martes, 7 de julio de 2020

NÉSTOR SUÁREZ, VENEZUELA PUEDE CONVERTIRSE EN LA OLLA DE ORO DE AMÉRICA LATINA

Muchas de las recetas sociales en boga no son sino las mismas ideas viejas que parten de negar la libre iniciativa individual como la fuente del progreso. En aras del progresismo se han vuelto a probar, bajo otros nombres, las mismas formulas que nos han conducido precisamente adonde estamos. Con ello queda asegurado la perpetuación de las crisis, de la que viven cada día más políticos, militares, burócratas, asesores internacionales y organismos de ayuda exterior.

Lo que necesitan nuestros países latinoamericanos es un “milagro económico” que nos permita: a) erradicar la pobreza que agobia a nuestros pueblos, y que es el caldo de cultivo de la subversión, y b) integrarnos al primer mundo, no en medio de modelos ideológicos errados, sino a través del libre comercio. Pero, sobretodo necesitamos crear las condiciones que permitan enfrentar el reto del crecimiento y brindar verdaderas oportunidades para progresar a los jóvenes.

Como lograrlo? No es acaso un milagro algo sobrenatural e inexplicable?

El milagro se produce cuando las instituciones sociales positivas, el Estado, la legislación, las organizaciones empresariales, las aduanas, los impuestos, etc, no van en contra de la naturaleza espontánea del Orden y la Libertad. En el caso venezolano de continuar por nuestro actual camino estatista, socialista, de controles y regulaciones, con impuestos altos, osea un sistema tributario que se ha convertido en un tenaz enemigo de la actividad económica y empresarial, nunca podremos alcanzar niveles aceptables de crecimiento económico que sirvan para reducir y eventualmente eliminar la miseria en que viven millones de venezolanos.

Un país que puede ser un ejemplo de ese milagro económico para los venezolanos es Irlanda, una de las historias de éxito económico en los últimos 30 años. Al finalizar el año 2000, los irlandeses habían disfrutado de 14 años de crecimiento económico ininterrumpido, el cual se aceleró a cifras cercanas al 10% anual a finales de los años noventa.

Por fortuna a los irlandeses les llegó la hora de sacudirse de las cadenas. Y estás cadenas no eran solo las de la pobreza: eran las de un sistema político y económico que, con la bandera de muy buenas intenciones, restringía las libertades económicas en impedía que se desataran las fuerzas espontáneas que, coordinadas por la economía de libre mercado, generan desarrollo y riqueza.

Irlanda era el caso típico de un modelo intervencionista de la economía. Un Estado grande, una gran burocracia, que generó empresas ineficientes e incapaces, que oprimian a los ciudadanos con altas tarifas, un Estado deficitario que hacía sentir su peso con impuestos verdaderamente irracionales.

Como bien sabemos, a principios de los años ochenta varios países como China e Inglaterra dieron un radical vuelco a sus economías y se orientaron hacia el libre mercado. Hoy en día siguen disfrutando de los beneficios de esa decisión histórica. Irlanda dió un giro similar, y aunque lo hizo un poco más tarde, ha cosechado enormes beneficios. Las reformas irlandesas han transformado a un país Pobre en un país rico, competitivo, dinámico y productivo. Y esto lo lograron en muy corto plazo. El libre mercado, los bajos impuestos, la desregulación y eliminación de los controles crearon una olla de oro en Irlanda.

Irlanda dejó atrás un pasado de emigración que llegó a ser de casi el 20%, desempleo del 17%. El impacto económico de las medidas que tomó Irlanda fue asombroso. De acuerdo con estudio propio del Gobierno irlandés, se estimó que entre 1987 y 1993 la desregulación aumentó en un 60% el número de visitantes al país. El turismo obtuvo ganancias adicionales de 560 millones de libras irlandesas y se crearon más de 25. 000 nuevos empleos. Una de las decisiones políticas que tuvo éxito en influencia en el despertar de Irlanda, fue la decisión de adoptar impuestos muy bajos para estimular la inversión. Irlanda fue uno de los países más pobres de Europa, y hoy es un país rico, es una auténtica olla de oro. Irlanda tiene hoy una carga tributaria menor que cualquier país de la Unión Europea con la excepción de Luxemburgo.

Las políticas gubernamentales que restringen la libertad del comercio, que regulan el interfieren los intercambios, terminan distorsionando la economía. Los impuestos y la inflación absorven riqueza que los ciudadanos podrían haber usado para realizar intercambios que mejoren el incrementen su bienestar. La seguridad jurídica y el Imperio de la ley brindan a las personas la confianza en que, cuando se involucren en proyectos de largo plazo y de beneficios mutuos, ni el Estado ni otras personas podrán apoderarse de manera arbitraria de sus ganancias.

Las Reformas parciales no funcionan. Cuando se avanzaba en libertad económica, también se avanzaba en crecimiento. Todo fue de manera simultanea. Irlanda, decidió tomar una ruta radical: reducir drásticamente los gastos, abolir las agencias gubernamentales, disminuir las tasas de impuestos y derogar muchas regulaciones. Al mismo tiempo el Gobierno hizo compromisos confiables de no incurrir en gastos deficitarios ni inflar la moneda. Por esa determinación se convirtió en una olla de oro.

Venezuela tiene mucho mayor potencial una vez que salga de esta tragedia para convertirse en una auténtica Olla de Oro y de creación de riqueza, siempre y cuando cambie el sistema o receta. Pero también al igual que Irlanda debe hacer las reformas de manera simultánea.

Nada de gradualismo, ni “reformitas”, porque con ello no se desmonta la estructura de poder o status quo, y vuelve a regresar y nos terminan destruyendo de nuevo. La transición tiene que poner orden en la casa primero que todo. Recuperar las instituciones, no perder tiempo. Porque no hay Luna de miel. Sin vacilar. Si actuamos de manera inmediata y aplicamos las medidas simultáneamente y con la gente apropiada y entrenada tendremos éxito y Venezuela se convertirá en la Olla de Oro de América Latina.

Nestor Suarez
nsuarez07@hotmail.com
@NestorSuarezRB

ARIEL PEÑA, EL SINDICALISMO DEBE SABER DISCERNIR EL SIGNO DE LOS TIEMPOS

Cuando se habla de discernir el signo de los tiempos, casi siempre se aplica a una situación religiosa por acontecimientos significativos; sin embargo ante la presente situación mundial por la peste del Coronavirus, que tiene profunda incidencia en la vida de los trabajadores y en sus familias, las organizaciones sindicales deben de saber percibir el momento que vive la masa trabajadora, para orientar futuras luchas y crear esperanzas, ante una crisis pocas veces vista, en donde el desempleo en Colombia para el mes mayo alcanzó la cifra de 21,4%, cuando en el año anterior el indicador del mismo mes había sido de 10.5%, de suerte que el sindicalismo se encuentra ante un gran reto, en donde habrá que superar esquemas que han sido el común denominador de organizaciones orientadas obtusamente, especialmente por grupos marxistas.

