jueves, 12 de diciembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 12/12/2019

MARÍA ALEJANDRA DÍAZ MARÍN: GUERRAS BLANDAS: ARMAS COGNITIVAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 52 minutos
Los dispositivos conceptuales cognitivos aplicados por el polo corporativo hegemónico transnacional desintegran las naciones y capturan seres humanos, mediante control espiritual (mental también), destruyéndoles su soberanía, libertad y voluntad. Diseñan y ejecutan algoritmos informáticos opacos. En las letras pequeñas de sus políticas intentan eludir cualquier legalidad, permitiéndoles monitorear, organizar, censurar, usar datos privados, etc., e instalar la servidumbre voluntaria en los seres humanos. Inadvertidamente participamos en esta guerra blanda, librada con armas conceptu... más »

ALBERTO BARRERA TYSZKA: EL SABOTEO SUICIDA DE LA OPOSICIÓN VENEZOLANA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Se sabe: es muy difícil ser de oposición en el país de Nicolás Maduro. Su gobierno ha perseguido, amenazado y limitado a sus adversarios políticos. Pero ahora, con una serie de escándalos de corrupción a cuestas, la oposición parece condenarse a sí misma y al país. A principios de 2019, Juan Guaidó saltó de las sombras y se convirtió en una alternativa real para el regreso a la democracia en Venezuela. Fue una noticia trepidante que logró concentrar a su alrededor un nutrido y sólido respaldo internacional. Casi doce meses después, su liderazgo está cada vez más fragmentado, un esc... más »

OMAR ÁVILA: MADURO SI COME COMPLETO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Esta semana se cumplieron 4 años de la derrota más contundente que le hemos propinado al régimen en 20 años con el triunfo en la Asamblea Nacional. Fue posible porque existía un solo discurso y una estrategia unitaria y clara, basaba en la participación masiva. Hoy, está en peligro el que perdamos el único bastión que nos queda a la oposición venezolana, con una dirección política que continua totalmente desconectada de la realidad de la mayoría de nuestro pueblo, un claro ejemplo es la agenda del pasado martes, donde se discutió la protección del salario y no de la moneda, control... más »

NOEL ÁLVAREZ: CAMARADA EN FUGA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
“Camaradas, el único plan de producción que se está cumpliendo es el plan de asesinatos, arrestos, persecuciones, saqueos y tierra arrasada”. Esta es una trágica frase usada por los marxistas, a lo largo de la historia, y que es analizada por el escritor Víctor Serge, en su novela: El caso del camarada Tulayev. Serge fue marxista-leninista, revolucionario y activo participante del proceso revolucionario ruso. Después enfrentó abiertamente al estalinismo por lo que fue obligado a abandonar la Unión Soviética y, como tantos otros revolucionarios, falleció en el exilio mexicano. Empe... más »

JOSÉ LUIS ZAMBRANO PADAUY: EL APREMIO POR EL ÚLTIMO TREN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
No es fácil estar metido hasta el cuello en una responsabilidad complicada y no arriesgar hasta el pellejo. Por eso he considerado desde el inicio, que Juan Guaidó debe remar contra marea, solventar con un fervor imponente las trastadas de los demás y contar con unas ganas inmensas de libertad, para no desfallecer en su gesta. Debe estar durmiendo a saltos. No hay rellano suficiente donde reposar. Pueden sobrarle traidores entre sus cercanos. Es normal el desatino en el camino. Las piedras resbalan en los zapatos y todos los días solventa un tropel de ataques. Maduro se excede de ... más »

ENRIQUE G. AVOGADRO: LA PEOR CRISTINA, CASO ARGENTINA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
"Lo más importante es el juicio de la Historia, y a él los personajes no asisten. Cuando la gran maestra de los hombres emite su sentencia, el veredicto recae sobre los muertos". Fernando Henrique Cardoso El lunes, tal como estaba previsto, Cristina Elisabet Fernández, llamada a prestar declaración indagatoria en una de las múltiples causas por corrupción que la afectan, se subió a la pista principal del circo de Comodoro Py para desplegar su habitual histrionismo y, por supuesto, negarse a contestar a las preguntas que la hubieran obligado a explicar hechos. Pudimos confirmar ento... más »

MARÍA ALEJANDRA DÍAZ MARÍN: GUERRAS BLANDAS: ARMAS COGNITIVAS

Los dispositivos conceptuales cognitivos aplicados por el polo corporativo hegemónico transnacional desintegran las naciones y capturan seres humanos, mediante control espiritual (mental también), destruyéndoles su soberanía, libertad y voluntad. Diseñan y ejecutan algoritmos informáticos opacos.

