lunes, 18 de febrero de 2019

ACTUALIZACIÓN, DE "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, DEL LUNES 18-02-2019,

FERNANDO MIRES, LOS "PROGRES" Y "FACHOS" DEL MUNDO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 5 minutos
La lucha por la democracia está plagada de peligros y hay veces -pienso inevitablemente en la Venezuela de Maduro- en las que los demócratas deben combatir contra dos frentes a la vez: los progres que ven en el dictador y su camarilla un baluarte en contra del imperialismo y los fachos que buscan cualquiera salida bajo la condición de que no sea política. Progres y fachos, fachos y progres. No son por cierto categorías de tipo weberiano, provienen más bien del habla pública, de hilos comunicativos formados bajo el calor de la pasión política, allí donde la gente se nosotriza en con... más »

JOSÉ LUÍS MÉNDEZ LA FUENTE, LOS HOMBRES BUENOS DEL INDEPENDENTISMO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 28 minutos
Las recientes declaraciones de Elsa Artadi, portavoz del gobierno de Cataluña región autonómica de España, con motivo de la convocatoria a elecciones de Pedro Sánchez para el próximo 28 de Abril, como consecuencia del rechazo a los presupuestos presentados para su aprobación a las Cortes, no dejan de tener algo de razón. "España será ingobernable mientras no afronte el problema de Cataluña. No puede vivir ignorándolo" ha dicho la política catalana, afirmando que el problema de Cataluña,es un problema de Estado y que un cambio de gobierno no lo resolverá como lo acaba de demostrar S... más »

ALBERTO BENEGAS LYNCH, VENEZUELA, EJEMPLO DE LA ANTI-DEMOCRACIA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 42 minutos
Si queremos vivir en una sociedad libre no podemos tomar livianamente la idea de la democracia puesto que es un asunto serio que remite al respeto recíproco. Juan González Calderón ha advertido de la degradación de la idea democrática que opera en base a dos ecuaciones falsas: 50% más 1% es igual al 100% y 50% menos el 1% es igual a 0%. Sobre esta falsedad se reclinan muchos de los dictadores que simulan procedimientos democráticos que luego revierten por el manejo indiscriminado de una camarilla minoritaria que se alza con el poder absoluto. Sobre esos pilares descansan los Hitler... más »

CNEL. (EJ) RUBÉN DARIO BUSTILLOS RÁVAGO, MI GENERAL SEA VARÓN

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 51 minutos
¿Como es eso de que Ud. nos llama de nuevo al servicio militar para defender la patria y que todos estamos obligados a enfrentar al enemigo? Pero si Ud. Mismo, no hace mucho, montado en un tanque de guerra ruso, uniformado de gala con todas las condecoraciones como sinónimo de su bravura, y parado al frente de sus tropas civiles y militares. ¿Se acuerda?, le reiteraba a su Comandante en Jefe, una vez más, que estaban listos para la guerra en contra del Imperio, por la Patria, el Socialismo y hasta la muerte misma, y de paso nos señalaba al resto de los que no estábamos alli, como l... más »

OMAR ÁVILA, URGE UN GRAN ACUERDO NACIONAL

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 58 minutos
La lucha por el cambio político en nuestra Venezuela es larga y compleja. Afortunadamente la gente ha entendido que aun cuando es irreversible y va a ocurrir, no hay soluciones mágicas y no se va a producir ya. En este momento el juego político continúa en todo o nada y los sectores en pugna juegan al desgaste y si este panorama se mantiene, las perspectivas de una transición pacifica se alejan. Desde Unidad Visión Venezuela apostamos al cambio en paz y para que este sea el escenario que impere es necesaria una negociación que tenga como resultados el entendimiento y acuerdo ent... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ L., GUAIDÓ VS. MADURISMO Y OPOSICIÓN

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Comienzo señalando que nos costó una enormidad señalar “madurismo” y no “chavismo” porque estamos convencidos es la misma cepa, sin embargo, atendiendo a aquello de una rebuscada tregua discursiva que no “hiera” a los chavistas, usamos “madurismo”, haciendo la salvedad que Maduro es el producto más granado de Chávez, su “hijo” como él mismo señala, dicho sea de paso, en apego irrestricto y ceremonia al “Plan de la Patria” el legado más puro/representativo del expresidente fallecido. Como diría Ortega y Gaset, hoy estamos en el devenir de “Guaidó y sus circunstancias, sí no la salva... más »

FERNANDO MIRES, LOS "PROGRES" Y "FACHOS" DEL MUNDO


La lucha por la democracia está plagada de peligros y hay veces -pienso inevitablemente en la Venezuela de Maduro- en las que los demócratas deben combatir contra dos frentes a la vez: los progres que ven en el dictador y su camarilla un baluarte en contra del imperialismo y los fachos que buscan cualquiera salida bajo la condición de que no sea política.

