domingo, 20 de febrero de 2022

SIGFRIDO LANZ DELGADO: CONSPIRADORES Y CONSPIRACIONES: INFORTUNIO VENEZOLANO. CAP. I. ANTECEDENTES INMEDIATOS DEL 23 DE ENERO

La conspiradera en el seno de las fuerzas armadas venezolanas ha sido una práctica común, recurrente, constante. Es casi doctrina. En esa corporación militar se ha conspirado contra todo tipo de gobierno, sean electos por el voto popular o designados por cualquier otro mecanismo. Nada ha importado a los conspiradores las leyes del país o la decisión libérrima de los venezolanos de elegir al presidente de la república. Para nuestros conspiradores militares no es la Ley Constitucional su referente, su guía, el plan a seguir, sino los hechos de fuerza, los hechos que van acompañados con balas, fusiles tanques, metrallas y muertos. 

Ese torcido comportamiento de la corporación uniformada es lo que ha dado lugar en Venezuela a las supernumerarias “revoluciones”, acontecidas en suelo nacional desde 1830 hasta hoy, cada una con su correspondiente saldo trágico de muerte y destrucción. Por mismas razones “revolucionarias” nuestro país acumula el record mundial en materia constitucional: veintiséis cartas magnas aprobadas en poco menos de doscientos años de historia, un record vergonzoso, demostrativo del muy poco respeto que tienen los conspiradores y sus cómplices por las leyes e instituciones republicanas. Infausta tradición política venezolana venida desde los tiempos aurorales de la república, una república nacida de un parto doloroso y sangriento: la guerra de independencia, cuyas consecuencias pareciera que estuviéramos pagando aun hoy, en la segunda década del siglo XXI.

Hablemos ahora de los conspiradores venezolanos y de sus acciones. Los sucesos se desarrollan en las semanas finales del año 1957.

Para esta fecha acumulaba Venezuela 56 años de gobiernos militares, contados desde el primer día del siglo XX. Aquí se sabía de democracia lo que decían los libros y lo que traían las noticias llegadas de otros países. En todo este largo tiempo, apenas ocho meses era lo que los venezolanos habían disfrutado de ejercicio de un gobierno integrado por civiles. Fue el corto tiempo del mandato del ilustre escritor

Rómulo Gallegos. No lo soportaron los miembros de la corporación armada. Lo derrocaron con cualquier excusa, en noviembre de 1948. No les gustaba debido a que era escritor, hablaba bonito, además de honesto y honorable. Es verdad que Rómulo Betancourt también había ejercido la presidencia de nuestro país entre octubre de 1945 y febrero de1947, pero lo hizo como miembro de una junta cívico-militar, surgida del golpe de estado ejecutado contra el mandatario Isaías Medina Angarita. Por tal característica no lo consideramos como un gobierno civil, ni mucho menos de factura democrática.

De manera que, según vemos, los venezolanos del siglo XX eran unos convidados de piedra a la hora de decidir asuntos políticos de interés nacional. La costumbre impuesta hasta entonces era que tales asuntos debían ser decididos por los hombres del partido militar, es decir, por los miembros de las fuerzas armadas del país, ocupantes siempre de los principales cargos de gobierno.

En esas condiciones arribamos al último año de mandato del dictador Marcos Pérez Jiménez (MPJ), el conspirador de 1945 contra el presidente Medina Angarita, el conspirador de 1948 contra el presidente Rómulo Gallegos y el conspirador de 1950 contra el presidente Carlos Delgado Chalbaud. Todo un profesional de la conspiración y del golpismo; todo un ejecutante de la dictadura, del terror, de la tortura y del crimen.

Para un sector de la corporación uniformada resultaba insostenible en ese momento el gobierno de MPJ. Era mucho el hartazgo nacional con esa dictadura. Estaba: en primer lugar, la actuación represiva de la policía política del régimen contra los ciudadanos en general y contra los propios militares en particular. En segundo lugar, el carácter cada vez más grupuscular del gobierno dictatorial, en cuya camarilla desempeñaba papel preponderante el binomio compuesto por Laureano Vallenilla Lanz, Ministro de Relaciones Interiores y Pedro Estrada, Jefe de la Seguridad Nacional. Y, por último, el alto costo que implicaba para las fuerzas armadas en su conjunto seguir sosteniendo un régimen dictatorial represivo, sanguinario, corrupto, cada día más repudiado por el país. Pero para ese sector militar, su descontento, preciso es decirlo, no lo causaba la larga hegemonía de sus miembros en la

conducción de la política nacional. No. El descontento era con MPJ y su gobierno específicamente. Para la corporación militar era demasiado peligroso seguir sosteniendo al dictador. Había llegado la hora de remozar Miraflores y colocar allí a otro de los suyos, otro militar mejor visto por los venezolanos.

