domingo, 7 de febrero de 2021

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/ LUNES 08/02/2021


 

OFELIA AVELLA, HUMILDAD

El 12 de diciembre tuve la oportunidad de asistir por primera vez en mi vida a una ordenación sacerdotal. El momento en que los llamados por Dios se postran en el suelo, con el rostro en tierra, sobre sus manos, en señal de humildad, es conmovedor. Para mediar entre el cielo y la tierra, y comprometerse a servir a los hombres en nombre de Cristo, se precisa de algún gesto externo que imprima en el alma el recuerdo de que es Dios quien va a obrar a través de ellos a lo largo de su vida. Los símbolos están cargados de un contenido hermoso que, sin palabra alguna que explique algo, lo dicen todo. 

Lo que cualquier futuro sacerdote pueda pedir en ese instante de la postración es probablemente escuchado con particular amor por parte de ese Dios a quien se donan. En silencio, se cantan las letanías detenidamente, sin apuros. Se invocan nombres conocidos por muchos: ángeles y santos a los que nos dirigimos tal vez con frecuencia, convencidos de que nos escuchan. En virtud de su fe y amor a Jesús, María y los ángeles, estos santos fueron hombres y mujeres que lucharon, sufrieron y amaron, como nosotros, en épocas muy distantes unas de otras. El canto de las letanías es la particular memoria de todo cristiano acostumbrado a dirigirse a Dios y a conversar con muchos de estos amigos que le ayudan desde el cielo. Son personas concretas, vidas plenas de sentido, con quienes los creyentes hemos intimado al leer y meditar en las historias de sus almas. 

Podría parecer que agruparlos a todos en dos palabras, “ángeles” y “santos”, bastaría para resumir lo que sucede en el momento de la postración. Nombrarlos uno a uno, sin embargo, es signo de la conciencia del valor de cada vida; de la ayuda que cada uno puede prestarnos; del camino singular, excepcionalmente único, por el que Dios los fue llevando hasta su presencia. Cada uno tuvo una misión. Y cada uno fue fiel a ella. En la lista hay pocos, pues siendo miles, hay que abreviar de tanto en tanto, agrupándolos con las palabras “patriarcas”, “profetas”, “mártires”, y “todos los santos y santas de Dios”. 

Empezando por Cristo, y seguido de Su madre, se invoca a San Miguel, a los Santos Ángeles de Dios, a San Juan Bautista, a San José́, a todos los santos patriarcas y profetas, a San Pedro y san Pablo, a San Andrés, a San Juan, a todos los santos apóstoles y evangelistas, a San Mateo, a Santa María Magdalena, a todos los santos discípulos del Señor, a San Esteban, a San Ignacio de Antioquía, a San Lorenzo, a las Santas Perpetua y Felicidad, a Santa Inés, a todos los santos mártires, a San Gregorio, a San Agustín, a San Atanasio, a San Basilio, a San Martín, a San Benito, a los Santos Francisco y Domingo, a San Francisco Javier, a San Juan María Vianney, a Santa Catalina de Siena, a Santa Teresa de Jesús, a Santa Teresa del Niño Jesús, a Todos los santos y santas de Dios. 

Recordarlos a todos alimenta el alma de los que escuchan en un clima de recogimiento como el que se experimenta en un acto tan sagrado. 

Pensando en el país, como lo hacen día a día tantos venezolanos, me vino a la memoria esa ordenación. Como también he estado meditando en la Providencia, por debajo de esta larga lista de nombres han pasado por mi mente esos que Augusto Mijares pondría de relieve para nutrir nuestra memoria colectiva de lo afirmativo venezolano. Podríamos recordar a muchos: a Juan Germán Roscio, a Andrés Bello, a José María Vargas, a Fermín Toro, a Rómulo Gallegos, a Mariano Picón Salas, a Mario Briceño Iragorry, a José Gregorio Hernández, al mismo Augusto Mijares, y a tantos otros que puedan tal vez venir a nuestras mentes como referentes buenos, íntegros, relevantes en momentos claves de nuestra historia. 

El momento presente exige de la purificación de nuestra memoria (personal y colectiva) como condición necesaria para acoger el don de la esperanza. Esa limpieza de corazón nos compete a cada uno en lo más íntimo, pues es allí, en el núcleo más sagrado de la propia conciencia, donde solo nosotros sabemos qué hemos podido hacer mal, qué tenemos que perdonar y a quiénes deberíamos tal vez pedir perdón. Solo nosotros conocemos qué nudo interno nos mantiene revueltos, estancados, encapsulados en un “yo” humillado en su soberbia, impidiéndonos superar ciertas percepciones o interpretaciones del pasado. No tendríamos que postrarnos en tierra de modo literal, pero bien podríamos intentarlo en el espíritu, en la soledad de un examen de conciencia: en lo secreto, ocultos a las miradas de todos, porque con la propia basta. 

Los venezolanos que están en el exterior, planificando con toda la buena voluntad lo que querrían hacer si pudiesen volver al país, contemplen la necesidad de contrastar sus ideas con las que tenemos los que aquí estamos. La humildad es necesaria para una futura comunión de subjetividades: hay que asegurarse, dentro de las contingencias de la vida real, que los planes que ideamos todos encajen del mejor modo posible con las verdaderas necesidades del país. De igual modo, los que aquí estamos, debemos hacer un esfuerzo para dejarnos nutrir por otras miradas. Muchos de los que están fuera podrían venir cargados de experiencias que nos son desconocidas. Asimismo, los que lleguen, escucharán miles de experiencias tal vez conocidas, pero de lejos. En la reconstrucción del país seremos necesarios todos: los que están fuera, los que aquí estamos, los adultos, los de mediana edad y los jóvenes. 

En la coexistencia de diversas generaciones, ese cruce de ideas y experiencias que se verifica en todas las edades de la vida, se precisa de la humildad de las partes para aprender unos de otros: de esas otras perspectivas que es imposible que cada uno posea en exclusividad. Si los mayores y los de mediana edad debemos abrirnos a escuchar a los jóvenes, estos últimos deben también aprender a apreciar las luchas de años de los adultos. Es bueno recordarles alguna que otra equivocación, pues educar en que los logros coexisten con los fracasos y las debilidades humanas es, en estos momentos, tan relevante como poner de relieve los esfuerzos. No todo fue fracaso, ni tampoco puros éxitos. Y esa humildad facilita la comunicación, la receptividad a la escucha del otro: del mayor al joven; del joven al mayor. 

Todos “estamos montados sobre hombros de gigantes”, como reconoció con humildad Newton, cuando dijo que pudo ver “más allá” gracias a los esfuerzos de Copérnico, Kepler y Galileo. Por eso, más que insistir en los errores del pasado, como si el panorama fuese una gran mancha negra en una hoja en blanco, descubramos en nuestra historia en qué hombros debemos montarnos para poder ver de otro modo lo que podría estar por venir si somos humildes, pues lo que vivimos puede redundar en una profunda transformación espiritual y cultural muy fructífera. 

