domingo, 21 de abril de 2019

JESÚS SEGUIAS, LA ESTRATEGÍA GUAIDÓ DEL 23 DE FEBRERO AL 01 DE MAYO

Para que la “Estrategia Guaidó” (informada el pasado 19 de abril) sea exitosa, es necesario que ocurran dos cosas: uno, que los venezolanos salgan masiva y simultáneamente a la calle a protestar el 1 de Mayo; y dos que los militares obedezcan a Guaidó y no a Maduro a partir de ese mismo día. Contar con ambos escenarios a la vez requiere de información de alta calidad a la mano. Hasta ahora esa ha sido la mayor debilidad opositora ¿Esta vez será diferente? Sólo Guaidó y su equipo lo saben / El 1 de Mayo, Juan Guaidó tendrá una misión muy importante en su joven carrera política. Luego del fracaso del 23 de Febrero, tiene prohibido fallarse y fallarle a los venezolanos. 

Escuché con atención el discurso de Juan Guaidó el 19 de Abril donde convocó a acciones de calle el 1 de Mayo en todo el país. Repetí el video varias veces. Esto entendemos… 

1. Juan Guaidó más que un gran tribuno y agitador de masas es un gran organizador, con un pensamiento estratégico bien estructurado y con capacidad de armar alianzas inteligentes. Él no agita a las masas, él conversa con ellas. Él no apunta a las emociones, él apela al cerebro, al raciocinio. 

2. Es posible que este sea el perfil del líder que más conviene a quienes exigen un cambio en la Venezuela de hoy, sobre todo por el tipo de adversarios que hay que enfrentar. 

3. Juan Guaidó (y doy por sentado que habla en nombre de casi toda la oposición orgánica y de la Comunidad Internacional aliada) convocó para el Primero de Mayo a “la marcha más grande en la historia de Venezuela para exigir el cese definitivo de la usurpación”. Dijo marcha, no concentración. 

4. Hizo gala de un habilidoso juego de palabras donde dijo mucho pero sin precisar algunos aspectos clave. Lo peligroso de este recurso discursivo es que todas las personas interpretan los hechos y las palabras a partir de sus marcos de paradigmas y deseos. Por tanto, el juego de palabras, el no hablar claro y preciso, pudiera convertirse en firme aliado de la frustración y la desesperanza. 

5. Delegó en los “Comités de Ayuda y Libertad” la mayor responsabilidad de la jornada del 1 de Mayo. Reconoció que aun faltan muchos comités por construir. El 27 de Abril será la juramentación de los “Comandos de Ayuda y Libertad". 

6. La organización es la obsesión de Guaidó. Pero igualmente es la obsesión del chavismo, por tanto el Primero de Mayo también veremos al chavismo movilizado en las calles, aun cuando cada día les es más difícil activar a una militancia con baja motivación e inconforme. 

7. La marcha del 1-M se iniciará a partir de los lugares donde se constituyeron cada uno de estos comités. Serían entonces -de acuerdo al plan anunciado por Guaidó- varios miles de comités desplegados en todo el territorio nacional que obligarán a los “colectivos o “fuerzas paramilitares del gobierno” a dispersarse y dividirse para poder controlarlos. Inteligente viraje táctico. 

8. ¿Serán suficientes las fuerzas motorizadas de choque del gobierno (Cabello los define como “la caballería de la revolución”) para controlar esos centenares o miles de comités opositores echados a la calle de manera simultánea? ¿De no darse abasto el gobierno, se verá obligado a movilizar a las fuerzas públicas y quizás a las fuerzas armadas para someter a los manifestantes? 

9. ¿De salir los policías uniformados y los militares a la calle, se pondrán del lado de Maduro o de Guaidó? Interrogantes para el libre pensamiento y albedrío. El 23 de Febrero estuvieron al lado de Maduro. Pero Guaidó insiste. 

10. Por eso, el destinatario del mensaje de Guaidó no fue Nicolás Maduro sino las fuerzas armadas y los empleados públicos. 

11. Del discurso de Guaidó interpretamos que la meta no será Miraflores… en primera instancia… todo depende de los aliados que vayan encontrando en el camino. “El sitio de destino de esa marcha, de esa protesta, -dijo- va a ser el lugar de exigencia para que cese definitivamente la usurpación”. 

12. Guaidó pidió no confrontar a las fuerzas armadas y policiales. Pidió todo lo contrario. La marcha es “para terminar de traer a los que nos hacen falta para llegar al destino que todos queremos… la mejor Venezuela” (no llegó a decir Miraflores, aun cuando fue lo que pasó por la mente de todos en fracción de microsegundos). 

