lunes, 2 de septiembre de 2019

JHONASKI RIVERA RONDÓN: SADO-MONETARISMO: DEL VALOR DE USO AL VALOR DE ABUSO DE LAS ECONOMÍAS SOCIALISTAS

El lenguaje marxista, al igual que el lenguaje zurdo en general, es sumamente paradójico, ya que al aplicar esquemas teóricos esclerotizados a una realidad tan dinámica y viva como la capitalista, rescata la lengua de los muertos al describir mejor a los muertos, por ello es que las categorías  y conceptos que utilizan la izquierda para el cuestionamiento y la hipercrítica de dicha realidad, más bien parecen aludir a los malestares que se producen en la realidad que ellos promueven e impulsan, el socialismo y el comunismo. 

En consecuencia, así como Marx se tomó el atrevimiento de poner a Hegel de cabeza, y así como con otros muchos liberales, con ello lograron la adaptación de muchas de sus categorías al paradigma mecanicista del marxismo, así como sus distintas vertientes socialistas y comunistas. De tal modo, hay categorías propias de la izquierda que habla mejor de lo muerto que de  lo vivo, de ahí que no sería condenable hacer una inversión de izquierda a derecha de ciertas categorías de pensadores zurdos para problematizar y analizar al propio socialismo, incluyendo incluso al “Socialismo del Siglo XXI”. 

Por consiguiente, presentaremos a James Wiltgen, quien enseña cine e historia en la Escuela de Estudios Críticos (The School of Critical Studies) de CalArts, cuyos planteamientos consiste en (hiper)criticar el despiadado y desaforado mecanismo de los mercados digitales, como la expresión exponencial de nuevas modalidades de control que tiene el capitalismo en lo más profundo de la vida personal, y por ello su sado-monetarismo[1], el poder cuantificar todos esos detalles. Sin embargo, primero habría que falsear tal presupuesto, y de ahí contrastarlo con los mecanismos de control económico-político que han utilizado los regímenes socialistas y comunistas. 

En primer lugar lo que habría que resaltar es que la existencia de mercados digitales es posible gracias al crecimiento tecnológico que ha experimentado el mundo, en el cual la competitividad, la efectividad y la inventiva se ha puesto a prueba para desarrollar todas las potencialidades del hombre, que sea virtuoso o despiadado vendrían a ser calificativos que contienen un trasfondo abiertamente ideológico, el cual, según sea la posición que se asuma, implica promover un determinado orden moral. Por tanto, una aversión al capitalismo vendría a suponer una aversión a las cualidades más digna del hombre libre, dado que: “El capitalismo es el único sistema en el que tales hombres pueden funcionar libremente y donde el progreso es acompañado, no por privaciones forzadas, sino por un constante ascenso en el nivel general de prosperidad, consumo y goce de la vida.”[2] 

Y precisamente ha sido en el seno del capitalismo que surgió el Internet, un esquema de interacción descentralizado, que no solo ha permitido la democratización de los medias y el conocimiento, sino que también ha generado esquemas descentralizados de relacionamiento económico, téngase en cuenta las criptomonedas, como la mayor expresión de individualidad y confianza, en el que los agentes prescinden de un ente mediador que solidifique la confianza, dado que al ser una interacción casi directa entre los sujetos económicos, la facilidad y velocidad de las interacciones de compra-venta han aumentado su rendimiento exponencialmente, logrando trascender fronteras y validando esa confianza que en parte motoriza la fluidez del capital. 

Es así que el esquema descentralizado en el que se sustenta el sistema de Blockchain precisamente vendría a contrarrestar la tesis que el capitalismo genera más mecanismo de control “absoluto” de los individuos, si bien, no se niega que el Internet está propensa a la manipulación, sugestión, control y vigilancia, dentro de ella también las herramientas que permiten contrarrestar en alguna medida las invasiones que puedan ocurrir, lo que nos invitaría en otro apartado hablar sobre la ética del hacker en estos tiempos de globalización. 

Pero bien, todo ello reconoce que respecto al tema hay mucha tela que cortar en torno a las posibilidades que se abre en el “capitalismo digital”, porque así cuando se cierran algunas puertas, hay otras bisagras que se pueden girar. Entonces, prosiguiendo con Wiltgen, según él, el sado-monetarismo vendría a ser el predominio de una lógica utilitarista que se maneja en este mundo globalizado, en el cual impera una razón instrumentalista en el cual las voluntades individuales son medidas en términos de “ganancia y pérdida”, la cuantificación de lo cualitativo, lo que aparenta ser la aversión más grande que pueda, la información como moneda de cambio. De tal planteamiento se desprende lo siguiente, al parecer en las relaciones económicas del mercado digital existe“…la combinación de resentimiento con utilidad, valor-abuso como valor intercambiable.” (Trad. del a.)[3] Pero ¿hasta qué punto eso es tan cierto? La experiencia política e histórica ha demostrado que el resentimiento ha sido un arma más efectiva para los políticos que para los comerciantes, lo que no niega que de las acciones de los primeros estos últimos se vean beneficiados, así como también potencialmente amenazados. 

Ahora bien llegados a este punto, el reto vendría a ser el manejar un lenguaje marxista sin vernos arrastrados por el, de allí que sus propuestas sean tomadas deslastrándonos de los presupuestos en los que se sustenta. Entonces, para dimensionar la noción de valor-abuso es necesario recordar que al comienzo Karl Marx abordó el asunto de la mercancía, como “una cosa apta para satisfacer necesidades humanas, de cualquier clases que ellas sean.”[4] De ahí que tales “cosas” posea un valor, un valor según la utilidad de las personas, en consecuencia, para que exista un intercambio de los bienes, debe haber un lenguaje valorativo común, de ahí el valor de cambio sirva de mediadora para hacer la equivalencia entre productos tan dispares, y de ahí que la moneda sirviera como patrón común para poder tasar la desigual carga de valor de uso de las mercancías. 

Entonces, el marxismo es consiente que tales categorías pasan también por la contingencia histórica, y de ahí que ellas definan la especificidad de un tipo de relacionamiento social que predominó en cierto momento, de tal modo que las propias categorías de valor de uso y valor de cambio no solo sirven para analizar una determinada realidad socio-histórica, sino que también les sirve al pensamiento siniestro para reafirmar su identidad al deslindarse de “La Economía política burguesa”[5]. Teniendo en cuenta este doblez que tiene el lenguaje de izquierda, podemos proceder a la inversión analítica. 

Es así que la noción de valor de uso y valor de cambio logran definir formas de relacionamiento económico de un lugar y momento determinado, en consecuencia, la referencia a un valor abuso pretende definir un tipo de relacionamiento económico perteneciente a las especificas condiciones socio-históricas del capitalismo inserto en la dinámica del mercado digital, pero por lo que se logra entrever, la misma plataforma descentralizada de las monedas digitales brinda un cierto grado de autonomía, garantía y respeto entre los mismos individuos, sin la necesidad de estar a merced un ente mediador y centralizado, tal como un banco o el Estado, que pueda transgredir su propia  individualidad, de allí que el sado-monetarismo venga al traste con la realidad que pretende describir y cuestionar. 

