domingo, 14 de marzo de 2021

ESTEBAN ORIA, CARTA DE UN VENEZOLANO AL PRESIDENTE BIDEN

Estimado y excelentísimo señor presidente Biden: 

Ante todo reciba un abrazo solidario de la tierra de Bolívar. Por aquí estamos un grupo de venezolanos muy agradecidos por ese gesto tan importante que ha sido la aprobación del TPS. 

Señor presidente Biden, usted ha cumplido, lo hizo en tan solo 2 meses. Nosotros estuvimos 4 años pidiéndolo a la anterior administración como un justo derecho y nunca fuimos escuchados, pero allí estuvo usted en su campaña electoral viendo las injusticias que se cometían contra el pueblo venezolano e hizo lo que todo ser humano que valora la vida y los derechos humanos tenía que hacer. Llegó a la presidencia y concedió el TPS para darnos un estatus legal y evitar que sigan ocurriendo las deportaciones, que era lo que estaba  sucediendo en el gobierno del señor Trump; el Departamento de Inmigración nos estaba negando asilos masivamente y deportando a terceros países. 

Proteger la vida de los venezolanos en un momento de tanta vulnerabilidad para nosotros es algo que jamás olvidaremos, señor presidente Biden. Probablemente lo que más sorprende es que usted no pidió nada a cambio, ni siquiera en campaña electoral pidió algo a los venezolanos, lo que lo convierte en realmente un gesto noble. Nos gustaría, señor presidente Biden, que sepa que ha sembrado un grano de amor en el corazón de los venezolanos, en los que estamos aquí en Estados Unidos como en el resto del mundo y en nuestra querida y amada Venezuela. Estoy seguro de que crecerá, se expandirá y florecerá. Aquí estamos una multitud de venezolanos de todas las generaciones,  oficios y profesiones que tan solo esperábamos por una oportunidad como la que usted nos ha dado para desarrollar nuestro potencial y ofrecer a nuestros hermanos estadounidenses lo mejor de nosotros. 

Señor presidente Biden, los venezolanos estamos en una situación nunca antes conocida, hemos sido desplazados, lanzados de nuestros hogares por el régimen dictatorial de Maduro, quizás lo más asombroso es la naturaleza criminal de la dictadura de Maduro. Usted seguramente está enterado de la cantidad de asesinatos y desapariciones forzosas que han perpetrado miembros del gobierno de Maduro, sus funcionarios de varios niveles han actuado con premeditación, han planificado crímenes contra la población indefensa, eso es lo que ocurre en Venezuela. 

Señor presidente Biden, crea que cualquier ciudadano venezolano de a pie puede ser testigo o víctima de crímenes cometidos por Maduro, esto explica por qué se hace necesaria la protección de los venezolanos a nivel general, esto sucede y es real. Yo personalmente sé del asesinato de 2 miembros de mi propia fraternidad a quienes conocía, pero además el régimen persiguió a nuestra gente y los encarceló tan solo por tener una vinculación de amistad con los fallecidos. Y no conforme, el régimen de Maduro ha desaparecido a otros 2 miembros de la fraternidad, de ellos nadie sabe desde 2018. Esa es la razón del porqué se habla de crímenes sistemáticos cometidos por el régimen de Maduro y que tienen el carácter de lesa humanidad, hay miles de casos que describen situaciones similares. 

Los ciudadanos que tienen una historia que contar requieren protección, así que tan solo imagine el horror que sentiría si por algún motivo es devuelto o deportado, es seguro que algo malo le puede ocurrir, así que el TPS ha sido la mejor noticia que todos los venezolanos hemos recibido. 

Señor presidente, la magnitud de la maldad de Maduro dentro y fuera de Venezuela es prácticamente ilimitada, ese  régimen tienen un control completo de las comunicaciones dentro de Venezuela, han intervenido los hogares de los venezolanos, escuchan todas las conversaciones, no hay privacidad. El régimen de Maduro tiene control de todas las policías, eso incluye las gobernaciones y alcaldías en manos de la oposición; además, mantiene el control del sistema judicial y de la Fiscalía, no hay forma de presentar una denuncia dentro de Venezuela en contra de funcionarios del régimen porque inmediatamente el denunciante es incorporado a una lista para perjudicarlo, bien removiéndolo de su trabajo o quitándole la bolsa de comida, porque de eso se trata, en Venezuela la gente gana 2 dólares al mes, por lo tanto, subsisten con la bolsa de comida mensual que le regala el régimen, así que los ciudadanos deben hacer silencio y comportarse según las reglas de Maduro so pena de morir de hambre. 

La gente en Venezuela muere por falta de medicinas debido a que el régimen de Maduro se robó el dinero de los venezolanos y por lo tanto no tiene cómo pagar a las farmacéuticas, tampoco tiene para pagar el mantenimiento de los hospitales y menos para pagar salarios de los médicos y enfermeras. Muchos profesionales de la salud han tenido que salir del país para poder sobrevivir a la crisis económica generada por la crisis política. Según expertos, en Venezuela ha habido un desfalco continuado desde los tiempos de Hugo Chávez de más de 600.000 millones de dólares, así que  esta gente de Maduro saqueó las empresas de los venezolanos, ellos han quebrado la principal industria venezolana, nuestra amada empresa Petróleos de Venezuela (Pdvsa) que llegó a ser una de las primeras empresas petroleras del mundo. Hoy esta gente de Maduro la ha llevado a la quiebra y ha vendido sus activos en el exterior a sus amigos, se han perdido ciento de miles de empleos, las empresas han quebrado y todo por el pillaje de funcionarios de Maduro. Ellos han destruido todo nuestro parque industrial, han desvalijado las industrias del hierro y aluminio y han dejado entrar a depredadores del oro en nuestros santuarios, ahora las principales minas están en manos de los chinos, rusos, iraníes, y es de esa forma que Maduro sigue saqueando a nuestro país. Y quienes reclaman son objeto de persecución y amenazas. Esto es lo que ocurre en Venezuela. 

La economía en manos de Maduro y sus secuaces sirve para enriquecerlos, ellos usan el control cambiario para hacer negocios con sus grupos, les dan autorización para importar productos básicos con un dólar preferencial, de ese modo ellos compran productos con sumas enormes de sobreprecios y luego nadie los fiscaliza porque ellos ponen el contralor de la República, quien les aprueba todas esas irregularidades. En muchas ocasiones son gente del entorno o familiares directos de Maduro y su esposa, Cilia Flores, así que en Venezuela no hay auditoría. También el régimen ocupó las instalaciones de la Asamblea Nacional mediante elecciones fraudulentas con un Consejo Nacional Electoral bajo el total control de Maduro. Despojaron a los legítimos representantes del parlamento de sus espacios, es el caso de los diputados electos en 2015 con Juan Guaidó como presidente, así que el señor Maduro ahora usa la Asamblea Nacional para celebrar contratos y negocios y dar legalidad a su desfalco y también aparentar que tiene democracia con unos supuestos diputados opositores. Lo cierto es que todos ellos son asalariados de Maduro que se han prestado para participar en sus elecciones fraudulentas y apoyan todos estos desfalcos. 

