viernes, 26 de marzo de 2021

ALFREDO M. CEPERO, BIDEN EL PLAGIARIO Y MENTIROSO CONGÉNITO

Y lo peor, corrupto hasta los tuétanos como para erigirse en "capo" de la familia mafiosa de los Biden.

Hace una semana vimos y escuchamos a un sujeto de aspecto extraterrestre que leía con dificultad en el telepromter el texto redactado por sus lacayos. Pero, en realidad, Biden no es un sujeto real. Quizás esa sea la razón por la cual habla como un muñeco manejado por un ventrílocuo. Biden ha estado viviendo en reclusión absoluta por más de un año. No ha hablado con ningún ser humano que no sean sus compinches. No ha  conducido un automóvil o se ha sentado sobre la hierba para contemplar el cielo o viajado a parte alguna o realizado cualquier actividad que no sea posible dentro de un ambiente totalmente controlado. ¡Qué horrible precio ha pagado Biden por alcanzar la meta fugaz de la presidencia después haber fracasado tan bochornosamente en dos ocasiones!

En 1988, durante una de sus infructuosas campañas presidenciales Joe Biden reconoció haber plagiado el trabajo de otro autor cuando era estudiante de primer año en la Facultad de Derecho de la Universidad de Syracuse. Un año antes, en 1987, Biden también admitió haber usado sin atribución en sus discursos porciones sustanciales de los discursos de Robert Kennedy y Hubert Humphrey, así como del líder del Partido Laborista británico Neil Kinnock.

El precio al que hice referencia en el primer párrafo de este trabajo es el de convertirse en el "Caballo de Troya" de una izquierda que jamás habría ganado la presidencia con un candidato de su misma ideología como Bernie Sanders. Porque la transformación de Joe Biden ha sido galáctica. Desde alumno del senador Robert Byrd− quién había sido miembro del grupo racista Ku Klux Klan− proponente de una inmigración controlada y opositor del transporte escolar para integrar las escuelas hasta instrumento de esta izquierda que quiere erradicar las fronteras, destruir los símbolos patrios, borrar la historia americana, adulterar las escuelas, renegar de Dios y transformar radicalmente a la nación americana.

Pero, si analizamos su historia, la transfiguración de este diletante no debería de resultarnos una sorpresa. Por ejemplo, hay muchos tipos de mentirosos como los chistosos, los causales y los oportunistas. Biden no es ninguno de ellos sino el "Mentiroso Plagiario" que es nada menos que el que ha alcanzado una especie de "Doctorado en la Mentira". Dicho en términos médicos, Biden es un plagiario y mentiroso congénito.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española adjudica dos definiciones a la palabra "congénito". 1- Que se engendra juntamente con otra cosa. 2- Connatural y como nacido con uno. Mentiroso desde el mismo momento en que salió por la vagina de "la madre que lo parió" y no lo abortó como es su política de asesinar no natos en estos momentos. Mentiroso y plagiario para trepar a niveles de prosperidad y respetabilidad que no podía alcanzar por sus propios méritos. Vive en una casa de 8 millones de dólares financiada con nuestro dinero y con el de quienes le compraron sus favores políticos. Mentiroso y plagiario para vivir de nuestros impuestos durante cincuenta años en el pantano de Washington. Mentiroso y plagiario para robarse la presidencia de los Estados Unidos.

Y lo peor, corrupto hasta los tuétanos como para erigirse en "capo" de la familia mafiosa de los Biden. Su hijo Hunter y sus dos hermanos varones Frank y Jim Biden son los soldados más productivos de esa mafia. Aunque cuentan con el amparo de la prensa cómplice que los ampara, las conductas delincuenciales de los tres están más que documentadas. Hunter ha hecho negocios al nivel de 1500 millones de dólares con el Comité Central del Partido Comunista China, Jim ha "administrado" millones de dólares en la construcción de viviendas en Iraq y Frank las ha construido en Haití. Hay que creer en la Caperucita Roja para pensar que Joe Biden no recibió su parte del soborno "por debajo de la mesa" como decimos los cubanos de mi generación.

El mismo Joe Biden que es hoy el Primer Mandatario de la mayor democracia del mundo y Comandante en Jefe del Ejército más poderoso de la Tierra. Suficiente riesgo como para no dormir tranquilos después de sus obvias mentiras y sus amenazas veladas en su discurso a la nación de hace una semana. Veamos algunas de sus lindezas. "Con un plan para vacunar a los maestros y al personal escolar podremos poner en marcha un plan para acelerar nuestro esfuerzo para reabrir las escuelas". ¿Habrá mayor cinismo por parte de un hombre sometido a los intereses del sindicato de maestro? "Siento mucho haberte puesto un ojo negro" nos dijo al mismo tiempo en que nos daba un trompón en la cara. Fue algo increíble. Pero todo el discurso fue así. Tuvo una cualidad de alucinación , como algo que no es real.

Como alucinante fue su afirmación de que estaba creando nuevos empleos. "Hoy yo he firmado un Plan de Rescate a América que crea millones de nuevos empleos". La afirmación de un mentiroso sin pudor que acaba de eliminar por decreto los 12,000 empleos bien remunerados del oleoducto de Key Stone para complacer a esa izquierda que promueve el plan de "América Ultima" , solo para  destruir la "América Primero" de Donald Trump.

Por otra parte, como sujeto pequeño, envidioso y taimado Biden atribuyó a Donald Trump los obstáculos que actualmente confronta su gobierno en la distribución de las vacunas contra el Covid 19. "Hace dos meses este país no tenía suficientes vacunas para inocular a todos sus habitantes." No fue capaz de darle crédito a Donald Trump por la creación en meses de unas vacunas que con frecuencia demoran años en ser desarrolladas.

Y entonces la amenaza velada. "Si todos ponemos de nuestra parte y nos mantenemos unidos, existen altas probabilidades de que el 4 de julio podamos celebrarlo en compañía de nuestros familiares y amigos. Pero eso no quiere decir reuniones numerosas, sino grupos pequeños."  Ante este gesto de "generosidad" no podemos negar que Joe Biden es un hombre de buen corazón. Aquí nos está ofreciendo−con algunos consejos médicos del mismísimo Dr. Anthony Fauci−el derecho a cocinar nuestros propios perros calientes. La reclusión en  el sótano de su residencia de Delaware le ha impedido a este fantasma enterarse de que los americanos se están reuniendo desde hace mucho tiempo sin esperar por su permiso.