En consecuencia, ante la poca correlación con la realidad que pretende cuestionar la noción de sado-monetarismo ¿A qué realidad podría ayudar a explicar tal categoría? A la realidad económica, social y política de los regímenes socialistas y comunistas instaurados. 

En primer lugar debemos desmontar el supuesto de James Wiltgen, su total fobia al libre mercado como se dijese en un artículo anteriormente publicado http://ideasenlibertad.net/el-miedo-a-la-libertad-economica-en-venezuela/ o al comercio como lógica que puede primar en nuestra relaciones interpersonales. Bien decía Aristóteles que “…uno es el mayor amigo de sí mismo. Con que hay que amarse, antes que nada, a uno mismo…”[6], y ello será indicador del valor que me doy a mí mismo, y podrá darme el criterio para darle el valor a las personas que merezcan compartir mi espacio y mi tiempo, una mercancía que puede satisfacer las necesidades de otro, de ahí que en las relaciones interpersonales sirva también en el esquema de intercambio comercial, ya que: “Amor, amistad, respeto, admiración, son la respuesta emocional de un hombre por las virtudes de otro, el pago espiritual entregado a cambio de placer personal, egoísta, que un ser humano obtiene por las virtudes de carácter de otro hombre.”[7] 

Por tanto ¿Qué hay de malo en el reconocimiento del valor de la mercancía espiritual de un individuo virtuoso? En tal relacionamiento no parece percibirse un componente negativo, lo negativo o positivo radicaría en la acción-recepción del individuo, ya que una reacción patológica sería aquel que pague con gratitud y amor a aquella persona que la maltrata y la vitupera, de ahí que la dignidad humana caiga en bancarrota, y en este caso estaríamos presenciando un valor-abuso, porque es en esta distorsión donde precisamente se logra explotar las necesidades y debilidades del otro para encontrar en los hombre un mero instrumento o medio político, de allí que tengamos ejemplos históricos que respalden lo dicho como el testimonio del profesor ruso Kuznetzov, quien le llegó a participar en una carta a Trotski en 1919, que Moscú sucumbía por el hambre, a lo que Trotski respondió: 

“Eso no es pasar hambre. Cuando Tito sitió Jerusalén, las madres judías se comían a sus propios hijos. Cuando yo consiga que las madres de Moscú comiencen a devorar a sus hijos usted podrá venir a decirme: «Aquí pasamos hambre».”[8]

Estas respuestas dan cuenta de como el valor-abuso asevera sobre los otros a partir del resentimiento. De ahí el hecho en que ciertas personas que se les adjudiquen merecedoras de ciertos servicios asistenciales según el criterio de un Estado justiciero, haga notar una clara preferencia sobre los “desposeídos” que sobre esa clase media “burguesa” sobre la que recae la mayor carga en la redistribución de los bienes, porque ante la precarización progresiva de las condiciones materiales de un país ella es la que recibe el mayor golpe, véase el caso venezolano que ante el colapso eléctrico, de las comunicaciones y del combustible los bienes más indispensables terminan siendo priorizados para la burocracia y los más “susceptibles y desfavorecidos”, dejando a merced a toda esa clase productiva por ser catalogado como “traidores” y “explotadores”, y allí es donde reside más que un criterio de valor de uso es un valor-abuso sobre las personas, porque ya no se mide desde la capacidad y el mérito sino desde el resentimiento, respuesta que despiertan las virtudes en aquellos que tiene un afán enfermizo por el reconocimiento de lo inmerecido. 

Y precisamente fue desde el valor-abuso que personas como el difunto Hugo Chávez al implantar el proyecto socialista en Venezuela, no solo manifestaba el acto de menosprecio que puede tener hacia su país, sino que al dejar a figuras tan resentidas como Nicolás Maduro, que han sabido hacer uso instrumentalizado del resentemiento como razón de Estado, y de allí se han sostenido figuras como Mussolini, Hitler, Lenin, Stalin, Mao y Fidel, trayendo consigo las mayores calamidades de la humanidad. 

¿Habrá algo más que pueda decir el sado-monetarismo como aquella realidad de precarización económica en el que las personas son valoradas más que por sus meritos, son apreciadas por el resentimiento de otros? Pues si, James Wiltgen agrega el alcance que puede tener el resentimiento y el sadismo en el plano social, económico y político de los sistemas totalitarios, y por ello nos dice: 

“…lo que podría ser denominado el elemento “sado” deberían ser direccionado, como extremadamente densas fuerzas que atraviesan el sistema social y cultural entero, incluyendo clases, géneros y líneas étnicas, en correspondencia de lazos que conectan los macro-agregados con la microtexturas de producción, antiproducción, consumo y redes simbólicas.” (Trad. del a.)[9] 

Lo que da cuenta de esto es como desde la economía se encontró el medio para logra totalizar el poder de control político de las individualidades en cada una de las dimensiones, en donde se promueven ciertos rasgos simbólicos para establecer un determinado orden moral que sirva para el asedio de la libertad, tanto material, simbólico y espiritual, un asedio que se hace desde el resentimiento y el sadismo macabro de aquellas que sopesan a los demás a partir del valor-abuso. Y por ello que el psicólogo social W. Drabovitch dijera que “Estas dictaduras implican lógicamente una esclavitud espiritual y material, a la cual queda sometido todo el resto de la población.”[10] 

No obstante, hay otro aspecto que encierra el sado-monetarismo en las economías socialistas y comunistas, y ellos son las redes de complicidades que permiten constituir y solidificar los mecanismos de control político y social que pueden llegar a lo más privado de los individuos, por ello que sea el mismo Wiltgen sea quien haya referido a un extracto del Antiedipo de Deleuze y Guattari, diciendo que en estos ordenes políticos y económicos: “No hay en ningún grado algún maestro, sino únicamente esclavos comandando a otros esclavos.”[11] Y de ahí que expliquen como las redes de vigilancia cubana en el ejercito Nacional, los ojos vigilantes de cada uno de los servicios asistenciales del CLAP y la Misiones, así como cada uno de aquellas personas que ocupan puestos estratégicos que ayudan al régimen imperante fomentar la desconfianza y deshabilitar parte del dinamismo propio del capitalismo. 

Y ha sido así con el que a partir de categorías del pensamiento siniestro las hemos incrustado desde una perspectiva liberal, en el cual hemos encontrado mayor pertinencia descriptiva y analítica en la disección de los regímenes que promueve el propio pensamiento zurdo, de allí que su paradoja los haga caer al absurdo.


