viernes, 4 de febrero de 2022

JESUS ELORZA GARRIDO: CRÓNICA DE UN DESASTRE CONTINUADO

Durante los 23 años de el régimen chavista-madurista, los Juegos Deportivos Nacionales (JDN) han sufrido los embates de una gestión gubernamental caracterizada por el totalitarismo autocrático centralizado de sus incompetentes autoridades deportivas. Sumado a ello, los casos de corrupción derivados de los contratos de mantenimiento o construcción de las instalaciones deportivas, los comedores, la compra de materiales deportivos y el negocio de los uniformes deportivos. En su loco afán de “control revolucionario” el régimen optó por centralizar toda la actividad deportiva trasladando, en primer lugar, al Instituto Nacional de Deporte IND, la administración de las instalaciones deportivas localizadas en los estados gobernados por opositores al régimen. Los primeros estados en sufrir las consecuencias de esta dictatorial medida fueron Zulia y Táchira y posteriormente la medida fue extendida a la región capital, al quitarle la sede de los juegos nacionales a Caracas, porqué el Alcalde de la región era opositor.


Para favorecer los incrementos a los presupuestos y las ganancias de los corruptos, el régimen con sus incapaces autoridades deportivas, impuso la multiplicación de las sedes y dieron paso a Los Juegos Nacionales de los Andes con sus sedes en Mérida, Táchira y Trujillo y a los Juegos Nacionales de Los Llanos con sus sedes en Guárico, Apure y Barinas.

Finalmente, para el 2013 los Juegos fueron asignados a la región capital con sus sedes en Caracas, Miranda y Vargas. Siendo esta la última edición de los juegos. Desaparecidos los dineros del Fondo Nacional del Deporte, la escalada hiperinflacionaria y la progresiva devaluación de nuestro signo monetario marcaron definitivamente la suspensión de la realización bi-anual de los Juegos Deportivos Nacionales.

Durante 23 años consecutivos, hemos sido testigos del desastre continuado de los Juegos y en particular, de la permanente suspensión en estos últimos nueve años. Por ello, en su momento, llamó la atención, a los atletas, entrenadores y dirigentes deportivos de todo el país, el anuncio del Ministro del Deporte en el pasado mes de octubre 2021 en donde señalaba ¡¡¡“el regreso de los JDN para el 8 de diciembre en las sedes de Caracas, Miranda, La Guaira, Carabobo, Lara, Yaracuy y Guarico”!!!

En su discurso, el presidente del IND, Juan Carlos Amarante dio rienda suelta a su demagógica e irresponsable conducta al anunciar con bombos y platillos que:

“…la vigésima edición de los JDN se celebrará del 8 al 19 de diciembre y contará con la participación de 10.655 atletas de todas las regiones del país. En esta oportunidad entrarán en acción en busca de los máximos honores, 5.217 atletas en femenino y 5.448 en masculino en un total de 63 modalidades deportivas. La capital del país servirá de escenario para 23 disciplinas deportivas. La región mirandina acogerá 16 especialidades. La Guaria albergará seis deportes. Carabobo 3. Lara 3. Guárico 2 y Yaracuy 3. Además, participaran 2.077 entrenadores, 1.123 delegados, 1.474 árbitros, 186 federativos y 400 miembros del Comité Organizador. Estos serán los mejores JDN de la historia…”

Luego de escuchar semejante perorata demagógica, la realidad dejó al desnudo a la fracasada revolución y sus incapaces autoridades. Las observaciones y reclamos críticos en todo el país no se hicieron esperar:

-Los atletas reclamaban que no tenían instalaciones adecuadas para sus entrenamientos, no tenían asistencia social de ningún tipo: becas, comedores, transporte, viáticos ni protección para su salud.

-Los entrenadores luchaban contra los salarios de hambre que les pagaban, no tenían seguros de HCM, no disponían de material deportivo, nunca tenían respuestas a sus planes de entrenamiento y sus centros de trabajo estaban en abandono total.