13. Guaidó tomó como referencia para la protesta del 1-M a la reciente rebelión y derrocamiento del gobierno en Sudán. Pero también se refirió a “experiencias exitosas” parecidas. Todas éstas bajo el formato de Gene Sharp, el inspirador de las rebeliones populares en Ucrania, Serbia, la Primavera Árabe y muchas otras protestas. 

14. Guaidó es del criterio que Nicolás Maduro no está dispuesto a facilitar ni negociar un cambio, por tanto hay que despedirlo, pero sin confrontarlo directa y violentamente. Puede ser peligroso y costoso en vidas y bienes. 

15. Se mueve por las bandas. Trata de fracturar al co-gobierno, de dividirlo, de debilitarlo, de provocar su implosión. Por ahora cerró cualquiera negociación con Maduro. 

16. A Guaidó le han hecho saber que Maduro es actualmente la única piedra de tranca para una salida negociada (algunos del alto gobierno son propensos a un acuerdo). Por eso, Guaidó deja abierta las negociaciones con posibles aliados de Maduro. 

17. En esta acción por las bandas, Guaidó cuenta con el poderoso apoyo de la Comunidad Internacional. 

18. Ni siquiera Cuba obtuvo tanto bloqueo y condenas internacionales como las que ha recibido el gobierno de Maduro. El daño que están provocando las sanciones internacionales ha sido severo, muy severo, diría que letal. No hay precedentes similares en el continente. Sin duda eso ha debilitado significativamente a Maduro, pero también al país. 

19. Hasta ahora, ningún gobierno “socialista-comunista” ha sucumbido ante sanciones internacionales. Estos sólo implosionan. Esa es la apuesta de Guaidó. Por eso habla de “construir puentes” con los aliados de Maduro, especialmente los militares. 

20. ¿Logrará Guaidó en esa campaña por el perdón y la justicia transicional -única carta efectiva que le queda a los venezolanos- incorporar a los opositores que se niegan a negociar con el gobierno y/o sus aliados? En realidad, la mayoría absoluta de los venezolanos (60%) quiere negociaciones y acuerdos. Pero la minoría guerrerista hace mucho ruido. Ya Estados Unidos los mandó a callar y les pidió que no hablaran en su nombre. 

21. Guaidó dejó claro que sólo el pueblo en la calle logrará el cambio y el cese a la usurpación. No habló de intervención militar internacional. Él ya sabe que los venezolanos deben ir adelante y la comunidad internacional detrás. Nunca al revés. 

22. El desenlace final a la crisis del país está en manos de los venezolanos, y Guaidó hizo del 1 de Mayo la fecha clave (¿Día D?) para el Cese a la Usurpación. El mantra sigue igual. Confirmado. Y la transición (segundo paso) se concretaría con la inclusión de los chavistas que decidan dar el paso. 

23. Para que la “Estrategia Guaidó” sea exitosa es necesario que ocurran dos cosas: uno, que los venezolanos salgan masiva y simultáneamente a la calle a protestar el 1 de Mayo (es la prueba de fuego para todos los “guerreros del teclado”); y dos que los militares obedezcan a Guaidó y no a Maduro. Contar con ambos escenarios a la vez requiere de información de alta calidad a la mano. Hasta ahora esa ha sido la mayor debilidad opositora ¿Esta vez será diferente? Sólo Guaidó y su equipo lo saben. 

24. El 1-M, Juan Guaidó tendrá una misión muy importante en su joven carrera política. Luego del fracaso del 23 de Febrero, tiene prohibido fallarse y fallarle a los venezolanos. 

25. Gene Sharp dijo que las protestas en la Plaza Tiananmén en Pekín convocadas para derrocar al gobierno chino fracasaron “porque los manifestantes no tenían un plan”. Juan Guaidó sostiene que no da puntadas sin dedal.  