Referencias: 

[1] Este planteamiento está expuesto ampliamente en su artículo “Sado-Monetarism or Saint Fond-Saint Ford”. En Sande Cohen y R. L. Rutsky (Eds.): Consumption in an Age of Information. Oxford-New York: BERG, 2005. pp. 97-118.
[2] Ayn Rand: La virtud del egoísmo. Buenos Aires: Grito Sagrado, 2006. p. 121.
[3] “the combination of ressentiment with utility, abuse-value with exchange-value” James Wiltgen: “Sado-Monetarism or Saint Fond-Saint Ford”. En Sande Cohen y R. L. Rutsky (Eds.): Consumption in an Age of Information. Oxford-New York: BERG, 2005. pp. 97-118. p. 100.
[4] Karl Marx: El Capital. 2da. ed. México D.F.: Fondo de Cultura Económica, 1959. p. 1.
[5] Este posicionamiento locutivo es sumamente enriquecedor en el lenguaje marxista-leninista empleado en la Enciclopedia de Filosofía, para ampliar al respecto consúltese: G. A. Kursanov: El Materialismo Dialectico y el Concepto. México: Grijalbo, 1966.
[6] Aristóteles: Moral, a Nicómaco. 5ta. ed. España: Espasa Calpe, 1992. p. 275.
[7] Ayn Rand: La virtud del egoísmo. Buenos Aires: Grito Sagrado, 2006. p. 45.
[8] Extracto sacado en Svetlana Aleksiévich: El fin del “Homo Sovieticus”. Barcelona-España: Acantilado, 2015, p. 12.
[9] “what might be termed the “sado” element must be addressed, as extremely dense forces cut across the entire social and cultural system, including class, racial, gender, and ethnic lines, in feedback loops linking the macro-aggregates with the microtextures of production, antiproduction, consumption, and symbolic networks.” James Wiltgen: “the combination of ressentiment with utility, abuse-value with exchange-value” “Sado-Monetarism or Saint Fond-Saint Ford”. En Sande Cohen y R. L. Rutsky (Eds.): Consumption in an Age of Information. Oxford-New York: BERG, 2005. pp. 97-118. p. 102.
[10] W. Drabovitch: Fragilidad de la Libertad y Seducción de las dictaduras. Santiago de Chile: Zig-Zag, [¿1935?]. p. 149.
[11] “there are no longer even any masters, but only slaves commanding other slaves;” Fragmento extraído en James Wiltgen: “the combination of ressentiment with utility, abuse-value with exchange-value” “Sado-Monetarism or Saint Fond-Saint Ford”. En Sande Cohen y R. L. Rutsky (Eds.): Consumption in an Age of Information. Oxford-New York: BERG, 2005. pp. 97-118. p. 102.

Jhonaski Rivera R.
@ideas_libertad
@Jhonaski_RdR

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: ¡POLÍTICAMENTE INÚTILES!

Causa horrores apreciar que ningunas de las opciones puestas hoy en el tapete de la política nacional dan respuestas a una población sumergida en emergencias, arrastrada a condiciones paupérrimas de descalidad de vida, donde la hiperinflación, escasez de medicinas y caotización de todo el espectro público (que arrastra lo privado) han hecho del suicidio una salida cada vez más común.  

Finalmente, el Bolívar murió, quedó pulverizado ante el innatural proyecto cubano impuesto en Venezuela, nuestra moneda no tiene ningún respaldo, el remanente del aparato productivo criollo continúa su rumbo a la extensión y lo único que sostenía nuestra moneda, Pdvsa, cedió ante los tentáculos del chavismo, reino de un Midas a la inversa, que todo lo que toca lo vuelve… trisas. Ante la carencia de divisas, el régimen ofrece incuantificables suma de Bolívares a sus proveedores, mismos que salen corriendo a comprar monedas fuertes para proteger sus capitales, por si fuera poco, el régimen cree que equiparando la tasa oficial al dólar paralelo las personas confiarán sus divisas a él, así lo único que ha logrado es disparar el paralelo al infinito ¡Listo! La hiperinflación se consolidó, nadie la controla, el hambre en Venezuela apenas comienza.  

Todas las “medidas” del régimen son refritas, trilladas, desprovistas de ciencia, de confianza, fracasadas una y otra vez. Por lado de la oposición, su accionar pareciera creen estamos en Suiza, ideando procesos electorales pulcros a mediano-largo plazo, como si el venezolano pudiera continuar esperando ¡No señores de la oposición, el venezolano ante su desespero emigra en condiciones infrahumanas o se está suicidando! La nación requiere cambios inmediatos ¡YA!  

20 años después, pareciera la oposición no termina de comprender a qué se enfrenta, continúa cayendo en la trampa de los diálogos, cree el régimen aceptará procesos electorales limpios, transparentes, apegados a la constitución, en ese pastoreo de nubes se desgasta estérilmente. No termina de comprender (queremos creer por ingenuidad, no por complicidad) el castrismo al que se enfrenta el pueblo jamás cederá dócilmente a las protecciones que les ofrece el control/manejo discrecional de las riquezas, armas e instituciones del Estado, mientras el régimen gana tiempo con sus trapos rojos la desesperanza gana terreno dentro y fuera del país, el mundo nos aísla poco a poco a través de visados cada vez más restrictivos.  

Lea con atención, a efectos pragmáticos (los únicos que en política importan) el régimen y la oposición hasta hoy han sido del todo inútiles al pueblo ¡Inútiles! Sabemos la coyuntura histórica es extremadamente compleja, pero sus roles son para resolverla no para empeorarla. El gobierno ocultó sus desmanes endilgando a los 40 años de la carta república los males que agravó, hasta que pudo inventar nuevas excusas con las sanciones y embargos recientes… qué nos espera ¿20 años más de una oposición excusándose por lo complejo de la situación, cayendo en diálogos inservibles, pidiendo paciencia a un pueblo que emigra pobremente o se suicida?  

La radicalización no va mermar, el régimen invierte al máximo recursos e instituciones de la república para profundizarla, de ello depende, necesita manosear la visceralidad, sí permite los sesos funcionen y la institucionalidad recupere terreno sabe estará perdido.  

La situación social es trágica, a pesar el régimen se ha vacunado contra la presión social, las protestas por hambre, medicinas y caos generalizado se alzan contra los viles mecanismos represivos… todos los escenarios apuntan a la salida del régimen y lo sabe. La oposición debe arreciar en sus acciones pues el pueblo requiere urgentemente alimentos, medicinas, todo cuanto puede ofrecer inversores criollos y foráneos dispuestos a reconstruir el otrora país más envidiado del planeta. Al parecer, Guaidó comprendió los diálogos son inútiles, dio forma a su impreciso gobierno, no importa el nombre utilizado para los nuevos cargos ¡Lo importante es que finalmente actúen! El país no tiene mediano ni largo plazo… requiere cambios ya. 