-Los dirigentes deportivos, comenzaron a reclamar que a pesar de haber logrado clasificar a sus equipos en los eventos zonales, ahora eran informados que estaban eliminados y en los deportes individuales les comunicaban que por órdenes del IND debían reducir sus delegaciones.

-Los directivos de los organismos deportivos regionales señalaban carecer de recursos para asistir a unos juegos y con múltiples sedes las necesidades también se multiplicaban y no eran atendidas por ninguna autoridad.

Pero el desastre continuaba, el Ministro del Deporte Mervin Maldonado, con el caradurismo de los incapaces, anuncia a finales de noviembre que “los JDN fueron pospuestos para ser realizados del 31 de enero al 12 de febrero 2022 debido a que los Institutos Regionales, por los cambios de autoridades resultados de las elecciones, pidieron un poco más de tiempo”. Argumento este que se cae por su propio peso, puesto que la fecha de las elecciones regionales estaba establecida desde comienzo de año y no haber tomado esa previsión solo demuestra la incompetencia e incapacidad de las autoridades deportivas.

Con la llegada del nuevo año 2022, el régimen avanza en su pantomima deportiva y ratifica de manera irresponsable la realización de la XX edición de los Juegos Deportivos Nacionales sin haber resuelto los problemas y dificultades que estaban planteadas en el año anterior y que siguen vigentes hoy en día. Atletas y entrenadores comenzaron a manifestar su desacuerdo con las medidas autoritarias de los gobiernos regionales con el visto bueno de las autoridades deportivas del IND y el Ministerio del Deporte, de reducir las delegaciones sin ningún tipo de argumentos. Por ejemplo: El equipo de atletismo del estado Trujillo, que había logrado clasificar a 25 integrantes ¡¡¡fue reducido a 5 atletas” sin que hasta el momento se conozcan las razones de las arbitrarias autoridades deportivas. Igual situación ocurrió con los estados Aragua y Delta Amacuro.

En la especialidad de Bádminton se dio el caso que Aragua campeón nacional por equipo ¡¡¡no fue inscrito!!! y se desconocen las razones de esta descabellada decisión.

En Tenis de Campo, los atletas y entrenadores de la delegación de Aragua reclamaron la entrega de los uniformes y los materiales deportivos y recibieron como respuesta por parte de la recién electa gobernadora “que no había nada para entregarles puesto que el gobernador anterior se había robado todos los dineros de la gobernación, por lo tanto, buscaran ustedes mismos como resolver esta situación”.

Quizás el hecho más llamativo, de esta pantomima que está montando el régimen con los Juegos Deportivos Nacionales, tenga que ver con la irresponsable decisión de realizar unos juegos con la presencia de 10.000 personas en el momento que la pandemia de COVID 19 con su variante Omicron ha alcanzado cifras record de contagio en el país.

Con esta farsa, el régimen pretende lavarse la cara, pero la crisis deportiva generada por la falta de recursos a causa de la corrupción, instalaciones destartaladas, atletas y entrenadores sin protección social, la no aprobación de los Programas Operativos Anuales, la intervención contra la autonomía de las federaciones y la descabellada decisión de eliminar, sin fundamento alguno, disciplinas deportivas o número de atletas que se habían ganado su derecho a participar en los eventos clasificatorios señalan que el desastre continúa.

Jesús Elorza Garrido
jesuselorza@hotmail.com
@jesuselorza
Venezuela

jueves, 3 de febrero de 2022

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL II: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com HOY JUEVES 03/02/2022

 


AQUÍ TITULARES DE HOY JUEVES 03/02/2022, DIARIO DE OPINIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, PARA LEER PULSA SOBRE EL TITULAR ESCOGIDO

   

                 HOY -  OPINIONES INTERNACIONALES Y NACIONALES -                                                                          * 03/02/2022 *

MARYCLEN STELLING: ¿CONDENADOS AL CONFLICTO?