Una maña de la secta marxista-leninista es confundir la lucha social que es inherente a todos los seres humanos con la lucha de clases, que es un sofisma del comunismo totalitario, para crear una asimetría maquiavélica y así confundir a las personas y sembrar el odio buscando satisfacer sus apetitos burocráticos. El “sindicalismo clasista” es una invención para vender la idea de que la doctrina de los trabajadores como por arte de magia es la marxista, lo que constituye un exabrupto que ofende la democracia, la independencia y el pluralismo que son los pilares del movimiento de los trabajadores.

Las contradicciones entre el capital y el trabajo con las que se desgañitan los miembros de la gruperia mamerta, recibió una fuerte bofetada hace más de 42 años, cuando el partido comunista chino se alió con las grandes transnacionales especialmente las norteamericanas, para desarrollar una gran producción manufacturera en el país asiático, lo que tiró por la borda la tan mentada contradicción, ya que la esencia del marxismo es tener la hegemonía del poder político sin importar al precio que sea; por eso Zhou

Enlai y después Deng Xiaoping líderes chinos comprendieron que la economía centralizada y estatista eran un fracaso y tomaron el camino de la economía de mercado, lo que deja sin argumentos aquellos que todavía insisten en la discordancia entre el capital y el trabajo. Aunque desde el país oriental por irresponsabilidad del partido comunista de China se propagó el Covid-19 por el mundo con todas sus calamidades, no se pueden negar las medidas audaces que tomaron sus dirigentes hace más de 4 décadas, cuando rompieron con un mito que todavía en Colombia no ha sido superado por una parte del sindicalismo.

Así que los dogmas económicos y políticos del señor Karl Marx quedan desvirtuados con lo que sucedido en La China y en otras partes del mundo, porque es el colmo de la testarudez que una doctrina que desde sus comienzos en el siglo XlX fue repudiada por los trabajadores, pero que mediante la mentira y la violencia se tomó gobiernos en algunos países de la tierra en el siglo pasado, fracasando estruendosamente con la caída del muro de Berlín y la debacle de la URSS, y todavía los seguidores de esa doctrina de manera supersticiosa insistan en un sistema que para lo único que sirve es para montar camarillas genocidas y burocráticas que envilecen a los pueblos mediante el crimen y la tortura, como ocurre en Latinoamérica con países como, Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Entonces el “sindicalismo clasista” que tanto promocionan las fuerzas totalitarias marxistas, no es más que un sofisma que pretende convertir al movimiento de los trabajadores en correa de transmisión del comunismo quitándole su autonomía, siguiendo las enseñanzas de Marx quien planteaba que los obreros no debían tener ideología sino conciencia de clase, lo que lleva a que los trabajadores con sus organizaciones se convirtieran en simples rebaños de las elites comunistas, negando el carácter libertario impreso desde los albores en las primeras luchas sindicales, siendo el caso más emblemático el de los Mártires de Chicago en 1886, quienes abrazaban las ideas anarquistas que eran contrarias al absolutismo marxista.

Hay que reiterar cuanta veces sea necesario, que el marxismo jamás puede ser un precepto para la lucha de los trabajadores, ni mucho menos la brújula que guía hacia un mundo mejor, sino que como logia perversa lo que busca es subyugar a los pueblos mediante lineamientos totalitarios, que necesariamente conducen a la esclavitud política, culmen del comunismo para avasallar a las naciones, como lo ha demostrado durante su tenebrosa existencia.

El papa San Juan Pablo Segundo, en la encíclica Laborem Exercens de 1981, sobre el trabajo humano, propuso una visión dinámica y flexible de la propiedad y la economía, recomendando arreglos para que los trabajadores compartan la propiedad en cooperativas de trabajo o en sindicatos, sugerencia interesante en las actuales circunstancias por la crisis que le ha generado al planeta la pandemia de la Covid-19, en virtud de lo cual el sindicalismo democrático también debe hacer uso de mecanismos que se inscriben en la Cogestión como ocurre con el fortalecimiento del Contrato Sindical que esta a tenor del artículo 482 del Código Sustantivo del Trabajo en Colombia.

Una crisis económica y social como la que se está viviendo, es para la innovación y la solidaridad, y no para usar las dificultades de la población con oportunismo político; de tal manera que el movimiento de los trabajadores al saber discernir el signo de los tiempos, vigoriza el desarrollo social y humano del pueblo.

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG

RICARDO VALENZUELA, EL SAQUEO MÁS GRANDE DE LA HUMANIDAD (PRIMERA PARTE), REFLEXIONES LIBERTARIAS

Si alguien se da a leer la autobiografía de David Rockefeller, Memorias, las primeras páginas le provocarán que rueden sus lágrimas de forma incontrolable. Describe la riqueza de su familia utilizada para alimentar un mundo hambriento, educar al pobre, construir infraestructura en naciones pobres, pero no toca el aspecto negro de su linaje—su esfuerzo constante para destruir EU como nación independiente y establecer el bien común, Nuevo Orden Mundial (NOM). 

Sin enemigos a sus puertas, ninguna nación asentiría perder sus derechos individuales ni su libertad. El Bilderberg, el CFR y la Comisión Trilateral (CT) tenían que crear un producto para seducir a la gente, el NOM. Hablan de compartir responsabilidades de liderazgo, cooperación más cercana y entendimiento mutuo. Sin embargo, eran mensajes subliminales que muy pocos entendieron, pero eran presagio de sus letales intenciones. 

Cuando reclutaban un grupo de sabios para establecer la CT, ya trabajaban en una iniciativa del CFR llamada “Proyecto 1980”: El objetivo era detectar “cómo se podrían conducir las tendencias mundiales hacia los resultados que ellos pretendían”. El futuro que habían dibujado era una desintegración de la economía mundial para construir la de ellos. El editor de “El Economista” de Londres, Fred Hirsch, en su obra “Alternativas hacia el desorden Monetario”, explicaba cómo se podría llevar a cabo: 

“La desintegración controlada de la economía mundial es un objetivo legitimo para la década de los 80 y es lo más realista para lograr un orden económico internacional. Un problema central para el orden económico internacional en los próximos años es cómo asegurar que esa desintegración ocurra de forma controlada y no una espiral que dañe esa forma de bozal. El problema no es minimizar la politización en la intervención política ni en el resultado de los mercados; sino crear un esquema capaz de contener el nivel de crecimiento de esa politización que de forma natural emerge del cambio de balance en economías domésticas y el sistema internacional”.

