domingo, 16 de enero de 2022

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: 2022: OTRO AÑO DE PREHISTORIA POLÍTICA

La política tiene su propio lenguaje, su propia disposición y composición, sus propias limitaciones y hasta su propia indumentaria. Razón de la cual se vale esta disertación para intentar una proyección del horizonte político que podría perfilar el comportamiento de Venezuela en el contexto de la crisis política, social y económica que viene padeciendo. Más, de cara al año que ahora ha comenzado.

Aunque la arqueología se dedica al estudio de los rastros de vida a partir de los cuales es posible reconstruir estructuras que caracterizaron organizaciones y culturas sociales y políticas. Sin embargo, la arqueología política, se aventura más al contar con criterios de fecunda categorización que permite no sólo reconocer hechos que podrían determinar trazos de desarrollo incapaces de comprometer tendencias y manifestaciones del accionar político.

Es un poco atreverse a distinguir problemas no bien estructurados al lidiar con la incertidumbre mal definida que, por múltiples causas, siempre es objeto de desvergonzadas manipulaciones. Es rasgar los hechos retrógrados que sucumben toda realidad enquistada en la época prehistórica. Pero lo interesante es que la arqueología política, permite rebasar lo que empíricas conjeturas tienden a informar sin soporte de argumentos. Ni de lo que compromete cuando se miden consecuencias.

En principio, debe tenerse claro que el ejercicio de la política, está acompañado de distintas variables que oscurecen cualquier atisbo o señal de posible y plausible salida. Eso, visto como problema, complica toda pretensión de antelarse a realidades que delinean una situación cualquiera. No tanto por lo que significa enfrentar la incertidumbre sin una sólida base de referentes como soportes. Además, por las distintas implicaciones de un problema político sin la suficiente evaluación de sus contenidos.

De manera que con este arsenal de conceptos podría decirse que uno de los problema que en 2022 seguirá buscando resolverse mediante una negociación a la cual le arriman el mote de “diálogo”, no funcionará. Menos, como garantía dentro del espacio político en pugna. Pues si el régimen es un actor, el otro, no está exactamente representado. Cualquier pronunciamiento suyo, caerá en un mero vacío. Sería “carnada para carroñero”.

Pensar qué vuelva a darse la oportunidad de retomar el susodicho encuentro, cimentado en la aspiración de equilibrar propuestas, es cuestión de imposibles. El papel de "carroñero" podría ser actuado por cualquiera que se sienta con el poder que la coyuntura le permita.

Total, nada acá es de fácil antelación. No obstante, algunos anuncios sólo podrán otearse en el plano de la presunción o de la conjetura. De manera deberá esperarse que algún actor realice su jugada para intentar otra proyección que se aventuré a trazar la curva que define la inecuación que mejor corresponde al momento. Habida cuenta que una inecuación es una operación diferente a lo que es una ecuación. En su resolución, la igualdad es un símbolo de relativa significación.

Por otra parte, debe tenerse claro que el régimen buscará nuevas excusas que justifiquen el arrecio de la represión. Sobre todo, al momento que las realidades sigan dejando ver manifestaciones que revelen el desprecio popular que ha continuado advirtiéndose en la sociedad venezolana. Pero asimismo, en la actitud de tantas personas, gremios, movimientos políticos, instituciones foráneas. Igualmente, de gobiernos democráticos.

Variaciones del mismo problema

En el terreno político, la oposición podría razonar y aceptar sus desviadas jugarretas. Por consiguiente, estaría pronunciándose un reacomodo de sus fuerzas. Así apostaría al posicionamiento de un nuevo liderazgo encarnado no necesariamente por alguien desconocido. Aunque las tendencias comienzan a valorar el papel de la Asamblea Nacional electa en 2015-D y a sus dirigentes más entregados a recuperar la democracia azotada.

Las situaciones expuestas por presos políticos, violaciones de derechos humanos, escamoteo de la Hacienda Pública, nula transparencia del hecho administrativo y financiero del patrimonio nacional, seguirán trazando el perfil inhumano y egoísta de la tiranía venezolana. Por desgracia, la corrupción en curso no dejará de afectar la imagen del país.

La distribución del presupuesto nacional será más desigual. Ello en el entendido que los correspondientes procesos, tenderán a favorecer instituciones que declaren -adulonamente- su hipócrita adhesión o desvergonzada lealtad al régimen militar. Un régimen que sólo sabe “repartir miseria” a fin de asegurar forzadas subordinaciones y buenas cuotas de poder.

El ámbito monetario profundizará la ambigüedad impúdica que mejor coincide con la imprecisión con la que el Banco Central de Venezuela presume ordenar sus arruinadas cuentas. Razón ésta que induce el manoseado balance de la economía nacional.

2022 volverá a ser un tiempo de derrochadas oportunidades para un régimen que se ha dedicado a vanagloriarse de una revolución sin sentido. De un ejercicio político consagrado a la práctica del resentimiento, del odio y la revancha, prácticas estas dirigidas a no dejar “títere” con cabeza. Es decir. un régimen que desde la opresión ejercida, encarece por cualquier vía política el destino que le endilga a alguien indiscriminada y perversamente.

En consecuencia, no habrá duda de proseguir padeciendo todo lo que deriva del comportamiento de todo lo que obstaculiza o complica el desarrollo nacional ante algún propósito pertinente. Para así decir finalmente que en 2022, el régimen no dejará de ser una rémora. Por esta razón, la presente disertación se ha supeditado a todo lo que muchos temen. Más, luego de vivir los enredos que nunca han faltado al ejercicio de un régimen dado a causar trastornos de todo tamaño y estilo.

