lunes, 5 de abril de 2021

ELISA ESCOVAR LEÓN: EL NEOANARQUISMO COMO SOLUCIÓN A PROBLEMAS SOCIALES Y POLÍTICOS CONTEMPORÁNEOS

El anarquismo es una filosofía política y social frecuentemente tergiversada que surge en Europa durante la primera parte del siglo XIX, con el comienzo de la sociedad industrial, el nacimiento de la clase obrera y el triunfo de la Revolución francesa. Se manifiesta como reacción, luego de la aparición del Estado moderno. El primero que se pronunció anarquista fue P. J. Proudhon, quien se dice a sí mismo anarquista porque detesta la anarquía social. 
 
Nuestra época no es la del fin de las ideologías, sino la del renacimiento de aquellas que encuentran eco en la experiencia presente. Es el caso del anarquismo, dado por muerto y enterrado por sus numerosos sepultureros y que, bajo nuevas formas y expresiones, goza de excelente salud en los movimientos sociales que brotan por doquier. Pensamos que el anarquismo se adelanto a los tiempos. 
 
Hoy en día nos encontramos ante algunos hechos tales como la presencia de movimientos sociales u organizaciones surgidas de la sociedad civil contemporánea los cuales tienen caracteres neoanarquistas y que se constituyen en estorbos a los nuevos autoritarismos. En este sentido, señalaré dos casos del momento los cuales pensamos son neoanarquistas por cuanto en su acción se demuestra la presencia de principios ácratas que son contrapesos al ejercicio autoritario del poder: 
 
El movimiento San Isidro en Cuba 2. La organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF) 
 
Con relación al Movimiento de San Isidro diré que, a finales de noviembre de 2018, los activistas del Movimiento Artístico de San Isidro se reunieron por primera vez para manifestarse en las calles de La Habana y frente al Ministerio de Cultura, con el objetivo de obtener la derogación del Proyecto de Decreto Ley 349 destinado a restringir la creatividad de cualquier actividad artística en la isla. 
 
Para los artistas unidos contra el Decreto Ley 349, estaba claro que el gobierno cubano no quería la existencia de un arte independiente del Estado. Lo demostraron con la supresión de los festivales de hip-hop y de poesía, pero sobre todo la Bienal de La Habana y el Festival de Cine Joven. El gobierno no esperaba tal rechazo popular como respuesta; pero, pese a la manifestación pacífica del arte frente a la institución más importante de la cultura, el decreto entró en vigor el 7 de diciembre de 2019. 
 
El acoso, las amenazas y los arrestos se sucedieron a lo largo de la campaña. El corto tiempo que estuvieron encarcelados demostró que las repercusiones internacionales habían sido significativas y que el gobierno estaba preocupado por las implicaciones de la represión. Esperar que el gobierno cubano reconozca públicamente un error es una utopía, porque hay demasiada arrogancia de su parte, por miedo a perder el control absoluto sobre la población. 
 
La canción “Patria y vida” que provocó numerosos cuestionamientos del gobierno de la isla, llevó al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, a tuitear tres veces. La misma canción hizo que la televisión estatal de la isla convocara a los cubanos a aplaudir y cantar el Himno Nacional, y que los medios oficiales le dedicaran páginas enteras de críticas y largos minutos de televisión.
 
“Patria y vida” es un tema que cuestiona al gobierno del país comunista y denuncia la situación política y económica que atraviesa la isla. Compuesto por afamados artistas cubanos como Yotuel Romero, Descemer Bueno, el dúo Gente de Zona y los raperos Maykel Osorbo y El Funky, el tema superó el millón de reproducciones en YouTube en menos de 72 horas y se volvió viral en varias redes sociales en Cuba. 
 
Con relación a la ONG Médicos Sin Fronteras aparece una noticia el pasado 20 de diciembre de 2020 en Open Democracy, sobre un “Nuevo ataque del gobierno de Venezuela: En ejecución de su plan sistemático de asfixia y hostigamiento, Maduro manda a vigilar las cuentas bancarias de las ONG venezolanas”[1] 
 
Médicos Sin Fronteras afirma lo siguiente: “Nuestro trabajo está guiado por la ética médica y por los principios de la acción humanitaria. Respetar y defender estos principios nos permite prestar ayuda urgente a quien más lo necesita”. 
 
La asamblea constituyente de Médicos Sin Fronteras se celebró en diciembre de 1971 en París y anunció en titulares el nacimiento de “una movilización de voluntades determinadas a derribar las fronteras que se alzan entre quienes tienen la vocación de salvar, de atender, y las víctimas de la barbarie humana y los desarreglos de la naturaleza”. [2] 
 
En Venezuela, la crisis política y económica sigue teniendo un alto coste y millones de personas afrontan una grave escasez de alimentos. El estado de la sanidad pública es especialmente alarmante. Muchos hospitales carecen de suministros, equipamiento que funcione e incluso servicios básicos como agua corriente. En 2019, Médicos Sin Fronteras ampliaron sus proyectos. Rehabilitaron hospitales y puestos de salud, distribuyeron suministros médicos a centros médicos y pacientes, reconstruyeron sistemas de agua y saneamiento y capacitamos al personal. Continuaron sus actividades médicas habituales, incluyendo vacunación. 
 
La crisis mundial supone problemas de población, de insuficiencia de recursos para satisfacer las necesidades básicas del hombre, de recursos humanos y naturales inequitativamente distribuidos. Por eso al pensar en ofrecer respuestas a estas dificultades hay que recordar algunos principios libertarios como el rechazo a las formas de dominación, aceptación de formas de interacción humana basadas en la cooperación, autonomía y respeto de la persona, una visión ecológica de la naturaleza y la sociedad en general. 
 
El tema de la crisis del socialismo surge en virtud de que quizás los anarquistas del mundo alguna vez estén de acuerdo en que será inevitable llegar a la conclusión de que el anarquismo como movimiento político fue inoperante en el pasado para ganar el apoyo en la mayor parte del mundo. Pensamos que su momento ha llegado, con la presencia del ideal ácrata en movimientos presentes en la sociedad contemporánea. 
 
Hoy cualquier proyecto liberador deberá trabajar en aquellos estratos sociales emergentes, con los oprimidos de siempre. Ellos siempre serán elementos potenciales de cambio social, como las mujeres y las minorías étnicas, o los individuos que escogen estilos y normas de vida cultural y sexual no ortodoxos. Es en esta área específicamente donde se despliega la acción de algunos movimientos sociales. 
 
Si sobreviviéramos a la ilimitada potencia de la ciencia en términos de destrucción en masa, no habría nada que pudiese impedir a los estados y sus ejércitos invadir el espacio con sistemas de aniquilación que harían palidecer cualquier cosa que se pueda leer en 1984 de George Orwell, la antiutopía totalitaria. 
 