Señor presidente Biden, el régimen totalitario de Maduro es una amenaza militar exponencial, ellos tienen aviones caza de última generación Sukoi 30MKS, mantiene mas de mil baterías de lanzamisiles que pueden alcanzar ciudades fronterizas de Colombia como Cúcuta y Barranquilla, sistemas de lanzacohetes S-300, helicópteros de última generación Mil Mi-35M2, mantienen a más de 5.000 operadores de lanzacohetes portátiles. Obtiene todas estas armas apoyado por potencias extranjeras a cambio de nuestra soberanía y endeudando la nación mientras cientos de miles de venezolanos mueren por falta de alimentos. Y es que Maduro prefiere comprar armas en vez de alimentos y medicinas. 

Maduro mantiene 1 millón de milicianos armados y adoctrinados, que por cierto son los encargados de vigilar las elecciones de Maduro. Entérese, señor presidente Biden, que los ciudadanos venezolanos antes de votar son obligados a visitar unas carpas llamadas “puntos rojos” que son controladas por milicianos. Allí comprueban la identidad de los electores y los coaccionan con el fin de controlar sus votos. Asi que la maquinaria bélica no solo la usan para amenazar a los países vecinos, sino también para intimidar y controlar a la población venezolana. Es precisamente esta maquinaria bélica la que Maduro empleó en contra de las manifestaciones pacíficas en 2017, que acabaron con 163 personas asesinadas por los soldados y guardias de Maduro. 

Así que mi estimado presidente Biden, sepa usted que los venezolanos estamos muy agradecidos por otorgarnos el TPS, nosotros estamos haciendo una lucha para liberar a nuestro país, denunciamos al régimen de Maduro en todos los escenarios, sabemos que su administración hará lo necesario para que Maduro y su gente sean sancionados con todo el peso. Estamos convencidos de que la mejor vía es la presión internacional multilateral para obligar al régimen de Maduro a ir a elecciones transparentes, pienso que las sanciones también deben ir incluso contra funcionarios medios y colaboradores del régimen, porque ellos son parte activa de las denuncias y en la mayoría de las circunstancias son ejecutores de acciones hostiles contra ciudadanos indefensos, como es el caso de los colectivos, agrupaciones integradas por civiles cuyo fin es coaccionar a los ciudadanos, que han sido denunciadas por herir, golpear, asesinar y desaparecer gente. Fueron estos actores los que participaron en al asalto al parlamento en 2017, donde secuestraron y golpearon a funcionarios y diputados, yo estuve allí… Estaba presente en mi condición de funcionario de la Asamblea Nacional y fui testigo de esta situación, fueron momentos realmente aterradores; quien comandada ese asedio era quien actualmente funge de presidente de la Asamblea Nacional de Maduro, el señor Jorge Rodríguez. Es noticia que puede ser fácilmente consultada en Internet. 

Finalmente, de eso se trata señor presidente Biden, el régimen de Maduro es verdaderamente una amenaza, es una dictadura moderna que tiene apariencia política, que usa elementos y se hacen pasar por socialistas. Todos sabemos que ellos no son como el Partido Socialista Obrero  Español del señor Sánchez en España, ni como la socialista Bachelet y su partido el PS en Chile o los socialdemócratas europeos. Lo cierto es que Maduro es un impostor que es muy hábil y se hace pasar de izquierda para crear un blindaje y encontrar algunos apoyos y solidaridades en el mundo, de eso se trata su plan. Lo que él hace es un grave daño a la política internacional, lo que realmente ellos son es una agrupación terrorista con ideas mezcladas de comunismo con nazismo, de ese modo han logrado dar con una fusión de ideas extremas, que lo traducen en una horrible maquinaria de crímenes. Ellos se han servido de alianzas con grupos terroristas como las FARC y el ELN y han secuestrado a venezolanos en Colombia para llevarlos a Venezuela, lo cual es un nefasto antecedente de intervención extranjera. Todo esto ha conducido a que 5 millones de venezolanos hayamos tenido que abandonar nuestro país. 

Señor presidente Biden, estamos muy agradecidos por la otorgación del TPS y tiene en nosotros una plataforma de venezolanos dispuestos a apoyar con ideas, emprendimiento, negocios y trabajo el desarrollo de esta gran nación como es Estados Unidos. Mil gracias, tiene en los venezolanos una comunidad agradecida que corresponde con el corazón, usted y su gestión cuentan con todo nuestro apoyo. 

Atte 

Jose Esteban Oria
venezolanosenusa750@gmail.com
@estebanoria
Venezuela – Estados Unidos

CARLOS E. AGUILERA A., LA IMPUNIDAD ALIENTA LA CORRUPCIÓN DEL RÉGIMEN

“Dios no puede aprobar la violencia de sus propios principios, de sus leyes fundamentales; por el contrario, Dios ve con horror el crimen de la usurpación, de la tiranía” / Simón Bolívar 

No se puede llamar de otra manera, sino complicidad corruptiva de un régimen, cuando se observa que los dineros del estado han sido birlados por una pandilla de pícaros oportunistas, que no contentos con detentar el poder, han llenado sus alforjas con mil millonarias cifras en dólares depositados en bancos extranjeros, tras saquear las arcas del erario público a su antojo y arropados por una libertina alcahuetería, que pone en evidencia la connivencia séptica del régimen socialista comunista y mal llamado bolivariano. 

Existe un denominador común que no es otro que la corrupción entremezclada con la política. Y esto es lo que ha venido ocurriendo en los últimos años en nuestro atormentado país, víctima de la insaciable voracidad de un numeroso grupo de depredadores de la cosa pública, que han dado rienda suelta a sus instintos delictivos, sin importarles en absoluto los principios éticos y morales y sus propias familias, a las que seguros estamos las deslumbraron con oníricos sueños de esa riqueza mal habida. 

Es difícil entender como con los recursos naturales con los que cuenta nuestro país, podamos estar enfrentando una crítica situación económica, que va desde el desabastecimiento de productos básicos de la alimentación, falta de insumos médicos, desempleo, devaluación de la moneda –aún cuando los jerarcas del régimen se empeñen en afirmar que no se trata de tal, sino de una necesaria reforma fiscal – para hacer frente a una denominada, en jerga militar “guerra económica, propiciada por la burguesía oligarca, imperialista, apátrida y enemiga” (sic) de la tan mentada revolución del siglo XXI. Pretexto tras pretexto para esconder debajo de la alfombra roja la basura y desperdicios de sus erradas políticas públicas y económicas de inspiración marxista, causantes de esta penosa debacle, a lo largo de más de veintiún años. 

A propios y extraños cuesta mucho comprender que este evidente y estrepitoso fracaso de un país con las mayores reservas de petróleo del mundo - una quinta parte –, no lo haya aprovechado especialmente durante esta última década, con los precios e ingresos más altos de su historia, situación que hoy en día se le torna más difícil aún, porque el sector petrolero está en franco deterioro, por la falta de reinversión y la excesiva burocratización y en los últimos tiempos por el desfalco total de PDVSA, hoy día en menguada situación de improductividad que acarea la escasez de gasolina y gasoil, lo cual está empezando a generar severos problemas en el transporte público y a los productores agrícolas del interior del país, que se ven impedidos de trasladar sus productos a la capital, esto último pudieses devenir en un desabastecimiento de alimentos en medio de un caos impredecible. 