En las letras pequeñas de sus políticas intentan eludir cualquier legalidad, permitiéndoles monitorear, organizar, censurar, usar datos privados, etc., e instalar la servidumbre voluntaria en los seres humanos. Inadvertidamente participamos en esta guerra blanda, librada con armas conceptuales de un alto nivel de agresión cibernética.

Cuando consumimos contenidos y usamos sus aplicaciones, dejamos simultáneamente trazas digitales almacenadas por ellos en la big data (magma de datos), proceso de retroalimentación con fines de dominación, que se nutre del conocimiento de todos los seres humanos. Nueva e imperceptible forma de control y explotación. Disuelven el acervo cultural: idioma, espiritualidad (escuelas, iglesias, partidos políticos…), la historia de las naciones y sus ciudadanos, instituciones jurídicas y simbólicas.

En el caso venezolano intentan borrar el nombre del Padre de la Patria, la Moneda (Numerarium), la Constitución, dañar espiritual y psicológicamente a la población mediante una guerra civil fría. Plan de ocupación gris (mediática, virtual), dirigido sobre todo a la población más vulnerable (desarraigándola) a mediano y largo plazo: los consumidores de contenidos provenientes del mundo virtual.

Vivimos la era de la disrupción tecnológica, indefensos proporcionamos datos, convirtiéndolos en fuente de riqueza incalculable para las corporaciones de la Gafat (google, amazon, facebook, apple y twitter) y así conferirles poderes ilimitados refeudalizando el planeta.

Si queremos conservar la nación, la soberanía y la independencia es impostergable desarrollar instrumentos tecnológicos y jurídicos propios que permitan defendernos, protegernos y regular estas nuevas armas y estrategias cognitivas y algorítmicas de guerra blanda que transforman, dañan sigilosamente nuestra naturaleza mediante una orquestación metódica de una guerra de todos contra todos, donde al final se establece un neomalthusianismo e impone el gobierno por el caos.

María Alejandra Díaz Marín
@MariaesPueblo
@UNoticias

http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/opinion/guerras-blandas-armas-cognitivas/

ALBERTO BARRERA TYSZKA: EL SABOTEO SUICIDA DE LA OPOSICIÓN VENEZOLANA

Se sabe: es muy difícil ser de oposición en el país de Nicolás Maduro. Su gobierno ha perseguido, amenazado y limitado a sus adversarios políticos. Pero ahora, con una serie de escándalos de corrupción a cuestas, la oposición parece condenarse a sí misma y al país.

A principios de 2019, Juan Guaidó saltó de las sombras y se convirtió en una alternativa real para el regreso a la democracia en Venezuela. Fue una noticia trepidante que logró concentrar a su alrededor un nutrido y sólido respaldo internacional. Casi doce meses después, su liderazgo está cada vez más fragmentado, un escándalo de corrupción salpica a casi toda la dirigencia opositora, y el propio país —en medio de un contexto regional convulsionado— se ha ido apagando, incluso como noticia. ¿Cuál es la esperanza para Venezuela ahora? ¿Qué puede hacer la oposición después de un año con muchas promesas y pocos resultados?

