viernes, 11 de diciembre de 2015

RAMÓN PEÑA, EDITORIAL, UN ACTO LIBERADOR

Las elecciones parlamentarias de este 6 de diciembre guardan una trascendencia comparable a la del Referéndum sobre la Reforma Constitucional, celebrado en diciembre de 2007, cuando la voluntad democrática del país impidió la pretensión de Hugo Chávez de hacer de Venezuela una república soviética. 

Estas de ahora no son elecciones convencionales que enfrentan a oposición y oficialismo por el control del poder legislativo, tampoco un engañoso desafío entre derecha e izquierda. 

Mucho más que eso, estas parlamentarias son el inicio del rescate de un país que ha sido secuestrado. Hoy Venezuela no es un país administrado, es una nación confiscada por una banda, con un poder omnímodo, que semeja más un ejercito extranjero de ocupación que un gobierno auténtico.  No puede calificarse de otra manera a un régimen que ha demolido todo vestigio de institucionalidad, arruinado la economía del país, humillado a la población en la satisfacción de sus necesidades primarias y convertido en práctica diaria el latrocinio y el crimen callejero.

Esta es la primera batalla de una cruzada de civismo que tiene como objetivo la liberación de los poderes públicos. Que comienza por la reconquista de una legislatura autónoma, que represente al país entero y destierre la turbia complicidad de la Asamblea Nacional con los abusos flagrantes del actual poder cívico-militar. De esta reivindicación inicial derivará el restablecimiento de la separación y autonomía de todos los poderes del Estado, del Tribunal Supremo de Justicia, del Consejo Nacional Electoral y del hoy innominable Poder Moral. 

Estas elecciones pasarán a la historia como el primer acto liberador de la secuestrada institucionalidad de la Nación.

Ramon Peña
ramonpen@gmail.com
@ramonadrian42

Caracas - Venezuela

CARICATURAS 11 de Diciembre de 2015, EL REPUBLICANO LIBERAL, DIARIO DE OPINIÓN, RAFAEL RÍOS Y/O EDUARDO SANTOS, HUMOR, DEL DÍA, FORMA ESPECIAL DE OPINAR, RECOPILACIÓN, MAS RECIENTES, VENEZUELA,












Rafael Rios
rariga2@gmail.com

Eduardo Santos
eduardosantos211@gmail.com

@rariga

@edsantos211

THAYS PEÑALVER: EL ESCENARIO IMPOSIBLE: HABLÓ EL PUEBLO

No fue un escenario previsible, no lo fue. Duplicar la votación al chavismo, ganarle como le ganamos, con una cifra que jamás sacó Hugo Chávez en ninguna de sus votaciones desde 2010 y con un barril a 100. Que perdieran con una cifra menor, a la que sacó la oposición, es decir menor -a la menor- de “los escuálidos”, no tiene precio. El pueblo salió a la calle masivamente, contra todo pronóstico, con toda la amenaza de un poder abusivo y la repulsiva trampa, contra una campaña que violaba descaradamente las leyes hasta el mismo día de la contienda y el derroche de los dineros públicos al servicio de candidatos oficialistas como nunca antes.

El pueblo, habló. El pueblo, el pueblo se hartó en el 23 de Enero, en Coche, en el Valle, en la Vega y se hartó el doble en Altagracia o en Santa Rosalía. El pueblo votó contra Chávez y sus ojitos en Caucaguita y en Petare. Se hartaron los indígenas, se hartaron en el Estado de Chávez, en el Callao o en la Gran Sabana y en las zonas donde inventaron el Estado de Excepción. Para colmo de males, los ojitos de Chávez, solo llevaron a 44 diputados, porque los restantes 11 no hubieran salido solo con los votos del PSUV, exacto allí “arriba, a la izquierda, donde los ojitos” solo sacaron 44 diputados, los restantes salieron gracias a los 500 mil votos del muchas veces pateado chiripero chavista, que terminó suicidándose paradójicamente sin obtener representación alguna por primera vez en su historia. De hecho, no solo fue un plebiscito, sino que en una elección legislativa, sacamos 100 mil votos más que Maduro como Presidente tramposo, lo mejor fue el mensaje enviado: “Maduro no puede hablar en nuestro nombre, en el nombre del Pueblo” así que el planeta entero le dará la espalda en breve.

¡Pero cuidado! Es un gran momento para disfrutar del triunfo, pero ese regocijo no nos debe hacer que desviemos la atención sobre lo importante. Lo primero que hay que hacer es tomar el control, que no será tarea fácil. (Y es bueno que los ciudadanos lo entendamos así). Porque la Asamblea tiene tres mil empleados que no se pueden remover por ley o como hicieron ellos cuando botaron a los empleados y obreros del extinto Congreso, a patadas. la oposición solo contará con 407 cargos de libre nombramiento y remoción. Así que el 5 de enero, a Ramos Allup de acuerdo a lo establecido en el Reglamento Interior y de Debates (no se si hay alguien de mayor edad) le corresponderá tomar la palabra para designar a la nueva Directiva de la Asamblea y allí, tendremos la primera de las muchas luchas políticas, si somos demócratas (y espero que así sea) algún puesto en la directiva le corresponderá al PSUV, si no, lógicamente será usado como arma política. Acto seguido se conformará una Comisión para escoger la directiva de las comisiones, en los que la MUD escogerá de primero las que más le convengan (lógicamente Finanzas, Contraloría, Energía y Petróleo, Política Interior, Administración y Servicios, Medios de Comunicación y Defensa) acto seguido la lógica indica que los representantes indígenas presidan Pueblos Indígenas y si somos demócratas, el PSUV obtendrá, algo inédito en la ex 5ta Republica, la Presidencia de otras cinco Comisiones.

Lo segundo es blindarse jurídicamente. En estas semanas el gobierno va a por el diputado 112, el de los 2/3, a como de lugar, ese es el diputado mas peligroso de todos y no escatimará recursos para voltearlo. La MUD debe actuar como en el pasado, los diputados suplentes deben incorporarse también al trabajo diario para evitar males mayores y la Ley anti talanquera debe no solo ser aplicada, sino blindada.