Traducción. El objetivo clave era impedir, a toda costa, la reemergencia del nacionalismo en todas sus manifestaciones—industrial, económico, tecnológico y científico. Pero ¿Por qué los Rockefeller y todos sus grupos querían desmantelar el poder industrial de los EU? Para entenderlo acudimos a la historia económica de los siglos 19 y 20. 

El Imperio Británico perdía la supremacía industrial en las últimas décadas del siglo 19. Ante ello EU, Japón, Francia, Alemania aspiraban esa vacante. Britania se preocupaba del avance de esos países que finalmente habían abrazado cierta forma Laissez-Faire, se sumaban a la revolución industrial y emergían como poderosos competidores. 

En Francia, Napoleón III, devoto del libre comercio, pedía a Michel Chevalier negociar con Richard Cobden un acuerdo con el Reino Unido. Firmado en 1860, fue calificado como “golpe de estado comercial” por los industriales franceses que temían a la competencia de la economía británica; sin embargo, el acuerdo provocó la multiplicación de otros entre las naciones europeas creando la primera era de verdadero libre comercio en el continente, acompañado de crecimiento y Francia progresaba. 

El milagro económico de Japón se inició con los principios establecidos aquel Enero de 1868 de la revolución Meiji, y profundas reformas iniciando una compulsiva educación universal, modernización, la promoción del capitalismo y sus mercados al estilo tradicional de economistas americanos. Esas reformas cincelaron su modernización industrial anterior a la Segunda Guerra mundial y, en la post guerra con la ayuda de MacArthur a construir el “milagro japones” que se consolidaba en los 50s y 60s. 

En Alemania, con la derrota de la Francia del II Imperio y la creación del Imperio Alemán en 1871, la industrialización se estimulaba. La reacción a las conquistas de Napoleón I de los estados alemanes durante la época de la Revolución Francesa producía importantes reformas institucionales: la supresión de las restricciones feudales sobre la venta de latifundios, la reducción del poder de los gremios en las ciudades, y la introducción de una nueva ley comercial más liberal. No obstante, por todos los rincones del mundo empezaban a fluir los vientos del nacionalismo. 

La oligarquía británica entendía que, para sobrevivir, debía destruir el sistema nacionalista de Hamilton con el que se coqueteaba pretendiendo ser económicamente independientes y autosuficientes, imponiendo tarifas selectivas para proteger la industria y mantener lejos los productos británicos. Inversión gubernamental en infraestructura para crear desarrollo interno. Bancos nacionales para promover el desarrollo de empresas productivas. Fue cuando se iniciara lo que ahora atestiguamos, la lucha de oligarcas y monarquías contra un nuevo nacionalismo creado por Trump, diferente al de Hamilton.

Al final de la segunda guerra mundial el liderazgo Angloamericano enfrentaba ese reto. Pero Britania se anticipaba con su economista (Keynes) para responder a las aspiraciones nacionalistas de Alemania, Francia y disidentes en EU, que pedían una nueva orientación a favor de revivir el desarrollo industrial. Pero, con los acuerdos de Bretton Woods, les mojaban su pólvora y convertían los sistemas establecidos en una mezcla de diferentes teorías que de forma genial creara Lord Keynes con sus objetivos pro Britania. 

El desarrollo económico para los oligarcas era enfrentar competencia de otras naciones y debían matarlo en su cuna. Desde su visión, era una gran ventaja hacer negocios de la forma establecida: Intercambio económico con naciones débiles como herramienta de control político con boicots, sobornos, manipulación de incentivos y monedas. Estas relaciones cincelarían las fundaciones económico-políticas del débil que se podrían controlar a base de comercio y finanzas para encadenarlo. El país débil se convertía en un participante dócil, bloqueado y dependiente del fuerte. 

Y el saqueo, con el esquema moderno, se podría ejecutar en dos avenidas. Robando recursos financieros a los países como lo hicieron en Rusia en 1990 con sus programas de succión operados por el Fed, o, en sociedades pestilentes como la de China, permitiendo que saquearan los recursos financieros y las patentes tecnológicas de EU y, en su momento, el hijo de Biden recibía $1.8 billones de dólares del Banco de China. Algo similar sucedería con Ucrania cuando el vicepresidente chantajeara su gobierno para cubrir las operaciones de su hijo.   

Con la primera guerra mundial desaparecían algunas monarquías, pero, a través de sus organizaciones financieras, renacerían creando una red que, como las enredaderas, se expande hasta cubrir el todo. Se juramentaban recuperar los espacios perdidos. Pero, ahora la guerra sería usando sus armas silenciosas para controlar gobiernos y, especialmente, la mente colectiva de la humanidad. Y lo más grave, sin que ellos se dieran cuenta.      

CT Comisión Trilateral
CFR Council of Foreign Relations
NOM Nuevo Orden Mundial

Los grandes hombres son como las águilas. Construyen sus nidos en una majestuosa Soledad. Porque un alto grado de intelecto tiende a convertir al hombre en un ser antisocial.  Arthur Schopenhauer

Ricardo Valenzuela  
elchero@outlook.com
chero@refugioliberal.net
chero.itesm@live.com
chero@reflexioneslibertarias.com
@elchero
México-Estados Unidos

DOMINGO A. RANGEL, TRANSICIÓN Y EXTRADICIONES

Noto que el gremio de sanitaristas está dividido sobre cómo tratar la pandemia. Unos insisten en que usar tapabocas es indispensable… otros afirman que ese artefacto quienes lo deben usar son los enfermos. 

No siendo médico evitó piratear y me pliego a lo que nos ha dado excelentes resultados: Uso mi tapabocas y punto. 

A este respecto observó que la ciudadanía se ha comportado con disciplina… y en nuestras ciudades se usa más el tapabocas que en ciudades europeas o estadounidenses. Siendo así transitamos hacia posiciones más razonables. 

Pero apartando lo escrito creo que el uso del tapabocas en algún momento debe cesar… o cuando desarrollen una vacuna contra el covid-19… o cuando desaparezca el virus.

Son cambios y transiciones visibles, pero hay otros. Por ejemplo: Es sabido que 2 ciudadanos venezolanos están detenidos y esperan de ser o no extraditados. 

Uno de estos ciudadanos las redes lo han publicitado hasta el cansancio. Lo acusan de comprar a cuenta de nuestro gobierno alimentos, gasolina y medicinas. También de lavar activos lo cual viniendo de un juez estadounidense… país donde opera el gran lavado de dineros sucios… suena como una acusación risible.

Pero hay más y sobre esta base me pregunto: ¿Por qué medios y redes chapotean en el lodo y no van a lo profundo?.

¿Creen estos comunicadores alaracos que es justo, legal o aceptable que un gobierno cualquiera, tenga que comprar alimentos… medicinas… y gasolina… pagando a través de un intermediario… costoso seguramente… a cuenta de las fulanas sanciones de míster Trump?

¡Que cada venezolano piense en el daño que esas sanciones nos hacen y razone en la soledad de su conciencia!.

