viernes, 3 de enero de 2020

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, VIERNES 03/01/2020

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: HAMBRE DE IDEAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 2 minutos
"La lengua abundante es señal de mano escasa”, reza el refrán, en suerte de zumbona sentencia acerca de esa distancia que parece existir entre lexis y praxis, abstracción y realización, el pensar-decir y el hacer. En terrenos de la política y más allá de esos llanos desahogos, mucho se ha discutido al respecto, por cierto. Quienes optan por preconizar la intervención químicamente pura del “hombre de acción”, por ejemplo, alegan que sus movidas suelen prescindir de las teorizaciones; una compañía estorbosa en la medida en que operar sobre la urgencia demanda zambullirse en la realid... más »

CARLOS BLANCO: CONTRASTE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 5 minutos
1. Enero a diciembre de 2019 describe un contraste brutal: de la esperanza a la decepción. A comienzos de año un joven casi desconocido representó la ilusión de la mayor parte del país. Elegido presidente de la Asamblea Nacional porque “le tocaba” a su partido y otros aspirantes estaban impedidos o descartados, se convirtió en una figura de resonancia mundial. Se juramentó como presidente encargado, contra la opinión de la mayoría de los partidos que controlan la AN, recibió el apoyo nacional y también de decenas de países. 2. Entonces lanzó el grito de guerra “cese de la u... más »

LUIS MARIN:TRES FINALES DE AÑO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 7 minutos
El fin del año Guaidó. De aplicarse el convenio parlamentario vigente hasta ahora, deberían elegir a un nuevo presidente de la Asamblea Nacional para el año restante de gestión; pero eso lleva aparejada la dificultad constitucional de apelar nuevamente al artículo 233 de la constitución sobre la falta absoluta del Presidente de la República y a la imposibilidad de realizar elecciones en un lapso de 30 días, lo que desde el principio contradice la idea de que Guaidó sea “el presidente legítimo”, para elegir a un nuevo Presidente encargado. Por otra parte, se ignora si será reconocid... más »

JURATE ROSALES: LA TRAMPA ESTÁ MONTADA, VENTANA AL MUNDO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 9 minutos
¿Qué le espera a los venezolanos el próximo año? De dos cosas estoy segura: la carrera de obstáculos iniciada hace meses continuará, con trampas cada vez más acuciantes. Segundo: la ganaremos. Para escribir el último artículo del desalentador año 2019, o quizás para fomentar esperanzas de un cambio para el 2020, se me adelantó este 29 de diciembre el diario norteamericano “The Washington Post”, con el mismo tema que yo también tenía en mente: la previsible ofensiva mediática de noticias falsas, instigación a propagar desaliento, mentiras y más mentiras cada vez más sofisticadas, ... más »

ALFONSO SÁNCHEZ PEÑALVER: LAS VERDADERAS CAUSAS DE LA DESIGUALDAD

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 11 minutos
El pasado 24 de diciembre, en su habitual mensaje de navidad, su Majestad el rey Felipe VI dijo "es un hecho que en el mundo y también aquí, en paralelo al crecimiento y al desarrollo, la crisis económica ha agudizado los niveles de desigualdad". A mi entender es ésta una frase desafortunada puesto que da a entender que una crisis económica en si es causa de desigualdad económica. Para que ello fuera posible, la crisis económica debería afectar proporcionalmente más negativamente a aquellos de clases económicas inferiores. La realidad es que una crisis económica afecta a todas las ... más »

ARIEL PEÑA: ESQUIROLAJE, ANTISINDICALISMO Y COMUNISMO, CASO COLOMBIA.

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 14 minutos
Históricamente se ha considerado como esquirol a una persona o grupo, que durante una protesta o huelga se alía con la contraparte para romper la movilización; sin embargo en la práctica esa no sería la única forma de acabar o desmoralizar un movimiento, ya que el esquirolaje se presenta también cuando se desvían los objetivos específicos de una lucha social, por intereses políticos partidistas en donde no importan la reivindicaciones económicas y sociales de la población, pues estas son reemplazadas por las ambiciones burocráticas de grupos totalitarios comunistas, que media... más »


MIBELIS ACEVEDO DONÍS: HAMBRE DE IDEAS

"La lengua abundante es señal de mano escasa”, reza el refrán, en suerte de zumbona sentencia acerca de esa distancia que parece existir entre lexis y praxis, abstracción y realización, el pensar-decir y el hacer. En terrenos de la política y más allá de esos llanos desahogos, mucho se ha discutido al respecto, por cierto. Quienes optan por preconizar la intervención químicamente pura del “hombre de acción”, por ejemplo, alegan que sus movidas suelen prescindir de las teorizaciones; una compañía estorbosa en la medida en que operar sobre la urgencia demanda zambullirse en la realidad, tal como viene. He allí verdad a medias, no obstante: si bien es cierto que la acción, como apunta Arendt, hace posible la transformación del mundo, en ausencia de ideas funcionales y desprovista de alma, de logos, la praxis avanza sin fuelle suficiente, se vuelve enclenque; y fracasa. La sola voluntad, el solo impulso, en fin, no bastan para dar consistencia a la gestión de un líder obligado a superar la impronta simplificadora de la épica.