Estas y otras razones determinan que cualquier movimiento radical que base su teoría de cambio social sobre un proletariado revolucionario vive en un mundo que se va, y esto no significa que hoy en día un proyecto liberador pudiese tener éxito sin el apoyo de la clase trabajadora. O, quizás de un sujeto histórico que proviene de la sociedad civil contemporánea y que es tan heterogéneo como la misma sociedad de la cual emana. 
 
Los neoanarquistas se diferencian de los anarquistas clásicos en la negación temperada del Estado. También en su heterogéneo sujeto histórico que se descubre frente al sindicalismo del pasado. Los enfoques disímiles ante los problemas que se reproducen en el neoanarquismo. Solo algunos entre los nuevos grupos consideran a la educación como factor de transformación social. Al buscar nuevas formas de organización los neoanarquistas se apartan de los primeros anarquistas. 
 
El neoanarquismo es un ideal ético-político, esencialmente optimista, propuesto a la voluntad libre de los hombres. Dicho ideal se enuncia en el siglo XXI, en algunos movimientos sociales. Así también en otras expresiones emanadas de la sociedad civil, como en los adelantos de la técnica y la ciencia. En sentido amplio el neoanarquismo, como el anarquismo, es también una constante permanente del espíritu humano.[3] 
 
Luego de la caída del comunismo ruso el anarquismo evolucionó en neoanarquismo. Este ha recobrado nuevos aires y vitalidad al ofrecer alternativas y salidas a problemas políticos del momento: uno de ellos es el autoritarismo. 
 
El movimiento antiglobalización se vincula al movimiento pacifista contemporáneo. En efecto, sus tácticas son pacifistas y el neoanarquismo cree en el pacifismo como el anarquismo y pre anarquismo también lo creyeron. Hoy se intenta inventar un nuevo lenguaje de la desobediencia civil, combinando elementos del teatro de calle, el festival y lo que podríamos llamar técnicas de guerra no violenta. Buscan sus propias formas de organización de manera creativa, con sentido del humor, ritmo y color enfurecen a la policía. Esa alteración de las categorías convencionales desconcierta a las fuerzas del orden. Configuran  un movimiento que llena los extremos de nuestra noción de neoanarquismo que muestra la actualidad del ideal ácrata. Así, demostramos cómo estos movimientos se enlazan unos con otros. 
 
Internet es un recurso para las actividades contemporáneas de los grupos y movimientos neoanarquistas. También lo son otras tecnologías las cuales junto a Internet han permitido crear nuevos espacios para la acción política de los movimientos neoanarquistas. Internet, además de ser un recurso, es un espacio favorecedor para las actividades libertarias. En efecto, la descentralización, es un tema que toca al corazón de los principios anarquistas, y en consecuencia a las actividades neoanarquistas. La descentralización globalizada, gracias a Internet es otro fuerte argumento para la consideración de la red, como facilitadora de actividades que ejercen obstáculos y enfrentan a los autoritarismos actuales. 
 
Internet puede convertirse también en un medio para la vigilancia. En una serie de países se ha debatido el tema de la “puerta trasera de Internet”, el acceso a las identidades por parte de los gobiernos a fin de ejercer la vigilancia en el cyber espacio como mecanismo de control del correo electrónico. A esto, se han opuesto los mecanismos de alta encriptación para garantizar una privacidad auténtica. Internet es un espacio en el cual los códigos ofrecen posibilidades al ejercicio infinito de la libertad. Hoy el telégrafo, el teléfono, la radio y especialmente la computadora han unido al mundo de una manera tal que supone peligros. Exploramos las posibilidades que la encriptación ofrece contra los autoritarismos o por el contrario, a su favor. 
 
Pensamos que se ha reivindicado el anarquismo. También que se ha evidenciado su vigencia y eficacia para resolver problemas sociales y políticos contemporáneos. 
 
El neoanarquismo nos coloca más allá de la servidumbre voluntaria, al corazón del pensamiento político de Etienne de La Boétie, quien, en su Discurso sobre la servidumbre voluntaria, texto de filosofía política libertaria dijo en pleno Renacimiento: “Resolveos a no servir más y seréis libres”. La libertad proviene de quienes la desean. “Acaso no es una desgracia extrema la de estar sometida a un amo del que jamás podrá asegurarse que es bueno porque dispone del poder de ser malo cuándo quiere?”[4] Basta, con que se deje de sostener, se deje de obedecer y así caería como un coloso con pies de barro. Tenemos en La Boètie la invitación a dejar de servir para devenir libres. Nacemos no solo con nuestra libertad sino también con la voluntad de defenderla.
 
No dependemos ya de una vanguardia iluminada del proletariado, como diría Michel Onfray en su “Posanarquismo explicado a mi abuela”. Adviene porque se rechaza darle al poder lo que habitualmente se la da para existir.
 
Hoy en día, en un mundo en plena pandemia, señalamos el advenimiento de lo que Michel Onfray llama el principio de Gulliver, una nueva lógica que termina con el modelo mesiánico. Es La historia del gigante Gulliver narrada por Jonathan Swift, la cual indica que ese gigante pudiese ser detenido e inmovilizado en el suelo se debió a la multiplicación “micrológica” de cada pequeño hilo con el cual fue atado Gulliver. La suma de pequeñas fuerzas constituye una potencia formidable.[5] Así, si hay revolución, ya no se hará por lo alto con violencia sangre y terror, sino por lo bajo, de manera inmanente, contractual, capilar, rizomática, ejemplar. El trabajo no escasea”.[6] 
 
[1] https://www.opendemocracy.net/en/author/acceso-a-la-justicia/ 
[2] https://www.dw.com/es/médicos-sin-fronteras/t-19568692. 
[3] Escovar, Elisa. Ibíd. Óp. Cit. Cfr. Págs. 135 y ss 
[4] De la Boetie, Etienne. El Discurso de la servidumbre voluntaria. La Boetie y la cuestión de. Lo político. Pierre Clastres y Claude Lefort. Tusquets editores, 1980 Pág. 52 
[5] Onfray, Michel. El posanarquismo explicado a mi abuela. El principio de Gulliver. Biblioteca Nueva. Editions Galilee, 2012. Pág. 107 
[6] Ibíd. Óp. Cit. Pag 108
 
Elisa Escovar
@elisaescovar
@ElNacionalWeb
Venezuela - Italia

ALFREDO M. CEPERO: MITO Y REALIDAD DEL RACISMO AMERICANO

Antes y ahora, todos estos fanáticos y asesinos de reputaciones que esconden su intolerancia detrás de su supuesta defensa de la verdad−terminarán por destruirla.

Según el "Informe de Impacto de 2020", los activistas políticos que se proponen poner fin al financiamiento de la policía y quieren eliminar lo que califican como racismo sistemático están utilizando la bandera de "Las Vidas Negra Valen" para recaudar millones de dólares y poner en vigor un Comité de Acción Política. Dicho informe reclama como victorias la elección de dos demócratas al Senado Federal por el estado de Georgia al igual que la elección de tres demócratas a la Cámara de Representantes por los estados de Texas, New York y Missouri.