Es momento de postrarnos en espíritu con la conciencia en tierra para pedir a Dios la grandeza de alma que precisará la desafiante reconstrucción de un país destruido en el que, por lo mismo, está todo por hacer. Es momento de abrir la conciencia a la luz para que brille en lo más íntimo lo que cada uno debe cambiar. Solo así podremos avanzar, con el alma liviana, libre del resentimiento. 

La luz es fruto de la cruz. Por eso nos viene bien mirar al cielo, cara a los próximos días de cuaresma, símbolo fuerte de los años del desierto, de esa gran prueba de fe, rumbo a la tierra prometida. 

Como signo de un itinerario que promete un nuevo tiempo, un comenzar otra vez, tras superar en lo más íntimo todo obstáculo que impide la unión entre los hermanos, se nos abren literalmente unas semanas en las que se nos ofrece la oportunidad de rogar (a Dios), como en ese momento de la postración de los ordenandos: 

“Para que concedas paz y concordia a todos los pueblos de la tierra, te rogamos, óyenos"

 

"Para que tengas misericordia de todos los que sufren, te rogamos, óyenos."

 

"Para que nos fortalezcas y asistas en tu servicio santo, te rogamos, óyenos”.

 

“Para que logremos perdonar (y trascender) lo que ya no podemos cambiar, te rogamos, óyenos”.

 

“Para que a Venezuela se le abran nuevos caminos, te rogamos, óyenos”.

 

Ofelia Avella
ofeliavella@gmail.com
@ofeliavella
@ElNacionalWeb

CARLOS R. HERNÁNDEZ, LA FERIA DE BESTIAS IMAGINARIAS

Según los biólogos evolutivos, pese al llantén del fundamentalismo ecológico no hay que deprimirse por las especies que desaparecen, pues es la ley de la supervivencia del más apto, e incluso lo consideran una “astucia de la naturaleza” que sobrevivan los fuertes. Los países desarrollados destinan recursos para salvar algunas en vías de extinción, pero eso tiene límites. 

Para Darwin el hombre existe porque durante millones de años, desaparecen los animales que lo extinguirían y cuando apareció, se posesiona de las demás especies. No hubiera sobrevivido entre los dinosaurios, por ejemplo. La ley de la selva predominó por miles de años también en la vida social, y la fuerza era casi la única relación 

Pero la racionalidad del homo sapiens, la semilla de Moisés y luego el cristianismo, minan la barbarie y van creado los valores para proteger a los débiles (no matarás, no robarás, amarás al prójimo y temerás Dios). La razón, capacidad, destreza en la vida pública desde Maquiavelo, es cambiar nuestra posición en la cadena alimentaria, de depredables a depredadores y eso obliga a desarrollar instintos, habilidades y fortalezas. 

Príncipe por un día 

En otras palabras, para Maquiavelo un gafo difícilmente podría ganar ser el Príncipe salvo por azar y por momentos y tendría un mal final. Pese a la protección que crea la democracia, representación proporcional, sistemas electorales confiables, métodos de adjudicación de bancas, fuero parlamentario, etc., quien no tiene con qué, no sobrevive. No es lugar para débiles dijo Javier Barden mientras disparaba su pistola neumática. 

Pero lo que natura non da, Salamanca no lo presta y si carecemos hasta del más mínimo sentido común (en el buen sentido de la palabra) uso de razón o mero instinto para conservarnos, nos devoran. Veamos: una fuerza que en 2015 se hizo mayoría política amplia en la AN, conquistada con votos, y que con más o menos refriega ganaría las elecciones posteriores, decide tirarse al barranco por el que tenía 98% de probabilidades de desnucarse. 

La cadena culminó en uno de los episodios más ridículos de la historia política nacional abstenerse en elecciones de 2018 y 2020 (lo hicieron en 2005 y no aprendieron nada) en las que el gobierno rechazado por 80% de la ciudadanía gana todo. Desataron a través de sus palangristas una campaña desaforada, inclemente, feroz contra la convivencia política, las reputaciones de otros. 

Gobierno organillero 

Lo que es más grave: contra el voto como tal y el diálogo, únicos mecanismos reales para resolver las crisis políticas. Me he esmerado en buscar ejemplos de puerilidad comparables, pero necesito ayuda, “solo no puedo”. No los destruyeron en una confrontación, masacres brutales, estilo Videla, paredones como el Che, sino simplemente con darle al organillo y ponerlos a bailar. 

Así se extinguieron como cualquier especie frágil. Invocan que “la dictadura quitó a los partidos sus directivas legales”. Y da ganas de llorar que alguien no tenga el instinto de conservación de un grillo como para saber que en medio del drone de la Av. Bolívar, la invasión frustrada del 23F, la autoproclamación, el golpe de la autopista y Gedeón, vendría una respuesta de la dictadura totalitaria, que hace sonar el organillo y los deja en libertad. 

Me pregunto si algún gobierno en el mundo, después de semejantes eventos, hubiera procedido así pero los datos evidencian que les conviene activa semejante comparsa. Según encuesta que circula en las redes, 88% desaprueba gestión de Guaidó, 7 puntos de rechazo más que Maduro, quien aparece con 81%. El desagrado por los políticos (todos) repite 88%, y a 84% solo le interesa que se enfrente la situación económica y la crisis de los servicios. Cero política. 

El grupo mantequilla 

50% no se identifica con gobierno ni oposición. Después de provocar semejante naufragio, los enconados anti colaboracionistas, anti apaciguadores, los que sacarían la usurpación, menean la colita y dicen que ahora si hay que participar en las elecciones de gobernadores. Como si se tratara del desliz en una partida de dominó y no de un debate en el que se jugaba la suerte del país, dicen coquetamente: “¡me pelé darling!” y preparan sus candidatos. 

“!Qué mantequilla!” comentó una amiga y a partir de ahí los llama el grupo mantequilla. Por si fuera menuda la paliza electoral recibida el 6D, ahora surge otro error comparable con abstenerse: ir a una megaelección a finales de año. El equivalente de que alguien, luego de un accidente con poli fracturas, decida participar en el maratón de N.Y en unos cuantos meses 

He oído los argumentos más surrealistas: que la mega permitiría mayor capacidad de acuerdo entre los partidos porque hay más cargos para negociar, que los activistas “están cansados”: elecciones en 2018 y en 2020 los agotaron. La mala noticia es que con los resultados del 6D, la oposición céteris paribus, no ganaría ni un solo alcalde ni un solo gobernador. 

Y esas negociaciones satisfactorias sería el intercambio de elefantes rosados, por unicornios azules, cronopios y pegasos, una feria de criaturas imaginarias. Más bien, cualquier entrenador medianamente apto recomendaría “haz todo lo que puedas para defender las gobernaciones que tienes, gana otras y prepárate para competir el año que viene por las alcaldías”. 

