domingo, 5 de diciembre de 2021

ROMÁN IBARRA: EL ATRACO

El atraco perpetrado por el oficialismo en la Sala Electoral del TSJ, para anular el resultado de las elecciones regionales del Estado Barinas, muestra una vez más, el talante autoritario del gobierno, y su intención de torcer cualquier escenario que le sea adverso, usando para ello las herramientas de que dispone.

Con la decisión del alto tribunal desconocieron al CNE, el cual, estaba a punto de hacer la proclamación, pero el poder abusivo de factores oficialistas contrarios a la paz electoral, promovieron semejante afrenta. Lo bueno dentro de esa calamidad, es que se demuestra que el gobierno no puede maquillar cifras a su antojo, como sugieren los abstencionistas inútiles. Amén de que el voto es el único mecanismo eficaz para derrotar al gobierno.

El afán de preservar esa región como emblema por tratarse de la cuna de Chávez, es altamente ridículo, porque en política se gana y se pierde democráticamente y ello no comporta ninguna tragedia. Lo que sí es dramático es que hayan arrebatado un triunfo con mecanismos contrarios al derecho, para imponer una ¨razón¨ política.


Pueden haberse hecho un autogol, porque si la (s) oposición (es) reacciona (n) con inteligencia, y sabiduría, puede ocurrir que en la oportunidad de repetir esas elecciones, se les de una gran derrota, escogiendo un candidato unitario. Si ello ocurre, comenzará a descubrirse la destrucción a que ha estado sometido ese estado, a manos de la corrupción de la familia Chávez. Será eso lo que teme el oficialismo?

Sin embargo, hasta el presente lo que se sabe por boca del candidato inhabilitado Superlano, es que aspira a que lo suceda en la candidatura, nada menos que su esposa, como si se tratara de la celebración de una piñata familiar. Otros han dicho que en cualquier caso, esa candidatura le corresponde a su partido. Pues no; ni una cosa, ni la otra.

A esa señora no la conoce nadie, no tiene ningún historial, ni actividad política destacable, ni la sucesión en la candidatura, es un asunto familiar. Tampoco es aceptable el argumento según el cual, el nuevo candidato le corresponde a la franquicia en la que milita el inhabilitado, porque esos votos no fueron a favor suyo, sino contra el abuso y despropósito que significa el oficialismo en esa entidad.

Lo cierto es que los factores de oposición están a prueba una vez más, para saber de que están hechos. El gobierno, con su habitual desparpajo promoverá todo tipo de acciones para vencer. Desde la división, o inhabilitación de candidatos, hasta la compra abusiva de conciencias de quienes estén dispuestos a corromperse con dinero sucio.

Hay que estar atentos, y denunciar rápidamente todas esas trampas que el oficialismo intentará, y a quienes se presten para semejante descaro. Se trata de derrotar de manera ejemplarizante al gobierno en el Estado Barinas. Para ello, se requiere unidad y coherencia; dejar de lado los caprichos grupales, o personales, como ocurrió con la división promovida desde el G4, contra la candidatura de Laidy Gómez, en el Táchira, y la de Henri Falcón en el estado Lara.

De no haber sido por esa estupidez se hubiera alcanzado el triunfo en muchas más regiones y municipios, para desarrollar el musculo social y político necesario para enfrentar al gobierno en su interés de perpetuarse en el poder.

Seguimos interesados en promover y desarrollar los acuerdos necesarios para alcanzar una candidatura unitaria, que aglutine el sentimiento de los barineses, y permita un triunfo clamoroso para darle nuevos bríos a esa entidad tan sufrida y humillada en los últimos años por el oficialismo.

Es una tarea importante para los factores de oposición desmontar el mito de la invencibilidad del chavismo. Unidad, voto masivo, y defensa de cada mesa electoral. Si se puede!

Roman Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra
Venezuela

JOSÉ ANTONIO GIL YEPES: CONSECUENCIAS INSTITUCIONALES DE LAS ELECCIONES

La primera consecuencia institucional de los resultados de las elecciones es que el voto reapareció como la vía de competencia política, desplazando al conflicto. El que la oposición haya ganado 117 alcaldías, de 26 que tenía, demostró que sí vale la pena votar porque se le puede ganar a un régimen que pretende ser hegemónico.

La segunda consecuencia se refiere a un cambio emergente en la forma de hacer política. Quienes ganaron esas 117 alcaldías ahora opositoras, a pesar de grandes desventajas, son en su mayoría personas que se dedican al trabajo social, a acompañar a la gente en la solución de sus problemas, en vez de esa fea costumbre politiquera de aparecer en momentos electorales para usufructuar del poder. Por lo que he observado, nuevos gobernadores y alcaldes oficialistas también han caído en cuenta de que no pueden seguir gobernando a espaldas de la gente.

La tercera consecuencia institucional es extensión de la anterior: contamos con 37 partidos nacionales y 35 regionales. En esa anarquía, la mayor minoría es el PSUV, con 10% de identificación partidista; ninguno de los demás partidos supera el 3% y la gran mayoría no alcanza el 1%. Los nuevos elegidos que han entendido que necesitan hacer política acompañando a la gente van a hacer crecer sus partidos y a absorber a los que no lo entiendan. De allí surgirán menos partidos más grandes, lo cual facilitará la toma de decisiones y la recuperación de la credibilidad en “la política”.

La cuarta consecuencia institucional sería que gobernadores y alcaldes respectivos resuciten los Consejos Regionales de Gobierno: instancia constitucional de coordinación entre ellos; y que los gobernadores oficialistas resuciten la Asociación de Gobernadores de Venezuela, incluyendo a los tres opositores. Es probable que estas dos instancias traten de rescatar las figuras del Situado Constitucional para que la asignación de recursos fiscales sea más ordenada y previsible, la descentralización y el Consejo Federal de Gobierno. La inmensa presión sobre la pésima calidad de los servicios públicos refuerza el interés por reanimar la transferencia de competencias y presupuestos.

La quinta consecuencia institucional es que no creo que NM se atreva a nombrar protectores para opacar a los mandatarios descentralizados. Sin embargo, si la Alianza Cívico-Militar se atrevió a desconocer la elección del Freddy Superlano en Barinas, aquí todavía puede pasar cualquier cosa.