Leandro Rodríguez Linárez 
leandrotango@gmail.com
@leandrotango  

RICHARD CASANOVA: ELECCIONES PARA SUPERAR LA CRISIS, NO PARA ATORNILLAR AL RÉGIMEN

Desde algunos sectores de la oposición se insiste en participar a todo evento en las elecciones parlamentarias que pretende convocar arbitrariamente el gobierno ¿Una nueva Asamblea Nacional es la solución a esta pavorosa crisis que padece el país? ¿Acaso hoy no tenemos mayoría en el parlamento y antes de que se instalara, ya el gobierno había actuado desde el írrito TSJ para burlar la voluntad de los venezolanos y secuestrar al Poder Legislativo?  ¿Acaso no montaron una ilegal y oprobiosa Asamblea Constituyente para intentar liquidar al parlamento? ¿Qué garantías hay de que esta truculenta historia no se repita?  Ninguna!  

La dictadura calcula que con esas elecciones (solo parlamentarias) gana tiempo y se garantiza su permanencia hasta final del período.  No se percata de que la situación es insostenible y el gobierno se ha hecho inviable.  Al contrario, si esos comicios no incluyen la elección de un nuevo presidente y un cambio de gobierno, la crisis se prolongará y con total certeza se agudizará, elevando la conflictividad social y abriendo la puerta a salidas violentas,  golpistas, intervencionistas y otros atajos de consecuencias inimaginables.      

A pesar de ello, algunos sectores autodefinidos como opositores plantean que indefectiblemente hay que participar en cualquier elección sin importar las condiciones, ni la unidad y mucho menos la opinión del resto del país. Argumentan a partir de falsos supuestos, interpretaciones maniqueas de la democracia y otros alegatos de orden principista. En algunos casos, la intención de tergiversar el debate es deliberada.  Decir que los "participacionistas" son demócratas y todos los demás solo buscan un desenlace bélico o están a favor de una intervención militar, es una falacia ¿Quién les dijo que Guaidó, la AN o algún factor de la coalición opositora mayoritaria, no desea una salida electoral a la crisis?    

A eso apostamos todos y en el G4 (principales partidos de oposición), no hay la menor duda sobre el particular.  Lo que hay es una ruta para lograr que esas elecciones (parlamentarias y presidenciales) se den en las mejores condiciones posibles y por eso se agotan todos los esfuerzos de negociación con la intermediación de Noruega y mucha presión internacional.  Lo que hay es una determinación absoluta de ir a un proceso que contribuya o se traduzca en una real salida a la crisis, no unas elecciones para complacer al régimen, atornillarlo y como dijimos antes, prolongar la crisis, agudizando la tragedia que sufren los venezolanos.   Una salida electoral es lo ideal pero tenemos el compromiso de tomar una decisión consustanciada con la realidad y atendiendo a la opinión del país: gremios profesionales y empresariales, sindicatos, universidades, la iglesia y en general, la sociedad civil organizada.  

No hay duda alguna, lo que hay es un propósito firme de actuar de manera unitaria y a partir de lo antes expuesto: dependiendo de las circunstancias, vamos todos o no va nadie.  A diferencia de otros que piensan “vamos nosotros así no vaya nadie”. Queremos unas elecciones que sean realmente una salida y si no lo son, habrá que evaluar otras opciones.   

A esa oposición que insiste en enturbiar el debate, les decimos que participar en una farsa no está alineado con los principios democráticos con que pretenden arropar sus opiniones.  En todo caso, no es el peor escenario que el gobierno compita solo -contra sí mismo o contra candidatos prefabricados-  pues se trata de un régimen desprestigiado e ilegítimo, que pocos reconocen, que está internacionalmente acorralado y financieramente arruinado. Nuestra preferencia es clara a favor de un desenlace electoral pero no es incondicional, ni es la única opción que tienen las fuerzas democráticas, eso es bueno que lo tenga claro la dictadura y quienes estén pensando en ponerle el hombro en esta hora agónica. 

Richard Casanova
@RichCasanova 
Dirigente progresista / Vicepresidente ANR del Colegio de Ingenieros de Vzla.  

domingo, 1 de septiembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, LUNES 02-09-2019

ISABEL PEREIRA PIZANI: POLITIZAR LA OPOSICIÓN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 13 minutos
Pierde Macri elecciones en Argentina e Iván Márquez emite un comunicado pregonando el inicio de la guerra. ¿Cuál es el significado de estos sucesos?, ¿cuántos colombianos están con y detrás de este anuncio? ¿Cuál será la suerte del proceso de paz, que según Uribe nunca existió? ¿Reaccionarán los argentinos? Hoy como nunca Latinoamérica está bajo asedio: el retorno del peronismo, la declaración de guerra de Iván Márquez, los desatinos de AMLO, que pretende instalar el socialismo en uno de los países más complejos del continente. Culturas fuertes chocan entre sí, ninguna gana, todas ... más »

MERCEDES MALAVÉ: UN SOLO PUEBLO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 24 minutos
A ritmo de samba y de tambores, estuvimos en Barlovento visitando distintos municipios de la zona. Vamos construyendo partido de abajo hacia arriba, renovando la organización, reencontrándonos con la estructura. Veinte años después de revolución comunista, el pueblo de Venezuela se mantiene ligado a sus raíces socialcristianas y socialdemócratas. La sobrevivencia del chavismo está por verse. El sueño de expandir la revolución y de contribuir a la paz interplanetaria, se ha convertido en la peor pesadilla de aislamiento, encierro y esterilidad. Mayor traición al proyecto ideológico ... más »

ELSA CARDOZO: LA TRAGEDIA MIGRATORIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 40 minutos
En la más reciente manifestación de la tragedia de quienes huyen desde el Medio Oriente y África a través del Mediterráneo para llegar a Europa se mostraron sin disimulo las trabas políticas cada vez mayores que imponen gobiernos que, como el italiano, se niegan a recibir refugiados; también la lentitud de las respuestas de otros, que resultan de la falta de acuerdos y procedimientos para atender una emergencia, ya crónica. En nuestro lado del mundo, las restricciones impuestas y pretendidas por el gobierno de Estados Unidos no solo se expresan en el discurso de rechazo al inmigran... más »

AMÉRICO MARTÍN:LA MADRE DE LAS BATALLAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 58 minutos
Dado el aislamiento en que se halla sumido el gobierno de Nicolás Maduro, parece suicida su empeño en reiterar las razones que lo han puesto en condición solitaria, sin salidas claras. En sus memorias, Bill Clinton (“Mi Vida”, las titula) afirma:Cuando uno está en un agujero, lo primero que debe hacer es dejar de cavar. Pero la aberrante sentencia N° 0234-2019 dictada por el TSJ, evidencia que la cúpula del poder está empeñada en seguir cavando. ¿Es toda la cúpula? ¿Es una decisión irreversible? Lo ignoro, no obstante no sería para nada extraño que se agiten significativas contradi... más »