"Las Vidas Negras Valen" fue fundada en respuesta a la muerte del joven negro Trayvon Martin en Sandford, Florida, por el agente de seguridad George Zimmerman. Sus fundadores fueron los activistas Patrisse Cullors, Alicia Garza y Opal Tometi, quienes en el prólogo del documento fundacional afirmaron: "La supremacía blanca es actualmente promovida por nuestros sistemas y por muchos de nuestros oficiales electos." Un detalle interesante que podría motivar declaraciones de esta índole es la relación de Alicia Garza con el Comité Central del Partido Comunista Chino.

Para entender mejor el peligro que representa esta organización al sistema de vida americano basta pasar revista a algunas de sus operaciones más notorias. "Las Vidas Negras Valen" es un gran negocio. En el año 2020 recaudó la bicoca de 90 millones de dólares procedentes de corporaciones, organizaciones e individuos con una donación promedio de 30 dólares por donante. La organización gastó 2 millones de dólares en sus actividades para promover la votación en las elecciones del año 2020. Después de todos sus gastos, las VNV reportó un balance en su cuenta ascendente a 60 millones de dólares.

En octubre del año pasado, VNV creó un Comité de Acción Política que apoyó a numerosos candidatos con anuncios puestos en una amplia variedad de medios sociales, periódicos, radios y vallas anunciadoras. Según "Las Vidas Negras Valen", 44 de los candidatos apoyados por ellos resultaron victoriosos en sus campañas electorales. Pero el Comité de Acción Política de VNV no limitó sus actividades al estado de Georgia. Según su "Informe de Impacto de 2020", 6,000 voluntarios de VNV, en coordinación con el "Partido de las Familias Trabajadoras", un partido de centro izquierda con sede en Nueva York, promovieron una campaña que movilizó a más de 5 millones de votantes en los estados de Georgia, Arizona, Colorado, Florida, North Carolina, Pennsylvania, South Carolina y Wisconsin.

Otra de las áreas de operación de "Las Vidas Negras Valen", es la promoción de leyes favorables a las metas y a la ideología de la organización. Entre sus principales promotoras se encuentran las congresistas demócratas Ayanna Pressley, del estado de Massachusetts y Rashida Tlaib, del estado de Michigan. Su principal objetivo en este momento es la aprobación del Proyecto de Ley llamado  BREATHE Act .

Dicho proyecto dice en parte:"Nos estamos revelando contra las múltiples formas en que nuestro sistema de justicia criminal ha dañado y fallado a las comunidades negras. La historia es clara en cuanto a que no podremos lograr una genuina seguridad y liberación hasta que eliminemos a la policía, las prisiones y todos los castigos que las caracterizan."

Si estos personajes logran sus objetivos, los ciudadanos respetuosos de la ley no tendremos lugar donde refugiarnos. A mayor abundamiento, Patrisse  Cullors, Director ejecutivo y co-fundador de VNV encabeza el "Informe de Impacto de 2020", afirmando: "Queremos comunicar y dejar bien claro que la supremacía blanca no tiene cabida en la forma en que nos gobernamos, cooperamos y vivimos." Esta forma de pensar no es otra cosa que un regreso al tribalismo que ha mantenido en la ignorancia  y acosado con la violencia a numerosas sociedades del tercer mundo.

Es por eso, que cualquier población mayoritaria debe de tener mucho cuidado en no regresar al tribalismo pre civilizado y oprimir a los grupos minoritarios. Los Estados Unidos, al igual que cualquier otro país con una población diversa, ha luchado desde su principio por asegurar la igualdad para todos sus habitantes, muchas veces sin éxito y otras al costo de millares de vidas, como en su guerra civil en el siglo XIX.

Aunque los Estados Unidos fueron fundados originalmente por inmigrantes de ancestro europeo y estuvieron plagados por el racismo endémico de aquella época, especialmente en lo relativo a los esclavos africanos y los americanos nativos, su Constitución−elaborada dentro del marco de la Ilustración Occidental−institucionalizó la auto reflexión y contempló la oportunidad de enmendar sus errores.

En otras palabras, en América había la posibilidad real no sólo de superar en sí los pecados americanos sino los pecados de la humanidad en general. El resultado ha sido que después de 244 años de haber logrado su independencia, la democracia más antigua del mundo es también la nación más diversa desde los puntos de vista raciales, étnicos y religiosos, al igual que la más capacitada para lograr la igualdad de todos sus ciudadanos.

Si tomamos en cuenta el énfasis de esos lugares en la raza y en la apariencia, ningún americano puede emigrar a China o Japón. En el pasado, la constitución de México ha estipulado características de esencia racial como requisitos para la inmigración, indicando que los inmigrantes serán juzgados "de acuerdo con sus posibilidades de contribuir al progreso nacional"  y sin alterar "el equilibrio demográfico del país."

Se ha dicho que los Estados Unidos son una nación con un 70 por ciento de blancos. Sin embargo son el destino de la mayor cantidad de inmigrantes del mundo. La mayoría de los estimados sugieren que los nuevos inmigrantes a este país están entre el 80 y el 90 por ciento de personas no blancas, la vasta mayoría de México, Centro América, America Latina, Asia, China y la India. Entonces, ¿si los americanos son un pueblo que sufre de una incurable "supremacía y privilegio blancos" por qué razón centenares de miles de inmigrantes que no son blancos arriesgan la vida para venir a este país detestable?

Por otra parte, es importante tomar en cuenta la forma en que la idiosincrasia de estos inmigrantes ha impactado la política interna de los Estados Unidos. Estos hombres y mujeres vienen de países donde el gobierno es la fuente de todos los beneficios y tiene el control absoluto no solo de lo que hacen sino hasta de lo que dicen los ciudadanos. Resulta entonces lógico que la mayoría de ellos se incline a incorporarse y votar con los candidatos de la izquierda americana. Una izquierda que se ha ido transformando en intolerante con el transcurso del tiempo.

Hace medio siglo, la izquierda americana defendía con vehemencia la libre expresión del pensamiento y condenaba a los conservadores por su supuesto oscuro tradicionalismo. Hacían alarde de ignorar las fronteras del arte, la música y la literatura para permitir el nudismo, la profanidad, la sexualidad y hasta el desprecio a los Estados Unidos. Ahora, la izquierda es "Victoriana" −cada momento más puritana, regresiva e híper-sensitiva. Hasta la censura totalitaria y la quema de libros se han convertido en parte de sus métodos "por cualquier medio posible."

