lunes, 8 de febrero de 2021

JESÚS E. TROCONIS H., UNA ALIANZA PELIGROSA: BORRELL Y ZAPATERO

Conseguir las palabras correctas o “mots justes” para criticar la cerrada defensa de la tiranía de Maduro por José Luis Rodríguez Zapatero y Josep Borrell es una tarea difícil. Extraño y sorprendente empeño en buscar, a toda costa, la derogación de las sanciones individuales impuestas por el gobierno norteamericano solo a aquellos venezolanos que hayan incurrido en delitos contra el Tesoro público.

El denigrante latrocinio en Venezuela, atribuido a los funcionarios de alto rango y algunos particulares, alcanza cifras astronómicas, el más reciente descubrimiento es la bicoca de 10.000 millones de dólares en la banca suiza. Zapatero, el Bambi de acero, como suele llamarlo el antiguo vicepresidente español Alfonso Guerra, no pierde un segundo para clavar sus pezuñas en la escena iberoamericana. Su alianza abarca la Argentina del  presidente  Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Kirchner; Brasil, Bolivia y Colombia representados por los expresidentes Lula da Silva, Rousseff, Evo Morales y Ernesto Samper, juzgados por enriquecimiento ilícito los tres primeros y el último, investigado por narcotráfico en los tribunales de Bogotá tras haber recibido dinero de Pablo Escobar Gaviria. 

En la vertiente española destacan las ministras Arancha González Laya, de Asuntos Exteriores, e Irene Montero, de Igualdad; y por México, el canciller Marcelo Ebrard. Venezuela entra en juego a través de los hermanos Rodríguez, Delcy y Jorge, vicepresidenta de la República Bolivariana y flamante presidente de la espuria Asamblea Nacional, respectivamente. 

La estrategia trazada prevé una aproximación al nuevo gobierno de Biden y una fuerte arremetida contra Luis Almagro, el inteligente y activo secretario general de la Organización de Estados Americanos. En definitiva, los planes conjuntos de Zapatero y Borrell son lanzados desde plataformas distintas, el Grupo de Puebla y la Unión Europea, flamean la antorcha del rescate a la democracia venezolana, reducida a polvo por la terrible destrucción del Estado de Derecho, a fin de ocultar el interés de salvaguardar la inversión de España en el continente americano. Aparece así, una vez más, la sombra larga de lo que he denominado maldición en las relaciones internacionales. 

La declaración de la figura máxima de la política exterior de la antigua Comunidad Económica Europea llena el debate de ambigüedad, pues condena la celebración de las elecciones parlamentarias y su resultado írrito, convocada por la tenebrosa dictadura; pero reconoce la legitimidad de la Asamblea Nacional, aunque no hace lo propio con relación a la legitimidad del gobierno presidido por Juan Guaidó Márquez, fundado en la Constitución y leyes de la República Bolivariana de Venezuela. 

Entonces ¿en qué cree el señor Borrell? ¿Acaso es posible dejar un vacío en el orden jurídico? ¿O negar el reconocimiento a la legitimidad de la Asamblea Nacional, elegida en 2015, omitiendo la aplicación del principio de la continuidad constitucional? Responder negativamente a semejantes cuestiones descubre la aviesa pretensión de ambos personajes, convirtiéndolos en sujetos activos de una flagrante transgresión de las normas del Derecho Comunitario y de las  disposiciones contenidas en la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos. 

Tales instrumentos jurídicos  tienden a la preservación y defensa del Estado de Derecho democrático, económico, político y social. De esa manera, el discurso lleva consigo el reconocimiento a la legitimidad del gobierno de Juan Guaidó, un corolario diferente es contra legem, dando lugar a una violación deleznable de la protección de los derechos fundamentales que la comunidad internacional debe a la sociedad, al hombre y al ciudadano. 

En el caso del alto comisionado para los Asuntos Exteriores de la Unión Europea, la equívoca interpretación de las reglas no es inocente sino culpable. Celoso in extremis de la  custodia de los valores principales del sistema de libertades públicas en Europa, relajado en el resguardo de su vigencia en América Latina. 

En virtud del cambio de las circunstancias políticas en Estados Unidos, el avisado catalán solícito intenta aproximarse al gobierno de Biden, esgrimiendo el multilateralismo o pacto transatlántico.  Un  adecuado argumento para escudar los mutuos intereses económicos. 

Es importante señalar, aquí y ahora, el respaldo decidido a la legitimidad de Juan Guaidó  del nuevo secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken. De la misma forma ha recibido el  franco apoyo de la mayoría  del Parlamento Europeo en la emocionante oratoria de la diputada polaca Dita Charanzová. 

¿Qué sucede entonces? Muy sencillo, Borrell y Zapatero intentan en la noche oscura de Venezuela sacar inescrupuloso rédito al segundo inversor, en la extensa geografía que va del Río Grande a Cabo de Hornos. Jugar la baraja del hundimiento de la democracia en favor del beneficio político o económico no sería un error sino una estupidez. Finalmente, deseo destacar la actitud concluyente de los 27 Estados miembros de la antigua Comunidad Económica Europea. Salvo Italia y Chipre, que hablan sotto voce de la democracia representativa. 

En estas horas aciagas de nuestra historia patria traigo a colación La noche de la verdad, compilación de los 138 editoriales y 27 artículos de Combat, el periódico de la Resistencia francesa contra el nazismo, escritos por su redactor jefe, el inmenso escritor francés Albert Camus, nacido pied noir, a 18 kilómetros de Bone, segunda ciudad de Argelia. Sus contenidos fascinantes ayudarán a encontrar el camino hacia el retorno de la justicia y la libertad. El postulado esencial otorga la primacía a la moralidad sobre la ideología y el realismo político. 

La evolución espléndida de su pensamiento muestra su primer paso conceptual al proclamar que el socialismo liberal parte de la modestia, no se cree, por tanto, dueño de la verdad como ocurre con el comunismo. Tal postura desató los ataques despiadados del diario l’Humanite y del seminario Action, la trinchera periodística del poderoso partido comunista de la época. Marcados los límites frente a las corrientes nihilistas, fascismo,  nazismo y comunismo, Albert Camus afirma la posibilidad de que no haya un sistema político bueno, pero la democracia es el menos malo. Un adelantado que logra poner en pie,  gracias a sus firmes convicciones democráticas, el hito infranqueable entre el socialismo marxista, seguido por los partidarios de Castro y Chávez y los populistas españoles del “pequeño” Pablo Iglesias y el socialismo democrático de Francia, bajo la égida del gran  presidente Francois Mitterrand, que rinde honores a la libertad en sus obras excelentes La rose au poing y Un socialisme du possible.

Jesús Eduardo Troconis Heredia 
Profesor de Derecho Internacional Público
Universidad Carlos III de Madrid
España – Venezuela

https://pararescatarelporvenir.wordpress.com/2021/02/04/jesus-eduardo-troconis-heredia-una-alianza-peligrosa-borrel-y-zapatero/

@coronilhartmann 

CARLOS A. MONTANER, QANON Y LAS TEORÍAS CONSPIRATIVAS

Un alto porcentaje de los votantes republicanos piensa que realmente hubo fraudes masivos en las elecciones que el presidente perdió en el 2020 por casi siete millones de votos, 81 contra 74. Si eso fuera cierto, quienes irrumpieron en el capitolio serían patriotas y no unos vulgares violadores de la ley convencidos por Trump de que había que enmendarles la plana a los demócratas. Pero no es verdad.