La gota que colmó el malestar del grupo militar distanciado con el dictador la produjo la aspiración de éste de continuar en el ejercicio de la presidencia, no obstante que la Constitución Nacional, sancionada en 1953 por un Congreso afecto a MPJ, obligaba a realizar elecciones presidenciales en diciembre de 1957.

Al presidente dictador se le ocurrió la imprudente idea de convocar, en sustitución de las elecciones presidenciales, un plebiscito para consultar a los venezolanos si estaban de acuerdo con la continuación de su mandato por otro quinquenio más. Con este arbitrario recurso pretendió MPJ resolver la situación. La consulta plebiscitaria se realizó, contra todo pronóstico, el 15 de diciembre, resultando aprobada la opción que permitía al mandatario asumir la presidencia por un nuevo período, hasta 1962.

No pensó el mandatario en las consecuencias negativas que para él y su gobierno tendría su empeño continuista. Lo cierto fue que los contratiempos se desgajaron uno tras otro desde entonces dando lugar a una situación incontrolable para el gobierno. Caracas y otras ciudades principales del país se convirtieron en un verdadero pandemónium. Una serie de acontecimientos extraordinarios, ocurridos esos días, caotizaron el panorama nacional: huelga de trabajadores, movilizaciones estudiantiles, paro de la prensa escrita, publicación de remitidos contra la dictadura, además de rumores de todo tipo circulando, generadores de angustias, temores, desasosiego.

El golpe de estado se avecinaba y todo el mundo lo sabía. Por supuesto que el gobierno dictatorial tomó sus medidas para evitar su posible derrocamiento. Toque de queda, incremento de la vigilancia diurna y nocturna, patrullajes policiales, allanamiento de viviendas, encarcelamiento de sospechosos, censura informativa, asesinatos. No obstante, dichas disposiciones no impidieron a los conspiradores organizarse y planificar el alzamiento militar, que finalmente tuvo lugar el primero de

enero de 1958. Este día se alzaron, el Batallón Motoblindado de Caracas, con el coronel del ejército Hugo Trejo a la cabeza, así como también un conjunto de oficiales de la Fuerza Aérea de la Base de Maracay, dirigidos por el mayor Martín Parada. Se esperaba la adhesión al levantamiento de otros cuerpos armados, pero nada de esto ocurrió. Y así, sin mayores consecuencias, el alzamiento fue controlado por las fuerzas leales a la dictadura pérezjimenista. Pero fue éste alzamiento un aldabonazo de lo que se desataría en el país las próximas horas.

Sigfrido Lanz Delgado
siglanz53@yahoo.es
sigfridolanz1953@mail.com
@Sigfrid65073577
Venezuela

LEOMAGNO FLORES: LA SOBERANÍA PARTIDISTA, SE DEBE EXPRESAR

He sido convocado por el llamado liderazgo histórico de mi partido Acción Democrática como candidato a la secretaria general nacional de AD y en esa condición califico de extemporáneas y perniciosas para la fragilidad institucional partidista, las declaraciones de Edgar Zambrano, candidato a Secretario General Nacional por la AD de Henry Ramos y del propio Bernabé Gutiérrez, quien aspira a la reelección de dicho cargo por la estructura ad hoc que le permitió dirigir el TSJ, postulando nombres y anunciando la determinación de la metodología para escoger un candidato presidencial propio.

Como integrante del proyecto emergente afirmo que estos compañeros pretenden embarcar a AD en una carrera presidencialista, para desviar su obligación ética, moral y legal de permitir un proceso electoral interno para renovar las autoridades del partido.

Durante 20 años, quienes han conducido a AD han violado el principio de la alternabilidad democrática interna al congelar los procesos eleccionario de las autoridades y sustituirlo por las designaciones a dedo de toda la estructura organizativa, con la excusa de no distraernos en la prioridad que era la lucha contra el Régimen.”

Llegada la hora de la legitimación de los partidos políticos y de los liderazgos opositores, ahora se pretende en AD desviar la elección de sus autoridades y continuar con la existencia artificial de estructuras paralelas, cuando por la base y en un proceso abierto, la soberanía partidista, se debe expresar y reunificar al partido en un solo haz de voluntades. Lanzarnos con dos candidatos presidenciales producto de un partido separado por los odios y rencillas, sería suicida y terminaría de destruir a AD para regocijo de quienes desean perpetuar el actual estado de cosas en Venezuela. Los partidos como AD nunca se han dividido por las bases, sino por la ambición de quienes ejercen las cupulas.