Desde el punto de vista estratégico, opino que lo más importante que debería hacer la nueva Asamblea no es imponer agendas, lo más importante es que no se revierta el triunfo y vuelva un neochavismo furioso con la oposición a gobernar a Venezuela. Debemos entender el triunfo desde una perspectiva en exceso objetiva, ganamos por el buen trabajo realizado es cierto, pero el triunfo hubiese sido imposible sin el voto castigo, que es efímero, no es un voto de confianza y ciertamente un préstamo a mediano plazo. Es decir ganamos por el deseo de cambio de una mayoría, pero también por la arrechera de muchos. Triunfamos, ahora viene el desgaste lógico, es momento de más unión, (sí, más que antes) compromiso profundo con el reto que tienen por delante y es el añorado momento de la política, pero con muchísima astucia porque habrán de hilar muy fino. Debemos actuar como el Congreso de Brasil, que logró que Dilma Rousseff asumiera como propias todas las políticas impopulares. Es Maduro y no la Asamblea la que debe responsabilizarse de la locura chavista, es Maduro quien debe implementar las políticas fiscales, financieras y los aumentos (gasolina, servicios etc.). No debemos permitir jamás quedar como corresponsables de una crisis que nunca generamos. Esa factura no podemos permitir que nos la cobren, porque no la consumimos.

Es importante tener presente el contexto en el que comenzará a funcionar la Asamblea. El 2016 promete ser el año más aterrador en materia económica que hayamos vivido jamás. Porque si todo marcha según lo previsto, el barril venezolano traspasará la barrera de los veinte dólares en enero, devolviéndonos de un golpe a 1998 o mejor dicho de un solo porrazo, la pobreza extrema se propagará a lo largo y ancho de Venezuela, tendremos las mismas reservas internacionales de hace 20 años y no habrá un centavo partido por la mitad. En un escenario progresivo de incumplimiento, tendremos los resultados de los juicios del CIADI y los pocos dólares no darán ni para pagar la deuda. Para colmo de males el Presupuesto Nacional no incluye ni los aumentos, ni la inflación del próximo año y se necesitarán un billón de bolívares que no existen, solo en créditos adicionales. Por eso repito, estratégicamente debemos, en este contexto convencer a quienes votaron como castigo y a los chavistas que se abstuvieron de que nosotros no somos corresponsables del desastre. Pretender un cambio de modelo es ya un hecho, que alguien quiera un cambio de gobierno en semejantes condiciones, es un verdadero suicidio. Imponer una Agenda liberal en 2016 es paradójicamente lanzarle un salvavidas político a Maduro.

El Pueblo habló, pero lo más importante es que ahora sea escuchado y también educado políticamente para que sepa señalar el día de mañana a los responsables. ¿No volverán? ¡Volvimos! Aprendamos entonces esa lección que parecía imposible, “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad” si nosotros volvimos, ellos también pueden volver. Dependerá de la Asamblea y de los pasos que den que se termine de enterrar al chavismo.

Bienvenidos los nuevos representantes del pueblo, Dios guíe vuestro trabajo.

Thays Peñalver
thays.penalver@me.com
@thayspenalver

Caracas - Venezuela

PEDRO BENÍTEZ, LA SEGUNDA MUERTE DE HUGO CHÁVEZ ES POLÍTICA Y ELECTORAL

Chávez pensó haber dejado todo atado y bien atado. Pero nunca en Venezuela un gobierno había perdido unas elecciones parlamentarias más o menos libres de manera tan contundente. Ni siquiera los militares en las elecciones que finalmente desconocieron en diciembre de 1952.
En septiembre de 1981 falleció Rómulo Betancourt y 17 años antes había abandonado la Presidencia de la República. Dos años después, en diciembre de 1983, su partido obtenía la más grande victoria electoral con la elección de Jaime Lusinchi. Cinco después, en 1988, revalidaría su predominio político con otro triunfo. Luego vendrían los años de las dificultades, pero AD mantendría su predomino hasta la elección de Hugo Chávez en 1998 y el proceso constituyente de 1999.  En total, el esquema de poder político diseñado por Rómulo Betancourt le sobrevivió 17 años.
Hoy sigue siendo una referencia obligada para los que estudian la política y la historia venezolanas. Que se sepa, Betancourt nunca pretendió haber diseñado un sistema político para la eternidad. Simplemente había dado un aporte muy importante, junto con otros de su generación, a la construcción de la democracia en Venezuela.
Para Jorge Olavarría y José Vicente Rangel, Hugo Chávez fue el sepulturero de ese proyecto histórico.
Así, que como lo que es igual no es trampa, valga la comparación:
Oficialmente Hugo Chávez falleció en marzo de 2013. Un mes después, el heredero designado por él para dirigir el gobierno y el partido, se imponía por un estrecho margen en una cuestionada elección de presidencial. En diciembre de ese año, el PSUV confirmaría claramente su predominio electoral en las elecciones municipales.
Dos años después, diciembre de 2015, hemos sido testigos de la mayor debacle electoral de un grupo en el poder en Venezuela.
Sí, el sistema electoral concebido por el chavismo sobre representa a la mayoría, que las candidaturas de la MUD a la Asamblea Nacional alcanzaran las 99 o 100 curules era lógico. El PSUV más sus aliados lograron 98 en 2010, en un país polarizado. Pero que la oposición unida alcance los dos tercios, ante un partido que está en el poder, disfrutando de todas sus ventajas, solo tiene precedentes en las elecciones que se hicieron en Polonia en 1989 cuando el comunismo se venía abajo en Europa Oriental.
84Un resultado así no es normal en elecciones de este tipo en ninguna de las democracias modernas.
El Congreso Nacional Africano de Nelson Mandela estuvo a solo un voto de esos dos tercios en Sudáfrica en 1999.
En la elección a la Asamblea Constituyente de 1999, los candidatos de Chávez lograron el 90% de los puestos, gracias a un sistema electoral diseñado por Nelson Merentes precisamente para  garantizarles un predomino absoluto. Fue una elección sin ningún rastro de representación proporcional.
Por cierto, de haberse aplicado la misma regla el domingo pasado, el oficialismo habría obtenido 20 diputados menos.
Un resultado como el de esta elección sólo tiene antecedentes en nuestro país en los comicios para elegir las asambleas constituyentes de 1947 y la de 1999. Con un detalle: ganaron los que la convocaron ya estando en el poder, AD y el Polo Patriótico.
Nunca en Venezuela un gobierno había perdido unas elecciones parlamentarias más o menos libres de manera tan contundente. Ni siquiera los militares en las elecciones que finalmente desconocieron en diciembre de 1952.
El chavismo logró el control total de la Asamblea en 2005 gracias a la abstención de la oposición. Pero en las elecciones parlamentarias de 2000 y 2010, aunque consiguió cómodas mayorías, estuvo lejos de los 110 diputados, pese a las manipulaciones del sistema y al ventajismo.
Chavez4Es un éxito para la alianza opositora que supera todas las expectativas previas. Pero como suele ocurrir en todas las elecciones, en todas partes, no es la oposición la que las gana, es el gobierno el que pierde.
En este caso, de qué manera.
De confirmarse los resultados (por encima de 112 diputados) los representantes electos de la MUD tienen  casi un mandato constituyente.
El país se le volteó al chavismo, como se le volteó a AD y a Copei en 1998.
Para Chávez su proyecto había llegado para quedarse. Era eterno y de alcance mundial. El socialismo del siglo XXI ofreció “salvar la especie humana”.
Por lo visto, no ha sobrevivido mucho.
Como Francisco Franco, Chávez pensó haber dejado todo atado y bien atado. La hegemonía político-institucional del PSUV sería respaldada por una hegemonía comunicacional, una sujeción de todos los aspectos de la vida económica y social del país al petro-estado rojo-rojito, y unas Fuerzas Armadas comprometidas con el proceso.
Además, un firme respaldo de los gobiernos aliados en el exterior. Nada de eso ha servido.
Todos esos factores están jugando en contra del chavismo en estos momentos.
La oposición le ha arrebatado al chavismo la legitimidad electoral, su principal atractivo en el ámbito internacional.
Ahora es que el chavismo va a comprender por qué las revoluciones no se cuentan. Lenin y Fidel Castro los sabían, por eso nunca se contaron y se ahorraron las explicaciones.
MaduroA estas alturas, los gobernadores chavistas ya se vieron en el mapa de los resultados electorales del domingo, y saben que ahora son ellos los que enfrentaran la marea azul que se les viene encima.
A Nicolás Maduro solo queda desmontar la hegemonía, o al menos facilitar un proceso que luce hoy inevitable.
Todo sabemos que estos resultados son consecuencia de la debacle del modelo económico que Chávez empezó a crear desde 2005, que ya estaba haciendo aguas en 2012, pero la bomba le reventó a Maduro ANTES de la caída de los precios del petróleo.
Es y ha sido la economía. Las colas han asesinado a la revolución.
La gente sabe que el modelo económico chavista nos trajo a esto, los estudios de opinión han indicado claramente que la abrumadora mayoría (incluso lo que han votado ahora por el PSUV) no se tragan el cuento del guerra económica.
El socialismo del siglo XXI ha terminado haciendo más por reivindicar la iniciativa privada que Fedecámaras y Cedice.  No es casualidad que el empresario privado más emblemático de este país aparezca entre las figuras más valoradas, junto con Leopoldo López y Henrique Capriles, que no vienen precisamente de la extrema izquierda.
No estamos ante el fin del chavismo como movimiento, ni mucho menos. Pero si ante primer paso concreto en el desmontaje de la hegemonía institucional edificada por Hugo Chávez en sus años en el poder.

