Bloque electoral. Está constituido por individualidades y organizaciones políticas y sociales, que han hecho claro su propósito de participar en las elecciones de la AN en las condiciones que se den para ese momento. Opinan que las elecciones se efectuarán en la fecha decidida y que solamente una acción de fuerza de elevado grado, como la generada por una catástrofe terrible de carácter natural o sanitario o un hecho militar, impediría su realización. En este bloque está incluida la coalición gobernante con el PSUV como principalísima fuerza, que se opone radicalmente a cualquier modificación de la política hasta ahora establecida. Están también los partidos de la oposición democrática, tanto los incorporados en la Mesa de Diálogo Nacional como los que se han adherido luego a la salida electoral, nacional y pacífica y no a un desenlace violento de la crisis actual. En mi opinión, constituyen sin lugar a dudas la mayoría política a lo interno del país.
Bloque abstencionista. Está integrado por individualidades y organizaciones políticas y sociales, que han dejado claro que no participarán en ninguna elección mientras Nicolás Maduro sea Presidente, pues lo consideran un usurpador. Señalan la inexistencia de condiciones electorales ideales, algo que difícilmente se pueda obtener con un gobierno de carácter autoritario como el existente y, mucho menos, si se trata de un gobierno dictatorial comandado por un tirano sanguinario, como muchos lo califican. Este bloque sigue las políticas del Departamento de Estado contra el gobierno de Maduro, por lo que no tiene autonomía para decidir; apoya las sanciones contra el país, no sólo las que son contra altos funcionarios del régimen; gozan de apoyo de la gran prensa transnacionalizada y buscan llegar al poder político sin realizar ninguna consulta electoral. Es una fuerza política importante, aunque ya no de carácter mayoritario a lo interno del país en relación a la participación electoral.
Bloque intermedio. Está conformado principalmente por individualidades y grupos de opinión, que insisten en mejorar aún más las condiciones electorales, para lo cual llaman a la posposición de las elecciones para el 2021, lo que permitiría estar también en mejores condiciones sanitarias en relación a la pandemia por el coronavirus. Tiene apoyo del Grupo de Contacto y de la Unión Europea. Posponer las elecciones hace aparecer el problema del vacío de poder que se generaría al no existir la AN. El gobierno podría argüir que se debería entonces reactivar la Asamblea Nacional Constituyente, cuya vigencia finalizaba en diciembre de este año. Es imposible que el gobierno acepte la posposición, pues sería aceptar los argumentos de quienes quieren prorrogar la existencia de la AN más allá del 5 de enero de 2021. Aunque luce como una propuesta no extremista, intermedia entre las de los bloques dominantes y que podría recibir el apoyo de grupos de ambos bloques, no parece tener cabida en el espectro político actual.
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