Dos ejemplos para ilustrar mis argumentos. La izquierda no sólo se opuso a la designación de Brett Kavanaugh para magistrado del Tribunal Supremo; se propuso destruir su carrera, su reputación y hasta su vida. El profesor de la Universidad de Stanford Dr. Scott Atlast, fue  tan acosado por la izquierda que se vio obligado a renunciar a su cargo de asesor del Presidente Donald Trump en la pandemia del coronavirus.

En una forma Orwelliana, estos extremistas han redefinido la forma de ser anti-progresistas y vengativos con respecto a lo nuevo, ilustrados  y defensores del bien público más que de sus propios intereses. Qué irónico que los espíritus gemelos de los "progresistas" de este momento no sean Sócrates y Galileo sino la chusma ateniense, Joseph McCarthy y el Talibán. Antes y ahora, todos estos fanáticos y asesinos de reputaciones que esconden su intolerancia detrás de su supuesta defensa de la verdad−terminarán por destruirla.

 

Alfredo M. Cepero

alfredocepero@bellsouth.net

@AlfredoCepero

Director de www.lanuevanacion.com

Cuba - Estados Unidos

ARIEL PEÑA: ¿ACABAR CON EL MODELO ECONÓMICO, SOCIAL Y POLÍTICO?

Para las elecciones del 2022 lo que se conoce como izquierda, plantea: “acabar el modelo económico, social y político que ha existido en el país”, por eso habrá que preguntar ¿por cuál lo cambiamos? Será por el de Venezuela con el socialismo del siglo XXl, que es una simple máscara del marxismo leninismo que busca la perpetuidad en el poder sin importarle las aflicciones de las masas, pues a la secta comunista totalitaria lo que le interesa de acuerdo a la superstición basada en el materialismo histórico y la inevitabilidad es tener el poder In Saecula Saeculorum. 

También es importante reiterar que el Polo, el Partido Verde y la coalición de Gustavo Petro, pertenecen al foro de Sao Paulo que es el soporte internacional de la dictadura de Nicolás Maduro, y los dirigentes de esas colectividades se hacen los de la vista gorda, tratando de pasar por alto que la logia fue fundada por el sátrapa de Fidel Castro y Lula da Silva en 1990, para darle oxigeno en Latinoamérica al marxismo leninismo después de la caída del muro de Berlín en 1989, aprovechándose del atraso conceptual e ideológico de dirigentes políticos tradicionales en la región.

 

Hay que recordarle a las directivas de los partidos anteriormente mencionados que tanto hablan de corrupción y especialmente con la de Odebrecht, que el ingrediente político de la corrupción en esa empresa brasileña fue el foro de Sao Paulo, impulsado por Lula da Silva y Dilma Rousseff con la que buscaban cooptar a la mayoría de gobiernos en Latinoamérica para el proyecto del socialismo del siglo XlX; subrayando que para el engendro marxista la corrupción hace parte de la combinación de las diferentes formas de lucha.

 

Los dirigentes de la llamada izquierda del Polo, los Verdes y Colombia Humana, han tenido a su favor para no explicar su presencia en el foro de Sao Paulo que periodistas de los llamados grandes medios de comunicación no preguntan nada al respecto, no se sabe si es por desconocimiento del tema o que hay instrucciones precisas para evitar conocer la verdad sobre un asunto tan azaroso, cuyo objetivo ha sido conspirar en contra de la democracia en los países de esta parte del mundo, debido a que la esencia del esperpento creado por Castro y Lula da Silva es indudablemente marxista leninista, sin que haya la mínima posibilidad de demostrarse lo contrario.

 

Las proclamas contra la corrupción de la llamada izquierda son demagógicas y electoreras, porque hace parte de la internacional comunista del foro de Sao Paulo mentor de Odebrecht que ha sido el factor de corrupción más grande que han conocido nuestros países en los últimos tiempos. Además es fantasmal decir que ese conciliábulo se creó en 1990 para contrarrestar al neoliberalismo, sabiendo que el origen del mismo fue aproximadamente 13 años antes, cuando el Partido Comunista de China en alianza con la grandes transnacionales se juntaron para superexplotar a los trabajadores de la nación asiática y repartirse la plusvalía, lo que ocasionó en el mundo la flexibilización laboral que hoy padecen los trabajadores en diferentes partes de la tierra.

 

La denominada izquierda planea vencer las candidaturas del “continuismo” en el 2022, para impulsar un gobierno de transición; pero la historia nos enseña que han existido ejemplos calamitosos como el de Alemania, en donde Hitler representaba el cambio en 1933, pero los resultados fueron calamitosos para la humanidad; la revolución de octubre hace 103 años dirigida por el genocida de Lenin pudo crearle expectativas a muchos, sin embargo su resultado fue el camino a la muerte de cerca de 40 millones de seres humanos en las purgas estalinistas; Fidel Castro representaba la liberación de la dictadura de Batista en Cuba en 1959, pero después de 62 años ese país es una isla prisión sometido a una monarquía comunista sanguinaria que ha llevado a la población a la esclavitud; también Mao Tse Tung durante la guerra popular prolongada que duró más de 20 años prometió la felicidad de los chinos, y cuando se tomó el poder el primero de octubre de 1949 comenzó el genocidio más gigantesco que conoce la historia en nación alguna, con cerca de 82 millones de asesinatos en la colectivización y la revolución cultural.

 

En la vecina Venezuela hace 23 años sus habitantes fueron tramados, por el teniente coronel Hugo Chávez, con el cuento del cambio, en contra de la corrupción y el continuismo de los partidos Adeco y Copei y los resultados saltan a la vista, pues la corrupción con el chavismo se aumentó exponencialmente y el continuismo con el socialismo del siglo XXl apunta a que la camarilla comunista jamás entregue el poder, amén de los cerca de 6 millones de refugiados y una pobreza en la población que frisa el 96%.

 

Teniendo semejantes espejos y muchos más, la ciudadanía colombiana no se pueden dejar alucinar por los sectores de la denominada izquierda que anuncian el cambio, ya que dentro de la democracia liberal se pueden realizar las transformaciones requeridas y combatir la corrupción teniendo la voluntad política por parte de los sectores que dirigen la nación, porque la democracia que ha sostenido la institucionalidad en Colombia ha sido imperfecta pero persistente para que los colombianos hayan podido vivir a pesar de las vicisitudes en un Estado de derecho, no obstante la conspiración marxista leninista de los últimos 60 años para tomarse el poder, teniendo como punta de lanza a las guerrillas comunistas.

 

Siguiendo el sentido común en las elecciones de 2022 habrá que reiterar, que si la democracia liberal se encuentra en peligro, se tendrá que defender la libertad sin vacilar, visto que la fabula de los cambios y en contra del continuismo nos conduciría a una situación como la de Venezuela, que debe de ser tema obligatorio del debate en las próximas elecciones, para que algunos dirigentes comunistas como Gustavo Petro, expliquen su silencio cómplice por los horrores cometidos en contra de ese pueblo y además de su contubernio con el chavismo.