Pedro Benitez
@PedroBenitezF
Caracas - Venezuela

SAÚL GODOY GÓMEZ, LOS QUE ESTÁN Y LOS QUE NO

Estuve escuchando con atención los diversos discursos que se produjeron, en el seno de la oposición, sobre las causas de la avalancha de votos que nos permitieron recobrar la Asamblea Nacional de manos del chavismo, y en resumen puedo decirles que percibo un sesgo de oportunismo por parte de algunos de los voceros de la MUD en adelantar sus posiciones personales e intereses partidistas como factores de relevancia en este importante cambio.

No dudo que haya sido parte del sentimiento y fruto del esfuerzo realizado, porque se trabajó muy duro por lograrlo; tampoco quiero desmeritar la labor de la mayoría de los integrantes de la MUD, que laboraron con ahínco en esa iniciativa coronada por el éxito, pero vamos a poner los puntos sobre la íes, que no se quede nadie afuera de esta celebración, no tanto porque falte algún nombre en  los créditos que aparecen al final de la película, sino para no se vayan a hacer una idea equivocada de lo que verdaderamente sucedió.
No dejo de insistir en que este fenómeno de la unidad es un recurso extraordinario usado para vencer a un enemigo extraordinario que, por su carácter totalitario y antidemocrático, manejaba a los suyos con una sola voz y una sola estrategia. De allí la naturaleza de este concepto llamado unidad, que no es otra cosa que un constructo estratégico para amalgamar fuerzas para hacerle frente al monstruo antidemocrático que era el chavismo.
La Unidad fue un vehículo que se llenó de nombres que el grueso de los electores desconocíamos, muchos de los candidatos por los que votamos son desconocidos, otros, unas eminencias grises, unos muy pocos verdaderos líderes de sus comunidades, el asunto fue que la Unidad funcionó, pudimos desplazar al enemigo y conquistar terreno.
La MUD fue un emprendimiento exitoso en medio de un mar de leva, poner de acuerdo a tanta gente, maneras de pensar y organizaciones políticas fue, indudablemente, un reto; direccionar todas esas voluntades, algunas en contradicción, fue una verdadera hazaña política.
Pero luego del triunfo de las elecciones, el grueso de las opiniones de la MUD dio por sentado que la victoria del 6D se debió únicamente a los métodos y prácticas de la democracia formal, electoral, de partidos políticos, a una forma de hacer política organizada, pacifista, respetuosa de las reglas y de la institucionalidad.
Algunos sectores importantes de la MUD abjuraron de las acciones de calle, de la violencia, de la resistencia activa, de la oposición frontal a la autoridad abusiva y al enemigo totalitario, de las barricadas, de lo que algunos opositores, de manera muy moralista llamaron “atajos”, como pedir la renuncia del tirano, las manifestaciones de la justicia popular que, ante el vacío de la autoridad del estado, lincharon violadores, enfrentaron colectivos armados, retuvieron funcionarios, trancaron vías públicas… fueron manifestaciones políticas no organizadas, informales, que por su carácter popular y espontáneo, no eran del gusto de los políticos de salón.
Es como si existiera una versión “limpia” e intramuros de hacer política, y una sucia, que sucedía en la calle; una civilizada de las reuniones para concertar, la de los pactos y negociaciones, y otra que ejercían unos “tira piedras”, relegados a simples brutos y tratados como material humano desechable.
Esta visión por parte de la MUD - incompleta, injusta, peligrosa y miope, pues ambas eran política - tratan ahora de separarla, y hacen ver que fue la política limpia, la que logró movilizar al país para lograr la avalancha de votos que se obtuvo para ganar la Asamblea Nacional.
El triunfo del 6D se hizo posible gracias a la suma de todos los factores de oposición, incluyendo a los mal visto “radicales”, los que nunca pactamos con las fuerzas oscuras de la irracionalidad y siempre estuvimos denunciando no solo sus atropellos, sino los mecanismos de poder de los que se valían para imponer su voluntad y robarnos la libertad.
Si bien este esfuerzo culminó en el proceso electoral y en el acto de votación, todo ese movimiento de acciones, de conciencia y de fuerza fue lo que movió al país hacia el cambio; fue gracias a una multiplicidad de factores dinámicos, muchos de ellos aplastados por la fuerza de la dictadura, otros que tuvieron una corta pero espectacular vida, para luego diluirse, factores que obligaron al gobierno a reprimir y a utilizar la violencia institucional, de allí la cantidad de heridos, muertos, presos, torturados, desparecidos que de alguna manera sensibilizaron, hicieron noticia, enardecieron y movilizaron al pueblo, al provocar y descubrir el verdadero talante de gobierno fascista, que es en realidad la verdadera naturaleza del socialismo bolivariano del siglo XXI.
No dudo que las reuniones comunitarias, las organizaciones de los barrios, las visitas casa por casa y otras estrategias electorales aplicadas fueron importantes, pero no de menor impacto fue ver a una María Corina Machado en pie de guerra, digna y valiente, enfrentando el abuso del poder mientras la despojaban de su investidura parlamentaria, o el inmenso riesgo que corrió Leopoldo López al entregarse a las fuerzas policiales, luego de producida su orden de aprehensión, o el martirio de un productor agrícola, Franklin Brito, que se negó a ser despojado de sus tierras y modo de vida por el déspota de Chávez, y prefirió morir de hambre en manos de sus secuestradores.