CARLOS BLANCO: GOLPE DE ESTADO


NOEL ÁLVAREZ: ENTRE ADULADORES TE VEAS

JOSE LOMBARDI: 2024, EL NUEVO AMANECER







MARYCLEN STELLING: ¿CONDENADOS AL CONFLICTO?

En artículo previo abordamos “La oposición en su laberinto”, análisis que suscitó diversos comentarios, señalando que el Gobierno estaría igualmente atrapado.

Sobre el Gobierno pesa, con la complicidad de cierta oposición, un poderoso cerco geopolítico que debe enfrentar, sortear y resistir la ciudadanía con miras a vivir y sobrevivir. Confluyen múltiples variables y diversas circunstancias tanto internas como externas que lo mantienen atrapado en un escenario profundamente conflictivo y de altísima complejidad. Conflicto de carácter transnacional, por cuanto no está limitado a nuestras fronteras, dado el rol que juegan en el mismo potencias extranjeras, interesadas en alimentarlo y mantenerlo.

El país estaría atrapado en una situación conflictiva que trasciende los dos bloques políticos. Permean el ámbito político, contaminan y se refleja en nuestra cotidianidad, en la percepción de la misma, en la atribución de causalidad y en las contradicciones internas que nos impiden entendernos y dialogar. El conflicto político emerge en cualquier momento, en lo que escribimos, en la interpretación que de ello hacen nuestros lectores y lectoras. Siempre está allí, así sea soterrado, medio despierto, abierto o en erupción cual volcán.

Un ejemplo de ello es el improvisado llamado de la oposición a recoger firmas para un revocatorio y la posterior orden de no participar “por considerar que las condiciones fijadas hacían imposible la consulta”. Demostración fehaciente de la incapacidad de cohesionarse, llegar a acuerdos previos y solventar los conflictos internos. Dada las fracturas de la oposición, más la situación beligerante entre las dos fuerzas políticas, tal convocatoria no resuelve los conflictos y menos aún los propios de la dividida oposición. Por el contrario los alimentan, inflan la supuesta superioridad del Gobierno, desnudan las debilidades de la oposición y nos distancian aún más. Menos aún constituyen la vía para el entendimiento, dialogo, acuerdos y la ansiada estabilidad política.

El conflicto no es negativo ni positivo en sí mismo, depende de los mecanismos de regulación que usemos para normarlo o solucionarlo. ¿Hay interés en resolverlo? ¿La solución está en nuestras manos o allende los mares?

Maryclen Stelling
maryclenstelling@gmail.com
@maryclens
@UNoticias
Venezuela

CARLOS BLANCO: GOLPE DE ESTADO

1.- Decía Ramón J. Velásquez que para saber la situación de los cuarteles bastaba mirar la calle. No era indispensable tener una conexión militar (ya sabemos, el primo del tío del cuñado de Filinto es capitán y me dijo que “la cosa está fea” y…), sino ver el ánimo de los viandantes comunes y corrientes. Si hay contento en la calle lo hay en los cuarteles; si, por el contrario, los transeúntes andan de mírame y no me toques, lo propio ocurre con los de uniforme y gorra.

2.- En el contexto venezolano actual pareciera que solo ha habido un intento de golpe de Estado, el de Chávez en 1992. Sin embargo, la democracia venezolana ha vivido desde sus inicios bajo la amenaza de insurrecciones, algunas más conocidas y otras, menos. Como lo documenta Thays Peñalver en su libro La conspiración de los 12 golpes, la ristra es larga y culebrera. Podría decirse que los 40 años de 1958 a 1998 no fueron el camino ascendente –aunque no exento de problemas– hacia la democracia como ahora sabemos de sobra, sino un conflicto irresoluto entre fuerzas históricas en pugna.

