sábado, 26 de enero de 2019

ACTUALIZACIÓN, DE "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, SÁBADO 26-01-2019,

BEATRIZ DE MAJO, ALTOS DECIBELES ENTRE BOGOTÁ Y LA HABANA, COLOMBIA EN CAPSULAS

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 6 minutos
Son tan protuberantes los eventos que tienen lugar en suelo venezolano que ello ha impedido prestarle atención a las difíciles horas que vive Colombia como consecuencia de la decisión del presidente Iván Duque de exigir al gobierno cubano la extradición de los 10 líderes del ELN que estarían detrás del atentado de bomba que acabó con la vida de 21 cadetes hace una semana en la Escuela de Formación policial de Bogotá. Los miembros de la criminal fuerza guerrillera elena se encontraban en La Habana en calidad de negociadores de paz, en el momento en que los insurgentes reivindicaron ... más »

JOSÉ TORO HARDY, JINETES DEL APOCALIPSIS: CORRUPCIÓN, INCOMPETENCIA, DOGMATISMO E IGNORANCIA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 16 minutos
En 1998 había alcanzado el poder en Venezuela, vía electoral, un militar retirado en cuyo récord se encontraba una intentona de golpe de Estado y su desprecio por la democracia. Aunque sus ideas parecían un ventorrillo de incoherencias y su formación no era la requerida, su elocuencia fue capaz de hipnotizar amplios sectores de la población. Llegó así a la Presidencia. A la locuacidad del aventurero se le sumó un golpe de suerte excepcional. A partir del año 2000 estalla un “superciclo de commodities”, fenómeno que solo ha ocurrido 4 veces en 200 años. El precio de todas las mater... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, ESCENARIO PARA VENEZUELA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 26 minutos
Hay solamente dos escenarios encubiertos en uno, veamos: Un escenario es el actual, la improbable continuación del chavismo en el poder con las consecuencias presabidas, el empeoramiento progresivo y cada vez más aprisa de todas las problemáticas que ya hoy soy graves. Este escenario es insostenible, son demasiadas las amenazas que ciernen sobre él donde la presión social es el detonante más peligroso, para fatalidad del régimen, los cambios que requiere la república sobredimensionaron hace tiempo las barreras partidistas, políticas… es un clamor de todos los sectores sociales, cla... más »

ORLANDO AVENDAÑO, MADURO NECESITA EL AMPARO DE UN PAÍS MAYOR PARA ENFRENTAR A EEUU; PERO NO LO CONSEGUIRÁ,

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 41 minutos
El dictador venezolano quiere ser el Bashar al-Assad de Occidente. Pero ningún país se atreverá a defenderlo. No contra Estados Unidos. El día de la ilegal juramentación el pasado 10 de enero, el mundo pudo ver con cuánto respaldo internacional cuenta el dictador Nicolás Maduro. Y, como se esperaba, es débil. Muy débil. Solo cinco jefes de Estado acudieron al llamado del régimen chavista; y fueron: Evo Morales, de Bolivia; Daniel Ortega, de Nicaragua; Miguel Díaz-Canel, de Cuba; Salvador Sánchez Ceré, de El Salvador; y Anatoli Bibílov, de Osetia del Sur (un país ni siquiera reconoc... más »

ROMÁN IBARRA, 23 DE ENERO 2019

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 56 minutos
Otro 23 de Enero glorioso como el de 1958, ha sido la decisión de la unidad opositora encabezada por el Diputado Juan Guaidó, como Presidente de la Asamblea Nacional de asumir bajo juramento la conducción –interina- del Estado, acompañado multitudinariamente por el pueblo venezolano en todas las ciudades del país y las más importantes del mundo, así como su inmediato reconocimiento por los países democráticos del universo encabezados por Estados Unidos, dejó fuera de sí a los oficialistas. Nadie se lo esperaba, por lo cual, el factor sorpresa enloqueció a Maduro y sus secuaces, quie... más »