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ: SER LENINISTA SIN SABERLO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Se habla mucho de estrategia, término de uso habitual en el lenguaje político, y como ocurre con vocablos muy meneados, toma variadas significaciones con diferentes validez y utilidad de acuerdo con las bocas. Con frecuencia se confunden objetivos o meros deseos que uno acaricia, con estrategia, es decir, el procedimiento para conseguirlos eficientemente. Oí una activista decir en 2017 que “la estrategia no era ir a la elección de gobernadores sino tomar el gobierno”, una vaciedad error génica, como se vio. Ganar sólidamente gobernaciones, alcaldías, legislaturas, A.N y concejos ... más »

LUIS FUENMAYOR TORO: ILUSIONES POLÍTICAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
En la situación actual venezolana, frente a un gobierno autoritario, arbitrario, sectario, corrupto, ignorante, incapaz e indolente, existe la ilusión de unificar a quienes se le oponen, como la vía segura para derrotarlo y de esa manera comenzar a salir de la crisis profunda en que nos encontramos. Los calificativos utilizados para caracterizar al equipo gobernante no fueron escritos a manera de insultos, como usualmente lo hacen algunos cuando se refieren al régimen. No se trata de una forma de ofenderlo ni mucho menos de mentarle la madre. En absoluto. Cada adjetivo corresponde ... más »

ISABEL PEREIRA PIZANI: POLITIZAR LA OPOSICIÓN

Pierde Macri elecciones en Argentina e Iván Márquez emite un comunicado pregonando el inicio de la guerra. ¿Cuál es el significado de estos sucesos?, ¿cuántos colombianos están con y detrás de este anuncio? ¿Cuál será la suerte del proceso de paz, que según Uribe nunca existió? ¿Reaccionarán los argentinos?

Hoy como nunca Latinoamérica está bajo asedio: el retorno del peronismo, la declaración de guerra de Iván Márquez, los desatinos de AMLO, que pretende instalar el socialismo en uno de los países más complejos del continente. Culturas fuertes chocan entre sí, ninguna gana, todas pierden, algunos más que otros.

En estos momentos confusos es indispensable retomar, calibrar nuestro sentido de la vida o como dicen los expertos, el flujo, lo que queremos hacer, la narrativa que nos llena de expectativas. Los espacios institucionales hay que tomarlos con ideas, propuestas que infundan esperanzas.

Por lo pronto mencionaré algunas: la primera es tomar conciencia de que hoy existe un gran boquete abierto. Crear, fortalecer y ponernos bajo la égida de un Estado superpotente no ha sido más que un camino a la servidumbre, como han enseñado Chávez y Maduro. Si el país está sometido al poderío estatal, los ciudadanos están anulados, no existe reclamo ni responsabilidad individual, todo se maneja desde el paquidermo estatal.

Cada uno de nosotros se siente víctima, hay un culpable afuera, el coco, ese ente lo hemos construido nosotros, al no ver claro que teníamos deberes, obligaciones y que todo no se resuelve desde la cúpula estatal. Abdicar o descargar de su valor el derecho a elegir era simplemente ceder todo el poder a quien ejerce el dominio sin restricciones.

Hoy es nítido que construimos una mole estatal que nos tiraniza y nuestra primera tarea es comprender que tenemos que demolerla, la oposición tiene que asumir posiciones políticas contundentes. Saldremos de Maduro, pero hay que visualizar lo que proponemos al país. Se trata de una vez por todas de comenzar a superar la coyuntura y pensar quién es el sujeto activo de esta sociedad, el Estado o los ciudadanos, si son estos últimos tienen que atreverse a luchar por ideas de cambio.

Por dónde empezar, alinearnos tras la imperiosidad de construir un Estado de Derecho, contrario a la manipulación, una sociedad donde ante la ley todos seamos iguales, como dice el maestro Emeterio Gómez, donde todos los nacidos en esta tierra puedan llegar a la línea de partida y de allí arrancar con sus fuerzas y debilidades, con las capacidades que hayamos atesorados y con los deseos de alcanzar metas. El maestro Hare Krishna Gurudeva, enseña que las leyes son emanaciones del poder de Dios para buscar el bien y la verdad. ¿Qué podemos pensar de un país donde la ley está en manos de ateos, delincuentes, iletrados. Esas leyes que emanan del TSJ, como vemos cada día, son contrarias a emanaciones divinas en busca del orden y la prosperidad. Son un ejercicio tiránico parido por un Estado para el cual los ciudadanos, el respeto al individuo no existe. Una sociedad sin jueces y sin leyes que garanticen que todos somos iguales ante la ley no es más que un recinto de pasiones primitivas, odios, venganzas, corrupción y torturas.

Para que el Estado de Derecho brote, se instale, es menester que pasemos de la tarea acomodaticia de vivir defendiendo derechos, estableciendo privilegios que no son respaldados con nuestra responsabilidad activa ciudadana. Para que la educación y la economía estén a favor de la prosperidad y la libertad los ciudadanos tienen que asumir sus responsabilidades. Empecemos con preguntas elementales: ¿Cómo se forman los jóvenes para ingresar al mercado de trabajo?, ¿qué conexión existe con los industriales, productores, comercializadores?, ¿qué necesidades de aprendizaje, de capacitación tenemos enfrente? ¿Qué dicen los partidos políticos, tienen todos los venezolanos oportunidad de aprender, adquirir una destreza que los capacite para trabajar? ¿Por qué en Venezuela con toda la renta petrolera no hemos invertido en crear oportunidades a los más pobres para aprender y superarse? ¿Qué hace un joven que egresa de la escuela básica y no tiene dónde aprender, ni un sitio que los incorpore como trabajador y a la vez se responsabilice con su formación? La educación hay que arrebatársela al Estado y convertirla en responsabilidad ciudadana. Las leyes no pueden estar en manos de una mafia que usa el poder para negar la libertad, oprimir, destruir, tal como se ejerce hoy en Venezuela.

La gran ventaja de hoy es que estamos aprendiendo a distinguir cuáles son nuestras responsabilidades y que no podemos dejarlas en manos de un Estado tiránico. Aprendemos o el peronismo, guerrillas y castrismo están a la vuelta.

Isabel Pereira Pizani 
@isapereirap 

MERCEDES MALAVÉ: UN SOLO PUEBLO

A ritmo de samba y de tambores, estuvimos en Barlovento visitando distintos municipios de la zona. Vamos construyendo partido de abajo hacia arriba, renovando la organización, reencontrándonos con la estructura. Veinte años después de revolución comunista, el pueblo de Venezuela se mantiene ligado a sus raíces socialcristianas y socialdemócratas. La sobrevivencia del chavismo está por verse. El sueño de expandir la revolución y de contribuir a la paz interplanetaria, se ha convertido en la peor pesadilla de aislamiento, encierro y esterilidad. Mayor traición al proyecto ideológico de Chávez no cabe en mi imaginación. 