Y concluyó destacando la capacidad del estado todopoderoso de controlar las vidas de todos los ciudadanos. "Pongan su confianza y su fe en el propósito del gobierno de realizar su función primordial de proteger al pueblo americano." Hablando francamente los ciudadanos tienen el derecho de tomar todas las decisiones relacionadas con su salud y su seguridad. Esos derechos están contenidos en la Constitución de los Estados Unidos. Joe Biden prometió que nunca violará ese derecho.

Ahora bien, si usted no se pone las vacunas que Joe Biden quiere que se ponga−si usted persiste en tomar sus propias decisiones sobre su salud personal−entonces Joe Biden se verá forzado a cerrar de nuevo el país. Para usted no habrá distancia social ni tampoco asado a la parilla. Tendrá que comerse su perro caliente en total aislamiento.

Alfredo Cepero
alfredocepero@bellsouth.net
@AlfredoCepero
Director de www.lanuevanacion.com
Cuba-Estados Unidos

GRISELDA REYES, ¿CNE NEGOCIADO?

Definitivamente, no es normal que en lugar de la equidad en el Poder Electoral venezolano impere la repartición de cuotas de poder. Tres-dos, dos-dos-uno, cuatro-uno, no debería ser ninguna máxima, porque la realidad es que el ente comicial debe ser cinco-cero, es decir, cinco nombres honorables que trabajen en pro del voto, no de actores políticos.
 
Esta realidad es a lo que han malacostumbrado al país. Hoy existe una oportunidad de oro en la nueva Asamblea Nacional para dar un giro radical y sembrar en el CNE la transparencia que por años ha reclamado el país.
Esta semana vimos cómo desde el Legislativo alargaron el proceso de postulaciones, so pretexto de dar oportunidad a otros venezolanos. Con todo el respeto que merece la cámara, les recordamos que el país no quiere sorpresa, les reclama seriedad.
 
Basta de negociaciones tras bastidores. Quienes creemos en la ruta democrática esperamos que se dejen de lado intereses del Psuv, AD, Capriles, los gremios o cualquier tolda política; y prive la sensatez que exige todo un país.
 
Hay hombres y mujeres con mucha experiencia para devolver el equilibrio y la ecuanimidad al ente que debe servir para reinstitucionalizar el país, es momento de apostar a ellos.
 
Nosotros seguimos alzando la voz por todos esos millones de venezolanos que quieren votar, pero que antes que eso exigen condiciones. Por esto, con la gallardía necesaria nos plantamos para pedir que hagan valer la Constitución y las leyes y le brinden al país un Poder Electoral serio y creíble.
 
Griselda Reyes
www.griseldareyes.com
griseldareyes@gmail.com
@griseldareyesq

JOSÉ R. HERRERA, ¿CÓMO SALIR DE “ESTO”?

“El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”. Antonio Gramsci
 

Nadie, ni siquiera los dueños de las más poderosas encuestadoras ni los “expertos” en publicidad y medios masivos o los “asesores” y “científicos” del marketing político, poseen una varita mágica capaz de modificar la realidad de un momento para otro. Tampoco tan entusiastas emprendedores cuentan -que se sepa- con el impelable poder de los oráculos, ni tienen, entre su staff, astrólogos dedicados al divinari de lo que le deparará el futuro al gansterato. Claro que uno nunca sabe. Pero, en todo caso, conviene advertir que los cubanos llevan años esperando que Walter Mercado resuelva finalmente el misterio, no sólo del cómo, sino sobre todo del cuándo. Y no valdrá la pena mencionar a los numerosos especialistas en la interpretación de la astrología criolla, quienes, hasta el presente, han dejado a sus seguidores a la expectativa de lo que en algún momento recibió el pomposo nombre de “la salida”, porque era cosa, si no de horas, de escasos días.
 
Han pasado veintitrés largos años y, por lo que puede observarse, desde la perspectiva de un “estricto diagnóstico clínico” -al decir de Groucho Marx-, el régimen narco-terrorista que mantiene secuestrada a Venezuela es “un enfermo que goza de muy buena salud”. En un territorio -dado que ya no resulta adecuado hablar de un país- en el cual “el Coqui” o “Wilexis” son considerados como unos auténticos supehéroes dignos de ser imitados, como la nueva generación de los Avengers, protectores de los marginados y desposeídos, las soluciones “rápidas”, los llamados a “María” –o a Sorte, da lo mismo– no parecen tener mucho sentido. Ni Maître Luis Vicente, ni Don Chicho, fieles seguidores de las profundidades de Coelho, ni la mismísima Madame Aziz -en el fondo, da lo mismo- parecieran estar en condiciones, ni materiales ni espirituales, de revelar los ocultos misterios que guardan en sus entrañas las estrellas, las revelaciones o, en todo caso –y, de nuevo, da lo mismo–, los resultados de la “metodología”.
 
Y es que si algún aprendizaje se ha de sacar después de toda esta dolorosa experiencia venezolana, es la confirmación del rotundo fracaso de las llamadas “metodologías científicas” y, en consecuencia, de sus constelaciones ilusorias -cuyo mayor interés consiste en la pretensión de “facilitar” el trabajo de tener que pensar, como si el pensamiento necesitara de “facilitadores” y no, más bien, de la dedicación al estudio de las complejidades de aquello que crece y concrece. No hay tal cosa como un “instrumento de aprehensión de la realidad”. Creen que lo real es como un pajarito que, tarde o temprano, quedará atrapado en una vara preparada con pegamento, a la que han decidido dar el pomposo nombre de “metodología”. Pero el saber no es una astucia. En efecto, como dice Hegel, “si el instrumento se limitara a acercar a nosotros lo absoluto –léase, la verdad– como la vara con pegamento nos acerca el pájaro apresado, sin hacerlo cambiar en lo más mínimo, lo absoluto se burlaría de esta astucia, si es que ya en sí y para sí no estuviera y quisiera estar en nosotros”. En fin, si algo conviene realmente capturar –cacciare, se dice en italiano, de donde proviene el cachar criollo– no es al pobre pajarito que confunden con la realidad de verdad. Después de todos los intentos hechos para salir de “esto”, no parecen haber dudas sobre la confirmación de la bancarrota de la figura del coaching –y de sus coaches– en lo que respecta a la interpretación del devenir político. Aunque, de todas maneras, los asesores cubanos, al servicio del gansterato, ya se han encargado, objetivamente, de hacérselos saber y de demostrárselos con creces, in der Praktischen.
 