Progres y fachos, fachos y progres. No son por cierto categorías de tipo weberiano, provienen más bien del habla pública, de hilos comunicativos formados bajo el calor de la pasión política, allí donde la gente se nosotriza en contra de otros que los cuestionan en sus ideologías, en sus creencias, en sus modos de ser, en sus culturas, en sus identidades. Son palabras destinadas a estigmatizar al otro, a marcar diferencias, a constituir bajo la forma de un simple mote a un enemigo más imaginario que real. Se trata en fin de una relación de negatividad, destinada, como toda negatividad, a construir una afirmación de “un sí mismo”.

Denominaciones radicalmente excluyentes, sin duda. Pues para un facho un progre es todo quien no es facho y para un progre, facho todo quien no es progre. Pero a la vez -paradoja- ni progres ni fachos se consideran a sí mismos como progres o fachos. Nadie dice yo soy progre o yo soy facho con el orgullo con que en el pasado derechistas e izquierdistas proclamaban a los cuatro vientos sus identidades políticas. La razón parece ser la siguiente: progres y fachos son categorías destinadas a ridiculizar al depositario del deseo de agresión gramatical que habita en cada una de nuestras bocas. Fachos y progres son una creación negativa del otro por el otro.

Las palabras progres y fachos tienen, como casi todas las palabras, dos orígenes. Uno etimológico que es el que menos importa y otro histórico, que sí importa demasiado.
De acuerdo a sus orígenes etimológicos, las palabras progres y fachos son derivados de las palabras progresistas y fascistas. Sin embargo, no todos los llamados progres son progresistas ni todos los llamados fachos, fascistas. Muchos progres adhieren a ideologías del pasado, propias a la era del capitalismo industrial –el marxismo- leninismo, por ejemplo - y en ese sentido no solo no son progresistas sino reaccionarios. A la inversa, muchos fachos no son reaccionarios sino progresistas. La mayoría de ellos se declaran amantes del progreso tecnológico y económico y para ello están dispuestos a sacrificar al medio ambiente (Trump) e incluso a comunidades indígenas (Bolsonaro).

Ahora, desde el punto de vista histórico, las denominaciones progres y fachos pueden ser consideradas sucedáneas de las de izquierda y derecha. Y aquí salta la pregunta: ¿por qué el habla popular se ha visto en la necesidad de inventar significantes alternativos a los de izquierda y derecha? La respuesta es obvia: solo se usan nuevos significantes cuando los vigentes ya no están en condiciones de cubrir el significado de lo que intentamos significar.

Prueba semiótica de que los términos izquierda y derecha han ido perdiendo su transparencia. Sobre las razones de esa pérdida hay muchos escritos y no insistiremos aquí sobre el tema. Lo importante es que las palabras progre y facho no designan solamente a objetos políticos sino, además, culturales. No a enemigos de clase o a ideologías contrarias, sino a dos modos de concebir y vivir el mundo. De ahí que ambos términos no pueden ser definidos de un modo objetivo sino a partir del mundo subjetivo de los progres y de los fachos. ¿Qué es un progre para un facho y que es un facho para un progre? Esa es la pregunta.

Progre para un facho tiene un significado polisémico. En su sentido originario sirvió para calificar a los que mantienen posiciones de la antigua izquierda y por lo mismo están dispuestos a rendir pleitesía a dictaduras militares como la cubana, la nicaragüense y la venezolana. Pero después el término ha sido extendido hasta llegar a designar a quienes forman parte o simpatizan con movimientos sociales como los feministas, los ambientalistas y los pacifistas. Para los fachos de hoy los progres forman un arco que va desde Kim Jong Un, pasando por Maduro, hasta llegar nada menos que a Merkel, Macron u Obama, estos últimos, representantes del “pensamiento correcto” (así lo llaman progres y fachos). Un facho, en consecuencia, puede ser perfectamente reconocible por la mega-dimensión e indiferenciación de sus antagonismos.

