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viernes, 18 de diciembre de 2015

MIGUEL MEGIAS, ¡SOS AMIGOS EN VENEZUELA!, QUERIDOS PROFESORES Y AMIGOS, DESDE ESPAÑA

Hace 24 horas les envié un angustioso llamado a fin de conseguir motivarles para que LLEVEN UNA CARTA a CENCOEX/CADIVI y al BCV. Anexo la carta, de nuevo. Esto tiene por objeto SENSIBILIZAR a estos organismos. Tal vez no sirva de nada pero, digo yo, la peor diligencia es la que no se hace.

Y hasta el momento, nadie, absolutamente nadie, me ha contestado. Quiero justificarlos por el hecho de que estamos próximos a Navidad y tienen muchas ocupaciones y compromisos. Pero es que el hambre y las necesidades más perentorias no tienen "ni fecha ni calendario", como dice la canción.

Me cuesta trabajo creer que mis propios ex alumnos, colegas y compañeros de lucha, autoridades y gremio de jubilados, ante un llamado tan angustioso, sencillamente no le paren. Todavía tengo la esperanza de que me respondan, me den alguna buena noticia. En especial, espero solidaridad de mis ex alumnos, compañeros y autoridades o ex autoridades.

Lo que les pido es muy simple: llevar unas cartas a Caracas, con el acompañamiento de un periodista que cubra el hecho. La UC cuenta con vehículos, con periodistas, con funcionarios si es el caso de que las propias autoridades no pueden por sus ocupaciones llevar esta misión a cabo. En definitiva, los profesores de la UC Carlos Mora Vanegas, René Dorta Franceschi, Ferdinando Cristiano, Salvatore Russo, Tulio Ostos, Daniel Quintero, Marino Chemello y yo (seguro hay muchos más cuyos nombres ignoro), les vamos a estar muy agradecidos por la ayuda que en estos momentos nos puedan dar. Sea o no efectiva.

Gracias de nuevo por vuestra paciencia, gracias anticipadas por vuestra buena voluntad, y como se le dice las autoridades en el juramento del cargo, y les recuerdo: "Dios y la Patria os lo premiará"

Desde Granada,

Miguel A. Megias

Texto de la petición que se entregará a las autoridades de CENCOEX, IVSS, y Banco Central

República Bolivariana de Venezuela
Ciudadano xxx (nombre y cargo)
Caracas, Venezuela
(fecha del texto)

Con todo respeto nos dirigimos a usted en la oportunidad de hacerle llegar nuestro ruego para que el pago de pensiones a los jubilados que estamos en el exterior sea más expedito. Es el caso que muchos de nosotros no hemos recibido las transferencias a que somos acreedores a pesar de que han transcurrido tres o más meses desde que la solicitud respectiva fuera aprobada por CADIVI/CENCOEX. Como usted entenderá, este hecho es motivo de considerable preocupación para muchos jubilados, algunos de ellos mayores de 70 años. En mi caso, cumpliré los 80 en febrero próximo.

No queremos que se interprete que estamos siendo críticos del organismo a su digno cargo. Nuestra única pretensión es sensibilizarlo a usted y su personal, para alertarles que nuestras vidas corren peligro, pues la falta de recursos en el extranjero es muy difícil de solventar. Somos sus conciudadanos, personas que hemos trabajado para el bienestar de nuestro país durante mucho tiempo y acreedores al beneficio de la pensión, estemos donde estemos.

Las personas (listado anexo) que han firmado esta solicitud lo han hecho con el mejor ánimo de pedir que nuestro problema sea solucionado con urgencia. Como usted muy bien debe saber, las pensiones son un derecho adquirido. La transferencia de recursos hacia el exterior fue acordada por las autoridades del gobierno, poniendo una serie de exigencias y requisitos burocráticos que hemos aceptado y cumplido. Ahora es el momento en que el organismo a su digno cargo cumpla con las obligaciones previstas en los convenios cambiarios.

No estamos pidiendo nada extraordinario, nada que atente ni contra el estado de derecho ni contra autoridad ninguna, incluido usted. Este ruego es el clamor de muchos pensionados en el exterior. Sólo les solicitamos que se cumplan las leyes y reglamentos promulgados desde el gobierno del que usted, estimado ciudadano, forma parte.