En 2019, Venezuela tuvo, como nunca antes, un escenario tan favorable para un cambio político. El fracaso del modelo oficial y la aterradora crisis económica; el apoyo internacional —con sanciones concretas a altos funcionarios del régimen—; el surgimiento de un liderazgo nuevo, distinto, con otra imagen y otra retórica; un sustento legal propicio, anclado al fraude electoral que permitió que Nicolás Maduro prolongara su estancia en el poder en mayo del año pasado… El chavismo, por su parte, se dispuso a resistir implementando dos de sus políticas más eficaces: la violencia y la indolencia. La represión feroz y la total falta de sensibilidad ante la tragedia que vive la gran mayoría de la población. Nuevamente apostó al desgaste y confió en los recurrentes errores de sus adversarios.

Ya se sabe: es muy difícil ser de oposición en Venezuela. Implica tener a todo el Estado y las instituciones como enemigos. Los partidos políticos ni tienen ni pueden tener ningún tipo de financiamiento, la gran mayoría de sus dirigentes están en el exilio, en la cárcel, o viven perseguidos. El control hegemónico de los medios oficiales se dirige a invisibilizar o descalificar cualquier vocería o actividad que no muestre su fiel apoyo a “la revolución”. Pero, aparte de todo esto, además, no es fácil ser oposición en Venezuela porque sus propios representantes viven en una permanente guerra interna. No hay un liderazgo que pueda sobrevivir a ese circo de conspiraciones múltiples. La ambición personal y el oportunismo parecen ser ya una condición genética de buena parte de la dirigencia de la oposición en Venezuela. Hay egos tan duros que no se ablandan ni siquiera con la catástrofe que vive el país. Se trata, sin duda, de un saboteo suicida.

El tema de la corrupción debe también analizarse dentro de este contexto. Hace una semana, una investigación independiente del portal periodístico Armando.info reveló que al menos una decena de diputados de diferentes partidos de oposición estaban realizando acciones en favor de personas o empresas ligadas al gobierno de Maduro y sancionadas o investigadas internacionalmente por manejos irregulares y lavado de dinero.

No es la primera vez, ni será la última, que un funcionario público resulta implicado en un caso de corrupción o tráfico de influencias. Menos en Venezuela. Si algo define al chavismo es la corrupción. Ese es su modo de vida. Basta recordar un espantoso caso de la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval), cuando aparecieron cien mil toneladas de alimentos podridos y toda la dirigencia chavista, en bloque, impidió que se investigara y castigara a los responsables. Visto desde este presente de hambre y precariedad, resulta todavía más criminal. En el fondo, el chavismo goza de un récord incómodo: la revolución bolivariana, sin lugar a dudas, es la revolución más corrupta de la historia.

Que unos diputados de partidos de oposición sean unos charlatanes profesionales que, por debajo de su retórica contra el régimen de Maduro, hayan hecho tratos y sean sospechosos de haber recibido dinero para limpiar los ilícitos oficiales, es tan indignante y criminal como que unos banqueros ganen enormes fortunas ayudando y enseñando a los jerarcas del chavismo a lavar todo lo que han robado del tesoro público o que algunos empresarios, hijos de la burguesía caraqueña, se hayan vuelto multimillonarios estafando al país. Todo forma parte de una misma realidad, de un país sin ley y sin instituciones. Hablar de un Estado fallido es hablar de una sociedad que solo funciona a través de la corrupción.

Nada puede defender a estos diputados opositores de la sanción que merecen y del escarnio público. Su caso, lamentablemente, también alimentará las diatribas intestinas entre los diferentes sectores políticos y seguirá sumando puntos en la abultada desesperanza nacional. Es un combustible más en la explosiva dinámica de escaramuza interna en la que vive la dirigencia de la oposición. El futuro de la democracia no puede quedar suspendido entre los iluminados que han hecho del radicalismo su zona de confort, los extremistas que nunca hacen política y, por eso mismo, siempre tienen la razón; o los oportunistas que entienden la negociación como una transacción y la política como una operación comercial.

El general Alberto Müller Rojas, jefe del comando electoral de Hugo Chávez en los comicios de 1998, señaló en una oportunidad que su trabajo había sido “fácil”. El triunfo —decía— se produjo “más por la gran cantidad de errores políticos que cometieron sus adversarios que por la calidad de nuestra campaña electoral, que fue relativamente desordenada”. Casi veinte años después, lo único que parece haber cambiado es el chavismo. Ya no improvisan. Dos décadas como gobierno han mejorado su falta de escrúpulos y su manejo perverso del poder. La oposición, sin embargo, sigue encontrándose con una piedra eterna, sigue tropezándose consigo misma.

