martes, 24 de noviembre de 2015

RAFAEL GARCÍA MARVEZ, EDITORIAL, EN CARABOBO GANAMOS Y COBRAMOS

Antes de entrar en materia quiero expresar en primera línea mi rechazo por el atropello de Nicolás Maduro y del testigo gobernador Ameliach, a la insigne memoria del ilustre valenciano, a quien mucho debemos, don Humberto Celli, padre. Mentor de una familia que ha luchado históricamente por la democracia. El tiempo implacable, y los carabobeños a su lado, se encargarán de cobrar la afrenta.

Ahora, a lo que vamos. Difícilmente un Presidente con un rechazo de 90%   tiene el don de mando para que la Fuerza Armada Nacional le obedezca y salga por allí a cazar a nuestros compatriotas como si fueran conejos, tampoco se inmiscuirá en asuntos que no les competen.
Todos los que nos anotamos a la Unidad, a la democracia, al progreso de los venezolanos le hacemos un llamado a los empleados públicos en primer lugar, a los que han sido engañados por el Gobierno ahora de fama internacional en negocios gansteriles, de que estamos totalmente seguros que el voto es secreto.
Les alertamos de que si se enterarán los esbirros de los candidatos a diputados de Nicolás Maduro quien no asistió a votar y serán castigados con severidad, pero, repito, no hay manera de saber por quién se sufragó.
A tan solo diez días de las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre tenemos plena seguridad de alcanzar una atronadora victoria en la mayoría de los 87 circuitos que conforman el mapa nacional. No está en discusión que serán derrotados los candidatos de Maduro. Tampoco  que obtendremos la mayoría simple de parlamentarios. El esfuerzo está puesto en logar un número que supere la centena de diputados, asunto factible.
En Carabobo, por ejemplo, se está ganando los cinco circuitos. De manera que de los 10 parlamentarios 9 les corresponderán a los candidatos que van por la tarjeta de la Unidad y solo uno le pertenecerá a los seguidores de Maduro.
No es verdad que el éxito de la Unidad se deba exclusivamente al fracasó del Gobierno nacional. Es injusto desconocer el trabajo de la dirigencia política, de sus candidatos, de la juventud y  las mujeres venezolanas que han enfrentado un régimen sin escrúpulos, que controla a conveniencia todos los poderes del Estrado.
En estos días finales la Venezuela profunda nos acompaña con fervor y muchas esperanzas. Recordarles hoy el llamado a votar a los colombianos nacionalizados, pues, es esta la oportunidad de rescatar su dignidad ofendida que será resarcida el 6 de diciembre.
Finalmente, no se trata de esa monserga aspaventosa de triunfalismo. Cada día aumenta el trabajo y la organización que garantizará la defensa del voto con el aporte de todos y cada uno de los ciudadanos, que quede muy claro que no solo la responsabilidad es de la MUD y sus candidatos
Rafael García Marvez
garciamarvez@gmail.com
@RGarciaMarvez

Carabobo - Venezuela

CARICATURAS DEL martes, 24 de Noviembre de 2015 EL REPUBLICANO LIBERAL, DIARIO DE OPINION, RAFAEL RIOS Y/O EDUARDO SANTOS, HUMOR, DEL DÍA, FORMA ESPECIAL DE OPINAR, RECOPILACION, MAS RECIENTES, VENEZUELA,












Rafael Rios
rariga2@gmail.com

Eduardo Santos
eduardosantos211@gmail.com

@rariga

@edsantos211

PEDRO PAÚL BELLO, DEMOCRACIA Y PARTICIPACIÓN

A pesar de limitaciones y fallas inherentes a todo lo humano, es evidente que el sistema democrático sigue siendo la mejor forma para organizar una sociedad y gobernar los pueblos.  Desde luego, hay que entender el concepto “democracia” con una amplitud mucho mayor de la que, en el pasado, encerraba al Estado de Derecho llamado liberal-burgués que se extendió en Occidente hasta el pasado siglo.

En efecto, mucho más allá que una declaración jurídico-formal o que de un sistema político representativo, la democracia es una forma o actitud de vida según la cual todos y cada uno de los miembros de una Sociedad política determinada, se encuentran solidariamente unidos a un destino y a una Obra Común, en cuya generación tienen su cuota de responsabilidad y de cuyos frutos todos deben alcanzar su correspondiente cuota de beneficios.

Así entendida, la noción de democracia se muestra inseparable de la noción de participación. En verdad, participar significa tener parte, pero previo al tener se debe encontrar al más ser; valga decir que para participar, para “tener parte”, es menester previo el “ser parte” de lo cual se muestra como correlativo el “sentirse parte”.  En el fondo de toda idea de solidaridad  --sea local, regional, nacional o internacional--  que aspire a traspasar o superar la idea de proyectos más o menos compartidos o más o menos utópicos, se trata de encarnarse en una realidad en la que se viva este sentirse parte como verdadera posibilidad de realización real. Por eso, la vieja “democracia liberal” se ha abierto a caminos que marcan nuevas y cada vez más multiplicadas formas participativas. Por ejemplo, en los ya remotos años 70 del siglo pasado, en la Francia que gobernaba entonces Valery Giscard de Estaing, se produjo un informe elaborado por una “Comisión para el desarrollo de las responsabilidades locales”, cuyo contenido, muy ambicioso para aquél tiempo, tuvo gran significado en lo que respecta a la transformación de las instituciones políticas y administrativas de ese país, cuyo principal objetivo era el de cambiar las tradicionales instituciones, siempre muy centralizadas por el gobierno desde París, para alcanzar amplios niveles de descentralización con el propósito de instaurar auténticas democracias locales, lo que provocó un desarrollo ampliamente participativo.

Si esto expreso ahora, es porque en Venezuela, una vez  --que percibo como muy cercana--  de haber superado esta hecatombe grotesca que padecemos, es imprescindible que se abra el país todo, hacia una descentralización total de las diferentes Regiones, Estados y Localidades, en procura de que esas Entidades adquieran plena autonomía en el manejo de sus verdaderos intereses populares, apuntando hacia lo que verdaderamente es necesario e indispensable no sólo para consolidar sus autonomías, sino para atender a las ingentes necesidades de sus pobladores en todos sus niveles sociales, mientras que el Poder Central, sito en la Capital de la República de Venezuela, se ocupe de las prioritarias necesidades de la Nación entendida como un todo, sin inmiscuirse en los derechos de las Regiones, Estados y Localidades de orientar sus propias urgencias. Quiero advertir, en este punto, que quien esto escribe no es el único venezolano que piensa en esto, sino que desde hace ya mucho tiempo, un gran contingente de ciudadanos de excelentes formación y conocimientos está trabajando en esta idea. Sería, por tanto ideal, el que quienes trabajan y bien se afanan con las enormes dificultades políticas, convocaran a estas personas para que, con ellas, abrir puertas al futuro de una gran Venezuela que nos espera.