Veamos. 

Se trataba de una una fauna impresionante. Jacob Chamsley, alias Jake Angeli, penetró en el capitolio norteamericano por una de las ventanas derribadas por la multitud embravecida. Llevaba un curioso casco de piel de coyote del que salían dos enormes cuernos de búfalo. Tenía la cara pintada en son de guerra de rojo, azul y blanco, los colores de la bandera americana. Su disfraz era el más vistoso. Si hubieran dado premios se hubiese llevado el primero. Los cuernos y el casco ocultaban su agresiva calvicie. Se había hecho tatuar en el vientre, creo, una especie de daga enorme. Era el chamán de QAnon. 

Los chamanes son los sacerdotes de las tribus primitivas. Hacen las veces de curanderos y tienen, dicen, poderes sobrenaturales. QAnon es una combinación de una de las más altas gradaciones de los que tienen acceso a los secretos estadounidenses, a quienes les asignan la Q, mientras Anon es una contracción de “Anónimo”. Varias veces una misteriosa letra Q ha firmado algunas de las “teorías conspirativas” que circulan por Internet. 

Curiosamente, el señor Angeli tuvo que desmentir una de las más asombrosas teorías conspirativas puestas en circulación por el trumpismo más rancio: que él era, en realidad, un agente provocador colocado por la gentuza de Antifa o Black Lives Matter entre los patriotas de derecha para sembrar el caos y desorden que se vio en el capitolio el 6 de enero. 

En un twit enviado por el chamán a Lin Wood, abogado de Donald Trump, y experto él mismo en difundir esos rumores, Angeli le explicó que él se había visto obligado a luchar contra esos canallas. Sin dilación, persistió en la huelga de hambre que había montado en la cárcel mientras el juez no le proporcionara alimentos orgánicos que necesitaba su esbelto cuerpo de chamán. El juez, magnánimo y garantista, le otorgó los alimentos que el reo solicitaba. 

La lista de las “teorías conspirativas” es casi infinita. Tienen que ver con la importancia de los protagonistas. Por eso los judíos son una fuente inagotable de rumores. Como el origen del pleito ocurrió en las sinagogas, y Roma era el centro del mundo cuando el emperador Teodosio I en el siglo IV declaró “locos o malvados” a quienes desobedecieran a los obispos cristianos del rito de Nicea, los pobres judíos comenzaron a beber la sangre de los niños, a envenenar los pozos de agua potable, a propagar las pestes y a cualquier perrería que se les ocurriera a sus adversarios. 

Desde entonces circulan esas canalladas. Un Anderson Cooper, presentador y comentarista de CNN (o sea, la definición perfecta del “enemigo del pueblo” en esas mentes calenturientas), le preguntó a Jitarth Jadeja (de origen hindú, pero estadounidense), renegado de QAnon, si de verdad creía que él, Cooper, se alimentaba con la carne de los niños, a quienes antes les había bebido la sangre. Jadeja le dijo que sí y le pidió perdón. Su explicación era que, si se formaba parte de un culto, se corría el riesgo de creer cualquier cosa. 

Creer, por ejemplo, en septiembre 11 del 2001 hubo una secreta pasividad de los militares que no respondieron adecuadamente al ataque a las torres gemelas o al Pentágono. O sostener que ese día, ¡oh casualidad!, no fue ningún judío a trabajar a las Torres Gemelas. Pero la palma se la lleva la negación de que un avión de los secuestrados se estrelló contra el edificio del Pentágono “porque nadie lo ha visto”. 

¿Existe alguna súbita cura para quienes creen en las teorías conspirativas? Me temo que no. Existe una terapia de realidad, que es capaz de convencerte de que eres un malvado y te conviene modificar tu conducta, porque de lo contrario vas a terminar preso o muerto. Pero eliminar el tipo de pensamiento absurdo que te lleva a creer en los zombis o en los extraterrestres que nos visitan, no tiene un rédito claro e inmediato. 

Si mañana Donald Trump declarara que realmente perdió las elecciones se produciría una decepción profunda en sus filas, pero no un cambio de convicciones. Muchos dirían que fue forzado por el “deep State” para salvar las vidas de sus hijos. Le darían otra vuelta a la tuerca. Sólo eso. 

Carlos Alberto Montaner
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner
España-Estados Unidos

RICARDO VALENZUELA, SAMBA EN WASHINGTON DE BIDEN KEMALA

Avanza la tercera semana de la administración utópica sin grandes novedades en el frente, solo las especulaciones que continúan fluyendo de fuentes poco conocidas, no por ello desconfiables, puesto que se presentan con hechos y gran profesionalismo. Ayer, algunos de esos medios publicaron la noticia que Trump había sufrido un atentado contra su vida en su casa de Florida. Aparentemente, un francotirador profesional disparó un arma de grueso calibre directamente a la ventana de la recamara del presidente la que, afortunadamente, le acababan de instalar vidrios antibalas que lo único que no resistirían sería un arma de calibre 50. Se estableció que fue un disparo hecho a una larga distancia y, por la trayectoria de la bala, seguramente desde un helicóptero que pudo burlar la seguridad, con un proyectil que, al impactar, explota en miles de fragmentos que en este caso podrían haber alcanzado al presidente.

Llama la atención que Trump de inmediato detuviera cualquier participación de la policía local en las investigaciones, lo que pudiera interpretarse como su desconfianza de una posible participación en el ataque. Se sabe, también, que de inmediato, una guardia ajena al servicio secreto tomara al presidente para ubicarlo en un lugar más seguro. Esto me hizo recordar la amenaza de Schumer hace solo unos meses cuando afirmara; “si te entrometes con las acciones de las agencias de seguridad, de inmediato ellas contratacarán con gran ferocidad”. Afortunadamente Trump está muy consciente de ello pues es bien sabido que, durante sus cuatro años en la casa blanca, estudió profundamente el asesinato de Kennedy con documentos que el mismo desclasificara. Además, él sabe que el EP ha elevado su nivel de pánico pues saben que Trump ha recibido un paquete de información producido por fuentes contratadas por el mismo, de todos los crímenes por estos piratas.    

La pantomima de su nuevo desaforo estando ya fuera de la presidencia es muy significativa y puede tener dos interpretaciones. La primera sería que su pavor que ya alcanza una paranoia enfermiza a tal grado que pretenden bloquearlo y no pueda participar en la elección del 2024. La segunda, es que el expediente que Trump tiene en su poder, producto de investigaciones que él contratara y ajenas al gobierno, es un arma que no solo destruiría la payasada del gobierno de Biden, sino que los participantes en el golpe de estado pudieran terminar en prisión purgando largas condenas y, sobre todo, podría concluir en que sus activos mal habidos fueran expropiados, de acuerdo a la orden ejecutiva que expidiera en 2018. Y, a esos políticos profesionales, el solo imaginar su vida fuera del presupuesto federal, les quita el sueño. 