La sexta consecuencia se ubica en el reconocimiento internacional del gobierno venezolano y la intensidad de las sanciones. Si bien los observadores electorales de la Unión Europea en su informe final no se refirieron a nuestras elecciones como “libres y justas” por las anomalías que reportaron (y las que no reportaron), reconocieron sus resultados; no así la administración de EEUU, quien, por ahora, mantendrá dichas sanciones. Pero esto deja al gobierno sin razón para negociar en México ya que su principal objetivo allí era la flexibilización de dichas sanciones y por ello mejoró las condiciones electorales. Sin embargo, al oficialismo ahora le puede interesar reactivar estas negociaciones si incluye entre los negociadores a las otras oposiciones – distintas a la MUD– que ganaron cargos de elección. Esto le permitiría proyectarse al mundo como un gobierno que es reconocido y se entiende con opositores, generando así una matriz de opinión de que los gobiernos que no lo reconozcan y sancionen serían extremistas.

Queda por verse si el acercamiento Biden-EEUU con la UE sobre cómo tratar el caso Venezuela se sigue resquebrajando, mientras algunos países europeos se acercan para recupera terrenos geopolítico-económicos en Venezuela y rompen la unidad de la política de la UE sobre nuestro caso. Un indicador clave es si se mantiene el reconocimiento de estos países a Juan Guaidó como Presidente Interino. Por ahora, Guaidó está invitado a una reunión de la Casa Blanca el 10-12-2021; mientras que el nuevo gobernador del Zulia, Manuel Rosales, opositor, ya visitó a Nicolás Maduro en Miraflores.

Todo esto converge hacia el fin de la era de la polarización definida como una hegemonía oficialista versus una oposición enfocada en cambiar al gobernante. Ahora el gobierno tienen diversos interlocutores y cada uno de ellos tiene un enfoque, muchos de los cuales buscan ocupar espacios vacíos y ser útiles para construir una vía socioeconómica-electoral hacia el poder. Si el Alto Gobierno se da cuenta de este nuevo juego, acelerará la recuperación económica y la descentralización para recuperar su conexión con la población.

José Antonio Gil Yepes
prensayradio9@gmail.com
@joseagilyepes
Director de Datanalisis
Contacto: 0424.9909099

JUAN D. VILLA ROMERO: VOTO OBLIGATORIO

En artículos anteriores he comentado acerca de la importancia de la participación electoral, pero hoy creo que hay razones sustantivas para hacer obligatorio el voto y atacar de raíz a la indiferencia que nos mantiene estancados como Nación.

Entendiendo que el voto fue obligatorio en Venezuela y sin embargo, la abstención fue creciendo y el Estado fue incapaz de hacer cumplir esa obligación.

Propongo poner sobre la mesa una reforma estructural hacia nuestra legislación que nos direccione a la adopción del voto obligatorio para hacer frente al abstencionismo, la irresponsabilidad y la demagogia de ciertos sectores, pensando en los incentivos y las penalidades para manejar esa materia de forma más convincente.

Me refiero a hacer un ordenamiento legal que garantice la participación obligatoria de la gente en la renovación de cada uno de los cargos deliberantes: al hecho que el ciudadano comprenda que el voto es un deber cívico y se presente en el centro electoral, marque en la máquina la opción de su preferencia, deposite el comprobante en la caja de resguardo y dejé constancia de su participación firmando el cuaderno de votación.

El primer motivo por el que adoptar el voto obligatorio es de carácter práctico: cuando se implementa correctamente y se hace cumplir, se consigue una participación casi absoluta, como el sistema australiano, brasileño y argentino ponen de manifiesto.

El segundo motivo por el que es deseable es porque es una gran fuente de información. Cuando todos los ciudadanos participan, los conceptos “mayoría silenciosa o solos no podemos” quedan desactivados. No es un asunto menor. Cuando hay voto obligatorio, no hay preferencias que no se atribuyan. Unos votan al partido A, otros al B e incluso es válido el voto nulo militante es más efectivo que la abstención -como reclamo legítimo-. Independientemente con lo que suceda en los resultados, lo que es claro es que con una participación absoluta de la sociedad en los asuntos políticos, los perdedores de las elecciones tienen muy difícil argumentar que hablan en nombre de la “mayoría silenciosa”, de la “gente corriente” o de la “Venezuela que madruga”, ya que no sería coincidencia.

El tercer motivo por el que cabe introducir en nuestra legislación el voto obligatorio es que conlleva un mayor contrapeso sobre los abusos o arbitrariedades cometidas por determinados sectores de la vida pública nacional. Cuando la participación es casi universal, las elecciones mandan una señal muy clara a los políticos recordándoles que no hay lugar para implementar estrategias abstencionistas, así como también, haciéndoles saber que los cargos de elección popular penden del esfuerzo cívico de todos los ciudadanos, y no únicamente de los más movilizados.

Y el cuarto motivo es que la mayoría es real.

Tan solo pensemos con cabeza fría en los últimos procesos electorales que ha afrontado mal nuestro país: procesos como las elecciones presidenciales de 2018 (46% de participación), las parlamentarias 2020 (30% de participación); y las recientes elecciones de gobernadores, legisladores regionales, alcaldes y concejales cuya participación fue de (42%). ¿Qué resultados trajo consigo esto? Oportunidades perdidas que pudieron abonar a detener el sufrimiento y el conflicto que hoy mantiene en involución a nuestro país.

Si, en cambio, el voto fuera un deber cívico de carácter obligatorio, el resultado de los últimos procesos eleccionarios ciertamente representaría a la mayoría de quienes legítimamente queremos un futuro digno para nuestro país.

Pero de entre todas las ventajas del voto obligatorio hay una que encuentro indiscutible: la pedagogía moral de demostrarnos a nosotros mismos que defender a la democracia de la autocracia no es gratis.

Votar funciona, además que otorga a los ciudadanos grandes ventajas: es justo que tenga su coste, que ni siquiera es un valor en dinero, sino en obligatoriedad.

Veo preciso dejar esta reflexión: “Sí pagamos impuestos, por qué no defender a la democracia del radicalismo y que la democracia se pague con los votos de todos”.

Para finalizar, en Unidad Visión Venezuela estamos claros que esta propuesta no tendrá acogida en los grupos de poder, porque ambos medran por la abstención.