El buen hacer supone pensar. En tanto actividad que afecta el espacio entre-nos, la política pide un ejercicio que no esquive la construcción elaborada, no perentoria, un sentido que la oriente y justifique. Así, el apretado encadenamiento que pasa desapercibido cuando toca decidir sobre la marcha, nos debería hablar de la sinergia entre el “saber hacer” y cierta señera cualidad desarrollada a partir de la experiencia y el conocimiento.

Conviene volver sobre los pasos de Isaiah Berlin, a su disertación sobre el sentido de la realidad y el juicio político. Al examinar la peste de los nacionalismos del s.XX, Berlin explica cómo el romanticismo redujo la libertad humana a pura autonomía de acción: así cobró cuerpo la imagen del héroe trágico, agente que no rinde cuentas a nadie, que subestima los límites del conocimiento científico, que sólo debe lealtad a sí mismo y en el que la ética de la convicción sojuzga a la ética de las consecuencias. Irónicamente, una visión que justificó las mayores perversiones autoritarias en el pasado sigue cosechando adeptos en el presente; y la política venezolana tampoco se ha librado de sus arañazos.

Hacer, hay que hacer, hacer mucho aunque eso no entrañe necesariamente pensamiento estratégico o sentido de la realidad: de un tiempo para acá nuestro ecosistema político parece rebasado por la compulsión de estos auto-mentados “pragmáticos”. Henchidos, sí, de nobles intenciones, pero renuentes a revisar las lecciones de la historia; dueños a su vez de una noción de praxis que parece girar en torno a una precaria lexis, una idea fija aunque expuesta de diversas, efectistas, potables, cada vez más customizadas formas. No extraña entonces que un mantra inamovible suplante toda flexible labor de racionalidad. Que el afán de deliberación atado a la duda que suscita la falta de resultados, sea visto como ataque, como intento de fragmentar lo que ya luce en extremo fragmentado... ¿cabe acaso llamar a esto “pragmatismo”? 

Es justo reconocer que para el pragmatismo -como sostenía unos de sus más célebres exponentes, Charles S. Peirce- verdad, bondad o belleza atienden al éxito que estas reporten en la práctica. El pragmático se basa así en la utilidad de ideas o acciones; en la falibilidad, esto es, la naturaleza tentativa y siempre sujeta a rectificación de las afirmaciones, lo cual supone por un lado sensibilidad para abrazar la contingencia, y por otro, el rechazo a certezas últimas e inmutables. No hay separación entre razón práctica y teórica. La verdad es aquello que funciona, concluía Schiller.

En atención a eso, ¿podríamos decir entonces que un político es pragmático por el simple hecho de eludir las definiciones, de poner la acción por encima de la ortodoxia de determinada doctrina? ¿No es más bien anti-pragmatismo desdeñar sistemáticamente la evidencia empírica, la razonable previsión, y entregarse al tanteo a ciegas; apostar tercamente, por ejemplo, a la virtud de un enunciado, sin advertir que la aplicación desmedida de métodos para concretarlo –llámese calle, levantamiento o movidas caóticas a favor de un quiebre militar; todo menos apostar al efecto movilizador del voto- no se traduce en corolarios aprovechables? 

Mal podríamos hablar de pragmatismo cuando el sentido de la realidad no forma parte de la conducta regular de quien se proyecta como hombre de acción. Evadir ideas que podrían dotarlo de vital perspectiva y sustituirlas por las llaves todo-uso que provee el marketing, tampoco figura en el menú de lo deseable. No se trata, claro está, de convertir al político en un consumidor de ideologías o de exigirle una vana erudición (inevitable recordar que en 1981, una descomunal criatura política como Walesa admitía ante Oriana Fallaci no haber leído un solo libro) y sí discernimiento, comprensión del laberinto del “espíritu de los tiempos”, coherencia, cautela y no temeridad; el hambre de ideas necesaria para entender que, ante la desventaja, menos no es más.