Venezuela está considerada como uno de los países más corruptos del mundo –vergonzoso record - que en aleja a nuestro país de su esplendido pasado, lleno de riqueza, felicidad, paz, tranquilidad, seguridad, armonía y la emblemática jocosidad y alegría que permitía al venezolano –hombres y mujeres – exhibir con orgullo su gentilicio, hoy afectado por el dolor y tristeza de ver partir allende las fronteras, a miles de jóvenes en procura de un mejor porvenir. Fuga de talentos irrecuperables, porque si bien es cierto que encontrarán lo que ansían, muchos no regresaran a la Patria por haber sentado raíces en otros lares. Es el doloroso costo a futuro, que nos depara la mal habida revolución comunista venezolana del presente siglo, de la cual pretende Maduro no desprenderse y entronizarse “perce” en el poder. 

Un amigo nos refería en días pasados, que Venezuela enfrenta una situación peor que la de Haití, por la extrema situación de pobreza que se observa en ciudades y pueblos de todo el país, a lo cual le respondimos que la tragedia de la nación caribeña, era completamente diferente, pues el hambre, pobreza e inseguridad que agobia a la Patria de Petion, era el resultado de un terremoto, mientras que en nuestro país era producto de uno de los peores gobiernos (¿) que hemos tenido, por la inevitable consecuencia de una visión autoritaria de la sociedad y de la economía, una visión que ubica al Estado como el principal, o mejor dicho, como el único protagonista de todas las actividades productivas, financieras y comerciales. Una visión que no cree en la separación de los poderes, sino en la concentración de los mismos, y en consecuencia no cree tampoco en la libertad empresarial, pues su ideología esta totalmente divorciada de la libre empresa. 

La corrupción es la acción y efecto de corromper (depravar, echar a perder, sobornar a alguien, pervertir, dañar, de acuerdo al diccionario de la Real Academia Española (RAE), y por tanto puede tratarse como en el caso venezolano de una depravación moral o simbólica, aun cuando en otro sentido la corrupción es la práctica que consiste en abusar del poder, de funciones o de medios para saca un provecho económico o de otra índole. Lo cierto es que nuestro país copa las primeras páginas de los diarios del mundo, como consecuencia de estos ilícitos, que el régimen pretende ocultar o silenciar, distrayendo la atención pública con pretextos de invasión de potencias extranjeras y otras tantas sandeces, que a diario predica Maduro con insistencia por todos los medios y en actos públicos, que suelen ser recurrentes. 

Son muchos, pero muchos los casos de corrupción que el régimen se ha hecho de la vista gorda, aun cuando pretende guardar las apariencias buscando chivos expiatorios por delitos menos graves, para enjuiciarlos y anunciarlo a través del Fiscal General de la República, lo cual se interpreta como una silenciosa impunidad, que ya no causa asombro ante tantos otros hechos similares, como el de la línea aérea Plus Ultra, relacionada con altos personeros del régimen madurista, que involucra a Cilia Flores y Delcy Rodríguez, y que el gobierno español el pasado fin de semana rescató económicamente, otorgándole 53 millones de euros a través de un fondo para ayudar a las empresas estratégicas de España, mediante oficios del Secretario General del partido Podemos, Pablo Iglesias, a la vez Vicepresidente de la República española, como lo denuncia el diputado venezolano en el exilio, Américo de Grazia, tras minuciosa investigación con recaudos. 

La corrupción ha sido definida por acuciosos investigadores del tema, como un comportamiento político desviado (falta de ética política); conducta política contraria a las normas jurídicas (falta de ética jurídica y política); y usurpación privada de lo que corresponde al dominio público, quienes al mismo tiempo destacan que el interés personal no es un elemento que necesariamente debe incluirse en una definición, pues los actos de corrupción no siempre benefician únicamente a intereses particulares. 

En el caso venezolano, es la falta de todo lo anteriormente indicado, más la ausencia de escrúpulos y la inexistente voluntad política, de un gobierno que se arropa bajo la bandera de una supuesta revolución socialista, que el mismo viejo caudillo cubano Fidel Castro, la denominó comunista, la cual mantiene al pueblo en el más deplorable estado de miseria, hambre, desnutrición, desempleo, corrupción, inseguridad y narcotráfico, todo un cocktail explosivo que en cualquier momento, además del covit19, puede trasformar la metástasis que padece, en un imprevisible final.

Carlos Aguilera
careduagui@gmail.com
@toquedediana
Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122)

VICENTE BRITO, ¿HACIA DÓNDE SE DIRIGE LA NACIÓN?

Ya transcurrido casi el primer trimestre del 2021, la gran mayoría de los venezolanos se preguntan ¿hacia dónde nos dirigimos?
 
 
La gran preocupación que se observa en las familias es que seguimos en desmejoras en nuestra calidad de vida, al observarse como en lo que va del año el proceso inflacionario luce incontrolable disminuyendo el poder adquisitivo, con sus efectos en la capacidad de consumo de todos los bienes y servicios que necesitan ser adquiridos por las familias para cubrir sus necesidades básicas y perentorias. 
 
Las expectativas creadas por los anuncios realizados por voceros oficiales de decisiones tomadas en lograr mejoras socioeconómicas, no se han convertido en soluciones verdaderas para al menos el 85% de la población, lo cual se demuestra al evaluar los ingresos familiares que se obtienen actualmente con el número de alimentos que se pueden adquirir hoy y compararlos con el mes de marzo del año pasado o el promedio consumido en el 2020. 
 
A pesar de observarse un mayor abastecimiento de los productos de consumos masivos, sus precios se cotizan en dólares, ya que la gran mayoría de estos son importados estando sujetos a las fluctuaciones de precios en los mercados internacionales. Encontrándose el consumidor Venezolano con alzas no sólo afectadas por la fluctuación de la paridad cambiaria del bolívar, sino también por los altibajos de estos productos en el exterior.  Lo cual les complica más aun cómo distribuir sus ingresos para adquirir lo de mayores prioridades. 
 
¿Cuántas familias tienen ingresos promedios entre 250 y 300 dólares al mes o más? Se estima entre un 12% y un 15% como máximo, son aquellas que sus ingresos totales les permite cubrir sus mínimas necesidades de alimentos, medicinas y transporte, Buena parte de estas familias logran alcanzar este nivel de ingresos, gracias a las remesas que reciben de sus familiares en el exterior. Lo preocupante es que la mitad de todas las familias Venezolanas sus niveles de ingresos son menores a los 60 $ mensuales, lo cual no les alcanza para cubrir sus necesidades más elementales y son altamente dependientes de los programas de asistencia social que reciben a través de las misiones y las cajas clap. De acuerdo a las publicaciones dadas a conocer por los gremios de productores, sus consumos de carne, pollo, pescado y leche son mínimos. Ubicándonos dentro de los países con más bajos niveles en el consumo de estos alimentos esenciales al compararlo con el resto del continente. Estas familias se encuentran en muy bajos niveles de pobreza. 
 