Juan D. Villa Romero
juandiegovillaromero27@gmail.com
http://visionvenezuela.blogspot.com
@jdiegovillave
@visionvenezuela
Venezuela

sábado, 4 de diciembre de 2021

ANALISIS POLITICO UCAB CON BENIGNO ALARCÓN

 



ANALISIS POLITICO UCAB, CON BENIGNO ALARCÓN, RESULTADOS EÑECTORALES 2021, EL REPUBLICANO LIBERAL II. VIDEO

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL II: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com SÁBADO 04/12/2021

 


AQUÍ TITULARES DE HOY SÁBADO 04/12/2021, DIARIO DE OPINIÓN, PULSAR SOBRE EL TÍTULO PARA LEER

   

AURORA LACUEVA: CULPAS QUE NUNCA TUVIMOS

“Por culpas que nunca tuvimos, por culpas que debimos pagar los dos…”.

Así dice el tango, y así estamos la gran mayoría de las venezolanas y los venezolanos: pagando culpas que no son nuestras. O lo son en muy pequeña medida. Lo peor es que para muchos el precio es excesivamente alto.

Mencionaré tres de los varios casos que conozco directamente: Leonor añora todos los días a su hijo, que migró a un país lejano. Ya hasta obtuvo la nacionalidad, y está claro que no habrá retorno. Ella nunca se imaginó esa separación definitiva. Por su parte, Valerio tenía alquilado un localcito en el centro de Caracas, donde vendía lo producido en su taller. Pero la crisis económica y la delincuencia acabaron con todo. A Mayra se le fueron cerrando las puertas y vio crecer la pobreza en su casa y su comunidad de los Valles del Tuy. Con muy poco dinero en el bolsillo decidió irse a un país del sur del continente. El viaje fue una odisea de caminatas, sol, lluvia, dormir en la calle, comer cualquier cosa y más caminatas. Al poco tiempo de su llegada enfermó, fue al hospital, no la atendieron como se debe, debió pedir ayuda a gente amiga para pagar exámenes y medicinas, la diagnosticaron mal, empeoró, finalmente otro médico precisó la grave infección bacteriana que sufría en sus pulmones. Por suerte se salvó, luego de semanas de angustia.

Casos hay millones: pensemos solo en quienes en el país esperan por un trasplante o una cirugía, en especial los niños y niñas que están en esa circunstancia. O en quienes no se están alimentando bien. O en quienes han perdido su trabajo formal. O en los universitarios que no ven posibilidades al graduarse… Necesitamos que la dirigencia de gobierno y oposiciones asuma con más profundidad y mayor sentido de urgencia la situación del país, y tome con rapidez un camino claro de convivencia democrática e iniciativas de consenso en lo social y económico. No es el momento de la estridencia, la triquiñuela, ni la pelea pequeña. Ese caso de Barinas luce como una maniobra a contrapelo, implementada sin considerar la tragedia que vivimos. Desatender las prioridades de la población trae consecuencias. Apegarse a la democracia genera paz, da oportunidades al crecimiento económico y ayuda a resolver lo de las sanciones. Alejarse de la democracia, ¿a dónde lleva?

Aurora Lacueva
lacuevat@hotmail.com
Aurora Lacueva
@AuroraLacueva
@Unoticias
Venezuela

LUIS MANUEL AGUANA: HACIA UNA NUEVA REPRESENTACIÓN OPOSITORA

Sería realmente mezquino para cualquier analista político en Venezuela eludir el análisis de la propuesta realizada por María Corina Machado, ante lo ocurrido el pasado 21N con las elecciones regionales emprendidas por el régimen y su oposición. Su propuesta se resume en algo que toda Venezuela sabía pero nadie deseaba encarar: hay que cambiar de urgencia el liderazgo político de la oposición. Se podría decir que los venezolanos nos quedamos formalmente sin referentes políticos después del abrumador rechazo a votar en ese acto electoral espurio.

Pero si bien es cierto que la propuesta de MCM revela una verdad tan grande como una catedral, no menos cierto es que por el mismo hecho de formularla ella, muchos no centraron su crítica en lo que propuso sino en quien lo propuso, dejando afuera la posibilidad de ahondar en la importancia de lo que dijo y su viabilidad técnico-electoral. Todos inmediatamente le cayeron encima acusándola de aprovechar de manera oportunista el momento, tratando de buscar fórmulas para liderar ese más del 75% que algunos atribuyen a la abstención del 21N. No entraré en esa discusión intrascendente porque además de ser fiel en esa máxima de los juristas que reza que la buena fe se presume y la mala hay que probarla, creo que es una propuesta que debe ser considerada seriamente por los venezolanos, independientemente de quien la haya hecho. Será por eso que algunos dicen que me enterrarán en urna blanca…

Y sí, María Corina tiene razón. Tenemos que cambiar urgentemente el liderazgo político, no solo por lo que pasó el 21N sino porque todo el sistema político colapsó y ha llegado a un punto de inviabilidad. Recuerdo ahora ese viejo dicho que dice que los políticos son como los pañales desechables, hay que cambiarlos permanentemente por razones obvias. Pero en Venezuela pareciera que esa máxima no aplica, y de allí el intolerable olor a excremento imposible de seguir aguantando.

No es la primera vez en estos años que he abordado en esta modesta tribuna de la red el tema del liderazgo opositor tratándolo desde la perspectiva científica. He expuesto las investigaciones de Simon Sinek y Derek Sivers (ver Tres Dimensiones del 16D en http://ticsddhh.blogspot.com/2012/12/tres-dimensiones-del-16d.html y Lecciones de liderazgo de un loco que se marcho, en http://ticsddhh.blogspot.com/2014/02/lecciones-de-liderazgo-de-un-loco-que.html) para poder entender como un líder inspira a la acción y como un liderazgo comienza un movimiento; así como también la experiencia corporativa de Rosalinde Torres (ver Cuestionario de liderazgo en http://ticsddhh.blogspot.com/2015/10/cuestionario-de-liderazgo.html) para entender que requisitos debe tener una persona para calzar la altísima responsabilidad de dirigir grupos.