Atentamente,

Miguel A. Megias Ascanio
Profesor Titular (Jubilado)
Universidad de Carabobo

Con  xx firmas anexas.

Escribe este texto:
Miguel A. Megias
autonomiaspoliticas@gmail.com
@mmegias

Granada - España

jueves, 17 de diciembre de 2015

MIGUEL MEGIAS, JUBILADOS EN EL EXTERIOR, GRAVÍSIMA SITUACIÓN REQUIERE ACCIÓN INMEDIATA

Estimados profesores amigos,

la situación de los jubilados ha llegado a su límite. Cientos de nosotros en el exterior están abandonados a su suerte al no haber recibido los montos de sus pensiones. Ha llegado el momento en que les pido tomen acción, como les explico a continuación.

Según información recibida, las solicitudes ya aprobadas pero no ejecutadas, que son TODAS, perderán su vigencia el 31 de diciembre. Por lo tanto, tras  varios meses de espera, tendremos que renovar nuevamente las solicitudes para el primer semestre de 2016. Y sin esperanzas de que esto se resuelva.

Por todo esto, como seguramente saben, hemos iniciado una campaña para sensibilizar a las autoridades (CENCOEX/CADIVI y Banco Central) y que se agilicen las transferencias ANTES DEL 31 DE DICIEMBRE. ¡Y ya estamos, casi en Navidades!

Para ello, hemos creado una carta, que les anexo (puede variarse un poco si fuera necesario) para pedir que se cumpla con los acuerdos de enviar los fondos al exterior. Hemos recolectado firmas, por intermedio de la organización internacional AVAAZ; para este momento ya son 328, que se anexarán al documento que les envío.

Lo que les pido a ustedes, compañeros profesores, es que se reúnan a la brevedad posible, y que establezcan un plan de acción para entregar la carta junto a las firmas, esta semana a más tardar.

Se que es un sacrificio que les estoy pidiendo. Se que estos días estarán muy ocupados. Se que tienen muchas obligaciones. ¿Será posible que no tengan un rato para dedicarle a este asunto tan importante donde se nos va la vida? Unas llamadas por teléfono para ponerse de acuerdo, una reunión informal, es todo lo que les pido. Consideren ustedes las angustias por las que estamos pasando centenares de compatriotas, sin recursos ni para comer, mucho menos para pagar la renta o la luz. Lo ideal sería que tuvieran el acompañamiento de la presidenta del Consejo de Jubilados, Yelipza Moreno, así como la presidenta del Consejo Nacional de Jubilados cuyo nombre ignoro. Desde aquí, desde España, es muy difícil movilizar a estas y otras personas. Por eso acudo a ustedes, mis amigos de tantas luchas en nuestra querida universidad, que cuentan con recursos, con vehículos para el traslado y entrega del documento, que pueden alertar a la prensa para que se divulgue la entrega, que pueden convocar a otros jubilados en apoyo a este acto. Y que pueden convocar al profesor Maldonado, Elis Mercado, ambos ex-rectores, además de nuestra querida rectora, Jessy Divo, para que les acompañen en este acto que deben programar cuanto antes.

Espero que entiendan la urgencia del caso. Y que este acto no es ni partidista ni anti-gobierno: es sencillamente el justo reclamo de unos compatriotas que estamos pasando un amargo trago, abandonados a nuestra suerte en muchos paises: España, Italia, Chile, EEUU, Panamá, Colombia, Costa Rica, Perú y muchos más.

Con todo aprecio, y en espera de vuestra movilización inmediata,


Miguel A. Megias


Anexo: Carta de solicitud a las autoridades






Texto de la petición que se entregará a las autoridades de CENCOEX, IVSS, y Banco Central

República Bolivariana de Venezuela
Ciudadano xxx (nombre y cargo)
Caracas, Venezuela

Con todo respeto nos dirigimos a usted en la oportunidad de hacerle llegar nuestro ruego para que el pago de pensiones a los jubilados que estamos en el exterior sea más expedito. Es el caso que muchos de nosotros no hemos recibido las transferencias a que somos acreedores a pesar de que han transcurrido tres o más meses desde que la solicitud respectiva fuera aprobada por CADIVI/CENCOEX. Como usted entenderá, este hecho es motivo de considerable preocupación para muchos jubilados, algunos de ellos mayores de 70 años. En mi caso, cumpliré los 80 en febrero próximo.