Por supuesto, no es de pensar que esos logros se alcanzarán por arte de Biriberloque. ¡No! Hay una realidad concreta e incontrastable que significa una raíz humana de raigambre. El hombre (y no la hombra) actual y de siempre, en todo lugar escondido o visible de la Tierra, en su realidad vital cotidiana lejos de participar procura aislarse en su propia individualidad y desaparecer en el anonimato, sobre todo en las sociedades de masa como es la nuestra. Ortega y Gasset, pasando por Fromm y hasta por Marcuse, han tenido este particular como objeto de preocupaciones y análisis diversos. Es que el hombre masa, el hombre alienado, el hombre unidimensional o como quiera que se le denomine, es una realidad que no puede ser olvidada cuando se trata de actuar sobre las estructuras e instituciones que todavía hoy existen en sociedades planetarizadas, como lo son  las sociedades industriales y de consumo. Nos podemos preguntar ¿Cuál será la razón profunda del aislamiento del hombre actual? La sola pregunta incita a buscar en las recónditas profundidades de la naturaleza humana, para allí indagar sobre las raíces escondidas y muy  hondas de tal aislamiento.

Cada ser humano parece escindirse entre una realidad concreta de sí mismo, realidad vivida y que se hace hoy en el vivir cotidiano. ¿Por qué? Tal vez el Papa Francisco pueda ayudarnos con su respuesta. Hay una suerte de combate, para cada cual, entre “lo que soy”, que es eso cotidiano, y un verdadero, pero escondido incluso para sí, proyecto de que es “lo que puedo ser” que brota de sus más profundas, radicales y originarias razones procedentes de su oculta pero olvidada condición de Persona Humana. Finito y material, el ser humano queda cercado, limitado y determinado por las carencias e impedimentos que, en su condición de vida, les son inherentes. Limitado en el tiempo a causa de su innegable finitud, se sabe mortal. Limitado también en el espacio y en su propia inteligencia por un saber parcial y gradual siempre oscuro y trabajoso. Además, es sujeto de dolores de todo orden; a veces de hambre y de miles de padecimientos propios de su condición material.

Sin embargo, y aquí tenemos el drama de la escisión: proyectado por el Creador para más allá del tiempo –condición espiritual de todo ser humano--  vive la aspiración profunda de trascender la irrenunciable vocación de infinitud. Además, proyectado para más allá de la materia  --condición histórica--  aspira internamente a rebasar todas sus limitaciones. En esas dobles condiciones opuestas están, en cada extremo, los polos por los cuales se escinde el ser humano. Entonces, la real realización de la persona humana no es más que el acercarse de ambos polos de escisión en un proceso gradual y sostenido en los que la realidad del “el que soy” se aproxima al proyecto de “el que puedo ser” ¿Cómo hacerlo?:   La contradicción opuesta entre finitud e infinitud, si es descubierta, conduce a la actitud religiosa; a una relación con Dios cada vez más profunda en el tiempo.

Para el católico o para el cristiano en general, la aspiración de infinito se logra desde que se sabe parte del Cuerpo Místico de un Dios que no es un becerro de bronce, sino el Dios-Hombre Infinito que es Jesucristo. La materialidad, unida en ese mismo bipolarismo antes contradictorio y excluyente, conduce  --en buena hora--   a una actitud social: es en la vida solidaria  (y no solitaria) con sus semejantes en tanto cuales y próximos, como el hombre puede lograr superar sus carencias e integrarse a un cuerpo más amplio que el suyo  --la Humanidad--  y, como todo ser humano, podrá vencer y anular sus propias limitaciones y determinaciones en el mutuo y complementarse para, así, alcanzar la plenitud de sus aspiraciones de orden temporal.  Es en la vida solidaria y no en la solitaria donde esto es posible, porque en aquella las relaciones son interpersonales, en las que las motivaciones no son el interés egoísta, ni la dominación, ni el engaño y la explotación del otro, sino el Amor.

De tal manera los humanos podremos alcanzar una necesidad  --que no simple y vago deseo--  inscrita en lo más profundo de nuestro Ser: la necesidad de realizarse, que se expresa en la superación de la separación en lo interior del ser. Pues bien, como puede inferirse inmediatamente, tal acercamiento entre realidad y proyectos del hombre, no puede darse en una sociedad orientada, no por el amor, sino por el egoísmo individualista.

Así no sólo se supera la señalada escisión interna, sino que se hace profunda integración del ser al alejarse, cada vez más, el polo de la realidad “que soy” o creo ser, de aquella integración hacia la infinitud que se ha aspirado siempre alcanzar.

La escisión  ocurría por la degradación progresiva que sometía a la persona humana, en su condición actual o existencial, a una falsa realidad vivida cotidianamente por el hombre. Mil formas de alienaciones desgarraron constantemente la interioridad del hombre al separar trabajo y propiedad; conocimiento y mundo; responsabilidad y libertad; mentira y verdad; política y moral.  Por ellas fueron divididos los seres humanos en categorías de opresores y de oprimidos; de ahítos y de hambrientos; de ricos y de pobres.

De esa forma  --tengámoslo claro--   la vida social, en tales condiciones, no puede ser ya camino para superar las limitaciones y las angustias humanas;  es sólo frustración siempre acumulada para las profundas aspiraciones de la vida y la verdadera realización de la persona humana. De allí que el hombre, defensivamente, desarrollara un esfuerzo intuitivo para alejarse lo menos posible de su “proyecto” creyéndolo como su verdadero ser persona. Con tan equivocada lógica, el hombre tendía a rechazar el medio social que le desgarraba internamente, desconfiaba de tal y se hacía no participativo. Pensemos sobre esto en la realidad actual de Venezuela.

De modo que, cualesquiera sean las formas propuestas para hacer en no lejano futuro, de la nuestra, una democracia participativa, habrá que enfrentar y que explicar mucho frente a choques derivados de la condición aislada, escéptica y desconfiada de muchas personas del hoy.  Sólo, si desde el principio, en esa nuestra renovada sociedad se logran superar las características en extremo alienantes que padece un alto porcentaje de nuestra población, las personas abandonarán su aislamiento y participarán solidariamente en la vida social.

Alcanzado ello, los venezolanos podremos realizar que la gente abandone ese aislamiento que tiene muchas causas y factores recrudecidos en estos quince años.  Cuando se logre ese cambio y haya esa participación deseable y deseada, lograremos la realización de la reunión de todos en su verdadera interioridad que, en el fondo, a muchos les es la más desconocida pero es también su más radical aspiración.        