Trump continúa en silencio y ya casi nadie maneja otra alternativa que no sea resignación ante el robo y el atropello, pero sabemos no es la naturaleza de Trump. Yo pienso que es algo que él mismo haya solicitado de parte de sus soldados más feroces como son Tucker Carson, Sean Hannity, Limbaugh, Laura Ingram, que pareciera han decidido conformarse y pasar esa triste página que los ha herido profundamente. Sin embargo, hay otros que, no solo no lo aceptan, sino han arreciado sus protestas y denuncias como la juez Jeanine Pirro y los guerrilleros de News Max, que pareciera ser un pequeño contingente ubicado en la retaguardia y, de alguna forma, molestar al Victoriano moderno. Pero, es un hecho que la payasada de Victoriano lejos de consolidarse cada día actúa más como gallina decapitada corriendo por todos lados sin llegar a un destino. 

EUA se ha convertido en el hazmerreír del mundo, entre otras cosas, con la integración del gabinete de Biden cuando aparece la secretaria de salud, un hombre de 1.90 de estatura y 130 Kg de peso, con un vestido estilo caperucita roja haciendo sus comprar en un popular mall. O cuando el secretario de Transporte, un hombre joven apuesto dándole un apasionado beso a su esposo luego de ser juramentado. Parte de un gabinete que se asemeja más a una de las comparsas de samba desfilando en el carnaval de Rio de Janeiro. Un gabinete estructurado, no con los más competentes, sino con todos los elementos que, según ellos, son los que deberían de configurar el país: homosexuales, transexuales, islamitas, organilleros, magos, payasos, lanza fuegos, ilegales, todos ellos portando algo que los identifica y los une, un profundo odio a su país, su historia, los valores que le dieron vida. Y, sobre todo, el firme propósito de destruirlo. 

Ese es el desbocado plan ya en acción ordenado por el EP que incluye la reducción de la población del mundo usando como armas pandemias, guerras, proliferación del homosexualismo, puesto que no engendran, esterilización. La desprogramación mental y cultural de quienes no acepten sus ideas y mandatos. El diluir la sociedad original de blancos europeos inyectando el potaje social con musulmanes, chinos de la nueva generacion con rabia, abriendo la frontera a las olas de pobres hambrientos que nosotros fabricamos en toda América Latina con la complacencia y ayuda del EP, hasta alcanzar un panorama en que los blancos, patriotas, conservadores, heterosexuales, provida, se conviertan en una mayoría-minoría rechazados, discriminados, atacados. Un plan que los libros de historia describirán cómo la más efectiva forma, sin guerras, para convertir el país más desarrollado del mundo en un zoológico habitado por fieras reviviendo la edad de piedra. 

Un proceso que iniciara aquel loco comandando sus ejércitos imaginarios, firmando hojas en blanco, su hijo Hunter saqueando por todo el mundo. Pero, no tan loco para no entender que una civilización que alcanzar la altura y el nivel de EU nunca es conquistada por sus enemigos foráneos, hasta que haya sido destruida desde su interior por traidores como esos que lo ubicaron en ese trono de la ignominia y la vergüenza. Porque ese es el mandato que ellos tienen, destruir el país que les enseñaron a odiar cuando la gente buena permaneció callada. Y el reportar hoy sin novedad en el frente, no quiere decir, ni debemos entender, que el frente permanecerá en silencio pues todavía hay cuentas que saldar, proyectos que continuar, caminos que recorrer puesto que este no es el destino final.   

Y como el poema de Alberto Cortez, de seguro veremos al Juan Comodoro que buscando agua encontró petróleo, pero se murió de sed. 

Ricardo Valenzuela
elchero@outlook.com
chero@refugioliberal.net
@elchero
http://refugiolibertariol.blogspot.com

México-Estados Unidos El mercado libre no ofrece garantías, privilegios especiales, favores, monopolios, oligopolios, subvenciones, ventajas, protecciones, subsidios, apoyos, tratamientos especiales, distinciones, dádivas, cancelación de deudas, en pocas palabras, como lo afirmara Milton Freedman, no hay free lunch. Por eso es tan impopular y por muchos odiado.

ANDRÉS HOYOS, EL GOP ESTÁ PARTIDO

Las perspectivas del Partido Republicano gringo (Grand Old Party o GOP) lucen tan apetitosas como tomar una ducha helada en Alaska en invierno y a la intemperie. 

Sí, por ahí se augura que van a intentar descarrilar la presidencia de Biden abusando del famoso filibuster, el cual permite obstruir votaciones importantes a menos que se cuente con una mayoría semicalificada de 60 votos, y/o bloqueando el funcionamiento del Senado según reglas muy enredadas, pero lo más seguro es que por el camino se estrellen contra una de dos paredes. Pared 1: digamos que los republicanos cierran filas en su defensa de Trump ante el impeachment y que apenas un puñado de senadores de ese partido votan para condenarlo, de los 17 necesarios. El obstruccionismo seguiría, con mayor o menor éxito, pero el efecto que esto tendría sería sobre todo mantener electoralmente vivo a don peluquín, con la consecuencia de que el ruido constante, el cubrimiento obsesivo de los medios y la reiteración de las espantosas imágenes de la toma del Capitolio también perpetuarían el resentimiento del lado opuesto, conduciendo otra vez a un voto masivo, sobre todo en las presidenciales de 2024. Digamos que allí Kamala Harris enfrenta a Trump. Él, por definición, marchita cualquier renovación. Postergar el surgimiento de nuevas figuras es una fórmula para el desastre en cualquier partido. Para Biden sí son importantes las elecciones de mitaca en 2022, pero un avance republicano en ellas de ningún modo es garantía para las presidenciales posteriores, sobre todo por el rechazo gigantesco que arrastra Trump, muy superior al apoyo que sí tiene. 

La pared 2 prefigura todavía menos una recuperación cierta del GOP. Digamos que la oposición republicana a Trump crece y que, así no lo condenen en el impeachment, logren sacarlo de la carrera y promover candidatos alternativos para las presidenciales. Esta guerra civil, aparte de costar muchos puestos en las elecciones al Congreso, pues Trump atacaría con saña a cualquiera que se le oponga, podría hacer que los trumpistas armaran toldo aparte, llevándose digamos el 30 % de partido, lo que restaría a los republicanos los votos necesarios para ganar casi cualquier elección nacional y no pocas elecciones locales y regionales. En fin, si surge un ala conservadora razonable en el GOP, que intente hacer contrapeso a los trumpistas obsesionados con conspiraciones inexistentes, la batalla por el alma del partido se puede volver a muerte, lo que por definición aleja a la gente moderada o insegura. O sea, mal por un lado y mal por el otro. 