Lo mismo sucede con los progres. En un comienzo el término facho fue usado por ellos solo para calificar a personas que rinden culto a siniestras dictaduras militares a la Pinochet o a la Videla o a aquellos que ven en cada reforma social una amenaza comunista. El término ha cobrado vigencia después del aparecimiento de los macro y micro nacionalismos europeos en los cuales conviven fachos con fascistas de tomo y lomo. No obstante, el término ha sido extendido aún más por los progres y hoy les sirve para calificar a todo aquel que no vea en los EE UU un imperio asesino, a todos quienes no estamos de acuerdo con los excesos del me too, o a todos quienes nos oponemos a cualquier fundamentalismo ideológico o religioso.

Puede pensarse entonces que los progres y los fachos son los dos extremos de la política. Geométricamente podría ser cierto. Sin embargo, al ser designados el uno por el otro y el otro por el uno, es inevitable que entre ambos tengan lugar entrecruces identitarios hasta el punto de que pueden llegar a confundirse en una simbiosis. ¿Qué es un progre sin un facho o un facho sin un progre? La respuesta ha sido dada por los propios progres y fachos. La encontramos en Europa, en la indisoluble alianza contraída por ambos alrededor de la figura del autócrata Putin: el padre de todas las dictaduras del mundo. Pues para nadie es un misterio que Le Pen del FN, Gauland de AfD, Salvini de LN y Orban de FIDESZ, son aliados de Putin. Pero no menos aliados de Putin son Pablo Iglesias de Podemos, Mélenchon de Francia Insumisa y Tsipras de Syriza.

¿Qué ven los fachos en Putin? Sin lugar a dudas, el hombre fuerte y autoritario, el restaurador de costumbres patrióticas y viriles, el defensor de la familia, de la religión y el garante en contra de la odiada UE. ¿Y qué ven a su vez los progres en Putin? El anti-imperio, el hombre que se las planta a EEUU, el restaurador geográfico de la URSS con otro nombre, y (otra vez) el garante en contra de la odiada UE.

Del mismo modo un castrista y un pinochetista ayer, un bolsonarista y un madurista hoy, comparten similares valores políticos. Están dispuestos a transgredir los derechos humanos, son enemigos del debate público -y, luego, del parlamento- rechazan las vías electorales, asumiéndolas solo cuando pueden ganar, y buscan soluciones inmediatas, sin compromisos ni diálogos con “el enemigo”. Todo en nombre de una supremacía moral que nadie les ha otorgado. Solo así se explica por qué los progres son a veces tan fachos y los fachos son a veces tan progres. En verdad, para referirnos a ellos deberíamos inventar otras palabras: fapros o profas, por ejemplo.

No obstante, siempre y cuando no sean mayoría o por cualquier vía alcancen el poder, progres y fachos pueden jugar bajo determinadas condiciones un rol positivo. Ambos, visto así, representan en sus extremos a los enemigos de la por Karl Popper llamada “sociedad abierta”. Por lo mismo, ambos nos alertan que en momentos políticos como los que atravesamos, a quienes no somos ni progres ni fachos no nos está permitido bajar la guardia ni dormir sin mantener un ojo abierto.

La lucha por la democracia está plagada de peligros y hay veces -pienso inevitablemente en la Venezuela de Maduro- en las que los demócratas deben combatir contra dos frentes a la vez: los progres que ven en el dictador y su camarilla un baluarte en contra del imperialismo y los fachos que buscan cualquiera salida bajo la condición de que no sea política.

¡Progres y fachos del mundo, unidos seréis siempre vencidos!

Fernando Mires
@FernandoMiresOl ‏

JOSÉ LUÍS MÉNDEZ LA FUENTE, LOS HOMBRES BUENOS DEL INDEPENDENTISMO


Las recientes declaraciones de Elsa Artadi, portavoz del gobierno de Cataluña región autonómica de España, con motivo de la convocatoria a elecciones de Pedro Sánchez para el próximo 28 de Abril, como consecuencia del rechazo a los presupuestos presentados para su aprobación a las Cortes, no dejan de tener algo de razón.

"España será ingobernable mientras no afronte el problema de Cataluña. No puede vivir ignorándolo" ha dicho la política catalana, afirmando que el problema de Cataluña,es un problema de Estado y que un cambio de gobierno no lo resolverá como lo acaba de demostrar Sánchez, haciendo referencia a que la salida de Rajoy no sirvió de nada. Artadi acusó al lider del PSOE de  ́ ́falta de coraje ́ ́ para afrontar el problema
soberanista y de haber cedido a las  ́ ́presiones de la derecha ́ ́.

