lunes, 2 de diciembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, LUNES 02/12/2019

DELKIS TORRES: LO QUE SOLEMOS OCULTAR

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 9 minutos
La crisis humanitaria que vive Venezuela ha obligado a muchos venezolanos a emigrar a tierras extranjeras, provocando un éxodo masivo en busca de una mejor calidad de vida, en medio de un escenario tétrico de desolación, miseria y desconsuelo; quizás, muchos juzgaran también el hecho de los que hemos “abandonado” el país, tal vez en el momento en el que más nos necesita; pero, cómo no hacerlo, si para nosotros es inevitable levantarnos y no pensar en la dura situación que nos aqueja; donde el costo de vida tiene en el colapso a los venezolanos, con una hiperinflación que ya llev... más »

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ: EL MURO ÍNTIMO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 21 minutos
La perversidad diferencialista plantea remedievalizar la sociedad, dividirla de nuevo en estamentos, pero esta vez basados en una ideología de rencor... Cae el Muro de Berlín y la amenaza totalitaria ya no es político-militar. Cae el socialismo XXI y ya no es electoral. Pero el peor peligro para la democracia en la actualidad es el diferencialismo o multiculturalismo en sus diversas versiones, un virus seudofilosófico cuyo contagio destruye silenciosamente los valores esenciales del Estado de Derecho en gente no alerta. Se propone dividir a los seres en razón de su religión, color ... más »

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ: DEMOCRACIA, SOCIEDAD DIGITAL Y POPULISMO DE IZQUIERDA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 33 minutos
En el mundo actual, los ciudadanos cuentan con abundante y fácil acceso a la información global lo cual les facilita, entre otras muchas cuestiones, conocer sobre el comportamiento de la burocracia democrática, muy especialmente en cuanto a las decisiones que toman o dejan de tomar, los errores y delitos que cometen, la corrupción desvergonzada con evidentes “peces gordos” nunca enjuiciados y un largo etcétera; hasta propiciar frustración y desesperación en un contexto de desconfianza política hacia los gobernantes, aunado al “conocimiento ciudadano” sobre otros temas adicionales c... más »

RICARDO GIL OTAIZA: EL CHILE DE ALLENDE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 45 minutos
Sí, es tal la veracidad de los hechos, la inquina de lo acontecido y la dura realidad expuesta en cada página (como en un fresco), que a veces todo pareciera mera fábula de un narrador enloquecido... Gracias a la gentileza de la editorial española Drácena llega a mis manos el libro La Moneda, 11 de septiembre, del escritor Francisco Aguilera Valpuesta (Santiago de Chile, 1974), hoy radicado en París. Pocas veces un a obra me atrapa a las primeras de cambio hasta la última página con tal fuerza y conmoción interior, como me sucedió con esta estupenda novela de Aguilera, que de algun... más »

ENRIQUE G. AVOGADRO: FORZOSAS COMPARACIONES

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 6 horas
Aldous Huxley: "Los hechos no dejan de existir porque sean ignorados". Estas semanas están dejando a la vista algunos escenarios que obligan a su cotejo, y me refiero tanto a la Argentina cuanto a Colombia y Chile o a Uruguay. Tienen que ver, por ejemplo, con los políticos presos, con transiciones gubernamentales, con violentos conflictos sociales, con las agresiones sexuales y hasta con los zapatos. Comencemos entonces. El jueves, una patética -por lo magro de la concurrencia- manifestación reclamó la libertad de algunos angelitos detenidos. Entre los enrejados convocantes se en... más »

ARIEL PEÑA G.. LA POSMODERNIDAD, LA LUMPENIZACIÓN Y EL MARXISMO CULTURAL

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 6 horas
Las movilizaciones en Colombia realizadas desde el 21 de noviembre, tuvieron un acontecimiento especial el día 22, cuando una mujer conocida como “ Epa Colombia” cuyo nombre es Daneidy Barrera, hizo exaltación a la violencia destruyendo una estación de Trasmilenio y ejecutando otros actos en contra del transporte público e instigando a delinquir en un vídeo que ella misma envió; esto demuestra como la lumpenización es parte de lo que llaman posmodernidad en donde el marxismo cultural hace presencia, porque ya la razón no existe y lo que vale es la emotividad, pues como diría Federi... más »

DELKIS TORRES: LO QUE SOLEMOS OCULTAR



La crisis humanitaria que vive Venezuela ha obligado a muchos venezolanos a emigrar a tierras extranjeras, provocando un éxodo masivo en busca de una mejor calidad de vida, en medio de un escenario tétrico de desolación, miseria y desconsuelo; quizás, muchos juzgaran también el hecho de los que hemos “abandonado” el país, tal vez en el momento en el que más nos necesita;  pero, cómo no hacerlo, si para nosotros es inevitable levantarnos y no pensar en la dura situación que nos aqueja; donde el costo de vida tiene en el colapso a los venezolanos, con una hiperinflación que ya lleva más de dos años, con lo que se hace imposible sostenerse económicamente, y adicionalmente una terrible crisis social.


