sábado, 22 de abril de 2017

LUIS "BALO" FARIAS, ¿GOBIERNO DE TRANSICIÓN O DE UNIDAD NACIONAL?

PROYECTO PAÍS VENEZUELA RECONCILIADA

Los venezolanos estamos claros, que el origen principal de la crisis venezolana, se debe el excesivo poder que nuestras constituciones, le han otorgado a los presidentes que hemos tenido a lo largo de nuestros 200 años de historia republicana; excesivo centralismo del poder devenido en militarismo obsoleto y caduco que nos mantiene anclados en el subdesarrollo y en el siglo XX.

Diferenciar, el origen de la crisis venezolana de las consecuencias de la misma, es la clave que nos permitiría comenzar a caminar sobre piso firme en la solución, rescate, reconstrucción y reconciliación del país.

Debemos por lo tanto, instaurar una nueva y más democrática relación entre los ciudadanos y el poder político, porque el modelo de estado con sistema presidencial de gobierno como lo conocemos, ya cumplió su ciclo de vida, o sea ya no funciona, y sabemos que cualquier gobierno que llegue fracasará, sin importar signo político, calidad u honestidad administrativa (nadie podrá gobernar este maltrecho país con este obsoleto modelo presidencialista-centralista, verdadero culpable de la crisis y responsable de la caótica situación de las últimas décadas (recordemos que esto comenzó en 1978  (hace 39 años), y se hizo visible el viernes negro en febrero de 1983, fecha desde la cual no hemos parado de caer).

Esta advertencia ya nos la hizo la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado en 1983 (COPRE) por esto es que: requerimos de un GRAN CAMBIO de nuestro sistema político, para que lleguemos a ser, otra vez, la primera, la más moderna y envidiada de las democracias de América Latina.

El modelo ha colapsado, siendo necesaria la reingeniería completa del Estado, lo que significa, que debemos cambiar la forma centralizada de gobierno que ha prevalecido desde la fundación de Venezuela como Nación en 1811, Esta es la razón por la que Caracas es el principal asiento de los Poderes Públicos, allí nunca se detienen los suministros de electricidad, agua, alimentos en detrimento de cualquier ciudad del interior país, sin importar el nivel de la crisis (aunque el problema es de tal magnitud que hasta allí están escaseando), es Caracas, el eje principal del Presupuesto Nacional y desde la cual se organiza todo lo que se hará en las regiones, en sumatoria, es el centro del poder político y económico del país en detrimento de las provincias y por ende de la calidad de vida del resto de los venezolanos.

Este modelo político del país y su distribución financiera solo le ha sido conveniente a quienes hasta ahora han usufructuado el poder centralizadamente y que nunca estarán de acuerdo en que eso cambie: pero también a los que aspiran llegar y gobernarnos con el mismo modelo fracasado, que nos trajo a esta caótica situación.

Los Estados Federales de Poder Centralizado, NO, han sido instrumentos eficaces para superar la pobreza, ignorancia, exclusión social y devastación institucional acumuladas en ningún país del mundo, ni en ninguna época de la historia de la humanidad.

Todos los Presidentes, con visiones obsoletas de cómo enfrentar la grave situación de Venezuela y con un modelo de Estado centralista, no han podido ni podrán transformar positivamente la crítica realidad. Situación que tiende a ser cada vez peor, por una corrupción galopante, generalizada e incontrolada que ha entregado la soberanía y el petróleo a intereses  políticos y económicos extra nacionales.

Para detener y controlar la corrupción, y desarrollar el país, se necesita una nueva distribución del poder, Este es el factor decisivo para  restablecer el Estado de Derecho y  reconciliar y reconstruir el país y así superar las injusticias, pobreza, ignorancia, la corrupción, malversación y la exclusión social.

La constitución actual nos daba la ruta para solucionar el conflicto, sin embargo, vista la plastilina, en que los oficialistas convirtieron nuestra carta magna, la falta de coherencia del liderazgo opositor y las mezquinas diferencias entre algunos de los pocos que proponemos la constituyente originaria, ahora creo firmemente que la única manera de producir ese GRAN CAMBIO, necesariamente tiene que ser después de, lograr cambiar: a) el régimen en funciones, b) parte del liderazgo opositor y c) la manera de conducir el proceso constituyente (por parte de algunos de los pocos que ahora lo hacen) "desde Caracas".

Por estas razones, es por lo que tanto ha costado hacernos a la vía de la convocatoria a una constituyente, lo que nos lleva necesariamente a analizar otras alternativas como la propuesta hecha por los propulsores de la GRAN ALIANZA NACIONAL (GANA) liderizada por el Dr. Enrique Aristigueta Gramko (Figura por demás emblemática por formar parte de la junta de transición de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez-democracia)

Ellos están en la onda de Organizar un gran movimiento nacional, con apoyo del sector institucional de las Fuerzas Armadas, que haga valer el acuerdo de la Asamblea Nacional, de fecha 9 de enero de 2017, mediante el cual se destituyó a Nicolás Maduro de la presidencia.