3.- La Junta de Gobierno presidida por el contralmirante Wolfgang Larrazábal, a los seis meses, afrontó la rebelión del ministro de la Defensa, general Castro León, a la cual siguió en septiembre otra de la Policía Militar. Cuando Rómulo Betancourt se instala en Miraflores los intentos golpistas se sucedieron por varios años: desde el intento del propio Castro León en Táchira, derrotado por militares, campesinos y estudiantes, hasta varios otros, de derecha y de izquierda.

4.- Betancourt resistió el Barcelonazo de junio de 1961, que fue un intento de oficiales perezjimenistas. También el Carupanazo en mayo de 1962, protagonizado por oficiales de izquierda. El Porteñazo en Puerto Cabello en junio de 1962, con saldo de más de 400 muertos y 700 heridos, insurrección dirigida por oficiales y dirigentes comunistas, consagrada para siempre por el fotógrafo Héctor Rondón Lovera con la gráfica del sacerdote Luis María Padilla que ayuda a un soldado herido, cabo segundo Andrés de Jesús Quero (hay otras versiones sobre el nombre del efectivo), en medio del tiroteo. En El Porteñazo la pezuña de Fidel Castro fue evidente con estridencia.

5.- En forma paralela y complementaria se desarrollaba la insurrección de la extrema izquierda, encabezada por el Partido Comunista y el MIR, debatiéndose entre los intentos con oficiales de las Fuerzas Armadas comprometidos con ellos, las guerrillas urbanas y rurales, y la masiva presencia del apoyo cubano. A un costo altísimo para Venezuela esas insurrecciones fueron derrotadas y sus rezagos, ya inútiles, siguieron durante el gobierno de Leoni hasta que se inició la pacificación de los líderes que culminó exitosamente con Caldera.

6.- Caldera tuvo una situación militar complicada al inicio de su gobierno (curiosamente y por razones distintas también al inicio de su segundo período), lo que se saldó con la imposición de la autoridad civil por él representada. Pero las procesiones andaban por allí. El primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, entre la bonanza, el apoyo popular y la juventud de la democracia, creó una barrera a las insurrecciones militares. En todo caso, no era el golpismo parte del ambiente de un país que, según parecía, se dirigía a una prosperidad permanente.

7.- En contra de Luis Herrera Campíns hubo también un intento según el cual sería apresado (¿o atacado?) en un desfile militar. En el gobierno de Jaime Lusinchi, cuando se encontraba de viaje y estaba encargado de la presidencia Simón Alberto Consalvi, hubo un inexplicado paseo de tanques de guerra, en octubre de 1988, que más adelante se asumió como un “ensayo general” del golpe de Chávez o, tal vez, a algunos oficiales se les fueron los tiempos. No fue una equivocación sino que 18 tanques y más de 100 soldados participaron en esa operación para secuestrar al presidente encargado, cuenta Thays Peñalver.

8.- Después vinieron las epopeyas perversas de Chávez en febrero de 1992 y de noviembre del mismo año, encabezada por el contralmirante Grüber Odremán. También derrotadas como las que ocurrieron desde 1958 en adelante. La cuestión es por qué si todas fueron derrotadas y sus autores fueron lanzados a la censura pública y luego al olvido, la de Chávez (no la de Grüber Odremán) fue el inicio de la escalada militar, popular e internacional que dio al traste con la democracia venezolana.

9.- La clave fue la respuesta de las élites, empresarial, política, gremial, sindical y la de los representantes de la “ilustración”. En toda la etapa democrática las conjuras fueron derrotadas por los militares con inmenso apoyo popular. Los alzamientos contra Betancourt fueron de gran envergadura y entonces el PC y el MIR tenían un tajo, aunque minoritario, de simpatía en medios juveniles, profesionales, estudiantiles e intelectuales en general. Pero el peso de las que se llamaron por un largo tiempo “las fuerzas vivas” se puso al lado de los gobiernos y los alzados pudieron ser controlados.