El objetivo de los emigrantes es el mismo: salir de nuestra patria en busca de nuevas oportunidades para ayudar a nuestras familias.

Estas son; solo algunas de las razones por la cual en la actualidad me encuentro en Santiago de Chile; donde según la base de datos del Departamento de Extranjería del gobierno chileno, a la fecha residimos aproximadamente 400.000 venezolanos en este país que nos abrió las puertas, convirtiéndose en la primera comunidad extranjera desplazando a los peruanos, solicitando residencia, pateando las calles, trabajando de lo que salga buscando un mejor porvenir para poder progresar, buscando una mejor vida y bienestar para la familia; esa que dejamos en Venezuela, con la promesa de ayudar desde aquí.

Al principio, son todas ilusiones, ansiedades, felicidad porque va  a un país nuevo a trabajar y supuestamente estar un poco mejor para desarrollarse como profesional, con calidad de vida;  uno cree que como profesional va a conseguir el trabajo ideal,  pero la realidad es que actualmente cuesta muchísimo conseguir empleo. El título solo sirve para solicitar la visa temporaria, muchísimas son las  trabas por las que hay que pasar, que si el permiso de trabajo, cuando se tiene permiso de trabajo te piden el RUN (Rol Único Nacional), cuando tienes residencia  temporal, piden que se tenga visa definitiva, ya en muchos de los avisos de empleos colocan: “abstenerse extranjeros, preferiblemente chileno”; en fin, cuesta conseguir empleo en Chile, y los que afortunadamente han conseguido empleo, al vencerse el Run, los despiden por esa causal; por lo  cual muchísimos venezolanos profesionales se ven en la obligación de trabajar en las calles, de vendedores ambulantes, aseadores, obreros, cuidadoras, meseros,  trabajos que rechazan los chilenos, y que lo terminan haciendo los inmigrantes por un sueldo miserable. Aunado a todo ello, debemos enfrentar la xenofobia que se vive; pues muchos chilenos piensan que hemos venido a robarles el trabajo, y te humillan diciéndote: “tú me sacas el puesto de trabajo, tú vives de ayudas, tú crees ser mejor porque vienes con tus títulos”, y así por el estilo, muchísimas acciones xenofóbicas que hay que enfrentar cada día, por las redes, en el metro, en las micro, en los puestos de trabajos, en los organismos públicos, en los centros de salud, etc.

Estoy consciente de que eso es solo una parte del chileno, y que hay mucha más gente dispuesta a aceptarnos a los venezolanos y a respetarnos, pero ese odio y esa exclusión es la actitud que más pesa, la más difícil de combatir y de superar.

Delkis Torres
delkist@hotmail.com
www.unidadvisionvenezuela.com.ve
@visionvenezuela @DElkist 

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ: EL MURO ÍNTIMO

La perversidad diferencialista plantea remedievalizar la sociedad, dividirla de nuevo en estamentos, pero esta vez basados en una ideología de rencor...

Cae el Muro de Berlín y la amenaza totalitaria ya no es político-militar. Cae el socialismo XXI y ya no es electoral. Pero el peor peligro para la democracia en la actualidad es el diferencialismo o multiculturalismo en sus diversas versiones, un virus seudofilosófico cuyo contagio destruye silenciosamente los valores esenciales del Estado de Derecho en gente no alerta. Se propone dividir a los seres en razón de su religión, color de piel, nacionalidad, patria e incluso sexo.

Sirve cualquier otro factor útil para exacerbar sentimientos demasiado humanos. Un trágico precedente fue España en 1492 cuando los reyes católicos emprendieron la persecución de árabes y judíos y destruyeron una sociedad avanzada y exitosa. El contagio diferencialista ensancha rencores entre grupos hasta hacerlos irreconciliables, incluso hombres y mujeres.

La sociedad actual surge, según Marx, cuando durante la Revolución Francesa impone su valor esencial: “todos son iguales ante la ley”. A partir de la Declaración de los Derechos del Hombre de 1789 y de la Constitución de 1991 ese principio nos equipara y termina con las castas feudales: somos ciudadanos, personas con derechos inalienables, decían Voltaire y Rousseau. La fuerza arrolladora de la modernidad destruye los diques entre castas de las que nadie podía salirse. 