Para nosotros, la única campaña electoral posible es la INTERNA para elegir sus autoridades. En ese sentido, ratifico mi candidatura a la Secretaría General Nacional, en una gesta de reconciliación, lenguaje inclusivo y de rescate de las mejores tradiciones y virtudes que caracterizan el desempeño de nuestros dirigentes de base y nuestros militantes, que tantas esperanzas tiene puestas en nosotros y nos aúpan para reconquistar la esencia del partido.

Leomagno Flores
magnotablet@gmail.com
@Leomagnofa
Venezuela

EDUARDO FERNÁNDEZ: EL PROGRAMA

Hoy quiero detenerme en el tema del programa. Debe reunir tres características: claridad, brevedad y sencillez. Además, debe ser ilusionante y movilizador.

Para lograr el cambio que la mayoría de los venezolanos anhelamos, se necesitan varias cosas: 1.- Una convocatoria seria a la unidad nacional. 2.- Un programa serio, atractivo e ilusionante. Capaz de movilizar a los ciudadanos. 3.- Una organización eficiente. 4.- Una estrategia inteligente y 5.- Trabajo, mucho trabajo. Abandonar la flojera cívica que nos lleva a soñar con soluciones mágicas: golpes militares o invasiones extranjeras. Somos nosotros, los venezolanos, los que tenemos que recuperar a nuestro país.

Hoy quiero detenerme en el tema del programa. Debe reunir tres características: claridad, brevedad y sencillez. Además, debe ser ilusionante y movilizador.

En el Centro Internacional de Políticas Públicas (IFEDEC), por encargo del Movimiento Unión y Progreso, hemos intentado una aproximación a lo que podría ser un programa mínimo común.

La propuesta programática debe incluir por lo menos cinco puntos: 1.- Cambio Político Institucional. 2.- Cambio Económico. 3.- Cambio Social. 4.- Servicios Públicos y 5. Cambio Moral.

El cambio político institucional supone abandonar la cultura de la confrontación y de la polarización y promover una cultura del consenso y de la colaboración en todo aquello que contribuya al progreso y al bienestar de los ciudadanos y del país.

Supone también, promover la plena vigencia del estado de derecho. La primacía de la Constitución Nacional. El respeto a los derechos humanos, la independencia y autonomía de las ramas del poder público: un gobierno que gobierne, una Asamblea que legisle y controle la marcha de la administración pública y un poder judicial que merezca el respeto y el acatamiento de la opinión nacional. Un gobierno sin presos ni exilados políticos y sin intervenir arbitrariamente a los partidos políticos para colocarlos a su servicio. Acabar con el ejercicio arbitrario, prepotente y abusivo de los que mandan.

El programa político debe incluir un compromiso serio a favor de la descentralización, de la regionalización y de la municipalización del poder público. Traslado de competencias y transferencia de recursos a gobernaciones y alcaldías.

El programa político debe incluir el compromiso de darle al país una Fuerza Armada moderna, bien equipada, profesional, al servicio de la Nación y de su seguridad y nunca al servicio de un partido político. Una fuerza Armada que cuente con el afecto y el respeto de la población.

Una política internacional de amistad con todos los países del mundo y particularmente con aquellos que han sido tradicionalmente más amigos como los de América Latina, los Estados Unidos, Europa Occidental, etc.

Seguiremos conversando.

Seguiremos conversando.
Eduardo Fernández
@EFernandezVE
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Venezuela

ROMÁN IBARRA: VOLVER AL FUTURO

Para los efectos de la reconstrucción del país opositor, para la ciudadanía, y también los partidos el tiempo corre. No obstante, nos separan casi tres años de la próxima meta electoral, como es el 2024, fecha de las presidenciales.

Tiempo valioso para promover de inmediato todas las iniciativas que conduzcan a retomar la agenda democrática, cuyo éxito ya antes se demostró, pero abandonado por las ambiciones e inmediatismo de extremistas y sus golpes.

Retomar la lucha cívica; pacífica; constitucional, y electoral es el primer paso, y eso es posible si hay voluntad, y no cartas ocultas. Aparentemente, los aliados internacionales se dieron cuenta del error que supone la asfixia económica y financiera aplicada hasta ahora, con su larga estela de migrantes desesperados; enfermos; hambrientos; presos, y muertos.