Lo necesario para los venezolanos es saber hacia dónde se dirige la nación, las últimas encuestas nos indican que más del 80% rechaza el modelo de socialismo aplicado y lo identifican como el causante de las limitaciones y calamidades que padecemos. Lo cual nos indica que la mayoría ciudadana solicita un cambio de rumbo.

Vicente Brito
vicent.brito@gmail.com
@vicentejbrito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución Vicente Brito
Venezuela

ROMÁN IBARRA, TPS VENEZUELA

En menos de 100 días de haber comenzado su gobierno, el Presidente Joe Biden cumplió su promesa de campaña electoral, y ha otorgado el Estatus de Protección Temporal, o TPS por sus siglas en inglés, a todos los venezolanos en territorio de los Estados Unidos, amparando a quienes hubieran ingresado a territorio norteamericano hasta el día ocho (8) de marzo de 2021.

Esta es una medida de gran alivio para todos nuestros compatriotas, debido a que ahora podrán obtener permiso de trabajo, social security, y desarrollar legalmente cualquier actividad por un lapso de 18 meses, inicialmente.

 El TPS otorgado por el gobierno del Presidente Biden, se suma al mecanismo de protección para nuestros hermanos que residen en Colombia, otorgado por el Presidente Duque, el cual permitirá a nuestros ciudadanos establecerse en tierras del país vecino y progresar, Dios quiera que sea en paz.

En cuanto al caso colombiano, vale la pena poner de bulto, las diferencias abismales que hay entre el Presidente Duque, y la demagogia barata de la Alcaldesa de Bogotá, quien está intentando sacar provecho del sentimiento anti venezolano, sembrado -por cierto- por políticos irresponsables como esa Alcaldesa, quien olvidó la discriminación de que fue víctima por ser lesbiana, y ahora usa a los nuestros, como carne de cañón de su fusilamiento mediático.

Actúa como si Colombia hubiera conocido el delito con la llegada de nuestros compatriotas, cosa que desde luego es insostenible, incluso por las estadísticas de las propias fuerza policiales del hermano país. Lamento su conducta y maltrato hacia los venezolanos. 

La respuesta clara y certera de los Presidentes Duque, y Biden, debería ser la guía y el norte de todos los gobiernos del mundo, en los cuales, hay presencia venezolana. 

Los venezolanos en medio de una de las más grandes crisis conocidas en el mundo, producto de un gobierno ineficaz; corrupto, e indolente, lo hacemos por necesidad, y no con ánimos de invadir a nadie, ni robarle el pan a nadie. Lo hacemos por razones políticas reales, y estrictas razones de supervivencia; intentar establecernos trabajando duro, y ayudando materialmente a quienes se quedan en nuestra tierra, pues sabemos que sobreviven en condiciones dramáticas. 

El país expoliado; deshilachado, y destruido que hoy tenemos es efectivamente producto del peor desempeño gubernamental, no solo en lo social, y económico, sino en lo político y espiritual que hay en todo el hemisferio, y es suya –sin dudas- la mayor responsabilidad. 

Pero es también producto de una clase política opositora que no ve más allá de su nariz, y no admite su cuota de responsabilidad en esta crisis, por la incapacidad de articularse para construir una fuerza poderosa y suficiente que controle, y mantenga a raya al gobierno. 

Ha dilapidado el más grande capital político que en muy largos años se haya visto en nuestro país, como resultado del proceso electoral del 6D/15, en el que obtuvimos dos tercios de la población electoral nacional para acceder al control de la Asamblea Nacional. 

De esa fuerza unitaria y políticamente poderosa, hoy solo quedan escombros y lamentos, porque los resultados de la gestión en cinco años, pero especialmente en los dos últimos, son desastrosos. 

Divisiones; luchas internas sin sentido; guerras fantasmagóricas e irrealizables; escasa inteligencia, y falta de metas claras, acabaron todas las posibilidades, pero lo peor de la errática ejecución, fue el abandono a su suerte de la sociedad que les confió su esperanza. 

Hoy solo queda seguir luchando para reorganizar, pero mientras tanto agradecemos a Colombia y a los EEUU, la protección legal que brindan a los nuestros. Ojalá otros gobiernos del mundo sigan el ejemplo. Los venezolanos somos gente de bien. Dios bendiga a los venezolanos dondequiera nos encontremos!

Roman Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra
Venezuela

sábado, 13 de marzo de 2021

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/ SÁBADO 13/03/2021


CAROLINA ESPADA, PRÊT-À-PORTER

Al padre Fernando Arellano, s.j.

In memoriam 

“¡Ese Fidias es un ladrón! ¡Ese corrupto se cogió ese oro y cuidado si tiene un chanchullo montando con Pericles!”. 

Al noroeste de la Acrópolis, pasando el bosquecillo de olivos y luego a la derecha, estaba el ágora, y el escándalo que estaba formando Cleón -el vendedor de aceitunas negras- era de dimensiones ciclópeas.

Atenas era la cuna de la democracia y, por lo tanto, también arrullaba a la oposición, pues no puede existir una sin la otra. 

Y allí estaba Cleón, ejerciendo su derecho democrático a disentir, pero batido de pitillo y espumita contra el escultor de, nada más y nada menos, una de las siete maravillas del mundo: la estatua de Zeus en el templo de Olimpia. Mas aquí la furia de Cleón no era contra ese glorioso monumento, sino contra otro: la colosal efigie de Palas Atenea allá arriba en el Partenón. 

Tanto alboroto estaba armando Cleón, que la gente que hacía el mercadito se arremolinó a su alrededor. Los demás mercaderes: Lámaco, el del queso feta; Trásilo, el de las vasijas; Mnesicles, el del aceite; Escopas, el del vino; Calícrates con sus cabras; Nicia con sus higuitos y Pausanias, el aguador (no confundir con el que era historiador, viajero y geógrafo, pues el Pausanias del mercado era mejor conocido como “El Desmemoriado”), todos dejaron sus puestos y se acercaron a escuchar con sumo interés las denuncias. Recordemos que el ágora no era precisamente Quinta Crespo, originariamente fue el lugar de la asamblea popular y luego, rodeada por edificios administrativos y la famosa sala hipóstila, se convirtió en el centro de la vida política, comercial, religiosa y social de Atenas. Ese era el corazón de la localidad. 

“¡Para nadie es secreto que Pericles, nuestro tan admirado gobernante, es amigo personal del tal Fidias! Todos sabemos que al artista este le dieron algo así como el monte Olimpo en oro para que esculpiera a la diosa de la sabiduría y protectora de nuestra ciudad. ¿Y qué fue lo que hizo el que les conté? ¡Sí, usó parte del oro, pero se robó más de la mitad! ¡Y eso, cambiado a talentos áticos, es una de las mayores fortunas de esta talasocracia!”. 