De ahí que 2022 no será diferente de lo que se ha vivido. Más. Por causa de un régimen oscurecido por la saña que le ha sobrado al momento de ordenar cualquier decisión. Todo parece ser el camino por el cual transitaría el país. A menos que el caso electoral barinense, sirva de contundente motivación al cambio necesario para revertir el caos que arreciaría de continuar el régimen traficando con su malignidad. De lo contrario podría pensarse que, tristemente, sería 2022: otro año de prehistoria política.

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Venezuela

SIGFRIDO LANZ DELGADO: ¿SON GOMECISTAS NUESTRAS FUERZAS ARMADAS?

Una vez culminada la Batalla de Ayacucho y obtenido el triunfo definitivo de los libertadores sobre las fuerzas españoles, defensoras del colonialismo, surgieron voces colombianas partidarias de licenciar las tropas que habían acompañado a Simón Bolívar en sus campañas independentistas por el continente suramericano. Desde bien temprano este asunto fue ventilado públicamente, sobre todo por aquellos que querían ver disminuido el prestigio y poder que en esos momentos reunía la figura de Bolívar. Este fue el caso del Vicepresidente de Colombia Juan Bautista de Paula Santander, para entonces enemigo declarado del gran caraqueño. 

En carta dirigida al Libertador con fecha 21 de enero de 1826, el Vicepresidente colombiano le expone abiertamente este punto de vista. “El estado, de nuestras rentas, dice Santander, y la magnitud de los medios militares que necesitamos mantener en estado de guerra o de alarma me han decidido a adoptar la medida de una suspensión de hostilidades por medio de la misma Inglaterra y Francia, sin otra base que la de igualdad de comercio y la de solicitarla por todos los estados americanos, si ellos quisieran aceptarla”. Y agrega: “nuestro ejército tiene hoy veintitrés mil hombres y la marina es un poco fuerte; para unos y otros, y para la administración civil y de hacienda y los intereses de la deuda extranjera, se calculan los gastos anuales de 16 a 18 millones de pesos. Las rentas dan de 7 a 8 millones, ¿de dónde se saca el deficiente? Es, pues, preciso reducir los gastos al producto de las rentas sino queremos morir de consunción, y el modo de verificar esta reducción es disminuir el ejército y desembarazarnos de la Marina”.

Para ese momento, el Ejercito Libertador estaba integrado por tropas venezolanas, colombianas, ecuatorianas, peruanas y bolivianas, y en total sumaba unos 23 mil efectivos. Era un ejército muy experimentado, vencedor en decenas de batallas, muy bien equipado y pertrechado. Su existencia era por demás importante pues garantizaba la sobrevivencia de las nuevas republicas suramericanas, amenazadas por las potencias europeas, que no cejaban en el empeño de intentar retrotraerlas a la condición de colonias del viejo continente. De manera que Bolívar, en conocimiento de la extraordinaria importancia que significaba para Colombia y demás republicas suramericanas, la existencia de estas fuerzas militares, se mostró en total desacuerdo con el punto de vista de Santander. Y, mientras estuvo vivo, cuidó con esmero esta obra suya, lograda a lo largo de muchos años de esfuerzo, sacrificio, entrenamiento, preparación, combates. 

Pero al Gran Caraqueño le restaban pocos años de vida. Murió en diciembre de 1830, y ese fue el acontecimiento esperado sus detractores para acometer sin obstáculo ninguno sus planes de acabar con el Ejercito Libertador. De inmediato procedieron a licenciar los efectivos militares y enviarlos a sus países de origen, mientras que la marina de guerra fue abandonada y sus embarcaciones vendidas como leña vieja. Así llegó a su término el glorioso Ejercito Libertador. Fue liquidado definitivamente. No tuvo continuidad en el tiempo.

Luego, una vez establecido definitivamente en nuestro país el sistema republicano, en 1830, con José Antonio Páez como presidente, el ejército del gobierno nacional se constituyó con las montoneras que servían de peones en los hatos y haciendas propiedad del presidente de la república. Tales tropas no tenían nada que ver con las tropas libertadoras. Los efectivos eran simples peones, trabajadores del campo, pastores, agricultores, todos analfabetos, unos hombres obedientes y sumisos, dispuestos a tomar las armas y hacer la guerra cuando su jefe así lo dispusiera. Esta fue la realidad militar de nuestro país el resto del siglo XIX. No hubo jamás un ejército del estado venezolano. Ningún gobernante de esos tiempos se preocupó por crearlo. Cada uno de ellos se hizo acompañar por sus peones armados cuando ejerció la Primera Magistratura Nacional. De manera que montoneras entraban y salían de la casa presidencial cada vez que ocurría un cambio de gobierno. Caracas, la capital de la república, fue, por tal razón, un constante fluir de tropas de Páez, de Monagas, de Julián Castro, de Falcón, de Guzmán, de Crespo, de Cipriano Castro.