En la reunión reciente de 15 países encabezados por EEUU, ya no se habla de gobierno interino, sino de oposición, y pone en los venezolanos la solución al problema, con el 2024 como fecha de elección presidencial, invitando a que se retome el ciclo de conversaciones y acuerdos en la mesa de México.

La migración masiva de los venezolanos se ha convertido en un problema para el hemisferio, y a instancias de EEUU, buena parte de los países de la región han impuesto la necesidad de visa para acceder a sus territorios. Así, México; Costa

Rica; República Dominicana; Chile, entre otros, lo han hecho para frenar el éxodo de los venezolanos. Se requiere entonces retomar las conversaciones entre gobierno y oposición, con la recomposición de esta última, visto el resultado electoral del 21N.

El gobierno que se había levantado de la mesa exigiendo la liberación de Alex Saab, el ¨diplomático¨ sobrevenido, ahora tiene que resolver si retorna a la negociación, habida cuenta de que se descubrió el papel de doble agente del colombiano Saab, en sus roles de ¨empresario¨ al servicio del gobierno de Maduro, y de informante de la DEA, y el FBI desde 2018.

Lo cierto es que gobierno y oposición lucen mal por sus propios errores, mucho más la oposición por la división, y desorden. Es tan grave la situación venezolana desde el punto de vista económico, social, y político, que se requiere un esfuerzo sincero para lograr avances significativos.

Hay quienes en medio del desastre, no exentos de buena fe, han comenzado a promover candidatos en uno y otro bando, y creemos que es un error, pues antes deberíamos promover un programa en torno al cual estemos de acuerdo para recuperar el país.

Un acuerdo para que de forma conjunta, gobierno y oposición recurran a organismos internacionales para obtener financiamiento para la recuperación del sistema eléctrico; hidrológico; sanitario; de transporte subterráneo y superficial; seguridad ciudadana; de empleo y salarios dignos para todos los trabajadores, pero de manera especial para maestros y profesores en todos los niveles de educación.

Luego en lo político, procurar consensos y no mayorías circunstanciales para logar la eliminación definitiva de tres tipos de cáncer del sistema político, como son: reelección presidencial; la Constituyente, y el Revocatorio, para dar paso a reformas que garanticen la gobernabilidad, como la doble vuelta presidencial; el retorno a la bicameralidad, y la representación proporcional de las minorías.

Lograr acuerdos en este sentido es difícil, pero no imposible. Requiere sinceridad, desprendimiento, e interés en hacer las cosas bien al servicio de todos.

Vistas las complicaciones tanto en el gobierno, como en la oposición, me luce que podemos buscar un acuerdo de transición de tres o cuatro años, para que una figura representativa de los mejores intereses, aceptable para todos, y un programa como el propuesto, conforme un gobierno que enderece el rumbo, y luego de paso a unas elecciones libres y competitivas. La crisis nuestra será infinita si dejamos que el odio y la venganza acaben con lo que queda. Actuemos con sentido histórico!

Roman Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra
Venezuela

sábado, 19 de febrero de 2022

ACTUALIZACIÓN DEL REPUBLICANO LIBERAL II: DIARIO DE OPINIÓN, 18/02/2022,



AQUÍ TITULARES DE HOY SABADO19/02/2022, DIARIO DE OPINIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, PARA LEER PULSA SOBRE EL TITULAR

BEATRIZ DE MAJO: MAS ALLA DE LA CLAUSULA PETRO. COLOMBIA EN CÁPSULAS. DESDE ESPAÑA

La movilización en contra de Gustavo Petro es alarmante. No hay agrupación política sobre suelo colombiano que no le haya dedicado lo mas granado de su tiempo a argumentar las consecuencias de una eventual presidencia del candidato de Colombia Humana. Los cuestionamientos se basan en una miríada de razones que van desde su pasado como guerrillero y participación en gestas terroristas sangrientas hasta sus postulados doctrinarios en favor de los controles en el terreno de lo económico, su descolocada agenda social, su vinculación con las tesis y las actuaciones chavistas y maduristas, su enamoramiento del totalitarismo, y así sucesivamente.


No es un secreto para nadie que se habla a pleno pulmón en Colombia de una cláusula “anti-Petro”, que habría sido insertada en cantidad de compromisos contractuales entre particulares suscritos en estas épocas preelectorales que incluyen una disposición según la cual se suspenden las obligaciones de las partes si Gustavo Petro se llegara a hacer con la conducción del Estado.