Carlos Raúl Hernández
carlosraulhernandez@gmail.com
@CarlosRaulHer
@ElUniversal
Venezuela

VICENTE BRITO, ¿CÓMO SE LOGRA EL DESARROLLO SOCIAL SIN CRECIMIENTO ECONÓMICO?

Cuando evaluamos el creciente desarrollo social de los países donde se alcanzan mayores niveles de calidad de vida, los mismos están sustentados en su crecimiento económico, ya que las empresas producen en cantidades cada vez mayores, lo cual permite que sus trabajadores obtengan buenos salarios que les facilitan cubrir sus necesidades básicas, adquirir una vivienda, un automóvil etc. lo cual es posible y lo observamos en cualquier país del mundo donde las empresas privadas son estimuladas por el estado, como la solución social al ser la fuente generadora de puestos de trabajo y a la vez ser grandes contribuyentes. Recursos que usan los gobiernos de esos países en mejorar la infraestructura pública, la seguridad personal, entre otros servicios recibidos por la ciudadanía.

Es necesario destacar el rol de la propiedad privada como elemento fundamental para alcanzar estos elevados niveles de calidad de vida, lo cual se convierte en factor fundamental para el crecimiento de las empresas, ya que la propiedad privada al ser garantizada por el estado, esta facilita las transacciones financieras al obtenerse financiamiento con las garantías hipotecarias de esas propiedades, con lo cual se logra el aumento de la producción y la productividad, alcanzando altos niveles de empleo bien remunerado lo cual se logra al las empresas poder obtener los ingresos necesarios, que les permiten sostener su crecimiento y renovación tecnológica, así como ampliar su capacidad de almacenaje y distribución. 

En Venezuela se observa una preocupante desmejora social, al observarse un decrecimiento en todos los sectores económicos con sus consecuencias en la pérdida de empleo y la imposibilidad de sostener salarios bien remunerados, que permitan proteger el ingreso de los trabajadores de la inflación que lo diluye. La pérdida del poder adquisitivo tiene sus consecuencias en la capacidad de consumo, observándose que en los últimos 5 años este se redujo a un 35% como promedio nacional, estimándose que dos tercios de la población su nivel de consumo disminuyó hasta un 30%. 

Los valores de la cesta básica no son accesibles al 92% de las familias ya que sus ingresos mensuales están por debajo del valor de esta, lo cual incluye la adquisición de alimentos, medicinas, transporte, ropa, zapatos, etc. Sólo los sectores A y una parte del B son los que disponen de los mayores ingresos, por lo cual  cubren sus necesidades familiares. La canasta alimentaría cubre las necesidades de alimentos para una familia de un mes, solo un 20% de la población alcanza a obtener estos ingresos necesarios para su compra, para muchos Venezolanos las remesas del exterior complementan para cubrir su adquisición. Se estima en 250$ el valor promedio de la canasta alimentaría. 

Se hace evidente como el desarrollo social está estrechamente vinculado al crecimiento económico, sustentado en la actividad privada así lo ratifican los ingresos promedios recibidos por los trabajadores hace 20 o 30 años atrás. Llegando a estar nuestro país entre los más altos del continente Americano, Si analizamos como en la medida en que fue desmejorando la actividad económica en los últimos años se fueron minimizando los niveles de desarrollo social. Lo demuestran las cifras de desempleo, el valor del salario real y capacidad de consumo, así como el crecimiento de la pobreza sobretodo la extrema. Así lo indican los números publicados por los organismos que se dedican a estos análisis, donde se ve como año a año se viene desmejorando cada uno de ellos. En los últimos veinte años se considera una caída entre 65% y 75% de estos niveles de desarrollo social, así lo podemos observar en las distintas carencias y limitaciones al cual se encuentra sometida la población Venezolana. 

Vicente Brito
vicent.brito@gmail.com
@vicentejbrito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución Vicente Brito
Venezuela

AURORA LACUEVA, CARRERAS PRIORIZADAS

El Ministro de Educación Universitaria ha planteado la necesidad de priorizar carreras vinculadas a grandes necesidades del país, carreras que preparen a profesionales que están haciendo falta para desarrollar nuestra economía y atender a requerimientos de nuestra ciudadanía. Sería el caso, por ejemplo, de medicina integral comunitaria, química o informática, entre otras. Ya aclaró el alto funcionario que no se trata de cerrar especializaciones humanísticas como filosofía o antropología, sino de expandir la formación en áreas hoy no suficientemente atendidas. Todas las especialidades son importantes para una sociedad sana y equilibrada: desde arte hasta veterinaria, desde ingeniería mecánica hasta psicología. Pero es razonable que de acuerdo a las circunstancias se trate de fomentar el mayor crecimiento de algunas. 

Lo que sí hay que evitar son las medidas aisladas. Se necesitan políticas bien pensadas, que se entrelacen y complementen. Y que orienten iniciativas a corto, mediano y largo plazo. El Ministerio, junto a otros entes gubernamentales de planificación y economía, debe estudiar hacia dónde va el mundo, qué orientaciones van tomando los veloces cambios tecnológicos y científicos, y qué impactos podrán generar en todos los ámbitos. Necesita además considerar cuáles son nuestras posibilidades de avance en ese contexto y cómo concretarlas. Ello, creemos, apuntando a un país de justicia, democracia y bienestar, y no a un país extractivista, de pobreza y opresión. 

Al ver las cosas así, seguramente se manifestará la necesidad de ir priorizando unas u otras carreras a lo largo del tiempo. Pero ello acompañado de otras políticas importantes: fortalecer la calidad de la Educación Media y despertar allí vocaciones; asegurar justas condiciones de vida al profesorado universitario; estimular la investigación y desarrollo; tejer redes entre las universidades nacionales para que se refuercen y actúen en sinergia; activar vínculos estables con universidades de alto nivel de otros países, que permitan formar mejor a nuestros profesores universitarios y vincularlos a proyectos de investigación internacionales; construir programas de trabajo entre universidades venezolanas y otras de América Latina y el Caribe, que hagan posible realizar entre varias lo que ninguna sola puede realizar…

Aurora Lacueva
lacuevat@hotmail.com
@AuroraLacueva
@Unoticias
Venezuela

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, ¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN VENEZUELA?

Venezuela se encuentra sumergida en un ciclo político autodestructivo, el cual consiste en elecciones ilegales/ilegítimas que producen abstención masiva, instancias no reconocidas internacionalmente y sanciones, al unísono, los problemas que padecen los venezolanos se agravan paulatinamente.