Hasta la primera década del siglo XX ese movimiento de montoneras fue constante en nuestro país. Unos ejércitos improvisados, mal armados, mal vestidos, mal comidos, carentes de formación en el arte de la guerra, fueron los que ocuparon los cuarteles de nuestro país. Su experiencia militar la habían obtenido acompañando a su respectivo caudillo en los levantamientos, asonadas, golpes o revoluciones en las que éste tuvo participación. Eran, según vemos, ejércitos del capataz de turno. Su lealtad era con su jefe, con su caudillo, con su patrón. En la mira de cada una de estos hombres no aparecía por ningún lado la idea de Republica, de Nación, de Estado, de Venezuela. Tales conceptos e ideales no existían en aquellos hombres de mentalidad primitiva. Su lazo identitario era con su jefe, con la choza que le servía de habitación, con su mujer e hijos, y con el pequeño conuco que le proporcionaba el sustento.

Esa fue la realidad militar de Venezuela durante casi cien años. Se hizo necesario que entráramos al siglo XX para que al respecto se produjeran cambios importantes. Con el triunfo de la Revolución Restauradora, jefaturada por los compadres, Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez, una nueva concepción militar se impuso en el país, y como resultado de ello se crearon, por fin, las fuerzas armadas del Estado Venezolano.

Castro y Gómez eran caudillos provenientes de los andes y como tales no tenían estrechas relaciones con los caudillos tradicionales del país, esos que durante varias décadas mantuvieron el dominio de la escena política nacional. Los andes habían sido hasta ese momento de la triunfante Revolución Restauradora, una región aislada del resto del país, y, en consecuencia, los paisanos montañeses no eran conocidos en la capital de Venezuela y, por supuesto, ignoraban los entretejidos de las relaciones de poder existentes en la capital entre los grupos familiares, económicos y políticos más influyentes. Tal debilidad los ponía a expensas de estos grupos, casi que obligados a subordinárseles. Pero no estaba en los planes de Castro y Gómez someterse a los caprichos e intereses políticos de estos grupos y aquellos caudillos. Por eso, para poder ganarles la partida acometieron la obra de construir un ejército moderno, muy bien armado, formado de acuerdo con la doctrina militar moderna. Su interés, según vemos, era la propia sobrevivencia de la Revolución Restauradora, amenazada por todos los flancos, pues para ese momento en nuestro país existían numerosos ejércitos armados, cada uno a disposición de un caudillo militar, prestos todos a hacer una revolución y deponer a los gobernantes recién instalados en Miraflores. Esto era lo que venía sucediendo en el país desde hacía un siglo y, por tanto, ahora contra Castro y Gómez tal posibilidad también estaba presente.

Y así, para evitar su inminente derrocamiento los compadres iniciaron bien temprano la tarea de organizar un poderoso cuerpo militar que le proporcionara al gobierno andino la garantía de victoria frente a cualquier levantamiento armado de alguna de las tropas de los caudillos enemigos. 

En julio de 1903, siendo Cipriano Castro presidente de Venezuela, decreta éste la construcción y apertura de la Academia Militar, como centro de formación profesional de los futuros oficiales que integrarían la institución armada. Y en junio de 1910, su sucesor en la presidencia del país, Juan Vicente Gómez, promulga otro decreto donde ordena dar inicio de forma definitiva a las actividades docentes en dicha academia. Las mismas arrancaron formalmente el 5 de julio de ese año en un edificio levantado en los altos de la planicie, muy cerca del Palacio de Miraflores. En los años siguientes el general Gómez perfeccionará su obra militar, con la creación de la Escuela de Ingenieros de la Armada Venezolana, la Escuela Naval de Venezuela, la Escuela de Cabos del Mar, cabos cañoneros y timoneles, la Escuela de Aplicación Militar para la nivelación académica de la vieja oficialidad, la Escuela de Clases para la formación de sargentos y cabos de tropa, y la Escuela de Oficios de Tropas. Al mismo tiempo, los compadres presidentes, cada uno en su momento, adquirieron cuantioso parque militar, uniformaron la vestimenta de las tropas, suboficiales y oficiales, mejoraron sus sueldos, establecieron políticas de ascenso en la jerarquía, todo con el fin de contar con una fuerza militar con alto poder de fuego, además de satisfecha, agradecida y dispuesta a enfrentar cualquier intentona golpista proveniente de los enemigos de La Causa Restauradora.

Desde entonces tiene Venezuela unas fuerzas armadas profesionales. Tal es entonces el verdadero origen de las fuerzas armadas nacionales con que ha contado nuestro país a partir del siglo XX, una institución del estado nacional, consagrada, tal como rezan sus documentos constitutivos, a garantizar la defensa e integridad del territorio venezolano y la paz de la Republica, propósitos estos incumplidos en buena medida por tal componente.

De esa institución académica, parida por el régimen castro-gomecista, han egresado los integrantes de las fuerzas armadas del país que hemos tenido durante los últimos cien años de historia. Allí se han formado los miembros del estamento militar venezolano. En sus aulas aprendieron la doctrina y principios que han defendido y practicado y por los cuales se les distingue en nuestro país.