Pero viene surgiendo una vertiente más solapada y menos agresiva que pretende erguirse como una solución o una alternativa a la izquierdización no solo de Colombia, sino del Continente que está representada en las tendencias políticas de ultraderecha. Debemos reconocer que es poca la atención que estas corrientes están recibiendo de la ciudadanía a pesar de que van poniendo sus pininos, haciendo un surco y echando raíces mientras llega la hora de pasar a una acción mas directa y agresiva.

Ello ya comenzó a pasar en la vecina Colombia. El partido político VOX de España, por ejemplo, ha decidido hacerle la contra al Grupo de Puebla y al Foro de Sao Paulo en nuestro hemisferio y para ello escogió un momento crucial de la política continental que es el que tiene que ver con las próximas elecciones del país neogranadino, para hacer allí un glorioso lanzamiento. Ayer y hoy se viene celebrado en el Hotel Radisson de Bogotá lo que se llama el “Foro Madrid” organizado por esta formación política española que se presenta a si misma como la adalid de la Democracia y las Libertades y que pretende entre otras muchas cosas - que valen la pena ser revisadas- contribuir a detener el avance del "narcocomunismo en la Iberosfera". El propósito, si fuera solo esto, sería plausible, pero se trata de bastante más. Este encuentro de líderes de ultra derecha en la capital colombiana está siendo un Foro Regional al que asisten, por igual, representantes de una alianza de partidos de derecha surgida en España y otros lideres del entorno latinoamericano.

La “Carta de Madrid” que los medios publicarán mañana es un primer paso para poner su pica en Flandres, y lo harán desde un país cuyas libertades podrían ser conculcadas a partir de la justa electoral de las próximas semanas.

El alerta continental tiene un buen “timming” pero nos debe mantener muy vigilantes. Tengámoslo muy claro : el crecimiento de la ultraderecha en el mundo en los últimos años es un proyecto de carácter transnacional. La arremetida contra las izquierdas continentales de las cual Gustavo Petro es un buen exponente, puede irnos echando en brazos, paso a paso, de los ultraconservadores. ¿No es eso lo que estamos viendo en estas horas en la propia cuna de VOX, en España?

El terreno es fértil y la capacidad de penetración de estas tendencias dentro de las sociedades es mayor cuanto más se ponen de relieve las debilidades y los entuertos

de las propuestas y partidos de la centro-derecha. El drama más abultado del proceso eleccionario en la hermana república colombiana es, aparte de sus liderazgos endebles, la incapacidad de los partidos de producir un frente conjunto, de poner a un lado sus diferencias y presentar una propuesta salidora para el conjunto de la nación.

Beatriz De Majo
bdemajo@gmail.com
@BeatrizdeMajo1
Venezuela –España

OSCAR ELÍAS BISCET: UNA BASE NAVAL EXTRANJERA EN LA HABANA. ¡ENTONCES NOS IREMOS A LA GUERRA!. DESDE CUBA

Ni el régimen Castro Díaz-Canel ni sus cabecillas tienen el espíritu del verdadero guerrero, simplemente ellos son una banda de abusadores.

Él está entre los grandes patriotas cubanos. Uno de los padres fundadores de la nación cubana. El Mayor General del Ejército Libertador de Cuba y primer presidente, 1902-1906, de la República de Cuba (1902-1959), Tomás Estrada Palma; quien supo de la posible imposición de una base naval norteamericana en la bahía de La Habana y dijo firmemente “El pueblo cubano, cuya representación asume, no consentirá que en La Habana sea establecida una estación naval”. También se dice que expresó a un amigo: ¡Entonces nos iremos a la guerra!

Palma no era habanero, era bayamés y sobre todo cubanísimo. Estuvo en los que se opuso al Pacto de Zanjón. Estos zanjoneros y los informantes del imperio colonial dieron la ubicación del Gobierno Mambí y fue tomado prisionero el Presidente de la República de Cuba (1876-1877) y ya desde el Castillo de Figueras, Cataluña, España, Estrada Palma reconoció la dimensión histórica política de la Protesta de Baraguá y se enorgulleció de esa obra y del Mayor General Antonio Maceo Grajales.

Ahora en una nueva circunstancia en Cuba, una potencia extranjera y extra continental quiere instalar bases militares con cohetes ofensivos nucleares para amenazar y amedrentar a otro país. Es el caso de la Rusia de Putin y la Cuba castrista, que en conciliábulos crearon una seria y grave amenaza a la seguridad e integridad de los Estados Unidos de América.