Pero, hay otro extraditable: En España lleva un año detenido Enzo Franchini Oliveros, acusado de quemar vivo al joven Orlando Figuera en una protesta violentísima el 20 de mayo del año 2017 en la plaza Altamira, Caracas.

Este caso no tiene dificultades jurídicas porque lo que hizo Franchini en materia de racismo y salvajismo político… deja en pañales al policía que asesinó en USA a George Floyd. 

Si el gobierno español accede a extraditar al quema gente… será un signo de transición hacia relaciones normales entre dos estados soberanos… de lo contrario será más de lo mismo. 

Domingo Alberto Rangel
doalra@yahoo.com
@DomingoAlbertoR 

lunes, 6 de julio de 2020

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, MARTES 07/07/2020

MARYCLEN STELLING, KITSCH CRIOLLO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 16 minutos
Un reciente video protagonizado por un exdiputado y exdirigente sindical que se lanza en una piscina “a nadar en nombre de Venezuela… tierra de libertadores…de colores y sabores…”, recibió diversas críticas y burlas dirigidas al contexto, la estética, el discurso y la dramatización con un final calificado de cursi. Sin detenernos en la calidad estética del discutible video, no hay que desmeritar su carácter provocador y una suerte de intención comunicativa, que nos coloca en el terreno de la política Kitsch y del kitsch político imperante en el país. La política Kitsch, define ... más »

ENRIQUE PRIETO SILVA, ¡EN DEFENSA DE LA SOBERANÍA!

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 24 minutos
La desesperación por lograr el cambio del sistema de gobierno imperante en nuestro país, ha llevado a muchos venezolanos a promover y/o apoyar acciones incompatibles con el objetivo propuesto, toda vez que cegados por esa misma desesperación, olvidan que no se puede pedir lo que se niega o lograr lo que se quiere, utilizando los mismos medios que nos han llevado a este desastre político. Pedir intervención de fuerza interna o externa, es negar lo que se quiere, “normalidad democrática y gobierno constitucional”; lo que no puede ser impuesto sino por los medios establecidos en la a... más »

JOSÉ LUIS ZAMBRANO PADAUY, UNA CACERÍA DE BRUJAS SIN MAGIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 44 minutos
La apoteosis del poder ya no les permite pensar. Imprimen ráfagas de brutalidad. Imponen con solemnidad, sus caprichos desordenados. Se inventan los miembros de las instituciones y las reglas. Poco les importa que el planeta sepa -con asombro interminable-, que manejan una dictadura inhumana, con teatro democrático. Así funciona el mecanismo. Lo ha hecho Cuba por años. Le ha servido a la usurpación en dos décadas. Pero esta vez los continentes abrieron los ojos y lanzaron al cesto de basura esa venda ingenua. Siempre fueron astutos para dar explicaciones racionales. Hacer eleccione... más »

NOEL ÁLVAREZ, GOTA A GOTA SE DERRUMBA LA DEMOCRACIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 50 minutos
La democracia no se resiente cuando los medios de comunicación cumplen su función de informar, sino cuando los políticos mienten deliberadamente y ocultan sus faltas. La democracia es la expresión más fidedigna de la voluntad de un pueblo. Elecciones, imperio de la ley y separación de poderes, tres pilares pensados para garantizar el equilibrio de un sistema en tensión constante. Pero, ¿qué pasa cuando la mayoría de los ciudadanos apoya a dirigentes que van contra esos valores democráticos? ¿Qué sucede cuando un Gobierno elegido legítimamente en las urnas limita las atribuciones ... más »

OSWALDO ÁLVAREZ PAZ, ESTADOS UNIDOS Y VENEZUELA, DESDE EL PUENTE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 55 minutos
El último fin de semana fue muy importante. Con unos cuantos años de diferencia, con relación al origen, ambos países conmemoraron un nuevo aniversario de sus Independencias. En el momento que les correspondió atravesaban momentos comprometedores en términos históricos, pero con las firmas de aquellos a quienes les correspondió hacerlo, asumieron compromisos políticos e ideológicos para siempre. Si se quiere, diría que básicos para la perfección y desarrollo del sistema que ambos adoptaron. Lo cierto es que a pesar de todo lo que se quiera alegar, las dos naciones están unidas pro... más »

LUIS MARIN, NEGAR EL HOLOCAUSTO Y OTRAS NEGACIONES

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
¿Qué le da sentido a poner en discusión el Holocausto en un país remoto y primitivo como Venezuela, atenazado por tantos otros problemas más apremiantes? Que uno de los directivos del CNE recién nombrado por el TSJ, Luis Fuenmayor Toro, es un negacionista. Otro desafío para la credibilidad de un organismo ya de por sí tan cuestionable. La embajada de Alemania en el país se pronunció diciendo que: “Rechazamos de manera categórica cualquier relativización sobre el Holocausto perpetrado por el régimen totalitario nacionalsocialista y que costó la vida de seis millones de judíos europe... más »

MARYCLEN STELLING, KITSCH CRIOLLO

Un reciente video protagonizado por un exdiputado y exdirigente sindical  que se lanza en una piscina “a nadar en nombre de Venezuela… tierra de libertadores…de colores y sabores…”, recibió diversas críticas y burlas dirigidas  al contexto, la estética, el discurso y la dramatización con un final calificado de cursi.

Sin detenernos en la calidad estética del discutible video, no hay que desmeritar su carácter provocador y una suerte de intención comunicativa, que nos coloca en el terreno de la política Kitsch y del kitsch político imperante en el país. 

La política Kitsch, define un [“espacio de pura apariencia y postureo, de generar un elemento de consumo cultural político que sea lirismo puro y duro, con un contenido débil pero que haga ver que el que lo produce es alguien “culto”, “literato”, “elevado”, “un gran político”]. 

El kitsch político  se refiere a la tendencia a “minimizar la creatividad implícita en la política democrática, limitándose a la manifestación de posiciones públicas que cumplen la condición de haber sido suficientemente probadas en su aceptación pública potencial». La ciudadanía está sometida a un conjunto de suposiciones, imágenes, palabras y modelos válidos tanto para el Kitsch político de oposición y Gobierno. Ciudadanía devenida en consumidora de discursos, mensajes y narrativas patrióticas que pretenden responder a las necesidades político-estéticas de opositores y oficialistas. Producto de consumo especializado para los convencidos de cada lado que, además,   no permite matices.  Estrategia comunicacional que ratifica y fortalece  un mundo bipolar de buenos y malos y, por ende,  debilita o destruye cualquier análisis crítico.  En ambos casos se invocan valores superiores que apelan supuestamente a ideales elevados.  Se pretende formular una crítica políticadescontextualizada, generando un mensaje que te limita a comprar el mensaje o bien ignorarlo; no permite matices, cuestionamientos,  análisis y menos aún  aporta un valor adicional. Simplemente ofrece un producto de consumo para los convencidos de cada polo generando “un mundo maniqueo”, de buenos y malos y que nos impulsa a alinearnos con los “buenos”. 