En muchas oportunidades en estos cien años de historia han tenido los miembros de este cuerpo armado oportunidad de demostrar la enjundia de la cual están constituidos. En este balance resalta sobremanera el carácter represivo de su desempeño; en este balance se constata que esas armas entregadas a ellos por los venezolanos han sido puestas, muchas veces, al servicio de las peores causas. En varias oportunidades el comportamiento de los integrantes de la institución armada venezolana ha sido parecido al de un ejército de ocupación extranjero, que, por tal razón, ha enfilado sus armas contra la población civil de nuestro país, víctima recurrente de sus tropelías. Así lo demostraron durante todos los años de la satrapía ejercida por Juan Vicente Gómez; luego igualmente exhibieron ese mismo comportamiento represivo en la década comprendida entre 1948 y 1958, cuando impusieron a los venezolanos una férrea dictadura militar, que se mantuvo gobernando a sangre y fuego, con sus armas botando proyectiles en cualquier dirección. Más adelante, en febrero de 1989, durante varios días de ese mes, centenares de venezolanos cayeron muertos producto de las balas que por miles fueron disparadas por los fusiles y metralletas accionadas por efectivos del ejército venezolano. Luego, durante las dos intentonas golpistas de febrero y noviembre de 1992, el saldo de venezolanos muertos, producto de las balas lanzadas por los fusiles militares, sumó varios centenares. Y ahora, en estos años de la autocracia presidida por Nicolás Maduro, de nuevo los miembros de ese cuerpo armado reinciden en ese malévolo comportamiento represivo, demostrando con ello que su origen gomecista constituye una especie de sello corporativo, una marca de fábrica muy difícil de borrar.

Por lo dicho hasta aquí queda evidenciado que no existe ninguna relación entre este ejército actual de factura represiva y aquel Ejercito Libertador, hechura de Simón Bolívar en base a su virtuosa doctrina republicana libertadora. Éste organizó un ejército para construir repúblicas, levantar instituciones modernas, convertir esclavos y súbditos en ciudadanos, garantizar derechos y libertades. Mientras que las fuerzas armadas venezolanas postgomecistas han servido la mayor parte del tiempo de su existencia para destruir las instituciones democráticas, para dar golpes de estado y establecer regímenes autocráticos, para conculcar libertades y derechos ciudadanos, para reprimir a los venezolanos. Estos son los hechos demostrativos de las diferencias abismales que diferencian al Ejército Libertador de antaño del Ejército Represor actual.

Sigfrido Lanz Delgado
siglanz53@yahoo.es
sigfridolanz1953@mail.com
@Sigfrid65073577
Venezuela

ROMÁN IBARRA: MAESTRA VIDA

La vida se encarga de darnos lecciones, no importa lo persistentes que seamos en la comisión de errores, especialmente si estos tienen que ver más con la mezquindad y la megalomanía, al no querer reconocer las voces que nos advertían de nuestros malos pasos.

Con esto me quiero referir a quienes por largos años se empeñaron en llamar a la abstención en nuestro país, a contrapelo de quienes advertíamos la importancia de participar en cada evento electoral, a sabiendas de las desventajas de la competencia contra un gobierno autoritario.

Se escudaban en subterfugios falsos y llenos de clichés, desestimando experiencias concretas ocurridas en el mundo, incluso en peores condiciones que las que se viven en Venezuela, como por ejemplo, la unidad de Chile contra Pinochet; Nicaragua liderada por la señora Chamorro contra los Sandinistas; Polonia liderada por Walesa contra Jaruzelsky, y Mandela contra el dominio de los blancos holandeses en Sudáfrica.

A pesar del diseño correcto de la MUD, según el cual, nuestra ruta debía ser: cívica; pacífica; constitucional, y electoral, la desesperación por asaltar el poder de los partidos que ¨colonizaron¨ a la oposición terminaron por traicionar ese diseño, y empujar hacia vías inconstitucionales como los golpes de estado, y la búsqueda de apoyo internacional para invadir al país sin medir consecuencias.

Financiados desde el exterior se dedicaron a calentar la calle de manera irresponsable lanzando a inocentes jóvenes a combatir a las fuerzas represivas y crueles del estado, conducidas por la visión criminal de un gobierno violador de derechos humanos, decidido a no dejarse tumbar. Muchachos con escudos de cartón empujados por ¨líderes¨ bárbaros a enfrentar las armas del autoritarismo, hasta encontrar la muerte de manera innecesaria.

Escondidos en los clichés de: ¨Maduro vete ya; solos no podemos; con dictadura no se negocia; con ese CNE se vota, pero no se elige; el cable submarino entre Cuba y Venezuela te cambia los resultados; cese de la usurpación, gobierno de transición, y elecciones libres; consulta vinculante; todas las cartas están sobre la mesa, y debajo también, plan de salvación nacional¨, entre otras ridiculeces que solo condujeron a la dispersión de esfuerzos y la frustración de la población.

Llamaron a la abstención de manera recurrente y con ello desperdiciaron grandes oportunidades de construir la fuerza social y política necesaria para enfrentar a un gobierno cada vez más huérfano de apoyo popular, pero más astuto en la intención de dividir a la oposición.

Así fue en las parlamentarias de 2005 regalándole a Chávez la AN, y luego persistirían en el error en 2018; 2020, y 2021, regalando esta vez a Maduro, la AN, la Presidencia de la República, y la mayoría de las gobernaciones y Alcaldías.

Los principales líderes de la oposición del G4, partidos injustamente judicializados por el gobierno, volvieron a llamar a la abstención, pero sus financistas y jefes les obligaron a participar –sin ánimo- en la contienda. El resultado era obvio, pues el oficialismo ganó la mayoría de las gobernaciones y alcaldías, pero cometió un error garrafal, porque utilizaron al TSJ para arrebatar un triunfo de la oposición que desde la provincia se rebeló contra la abstención convocada desde Caracas.

El TSJ controlado por el gobierno obligó a realizar nuevas elecciones en Barinas con un resultado mucho peor del esperado. La oposición volvió a ganar, pero esta vez de manera abrumadora dejando muy mal parado al oficialismo, y a los abstencionistas.