Creer que la solución a ese problema de Estado depende de la coacción que pueda ejercer o no la derecha, es confundir a todas luces el quid del asunto, pues el separatismo, como tal, no es una categoría ideológica de naturaleza izquierdista o derechista específicamente; como tampoco lo es la soberanía de un Estado después de varios siglos ejerciéndola sobre un mismo territorio. 

Lo que le debe suceder a todos los secesionistas en España y más concretamente a la señora Artadi, es que tras escuchar durante un buen tiempo, el discurso desplegado tanto por Pedro Sánchez como por Pablo Iglesias sobre dicho problema de Estado, han quedado confundidos, o peor aún, con la impresión de que de llegar al poder la
izquierda española, se le daría luz verde a las pretensiones secesionistas. Un equívoco, si se quiere, al cual contribuyó aun más, Pedro Sánchez, en su fugaz pero nefasta actuación como presidente de España, con los coqueteos y devaneos, casi de adulterio, que tuvo con los representantes del secesionista catalán, no obstante encontrarse varios de ellos en la cárcel y estar ahora mismo enfrentado un proceso judicial.

Pero quien siembra vientos recoge tempestades y así como Sánchez llegó al poder empujando finalmente a Rajoy a la calle con el voto decisivo de los partidos independentistas, él mismo acaba de recibir, con ocasión igualmente de la presentación del presupuesto anual, una cucharada de su propia medicina al no ser apoyado por aquellos. 

Si algo ha quedado claro para el independentismo es que no se puede fiar ahora de la izquierda española, como tampoco lo hacia antes de la derecha, pues la posición con esta última gobernando ya se conoce, y la de la izquierda, después de Sánchez, también; no importa los cuentos de hadas ofrecidos o el discurso populista utilizado. Del mismo modo, le debe haber quedado claro al secesionismo catalán que escudarse en un discurso artificial contra el franquismo, la monarquía o la derecha para justificar sus actuaciones, ya no es suficiente para engañar a todos quienes no son franquistas, monárquicos o simplemente derechistas, tratando de ganarse su simpatía. 

Amén de que resulta insultantemente ingenuo pensar que si el cambio de gobierno, por si solo, no solucionará el problema independentista, éste se vaya a arreglar quitando simplemente la figura decorativa del rey o enterrando a Franco mil metros mas abajo o cambiándolo de tumba. 

Por su parte, a la tradicional izquierda y derecha de la política española, mas ahora cuando se encuentran repartidas en varios partidos políticos, les toca aprender que si no hay unidad de criterios frente a ese crucial problema de Estado, la ingobernabilidad de España puede ser un hecho mas que cercano. 

Pero ni ingenuidad, ni perplejidad, ni confusión, ni nada que se les parezca. Tácticas de guerra política si. Un recurso, el de echar mano de conceptos tales como democracia, república o legalidad, por solo tomar tres de los muchos que el separatismo viene frecuentemente utilizando como propios, contra el Estado español, desde hace ya tiempo, en una estrategia por legalizar su postura transgresora, creando instituciones y un orden paralelo que desconcierte al colectivo, pero en particular al ciudadano común y corriente. Todos los dirigentes y portavoces del separatismo catalán desde Artur Mas para acá los han venido utilizándo de una manera o de otra. Se trata de poner en práctica algunos de los 198 métodos de acción no violenta ideados por el politólogo

Gene Sharp en su libro de finales del siglo pasado “De la dictadura a la democracia”.El último en hacer uso de algunos de aquellos conceptos después de la señora Artadi, ha sido Oriol Junqueras, precisamente en la audiencia judicial donde se ventila su caso, al autocalificarse como un preso político, perseguido por sus ideas y no por sus acciones. En ningún momento se refirió a los hechos señalados dentro del escrito acusatorio de la fiscalía; algunos tan concretos como lo son las desviaciones de partidas presupuestarias destinadas al gobierno de Cataluña, en gastos no autorizados del ilegal proceso de votación del 1-O, algo que es delito en cualquier parte del mundo. 

En su apología a la causa separatista ha dicho que «Antes que independentistas, somos republicanos; antes que republicanos, somos demócratas; y antes que  demócratas, somos buenas personas»

Lo que parece que se le olvidó al señor Junqueras, o simplemente no lo sabía, es que
las buenas personas también violan la ley.