El régimen chavista se juega el todo o nada en cada pretendida elección, tal como ha sido su costumbre, juega políticamente al suma-cero, es decir, ganar todo haciendo lo posible para lograr la destrucción total de sus adversarios, al menos, es lo que intenta. Por tal motivo, prefirió crear una falsa oposición que lidiar con la reconocida mundialmente.

De este modo, profundiza la crisis, aunque su oposición de bolsillo (la electorera) está muy bien amaestrada en el discurso (mismo del régimen), tratando de endilgar el agravamiento de los males nacionales a las sanciones, el venezolano mayoritariamente sabe lo que empeora la crisis no son las sanciones, éstas son solo una consecuencia del problema real el cual es la retención inconstitucional y antidemocrática del poder por parte del chavismo… no hay discusión al respecto.

En las actuales condiciones de inconstitucionalidad y de ausencia de democracia, nadie se atreve invertir más allá de aliados del chavismo con inversiones muy puntuales, lo que ha asesinado lentamente la economía del país, aunque cada vez más aprisa. Nadie invierte en un país políticamente en un conflicto que empeora, sin instancias reconocidas por la mayoría de los países de mayor peso y con una inestabilidad social producto de la imposición de un modelo absolutamente ajeno a la venezolanidad… esto es lo que está destruyendo a la otrora envidiada Venezuela.

En consecuencia, nada de lo que haga el régimen chavista en el poder implicará mejorías para la nación, al contrario, es un más de lo mismo empeorado. Tan es así, que la rimbombante (para ellos) elección e instalación de la nueva Asamblea Nacional quedó en el olvido, se sumó (no puede hacer más) al mismo rol de las demás instituciones rojas rojitas, al politiqueo signado a atacar a la oposición reconocida y demás disidencias por encima de los problemas sentidos y reales de la población.

Esto es lo que ocurre en Venezuela, donde la oposición orgánica y la ciudadana es poco lo que puede hacer acorraladas por instituciones públicas psuvizadas, escudo de protección de los jerarcas del socialismo del siglo XXI y su elite. No es una dictadura tradicional, es el feroz castrismo, pero con infinidad de recursos económicos, aferrado frenéticamente al poder.

Entonces, Venezuela requiere un liderazgo capaz de hacer el país salga de este ciclo de autodestrucción, un liderazgo capaz de reconducir la nación al camino de la ley, de la democracia, única vía posible para abandonar este oscurantismo y retomar el camino al desarrollo sostenido. Este ansiado liderazgo puede/debe surgir de cualquier sector, de la sociedad civil, de los partidos, de la oposición actualmente reconocida, o, incluso, del mismo chavismo. En este complejo entramado la comunidad internacional tiene mucho peso.   

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Venezuela   

ANTONIO J. MONAGAS, TORPEZAS, MIEDOS Y AMENAZAS

Tan rápido como la digitalización acelera sus aplicaciones, asimismo anda el desespero. Pero esta vez, en complicidad con la represión y el miedo. Es así como ciertas políticas lucen incoherentes. Porque están estructuradas con base en la idea de incitar una honda conmoción. Buscan manipular el poder político con intenciones de alterar el mundo según ideologías que rayan con torpezas, miedos y amenazas. Así está sucediendo, en un todo de acuerdo con solapadas teorías de la conspiración. 

Aunque parecieran tiempos sin precedentes los que se aproximan, igual pueden verse como tiempos propios para configurar oportunidades dirigidas a desafiar los problemas que acompañarían dichos momentos. En esos casos, la economía debería prestarse a actuar como agente de reto ante situaciones imbuidas por oscuras incertidumbres. Sobre todo, cuando son vivencias propias de caros enredos. Pero así no acontece. Ni allá, ni acá. 

La recesión económica inducida por la crisis de salud provocada por el Covid-19, es expresión de tiempos de “oscuros” que han causado y acusado estragos de toda índole. Más aún, sin la más mínima compasión de las golpeadas realidades. Además, realidades abruptamente asechadas por múltiples problemas que vinieron acumulándose. 

Asimismo, los embates de obstinadas presunciones políticas, hacen fila para emprender una lista de cometidos. Supuestamente dirigidos a resolver gruesos entuertos. Pero que en el fondo, apuntan a complicar más aún las presentes realidades. Sobre todo, luego de haber reivindicado importantes derechos humanos y libertades políticas. Todo ello, a fin de favorecer el desarrollo económico y social, entendido como palanca que promueve cambios inminentes de todo tenor y alcance. Pero las cosas siguieron fracturándose. 

Sin embargo, las realidades no dejaron de mostrar su crudeza. Se convirtieron en escenarios de duros enfrentamientos entre modelos económicos y políticos de opuestos fundamentos ideológicos. De hecho, estos desencuentros comenzaron a vaciar esfuerzos que habían liderado la cimentación de importantes propuestas socioeconómicas y sociopolíticas. Propuestas que, como la globalización, el liberalismo social o la democracia representativa, establecieron significativos paradigmas o válidos referentes que intentaron promover valores desde y para la “sociedad del conocimiento”. 

Y aunque puede asegurarse que tan cuestionados reacomodos o trastornos políticos y desarreglos económicos vinieron procurándose desde tiempo atrás, sus efectos se han acelerado inexorablemente. Incluso, sin medida ni previsión de sus consecuencias. Quizás, ha sucedido todo muy de prisa como resultado de la irrupción del Covid-19. O tal vez, adrede. Así pudo haber sido, a objeto de provocar las mayores confusiones posibles. Necesarias, para azuzar un claro desorden en cuyos terrenos se sembraron y cultivaron actitudes sociales, culturales y políticas contrapuestas al orden civilizatorio regular. 

Es ahí cuando los caníbales de la política hacen abiertas demostraciones de sus pérfidas cualidades y sórdidas experiencias. De esa manera, soportan sus planes en vastos capitales con los que podrían comprar dignidades. Algunas, a cambio de temerarias  e inmorales prebendas. 

Así, logran vaciar de valores a muchos sedientos de poder. Tanto como extinguir honestidades. Incluso, lo hacen con avaros, timadores y expoliadores. Por tanto, completan su tarea de ajustar y condicionar actitudes a instancia de oscuros y perversos planes. Es el camino (ojalá no se alcance ni permita) que podría llevar al planeta a vivir entre torpezas, miedos y amenazas.

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Venezuela

sábado, 6 de febrero de 2021

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/ DOMINGO 07/02/2021

 



MIBELIS ACEVEDO DONÍS, OCASIÓN EN LA MIRA

Comparar el clima de opinión que reinó entre 2018 y 2020 con el del presente, casi podría dar fe de algunos “milagros” políticos. Del cielo apretado de nubarrones, posturas fosilizadas y dignísimos nones,pasamos a un progresivo despeje del paisaje. Sí: tras el desplome de la “esperanza rubia” en las elecciones de EEUU en el discurso opositor más radical acusa giros llamativos. Muchos de los que veían en la abstención una eficaz receta para “deslegitimar” a un gobierno al que ya no cabe más mácula ni más desprestigio, ahora la zapatean, le descubren feos lunares. Advierten, incluso, que aferrarse a ella sin miramientos y con angurria de fundamentalistas puede conducirnos a otro épico disparate.