La sociedad Barinesa votó por sacudirse dos décadas de malos gobiernos de la familia Chávez, y también del abstencionismo recurrente de esa oposición del G4. Mal pueden intentar cobrar por un triunfo los irresponsables que llamaron a no votar. Me refiero especialmente a Leopoldo López, y Juan Guaidó, aunque hay otros.

Maestra vida, te quita y te da. Exigimos responsabilidad.
Roman Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra
Venezuela

sábado, 15 de enero de 2022

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL II: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com HOY SABADO 15/01/2022


AQUÍ TITULARES DE HOY SÁBADO 15/01/2022, DIARIO DE OPINIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, PARA LEER PULSAR SOBRE EL TITULAR DECIDIDO

HOY -  OPINIONES INTERNACIONALES Y NACIONALES - 15/01/2022

LILIANA FASCIANI M. : LA MEMORIA QUE EL OLVIDO NO SE LLEVA


RAFAEL GARCÍA MARVEZ: EL REVOLCÓN EN LA CUNA DEL CHAVISMO, Y LA ONDA EXPANSIVA DE DIMENSIONES DESCONOCIDAS


LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: ¿SE RESCATÓ EL VOTO?

OSCAR ARNAL: BARINAS, NO CAÍMOS EN LA TRAMPA Y LA TRAMPA SALE



LILIANA FASCIANI M. : LA MEMORIA QUE EL OLVIDO NO SE LLEVA

Hay recuerdos que el olvido no se lleva, quizás porque se resisten o acaso porque el olvido los rechaza. Hay recuerdos tan tercos, apoltronados en la costumbre y adheridos a la personalidad, que uno sería otro si llegaran a esfumarse. Recuerdos de palabras y conceptos polisémicos con los que construimos un lenguaje común para comunicarnos y otro, completamente propio, que nadie más entiende. Recuerdos de momentos enmarcados en un sinfín de imágenes con rostros y lugares de las que conservamos impresiones sensoriales. Simplemente están ahí, fungiendo de apuntadores útiles, algunos irremplazables. Ayundándonos a ser y a hacer.

Olvidar es perder la memoria o el recuerdo de una cosa, de un ser, de una vivencia, de un hábito, de una habilidad. Pero hay una memoria que el olvido no se lleva, la de esa etapa crucial que es la adolescencia, sacudida por sismos sucesivos que nos transforman físicamente tanto como en mente y espíritu. En ese tránsito hacia la conciencia y el reconocimiento de uno mismo, con todo lo que ello implica –rebeldía, disconformidad, hallazgos, dudas, sueños, desafíos–, el bagaje de valores y disvalores inculcados y cultivados desde la temprana infancia adquiere forma definitiva a través de nuestra conducta, aun a pesar de cualquier resistencia instintiva o deliberada.

Ese primer bagaje moral no es el mismo para todos y nunca podría serlo, porque en el transcurso de su existencia cada cual va agregando y sacando lo que quiere y lo que ya no quiere. También están los que deciden sustituir su contenido original por otro y quienes en un momento dado lo empeñan con intención de recuperarlo después. Lo que no es posible para nadie es deshacerse de él. Por mucho que alguno lo intente, difícilmente logrará su propósito de vivir sin valores, positivos o negativos, porque estos son los que definen cómo somos, actuamos y vivimos.

Si el contenido de tal acervo moral son la verdad, la justicia, la bondad y la belleza, es justo durante la adolescencia cuando más sentido tienen, porque representan todo lo que deseamos, adornan nuestras más elevadas aspiraciones, con ellos dibujamos el mundo en el que planeamos vivir en el futuro, seguros de que será distinto e incomparablemente mejor que aquel en el que nos ha tocado crecer y contra el que protestamos, porque nada es como pensamos que debería ser.

El tiempo se encarga, un día sí y otro también, de arrancarnos el candor desplegando la realidad en sus más crudas expresiones. Sin necesidad de leer a los filósofos (aunque siempre es mejor leerlos), nos percatamos de la fragilidad de los pilares que soportan la maqueta del mundo ideal que diseñamos años atrás. Lo dice Heidegger en Caminos de bosque, a propósito de su interpretacion del nihilismo de Nietzsche, y que, al margen de esa disquisición, cito aquí: «Pero los valores supremos ya se desvalorizan por el hecho de que va penetrando la idea de que el mundo ideal no puede llegar a realizarse nunca dentro del mundo real. El carácter vinculante de los valores supremos empieza a vacilar».

La memoria se agita frenéticamente ante el significado de esas palabras que golpean como puños. Contemplamos nuestra hermosa maqueta hecha pedazos. El adulto que ahora somos siente de nuevo aquel descontento y la necesidad de hacer algo, pero ya no del modo romántico e irresponsable de antes. Esta vez, consideramos participar activamente, lo que exige disciplina y compromiso. Rehacemos la maqueta con las mismas piezas y recobramos la autoconfianza.

Quien cree en sus valores y está dispuesto a defenderlos, sabe que puede abocarse a ello de muchas maneras. Quien entiende que participar activamente equivale a involucrarse en los asuntos públicos, en lo que concierne a la comunidad, casi siempre elige hacer política. Enarbolando los valores supremos, el activista, el aprendiz, el aspirante a líder político libra sus primeras batallas en el fuego cruzado de las ideologías, los discursos, los símbolos, la militancia, las luchas sociales, el sempiterno antagonismo, inmerso en la adrenalina de las muchedumbres que a partir de entonces se convierte en su otra fuente de energía vital. Se mueve en la calle como en un escenario, donde afina sus habilidades para la elocuencia en procura del apoyo de las masas, hasta que en una esquina Sócrates le sorprende con que «lo natural es que el que tiene necesidad de ser gobernado vaya en busca del que puede gobernarle, y no que aquellos cuyo gobierno pueda ser útil a los demás supliquen a éstos que se pongan en sus manos» (Platón. La república, Libro VI).

