martes, 15 de diciembre de 2015

CARICATURAS 15 de Diciembre de 2015, EL REPUBLICANO LIBERAL, DIARIO DE OPINIÓN, RAFAEL RÍOS Y/O EDUARDO SANTOS, HUMOR, DEL DÍA, FORMA ESPECIAL DE OPINAR, RECOPILACIÓN, MAS RECIENTES, VENEZUELA,














Rafael Rios
rariga2@gmail.com

Eduardo Santos
eduardosantos211@gmail.com

@rariga

@edsantos211

THAYS PEÑALVER,LA ASAMBLEA Y LA HERENCIA ENVENENADA DE CHÁVEZ

Recuerdo 1999 como si fuera ayer. Cuando los otrora poderosísimos caudillos de los partidos políticos y aquellos magnánimos diputados y senadores que antes inundaban los medios de comunicación, terminaron haciendo cola en el habilitado o en la Oficina de Personal para introducir apresuradamente sus jubilaciones. 

La gran lección fue cuando salí del Congreso aquel día y vi a algunos líderes políticos haciendo cola, pero ésta vez en el teléfono público de la Esquina de Pajaritos. Pensé: esto es increíble. Les habían quitado el chofer y el celular que también era pagado por el Congreso y si el teléfono público hubiera hablado, seguramente les habría dicho lo mismo que yo: “¿Ustedes pensaban que esto iba a durar para siempre?”. Ese día, hablaba con uno de ellos mientras hacia la cola y otro personaje importante, auricular en mano le decía: “Esto dice que hay que introducir una tarjeta…” Era el resultado de varias décadas divorciados de la realidad social, ocurrido mucho, pero mucho tiempo atrás y ese día firmaban la sentencia que los separaría para siempre del Poder Legislativo y de la política venezolana.

Pero esos “herederos” -porque ninguno de los padres fundadores de la democracia vivía para ese momento o estaban ya retirados con el sol a la espalda- que hacían la cola frente al teléfono público, podían marcharse con resignada impotencia a sus casas sin que la revolución les hiciera mella alguna, porque ningún modelo anterior desde Guzmán Blanco, pasando por las dictaduras de Gómez o Pérez Jiménez y los cuarenta años de democracia, había hecho el daño que hicieron sus sucesores. Me explico.

Más allá de los subterfugios utilizados contra la democracia, para tratar de empañar su obra hablando de exclusión social, Hugo Chávez tuvo de acuerdo a sus palabras “un sueldo excelente” con Carlos Andrés Pérez, y llegados los tiempos de Luis Herrera nos explicó que: “con mi sueldo me pude comprar un carro (...) tremenda nave con rines de magnesio (...) y corneta ru ru ru (...) pregúntele a una novia que tenía” (mientras su esposa vivía en un rancho) y siendo mayor un día, presidiendo Rafael Caldera, su jefe y general le preguntó: ¿Tú no tienes casa?, ¿Tú eres mayor y no tienes casa? No tengo” respondió. No porque no era posible, sino por una vida completamente desordenada, ya que todos sus compañeros tenían vivienda propia y él vivía de nuevo con otra novia en Caracas. “Yo vine a conseguir un crédito -lo confieso-, no porque yo lo haya pedido” sic, “el general estaba empeñado (...) Entonces él, prácticamente, casi que llenó la solicitud” y así fue como le dieron su crédito completico.

Era necesaria esta vuelta, para volver a las caras de aquel teléfono público de 1999, porque aquella gente que pedía una tarjeta telefónica prestada, fue la que permitió que todos estos comunistas, llegaran a ministros gritándonos que fueron “excluidos”, cuando a todos les ocurrió lo mismo que a Chávez, tuvieron oportunidades y no pocos estudiaron en Bologna, Sussex, Stanford, Columbia, Costa Rica, Berkeley, la Universidad Autónoma de México, la Sorbona o la Complutense, por no hablar de que fueron becados, hasta el punto que lo único que provoca es gritarles a los cuatro vientos ¡Carajo! Venezuela bien vale una disculpa de parte de todos ustedes!

Pero no la habrá. Es la misma ignorancia sobre la lección: “Nada dura para siempre” pero con una enorme diferencia. Algunos de ellos, por primera vez en la historia, hicieron mucho daño directo, personal y alevoso a demasiada gente. Cuando vieron a Brito agonizar de hambre, decían: “esto va a durar para siempre”, cuando arrastraban a la gente fuera de sus fincas, cuando allanaron sus propiedades, cuando empujaron al árabe llorando de su tienda, cuando acusaron cientos sin pruebas y arrojaron a la gente común a las mazmorras. Cuando obligaron a 236 mil pequeños empresarios a cerrar sus puertas, a miles a quebrar, a centenares de miles de abuelos y padres a separarse de sus hijos y nietos pensaban: “esto va a durar para siempre”.
Cuando atacaron al imperio estadounidense, lo ridiculizaron y lo amenazaron, cuando insultaron a los españoles, cuando insultaban a Merkel como si estuvieran en un bar de mala muerte, exclamaban extasiados: “este poder va a durar para siempre”. Cuando ya no importaron las formas, - que pocas veces guardaron - aunque los descubrieran con cientos de millones de euros en cuentas cifradas o cuando Chávez los mandó a negociar con la guerrilla para hacerse la vista gorda, pensaron: “total la DEA no se va a meter, porque tenemos el poder y para eso los sacamos de aquí”, cuando ayudaron a Irak, a Libia y a no pocos radicales islámicos aseguraban convencidos: “este poder va a durar para siempre (...) Tenemos a todo el Mercosur, a los árabes y pronto ganarán los nuestros en Europa, la revolución finalmente será mundial” arengaba la soberbia del ignorante.

Pero el teléfono que sonó y no fue el público de Pajaritos. Fue el cubano, un día como el 12 de Diciembre de 2012: “hubo un paro (...) coma (...) no salió de ésta (...) lo mantendremos artificialmente hasta que ustedes vean que hacer”. Pero lejos de rectificar, tras el duro golpe, continuaron haciendo daño al grotesco grito: “Chávez vive”. 

Luego caerían los precios del petróleo, los líderes revolucionarios árabes serian barridos, Cuba abriría su embajada en Washington, Macri ganaría al kirchnerismo, Dilma Roussef con una popularidad del 8% generaría un paquetazo liberal y enfrentará su destitución, Uruguay y Paraguay cambiarían de opinión, las FARC le daría la espalda a Venezuela con la paz, la OEA se voltearía y de Mercosur solo quedaría un Evo Morales exclamando: “! Me siento solo en Suramérica!”. “Podemos” que quería gobernar España y los movimientos financiados por Chávez perderían estrepitosamente en la península, mientras la DEA ya tiene listas las boletas que meterán en la cárcel a quienes negociaron, lo innegociable.

Si, “nada dura para siempre”, para colmo el seis de Diciembre, a dos años del aniversario de la muerte de Chávez, la revolución perdió y la oposición alcanzó lo impensable, la supermayoría y en las elecciones de 2016 arrasaremos con 21 de las 23 gobernaciones (si no con todas) sin mencionar la alcaldías. Ahora veremos la corrida de muchos al grito “no te entierres con la Revolución” y la radicalización de una exigua minoría, donde no pocos se ven los próximos treinta años, vestidos de color naranja tras un pequeño vidrio y un teléfono, en un locutorio del extranjero. Por eso, a unos pocos les parece que no tienen otra opción, más que radicalizarse e incluso hasta intentar lo irracional, en el preciso momento en que perdieron todo su piso político (hablar en nombre de la mayoría o del pueblo) y perdido además, todo el apoyo exterior. Radicalizarse en minoría comprobada, contra el planeta entero, es y hay que decirlo, la estupidez suprema.