JOSÉ LUÍS MÉNDEZ LA FUENTE, VENEZUELA, MÁS ALLÁ DEL 23 DE ENERO

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
El dirigente de Podemos Pablo Iglesias, dijo el 23 de Enero pasado que el gobierno de Pedro Sánchez no podía reconocer un “golpe de estado”, refiriendose así a los acontecimientos ocurridos ese dia en Venezuela y que culminaron con la asunción provisional, de la presidencia de ese país, por el Presidente de su Parlamento, Juan Guaidó. Esa postura resume de alguna manera, lo que ha venido ocurriendo tanto en el ámbito interno venezolano, como en el externo, donde ya los apoyos y rechazos a cada uno de los dos bandos, dependiendo de la posición ideologica e intereses en juego, se han... más »

BEATRIZ DE MAJO, ALTOS DECIBELES ENTRE BOGOTÁ Y LA HABANA, COLOMBIA EN CAPSULAS


Son tan protuberantes los eventos que tienen lugar en suelo venezolano que ello ha impedido prestarle atención a las difíciles horas que vive Colombia como consecuencia de la decisión del presidente Iván Duque de exigir al gobierno cubano la extradición de los 10 líderes del ELN que estarían detrás del atentado de bomba que acabó con la vida de 21 cadetes hace una semana en la Escuela de Formación policial de Bogotá. Los miembros de la criminal fuerza guerrillera elena se encontraban en La Habana en calidad de negociadores de paz, en el momento en que los insurgentes reivindicaron formalmente la autoría del atentado.

El tono del reclamo de Bogotá se ido tornando más severo y terminante en la medida que el tiempo avanza y Miguel Diaz-Canel se rehúsa a dar un paso en favor del reclamo que el Presidente de Colombia ha reiterado desde Davos. El Jefe del Estado cubano sostiene que su negativa se ciñe al texto de un protocolo secreto que fue firmado entre el gobierno colombiano y el ELN para el caso de una eventual ruptura de los diálogos. Este protegería a la delegación insurgente, mientras se encuentran en suelo cubano.

La tesis del gobierno colombiano que ha sido aireada frente al mundo, es la de que tal documento "no fue ideado para amparar al terrorismo". Además el actual gobierno de Colombia asegura que desconoce formalmente este acuerdo que permaneció en la sombra por varios años y que fue rubricado por un gobierno que no fue el suyo. El protocolo acordaba el regreso de los guerrilleros a suelo colombiano en caso de ruptura de las tratativas e incluso prevé fórmulas para su internación en las selvas de Colombia.

Los países garantes del acuerdo- Brasil Chile y Noruega-, quienes respaldan al gobierno en repudiar el acto terrorista no convienen con Duque en que el acuerdo solo compromete al gobierno actuante y no al Estado, y otro tanto han manifestado expertos internacionalistas dentro de la geografía colombiana. Esta es también la razón por la cual el Consejo de Seguridad ha sido tímido en su apoyo al gobierno colombiano actual. El órgano cimero de Naciones Unidas ha coincidido con Colombia en reprobar el acto criminal, pero no se ha pronunciado sobre la pertinencia y validez del convenio secreto. Simplemente insiste en una búsqueda negociada de la paz.

El caso es que la captura de los líderes guerrilleros del ELN se ha tornado espinoso para el mandatario y se está convirtiendo en un elemento de desencuentro con su electorado, en el momento en que su popularidad se encuentra en baja. El gobierno no puede permitirse debilidades en este particular caso en el que está envuelta una fuerza guerrillera que se ha estado fortaleciendo al interior de su país por falta de atención de su predecesor.

Las investigaciones independientes de la Fundación Paz y Reconciliación señalan que entre los años 2017 y 2018, esta guerrilla se expandió a 19

nuevos municipios colombianos. Antes dl 2017 estaban en 96 poblaciones y, hoy tienen asiento en 115 territorios del país.

Pero el corolario es que el único que tiene un escenario difícil frente a si no es el jefe del Estado neogranadino. Diaz-Canel tiene que medir milimétricamente su inclinación hacia la inamovilidad en estas tensas horas. Se trata de su primera real prueba de fuego. La Habana se encuentra en estrecha observación bajo la lupa mundial y sometida a un escrutinio serio que va en paralelo y se agrava con el soporte que le han estado proporcionado al régimen narco terrorista de Venezuela.