Sin embargo, en los tiempos modernos, no es así como se desarrolla la praxis política. Las adhesiones a las ideas dependen de la propaganda política y ésta, gracias a los medios de comunicación y a las redes sociales, alcanza su mayor nivel de difusión en la campaña electoral cuya finalidad es incrementar el número de votos (Aranzazu Capdevila Gómez. El análisis del nuevo discurso político). De modo que aquellos valores tan caros, bordados con primor en la adolescencia, se ofrecen ahora en un paquete de promesas que, por lo general, no son más que ficciones, y las masas los reciben con las mil manos de su esperanza irreductible. Pareciera que dan a Nietzsche la razón cuando, en el ensayo “Verdad y mentira en sentido extramoral”, dice: «… el propio hombre tiene una tendencia invencible a dejarse engañar, y parece feliz y contento cuando el rapsoda le recita leyendas épicas como si fueran ciertas o cuando un actor que interpreta el papel de rey se muestra más majestuoso que un monarca auténtico».

Dudo de que las masas se dejen engañar. Me inclino a pensar que se muestran abiertas a las promesas, no porque crean en quienes las ofrecen, sino porque han aprendido a encararlos cuando les mienten, en una forma de protesta que desprestigia al oferente. Por su parte, éste probablemente haya leído a Weber y se haya visto en el espejo de La política como vocación: «Quien hace política aspira al poder; al poder como medio para la consecución de otros fines (idealistas o egoístas) o al poder ‘por el poder’, para gozar del sentimiento de prestigio que él confiere».

Así que superados los prejuicios, se presenta como “un político que vive de la política” y admite con toda naturalidad que es el poder lo que persigue, sin revelar o acaso edulcorando sus verdaderos fines, mientras construye el baúl donde tarde o temprano arrumbará aquel bagaje moral con que salió a enfrentar el mundo en su juventud. Lo que nunca podrá meter ahí es la memoria de lo que le indujo a creer que si lograba agenciarse una cuota cualquiera de poder, por mínima que fuere –una concejalía, una alcaldía, una gobernación, un escaño en el Parlamento– podría remediar las falacias y las injusticias que abundan en su entorno. Mas no porque prefiera atesorar esa memoria, sino porque no siendo más aquel que fue, no puede impedir que ella sea el único apuntador de su conciencia, en un tiempo y lugar donde el poder que ahora detenta no le basta para satisfacer sus ambiciones y ya ni siquiera cree que sea necesario transformar el mundo.

Cabe preguntarse acerca de nuestros políticos de hoy en día, parafraseando a Nietzsche, ¿quién de ellos soportaría una biografía verdadera?

Liliana Fasciani M.
cfascian@ucab.edu.ve
@lilianafasciani
@ElNacionalWeb
Venezuela

RAFAEL GARCÍA MARVEZ: EL REVOLCÓN EN LA CUNA DEL CHAVISMO, Y LA ONDA EXPANSIVA DE DIMENSIONES DESCONOCIDAS

En Barinas se derrumbaron algunos mitos electorales. El gobierno aprendió que no son suficientes los recursos económicos, las presiones indebidas, el ventajismo y el abuso gubernamental para ganar unas elecciones. Cuando un pueblo está determinado a generar un cambio por la vía democrática no hay poder que lo impida. Chávez lo logró en 1998. Jesús Seguías.

Es obligatorio referirme, aunque sea de manera sintetizada, a los resultados inesperados y sorpresivos ocurridos en el estado Barinas, este domingo nueve de enero, en las elecciones para escoger el nuevo gobernador de esa región. Ese terremoto político que se produjo en la propia cuna del chavismo mueve todas las piezas del ajedrez político dentro del PSUV y la oposición de la misma manera. Allí se originaron dos elementos fundamentales. Pasar, por ejemplo, de una diferencia de noventa y seis votos —o ciento diez dicen otros— en las votaciones entre Superlano y Argenis Chávez, a cuarenta y cuatro mil como acaba de ocurrir, es capcioso. Esa ventaja tan elevada en tan pocos días, luego de que los candidatos de oposición más destacados fueron eliminados, un poco al estilo del nicaragüense Daniel Ortega, hasta permitir finalmente que Sergio Garrido fuera el ungido, y que este haya ganado de manera abrumadora, también debe ser considerado en las conclusiones.

Asimismo, es importante reflexionar sobre el hecho de que la empresa encuestadora Hercom Consultores realizó una medición para pulsar la opinión de los barineses el 20 de diciembre pasado; pues, en ese tiempo tan corto es muy difícil llevar a cabo un trabajo proselitista que invirtiera el favoritismo, prácticamente, de un día para otro. ¿Qué pudo haber sucedido, entonces? Se me ocurre pensar que el chavismo que apoyó a Argenis Chávez decidió hacerlo en esta ocasión por Sergio Garrido en lugar de apoyar al madurista Jorge Arreaza. Lo interesante de todo esto, es que afloró el fraccionamiento que existe dentro de ellos; que, también, ese fraccionamiento subsiste en el resto del país, y se explayará por otros intersticios de los asuntos oficiales del país. A partir de ahora comenzarán a aflojarse algunos tornillos oxidados que, hasta ahora, han servido de sostén al régimen de Nicolás Maduro.