Lo cierto es que ni las gráficas Excel ni las cartas astrales están funcionando. 6 millones de exiliados –la mayoría de los cuales salieron, en su momento, a plenar las calles del expaís en las impresionantes manifestaciones multitudinarias convocadas contra el régimen– lo confirman. Tal vez hubiese sido más fácil, y menos doloroso, decir la verdad desde el principio, en vez de asumir como forma de hacer política el decir “mentiras blancas” con las manitos pintadas. Unos cuantos cultores del conservatismo de uña en el rabo, con su cara de mocasín estilado -y estirado-, le echan la culpa a Gramsci de lo que sucede en Venezuela, sin tan siquiera haberlo leído. Y es que en esto consiste el problema: suponen que leen, es decir, que saben leer. No saben lo que dicen y dicen lo que no saben. Vale la pena recordar que fue Gramsci –quien obviamente no fue un gánster y que más bien se enfrentó en su momento contra el gansterato fascista– el autor de esta frase: “Decir la verdad es siempre revolucionario”.
 
Claro que –se dirá– es inútil ponerse a “llorar sobre la leche derramada”. Pero algo queda de la lección. Siempre se puede comenzar de nuevo a partir de las lecciones aprendidas por los errores cometidos. Aufhebung quiere decir “superar y conservar a un tiempo”. Lo que quiere decir que el “esto” es, ni más ni menos, que el resultado de la propia experiencia. Los chivos expiatorios sobran. Por eso mismo, más que un asunto de financiamiento, es cuestión de redimensionar las ideas –ya será bastante con tenerlas– y abandonar las abstracciones y representaciones ficticias. Sin ideas no se puede. Sin un lenguaje rico el espíritu se empobrece. Si no hay Concepto –actio mentis– no habrá modificación. 

Para comenzar, sería más que conveniente el socrático “conocerse a sí mismo” y, como consecuencia, saberse, en tanto político y demócrata, distinto –y en ningún caso opuesto– al gansterato. La criminalidad es competencia de la policía. De manera que conviene elaborar políticas que pongan fin al crimen organizado. 

De ahí la necesidad de que la llamada “oposición” tenga que redefinirse, reconceptualizarse, rediseñarse y reorganizarse. No es asunto de cambiar de siglas, ni de hacer “enroques” partidistas. La unidad es con el país, incluso con quienes, alguna vez, creyeron con entusiasmo en las bondades del populismo devenido narcoterrorismo. 

Es hora de abandonar una “pureza” que en nada expresa la condición del ser venezolano. Es tiempo de “desechar las ilusiones y prepararse para la lucha”, como sentenciaba la vieja consigna de los años setenta. Nadie va a venir a hacer el trabajo quiere decir que tampoco lo harán los astros o los sagrados habitantes del más allá. “Las cosas bellas son difíciles”, afirmaba Platón. Es el momento de cambiar la ceguera técnica y el vacío mensaje de “esperanza” por la pasión de un gentilicio que bien lo merece, porque, más allá de los apasionamientos desbordados, “nada grande en el mundo se ha hecho sin una gran pasión”.

Venezuela bien vale el sacrificio.

José Rafael Herrera,
jrherreraucv2000@gmail.com
@jrherreraucv
Venezuela

EGILDO LUJÁN, LA SOCIEDAD CIVIL NO PUEDE SEGUIR INVERNANDO

Es lamentable que sea así. Pero se ha convertido en un hecho común y predominante en el juicio. Se trata de que lo característico sea que los países calificados con varios epítetos, como: en desarrollo, subdesarrollados, bananeros, del tercer mundo o cualquier otro término, indiquen, además, que son un reflejo de retardo en su desarrollo tecnológico y social; también que posean altos niveles de pobreza, pero, además, en donde también existe una pequeña porción de la población que disfruta de alta solvencia y con seria capacidad de controlar la economía del país.

Es una realidad que describe situaciones, en las que el promedio cultural del país es deficiente y los niveles de ingresos son bajos. También que el grueso de la población tan sólo pueda preocuparse y ocuparse primordialmente de cubrir sus necesidades alimenticias básicas, si acaso.  Mientras que, adicionalmente, los hechos terminan obligando a la juventud y a las nuevas generaciones, desde muy temprana edad, y sin ninguna formación, a dedicarse a formar parte del sector obrero del país, ganando salarios mínimos, como a verse obligados a  limitar sus posibilidades de crecimiento económico, como de desarrollo social. 

Esta real situación, obviamente, no permite que los pueblos y países colmados de pobreza y necesidades puedan preocuparse ni ocuparse de ideologías, de  partidos políticos y mucho menos del desarrollo económico y social de los lugares donde residen, mucho menos de las naciones en donde nacieron. A la vez que su principal y casi única preocupación es “matar el hambre” y rebuscarse un ingreso de la mejor manera que sea, o se pueda. Eso, lamentablemente,  los convierte en un recurso pasivo e indefenso como seguidores del político o candidato de gobierno que más les ofrezca, dándole nacimiento a la perversa politiquería en la que se combinan los siameses históricos del “paternalismo  y populismo”, siempre abundante en nuestro Continente. 

Es en esa combinación, precisamente, en la que  el politiquero líder o burócrata ofrece dádivas y el pueblo se acostumbra a votar por el que más le regale. Hace creer a ese líder que es dueño del país y que puede disponer de los bienes de la Nación  a su discreción, prácticamente como poseedor de un latifundio personal. Si se quiere, es un vicio histórico que termina convirtiéndose -o prolongando- el nacimiento y perdurabilidad de "Caudillismos" y "Dictaduras". Y olvidándose de que su deber, obligación y hasta subordinación se le debe es al merecidamente calificado pueblo soberano que lo elige.   

Interesante decirlo, una y otra vez: es que ese pueblo que lo elige, es la Sociedad Civil, la cual,  ya cansada,  ha comenzado a unirse y a reclamar sus derechos. De hecho, hoy en Venezuela se estima que un 90% de la población está exigiendo un cambio, mientras convierte su hambre y demás necesidades en el más visible instrumento de lucha. 

En el caso venezolano, donde esta realidad histórica ha prevalecido durante toda la  trayectoria republicana de la Nación, ha condenado  al país a permanecer rezagado en su legítima demanda alrededor de su derecho al desarrollo; también a vivir sometido  a la voluntad, por pasividad e ignorancia, de un caudillo o de un dictador disfrazado de Presidente, y, en el peor de los casos,  a un “cachuchazo” militar, convirtiendo a la nación en un cuartel, a la vez que se le da paso a cualquier falso izquierdista o resentido social de ocasión, dedicado a justificar comienzos y desarrollos de supuestas luchas de clases, mientras inventan a sus útiles Judas que pasan a ser convertidos  en los culpables de sus malas gestiones, corrupción y errores. 