10.- Sin embargo, la represalia de un sector de las élites contra la democracia “adeca” no por encubierta dejaba de estar activa. Desde el derrocamiento del general Medina Angarita en 1945, los desplazados de la hora nunca perdonaron el atrevimiento de Rómulo Betancourt y del grupo militar encabezado por Pérez Jiménez. Con el golpe y la subsiguiente revolución democrática del trienio, se cortó de cuajo el proceso evolutivo desde la feroz dictadura de Gómez hasta una apertura indudable del general Medina, quien sin embargo mantenía una abierta resistencia a la elección popular, universal y secreta del presidente de la República, ya convertida en demanda nacional de primera importancia.

11.- Para observar la posición de los desplazados de 1945, basta citar a su figura más representativa, Arturo Uslar Pietri[1]: “Todo se cambió, se alteró el país que estaba, hasta ese momento, manejado por un grupo de hombres muy seleccionados, muy capaces, de la gente más calificada que se tenía y entonces entraron a gobernar un grupo de gente muy joven, sin ninguna experiencia –de ninguna especie-, administrativa, de modo que el país dio un salto muy grande en la oscuridad y eso ocasionó un caos, medidas ilógicas y absurdas, desajustes terribles de los cuales el país ni siquiera se ha repuesto. Por ejemplo, un simple hecho puedo decirlo yo a esta distancia: Venezuela tenía una disciplina fiscal heredada de Gómez, muy rígido y muy útil, es decir, había un presupuesto y ese presupuesto se cumplía, y los créditos adicionales eran una verdadera excepción. La Ley Orgánica del Fisco Nacional se cumplía rigurosamente bajo Gómez y eso lo heredaron López Contreras y Medina. Bajo López Contreras y Medina los ministros no podíamos salirnos del presupuesto, el mover una partida era un problema muy grave y el pedir un crédito adicional era casi escandaloso. El país no tenía deuda, vivía de su presupuesto equilibrado, había una disciplina fiscal, cuando yo estuve. Eso se rompió y más nunca se ha recuperado. Venezuela ha vivido en el desorden fiscal desde el 18 de octubre hasta hoy, y seguimos sin poder salir de él” (resaltado mío, CB).

12.- En ese mismo trabajo se recoge de Uslar Pietri lo siguiente, lo cual añade la nota personal indispensable: “No hay duda de que si no hubiera habido un 18 de octubre, yo hubiera sido Presidente de Venezuela en un momento u otro. Era evidente. Yo era el político joven más importante de Venezuela en ese momento, yo era la figura central del más grande partido político que tenía el país, que era el PDV, Partido Democrático Venezolano, yo estaba en plena actividad política, el PDV dominaba el Congreso, la Asamblea Legislativa, los Concejos Municipales, era una fuerza, la fuerza política más grande y más organizada del país, de modo que estaba en la más elemental lógica que tarde o temprano yo iba a ser presidente de la República”.

13.- Lo que aconteció en la década de los noventa fue que esos golpes de Estado se encontraron con el descontento social acumulado durante la década anterior, los efectos de los reajustes del programa económico del presidente Pérez, pero sobre todo con la dirección de un partido de gobierno que ni quiso ni supo enfrentar a sus adversarios históricos y que le dio manga ancha a la revancha que se cocinaba desde 1945, encabezada por un intelectual del prestigio de Uslar Pietri y la corte que lo acompañó en su propósito de derrocar a CAP.

14.- Descontentos populares hay siempre cuando las demandas no son inmediatamente satisfechas y más aún si se sale de la “década perdida” latinoamericana de los ochenta. Pero a los errores del gobierno, sumados a la renuncia de Acción Democrática de su papel de apoyo al gobierno de su compañero (apoyo que después dio a Caldera cuando aplicó la misma política que a CAP le criticaban), abrieron el boquete para que la insurgencia militar fracasada le diera una figura a la política, la de Chávez, cuyo ascenso se produjo en el marco del esfuerzo de “los notables” encabezados por Uslar y José Vicente Rangel por derrocar el gobierno.