La intervención de La Habana en el continente suramericano en contra de la seguridad de los Estados Unidos es otro tema que lo ha puesto en el tapete el caso venezolano. Una actitud proactiva hacia el ELN o la facilitación cubana al accionar de un grupo guerrillero caracterizado por su actividad de narcotráfico además de su talante terrorista, no es poca cosa en épocas de Donald Trump.

Beatriz de Majo
@beatrizdemajo1

JOSÉ TORO HARDY, JINETES DEL APOCALIPSIS: CORRUPCIÓN, INCOMPETENCIA, DOGMATISMO E IGNORANCIA


En 1998 había alcanzado el poder en Venezuela, vía electoral, un militar retirado en cuyo récord se encontraba una intentona de golpe de Estado y su desprecio por la democracia.

Aunque sus ideas parecían un ventorrillo de incoherencias y su formación no era la requerida, su elocuencia fue capaz de hipnotizar amplios sectores de la población.

Llegó así a la Presidencia. A la locuacidad del aventurero se le sumó un golpe de suerte excepcional. A partir del año 2000 estalla un “superciclo de commodities”, fenómeno que solo ha ocurrido 4 veces en 200 años. El precio de todas las materias primas, particularmente del petróleo, se disparó a niveles nunca antes soñados por un lapso de tiempo casi 3 veces mayor al de un ciclo económico convencional. Era como un incontenible maná caído del cielo.

Los años de abundancia no fueron aprovechados por el líder para crear una economía sustentable. “Exprópiese, exprópiese” fue su lema. Mediante un populismo exacerbado se concentró en tres objetivos: demoler la institucionalidad (incluyendo la militar), crear un partido político que pudiese garantizar el control del poder indefinidamente y destruir el aparato productivo –ya sea por dogmatismo o incompetencia– quizá para crear una dependencia absoluta con respecto al Estado.

Aquel líder falleció y su sucesor no reúne sus mismas condiciones. Además, el “superciclo de commodities” llegó a su fin, y a la caída de los precios del petróleo se le suma la vertiginosa debacle de la producción resultado de la incapacidad absoluta de quienes han manejado la industria.

El fin del referido ciclo ya se llevó por delante a casi todos los viudos del Foro de São Paulo: Lula, Dilma, Fernando y Cristina Kirchner, Rafael Correa, Fernando Lugo y Zelaya. Quedan otros que, a juzgar por los acontecimientos, pudieran estar de salida.

Cuatro jinetes del apocalipsis destruyeron a Venezuela en las últimas dos décadas: la corrupción, la incompetencia, el dogmatismo y la ignorancia.

En medio de un autoritarismo creciente, en poco más de 4 años el PIB se ha reducido a la mitad. La hiperinflación es la más alta del mundo. Un déficit fiscal inmanejable cubierto con dinero inorgánico del BCV, que no hace más que arrojar gasolina al devastador fuego de la hiperinflación. La industria petrolera, que aporta 96% de las divisas, aniquilada. El cierre de miles de industrias. La expropiación de más de 6 millones de hectáreas que antes eran productivas y ya no lo son, dando lugar a una brutal escasez de alimentos que sumada a la falta de medicinas y al colapso de los servicio de salud, nos arroja a una profunda crisis humanitaria. El default en el pago de la deuda y sus consecuencias. El colapso de los servicios públicos. El creciente número de arbitrajes perdidos y el riesgo de perder activos vitales como Citgo. El empobrecimiento incontenible de la población y la migración masiva de millones de venezolanos.

A todo ello hay que agregar un aislamiento internacional sin precedentes. Infinidad de países se niegan a reconocer la legitimidad de un presidente surgido de unas elecciones antidemocráticas. Y, además, el inmenso peso moral de las palabras de nuestros obispos que también desconocen la legitimidad del régimen.

Solo faltaba un elemento: el pueblo en la calle. Para el momento en que este artículo sea publicado, ya habrá pasado el 23 de enero. Será un día decisivo a partir del cual, pase lo que pase, la cadena de acontecimientos luce indetenible. El país se está uniendo en torno a la incuestionable legitimidad y autoridad moral de la Asamblea Nacional y de su presidente, Juan Guaidó.