Un cuestionado video ha dado inicio a una discusión profunda  en torno a la política y al nivel del discurso político que tiene lugar en el país. 

Maryclen Stelling
maryclenstelling@gmail.com
@maryclens
@UNoticias

ENRIQUE PRIETO SILVA, ¡EN DEFENSA DE LA SOBERANÍA!


La desesperación por lograr el cambio del sistema de gobierno imperante en nuestro país, ha llevado a muchos venezolanos a promover y/o apoyar acciones incompatibles con el objetivo propuesto, toda vez que cegados por esa misma desesperación, olvidan que no se puede pedir lo que se niega o lograr lo que se quiere, utilizando los mismos medios que nos han llevado a este desastre político.


Pedir intervención de fuerza interna o externa, es negar lo que se quiere, “normalidad democrática y gobierno constitucional”; lo que no puede ser impuesto sino por los medios establecidos en la abrupta constitución (la mejor del mundo) de 1999. Ese adefesio normativo constitucional avalado por autoproclamados juristas, quienes en la desventura ocurrida con el mesiánico Chávez, creyeron que era posible “refundar la república” utilizando modelos desfasados e inservibles.

Nunca habíamos tenido una barbarie militar como esa de 1992, que lamentablemente fue bien vista por muchos militares ¿profesionales?, que siguieron el engaño de seudointelectuales, quienes intencionadamente creyeron que la perversión política se originó de una mala política y ayudaron a impulsar la anti política, creyendo que era ésta la causa de los malos gobiernos y de los malos y corrompidos desempeños gubernamentales, de donde surgió la figura del líder sindical como verdadero líder para el trabajo y la producción; y a la par surgió el líder político transformado en demagogo, quien a la par del mal sindicalista, reforzó la clase laboral que tomó ínfulas jurídicas para disminuir el tiempo del trabajo y la edad de jubilación, que no hubiera sido nada malo, si no hubiera imperado el “socialismo sin producción”, cuyo fin fue solo la distribución de la riqueza que no se producía, surgiendo entonces las perversa figuras de la expropiación con fines sociales (apropiación de empresas por la clase obrera) y el pase de la propiedad privada al Estado. Ese Estado perverso y derrochador, que logró el milagro de destruir al país más rico del planeta, transformando al venezolano en miserable.

Este es un introito, para que el venezolano de a pie se dé cuenta del engaño inmerso en estos escritos que fundamentan su antipolítica abstencionista con los artículos constitucionales 333, 350, y 187.11. Hacen ver que no vivimos en una
democracia sino en una dictadura, pero que afortunadamente ha logrado superar muchos escollos y hoy nos encontramos cerca de la salida del túnel iluminado.

El artículo 333 dice: “Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia…”. ¡Más claro imposible! La constitución está vigente y no debemos permitir ningún acto de fuerza que la ilegitime.

El artículo 350 dice: “El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos…”. Aquí debemos comenzar identificando al sujeto; ¿quién es el pueblo de Venezuela? Sin dudas, es el propietario de la soberanía, quien según el artículo 28, “…la ejerce por medio de los Poderes Públicos…”.

Más claro aún, según el artículo 5, el pueblo ejerce la soberanía “…directamente en la forma prevista en la Constitución y las leyes, e indirectamente mediante el sufragio por los órganos que ejercen el Poder Público…”

Uno de los mayores logros publicitados en la Constitución fue el papel participativo y protagónico del venezolano; por ello, no debemos aceptar el engaño. El artículo 70 constitucional dice: “Son medios de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de su soberanía, en lo político: elección de cargos públicos, el referendo, la consulta popular, la revocatoria del mandato, la iniciativa legislativa, constitucional y constituyente, el cabildo abierto y la asamblea de ciudadanos y ciudadanas cuyas decisiones serán de carácter vinculante,…”, no hay ninguna otra forma de participación del ciudadano, que en conjunto, es el pueblo.

Cuando se insta a una acción o intervención extranjera, se hace una instigación a delinquir a quien la propone, toda vez que la Constitución establece en su artículo 131, que: “Toda persona tiene el deber de cumplir y acatar esta Constitución, las leyes y los demás actos que en ejercicio de sus funciones dicten los órganos del Poder Público...”, lo que puede complementarse con el artículo 132 que dice: “Toda persona tiene el deber de cumplir sus responsabilidades sociales y participar solidariamente en la vida política, civil y comunitaria del país,promoviendo y defendiendo los derechos humanos como fundamento de la convivencia democrática y de la paz social.”

También, en cuanto a la participación externa en la política venezolana, el artículo 152 dice: “Las relaciones internacionales de la República responden a los fines del Estado en función del ejercicio de la soberanía y de los intereses del pueblo; ellas se rigen por los principios de independencia, igualdad entre los Estados, libre determinación y no intervención en sus asuntos internos, solución pacífica de los conflictos internacionales, cooperación, respeto de los derechos humanos y solidaridad entre los pueblos en la lucha por su emancipación y el bienestar de la humanidad. La República mantendrá la más firme y decidida defensa de estos principios y de la práctica democrática en todos los organismos e instituciones internacionales.”

Por último, la intervención de militares en la política y en el gobierno, donde surgen muchos desfases jurídicos, ya que éstos, en actividad, no deben intervenir en política (Esto incluye al ministro y al alto mando; también al absurdo de que el presidente porte un grado militar activo). Dice el artículo 328: “La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación y asegurar la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta Constitución y las leyes. En el cumplimiento de sus funciones, está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna…” Queda claro que la Fuerza Armada no puede participar en la política, ergo, no puede dar “golpe de estado”.

Y si hay una intervención militar extranjera, todos los militares están en la obligación de rechazar cualquier movimiento que se haga contra la patria o contra sus instituciones fundamentales.

Para cerrar, un alerta a todos los ciudadanos venezolanos; el artículo 130 de la Constitución dice: “Los venezolanos y venezolanas tienen el deber de honrar y defender a la patria, sus símbolos, valores culturales, resguardar y proteger la soberanía, la nacionalidad, la integridad territorial, la autodeterminación y los intereses de la nación.”

¡No hay campo para una intervención militar! 

Enrique Prieto Silva 
enriqueprietosilva@yahoo.com
@Enriqueprietos

JOSÉ LUIS ZAMBRANO PADAUY, UNA CACERÍA DE BRUJAS SIN MAGIA

La apoteosis del poder ya no les permite pensar. Imprimen ráfagas de brutalidad. Imponen con solemnidad, sus caprichos desordenados. Se inventan los miembros de las instituciones y las reglas. Poco les importa que el planeta sepa -con asombro interminable-, que manejan una dictadura inhumana, con teatro democrático. Así funciona el mecanismo. Lo ha hecho Cuba por años. Le ha servido a la usurpación en dos décadas. Pero esta vez los continentes abrieron los ojos y lanzaron al cesto de basura esa venda ingenua.