Según las proyecciones de la ONU, para finales de este año la migración venezolana alcanzará la cifra de cinco millones de personas. De esta manera también migra la esperanza. Y la oposición también tiene una responsabilidad en todo esto. Su dirigencia no puede seguir repitiendo los mismos errores. Los chavistas seguirán jugando sus mismas cartas. Se mantienen en el poder gracias a la violencia mientras pretenden inventar una oposición “oficial”, a su medida. Pero internacionalmente están heridos, necesitan eliminar las sanciones económicas que los mantienen cercados. Esto parece ser lo único que podría empujarlos hacia una transición, obligarlos a aceptar unas elecciones libres y transparentes. Pero del otro lado, es imprescindible que haya una oposición unida y articulada, honesta y con altura política. El 2019 pasó y se está yendo como otra gran oportunidad perdida para los venezolanos. Lo que está en disputa no es ya el triunfo de un bloque sobre otro sino la existencia de todos. Por ahora, Venezuela solo es un país en vía de extinción.

Alberto Barrera Tyszka es escritor. Su libro más reciente es la novela Mujeres que matan.

:Alberto Barrera Tyszka
abarrera60@gmail.com
@Barreratyszka
https://www.nytimes.com/es/2019/12/08/espanol/opinion/oposicion-venezolana.html

OMAR ÁVILA: MADURO SI COME COMPLETO

Esta semana se cumplieron 4 años de la derrota más contundente que le hemos propinado al régimen en 20 años con el triunfo en la Asamblea Nacional. Fue posible porque existía un solo discurso y una estrategia unitaria y clara, basaba en la participación masiva.

Hoy, está en peligro el que perdamos el único bastión que nos queda a la oposición venezolana, con una dirección política que continua totalmente desconectada de la realidad de la mayoría de nuestro pueblo, un claro ejemplo es la agenda del pasado martes, donde se discutió la protección del salario y no de la moneda, control de la hiperinflación o del despilfarro del gasto público.

Las sanciones no impiden comprar alimentos y medicinas, pero además no van a lograr por si solas el cambio político que buscamos, mientras sigue aumentando el éxodo y el sufrimiento de la gente. El gobierno las usa de excusa para hacer de las personas vulnerables, más dependientes del Estado, y con esto Nicolás Maduro se estabiliza, come completo, se atornilla; mientras el pueblo no come con sanciones. Por ende, no se puede continuar con una estrategia que no ha funcionado.

También hay que considerar que perdimos la calle, a pesar de que la gente continua protestando, pero contra las fallas en los servicios públicos, mejoras salariales o peor aún, porque no le llega el CLAP a tiempo. Ya son pocas y escasas las protestas exigiendo el cambio de gobierno, perdimos ese medio de presión y peligrosamente la gente se preocupa y ocupa solo de tratar de sobrevivir.

Lamentablemente, la transición democrática que hace 8 meses se veía factible, hoy luce muy lejana.

Sin embargo, desde Unidad Visión Venezuela no pretendemos una discusión con los culpables, nuestro llamado es a que todos asumamos nuestros errores, corrijamos los mismos y demos un paso al frente. Esperamos que las palabras del presidente Juan Guaidó no se queden solo en retórica, y que termine de convocar a ese Encuentro Nacional de la Oposición que humildemente le venimos proponiendo a lo largo de este año. El país hoy más que nunca necesita de líderes que asumamos la responsabilidad ante un régimen de miseria y hambreador.

Es hora de recuperar la Unidad, de que los partidos políticos retomemos la ruta electoral. La abstención y división nos quitó la posibilidad, aun siendo mayoría evidente de tener más gobernaciones, alcaldías y concejos municipales. Hoy solo tenemos la AN y algunos se la quieren regalar a Maduro.