 

Ariel Peña

arielpena49@yahoo.com

@arielpenaG

Colombia

domingo, 4 de abril de 2021

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/ DOMINGO 04 /03/2021


 



MIBELIS ACEVEDO DONÍS: EVITAR LA CATÁSTROFE

Atrás quedan los días en que el conflicto venezolano calzaba perfectamente en las hormas del “empate catastrófico”. La etiqueta acuñada por García Linera para bautizar la tensión que afecta la relación dialéctica entre fuerzas en disputa por la hegemonía, ese fruto de la confrontación entre “dos horizontes de país con capacidad de movilización, atracción y seducción de fuerzas sociales, (…) dos bloques sociales conformados con voluntad y ambición de poder, el bloque dominante y el ascendente”, poco o nada remite a la vista del presente. 

El pulso que en 2019 pareció convocar el ímpetu de dos toros equivalentes en peso y enjundia, ensartados por los cuernos al punto de inhibir todo movimiento del otro, acabó zanjándose -lo pronostica García Linera- a favor de una de las fuerzas. Sí: la irresolución de la parálisis puede “durar semanas, meses, años; pero llega un momento en que tiene que producirse un desempate, una salida”. En vuelco trágico, la apuesta de la oposición acabó desmantelada por la arremetida del bloque que hoy, como entonces, detenta el poder fáctico. 

De modo que la situación de asimetría propia de la relación con regímenes autoritarios -matizada por la dramática alineación del apoyo internacional y la expectativa en torno al mantra de los tres pasos- volvió no sólo a hacerse patente. También la escalada, sin suficientes puntos de soportes hacia lo interno, suscitó la avalancha suicida. Subestimando amenazas y debilidades de base, se avanzó hacia una etapa signada por la necesidad de tener el control total de la situación, dando pasos temerarios hacia la “zona de dolor”. En ese punto, dicen expertos como Friedrich Glasl, lo previsible es que quien tenga los medios los use para aplastar al rival. Así ocurrió. El resultado ha sido este erial, la tierra arrasada tras el barrunto de guerra. Una dirigencia anémica, descuadernada, sin ideas nuevas o poder de convocatoria, y un país copado por el chavismo. 

El desequilibrio en la correlación de fuerzas, insistimos, no es condición inédita, pero habrá que admitir que los errores de cálculo la agudizaron. Los espejismos del costo/beneficio proyectado al margen de fortalezas nítidas y sin considerar aliños caprichosos como la pandemia, por ejemplo, truecan en bitácoras feroces. Ahora, con muchos menos bártulos que antes y acuciados por los mordiscos de la emergencia sanitaria, toca hacerse las preguntas que antes se esquivaron: ¿cómo transformar la tensión entre necesidad y contingencia para alcanzar bien común, para generar avance y no sólo “fortuitos” retrocesos? 

En términos de acceso a ese poder-hacer, esa capacidad para introducir novedad en una dinámica restrictiva, mucho se insiste en la reconstrucción de vínculos entre liderazgo y sociedad: una sintonía que hoy naufraga en los fangos de la desafección política. La crisis de representación, tan tóxica en sistemas abiertos y competitivos, encaja golpes certeros a las oposiciones a gobiernos autocráticos. No sólo porque socava oportunidades de articulación democrática, sino porque conspira contra la amplificación de la potencia-acto individual. Penosamente los partidos, privados de su facultad de incidencia, dejan de ser instituciones efectivas para la agregación de intereses justo en momento en que la desconfianza aprieta y el miedo a la enfermedad gana espesor. Llevará tiempo atender ese boquete, sin duda. Entretanto, el riesgo es que cierto fatalismo asociado a la impotencia lleve a creer que la solución ya no está en manos de los políticos; que una puja de orden moral, una lucha de bien contra el mal anularía toda posibilidad de humanizar el conflicto y transformarlo. 

El agravamiento de la pandemia, no obstante, redefine las urgencias. Nos mete en un contexto donde la desconexión, la evasión o la intermitencia se traducen en pérdida de vidas. Uno que exige poner al ser humano en el centro de la decisión política. Desviarse de ese enfoque o revivir el vértigo de la escalada del conflicto, por tanto, no parece oportuno, prudente ni ético. La certeza de la asimetría no repiquetea en balde; más cuando el apremio por retener el poder, asegurar estabilidad y lidiar con la exigencia de aperturas podría estar perfilando un escenario inusual para quienes gobiernan. 

En tal sentido, el debate en torno a la adquisición de vacunas nos planta en campo minado. Lejos de sacar a la política de la ecuación, se trata de radicalizar la dimensión relacional, presionar hábilmente para reorientar las movidas de trapaceros, no menos racionales jugadores. Si la respuesta es la bravuconada, si a la solución se opone el efugio populista, el desafío es elevar los costos de tal decisión, apelar al criterio del experto, no pagar con inanes provocaciones. Un objetivo sería estrujar la ventaja de la que se dispone para incidir en el destrabamiento, para vincular la acción al compromiso ético-político. Mirada estratégica que luce vital cuando los recursos son tan exiguos y la intransigencia es lujo que no nos podemos dar. 

Mibelis Acevedo D.
mibelis@hotmail.com
@Mibelis
@ElUniversal

Venezuela  

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: LA CIUDADANÍA DESDE LA POLÍTICA

La ciudadanía es fundamentalmente expresión del concepto de política. Aunque también la ciudadanía refiere otros ámbitos del conocimiento universal. Pero también, actitudes que comprometen valores morales y éticos. Más, aquellos que exaltan la honestidad, solidaridad, tolerancia, respeto, responsabilidad, amistad, comunicación, reciprocidad, unificación, equidad, generosidad, justicia, ecuanimidad y participación, básicamente. 
 
Debe advertirse que esto no es fácil de comprender en toda su magnitud cognitiva. Tampoco, en lo que su praxis concibe. Hablar de ciudadanía, y de construcción de ciudadanía, se convierte en un problema que difícilmente se supera en la edad adulta. Son múltiples las variables que en lo social, política y culturalmente, encierra el concepto de ciudadanía. Sobre todo, su ejercicio.
  
Cuando la persona alcanza la adultez, la construcción de ciudadanía se complica. No sólo porque para entonces, encauzar una conducta distinta de la que se disfruta en la zona de confort que para dicha edad tiende a disfrutarse, es un proceso bastante intrincado. Porque dicho espacio de placidez está supeditado a patrones de vida muchas veces manejados desde el egoísmo, la arbitrariedad, la ironía, la prepotencia y la aversión. O también, desde la posición social, el nivel económico o la postura política a la que sigue. Razones éstas que dificultan estimular en el adulto, un sentido de ciudadanía que concilie valores morales y criterios políticos. 
 