No hay, en el catálogo de la política formal y modosita, que tanto exaltan los analistas políticos plegados a los partidos socialistas que componen la MUD, un sustituto que impacte y exponga una realidad negada como la tortura que sufrieron unos jóvenes durante su detención, o saber cómo incomunican a los presos políticos en sus celdas de castigo, o padecer los efectos de unas calles trancadas por las barricadas, que tanto incomodaron a los indiferentes, durante las protestas de los estudiantes.
Fue la combinación de ambos factores, la política formal y las acciones de calle, los llamados a la paz y los discursos encendidos de los radicales, los que lograron estremecer el alma del venezolano ante el peligro del totalitarismo chavista.
Fue esta mezcla de acciones de calle, denuncias, llamados a la resistencia y los discursos conciliatorios y pronunciamientos por las acciones cívicas y constitucionales, las que desvistieron al régimen y lo expusieron ante los ojos del país.
Si se hace un análisis del discurso de los jefes de la MUD, se puede notar que hay un cambio muy significativo en la manera como se referían al régimen en un principio, y la forma como lo describían antes de las elecciones; al principio el chavismo era considerado un movimiento y una organización institucional, Chávez y Maduro eran vistos como mandatarios  demócratas, tuvieron los radicales que demostrar lo contrario en las calles, a costa de un inmenso sacrificio.
Creo que hay un interés partidista en tratar de acaparar el crédito de la victoria del 6D para los sectores moderados y dejar fuera a los radicales; esto se entiende pero es un error, ambas fuerzas o estilos se necesitan, los radicales son capaces de movilizar sentimientos, esgrimen argumentos que emocionan, impactan los sentidos con sus acciones, los políticos formales le ponen orden a los eventos y marcan y organizan las rutas institucionales… me atrevería a decir que, incluso aquellos radicales que predicaron la abstención del voto, fueron necesarios para la victoria del 6D, aunque fuera por simple contraste.
Es por ello que me parece harto delicado que sectores de la MUD pretendan minimizar el papel de los radicales y de la “otra” política, de la cual se beneficiaron para su ascendencia política entre los electores, y el caso que traigo a colación son las declaraciones del diputado electo por Caracas, el maracucho Tomás Guanipa, llamando a nuestra María Corina Machado y a Eduardo Gómez Sigala, líderes indiscutibles de la MUD, “mezquinos”, por no haber apoyado a la MUD en su exitoso propósito por llevar a los progresistas del estado Lara, una versión del comunismo populista, a la Asamblea Nacional; tengo la impresión de que el señor Guanipa y yo no nos vamos a llevar bien, pienso, que la victoria de la MUD y su estratagema de la Unidad, de la cual él fue un beneficiario, se le subieron a la cabeza, debería ser más cauto y sobrio, le convendría recordar que él está en Caracas como invitado de Julio Borges, quien probablemente aseguró un financiamiento para la MUD y nos lo metió de contrabando como “representante” de Caracas; pero hasta ahí, no tenemos que soportar imprudencias de un visitante y, menos aún, que mal ponga el gentilicio maracucho ante los caraqueños, insultando a nuestras damas y hombres de bien o, para ser más preciso, a nuestros demócratas.
Saul Godoy Gomez
saulgodoy@gmail.com
@godoy_saul

Miranda - Venezuela

MARIANELLA SALAZAR, LA DERROTA ESTREPITOSA

Lo que pasó el domingo es muy distinto de lo sucedido en abril de 2013, cuando el CNE se apresuró a proclamar a Maduro como presidente electo (sin partida de nacimiento), en medio de protestas de la oposición y del candidato Capriles Radonski, que exigían contar los votos. 

Muchos estamos convencidos de que allí hubo fraude. Siempre ha habido fraude. 

Esta vez, la diferencia ha consistido en el invalorable apoyo de la comunidad internacional, donde destacan el grupo de ex presidentes que nos acompañó el 6-D, los parlamentarios de Brasil, Chile, Estados Unidos, la Unión Europea –entre otros–, la Iglesia Católica y la incansable gira que emprendieron la familia López y Mitzy Capriles de Ledezma; el trabajo de concientización internacional de María Corina Machado, los exiliados políticos, las ONG y los periodistas. Ha sido la Comunidad Internacional con su presencia in situ –con o sin credenciales– la que puso freno a las fraudulentas artimañas del CNE. El mundo estuvo muy atento en este proceso electoral. Fue vergonzoso el papel de Leonel Fernández y la Unasur al enmudecer ante las flagrantes violaciones de la ley realizadas por el gobierno, la inaceptable censura a los medios y la extensión sospechosa e ilegal del CNE al extender el cierre de las mesas, como sucedía en elecciones pasadas cuando se fraguaban fraudes con una avalancha de votos chimbos.

En esta oportunidad no fue posible gracias a los ojos del mundo que estuvieron vigilantes ante tantas vagabunderías. La proporción mayoritaria de la oposición ha venido in crescendo desde el referéndum revocatorio de 2004, que fraudulentamente ratificó a la dictadura chavista. Este domingo ocurrió el milagro: ¡aparecieron nuestros votos! Esos que antes desaparecían y nos convencían de que no existían.

Maduro en su derrota

La debacle sufrida por el régimen es realmente estrepitosa. Nicolás Maduro se dirige al país como jefe de un partido político en extinción, echando la culpa de su derrota a una imaginaria guerra económica y negando el triunfo de la oposición. Ignora las causas de su fracaso: miles de muertos, la delincuencia desbordada, la ruina, el desabastecimiento, las humillantes colas, la corrupción y el éxodo inaudito de venezolanos.