Por ello urge que se entienda la necesidad de una estrategia conjunta y de una Unidad real, sincera, sin exclusión, que se aparten los egos y las mezquindades. De dar ese paso, no tengo la menor duda que podremos ganar nuevamente la Asamblea Nacional.

Venezuela nos necesita a todos. Por ello voy a recordar una frase de John Kennedy: "No preguntes lo que tu país puede hacer por ti, pregunta lo que tú puedes hacer por tu país". Con esto solo pretendo hacerles un llamado de atención a todos los líderes de la alternativa democrática a que cesen las discusiones y nos reunamos ¡ya!

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla @omaravila2010
Diputado a la Asamblea Nacional

NOEL ÁLVAREZ: CAMARADA EN FUGA

“Camaradas, el único plan de producción que se está cumpliendo es el plan de asesinatos, arrestos, persecuciones, saqueos y tierra arrasada”. Esta es una trágica frase usada por los marxistas, a lo largo de la historia, y que es analizada por el escritor Víctor Serge, en su novela: El caso del camarada Tulayev. Serge fue marxista-leninista, revolucionario y activo participante del proceso revolucionario ruso. Después enfrentó abiertamente al estalinismo por lo que fue obligado a abandonar la Unión Soviética y, como tantos otros revolucionarios, falleció en el exilio mexicano. 

Empecé a leer a Serge por recomendación de un viejo amigo, comunista como mi padre, a quien agradezco la sugerencia que me llevó a descubrir a este escritor de fina pluma, quien vivió acorde con lo que pensaba y que, a pesar de la persecución de Stalin, siguió creyendo en la humanidad y defendiendo sus creencias. La condición de apátrida no solo marcó la existencia de este escritor, periodista y agitador político que vivió y relató algunos de los episodios más significativos de la primera mitad del siglo XX y lo hizo con fuerza literaria y una ética perdurable. 

El caso Tulayev, es una de las narraciones más precisas sobre el funcionamiento de la maquinaria represiva del régimen estalinista, incluyendo una parte dedicada a la actuación de los agentes soviéticos en el bando republicano durante la Guerra Civil Española. Víctor Serge observó con estupor la represión ejercida por la policía secreta conocida como Cheka, a la cual definió como una inquisición de procedimientos secretos. modelo que ha sido copiado por los gobiernos que usan la represión como mecanismo de preservación del poder. Muy temprano, el escritor y periodista se dio cuenta de lo que representaba Stalin y, de hecho, fue el primero que habló de la URSS como un Estado totalitario. 

En otra de sus novelas, Memorias de un revolucionario, Serge habla de la represión que sufrieron los agricultores zaristas, afirma que no se debe olvidar nunca que, un ser humano es un ser humano, no importando que sea un enemigo de clase o hijo o nieto de burgués y que olvidarlo es lo más indignante y anti socialista que existe. En este libro de memorias, en las que la experiencia autobiográfica se inscribe en la historia, resultan estremecedores los pasajes en los que relata los asesinatos estalinistas. Era lamentable el giro que había dado la revolución. Él se resistió a la desesperanza y continuó trabajando a favor del respeto al ser humano y, ejerciendo su libertad de pensamiento, denunciando la represión y las mentiras del régimen. 

El miedo y la represión juegan un papel importante en las alturas del poder totalitario. La premisa de la historia en la obra de Víctor Serge, es la misteriosa muerte a tiros de un jerarca del partido, pero el libro es realmente un análisis preciso y brillante de los engranajes de un sistema totalitario. El camarada Tulayev, nombre ficticio, es asesinado una noche de febrero al bajar de un coche oficial, cuando visitaba a su amante. El dedo que aprieta el gatillo es el de un joven identificado como Kostya, persona sin agenda política, más allá que su desencanto con el sistema. 

Salta a la vista que la muerte violenta de Tulayev, tiene por modelo el asesinato de Sergéi Kirov, ocurrido en 1934, y del que Stalin se sirvió como pretexto para su cruenta operación de exterminio. El personaje que dispara sobre Tulayev, comete el atentado sin planificación e incluso sin premeditación. El camarada que dispara, dice el escritor, tiene un arma de modo incidental y por casualidad se topa con la víctima, a quien no conoce, pero lo identifica como responsable de deportaciones masivas, entre otros abusos de poder. 