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¿Hay otras opciones a corto plazo? No se vislumbran. Se vislumbra en cambio una recuperación económica decente en los próximos dos años, así como el control de la pandemia de COVID-19, presupuestado para fines de 2021 en Estados Unidos. Con ello, el gringo promedio se tranquilizaría. No se ve cómo eso podría llevarlo a votar por Trump o por los botafuegos que él apoya, por ejemplo la loca representante a la Cámara por Georgia, Marjorie Taylor Greene. 

Lo único que podría repotenciar al GOP a mediano plazo sería que el Partido Demócrata caiga a su vez en manos extremistas. Esto último no es probable, aunque tampoco imposible. También le serviría a la derecha una crisis económica muy aguda, no ahora, que ya existe y se le achaca a Trump, sino otra nueva. Hasta donde se sabe esto tampoco es probable en los próximos años, si bien una vez más no es imposible. 

Andrés Hoyos
andreshoyos@elmalpensante.com
@andrewholes
Colombia

ALFREDO M. CEPERO, EL CAPO DE LA MAFIA DEMÓCRATA

Y ahora Obama, el presidente obstruccionista de los años de Trump, ha logrado su sueño de convertirse en el presidente oculto pero actuante del período de Biden.

El error más grande cometido por los ciudadanos de este país fue elegir a Barack Hussein Obama presidente de los Estados Unidos. Desde muy niño, Barack  escuchó las conversaciones de su abuelo materno Stanley Armour Dunham con su amigo Frank Marshall Davis, líder de la izquierda política americana. En sus años de juventud Obama asistió durante 20 años a los servicios religiosos del pastor Jeremiah Wright, un hombre que odiaba a los Estados Unidos al extremo de que ,en sus sermones, sustituyó el tradicional "Dios Salve a America" por la frase venenosa de "Dios maldiga a America". Y un hombre llamado Obama lanzó su primera campaña política a la legislatura del estado de Illinois en la residencia de los terroristas del Weather Underground, Bill Ayers y Bernardine Dohrn. Con estos antecedentes, Barack Obama  jamás debió haber sido electo a ningún cargo púbico.

Pero este personaje. además de ser un político brillante, es un simulador consumado. Cuando su figura alcanzó niveles nacionales rompió todo contacto con Jeremiah Wright y Bill Ayers. Se presentó ante el pueblo americano como un joven idealista, moderado y conciliador. Su sonrisa inocente fue otra de las cualidades que le ganó la simpatía de millones de sus conciudadanos. Escondió en la manga su militancia de izquierda y su racismo congénito. Con ello, Obama llevó a cabo el mayor engaño perpetrado contra el pueblo americano en más de 245 años de república.

Al finalizar sus dos períodos de gobierno, Obama debía ceder al paso a otro presidente y apoyó la candidatura de su compañera delincuencial Hillary Clinton. Ella mantendría en secreto las fechorías cometidas por ambos. Pero se produjo el milagro de Donald Trump ganando las elecciones de 2016 y tanto Hillary como Barack tuvieron que mandarse a correr. Obama lanzó la resistencia a Trump en la reunión del 5 de enero de 2017 en la Casa Blanca con la participación de Joe Biden, Sally Yates y Susan Rice, mientras Hillary pagó dos millones de dólares al ex espía británico Christopher Steele por un informe apócrifo afirmando que Trump conspiraba con Vladimir Putin para ganar las elecciones. 

Por otra parte, la elección de Donald Trump fue un golpe demoledor tanto para Hillary Clinton como para Barack Obama. Ella vio frustrada su aspiración a convertirse en la primera mujer presidente de los Estados Unidos y él vería erradicado su legado presidencial de izquierda agresiva. Y lo peor, a los 55 años de edad, Obama no estaba dispuesto a convertirse en reliquia. La mayoría de los ex presidentes se retiran a la vida privada  y a sus respectivos entretenimientos. Su mayor proyección política es el diseño y administración de sus bibliotecas presidenciales. Y su regla de oro es no inmiscuirse en las decisiones de sus sucesores.

Pero eso sería imposible para un adicto a la actividad política como Barack Obama. A sus actuales 59 años Obama se considera capacitado para seguir jugando un papel importante en la vida pública americana y se  aferra al poder a través de sus antiguos subalternos. Uno de ellos es sin dudas un Joe Biden que acató la orden de designar a Kamala Harris como su vice presidenta.

El 19 de mayo del año pasado, en un artículo que titulé "El regreso de Obama a la Casa Blanca", escribí: "Obama, por su parte, se prepara a regresar a la Casa Blanca por la puerta lateral que le abriría un Joe Biden mediocre, balbuciente e incapacitado". Por desgracia se ha cumplido mi vaticinio.

Además los Obama compraron una residencia por 8 millones de dólares a menos de dos millas de la Casa Blanca. Trump no disfrutó de tranquilidad para poner en marcha su agenda pero, a pesar del hostigamiento, fue más efectivo que todos sus antecesores, incluyendo a Obama.  Y ahora Obama, el presidente obstruccionista de los años de Trump, ha logrado su sueño de convertirse en el presidente oculto pero actuante del período de Biden.

Pero esta vez, Obama es mucho más efectivo porque tiene la experiencia de ocho años de improvisaciones y fracasos. Sabe por ejemplo, que sólo tiene dos años para poner en marcha la agenda que se le quedó en el tintero en sus primeros ocho años de gobierno. En las parciales de 2022 los demócratas podrían perder la mayoría en una o hasta en las dos cámaras del Congreso. Esa es la respuesta a la ráfaga de 40 órdenes ejecutivas emitidas por Biden en menos de dos semanas, más que ninguno de sus antecesores.

Por lo tanto, los conservadores que vemos en Donald Trump la última esperanza de devolver esta nación a la libertad, la prosperidad y la justicia debemos prepararnos para dos años verdaderamente tormentosos porque los ataques sólo han comenzado. Desde la pérdida de la independencia energética hasta el financiamiento del aborto, pasando por las fronteras abiertas, el aumento de la delincuencia y la confiscación de nuestras armas de fuego esta gente se propone llevarnos a una esclavitud del Siglo XXI donde serán incluidos los ciudadanos de todas las razas. Y, dicho sea de paso, el único Dios que reconoce esta izquierda es el estado totalitario y todopoderoso.

Ahora, ese estado se va a apoderar del pastel creado con los impuestos aumentados a la clase media para distribuirlo entre sus zánganos mantenidos y sus incondicionales políticos. Para ello, tienen que debilitar la voluntad de lucha de una buena parte de la ciudadanía. Y no hay nada más debilitante que el complejo de culpa. En este país se le conoce como "Culpa Blanca" o "White Guilt".

Muchos se preguntarán qué es esta "Culpa Blanca" . El sociólogo Willard Gaylin la describe en estos términos: "Culpa es la emoción que conforma una proporción considerable de nuestra bondad y generosidad. Es una señal que nos dice cuando hemos transgredido los códigos de conducta que nosotros mismos nos hemos impuesto. Sentirnos culpables nos dice que hemos fallado en nuestros ideales". Este sentimiento ha sido utilizado por la izquierda militante para chantajear a muchos de los multimillonarios y políticos americanos. Un ejemplo en cuestión ha sido el Alcalde de los Ángeles, Eric Garcetti, hincándose de rodillas ante ciudadanos negros para pedirles perdón por ser blanco. Si esto no fuera tan deprimente sería risible.