Por eso la oposición debe hacer un llamado cordial y urgente, frente a la amenaza final. El chavismo que no hizo daño, la gran mayoría, debe ser convocado para construir la nueva Venezuela, la de todos sin persecuciones políticas e ideológicas, una más pragmática que solo aspire al progreso, trabajo y esfuerzo con sentido común. Sobre todo ellos, deben deslindarse y ayudarnos a aislar a los que están dispuestos a matar por conservar sus cuentas bancarias, privilegios o escapar de las consecuencias de su propia maldad, es decir, aquellos que adquirieron firme, plena, irrevocable, absoluta y totalmente, la herencia envenenada de Chávez.

Thays Peñalver
thays.penalver@me.com
@thayspenalver
Caracas - Venezuela

NOEL ÁLVAREZ, LO QUE EL VOTO SE LLEVÓ

Más allá de la enorme demostración de civismo que dimos los venezolanos el 6D, sería conveniente analizar lo que estaba en juego en ese proceso comicial y también las consecuencias que tendrán los resultados obtenidos en ese grandioso acto de soberanía. 

En primer lugar, derrotamos un proyecto hegemónico de carácter continental que afinca sus raíces en el llamado Foro de Sao Paulo y cuyos principales exponentes son el chavismo, el kirchnerismo y el Lulismo.

Afortunadamente la ley del péndulo ha venido cumpliendo su tarea y así,  Argentina dio un vuelco hacia un gobierno conciliador que exhibe una propuesta incluyente, menos sectaria y ojalá más decente, moral y éticamente. Brasil, se debate en estos momentos entre los dolores de parto de donde esperamos que nazca un mejor sistema de gobierno y, Venezuela, acaba de retomar su papel de faro que irradia luz democrática  por todo el continente americano.

Con la elección de esta AN se debería poder rechazar  el arriendo de nuestra soberanía expresado en la entrega a otros países de nuestra información de seguridad y defensa nacional. Las materias rechazadas por los venezolanos en el referendo del 2007, que han sido introducidas subrepticiamente por el gobierno a través de leyes de carácter inconstitucional  y los conceptos tales como Estado socialista, proceso revolucionario, unión cívico-militar, estado comunal, todos ellos deberían lucir, a partir de enero, el siguiente epitafio: Aquí yacen los restos de quien no supo entender el significado del concepto  Soberanía Popular

El acto del 6D  derrotó la impunidad conque algunos funcionarios actúan, creyendo que el país es una gran hacienda donde los caporales disponen de las arcas del Estado sin tener la obligación de rendir cuentas de ello;  restableció el equilibrio democrático y disminuyó el poder que habían adquirido algunos sectores que, hasta ahora ,parecían intocables. En los pasillos de los entes públicos, algunos deudos de la revolución se secan las lágrimas y entre las brumas del knockdown se preguntan quién es el culpable de su derrota.

Recuerdo una anécdota que me contaron. Previo a la celebración del plebiscito de 1952, Pérez Jiménez recibió esta información: “Presidente, en Machiques es imposible que perdamos, hemos regalado de todo y tenemos 30 días dándole sancochos gratis a la gente”. Los resultados demostraron que el dictador no había obtenido ningún voto. El pueblo había entendido que era lícito disfrutar los beneficios, solo que su voluntad de cambio debía permanecer intacta. Cualquier semejanza con la actualidad es una mera coincidencia.

Noel Alvarez
noelalvarez14@gmail.com
“Gente” Generación Independiente
@alvareznv
@beanavas

Caracas - Venezuela

OLGA KRNJAJSKY(OLGA K), ¡AMÁRRENLO A ESA SILLA!


Me refiero a esa  Silla, con mayúscula,  que representa el Poder.

A esa silla a la que llegó sin otro mérito que un dedo, hay que amarrar a Nicolás Maduro. Con siete candados y un cuero grueso.

La primera señal de inquietud para escribir estas líneas se me disparó (sí, tal cual un tiro) cuando leí que, Omar Prieto, electo como diputado por el Zulia por el PSUV,  anunció que declinaría al cargo para mantenerse al frente de la alcaldía del municipio San Francisco. Me dije ¡pero bueno! …¿y quien le dijo a él que podía hacer eso?

La inclusión de cada candidato al tarjetón tiene unos costos millonarios, súmenle la campaña, la propaganda, los mandados que está obligado a cumplirle al PSUV…¿y ese señor, de repente y tal, dice con ligereza que no quiere el cargo como quien en un coctel dice al camarero, ¨no gracias, ya tengo servilleta¨?.

Pasó también lo de Padrino López, una cadena viral y oportuna para ¨reavivar¨ ese sentimiento de rodillas flojitas frente a un uniforme verde que aqueja a una buena parte del país.  Vi a gente seria creyéndolo a pies juntillas y olvidando que ellos mismos, junto con muchos millones, 7.707.422 para ser exacta, construyeron una victoria cívica y Civil.  No habría habido suficientes uniformados para detenernos y menos cuando muchos de ellos mismos votaron por aquello de ¨abajo...a la izquierda…en la esquina la de la manito¨. 

Como ensartando un collar de cuentas de bolas criollas, sigo viendo cosas.
Se comenta –y es casi lógico-  que Cabello no asistiría a la nueva AN en esa condición disminuida de minoría luego de haber sido el dueño absoluto del circo. Tiene asignadas ¨otras¨ tareas…(¡)

Y Maduro, el mismo Maduro vomitando desatinos. Agrediendo a los chavistas. Amenazando a los funcionarios públicos.  Quitando los ¨regalos¨. Insultando a diestra y siniestra.  Al principio creí que se trababa, de nuevo, que había hecho una lectura equivocada del país y del resultado, tan aparatosamente  equivocada como las políticas económicas que nos tienen al borde de la emergencia humanitaria.  Que el bombazo lo había dejado aturdido y zarandeado. Que el pitido de la explosión en el oído lo tenía trastornado. Que Maduro aún no había recibido línea o a lo mejor decidió desobedecerla.

Pero mientras mas lo pienso, mas claras tengo dos certezas: la primera es que la línea sí llegó. ¡Jamás ha dejado de hacerlo!.

La segunda , es que Nicolás no sabe cómo desobedecer. Nunca dirigió nada y menos el país. Otros son los ventrílocuos. El es un vasallo verticalmente fiel y obediente.

Hilo todas las cuentas y todo  apunta a que el gobierno –el de verdad y está a la sombra en una isla soleada- lo que necesita es zafarse del gobierno.  Necesita librarse –por ahora- de la conducción de este barco que también encallaron.  El país nunca interesó. Lo que es imperativo es salvar al chavismo como opción de poder por el poder mismo.

Para salvarlo, necesitan desembarazarse del gobierno. De todo él. Del Ejecutivo en adelante.

El Poder se desvistió de glamour y de lo que la palabra indica: poder.
El Poder ahora es pura responsabilidad y culpa.
El Poder es una deuda impaga.
El Poder ahora representa  pecado y caída.
Es un lastre.

La ¨puesta en escena¨  sigue el guión cuidadosamente escrito. La trama se aclara.

Salir del gobierno de forma abrupta les permite recuperar la muy rentable condición de víctimas: ¨No me dejaron terminar¨.