La utilización del terror y el miedo como instrumento político es un hecho que aparece en simultaneo con la política. Mecanismo que el régimen chavista ha perfeccionado y utilizado con notable éxito para apaciguar todas las protestas sociales. En la antigua Roma, Cicerón se preguntaba, si para un gobernante era mejor ser temido o ser amado. Quizás la respuesta más cercana sería, mientras que la emoción y la afección por el gobernante son susceptibles de cambios impredecibles, el miedo depende únicamente del cálculo racional de supervivencia de cada uno, el cual es mucho más poderoso y controlable. Esta dicotomía entre ser amado y odiado está intrínsecamente ligada al nivel de represión y miedo que cualquier régimen está dispuesto a alcanzar y esta es una decisión que varía dependiendo del contexto y de los objetivos de cada tirano. En Venezuela, hasta ahora, este nivel se nos presenta como infinito. 

Noel Álvarez
Noelalvarez10@gmail.com
@alvareznv
Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE

JOSÉ LUIS ZAMBRANO PADAUY: EL APREMIO POR EL ÚLTIMO TREN

No es fácil estar metido hasta el cuello en una responsabilidad complicada y no arriesgar hasta el pellejo. Por eso he considerado desde el inicio, que Juan Guaidó debe remar contra marea, solventar con un fervor imponente las trastadas de los demás y contar con unas ganas inmensas de libertad, para no desfallecer en su gesta.

Debe estar durmiendo a saltos. No hay rellano suficiente donde reposar. Pueden sobrarle traidores entre sus cercanos. Es normal el desatino en el camino. Las piedras resbalan en los zapatos y todos los días solventa un tropel de ataques.

Maduro se excede de aliados, todos vandálicos, fuertes y con poder. Guaidó entonces debe cruzar el río turbio casi descalzo, pese a la venia norteamericana. Todos dudan y a veces siente que se queda sin municiones. Tiene el doble deber de convencerse de sus posibilidades y llenar de fe a un país ansioso.

Ahora las últimas declaraciones de la Casa Blanca sonaron a ultimátum, a una misiva remendada, a que se les ha colmado la paciencia, como si le viesen un enorme reloj sobre su cabeza. Es señalarle como un aliado creíble, pero con una condición extrema de que el tiempo transcurre con sus manecillas ardientes y no sucede lo necesario para lograr esa meta tramada desde hace meses.

Desde el principio no hubo dudas. Parecía todo sincronizado y sin atisbos de error. Había solo que definir algunos métodos para mellar los cimientos del gobierno usurpador. Evitar en la medida de lo posible la intervención militar; dejarla en evidencia como una posibilidad, pero sin apelar a ella de forma enfebrecida.

Han pasado los meses y se ve que todo ha cambiado drásticamente. El discurso a veces pierde fuelle, la popularidad se menoscaba y los sueños tienden a ensombrecerse. Ya cansan los gatuperios políticos y las demoras inservibles. Pero la jugarreta que colmó el vaso de la paciencia norteamericana fueron estas denuncias justificadas de una corrupción atroz dentro del bando opositor. A estas alturas, el saco atiborrado de sanciones debía estar sazonado con otras decisiones imperturbables desde adentro.

No es de sorprender que el secretario adjunto de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EEUU, Michael Kozak, dijese con un aplomo incuestionable que “nuestro apoyo ha sido con las instituciones democráticas, no a una persona en concreto”.

Es una forma cruda de reconocer que el mes entrante se elige al nuevo presidente del parlamento venezolano. Se esperaba que a estas alturas estaríamos remozados de soluciones y no en un vahído de dudas. Era Guaidó el encargado de sustraerle el tridente al demonio y ponerlo al servicio de la justicia. Pero ha sido una respuesta en intervalos, apagándose la calle y generando un desgaste en la opinión pública.