Maduro se encamina hacia el inminente fin de su régimen y al entierro del chavismo, destinado a desaparecer o a dividirse en organizaciones políticas minoritarias, que tratarán de sobrevivir, como ocurrió con su precursor, “el chiripero”. La renuncia de Maduro ahorraría al país el tiempo y los recursos para la reconstrucción inmediata, pero es improbable que lo haga.

Por ahora, el gobierno evalúa la papa caliente de los presos políticos, símbolo del odio chavista, pues ante la inminente Ley de Amnistía, su liberación para Navidad crecería a Maduro en su derrota, sobre todo hacia la guerra interna que recrudece en el chavismo. Queda en manos de la MUD dirimir su posición en cuanto a la convocatoria de un referéndum revocatorio, previo a una designación de los rectores del CNE y del TSJ, y la definición del candidato que se convertirá en el próximo presidente de la República. El narcorrégimen está muy débil y la MUD está en su momento de exigir.

Tic tac

Es falsa la versión de un enfrentamiento sobre el resultado electoral entre Diosdado Cabello y el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López. El ministro sintió la presión en el seno de la Fuerza Armada, dispuesta a evitar que se consumara un fraude electoral y hacer cumplir la Constitución. Estaba convencido de que la respuesta sería una rebelión que traería como consecuencia un baño de sangre que lo salpicaría. Lo que hizo fue cumplir con su deber y salvar el pellejo.

Marianella Salazar
marianellasalazar@cantv.net
@AliasMalula

Miranda - Venezuela

FRANCISCO JOSÉ VIRTUOSO, SJ, EL DESAFÍO VENEZOLANO

Se inicia una nueva etapa política, a todos nos exigirá un profundo esfuerzo de sensatez y paciencia

Escribo este artículo el lunes 7 de diciembre por la tarde, por lo que todavía, inexplicablemente, sólo cuento con el primer boletín oficial del Consejo Nacional Electoral.

El 6D el pueblo venezolano se pronunció mayoritariamente a favor del cambio político. Con una participación sobre el 74% de la población electoral, el oficialismo terminará obteniendo alrededor del 40% de la votación y la oposición el 60%, sobre el total de votos válidos. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), asegura, de acuerdo con los registros que posee, que su representación alcanzará 112 diputados, lo que significa haber alcanzado la mayoría calificada de los dos tercios.

Ya se ha dicho, pero es muy importante que nadie lo olvide. Esta fue una decisión del pueblo venezolano, que quiso que fuera mediante el voto, ajustándose estrictamente a lo pautado en la Constitución y las leyes, que se produjera este importante cambio en la correlación de las fuerzas políticas para conducir el Estado nacional. Un cambio sustancial y muy profundo, pues está obligando a cohabitar al oficialismo con la oposición, otorgándole a esta última un espacio institucional mandatorio para establecer las directrices normativas del Estado y el control de sus altos funcionarios.

Es una decisión popular que se fragua en medio de un profundo descontento con las políticas del Estado para gestionar la crisis nacional y estructural que vive la sociedad venezolana. Lo hace también de forma valiente y decidida frente a la estrategia del miedo que se intentó aplicar. Y escoge a la oposición porque sus planteamientos y liderazgos lograron convencer y generar confianza.

Lo que menos se puede hacer es respetar esa decisión, no sólo los resultados, sino sus significados profundos, el mandato emanado de la voluntad de la mayoría, ajustándose a ella. De allí al menos se desprenden dos grandes desafíos políticos, inéditos en los últimos 20 años.

El primer desafío es la gobernabilidad. De ahora en adelante, el gobierno sólo será viable si hay entendimiento institucional con la Asamblea Nacional de mayoría opositora. Lo que requiere de parte del gobierno y de la oposición no un enfrentamiento agónico sino capacidad de acuerdo, y, de manera especial, en torno a los temas que más le preocupan a la gente: inflación, escasez, desempleo e inseguridad. La MUD, a través de sus representantes, ha mantenido un discurso de tolerancia, inclusión y muy apegado a las necesidades sociales de la gente. Por lo que parece que esta línea de acción pareciera estar clara. De parte de los representantes del oficialismo, el discurso se ha centrado en repetir los estereotipos que intentan justificar la crisis colgándosela al enemigo interno y externo. Me atrevo a pensar que se trata de una primera reacción ante la adversidad de los resultados. Si no se llega al nivel de madurez necesario, obviamente que tendremos una situación de guerra instalada en el seno del propio Estado.

El segundo gran desafío es para la ciudadanía en general, para el pueblo soberano. La decisión expresada en las urnas electorales el 6 de diciembre busca obligar al Ejecutivo y al resto de los poderes públicos a tener una interlocución real. El pueblo que expresó esta voluntad sabe que cuenta con recursos constitucionales para hacerla valer, no puede simplemente esperar sino que tiene que actuar haciendo respetar su decisión, a través de la participación activa, emitiendo su opinión, interactuando con sus representantes, etc.

Se inicia en firme una nueva etapa política, a todos nos exigirá un profundo esfuerzo de sensatez y paciencia para que sea promisoria en el futuro de la vida como nación.

Francisco Jose Virtuoso
fjvirtuoso@ucab.edu.ve
Caracas - Venezuela

ANDRÉS HOYOS, DEL CAOS AL K.O.

A la hora de escribir esta columna lo más probable es que la oposición venezolana obtenga la mayoría calificada de 112 diputados, con la cual adquiere un contrapoder paralizante. Cómo será que el régimen incluso perdió en la parroquia 23 de enero, su enclave caraqueño en donde reposan los restos de Hugo Chávez. La inefable Tibisay Lucena, presidenta del CNE, se pasó de lista al decir que la oposición había ganado 99 curules, mientras 22 tenían resultado incierto, burda e inútil estratagema que quería maquillar la paliza implacable sufrida el seis de diciembre por el oficialismo.

Los resultados arrojaron al presidente Maduro a un profundo hueco, del cual no lo sacan ni con grúa. Antes de la elección uno pensaba que podría darse un acuerdo entre la oposición y un chavismo debilitado, pero dicho escenario fue borrado por la golpiza del domingo. Está en la naturaleza de la política que si tú ves a tu oponente rodar por la lona y levantarse groggy, no bien se reanuda el combate le aplicas un recto fulminante al mentón y lo pones K.O. Eso va a pasar en Venezuela, pues a estas alturas es casi seguro que se acuda al referendo revocatorio en 2016. Se necesitan menos de cuatro millones de firmas para convocarlo, lo que a la luz de los eventos del domingo es pan comido.