Salir del gobierno significa no tener que tomar las medidas que ya no son opcionales sino obligatorias, pero sumamente dolorosas para los venezolanos y de alto costo político para quienes las implementen.

Salir del gobierno es poderse convertir, nada mas y nada menos que en oposición…para volver a tener el otro poder.

El de la crítica inclemente, el de la desestabilización por vía de la agitación social y el del sabotaje organizado, el de la ruptura entre ciudadanos: las únicas cosas que en Venezuela se han administrado con eficiencia y prodigado con largueza.

El gobierno no puede-de ninguna manera y en función de su propia salvación- acometer las medidas que deben tomarse. Le conviene en cambio, que los recientes triunfadores las tomen porque son impostergables. Le conviene procurar que en paralelo, esos nuevos actores políticos, deban lidiar en tantos frentes simultáneos que todo esfuerzo de reconstrucción se precipite al fracaso en dilaciones y contención del caos . Trocarían así, y rápidamente además,  el brillo del triunfo, en la opacidad turbulenta de lo que ellos, con su formidable capacidad de propaganda, convertirían en un mensaje al soberano ¨¿Vieron que se equivocaron?

Así pues, no caigan nuestros flamantes diputados, nuestros dirigentes y nuestros líderes, en la tentación –muy tentadora- , de hacerles la tarea. Algunos ya guabinean en esa dirección…otra vez.

¡Amarren a Nicolás a esa silla, es lo que es!

Con 7 candados y un cuero bien grueso.

Entendámoslo. El desgaste del gobierno debe agotarse hasta la última gota.  Es la única forma de rematar la faena del #6D.

Olga Krnjajsky(Olga K)
olgak26@gmail.com
@olgak26

Miranda - Venezuela

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ, ENTENDÍ: DICTADURA NO SALE CON VOTOS

Desde 2006 la oposición definió su estrategia pacífica, democrática, constitucional y electoral

Analizar, procesar, enlatar, consumir y digerir el 6D. Se despedazaron los mitos que el Gobierno ponía a rodar para inhibir a los votantes descontentos y ojalá no los remienden con pegaloka para reponerlos en los altares de la ingenuidad. El voto manual, natural, ecológico, libre de la mancha de la siniestra tecnología, las máquinas de votación, -que como los cyborg de Terminator viene a acabar con la libertad-, pasa al limbo de los cuentos infantiles. Si toda una rectora se pasa el dedo-cuchillo por el pescuezo irretoñable, tampoco era tal el omnipoder del CNE, que multiplicaba como peces bíblicos los votos rojos. No habrá suficiente teipe para amarrar la lengua de los haters del tuitazo contra las imperdonables FF.AA, garantes del robo electoral según zelotas de las redes. En la opinión de un respetable analista y encuestador sobre el repunte final del chavismo, un sagaz descubrió el plan cabalístico para que el CNE pudiera "declarar el fraude".

Los calle-calle, carnales de los cheque-cheque, deberían aprender que los procesos de cambio democráticos se concretan en las urnas, no con marchitas neuróticas y menos tirando piedras a las vidrieras. La calle sustantiva es la que construye organizaciones, forma y educa ciudadanos para la vida institucional y civil. La de las reuniones políticas donde se aprende a discutir, votar, acatar la mayoría y respetar la minoría, sin odiar al que tiene una opinión distinta. La política moderna enseña que el adversario de ahora va a ser tu aliado dentro de una hora o un año y por lo tanto debes convivir cordialmente con él. La Mujer Maravilla cortó el cable cubano con un rayo, Batman apresó a los hackers chinos en la baticueva. Se ganó "¡con ese CNE..!" como decían con mohín musical de desprecio. Y si se abraza un proyecto estratégico, trascendente, donde todo está en juego y se recibe un revés, no hay que desertar y devenir agente objetivo para destruirlo.

GANA LA ESTRATEGIA ELECTORAL

Aprenda a jugar en equipo. El 6D triunfó la estrategia democrática, pacífica, constitucional y electoral contra una autocracia de poderes económicos y administrativos ilimitados desde 1999. Los candidatos en los circuitos se acercaron a los sectores populares con planteamientos que los vieron como compromiso. Se expurgaron de radicalismos, mapanares verbales, irredentismos, neurosis, discusiones abstrusas e irrelevantes que antes desviaron el mensaje opositor de sus destinatarios deseados. Se encajaron en las necesidades fundamentales de la mayoría. Esa nueva semiología política fue común a casi a todos ellos, pero particularmente notoria en las mujeres candidatas. Ese renacimiento del lenguaje político fue esencial para estas elecciones y lo será en las que vienen de gobernadores y alcaldes.

Si la alternativa se hubiera ocupado de la partida de nacimiento de Maduro, las tropelías de Cabello, los yates de Aristóbulo, las misas negras en el CNE, las incidencias de la familia Flores, insultar a las FF.AA, o cazar las peleas que quería Jorge Rodríguez, posiblemente el resultado hubiera sido otro. Muchos resbalados preferían que la Unidad se pegara en una diatriba crónica con los capitostes del Gobierno y así no la hubieran llamado MUDA. 

Tampoco la Unidad se atascó en la búsqueda de atajos, falsas opciones distintas a la electoral ¡Qué decir de las terceras opciones para los descontentos que no votarían por el Gobierno ni por la MUD, ese espacio abierto para los audaces! Hay políticos necesarios por ser faros al revés: iluminan porque se sabe que hay que hacer exactamente lo contrario de lo que ellos dicen. Desde 2006 la oposición definió su estrategia pacífica, democrática, constitucional y electoral, después de los años locos (2001-2005).

LA CADENA DEL TRIUNFO

Entre estos años, aberraciones del destino pusieron la conducción de la disidencia en manos de "gerentes" y de pequeños partidos autoritarios, unipersonales, que tomaron el nombre de "sociedad civil", y la llevaron de derrota en derrota. Aquella conducción zoqueta tuvo su holocausto en el retiro de las candidaturas a la Asamblea Nacional en 2005. El tanque totalitario que avanzaba sobre las instituciones, y la oposición que lo pellizcaba, que abandonó los espacios de poder, fue la combinación perfecta para el plan totalitario. En 2006 comenzó la cadena de avances que culmina en el triunfo rotundo del 6D-15. La candidatura presidencial de Manuel Rosales en 2006 resucitó a la oposición muerta el año anterior.

Luego se triunfa por un pelo en el revocatorio de 2007. En las regionales de 2008 se obtienen ocho triunfos en los estados de mayor población incluso la Alcaldía Metropolitana. En 2010 la oposición gana en votos y pierde en curules, porque la gracia genial de 2005 permitió al chavismo reformular leyes electorales y circuitos a su antojo. En 2012 Capriles clava bandera en 46% de votos frente al galáctico en pleno apogeo de su poder y riqueza, y en 2013 arañó 50%. 

Es el ocaso de los opositrolles, depredadores de falsa resistencia, abstencionistas, golpistas, salva-tu-voto, poetas ramplones, calle-calle y demás malentretenidos, que dedicaron su ocio a desacreditar uno por uno a los que planteaban no distraer esfuerzos en necedades radicaloides y concentrarse en las parlamentarias.

Carlos Raul Hernandez
carlosraulhernandez@gmail.com
@carlosraulher
Caracas – Venezuela

CARLOTA SALAZAR CALDERÓN, GANÓ LA “OPOSICIÓN DEMOCRÁTICA” AHORA ¿QUÉ?