José Luís Méndez La Fuente
@xlmlf

ALBERTO BENEGAS LYNCH, VENEZUELA, EJEMPLO DE LA ANTI-DEMOCRACIA


Si queremos vivir en una sociedad libre no podemos tomar livianamente la idea de la democracia puesto que es un asunto serio que remite al respeto recíproco. Juan González Calderón ha advertido de la degradación de la idea democrática que opera en base a dos ecuaciones falsas: 50% más 1% es igual al 100% y 50% menos el 1% es igual a 0%. Sobre esta falsedad se reclinan muchos de los dictadores que simulan procedimientos democráticos que luego revierten por el manejo indiscriminado de una camarilla minoritaria que se alza con el poder absoluto.

Sobre esos pilares descansan los Hitler. La democracia no se agota en el proceso electoral, su columna vertebral consiste en el respeto a los derechos de las personas. Y cuando aludimos al derecho hacemos referencia a la facultad de usar y disponer de lo propio y no al uso del fruto del trabajo ajeno por medio de la fuerza.

El ejemplo venezolano pone de manifiesto un escándalo de proporciones mayúsculas. Presos políticos, torturas a opositores, persecución a la prensa, elecciones amañadas, escasez de alimentos y de fármacos elementales, adoctrinamiento escolar y universitario, migraciones en masa para huir del régimen, hiperinflación galopante, economía y marcos institucionales destruidos, marchas multitudinarias del descontento con lo que ha venido ocurriendo en los últimos tiempos, corrupciones alarmantes de la casta que pretende mantenerse en el poder, un gobierno ahora sustituido por el Presidente de la Asamblea Nacional en concordancia con la Constitución.

Es de esperar que personajes como Maduro, buen heredero del comandante que inició la debacle, ya no podrá hablar de “la multiplicación de los penes”, ni dirigirse a “los millones y millonas” ni hablar con los pajaritos y demás tropelías inauditas. Afortunadamente la inmensa mayoría de los gobernantes occidentales han rechazado abiertamente al dictador y han reconocido al antes aludido Presidente de la Asamblea Nacional como el gobernante legítimo a contracorriente de un puñado de dirigentes trasnochados que pretenden un diálogo entre víctimas y victimarios. Es de destacar muy especialmente la declaración del Grupo de Lima, la decidida acción de la Organización de Estados Americanos a través de su Secretario General y la misiva de veinte ex Presidentes de la región latinoamericana.

Lamentablemente siempre hubieron otros gobiernos cómplices del terrorismo que han dado apoyo directa o indirectamente a los estridentes patrocinadores del inaudito y reiterativo socialismo rebautizado como “del siglo xxi” con la intención de disfrazar las barrabasadas criminales del socialismo a secas. En La Habana delante del tirano Fidel, Chávez declaró que “Cuba es un bastión de la dignidad humana”… con los fusilamientos, la represión constante, las pocilgas en que se convirtieron los hospitales, el adoctrinamiento en que se convirtió la educación haciendo que se escribiera con lápiz para borrar y usar los mismos cuadernos debido a la escasez de papel y demás latrocinios y persecuciones a cualquier signo de oposición, en el contexto del partido único y la prensa oficial. Maduro continuó y profundizó las obscenidades de su maestro.

Es del caso tener presente lo expresado por el coronel Chávez en la entonces Asamblea Legislativa -recordado con algarabía y beneplácito por Maduro- en cuanto a que “no debe considerarse a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) como guerrilleros terroristas ya que eso es un invento grotesco de Estados Unidos” y que “no son ningún grupo terrorista, son verdaderos ejércitos que ocupan espacios en Colombia, hay que darles reconocimiento, son fuerzas insurgentes que tienen un proyecto político, un proyecto bolivariano que aquí es respetado”, a lo que naturalmente le replicó el ministro del interior colombiano del momento al afirmar que “la calificación de terrorista no es caprichosa sino que deriva de los actos terroristas de las mencionadas bandas criminales”.

Sin duda que la historia venezolana descubre corrupciones y desaguisados ejecutados por varios de los partidos políticos de la era anterior a la irrupción de los tiranos de marras, pero esos problemas no justifican en modo alguno empeorar la situación como ha ocurrido desde el golpe militar de Chávez de 1992 sino, por el contrario, demanda tomar el camino inverso y sanear la República. Esperemos que muy pronto dejemos de presenciar el triste espectáculo de ver las vergonzosas imágenes de los aplaudidores tan o más repugnantes que el aplaudido, una masa amorfa de carne impregnada de servilismo.