Ahora bien, si el futuro de Maduro es incierto, ya que una vez revocado se convertiría en un cadáver político, el que acaba de ser despedido es Diosdado Cabello, así vocifere. Y Diosdado no se va a ir a la cárcel o a quién sabe cuál exilio ignoto sin antes dar la pelea. ¿Con quién? Pues con el resto del chavismo, porque su pelea con la oposición se volvió inocua. Dicho de otro modo, el chavismo corre el riesgo de saltar en pedazos, incluso antes de que deba escoger un candidato para las posibles elecciones presidenciales de 2016.

Supongo que a nadie le extrañará que en la oposición también vaya a haber divisiones. Henrique Capriles, Chúo Torrealba, Leopoldo López en tándem con Lilian Tintori, María Corina Machado y Antonio Ledezma, para mencionar apenas a los más conocidos, van a mover sus fichas camino a una encrucijada que en Venezuela tiene el grave inconveniente de que no hay segunda vuelta presidencial. Es paradójico, pero la amplitud del triunfo de la oposición podría exacerbar las divisiones.

Yo sigo pensando, como lo dije aquí mismo hace un tiempo, que van a competir por un puesto muy poco apetitoso. El próximo presidente de Venezuela tendrá que imponer a un pueblo siempre olvidadizo una serie de medidas draconianas: aumento de la gasolina, devaluación y unificación de la tasa de cambio, recorte del gasto social y de la nómina oficial, aumento de los impuestos, subasta del aparato productivo o devolución a sus dueños originales, terreno este último minado por definición. Los redentores, dice la gente, salen crucificados. La figura gris de Eduardo Duhalde en Argentina, triturado primero por su pupilo, Néstor Kirchner, y luego olvidado por todos, debería servir de escarmiento.

Sin embargo, es inútil hacer este tipo de reflexiones en un ambiente de euforia y voracidad —causadas por una larga abstinencia de poder— como el que se vive en Venezuela. Igual, los que se irán estarán bien idos. Eso sí, habrá que investigar a fondo el saqueo inmisericorde que sufrió el país. El chavismo de seguro reaparecerá después en una forma hoy impredecible.

Cansados del caos, los viejos votantes del chavismo se esfumaron el pasado domingo.

Andres Hoyos
andreshoyos@elmalpensante.com
@andrewholes
Colombia

PILAR RAHOLA EN PARIS

"Alá es el más grande", gritaban los terroristas mientras fusilaban uno por uno a los espectadores del teatro "El Bataclan" en París.

Hace cuánto venimos diciendo que Europa es un semillero de terroristas musulmanes y que lo que el mundo ha visto hasta ahora no es nada?

Cuántas veces dijimos que Francia, particularmente, es uno de los epicentros y que como si  fuera poco, cuenta con la complicidad de su población zurdosa, "pacifista", imbécil? Disfrutan atacando a Israel, único país que pasó su vida, desde el minuto uno de su existencia, luchando  contra estas bestias salvajes, mientras ellos, los progres europeos, se ponen del lado del enemigo, apoyándolos ideológica y financieramente.

Cuántas veces dijimos que Europa, con su sentimiento tan "antisionista", como les gusta autodenominarse a ellos, por no autoproclamarse "antisemitas", está cavando su propia fosa?

Como si no tuvieran suficiente veneno adentro, Europa acaba de abrir sus puertas a un millón de refugiados sirios a los que los millonarios países  árabes no dieron asilo, excepto un par de ellos, y en cantidad ínfima. Entre esos refugiados hay infinidad de terroristas, pero ahora Hollande "cierra las fronteras". Ahora cierra las fronteras? Para qué?

Contra quién? Para que no entren más? Ya están todos adentro y se reproducen a la velocidad de la luz porque lo unico que hacen, además de matar, es tener hijos, muchos.... Para qué cierra ahora las fronteras? para que no salgan los que viven ahí y son tan franceses como él? Es tarde para todo, Hollande. Europa bebe su medicina. 

Nos cansamos de ver manifestaciones pro Palestina, contra Israel, acusando a Israel de "estado asesino", nos cansamos de verlos en las calles levantar banderitas coloridas sin tener la menor idea del monstruo al que están llamando en su propia tierra. 

Nos cansamos de ver productos israelíes "etiquetados" para evitar su comercialización. 

Lo que Francia y el resto de Europa va a comenzar a hacer desde ahora se va a parecer mucho a lo que hace Israel en defensa de su seguridad. Lo lamento de verdad por los inocentes, la gente que solo desea vivir en paz, los que no tienen nada que ver con esta guerra, pero si la estupidez y el colaboracionismo no tienen límites, lo que sí tienen, son consecuencias.

A partir de ahora, la Derecha ganará toda elección que haya en Europa en los próximos años, toda. 

Es el fin de los inútiles e hipócritas "Derechos Humanos". Hay derechos, y ellos están establecidos en la legislación de cada país, pero el  curro de los "otros"... se va a terminar en el mundo entero porque son precisamente el alimento del asesino. 

Ya lo dijeron ellos mismos: "Usaremos vuestra democracia para destruir vuestra democracia". Con el tiempo las autoridades empezarán a revisar a cualquiera en cualquier lugar, habrá detenciones masivas por portación de rostro, los derechos pasarán a segunda línea porque la seguridad nacional estará en el primer lugar del podio. Aun así no podrán contra el enemigo porque les abrieron las puertas y hoy son tan ciudadanos como ellos mismos. Es una guerra perdida de antemano porque Europa es un continente muy pequeño y los musulmanes lo van a tomar en pocos años.

Estas masacres que recién están comenzando, son un aviso al mundo y muy especialmente al Club de Fans de Gaza, antisemitas de la primera hora, que siguen apoyando ideológicamente a todas estas bestias.

También esto es un aviso a todos aquellos gobiernos y organizaciones que envían armas y dinero a los asesinos musulmanes, para que combatan al "colonizador judío, imperialista y ocupador", que obtuvo después de la Segunda Guerra Mundial una  porción ínfima de arena inhóspita en su histórico hogar, ubicado en el centro de un océano musulmán que nada en petróleo, y que manda a sus hijos a matar y luego suicidarse, en nombre de su maravillosa religión de amor y paz.