15.- Esos “notables” arrastraron tras de sí a la mayoría de los miembros de las élites políticas y empresariales, y finalmente al propio partido de gobierno, para derrocar al gobierno de CAP. Las consecuencias de esa venganza mezclada con traición se pagan literalmente con miseria y sangre en los tiempos que corren.

Carlos Blanco
carlos.blanco@comcast.net
@carlosblancog
Venezuela – Estados Unidos

OMAR ÁVILA: 022, LA PRUEBA REAL DEL “CRECIMIENTO ECONÓMICO”

En el 2021 el Producto Interno Bruto (PIB) logró un crecimiento de 2,5%, luego de años de caída económica. Pese a que el gobierno no ha tomado la decisión de implementar las medidas económicas necesarias que conlleven a lograr la tan cacareada “recuperación económica”, esta se ha venido recuperando debido a la reactivación de muchos empresarios, que a pesar no haber seguridad jurídica, incentivos y apoyo institucional siguen apostando al país y continúan luchando en medio de todas las adversidades.

Para nadie es un secreto que producto de un modelo económico fracasado en el que a pesar de haber ingresado a las arcas de la Nación más de un billón de dólares en los últimos 23 años, llegamos en el 2018 a una hiperinflación astronómica, que apenas este mes dejamos atrás, y que producto de la misma terminó acabando con fideicomiso, seguro de HCM, caja de ahorro, prestaciones sociales y por ende con el salario mínimo. Es decir, acabó con el valor del trabajo destruyendo a la extinta clase media, para dar paso a una nueva clase social: los precarios. Dicho de otra manera, se perdieron años de conquistas económicas y sociales que tanto costaron a los trabajadores.

Es importante destacar que por allá en el año 1996 la producción era de más de 3 millones de barriles de petróleo diarios, que el plan se enfocaba en aumentar la producción a unos 6 millones de B/D y llegar a 8 millones en el año 2000. De igual manera, hay que acotar que la estatal petrolera era la empresa de petróleo más importante del mundo y la más rentable. Traigo esto a colación, ya que según el ministro Tareck El Aissami la producción petrolera se triplicó en relación a la cifra que producíamos a mediados del año 2020 llegando al millón de barriles diarios, es decir, un tercio de lo que producíamos hace apenas una década. La pregunta que tenemos que hacernos es: ¿Cómo aspiran a seguir subiendo en medio de las sanciones? ¿Quién se va a arriesgar a invertir en una Venezuela sin seguridad jurídica?

Vale acotar que el camino es largo y espinoso para poder lograr la recuperación económica, donde hay que recuperar los servicios públicos (electricidad, agua, transporte público), adecentar los sueldos y salarios de la administración pública, así como las pensiones de los jubilados, para iniciar el proceso que nos lleve a recobrar la calidad vida de los trabajadores, jubilados y pensionados.

Desde Unidad Visión Venezuela tenemos claro que los salarios no se recuperan con decretos, sino por trabajo, es decir, lo primero es recuperar la producción, que sin lugar a dudas es la cura contra la inflación que según cifras del Banco Central de Venezuela (BCV) fue de 686% en el 2021 –casi 7 veces más a la de todos los países de Suramérica-.

Según diversas fuentes se espera un crecimiento entre 3% (CEPAL) y 7% (Ecoanalítica), sin embargo la prueba real de que la economía crezca por primera vez en los últimos siete años la veremos en los próximos 12 meses, en la que entre otras cosas que debe hacer el gobierno para que tenga éxito la recuperación económica es dejar a un lado las excusas burdas, inventándose enemigos ficticios y erradicar la crisis eléctrica.

En conclusión, a nuestro juicio todavía es muy temprano para hablar de recuperación económica. Es mucho lo que el gobierno debe hacer desde el punto de vista de políticas que generen incentivos y seguridad jurídica. Además del esfuerzo que debe realizar en recuperar unos servicios públicos destruidos por años de abandono y pésima administración.