Asimismo, he tocado el tema desde mi propia experiencia y perspectiva (ver La búsqueda del liderazgo perdido, en http://ticsddhh.blogspot.com/2012/11/la-busqueda-del-liderazgo-perdido.html, Un liderazgo que valga la pena, en http://ticsddhh.blogspot.com/2016/04/un-liderazgo-que-valga-la-pena.html, Reflexiones del conuco, en http://ticsddhh.blogspot.com/2013/06/reflexiones-del-conuco.html). En todas esas referencias de alguna manera he llegado a la misma conclusión, repetida una vez más ahora, que en Venezuela hemos hecho como pueblo todo lo contrario de lo que hace todo el mundo: los liderazgos llegan a las altísimas responsabilidades en nuestro país sin la ética, ni la moral, ni la experiencia necesarias, y de allí la tragedia grotesca en donde estamos metidos ahora con los liderazgos de la oposición.

Tenemos años y años tolerando dirigentes políticos que cometen repetidamente los mismos errores, con o sin intención, en atención a sus propios intereses, a costillas de la vida de los venezolanos, y pasan más de 20 años y siguen allí tan campantes como si no hubiera sucedido nada. Les trancan las posibilidades a las nuevas generaciones, no hacen elecciones en sus partidos, toman decisiones trascendentales por nosotros teniendo ya vencida la representación legítima de los venezolanos. Y no pasa nada. MCM solo dijo lo que ya los venezolanos sabíamos con una diferencia: todo el mundo lo vio en vivo y en directo el 21N como una realidad imposible de ignorar. Los venezolanos expresaron con su ausencia y rechazo a unas elecciones espurias la siguiente sentencia que todos escuchamos en alta voz: ¡no los queremos!

Al no existir la institución política por excelencia que no es otra cosa que un Parlamento legitimo electo, los venezolanos debemos emprender un camino que implique un cambio en la representación política. No podemos avanzar en una lucha firme en contra del régimen sin una representación política legítima, así la tengamos que construir nosotros mismos desde la sociedad civil, como indicó MCM en su propuesta. No es tolerable otra “renovación” de la Asamblea Nacional de 2015, no solo por razones jurídicas sino por razones éticas y morales, pero también por razones Políticas, con “P” mayúscula.

La Asamblea Nacional de 2015 le falló con todas sus letras a los venezolanos, a pesar de la confianza y la avalancha de votos que se les entregó en su oportunidad. El único producto tangible que puede presentar esa Asamblea fue el Gobierno Encargado de Juan Guaidó que nunca asumió la responsabilidad del Poder Ejecutivo al regirse por un Estatuto de Transición inconstitucional, lo que convirtió a su presidencia en un gobierno parlamentario ilegal y completamente inútil. Los Diputados se repartieron posiciones en el exterior a la vieja usanza, lo que nos reveló a los venezolanos que su dirigencia política no aprendió absolutamente nada de esta tragedia.

Pero la propuesta de MCM estará incompleta si no se le suma un “con quien”, un “para qué” y un “cómo”. No es suficiente decir que hay que elegir un nuevo liderazgo político. ¿Qué elegiríamos? Es claro que se requerirán muchas organizaciones, políticas y de la sociedad civil que acompañen la idea (con quién), y con estas establecer el mecanismo técnico-electoral (el cómo) que nos permita elegir con la mayor transparencia posible a aquellos que representen a sus Estados, Municipios y Parroquias, así como la representación internacional de la diáspora venezolana.

En este sentido esta propuesta podría conectar con una iniciativa de ANCO, previa al bodrio electoral del 21N (ver Comunicado ANCO, Reagruparnos para Refundar a la Nación, en https://ancoficial.blogspot.com/2021/11/comunicado-anco-reagruparnos-para.html) que hemos denominado CONGRESO CIUDADANO, instancia pensada para que sirva como “herramienta de participación organizada, social y política, que agrupe a los diversos sectores de expresión ciudadana a ser utilizada en la materialización del gran esfuerzo de REFUNDACIÓN DE LA NACIÓN, ofreciéndose como instancia republicana para reunir el contingente necesario para desplegar las tareas de la lucha democrática con agilidad y acierto, dentro y fuera del país…” (ver Comunicado ANCO: La Refundación Nacional, en https://ancoficial.blogspot.com/2021/11/comunicado-anco-la-refundacion-nacional.html). De esta manera se aterrizaría en los hechos la idea de elegir la renovación de la representación política en todo el país. Elegiríamos bajo este concepto representantes legítimos provenientes de toda Venezuela. ¿Para qué? Para tomar las decisiones de política que harían un frente común de oposición unificada y verdadera al régimen de Nicolás Maduro Moros.

A pesar que los liderazgos no se decretan ni se eligen, porque la situación misma los genera, los venezolanos debemos encontrarle nuevos cauces y alcances a la lucha opositora por encima de lo que nos ha sucedido a través de una representación actualizada y legitima. Si se lograra llegar a un acuerdo que sume a la mayor cantidad de organizaciones posible alrededor de la idea planteada, sería posible conformar ese Congreso Ciudadano que supla la falta de la institución política que le de dirección a la lucha opositora, hasta que podamos elegir un Parlamento legitimo en Venezuela.

En una nota que publiqué el año 2012, referenciada anteriormente, La búsqueda del liderazgo perdido, destacaba que debíamos escoger para representarnos solo aquellas personas con conocimiento, tradición y tiempo de añejamiento, no solo en la política sino también en el desarrollo de su vida. Que verificáramos su trayectoria personal y profesional y aportes a sus comunidades. No escoger recién llegados sin experiencia en sus propios campos de actividad. Pedir referencias, investigarlos bien. No dar un cheque en blanco a alguien desconocido. Ser más profundo y crítico en las apreciaciones. Oír sus intervenciones y tratar de sopesar la sinceridad de su discurso y su amor por este país. ¡Nos estamos jugando a Venezuela!

Desde hace mucho tiempo atrás estamos en una época de definiciones. Ya es hora que una nueva casta de líderes aparezca para conducir una nueva era de progreso y bienestar. No me preocupa que los liderazgos nacientes no hayan entrado a la escena política todavía porque estoy seguro que aparecerán si se presenta una iniciativa sincera de llamado a servir al país como la que se daría este momento preciso y oportuno de la vida del país con estas propuestas.