No queremos que se interprete que estamos siendo críticos del organismo a su digno cargo. Nuestra única pretensión es sensibilizarlo a usted y su personal, para alertarles que nuestras vidas corren peligro, pues la falta de recursos en el extranjero es muy difícil de solventar. Somos sus conciudadanos, personas que hemos trabajado para el bienestar de nuestro país durante mucho tiempo y acreedores al beneficio de la pensión, estemos donde estemos.

Las personas (listado anexo) que han firmado esta solicitud lo han hecho con el mejor ánimo de pedir que nuestro problema sea solucionado con urgencia. Como usted muy bien debe saber, las pensiones son un derecho adquirido. La transferencia de recursos hacia el exterior fue acordada por las autoridades del gobierno, poniendo una serie de exigencias y requisitos burocráticos que hemos aceptado y cumplido. Ahora es el momento en que el organismo a su digno cargo cumpla con las obligaciones previstas en los convenios cambiarios.

No estamos pidiendo nada extraordinario, nada que atente ni contra el estado de derecho ni contra autoridad ninguna, incluido usted. Este ruego es el clamor de muchos pensionados en el exterior. Sólo les solicitamos que se cumplan las leyes y reglamentos promulgados desde el gobierno del que usted, estimado ciudadano, forma parte.

Atentamente,

Miguel A. Megias Ascanio

´´´´´´´´´´ Profesor Titular (Jubilado)
Universidad de Carabobo

viernes, 11 de diciembre de 2015

MIGUEL MEGIAS, CONSTRUYENDO PUENTES, EDITORIAL DEL BLOG DE AUTONOMÍAS POLÍTICAS

Sin lugar a dudas, el lunes los venezolanos se levantarán en un país distinto. Las elecciones habrán cambiado el mapa político; habrá ganadores y perdedores. Y la primera tarea que deben acometer es la del diálogo. Los más radicales, tanto de un bando como del otro, deben dar paso a los que estén dispuestos a dejar atrás sus rencillas, sus puntos de vista inamovibles, sus personales visiones políticas. Eso, y no otra cosa, es lo que esperamos todos los venezolanos, de cualquier signo o perspectiva, de cualquier ideología. Diálogo, paz y concordia.

Atrás debe quedar, a partir del 7 de diciembre, la exclusión, la negación de la ley, la rencilla, el aprovechamiento indebido de los recursos del estado, la violencia... Y, tal vez, lo más difícil, el amiguismo que es el peor de los males de un gobierno, de una democracia. La institución del compadrazgo está muy arraigada en el colectivo latinoamericano. El “amigacho” (en España lo llaman “el amiguete”) que nos facilita las cosas, que nos permite saltarnos la ley, ser primero en la cola, incumplir las normas: todos esos vicios de nuestra débil democracia deben ser erradicados de cuajo. A partir de ahora, los servidores públicos deben comportarse por igual con todos quienes acuden a que se les atienda. Se que será dificil, pero impostergable: el retorno de la meritocracia.

Hace algunos años estuvo de asesor de la policía del DF (cuando Peña era Alcalde Mayor) un norteamericano, William Bratton, que había logrado, en su ciudad, bajar notablemente la criminalidad. Su principal propuesta: tolerancia cero. Ese es uno de los factores que debemos, lo más rápido posible, incorporar al colectivo. Tolerancia cero con quien no paga impuestos, tolerancia cero con quien se pasa un semáforo, tolerancia cero con quien pretende colearse, y tolerancia cero con el burócrata --desde el ministro hasta el portero-- que cree tener prerrogativas especiales por el mero hecho de haber adquirido (muchas veces sin ningún mérito) un cargo.

Un país decente no se construye de arriba hacia abajo sino al revés. Se construye con ciudadanos ilustrados, educados, conscientes de sus deberes y derechos. Ciudadanos que deben dejar atrás el famoso “pajarobravismo” (disculpen los puristas el neologismo) y comportarse como veo que se comportan tan pronto dejan atrás al aeropuerto de Maiquetía: como ciudadanos correctos y no como “pájaros bravos”, como decimos coloquialmente en Venezuela.