Si nacías noble, herrero o zapatero, lo seguirías siendo de por vida e igual tus hijos. En cambio las clases modernas son “cercos móviles” y los sujetos pasan de una a otra. Surge “el trabajador libre... desnudo” el obrero que vende su trabajo y no está amarrado a la tierra. Un indígena termina siendo gran empresario o Presidente. La perversidad diferencialista plantea remedievalizar la sociedad, dividirla de nuevo en estamentos, pero esta vez basados en una ideología de rencor.

La humanidad es mestiza

Para ellos pluralismo, coexistencia y mestizaje cultural, la dinámica humana real, es una trampa que encubre la verdad de una feroz lucha de clases en el plano simbólico, entre culturas dominantes y dominadas. Por eso el afán de resaltar lo originario, sin contaminación de modernidad. La cultura es la manera de hacer las cosas y toda sociedad hace cosas mejor que los vecinos y esas informaciones se entrecruzan e hibridan. Si una comunidad descubre modos más eficientes de cosechar arroz, se lo copian otras.

La papa es originaria de América y hoy se come en el mundo entero. Los negros norteamericanos llegaron de África, el piano de Italia, la música country de los colonos americanos, la trompeta del antiguo Egipto y entre todos producen el jazz melodía de negros esclavos que dominó en EEUU, evoluciona al rock and roll, y se extiende con Elvis por el mundo. El castellano procedió de España, y América Latina se lo devuelve. 

Neruda, Vallejo, Borges, García Márquez, Cortázar, Vargas Llosa, Octavio Paz, Gabriela Mistral escribieron de las páginas más extraordinarias del idioma. Desde que el homo sapiens abandonó África para posesionarse del mundo, la cultura no es conflicto sino integración, síntesis, transculturación. Mary Woollstonecraft publicó en 1782 Vindicación de los derechos de la mujer y desde allí la civilización inició una larga lucha para igualarlas exitosamente hasta nuestros días. 

En aquella época las mujeres no tomaban decisiones sin sus padres, maridos o hermanos, no participaban en política, no estudiaban, trabajaban solo en el hogar, no podían tener propiedades ni heredar. En nuestros días el cambio ha sido extraordinario dentro de la democracia, no así en el mundo musulmán y otros no occidentales.

Desgraciadamente surgió la grotesca mitología de género que vulnera principios fundamentales de la civilización, como la presunción de inocencia y la carga de la prueba, a nombre de supercherías como el desaparecido patriarcalismo y una distorsión de datos estadísticos sobre la violencia.

Como ocurre en muchas partes del mundo, y lo hemos visto con Plácido Domingo, se regresa al principio jurídico de la Inquisición. Un acusado hasta por medios anónimos es culpable y va a la cárcel sin que se le demuestre, y es él quien tiene que probar inocencia, exactamente el método que servía para quemar brujas en Europa. En los aquelarres del totalitarismo feminazi se oyen argumentos demenciales: “toda penetración es una violación”.

“La penetración es capitalista, neoliberal, patriarcal” y “los sexos son inventos sociales”. Otro terrible instrumento de disolución es el nacionalismo, el parroquialismo heredado de los grandes poetas románticos alemanes que odiaban la Francia de la Ilustración, la ciencia, querían mantener Alemania preindustrial. (“Dios es un poeta, no un matemático”) y cuyo mejor representante es Johann Hamann. 

Solo valía para él, “la tierra en la que tengo niños en las escuelas, amores en las calles y huesos en los cementerios”. Había que defenderla del cosmopolitismo y la modernidad. El mal comienza cuando la poesía se hace terrorismo como en Alemania nazi, los Balcanes, el terror islámico, Vasconia y cuidado si Cataluña... Preservar las tradiciones del influjo global, extranjero e impuro. Los saqueadores de Barcelona estaban cansados de los turistas en el Paseo de Gracia, que usurpaban la ciudad.