Explotando este sentimiento, mercaderes del racismo, tanto dentro como fuera del gobierno, se han atrevido a proponer el disparate de proporcionar una indemnización a los ciudadanos de raza negra. La interrogante mayor es determinar quiénes son los americanos de raza negra que descienden de esclavos seis generaciones después de que Abraham Lincoln emitiera su Proclama de Emancipación el primero de enero de 1863.

La otra es precisar quiénes son los americanos blancos descendientes de antiguos dueños de plantaciones de esclavos. Sería una injusticia por partida doble obligar a un ciudadano cuyos antecesores no tuvieron esclavos a pagar reparaciones por delitos cometidos por otros. Esto no es otra cosa que una sucia maniobra de la izquierda para mantener esclavizados y garantizarse los votos de los ciudadanos de la raza negra. Porque el hombre que sin esfuerzo propio recibe de otro su subsistencia es esclavo del que se la proporciona.

Estos son los procedimientos y estratagemas con los que cuentan Barack Obama y sus apandillados para enfrentar a un Donald Trump que cuenta con el respaldo incondicional de 74 millones de americanos y que ha dicho que volverá a aspirar a la presidencia. Hay una nación dividida por el medio entre los mafiosos del pantano y los defensores de un regreso a los valores de la América que nos legaron los padres fundadores. Todos sabemos quiénes son porque al "capo" de la mafia demócrata se le acabó el anonimato.

Alfredo Cepero
alfredocepero@bellsouth.net
@AlfredoCepero
Director de www.lanuevanacion.com
Estados Unidos

domingo, 7 de febrero de 2021

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/ LUNES 08/02/2021


 

OFELIA AVELLA, HUMILDAD

El 12 de diciembre tuve la oportunidad de asistir por primera vez en mi vida a una ordenación sacerdotal. El momento en que los llamados por Dios se postran en el suelo, con el rostro en tierra, sobre sus manos, en señal de humildad, es conmovedor. Para mediar entre el cielo y la tierra, y comprometerse a servir a los hombres en nombre de Cristo, se precisa de algún gesto externo que imprima en el alma el recuerdo de que es Dios quien va a obrar a través de ellos a lo largo de su vida. Los símbolos están cargados de un contenido hermoso que, sin palabra alguna que explique algo, lo dicen todo. 

Lo que cualquier futuro sacerdote pueda pedir en ese instante de la postración es probablemente escuchado con particular amor por parte de ese Dios a quien se donan. En silencio, se cantan las letanías detenidamente, sin apuros. Se invocan nombres conocidos por muchos: ángeles y santos a los que nos dirigimos tal vez con frecuencia, convencidos de que nos escuchan. En virtud de su fe y amor a Jesús, María y los ángeles, estos santos fueron hombres y mujeres que lucharon, sufrieron y amaron, como nosotros, en épocas muy distantes unas de otras. El canto de las letanías es la particular memoria de todo cristiano acostumbrado a dirigirse a Dios y a conversar con muchos de estos amigos que le ayudan desde el cielo. Son personas concretas, vidas plenas de sentido, con quienes los creyentes hemos intimado al leer y meditar en las historias de sus almas. 

Podría parecer que agruparlos a todos en dos palabras, “ángeles” y “santos”, bastaría para resumir lo que sucede en el momento de la postración. Nombrarlos uno a uno, sin embargo, es signo de la conciencia del valor de cada vida; de la ayuda que cada uno puede prestarnos; del camino singular, excepcionalmente único, por el que Dios los fue llevando hasta su presencia. Cada uno tuvo una misión. Y cada uno fue fiel a ella. En la lista hay pocos, pues siendo miles, hay que abreviar de tanto en tanto, agrupándolos con las palabras “patriarcas”, “profetas”, “mártires”, y “todos los santos y santas de Dios”. 

Empezando por Cristo, y seguido de Su madre, se invoca a San Miguel, a los Santos Ángeles de Dios, a San Juan Bautista, a San José́, a todos los santos patriarcas y profetas, a San Pedro y san Pablo, a San Andrés, a San Juan, a todos los santos apóstoles y evangelistas, a San Mateo, a Santa María Magdalena, a todos los santos discípulos del Señor, a San Esteban, a San Ignacio de Antioquía, a San Lorenzo, a las Santas Perpetua y Felicidad, a Santa Inés, a todos los santos mártires, a San Gregorio, a San Agustín, a San Atanasio, a San Basilio, a San Martín, a San Benito, a los Santos Francisco y Domingo, a San Francisco Javier, a San Juan María Vianney, a Santa Catalina de Siena, a Santa Teresa de Jesús, a Santa Teresa del Niño Jesús, a Todos los santos y santas de Dios. 

Recordarlos a todos alimenta el alma de los que escuchan en un clima de recogimiento como el que se experimenta en un acto tan sagrado. 

Pensando en el país, como lo hacen día a día tantos venezolanos, me vino a la memoria esa ordenación. Como también he estado meditando en la Providencia, por debajo de esta larga lista de nombres han pasado por mi mente esos que Augusto Mijares pondría de relieve para nutrir nuestra memoria colectiva de lo afirmativo venezolano. Podríamos recordar a muchos: a Juan Germán Roscio, a Andrés Bello, a José María Vargas, a Fermín Toro, a Rómulo Gallegos, a Mariano Picón Salas, a Mario Briceño Iragorry, a José Gregorio Hernández, al mismo Augusto Mijares, y a tantos otros que puedan tal vez venir a nuestras mentes como referentes buenos, íntegros, relevantes en momentos claves de nuestra historia. 

El momento presente exige de la purificación de nuestra memoria (personal y colectiva) como condición necesaria para acoger el don de la esperanza. Esa limpieza de corazón nos compete a cada uno en lo más íntimo, pues es allí, en el núcleo más sagrado de la propia conciencia, donde solo nosotros sabemos qué hemos podido hacer mal, qué tenemos que perdonar y a quiénes deberíamos tal vez pedir perdón. Solo nosotros conocemos qué nudo interno nos mantiene revueltos, estancados, encapsulados en un “yo” humillado en su soberbia, impidiéndonos superar ciertas percepciones o interpretaciones del pasado. No tendríamos que postrarnos en tierra de modo literal, pero bien podríamos intentarlo en el espíritu, en la soledad de un examen de conciencia: en lo secreto, ocultos a las miradas de todos, porque con la propia basta. 

Los venezolanos que están en el exterior, planificando con toda la buena voluntad lo que querrían hacer si pudiesen volver al país, contemplen la necesidad de contrastar sus ideas con las que tenemos los que aquí estamos. La humildad es necesaria para una futura comunión de subjetividades: hay que asegurarse, dentro de las contingencias de la vida real, que los planes que ideamos todos encajen del mejor modo posible con las verdaderas necesidades del país. De igual modo, los que aquí estamos, debemos hacer un esfuerzo para dejarnos nutrir por otras miradas. Muchos de los que están fuera podrían venir cargados de experiencias que nos son desconocidas. Asimismo, los que lleguen, escucharán miles de experiencias tal vez conocidas, pero de lejos. En la reconstrucción del país seremos necesarios todos: los que están fuera, los que aquí estamos, los adultos, los de mediana edad y los jóvenes. 