Pedro Paúl Bello
ppaulbello@gmail.com
@PedroPaulBello
Caracas - Venezuela

SAÚL GODOY GÓMEZ, , LA CULTURA DEL CARBONO,

El siguiente es un apretado resumen de las palabras del Dr. Patrick Moore, ciudadano canadiense, con estudios en biología, bioquímica, genética y ciencias forestales, con un doctorado en Ecología, quizás es más conocido como el fundador del grupo ecologista Greenpeace y fue su presidente por17 años,  antes de que rompiera con ellos, por estar en desacuerdo con el giro tomado por el grupo donde le dieron prevalencia a la política por encima de la ciencia, a la naturaleza por encima del hombre. Es parte de su discurso presentado en el Instituto de Ingenieros Mecánicos, en Londres, el 14 de Octubre del 2015, el texto completo (en inglés), el cual recomiendo, se encuentra en internet.
El dióxido de carbono mejor conocido como el CO2 está siendo presentado al mundo como el demonio que podría acabar con el mundo, principalmente por ser el culpable del calentamiento global que está experimentando nuestro planeta, de lo cual no hay ninguna prueba conclusiva que pueda ser verificada en el mundo de hoy.
Para el Dr. Moore la verdad es todo lo contrario, el CO2 es el bloque constituyente clave de la vida en nuestro planeta y que gracias a la actividad humana que desprende el CO2 atrapado por la naturaleza, con la quema del petróleo para producir energía, es que hemos podido liberar al planeta de una muerte segura.
Para empezar muchos ambientalistas advierten con alarma como la concentración de CO2 en la atmósfera ha pasado de 280 ppm (partes por millón) antes de la revolución industrial, a 400 ppm en la actualidad, Moore admite que en este incremento hubo dos factores, la actividad humana por un lado, y la reconversión de CO2 en gas, por parte de los océanos.
Para determinar estas medidas se usa la escala de Keeling, la cual, apunta a un incremento notable a partir de 1959.
Un organismo tan reputado en asuntos científicos como la NASA, le atribuye al CO2 el papel de controlador del clima en el planeta, haciendo caso omiso a otros factores tan o más importantes que el CO2, Moore le atribuye este alineamiento de la NASA con los alarmistas ambientales por el interés a la consecución de recursos financieros para varios de sus programas.
Pero la historia climática de la tierra cuenta una historia diferente, hay una correlación inversa entre la temperatura y la cantidad de CO2 en la atmósfera, y aún no se demuestra que esta correlación sea de alguna manera significativa, hace 150 millones de años atrás al final del período Jurásico, la temperatura descendió dramáticamente mientras el CO2 se incrementó.
Hace 50 millones de años atrás, durante el período Eoceno, en lo que se conoce como su máxima termal, las temperaturas del planeta eran las más altas desde hacía 550 millones de años, mientras los niveles de CO2 venían bajando desde hacía 100 millones de años, solamente este dato pone en entredicho la relación que se quiere establecer entre temperatura y CO2.
Durante el período Devónico hace 400 millones de años en el pasado, la vida, que venía de los océanos, estaba en plena conquista de la tierra, y entre los géneros que aparecieron, se encontraban las plantas que evolucionaron y produjeron la lignina, una sustancia que combinada con la celulosa, le permitió a las plantas hacerse de la madera para que sus troncos crecieran y así poder capturar con mayor facilidad la luz del sol.
Aparecieron los grandes bosques y selvas que aprovechaban el CO2 para producir madera, de esta manera los árboles capturaban de la atmósfera grandes cantidades de CO2 y las fijaban en sus troncos, para ese momento no había evolucionado los organismos capaces de procesar la lignina y cuando los árboles morían, se apilonaban unos sobre otros a gran profundidad por 90 millones de años, se crearon de esta manera nuestras minas de carbón.
Posteriormente aparecieron los hongos blancos que hoy vemos sobre los troncos podridos y otros organismos que sí procesan la lignina y se comen la madera.
La cantidad de carbón y petróleo que se encuentra en el subsuelo es una prueba de la gran cantidad de CO2 que había libre en la atmosfera terrestre en el pasado, tanto o más que hoy.
Pero sucedía algo importante, las plantas no pueden vivir en una atmósfera con menos de 150 ppm de CO2, simplemente mueren y si mueren las plantas, la vida animal se hace imposible, por lo que, sobrevendría la extinción de la vida.
Hay una sólida documentación sobre el clima en nuestro planeta por los últimos 65 millones de años, que indica que estamos atravesando por un período de enfriamiento, venimos de experimentar en el Eoceno temperaturas de 16  ̊C, más calientes que la actual, y aún así la vida en el planeta no solo continuó, sino que floreció, no había hielo en los polos y toda la superficie de la tierra estaba cubierta de bosques.
Es por ello desconcertante la afirmación que se hace que con sólo 2 ̊C de incremento en la temperatura del planeta desde los tiempos pre-industriales causará el fin de la civilización y extinciones masivas.
Los hielos del polo sur empezaron a formarse hace 30 millones de años, y los del ártico apenas 3 millones de años atrás, a pesar de ello, hoy, en pleno período interglaciar de la edad del hielo del Pleistoceno, estamos experimentando uno de los períodos más fríos de la historia del planeta.
Hay otro dato interesante, en estudios de los últimos 800.000 años de comportamiento de la antártica se encontraron períodos de 100.000 años de expansión y contracción de los hielos, estos ciclos de glaciaciones coinciden con los ciclos Milankovich que tienen que ver con las excentricidades de la órbita de La Tierra sobre su eje axial, y que tienen que ver con el grado de exposición de la superficie de la tierra a los rayos solares.
Durante los períodos calientes los océanos liberan más CO2 a la atmósfera que durante los más fríos donde ocurre lo contrario, las aguas retienen más CO2.
Hay toda una teoría desarrollada por el famoso autor e investigador James Lovelock, que dando un giro de 180 ̊ a su posición, argumenta que es gracias a la emisión por parte de los humanos del CO2 resultante del uso de los combustibles fósiles, como hemos podido revertir una nueva edad de hielo que nos tocaba, según el calendario planetario.
El agua en la atmósfera es el principal causante del calentamiento global, no el CO2, es el vapor de agua en forma de nubes el principal causante del efecto invernadero.
El dióxido de carbono ha sido considerado como un elemento diabólico, como un contaminante y potencial veneno para la vida cuando en realidad es todo lo contrario, la vida humana depende del carbono para su existencia y es esencial para las plantas, se calcula que un óptimo sería de 2000 ppm para que las plantas estuvieran funcionando a cabalidad, aún con las 400 ppm de hoy en día están por debajo de su nivel, pero aún así los resultados son notables, hay un reverdecimiento del planeta, las plantas crecen más rápido y con mayor fuerza lo que tiene consecuencias directas en una mayor producción de comida.
Voy a terminar este apretado resumen con unas cifras importantes para comprender la situación actual y la locura que sería disminuir las emisiones humanas de CO2 en la atmósfera, tal y como lo pretenden los ecologistas alarmistas.
Hoy hay unos 850 billones de toneladas de CO2 en la atmósfera lo que representa aproximadamente 400 ppm, 500 millones de años atrás habían 15.000 billones de toneladas en la atmósfera, 17 veces la cantidad actual; las plantas y los suelos combinados retienen 2000 billones de toneladas de carbón, más de la mitad de lo que hay en la atmósfera; nuestros océanos contienen disueltos en sus aguas 38.000 billones de toneladas de carbón disueltos en sus aguas, 45 veces más de lo que hay en la atmósfera; todo el petróleo que hay en el mundo corresponde entre 5.000 y 10.000 billones de toneladas de carbón capturados por las plantas en el pasado y convertidos en petróleo en el subsuelo, eso es entre 6 y 12 veces lo que hay en la atmósfera.
Pero son las rocas calcio carbonadas las que se llevan el premio, 100.000.000 billones de toneladas de CO2 secuestradas, principalmente provenientes de esqueletos y corazas de animales prehistóricos, conchas y armazones como los de la langosta marina que protegieron la frágil vida de un medio hostil y que hoy descansan en el suelo submarino y en ciertas rocas como los blancos acantilados de Dover en Inglaterra, son estos los suelos de donde se extrae petróleo por medio de la técnica del fracking.
Los océanos y los bosques siguen capturando el CO2 de la atmósfera y guardándolo, si el hombre en medio de su desarrollo económico no hubiera liberado una parte de ese CO2, el planeta estuviera boqueando por carbono, de modo que si los ecologistas alarmistas, los que auguran el fin de la civilización sino detenemos el consumo del petróleo van a tener que buscar a otro culpable.
En un próximo artículo tocaremos el tema del deshielo y de la subida de los niveles del mar.  –
Saul Godoy Gomez
saulgodoy@gmail.com
@godoy_saul