Carlos Raúl Hernández
carlosraulhernandez@hotmail.com
@CarlosRaulHer

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ: DEMOCRACIA, SOCIEDAD DIGITAL Y POPULISMO DE IZQUIERDA

En el mundo actual, los ciudadanos cuentan con abundante y fácil acceso a la información global lo cual les facilita, entre otras muchas cuestiones, conocer sobre el comportamiento de la burocracia democrática, muy especialmente en cuanto a las decisiones que toman o dejan de tomar, los errores y delitos que cometen, la corrupción desvergonzada con evidentes “peces gordos” nunca enjuiciados y un largo etcétera; hasta propiciar frustración y desesperación en un contexto de desconfianza política hacia los gobernantes, aunado al “conocimiento ciudadano” sobre otros temas adicionales como la pobreza, la desigualdad, el desempleo, la violencia, entre otros. Es de manifiesta obviedad, que la falta de confianza hacia el gobierno y las instituciones se traduce, de igual modo, en bajos niveles de confianza social que se nutre con ese volumen de información impulsado por la conexión virtual; siendo un hecho que en simultáneo les abre espacio a los políticos populistas fundamentalmente de la izquierda radical. 

El fluir de información hacia la ciudadanía, aumentó drásticamente hace unos setenta años cuando aparecieron las primeras computadoras digitales que dieron definitivo impulso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (maquinas, redes, algoritmos), siendo un escenario que se magnificó con el desarrollo de la Internet (a partir del año 1985) que redefinió la forma de gestionar y compartir datos con fundamento personalizado y bidireccional; al tiempo de brindar la oportunidad de abordar los problemas sociales a la luz del intercambio de información que caracteriza la denominada sociedad digital donde las TIC presionan o inducen cambios en las formas de gobernar, con énfasis en la potencial participación ciudadana y empresarial en la formulación de políticas públicas. La sociedad digital, está igualmente induciendo la conformación de una administración pública sustentada en datos como elemento clave para ofrecer planes y programas basados en evidencias y centrados en el usuario, perfilados en la apertura y transparencia al extremo de instaurar cambios estructurales en la forma como ¡funciona la democracia! (incluida su propia digitalización). Es así, que puede afirmarse que la era digital está impulsando la reinvención de las instituciones y procesos democráticos a la luz de valores sociales y éticos definidos mediante la participación de la sociedad civil en un contexto global más justo. 

A tenor de lo expuesto, puede afirmarse que en la sociedad digital se está profundizando una crisis de confianza por parte de los ciudadanos hacia las instituciones que conforman la burocracia estatal, cuya “credibilidad” (¿?) era sostenida—y aun intentan que ello siga sucediendo—con el misterio informativo, que en el presente ha sido develado (dar a conocer algo que se encontraba oculto) por la fuerza de los datos al punto de hacer más visible los problemas de una mayoría poblacional con mayor relevancia por parte del denominado “publico informado”; siendo una situación que se acrecienta ante la facilidad que genera la sociedad digital para el acceso a la información a través de las redes sociales al punto de apuntalar mucho malestar, reflejado en expresiones tales como: “no somos escuchado”, “la democracia está fallando” “los políticos no se ocupan de su responsabilidad”, etc; al tiempo de abrirle espacio al populismo socialista-comunista (incluido un vandalismo planificado) con renovadas estrategias pero con los mismos utópicos postulados de demostrada ineficiencia reflejada por la historia. 

En aras de enfrentar la creciente caída de la confiabilidad que experimenta la democracia—tanto por hechos orgánicos como por tácticas propiciadas por la izquierda internacional—urge revitalizarla en razón de ser la mejor forma de gobierno que existe, apoyándose en variadas iniciativas dentro de las cuales pueden mencionarse: a.- Comunicación entre las partes haciendo uso de un contenido de valor digitalizado, creativo, digerible, atractivo y compatible; b.- Armonizando y generando consenso con los principales grupos de interés, con la finalidad de propiciar co-creación de forma tal que los ciudadanos contribuyan a construir propuestas ajustadas a sus preferencias; c.- Impulsando un remozado liderazgo, habida cuenta que en la sociedad digital los ciudadanos aspiran que los desafíos sean enfrentados por líderes que tengan una visión clara de lo que está sucediendo y de lo que está por venir, en concordancia con una  definición de su papel cara a lo inmediato y lo mediato; es decir hablarle a los ciudadanos con profundo conocimiento en relación al futuro con destacada mención sobre el “cómo” sus iniciativas lo afectarán favorablemente hasta impulsar una proactividad ciudadana; y d.- Instrumentar una buena educación para todos, con el fin ulterior que los ciudadanos puedan comprender como se está desenvolviendo la sociedad, de manera que puedan, con sus habilidades y conocimientos, contribuir a darle forma a los cambios estructurales requeridos. 