Enhorabuena, pues. Los dilemas estratégicos que plantea el voto contra una autocracia nunca son menudos, sin duda. Pero evadirlos a punta de inacción y parca voluntad de estrujar la potencial arena de lucha, de contrarrestar los cepos de la “zona de niebla”, como la nombra Schedler, ha demostrado su nulidad. Lejos de ayudar, aquello terminó favoreciendo a un régimen que se ha hecho experto en desguazar al adversario invirtiendo mínima energía, medrando justamente en esos arrestos suicidas. En tales circunstancias, ha bastado un soplido a la enclenque choza para dejar al otrora orgulloso carpintero sin techo y sin argumentos. 

¿Farsa o posibilidad? 

De modo que zafarse de las agridulces ataduras de la ficción y percatarse del hecho político real, lleva renovado fuelle a la candela del viejo debate: qué hará menos daño, ¿abstenerse o votar? Pero ya no se trata de un asunto puntual, como algunos encajan,sino angustia existencial. Un “ser o no ser” que define o niega la índole y continuidad de la estrategia. Así que allí vamos, otra vez barajando razones para meternos en el avispero electoral. Otra vez intentando distinguir y cruzar esa línea borrosa entre el “parapeto” y la posibilidad cierta. Viendo si hay fuerza para domeñar las siempre hostiles condiciones; para que las elecciones dejen de ser ocasión desechable y obliguen tanto al gobierno como a la oposición a preocuparse genuinamente por ellas. 

Más que arrojar inédita luz sobre lo que llevamos años dirimiendo, la desmemoria obliga a ventilar lo obvio. Sabiendo que se expone a esa incertidumbre democrática que introduce la celebración de elecciones periódicas, una autocracia electoral hará lo que puede -y poder es lo que le sobra- para que sus competidores acudan en desventaja. Y mejor aún: que decidan no acudir. Esa ha sido la apuesta en Venezuela. Bajo la premisa de que, de cara a propios y extraños, ganar avalará su permanencia en el poder, el gobierno busca moverse en esa zona gris que le permite aplicar la tenaza autoritaria sin tener que prescindir de comicios multipartidistas. Lo cual, más que reprimir salvajemente, implica debilitar, dividir, desmoralizar, despojar de incentivos, paralizar al rival cada vez que haga falta. 

Leer el momento 

Así, la elección viciada brindaría una oportunidad para que la autocratización se profundice. Pero vista “sin complejos” y con ánimos de desentrañar el juego anidado, su potencial es otro. Al mismo tiempo -y acá surge el fugaz kairós, el instante que importa captar y estirar con astucia- serviría para que ese magullado campo democrático se reorganice en torno a una línea que no traicione sus convicciones. Para que inyecte ánimos a una sociedad hastiada y rearme la mayoría política que se dilapidó. Para que impulse nuevas ideas y liderazgos o haga de esa participación un ejercicio nítido, que lleve a algún destino. 

Moderar expectativas, claro está, es petición que sigue vigente. Agobiados por la amenaza del bucle y sus porfiados artífices, por lo apretado de los lapsos para asumir con integridad la brega en las regionales, y sabiendo que la prisa dejó más boquetes que glorias, dependemos de una lectura cabal del momento. Al tanto de la necesidad de deslindes curativos y con partidos tan resquebrajados que se han convertido en semillero de desconfianza, lo otro es ver cómo revivir una coalición representativa y útil. Una capaz de amansar egos e integrar visiones en torno a lo disponible. 

Esquilados y atentos 

Exclusión, fragmentación, represión, inequidad, coacción, prácticas redistributivas arbitrarias, sesgos institucionales, tutelaje de elegidos, reversión de mandatos: en eso consiste el menú de toda elección autoritaria. “Los límites a la imaginación autoritaria no son lógicos, sino empíricos”, también anuncia Schedler. Lo primero es aceptar que las señas que distinguen a una democracia están lejos de aparecer acá. Entonces, la decisión que incumbe tomar desde ahora para que la sociedad sepa a qué atenerse, es si se entra o no al terreno de juego, y con esas reglas. Si se hace inventario realista de pertrechos y se re-aprende lo sabido para optimizarlo, o se deja pasar nuevamente la ocasión: he allí el dilema. 

Si bien es cierto que la privación informal del derecho al voto forma parte de un diseño que se va afinando, no es menos cierto que la crisis pone al gobierno a merced de una incómoda contingencia. Aguas adentro, la presión por el viraje económico enfrenta a “duros” y “blandos”, por ejemplo. Ahíta bien se asoma la ocasión y sus envites. A ella, a la Ocasión, hembra al servicio de la diosa Fortuna, Quevedo le da propicia voz, por cierto: “quien sabe asirse a mis crines sabe defenderse de los corcovos de mi ama. Yo la dispongo, yo la reparto, y de lo que los hombres no saben recoger ni gozar, me acusan… si los tontos me dejan pasar, ¿qué culpa tengo yo de haber pasado?” Esquilados como andamos, convendría no perderla de vista en lo adelante. 

Mibelis Acevedo D.
mibelis@hotmail.com
@Mibelis
@ElUniversal
Venezuela

JOISE MORILLO, QUE HAY DE LA HISTORIA

Ser de Maracaibo con sus avatares, clima severo y sublime, implica tener una idiosincrasia particular o, más bien, peculiar. Tal apreciación podría tomarse como un regionalismo. Sin embargo, la medida del regionalismo está determinada por la influencia que un gentilicio invada un total impositivo. Y, ese no es el espíritu del Zuliano, por tanto, sencillamente el maracaibero ha adoptado lo que antropológicamente le ha sido aportado con la historia del cosmopolitismo que le ha afectado, más su sentido de relación entre las gentes. Si hay un folklore, una tradición musical que se ha regionalizado en las ciudadanías de otras regiones del país, pero no hay una regionalización política como la de los andinos en las gobernaciones de otros estados aledaños y allendes de sus fronteras como el caso de tachirenses y trujillanos, incluso en el gobierno del país. Ej.: Arias Cardenas, tachirense ha sido en dos ocasiones gobernador del Edo. Zulia, y gerentes del gobierno nacional ni se diga de los tachirenses.   