Históricamente la legitimidad ha sido la clave que determina el veredicto final de quienes detentan el uso de las armas. Pérez Jiménez o Fujimori creyeron que esas fuerzas les eran incondicionales. Lo fueron hasta que dejaron de ser legítimos. Desde el Imperio Romano hasta nuestros días hay infinidad de ejemplos.

Ninguno de los elementos antes mencionados, individualmente, parecía capaz de producir el cambio que anhelan las mayorías. Sin embargo, la suma de todos ellos augura finalmente un rumbo

José Toro Hardy
@josetorohardy

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, ESCENARIO PARA VENEZUELA


Hay solamente dos escenarios encubiertos en uno, veamos:

Un escenario es el actual, la improbable continuación del chavismo en el poder con las consecuencias presabidas, el empeoramiento progresivo y cada vez más aprisa de todas las problemáticas que ya hoy soy graves. Este escenario es insostenible, son demasiadas las amenazas que ciernen sobre él donde la presión social es el detonante más peligroso, para fatalidad del régimen, los cambios que requiere la república sobredimensionaron hace tiempo las barreras partidistas, políticas… es un clamor de todos los sectores sociales, clamor masificado.

El otro escenario es una derivación del accionar inconstitucional del chavismo, haber violentado la carta magna y todos los preceptos democráticos finalmente pasan factura, la más costosa es la económica, 20 años imponiendo un modelo económico que, a pesar de ser exitosísimo para los gobernantes y sus élites como en Cuba, implica hambre, miseria y depauperación de la calidad de vida del pueblo. En este único escenario las fuerzas detractoras del chavismo logran tomar las riendas del país, tal como se vislumbra, tras una inédita planificación por parte de este sector supra partidos, donde la comunidad internacional otorga su buena lid.

El problema es grave, se calienta el hervidero país, la Asamblea Nacional y la Presidencia interina de Guaidó son los únicos poderes constituidos reconocidos por las fuerzas democráticas nacionales e internacionales. Según un arsenal de personalidades expertas en derecho, naturales y jurídicas, criollas y foráneas, el chavismo dejó de ser gobierno el 10 de enero, tiene que actuar con extrema cautela en esta nueva realidad ¡Ojo! sí decidiese actuar en contra de estos poderes pudiera ser concebido como un golpe de Estado, hecho severamente penalizado en el mundo, dando lugar a cualquier escenario imaginable.

No hay espacio para dialogo, solo para la negociación. El diálogo ha sido mancillado in extremis por el chavismo, así, ha quebrantado todas las vías democráticas, ha arremetido inhumanamente contra sus detractores, la única opción que posee es negociar su salida, su estancia en el poder es insostenible, carece de todos los sustentos requeridos, solo posee las armas y los recursos de la república que pareciera mucho pero no lo es, en su condición, escudado paralegalmente detrás de ellos, solo empeora su desahuciada condición.

El chavismo se encuentra vencido, acorralado, a la defensiva, no hará nada que no haya hecho antes. Nuevamente vuelca su arsenal contra Voluntad Popular, el partido del principal líder opositor, Leopoldo López, de su nuevo archirrival Juan Guaidó, semillero de liderazgos emergentes, sin rabo de paja ni vínculos con la oposición tradicional. Amedrentará, reprimirá, castigará de todas las formas posibles la disidencia, las protestas, cercenará aún más el remanente del flujo informativo, pero le será inútil, se encuentra moribundo, en extremaunción, dividido internamente, en desintegración, la Fuerza Armada hoy es una incógnita, China se mantiene en “suspensión”, solo Rusia y otras naciones sobrestimadas dan su endeble aliento a sus pares autócratas.

Ahora bien, la amnistía propuesta por Guaidó es interesante, internamente en Venezuela tiene valor, pero las acusaciones internacionales de crímenes de lesa humanidad, entre otras, que recaen sobre los líderes del chavismo no prescriben, continuarán su rumbo fuera del país, de ser encontrados culpables deberán pagar.

El único escenario para Venezuela es de cambios drásticos, donde el chavismo será recordado como el “Oscurantismo Venezolano” y comenzará la reconstrucción de una Venezuela pujante, de talentos, cuna de inversiones e inmigración laboriosa, como antes.