Mención especial merece, lo atinente al reto que representa el tratamiento que ha de dársele a las cinco generaciones que a partir del 2020 se encontrarán en el mismo escenario ejerciendo distintas actividades, con la obvia circunstancia que cada una de ellas tiene un perfil característico que las distingue, y por tanto tienen diferente personalidad y visión de mundo al igual que de la conceptualización sobre la democracia: 1.- Silenciosa o Traditionalists (nacidos entre 1939-1945); 2.-Baby Boomers o Idealistas (nacidos entre 1946-1960); 3.- Generación X (nacidos entre 1961-1980); 4.- Generación Y o Milennials (nacidos entre 1981-1995); 5.- Generación Z o Technoholics (nacidos a partir de 1996). 

Dado su impacto cuantitativo, formularemos una breve referencia sobre las tres últimas:  

Generación X: Son nómadas e independientes desde niño; aprecian tanto las innovaciones como los cambios tecnológicos y por ende tienen una gran visión de futuro y se fundamentan en el intercambio de ideas y la transformación digital, al tiempo de dar importancia al equilibrio entre la vida personal y la labor. Su personalidad: Altamente independiente, orientado a resultados, escéptico, y pragmático. 

Generación Y: Son ambiciosos y tenaces en su carrera y no les limitan las fronteras, exigen continuamente un feedback constructivo y desarrollo profesional, al tiempo de sentirse motivados por los incentivos y priorizar el desarrollo de su carrera. Tienen fácil acceso a la información a través de la tecnología y muchos de ellos tienen un conocimiento global del mundo. Su personalidad: Idealista, busca la felicidad, conexión 24/7, trabaja en equipo, pensamiento social orientado al logro, estructurado y de excelente formación académica, de actitud desafiante y retadora. 

Generación Z: Han crecido con las redes sociales, pasan más de 10 horas al día online utilizándolas tanto para socializar como para buscar empleo, dándole especial importancia a la reputación de la empresa y a su estrategia online. 

Reflexión final: Reinventar la democracia, está altamente condicionada por: A.- Una sociedad digital, que demanda canales de comunicación rápidos con provisión de información confiable en procura de juzgar su transparencia; B.- El crecimiento de las tecnologías, que acelera el ritmo evolutivo de la sociedad elevando la incertidumbre en relación al futuro; C.- La presencia de cinco generaciones con diferentes visiones de mundo; D.- Un desencanto generalizado, en cuanto a la actuación de los partidos políticos, con claras evidencias de pérdida de valores éticos y morales que dieron paso a una vergonzosa corrupción; E.- La amenaza del populismo de izquierda, que aun cuando está muy lejos de ser una ideología y apenas constituye una estrategia de movilización política, impulsa una lógica de amigo-enemigo en procura de destruir las instituciones democráticas. 

Permítasenos concluir con la muy frase de W. Churchill: “La democracia es el peor de todos los sistemas políticos, con excepción de todos los sistemas políticos restantes”. 

Jesús Alexis González 
jagp611@gmail.com
@jesusalexis_gon
Desde Caracas

RICARDO GIL OTAIZA: EL CHILE DE ALLENDE

Sí, es tal la veracidad de los hechos, la inquina de lo acontecido y la dura realidad expuesta en cada página (como en un fresco), que a veces todo pareciera mera fábula de un narrador enloquecido...

Gracias a la gentileza de la editorial española Drácena llega a mis manos el libro La Moneda, 11 de septiembre, del escritor Francisco Aguilera Valpuesta (Santiago de Chile, 1974), hoy radicado en París. Pocas veces un a obra me atrapa a las primeras de cambio hasta la última página con tal fuerza y conmoción interior, como me sucedió con esta estupenda novela de Aguilera, que de alguna manera llena mi vacío intelectual y emocional con los sucesos del 11 de septiembre de 1973, que llevaron a la muerte del presidente chileno Salvador Allende y a la entrada del régimen militar de Pinochet.

Echa mano Aguilera de una osada técnica al introducir múltiples voces que denomina Los Testigos (Juan de Dios Salinas, Bombero; Juvenal Ugarte, Detective; Javier Pulido, Mozo y Segundo Luna, Conscripto; ) y que cuentan paso a paso (y desde su perspectiva personal) cada suceso histórico, lo que hace de esta obra una rica pieza polifónica que teje con acierto y precisión una trama no lineal, que desde la pluridimensionalidad de miradas logra poner en escena una urdimbre argumental que genera una elevada tensión que cede por instantes, para reinventarse una y otra vez hasta la última página. No podía faltar, por supuesto, la voz de un narrador omnisciente, que pone orden en el caos y que funge como eje alrededor del cual giran las historias. 