A esta altura no podemos saber a ciencia cierta como terminará el episodio que venimos comentando, solo cabe precisar que si se decidiera el levantamiento de las Fuerzas Armadas esto sería un contragolpe puesto que el golpe ya lo propinaron los dictadores al alzarse contra los principios republicanos, con una urgencia aun mayor, por ejemplo, que los contragolpes independentistas que se revelaron en América del Sur y América del Norte contra la usurpación de derechos que impusieron en las colonias respectivamente por parte de la metrópoli española y la corona inglesa.

Es de desear que se adopten las medidas de fondo necesarias para revertir la desesperante situación para lo que se debe estar a la defensiva de no sustituir bajo ningún concepto un dictador de malos modales con uno de mejores modales a través de políticas timoratas que eviten enfrentar los problemas de raíz vía recortes y podas superficiales que dejen intacta la maquinaria estatista. La faena es difícil pero es necesaria, son imprescindibles discursos y hechos firmes en la dirección republicana.

Es del caso tener presente que, como enseña Karl Popper, lo relevante no son los hombres instalados en el aparato estatal sino la calidad de las instituciones que protejan derechos “al efecto de que el gobernante haga el menor daño posible” y que como ha escrito Pierre Lemieux la soberanía no corresponde a una moneda ni a un trozo de tierra ni a un poder político sino que reside en el individuo y que los gobernantes son meros empleados de la gente y a ellos deben rendir cuentas.

Los estatismos suelen comenzar con la idea que los gobiernos pueden proporcionar mayor bienestar redistribuyendo ingresos, pero esto significa volver a distribuir por métodos compulsivos lo que distribuyó voluntaria y pacíficamente la gente en el supermercado y afines con lo que se consume capital y consecuentemente se reducen salarios e ingresos en términos reales. Los estatismos de todos los tiempos se basan en el supuesto arrogante de que los iluminados del momento pueden administrar vidas y haciendas ajenas mejor que los propios interesados.

La tarea en Venezuela de reconstrucción es fenomenal, hacemos votos para que pueda llevarse a cabo con la debida energía y se aparten supuestos comerciantes que en alianza con el poder han explotado miserablemente a sus semejantes y, en lugar de ese adefesio, se permitan mercados abiertos en competencia para que el empresario que sepa atender a su prójimo obtenga ganancias y el que yerra en ese cometido, incurra en quebrantos.

Alberto Benegas Lynch (h)
@ElIndependent

https://www.lanacion.com.ar/2219540-venezuela-el-ejemplo-de-la-antidemocracia 

CNEL. (EJ) RUBÉN DARIO BUSTILLOS RÁVAGO, MI GENERAL SEA VARÓN


¿Como es eso de que Ud. nos llama de nuevo al servicio militar para defender la patria y que todos estamos obligados a enfrentar al enemigo? Pero si Ud. Mismo, no hace mucho, montado en un tanque de guerra ruso, uniformado de gala con todas las condecoraciones como sinónimo de su bravura, y parado al frente de sus tropas civiles y militares. ¿Se acuerda?, le reiteraba a su Comandante en Jefe, una vez más, que estaban listos para la guerra en contra del Imperio, por la Patria, el Socialismo y hasta la muerte misma, y de paso nos señalaba al resto de los que no estábamos alli, como los enemigos de la patria.

La primera pregunta que me viene a la mente, mi general, es: ¿Es Ud. un narcotraficante, terrorista, corrupto, violador de los derechos humanos de los venezolanos? ¿Si la respuesta es negativa, entonces porque los protege en vez de cumplir con su obligación de combatirlos? A menos que Ud. sea integrante del “Cartel de los Soles”, buen capo, como Pablo Escobar Gaviria, quiera morir con las botas puestas.

Ud. tiene el valor de llamarnos a servirles de escudos humanos para cubrirle su retirada hacia el paraíso en donde su familia y el dinero robado esperan para disfrutar sin temor el producto del saqueo de las arcas públicas y el narcotráfico.

Pero le voy a decirle una cosa, mi General, no voy a caer en su trampa, mientras Ud. se monta en su avión y se va lejos o cuando suenen los primeros tiros Ud. se rinde. Son sus Oficiales, si acaso le obedecen, quienes, con sus tropas, flaquitas y hambrientas morirán inútilmente por su revolución.

Se acuerda Ud. mi general, la última parte de aquel juramento que los soldados hacemos de defender la Patria y sus instituciones, hasta perder la vida: “… si no, que Dios y la Patria os demande”. Ud. mi general, juro en vano, así que asuma su responsabilidad.