Por supuesto, ni el régimen Castro Díaz-Canel ni sus cabecillas tienen el espíritu del verdadero guerrero, simplemente ellos son una banda de abusadores que tomaron el poder y concentraron las armas de guerras en sus manos contra un pueblo desarmado y adoctrinado. Tan cobardes han sido estos castrocomunistas que oficialmente no dejaron ver directamente la aceptación de las propuestas injerencistas, violadoras de la soberanía nacional y las mantienen en secretos. Ellos empujaron a sus secuaces de Maduro de Venezuela y Daniel Ortega de Nicaragua a la implantación de esas bases en sus países. En Venezuela ya existen dos bases rusas militares y cuatro poderosos aviones bombardeos Tu-160, que puede cargar bombas nucleares.

Las realidades presentes de agresividad en el Caribe -Cuba, Venezuela y Nicaragua- contra la nación americana, en alianza militar belicista con Rusia putinista, la administración del mandatario Joe Biden no tiene otro camino seguro que plantearse, el mismo que hace más de un siglo expresó el presidente cubano Tomás Estrada Palma ante la posible imposición de varias bases en territorio cubano, en especial en La Habana, “¡Entonces nos iremos a la guerra!”.

¡Claro! La administración de Biden puede encontrar muchas soluciones políticas, diplomáticas y económicas para tratar de evitar la instalación de los cohetes ofensivos nucleares en Cuba; pero si ya está hecho el tratado militar solo le quedaría la Cuarentena (bloqueo naval y aéreo al país ofensivo), aunque esto pudiera interpretarse que va en contra de acuerdos internacionales de dos supuestos países soberanos; por lo que en esa circunstancia el presidente Palma tendría toda la razón.

En años atrás, la rusa soviética, en nombre de toda la nación (URSS), realizaron la operación Anádir y lograron la introducción en oculto de cohetes ofensivos estratégicos y tácticos nucleares en Cuba y convirtieron al país en la más grande base militar extranjera en el territorio nacional. Muchos niegan esta nueva posibilidad del régimen de Putin, lo creen una fanfarronada y sin recursos financieros para tan amplia maniobra militar; aunque en realidad no tiene que ser de esa gran magnitud como en el año 1962, con pocos cohetes ofensivos nucleares bastarían para mantener asustadiza y parsimoniosa a una gran parte de los administrativos norteños y la expansión militar rusa en el Caribe sería una realidad irreversible.

El Comando Sur americano está desplazado operativamente en el Caribe, junto a las fuerzas militares de una veintena de países. Esto ha hecho que el tráfico de drogas disminuya en la región, pero lo principales países naco-estados: Cuba, Venezuela y Nicaragua, aún tienen la capacidad financiera para impulsar cualquier operación que beneficie sus intereses y sus estancias en el poder de sus países. Por lo que la instalación de cohetes ofensivos nucleares rusos puede ser una realidad concreta en Cuba, Venezuela y Nicaragua.

¡Tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe! Este viejo proverbio de sabiduría popular se cumplió en los deseos de la administración estadounidense, quien concibió y convirtió a Vladimir Putin en un enemigo cuando no lo era. Ahora es muy difícil sacarlo de ese concepto sin que este rompa la Carta de Naciones Unidas con las acciones bélicas sobre Ucrania. Gracias al firme compromiso del Reino Unido de apoyar al pueblo ucraniano ante la invasión y recordar que es un firmante y garante del Memorándum de Budapest.

La guerra de Putin contra los ucranianos será de grandes pérdidas para ambas partes, agresor y agredido, sobre todo para los agresores de Putin y su régimen cuando contabilicen la destrucción material y en especial en vidas humanas. Por lo que la diplomacia aun tiene un papel preponderante para evitar la guerra y un tratado de Versalles humillante, 1919, e impulsar a Putin a seguir el paradigma del romano Lucio Cornelio Sila y construya una Rusia desarrollada y fuertes en valores republicanos, civilizados y democráticos con la institucionalización del estado de derecho. Todavía en el este existen algunas potencias regionales que desean dominar al mundo.
https://www.diariolasamericas.com/opinion/una-base-naval-extranjera-la-habana-entonces-nos-iremos-la-guerra-n4243203

Oscar Elías Biscet
lanuevanacion@bellsouth.net
@oscarbiscet
Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos
Presidente del Proyecto Emilia
Medalla Presidencial de la Libertad
Cuba - Estados Unidos - Cuba
http://www.lanuevanacion.com