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila4@gmail.com
@OmarAvilaVzla
Diputado a la Asamblea Nacional
Teléfonos: 04125999733 // 04166065484
Venezuela

NOEL ÁLVAREZ: ENTRE ADULADORES TE VEAS

Desde mi tiempo de mozalbete, transcurrido en las sabanas trujillanas, una inquietud se me ha sembrado entre ceja y ceja: noto con preocupación que, en el entorno de muchos personajes públicos, especialmente en los representantes de la clase política, crecen y se multiplican, unos personajes de siniestras características, me refiero a los “aduladores”, quienes en ocasiones asumen el rol de consejeros. Estos individuos son como sanguijuelas que succionan todo lo que consideran beneficioso, es decir, tratan de obtener frutos y gozar de las prebendas que les proporciona el hecho de pertenecer al pequeño círculo de los dirigentes.

“Los aduladores tienen apariencia de amigos, como los lobos tienen apariencia de perros “, escribe el poeta y dramaturgo inglés George Chapman. Otro de los famosos críticos hacia la adulación fue William Shakespeare quien señaló en su momento; “porque no sirvo para adular, ni hablar con claridad, ni sonreír a la cara de la gente, halagar, engañar y hacer trampas, doblarme con reverencias a la francesa y simiesca cortesía, he de ser tenido como un enemigo rencoroso.” A pesar de todo, la sociedad actual parece adorar estas aviesas figuras, “hecho que nos debería por lo menos desagradar, ya que las construcciones personales en cualquier ámbito, son mejoradas por las criticas y no por los halagos, sobre todo cuando estos son maliciosos”, reflexiona el sociólogo y colaborador de estos artículos, Agapito Bocanegra.

La historia política está llena de carantoñeros. Ejemplos sobran. Un diálogo entre Lucio Cornelio Sila Félix, cónsul romano en el año 88 A.C., con Pompeyo, acerca del ciudadano Julio César, ilustra que la política no ha cambiado. Que el reptar y simular, son las reglas básicas para triunfar en ella. Sila preguntó a Julio César: “¿Yo te agrado?”. Ante la respuesta negativa, Sila profundizó más en el interrogatorio al detenido: “Si tuvieras la oportunidad ¿Serías capaz de matarme?”. Julio César respondió que lo haría en el primer momento que pudiera. Julio César fue liberado y Pompeyo le razonó a Sila las palabras que había escuchado del detenido: “Julio César te ha hablado con la verdad, ha sido franco y abierto contigo. Este tipo de personas no son el problema, los graves riesgos los tienes con los que ahora te aplauden y adulan”.

El filósofo griego, Plutarco, escribió una obra sobre la adulación, titulada Como distinguir a un amigo de un adulador, allí se sostiene que, el amigo procura que estemos bien, en tanto que el adulador trata de que nos sintamos bien. El amigo nos dice la verdad sobre nosotros mismos, aunque sea dolorosa, en tanto que el adulador distorsiona la verdad para ajustarla a lo que queremos oír. El amigo toma la bondad como la regla y nos previene cuando nos desviamos de ella, pero el adulador toma nuestros deseos como la regla y cambiará su concepto de bondad para igualarlos. El amigo quiere estar de acuerdo con nosotros porque nuestra opinión es correcta y el adulador porque considera correcta nuestra opinión, cualquiera que ésta sea. El amigo piensa que es bueno que nos castiguemos por fallas y pecados; el adulador no admitirá que hemos hecho algo malo, a menos que insistamos en ello y, en tal caso, estará de acuerdo en que hicimos algo malo, pero no porque lo crea, sino solamente porque nos sentimos mal acerca de ello.

No siempre se debe juzgar a los que alaban como simples aduladores. Pues la alabanza, en su tiempo oportuno, no es menos apropiada a la amistad, que el reproche. Más aún, la queja y el reproche son generalmente desagradables e insociables, mientras que se acepta la alabanza por buenos actos, cuando es producto del afecto, sin envidia y con buena disposición. Se aceptan, a su vez, sin pesadumbre y sin pena de amonestación y la franqueza, porque se piensa y se acoge con cariño que el que alaba con gusto hace reproches por necesidad.