Hace algunos años que luche en contra de los invasores cubanos que pretendieron quitarnos la patria para robarnos nuestras riquezas naturales y cuando los expulsamos del país, salí con mi banderita de siete estrellas a celebrar haber ganado la guerra.

En esta oportunidad también estoy anotado a ganador, mi General, así que cuéntame entre sus enemigos pues estoy del lado de los buenos. De tal manera que le aconsejo, que cuando mis aliados lo derroten, le pido que tenga un poco de dignidad; cumpla con la última palabra del eslogan que tanto repitió: Patria, Socialismo o MUERTE. Pues La Patria la perdimos hace 20 años cuando Ud. se la entregó a los cubanos y El Socialismo solo nos trajo miseria y ruina al pueblo venezolano, de manera que me permito sugerirle, mi General, que si acaso no va cumplir su palabra de inmolarse por su revolución, por lo menos haga honor a su jerarquía y sea varón, como lo hicieron los oficiales generales japoneses al final de la II Guerra Mundial, hágase el harakiri, pues los pueblos no perdonan una traición y Ud. no va a ser la excepción.

Para concluir, le sugiero recordarle a su jefe, alias “El Usurpador”, lo que el 23 de enero de 1958, le aconsejó el general Llovera Páez al general Pérez Jiménez, antes de tomar el avión, identificado como “La vaca Sagrada”, para escapar hacia la República Dominicana: “Mejor nos vamos de acá, compadre, pues pescuezo no retoña”.

Por mi parte, mi General, no tenga la menor duda de que, saldré a celebrar la victoria por la que tanto he esperado, esta vez con varias banderitas, una tricolor y las mismas siete estrellas de mi patria, y otras con la de los colores que identifican a nuestros aliados democráticos, que, en solo 3 días, espero yo, nos ayudarán a conseguir la libertad que no pudimos lograr, por culpa suya, en 20 largos años.

Cnel. (Ej) Rubén Dario Bustillos Rávago
rdbustillos@gmail.com
@rdbustillos.

OMAR ÁVILA, URGE UN GRAN ACUERDO NACIONAL


La lucha por el cambio político en nuestra Venezuela es larga y compleja. Afortunadamente la gente ha entendido que aun cuando es irreversible y va a ocurrir, no hay soluciones mágicas y no se va a producir ya. 

En este momento el juego político continúa en todo o nada y los sectores en pugna juegan al desgaste y si este panorama se mantiene, las perspectivas de una transición pacifica se alejan. 

Desde Unidad Visión Venezuela apostamos al cambio en paz y para que este sea el escenario que impere es necesaria una negociación que tenga como resultados  el entendimiento y acuerdo entre sectores: la oposición y el chavismo. 

Pensar que una fuerza política que tiene 20 años y que, nos guste o no, cuenta con el apoyo de parte de la población por pequeña que sea, va a desaparecer de un plumazo es irreal. Hay que hacer acuerdos. Partiendo de esos pactos se podrá elegir un nuevo Consejo Nacional Electoral, normalizar la situación del Parlamento y tantas otras situaciones que debemos corregir para el mejor desenvolvimiento de la vida política y económica del país. 

La ingobernabilidad camina tranquila aunque Nicolás Maduro lo niegue y pareciera que ejerce el poder porque en un país donde un sector aún reconoce solo a quienes acompañan a Maduro y otro solo a la Asamblea Nacional y su presidente Guaidó, la ilegitimidad y la ingobernabilidad andan de la mano. 

La posibilidad de un conflicto armado está latente y, lamentablemente, hay quienes apuestan por ella. Esa es la peor de las opciones. En ese escenario solo el pueblo seguirá sufriendo, y el hambre y las consecuencias de la emergencia humanitaria compleja, se verían acompañadas además, de los resultados propios de una agresión armada. 

Imaginar que la FANB apoyará las iniciativas de cambio y la entrega de la ayuda humanitaria es pecar de inocentes y poco inteligente. 

Los militares gozan de demasiados “beneficios” y prebendas que no están dispuestos a perder, ni renunciar. Tienen empresas de construcción, de telecomunicaciones, agropecuarias, de transporte, manejan la distribución  y "producción” de alimentos, así como de la industria farmacéutica e industrial,  pero además tienen una televisora, un banco y para completar si piensan que a la torta le faltaba la guinda, tienen una treintena de ministerios a su cargo. 