Miranda - Venezuela

LEANDRO AREA PEREIRA, MUY QUERIDA ARGENTINA, CARTA ABIERTA,

Afectuosa amiga.
Ciudad.

Felicitaciones Argentina. Ganó Mauricio Macri y su equipo. Perdieron Kristina, Chávez, Maduro, los Castro, los Lula, Evo, Correa, Ortega, etc. Esta pudiera ser la  primera advertencia que en estos tiempos anuncia, ojalá, la llegada de vientos de cambio político, tan esperados, en América Latina. Repican pues campanas de bonanza.
Internacionalmente es una derrota para el populismo que los Kirchner impusieron como forma de cultura política dominante, bajo los auspicios de su mentor del Socialismo del siglo XXI, demás compinches y tantos enchufados al silencio cómplice y mullido que inyecta el tintinar del goce que se siente al recibir, sin factura siquiera que invente alguna deuda, beneficios provenientes del festín petrolero que desde aquí se repartía y reparte aún a manos inescrupulosas y llenas, a cambio de fugaz y embusteros apoyos en comparsa.
Argentina se merecía esta victoria tan esperada por tantos y esta derrota tan merecida para otros que amasaron el poder a su manera e intereses como si fuera de ellos, y de qué forma, durante 12 larguísimos e interminables años que fueron lo más parecido al infinito. Por lo siniestro, por lo cursi e irrepetible. Por lo insoportable.
Este cambio es la expresión ciudadana de la frustración represada que se expresó a favor de la democracia y la decencia y en contra de una envilecida forma de la acción colectiva. El fracaso de los que pervirtieron la política les calza a la medida.
Esperamos pues para ti y los tuyos, Argentina, ciudadanía y dirigencia, cosechas de orgullo,  prosperidad, consensos y decencia. Ojalá en Venezuela podamos celebrar el 6-D una victoria como esta. Qué gusto nos daría. Sería una fiesta en la que ustedes estarían presentes en primera fila.
Porque es que Venezuela vive las horas más oscuras y torvas de su historia. País donde ya no se puede vivir ni respirar sin tener que enfrentarse con la ambición invasiva que acaparan desde un poder corrupto los que aquí mandan a la brava, porque ningún poder limpio puede sostenerse en el ejercicio del mal como política de Estado ni en la administración perversa de una libertad envenenada que habrá que recuperar algún día en estas tierras prosperas pero marchitas.
En el calendario venezolano se asoman las elecciones legislativas del 6 de diciembre de este año que pudieran mostrar el acceso a un camino de esperanza para los que militamos en la Unidad Democrática. Lo de ustedes, con lo que tenemos de distintos y múltiples, constituye un ejemplo para toda la región y eso debe ser motivo de orgullo para los argentinos y de esperanza para todos los latinoamericanos que nos merecemos otros horizontes y destinos.
Pero por el momento dejemos los discursos de ocasión que por más que uno quiera tienden a ser circunspectos y prudentes, y  celebremos sin más,  juntos y por todo lo alto, este tango compadrito que nos pone a todos a bailar en medio de la calle Corrientes 348 segundo piso ascensor.
Felicidades otra vez Argentina. Te lo merecías. Estamos contigo en la distancia en la que nos arropamos con los pliegues de un verso entrañable y caminito.
Leandro Area Pereira
leandro.area@gmail.com
@leandroarea

Miranda - Venezuela

JOSÉ TORO HARDY, ¡VAMOS A GANAR!

Estoy convencido –y así lo he venido exponiendo en  una serie de artículos- que la oposición va a ganar claramente en las elecciones del 6D. En varios de mis últimos artículos he venido desarrollando las razones por las cuales he llegado a esta conclusión. Hoy, ante la cercanía del evento,  he querido presentar de manera resumida algunas de esas razones:

POLÍTICA Y DEPENDENCIA DEL PETRÓLEO:

La dependencia de Venezuela con respecto al petróleo es tal que su acontecer político está estrechamente vinculado a lo que ocurre en los mercados petroleros.

Un simple ejemplo. En 1998, los precios del petróleo cayeron abruptamente, alcanzando en su punto más bajo unos 7 dólares por barril. Aquella fue la razón del triunfo del comandante Chávez, quien en enero de 1998 tenía apenas tenía 5% en las encuestas. En la medida en que bajaban los precios, la popularidad de Chávez aumentaba, al extremo de que en diciembre de ese mismo año gana las elecciones con cerca de un 55% de los votos.

La actual caída de los precios es mayor que la que ocurrió en aquella ocasión. Entre 1997 y 1998 los precios cayeron en un 45%. En esta ocasión, después de haber alcanzado años atrás un máximo histórico de $ 116 por barril, la cesta venezolana  ha caído hasta unos $ 34, o sea más de un 70%. No me cabe la menor duda de que el impacto será devastador para el gobierno.