El texto novelesco atrapa al lector para hacer de él un poseso de aquel complejo mundo de intrigas y delaciones, de traiciones y desafectos, pero también de pasiones políticas y de inmolación frente a una utopía de redención nacional que a la final es cruelmente derrotada. Si bien Los Testigos arriba mencionados son apócrifos, es decir, un artilugio del novelista para atraparnos en sus redes, es verdad lo que cuentan desde su impostada presencia, de allí la desazón que todo esto genera en nuestro espíritu. 

Un narrador enloquecido

Sí, es tal la veracidad de los hechos, la inquina de lo acontecido y la dura realidad expuesta en cada página (como en un fresco), que a veces todo pareciera mera fábula de un narrador enloquecido, que ha echado a volar su imaginación para saturar los sentidos con unas imágenes que golpean, que hieren hasta lo más hondo, que nos obligan a cerrar por instantes el libro para reponernos de la impresión; pero volvemos una y otra vez a la carga, hasta quedar exánimes frente a lo escatológico de mucho de lo aquí contado, así como asqueados frente a la estulticia de lo humano.

Otro elemento a destacar de esta inusitada obra es el lenguaje, ya que desde una asombrosa economía de palabras cuenta, y mucho, lo que le imprime a lo narrado dinamismo y completitud. El autor hace gala de un estilo maduro e inteligente y a pesar del supuesto “desorden” en la estructura de la obra (que algunos pudiesen objetar acostumbrados a la ortodoxia narrativa), es este elemento el articulador frente a la complejidad de lo real, que busca espacio dentro de la trama y se erige de manera autárquica en un orden que se explica a sí mismo y orquesta su propio mundo ficcional.

Al final la verdad se traduce en horror: el palacio de La Moneda en llamas, Salvador Allende muerto, no sabemos si por suicidio o por homicidio, solo que su rostro está desfigurado y su cuerpo desnudo yace expuesto a la fábula de los testigos del momento, a las mentiras elaboradas en las redacciones de los periódicos, a la fragilidad de la memoria y al olvido de ese invento llamado con alevosía como posteridad.

Ricardo Gil Otaiza
rigilo99@hotmail.com
@GilOtaiza

ENRIQUE G. AVOGADRO: FORZOSAS COMPARACIONES

 Aldous Huxley: "Los hechos no dejan de existir porque sean ignorados".

Estas semanas están dejando a la vista algunos escenarios que obligan a su cotejo, y me refiero tanto a la Argentina cuanto a Colombia y Chile o a Uruguay. Tienen que ver, por ejemplo, con los políticos presos, con transiciones gubernamentales, con violentos conflictos sociales, con las agresiones sexuales y hasta con los zapatos. Comencemos entonces. 

El jueves, una patética -por lo magro de la concurrencia- manifestación reclamó la libertad de algunos angelitos detenidos. Entre los enrejados convocantes se encontraron Amado Boudou, Julio de Vido, Roberto Baratta, Luis D'Elía, Lázaro y Martín Báez, Juan Pablo "Pata" Medina y Milagro Salas, todos condenados en varias instancias por delitos que van desde falsificación de documentos, apropiación de la fábrica de dinero, el crimen de Once, malversación de fondos públicos, asalto a comisarías, lesiones graves, amenazas, tentativas de homicidio, etc.; en resumen, por casi todo lo previsto en el Código Penal. Ricardo Jaime, en idéntica situación, tuvo la decencia de abstenerse de participar del reclamo. 

Se dicen presos políticos pero sólo son políticos presos. Eso, en sí mismo, no debiera revestir gravedad alguna porque, estando los hechos probados, prefieren hacer uso de otra defensa: ocultarlos detrás de una supuesta persecución de Mauricio Macri, exactamente lo mismo que hicieron ya muchos otros, comenzando por la Vicepresidente electa, la inefable Cristina Elisabet Fernández quien, seguramente, desplegará sus innegables dotes histriónicas en igual sentido cuando preste declaración indagatoria el lunes, en una de las muchas causas ya elevadas a juicio. 

Pero, en cambio, adquiere otra significación con las afirmaciones del profesor Alberto Fernández, que adoptó como propia esa postura y reclama la inmediata libertad -y la consecuente impunidad, por la teoría del lawfare- de todos esos presos y las "explicaciones" de los jueces que los procesaron y condenaron; es la misma actitud que adoptó con Luiz Inácio Lula da Silva, a quien un tribunal colegiado le agravó esta semana la pena. 

La Comisión Bicameral de Legislación Penal puso en vigor un límite a la arbitrariedad de los magistrados ante las prisiones preventivas, y ello es verdaderamente positivo. Sin embargo, la penosa comparación surge de la reiterada discriminación que sufren, al respecto, los ancianos militares presos, los menos iguales ante la ley. Para ellos no aplican estas limitaciones procesales ni los principios de inocencia, de irretroactividad de la ley penal, del juzgamiento por jueces naturales y de legalidad. Para no extenderme en cifras de afectados, sugiero leer la carta que publicó Monseñor Santiago Olivera, Obispo Castrense de la Argentina, publicada hace pocos días. 

