje, esa determinación para impedir que desaparezca la República. Antes -más temprano que tarde- veremos chocar los planetas en este curioso universo K. 

Pese a todo, espero que tengan usted y los suyos una muy feliz Navidad, y que ese Jesucristo, Señor de la Historia y que renacerá el martes a la noche, se apiade de nosotros.

[i] Artículo 29.- El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria.

Enrique Guillermo Avogadro
ega1@avogadro.com.ar
@egavogadro
Bs.As., 21 Dic 19