GANA cree y promulga la tesis, de que se produzca un nuevo 23 de enero para restablecer la democracia (Art. 350 de la CRBV) y que los militares institucionales lo apoyen, y como propone el Padre Luis Ugalde, se instaure con una hoja de ruta clara, un modelo como el del almirante Wolfang Larrazábal, quien condujo la transición de la época.

¿Cuál es la diferencia entre hacerlo a través de un gobierno de transición, y la inicialmente planteada por el movimiento donde activo políticamente?

La inicialmente planteada y que hasta ahora había acompañado con pasión, tiene las debilidades antes señaladas y otras que no es el momento de debatir.

La instauración de un GOBIERNO DE TRANSICIÓN O DE UNIDAD NACIONAL, luego de que se haga valer el acuerdo de la Asamblea Nacional y/o la aplicación del art 350, dada la complejidad de un país totalmente anarquizado, podría dirigir al país en dos vías simultaneas:

En primer lugar, convocar a los mejores talentos del país, para alcanzar la estabilidad política necesaria, y atender prioritariamente la satisfacción de la demanda de la población por alimentos, medicinas, seguridad interna, relaciones fronterizas, equilibrio fiscal, impulso a la actividad productiva nacional es decir, tomar las medidas que haya que tomar para paliar la crisis.(los paños de agua tibia diría mi amigo Julio Belisario Mejía)

En segundo lugar, empoderar al país para inducir el GRAN CAMBIO, del modelo centralista-presidencialista del poder.(Una Solución estructural y duradera a la crisis)

En este contexto el Proyecto país Venezuela reconciliada, sigue presentando a los venezolanos y a la Comunidad Internacional una ruta de acción apegada al texto Constitucional, basada en los artículos 347, 348 y 349 de la CRBV, para que (siguiendo esta ruta) los ciudadanos debatamos y decidamos de una manera pacífica y democrática el modelo de Estado y de gobierno que deseamos para nuestro futuro, sustentado en un nuevo Proyecto de País.

Esta Propuesta, ya tiene camino recorrido, porque ya tiene diseñadas unas Bases Constituyentes para la convocatoria al Soberano Pueblo de Venezuela a una Asamblea Nacional Constituyente, en el ejercicio pleno de la iniciativa constituyente prevista en el Artículo 70 de la Constitución, para convocar, sin más requisito que nuestra propia voluntad, al Poder Constituyente Originario conforme a lo establecido en los artículos señalados anteriormente.

Esta propuesta requiere recoger un número de firmas o voluntades de, por lo menos el 15% de los electores inscritos en el Registro Civil y Electoral, lo cual equivale aproximadamente a Tres Millones (3.000.000) de Firmas, estas manifestaciones de voluntad una vez recolectadas ya representan la convocatoria efectiva y vinculante del Poder Constituyente del Pueblo.

El hecho de que provenga la convocatoria desde la base misma de la sociedad, le da un gran contenido político y de participación, porque tiene el mandato del pueblo para conducir el GRAN CAMBIO QUE REQUIERE NUESTRO PAIS.

Como ya la Asamblea Constituyente está prevista en la Constitución de 1999, incluso, dejando claro su carácter originario y requisitos de convocatoria, los tiempos para la elección e instalación de una Asamblea Constituyente, una vez el acuerdo unánime del país, podrían ser tal vez 4 meses, máximo 6, con un cronograma debidamente elaborado.

La Asamblea Constituyente, al convocarse podría, en ejercicio de la soberanía popular y del Poder Constituyente del Pueblo, razonar y autorizar por un tiempo determinado, la duración de esta JUNTA DE TRANSICIÓN O GOBIERNO DE UNIDAD, mientras se debate, redacta, aprueba en referendo y entra en vigencia una nueva Constitución que contenga plasmado el modelo descentralizado, con el cual se regiría el nuevo gobierno, favorecido por elecciones transparentes.

Una vez aprobada la nueva constitución, el JUNTA DE TRANSICIÓN O GOBIERNO DE UNIDAD NACIONAL convocaría a elecciones generales para renovar todos los poderes locales, regionales y nacionales (Recordemos que hasta el mismo Hugo Chávez tuvo que poner su cargo a la orden de la Asamblea Constituyente en agosto de 1999, la cual luego lo ratificó en ese cargo, como Presidente, hasta que se convocaran nuevas elecciones)

Esta es una vía posible y realmente eficaz en la práctica para un cambio pacífico,  constitucional, democrático y electoral no solo del modelo causante de la crisis, sino también del Gobierno y del Presidente.

No obstante, es el pueblo el que tiene y debe tener la última palabra, al fin y al cabo, a él se deben los poderes constituidos, por lo menos, eso es lo que imponen las reglas democráticas.

En todo caso le obsequiamos al igual que a Venezuela nuestro trabajo:

1) LA REBELION DE LAS REGIONES
 https://drive.google.com/file/d/0BzcKJiZz6jwbTW0wVkV6elJrQW1YODNucFVWdERUVDkyWmJF/view?usp=sharing … …

2) PROYECTO PAÍS VENEZUELA RECONCILIADA: 
https://drive.google.com/file/d/0BxhihA5EBbX2UGVZdHJOcmFwX28/view?usp=sharing


Luis Balo Farias
balofarias@gmail.com
@balofarias
Tachira - Venezuela

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