Acerté la semana pasada cuando dije que la oposición ganaba estas parlamentarias, lo que no sospeche uff!!! 65.27% vs 32.93% 112 vs. 55 diputados. Con lo cual la MUD pasa a controlar un poder público, no tendremos que ver más las bochornosas rizas, burlas y amenazas de Diosdao Cabello, quien quedó por la lista por Monagas, pero en minoría junto a su bancada. Ahora a trabajar por el país. 

El ejecutivo entre otras cosas, claro, debe rediseñar junto con la nueva Asamblea Nacional: - su política económica, que ha generado la mayor crisis de desabastecimiento de productos de primera necesidad; -  su relación con las organizaciones comunitarias, para que sean libres y no un apéndice del PSUV; - incorporar al gabinete ministerial personas honestas en el manejo de los asuntos públicos; porque tendrán un Poder Público controlando, no estorbando, controlando.

Esto es así ya que si el país no era del chavismo ahora tampoco es de la MUD. La sociedad venezolana le dio una oportunidad a quienes dicen que pueden hacerlo bien y castigó a quienes ya saben que lo hicieron mal. Nunca he creído en “votos comprados” ni en gente “engañada”, la gente votó por el chavismo por una esperanza de cambio, agotadas del  bipartidismo de sus cogollos y de la corrupción. Ahora le da la oportunidad a la MUD que vendió una esperanza de cambio, hacia una nueva relación con la sociedad más respetuosa e inclusiva, promesa que no debe quedar en el olvido.
Esto lo corroboramos cuando revisamos los resultados electorales, por ejemplo el chavismo en Anzoátegui en El Viñedo: Colegio 8 de noviembre sacó 63,63%, Sector Los Unidos: 60,36%, La Ponderosa Sector La Cancha 80,20%, Mayorquin III 76,81%, son sectores populares que están organizados en consejos comunales y comunas. 
Luego observamos los “gallos tapados” de las listas de la MUD en Anzoátegui, unos ilustres desconocidos para la sociedad política anzoateguiense, no hubieran ganado nunca, a no ser que la gente voto en tubo, es decir, son Diputados gracias a las imposiciones de los partidos políticos, que se reservaron las listas. Y luego  las disidencias o terceras vías por ejemplo en el Circuito 1 del Estado Sucre Miguel Vásquez, un liderazgo natural y con arraigo en esa zona hace que pierda la oposición, no gana él, nunca hubiera ganado por la polarización, pero, ese 4,49% hizo falta, quiere decir, que “todos” hacen falta. Además, esos votos de la Mud no son de ningún partido político, espero que la designación de la Directiva de la Asamblea Nacional, no sea por votos de otras elecciones, porque entre ellos nadie sabe quién tiene más o menos, yo creo que ninguno tiene nada. Esa votación salió de amas de casa, de profesionales, obreros, chavistas, nini… 
Entonces, por un lado tenemos al chavismo organizado “”, perdieron pero están organizados, y los sectores opositores ganaron pero no hay cohesión y todavía con imposiciones y exclusión.  De cara a lo que viene, por una parte, una actuación cónsona con las necesidades de la sociedad venezolana, en el sentido de ser un poder público que normalice la administración pública y su funcionamiento, lo cual debe redundar en beneficio para el colectivo. Por otra, comenzar a escucharse internamente para poder conformar “en unidad” una nueva mayoría que saque este país adelante en paz y progreso.
Carlota Salazar Calderón
carlotasc@gmail.com
@carlotasalazar

Anzoategui – Venezuela

SAÚL GODOY GÓMEZ, SE ACABÓ LA FIESTA,

Ya lo están alertando los economistas y la gente lo está sintiendo en sus hogares y lugares de trabajo, la crisis que se nos viene encima en el primer trimestre del año próximo va a ser pavorosa, algo nunca visto en los últimos lustros de nuestra historia, eso no es un escenario ni una predicción, es un hecho.

Se trata de una crisis económica que ha sido creada y alimentada con mucho esmero por el gobierno de Maduro sobre el legado que le dejó Hugo Chávez Frías, destruyó nuestra principal industria y permitió que el petróleo no nos sirviera de colchón, acabó con nuestras industria productivas, principalmente con la alimentaria dejándonos completamente vulnerables, desbancó nuestras reservas internacionales y vendió todo lo que pudo, a precios de remate, para seguir con el banquete de pordioseros en Miraflores.
Se dedicó a espantar a nuestros principales socios y amigos que por mucho tiempo compartían nuestro esfuerzo de desarrollo, atrajo a la fiesta a países pordioseros y parásitos, a nuevos socios hambrientos por la rapiña que les ofrecían a cambio de abalorios de colores y espejitos, gastaba más de lo que producía, y lo sigue haciendo, endeudándose y debilitando nuestra moneda, produciendo un déficit fiscal enorme alimentado por el apetito voraz de un estado ineficiente, improductivo y corrupto.
Tenemos la tormenta perfecta sobre nuestras cabezas y todavía no se ha tomado la primera medida para evitarlo, el triunfo de la oposición el 6D llegó un poco tarde, la gente todavía lo celebra y no se da cuenta de los vientos huracanados que ya azotan al país, el simple hecho que tengamos frente a nuestras costas una cantidad de barcos cargueros con combustible, equipos, alimentos e insumos para el país y no se acerquen a descargarlos en los puertos hasta que no se les pague, solo indica el grado de ruina del tesoro nacional.
Quiéralo o no la oposición, en muy poco tiempo no habrá ya dinero para pagar las pensiones, Maduro lo que estaba haciendo era poner al BCV a imprimir dinero inorgánico para cumplir con sus compromisos sociales mínimos, el que no pudiera cumplir con su estrategia electoral de suministrar alimentos a bajos precios por la red de mercados socialista, es ya una señal de alarma sobre la situación de abastecimiento en que se encuentra el país.
La mayoría de las industrias dieron vacaciones adelantadas en diciembre con intención de no reabrir hasta disponer de inventarios, lo que significa que la maquinaria productiva se atascó, y que de nada valdrán las medidas de expropiaciones y asaltos por parte de los trabajadores socialistas para volverlas a poner a producir.
Los compromisos externos del país son impagables, no hay dinero, la mayor parte de la administración pública no tiene como cubrir sus nóminas, no hay dinero, la adquisición de los insumos básicos y estratégicos para mantener nuestro país andando es imposible, no hay dinero, y lo peor, los precios del petróleo se vienen abajo, pero lo que más asusta es lo que no se ha dicho, lo que nos ha ocultado el gobierno y que saldrá a la luz cuando ellos no estén.
Lo había advertido anteriormente y me decía catastrófico y exagerado, la oposición ha debido estar trabajando en un gabinete a la sombra planificando las medidas heroicas que necesitamos, en aquella ocasión incluso hablé de un plan de emergencia de alimentación gratuita para los sectores sociales más vulnerables, utilizando las iglesias y estadios como centros de alivio temporal, hemos debido tener un plan para recibir, clasificar y distribuir la ayuda humanitaria que el país tiene que recibir de la comunidad internacional.  Así de grave es la crisis que vamos a enfrentar, en cuestión de meses.
Lo peor de todo esto, la más lamentable es que contamos con un presidente y un gobierno que es nuestro principal enemigo, están allí para hacernos el mayor daño posible, para impedir que podamos defendernos del cataclismo que ellos crearon, son tan irresponsables y están poseídos por una maldad tan enconada, que prefieren ver sucumbir a Venezuela a apartarse y que podamos actuar.
El odio que consume a un Diosdado Cabello y a un Nicolás Maduro los hace incapaces para sostener cualquier cargo de responsabilidad en el gobierno, sus promesas y sus actuaciones son de unos enajenados, su propósito es entorpecer, impedir, destruir, mentir, insultar, amenazar y no dudo que alguna actuación violenta van a propiciar.
El principal problema que tiene el país de manera inmediata es ¿Qué vamos hacer con estos criminales?, pero no es una pregunta retórica, se trata de un peligro presente y real que toda la nación debe resolver de la mejor manera y a contra reloj.
Lo ideal sería que estos señores se dieran cuenta que por su culpa el país va a entrar en un descalabro histórico que implica manejar una crisis humanitaria de proporciones gigantescas, sólo por ese hecho debería renunciar a sus cargos y permitir que otros manejen la situación de emergencia que se plantea, pero no, han decidido hundirse ellos y hundir el país, la pregunta es ¿Vamos a permitirlo?
Todos esos chavistas que los acompañan, los 5 millones que supuestamente votaron por ellos ¿Se van a ser cómplices de tamaña canallada?
Lamentablemente la oposición no está mirando el asunto como yo lo estoy viendo, ellos creen que todavía cuentan con un margen de maniobra, con tiempo para poder asumir el problema que ya saben que existe, pero se están distrayendo en la fiesta y la autoalabanza y no están asumiendo la gravedad de la crisis.
La MUD debe hacer un llamado nacional y explicarle al país lo que está por suceder, hay que rasgar definitivamente el velo que nos oculta la horrible verdad y ponerlos a escoger, o colaboran con la patria o salen fuera, nuestra constitución permite mecanismos constitucionales para salir de estos señores que están obstaculizando las posibles soluciones y frenos de emergencia que hay que aplicar, o se ponen a derecho o se atienen a las consecuencias.
Es insólito que Cuba y otras naciones, a estas alturas, siga recibiendo nuestro petróleo regalado que pudiéramos usar para tapar algunos huecos, que Pastor Maldonado siga chocando autos fórmula uno en el mundo, que continuemos comprando armas y pagando abogados en el extranjero para defender narcotraficantes, habiendo tanta necesidad en el país.
Creo que nos llegó la hora de demostrar de qué estamos hechos los venezolanos.