Se dice que la historia la escriben los triunfadores en las naciones. No Obstante, consideremos lo siguiente: 

Ángel Lombardi plantea: La historia,  como quehacer humano acompaña a la humanidad. Desde su origen, como reflexión e indagación se remonta a la Grecia clásica siglo VIII a IV antes de Cristo, sus padres reconocidos son Hesíodo y Heródoto especialmente este último. Como disciplina científica se constituye en el siglo XVIII y su consolidación y auge corresponde al siglo XIX y siglo XX , (...) En 1929 tenemos una verdadera síntesis  metodológica como especie en  la literatura de L. Lefbvre y Marc Bloch como Nueva Historia, seguida de Berr, Pirenne, auxiliadas y asociadas a otras disciplinas como Sociología, Antropología, Economía cuyos protagonistas literarios explotan un nuevo concepto historiográfico.  Frente a todo ello y a la falta de contemporaneidad de los estudios históricos surge la historia de la vida. Y cita de Pirenne: “el historiador es un hombre que ama la vida y sabe mirarla” 

Para Lombardi,  el historiador, ni está momificado ni cultiva la ciencia de los muertos, su pasión fundamental es tratar de comprender y de comprometerse; crítico; heterodoxo y antidogmático, su quehacer profesional se resuelve en un permanente: “plantear problemas formular e hipótesis”,  de allí la necesidad de escribir permanentemente la historia porque ésta siempre es contemporánea. (Lombardi, A., 1977 introducción a la Historia) Pág.2 

No hay abstracción en la historia ni neutralidad en historiografía, lo que existe son historiadores de carne y hueso, con ideas convicciones y prejuicios. Carr afirma: “si quieres saber qué es la historia comienza por estudiar al historiador” por otro lado, Lefebvre plantea: “entre la acción y el pensamiento no hay ningún tabique(...) para hacer historia volved resueltamente la espalda al pasado, Vivan primero.” 

La Historia: “historia es un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos, un diálogo sin fin entre el Presente y el pasado” (E.H. Carr). Ibid. 13 

Lombardi resume la historia así: La historia según sea el caso significa un acontecimiento, un suceder, lo que ha acontecido, la suma de los actos humanos de importancia social.   Un conocimiento en la medida que es producto de una operación intelectual que pretende establecer la veracidad del hecho histórico así como su importancia y consecuencia, lo cumplido, lo cual es transmitido o comunicado. La historia es conciencia en la medida que el conocer pasa de la inteligencia a la voluntad. A la existencia toda, informando y condicionando nuestros actos. La historia se nos convierte en maestra y guía. Lombardi, A. introducción a la historia. 

Tomando en consideración lo que plantea nuestro insigne ex rector de la Universidad del Zulia, decano de la facultad de Historia de LUZ y ex-rector por más de veinte (10) años de la Universidad Católica Cecilio Acosta (UNICA),  quien concuerda con Carr acerca de la historia como “un diálogo sin fin entre el Presente y el pasado”; no se debe permitir una concepción voluntarista de una tolda política que pretenda por medios impositivos tergiversar la historia de nuestro honorable pueblo, promoviendo como libertadores del pueblo Ej. al nefasto líder de la izquierda política de los años 90´s 2013, Hugo Rafael Chavez, en función del culto a la personalidad y del adoctrinamiento de la masa popular en pro de una hegemonía política totalmente: nefasta, absurda y excluyente. 

No se debe permitir ni de hecho, ni de espíritu que se opaque, mezquinamente, la imagen libertaria - con todo y la detracción “injusta” que existe- de nuestro héroe Simón Bolívar cuya epístola y espada, construyeron la impronta, las bases del futuro político de nuestro país y que nos enseñó que para triunfar debemos abortar la idea de dependencia de saber,  y que el imperio de la justicia es el imperio de la libertad,unidad, unidad, unidad, y no el fomento del odio entre los ciudadanos y los gobiernos. 

La historia los condenara como la parte nefasta del progreso de nuestro amado país en este límite de movimiento y espacio que le ha tocado vivir al pueblo venezolano los últimos 20 años. 

Nuestra estirpe mestiza  entre arawacos, Ibéricos, alemanes, franceses, se ufana de sentir una inmenso orgullo de nuestra gesta libertaria representada incluso por un héroe “brillante” Rafael Urdaneta, de la ilustración historiográfica de Angel Lombardi, de la vanguardia científica de Fernandez Moran, de la sociología antropológica de Nemesio Montiel, de la actividad profesional de amigos ilustres como el Economista Dr. Nestor Suarez, el Dr.  Tucidides Lopez, todos que han sido y son luchadores por nuestra libertad intelectual y política; para no sentirnos indignados por la terrible pretensión de tergiversar nuestra Épica historia. 

No se debe soslayar las hazañas de nuestros héroes que representan los ideales de una estirpe luchadora y noble de toda una sociedad, que se asocia a nosotros por su orígen y por el amor y destino de nuestro -país- pueblo, que han demostrado. No se puede permitir traer héroes foráneos como protagonistas de nuestra épica independentista aun cuando como guerreros hayan participado en las batallas menos sobre ponerlos a los nuestros, cuando Venezuela necesitó héroes los parió. 

Joise MORILLO
kaojoise@gmail.com 
morijoi51@yahoo.com 
@kao_joi_lin 
Venezuela - EEUU

ROMÁN IBARRA, 4F/92 - 29 AÑOS DESPUÉS

El 4 de febrero de 1992 es una fecha fatídica para los venezolanos. Fue la noche del inicio de la tragedia monumental que hoy vivimos los venezolanos 

Un milico trasnochado, populista, y megalómano, encabezó junto a otros comandantes a un importante grupo de sus compañeros de armas para violentar el sistema democrático, y al gobierno legítimo de La República, con un golpe de estado cobarde, el cual tenía como justificación, ¨la redención del pueblo venezolano por la traición de los protagonistas de la democracia¨, encarnada en ese momento por Carlos Andrés Pérez 

Violaron su juramento, y utilizaron las armas que La República les confió para atentar contra el poder legítimamente constituido; escaramuza de la cual, resultaron cientos de muertos que los asesinos golpistas jamás resarcieron, con el añadido de haber herido de muerte al sistema democrático civil diseñado por el Pacto de Punto Fijo. 

La fuerza de la acción criminal demostró que la intención era asesinar al Presidente Pérez, quien venía llegando de la Conferencia Económica de Davos en Suiza, en un ataque sorpresivo, y con ello acceder al poder por asalto. 

Con relación a los preparativos del golpe, hay dos personajes a quienes vale la pena rendir tributo por su claridad y valentía para defender el sistema democrático. Uno de ellos es el recientemente fallecido dirigente político; periodista, y entonces Ministro, Pastor Heydra, alertó al Presidente Pérez, y acusó al entonces Ministro Ochoa Antich de estar de alguna manera involucrado con la intentona por su dudosa actuación al frente de sus responsabilidades. El otro a quien se le debe reconocer como gran defensor del sistema, es al Almirante Ivan Carratú Molina, quien con su arrojo personal contribuyó en la preservación de la vida del Presidente. 