Leandro Rodríguez Linárez
@leandrotango

ORLANDO AVENDAÑO, MADURO NECESITA EL AMPARO DE UN PAÍS MAYOR PARA ENFRENTAR A EEUU; PERO NO LO CONSEGUIRÁ,

El dictador venezolano quiere ser el Bashar al-Assad de Occidente. Pero ningún país se atreverá a defenderlo. No contra Estados Unidos.

El día de la ilegal juramentación el pasado 10 de enero, el mundo pudo ver con cuánto respaldo internacional cuenta el dictador Nicolás Maduro. Y, como se esperaba, es débil. Muy débil. Solo cinco jefes de Estado acudieron al llamado del régimen chavista; y fueron: Evo Morales, de Bolivia; Daniel Ortega, de Nicaragua; Miguel Díaz-Canel, de Cuba; Salvador Sánchez Ceré, de El Salvador; y Anatoli Bibílov, de Osetia del Sur (un país ni siquiera reconocido por las Naciones Unidas).

De las grandes potencias orientales que lo respaldan, las delegaciones que acudieron solo fueron encabezadas por funcionarios de mucho menor nivel. Rusia envió al vicepresidente del Consejo de la Federación de la Asamblea Federal rusa, Ilyas Umakhanov; y China, al ministro de Agricultura y Asuntos Rurales, Han Changfu.

Vista las últimas declaraciones de miembros del régimen de Nicolás Maduro, todo tiende a advertir que Nicolás Maduro, junto a su cúpula civil y militar, podrían estar dispuestos a atrincherarse en Caracas, solo dispuestos a salir muertos o capturados.

Luego de que el Gobierno de Donald Trump expresara su respaldo, firme, al nuevo presidente de Venezuela, Juan Guaidó; y de que desconociera a Nicolás Maduro como jefe de Estado, desconociera sus decisiones; y llegase a amenazarlo con represalias “inimaginable” en el caso de que el régimen agrediese a Juan Guaidó o a algún ciudadano americano; la dictadura, en vez de ceder, ha asumido una postura hostil y guerrerista.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, pidió —más bien exigió— a Nicolás Maduro que renunciase a favor del nuevo presidente de Venezuela. Por otra parte, el senador Marco Rubio, a través de su cuenta de Twitter, ha llegado a amenazar al régimen chavista de forma bastante severa —y ha amenazado, directamente, a los cuerpos de seguridad del Estado como el SEBIN, la policía política—. Por último, Donald Trump subrayó, justo ayer, que ante Venezuela su Gobierno mantiene “todas las opciones sobre la mesa”.

A la juramentación de Juan Guaidó —y, en consecuencia, el inmediato reconocimiento del Gobierno americano—, Nicolás Maduro respondió, colérico, en un arrebato, con la decisión de romper relaciones con Estados Unidos. Dio 72 horas a los diplomáticos estadounidenses para dejar el país. Pero él no puede, porque ya no es presidente. Y eso lo entiende Estados Unidos, que luego publicó un documento desde la secretaría de Estado dándole su respaldo a Juan Guaidó y aclarando que las relaciones con Venezuela se mantienen.

Otra respuesta de Estados Unidos al arranque de Maduro, fue la del senador Marco Rubio: “Los diplomáticos en Venezuela deben presentar sus credenciales al presidente Juan Guaidó. Maduro no tiene autoridad. Y, créanme, si Maduro es tan estúpido para probar a Donald Trump al herir a algún diplomático americano, las consecuencias van a ser severas”.

“Maduro se ha ganado un enemigo terrible. Su nombre es Donald Trump”, dijo también el senador republicano.

Y, pese a ello, Maduro insiste. Llama locos a los gringos y dice que jamás abandonará el poder. Que jamás reconocerá a Juan Guaidó. Dice que los diplomáticos deben salir e insinúa que al nuevo presidente lo que le corresponde es cárcel. Diosdado Cabello, el número dos del chavismo, desde su programa, se burla de los americanos. Y Vladimir Padrino López, el ministro de la Defensa, reafirma su lealtad al régimen dictatorial y dice que está dispuesto a dar su vida por la “Constitución” —y por Maduro—.