Del ágora, la acusación pasó a mayores y Fidias fue enjuciado. Nadie entendió la extrema serenidad del escultor, los ojitos brillantes y esa sonrisita de triunfo mal contenida cuando cruzó el pórtico de los Propileos, pasó junto al Erecteion (y las cariátides lo vieron petrificadas) y entró al templo. Allí lo esperaban: Pericles, los jueces y el pueblo ateniense con cara de “¡Aaay, Fiiidias!…”. Todos estaban a los pies de la gigantesca Atenea Parthenos (“la Virgen”) que, al igual que la estatua de Zeus Olímpico, era criselefantina: de oro y marfil. Veintiséis codos (unos 12 metros) de oro y marfil. 

Para asombro de la concurrencia, Fidias y sus ayudantes -Alcámenes, Colotes y Agorácrito- comenzaron a desvestir a la diosa. Ella estaba hecha de madera con revestimiento de marfil, pero su casco, su quitón, sus sandalias y su escudo eran de oro. Era un vestuario de “quita y pon”. Atenea quedó expuesta, blanca y desnuda… y su tocado, traje y accesorios fueron pesados. Allí estaba toda la cantidad de oro -exacta, ni un gramo más  ni un gramo menos- que Fidias había recibido de Pericles. Cuarenta y cuatro talentos -unos 1140 kilos- del más dúctil de los metales preciosos. Fidias miró a su difamador con cara de: “¡Recoge tu gallo muerto!” y, de inmediato, le levantaron el cargo de malversación. 

¿Y Cleón?… Pensó “¡Trágame, Hades!” y tuvo que tragarse sus palabras y sus aceitunas, porque, después de semejante gaffe, la ciudadanía completa le hizo el fo por camorrero.

Hay gente que elige darle un fin amargo a la historia y hablan de un Fidias muriendo en prisión o en el exilio unos cuantos años después, pues como decía mi mamá: “La vida es como una cachapa, que en cualquier momento se voltea”. Hoy prefiero detener la narración en el día en que el gobernante y el pueblo ateniense celebraron la genialidad y la honradez del escultor. Lo que sí no le perdonaron a Fidias fue lo que hizo en el escudo de la diosa. Atenea, como hija favorita de Zeus y “nacida” ya adulta de la frente del máximo de los dioses, recibió de su padre un gran regalo. Él le confió su escudo adornado con la cabeza de la gorgona Medusa (su égida) y el rayo (su arma principal). Fidias esculpió todo esto, pero tuvo la osadía de agregar, allí mismo, como quien no quiere la cosa, su retrato y el de Pericles. Ese intento por congraciarse aún más con su amigo y, de paso,  inmortalizarse, sí es verdad que no se lo perdonaron nunca. Él sería muy talentoso y honesto, pero no llegaba a ser ni un semidiós. ¿¡Qué se había creído!? Jamás olvidemos que es muy peligroso ser mortal, parejero e igualado… los dioses montan en cólera rapidito y son implacables castigando al insolente. 

¿Y qué podemos aprender de este maravilloso relato?  ¿Cuál es la moraleja? ¡Tan bueno que sería que personas acusadas de corrupción pudieran rendir tan buenas cuentas como lo hizo el honesto Fidias cuatrocientos cuarenta años a.C.!

Carolina Espada  
@carolinaespada
@ElNacionalWeb
Venezuela

RAFAEL GARCÍA MARVEZ, 7+7= PROTESTAS, GASOIL, AEROPUERTO

Probablemente algunos desprevenidos no llegaron a enterarse del cambio que estaba produciéndose dentro de la oposición. De qué manera comenzaban a producirse reacciones de calle más allá de las protestas y fallas de los principales servicios públicos. Me refiero a manera de ejemplo a tres o cuatros sucesos que habían desaparecido entre nosotros desde varios meses atrás. Uno de ellos, las protestas de calle que se produjeron con numerosa participación de ciudadanos en la mayoría de los estados ubicados en la zona del oriente del país. Además del cierre de la autopista en el sentido Valencia-Caracas por falta de gasoil para la movilización del transporte público y de carga. La negativa de los pasajeros, un hecho de insurrección civil, que aquí arribaron al aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía y se resistieron le fueran practicado el examen del Covid-19 con la paga de sesenta dólares por persona, un rentable negocio para algunos avivados. Por último, el viernes de la semana pasada el vicepresidente de la legítima Asamblea Nacional, Juan Pablo Guanipa y otros parlamentarios, lograron evadir en tres oportunidades el cerco en las alcabalas enfrentándose a soldados y oficiales que pretendieron infructuosamente impedirles llegar hasta el estado Anzoátegui, su destino final. Las candelitas comenzaban a prenderse por aquí por allá cuando el Covid madurista arrecia de nuevo como consecuencia de la irresponsabilidad del régimen que incitó a los venezolanos a lanzarse a las calles a celebrar los días de carnestolendas. Pero había, de alguna manera, que detener el avance de la expresión de malestar encabezada por el presidente encargado Juan Guaidó a pesar de que las cifras suministradas por el régimen sobre las personas contaminadas y fallecidas se mantenían estables. 

Sabemos, tanto como el resto de nuestros compatriotas, que la desgracia, las penurias, el hambre, a las que están sometidos algo más de 85 % de los venezolanos produce sus efectos como el: desaliento, desmoralización, impotencia, angustia, que son aprovechados por el gobierno fraudulento de Nicolas Maduro para mantener a raya a sus adversarios. Este escabroso escenario se combate con la unidad, con un accionar en conjunto de los diferentes dirigentes que conforman el universo de las fuerzas opositoras. Muy diferente sería la situación hoy día si apareciera Guaidó rodeado de dirigentes de la estatura política de María Corina Machado, Henrique Capriles, Henri Ramos. Vegetar, vivir sin ninguna movilidad es un grave diagnóstico para cualquier político que aspire no mantenerse anquilosado en el pasado, condenado a un ostracismo irreversible. La oportunidad de estos políticos de seguir avanzado estará estrechamente ligado al éxito que a la vez pueda tener la democracia liderada por el actual presidente de la legítima Asamblea Nacional. 

Los brutales golpes que ha recibido ese espacioso grupo que conforma la oposición venezolana no solo provienen del gobierno ilegítimo de Nicolas Maduro; también se han lanzado “torpedos” que provienen de allá dentro, me refiero de la misma oposición. Los llamados alacranes, pienso que estos deben ser execrados para siempre, no así los conversos del chavismo a quienes hay que abrirles las puertas e integrarlos a la lucha por el rescate de la democracia. Cuesta comprender cómo los compañeros piden elecciones regionales, pero por ninguna parte aparece la solicitud de paridad y respeto a la voluntad de los electores; esto para ellos no tiene ningún valor, cuestión que no deja de ser sospechosa. Por ejemplo, la rectora de la Universidad de Carabobo, Jessy Divo, es un acto infeliz. Asistir a un evento político en el capitolio valenciano donde además del gobernador Lacava estuvieron Jorge Rodríguez y el hijo de Nicolás Maduro, luego que de pronunciar un discurso que fue repudiado por el pueblo carabobeño. Termino con unas palabras que copié del intelectual y político brasilero Rui Barbosa que tienen un sentido que calza muy bien en estos momentos: “De tanto ver triunfar las nulidades, de tanto ver prosperar el deshonor, de tanto ver crecer las injusticias, de tanto ver agigantarse el poder en malas manos, el hombre llega a desanimarse de la virtud, a reírse de la honra y a tener vergüenza de ser honesto.” 