Saul Godoy Gomez
saulgodoy@gmail.com
@godoy_saul

Miranda - Venezuela

MARIO VARGAS LLOSA: VENEZUELA LIBRE, DESDE PERU

Si el Ejército mantiene la neutralidad, el desmontaje del chavismo puede ser pacífico. Lo peor ha pasado, pero los zarpazos del régimen moribundo pueden hacer aún mucho daño
El chavismo y su arrogante etiqueta ideológica, “el socialismo del siglo XXI”, han comenzado a desmoronarse luego de las elecciones del domingo pasado y la aplastante victoria de las fuerzas de oposición agrupadas en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Un viento de libertad corre ahora por la tierra venezolana, devastada por 17 años de estatismo, colectivismo, represión política, demagogia y corrupción que han llevado a la ruina y al caos a uno de los países potencialmente más ricos del mundo.
La oposición al Gobierno de Maduro cuenta con 112 diputados, dos tercios de la Asamblea Nacional, lo que en teoría le permite desmontar toda la maquinaria económica y política del chavismo, aprobar una ley de amnistía para los presos políticos e, incluso, convocar un plebiscito revocatorio del jefe de Estado. Pero es probable que, tal como ha propuesto Henrique Capriles, el más moderado de los líderes de la oposición, ésta proceda con cautela, consciente de que el problema más urgente para el pueblo venezolano es el del hambre, el desabastecimiento y la carestía de un país que tiene la inflación más alta del mundo y las mayores tasas de criminalidad (luego de Honduras) en América Latina.
Aunque, como ocurre siempre con las alianzas en el seno de una democracia, hay entre las fuerzas de oposición tendencias diversas, lo peor que podría ocurrirle a Venezuela en estos momentos es una querella interna en la MUD. Una oposición dividida sería un verdadero regalo de los dioses para el régimen chavista que, a consecuencia de la brutal derrota electoral que acaba de recibir, comienza a dar síntomas de divisiones y discordias internas.
Hay toda clase de teorías para explicar la misteriosa razón por la que el Gobierno de Maduro ha aceptado este apabullante veredicto electoral que significa el principio del fin del “socialismo del siglo XXI”. No ha sido por convicción democrática, desde luego, pues, desde el principio, y sobre todo a partir de la subida al poder del heredero de Chávez, la deriva autoritaria —censura de prensa, encarcelamiento de opositores, toma y clausura de canales de televisión, estaciones de radio y revistas y periódicos, desapariciones y torturas de los críticos de su política— ha sido una constante del régimen.
Lo peor que podría ocurrirle a Venezuela en estos momentos es una querella interna en la MUD
Mi impresión es que el fraude estaba preparado y que, simplemente, no pudo llevarse a cabo por la abrumadora superioridad del voto opositor (cerca de ocho millones contra cinco) y por la actitud del Ejército, que impidió al Gobierno chavista ponerlo en práctica. La exasperación de Diosdado Cabello, exjefe de la Asamblea Nacional y segundo hombre del régimen —perseguido por la justicia internacional acusado de vinculaciones con el narcotráfico— contra el jefe del Ejército y ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López, a quien quiere destituir, es bastante significativa. Como lo es que el general Padrino López se negara a propiciar un fraude que hubiera podido saldarse con una horrenda matanza de civiles exasperados porque quisieran arrebatarles con fusiles lo que habían ganado con sus votos en las urnas.
La postura del Ejército venezolano será decisiva en los días que se avecinan. Si mantiene la neutralidad que ha tenido durante el proceso electoral y se niega a ser utilizado como fuerza de choque del régimen para clausurar la Asamblea Nacional o condenarla a la inoperancia, el desmontaje del chavismo puede ser gradual, pacífico y acelerar, mediante el apoyo internacional, la recuperación económica de Venezuela. En caso contrario, el espectro de una guerra civil y de una sanguinaria represión contra el pueblo que acaba de manifestar su repudio del régimen, son previsibles.
La postura que adopten las fuerzas armadas será decisiva en los días que se avecinan
Hay que quitarse el sombrero y aplaudir con fervor al pueblo venezolano por su formidable gesta. En todos estos años, aun cuando parecía que una mayoría se había enrolado en la ilusión antihistórica y retrógrada del chavismo, hubo venezolanos lúcidos y valientes que se enfrentaron con razones e ideas a las consignas y amenazas de un régimen que pretendía resucitar un sistema que en todas partes —Rusia, China, Vietnam, la misma Cuba— hacía aguas y discreta u ostentosamente renunciaba al estatismo y al colectivismo y viraba hacia el capitalismo (de Estado y con dictadura política, eso sí). Muchos de ellos fueron víctimas de atropellos que los privaron de sus bienes, empresas, empleos, que los llevaron a la indigencia o a la cárcel o al exilio. Pero lo cierto es que siempre hubo una oposición activa contra el chavismo que mantuvo viva la alternativa democrática en todos estos años, mientras el país se iba hundiendo en la anarquía institucional, se empobrecía y corrompía, y los niveles de vida se desplomaban golpeando sobre todo a los más humildes e indefensos. Millones de esos venezolanos engañados por la fantasía de un paraíso comunista abrieron los ojos y fueron a votar el domingo pasado contra aquel engaño. Ellos han dado la victoria a la MUD, es decir, a la cultura de la libertad, la coexistencia y la legalidad.
Lo que queda por delante es difícil, pero sin duda lo peor ha quedado ya atrás. Ahora lo importante es tener conciencia de que una fiera herida es más peligrosa que una sana y que los zarpazos del régimen moribundo pueden hacer todavía mucho daño a la golpeada Venezuela. Las medidas más urgentes son por supuesto abrir las cárceles a fin de que Leopoldo López, Antonio Ledezma y las decenas de demócratas encarcelados salgan en libertad y puedan trabajar hombro a hombro con sus compatriotas en la democratización de Venezuela y en la recuperación económica de un país tan rico en recursos naturales y humanos. Es indispensable que la ayuda internacional se vuelque apoyando esta tarea hercúlea, devolver al país la credibilidad financiera y la legalidad y la eficacia institucional que ha perdido en estos años de desvarío y locura chavista. Por fortuna, Venezuela es uno de los países que cuenta con una naturaleza privilegiada así como con cuadros profesionales, técnicos y empresariales de muy alto nivel. Muchos de ellos tuvieron que exilarse en los años del desorden y el autoritarismo chavista. Pero no hay duda de que buen número está ansioso por regresar y contribuir con su esfuerzo a la redención de su país luego de esta noche siniestra de 17 años.
La medida más urgente es abrir las cárceles para que los opositores ayuden a democratizar el país
Quisiera destacar el papel jugado por la mujer en la victoria del domingo pasado. Ante todo la de Lilian Tintori, la esposa de Leopoldo López, a quien las circunstancias sacaron a la calle y empujaron a un activismo político de primer orden con el que nunca soñó. Y es imprescindible también mencionar a María Corina Machado, golpeada y despojada de su curul de diputada de manera arbitraria, que no perdió en ningún momento su entusiasmo ni su compromiso cívico. Para ambas y muchas otras venezolanas tan gallardas como ellas el resultado de las elecciones del domingo ha sido el mejor desagravio.
Mario Vargas Llosa
vargas_llosa@gmail.com
@Mariovargasllo
España