A pesar de las diferencias aparentemente irreconciliables entre adecos, copeyanos y comunistas, siempre hemos sido un solo pueblo, una sola nación. Desde los tiempos de José Antonio Páez Venezuela es una sola, y esa unidad patria no la ha podido quebrantar ni la guerra federal, ni la peor dictadura, ni la crisis más aguda, ni los intereses más perversos. 

Pero hoy la unidad nacional está en peligro. La crisis política nos ha llevado por una espiral de radicalismo que trasciende nuestras fronteras. Nos han inoculado la división dentro y fuera del país, y no podemos permitir que Venezuela se parta en dos ni en tres. Tenemos que circular libremente por el territorio; debemos preservar nuestro patrimonio cultural, nuestros símbolos, nuestra identidad nacional con su diversidad de regiones, geografía, fauna y flora. Somos responsables de preservar las riquezas del subsuelo que la Providencia ha querido confiarnos. 

Más allá de las diferencias ideológicas y sociales, hoy debemos cerrar filas en torno a nuestra patria. Somos un solo pueblo, y la palabra pueblo no designa a una masa informe manipulable a imagen y semejanza de un mesías o demagogo. La identidad de un pueblo se expresa en cada ciudadano, en su interacción personal con la comunidad mediante la organización, articulación y participación individual en los diversos círculos en los que se estructura la sociedad. Desde una reunión de vecinos hasta la asamblea nacional allí se refleja nuestra idiosincrasia y nuestra manera de ser. A medida que el círculo asociativo aumenta, la participación se hace más representativa. Participación y representación se implican mutuamente porque la representación es real en la medida en que la participación individual, organizada milimétricamente y bien estructurada, sea una realidad viva, exigente, demandante y operativa. 

Ninguna ideología política puede atentar contra la unidad de la nación. Debemos rechazar como cuerpo extraño, con las defensas que nos brinda nuestro sentido de pertenencia a la única Venezuela que existe, cualquier atisbo de injerencia extranjera. Una quinta parte de la población venezolana se considera hoy chavista, pero antes de ser chavistas son venezolanos y ellos lo saben. 

“Sólo el pueblo salva al pueblo” dijo Arístides Calvani. Sólo el pueblo de Venezuela puede salvar a la nación en estas horas de tantas necesidades en nuestra patria. En eso está Copei como organización popular, electoral e independiente. Entendemos que nuestra misión trasciende la lucha tradicional de los partidos políticos. Estamos llamados a reforzar, en cada parroquia y municipio del país, la unión nacional. 

Recuerdo que mi sobrina tenía tan solo 5 ó 6 años cuando le enseñé la lógica de lo opuesto o lo antónimo. Le dije: “lo contrario de grande es chiquito, lo contrario de gordo es…” e inmediatamente me respondió: “¡flaco!”. Con esa misma lógica que entiende hasta un niño de cinco años, podemos concluir que la verdadera oposición a la ideología del odio es el amor; ante la división la unión, y ante el resentimiento la reconciliación. 

Mercedes Malavé
mmalave@gmail.com
@mercedesmalave 

ELSA CARDOZO: LA TRAGEDIA MIGRATORIA

En la más reciente manifestación de la tragedia de quienes huyen desde el Medio Oriente y África a través del Mediterráneo para llegar a Europa se mostraron sin disimulo las trabas políticas cada vez mayores que imponen gobiernos que, como el italiano, se niegan a recibir refugiados; también la lentitud de las respuestas de otros, que resultan de la falta de acuerdos y procedimientos para atender una emergencia, ya crónica.

En nuestro lado del mundo, las restricciones impuestas y pretendidas por el gobierno de Estados Unidos no solo se expresan en el discurso de rechazo al inmigrante y la obsesión por la construcción del muro fronterizo, sino en la de forzar acuerdos de “tercer país seguro” -para hacer de sus vecinos centroamericanos improbables diques a la afluencia de los migrantes forzada por la violencia y la pobreza- mientras suspende la asistencia a los países donde se originan los desplazamientos.

Desde otro ángulo, es también trágico en muchos sentidos el caso de los millones de venezolanos que en busca de alimentos, medicinas, seguridad y trabajo siguen movilizándose a países vecinos, pero que después de tres años de intensivo fluir se agolpan en las fronteras con Ecuador, Perú y Chile sin poder cumplir con las exigencias de pasaportes y visados. En todos los casos el éxodo no cesa mientras que sus condiciones y causas se siguen agravando.

En 2018 se alcanzó el número sin precedente de más de 70 millones de desplazados forzosos en el mundo. El impulso más notable fue la gran ola, entre 2012 y 2015, en buena medida originada por el conflicto sirio pero alimentada también por las crisis en Irak y Yemen, en la República Democrática del Congo y Sudán del Sur, por el masivo movimiento de la etnia Rohingya desde Myammar hacia Bangladesh, y en 2018 con el aumento de los desplazamientos en Etiopía y el flujo incesante desde Venezuela. Así lo registra la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, Acnur, para la que el de los venezolanos es “el mayor éxodo en la historia reciente de la región y una de las mayores crisis de desplazados en el mundo”.

El problema de los desplazamientos forzosos debe ser atendido humanamente, pero en el trato al desafío que plantea la movilización de masas de población que emigran huyendo de situaciones críticas -por desastres naturales, hambrunas, epidemias, guerras y persecución política, étnica o religiosa- se manifiestan cada vez más visiblemente otras razones, que no por comprensibles excusan la incomprensión de la situación del emigrado.

Los compromisos internacionales que protegen a los migrantes incluyen la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados (1951) y el Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados (1967); en el ámbito americano, la Declaración de Cartagena sobre Refugiados (1984) y la Declaración de Brasil (2014). En esta última se afirma que “la responsabilidad primaria en la protección de las personas refugiadas, desplazadas y apátridas es de los Estados, y que la cooperación internacional y la solidaridad son fundamentales para responder a los desafíos humanitarios”. Pero esos compromisos internacionales se han vuelto frágiles en un mundo en el que cada vez más gobiernos alientan la pérdida de conciencia y de responsabilidad compartida ante una cantidad creciente de problemas que no pueden aislarse geográfica, política ni humanamente. Así se acumulan acciones y omisiones que complican, limitan y hasta obstruyen los empeños humanitarios de organismos especializados como Acnur y la Organización Mundial de Migraciones, entre muchos otros, y por numerosas organizaciones e iniciativas no gubernamentales. Entre tanto, se va confirmando una preocupante tendencia en el orden mundial: la peligrosa fantasía, por irreal e inhumana, de que los países pueden encerrarse -o encerrar a otros- en una burbuja.

La salida de venezolanos no cesa y crea problemas a los países vecinos, como lo registra en detalle y analiza en toda su gravedad el reciente Informe preliminar de la OEA, que también reconoce la solidaridad regional prevaleciente. En efecto, no es el caso negar la preocupación demostrada regionalmente ante el éxodo que ya suma más de 4 millones de venezolanos, tampoco las iniciativas para atenderlo y los planes para coordinarse y obtener recursos para la atención a quienes llegan en condiciones de extrema precariedad. También es cierto que el flujo de salida -200 venezolanos por hora en 2018- ha ido haciendo cada vez más difícil asumir esa carga, pero la imposición de restricciones a la entrada dista de ser una solución.