Mibelis Acevedo Donís
@Mibelis

CARLOS BLANCO: CONTRASTE

1.     Enero a diciembre de 2019 describe un contraste brutal: de la esperanza a la decepción. A comienzos de año un joven casi desconocido representó la ilusión de la mayor parte del país. Elegido presidente de la Asamblea Nacional porque “le tocaba” a su partido y otros aspirantes estaban impedidos o descartados, se convirtió en una figura de resonancia mundial. Se juramentó como presidente encargado, contra la opinión de la mayoría de los partidos que controlan la AN, recibió el apoyo nacional y también de decenas de países.

2.     Entonces lanzó el grito de guerra “cese de la usurpación”, destinado a derrumbar el régimen de Maduro. Los ciudadanos preparaban su llegada al territorio donde todo iba a ser posible y las penas pasadas se convertirían en esfuerzo transformador. Hoy se experimenta un duro contraste. Se pasó del heroico “cese de la usurpación” a la melancólica afirmación: “Tengo los votos para la reelección”. Aquello le importaba al país entero, esto último concreta una desvaída victoria burocrática que conllevaría un discurso “radical” en el cual Guaidó se independizaría del control que ejerce la AN sobre él y también se “liberaría” del control de su propio partido. Si es que el régimen no da un zarpazo…

3.     Esa caída en barrena se explica por una serie de errores que van desde la arrogancia aquella de la entrada “sí o sí” de la ayuda humanitaria, el manejo del tema de los bonos 2020, la mamarrachada del 30 de abril en la cual se iba a tumbar el chavismo ¡con los chavistas más criminales! Y luego los tóxicos diálogos de Noruega y Barbados. Operaciones todas hechas desde la arrogancia del que dice “tengo el apoyo de más de 50 países”, que era como decir “tengo en el bolsillo a la comunidad internacional”; situación ahora licuada con la sola y notable excepción de los funcionarios más relacionados con la causa venezolana en el gobierno de Estados Unidos. El resto entre enfriados y escépticos, algunos inventando la versión vigésima del diálogo.

4.     2020 se inicia mal para la causa democrática, lo cual no excluye las sorpresas que son lo único previsible en medio del caos. Las fuerzas democráticas están disgregadas, los partidos disminuidos y la mayoría de estos sometidos a vendavales internos. La diáspora política es un fenómeno peculiar que ha actuado como fuerza centrífuga sobre los partidos, al lado de decepciones, maniobras y devastaciones en las estructuras que ya eran precarias desde hace años.

5.     Lo que ha crecido, sobre todo este año, es la franja de los que no están alineados ni con el régimen ni con la estructura dominante en la AN. No son indiferentes sino descreídos; no son antipolíticos sino ultrapolíticos, su radicalidad los lleva a preferir, ansiar, buscar, otra forma de hacer política. Resolver cómo debe ser la representación de este sector es resolver el acertijo de la Venezuela de hoy.

Carlos Blanco
@carlosblancog

LUIS MARIN:TRES FINALES DE AÑO

El fin del año Guaidó. De aplicarse el convenio parlamentario vigente hasta ahora, deberían elegir a un nuevo presidente de la Asamblea Nacional para el año restante de gestión; pero eso lleva aparejada la dificultad constitucional de apelar nuevamente al artículo 233 de la constitución sobre la falta absoluta del Presidente de la República y a la imposibilidad de realizar elecciones en un lapso de 30 días, lo que desde el principio contradice la idea de que Guaidó sea “el presidente legítimo”, para elegir a un nuevo Presidente encargado.

Por otra parte, se ignora si será reconocido por los Estados Unidos y los otros sesenta países con tanto entusiasmo como acogieron a Guaidó en su oportunidad.

Quizás por estas y otras razones algunos dan por descontado que será reelecto en la AN, lo que traería por vía de consecuencia la encargaduría de la Presidencia de la República, aunque sea harto discutible que la aplicación del segundo párrafo del artículo 233 pueda estirarse hasta allí; sin ignorar que en la practica la AN estaría eligiendo al Presidente de la República, una competencia que no tiene ni siquiera remotamente.

El fin de la AN. Pero para empeorar las cosas, entre los planes del régimen se encuentra adelantar las elecciones parlamentarias probablemente al primer trimestre del año 2020. Lo que es incomprensible, considerando que ya tienen una llamada Asamblea Constituyente plenipotenciaria, supraconstitucional y temporalmente indefinida.