Pudiera pensarse en sembrar ciudadanía de alguna forma posible y viable. Particularmente, desde la óptica de la política. Aunque algo difícil, no es óbice para repeler tal idea. Aunque se ha demostrado que la ciudadanía se construye preferentemente en la escuela. En escuelas abiertas. Regidas por el principio: “valores y modales antes que conocimiento”. No obstante, la ciudadanía se cimienta en el hogar. Aún así, cabría la posibilidad de inducirla por otra vía y ante otro momento. Y es a lo que esta disertación apunta.  
 
Precisamente, en aras de reducir la brecha entre la resistencia del adulto a adoptar posturas de ciudadanía, y la terquedad propia de actitudes incompatibles con lo que compromete el sentido de ciudadanía, podría ensayarse algún método. 
 
Podría pensarse en una metodología de razón sociopolítica. La misma podría comenzar advirtiendo el rechazo que, por naturaleza humana, condiciona una cierta actitud personal alineada con una conducta marcadamente anti-cívica. Conducta ésta, apartada de normas preparadas para actuar en consonancia con todo lo que construye ciudadanía. O sea, en la línea de adquirir un mínimo pero necesario conocimiento, de conceptos tales como política, sociedad, gobernabilidad, ideología, desarrollo, historia, derechos humanos y valores morales y políticos. Esto innegablemente, sumado al concepto de urbanidad.
 
La metodología considerada, se pasea por los siguientes momentos de análisis: 1) Momento de reflexión o de deliberación del propósito perseguido. 2) Momento de recuperación, tiempo ocupado para ajustar la idea a las circunstancias reinantes. 3) Momento de reconstrucción, dedicado a elaborar propuestas relacionadas con la propuesta en curso. 4) Momento de enriquecimiento teórico-instrumental dirigido a delinear las propuestas discutidas en la fase anterior. 
 
La intención de afianzar el ejercicio de ciudadanía apoyado en la praxis política, apuntaría a la idealización de un “país posible”. O de una “realidad armonizada”. Los  participantes estarán asistiendo a un acto en el que el imaginario individual, habrá de jugar con la posibilidad de construir el andamiaje necesario sobre el cual habrán de erigirse factores, razones, recursos, hechos y proyectos relacionados con la ciudadanía. Asimismo, se examinarán instituciones, organizaciones y sociedades dispuestas a relacionarse con propuestas debatidas dirigidas a construir ciudadanía. 
 
Este proceso de enseñanza-aprendizaje, incitado por la necesidad de pautar una metodología que tienda a afianzar  la construcción de ciudadanía desde el ejercicio de la política, está conducido por un factor común denominador. Es el manejo teorético y práctico de ciudadanía apoyado por la práctica política. Esto deberá  sumar razones en lo concerniente al concepto de ciudadano. No sólo en cuanto a sus implicaciones. Igualmente, en cuanto a que advertiría el déficit de ciudadanía que pesa sobre la responsabilidad del ciudadano. Especialmente, en términos del desempeño cívico que corresponde a su haber y entender. 
 
De ahí la necesidad de plantear esta propuesta desde la óptica de la política. No sólo para comprender que la ciudadanía detenta una condición política. Sino también, para reconocer que la política constituye al terreno desde el cual el hombre le imprime fuerza a sus decisiones. O sea, es el recinto en el que descansan las razones que justifican la conducta ciudadana ante cualquier coyuntura o situación. Indistintamente de si la misma es causante de equivocaciones o aciertos. 
 
El problema de actuar al margen de un comportamiento ciudadano, se suscita cuando cualquier actitud afecta a otro. Y dado que el ser humano vive en sociedad, no debe obviarse el riesgo que implica tomar decisiones propias que perturben a otros. Y es ahí donde la ciudadanía tiende a fracturarse como concepto y razón de convivencia. La pluralidad se fractura por la ausencia de tolerancia. 
 
Es justo el momento en el que el egoísmo se apropia de la coyuntura social y política. Es situar la realidad en el límite exacto entre la anomia, la barbarie y la civilidad.
 
 
La intención suscrita en estas líneas, es proponer un modelo alfabetizador que despierte la necesidad y el interés, condición política ésta, de “ciudadanizar”a cuantos hombres y mujeres sean posible. Así, con la mayor modestia, estas ideas podrían actuar como razón para construir ciudadanía. De tal modo de formar un ciudadano en todas sus potencialidades cívicas. Es la intención de motivar la ciudadanía desde la política.
 
Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Venezuela

ROMÁN IBARRA: ACUERDOS POR LA VIDA

A lo largo de 22 años ininterrumpidos en el ejercicio de poder en Venezuela, está más que demostrado que por más intentos de demoler todo vestigio de disidencia, y oposición, ha sido imposible exterminarla, a pesar de sus propios errores sistemáticos, como el asunto de la abstención del que tantas veces hemos comentado.
 
Del mismo modo, todos los intentos –democráticos, y no democráticos- realizados por la oposición, tampoco han dado los resultados perseguidos, en términos de salir del gobierno.
 
Por una parte, el gobierno se cierra cada vez más y destruye espacios de institucionalidad para ahogar disidencias, pero también la dirigencia de la oposición se ha hecho cada vez más incapaz de encontrar salidas eficaces para lograr la alternabilidad en el ejercicio del poder político.
 
De tal manera que pretender continuar haciendo las mismas cosas de lado y lado, solo conduce a la exacerbación de los polos, y a la diatriba permanente e infecunda, pero en el medio de todo, está un país ávido del diseño y puesta en práctica de políticas públicas que corten el nudo que asfixia al conjunto de la sociedad sin distingos, excepto para quienes pertenecen a los círculos vinculados al poder y sus beneficios.
 
Insistir en la necesidad de negociar salidas a la crisis no es tarea menor, y por el contrario necesaria. No es aceptable la indiferencia que existe frente a problemas como la desinversión en sectores vitales como electricidad; agua; gasolina; gas; diesel; transporte superficial, y subterráneo; seguridad de personas y bienes, y muy especialmente el sistema de salud para atender a nuestra población en estos tiempos de recrudecida pandemia.
 
Por información extraoficial se dice que el 95% de los enviados cubanos a Venezuela, ya han sido vacunados, y eso es una ofensa mayúscula en virtud de que nuestros médicos, enfermeras y demás personal de la salud, son probablemente el sector más afectado y con el más alto porcentaje de fallecimientos, y es vital que sean vacunados de manera prioritaria.
 
Toda la ciudadanía venezolana merece y necesita ser vacunada tan pronto como sea posible; es inaceptable la irresponsabilidad con la que el gobierno ha asumido el tema.
 
Es urgente que gobierno y oposición dejen de estar jugando a la necedad de echarse culpas, en un toma y dame fastidioso, que raya en la crueldad y estupidez, si no fuera porque en medio de todo se están perdiendo vidas valiosas.
 