Hay que recordar que la consulta realizada por la Sociedad Civil venezolana el pasado 12 de diciembre de 2020, fue un campanazo de alerta. Y lo hizo dejando constancia de que, con ello, estaba anunciando su despertar como pueblo Soberano. De igual manera, que estaba dando una orden como mandato constitucional, con la que exigía el cese de la usurpación, a la vez que demandaba la realización de unas elecciones libres, promovidas por  un Consejo Electoral imparcial, apoyado en un nuevo y legítimo registro electoral, como de  un control transparente, y de una supervisión nacional e internacional calificados. 

Definitivamente, a los venezolanos les llegó el momento de NO permitir imposiciones de ideologías o intereses de ningún tipo, atendiendo a finalidades ajenas a las de su nación. El país está en la ruina más extrema. Ningún servicio público funciona medianamente bien. Los niveles de producción de todo tipo están en las condiciones más críticas, y la población está huyendo por millones; y lo hace con la expectativa y esperanza de encontrar en algún lugar lo que su país le está negando, según la voluntad de quienes le dirigen y hablan de gobernarle.   

Mientras  en muchos casos deambulan de algún lugar a otro, ante la ausencia de condiciones medianamente satisfactorias, en otras ocasiones, esos mismos compatriotas  tienen que someterse al ya habitual proceso de la humillación, del maltrato, de la xenofobia administrada como violencia corporal, y la obligación de cargar con la violencia estimulada por las culpas de desplazar a locales en las fuentes de trabajo.  

Ya no cuenta ni priva, ni tampoco importa, el hecho de que en la historia política latinoamericana, inclusive, en la europea, exista siempre un capítulo que registra honrosamente los momentos cuando en Venezuela, sin exigir mediatizaciones ni condiciones, abría las puertas del país, y afirmaba que  estaban abiertas para todo el que necesitara amparo y protección, o un lugar en donde permanecer, mientras que el crimen y los criminales de sus países les perseguían. 0, como lo citan otros, les impedían satisfacer necesidades de sobrevivencia, o acordes con lo que representan los derechos humanos.  

“Pueblo somos todos los Ciudadanos que constituimos la gran SOCIEDAD CIVIL”, rezan las expresiones de quienes manifiestan estar cansados y saturados con la afirmación de que “algún día, los duros momentos de hoy serán apenas un reflejo del recuerdo”.  Además de que esa misma ciudadanía constituye la innegable población que puede demostrar que sí son los  dueños soberanos del país.  

Guste o no, agrade o no escucharlo,  no hay otros dueños. Y son ellos los únicos que mandan, ordenan y pueden disponer. Es por eso por lo que también tienen cabida en los derechos ciudadanos, lo que representa el hecho de que Venezuela, integrada por más de 30 millones de ciudadanos, no puede seguir estimulando o promoviendo divisiones, mucho menos priorizando la incontenible promoción de intereses personales.  

Cada paso, acuerdo o manipulación dirigida a fracturar los propósitos sanos y legítimos a los que tiene derecho la ciudadanía, definitivamente, no puede ser admitido. Admitirlo traduce que es la cuestionable permisividad de quienes, muchas veces desde la sombra, terminan convertidos en un minúsculo sector de la población dedicado a promover cada segundo de cada día, en la ruina del país.

No debería ser necesario citarlo y recordarlo: los venezolanos que quieren y trabajan por un país con un futuro convertido en un ejemplo de bienestar y no de ruinas, no pueden ni deben  seguir divididos. De igual manera, los partidos políticos, como parte integral de la sociedad civil, deben unirse a esa misma sociedad, para que, todos unidos, puedan iniciar la gran marcha hacia  objetivos y propósitos en beneficio de un pronto renacimiento democrático.  

Sólo así, de paso, será posible lograr que se pueda demostrar ante el mundo de naciones amigas, el verdadero deseo venezolano de rescatar al país. Pero, además, de darle repuesta al mandato de la consulta electoral del año pasado, para reconstruir la vocación democrática que siempre distinguió a Venezuela y a los venezolanos, sumarnos al coro de naciones desarrollados y democráticas del mundo, hasta restituir el orden ciudadano, el bienestar social  y el progreso de la que  sí puede volver a ser  una nación de trabajo, nunca más la que, como hoy, naufraga en la peor de la crisis de valores a la que ha sido sometida, mientras que los responsables de semejante tragedia, sencillamente, presumen de su supuesta ejemplar  andanza. 

Egildo Lujan
egildoarticulos@gmail.com
egildolujan@gmail.com
@egildolujan
Venezuela                                                                                                              

jueves, 25 de marzo de 2021

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/ JUEVES 25/03/2021


CARLOTA SALAZAR CALDERÓN, CIUDADES COMUNALES ¿DESINTEGRACIÓN O INTEGRACIÓN?

Parafraseo el título del ensayo de Laureano Vallenilla Lanz sobre la formación de la nacionalidad venezolana, para referirme, nuevamente, al Estado Comunal, que propone el gobierno venezolano.
 
Ese ilustre positivista venezolano, barcelonés, reconocido como uno de los más importantes del siglo XX, echado al descredito, injustamente, por sus connacionales, por la tesis del Cesarismo democrático, en la cual justifica la figura del dictador Juan Vicente Gómez, como el Gendarme Necesario, para pacificar al país.
 
Ese ensayo plantea que la evolución de la sociedad se rige por causas muy variadas y complejas, como la tradición o las costumbres, pero nunca por un hombre o un núcleo político y menos por la importación de teorías y constituciones, llamadas por el Libertador: más ingenuos que malos… sofistas… filósofos... Para establecer que anidamos la desintegración de la cultura colonial, porque las Provincias estuvieron dejadas de la mano de la Corona, no había comunicación entre ellas, ni oro, ni lujos, a diferencia de los Virreinatos opulentos como México y Perú. En Venezuela se llevaba una triste precariedad social y económica, débil autoridad, el sello “acátese pero no se cumpla”… que fortaleció la independencia local. Lo cual arraigó el sentimiento regionalista, el personalismo, caudillismo, levantismo, la viveza, la zanganería… cuando la ley era la impuesta por el caudillo de turno.
 
Así, pasamos de la desintegración natural a la desintegración legal en el papel, ya que en la realidad todos los gobiernos siempre han sido centralistas. Desde el nacimiento de la República el marco legal: república federal, democráticos representativos, participativos y protagónicos… pero los gobiernos ejercen el poder desde el centralismo.
 
A mí juicio, el espíritu social de la colonia descentralizada ha estado latente reclamando la desintegración. Por ello, en los años 60 y 70, del bipartidismo, comenzó la corriente de la Democracia Participativa con: el resultado de la Copre, el crecimiento de las Asociaciones de Vecinos, la propuesta constitucional de Rafael Caldera, el Concilio Vaticano II. Dios no creó al hombre solo sino como miembro de una comunidad. La responsabilidad de participar en las cosas comunes está encanado en la solidaridad humana.
 