http://www.el-nacional.com/mundo/Vargas-Llosa-Venezuela-libre_0_755924404.html


http://www.venezuelaawareness.com/2015/12/vargas-llosa-venezuela-libre/?utm_content=bufferd9db2&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

VICENTE ALEJANDRO GUILLAMÓN, CATÓLICOS ZARPA A LA GREÑA, RELIGIÓN EN LIBERTAD


Entonces el liberalismo era pecado, el decir del sacerdote de Sabadell Sardá y ... Cierto que todos los dirigente liberales eran masones y la masonería ... propias de aquellos tiempos que se debatían entre la democracia liberal, ...                 
Eso de dividirnos por un quítame allá esa paja no es de hoy, ni siquiera de ayer. Que los católicos nos lo montamos genial peleándonos ante las urnas.

Lo de zarpa a la greña es una manera coloquial de dar a entender que quienes nos tenemos por católicos, a la hora de actuar en política o de votar, no lo hacemos muy cogiditos de la mano precisamente. Pero no es solo de ahora, sino desde que se inventó eso de echar papeletas en la cajita de cristal, a ver a quién le doy la suerte.

Ya en los inicios democráticos, tras la invasión francesa de 1808, se formaron banderías. La sucesión de Fernando VII, al que los falangistas llamaban siempre el “rey felón”, fue una tragedia griega pero a la española, o sea, entre folklórica y sangrienta.

Aunque desde Recadero (559-601) España siempre había sido una nación católica, el pleito sucesorio dio origen a la fractura de la sociedad entre liberales y carlistas, mejor dicho, entre masones y ultramontanos. Los primeros defensores de la Isabelona, los segundos de Carlos María Isidro y la Santa Tradición.

Al final de aquel período terminó viniendo la despendolada Primera República, aún mucho más masónica que el período isabelino y además rota en cantones (tal que ahora). Finalmente surgió Cánovas del Castillo, que configuró la restauración de la monarquía en la persona de Alfonso XII, hijo de doña Isabel II y del comandante de ingenieros valenciano (llegó a general de división) Enrique Puig Moltó, según el decir de mis amigos carlistas -que he tenido muchos y muy entrañables-.

Cánovas hizo redactar una Constitución, la de 1876, que privilegiaba de manera importante a la Iglesia católica, pero a cambio de tenerla bien sujeta a la corona. Objetivo: sustraer del campo carlista a los obispos y al clero, en su gran mayoría afines a la dinastía carlista, que se declaraba antiliberal. Entonces el liberalismo era pecado, el decir del sacerdote de Sabadell Sardá y Salvany. Cierto que todos los dirigente liberales eran masones y la masonería combatía a la Iglesia (los mandiles todavía están en esa guerrita).

Esa división de los católicos perduró durante toda la Restauración, donde teníamos, por un lado, a los católicos asentados en el sistema, o sea, a los alfonsinos; por otro a los carlistas de toda la vida, que en mi tierra valenciana les llamaban “purets” (los puros), a los que les salieron varios brazos disidentes: los integristas de Ramón Nocedal (Partido Católico Nacional) y los nacionalistas vascos y catalanes, hijos de la frustración por las derrotas carlistas, pero tan “católicos” y antiliberales como sus ancestros. O sea, íbamos de división en división.

Llegamos a la Segunda República, tan desquiciada como la primera, pilotada por un Manuel Azaña rencoroso y sectario. Para hacer frente a su sectarismo venenoso, don Ángel Herrera, viendo el lamentable estado en que se hallaba políticamente la grey fiel a la Iglesia, se lanzó a la inmensa tarea, con sus propagandistas de la ACNdeP, aquellos de entonces, que poco tienen que ver con los blanditos de ahora, a crear un partido católico ex novo (la CEDA, Confederación Española de Derechas Autónomas), con principios y técnicas innovadoras, propias de aquellos tiempos que se debatían entre la democracia liberal, el comunismo y el fascismo.

La CEDA, que pronto llegó a ser un gran partido de masas, era distinta y enfrentada a la Comunión Tradicionalista, la Lliga catalana y el PNV aranista, pero no tardó en salirle una desidencia más dentro del amplio abanico católico: Renovación Española, de Antonio Goicoechea, en la que rápidamente destacó el combativo José Calvo Sotelo, ex-ministro de la dictadura de Primo de Rivera. Goicoechea había sido uno de los principales promotores del partido Acción Popular, origen de la CEDA, pero ante la tibieza de Herrera Oria y Gil Robles en la cuestión monárquica aunque seguían siendo monárquicos de corazón (se declararon accidentalistas, o sea que en apariencia les daba igual Juana que su hermana), rompió con sus antiguos correligionarios y alzó banderín de enganche alfonsino en lucha abierta contra la República y los partidos que se disputaban el sufragio de la gente que iba a misa. Todo muy fraterno.

No sé si debería incluir en este apartado fraccionalista del voto católico al partido Agrario de Martínez de Velasco, aunque éste obedecía más a intereses de los grandes terratenientes que a sentimientos religiosos.