Estamos a punto de entrar en un proceso de negociación difícil y el más determinante para el destino del país en las últimas dos décadas. Hay que hacerle entender eso a la opinión pública. Esa es nuestra tarea como líderes. 

Apostemos por un gran acuerdo nacional en el que actores como Rusia, China y Cuba posiblemente también tengan alguna participación, pero que redundará en una nueva ruta para transitar el camino a la transición política en paz. 

Urge un gran acuerdo nacional ya, antes de que el pueblo nos pase por encima.
     
Omar A. Ávila H.
Diputado a la Asamblea Nacional
Teléfonos: 04125999733 // 04166065484
@OmarAvilaVzla

LEANDRO RODRÍGUEZ L., GUAIDÓ VS. MADURISMO Y OPOSICIÓN


Comienzo señalando que nos costó una enormidad señalar “madurismo” y no “chavismo” porque estamos convencidos es la misma cepa, sin embargo, atendiendo a aquello de una rebuscada tregua discursiva que no “hiera” a los chavistas, usamos “madurismo”, haciendo la salvedad que Maduro es el producto más granado de Chávez, su “hijo” como él mismo señala, dicho sea de paso, en apego irrestricto y ceremonia al “Plan de la Patria” el legado más puro/representativo del expresidente fallecido.

Como diría Ortega y Gaset, hoy estamos en el devenir de “Guaidó y sus circunstancias, sí no la salva a ella, ella no lo salvará a él”, sean cuales sea las causas de su prominente protagonismo actual, debemos admirar lo sesudo, meditado y estratégico de sus actos, desde luego, el de todo su equipo. A diferencia de todo lo que había hecho la oposición en los 20 años previos, podemos asegurar existe un plan bien orquestado, nada está dejado al azar.

Finalmente, arribó un líder que tiene bajo su manga la principal carta del juego, conoce al (ex)gobierno, conoce realmente su condición, su naturaleza, sus fortalezas y debilidades, más aún, sabe cómo enfrentarlo, lo hace en el mismo terreno de éste, que cuando contaba con petrodólares a granel actuaba refraneramente “al que hierro mata, a hierro muere”. Creemos firmemente esa es su principal herramienta, repetimos, la de él y la de su equipo, el cual imaginamos posee talentos criollos y foráneos.

Guaidó se enfrenta a propios y extraños, principalmente al (ex)gobierno que ya comenzó pisar tierra, sin embargo, no abandona la violencia pues es la única arma con la que cuenta al no tener la razón en ningunos de sus argumento y propuestas. Sabe está derrotado, sabe no hay la más mínima posibilidad de promover una guerra civil pues más del 90% de los venezolanos lo repudian, muy pronto deberá decidir entre estas dos opciones; resistirse con las armas que posee o, sencillamente, cederle el paso a los cambios de una manera menos traumática para ellos, sí para ellos, porque para el pueblo es muy tarde, lo ha hecho sufrir demasiado. En este ínterin, Guaidó debe procurar resguardarse, el desespero del régimen es mal consejero.

Por el lado de la oposición, líderes políticos y muchos pensadores/asesores de oficio, comienzan darse cuenta de sus errores pasados, imaginamos se arrepienten de haber tratado democráticamente a quien nunca lo ha sido, por supuesto (corriendo el riego de parecerles impertinente), suponemos también hubo mucho$ interese$ para prestarse a las falacias electoreras. Hoy quieren arrimarse a Guaidó, éste debe saber curarse en salud y darles el trato merecido, no se trata de alentar posturas extremas, pues la realidad política nacional, la real politik, es extrema, radicalizada, exige pies de plomo.

La oposición colaboracionista, así como figuras chavistas que fueron piezas fundamentales para el sostenimiento del régimen, son figuras que, bajo una infantil “inclusión”, puede generar un efecto muy perverso que haga se pierda el sorprendente empuje popular interno y apoyos internacionales con que hoy cuenta Guaidó. El anhelo con que hoy se cuenta, las ansias de cambio, el fervor de libertad, de justicia, es más que suficiente, se encuentra en niveles máximos, realizar “ajustes” puede salir muy costoso.

Guaidó se enfrenta a un régimen insensible, aferrado al poder por temor pagar sus crímenes, también se enfrenta a una oposición colaboracionista que genera mucho daño y, también, debe hacerle frente a una impaciencia popular que día a día se sulfura… Son tiempos de mucha cabeza fría.

Leandro Rodríguez L.
@leandrotango