Un Congreso Ciudadano que reúna lo más representativo de una oposición verdadera en todo el país, podría sopesar con la debida rigurosidad y transparencia, sin mediar intereses, la propuesta de ANCO de Refundación de la Nación y asumirla como el desarrollo político que necesariamente debe darse para una solución pacifica y constitucional de la crisis que azota a Venezuela. Ya el régimen y su oposición decidieron un rumbo revocatorio que nos conducirá a un barranco que continuará con el sufrimiento de los venezolanos hasta más allá del 2024. Pero también vemos que ya existen las ideas y propuestas para impedírselos. Tengo la esperanza que ahora exista la suficiente sensatez para hacerlas realidad…

Luis Manuel Aguana
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Venezuela

ENRIQUE PRIETO SILVA: ¡EL PARQUE NACIONAL CANAIMA!

En nuestra cátedra de Derecho Ecológico, cuando hablamos de bellezas escénicas y monumentos naturales en Venezuela, destaca la figura de los parque nacionales, áreas bajo régimen de administración especial, cuya función principal es su protección en resguardo de nuestro ecosistema.

Así referimos antes al parque nacional El Ávila, sobre el que hicimos un breve epítome, con miras a protegerlo contra la descabellada idea de construir en él una llamada ciudad comunal; ideología malsana utilizada como demagógica política gubernamental, que de completarse dictaría la destrucción de esta zona protectora del área metropolitana; esa malevolencia gubernamental, que con su uso político de ocupar los espacios nacionales sin discreción, para la construcción de viviendas, sin considerar la protección que se hace de sectores del territorio, regidos por la legislación que regula el ordenamiento territorial.

En esta oportunidad haremos un breve resumen sobre el Parque Nacional Canaima, que también sufre la furia de la mala política gubernamental en el uso indiscriminado y atécnico de la explotación minera, ya maltrecha desde hace tiempo con la minería ilegal, a la cual, sin escrúpulos se le dio validez con los proyectos de explotación irracional incluidos en el arco minero del Orinoco. Proyecto que ha sido atacado desde su inicio, dada la principal irregularidad de no haberse sometido a la aprobación de la Asamblea Nacional como es el mandato constitucional.

El Parque Nacional Canaima está ubicado en el estado Bolívar; fue creado el 12 de junio de 1962, cuando paso a constituir el tercer parque nacional más extenso de los 43 que existen en el país y ocupa un área de 30.000 kilómetros cuadrados, abarcando los municipios Piar, Roscio, Gran Sabana, Sifontes y Raúl Leoni del estado Bolívar hasta la frontera con Guyana y Brasil, por su tamaño es considerado el sexto parque nacional más grande del mundo.

También hablamos antes del Escudo o Macizo Guayanés, que es parte del Parque y es la porción territorial más rica en minerales y agua; todo un emporio, que nos recuerda a Doña Bárbara y a Canaima de Rómulo Gallegos, y se advierte del Orinoco, el Caroní, el Caura, el Carrao y otros ríos, como reservatorios de leyendas indígenas que evocan el Auyantepuy y el soberbio Salto Ángel, que aun se ha mantenido entre las seleccionadas para la séptima maravilla del mundo, que siempre hemos conocido.

El Parque es parte de la Guayana venezolana y de la Amazonía, mayor pulmón vegetal del mundo; sin embargo, al hablar de la zona sur de Venezuela, debemos considerar el olvido que ha creado una cultura de ignorancia y descuido, imposible de apartar, sin ser atacado por la vorágine de la selva, de los indígenas y de los mineros. Sin dudas, podemos hablar de Guayana, y en definitiva surgirán los conocimientos de indios, de ríos, de tepuyes, de selvas y de minas.

Allí ha surgido siempre la fiebre del oro, no por azar, sino porque en realidad, el mundo sabe que Venezuela, a pesar de no tener tradición minera, cuenta con un potencial minero mundialmente reconocido, siendo en realidad un país inmensamente favorecido en recursos minerales, que se une a una naturaleza hermosa y variada.

La región de Guayana, que en mayor parte conforma el Parque, debe ser conocida por todos los venezolanos, pues no podemos pasar por alto que, ella representa el 49% del territorio nacional; posee el 100% de sus reservas en mineral de hierro, aluminio y acero, más del 60% del potencial hidroeléctrico del país, conjuntamente con el 80% del agua apta para el consumo humano, que se presenta en grandiosos ríos y saltos naturales, incrementando el potencial hidroeléctrico con el lago de Guri que sirve de fuente a la electrificación del Caroní (EDELCA).

En su extremo nororiental destacan las tierras bajas deltaicas del Orinoco. A su vez, entre las riberas del Orinoco y los 6º de latitud N, el paisaje guayanés se manifiesta en llanuras con altitudes que oscilan entre los 200 y los 500m, dominando el clima llanero y las formaciones de sabana.

Por su tamaño es considerado el sexto parque nacional más grande del mundo. En 1994 el Parque Nacional Canaima fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, por ser una reserva natural que cuenta con relieves abruptos especiales y únicos en todo el mundo, los tepuyes, que son especies de mesetas de millones de años de antigüedad, con paredes verticales y cimas casi planas. Los tepuyes ocupan cerca de 65% del parque, entre los que destaca el Auyan Tepuy, de donde cae gran cantidad de acantilados. Incluye la totalidad de la cuenca de la margen derecha del río Caroní, y dos de los saltos de agua más altos del mundo, el salto Ángel y el Kukenán, así como una gran cantidad de cataratas de menor caudal, conformando todo el conjunto paisajes espectaculares que distinguen la zona y con las caídas que brotan de ellos, conforman la belleza escénica de una de las regiones naturales más bellas del mundo.

Como peculiaridad, en Canaima se encuentran un gran número de plantas y ecosistemas que únicamente preexisten en este parque nacional. Existen más de 300 especies endémicas solo en La Gran Sabana. Algunas de ellas son: el Armadillo gigante (Priodontes maximus), el Perro de agua gigante (Pteronura brasiliensis), el Oso hormiguero gigante (Myrmecophaga tridactyla), el Puma (Puma con color), Jaguar (Panthera onca), la Pereza de dos dedos (Choloepus didactylus), el Mono viuda (Pithecia pithecia), el Mono capuchino del Orinoco (Chiropotes satanás), el Roedor endémico del tepuy Roraima (Podoxymys roraimae), el Marsupial endémico del tepuy (Marmosa tyleriana), el Águila arpía (Harpya harpyja), la Guacamaya enana (Aranobilis), la Cotorra morada (Pionus fuscus), el Sapito minero (Dendrobates leucomelas), la Iguana Caribeña (Iguana delicatissima), el Colibrí (Trochili-nae), Diversas especies de Túcan (Género Ramphastidae), la Serpiente Cuaima Piña (Lachesis muta), Diversas especie de loros y guacamayos.