Puestos otra vez a especular, quizás sea un problema de reconocimiento internacional, porque todavía queden algunos agentes responsables que vacilen en suscribir contratos de interés público, empréstitos, convenios internacionales, que requieren la aprobación de la AN, que en el largo plazo puedan ser desconocidos o declarados nulos por no haber cumplido con ese trámite.

Cualquiera que sea el caso, esto dejaría sin base de sustentación a la llamada presidencia encargada y a toda la precaria institucionalidad que ha tratado de construir en otro año aparentemente perdido.

El fin de la Autonomía. El tercer frente abierto por el régimen es contra las Universidades Nacionales llamadas autónomas, a las que, por cierto, ya les quedaba muy poco de “autonomía”.

La disyuntiva es entre hacer elecciones de autoridades mediante un reglamento electoral inconstitucional, arbitrario y profundamente anti universitario o hacerlas mediante los reglamentos que ellas mismas dicten de acuerdo con el principio de autonomía que tiene rango no solo constitucional sino histórico.

En este segundo caso, se exponen a que las elecciones sean declaradas nulas y el régimen proceda a intervenir las Universidades y designar sus autoridades manu militari.

En un momento en que las universidades se encuentran en bancarrota no solo económica sino moralmente, como el resto del país, no puede esperarse una mayor resistencia para este asalto que las convierta definitivamente en “aparatos ideológicos del Estado”.

Lo más probable es que todo termine en una gran negociación, una suerte de reparto de despojos entre bárbaros, como gran finale, de la ópera bufa en que ha devenido nuestra historia.

La esperanza podría cifrarse en lo imprevisto, que a veces se cuela entre los intersticios de la fatalidad, antes de que caiga un telón de oscuridad que puede durar décadas.

Luis Marin
lumarinre@gmail.com
@lumarinre
Caracas - Venezuela 

JURATE ROSALES: LA TRAMPA ESTÁ MONTADA, VENTANA AL MUNDO


¿Qué le espera a los venezolanos el próximo año? De dos cosas estoy segura: la carrera de obstáculos iniciada hace meses continuará, con trampas cada vez más acuciantes. Segundo: la ganaremos.


Para escribir el último artículo del desalentador año 2019,  o quizás para fomentar esperanzas de un cambio para el 2020, se me adelantó este 29 de diciembre el diario norteamericano “The Washington Post”, con el mismo tema que yo también tenía en mente: la previsible ofensiva mediática de noticias falsas, instigación a propagar desaliento, mentiras y más mentiras cada vez más sofisticadas, que ya son y serán durante años, el principal problema electoral de cada país.  En nuestro caso, el de Venezuela, el continuo engaño jugará para evitar elecciones presidenciales y torcer las legislativas. Todos tenemos claro  que el que viene será un año de enorme ofensiva cibernética para engatusar a los venezolanos el mayor tiempo posible, hasta que aparezca la verdad y la libertad.

Pues el “Washington Post” se me adelantó con el artículo aparecido este 29 de diciembre, bajo el título “The ruthless Russian hacking unit that tried tos crash Ukrain”  (El implacable hacking ruso que intentó triturar Ucrania). Los que pueden encontrarlo en inglés en digital les aconsejo –encarecidamente porque es importante- que lo lean y guarden, porque estoy convencida de que el mismo sistema de engaños ya está siendo utilizado y será reforzado en Venezuela el año venidero.

Desde hace más de una década estoy pendiente de cada noticia en mi nativa Lituania, siguiendo  la lucha contra la constante intrusión rusa en los medios, el internet y las redes sociales, en un nada escondido esfuerzo de separar a los Países Bálticos de la Unión Europea (gracias a Dios, hasta ahora en Lituania nadie se deja engañar).

El sistema de intrusión, sobre todo en las mentes de la gente, siempre me asombró por lo tremendamente insidioso  que puede resultar en países donde ni siquiera sospechan que son cobayos de un ensayo. Entre ellos, desde hace varios años, Venezuela, donde esta insidiosa intrusión arreciará en el crucial año electoral que será el 2020.

Lo que quería advertir y explicar en este primer abreboca que será del 2020, lo encontré mucho mejor explicado de lo que  yo hubiera podido hacer por Dina Temple-Raston en el “Washington Post”. Sólo traduzco unas frases: “Para comprender el creciente, escondido mundo de la Guerra cibernética, empiece con Ucrania. Uno realmente no puede encontrar algún espacio en Ucrania que no haya estado bajo un ataque cibernético.” Eso explicó un embajador ante la OTAN  al corresponsal de la agencia Wired, Andy Greenberg. “Voltea cada piedra y debajo de cada una encontrará una red de computadoras operando”. Desde el año 2015, Ucrania era receptora de feroces ciberataques “que los expertos determinaron posteriormente salían de Rusia”.