Siempre fueron astutos para dar explicaciones racionales. Hacer elecciones camufladas, con un aparataje soberbio e impactante. Ojos dispersos vigilaban los comicios festivos. Un pueblo vulnerable iba a las urnas, a depositar un voto para esclavizarse a un sistema.

Creímos que las avalanchas de emociones y la convicción certera al seleccionar a un candidato, cambiaría el destino. Dolor irreparable al escuchar los resultados. Todos tratábamos de elegir a un presidente o a nuestros representantes. Cualquier otra alternativa era suficiente a quien ostentaba las riendas de la nación, aunque nos vomitara promesas azarosas y aventureras. No importaba. Ansiábamos un país con sentido. Nuestro deseo irreprimible era sufragar con normalidad y esperar que algo cambiara, sobre todo, el rumbo retorcido.

Odiamos aquellos trasnochos y a esa baranda maldita. Un poder electoral adherido a un solo bando. Una banda de antojosos, por no abandonar el mando. Cómo olvidar a esa rectora irritante, anunciando con una risa sardónica e hiriente, al mismo truhan victorioso. Sirvieron las cédulas fabricadas, los impedimentos a los electores verdaderos, las horas añadidas, las trampas, las vilezas y el famoso cable extendido a La Habana.    

Nos enseñaron a tener un odio instantáneo por las elecciones. Cuántas veces creímos en la ocasión. Fuimos tan empecinados en la existencia de algún rastro de justicia en el sistema. Pero no fue edificado para la realidad, sino para fabular y cambiar nuestras esperanzas, por fantasías dolorosas.

Nos encontramos en otra situación. Aunque sigan con sus indecorosos métodos, ya está avisada la estafa descomunal. Lo sabe el planeta en pleno. Nombraron con sus leyes de bolsillo a un Consejo Nacional Electoral, aplaudido por ellos mismos y con prontuarios de irregulares. Cambiaron a dedo las directivas de los partidos opositores y hasta se fijaron una fecha precisa para el proceso. Un timo en plena pandemia. Creo que les sabe mejor. Pero este vuelo de impertinentes no tendrá nicho.

Ahora hay órdenes de captura contra parte del equipo de Guaidó, así como congelamiento de bienes. Precisamente hacia los miembros del BCV del presidente interino. El régimen perdió el oro de Londres. Los buques de combustible son desviados, pese a la insistencia de Irán. Las congratulaciones el pasado 5 de julio por parte de la Unión Europea y de varios países América, contenían un mensaje de nueva independencia y de recobrar la libertad. Por eso, Maduro no tiene noticias alegres y la desesperación le abruma.

De nada vale esta cacería de brujas. Ciertamente somos un territorio sin ley. Pero estas arremetidas tienen sustento en una Miraflores con los tiempos marchitos. Todo parece confabulado en su contra. El propio Congreso norteamericano planteó con una formalidad indisoluble, incluir a nuestro país en la lista de patrocinadores del terrorismo. Tal vez las razones convencionales para diseminar los propósitos en las futuras decisiones. Asimismo, según fuentes de El Tiempo de Bogotá, solo falta un paso administrativo para que Álex Saab sea entregado por el gobierno de Cabo Verde a la DEA y concretar su extradición. El mismo testaferro tiene un temor inmenso de ser asesinado o le simulen un suicidio.

Pueden anunciar 15 mil máquinas de votación provenientes desde China. Duplicar el número de parlamentario a elegir. Crearse los mismos electores invisibles y emitir discursos trastornados. Se perciben atisbos de libertad. Observo tantos mensajes -como secretos a voces- con indicios del cargamento de fe que debemos tener. El canal RCTV se activa en varias plataformas. Se prepara con ilusión sincera para las transformaciones.

A la dictadura le duele su economía. Se quedó sin sus prodigios para sostener el engaño. Sus planes tienen bifurcaciones confusas. Pierden las alternativas y cada día se esfuman sus aliados. Las persecuciones a sus retractores y los amedrentamientos a los periodistas continuarán. Pero paran nadie es desconocida la nueva gesta que está en desarrollo, por lo cual necesitamos los mismos arrestos de hace dos centurias, para resonar con bríos el grito de la libertad.    

José Luis Zambrano Padauy
zambranopadauy@hotmail.com
@Joseluis5571
Ex director de la Biblioteca Virtual de Maracaibo “Randa Richani”

NOEL ÁLVAREZ, GOTA A GOTA SE DERRUMBA LA DEMOCRACIA

La democracia no se resiente cuando los medios de comunicación cumplen su función de informar, sino cuando los políticos mienten deliberadamente y ocultan sus faltas. 

La democracia es la expresión más fidedigna de la voluntad de un pueblo. Elecciones, imperio de la ley y separación de poderes, tres pilares pensados para garantizar el equilibrio de un sistema en tensión constante. Pero, ¿qué pasa cuando la mayoría de los ciudadanos apoya a dirigentes que van contra esos valores democráticos?  ¿Qué sucede cuando un Gobierno elegido legítimamente en las urnas limita las atribuciones del poder judicial, cambia la ley electoral para su beneficio y convierte sin disimulo los medios de comunicación en un arma propagandística? Aunque en su transitar convoque comicios cada cierto tiempo.  

Establecer el momento exacto en que una democracia deja de serlo no resulta fácil. Detectar el peligroso cambio cuando el agua cae gota a gota es más complicado: sin destruir violentamente el sistema, la reducción de libertades se produce paulatinamente, y los cambios no tienen por qué apreciarse de forma inmediata. La democracia se deteriora en el siglo XXI, en todos los Continentes. El año pasado, 2019,  fue el 13º consecutivo de retroceso de las libertades, según un índice de Freedom House, que mide el nivel de transparencia de los procesos electorales, el pluralismo político, la libertad de expresión y la independencia judicial, entre otros factores.   

Hace pocos meses, Freedom House publicó un informe en el que denuncia en particular “una espectacular erosión de la democracia” en Hungría y Polonia. Lo atribuye al auge del populismo y el nacionalismo. Al parecer, el sistema democrático representativo predominante en Occidente, basado en los principios de libertad individual, defensa de los derechos humanos, separación de poderes, Estado de derecho y economía de mercado, atraviesa una época turbulenta en el Este de Europa.   

“Vivimos en un contexto general de transformación política que cuestiona el modelo liberal y la globalización, y se rebela contra las élites”, señala el politólogo Aleksander Smolar, miembro de la Fundación Batory, un grupo de estudios que defiende la democracia en Polonia. “Entonces surgen regímenes que, ante el temor que producen los rápidos cambios que vivimos, explotan el sueño nostálgico del pasado”.   