Lucha social que capitalizó políticamente el Presidente Chávez, que vierte en la CRBV y que ahora se transformó en el Estado Comunal con la creación (legal) del Poder Popular, Consejos Comunales, Comunas y ahora las Ciudades Comunales y Parlamento Comunal, hacia la desintegración territorial ¿Malo? ¿Bueno? Depende de su implementación ¿Cómo se ha hecho? Para que sea un brazo del PSUV e imponiendo una ideología. Sí atiende a nuestra realidad social y responde a nuestro contexto histórico, pero se desvirtúa cuando se le direcciona políticamente, para ser un instrumento de control y no de genuina participación libre y democrática.
 
Con ello, parte de la población se ha organizado pero otra ha estado en la acera de la esquina esperando el fracaso, lo cual ha generado una crisis. Ni fracasa ni triunfa. Mientras ¿quién pierde? Entonces la ¿contaríamos? o la ¿institucionalizamos?
 
Mi planteamiento es institucionalizar la desintegración territorial que significa el Estado Comunal, para plantear un Estado Ciudadano donde la sociedad cuente con verdaderas herramientas para canaliza sus demandas. Donde la Participación Ciudadana deje de estar en el papel, para convertirse en un ejercicio ciudadano y una forma de vida.
 

Carlota Salazar C.
Carlotasc@gmail.com
@carlotasalazar
Venezuela

TRINO MÁRQUEZ, EL ESPERPENTO DE LAS CIUDADES COMUNALES

El nuevo capricho de Nicolás Maduro es la Ley Orgánica de las Ciudades Comunales. Este es un antojo que aparece y desparece de sus radares cada cierto tiempo, de forma intermitente. Desde la reforma constitucional de 2007, cuando Hugo Chávez empotró la reelección indefinida, su verdadera aspiración, en un amplio conjunto de cambios, donde aparecían el Estado Comunal, el Poder Popular y la Nueva Geometría del Poder, entre muchos otras extravagancias con las que el fallecido caudillo pretendía demostrar su poder omnímodo sobre un país que él creía haber domesticado.
 
Ahora -en plena crisis del corona virus, con el cuarto año consecutivo de hiperinflación, una caída fenomenal del PIB, empresas cerradas, desempleo e informalidad crecientes, emergencia alimentaria y éxodo indetenible de compatriotas- a Maduro no se le ocurre nada más exótico que impulsar la LOCC, ya aprobada en primera discusión por su obediente Asamblea Nacional, y promover una ‘amplia consulta nacional’, iniciada el 19 de marzo. Pareciera que los venezolanos no tuvieran nada importante de lo cual ocuparse, en un país donde escasea las camas para atender la pandemia electricidad, el agua potable, las bombonas de gas e internet; y donde para cubrir la Canasta Alimentaria hay que ganar cien salarios mínimos. ¿Qué sentido de las prioridades tiene ese señor?
 
Según el proyecto de ley, Art. 5, el régimen aspira fortalecer el poder popular, la democracia participativa y protagónica, el principio de corresponsabilidad y una nueva institucionalidad, más alineada con el socialismo. Representa la continuación de la Ley de Consejos Comunales, 2009, y la Ley de Comunas, 2010. Como ya
 
lo han señalado varios abogados constitucionalistas, el proyecto constituye una violación abierta de la Constitución aprobada por ellos mismos. Atenta contra el Poder Municipal, las gobernaciones y alcaldías, y, en general, contra la descentralización, proceso que desde sus inicios se planteó establecer una división institucional del trabajo que le permitiera a cada nivel territorial de gobierno ejercer de forma eficaz sus respectivas competencias y atribuciones.
 
El proyecto de Ciudades Comunales parece un bazar de propósitos desatinados. Le lanza un misil a la propiedad privada mediante la creación de empresas comunales, “propiedad social directa”, Art. 56. La formación de Consejos Presidenciales del Poder Popular estimulará el “espíritu comunal”, en rechazo a la propiedad privada, Art. 57. Se plantea crear un amasijo de instancias burocráticas en el territorio de la ciudad comunal: el Parlamento Comunal, los consejos de Economía, Contraloría y Justicia y Paz comunales, además de una Comisión Electoral. La maquinaría estatal y municipal palidecerá frente a esa burocracia tan abigarrada. A la larga, si semejante proyecto prospera, las gobernaciones y las alcaldías quedarían anuladas, lo mismo que los consejos legislativos estadales y los consejos municipales.
 
Ese proyecto de ley tan inútil podría deberse a la necesidad que siente Maduro de hacerle un guiño a los sectores más dogmáticos del PSUV. A lo mejor considera que frente a los señalamientos de quienes lo acusan de ‘neoliberal’ desde el ala izquierdista, él debe hacer algunas concesiones para mantener entretenidos a esos nostálgicos del maoísmo o del propio Hugo Chávez, quien fue el iniciador de esa quimera. Pero, también podría ser que sus mismas convicciones hayan reaparecido. Su antigua formación en Cuba puede haber dejado sedimentos indelebles que emergen de nuevo. No sabemos cuál es el origen de ese ritornelo.
 
Cualquiera sea la motivación, el fulano proyecto de ley no es otra cosa que un despropósito. Vulnera el marco constitucional existente, desmonta las bases del Estado republicano en el nivel más cercano al ciudadano y deforma completamente la descentralización, vieja conquista de la provincia. Ese desmontaje pretende lograrlo en nombre de la ‘democracia real’ y de la ‘verdadera participación’: la socialista. Todas las patrañas y lugares comunes se han puesto de manifiesto para intentar ocultar el verdadero objetivo de la ley: controlar el movimiento popular, asfixiar las protestas ciudadanas y acabar con la oposición en los sectores populares. Quien no se declare ferviente socialista y devoto de la revolución bolivariana será execrado.
 
La utilidad de ese esperpento también está cuestionada. Uno de los debates importantes en los países democráticos, se relaciona con la construcción de ‘ciudades inteligentes’. Centros urbanos donde los ciudadanos puedan utilizar de manera más eficaz el tiempo, se reduzca al mínimo el impacto de la urbe sobre el medio ambiente, el tratamiento de los desechos sólidos sea eficiente, el desarrollo de la tecnología se encuentre al servicio de la comunidad para que se aligere el tráfico automotor, se trabaje con tecnologías limpias. En fin, se humanice la ciudad y el país.
 