No le están sustrayendo el apoyo al actual presidente interino. No es la lectura de este mensaje a voces. Pero sí se evidencia un hastío porque se ha caído de bruces por el barranco en demasiadas ocasiones. Kozak fue enfático en afirmar que “el apoyo a Guaidó emana de ser el presidente democráticamente elegido por la Asamblea Nacional, como lo marca la Constitución de Venezuela”.

Se dice que las estrategias de Washington sufrirán un cambio contundente. Algunos de sus personeros tienen dudas razonables de que Guaidó logre la anhelada cruzada de derrocar al tirano. A pesar de que este representante manifestó considerar que sería reelecto en enero, tanto los yanquis como el venezolano de a pie tienen la sensación rasposa, que no se ha recorrido el buen trecho para las celebraciones de libertad.

Están sobre la mesa de las decisiones definitivas, el análisis de tácticas renovadas, agresivas y generadoras de resultados más contundentes por parte de los Estados Unidos. No le retiran el apoyo a Guaidó, ni éste ha perdido completamente, todo el oropel de la fama de sus inicios. Pero día tras día disminuye su credibilidad, ya no le queda tiempo y el último tren, eventual pero categórico, está partiendo para su futuro político, cuyo trance está en quedar como un héroe o como un cretino más en nuestra historia.

Guaidó tiene un mes entero para demostrar que sí puede. Ya no debe ser tan cauto y vago para las disposiciones elementales y contundentes. Tiene un “hoy o nunca” sobre sus espaldas, que pesa como plomo extremo, pues cada día tienden a diluirse sus posibilidades de ser el mentor de la liberación nacional.

Existe una promesa de Trump que será cuestionada casi a sangre y fuego en el proceso electoral norteamericano del próximo año. A él tampoco le queda tiempo. Nicaragua, Cuba y Venezuela siguen arrebujados en su manta de desgracias interminables. Los movimientos subversivos germinados por estos países, y apoyados por los rusos, siguen distorsionando las democracias en el continente. Mantener la calma hemisférica no será tarea sencilla.

El presidente interino debe destrabar su paradoja. Todavía tiene la oportunidad de atestar los libros de historia con su gallardía. Posee las virtudes necesarias para hacerlo. También debemos reflexionar que no se vislumbra en este momento, quién lo pueda relevar como regente del hemiciclo parlamentario, para asumir este compromiso mayúsculo. Pese a todo lo dicho, Kozak remató en sus declaraciones que lo continúan viendo “como el político más popular en Venezuela”.

José Luis Zambrano Padauy
zambranopadauy@hotmail.com
@Joseluis5571
Ex director de la Biblioteca Virtual de Maracaibo “Randa Richani”

ENRIQUE G. AVOGADRO: LA PEOR CRISTINA, CASO ARGENTINA

"Lo más importante es el juicio de la Historia, y a él los personajes no asisten. Cuando la gran maestra de los hombres emite su sentencia, el veredicto recae sobre los muertos". Fernando Henrique Cardoso

El lunes, tal como estaba previsto, Cristina Elisabet Fernández, llamada a prestar declaración indagatoria en una de las múltiples causas por corrupción que la afectan, se subió a la pista principal del circo de Comodoro Py para desplegar su habitual histrionismo y, por supuesto, negarse a contestar a las preguntas que la hubieran obligado a explicar hechos. Pudimos confirmar entonces que volvieron, pero peores.

A pesar de la marcada insolencia -rayana en el desacato- con que se comportó, los jueces que debieron aguantar sus rencorosas diatribas no reaccionaron, cuando una conducta similar de cualquier procesado hubiera derivado en su inmediato encarcelamiento; si hubieran actuado así en este caso, no hubiera podido invocar la protección de los fueros de su nuevo cargo, ya que se trataba de un flagrante delito pero, seguramente, se hubieran producido enormes conflictos en la calle.