Para América Latina es una necesidad, más allá de la solidaridad hasta ahora demostrada en el marco de los consensos que se han ido fraguando en el Grupo de Lima y en el Proceso de Quito, asumir integralmente el reto que plantea la crisis venezolana, sus efectos y sus causas: con el debido apoyo humanitario a quienes justificadamente buscan refugio, pero también con coherente y decidido respaldo regional a la búsqueda nacional del urgente cambio necesario.

Elsa Cardozo
elsacardozo@gmail.com
https://venezuelaaldia.com/2019/09/01/la-tragedia-migratoria-por-elsa-cardozo/

AMÉRICO MARTÍN:LA MADRE DE LAS BATALLAS

Dado el aislamiento en que se halla sumido el gobierno de Nicolás Maduro, parece suicida su empeño en reiterar las razones que lo han puesto en condición solitaria, sin salidas claras. En sus memorias, Bill Clinton (“Mi Vida”, las titula) afirma:Cuando uno está en un agujero, lo primero que debe hacer es dejar de cavar.

Pero la aberrante sentencia N° 0234-2019 dictada por el TSJ, evidencia que la cúpula del poder está empeñada en seguir cavando. ¿Es toda la cúpula? ¿Es una decisión irreversible? Lo ignoro, no obstante no sería para nada extraño que se agiten significativas contradicciones en el bloque gobernante, a la luz de la expansión del malestar interno en todos sus niveles.

Imposible no calificar la indicada sentencia como una aviesa provocación emanada quizá de un sector del poder preocupado porque eventuales negociaciones lo encuentren con los pantalones abajo

Por eso lo que desconoce la sentencia no puede ser pasado por alto, ni sin duda lo será. Arremete contra principios defendidos tenazmente desde las postrimerías del gomecismo, y están consagrados en todas las Constituciones y leyes de universidades desde el histórico Decreto-Ley de Universidades de fecha 05-12-1958, dictado por mi ilustre profesor Edgar Sanabria, para consagrar la autonomía plena de las universidades nacionales.

La socialdemocracia, la democracia cristiana, el liberalismo amarillo y el comunismo se batieron por esta noble causa. Por cierto, ¿quién hubiera imaginado que en 2019 un gobierno “hecho en socialismo” se alzaría contra ella? ¿Faría, Machado, Pompeyo no lo hubieran rechazado por alevoso?

Puedo jurar que saltarán a decir que no han tocado la autonomía. Saben perfectamente que su médula está cimentada en el autogobierno, la elección de sus autoridades y la autoadministración. Para lo cual fueron creados el Claustro y las Asambleas de Facultad. La sentencia se carga los órganos electores e impone la igualdad del voto de profesores, estudiantes, egresados, personal administrativo y obreros. Hasta los extremistas del pasado se hubieran reído de esa falacia.

En la relación enseñanza-aprendizaje, fundamentales son los docentes que la imparten y los estudiantes que la reciben. Ambos necesitan años de preparación para ascender o para graduarse. Los empleados y obreros se guían por la Ley del trabajo. Su empleo cambia sin menoscabo

Los dos sectores-claves tienen el más alto interés en los programas de las autoridades. Con el voto 1 x 1 y el requisito de vencer en 3 de los 5 sectores se desnaturaliza la intención de la norma. ¿En cuál universidad autónoma de Latinoamérica se aplica tan marrullero “igualitarismo”?

Olvidaron el coraje universitario ante amenazas como la de la sentencia. Los principios que mueven las grandes causas son atropellados por un TSJ que nunca se enteró de los grandes sacudimientos sociales en defensa de la Universidad. En 1928 unos cien universitarios dirigidos por los veinteañeros Villalba, Betancourt, Leoni, Otero Silva y otros valientes iluminaron de modernidad a un país pobre y adormecido. Gómez reprimió pero sintió el empuje unido de muchachos y muchachas. También hoy, en resistencia cimera, estudiantes, docentes y autoridades de la UCV –García Arocha, Bianco, Méndez y Belmonte-, primera en el brasero. Seguirán las demás pero ya todas son imbatibles fortines democráticos.

Los émulos venezolanos de la Reforma Universitaria de Córdoba (1918) han sido vanguardia hemisférica. Solo les falta repetir el logro del DEU cubano que en 1935 nombró –sí, nombró- una pentarquía para el Ejecutivo y el presidente interino, profesor Grau San Martín.

¿Será necesario llegar tan lejos? Seguramente no, pero si la ciega tozudez persiste recuerden que no hay hazaña inalcanzable para los heroicos universitarios venezolanos

Américo Martín 
@AmericoMartin

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ: SER LENINISTA SIN SABERLO

Se habla mucho de estrategia, término de uso habitual en el lenguaje político, y como ocurre con vocablos muy meneados, toma variadas significaciones con diferentes validez y utilidad de acuerdo con las bocas. Con frecuencia se confunden objetivos o meros deseos que uno acaricia, con estrategia, es decir, el procedimiento para conseguirlos eficientemente. Oí una activista decir en 2017 que “la estrategia no era ir a la elección de gobernadores sino tomar el gobierno”, una vaciedad error génica, como se vio. 

Ganar sólidamente gobernaciones, alcaldías, legislaturas, A.N y concejos municipales, ponían en jaque mate al gobierno en las presidenciales. Eso era una estrategia. En 2005 el quijotismo iluso creía que su objetivo táctico de llamar a la abstención, materializaría la estrategia de licuar las bases del sistema que se vendría abajo. Antes había sido la movilización masiva de calle durante el paro petrolero lo que produciría la implosión, sin que uno entendiera cómo se produciría el prodigio y por qué. 

Von Clausewitz sistematiza académicamente este lenguaje en el campo militar, y en la política lo hacen los marxistas por una razón evidente: estaban fuera de las instituciones y querían derrocarlas. En el siglo XIX los socialistas, comunistas y anarquistas confundidos juegan “en todos los tableros”, elecciones, insurrecciones caóticas, sangrientas y aplastadas, hasta la horrorosa Comuna de París en 1871, tan criminal y delirante que en Montmartre se edificó la Basílica de Sacre Coeur para pedir perdón por los desmanes. 

Lenin define en las Tesis de abril de 1917 la estrategia insurreccional, porque la Guerra Mundial había dejado deshecho al ejército, casi único sustento de poder y participaría a favor del derrocamiento, o se inhibiría. Desde allí esa fue por mucho tiempo la línea revolucionaria en todo el mundo: insurrección urbana o rural. Pero desde la socialdemocracia alemana, Eduard Berstein propone la incorporación a las instituciones del Estado para mejorarlas, no para destruirlas. 