En la corriente nostálgica se engloba la “contrarrevolución cultural” que propugnan los Gobiernos de Víktor Orbán en Hungría y Beata Szydlo en Polonia. Su apuesta ideológica, con una fuerte carga nacionalista y populista, defiende la recuperación de un pasado idealizado y glorioso, como la exaltación de la Gran Hungría, una vuelta a la soberanía nacional por encima de la UE. Estos mandatarios son enemigos declarados del liberalismo, una doctrina que, tras caer el fascismo y el comunismo, se impuso como la norma en 1989, unas veces más liberal; otras más socialdemócrata.  

Países clave en el establecimiento de la democracia en el Este, Polonia y Hungría están hoy en el ojo del huracán por su deriva autoritaria. La crisis ha puesto en evidencia las limitaciones de la UE para velar por los estándares democráticos entre sus miembros. “No es que Kaczynski, ex primer ministro, y Orbán no sean demócratas, sino que más bien son unos jacobinos. Todavía faltan elementos para emitir un juicio, hay muchos riesgos a la vista, pero soy optimista porque, en el caso de Polonia al menos, la sociedad civil se ha levantado”, señala Smolar.  

Estos mandatarios representan una nueva forma de gobernar que, según señalaba la historiadora Anne Applebaum en una columna en The Washington Post, “no encaja con lo que entendemos como democracia liberal, pero tampoco puede decirse que sea una dictadura, aunque puede ciertamente acabar ahí, como ha pasado en Turquía o Rusia”. “Que los valores democráticos sean vapuleados en Moscú, Ankara o Caracas no sorprende tanto como que se cuestionen dentro de la UE, por muy jóvenes y frágiles que sean las instituciones polacas y húngaras, por mucho que estos países no hayan vivido en el pasado largos periodos democráticos”, dice Applebaum.   

Desde que se inició esta derrota autoritaria del poder en Hungría y Polonia, han lanzado controvertidas reformas de las leyes, han atacado a los medios de comunicación y a las ONG extranjeras porque los perciben como injerencistas. Estas medidas, han hecho mella en los controles y equilibrios propios de una democracia. Después de leer estos párrafos, uno puede concluir que no solo en estas calles se cuecen habas, pero como dice un viejo adagio venezolano: mal de muchos, consuelo de bobos. 

Noel Álvarez
Noelalvarez10@gmail.com
@alvareznv
@Gente4G
Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE

OSWALDO ÁLVAREZ PAZ, ESTADOS UNIDOS Y VENEZUELA, DESDE EL PUENTE

 El último fin de semana fue muy importante. Con unos cuantos años de diferencia, con relación al origen, ambos países conmemoraron un nuevo aniversario de sus Independencias. En el momento que les correspondió atravesaban momentos comprometedores en términos históricos, pero con las firmas de aquellos a quienes les correspondió hacerlo, asumieron compromisos políticos e ideológicos para siempre. Si se quiere, diría que básicos para la perfección y desarrollo del sistema que ambos adoptaron.

Lo cierto es que a pesar de todo lo que se quiera alegar, las dos naciones están unidas profundamente en las cosas fundamentales. Una de ellas es la Libertad y el respeto a la dignidad de la persona humana la cual debe manifestarse mediante un ordenamiento jurídico sabio y estable, de universal reconocimiento por parte de los ciudadanos y de honrada ejecutoria por parte de los encargados de la administración de justicia. La vieja consigna de “Ley y Orden”, fue y sigue siendo, la columna vertebral de todo, aunque algunos se empeñen en restarle actualidad y valor.

En ambos países, ha habido y todavía hay, excesos y desviaciones   sumamente graves. Desde discriminaciones raciales  hasta revoluciones y contrarevoluciones, algunas de ellas  sangrientas por causas que no es el caso analizar hoy.

A lo largo de la historia, a pesar de cuanto quiera decirse en términos negativos. Estados Unidos y Venezuela han mantenido unidad esencial frente a los peligros que en varias ocasiones han amenazado al Continente y al Mundo entero. Por supuesto que ha habido diferencias serias frente a la manera de enfrentarlos, pero nunca fueron suficientes como para diferir indefinidamente los principios que a ambos nos animan. Estamos en presencia de un tiempo difícil para el mantenimiento de esa necesaria relación de apoyo mutuo frente a peligros cada vez más comunes.

En Venezuela gobierna un régimen socialista, comunista a la cubana, con más de dos décadas caminando en esa dirección. Con torpeza, incompetencia, una alta dosis de corrupción y la obsesión de ponernos a todos, ricos y pobres, empresarios y trabajadores de la ciudad y del campo, al servicio del régimen, por las buenas o por las malas. Las consecuencias están a la vista. Ruina, hambre y miseria en todos los aspectos obligan a una rebelión democrática para revertir hacia lo positivo todo lo malo del presente.

En Estados Unidos sucede lo contrario. Ese país se convierte en objetivo central de todas las fuerzas social comunistas del planeta. Lo estamos viendo a diario, pero tiene un gobierno fuerte y eficiente y un sistema federal y descentralizado que no permite que la conspiración sediciosa avance peligrosamente.

Estados Unidos y Venezuela debemos mantenernos unidos firmemente en defensa de la Libertad, en los términos planteados por los precursores y libertadores.

Oswaldo Álvarez Paz
oalvarezpaz@gmail.com 
@osalpaz 

LUIS MARIN, NEGAR EL HOLOCAUSTO Y OTRAS NEGACIONES

¿Qué le da sentido a poner en discusión el Holocausto en un país remoto y primitivo como Venezuela, atenazado por tantos otros problemas más apremiantes? Que uno de los directivos del CNE recién nombrado por el TSJ, Luis Fuenmayor Toro, es un negacionista. Otro desafío para la credibilidad de un organismo ya de por sí tan cuestionable.

La embajada de Alemania en el país se pronunció diciendo que: “Rechazamos de manera categórica cualquier relativización sobre el Holocausto perpetrado por el régimen totalitario nacionalsocialista y que costó la vida de seis millones de judíos europeos. Su negación, especialmente por figuras públicas, no puede sino ser repudiada”.

LFT respondió desde el diario La Razón el domingo 28 de junio en un artículo titulado “Calumnias y amenazas sionistas”, donde nos informa que: “En Venezuela, no existe el delito de opinión, como si existe en Alemania”; contra toda la abrumadora evidencia de  criminalización de la opinión que impera en este país.

Pero no puede descalificar a Alemania sin agredir antes a esa “entidad sionista que llaman Israel”, con lo que incurre en otro delito de craso antisemitismo, según los ejemplos que ilustran la definición de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA); así como que “una cosa es el pueblo judío y otra muy distinta son los líderes sionistas nacionales y mundiales”, quienes, a su parecer, no son parte del “pueblo judío”.