Rafael García Marvez
garciamarvez@gmail.com
@RgarciaMarvez
Venezuela

JOSÉ RAFAEL HERRERA, LA OTRA MITAD: DEL CONTRACTUALISMO Y LA LUCHA POR EL RECONOCIMIENTO DE LA MUJER Y DEL HOMBRE

Hobbes, Locke y Rousseau

A mi pequeña “Coco” 

Del mismo modo como la mujer y el hombre son términos opuestos correlativos complementarios, el contractualismo es, desde la perspectiva de la estructura lógica de la oposición correlativa, una doctrina incompatible con el concepto de amor. Y su presencia activa en la historia moderna y contemporánea es la confirmación y realización efectiva de la negación abstracta del sentimiento de amar. Después de Descartes y de su elevación de la existencia como principio supremo del “yo pienso”, las cartas que se jugó la humanidad fueron arrojadas sobre la mesa de apuestas del más despiadado y frío interés. Y apenas era el comienzo. Sobre su in nuce, el concepto contractualista del ser social no sólo fue confeccionando su incompatibilidad con toda relación mediada por el amor intellectualis dei, sino que pronto mostró el hecho de que sólo puede existir sobre la base de dicha incompatibilidad. El universo de Shakespeare no es el reino del individuo de Hobbes ni de Locke. Ni la historia invertida de la inocencia salvaje de Rousseau puede dar cuenta de ello, más allá de sus tropiezos y confusiones en tropel. 

El contractualismo, en efecto, no solo invirtió la historia de la humanidad sino que tuvo el atrevimiento de convertir una ficción -devenida precepto matemático- en el origen de la sociedad. Fue el Estado romano -SPQR- el gran promotor de los derechos civiles e individuales, y no los derechos civiles e individuales los promotores del Estado. La lógica del contractualismo es la del entendimiento abstracto, reflexivo, a la que Hegel tuvo el privilegio de sorprender y denunciar en su inevitable e insalvable condición de infelicidad, de “mala infinitud”. En todo caso, se trata de la teología devenida lógica de la momificación de todo y de todos, la misma que, hasta la fecha, ha insistido en “instruir” al mundo en nombre de la libertad y de la razón, vístase de barras rojas y azules, de rojo sanguinolento, de estrellas amarillas circulares, de despotismos ancestrales o de novísimos gansteratos perrunos. “¡Pero funciona!”, se dirá, haciendo con ello irresponsable abstracción de las ruinas -las muertes- que ha ido dejando a su paso por la historia de la cultura moderna y contemporánea. Bajo el concepto de contrato se establece el grueso de las relaciones sociales actuales, lo cual incluye a las relaciones familiares, matrimoniales y, por supuesto, las relaciones entre el hombre y la mujer. La vida misma resulta ser, en consecuencia, un gran contrato. De “depravado” acusa Hegel a Kant por esta “torpe ocurrencia”. 

Es “el reino animal del Espíritu”. El reino de lo puramente extrínseco, mediado por el interés y el cálculo entre las voluntades bajo la figura de la prestación. Eso es -y eso genera- el modelo contractual una vez que, por extensión mecánica, ha sido aplicado como modelo universal, más allá de las relaciones estrictamente comerciales, a la vida social y política, trasmutando -torciendo- con ello las relaciones humanas en relaciones mercantiles y a los Estados en corporciones utilitarias. Y fue justamente a este tipo de representación de la sociedad, devenida hegemonía cultural y leitmotiv de las relaciones sociales, a lo que Spinoza -el más digno entre todos los filósofos- designó como la doctrina del finalismo: “todas las causas finales son, sencillamente ficciones humanas. Esta doctrina acerca del fin transtorna por completo la naturaleza, pues considera como efecto lo que en realidad es causa y convierte en posterior lo que en realidad es anterior. Trueca en imperfectísimo lo que es supremo y perfectísimo”, además de que de dicha doctrina surgen “los prejuicios acerca del bien y el mal, el mérito y el pecado, la alabanza y el vituperio, el orden y la confusión, la belleza y la fealdad”, géneros a los que bien podrían agregarse las segregaciones raciales, la depredación de la naturaleza o la supremacía, según el punto de vista contractual, del hombre sobre la mujer o de la mujer sobre el hombre, más allá de los extremismos que las hipócritas manipulaciones orquestadas por los regímenes totalitarios habitúan hacer de estos temas y problemas del presente. 

La verdadera unificación que supera y conserva a un tiempo las miserias de la hostil relación establecida como criterio de demarcación entre la mujer y el hombre está situada muy por encima del actual tejido contractual de las relaciones humanas. La recuperación de la Sittlichkeit  –o de la civilidad, como bien la supieron traducir en su momento García Bacca y José Gaos– es, tal vez, la tarea más importante -y, sin duda, la más ardua- del presente. El pleno reconocimiento del indiscutible valor femenino está muy por encima de sus incuestionables sacrificios históricos, de sus conquistas -no pocas veces a codazos- o de sus capacidades profesionales o técnicas. No se trata de competir ni de demostrar, a la manera de Darwin, quién es o no más apto. Todas estas son representaciones  marcadamente contractuales, calculadas e instrumentalizadas. Lo importante está en comprender que, ontológicamente hablando, resulta imposible pensar siquiera en la posibilidad de la existencia de hombres sin la necesaria existencia de las mujeres, o a la inversa. Que se trata de polos opuestos recíprocos en el que cada uno no sólo es correlato para el otro sino que, por esa misma razón, son interdependientes. Cada uno es, al decir de Platón, la otra mitad: el otro del otro, el “sí mismo”. Amor no es contrato ni se sustenta en el interés o en la finalidad. Sólo se puede cambiar amor por amor y confianza por confianza. El amor –y el Ethos es una determinación del amor– supera las oposiciones, porque no es entendimiento abstracto, cuyas relaciones fijan y establecen que la individualidad siga siendo mera individualidad –”lo mío” y “lo tuyo”– y cuyas unificaciones son de naturaleza contractual. “Cuanto más te doy más tengo”, afirmaba Shakespeare. Esta debería ser la consigna para el porvenir de una humanidad justa y efectivamente equitativa.

José Rafael Herrera,
jrherreraucv2000@gmail.com
@jrherreraucv
Venezuela

EDUARDO MARTÍNEZ, MIÉRCOLES HORRIBLE PARA NICOLÁS MADURO

El escenario internacional resultó este miércoles no menos que “horrible” para el régimen de Nicolás Maduro. Mientras Maduro hablaba desde el Panteón Nacional, arremetiendo en contra de España,  tres sucesos inesperados en Europa le movieron feamente el piso.
 
En Ginebra, la presidenta de la Misión Internacional Independiente de la ONU, Marta Valiñas, presentó una declaración oral ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, donde reiteró sustentadamente la conclusión de que en Venezuela se cometen “crímenes de lesa humanidad”.
 