Existen géneros endémicos: Achnopogon, Chiman taea, Quelchia, Tepuia, Mallophyton, Adenanthe. También abundantes especies insectívoras de los géneros: Bromelia, Drosera, Heliamphora, Utricularia.

El Parque Nacional Canaima es hogar del pueblo pemón; indígenas que tienen una relación intrínseca con los tepuyes y creen en que son el hogar de los espíritus «Mawari». El parque está en un sitio lejano a la civilización; cuenta con pocas carreteras que conectan con otras ciudades cercanas, como Ciudad Guayana. El medio de transporte más común para recorrerlo es la canoa.

Mucho mas se puede hablar de Canaima y del sur de Venezuela, pero con este breviario solo queremos alertar sobre la ignorancia que se tiene sobre la destrucción silenciosa de nuestros recursos y bellezas escénicas, que por poco conocidas se quieren destruir explotando sus recursos naturales de manera irracional y peligrosa.
Enrique Prieto Silva
enriqueprietosilva@yahoo.com
@Enriqueprietos
Venezuela

SIGFRIDO LANZ DELGADO: SI MI MAMÁ HUBIESE SIDO PRESIDENTA DE VENEZUELA

“Huid del país donde uno solo ejerza todos los poderes: ese es un país de esclavos”. Simón Bolívar.

De haber sido mi mamá presidenta de la República de Venezuela, gracias a su tesón y amor por esta tierra, de la que nunca jamás salió, se hubiese preocupado ella por convertir en hecho cierto ese sueño del Libertador, expresado en el último párrafo del Discurso de Angostura. No guardo dudas de esto que afirmo.

En 1819 se encontraba Simón Bolívar a las orillas del Orinoco, en la ciudad de Angostura. Esos días estaba muy contento por los recientes acontecimientos de la guerra, favorables a las armas independentistas. Así, envuelto en tal arrobamiento, se deja llevar por su imaginación y buen ánimo y plasma entonces un boceto de la república que desea instalar en tierras venezolanas, una vez liberado de la dominación española. 

Dice allí el Gran Caraqueño:

“Volando por entre las próximas edades, mi imaginación se fija en los siglos futuros, y observando desde allá, con imaginación y pasmo, la prosperidad, el esplendor, la vida que ha recibido esta vasta región, me siento arrebatado y me parece que ya la veo en el corazón del universo, extendiéndose sobre sus dilatadas costas, entre esos océanos que la naturaleza había separado, y que nuestra Patria reúne con prolongados y anchurosos canales. Ya la veo servir de lazo, de centro, de emporio a la familia humana: ya la veo enviando a todos los recintos de la tierra los tesoros que abrigan sus montañas de plata y de oro: ya la veo distribuyendo por sus divinas plantas la salud y la vida a los hombres dolientes del antiguo universo: ya la veo comunicando sus preciosos secretos a los sabios que ignoran cuán superior es la suma de las luces a la suma de las riquezas, que le ha prodigado la naturaleza. Ya la veo sentada sobre el Trono de la Libertad, empuñando el cetro de la Justicia, coronada por la Gloria, mostrar al mundo antiguo la majestad del mundo moderno”.

El sueño del Gran Caraqueño era instaurar en este territorio situado al norte de la América del Sur, una república de ciudadanos virtuosos, cuyos gobernantes garantizaran sin mezquindades, sin torceduras ni preferencias, las libertades públicas, la justicia y la seguridad socioeconómica. Sería esa Venezuela, de dilatadas costas, abierta al Mar Caribe, con un inmenso territorio de más de un millón de kms. cuadrados, con muchísimas tierras feraces para cultivar productos apetecidos aquí y allá, con riquezas naturales de todo tipo guardadas en el subsuelo, un país muy próspero, con un nivel de producción en cantidad suficiente para abastecer a otros situados en los confines de la tierra; además de habitado por ciudadanos, lúcidos, bien educados. Por su prestigio, ocuparía el corazón del universo y sería el centro de la gran familia humana. ¿Y cómo se lograría levantar ese país de ensueño? Pues, con trabajo perseverante, con esfuerzo constante, con sudor e incluso con lágrimas.

Y aquí es donde encaja muy bien mi mamá, una mujer cuya vida fue dedicada sin flaqueza, sin dudas, sin quejas, al trabajo. Ella, además de ser ferviente admiradora del Libertador, fue sobremanera una trabajadora incansable. Su vida, desde la niñez, cuando quedó huérfana de madre, y con un padre que, ante la muerte temprana de su esposa, se entregó para siempre al vicio del licor, se la dedicó a enfrentar las exigencias básicas de la existencia, a resolver problemas, a paliar necesidades, a laborar y producir. Le faltaban horas del día a mi vieja para enfrentar esos requerimientos provenidos de una familia de 9 miembros, en esa Venezuela del siglo XX, de los años cincuenta, sesenta y setenta, en el pequeño pueblo de Upata, donde las oportunidades de salir adelante no abundaban ni se encontraban a la vuelta de la esquina. Había que fajarse sin descanso a lo largo de los días para conseguir el alimento, la vivienda, el vestido, el calzado y la educación de la numerosa prole que constantemente se movía en torno suyo. Y se fajó mi mamá a lo largo de más de ochenta años a ejercer variadas labores para así hacer de sus hijos hombres y mujeres de bien, trabajadores, honestos, probos, capaces, forjadores de venezolanidad. Ninguno se arrimó a un partido político para obtener fáciles prebendas ni cargos para los que no estaba formado, como es lo común en estos días; nadie se lucró haciendo uso delictivo del tesoro nacional y por ello ninguno fue acusado de ladrón ni metido en la cárcel. 

Todos seguimos el ejemplo de mi mamá y aportamos al engrandecimiento de nuestro país, desde nos tocó hacerlo.