“En Venezuela hay libertad de opinión. Mientras esta libertad de opinión exista, la ejerceré ampliamente”, enfrentando, rechazando y condenando a todos los “que se han basado en mentiras, medias verdades y calumnias en relación a mis supuestas opiniones sobre el Holocausto judío”.

La supuesta opinión es: “La inexistencia del holocausto está más que documentada. No hay sino que leer La mentira de Ulises de Rassinier; El mito de los seis millones de Hoggan y el libro (¿cuál?) de Ilan Pappe, para saberlo”. El problema es que en su desmentido LFT no aclara cuál es su auténtica opinión sobre el Holocausto, aquella que no es “supuesta”, por lo que habría que conformarse con aquella, porque no hay otra.

No se puede documentar nada con un par de libros, con opiniones no concurrentes y de personajes que son inconciliables entre sí. Por ejemplo, Paul Rassinier, francés, comunista, socialista, anarquista, publica su libro en 1950, con lo que adquiere el título infame de ser “padre del negacionismo”.

Fue condenado desde el primer día por la Asamblea Nacional Francesa, hasta culminar en la promulgación de la Ley Gayssot, 1990, que condena a 5 años de cárcel y 45 mil euros de multa a “quien ponga en duda uno o varios de los crímenes contra la humanidad” por los que fueron juzgados y condenados los jerarcas nazis en los juicios de Núremberg.

Lo mismo ocurre en Alemania y en Austria, donde bajo ciertas circunstancias agravantes, la pena puede llegar a 20 años. La Unión Europea introdujo este tipo penal en la legislación común, por lo que LFT debe conjugar el verbo “delinquir” en varios idiomas.

David L. Hoggan, norteamericano, nazi sin adornos, germanófilo, deplora que EEUU  interviniera contra Alemania en dos guerras mundiales siendo que ésta fue víctima, en una, de las intrigas de Rusia-Serbia y en la otra, de Gran Bretaña-Polonia. Nunca se atrevió a publicar ese libro que saldría a la luz en 1969 contra su voluntad. Afirma que el mito de los 6 millones fue fabricado después de la guerra para justificar la agresión contra la pacífica Alemania de Hitler.

Ilan Pappé, judío israelita, antisionista, pero no negacionista, al contrario, dice que el Holocausto ha sido instrumentalizado para culpabilizar a Europa y justificar a Israel como una suerte de compensación. Para este “historiador” los judíos no tienen vínculo alguno con La Tierra Prometida, sino que son “colonos”, mientras los árabes son indígenas que luchan contra el colonialismo. Opinión que no suscribirían ni el camarada Stalin y su canciller Gromyko, que consideraron al sionismo como un “movimiento de liberación nacional anticolonialista”.

Adolf Eichmann dijo muchas banalidades en su juicio en Jerusalén, en 1961, pero nunca  afirmó que la aniquilación de los judíos no existiera, que hubiera sido su defensa de oro, en cambio declaró que fue “uno de los mayores crímenes cometidos en la historia de la humanidad”.

Sigamos con LFT: “Como investigador científico sé que sólo existen muy pocas verdades absolutas, todas ellas en el campo de la física”, una afirmación que seguramente no hubiera suscrito Albert Einstein, judío, alemán, sionista, como tampoco que: “No soy creyente”.

Para LFT no existe Dios, ni verdades absolutas: “Y mucho menos existen en las disciplinas históricas, donde generalmente quien domina acomoda los hechos en función de sus intereses, mientras los subyugados no tienen la suficiente fuerza para  oponerse a las distorsiones”. No explica cómo arribó a estas convicciones ni porqué en estos casos no aplica la “relativización”. Como quien dice: “La verdad no existe y esto es verdad”.

Si “nada está exento de ser puesto en duda” entonces hay una puerta franca para el llamado eufemísticamente “revisionismo histórico”; si a esto se une cierto culto a la política de poder, resulta que los hechos se sustituyen por una toma de posición y como tampoco existe la justicia, se la suplanta por crudas decisiones políticas.

“Quizás cuando Netanyahu u otro gobernante sionista israelí domine el mundo (…) se establecerán como verdades absolutas sus creencias y estaremos obligados a inclinarnos ante ellas”. Otra maliciosa proyección de sus propias fantasías, porque son los estalinistas quienes creen que pueden construir el futuro, no menos que el pasado. Netanyahu es acusado casi de cualquier cosa, pero no de que sea un dictador totalitario.

Esta mentalidad no es halagadora para una autoridad electoral, ni para inspirar confianza en el electorado. Así, la supuesta “constitución” de Cuba fue aprobada en un llamado “referéndum” el 24 de febrero de 2019 con más del 90% de votos por el SI, “mientras los subyugados no tienen la suficiente fuerza para oponerse a las distorsiones”.

La pregunta del millón es: ¿Por qué un político encallecido como LFT incursiona en un tremedal tan resbaladizo como el antisemitismo y su variante negacionista, que no tienen absolutamente nada que ver con las preocupaciones del venezolano común, ni siquiera con las de los miembros de la secta que hasta ahora lo sigue en sus aventuras políticas?

La respuesta fácil es que hay quien vive del escándalo, del protagonismo barato, a falta de propuestas consistentes y un discurso sugestivo. Otra, que la cuestión es congraciarse con la tendencia pro-iraní que ha adquirido tanta fuerza en el círculo interior del régimen.

Estos tienen al negacionismo como punta de lanza ideológica partiendo de la premisa falsa de que Israel existe por causa del Holocausto, si éste se elimina, el Estado no tendría razón de ser. La verdad es que el proyecto del Estado Judío es muy anterior y su fundación, como la de cualquier Estado, se basa en la declaración unilateral de voluntad del pueblo, expresada por sus representantes legítimos. Hipotéticamente, pudo no ocurrir el Holocausto y no obstante crearse Israel, porque no hay vínculo causal entre los dos acontecimientos.

Sería demasiado arduo pasar revista aquí y ahora a todos los hitos históricos anteriores al Holocausto que condujeron a la declaración de independencia el 14 de mayo de 1948, baste citar al autor de “El Estado Judío”, 1896, Teodoro Herzl, quien escribió: “Dentro de cinco años tal vez, dentro de cincuenta años sin duda, el Estado Judío será una realidad. El Estado Judío es una necesidad Universal y, por consiguiente, nacerá”.

LFT pretende incursionar en el radar de las sanciones norteamericanas y de los servicios de inteligencia occidentales; por otro lado, en las filas de las fuerzas globalistas y antisistema tan en boga hoy en día, una suerte de refresh otoñal.

Una apuesta arriesgada, tentadora sólo para quien no tiene ya nada que perder.

Luis Marin
lumarinre@gmail.com
@lumarinre