En la coexistencia de diversas generaciones, ese cruce de ideas y experiencias que se verifica en todas las edades de la vida, se precisa de la humildad de las partes para aprender unos de otros: de esas otras perspectivas que es imposible que cada uno posea en exclusividad. Si los mayores y los de mediana edad debemos abrirnos a escuchar a los jóvenes, estos últimos deben también aprender a apreciar las luchas de años de los adultos. Es bueno recordarles alguna que otra equivocación, pues educar en que los logros coexisten con los fracasos y las debilidades humanas es, en estos momentos, tan relevante como poner de relieve los esfuerzos. No todo fue fracaso, ni tampoco puros éxitos. Y esa humildad facilita la comunicación, la receptividad a la escucha del otro: del mayor al joven; del joven al mayor. 

Todos “estamos montados sobre hombros de gigantes”, como reconoció con humildad Newton, cuando dijo que pudo ver “más allá” gracias a los esfuerzos de Copérnico, Kepler y Galileo. Por eso, más que insistir en los errores del pasado, como si el panorama fuese una gran mancha negra en una hoja en blanco, descubramos en nuestra historia en qué hombros debemos montarnos para poder ver de otro modo lo que podría estar por venir si somos humildes, pues lo que vivimos puede redundar en una profunda transformación espiritual y cultural muy fructífera. 

Es momento de postrarnos en espíritu con la conciencia en tierra para pedir a Dios la grandeza de alma que precisará la desafiante reconstrucción de un país destruido en el que, por lo mismo, está todo por hacer. Es momento de abrir la conciencia a la luz para que brille en lo más íntimo lo que cada uno debe cambiar. Solo así podremos avanzar, con el alma liviana, libre del resentimiento. 

La luz es fruto de la cruz. Por eso nos viene bien mirar al cielo, cara a los próximos días de cuaresma, símbolo fuerte de los años del desierto, de esa gran prueba de fe, rumbo a la tierra prometida. 

Como signo de un itinerario que promete un nuevo tiempo, un comenzar otra vez, tras superar en lo más íntimo todo obstáculo que impide la unión entre los hermanos, se nos abren literalmente unas semanas en las que se nos ofrece la oportunidad de rogar (a Dios), como en ese momento de la postración de los ordenandos: 

“Para que concedas paz y concordia a todos los pueblos de la tierra, te rogamos, óyenos"

 

"Para que tengas misericordia de todos los que sufren, te rogamos, óyenos."

 

"Para que nos fortalezcas y asistas en tu servicio santo, te rogamos, óyenos”.

 

“Para que logremos perdonar (y trascender) lo que ya no podemos cambiar, te rogamos, óyenos”.

 

“Para que a Venezuela se le abran nuevos caminos, te rogamos, óyenos”.

 

Ofelia Avella
ofeliavella@gmail.com
@ofeliavella
@ElNacionalWeb

CARLOS R. HERNÁNDEZ, LA FERIA DE BESTIAS IMAGINARIAS

Según los biólogos evolutivos, pese al llantén del fundamentalismo ecológico no hay que deprimirse por las especies que desaparecen, pues es la ley de la supervivencia del más apto, e incluso lo consideran una “astucia de la naturaleza” que sobrevivan los fuertes. Los países desarrollados destinan recursos para salvar algunas en vías de extinción, pero eso tiene límites. 

Para Darwin el hombre existe porque durante millones de años, desaparecen los animales que lo extinguirían y cuando apareció, se posesiona de las demás especies. No hubiera sobrevivido entre los dinosaurios, por ejemplo. La ley de la selva predominó por miles de años también en la vida social, y la fuerza era casi la única relación 

Pero la racionalidad del homo sapiens, la semilla de Moisés y luego el cristianismo, minan la barbarie y van creado los valores para proteger a los débiles (no matarás, no robarás, amarás al prójimo y temerás Dios). La razón, capacidad, destreza en la vida pública desde Maquiavelo, es cambiar nuestra posición en la cadena alimentaria, de depredables a depredadores y eso obliga a desarrollar instintos, habilidades y fortalezas. 

Príncipe por un día 

En otras palabras, para Maquiavelo un gafo difícilmente podría ganar ser el Príncipe salvo por azar y por momentos y tendría un mal final. Pese a la protección que crea la democracia, representación proporcional, sistemas electorales confiables, métodos de adjudicación de bancas, fuero parlamentario, etc., quien no tiene con qué, no sobrevive. No es lugar para débiles dijo Javier Barden mientras disparaba su pistola neumática. 

Pero lo que natura non da, Salamanca no lo presta y si carecemos hasta del más mínimo sentido común (en el buen sentido de la palabra) uso de razón o mero instinto para conservarnos, nos devoran. Veamos: una fuerza que en 2015 se hizo mayoría política amplia en la AN, conquistada con votos, y que con más o menos refriega ganaría las elecciones posteriores, decide tirarse al barranco por el que tenía 98% de probabilidades de desnucarse. 

La cadena culminó en uno de los episodios más ridículos de la historia política nacional abstenerse en elecciones de 2018 y 2020 (lo hicieron en 2005 y no aprendieron nada) en las que el gobierno rechazado por 80% de la ciudadanía gana todo. Desataron a través de sus palangristas una campaña desaforada, inclemente, feroz contra la convivencia política, las reputaciones de otros. 

Gobierno organillero 

Lo que es más grave: contra el voto como tal y el diálogo, únicos mecanismos reales para resolver las crisis políticas. Me he esmerado en buscar ejemplos de puerilidad comparables, pero necesito ayuda, “solo no puedo”. No los destruyeron en una confrontación, masacres brutales, estilo Videla, paredones como el Che, sino simplemente con darle al organillo y ponerlos a bailar. 

Así se extinguieron como cualquier especie frágil. Invocan que “la dictadura quitó a los partidos sus directivas legales”. Y da ganas de llorar que alguien no tenga el instinto de conservación de un grillo como para saber que en medio del drone de la Av. Bolívar, la invasión frustrada del 23F, la autoproclamación, el golpe de la autopista y Gedeón, vendría una respuesta de la dictadura totalitaria, que hace sonar el organillo y los deja en libertad. 

Me pregunto si algún gobierno en el mundo, después de semejantes eventos, hubiera procedido así pero los datos evidencian que les conviene activa semejante comparsa. Según encuesta que circula en las redes, 88% desaprueba gestión de Guaidó, 7 puntos de rechazo más que Maduro, quien aparece con 81%. El desagrado por los políticos (todos) repite 88%, y a 84% solo le interesa que se enfrente la situación económica y la crisis de los servicios. Cero política. 