EL CASO DE LA URSS

Eso, por cierto, no se aplica exclusivamente  al caso de Venezuela. La segunda nación más poderosa del mundo –la URSS- se vino abajo cuando en 1982 se vinieron a pique los precios petroleros. Aquello desencadenó una sucesión de eventos que condujeron en los años siguientes al desmoronamiento de la Cortina de Hierro, la caída del Muro de Berlín, la desintegración de la URSS y la muerte de comunismo.

LA CAÍDA DE LAS MATERIAS PRIMAS

Hacia el año 2000 se inicia lo que se conoce como un superciclo de commodities. El precio de las materias primas, entre ellas el petróleo –pero también el trigo, la soya, los minerales, etc-  se dispararon a niveles nunca antes conocidos.  Aquello dotó a Chávez de recursos inimaginables para ningún gobierno anterior, transformándolo en una suerte de mito que lucía invencible. Pero ahora las materias primas se desmoronaron, el comandante ya murió y se están muriendo las esperanzas del oficialismo.

UNA MAREA  CONTINENTAL

Tampoco esto se aplica exclusivamente a Venezuela. Se trató de una suerte de marea continental que llevó al estrellato no sólo a Chávez, sino también a los líderes del Foro de Sao Paulo como Lula en Brasil,  Kirshner en Argentina y otros. Pero esa situación de acabó.  Las materias primas se desmoronan y, uno a uno, estos líderes están siendo víctimas de una suerte de efecto dominó que se los está llevando por delante.

Los tiempo de gloria de Dilma se acabaron. Con apenas un 9% de popularidad, se enfrenta a un impeachment.  Los Kirshner ya desaparecieron del mapa y su candidato Scioli cayó el domingo ante Macri.  El tsunami continental sigue avanzando y la próxima estación es el 6D.

EL CASO LATINOAMERICANO

Más que la derrota del oficialismo, resulta importante analizar ahora la forma que adoptará su derrota.

En oportunidades anteriores el subcontinente entero fue arrastrado  -usualmente ocurre en varios países a la vez- por una plaga de dictaduras. Venezuela era en ese momento uno de los pocos ejemplos de democracia. Pues bien, cuando el agua les llegó al cuello a aquellos gobiernos hundidos en profundas crisis económicas y situaciones de hiperinflación, comprendieron que su momento había pasado.  Uno a uno todos se fueron. Con algunas variantes todos optaron solicitar leyes de amnistía a cambio de convocar elecciones democráticas. Todos entregaron sin disparar un tiro. Así, concluyeron la dictaduras militares de Brasil, Argentina, Uruguay y otros. Por cierto, con excepción de Brasil, todos aquellos dictadores y terminaron presos, porque las leyes de amnistía no son aplicables a violaciones de DDHH.

EL FRAUDE ELECTORAL

Muchos piensan que sin importar el resultado de las elecciones, el gobierno no está dispuesto a reconocer su derrota y que tiene preparado un fraude electoral.

En la misma medida en que la gente vote,  la posibilidad de un fraude disminuye. El fraude sólo se puede materializar en los renglones vacíos que dejen los abstencionistas.

Una trampa electoral podría desencadenar situaciones similares a las que ocurrieron cuando el general Marcos Pérez cometió un fraude en el plebiscito del 15 de diciembre de 1957. Los militares, que hasta ese momento estaban absolutamente plegados a un gobernante -que por cierto había sido capaz de promover una etapa de bienestar económico sin precedente- no estuvieron dispuestos a tolerar aquella estafa. Simplemente desconocieron las órdenes de sus superiores y provocaron un cambio de gobierno que tuvo lugar a raíz de los sucesos del 23 de enero de 1958.

LA LUPA DEL MUNDO SOBRE VENEZUELA

Independientemente de lo que opinen Samper, Fernández y Exeni (el enviado de Evo), la realidad es que más de 35 ex presidentes iberoamericanos, infinidad de líderes mundiales, la ONU, la Unión Europea, Premios Nobel de la Paz y las máximas autoridades electorales de Brasil, Uruguay y otras naciones han manifestado su posición y sin duda estarán pendientes de los resultados del 6D.  Cualquier eventual engaño provocaría una reacción internacional.    Las contradicciones interna en la misión de “acompañantes” de UNASUR también se pondrían de manifiesto.  Difícilmente una acción de ese tipo podrá pasar por debajo de la mesa.

LAS ENCUESTAS

Todas las encuestas que conoce la opinión pública le dan a la oposición una ventaja de al menos 30 punto y a veces mucho más.  Esas encuestas son el resultado de una sociedad que ya llegó al límite frente a una crisis provocada por el Socialismo del Siglo XXI y el dogmatismo de sus líderes. Ya el pueblo está harto de la escasez, las colas, la inflación y la inseguridad. El desgaste del gobierno es evidente.

Sólo las manipulaciones que se han hecho en cuanto a la conformación de los circuitos electorales podrían impedir que la oposición controle las 2/3 partes de la Asamblea.

La realidad es que un cambio es inevitable. Ojalá que los líderes perdedores comprendan que por ahora la historia les ha dado la espalda y le permitan a Venezuela seguir adelante pacíficamente.

Jose Toro Hardy
petoha@gmail.com
@josetorohardy

Miranda - Venezuela

EGILDO LUJÁN NAVA, OSCURO Y TORMENTOSO PANORAMA

A quince días de celebrarse las elecciones de los Diputados para el nuevo período parlamentario, lejos de percibirse un ambiente de alegría y de optimismo, lo que se  siente en la población a lo largo y ancho del país, es preocupación, angustia y pesimismo.

Son tantos los factores adversos que viven los venezolanos, que el interés electoral se debate entre acudir “para ver si cambian las cosas”, o hacerlo para “que se acabe esta pesadilla en la que el insomnio y el hambre se han combinado, para pensar y deducir si bastará votar para poder hacerle pagar a esta gente el daño que nos han provocado”.

No son pocas las reflexiones que concluyen en lo mismo: “aquí no tendría que estar pasando nada de lo que estamos viviendo, si 17 años de agresión, odio y resentimiento social, en el medio de una lluvia de ingresos, como nunca en la historia, se hubieran usado para mejorar y ampliar la infraestructura nacional, modernizar la industria y la producción agropecuaria, y hacer del comercio el gran soporte para competir dentro y fuera de Latinoamérica”.

Pero como ya no es posible revertir la incidencia de los daños en la economía y el sistema de vida de todos los venezolanos, ahora hay que centrar la atención en la posibilidad política de participar en un proceso electoral al que acude la expresión democrática  venezolana, teniendo a su favor lo que dicen todas las encuestas.

Lo que los sondeos arrojan, es que, en plena arrancada de la campaña electoral, la fuerza opositora se proyecta con una sensible ventaja, comparativamente con lo que los resultados proyectan a favor del régimen. Tan grande es la diferencia porcentual, que, a simple vista, pareciera irreversible la victoria numérica y porcentual de la fuerza democrática. Y, para peor resultado del oficialismo, lo que esas mismas encuestas indican es que gran parte del llamado chavismo se abstendrá, o votará en contra de los amparados, respaldados y financiados por los herederos de Chávez. Porque ha sabido entender a qué se debe todo lo que está viviendo, mientras se acerca aceleradamente a la posibilidad de formar parte de la creciente pobreza extrema.