Temo que en el caso de Venezuela, la presunta cooperación entre altos oficiales militares de ambos países –Rusia y Venezuela-, nada bueno vaticina en materia de infiltración aparentemente “inocua” de intromisiones de todo tipo, como ya ocurrió y sorprendentemente falló en Ucrania, cuando fue electo el actual presidente Volodimir Zelenski.

La lucha de noticias falsas continuó incluso después de que ya estaba claro que Zelenski había ganado las elecciones y esto es también una importante advertencia a tomar en cuenta para Venezuela. “Cuatro días antes de las elecciones, un grupo de hackers anunció públicamente que planeaba interrumpir los comicios. A pocas horas de la advertencia, el grupo penetró en las entrañas del Consejo Electoral Nacional y borró las memorias de un gran número de computadoras.” El plan consistía en destruir la posibilidad de anunciar resultados y luego culpar al Consejo Nacional Electoral por incompetencia.  Los técnicos del CNE  lograron reconstruir a tiempo lo borrado, pero entonces apareció otra trampa: los servers empezaron a transmitir la imagen de unos resultados falsos, dando como vencedor al candidato pro-ruso. La TV en Rusia  empezó a divulgar esos falsos resultados, contradiciendo los que divulgaba Ucrania, lo que creó confusión, hasta que la verdad triunfó.

Igual ahora en Bolivia, Evo Morales intentó informar que había ganado en primera vuelta y por un día engañó a la gente, porque varias emisoras “amigas” ya anunciaban la reelección de Evo como un hecho cumplido. Volviendo a las elecciones de Ucrania, es esa una importante lección que deben aprender los venezolanos por la cantidad de trampas que los técnicos ucranios tuvieron que vencer y que partían todas de una sola fuente, cuyo cerebro estaba en el extranjero.

Los venezolanos ya tienen una experiencia muy larga de esas trampas. Se deben recordar las elecciones  generales con la empresa española INDRA en el año 2000, cuando la noche del escrutinio las computadoras se apagaron durante media hora y a partir de allí, los que ganaban aparecieron perdiendo y ganaron únicamente los candidatos chavistas. Después vinieron los muchos años con Smartmatic. ¿Recuerdan? Hasta que en 2015 un grupo de militares ® expertos en electrónica lograron la noche de las elecciones legislativas, cortar la comunicación con el centro en Cuba que “fabricaba” los resultados.

Lo que espera a los venezolanos no será fácil, porque la trampa electrónica ya está por doquier y amenaza con inventos cada vez más sofisticados. En este año que viene, que sirvan ahora dos décadas de experiencia viviendo con fraudes hasta aprender a vencerlos. También debe servir la experiencia de Bolivia, que logró anular los falsos resultados proclamados por Evo Morales. No les fue fácil, como posiblemente no será fácil en Venezuela.

Los libros y enseñanzas como los de Temple-Raston y de Greenberg, ambos ya mencionados en esta nota, son ahora unos importantes instrumentos de lucha contra la trampa electoral, cada vez más factible y más fácil de ejecutar mediante trucos electrónicos. ¿No lo sabrán los venezolanos, que han sido una  de las primeas víctimas de ese sistema de engaños cibernéticos, y eso, durante dos décadas?

El 2020 será el año decisivo y por eso mismo lo veremos como una carrera de obstáculos, tanto más complicados  que en su mayoría serán cibernéticos y escondidos, pero difundidos de computadora a computadora, a través de todo el país y también en el mundo. Nadie estará seguro de qué es verdad, o qué es mentira. Ya tuvimos un primer abreboca, cuando a última hora  el general Padrino López  se echó atrás después de haber sido presuntamente parlamentado para dar el salto a la democracia, el día en que dejó a Leopoldo López esperando frente al aeropuerto de La Carlota. ¿De veras lo había prometido? Nunca lo sabremos. Como no sabemos qué otras trampas deberán vencer los venezolanos para llegar a lo que ya alcanzaron – sorpresivamente– los bolivianos. Porque a eso vamos –a deshacer las trampas y ver la luz.

Jurate Rosales
@RevistaZeta
@enpaiszeta
Directora de la Revista Zeta, columnista en El Nuevo País con la sección Ventana al Mundo. Miembro del Grupo Editorial Poleo.