En fin. Que eso de dividirnos por un quítame allá esa paja no es de hoy, ni siquiera de ayer. Que los católicos nos lo montamos genial peleándonos ante las urnas. Pero no somos los únicos que nos dividimos y enfrentamos entre nosotros. Para cerciorarnos de que en todas parten cuecen habas, basta echar una ojeada por ahí fuera. Por ejemplo, miremos a los comunistas, que no ganan para rupturas en plena decadencia del marxismo. Como no están bastante rotos y alicaídos, surge de repente, por la izquierda de la izquierda, una tropilla al modo de Podemos intentando resucitar al cadáver que otros están enterrando. Flor de un día, o de temporada, con tan poca afición españolista que no pronuncian la palabra España ni aunque se lo mande el médico.

Me atrevo a vaticinar que, pese al ruido que arman, finalmente no llegarán muy lejos. Descontentos siempre habrá y podrán aprovecharse de ellos, pero la gente, en general, no está por aventuras exóticas y peligrosas, aunque la fatiga y desgaste de los viejos partidos pueda ofrecer alguna oportunidad a los emergentes. De todas formas la política es lo que es y no obra milagros. Lo veremos con el tiempo.

@relibertad


http://www.religionenlibertad.com/catolicos-zarpa-a-la-grena-46528.htm

ASDRÚBAL ROMERO M., SOBRE LA REACCIÓN DE MADURO POST 6D, ¿TORPEZA CIERTA O APARENTADA?

Si me hubiesen preguntado el 7D, ya conocido el triunfo por mayoría calificada de la MUD, mi pronóstico sobre la conducta que asumiría Maduro frente a semejante descalabro político, habría respondido que imitaría a su gran maestro. Actuaría con una actitud conciliatoria, anunciándole al Pueblo que se reuniría con la nueva mayoría en aras de buscar entre todos una solución a esos graves problemas que lo aquejan. Pensé incluso que buscaría como descargar, sobre la fracción recién electa, la mayor parte que pudiera del ineludible costo político resultante de aplicar las medidas económicas que, muy peligrosamente, se han venido difiriendo. Que involucraría a los nuevos actores del poder nacional, por ejemplo, en la concertación de medidas como el ineluctable aumento de la gasolina. Esto sería lo inteligente.

Sorpresivamente, para mí, su conducta ha sido la diametralmente opuesta. Ya sé que muchos se preguntarán de qué me sorprendo que su reacción no haya sido lo inteligente que esperaba, pero debo reconocer lo estupefacto que me he sentido ante tanta aparente torpeza. Después de todo, sigue siendo un jefe de estado al cual imagino rodeado de un abultado cuerpo de asesores. Voces importantes dentro del Chavismo han querido marcar prudente distancia de su destemplada reacción, verbigracia el gobernador Ameliach quién procuró, rápidamente, diferenciarse mediante unas declaraciones que fueron tituladas en la primera página de Notitarde.

No es desestimable entonces, que uno se dedique a indagar sobre escenarios que causalmente pudiesen estar alimentando a la conducta de Maduro, considerando las graves consecuencias para el país que pudieran sobrevenir de ese “choque de trenes” que permite avizorar su, aparentemente, incomprensible reacción. Esa feliz metáfora, por su poder descriptivo, fue utilizada por uno de los participantes en el interesante “Cofee&Politics” que, recientemente (10D), organizara el Observatorio Venezolano de las Autonomías para analizar los escenarios políticos posibles con posterioridad al 6D. Un excelente intercambio de opiniones del cual me queda, vívidamente, retratada en mi cerebro esa gráfica, y al mismo tiempo trágica, visión que he decidido apropiármela para su reutilización en este texto.
En el escenario de la torpeza en sí misma que conduce inexorablemente al choque de trenes, me imagino a un jefe de estado ensoberbecido, enfurecido, encolerizado y ya un tanto enloquecido, que no le hace caso a nadie y sólo escucha a un reducido círculo de aduladores que son como espejos en los que se recrea   la misma lógica del jerarca mayor. Se me ha hecho inevitable recordar al Calígula de Albert Camus, interesante obra llevada al teatro por primera vez en Paris en 1945 y que ojalá algún grupo llevara a representación aquí en Venezuela. En ella: Cherea, el cónsul que encabezará la conspiración para asesinarle al final de la obra, dice: “está convirtiendo su filosofía en cadáveres y, desafortunadamente para nosotros, es una filosofía que es lógica desde el principio hasta el fin”.

En este escenario, Maduro, simplemente, le da continuidad a su lógica. Según la cual: la tragedia económica y social que ensombrece al país no es de su responsabilidad. Es causada por una guerra económica emprendida por los que ganaron. Se salieron con la suya. Ahora la detendrán, para hacer cumplir la consigna del Cambio. Anunciaron que acabarían con las colas, veremos si pueden. Y aunque parezca mentira, hay mucha gente que confía en que milagrosamente se dé el cambio como consecuencia de los resultados del 6D. Nada más fantasioso.

La otra lógica, la que nos ha venido empujando hacia el precipicio guajiro sigue su curso. Para ella nada ha cambiado, el 6D ha sido un día como cualquier otro. Su acción perniciosa continúa. En ese rabioso “veremos si pueden”, Maduro se contradice. Además, casi nos insinúa que se opondrá a que puedan y por lo tanto, con su conducta, nos condena a todos a sufrir en los inicios del 2016 una crisis humanitaria de pronóstico reservado. No tomará medidas: para qué, de acuerdo a su lógica. Dedicará la mayor parte de su tiempo a la contraofensiva política. En medio de una crisis humanitaria; habiendo transcurrido el 6D y la temporada navideña, fechas disuasivas de cualquier estallido social; con un choque de poderes, recreado a través de todos los medios de comunicación, que nada le significará al Pueblo en cuanto a la resolución de sus problemas severamente agravados: ¿qué es lo que puede ocurrir? Que Maduro tendrá que salir.

¿Será una salida canalizada a través de la Asamblea Nacional como ocurrió en Ecuador con Bucaram? Percibo que la profundización de la crisis no dejará espacio para paciencia alguna en la espera de la resolución de un conflicto entre poderes entrampado en vericuetos judiciales (tampoco para iniciativas como una nueva constituyente). Mucho me temo que como sucedió en el evento electoral, versiones más o versiones menos edulcoradas, un sector militar tendrá que volver a hacer el papel del gendarme necesario. Se produciría una transición tutelada por dicho sector.

El escenario es tan previsible, que me siento como el alumno que resuelve en un examen un difícil problema mediante una solución tan sencilla, que ésta le hace dudar y sentirse inseguro de haber acertado. De esta duda provienen los adjetivos y adverbios que he usado con anterioridad para referirme a la posibilidad de una torpeza que parece pero no es. ¿En verdad la reacción de Maduro responde simple y llanamente a torpeza de su parte? ¿O se corresponde con un plan estratégico más elaborado que involucra una torpeza aparentada de parte de quien ha aceptado sacrificarse políticamente en aras de un objetivo superior?

La respuesta a tales interrogantes sólo podría aportarse disponiendo de un mayor conocimiento  de la naturaleza de la transición que se produciría. No elucubro más, ni tengo espacio, pero a mí me pone sospechoso y hasta nervioso tanta insistencia en exhibir torpeza. En el interín, cabe destacar el activismo opositor a Maduro dentro de las fuerzas del Chavismo. Ha comenzado a rugir con feroz vocerío. El mensaje es claro: Maduro no es Chávez. El legado de nuestro comandante no se toca. Y como ese legado, por facilismo, tampoco ha sido combatido por la Oposición como lo mereciera (en el actual momento se cumple la ecuación que la Oposición es igual a la MUD): ocurre ante nuestros propios ojos que ya la adoración a Chávez ha iniciado su efervescencia cuando, ni siquiera, hemos comenzado a salir de las tinieblas en las que nos sumió. ¡Cuidado!: ¿Qué tal una transición corta y negociada que le entregue a la Oposición el desafío de desenredar tan complejo entuerto como lo es la crisis de este país? Para nadie es un secreto que el camino será un calvario para las grandes mayorías y a la vera estaría el Chavismo, como caimán en boca de caño, esperando una próxima elección para su pronto regreso al poder.