La segunda comparación se produjo con las elecciones uruguayas, en las cuales una gran alianza de partidos, que llevó como candidato a Luis Lacalle Pou, le ganó al Frente Amplio después de quince años de hegemonía de la izquierda. La conducta de triunfadores y perdedores dio una lección de democracia a una región convulsionada; para demostrarlo bastó la elegancia de quienes abandonarán el poder frente a quienes los sucederán, y el encuentro en la calle de dos masivas manifestaciones de signos opuestos, que terminó con mates compartidos y el canto del himno nacional. Desde otro ángulo, dando una nueva lección de civismo, el nuevo mandatario tendrá un gabinete ministerial en el que participarán todos los partidos aliados. 

Y esa clase de democracia viene a cuento por la diferencia que establecen el Presidente argentino y su Vice con respecto a los regímenes que gobiernan en América del Sur. Califican como golpe de Estado los procesos que llevaron a la destitución de Dilma Rousseff en Brasil y a la renuncia de Evo Morales en Bolivia, pero defienden la subversión que desató Rafael Correa en Ecuador contra el Presidente Lenin Moreno para intentar regresar al poder, y nada dijeron para respaldar a Sebastián Piñera, en Chile, a Martín Vizcarra, en Perú, o a Iván Duque Márquez, en Colombia, frente al vandalismo terrorista. Tiene antecedentes su conducta actual, ya que la remoción por el Congreso del ex Obispo Fernando Lugo, les sirvió como excusa para excluir temporariamente a Paraguay del Mercosur y permitir la entrada, por la ventana, de Venezuela al organismo regional. 

La disertación de Alberto Fernández ante la Unión Industrial Argentina y, concretamente, su manifiesta intención de impedir la entrada de zapatos de Brasil, sirve para entender qué pretende hacer con la industria argentina la cual, de la mano del Frente para Todos, volverá a gozar del más insano proteccionismo, que tanto daño ha hecho al país y a sus habitantes, obligándolos a comprar caro y malo, a contramano total de cuanto han hecho otras naciones que crecieron, entre ellas el propio Brasil, que exporta al mundo desde aviones hasta ojotas. 

A partir de 2005, he escrito varias veces sobre este tema (por ejemplo en https://tinyurl.com/v7aorb8). Como puede verse allí, la solución real no puede ser más sencilla y, de adoptarse, esa misma industria que, tradicionalmente, ha pescado en la bañadera y cazado en el zoológico, generaría las indispensables divisas que necesitamos para pagar nuestra deuda y muchísimos puestos de trabajo. 

Si, en lugar de ello y como ha prometido el Presidente electo y demostradamente vicario, se refuerza el cierre y la falta de competitividad de nuestra economía, el círculo vicioso en el que nos movemos hace tantas décadas seguirá siendo la clara explicación de nuestra increíble decadencia. 

Finalmente, el estruendoso silencio de Cristina Fernández y de las organizaciones feministas ante las acusaciones a José Alperovich por violación, clama al cielo, por comparación, contra al verdadero linchamiento mediático que, por delitos menos graves que los imputados al Senador kirchnerista, practicaron contra el actor Juan Dhartes.

Enrique Guillermo Avogadro
ega1@avogadro.com.ar
@egavogadro
Desde Argentina

ARIEL PEÑA G.. LA POSMODERNIDAD, LA LUMPENIZACIÓN Y EL MARXISMO CULTURAL

Las movilizaciones en Colombia realizadas desde el 21 de noviembre, tuvieron un acontecimiento especial el día 22, cuando una mujer conocida como “ Epa Colombia” cuyo nombre es Daneidy Barrera, hizo exaltación a la violencia destruyendo una estación de Trasmilenio y ejecutando otros actos en contra del transporte público e instigando a delinquir en un vídeo que ella misma envió; esto demuestra como la lumpenización es parte de lo que llaman posmodernidad en donde el marxismo cultural hace presencia, porque ya la razón no existe y lo que vale es la emotividad, pues como diría Federico Nietzsche: “No hay hechos, hay interpretaciónes”.