El grupo mantequilla 

50% no se identifica con gobierno ni oposición. Después de provocar semejante naufragio, los enconados anti colaboracionistas, anti apaciguadores, los que sacarían la usurpación, menean la colita y dicen que ahora si hay que participar en las elecciones de gobernadores. Como si se tratara del desliz en una partida de dominó y no de un debate en el que se jugaba la suerte del país, dicen coquetamente: “¡me pelé darling!” y preparan sus candidatos. 

“!Qué mantequilla!” comentó una amiga y a partir de ahí los llama el grupo mantequilla. Por si fuera menuda la paliza electoral recibida el 6D, ahora surge otro error comparable con abstenerse: ir a una megaelección a finales de año. El equivalente de que alguien, luego de un accidente con poli fracturas, decida participar en el maratón de N.Y en unos cuantos meses 

He oído los argumentos más surrealistas: que la mega permitiría mayor capacidad de acuerdo entre los partidos porque hay más cargos para negociar, que los activistas “están cansados”: elecciones en 2018 y en 2020 los agotaron. La mala noticia es que con los resultados del 6D, la oposición céteris paribus, no ganaría ni un solo alcalde ni un solo gobernador. 

Y esas negociaciones satisfactorias sería el intercambio de elefantes rosados, por unicornios azules, cronopios y pegasos, una feria de criaturas imaginarias. Más bien, cualquier entrenador medianamente apto recomendaría “haz todo lo que puedas para defender las gobernaciones que tienes, gana otras y prepárate para competir el año que viene por las alcaldías”. 

Carlos Raúl Hernández
carlosraulhernandez@gmail.com
@CarlosRaulHer
@ElUniversal
Venezuela

VICENTE BRITO, ¿CÓMO SE LOGRA EL DESARROLLO SOCIAL SIN CRECIMIENTO ECONÓMICO?

Cuando evaluamos el creciente desarrollo social de los países donde se alcanzan mayores niveles de calidad de vida, los mismos están sustentados en su crecimiento económico, ya que las empresas producen en cantidades cada vez mayores, lo cual permite que sus trabajadores obtengan buenos salarios que les facilitan cubrir sus necesidades básicas, adquirir una vivienda, un automóvil etc. lo cual es posible y lo observamos en cualquier país del mundo donde las empresas privadas son estimuladas por el estado, como la solución social al ser la fuente generadora de puestos de trabajo y a la vez ser grandes contribuyentes. Recursos que usan los gobiernos de esos países en mejorar la infraestructura pública, la seguridad personal, entre otros servicios recibidos por la ciudadanía.

Es necesario destacar el rol de la propiedad privada como elemento fundamental para alcanzar estos elevados niveles de calidad de vida, lo cual se convierte en factor fundamental para el crecimiento de las empresas, ya que la propiedad privada al ser garantizada por el estado, esta facilita las transacciones financieras al obtenerse financiamiento con las garantías hipotecarias de esas propiedades, con lo cual se logra el aumento de la producción y la productividad, alcanzando altos niveles de empleo bien remunerado lo cual se logra al las empresas poder obtener los ingresos necesarios, que les permiten sostener su crecimiento y renovación tecnológica, así como ampliar su capacidad de almacenaje y distribución. 

En Venezuela se observa una preocupante desmejora social, al observarse un decrecimiento en todos los sectores económicos con sus consecuencias en la pérdida de empleo y la imposibilidad de sostener salarios bien remunerados, que permitan proteger el ingreso de los trabajadores de la inflación que lo diluye. La pérdida del poder adquisitivo tiene sus consecuencias en la capacidad de consumo, observándose que en los últimos 5 años este se redujo a un 35% como promedio nacional, estimándose que dos tercios de la población su nivel de consumo disminuyó hasta un 30%. 

Los valores de la cesta básica no son accesibles al 92% de las familias ya que sus ingresos mensuales están por debajo del valor de esta, lo cual incluye la adquisición de alimentos, medicinas, transporte, ropa, zapatos, etc. Sólo los sectores A y una parte del B son los que disponen de los mayores ingresos, por lo cual  cubren sus necesidades familiares. La canasta alimentaría cubre las necesidades de alimentos para una familia de un mes, solo un 20% de la población alcanza a obtener estos ingresos necesarios para su compra, para muchos Venezolanos las remesas del exterior complementan para cubrir su adquisición. Se estima en 250$ el valor promedio de la canasta alimentaría. 

Se hace evidente como el desarrollo social está estrechamente vinculado al crecimiento económico, sustentado en la actividad privada así lo ratifican los ingresos promedios recibidos por los trabajadores hace 20 o 30 años atrás. Llegando a estar nuestro país entre los más altos del continente Americano, Si analizamos como en la medida en que fue desmejorando la actividad económica en los últimos años se fueron minimizando los niveles de desarrollo social. Lo demuestran las cifras de desempleo, el valor del salario real y capacidad de consumo, así como el crecimiento de la pobreza sobretodo la extrema. Así lo indican los números publicados por los organismos que se dedican a estos análisis, donde se ve como año a año se viene desmejorando cada uno de ellos. En los últimos veinte años se considera una caída entre 65% y 75% de estos niveles de desarrollo social, así lo podemos observar en las distintas carencias y limitaciones al cual se encuentra sometida la población Venezolana. 

Vicente Brito
vicent.brito@gmail.com
@vicentejbrito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución Vicente Brito
Venezuela

AURORA LACUEVA, CARRERAS PRIORIZADAS

El Ministro de Educación Universitaria ha planteado la necesidad de priorizar carreras vinculadas a grandes necesidades del país, carreras que preparen a profesionales que están haciendo falta para desarrollar nuestra economía y atender a requerimientos de nuestra ciudadanía. Sería el caso, por ejemplo, de medicina integral comunitaria, química o informática, entre otras. Ya aclaró el alto funcionario que no se trata de cerrar especializaciones humanísticas como filosofía o antropología, sino de expandir la formación en áreas hoy no suficientemente atendidas. Todas las especialidades son importantes para una sociedad sana y equilibrada: desde arte hasta veterinaria, desde ingeniería mecánica hasta psicología. Pero es razonable que de acuerdo a las circunstancias se trate de fomentar el mayor crecimiento de algunas. 

Lo que sí hay que evitar son las medidas aisladas. Se necesitan políticas bien pensadas, que se entrelacen y complementen. Y que orienten iniciativas a corto, mediano y largo plazo. El Ministerio, junto a otros entes gubernamentales de planificación y economía, debe estudiar hacia dónde va el mundo, qué orientaciones van tomando los veloces cambios tecnológicos y científicos, y qué impactos podrán generar en todos los ámbitos. Necesita además considerar cuáles son nuestras posibilidades de avance en ese contexto y cómo concretarlas. Ello, creemos, apuntando a un país de justicia, democracia y bienestar, y no a un país extractivista, de pobreza y opresión. 