ALFONSO SÁNCHEZ PEÑALVER: LAS VERDADERAS CAUSAS DE LA DESIGUALDAD

El pasado 24 de diciembre, en su habitual mensaje de navidad, su Majestad el rey Felipe VI dijo "es un hecho que en el mundo y también aquí, en paralelo al crecimiento y al desarrollo, la crisis económica ha agudizado los niveles de desigualdad". A mi entender es ésta una frase desafortunada puesto que da a entender que una crisis económica en si es causa de desigualdad económica. Para que ello fuera posible, la crisis económica debería afectar proporcionalmente más negativamente a aquellos de clases económicas inferiores.

La realidad es que una crisis económica afecta a todas las clases económicas de la sociedad y no necesariamente del modo descrito. Si medimos las pérdidas que han sufrido las distintas clases en euros, veremos que las familias de las clases más altas han perdido más riqueza en la crisis que las familias en las clases más bajas. Quizás se refiere su Majestad a que cómo las familias de las clases medias y bajas tienen menor riqueza que perder, lo que pierden representa un mayor porcentaje de su riqueza que las familias de la clase alta, pero esto de verdad no significa que se agudice la desigualdad entre las distintas clases sociales, puesto que la desigualdad se mide en valor absoluto, no porcentual, de la riqueza.

Creo oportuno, entonces, comentar cuales son las causas económicas que están contribuyendo a dicha desigualdad, así como analizar como una de ellas contribuyó a agravar la desigualdad económica durante la reciente crisis en España. Quiero considerar dos motivos económicos que llevan a incrementar la desigualdad de la riqueza entre los miembros de las distintas clases, puesto que vienen a colación del mensaje de su Majestad el rey. El primero es la falta de desarrollo y crecimiento en el capital humano que debe venir por parte de la educación, y el segundo es la política fiscal progresiva que pretende imponer una mayor carga sobre las clases económicas altas y una menor carga sobre las clases económicas bajas.

Consideremos el primer motivo. Su Majestad dijo en esa frase que la diferencia económica se ha agudizado en paralelo al crecimiento y desarrollo. Esto es un hecho constatado y tiene una explicación económica muy sencilla. Tenemos que entender que dicho crecimiento y desarrollo económico de los últimos 40 años es debido a la inversión de capital que ha llevado a que haya un desarrollo tecnológico sin precedentes, y ha permitido la globalización de la producción que ha reducido los costes de producción. Puesto que el crecimiento es debido por una mayor producción del capital, son los dueños de dicho capital quienes han recibido la mayor parte del rédito.

Está claro que la mayoría del capital de las empresas es propiedad de los miembros de las clases más altas. Las clases media y bajas son mayoritariamente trabajadores, y como su productividad no ha crecido tanto como la del capital han visto como su riqueza ha crecido menos que las de los propietarios del capital. El motivo por el que la productividad de los trabajadores no ha crecido al mismo ritmo que el capital hay que buscarlo en la educación que es lo que nos prepara para ser productivos en la sociedad. Si observamos atentamente los estándares escolares han cambiado ostensiblemente en los últimos 40 años y este cambio conlleva que los graduados del bachiller tengan conocimientos más pobres en las materias que son fundamentales en los puestos de trabajos más productivos en la actualidad, y por tanto mejor remunerados. Este problema se traslada a la universidad porque a la edad universitaria es mucho más complicado hacer aprender a los estudiantes la materia al nivel que necesitan, si las bases de las mismas no están bien asentadas en su etapa escolar.

Consideremos ahora cómo la política fiscal progresiva puede agudizar la desigualdad económica, algo que parece sorprendente puesto que su finalidad es precisamente lo contrario. Para aclarar los conceptos, una política fiscal es considerada progresiva cuando la carga fiscal es superior en aquellos que tienen más ingresos, y menor en aquellos que tienen menos ingresos. En España, así como en la mayoría de países, tenemos dos fuentes principales que hacen la política fiscal progresiva: en primer lugar, el impuesto de la renta de las personas físicas (IRPF) tiene una tabla progresiva de tipos; y, en segundo lugar, hay exenciones y ayudas gubernamentales a aquellas familias pobres o de ingresos bajos. Consideremos las exenciones y ayudas gubernamentales a las familias con menos ingresos. Es muy complicado que estas familias vuelvan a ser productivas en la sociedad pues dichas prestaciones gubernamentales presentan una barrera para que los miembros de dichas familias quieran volver a trabajar, puesto que si lo hicieran seguramente sus ingresos después de impuestos serían menores a los recibidos por el gobierno que están exentos de impuestos. Es más, estas prestaciones están consiguiendo que el número de familias que viven de ellas crezca todos los años, puesto que hay familias que se estructuran bien demográficamente, bien económicamente, o ambas, para vivir de las prestaciones gubernamentales sin tener que trabajar. Esto está haciendo que con el tiempo crezcan desproporcionadamente el número de familias en la clase económica más baja.