Debemos regresar, si señores, regresar (ese no es un término peyorativo), a lo que una vez fuimos: amigos y compañeros, independientemente de si militamos en el partido A o en el B. Jugábamos, en otros tiempos, bolas criollas, ese juego tan popular en nuestro pueblo, sin caernos a tiros. Tomábamos una “polarcita” (cerveza de la marca Polar, para quienes no son venezolanos) mientras discutíamos lo bueno y lo malo del gobierno, sin temor a que por eso seamos fuéramos mirados con odio o malqueridos. No nos volvamos a llamar ni “escualidos” o “chavistas”: todos somos venezolanos, todos cabemos aquí, la patria es más grande que las partes. Esa es la Venezuela que los jóvenes no conocen, pero que todavía existe en muchos de nosotros; la Venezuela de la camaradería, de la amistad, de la solidaridad y del acompañamiento tanto en las alegrías como en las penas.

Nuestros flamantes nuevos diputados, sean del signo que sean, deben darse la mano, tender puentes, afrontar la grave situación que vive el país con inteligencia, con ganas de resolver y no de “resolverse”, dispuestos a hacer lo que haya que hacer con tal de enderezar la economía, abatir la inflación, solucionar los mil y un problemas que van a heredar y que son complicados.

Habrá que hincarle el diente a muchos asuntos pendientes, tales como el valor de la gasolina, la unificación cambiaria, la restauración y desarrollo de la industria nacional (compre venezolano, ¿se acuerdan?), la restitución de empresas y talento expropiado. Hay que facilitar, a toda costa, el retorno del compatriota emigrado que sólo anhela regresar a su terruño, pero en condiciones laborables y humanas “normales”. Las universidades deben ser ahora auxiliadas, mimadas, atendidas. Sus investigadores dotados de recursos, de aliento y de incentivos. Sólo la educación nos sacará de las penurias actuales, comenzando con la primaria y terminando con los postgrados. La educación, amigos, ahí está la clave. Y si no lo creen, vean los casos de paises exitosos, comenzando por Finlandia, con el sistema educativo mejor valorado del planeta. Tenemos que parecernos a Finlandia y no a Burundi (que me discupen los habitantes de ese país).

Vemos con preocupación que mientras en Venezuela, lastimosamente, las personas se pelean por conseguir un paquete de harina de maiz o unos rollos de papel higiénico, en Europa, en París, se habla del fin de la era de los combustibles fósiles, se firman acuerdos para el siglo XXI. Los países desarrollados hacen planes --planes que con toda seguridad cumplirán, pues se les va la vida en ello-- para utilizar energías renovables. España, pionera en estas técnicas, tanto en la energía eólica como la fotovoltaica, se propone crear un millón de nuevos empleos en los próximos años, sólo en ese sector de las renovables. Mientras, nosotros seguimos prácticamente con el arado y el buey. La industria automotriz mundial proyecta la construcción de millones de automóviles eléctricos, dotados de baterías de larga duración. ¿Que pasará con nuestro petróleo? ¿Acaso hay un plan para la Venezuela post-petrolera? ¡Ay, Arturo Uslar Pietri, escritor y vidente, el de “sembremos el petróleo”, si nos pudieras ver!

Tendamos puentes, amigos nuevos diputados. Podemos y debemos ser los creadores de un nuevo país, uno que se parezca mucho al que fue, pero que será nuevo. Es como el hijo, que se parece al padre, pero que viene con nuevas ideas, nuevas ilusiones, nuevas esperanzas. Ese es el hijo que debemos ahora criar, cuidar y proteger.

Esa es la Venezuela que queremos, la que esperamos ocurra, la que debe ocurrir. Eliminemos del himno nacional esa terrible estrofa que dice “el vil egoismo, que otra vez triunfó”. Cambiémosla por algo más positivo, por algo que insufle lo contrario al egoísmo. Tal vez, el ¿altruismo?, la ¿abnegación? o la ¿caridad?.



Miguel A. Megias
autonomiaspoliticas@gmail.com
@mmegias

Granada - España