Dentro de la posmodernidad, al no existir la razón, la verdad, la ética, la moral y la lógica, todo es permitido, así que aquello que dice, hacer el bien y evitar el mal, y no hagáis a los demás lo que no quiere que te hagan a ti, para lo posmodernidad no tiene ningún valor, porque lo que interesa es la descomposición social guiada por la motivación y en algunas ocasiones por el eclecticismo, por eso la mayoría de jóvenes que asisten a las diferentes movilizaciones en estos días en Colombia es manipulada por el marxismo cultural, pues no sabe en su gran mayoría porqué protesta, y acuden a lugares comunes para responder cuando se les pregunta.

La escuela de Frankfurt que originó el marxismo cultural, es responsable de lo que se llama “insurrección molecular disipada”, que ha actuado en Chile, Colombia y Ecuador, y nace en 1923 con el patrocinio del multimillonario marxista judío Felix Weil con el nombre de Instituto para la investigación social dirigida Georg Lukás, y en 1930 toma las riendas de la escuela de Frankfurt , Max Horkheimer quien específicamente plantea, que la mejor manera de destruir la Civilización Occidental es con el ataque

sistemático a todos sus valores como son: La familia, la propiedad, la religión, las libertades individuales, la democracia liberal y todo lo que tenga que ver con una vida ordenada y decente de los individuos. Posteriormente Theodoro W adorno, Erich From y Hebert Marcuse de la misma escuela esbozaban que las diferencias sexuales son construcciones propias de la sociedad burguesa.

El que le pone la impronta sin ninguna vacilación al marxismo cultural, es el comunista italiano Antonio Gramsci(1891-1937) quien plantea sin reato la irracionalidad y el comportamiento de los comunistas como una pandilla para la toma del poder del Estado por siempre, en donde hay que lumpenizar a las masas( tenemos el ejemplo de vándalos y terroristas) para volverlas más dúctiles a las elites comunista, ya que la razón y la verdad son perjuicios burgueses que deben desaparecer de la sociedad como lo enseñó el déspota ruso de Lenin.

Con el socialismo del siglo XXl en Venezuela se dio una demostración del marxismo cultural, cuando el difunto presidente Hugo Chávez, propició la creación de bandas armadas o colectivos para defender la “revolución”, lo cual ocasiono que aumentara de manera exponencial el número de homicidios y que el vecino país se convirtiera en uno de los más violentos del mundo con cifras de muertos peores que el de una nación en guerra, todo ello fue planificado por el régimen marxista para someter a la población mediante el miedo.

En la actualidad la hambruna que sufre Venezuela, desde luego que es promovido por el gobierno, porque como decían los libertarios que enfrentaron a Marx en el siglo XlX: “ el Estado comunista reproduce y mantiene la miseria de las masas como condición necesaria de su existencia”, que es lo que sucede cuando los comunistas totalitarios se toman el poder, por eso así como se habla de la cultura de la muerte, el marxismo cultural no es solo muerte, sino además envilecimiento, enajenación, adocenamiento y pérdida de valores para convertir a los seres humanos en zombis.

Un asunto claro es el libre desarrollo de la personalidad con la aceptación de la diferencia, y otra muy distinta las estrategias políticas diseñadas desde hace varias décadas por el comunismo totalitario que con sus diferentes máscaras busca esclavizar a nuestras naciones, primero culturalmente y luego política y económicamente, por ello sin lugar a ninguna duda hay que afirmar que el marxismo cultural, la lumpenización, la escuela de Franfort y los ciclos que están utilizando en Colombia para conspirar en contra de la democracia como son: el escalonamiento, el copamiento y la saturación se encuentran en concomitancia, y es posible que el gobierno colombiano no esté enterado.

Tratar como fuerzas reaccionarias a quienes se oponen a las intenciones del comunismo totalitario, es muy simplista y ridículo, pues la cosa tiene mucho de fondo, y de pronto en Colombia no se ha tenido la suficiente capacidad de discernimiento para conocer las intenciones de fuerzas exógenas que medran para aplicar sin cortapisas el relativismo moral. Que permite que grupos de personas actúen en contra de sus semejantes y de las instituciones, siendo eso una acción coordinada de las cuadrillas absolutistas del marxismo con miras a la toma del poder para siempre.

De ahí que las movilizaciones que se han realizado en Colombia desde el 21 de noviembre, tienen mucho de justas, por la deuda social del Estado con la ciudadanía colombiana, pero que desafortunadamente la mamerteria utiliza inescrupulosamente, ya que no les interesan las reivindicaciones sociales y económicas de la población, sino cumplir con su proyecto político de terror, para esclavizar al pueblo. Entonces posmodernidad, lumpenización y marxismo cultura van de la mano para asaltar la democracia en Colombia.

ariel peña 
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Desde Colombia