En Roma, la Comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento de Italia, votó por unanimidad una resolución en la cual considera a Juan Guaidó como interlocutor, y calificaron a Nicolás Maduro como “dictador”.
 
En Madrid, estalló un escándalo luego que el Consejo de Ministros aprobara una ayuda de 53 millones de euros para la aerolínea Plus Ultra, que vuela a Venezuela.
 
Investigaciones del medio Vospouli encontraron que tres venezolanos poseen el 47% accionario de la empresa. Y el director de Vospopuli reveló que también serían socios dos damas del entorno político de Maduro.
 
Ante la Comisión Europea, ya cursa una denuncia que cuestiona la ayuda recibida por Plus Ultra.
 
Es así como los tres sucesos de este miércoles, han empujado cursos acción que indudablemente están “en pleno desarrollo”. Por lo que llegar a Rusia a través de Unión Europea, se hará más lejos para el régimen.

Eduardo Martínez 
ermartinezd@gmail.com
eduardo rafael martinez
@ermartinezd
Editor
www.eastwebside.com – www.economiavenezolana.com

ANTONIO JOSÉ MONAGAS, LA INFINITUD DE LA UNIVERSIDAD

El que Friedrich Nietzche hubiese blasfemado el nombre de Dios cuando se atrevió a plasmar que “Dios ha muerto, sigue muerto y nosotros lo hemos matado”, es tan absurdo y criticable como quienes hoy quieren emular al reconocido filósofo. Pero cambiando el sujeto. Suplantando a Dios por la Universidad. 

Y aunque en principio, no hay forma posible de una comparación que se justiprecie de su alcance, es insensato pretender tanto lo primero como lo segundo. Ni Dios está muerto por cuanto es infinito, ni tampoco la Universidad. Esta gran institución es imperecedera por tantas razones que comprenden su magnanimidad, perseverancia, estoicismo, continuidad y longanimidad. Es más perenne que el oro. 

Sin embargo, buena parte de la justificación que esgrimen quienes han supuesto que “la Universidad está muerta”, se apoyan en la animadversión que sienten contra la institución. Independientemente de si hablan en nombre del resentimiento o repulsión a la inteligencia, dado lo crítica, democrática y plural, como tal cual la desnudan sus acciones, procesos y momentos propios de la vida académica que la Universidad tiene. 

Desde que la Universidad abrió sus puertas para formar hombres y mujeres alrededor del conocimiento de las ciencias, las humanidades, las tecnologías y las artes, ahí mismo nació para la infinitud, para la inmortalidad. Dispuesta a trascender por encima de cuanto obstáculo se le atravesara. Podría verse afectada por las circunstancias, como en efecto ha sido a lo largo de más de 8 siglos. Pero nunca, para dejar vencerse por los avatares. 

Cada crisis por la que ha transitado la Universidad, la ha fortalecido. En los problemas vivenciados, ha hallado una oportunidad para resarcirse. Para consolidarse de cara a lo que exalta su compromiso pedagógico-institucional-académico. 

Sus periplos, equivalen a procesos graduales de aprendizaje-enseñanza que convocan las potencialidades que en su esencia radican. Así ha sido su recorrido. Entre tiempos y espacios. Y es, lo que le ha permitido salvar brechas, diatribas y empellones demostrativos de su fuerza para imponerse a las incertidumbres. Tan igual, como para fulgurar entre las penumbras que intentan oscurecer su brillo. 

Estas realidades son las que han motivado, en la historia de los pueblos, a encumbrar la razón de ser de la Universidad. Indistintamente del lugar en el cual esté enclavada su institucionalidad. Un ejemplo de lo que concierne a estas verdades, es el caso de los académicos Luis Pastori y Tomás Alfaro Calatrava, cuando escribieron: “Esta casa que vence las sombras, con su lumbre de fiel claridad (…)” para destacar la condición de “Alma Mater” de la universidad venezolana ante su razón académica. (Del himno de la Universidad Central de Venezuela, UCV) 

La Universidad no ha muerto 

En los último tiempos, algunos agoreros vienen diciendo que “la Universidad ha muerto”. ¡Crasa equivocación! No hay referencia que admita un caso de expiración de alguna universidad. Aunque no es de negar que ha habido tiempos en que la universidad se vio constreñida a cerrar sus puertas, aulas y laboratorios por causas de nimia temporalidad. Incluso, por intereses que sólo explica un obtuso, abusivo y aprovechado poder político. Pero siempre, el atasco en su condición de problema, ha sido coyuntural. 

Venezuela no ha sido la excepción. Muy a pesar de los cambios que ha adolecido el país. Particularmente, desde que fue instituida la primera Universidad, la UCV. (Fundada el 22 Diciembre de 1721, con antecedentes en el Colegio-Seminario de Santa Rosa de Lima, desde 1673). 

Siempre, las universidades venezolanas han sabido sortear los embates que en algún momento las ha afectado. La historia política contemporánea, es fiel testigo de múltiples impases en esa línea de confrontación. 

Sin embargo, la puja por creaciones de educación universitaria de toda especie, rango y dimensión, o por eliminaciones y reemplazos de cualquier género y clase por otras de igual o peor configuración organizacional, no ha sido ni será causa de supresión, exterminio y desarraigo de universidad alguna. Ni siquiera, porque algunas han sido de factura gubernamental. 

Además, resultaría imposible dejar de reconocer que, en lo que va de vida republicana venezolana, no ha habido ninguna actividad o creación de bien colectivo que no haya tenido su raíz o motivación al margen del esfuerzo universitario. O de las capacidades creativas que en ellas residen. 

Así que no tiene cabida de ningún tipo, sintonizarse con tan desacreditada expresión. Con la apesadumbrada frase que declara la muerte de la Universidad. Tan imperturbable y permanente es la Universidad, desde todo punto de vista, que ni siquiera los allanamientos o las reducciones presupuestarias de las cuales han sido víctimas las universidades autónomas (venezolanas), han podido derrumbarlas. Y si alguna vez el gobierno, por miedo a sus críticas, llegó a desmantelarlas, como sí en efecto ha sucedido, su capacidad de recuperación no ha hecho esperar. 

Y todo así ha sucedido, porque la Universidad, ha continuado fortaleciéndose. Más, por cuanto es un acto de fe académica consolidarse institucionalmente como artífice del progreso en tiempo presente y de cara al porvenir. O como lo expresara el rector Dr. Renato Esteva Ríos, con motivo del aniversario de la fundación de la Universidad de Los Andes, el 29 de Marzo de 1952, la Universidad (…) ha de imponerse como un poder espiritual frente a todo, representando la serenidad frente al frenesí, la seria agudeza frente a la frivolidad. Entonces así, la Universidad volverá a ser lo que fue en su hora mejor: un principio promotor de la historia. 