El régimen, imposibilitado de poder capitalizar positivamente el efecto inaugural de obras a medio terminar, la distribución de regalos y la desesperada intención de reactivar esperanzas populares con la oferta de viviendas para algún día, ha tenido que apelar a la imagen ya borrosa del difunto Hugo Chávez Frías. Porque el Gobierno es de los que aún cree en que hay un legado capitalizable, productivo en lo electoral. En que Chávez, a pesar de su ausencia física,  sí salva. Sólo que ya no puede hacerlo como un portaviones, sino como una modesta balsa; del mismo modelo que  tienen que seguir usando los cubanos, después de medio siglo de penurias.



Apelar a Chávez, sin embargo, en el fondo de lo que aún le sirve de soporte electoral a los candidatos del Gobierno, ha terminado por darle forma a un fraccionamiento en lo que se promueve con ostentosas y millonarias campañas. Porque ahora hay chavistas y maduristas con peores enfrentamientos entre sí, mientras se multiplican las acusaciones que van desde el enriquecimiento fácil, hasta el manejo de los peores negocios internacionales. Desde luego, mientras la fractura se hace más notable, también se proyecta con mayor fuerza  el debilitamiento de la popularidad,  como de  las cada vez más menguadas posibilidades de triunfo del régimen. Es decir, Chávez no salva.

En cuanto a la llamada fuerza opositora, también se presenta con un fraccionamiento entre los partidarios de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y los Partidos y Movimientos que postularon a los que denominan Candidatos Independientes. Todo es producto de la molestia inicial que causó la determinación de la MUD de no realizar  primarias a nivel nacional. No se le perdona que sólo lo haya aceptado  en una minoría de circuitos, irrespetando y hasta menospreciando la voluntad del pueblo elector, siempre identificado con el liderazgo regional.

Por los efectos de la gran polarización que se siente y se manifiesta en la población para esta próxima contienda electoral, se deduce que ese es un factor que no debe afectar en mayor cuantía a la fuerza opositora. Por el contrario, el sentimiento generalizado de la “Economía del Voto " se proyecta en cada rincón del país como otra tendencia que favorecerá numéricamente a la MUD, en lugar de los Candidatos Independientes, a la vez que el Gobierno exhibe desesperación, ante la posibilidad de que lo que pudiera darse al final de los comicios sea un deslave antigubernamental, impulsado por su propia gente.

Precisamente, ante esa posibilidad, es cuando emergen las eventuales causas que alientan o estimulan lo que muchos describen como  el oscuro y tormentoso panorama que se proyecta alrededor del momento electoral y del día después.

Porque mientras el Gobierno insiste en que se firme un documento de compromiso para respetar los resultados electorales, aun cuando es obvio que todos los que participan tienen la obligación constitucional de acatarlos, nadie cita que, ante las dudas, existen las vías legales para la impugnación. ¿Por qué sembrar dudas?.

Por otra parte, ¿a qué se debe que aquél que llama a firmar documentos, es el mismo que declara públicamente que, de perder las elecciones Parlamentarias, él y su gente saldrán a la calle, junto a las Fuerzas Armadas Bolivarianas, a defender la permanencia de la Revolución Bolivariana?.¿Y desde cuándo en Venezuela existe alguna disposición constitucional, con base en la cual las Fuerzas Armadas tienen la misión de poder operar como  defensoras a ultranza de una ideología o de un partido político?.

Los grupos de electores que compiten en una contienda como la que se llevará a cabo el 6 de diciembre, tienen que aceptar los resultados que surjan como expresión de la voluntad popular. Y si existen dudas, que impugnen. Pero  no es posible que, sin que se haya desarrollado el evento comicial, ya se esté planteando la existencia de dos tipos de ciudadanos electorales en el país: los que ganan y los que no aceptan perder. ¿Es que acaso el Presidente de la República tiene un pueblo exclusivo y el resto de los ciudadanos conforman otro pueblo?.

Ante esta situación, se suma ahora una serie de casos de carácter internacional que vienen a complicar, aún más,  el panorama político del país. Sobre todo por el sepulcral silencio con el que se insiste en tratarlo, desde esa megaestructura comunicacional de que hace gala el Ejecutivo para anular disidencias y cuestionamientos a su desempeño. Porque cuando surgen señalamientos relacionados con casos delictivos en los que, supuestamente, están involucrados ciudadanos ligados a la familia presidencial, tiene que haber alguna explicación o aclaratoria. De igual manera, ¿a qué se debe que se insista en minimizar la gravedad de lo que representa el hecho de que ciudadanos de distintas nacionalidades  catalogados de supuestos terroristas, aparezcan portando pasaporte y cédula venezolanas?.

Ciertamente, Venezuela está viviendo momentos complejos de todo orden, Y eso obliga a apelar a la fibra de ciudadanos apegados a principios democráticos. A hacer  gala de una gran valentía y de coraje en defensa de los  valores familiares y del país.

El momento electoral es una oportunidad histórica para, precisamente, apelar a esas virtudes nacionales.  Ningún ciudadano debe quedar rezagado ante dicho evento. Hay que salir a votar y convertir en resultado positivo la disposición de impulsar cambios. 

En cuanto a los que fueron escogidos para ser Miembros de Mesa y los que, voluntariamente, han decidido ser Testigos en representación de los grupos políticos que compiten, tienen que ser fieles garantes de la voluntad participativa de los electores, como de la demostración de que los resultados son los que tienen que ser.

No es mentira lo que Venezuela y los venezolanos se están jugando, ante el reto que implican unos comicios en el medio de abundantes fuerzas interesadas en que sean las diferencias las que se impongan, y no las coincidencias. De ahí que es menester aceptar como cierto que el 6 de diciembre, lo que está en juego es la decisión acerca de si se quiere un futuro entre entendimientos o entre enfrentamientos. La apuesta mayoritaria tendría que ser –y así tiene que ser- a favor del fortalecimiento de los valores familiares, de la paz como gran propósito político, y del bienestar social y económico como la meta de todos.

Egildo Lujan Navas
egildolujan@gmail.com
@egildolujan

Miranda – Venezuela

JUAN JOSE MONSANT ARISTIMUÑO, UN HOMBRE DE LOS QUE HACEN HISTORIA, ANTONIO LACAYO OYANGUREN, CASO NICARAGUA

Cuando oía o hacía una reflexión miraba fijamente al interlocutor, solo la desviaba para tomar nota en una hoja de papel doblada sobre si misma, para calzarla luego en el bolsillo de la camisa manga larga blanca de rayas azules, que normalmente portaba. Sus ojos escrutaban constantemente detrás de unos lentes de delgada montura color carey; y su rostro sereno, alargado y prematura calva, denotaba una sólida formación profesional de ingeniero, de allí su meticulosidad. O quizá fue su paso por el seminario jesuita que le condicionó a la escucha, la observación, y la prudencia al hablar y actuar.