Pilar Rahola
pilarrahola@gmail.com
@RaholaOficial

España - Cataluña

MIGUEL MEGIAS, CONSTRUYENDO PUENTES, EDITORIAL DEL BLOG DE AUTONOMÍAS POLÍTICAS

Sin lugar a dudas, el lunes los venezolanos se levantarán en un país distinto. Las elecciones habrán cambiado el mapa político; habrá ganadores y perdedores. Y la primera tarea que deben acometer es la del diálogo. Los más radicales, tanto de un bando como del otro, deben dar paso a los que estén dispuestos a dejar atrás sus rencillas, sus puntos de vista inamovibles, sus personales visiones políticas. Eso, y no otra cosa, es lo que esperamos todos los venezolanos, de cualquier signo o perspectiva, de cualquier ideología. Diálogo, paz y concordia.

Atrás debe quedar, a partir del 7 de diciembre, la exclusión, la negación de la ley, la rencilla, el aprovechamiento indebido de los recursos del estado, la violencia... Y, tal vez, lo más difícil, el amiguismo que es el peor de los males de un gobierno, de una democracia. La institución del compadrazgo está muy arraigada en el colectivo latinoamericano. El “amigacho” (en España lo llaman “el amiguete”) que nos facilita las cosas, que nos permite saltarnos la ley, ser primero en la cola, incumplir las normas: todos esos vicios de nuestra débil democracia deben ser erradicados de cuajo. A partir de ahora, los servidores públicos deben comportarse por igual con todos quienes acuden a que se les atienda. Se que será dificil, pero impostergable: el retorno de la meritocracia.

Hace algunos años estuvo de asesor de la policía del DF (cuando Peña era Alcalde Mayor) un norteamericano, William Bratton, que había logrado, en su ciudad, bajar notablemente la criminalidad. Su principal propuesta: tolerancia cero. Ese es uno de los factores que debemos, lo más rápido posible, incorporar al colectivo. Tolerancia cero con quien no paga impuestos, tolerancia cero con quien se pasa un semáforo, tolerancia cero con quien pretende colearse, y tolerancia cero con el burócrata --desde el ministro hasta el portero-- que cree tener prerrogativas especiales por el mero hecho de haber adquirido (muchas veces sin ningún mérito) un cargo.

Un país decente no se construye de arriba hacia abajo sino al revés. Se construye con ciudadanos ilustrados, educados, conscientes de sus deberes y derechos. Ciudadanos que deben dejar atrás el famoso “pajarobravismo” (disculpen los puristas el neologismo) y comportarse como veo que se comportan tan pronto dejan atrás al aeropuerto de Maiquetía: como ciudadanos correctos y no como “pájaros bravos”, como decimos coloquialmente en Venezuela.

Debemos regresar, si señores, regresar (ese no es un término peyorativo), a lo que una vez fuimos: amigos y compañeros, independientemente de si militamos en el partido A o en el B. Jugábamos, en otros tiempos, bolas criollas, ese juego tan popular en nuestro pueblo, sin caernos a tiros. Tomábamos una “polarcita” (cerveza de la marca Polar, para quienes no son venezolanos) mientras discutíamos lo bueno y lo malo del gobierno, sin temor a que por eso seamos fuéramos mirados con odio o malqueridos. No nos volvamos a llamar ni “escualidos” o “chavistas”: todos somos venezolanos, todos cabemos aquí, la patria es más grande que las partes. Esa es la Venezuela que los jóvenes no conocen, pero que todavía existe en muchos de nosotros; la Venezuela de la camaradería, de la amistad, de la solidaridad y del acompañamiento tanto en las alegrías como en las penas.

Nuestros flamantes nuevos diputados, sean del signo que sean, deben darse la mano, tender puentes, afrontar la grave situación que vive el país con inteligencia, con ganas de resolver y no de “resolverse”, dispuestos a hacer lo que haya que hacer con tal de enderezar la economía, abatir la inflación, solucionar los mil y un problemas que van a heredar y que son complicados.

Habrá que hincarle el diente a muchos asuntos pendientes, tales como el valor de la gasolina, la unificación cambiaria, la restauración y desarrollo de la industria nacional (compre venezolano, ¿se acuerdan?), la restitución de empresas y talento expropiado. Hay que facilitar, a toda costa, el retorno del compatriota emigrado que sólo anhela regresar a su terruño, pero en condiciones laborables y humanas “normales”. Las universidades deben ser ahora auxiliadas, mimadas, atendidas. Sus investigadores dotados de recursos, de aliento y de incentivos. Sólo la educación nos sacará de las penurias actuales, comenzando con la primaria y terminando con los postgrados. La educación, amigos, ahí está la clave. Y si no lo creen, vean los casos de paises exitosos, comenzando por Finlandia, con el sistema educativo mejor valorado del planeta. Tenemos que parecernos a Finlandia y no a Burundi (que me discupen los habitantes de ese país).

Vemos con preocupación que mientras en Venezuela, lastimosamente, las personas se pelean por conseguir un paquete de harina de maiz o unos rollos de papel higiénico, en Europa, en París, se habla del fin de la era de los combustibles fósiles, se firman acuerdos para el siglo XXI. Los países desarrollados hacen planes --planes que con toda seguridad cumplirán, pues se les va la vida en ello-- para utilizar energías renovables. España, pionera en estas técnicas, tanto en la energía eólica como la fotovoltaica, se propone crear un millón de nuevos empleos en los próximos años, sólo en ese sector de las renovables. Mientras, nosotros seguimos prácticamente con el arado y el buey. La industria automotriz mundial proyecta la construcción de millones de automóviles eléctricos, dotados de baterías de larga duración. ¿Que pasará con nuestro petróleo? ¿Acaso hay un plan para la Venezuela post-petrolera? ¡Ay, Arturo Uslar Pietri, escritor y vidente, el de “sembremos el petróleo”, si nos pudieras ver!

Tendamos puentes, amigos nuevos diputados. Podemos y debemos ser los creadores de un nuevo país, uno que se parezca mucho al que fue, pero que será nuevo. Es como el hijo, que se parece al padre, pero que viene con nuevas ideas, nuevas ilusiones, nuevas esperanzas. Ese es el hijo que debemos ahora criar, cuidar y proteger.

Esa es la Venezuela que queremos, la que esperamos ocurra, la que debe ocurrir. Eliminemos del himno nacional esa terrible estrofa que dice “el vil egoismo, que otra vez triunfó”. Cambiémosla por algo más positivo, por algo que insufle lo contrario al egoísmo. Tal vez, el ¿altruismo?, la ¿abnegación? o la ¿caridad?.



Miguel A. Megias
autonomiaspoliticas@gmail.com
@mmegias

Granada - España 

JESUS ELORZA GARRIDO, HASTA QUE….

No sabía, de tristezas, ni de lágrimas….dieciséis años  que he estado enchufado. Yo solo sabía de empresas fantasmas, dólares preferenciales, expropiaciones, invasiones y narcotráfico….eso me enseñó papá Hugo y el partido. Eso y muchas cosas más.