En contra de la perturbadora frase que afirma que “la Universidad está muerta”, vale replicar que la Universidad se renueva día a día. Su florido y hermoso prado, es un cultivo de inteligencia, y que convertido en realidades, seguirá abonando y honrando el desarrollo nacional. Es así, porque la Universidad siempre ha vibrado con el sentimiento que embarga toda situación social, política o económica. O que incluso, vaya más allá de sus fronteras. Pues la Universidad, en un sentido estricto, la hacen sus hombres y mujeres. Sus obras y vidas. 

Por eso, que quienes insisten en asesinar  la Universidad, o declararla sucumbida, deben saber que esa intención jamás podría patentizarse. Porque la Universidad es eco defensivo y resonante de toda crisis que amenace el devenir del país, con hambre de ideas, de trabajo y de conciliación. Eximia razón para haber definido a la Universidad como “una sociedad de intereses espirituales” cuya “(…) tarea es buscar la verdad y afianzar los valores trascendentales del hombre” ( Del artículo 1 de la Ley de Universidades. Caracas, 1970) 

Por consiguiente, sobran razones para asentir su perennidad. Por tanto su permanencia. Eso explica otras razones más para aducir por qué y para qué haber disertado sobre la infinitud de la Universidad.

Antonio José Monagas 
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Venezuela

LUIS FUENMAYOR TORO, ENTRE ILEGITIMIDADES Y USURPADORES TE VEAS

Los venezolanos vivimos entre legitimidades e ilegitimidades y también entre usurpadores. Funcionan a su manera dos ilegítimas asambleas nacionales. Una electa recientemente en comicios de carácter universal, directo y secreto, que se reúne en el Palacio Federal, que tiene presencia opositora, extremadamente minoritaria, pero la tiene, y que legislará ilegítimamente para el país pues las elecciones donde fue electa fueron convocadas por un ilegítimo CNE designado por un TSJ también ilegítimo. La otra AN ilegítima es la que realmente dejó de existir al finalizar su período constitucional en enero de este año. Que no sabemos dónde se reúne, que no tiene ni siquiera el número de diputados necesario para sesionar, que no goza del reconocimiento de los países que en un momento reconocieron a Guaidó como su Presidente y Presidente encargado de Venezuela, cargos que una misma persona no puede desempeñar en un sistema republicano de división de poderes.

Se trata de un club de amigos que se reúne, que hace oposición política al gobierno ilegítimo y para muchos de ellos inexistente de Maduro. Este ilegítimo cuerpo dispone de grandes recursos financieros, dinero ilegítimamente obtenido de fondos bancarios del pueblo venezolano, que han sido secuestrados por gobiernos pillos, valiéndose de que gozan en esta acción delictiva del apoyo del Departamento de Estado, cuyas actividades delictivas en el ámbito internacional son conocidas por el mundo entero. Se le suma además el dinero robado de empresas venezolanas en el exterior, que manejan ilegítimamente, sin control ninguno, sin supervisión, con total discrecionalidad y sin obligaciones ningunas para con los venezolanos, ni los que están en el país ni los que emigraron buscando mejores condiciones de vida. 

Y si vamos a los usurpadores, pues también tenemos dos: Maduro, quien fue electo en comicios ilegítimos en mayo de 2018, comicios donde votó casi el 50 por ciento de los electores registrados por el CNE legítimo de aquel momento, y comicios hechos de acuerdo a lo estipulado por la Constitución legítima vigente. Pero desde enero de 2019 tenemos a otro usurpador: Juan Guaidó, a quien designaron Presidente por 30 días, según lo que dice la Constitución, y ya lleva más de dos años ejerciendo la figura, ilegal e ilegítima, de Presidente interino o encargado, la cual pretende seguir asumiendo hasta que muera biológicamente, algo que no le deseo, por supuesto. Según estos actores, el pueblo venezolano está condenado a vivir entre usurpadores de algún tipo. Ya no se habla de legalidad, eso dejó de ser importante hace bastante tiempo, para dar paso a una situación de ambigüedades increíbles. 

El ilegítimo, y además usurpador de una diputación y de la Presidencia de la República, Juan Guaidó, llama a no participar en las ilegítimas elecciones establecidas por la Constitución Nacional legítima, aunque una buena parte de sus supuestos seguidores ya han hecho alianzas y están en campaña electoral ilegítima, por lo que puede asegurarse que las elecciones mencionadas se realizarán a finales de este año y contarán con mayor participación que las de diciembre pasado. El usurpador ilegítimo, denominación pleonástica, pues en principio todos los usurpadores son ilegítimos, tiene además los riñones de decir que su inexistente AN es la que debe designar al nuevo CNE, algo que no hizo cuando pudo, pese a que los diputados del PSUV, algunos ilegítimos, se reincorporaron a la AN legítima, para hacer posible la conformación del quorum necesario para la designación de un CNE legítimo. 

Dicho en otra forma, los dirigentes del G4 y sus bozaleados seguidores de otros partidos trabajaron ilegítimamente, para que no pudiera designarse un nuevo CNE legítimo, pues de esa manera continuarían con su ilegítima política de desconocer toda elección que se realizare sin estar bajo su total control. Ellos no aceptan ningún proceso electoral con el ilegítimo Maduro en la Presidencia. Pero incluso si Maduro se fuere, no aceptarían un CNE que ellos no hayan designado, pues al igual que el gobierno ilegítimo lo que desean es ganar las elecciones a todo trance, sin importar que no tengan votos suficientes para hacerlo. Los hoy usurpadores de cargos legislativos, que no tienen porque no existen, pretenden que los venezolanos, que sí existimos, los declaremos nuestros amos o nuestros jefes. Ellos son los llamados a decidir nuestro destino por obra y gracia del gobierno gringo, porque no creo que el Espíritu Santo los acompañe en esas tropelías. 

Y en los partidos las cosas también se debaten de esa manera. La ilegítima AD de Ramos Allup, nacida hace 20 años de una decisión del TSJ y no del voto de sus bases partidistas, que además tienen ese mismo tiempo sin poder expresarse, está enfrentada a la ilegítima AD de Bernabé Gutiérrez, nacida de otra decisión del TSJ, esta vez además ilegítimo porque incorporó a unos magistrados llamados “exprés”, seleccionados por una AN legítima que no respetó el debido proceso. Pero es la ilegítima AD de Bernabé la que tiene el uso legal de la tarjeta del partido, por lo que la ilegítima AD de Ramos Allup no podrá postular candidatos a las ilegítimas mega elecciones de gobernadores, alcaldes y cuerpos representativos, que está organizando la ilegítima AN. 

Para Maduro, la legitimidad la da precisamente su presencia en la Presidencia de la República y del PSUV como mayoría en el resto de los poderes. Para Guaidó y el extremismo injerencista violento, la legitimidad la daría la presencia hegemónica de su política. Con ellos mandando, la legitimidad habrá regresado. No hay otra forma de que regrese. Ni siquiera si votaran todos los electores del registro electoral y quienes ganaran lo hicieran con el cien por ciento de los votos emitidos. Si el CNE no lo designan ellos, si Maduro continúa en la Presidencia, esas elecciones serán ilegítimas y el usurpador ilegítimo de Guaidó seguirá llamándose Presidente de la República, aunque ya no sea reconocido internacionalmente.

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro
Venezuela