Es un buen ejemplo mi mamá para estos gobernantes de ahora, hacedores de nada, tan propensos a discursear, a sermonear, a proferir charadas, a prometer sin cumplir, a mentir recurrentemente. Ella como presidenta no hablaría tanto e hiciera mucho, al contrario de Maduro que consume la mayor parte de las horas del día pronunciando desaforadas peroratas, pero no trabaja ni produce nada, al igual que la mayoría del funcionariado que lo acompaña. Éste, luego de más de una década de ejercicio presidencial, no ha construido un camino rural, una carretera, una avenida, una autopista, ni siquiera ha instalado un nuevo poste para el alumbrado público. Pero sigue allí, hablando, hablando y hablando, al mismo tiempo que haciéndole mucho daño al país y a los venezolanos, tanto que unos 6 millones han tenido que irse de aquí, huyéndole a las múltiples calamidades generadas por este pésimo gobierno. Una verdadera deportación es lo que ha ocurrido con estos compatriotas, obligados a buscar en otras tierras las oportunidades de mejor vida que aquí se les niega. Son los deportados de Maduro y de su régimen.

En general, como resultado de esta hecatombe nacional, los venezolanos son personas infelices, padecen sufrimiento, tristeza, frustración; lucen harapientas famélicas, indignadas; todo esto ocasionado por los fabricantes de maldad, que son los integrantes del gobierno venezolano actual, esos disfrazados con franelas rojas, que se reconocen como camaradas de Stalin, de Pol Pot, y de Kin Il sung.

Muy distante ésta Venezuela, y éste gobierno del que quiso Simón Bolívar. Pues Bolívar era defensor del buen gobierno. Y buen gobierno era para El Libertador, aquel que proporcionaba a su gente la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política. Traducido en resultados concretos, un buen gobierno, para Bolívar y para todo el que piense con cuatro dedos de frente, es el que acrecienta las riquezas, genera oportunidades de trabajo, impulsa el crecimiento de la economía, incentiva el incremento de las inversiones, construye obras de interés público, abre nuevas escuelas, hospitales y universidades, promueve la investigación científica y técnica. 

En síntesis, un buen gobierno hace progresar el país cuyas riendas dirige. Y progreso es, aquí y en todas partes, crecimiento.

En cualquier país en progreso crece la economía, la cultura, la educación; se incrementan las libertades ciudadanas; se fortalecen y perfeccionan las instituciones, crece la inversión y producción científica; se ensancha la democracia; los derechos humanos se respetan y amplían; los funcionarios públicos son seleccionados entre los mejores ciudadanos; se combaten con firmeza los delitos. Se crece para generar bienestar a la población. Pero, como podemos ver, nada de esto cumple el gobierno encabezado por Maduro. Allí está para demostrarlo la cruda realidad venezolana actual. Las cifras a este respecto, todas negativas, no se pueden ocultar con propaganda, con desinformación ni con represión.

Por lo anterior, de estar Bolívar entre nosotros, viendo el infortunio padecido hoy por el pueblo y la tierra que lo engendró, desenfundaría su espada nuevamente, arremetería con ella contra los tiranos domésticos de aquí y de ahora, sacaría de sus madrigueras al Primer Magistrado y a todos los integrantes del funcionariado que lo acompaña; y a través de comicios transparentes apoyaría la elección de mi mama como ocupante de la silla de Miraflores, a sabiendas que ella, una mujer llena de virtudes e incansable trabajadora, levantaría en este territorio la República del Trabajo y de la Producción. Y ya no más charadas, discurseadera panfletaria, habladurías insulsas, promesas fantasiosas, embustes recurrentes, chirridos grandilocuentes, histrionismo majadero, griterío estridente. Hartos estamos de tales destemplanzas proferidas por la clase política de los sinvergüenzas gobernantes de estos tiempos.

Sigfrido Lanz Delgado
siglanz53@yahoo.es
sigfridolanz1953@mail.com
@Sigfrid65073577
Venezuela

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: DEL DISCURSO ADULADOR AL CHANTAJE DESTRUCTOR

Resulta imposible negar el enorme tamaño de la crisis que, en todos los ámbitos de la vida pública, ha sido provocada por la incompetencia de un régimen cuyo tiempo se le terminó. Lo malgastó haciendo proselitismo político en su más vulgar sentido. Un proselitismo engañoso alentado por criterios populacheros y demagógicos. Tan tendenciosos han sido sus propósitos, que su praxis se volvió un lugar común desde donde se incitaron actitudes que hoy rayan con un fanatismo que, desgraciadamente, ha recurrido a la violencia en todas sus formas como recurso de poder político.

Los días que corren, se convirtieron en escenarios de declaración de fuerzas oficialistas que nunca han comprendido el papel que, inclusive, la propia Constitución Nacional establece. Más, cuando refiere que el mismo “se fundamenta en los principios de honestidad, participación, celeridad, eficacia, eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad (…)” (Art. 141). Sin embargo, las seguidas amenazas proferidas desde la cúpula del régimen, desdicen del deber de actuar en correspondencia con valores morales que exaltan la civilidad, el desarrollo del ciudadano y el respeto a su dignidad.

Si bien un gobierno no está hecho para la placidez y el provecho económico de los que gobiernan, tampoco está pensado para fungir de tribuna al asedio y agobio hacia el gobernado. Por tanto, luce contradictorio escuchar a exaltados gobierneros hablar de la preeminencia de los derechos humanos, la ética pública y el pluralismo político. Y luego, expresarse con afrentas hacia quienes se oponen a sus criterios represivos y antidemocráticos. No se dan cuenta que su modo de gobernar, al mejor estilo medieval, está convirtiéndolo en verdugo de sus palabras.

Ese personaje que ha manifestado sentirse orgulloso de contribuir a incentivar “(…) un pueblo libre, unido y solidario”, hoy se torna huraño, soez y pendenciero. Ese mismo personaje que exaltó propuestas dirigidas a apoyar “una sociedad más igualitaria y justa con el fin de seguir avanzando en la plena satisfacción de las necesidades básicas para la vida de nuestro pueblo (…)” (Del Plan de la Patria), hoy habla desde la rabia, el odio y el resentimiento.

Cada decisión oficial, más no constitucional, no deja de hacer notar el enfado que le causa al régimen saberse en las postrimerías de su tiempo. A pesar de estar aludiendo “que en Venezuela reinará la paz y la democracia (…)”. No hay pronunciamiento público que escape a exaltar y exhortar la paz como propósito de gobierno.