Al ver las cosas así, seguramente se manifestará la necesidad de ir priorizando unas u otras carreras a lo largo del tiempo. Pero ello acompañado de otras políticas importantes: fortalecer la calidad de la Educación Media y despertar allí vocaciones; asegurar justas condiciones de vida al profesorado universitario; estimular la investigación y desarrollo; tejer redes entre las universidades nacionales para que se refuercen y actúen en sinergia; activar vínculos estables con universidades de alto nivel de otros países, que permitan formar mejor a nuestros profesores universitarios y vincularlos a proyectos de investigación internacionales; construir programas de trabajo entre universidades venezolanas y otras de América Latina y el Caribe, que hagan posible realizar entre varias lo que ninguna sola puede realizar…

Aurora Lacueva
lacuevat@hotmail.com
@AuroraLacueva
@Unoticias
Venezuela

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, ¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN VENEZUELA?

Venezuela se encuentra sumergida en un ciclo político autodestructivo, el cual consiste en elecciones ilegales/ilegítimas que producen abstención masiva, instancias no reconocidas internacionalmente y sanciones, al unísono, los problemas que padecen los venezolanos se agravan paulatinamente.

El régimen chavista se juega el todo o nada en cada pretendida elección, tal como ha sido su costumbre, juega políticamente al suma-cero, es decir, ganar todo haciendo lo posible para lograr la destrucción total de sus adversarios, al menos, es lo que intenta. Por tal motivo, prefirió crear una falsa oposición que lidiar con la reconocida mundialmente.

De este modo, profundiza la crisis, aunque su oposición de bolsillo (la electorera) está muy bien amaestrada en el discurso (mismo del régimen), tratando de endilgar el agravamiento de los males nacionales a las sanciones, el venezolano mayoritariamente sabe lo que empeora la crisis no son las sanciones, éstas son solo una consecuencia del problema real el cual es la retención inconstitucional y antidemocrática del poder por parte del chavismo… no hay discusión al respecto.

En las actuales condiciones de inconstitucionalidad y de ausencia de democracia, nadie se atreve invertir más allá de aliados del chavismo con inversiones muy puntuales, lo que ha asesinado lentamente la economía del país, aunque cada vez más aprisa. Nadie invierte en un país políticamente en un conflicto que empeora, sin instancias reconocidas por la mayoría de los países de mayor peso y con una inestabilidad social producto de la imposición de un modelo absolutamente ajeno a la venezolanidad… esto es lo que está destruyendo a la otrora envidiada Venezuela.

En consecuencia, nada de lo que haga el régimen chavista en el poder implicará mejorías para la nación, al contrario, es un más de lo mismo empeorado. Tan es así, que la rimbombante (para ellos) elección e instalación de la nueva Asamblea Nacional quedó en el olvido, se sumó (no puede hacer más) al mismo rol de las demás instituciones rojas rojitas, al politiqueo signado a atacar a la oposición reconocida y demás disidencias por encima de los problemas sentidos y reales de la población.

Esto es lo que ocurre en Venezuela, donde la oposición orgánica y la ciudadana es poco lo que puede hacer acorraladas por instituciones públicas psuvizadas, escudo de protección de los jerarcas del socialismo del siglo XXI y su elite. No es una dictadura tradicional, es el feroz castrismo, pero con infinidad de recursos económicos, aferrado frenéticamente al poder.

Entonces, Venezuela requiere un liderazgo capaz de hacer el país salga de este ciclo de autodestrucción, un liderazgo capaz de reconducir la nación al camino de la ley, de la democracia, única vía posible para abandonar este oscurantismo y retomar el camino al desarrollo sostenido. Este ansiado liderazgo puede/debe surgir de cualquier sector, de la sociedad civil, de los partidos, de la oposición actualmente reconocida, o, incluso, del mismo chavismo. En este complejo entramado la comunidad internacional tiene mucho peso.   

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Venezuela   

ANTONIO J. MONAGAS, TORPEZAS, MIEDOS Y AMENAZAS

Tan rápido como la digitalización acelera sus aplicaciones, asimismo anda el desespero. Pero esta vez, en complicidad con la represión y el miedo. Es así como ciertas políticas lucen incoherentes. Porque están estructuradas con base en la idea de incitar una honda conmoción. Buscan manipular el poder político con intenciones de alterar el mundo según ideologías que rayan con torpezas, miedos y amenazas. Así está sucediendo, en un todo de acuerdo con solapadas teorías de la conspiración. 

Aunque parecieran tiempos sin precedentes los que se aproximan, igual pueden verse como tiempos propios para configurar oportunidades dirigidas a desafiar los problemas que acompañarían dichos momentos. En esos casos, la economía debería prestarse a actuar como agente de reto ante situaciones imbuidas por oscuras incertidumbres. Sobre todo, cuando son vivencias propias de caros enredos. Pero así no acontece. Ni allá, ni acá. 

La recesión económica inducida por la crisis de salud provocada por el Covid-19, es expresión de tiempos de “oscuros” que han causado y acusado estragos de toda índole. Más aún, sin la más mínima compasión de las golpeadas realidades. Además, realidades abruptamente asechadas por múltiples problemas que vinieron acumulándose. 

Asimismo, los embates de obstinadas presunciones políticas, hacen fila para emprender una lista de cometidos. Supuestamente dirigidos a resolver gruesos entuertos. Pero que en el fondo, apuntan a complicar más aún las presentes realidades. Sobre todo, luego de haber reivindicado importantes derechos humanos y libertades políticas. Todo ello, a fin de favorecer el desarrollo económico y social, entendido como palanca que promueve cambios inminentes de todo tenor y alcance. Pero las cosas siguieron fracturándose. 

Sin embargo, las realidades no dejaron de mostrar su crudeza. Se convirtieron en escenarios de duros enfrentamientos entre modelos económicos y políticos de opuestos fundamentos ideológicos. De hecho, estos desencuentros comenzaron a vaciar esfuerzos que habían liderado la cimentación de importantes propuestas socioeconómicas y sociopolíticas. Propuestas que, como la globalización, el liberalismo social o la democracia representativa, establecieron significativos paradigmas o válidos referentes que intentaron promover valores desde y para la “sociedad del conocimiento”. 

Y aunque puede asegurarse que tan cuestionados reacomodos o trastornos políticos y desarreglos económicos vinieron procurándose desde tiempo atrás, sus efectos se han acelerado inexorablemente. Incluso, sin medida ni previsión de sus consecuencias. Quizás, ha sucedido todo muy de prisa como resultado de la irrupción del Covid-19. O tal vez, adrede. Así pudo haber sido, a objeto de provocar las mayores confusiones posibles. Necesarias, para azuzar un claro desorden en cuyos terrenos se sembraron y cultivaron actitudes sociales, culturales y políticas contrapuestas al orden civilizatorio regular. 

Es ahí cuando los caníbales de la política hacen abiertas demostraciones de sus pérfidas cualidades y sórdidas experiencias. De esa manera, soportan sus planes en vastos capitales con los que podrían comprar dignidades. Algunas, a cambio de temerarias  e inmorales prebendas. 

Así, logran vaciar de valores a muchos sedientos de poder. Tanto como extinguir honestidades. Incluso, lo hacen con avaros, timadores y expoliadores. Por tanto, completan su tarea de ajustar y condicionar actitudes a instancia de oscuros y perversos planes. Es el camino (ojalá no se alcance ni permita) que podría llevar al planeta a vivir entre torpezas, miedos y amenazas.

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Venezuela