El régimen de Nicolás Maduro está empezando un conflicto con el Gobierno de Donad Trump que, en cualquier momento, trasciende los encontronazos diplomáticos. Y Maduro lo sabe. Sabe bien que la pugna puede escalar. Sabe que Estados Unidos no va a esperar demasiado tiempo y, si no entrega el poder a Juan Guaidó en cualquier momento, presionará con mayor dureza. Y que menos tolerará alguna agresión —que Maduro parecería estar buscando—. Pero, para sobrevivir a un conflicto con la principal potencia del mundo, el delfín de Hugo Chávez necesita, urge, el amparo de una nación mayor. Sin embargo, no lo tendrá.

Los países fuertes que a gran escala aparentan respaldar al régimen venezolano son Turquía, China o Rusia. Pero, temprano esta tarde, el reconocido periodista venezolano ganador del Emmy, Casto Ocando, publicó: “Fuentes: Turquí rechazó petición de Nicolás Maduro de proveer protección a él y su círculo más cercano. ‘No quieren esa papa caliente’”. También: “Inteligencia de USA monitorea mercenarios rusos contratados por Nicolás Maduro a firma privada PMC Wagner, a costo de USD $ 240 mil mínimo por día. ‘Rusia no va a dar apoyo militar formal’, me dicen fuentes”.

Por último, la portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Hua Chunying, dijo este jueves que, aunque condena “toda intervención externa en Venezuela”, China prefiere “mantenerse al margen de la crisis política en Venezuela”.

Y todo ello es lo más natural. A la hora de la verdad, en el momento de asumir posturas, si es contra Estados Unidos, Nicolás Maduro está solo. Me lo dijo hace unos meses el expresidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y antiguo asesor del secretario general Kofi Annan, Diego Arria, en una extensa entrevista: “Ni China ni Rusia intervendrán por Venezuela”. Aparentemente Turquía tampoco.

Queda claro que Rusia no brindaría apoyo militar al régimen de Maduro. Es una potencia menor, con una economía decadente, incapaz de confrontar a Estados Unidos —y a las otras potencias Occidentales que lo apoyen—. China, por su parte, no sería capaz de arriesgar sus acuerdos e intercambios comerciales con Estados Unidos.

Como sea, Maduro necesita refugiar su Revolución en un país mayor. Uno que esté dispuesto a brindarle la protección necesaria para que se pueda atrincherar y el conflicto escale hasta convertirse en una pugna internacional. Maduro quiere ser el Bashar al-Assad de Occidente. Pero ningún país se atreverá a defenderlo. No contra Estados Unidos.