La Ley de las Ciudades Comunales no guarda relación alguna con ese debate, sin duda crucial, que volverá a ser relevante cuando haya pasado la Covid-19 y el planeta retorne a la normalidad. Aquí, como siempre, el régimen anda extraviado en preocupaciones que atormentaban a los socialistas utópicos, sólo que estos de ingenuos no tienen ni un pelo.

Trino Marquez Cegarra
trino.marquez@gmail.com
@trinomarquezc
Venezuela

OMAR ÁVILA MIREMOS EL PARABRISAS Y NO EL RETROVISOR

Indudablemente, es una buena noticia los recientes acuerdos alcanzados para la adquisición de las vacunas. Desde Unidad Visión Venezuela apostamos a que continuemos por la ruta del entendimiento, de poner a la gente primero, ya que desde hace años lo hemos venido diciendo y estamos convencidos de que sin acuerdos, no hay futuro en ningún ámbito.
 
Por ello, estamos optimistas y participamos activamente en la Comisión Especial para el Diálogo, la Paz y la Reconciliación Nacional, a lo largo y ancho de todo el país, poniendo nuestras propuestas sobre la mesa, esas que hemos venido haciendo en aras para contribuir a la estabilización económica, política y social de nuestra Venezuela.
 
Es hora de poner la vida de los venezolanos por encima del conflicto político, de entender que la negociación es la vía indiscutible para la resolución de la tragedia política, económica y social.
 
Sabemos que el número de vacunas adquiridas por el gobierno, junto a las 12 millones de dosis acordadas con un sector de la oposición, sumada a las 5 millones que van a poder adquirir a través de la empresa privada, siguen siendo insuficientes; sin embargo, lo importante es avanzar, así que miremos el parabrisas y no el retrovisor.
 
La Organización de Naciones Unidas (ONU) recientemente reconoció que 130 países –en la que habitan un estimado de 2.500 millones de personas- aún no han recibido ni una sola dosis, razón por la cual hay que tener claro que las vacunas tardarán en llegar porque los gobiernos donde funcionan los laboratorios piden a estos dar prioridad a su población. De allí, que los trámites necesarios para conseguir la cantidad que requerimos, deben continuar con celeridad.
 
Pero en fin, en situaciones críticas, pese a la comprensible desesperación de todos, el líder debe dar pasos firmes sin generar la creencia falsa de que las soluciones son inmediatas, porque el liderazgo se mide por la capacidad de saber transformar un desesperado “hazlo ya”, en un “ya vamos juntos.”
 
El líder se reúne, escucha y trata de llegar acuerdos las veces que sea necesarias buscando soluciones. El líder si tiene una idea, explica y demuestra resultados, piensa en los demás, no en sí mismo. El líder no se impone, sino que trabaja en equipo. En lo personal, eso nos ha costado descrédito y calificativos negativos por parte de ambos, pero no hemos parado en insistir en plantear la única ruta posible, el único camino viable para Venezuela. 
 
Por tal razón es necesario recuperar el trabajo político, la vía electoral y el entendimiento para solventar los problemas nacionales. Lo demás es fantasía.
 
No se puede pretender recuperar la democracia, apartando a los demócratas. Por ello nuestra invitación a ambos sectores, es a actuar con seriedad y responsabilidad. En este acuerdo el único ganador es nuestro pueblo. Igualmente hacemos un llamado a dejar de lado a todos aquellos extremistas que pretenden que continuemos en una lucha mezquina solo por el poder, con unas sanciones que lejos de fortalecer y cohesionarnos a la oposición y fracturar al oficialismo, han terminado es fracturándonos a nosotros y reagrupando al gobierno.
 
Es inaceptable que se emita una sanción solo por una posición política, ya que eso vulnera el derecho al libre pensamiento. Tampoco compartimos que se le apliquen a renglones de la economía y a empresas venezolanas. Sanciones por corruptos y violadores de DDHH sí, por ser demócratas y votar, no. 
 
Las sanciones, inhabilitaciones y expulsiones, está más que demostrado que es una muy mala fórmula para alcanzar soluciones. Ninguna está hecha en razón al interés de Venezuela. Solo auspician confrontación y división. Ningún país se construye sobre el odio.
 
Nuestra meta debe ser conseguir un ambiente político óptimo. Hay mucho trabajo por hacer en ese sentido, donde los ciudadanos sean la prioridad; ese pueblo en el que reside la soberanía. En fin, debemos hacer que nuestra gente recupere el entusiasmo y luche por las oportunidades que se generen para la reconstrucción del país.

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla
Diputado a la Asamblea Nacional
Venezuela

LUIS ALFREDO RAPOZO, MADURO, ES UN DERROCHE DE INEFICIENCIA.

Después del día de San José se acentuó la preocupación por el Covid19. En la parroquia La Pastora se dieron 19 casos nuevos y los consejos comunales estaban regando la alarma en la población. Podría decirse, que había pánico, porque el mismo gobierno había señalado que la cepa brasilera había entrado con toda su fuerza. Lo cierto, es que muchos parroquianos se sentían contagiados, en una especie de cadena psicológica y no se sabe si tienen los síntomas, o simplemente creen que los tienen. Naturalmente, no hay facilidad, ni canales regulares para que la gente acuda masivamente a practicarse una prueba de confirmación. En un año de pandemia, el gobierno no está preparado para atender un brote que se escape de control. Yo particularmente, temo ir a un centro hospitalario quebrantado, para luego salir contagiado, sin medicamentos , ni atención, entonces hay que resistir en casa.
 
En la plaza Diego de Losada, en los Mecedores, la gente comenta la situación, como seguramente sucede en cualquier parte. El Humor está presente y también una resignación a no ser vacunado y evitar la muerte por contagio. Así que la gente, opta por quedarse encerrada en sus casas, sobre todo las personas de la tercera edad, que se sienten más vulnerables a decir por las edades que presentan los pacientes y los fallecidos. Realmente, el gobierno no hace nada contra el Covid, no se siente su trabajo sanitario… Si el individuo, el ciudadano no colabora, pues tiene un pie en el cementerio. No hay prevención institucional, ni atención durante el proceso, ni ayuda eficiente durante el desarrollo de una enfermedad. En este sentido, maduro dice por TV., que las gotitas milagrosas en varias dosis, actúan eficazmente contra el virus y resulta que esas gotitas las conoce él, las consigue él y sabrá Dios, si efectivamente no es un cuento chino.
 