       No se hizo sacerdote porque atendió al llamado del creced y multiplicaos, de hacerse una sola carne, cuando Cristiana se atravesó en el camino. Y miren que dio frutos, no solo en hijos y nietos, sino en construcción de libertades, democracia, respeto y tolerancia.
    Le respetábamos porque nos sabíamos respetados, y por sus ejecutorías al frente de un país que terminaba un largo período de guerra, intolerancia, arbitrariedades y persecuciones, con su evidente toque de apropiación de lo indebido.
    “Ganaron, pero gobernaremos desde abajo”, dijo un resentido comandante Ortega, obligado a entregar el poder a una señora que no tenía enemigos sino cuatro hijos, un esposo mártir y una exquisita y sencilla sabiduría para gobernar, con mano firme y sonrisa amable, a un pueblo levantisco, de lagos y volcanes, pero también de músicos, poetas, pintores y escritores.
         Tampoco era política. El desespero de un pueblo entregado a la ruina y arbitrariedad de un proyecto llamado a fracasar porque se inició con la traición, hizo que se conformara una etérea alianza de 14 partidos que se denominó UNO. La victoria fue aplastante, quedaron lejos los tiempos cuando Carlos Andrés le aparcó cuatro Mirages en Costa Rica a Tacho Somoza, porque amenazó bombardear el país de donde salían guerrilleros, exiliados y, políticos sin consignas, a implantar la libertad en la tierra de Sandino y Rubén Darío.
         Y lo hicieron, solo que once años después, cuando el 25 de febrero de 1990 se instauró el Estado de Derecho en Nicaragua, con una Asamblea independiente y plural que, alguna vez quiso darle un golpe de Estado a doña Violeta. Fueron años intensos, agrios, de violencia, mezquindades, reconstrucción y pacificación. El sindicato Parrales Vallejo levantaba barricadas cada vez que se lo ordenaba una Dirección del FSLN, que terminó años después, por encarcelar a Henry Ruíz (Comandante Modesto), enjuiciar a Ernesto Cardenal, expulsar a Sergio Ramírez, Dora María Téllez y a Enrique Mejía Godoy (el cantor de la revolución) de sus filas.
         ¿Cómo y con quién gobernar un país en bancarrota, contras, recontras,  liberales 1,2,3, conservadores 1,2,3; socialcristianos 1,2,3? Y allí nació la dupla que rescató al país y le dio dignidad entre las naciones, doña Violeta nombró a Antonio Lacayo Oyanguren su yerno, el ingeniero, el administrador, el seminarista, como Ministro de la Presidencia, encargado de los acuerdos de transición, el organizador y negociador, el esposo, el padre, el amigo. Y lo hizo, con honor, paciencia, lealtad y eficiencia. Buena parte de la historia de Nicaragua se fue con él, cuando el helicóptero que lo trasportaba se estrelló contra el río San Juan apenas despuntando el sol. Iba allí, como el gaviero de Álvaro Mutis, como hizo en el pasado: divisando el horizonte, evitando tropiezos, traiciones y salvando obstáculos con su fe y honor de hombre libre tras de sí. Que el Creador tome en cuenta sus ejecutorías por la paz, la libertad, el respeto a la dignidad, y el inmenso amor por su familia y su nación.
                                                           
Juan Jose Monsant Aristimuño
@jjmonsant

El Salvador

ENRIQUE VILORIA VERA, 6D: VALIENTES VS. COBARDES, DESDE ESPAÑA

De lo heroico a lo ridículo no hay más que un paso. Simón Bolívar
Esta revolución bolivariana hablachenta e ineficiente, es experta solamente en polarizar a la sociedad: chavistas vs. escuálidos, patriota vs. vende patria, revolucionarios vs. imperialistas, capitalistas vs. socialistas, derecha vs. izquierda, ellos vs. nosotros, proletario vs. pelucón, en fin, venezolanos vs. venezolanos.

Esta vez, vistas las venideras elecciones parlamentarias, ya no esgrimen el rojo – rojito vs. cualquier otro color -  propio de una Guerra de colores que en su oportunidad y entre otras razones le costó la vida a Piar -,  ahora se trata de la valentía vs. la cobardía.

Los valientes, más bien valentones, son los oficialistas; de sus valerosos actos tenemos pocas evidencias, han sido bravos ante las cámaras y micrófonos, y ahora en las redes sociales para atacar y tacar, con denuedo y sin piedad, a los innúmeros enemigos que arremeten contra el esforzado Proceso revolucionario que pocos esfuerzos hace para darle comida, salud y felicidad a los sufridos súbditos bolivarianos. Es valiente para defender lo indefendible, sobre todo cuando toma forma de droga, guerrilla o terrorismo.  Más que valientes, nuestros  socialistas del siglo XXI son audaces, olvidando lo señalado por Napoleón Bonaparte: “Con audacia se puede intentar todo, pero no conseguirlo”.

Nuestros audaces y poco valientes revolucionarios apelan ahora a la cobardía del contrario para intentar recuperar la seguridad y el coraje perdido, manifestado en los dicentes y contundentes números de todas las encuestas electorales que muestran el fracaso de una pretendida revolución, el desencanto de un otrora esperanzado pueblo. Cobardes, cobardones, gallinas, culilluos, pávidos, asustadizos, rajaos, son los opositores que han hecho gala de paciencia y civismo para esperar en la “bajadita” electoral del 6D -  y en las que vienen -  a los bravucones, a los guapetones, a los baladrones, a los fanfarrones, a los matasietes bolivarianos. 

Ante las próximas elecciones parlamentarias, es conveniente recordar lo acuñado por la sabia sabiduría popular:


“El valiente vive hasta que el cobarde quiere”.

Enrique Viloria Vera
viloria.enrique@gmail.com
@EViloriaV
Salamanca - España

ARIEL PEÑA, ARGENTINA, PALADÍN CONTRA EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXL, DESDE COLOMBIA

El triunfo de Mauricio Macri del partido Podemos, derrotando al candidato Daniel Scioli  de la maquinaria Kirchnerista  seguidora del socialismo del siglo XXl,  creado por Hugo Chávez para esclavizar a nuestros pueblos con el neomarxismo, demuestra que  Argentina se convierte en el paladín en contra de ese horror en Latinoamérica, empezando con ello   la liberación de nuestros países del llamado castrochavismo que es un lastre  promovido por el foro de Sao Pablo, fundado por el genocida de Fidel Castro y  Lula Da Silva en 1990.