Orlando Avendaño
@OrlvndoA
PanAm Post

ROMÁN IBARRA, 23 DE ENERO 2019


Otro 23 de Enero glorioso como el de 1958, ha sido la decisión de la unidad opositora encabezada por el Diputado Juan Guaidó, como Presidente de la Asamblea Nacional de asumir bajo juramento la conducción –interina- del Estado, acompañado multitudinariamente por el pueblo venezolano en todas las ciudades del país y las más importantes del mundo, así como su inmediato reconocimiento por los países democráticos del universo encabezados por Estados Unidos, dejó fuera de sí a los oficialistas.
Nadie se lo esperaba, por lo cual, el factor sorpresa enloqueció a Maduro y sus secuaces, quienes quedaron sin palabras, para luego balbucear improperios huecos y vacíos que ya nadie escucha, ni teme.
En su desesperación, ahora esgrimen argumentos ¨jurídicos¨ para intentar acusar a Guaidó y a la unidad opositora de ¨golpista¨! Hay que tener piel de caimán para acusar a otros de lo que ha sido su conducta habitual, esto es, la violación sistemática de todas las reglas, especialmente las de rango constitucional.
Baste recordar que con la derrota que les infligimos el 6-Dic/15 con motivo de las elecciones parlamentarias, ya sin legitimidad decidieron el 23/12/15 –cual malandros de barrio- designar a un TSJ chimbo para ponerlo a su servicio y anular cualquier iniciativa de la Asamblea Nacional, y maniatar con ello a la oposición.
Utilizaron a unos jueces penales corruptos sin competencia, y anularon la convocatoria del referéndum revocatorio de 2016; encarcelaron a dirigentes de la oposición; inhabilitaron a varios líderes importantes; en fin, secuestraron todas las instituciones y las pusieron a su servicio para seguir en el poder a cualquier precio.
Impusieron una Asamblea Nacional Constituyente contra toda lógica constitucional; y con ese mamotreto, también convocaron elecciones fraudulentas para la presidencia de la república, gobernadores, alcaldes, concejales. Todo esto demuestra quienes son los golpistas y violadores de la Constitución.
Incidieron –ex profeso- en la división de los esfuerzos opositores, aprovechando indebidas posturas, y errores del liderazgo de la MUD, para desilusión del pueblo venezolano que se sintió desamparado.
Con este nuevo impulso de las fuerzas democráticas venezolanas, absolutamente apegadas a derecho, se renueva la fe del pueblo venezolano bajo el liderazgo del presidente Guaidó, y la ayuda de la comunidad internacional.
La tercera premisa marcada por Guaidó en su discurso de asunción de la presidencia de la AN, es decir, el acompañamiento de la FAN al sistema democrático, está en veremos; pero la verdad es que el alto mando ha estado –con poca emoción- del lado del usurpador Maduro, hasta el presente. Valdría la pena recordar el refrán, que dice: ¨el amor es eterno, hasta que se acaba¨.
Lo cierto, es que más allá del alto mando militar, también hay unos cuadros medios y bajos que sufren las penurias de la crisis económica creada por el régimen comunista de Maduro, que con toda seguridad estarán del lado de la Constitución en el momento preciso.
Debemos seguir apoyando decididamente al liderazgo encabezado por Juan Guaidó, y empujar democráticamente para crear los mecanismos de resolución pacífica de esta crisis generada por Maduro y su incompetencia para administrar.
El balón está del lado del gobierno para responder al golazo que le metió la oposición, tendrá que ofrecer alguna respuesta más allá de los consabidos insultos ridículos a que nos tienen acostumbrados. Constancia y paciencia deben ser nuestras consignas inmediatas.
Para salir de la crisis presente, quedan pocas opciones posibles. Una de ellas, la lógica a nuestro juicio es que se negocie la celebración de elecciones generales libres; con observación internacional y un CNE distinto.
La otra, es la violencia, y no creo que Maduro tenga con qué. Chao Nicolás!  
Román Ibarra
@romanibarra

JOSÉ LUÍS MÉNDEZ LA FUENTE, VENEZUELA, MÁS ALLÁ DEL 23 DE ENERO


El dirigente de Podemos Pablo Iglesias, dijo el 23 de Enero pasado que el gobierno de Pedro Sánchez no podía reconocer un “golpe de estado”, refiriendose así a los acontecimientos ocurridos ese dia en Venezuela y que culminaron con la asunción provisional, de la presidencia de ese país, por el Presidente de su Parlamento, Juan Guaidó.

Esa postura resume de alguna manera, lo que ha venido ocurriendo tanto en el ámbito interno venezolano, como en el externo, donde ya los apoyos y rechazos a cada uno de los dos bandos, dependiendo de la posición ideologica e intereses en juego, se han venido sucediendo de la forma mas o menos esperada, por los distintos gobiernos del continente americano, principalmente, así como por algunos otros, los menos, del continente europeo,  a la espera de que alguna decisión de la Unión Europea se produzca. De modo que paises como Bolivia, Nicaragua o Uruguay, tradicionalmente amigos de los gobiernos de Chávez y de Maduro, a los que se une México, tras haber ganado Andrés López Obrador la presidencia de ese país,  han optado por no desconocer a Maduro, mientras que otros con gobiernos derechistas como Argentina, Colombia o Brasil han reconocido  a Guaidó de inmediato.

Pero calificar lo sucedido este 23 de Enero en Venezuela, como un “golpe de estado” o una usurpación de funciones ¿no supone acaso utilizar el mismo argumento de la oposición venezolana en contra de la nueva presidencia de Maduro?, ¿Quién tiene la razón? Golpe, usurpación o vacío de poder, son conceptos legales, no siempre fáciles de entender y digerir, donde incluso los especialistas pueden no coincidir siempre.