La Vicepresidente electa, en la frase más rimbombante y soberbia, se dijo absuelta en vida por el juicio de la Historia y auguró a los magistrados la condena definitiva de ese tribunal universal. Se inspiró en su numen revolucionario, nada menos que Fidel Castro, quien recurrió a una mucho menos pretenciosa afirmación -"la Historia me absolverá"- al ser llevado ante los Tribunales por los fracasados asaltos a los cuarteles de Moncada y Céspedes en 1953; el tirano cubano, a su vez, había parafraseado a Adolf Hitler cuando, en el juicio que celebró en 1923 por la fallida tentativa de tomar el Ministerio de Defensa alemán, dijo: "Aún cuando los jueces de este Estado puedan condenar nuestra acción, la Historia, diosa de la verdad y de la ley, habrá de sonreír cuando anule el veredicto de este juicio y me declare libre de culpas". ¡Menudos antecedentes tuvo la actitud de la Vicepresidente electa!

Pero lo realmente grave no ha sido ese stand-up, ya que era por completo esperable ya que fue inveterada su decisión de ejercer una defensa política ante la imposibilidad de ejercer una técnica, es decir, aquélla en la cual hubiera debido confrontar con los hechos, probados hasta la náusea.

En cambio, la composición del gabinete de ministros que acompañará a Alberto Fernández a partir del martes próximo ha provocado una profunda inquietud, tanto en la sociedad cuanto en los mercados locales e internacionales, ya que demuestra que el  "albertismo", imaginado por tantas almas buenas como contrapeso al desaforado "cristinismo" en la administración del Estado, no llegó siquiera a existir y sus principales cabezas se han rendido ante la viuda de Kirchner y su engendro político, La Cámpora.

La aparición en el nuevo equipo de nombres como Carlos Zannini (Procurador del Tesoro), Eduardo Wado de Pedro (Interior), Agustín Rossi (Defensa), Elizabeth Gómez Alcorta (Mujer), Luis Basterra (Agricultura) y Sabrina Fréderic (Seguridad) muestran claramente quién tiene el sabot en la mesa de juego y, sobre todo, cuáles son sus prioridades. Pero, más que nada, que el kirchnerismo que volvió es mucho peor que el último que debimos soportar, pues su jefa viene por la impunidad, la venganza y lo poco que quedó después que viniera por todo.

El inspirador de las peores medidas de la década robada se transformará, desde el martes, en el jefe de todos los abogados del Estado; la relación con las provincias será conducida por un dilecto discípulo de quien tanto las apretara en su gestión anterior; en el comando de las fuerzas armadas se repondrá a quien perdió misiles y municiones; la abogada de Milagro Salas ocupará la cartera destinada a equilibrar la participación de los sexos; el más fervoroso defensor de la Resolución 125, irá a una de las carteras con mayor gravitación, la del campo; y una garantista de la escuela de Zaffaroni y negadora del rol de Hezbollah en los atentados de la Embajada de Israel y la AMIA tendrá en sus manos la seguridad.

Mauricio Macri presentó el jueves un balance final de su gestión, intentando vanamente reparar así el monumental error que cometió al evitar decir la verdad sobre la herencia que recibiera en 2015, cuando hubiera debido explicar que sólo podían esperarse sangre, sudor y lágrimas. De cualquier modo, ese gesto tardío no impedirá que el peronismo pegoteado, mucho más ducho en estas argucias políticas, cargue sobre sus espaldas la responsabilidad de todas las medidas amargas que, con certeza, deberá adoptar en los primeros meses de su gobierno.

Pero, sin perjuicio de la opinión personal que cada uno tenga sobre el Presidente actual, es imprescindible que hoy, sábado 7, a las 17:00 hs., hagamos acto de presencia en la Plaza de Mayo para ratificar ante el mundo que aún existe en la Argentina una multitud (al menos 41%) de personas que privilegian la República, la independencia de poderes, la lucha contra la corrupción, el narcotráfico y la impunidad, y tantas otras cosas del mismo tenor que estos cuatro durísimos años nos permitieron descubrir que son posibles y a las cuales no estamos dispuestos a renunciar.

Enrique Guillermo Avogadro
ega1@avogadro.com.ar
@egavogadro
Bs.As.,