Da tristeza y pena ver como las redes se llenan a diario de ciudadanos desesperados haciendo campañas de recolección de ayudas económicas para atender problemas de salud que deberían estar resueltos ya, habida cuenta de que el país ha tenido y sigue teniendo los recursos para atender esos asuntos.
 
En esa dualidad fantasmagórica que tenemos en nuestro país con un gobierno de verdad, y otro de mentira; escena en la que ambos administran recursos de la nación, termina la sociedad pagando los platos rotos de la irresponsable crueldad con la cual están actuando.
 
Será posible que ambos entiendan que cada minuto que pasa sin resolver la crisis se pierden nuevas vidas, y solo aumentan la frustración, la desesperanza, y la ruina de nuestra gente?
 
Tenemos que insistir otra vez, aunque sea un ruego, de que se pongan de acuerdo para atender la puesta en práctica urgente de un plan masivo de vacunación de la población, comenzando por los sectores más vulnerables: médicos y demás miembros del sector salud; ancianos; profesores y maestros; bomberos; policías; militares, y el resto de la población.
 
Es justo y necesario como decimos los católicos. Aprovechemos estos días de la resurrección de nuestro señor Jesucristo para atender el clamor de toda la sociedad. Amén.
 
Roman Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra
Venezuela
 

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: ¿CHAVISMO POR 20 AÑOS MÁS?

El proyecto chavista (o castrista) en Venezuela desde sus inicios ha tenido un solo objetivo, la retención del poder, el mismo Chávez al inicio de la crisis política de 2001-2002, sumergido en impopularidad tras más de 2 años en el poder sin cumplir las promesas realizadas en campaña y tras negarse a la solicitud de referéndum consultivo, lo dijo claramente: así perdiera el referéndum 10% a 90% no iba dejar el poder. Para ello, se trazó 3 pilares fundamentales de anclaje al poder:
 
El primero, fue hilvanar la infraestructura requerida para el proyecto, la desinstitucionalización del país que continúa hasta el sol de hoy. En aquel entonces, posterior al derrocamiento del 11 de abril 2002, Chávez accedió ir al revocatorio, eso sí, solo después que Jorge Rodríguez se apoderada del CNE. Después del referéndum, el oriundo de Sabaneta lo premió designándolo como vicepresidente de la nación. Heredó el CNE Tibisay Lucena de la cual ya conocemos su irreversible actuación.
 
Nada escapa a la desinstitucionalización, hubo un romanticismo hasta 2006 dónde el régimen aprovechó al máximo el boom petrolero, el populismo salvaje le brindó victorias electorales en las que (además) el ventajismo institucional no fue descartado. Ya para 2007 la suerte cambió, Chávez perdió su intento de reforma constitucional la cuál impuso vía habilitante y AN del momento, lo cual los venezolanos nunca se lo perdonaron comenzando su desgracia. Desde 2008 comenzó perder alcaldías y gobernaciones claves, incluso la AN de 2010 también la perdió, pero una antidemocrática reingeniería electoral perpetrada por el CNE permitió al PSUV obtener más diputados a pesar la oposición obtuvo más votos.
 
Desde 2008 comenzaron las trágicas elecciones en condiciones mínimas, donde las instituciones psuvizadas comenzaron arrebatarles recursos, competencias y facultades a todos los espacios de poder que el venezolano restaba al chavismo. Comenzó la persecución, destituciones, encarcelamientos, gobiernos paralelos, así como las cobardes inhabilitaciones. En 2015 el régimen se dio cuenta que ni con condiciones mínimas podía obtener triunfos electorales, tras haber perdido por paliza la AN de ese año, comenzó imponer procesos electorales en condiciones absurdas, donde impone partidos, candidatos y resultados… por eso las sanciones internacionales.
 
Todo esto por un lado, la primera clave de la retención del chavismo es el control absoluto de las instituciones del Estado lo que le ha permitido no perder ni perdiendo electoralmente, además de darle absoluta discreción en el manejo de los recursos y armas de la nación. El segundo pilar es el centralismo ultroso, generar la dependencia absoluta de toda actividad nacional al gobierno central, aunado a una quiebra premeditada del sector privado generando así una sociedad dependiente del Ejecutivo, debilitada, atada a través de sus necesidades básicas. Pero el chavismo no fue inmune a su propio veneno, la corrupción atroz quebró Pdvsa, único bastión económico que le permitía financiar su proyecto… él solo se complicó.
 
En tercer lugar, el pilar de la neutralización social. El peor enemigo del chavismo son los ciudadanos, por ello les quitó su herramienta más importante: El voto. El chavismo asesinó el voto pues no premia, castiga ni genera cambios, por ello las abstenciones que a la postre resultaron el mejor antídoto contra el proyecto castrista, pues lo ilegitimó e ilegalizó
 
internacionalmente. Sin embargo, esta neutralización no va sola, va acompañada de la represión atroz, como el mismo Padrino López la bautizo en 2017, donde componentes del orden público formales e informales acallan brutalmente cualquier intento de protesta, así estén contempladas en la Constitución y sobren los motivos para propiciarlas, después de todo, el chavismo solo llegó a nuestra historia para empeorar todos males de la llamada cuarta república y generar otros nuevos muchísimo peores.
 
Estos son los tres pilares que sustentan al chavismo dentro de Venezuela, que de no comprenderse adecuadamente podrían generarle 20 años más en el poder.
 
Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango

Venezuela

LUIS FUENMAYOR TORO, ACCIONES SANITARIAS URGENTES

La situación de la pandemia en el país se ha venido agravando en forma acelerada, tanto, que ya cualquiera conoce a alguien enfermo por coronavirus y a personas fallecidas por el virus. Aunque no me gusta argumentar con casos individuales, sino tener a la mano un registro estadístico confiable, puedo decir que en el edificio donde vivo en Los Chaguaramos hemos tenido hasta ahora 5 casos de la enfermedad, cuatro de ellos recientes, con una persona fallecida lamentablemente. Y continuando con la argumentación que no me gusta, en mi familia cercana hemos tenido hasta ahora 9 casos, afortunadamente sin ninguna muerte, pero dos de ellos lo suficientemente graves como para ameritar oxígeno con mascarilla y ser hospitalizados. Y si sigo con esta narrativa vivencial, puedo decir que todos los días sé de gente que se enferma y gente que muere, muchos de ellos conocidos y algunos amigos.
 
Con lo anterior quiero decir, que se acabó ese período donde nunca habíamos visto a nadie con la CoVid-19, ni mucho menos conocido a alguien que la hubiera sufrido o que hubiera muerto por sus efectos. Y esto tiene un significado muy claro, pues demuestra una importante exacerbación de la pandemia, independientemente de que se informe o no sobre la misma o que los datos oficiales estén subestimados por la causa que fuera. Y no pretendo decir que estas apreciaciones sustituyen a los informes científicos y profesionales con tratamiento estadístico, ni a los boletines gubernamentales. No he medido el miedo de la población, no tengo forma de hacerlo, pero es más que evidente que, en algunos sectores sociales por lo menos, hay mucho miedo, sin que pueda afirmar aún que exista pánico, en relación con lo que está sucediendo, y la gente en general no aprecia acciones oficiales realmente efectivas para enfrentar la crítica situación actual ni la mucho más crítica que se avecina.
 