Si realmente se pretende entender lo que pasa en Venezuela, no hay que darle muchas vueltas a la interrogante de si hubo golpe, usurpación, vacío de poder o nada, por que ninguna respuesta, al final, le va a aclarar las dudas al gran público; ese que  lee las noticias a diario buscando encontrar una verdad, una simple verdad. La cuestión, que habría que contestar, en todo caso, es si la crisis  humanitaria y social que ha hecho salir de Venezuela a cerca de cuatro millones de personas, es un invento de las oposición; por qué es ahí donde los Iglesias y los Maduro, muestran su cara mas horrible y cínica, pues no pueden esconderse o refugiarse detrás de las réplicas y las dialécticas conceptuales. Los hechos están allí, a la vista. 

Me preguntaba alguien por qué lo sucedido con Guaidó no se acometió con anterioridad y por que se esperó tanto, dejando sufrir a tanta gente. La que ocurre le dije, es que si bien Maduro desconoció al legítimo Poder Legislativo, desde el mismo mes de Diciembre del 2015 dada la victoria electoral de la oposición, ignorando sus potestades constitucionales primero, y pasándole por encima, luego, con una Asamblea Nacional Constituyente, espuriamente convocada y fabricada, con el único propósito de burlarle sus competencias, resultaba muy cuesta arriba en el Derecho Internacional desconocer a un gobierno que había sido aceptado por los propios venezolanos, tras las elecciones de Mayo del 2013, no obstante la arbitrariedad con que venía desempeñando sus funciones. Circunstancia por la cual no quedaba más remedio que esperar a las presidenciales del 2018. Elecciones que finalmente no se dieron de forma regular y transparente, pues se adelantaron convenientemente siete meses, negándose la oposición a participar, y produciéndose una abstención mayúscula que quedó reflejada para la historia en los medios.

Esa concretamente, fue la causa principal de que muchos países desconociesen esos comicios y advirtieran a Maduro que de no hacerse otros verdaderamente democráticos, no sería aceptado como nuevo presidente de Venezuela para un segundo mandato. De modo, que al concluir el día 10 de Enero pasado, el tiempo de Nicolás Maduro como presidente llegó igualmente a  su final, quedando vacante el nuevo periodo que debería comenzar esa misma fecha, por lo que cualquier tentativa para juramentarse ante el Tribunal Supremo de Justicia sería írrita y una usurpación del cargo de presidente; considerándose como un gobierno de facto cualquier nuevo intento de ejercicio del poder. En consecuencia, se interpretaron desde el único poder público aun vigente que queda en Venezuela, como lo es la Asamblea Nacional, electa democráticamente con un caudal de votos que supera abrumadoramente a cualquier otro parlamento o asamblea anterior, los artículos 233, 333 y 350 de la Constitución, la misma que hizo Chávez a su medida en 1999.

La situación en la cual se encuentra el Estado venezolano en estos momentos, es totalmente confusa e irregular, con dos presidentes, uno provisional que debe convocar elecciones y otro que pretende ejercer un nuevo mandato de seis años; dos tribunales supremos de justicia, y dos poderes legislativos, además de dos representantes en la OEA, organismo internacional éste, que deberá tomar una posición al respecto mas pronto que tarde. Esto sin contar que hay una embajada norteamericana en Caracas, a cuyo personal le dió Maduro setenta y dos horas para abandonar el pais, orden  que el gobierno de Trump, reconociendo a Guaidó como ya lo ha hecho,  dijo que no acataría, aunque ya ha evacuado al que no es “esencial”.

Mientras tanto, los paises seguirán tomando posiciones, unos con mas cautela que otros, por lo que la labor de la diplomacia, tanto suave como dura, en los próximos días, deberá aclararnos algo más el panorama. Un panorama en el cual Rusia ya ha mostrado los dientes advirtiendo sobre un posible baño de sangre del que resposabilizó a los Estados Unidos, en el caso de cualquier acción militar en Venezuela. Por su parte, el gobierno de Trump anuncia ayudas económicas importantes para paliar la crisis humanitaria venezolana.

El espiritu de 23 de Enero de 1958, como dijimos en un artículo anterior, fue invocado y apareció representado en el pueblo que desbordó con su protesta contra el régimen de Maduro las calles de Caracas y de las principales ciudades de Venezuela, pero sin embargo, faltó el de los militares, y es que después de sesenta años aunque todo se parece, nada es igual.

José Luís Méndez La Fuente,
@xlmlf