Jesús Seguías 
@JesusSeguias 

JOSÉ LUÍS MÉNDEZ LA FUENTE, LA CRISIS DE LIDERAZGO DEL PRESENTE SIGLO

El siglo XX se caracterizó, entre otras muchas cosas, por la impronta que dejaron algunos de sus líderes en el plano tanto político, como artístico, religioso, científico y social. En Europa, de entre los mandatarios, podemos recordar a Churchill o Margaret Thatcher en Inglaterra, a Charles de Gaulle o Mitterrand en Francia, a Felipe González en España, a Adeanauer o Helmut Schmitd en Alemania, y por supuesto a Kruschev o Gorbachov en la desaparecida Unión Soviética. En América del Norte, por su parte, sobresalen las figuras de Roosevelt  o de  Kennedy. A pesar de ello, ha sido notable, de un tiempo a esta parte, la falta de un verdadero liderazgo en el ámbito de la política internacional.   
Un breve recorrido por el escenario de la política mundial de loa últimos años nos lleva a esa conclusión irremediablemente. Putin en Rusia, Berlusconi en Italia, Sarkozy en Francia o Zapatero en España son un buen ejemplo de lo que decimos. Busch o el propio Clinton en el continente americano, no distan mucho de sus pares europeos, a pesar de su preponderante papel como presidentes de los Estados Unidos. Las figuras públicas son, hoy en día, más un producto mediático que otra cosa. Un desmesurado afán por imponer su imagen personal, más que la de su propio país, sobresale en casi todos estos personajes de alguna u otra manera. La política exterior de los estados se maneja actualmente, como si fuera más un asunto personal que otra cosa y hasta el comercio exterior va de la mano con los negocios de algunos de estos seudo líderes que no esconden o disimulan lo que hacen. Lo vimos, por ejemplo, durante el gobierno de Busch con la forma en cómo se manejó la política y el comercio petrolero de los EEUU hacia el Medio Oriente y donde los intereses del vicepresidente Cheney o del propio presidente eran más que evidentes. Lo mismo pasó en la Italia de Berlussconi o en la Rusia actual donde el hierro del personalismo de sus dirigentes lo marca todo. La famosa diplomacia personal de la que antes hacían gala algunos presidentes norteamericanos, como atributo excepcional que complementaba la del Estado, pasó a ser hoy en día, el instrumento del que echan mano todos los gobernantes, sean jefes de estado o no, para mostrarse en publico y anunciar su liderazgo.  

En lo que va del siglo XXI, el asunto no ha cambiado mucho, no obstante que algunos nuevos mandatarios como Barack Obama en USA o Angela Merkel en Alemania, fueron vistos por muchos, como las grandes promesas de la política mundial. Que hoy en día, tenemos  una crisis de liderazgo global es algo que no se puede negar. Sobre todo, por que no hay nadie que pueda asumirlo con el carisma, la solvencia moral y la capacidad política necesarias. La caída del muro de Berlín y con él de la URSS, hizo que en cierta forma se rompiera el equilibrio que la tensión soviético-norteamericana mantuvo aun más allá de la guerra fría. Los bloques desaparecieron como consecuencia de ello y como si de un río que estaba represado se tratara, las aguas ahora libres de cauce, se desbordaron y cada quien tomó su propio derrotero. Eso explica como gobiernos personalistas al estilo de los de Turquía o Venezuela surgidos en un momento dado, pretenden alcanzar el estrellato, en un contexto político internacional como el actual. Son satélites sin rumbo que perdieron su centro de gravedad, pero que en estos últimos años se han venido de alguna manera realineando, no obstante que el factor ideológico ya no esté presente, bajo el primado de objetivos personalistas, estrictamente pragmáticos y de interés común, que recuerdan de alguna manera el conglomerado feudal de la Edad Media.  

Personalismo, más no liderazgo colectivo, es lo que este siglo ha heredado del anterior. Donal Trump es sin duda el representante mas conspicuo de lo que le ha tocado recibir en ese legado al gigante del norte; mientras que Putin sigue su gesta particular, de todo lo que va de siglo, en la Rusia actual. Atrás quedaron los Berlusconi en Europa y los Busch  y los Chávez en América, aunque siempre hay otros. En la actualidad tanto la señora Theresa May en Reino Unido y el señor Pedro Sánchez en España son unos claros ejemplos de como ese personalismo puede prevalecer sobre los intereses del colectivo nacional; de cuando mantenerse en el poder es lo más importante de todo y el único objetivo político  que interesa.   

De ninguno de los dos podemos esperar que salven el mundo, pero si al menos  que reflexionen, que hagan a un lado el egocentrismo que los ha venido caracterizando en el manejo, dentro de sus respectivos países, de asuntos públicos que afectan a todos sus ciudadanos como el Brexit en Reino Unido o el separatismo en España, so pena de que  terminen recortando sus fronteras y destruyéndolos del todo. 

José Luís Méndez La Fuente 
@xlmlf