El problema en la óptica aristotélica

Cabe traer a colación, una frase de Aristóteles referente a situaciones que se fraguan en problemas echados al abandono por la soberbia del gobernante. Escribía Aristóteles que “todos los gobiernos mueren por la exageración de sus principios”. Precisamente, es la razón que viene desgastando al régimen “revolucionario” toda vez que ha pretendido henchir sus ínfulas de gobierno socialista, a partir de procesos políticos teñidos de primitiva “democracia”. Peor aún, confundido con actitudes de sumisión al recuerdo trasnochado de la figura del finado presidente cuyo legado se reduce a la descomposición que abate al Estado venezolano.

Así, el régimen busca acentuar el desconcierto en sus seguidores manipulando sentimientos de solidaridad y permitiéndose chantajear con aquello de “lealtad con la revolución”. Hoy, la cúpula gobiernera sigue arrogándose motivos para restarle alegría a un pueblo que se hastió del maltrato brindado mediante extremados controles. Pero también, para negar compromisos asumidos en la línea política de “avanzar en el desarrollo de un modelo de bienestar social que exalte la vida humana y así lograr la construcción de un sociedad justa (…)” (Del Plan de la Patria)

En el decurso de estos últimos años, la dirección emprendida por la “revolución” ha perturbado condiciones de calidad de vida que despertaron al venezolano del letargo que el populismo llegó a forjar. Mejoras en materia de pobreza y nutrición, se desgastaron casi por completo descalabrándose fuertemente el bienestar de la población. Todo esto hace ver que una gestión de gobierno no debe ni puede concretarse con base en mera palabrería sin apuntar a objetivos que logren concretarse. Prueba más fehaciente que los flojos resultados que el régimen consiguió en las elecciones del pasado 21-N, no hay.

Sólo avanzó del verbo esperanzador a la vulgar embestida ahora demostrada con la mayor alevosía posible en cada incursión de la mal llamada “Asamblea Nacional” en ejercicio. O sea, el país político, social y económico dejó ver con qué facilidad y prontitud se pasó del discurso adulador al chantaje destructor.

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Venezuela

EL GRUPO “VOTO CIUDADANO INTELIGENTE” RECHAZA EL ATROPELLO AL PUEBLO DE BARINAS

La voluntad del pueblo debe respetarse

Barinas no es un feudo

Ante los recientes hechos acontecidos en el estado Barinas y la sentencia del TSJ que ordena repetir las elecciones para el cargo de gobernador en ese estado, el grupo Voto Ciudadano Inteligente expresa lo siguiente, en aras de seguir orientando a la opinión pública sobre temas electorales particularmente escabrosos:

Debemos señalar, primero que nada, que aborrecemos esa práctica inconstitucional que coloca en la Contraloría General de la República, la potestad de inhabilitar los derechos políticos de los venezolanos, cuando la Carta Magna es clara al señalar que estos sólo pueden ser conculcados por sentencia judicial firme.

Rechazamos lo que a todas luces constituye un escamoteo de la voluntad del pueblo, expresada en las urnas en las elecciones recientes y confirmada por el Consejo Nacional Electoral, que luego de
contabilizar los votos señaló el triunfo, por un margen muy pequeño, del candidato opositor Freddy Superlano. Se trata sin lugar a dudas de *un robo electoral que merece todo nuestro repudio*.

El estado Barinas no es ni puede ser tratado como un feudo. No es propiedad de ninguna familia, partido ni grupo en particular. Resulta patético que la autodenominada "revolución", que en su momento se ofreció como un cambio político de avanzada para el país, ofrezca este espectáculo decadente de ilegalidad, manipulaciones, involución y atraso.

La candidatura de Freddy Superlano no fue una por la que este grupo llamara a votar. Pero es el candidato ganador y eso debe respetarse, pues es la voluntad soberana del pueblo barinés, que está por encima de cualquier poder del Estado.

La sentencia de la Sala Electoral del TSJ de repetir las elecciones de gobernador en Barinas, cuestionada como improcedente por algunos juristas expertos, se basó en que el candidato ganador estaba inhabilitado, por lo que no ha debido participar en los comicios. Es inentendible desde todo punto de vista que la inscripción de un candidato inhabilitado no haya sido rechazada por el CNE, tal y como sí ocurrió con decenas de otros candidatos. El país exige una explicación seria en la materia, que no deje dudas de lo realmente ha ocurrido.

Nos llama la atención que, habiendo sido solemnemente indultado por el presidente de la República, en un acto político de reconciliación, ahora se saque de la chistera una nueva y más reciente inhabilitación de la Contraloría, de la cual, además, no fue notificado el CNE.

Consideramos que, si este es el caso, en otros procesos electorales de varios estados, donde participaron candidatos inhabilitados, que obtuvieron votaciones superiores a la diferencia de votos que llevó a la proclamación de un ganador, también deberían repetirse las elecciones, pues los electores fueron víctimas de candidaturas fraudulentas, cuya presencia hace presumir un resultado electoral diferente al que se hubiera producido si no hubieran participado.

Subrayamos que este atropello no invalida la ruta electoral ni la participación ciudadana en los comicios, como ya algunos se adelantan a denunciar, sino que contrariamente confirma su validez como elemento pacífico de la lucha política, capaz de desenmascarar situaciones como la vivida en Barinas, de crear crisis serias en el aparato de poder y de generar movilizaciones en la lucha por el respeto a la soberanía popular.

Recomendamos a todas las fuerzas políticas opositoras asumir las elecciones para gobernador de Barinas como un reto de carácter nacional, de manera de presentar una candidatura única emblemática capaz de derrotar ampliamente al PSUV-gobierno en enero venidero. Esperamos que no se defraude una vez más las esperanzas de la gente de tener mejores gobiernos.

La renuncia del candidato a la gobernación de Barinas y actual gobernador y su decisión de no presentarse a los comicios decididos por el TSJ son una clara demostración de que la situación actual fue sobrevenida y que ha afectado internamente al aparato partidista del gobierno.

Mibelis Acevedo, Josefina Baldó, Vanessa Davies, Luis Fuenmayor Toro, Gustavo Márquez, Oly Millán, Enrique Ochoa Antich, Fernando Ochoa Antich, Rafael Quiroz, Mario Villegas, Vladimir VillegasEl grupo “Voto Ciudadano Inteligente” rechaza el atropello al pueblo de Barinas

Enviado a nuestros correos por:

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro
Venezuela