No puedo dejar de mencionar a otra figura estelar de la democracia civil, a quien desgraciadamente, no solo no se le reconoce su lealtad al sistema, y su valentía para enfrentar al golpismo irresponsable de aquella hora oscura, sino que ha sido sometido injustamente al desprecio de la sociedad, a pesar de su servicio a la democracia. Me refiero a mí querido amigo, Eduardo Fernández, el ¨mejor Presidente que Venezuela jamás tuvo¨, como sentenció el 18 de octubre de 2020, otro de mis queridos amigos, Carlos Raúl Hernández, prestigioso intelectual, y político venezolano. 

Largo tiempo tenían los golpistas preparando el zarpazo, tal como luego en el poder confesaron, y ello contó con el celestinaje de importantes personeros de la vida nacional, entre quienes figuraban el ex presidente Caldera, los Notables de Uslar Pietri; Escovar Salom; Mayz Vallenilla, y Burelli Rivas, entre otros, así como algunos medios de comunicación impresos y radioeléctricos. 

No importa cuántos intentos hagan sus prosélitos por justificar la conducta de Caldera, pero los hechos son incontestables. Su discurso del 4 de febrero de 1992 en el Congreso, convirtió a los felones en ¨super héroes¨. Pasaron de militares mediocres; golpistas y asesinos, a una suerte de estrellas del rock, venerados por amplios sectores sociales. Hasta las madres disfrazaban a sus hijos de militares para el carnaval. 

Luego en el poder en una segunda presidencia que nada dejó a los venezolanos, otorgó el sobreseimiento al criminal golpista, convirtiéndolo en un súper candidato para que destruyera como ha hecho con nuestro país, en 22 años de gobierno ininterrumpido; de rasgos claramente dictatoriales, violador de la Constitución mediante la destrucción del estado de derecho, y la cooptación del poder judicial. 

Hoy todo es destrucción, también gracias –aunque en menor grado- a una dirigencia mediocre de la oposición, incapaz de crear alternativas. 

Futuras reformas de la Constitución deben eliminar de manera absoluta la reelección, y producir instituciones que preserven la democracia de aventureros. Muera el golpismo!

Roman Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra
Venezuela

BEATRIZ DE MAJO, CUANDO EL CAPITAL SE VUELVE COBARDE, COLOMBIA EN CAPSULAS

Colombia ha tenido a lo largo de los años una de las mejores estrategias para promover inversiones extranjeras directas dentro de sus fronteras de todo el Continente. Es gracias a ello, que los capitales foráneos han contribuido al sostén de la economía vecina en épocas turbulentas. Pero en este terreno, la crisis pandémica del año pasado ha sido devastadora en el mundo entero por aquello de que “el capital es cobarde” y el país vecino no ha sido una excepción. Las cifras del año 2020 en este terreno son tan desalentadoras en Colombia como en el resto del planeta. A lo largo del año la IED se contrajo en el entorno de 40%.

Sin embargo, durante el año 2020, lo más granado del talento colombiano se esforzó en diseñar un plan de atracción de inversiones que pudiera materializarse dentro del corto plazo y se convirtiera en un elemento destacado de la gestión de Iván Duque al frente del gobierno. Es preciso recordar que su corto período presidencial no podrá contar con grandes hazañas que exhibir toda vez que el mismo ha estado impactado por el titánico esfuerzo de dar cumplimiento, en medio de la violencia, al acuerdo de paz pactado con la insurgencia guerrillera y, más tarde, por la aparición del COVID lo que no le ha dejado mucho espacio de maniobra para atender otras prioridades. Todo ello sin mencionar que durante su periodo de gobierno cerca de dos millones de nuevos ciudadanos de la diáspora venezolana vinieron a engrosar las dificultades internas. El país se vio obligado a invertir 11% de su PIB en medidas de mitigación de la emergencia económica hasta junio de este año.

Colombia está intentando mantener su atractivo como destino de inversiones extranjeras gracias a que los empresarios nacionales y  los internacionales con presencia en los negocios, han continuado expandiendo sus operaciones en buena parte debido a la plataforma exportadora ya instalada en el país, a los incentivos tributarios y al nivel de capacitación de la mano de obra con que cuentan. Si por algo se destaca Colombia dentro del vecindario latinoamericano, además, es por contar con uno de los mercados de tecnología de información más importantes de la región.  Durante el primer semestre del año pasado 45 nuevos proyectos de inversión fueron acompañados por ProColombia y registrados en sectores no mineros ni energéticos en 9 distintas regiones del país  y llama la atención como en los sectores de agroindustria, manufactura y servicios se registró un incremento de 141% en los montos de inversión registrados entre 2019 y 2020.

La cuesta es empinada, sin duda, para conseguir alcanzar la meta gubernamental de 6,6% de expansión del PIB en el año actual después de la descolgada de este indicador en el año pasado que fue cercana al 8%.

Pero lo que sí es claro es que uno de los cuatro grandes vectores del despegue económico post COVID es el de la atracción de capitales foráneos. Los otros tres tienen que ver con la formalización de empleos, la generación de una plataforma exportadora de 27.000 millones de dólares y la conversión acelerada de Colombia en un país de alto impacto turístico.

Así pues, en este año veremos desplegar una dinámica estrategia de búsqueda de flujos de capital de riesgo de terceros países en áreas susceptibles de motorizar el desarrollo interno como metalmecánica, agroindustrias y farmacéutica. Y al propio tiempo, el sector oficial está emprendiendo una vasta campaña de geo-localización de empresas extranjeras en Colombia, por las ventajas que allí se ofrecen a los inversionistas. Ya se han identificado 596 empresas susceptibles de interés con manifestaciones de intención por parte de más de 50 de ellas.

Queda solo reportar que los esfuerzos han sido reconocidos: el informe Global Best to Invest de la Revista Site Selection señaló a Colombia por segundo año seguido, como un país que cuenta con una de las mejores agencias de promoción de inversiones en el mundo - ProColombia-  y la mejor estrategia de atracción de capitales en Latinoamérica.

Beatriz De Majo

bdemajo@gmail.com

@BeatrizdeMajo1

España- Venezuela

DIEGO OLIVERA EVIA, AMÉRICA LATINA SUFRE LOS EMBATES DE EEUU Y EUROPA

Aunque algunas cosas –como la enorme asimetría de poder– no han cambiado, la relación entre Estados Unidos y América Latina y el Caribe ya no es como antes. Washington ya no despliega una sola «política latinoamericana», sino diferentes estrategias bilaterales o subregionales: México, América Central y el Caribe conforman un área profundamente integrada, a través de la migración y el comercio, a EEUU; la zona andina constituye el foco de mayor preocupación norteamericano, debido a la inestabilidad política y el narcotráfico; mientras que los países del Cono Sur cuentan con un margen de maniobra que no existía en el pasado. 

En general, la agenda estadounidense para América Latina está menos basada en la geopolítica, la seguridad nacional y la ideología y más centrada en la economía, en el marco de problemas compartidos como el narcotráfico, el ambiente y la migración. 