Algo similar pasa con la tabla progresiva de tipos del IRPF. Lamentablemente, la creación de distintos tramos también impone una barrera para que las distintas familias quieran ganar más ingresos. Esto pasa con una familia que está ganando una cantidad cercana al límite superior de un tramo, y el ganar más le supone ser gravado en un tramo superior y acabar teniendo unos ingresos después de impuestos menores que antes. El incentivo para ingresar más es destruido para muchas familias por estas tablas de tipos progresivas. Obviamente no para todas las familias, pero sí para muchas. Hay que añadir que aquellos que tienen más dinero tienen mayor facilidad para pagar profesionales fiscales que les ayuden a reducir la carga impositiva. Entonces cuanto más alto sea el tramo en los que caen los ingresos, y por tanto más alto el tipo impositivo, el contribuyente tiene un mayor incentivo en contratar profesionales fiscales que ayuden a reducir el total de la carga fiscal, y por lo tanto hacen que dichos porcentajes tan altos no tengan ninguna utilidad.

A muchos la explicación de este motivo les podrá parecer absurdo, puesto que la progresividad fiscal se supone que es algo sagrado. Me gustaría que empiecen a preguntarse por qué, entonces, los efectos de la crisis económica en la desigualdad económica en España fueron mucho mayores que en otros países. Si recordamos bien, una de las primeras medidas impositivas de Mariano Rajoy al llegar a ser presidente de la nación, fue una subida del IRPF que aumentó la progresividad de los tramos: desde un incremento del 0,75% a las bases inferiores, hasta un incremento del 7% a la base superior de 300.000 euros. He aquí una verdadera explicación del porqué la desigualdad económica se pudo acentuar durante la crisis en España. No por la crisis en si, sino por el incremento en la política fiscal progresiva del gobierno, entre otras medidas nefastas que han llevado a que la crisis en España haya sido más longeva que en la mayoría de los países desarrollados.

Alfonso Sánchez Peñalver
University of South Florida. 
Visión Liberal
@vision_liberal
https://www.visionliberal.com.ar/nota/6866-las-verdaderas-causas-de-la-desigualdad/

ARIEL PEÑA: ESQUIROLAJE, ANTISINDICALISMO Y COMUNISMO, CASO COLOMBIA.

Históricamente se  ha considerado como esquirol a una persona o  grupo, que durante una protesta o huelga se alía con la contraparte para romper la movilización; sin embargo en la práctica esa no sería la única forma de acabar o desmoralizar un movimiento, ya que el  esquirolaje se presenta también cuando  se desvían los objetivos específicos de una lucha social, por intereses políticos partidistas en donde no  importan la reivindicaciones económicas y sociales de la población, pues estas son  reemplazadas por las ambiciones burocráticas de grupos totalitarios comunistas, que mediante peticiones exageradas dilatan las aspiraciones que son posibles de ser alcanzadas con  la  movilización y, eso lo estamos observando con las protestas que se presentaron en Colombia a partir del 21 de noviembre.  

Y en este año 2020, los grupos marxistas que han participado con sus diferentes máscaras en el paro, dicen que seguirán en la calle, lo cual es bastante difícil por el desgaste que sufrió el movimiento, la posesión de los mandatarios regionales en sus cargos y la falta de logros   de las protestas, ya que negociar 104 puntos especialmente de contenido político, prácticamente se convertiría en un galimatías en donde la población observa que no hay ninguna preocupación de  los que dirigieron el paro por  buscar soluciones, esto sucede especialmente con los que militan en organizaciones marxistas leninistas.  

Así las cosas es claro que las reivindicaciones realistas económicas y sociales por las que se convocaron las marchas, no se van a  materializar, ante el papel nefasto que juega  el totalitarismo en algunas organizaciones de masas, pues pone de primero las ambiciones políticas abyectas, antes que buscar el bienestar de la ciudadanía, de ahí que las entidades  sindicales y sociales sensatas deben exigir el retiro de esos requerimientos desaforados que se le han hecho al gobierno y concentrarse en unos puntos que se puedan lograr; aunque se dice que hay que pedir mucho para lograr algo, en las condiciones actuales eso no viene al caso, porque la dilación y lo dispendioso de esa negociación va conducir  a no alcanzar nada, lo que sigue convirtiendo al comunismo como el principal esquirol en la historia de los trabajadores y de los pueblos.  