En conclusión, el adulador quizá representa el patrón de asociación en la sociedad moderna, porque generalmente nos contentamos con la apariencia de amistad, más que con la amistad misma. Así que, si queremos revivir la práctica de la amistad, lo que debemos hacer es, reconocer que vivimos enmarañados en una red de adulación y el primer paso para adquirir amigos, según parece, es reconocer que, quizá, no tengamos amigos. Y esto, solo podremos averiguarlo, cuando aprendamos a distinguir entre un adulador y un amigo.


Noel Álvarez
Noelalvarez10@gmail.com
@alvareznv Noel Álvarez
Noelalvarez10@gmail.com
@alvareznv
Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE
Venezuela

JOSE LOMBARDI: 2024, EL NUEVO AMANECER

“Nada puede venir de la nada” . William Shakespeare

Los tiempos de la humanidad son lentos y largos, distantes de los tiempos vitales del Ser Humano como individualidad, el año 2024 luce lejano pero realmente no lo es, la impaciencia del tiempo vital nos desboca y a menudo terminamos cometiendo errores arrastrados por la ausencia de paciencia, olvidando que somos extensión de una humanidad que trasciende de generación en generación, lo que hagamos o dejemos de hacer afectará irremediablemente la generación que viene, por eso la impaciencia de la juventud termina siendo una contradicción que termina en errores costosos.

El 2024 vuelve a ser una oportunidad extraordinaria para lograr un cambio político anhelado por la mayoría de los venezolanos, hoy hundidos en la pobreza y la migración forzada, de acuerdo a todos los estudios de opinión realizados en los últimos diez años, hay un ochenta por ciento invariable de venezolanos insatisfechos con el “socialismo del siglo 21” y además deseosos de un cambio político, lamentablemente las inconsistencias y errores políticos opositores sumados a una elite carroñera y deshonesta han impedido que este cambio ocurra, no voy a negar el autoritarismo y ventajismo del gobierno para mantenerse en el poder pero los hechos históricos desde el 2002 han demostrado que son derrotables.

Lo ocurrido el nueve de enero en Barinas, vuelve a ser un ejemplo de lo que debe privar para lograr el cambio político venezolano, despejadas las dudas sobre la posibilidad de lograrlo a través del referéndum revocatorio, no queda otra fecha que la del 2024, tiempo suficiente para que todas las fuerzas políticas opositoras junto a la sociedad civil amalgamen una estructura desapegada de intereses particulares y se siembren las semillas de los frutos que se recogerán en el 2024, año crucial para el futuro venezolano.

Venezuela es un país presidencialista, por lo que será necesario encauzar los esfuerzos hacia una sola figura que pueda unir en vez de dividir, para lograr este cometido será necesario un desprendimiento superior de todos los que aspiren, al parecer serán muchos, sin embargo, todos deberán tener presente que será la mayoría popular a través del método de escogencia que se decida quien determine el candidato de la unidad, solo a través de esta estrategia será posible derrotar el gobierno, mantener un debate interno divisionista, en muchos casos alentado por el propio gobierno, traerá inevitablemente la derrota y la continuidad del “socialismo del siglo 21”

No descarto los imponderables, en este periodo de tiempo pueden ocurrir muchas cosas, en especial lo relacionado al aspecto geopolítico, ambos bandos han elegido entregarse a la suerte de potencias extranjeras, lo que pudiese arrastrar al país a situaciones inesperadas, pero asumiendo que los acontecimientos se desarrollaran sin mayores contratiempos, es evidente que será el año 2024 el del probable cambio político, amanecerá y veremos, las cartas vuelven a estar sobre la mesa y además descubiertas, no jugar correctamente se traducirá en la condena de millones de venezolanos de hoy y mañana.

Jose Lombardi
jjlombardiboscan@gmail.com
@lombardijose
Venezuela