De manera, que abrimos las puertas del año 2022 entre éxitos, sombras e incertidumbres. Esto no significa ni puede ser óbice para que se lleven a cabo los cambios profundos, sin parsimonias, sobre la marcha, dentro de los distintos sectores de la oposición democrática. Afortunadamente, hay conciencia dentro de esta oposición de la necesidad de mutar, de cambios a fondo, profundos, que se hagan sentir en todos los rincones de nuestra geografía. Tengamos presente que es fundamental cambiar el régimen; pero que, para logar tal fin, es forzosa la transformación de los grupos y tendencias opositoras.

Sería una aventura mayúscula, por ejemplo, ir a un referéndum revocatorio (RR) sin un norte despejado. Sin baquianos que conozcan la ruta, sin inteligencias acostumbradas a pensar. Al mismo tiempo, con un organismo polifracturado, con pedazos regados por todas partes, sin organización, no será posible recoger los más de cuatro millones de firmas que exige la Constitución para convocar a RR. Luego de saltar todos los obstáculos que con toda seguridad impondrá el gobierno para la recaudación de estas rúbricas para revocar a Nicolas Maduro (NM), no es suficiente sacar más votos que él ese preciso día. No; el asunto es más embarazoso, porque es preciso obtener ese día un voto más de los logrados el año 2018 cuando NM resultó electo presidente. Es decir, más de 6.245.862 votos que según el CNE sacó el ilegitimo. Por supuesto, es factible conseguir los votos para revocar, pero no es una cuestión tan simple como cortar y pegar.

Finalmente, insisto, es una labor imposible de logar, me refiero de nuevo al RR, en las condiciones en que se encuentran los partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil de oposición a pesar de la refulgente victoria de Barinas.

Rafael García Marvez
garciamarvez@gmail.com
@RGarciaMarvez
Venezuela

JULIO BELISARIO: MONS. OVIDIO PÉREZ MORALES, EX PRESIDENTE DE LA CEV

Gracias por su artículo (https://www.elnacional.com/opinion/soberano-participante-y-protagonico/- EN-13-1-22) que transcribo y comento a continuación: OPM: " La Constitución en el Preámbulo afirma como su finalidad suprema refundar la República para lograr una sociedad, cuyas primeras tres notas han de ser: democrática, participativa y protagónica ".

JCB: El Preámbulo menciona "la protección de Dios" y el poder originario "representado por la ANCO mediante el voto libre y en referendo democrático".¿Cual es esa protección? El Orden, Manual Político o Estado Federal Descentralizado con Gobierno y Democracia Parlament
arios (EFD/GDP) de Dios: un sistema 4 componentes fundamental y funcionalmente interdependientes e inseparables: Habitantes, Territorio, Leyes y Gobierno; o Politología Bíblica, reseñado en el Antiguo Testamento (Primer Pacto Político) y en solución de continuidad con el Nuevo Testamento (Segundo Pacto Espiritual) que son la voluntad política y espiritual de Dios.

OPM: " Ahora bien, ¿quién ha de ser el constructor de esa polis? El artículo 5 responde: el pueblo soberano, de modo directo o indirecto, pero, en todo caso, primero, originario ".

JCB: El Constructor de los cuatro elementos que integran la Polis, Civitas, Ciudad, República o Estado es el pueblo venezolano por mandato de Dios (Gn1:28/Mt28:18-19) mediante la ANCO que elabora la Constitución del EFD/GDP. Esto no lo han comprendido ni asumido a cabalidad los dirigentes políticos, civiles y religiosos.

OPM: La democracia etimológicamente dice “poder del pueblo”, expresión de su soberanía. Ésta, con todo, no se da sin más, por cuanto exige participación y protagonismo.

JCB: Dios creó la democracia y el Parlamento Gobernante del primer EFD/GDP; para manifestación del poder del pueblo libre y protagónico para cumplimiento de Gn1:28/Mt28:18-19; en Ex18:21, Nm11:16 y Dt1:12-15: un Concilio gobernante de ancianos de buena reputación seleccionados por el pueblo, ungidos con espíritu de servicio (luego se usó con el nombre de Federación, Liga o Cámara para organizar y gobernar Iglesias, empresas, sindicatos, centros comerciales, condominios habitacionales, deportes, etc). Lo usó Pablo en las Iglesias del Siglo I; Calvino en la Iglesia presbiteriana y gobierno de Ginebra, Siglo XVI; los fundadores de EE UU, Siglo XVIII; los judíos, Siglo XX despues de 3000 años de desobediencia; y los líderes civiles, políticos e iglesias cristianas de Alemania, Italia, Japón, España, y Polonia para refundar sus países destruidos por gobiernos del EFC/GPI. Hoy los mas prósperos y de alta calidad de vida del mundo.

OPM: Entraña, en efecto, compromiso real, corresponsabilidad efectiva e irrenunciable proactividad. Requiere una seria educación para ello y fraguar mecanismos indispensables.

JCB: El Orden Político de Dios (EFD/GDP) está en la Biblia y no es dogma religioso, genera a las Iglesias cristianas en países como Venezuela inmersos en crisis sociopolíticas por obsolescencia estructural y funcional irreversible del EFC/GPI, un doble compromiso pacífico: enseñarlo y aplicarlo en sincronización con los PPs y la Sociedad Civil Organizada mediante procedimientos y estrategias específicos.