Uno de los asuntos que preocupa a parte de los pastoreños, por ejemplo, es que no se ve movimiento que indique, la compra del medicamento elaborado por los distintos laboratorios; la planificación del proceso de vacunación y en ese sentido, cualquier cristiano se pregunta “… si Maduro, Nicolasito, el tren político de gobierno, ya se vacunó. Aparentemente, el hecho que cualquier ciudadano se vacune, es algo que luce lejano, a cuento de caminos. Y es, que aparentemente, no hay plata ni vacunas para tanta gente. Y entonces, muchas mujeres parroquianas preocupadas, manifestaban que todo sería culpa de Maduro y que si Chávez estuviera gobernando, seguramente, ya estuviéramos vacunados. Por supuesto, que las mujeres encuestadas en plena plaza-cosa que no les dije-, manifiestan su desencanto con Maduro, con cierta rabia. Molestia. “No comemos carne prácticamente –me dicen- y el cartón de huevos, es infaltable en la compra de los sábados y tan pronto se termine.” Eso, es culpa de Maduro, porque desde que gobierna, se nota el deterioro del país y de nuestras vidas. No sirve-dicen-.
 
I
 
Yo no pensaba tocar el tema del Covid, esta semana. Yo quería levantar unas reflexiones sobre “El principio de Peter” vinculado a la experiencia de Maduro. Ustedes saben, que Maduro fue Canciller por seis años. ¿Cuáles logros tuvo, además de permanecer tanto tiempo en ese cargo tan importante? Yo no le veo nada positivo. Primero, se anduvo peleando con USA –recuerden cuando Chávez envalentonado, insultó a Bush en el seno de la ONU, en vez de mejorar relaciones y sacarle provecho al trabajo diplomático, le dedicaron bastante esfuerzo por afectar las relaciones. Segundo, Igualmente, el sindicalista Maduro envestido de Canciller, estuvo en Paraguay y Honduras, haciendo el papel intervencionista-nada conciliador con los respectivos países- al punto de ser considerado persona non grata. De esta manera, les digo que nuestra Cancillería, fue conducida por un sujeto, no capacitado para el cargo. Bueno, eso lo hacía Chávez a cada momento, nombrando a gente que no podía sacar profesionalmente con éxito sus respectivas responsabilidades. Parte de las desgracias que tenemos, es esa. Colocar gente incapaz en cargos como vitales, como en PDVSA, que tuvieron dos años a un General de la Guardia Nacional, que solo sabía reprimir al pueblo: una cosa loca.
 
II
 
Cuando Maduro llega al Poder, lo hace con una recomendación, un pase con el camino abierto, despejado a HOME. Fue una decisión extraña que algún día quizás se aclare, pero ese señor no tenía credenciales para dirigir un país, ni las tiene. El tipo, no estaba capacitado para asumir tamaña responsabilidad. Era un “tira piedras” con suerte como el personaje de esas políticas donde el intérprete llega a la cumbre, sin merecerlo, sin currículo, sin formación, para jugar con la vida de mucha gente.
 
Lo grave de la situación, es que arrastramos los problemas día tras día, sin conseguir soluciones y para colmo de males, se agravan y se perpetúan como la hiperinflación, por ejemplo.
 
III
 
Maduro nos viene cayendo a muelas. Un día, dice que va a solucionar los problemas con el encendido de 8 motores de no sé qué cosa; luego son seis motores. Dice que hará de Venezuela una súper potencia, que desarrollará la agro-industria, que… pero pasa el tiempo y ningún sector crece, ni avanza consiguiendo logros de Estado. Sino todo lo contrario, como decía el difunto CAP.
 
IV
 
Todos estos años con Chávez y Maduro, han sido perdidos. Una habladera de paja kilométrica, que descubre un país hundiéndose en la decadencia, como si el pueblo de Ortiz resurgiera de casas muertas, de sus casas de barro, de sus muertos de paludismo y con el hambre que juega garrote.

Luis Alfredo Rapozo
luisalfredorapozo@gmail.com
@luisrapozo
Venezuela

LEANDRO RODRÍGUEZ, AL ROJO VIVO

En Venezuela no hay lugar para el romanticismo político, la escuela de donde viene el chavismo (el castrismo) es incesante y no da puntada sin dedal. El presunto acuerdo político entre Guaidó y Maduro tiene solo finalidad política, veamos por qué:

En primer lugar, el régimen le tiene sin cuidado la opinión pública, gobierna con manu militari, aferrado a través de la violencia institucionalizada, la reacción de su remanente de seguidores le tiene sin cuidado. Por otra parte, la oposición, inmensa mayoría y su mayor grueso es radical, rechaza todo tipo de acercamiento con el chavismo, en pocas palabras, ese “acuerdo” políticamente desfavorece a la oposición no al chavismo, y ello es el motivo principal.

Sabemos muchos opinarán estamos buscando la quinta pata el gato, que somos extremistas, que detrás de este acuerdo subyace meramente el bienestar del país… les aseguramos que no, repetimos, el chavismo no descansa.

En segundo lugar, Maduro y sus voceros han dejado saber incesantemente que Rusia y China brindarán todas las vacunas que el país requiera ¿Por qué aceptar “Las Vacunas de Guaidó? Obviamente se denota hay una jugada política en todo esto.

En tercer lugar, con misma piel de cordero, se cocinan a fuego lento las regionales/municipales, tras un presunto CNE 3 a 2, es posible el chavismo entregue a su oposición electorera ciertas alcaldías y gobernaciones a fin de generar espejismo democrático, pero en el fondo sabe que la imposición del rechazado (en 2007) Estado Comunal minimiza las alcaldía y gobernaciones a prácticamente entes de adorno, incluso, podría hasta eliminarlas.

En cuarto lugar, sabemos el Covid-19 es algo sumamente serio y principalmente necesita de nuestra colaboración como ciudadanos, sin embargo, un país como Venezuela, con problemas faraónicos como la mayor inflación del planeta, entre los primeros en inseguridad, descalidad de vida, corrupción, con servicios públicos moribundos, con severa escasez de gasolina, gasoil y gas, la segunda emigración a punto de convertirse en la primera, entre otras dantescas problemáticas, el Covid-19 es un buen escudo gubernamental ante semejante caos ocasionado por más de 2 décadas de pésimas gestiones públicas en todos los niveles.

Conflicto armado en la frontera de Apure, en la cota 905 de Caracas, explosiones de gaseoductos y demás instalaciones de Pdvsa, cierran por estos días el reporte de una Venezuela caotizada, al rojo vivo, donde la única voz permitida, la única que se oye, es la de quienes nos metieron en este desastre.

Venezuela está en un punto álgido, donde no siempre lo que se aprecia en los medios y redes sociales es necesariamente la realidad, en la política oculta, la de las estrategias, es donde se gana o pierden las batallas. La nación sigue hundiéndose, las nuevas estrategias se afilan, el régimen continúa con su proyecto cubanoide y la oposición… honestamente, no manejamos información al respecto, pero con el caos agravado del país, con el apoyo inercial de la inmensa mayoría de los venezolanos y de la comunidad internacional democrática, inferimos algo también está tramando.  