A pesar de lo que el gobierno repite, los centros hospitalarios están saturados según la experiencia de todo el que los visita en búsqueda de ayuda, algo que dicen todos los organismos no oficiales del sector salud. Pero volvamos a lo vivencial. Son muchas las personas afectadas que me han relatado el trágico periplo recorrido ante una emergencia familiar con el virus, para al final no poder dejar hospitalizado a quien se muere por asfixia. Y las visitas incluyen al Poliedro, al llamado Hospitalito de Fuerte Tiuna, al Hospital Universitario, a los viejos hospitales de emergencia capitalinos. Y hablo de Caracas; imagínense en la provincia. Las respuestas siempre son las mismas: no tenemos camas, no tenemos oxígeno, no tenemos medicamentos. Médicos y enfermeros sí hay, a pesar de la miseria que les pagan y que no los han vacunado a todos como era debido, pese a que 1de cada 4 muertes por la virosis es de ellos.
 
La llegada de vacunas es hasta ahora promesa incumplida. Las cifras cacareadas son ínfimas en relación con las requeridas y las supuestamente compradas. Es imprescindible que se destinen recursos prioritariamente a la adquisición de varias vacunas, pues será la única forma de iniciar el programa de vacunaciones, desconocido hasta ahora, que deberían tener, y que debería atender primero a los sectores prioritarios internacionalmente aceptados y no a los de la inventiva criolla basada en amistades y compromisos partidistas. Acciones y no discursos es lo que se requiere. La capacidad diagnóstica del sistema de salud tiene que ser mejorada, pues ya es más que evidente que el número de casos que anuncian está subestimado, como también los está el número de muertes. Garantizar la oxigenoterapia a quienes la necesiten es prioritario. Otro tanto con los fármacos para el tratamiento de los efectos de la virosis, ante la inexistencia de ningún antiviral específico contra el SARS-CoV-2.
 
Lo que se ha gastado innecesariamente en el carvativir debió ser destinado a la adquisición de rubros esenciales contra el coronavirus. La politiquería es mortal en pandemias de este tipo, y la ejercida, también en forma criminal, por la oposición guaidoista, deben ser execradas en el enfrentamiento de la pandemia. Todos los venezolanos lo agradeceríamos.

 

Luis Fuenmayor Toro

lft3003@gmail.com

@LFuenmayorToro

Venezuela 

JUAN D, VILLA ROMERO: REIMPULSEMOS EL METRO DE CARACAS

Caracas amaneció con una gran evolución el 2 de enero del año 1983, inaugurando con broche de oro aquel año Bicentenario donde se conmemoró el natalicio del Libertador Simón Bolívar, promovido por la administración del entonces presidente de la Nación Luis Herrera Campins, aunque la celebración fuera ensombrecida al mes siguiente por el llamado viernes negro. 
 
A la inauguración del primer tramo, entre Propatria y La Hoyada, siguió en marzo la extensión hasta Chacaíto, concretándose hacia la dirección Palo Verde en noviembre del año 1989. Antes de ello, el axis de la primera línea que salvó la fractura secular de Caracas entre este y oeste, priorizando la comunicación en este último sentido fue articulado desde 1987 con la línea 2, entre Capitolio y Caricuao, que también dio preferencia a los populosos sectores del suroeste. Y para 1994, con la incorporación de la casi totalidad de la línea 3, de Plaza Venezuela hasta El Valle, la red caraqueña, aunque incipiente, comenzó a ramificarse como las de otras urbes.
 
Cuando comenzó a funcionar en 1983, el Sistema Metro, fue inaugurado como "la gran solución" para una Caracas de 3.500.000 habitantes, que ya parecía intransitable por sus calles congestionadas y un transporte superficial desorganizado.
 
Claras normas de comportamiento lo definían, incluyendo la prohibición hacia el comercio informal, el no ingerir alimentos dentro del sistema, destacando además que las mismas eran divulgadas desde altoparlantes y carteles en las estaciones y vagones.
 
A ese civismo ayudaba en parte el equipamiento y ambientación de las estaciones, realzadas muchas por obras de artistas reconocidos: desde Jesús Soto en Chacaíto, pasando por Lya Bermúdez en Colegio de Ingenieros, hasta Francisco Narváez en La Hoyada, por mencionar hitos de la primera línea. La imagen externa de esta última estación, perteneciente al Archivo Fotografía Urbana, es de hecho una postal de las muchas que, a lo largo de la década de 1980, llegaron a los quioscos venezolanos y las revistas internacionales de arquitectura y urbanismo.
 
También el mantenimiento preventivo y correctivo hacia toda la red subterránea, lo cual, se traducía en calidad de vida hacia los usuarios y ejemplo de ello es que los trenes funcionaban con óptimas condiciones (aire acondicionado, asientos disponibles, iluminación y pulcritud); resaltando que podían ser abordados cada 5 minutos y nunca se llegó a presentar los accidentes por descarrilamiento que vemos en la Venezuela de hoy.
 
38 años después, tenemos de Este a Oeste 2.500.000 habitantes adicionales, calles mucho más congestionadas, un transporte superficial sin evolución positiva y un sistema ferroviario que ha degenerado de "gran solución" a "precariedad" donde dominan el caos, la anarquía y el desorden.
 
Hoy en pleno siglo XXI, el Metro de Caracas pasó de ser una empresa modernizadora a una carente de planificación, mantenimiento, confortabilidad y reglas claras.
 
Con todo y ello, es importante perseverar, no rendirse y seguir luchando constructivamente hasta que retorne a nuestra ciudad esa "cultura metro" y porque el Ministerio del Poder Popular para el Transporte esté en consonancia con la misión originaria de este medio de transporte, que no fue otra que aportar a la sustentabilidad de la ciudad y coadyuvar a una movilidad ordenada, donde aspectos como la salud, el tiempo, comodidad y seguridad de los usuarios tenían valor.
 
Luchar por ese subterráneo que salvó las fracturas de una metrópoli segregada de Este a Oeste, al tiempo que propició una insospechada renovación urbana y cultural; que en el dominio urbanístico, fungió como un eje prioritario de aquel plan denominado "La Gran Venezuela", y que visto en retrospectiva, no es poco el conjunto de logros que en el siglo pasado tuvo y proclamó de la mano del ciudadano ser “la gran solución para Caracas”.

Juan D Villa Romero
juandiegovillaromero27@gmail.com
@jdiegovillave
@visionvenezuela