Yo sabía de rumbas, yates, aviones, cocaína, whisky 18 años, paraísos fiscales, pasaportes diplomáticos, apartamentos y aunque cueste creerlo viajes al imperio mesmo….yo era muy feliz.

Hasta que… la camarada Tibisay, con trémula voz, leyó el primer Boletín del Consejo Electoral Nacional con sus famoso “Resultados irreversibles”. Al escuchar que nos habían jodido 99 a 46 en ese instante vi la vida con dolor.

Y muy tarde comprendí…..que de nada valieron todas las artimañas electorales que utilizamos en la campaña: guerra económica, amenazas de Obama, agresiones con los colectivos armados, estados de excepción, cierres de fronteras, control de los medios de comunicación, amenaza de despido contra los funcionarios públicos, entrega de ¡¡800.000!! Viviendas, millones de tabletas para los estudiantes, alimentos a “precios justos”, huevos a 420 el cartón, pernil barato, 1x10, cambio en los tarjetones, puntos rojos,  y muchas cosas más como me enseño papá. Sin embargo, esos malagradecidos, nos jugaron una cachúa colectiva.

Ahora, no quiero que me digas, Nicolás, que valió la pena participar, que teníamos asegurados 10.000.000 de votos militantes, que seguiríamos invictos. Porque no te creo más. Fuiste y eres malo-maloso como gobernante…por eso no te quiero, no te quiero ver jamás…chao contigo.

Al escuchar, el segundo boletín del C.N.E. que señalaba 107 diputados para la Mesa de la Unidad y 55 al Psuv el despecho iba in crescendo y alcanzó su cenit, cuando vio a Chuo Torrealba anunciando tener asegurado 112 diputados y 4 en discusión… ay mamá, me dije, alcanzaron la mayoría absoluta…se acabó el pan de piquito. Nos duplicaron en varios estados, perdimos todos los circuitos en el Distrito Capital, en Aragua nos jodieron 8 a 1, de vaina se salvaron Diosdado y Cilia, Roque Valero y el Potro Álvarez que se vayan con su música pal carajo y William Ojeda quedó como lo que es “un arrastrao” que no convence ni a su familia.

Sumergido en un río de lágrimas, le dijo al cantinero “sírveme otra copa” y abrazado a la rocola, el B5, para escuchar y cantar a dúo con Juan Gabriel. “Hasta que te conocí”

Jesus Elorza Garrido
jesuselorza@hotmail.com
@jesuselorza

Aragua - Venezuela

PACIANO PADRÓN HICIMOS ALGO MÁS QUE ELEGIR DIPUTADOS

       
 Estas elecciones parlamentarias -así se planteó y así lo entendió el pueblo- fueron algo más que la vía para darnos nuevos representantes en el Parlamento, fue el enjuiciamiento de un régimen y la escogencia de un camino. El objetivo era determinar si queríamos continuar o no con este gobierno que declarado socialista, es en el fondo estatista y totalitario, cubierto de una salsa amarga de corrupción e ineficiencia que ha lanzado al país por un barranco.

         El voto contra el continuismo de Maduro fue contundente, la inmensa mayoría de los venezolanos rechazamos su manera de gobernar. En abril de 2016, dentro de pocos meses, se cumplen los primeros tres años de su período de seis, y también se abre el tiempo constitucional para revocar su mandato. ¿Luego de abril nos calaremos tres años más de desgobierno y retroceso? El 6-D el pueblo habló claro y tenemos que escuchar su mandato.

         Nicolás debería renunciar luego del resultado. En lo que constituyó un error de política electoral, Nicolás hizo un plebiscito de las elecciones del 6-D, dijo que votar por los candidatos del PSUV era hacerlo por él, por Chávez y la revolución; luego votar en contra del PSUV era votar contra él. Nicolás, vete ya.

         Lo hemos escrito muchas veces, la renuncia es la vía más fácil, menos costosa y tal vez la más digna para Nicolás. Pero si él no lo hace, la Constitución nos abre otras dos alternativas para suplirlo anticipadamente, el Referendo Revocatorio que se haría luego del próximo abril, o el más complicado sistema de la Constituyente.

         La casi totalidad de los venezolanos -no sé si usted que me lee está entre ellos- no sabía exactamente a quiénes eligió al marcar la tarjeta de la Unidad o la del PSUV. ¿Por cuál o cuáles diputados nominales, principales y suplentes sufragó?, ¿por cuáles diputados lista votó? En más del 90 % de los casos el voto era simplemente a favor o en contra del llamado proceso, por lo que es evidente el rechazo a Maduro, lo que lo hace perdedor, pero no el único.

         El diosdadomadurismo mató el chavismo, se empeñó en hacer de esta elección una reafirmación o no a favor de Chávez y de su concepción ideológica: “somos los de Chávez”, “vota por Chávez”. El diosdadomadurismo arrastró el chavismo hacia el barranco.

         Tal vez es el teniente Diosdado Cabello -a quien le gusta ser llamado Capitán- es el gran perdedor. Para nadie es un secreto que este arroz con mango que es el régimen actual es bicefálico y tiene en los presidentes de los Poderes Ejecutivo y Legislativo sus cabezas. Luego del 6-D Maduro continúa por algún tiempo como Presidente de la República, pero el 5 de enero Diosdado habrá dejado de ser presidente de la A.N, a la cual fue reelecto de chiripa, luego que recibió palo parejo en Monagas. El todopoderoso Diosdi convertido en uno más.

         Para el PSUV la tragedia apenas comienza, porque la lucha intestina y las culpas recíprocas que se echan en cara sus líderes, lo lanza por el camino de la destrucción.

         Ganó el cambio, y el cambio somos todos. Si la mayoría chavista no hubiera cambiado, el país no habría tomado un nuevo rumbo que es para todos, inclusivo y participativo. Sepamos administrar con humildad el inmenso triunfo electoral y entendamos que ese “cambio somos todos” implica que todos sigamos haciendo nuestra parte. El pasado domingo 6 todos dimos, y juntos avanzamos, corresponde seguirlo haciendo. Vamos a darle la mano a nuestros diputados y a exigirles tanto como ellos puedan dar, sin olvidar lo que nos corresponde hacer, esto es un dando y dando para abrir camino.

         Por vacaciones decembrinas cesamos labores y cerramos mi oficina hasta la segunda semana de enero, cuando reapareceremos con nuestras reflexiones de año nuevo. Hasta entonces, Feliz Navidad y que Dios bendiga sin límites a Venezuela.

Paciano José Padrón Valladares
pacianopadron@gmail.com
@padronpaciano

Miranda - Venezuela