Pero no solo EEUU sino también América Latina exige ser desagregada. Los países de la región difieren enormemente entre sí. Argentina es tan diferente de Haití, o Perú de Panamá, o República Dominicana de Chile, como Suecia lo es de Turquía, o Australia de Indonesia. Es que, aunque en los últimos treinta años casi todos los países latinoamericanos han coincidido en adoptar elecciones democráticas y construyeron economías de mercado que respetan el equilibrio macroeconómico, algunas diferencias clave se han acrecentado. 

Esas diferencias son particularmente notables en cinco dimensiones distintas, aunque relacionadas: a) la naturaleza y la interdependencia económica y demográfica con EEUU; b) el grado en que los países han comprometido sus economías en la competencia internacional y las formas en que se relacionan con la economía mundial; c) la fortaleza relativa de sus instituciones, tanto estatales como no estatales; d) el grado de penetración de las normas y prácticas democráticas, y e) los desafíos que plantea la integración de las poblaciones indígenas. 

La creciente diferenciación en torno de estas cinco dimensiones hace discutible la utilidad del amplio concepto «América Latina», que oscurece en la misma medida en que ilumina. En verdad, hoy EEUU ya no adopta ni implementa una «política latinoamericana» aplicable a toda la región. La idea de un «hemisferio occidental» –según la cual los países de América Latina y EEUU estarían unidos entre sí y se distinguirían del resto del mundo por intereses, valores, percepciones y políticas comunes– ya no se ajusta a la realidad, tanto desde el punto de vista de Washington como desde el de Buenos Aires, Santiago, San Pablo o Brasilia. 

Por lo tanto, para comprender las relaciones interamericanas hoy es necesario distinguir, al menos, cinco regiones diferentes: a) México, América Central y las islas del Caribe; b) Brasil; c) Chile; d) Argentina y el resto de los países del Mercosur, y e) los países andinos, que seguramente requieren una mayor desagregación. 

La región que integran México, América Central y el Caribe –que en muchos aspectos constituyen tres regiones separadas– suma en conjunto apenas un tercio de la población total de América Latina y el Caribe, pero concentra casi la mitad de la inversión estadounidense, más de 70% del comercio interamericano y alrededor de 85% de la migración latinoamericana a EEUU. Las tres subregiones están más integradas que nunca a EEUU en términos funcionales, como se discute más adelante. 

Los países del Mercosur, de los que Brasil es el más extenso, suman 45% de la población, casi 60% del PIB latinoamericano, más de 40% (en proporción creciente) de la inversión estadounidense y bastante menos de 10% de la migración latinoamericana a EEUU. 

Entre ellos, pese a sus inmensos problemas y desafíos, Brasil es un país crecientemente exitoso e influyente. Ha abierto su economía a la competencia internacional; revolucionó su sector agrícola; desarrolló industrias con mercados continentales e incluso mundiales; fortaleció, lenta pero constantemente, sus instituciones estatales y no gubernamentales, y forjó un consenso centrista cada vez más firme en torno de las líneas generales de sus políticas macroeconómicas y sociales, incluida la necesidad urgente de reducir las desigualdades, aliviar la pobreza y mejorar la educación en todos los niveles. Brasil ocupa un lugar importante en el comercio internacional y en las negociaciones ambientales, de salud pública y de propiedad intelectual.  

Es un líder activo e influyente del Sur global, y trabaja en estrecha colaboración con la India y Sudáfrica. Es probable que, con el tiempo, juegue un papel creciente en las Naciones Unidas y otros foros multilaterales. El perfil mejorado de Brasil, tanto en este hemisferio como en el resto del mundo, genera un respeto creciente por parte de EEUU. 

Chile es el país latinoamericano más comprometido con la economía mundial; cuenta con las instituciones más fuertes y las normas y las prácticas democráticas más afianzadas de la región. No enfrenta problemas serios de integración indígena, expulsa pocos ciudadanos hacia EEUU u otras regiones y hoy está tan ligado a las economías de Asia, Europa y América Latina como a la norteamericana. Chile ha construido un amplio consenso en torno de muchas políticas públicas clave, con un alto grado de previsibilidad que facilita la inversión, tanto nacional como extranjera, y promueve el planeamiento estratégico gubernamental y del sector privado. La influencia internacional de Chile y su prioridad para EEUU son considerablemente mayores de lo que sus dimensiones, su poder militar o su peso económico podrían sugerir. Su «poder suave» atrae la atención y las inversiones y es la clave de su liderazgo y de su influencia. 

Argentina, por contraste, ha tenido grandes dificultades para construir un consenso, fortalecer las instituciones, abrir toda su economía y alcanzar la previsibilidad que resulta tan importante para superar el cortoplacismo y facilitar el desarrollo sostenible. Aunque el país ha participado activamente en asuntos internacionales –y ha sido un aliado incondicional y útil de EEUU en la lucha contra el terrorismo y el tráfico de drogas y en la no proliferación de armamento nuclear–, es mucho menos importante desde el punto de vista estadounidense de lo que su pomposa designación como «aliado extra-OTAN» podría sugerir. Probablemente no pueda contar con una empatía significativa o un apoyo concreto de EEUU, no importa quién gobierne en Washington. Es posible que el fracaso del gobierno de Bush en rescatar a Argentina durante su profunda crisis económica de 2001-2002 no haya sido una aberración ni una decisión personal arbitraria del presidente o de su secretario del Tesoro, sino una consecuencia previsible de la importancia marginal que el país tiene para Washington. 

El último grupo está integrado por las agitadas naciones andinas, que suman casi 22% de la población de América Latina, solo 13% de su PIB, cerca de 10% de la inversión de EEUU y menos de 15% del comercio legal con ese país, pero producen casi la totalidad de la cocaína y la heroína que llegan allí (a menudo a través de México o las islas del Caribe). Todos los países andinos, en grados diversos pero importantes, son asolados por severos problemas de gobernabilidad y cuentan con instituciones políticas débiles. 

A esto hay que añadir la integración irresuelta de amplias poblaciones indígenas que se hacen oír cada vez más, y de los muchos –no solo indígenas– que viven en la pobreza o la indigencia. En estas circunstancias, el mantra de Washington –según el cual el libre mercado y la política democrática se fortalecen y sostienen mutuamente en un poderoso círculo virtuoso– sencillamente no funciona. La combinación de exclusión masiva, pobreza extendida y flagrante desigualdad, junto con una conciencia creciente en un contexto democrático de economía de mercado, es extremadamente volátil, con escasas probabilidades de coexistir en el mediano plazo. 

Diego Olivera Evia
diegojolivera@gmail.com
@BarometroPrensa
https://barometrolatinoamericano.blogspot.com/2021/01/america-latina-sufre-los-embates-de.html