Esta derrota electoral que se le propina a la hermandad del foro de Sao Pablo, se convierte en punta de lanza para ir desmoronando en la región la desgracia propiciada por el comunismo totalitario, que se viste de muchos colores para engañar incautos, cabalgando sobre el atraso y la ignorancia, por ello se espera en  las elecciones del 6 de diciembre en Venezuela el triunfo de la oposición frente al totalitarismo, a pesar de que el régimen fraudulento  de Nicolás Maduro buscara torcer la voluntad popular a cualquier precio.

También en Latinoamérica se debe contrarrestar el proyecto para instaurar   gobiernos  vitalicios que siguiendo la dictadura de los  Castro en Cuba, buscan la perpetuidad en el poder como sucede con Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador y  Daniel Ortega en Nicaragua, además el gobierno  corrupto y desprestigiado de Dilma  Rousseff de Brasil debe de ser  destituido, pues el  socialismo del siglo XXl ha sido una pesadilla para nuestras  naciones.

Para evitar el triunfo de Mauricio Macri en la Argentina, desde varios puntos de Latinoamérica  marxistas enfermizos como el presidente de Bolivia Evo  Morales, groseramente pretendieron evitar con declaraciones el triunfo del candidato  de Podemos, eso ocurrió con un documento de unos supuestos “intelectuales y artistas defensores de la humanidad” en donde también firmaban como guasa o sorna para Colombia,  Piedad Córdoba y la exsenadora comunista Gloria Inés Ramírez, a ellas se agregaban personajes como el lunático teólogo  brasilero Frei Betto y el paranoico seudointelectual argentino  Atilio Borón.

El nuevo presidente de Argentina conto en la campaña electoral con el apoyo  del sector mayoritaria de la Confederación General del Trabajo CGT, principal  central de trabajadores en cabeza de su máximo líder Hugo Moyano, lo cual es demostrativo de las cercanías del nuevo mandatario con los sectores populares y sociales, cuyas luchas no son patrimonio exclusivo de ninguna ideología  en particular, sino que pertenecen al pluralismo, la independencia y la democracia.

En Latinoamérica desde que Hugo Chávez se monto en el poder en Venezuela a principios de  1999, ningún mandatario de los  llamados progresistas o alternativos seguidores del neocomunismo, habían sido derrotados electoralmente, de ahí que el   triunfo de Macri es un hito que contribuye a ir desbrozando el camino para liberarnos del socialismo del siglo XXl, que  reciclo de la basura de la historia  al marxismo repudiado en Europa oriental con la caída del Muro de Berlín, para imponerlo en nuestras naciones mimetizándose con diferentes nombres.

Los marxistas de todos los pelambres en la región lanzan alaridos en contra del neoliberalismo, y califican al nuevo presidente de Argentina de ser seguidor de esa corriente, olvidando siempre de mala fe que el neoliberalismo surgió del  contubernio entre el partido comunista chino con el capital financiero internacional para superexplotar a los trabajadores del país asiático, creando una flexibilización laboral que ha sido copiada  en varios países, pero  lo que necesitan  las naciones es el humanismo que es la antítesis del comunismo que lo que pretende es montar un burocratismo eterno, aplastando las libertades y la democracia como ha ocurrido en  Cuba por más de 56 años.

Indudablemente el triunfo de Macri tendrá profunda incidencia en la región, resaltando que el mandatario Argentino ha dicho claramente que para el caso de Venezuela y específicamente con la detención de Leopoldo López y la persecución a los medios independientes de comunicación, exigirá el cumplimiento de la clausula  democrática, buscando que si no se respetan  las libertades en Venezuela este país será retirado de  Mercosur, por  lo cual ya el gobierno de Maduro no contara con la alcahuetería bastante acuciosa de la presidente saliente Cristina Fernández.

La correlación de fuerzas en Latinoamérica comienza a variar y el péndulo político   favorece a la democracia liberal, entonces en el caso colombiano frente a las negociaciones de la Habana entre las Farc y el gobierno de Santos, el estado no puede claudicar ante una narcoguerrilla que solo se representa a ella misma, y que abraza  los  dogmas marxistas leninistas repudiados por la gran mayoría de los  pueblos del mundo  al ser anacrónicos y criminales.

Un  acuerdo de paz en Colombia  solo debe de ser posible con el respeto a la institucionalidad, sin tramoyas ni  ventajas extraordinarias para las Farc que pretenden cuando estén  en la legalidad la participación  política, en  diferentes escenarios como  elecciones y movilizaciones sociales especialmente, cambiando de táctica y buscando a futuro una “insurrección” imitando al sátrapa de Lenin quien con astucia y suerte se tomo el poder en Rusia en 1917 sin contar con el apoyo del pueblo. Así que con Argentina se generara un verdadero cambio de época, que nos debe emancipar de la aberración del socialismo del siglo XXl  del cual también ha sido víctima Colombia.

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG

Colombia

POR MOISÉS CÁRDENAS, ARGENTINA TIENE NUEVO PRESIDENTE: UN CAMINO PARA LA AYUDA A VENEZUELA

Hace meses este diario me había publicado un artículo en donde  comenté que Argentina traía nuevo aires de cambios. Estos vendrían de la mano de la elección de un nuevo presidente. 

Gracias al civismo argentino, las urnas dieron los resultados. La sociedad hastiada de un gobierno autoritario, aberrante, feroz y cansancio. Todos salieron para cambiar el presidente. Es un buen paso para que  aquellos políticos que se creen dueños de la verdad, de montajes de mausoleos, y  de inundación de pancartas. El populismo es un herida y una huella en la sociedad. En argentina las peleas entre familias y amigos, podrán tener paz. El camino es largo pero la esperanza es lo más importante.

Argentina se merece este triunfo, se merece otra democracia. Se merece un cambio, y la alternancia es un cambio. El ismo actual de Cristina, caerá. Y de todo sus seguidores. Ahora es turno para que la sociedad argentina se respete para si misma, se cuide y se amé. Pueblo de grandes ideales. Pueblo de gente culta. Pueblo soñador. El populismo la enfermó. Ahora la cura fue las elecciones. Que Argentina sea un ejemplo para las otras naciones en donde el populismo quiere tener el poder.

Que las sociedades entienda que cambiar de presidente, es una forma de cambiar. Porque no solo es ideológico, es que ver siempre al mismo presidente por años,  es un fastidio.  Y lo diré a lo venezolano, que aunque estoy lejos de mi patria físicamente, la llevó en mi corazón. De pana que Venezuela siga el ejemplo para que se animé a cambiar de un nuevo presidente. No la misma gente que vienen gobernando por quince años y han divido a la gente. De pana, hermanos de Venezuela animasen a cambiar como se animan en Argentina, de pana.

Moises Roberto Cardenas Chacon
viajesideral2@hotmail.com
@viajesideral

Argentina