Gradualismo vs. revolución

En Italia, Antonio Gramsci, el más importante de los pensadores políticos marxistas del siglo XX desarrolla su teoría coincidente con Berstein, con gran profundidad y extensión filosófica. El orden social se basaba en la hegemonía que ejercían las instituciones políticas, culturales, económicas en conjunto, el consenso a su alrededor, y la estrategia revolucionaria consistía en penetrarlas progresivamente, a las que llama “casamatas ideológicas”, para desplazar el consenso hacia nuevas fuerzas. 

Al final de su obra, Gramsci había dejado de ser comunista para tornarse artífice de la conversión de la izquierda en gradualista y no revolucionaria. En Venezuela se tuvo una estrategia bersteniana o gramsciana entre 2006 y 2015 que llevó a la oposición a la antesala del poder. A partir de ahí renació una mezcla de leninismo espontáneo, golpismo e inocencia, que llevó a aplastantes derrotas hasta 2019, cuando aparece más claramente expresado, en su dolorosa candidez. 

La estrategia consiste en que mientras peor, más bajo y siniestro sea el nivel de vida, más gente coma de los basureros en la calle por efecto del socialismo y las sanciones, más cerca estaremos del cambio, particularmente de la “fractura militar” o, en última instancia, de una intervención extranjera. Es la cubanización como esperanza. Van al diálogo sin mucha convicción, entre otras cosas porque no deciden en él. 

Confunden la estrategia con el mantra, tres pasos que según se piensa, garantizarían que el poder pase a un grupo predeterminado. Afirmar que no concurrirán a elecciones parlamentarias porque “estabilizan al gobierno” es expresarse en leninista, como Monsieur Jourdain que hablaba en prosa y no lo sabía. Otra parte de la oposición considera que hay que volver a la política electoral, a la organización de partidos, y tejer acuerdos de gobernabilidad con el chavismo para frenar graves riesgos de desintegración del país. 

Gramsci y Berstein los iluminen

Según múltiples ejemplos históricos, aspiran una vía sin persecuciones, violencia y con garantía de concordia que permita gobernar y prevenga la inestabilidad. Esa sería la porción gramsciana o bersteniana. Frente a esa dualidad hay partidos y grupos que se mantienen expectantes y parecen esperar la evolución de los acontecimientos para tomar una decisión. En este cuadro habrá elecciones parlamentarias en 2020 y si el gobierno no mete el casco, se pueden favorecer evoluciones positivas para un cambio. 

El gobierno no debería usar el ministerio de triquiñuelas llamado constituyente y sí apoyar la renovación del CNE, de la ley electoral y legalizar los partidos, lo que haría difícil llamar racionalmente a la abstención. El país está a la espera de acontecimientos trascendentes, como la eventual incorporación del PSUV a la AN, institución universalmente reconocida como legítima. 

Esto desencadenaría desarrollos políticos complejos que requerirían mucha habilidad por parte de los opositores, pero que auspiciarían otros cambios con el apoyo de la UE y los encuentros de Oslo. Desgraciadamente el mantra tiene paralizada la construcción de salidas, al exigir sine qua non que se vaya Maduro previamente, aun cuando éste sería el candidato que más convendría para el triunfo electoral de la oposición. Ojalá Gramsci y Berstein los iluminen. 

Carlos Raul Hernandez 
@CarlosRaulHer

LUIS FUENMAYOR TORO: ILUSIONES POLÍTICAS

En la situación actual venezolana, frente a un gobierno autoritario, arbitrario, sectario, corrupto, ignorante, incapaz e indolente, existe la ilusión de unificar a quienes se le oponen, como la vía segura para derrotarlo y de esa manera comenzar a salir de la crisis profunda en que nos encontramos. Los calificativos utilizados para caracterizar al equipo gobernante no fueron escritos a manera de insultos, como usualmente lo hacen algunos cuando se refieren al régimen. No se trata de una forma de ofenderlo ni mucho menos de mentarle la madre. En absoluto. Cada adjetivo corresponde a una característica particular del gobierno actual, que puede ser contrastada con la realidad existente y con la pasada, incluso más atrás de la primera Presidencia de Maduro. 

Unir a todos los venezolanos de buena voluntad, para salir de la plaga actual, parece en principio una tesis lógica, y realmente lo es. Sólo que estamos hablando de unir a los venezolanos de “buena voluntad”, por lo que no participarían en esta alianza quienes no sean de “buena voluntad”. Pero, para no caer en la discusión de quienes son los buenos y quienes los malos, diré como el camarada Mao que se debe tratar de unir a “todos los susceptibles de ser unidos”. Mao lo pidió en el momento de constituir el frente político militar anti japonés, que lucharía contra estos invasores, y de hecho se logró la unidad entre el Kuomintang (Partido Nacionalista Chino) dirigido por Chiang Kai-shek y el Partido Comunista Chino, en esos momentos enfrentados militarmente.  

Suspendieron las hostilidades y, luego de la derrota japonesa al final de la Segunda Guerra Mundial, se reanudó el conflicto que terminó con el triunfo del Partido Comunista Chino y el refugio de los nacionalistas en la isla de Formosa, hoy Taiwán. Se logró unir a los “susceptibles de ser unidos”, pues el Kuomintang y los comunistas eran ambos nacionalistas y enfrentaban las pretensiones de dominación imperial de Japón. En nuestro caso, mucho menos dramático, no todos los que se oponen al régimen de Maduro son “susceptibles” de ser unidos, pues dentro de ellos hay quienes son partidarios de una invasión extranjera, como fórmula para derrotarlo, mientras que para otros esa posición es totalmente inaceptable. Esta diferencia los hace, como se dijo, “no susceptibles” de ser unidos.  

Para los primeros la salida es violenta, para los segundos es pacífica. Para los primeros la intervención extranjera es deseable y necesaria, para los segundos es indeseable y contraproducente. Para los primeros los asuntos del país pueden resolverse en EEUU y otras latitudes, para los segundos se deben resolver en Venezuela y por los venezolanos. Los primeros violentan la Constitución vigente, los segundos actúan dentro del marco constitucional. Es meridianamente claro de estas diferencias que ambos grupos no pueden unirse, no son susceptibles de ser unidos y por tanto no habrá un frente opositor al gobierno de Maduro, a menos que uno de los grupos renuncie a sus posiciones y asuma totalmente las del otro.  

Otra posibilidad, en el caso de la elección Presidencial, es que aparezca un extraño a los actualmente actuantes, una persona no involucrada en la conflictividad habida, un forastero, un “outsider”, para usar el anglicismo que todos entienden, y que este personaje sea asumido por todo el mundo como candidato presidencial. Esta última posibilidad tampoco es fácil de conseguir, pues el “outsider” tendría que tener posición sobre los asuntos antes señalados como impedimentos serios de la unidad de toda la oposición.

Luis Fuenmayor Toro 
@LFuenmayorToro