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Venezuela

JESÚS E. MATHEUS L., DON TONINO, HOMENAJE AL MAESTRO JOSÉ ANTONIO

Esta historia comenzó hace muchos kilómetros y años, por allá en la comuna Marciana de la Isla de Elba, en Italia, cuando un joven emprendedor junto a su esposa, decidió atravesar el Atlántico y llegar hasta Puerto Cabello, en el litoral venezolano, y luego trasladarse a la bucólica población de Monte Carmelo, en la serranía trujillana. Era Antonio Anselmi Berti, Don Tonino, quien con el apoyo de su esposa, Duilia Garbatti había llegado a nuevas tierras con los 46 instrumentos de viento, desde la península itálica.
 
Era el año de 1897. El joven músico había sido el Director de la pequeña banda de su pueblo. Ahora las trompetas, cornetines, trombones, cornos, flautas, bombardino, clarinetes, ya no sonarían más en Marciana Alta, el pequeño poblado de montaña, en la Isla de Elba, ahora el destino sería Monte Carmelo, en el estado Trujillo, Venezuela, a miles de kilómetros, donde los emigrantes comenzarían una nueva vida y con ello, la siembra de la música como norte de sus actividades.
 
Atrás quedaba la larga travesía, de meses, muchísimos días en el vapor transatlántico que los trasladó hasta Puerto Cabello, y después la movilización a lomo de bestias hasta el frío cordillerano de las montañas de los Andes trujillanos. Allí en la apacible casa de Monte Carmelo, llena de patios y pasillos aledaños, Anselmi Berti junto a los instrumentos venidos desde la remota Italia, convocaba a los pocos músicos que vinieron con él para comunicarles la decisión de comenzar una nueva banda. Así los nativos de Monte Carmelo, ante los extraños emigrantes comienzan a asistir a las sesiones de música y surge la Banda Filarmónica de Monte Carmelo.
 
Don Tonino estaba feliz Junto a su esposa, y los pequeños hijos. Para la nostalgia, de vez en cuando, recordaban cuando habían consagrado su unión nupcial en una iglesia frente al puerto de Livorno, ciudad a la que solían visitar para las temporadas de ópera que tanto les agradaba, Duilia cantaba piezas de memoria de Verdi y de Puccini. Ahora en Monte Carmelo era otra realidad.
 
La Banda Filarmónica con las dificultades de transporte de la época y los costos que representa movilizarse comienza a hacer exitosas giras por los estados vecinos. Los pueblos de Trujillo, Mérida, Táchira, Lara y hasta el estado Zulia, disfrutan de la música de la Banda de don Tonino, quien enseña canto lírico. Ensaya actuaciones. Hace la puesta en escena, de La Traviata de Verdi, y enseña a los habitantes de Monte Carmelo hasta los montajes de Shakespeare. Junto a su esposa, quien diseña el vestuario, arma y elabora los decorados, Algo está ocurriendo en Monte Carmelo y así la noticia se expande hasta Valera, Betijoque, Trujillo y Escuque.
 
Otro día, en un viaje a Valera, y de vuelta a Monte Carmelo lleva consigo un tesoro, lo máximo en comunicación audiovisual: trae un aparato que deja a los pobladores más anonadados que lo que ha hecho con la banda y las óperas. Era un proyector de cine. El blanco muro posterior de la casa, era testigo mudo de lo atónito que estaban todos los habitantes de Monte Carmelo, boquiabiertos ante la magia de las imágenes en movimiento de las películas de Charles Chaplin. La casa de don Tonino aparte de escuela de música, sala de conciertos, de teatro y de ópera, ahora era sala de cine.
 
Una de las hijas de Don Tonino, Ailie Anselmi Garbatti casó con Melpómene Abreu Méndez, “Pomito”, de Betijoque, de esa unión nació en Valera, el 7 de mayo de 1930, José Antonio Abreu Anselmi. El matrimonio tuvo 5 hijos: José Antonio, Jesús, Enrique, Dora y Beatriz.
El nieto de don Tonino crece en la Valera de los años de 1930. Un día la paz familiar se verá trastocada ante la enfermedad de uno sus hermanos, que contrae tosferina, que le causa la muerte, y sus padres deciden enviarle a la casa de Monte Carmelo, para que además le haga compañía a la abuela Duilia por la triste muerte del abuelo, don Tonino.
 
Y así, a la edad de 9 años, el fundador del Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela, José Antonio Abreu Anselmi comenzará a descubrir el legado que su abuelo había sembrado en Monte Carmelo junto a su abuela. La abuela era un dechado de prodigios. Le enseña al niño José Antonio muchas más cosas, como la mantelería finísima que había viajado desde Italia junto a los instrumentos. Los pendones de Garibaldi que don Tonino había heredado de su padre. Los libros escritos en italiano dedicados de puño y letra de sus propios autores. Y, lo más llamativo para el perspicaz niño, las ediciones originales de los libretos de Ricordi.
 
Comenzaba a gestarse un sueño hecho realidad hoy día, el Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela, que tuvo su origen en la Banda Filarmónica de Monte Carmelo de don Tonino.
 
“Queremos hacer de Venezuela un país musical, en el estricto sentido del término” dijo el viernes 13 de junio de 2014, el fundador del Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela, el maestro José Antonio Abreu Anselmi, y no era para más. Ese día recibió la medalla de honor, en el salón de actos de la Presidencia del Senado italiano al ser titulado Ciudadano de Honor de la Comuna Marciana de la Isla de Elba,  donde nació el abuelo del maestro, Antonio Anselmi Berti, Don Tonino.
 
Este 24 de marzo, estamos recordando 4 años de la siembra del maestro José Antonio Abreu Anselmi. De ese entonces, recordamos un hecho inédito, ocurrido el sábado 7 de abril del 2018, cuando el Poliedro de Caracas reventó ante la presencia de más de once mil niños y jóvenes de los diferentes núcleos del Sistema de Orquesta Infantiles y Juveniles de Venezuela, en homenaje al maestro José Antonio Abreu, también estábamos recordando a la semilla sembrada por Don Tonino, el abuelo de Monte Carmelo. Así de grande ha sido nuestra Valera y el estado Trujillo, con personas que han dejado su huella a través del paso del tiempo. Fue quizás el músico, economista, político, y docente valerano más universal que hayamos tenido. Honrar su memoria es tarea de todos los trujillanos y venezolanos.

Jesús Enrique Matheus Linares
jmateusli@gmail.com
@UranioMomoy
Venezuela