Nota Final: La primera parte de este artículo contiene una síntesis de lo expuesto por mí en el “Cofee&Politics” ya mencionado. La última parte corresponde a una velada elucubración de las tantas que se pudieran hacer.

Asdrubal Romero
asdromero@gmail.com
@asdromero

Madrid – España

EDGAR CHERUBINI LECUNA, DESFIBRILIZAR LA POLÍTICA, DESDE FRANCIA

En estos días se habla de la necesidad de un reagrupamiento y redefinición de una alternativa política, de un movimiento que aglutine las voluntades de todos los venezolanos, oposición y chavismo consciente, de los ciudadanos que rechazaron a través del voto o de la abstención el intento de cambiar la democracia por un modelo totalitario al estilo cubano. Eso significa que es necesario crear la sinergia para la reconstrucción del país.

Desde ahora habrá que buscarle otro nombre a la oposición, ya que muchos disidentes de la izquierda y chavistas de corazón han dicho “NO” al caos, a las pretensiones de su comandante muerto y del otro déspota que lo sustituyó, pero hablemos claro, muchos están lejos de identificarse con la MUD y menos con algunos de sus líderes que son portadores del ADN de una partidocracia populista y corrupta que significó el desencanto del pueblo con la democracia y el preámbulo del triunfo del chavismo y posterior desmantelamiento del Estado en estos 17 años.

Por doquier escucho la pregunta: ¿quién en este momento pueda aglutinar al pueblo venezolano alrededor de una causa? La otra pregunta clave es: ¿cuál causa?, ya que hay que construir una que nos conmueva y nos movilice en la reconstrucción del país. Para eso requerimos de un líder, necesitamos de un buen director para esta orquesta de 28 millones de venezolanos, de los cuales 14 millones de ciudadanos dijeron: ¡Ya basta! Necesitamos una voz que logre suplantar eslóganes confusos y superficiales por ideas constructivas, creativas e innovadoras y que transmita un concepto que unifique al pueblo en un destino común. Para eso hay que elaborar un pacto social, como única herramienta de búsqueda de estrategias y soluciones colectivas concertadas para aglutinar las individualidades en una causa común.

El pensador Buckminster Fuller afirma: “No podrás cambiar las cosas luchando contra la realidad existente. Para cambiar algo, debes construir un nuevo modelo que haga obsoleto el modelo actual”. (Anthology for the New Millennium, St. Martins Press, 2001). Aparte de las demandas urgentes de la hora actual, los nuevos líderes que surjan de esta crisis les corresponde presentar al país un nuevo modelo, ya que el actual y el anterior de la IV república están agotados. Deberán cambiar a una sociedad estructurada sobre la renta petrolera y un sistema político y económico que secularmente ha servido para beneficiar a las élites que se asocian al gobierno de turno, una de las causas de la ruina en que se encuentra Venezuela. El chavismo, aparte de entregar la soberanía a terceros, lo que hizo fue borrar los límites entre Estado, gobierno y partido oficial, potenciando aún más el rentismo y la corrupción. El ingreso petrolero no se reinvirtió en lograr un desarrollo sustentable para lograr la independencia económica, industrial y productiva, mucho menos para sentar las bases de una sociedad del conocimiento. Tampoco se utilizó para empoderar al ciudadano para que este emprendiera su propio desarrollo y progreso individual, por el contrario, hipotecaron el futuro del país convirtiéndolo en un paria del progreso humano. Eso es indignante e intolerable.

Los jóvenes deben luchar por desfibrilizar la política, ya que ha perdido su voz crítica de ideas, pues la tarea más urgente es la de ensamblar las individualidades alrededor de un lenguaje que reconstruya el escenario político venezolano que lo posicione en el mundo del siglo XXI. Una sociedad que no se encuentre en este momento ensayando modelos alternativos para su futuro, en un franco proceso de reposicionamiento ante un entorno de incertidumbres y amenazas globales, será un país frágil o en vías de extinción.

Esto será así, de seguir en manos de políticos y líderes ignorantes y corruptos, incapaces de entender y gerenciar con eficacia a sociedades modernas que en este momento están tratando de sacudirse modelos obsoletos de economía y política. Nunca es tarde para abrir los ojos a las nuevas tendencias, para la reingeniería del pensamiento, para el reposicionamiento y la reconducción del país. Para eso es necesario que se unan las inteligencias y las voluntades de los que desean reconstruir el país, a través de una causa que conmueva y movilice, que despierte la voluntad y unión de todos los ciudadanos. La verdadera lucha es por un cambio de paradigmas.

Ser pobre es malo

Venezuela, con sus 916.445 km2 de superficie, con las reservas de petróleo más grandes del planeta, pletórica de recursos naturales de todo tipo y una población de 28. 047.938 habitantes, se ha convertido en una cáscara vacía. Resulta curioso que un país cuyas ganancias producidas en 16 años por el comercio del petróleo haya sido de aproximadamente 600.000 millones de dólares, presente hoy tan desesperanzador cuadro de pobreza, escasez, improductividad y marginalidad en todos los órdenes del desarrollo mundial.

Entre los factores para lograr la reconstrucción del país y sacarlo del encasillamiento de las obsoletas ideas socialistas, es imperativo posicionarlo, hay que pasar de ser un petroestado rentista a un Estado emprendedor que invierta en conocimiento hacia un futuro sustentable. Según Juan Enríquez Cabot: “Los imperios del futuro son los imperios de la mente. Los países más ricos no son, como antes, los que tienen más recursos naturales, sino los que están mejor equipados educativa y tecnológicamente”. El mundo está transitando de una economía de bienes básicos a una economía del conocimiento. “Aquellos pueblos que siguen tratando de competir vendiendo materias primas sin conocimientos, son cada día más pobres. Una economía no solamente puede mover la riqueza física, reservas e inversiones, sino que también puede mover la riqueza intelectual”.

Hay que rescatar a Venezuela, se ha quedado rezagada de la economía global, de las nuevas tendencias del desarrollo, de la sociedad del conocimiento, de las innovaciones y en general de la creatividad necesaria para enfrentar los retos que representan los nuevos paradigmas de la civilización. Debemos recuperar a gerentes, técnicos, investigadores, académicos, científicos, periodistas e intelectuales que representan los activos más valiosos del país. Invertir en conocimiento y no despilfarrar en ideologías. En pocos años un país puede alcanzar el desarrollo si se lo propone. Esto solo será posible en democracia, con la participación y voluntad política de mentes lúcidas que decidan corregir el rumbo incierto que ha predominado hasta el presente. Habría que comenzar por superar la pobreza mental imperante durante todos estos años y buscar un terreno común y un lenguaje común para el establecimiento de unas reglas de juego claras para salir del cul-de-sac donde nos han conducido. El renacimiento es posible con rigor y férrea voluntad política.

Edgar Cherubini Lecuna
edgar.cherubini@gmail.com
@edgarcherubini

Francia