En una lucha por las reivindicaciones cuando están presentes las fuerzas marxistas, estas artificiosamente se burlan de la población de manera oportunistas, para llevar a cabo su proyecto político malévolo y, por ello   hay que reafirmar que la protesta popular no es patrimonio  de ningún movimiento político en especial, ya que ello es inherente a todos los seres humanos que buscan mejores condiciones de vida, lo que  desmiente la postura supersticiosa que tiene  el comunismo totalitario sobre la lucha social.  

En la historia de la humanidad el marxismo leninismo ha sido el máximo esquirol y traidor del movimiento de los trabajadores, siendo el culmen mas protuberante el contubernio  que realizó el partido comunista chino con las grandes transnacionales hace cerca de 43 años, para superexplotar a los obreros de ese país asiático, repartiéndose la plusvalía, fortaleciendo el neoliberalismo que impulsó la flexibilización laboral, y condenó al desempleo y al  hambre a millones de trabajadores en el mundo. Esa patraña desarrollada por la camarilla comunista china fue para que la dictadura marxista  se prolongara por toda la eternidad, pues sabía que el sistema socialista era un fracaso total y absoluto y, por eso optó por la economía de mercado.  

El esquirolaje comunista ha sido prolífico en diferentes partes del mundo, recordando que en la Unión Soviética y sus satélites de Europa oriental, el sindicalismo libre fue perseguido por las burocracias marxistas, llegándose a encarcelar y asesinar a miles de dirigentes, pero allí   quedó demostrado el antagonismo entre el comunismo totalitario y el sindicalismo, porque el dirigente polaco Lech Walesa desarrolló una heroica lucha en contra de comunismo con el sindicato independiente Solidaridad en la década de los 80 del siglo XX, que llevó a la bancarrota al “socialismo real” en los países de la cortina de hierro con la caída del muro de Berlín y la debacle de la URSS, a Walesa lo acompañaron  Ronald Reagan presidente de USA y el papa San Juan Pablo ll.  

En Latinoamérica el marxismo con su disfraz del socialismo del siglo XXl, también ha sido verdugo del sindicalismo libre, por ejemplo en Venezuela el trastornado Hugo Chávez comenzó su gobierno en 1999 persiguiendo al sindicalismo que no era marxista, hasta que lo atomizó, creando unas centrales de bolsillo para sus propósitos dictatoriales y hegemónicos; cabe resaltar que miles de dirigentes sindicales han sido víctimas del régimen chavista.  

 En Ecuador en el  gobierno de Rafael Correa siguiendo la cartilla neomarxista, condujo en   10 años de gobierno prácticamente a que los sindicatos desaparecieran, ya que al igual que en Cuba, Norcorea y los países que aun se encuentran bajo la férula del comunismo, el sindicalismo es una simple correa de transmisión del partido como enseñó el genocida de Lenin, y por eso los gobiernos del socialismo del siglo XXl en Latinoamérica han buscado que las organizaciones de trabajadores sean simples apéndices de las catervas comunistas.  

Así como el marxismo leninismo ha sido el más grande esquirol en contra de los trabajadores en el mundo, también a  esa monstruosidad hay que considerarla como la expresión máxima de la ultraderecha, porque si nos vamos a la Revolución Francesa  en donde se originaron  los términos izquierda y derecha,  perteneciendo a la primera los asambleístas que querían el cambio de gobierno y la renovación del Estado, y ocurriendo lo contrario con la derecha que buscaba la perpetuidad del gobierno y la defensa del statu quo, de acuerdo a esas consideraciones en actualidad nos encontraríamos que siendo el comunismo totalitario que de una manera criminal y enfermiza no permite el cambio de régimen, cuando se encuentra en el poder, así tenga que asesinar a millones de personas, es indudable que el termino ultraderecha se le debe aplicar única y exclusivamente a las dictaduras marxistas leninistas, teniendo ejemplos al canto como: Cuba, Norcorea, China y Vietnam y por ese camino en Latinoamérica con el castrocomunismo también van Venezuela y Nicaragua.  

  Las movilizaciones sociales que se realicen en Colombia deben de estar acompañadas de  un espíritu pacifico, democrático y libertario, repudiando las practicas del comunismo totalitario, que producto de sus intenciones oportunistas e insanas no le interesa el bienestar del pueblo, sino que siguiendo su estrategia absolutista intenta mediante engaños aparecer como defensor de la causa social, cuando la historia nos dice que no solo ha sido el peor esquirol de los trabajadores, sino que además es uno de los peores predadores que ha tenido la humanidad en toda la historia. 

Ariel Peña
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