OPM: " A finales del siglo pasado se habló bastante de los cogollos hegemónicos de los partidos, cuando las dirigencias se convirtieron en grupos cerrados, autosuficientes, dejando de ser vasos comunicantes con la militancia partidista y la población en general. Alguna vez oí decir a un alto directivo nacional, en vísperas de unas elecciones presidenciales, que lo más importante no era el candidato, sino la maquinaria partidista que lo llevaría al poder ".

JCB: La autosuficiencia político partidista autocrática travestida de democracia proviene de un espíritu de poder y engaño que inflama la codicia; no es de Dios sino de su adversario, a quien nadie menciona, pero actúa con efectos opresivos y devastadores contra los 4 componentes de la Polis, Civitas, Ciudad, República o Estado venezolano: Habitantes arruinados sin verdaderos Derechos; Regiones pobres, maniatadas y humilladas; Leyes totalitarias; y Gobiernos destructores.

OPM: " Cuando hoy se plantea una necesaria refundación del país es porque el manejo político no ha ido acorde con la participación y el protagonismo genuinos del soberano. Tenemos así un régimen opresor que se considera omnisciente y omnipotente, un liderazgo partidista con pretensiones de autosuficiente y una ciudadanía más bien replegada como observadora, confusa y aquejada en buena medida por el síndrome de Estocolmo ".

JCB: Los cuatro componentes de la Polis, Civitas, Ciudad, País, República o Estado (EFC/GPI) desnaturalizados y desalineados tenemos que sanearlos de manera integral con el cartabón del EFD/GDP

OPM: " Hay una expresión, que si bien no puede ser asumida axiomáticamente, no deja de exhibir gran parte de verdad: los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. Afirmación que han de tomarse como desafío hacia la transformación de la realidad ".

JCB: Los Habitantes de la Polis, Civitas, Ciudad, República, País o Estado venezolano han tenido los gobiernos que se corresponden con la ignorancia que tienen del EFD/GDP: no saben que existe, donde nació, ni conocen sus componentes: un Decálogo del Gobernante (Dt17:14-20), 7 Derechos políticos ciudadanos, 7 Derechos políticos regionales, un principio de servicio del Gobierno a los ciudadanos, 6 Principios de descentralización del poder económico, político, judicial, educativo, militar y de ayuda mutua, una ANCO que redacta y una Constitución democrática que los contienen a todos.

En su obra magna; CIVITAS DEI (La Ciudad de Dios) San Agustín de Hipona (354-430) define el gobernante del EFC/GPI: “las asambleas de bandidos son como imperios pequeños: tropa de hombres gobernados por un jefe, unidos por cierta alianza, que se reparten el botín según lo convenido. Si una compañía de este tipo crece y cuenta con perversos suficientes en sus filas como para conquistar lugares y asentar su poderío, tomando villas y sometiendo pueblos, entonces se le llama el (Gobierno del) Estado” (“La Ciudad de Dios. Tomo IV. Cap. IV).

Jesús definió y contrapuso el gobernante anterior con el del EF/GDP de Dios: “ Los llamó [a los doce apóstoles ] y les dijo: Como ustedes saben, los gobernantes de las naciones oprimen a los súbditos, y los altos oficiales abusan de su autoridad. Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor, y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás; así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos” (Mt.20.25-28).

OPM:" La gravísima crisis del país, que tiene como causa principal el gobierno dictatorial de proyecto totalitario, exige un esfuerzo muy grande para el cambio democrático de mentes, procedimientos y estructuras. Lo de mentes se refiere a formación, educación, para la participación y el protagonismo ciudadanos, con miras a una convivencia de significativa calidad humana (ético-cultural, espiritual, social) y un ordenamiento societario promotor de corresponsabilidad, compartir, solidaridad".

JCB: El Gobierno dictatorial Presidencial imperial no es por casualidad o mala suerte, lo engendra la CNRBV1999(CNRV1961) dictatorial y totalitaria que reviste al PR con poderes imperiales supremos con los que anula toda convivencia humana, libertad, solidaridad fraternidad, justicia e igualdad ante las leyes.

OPM: " Con gente pasiva, cautiva, encuadrada en estructuras hegemónicas y monopólicas no se puede pensar en un futuro democrático, de consistente bien común ".

JCB: La gente venezolana, hispanoamericana y sus iglesias cristianas, dirigentes civiles y religiosos no piensan en un futuro democrático con el EFD/GDP de Dios porque están encajonados mentalmente en la Politología jesuítica que enseña el EFC/GPI legitimado por Constituciones totalitarias que en sus Preámbulos invocan la protección de Dios, de su EFD/GDP pero sus textos proclaman un EFC/GPI.

OPM: " En la Iglesia Católica, por cierto, está hoy sobre el tapete el tema de la sinodalidad (en griego quiere decir caminar juntos), que busca promover precisamente la participación, la corresponsabilidad de los creyentes en los varios ámbitos eclesiales hacia el cumplimiento de la común misión evangelizadora ".

JCB: Es una buena señal que la CEV Católica en su CXVII Asamblea Plenaria (enero 2022) inste a «la sociedad civil, desde sus comunidades e instituciones, a asumir el reto protagónico del momento con procesos de movilización, discernimiento y acciones creativas en la búsqueda del bien común construido desde los valores cristianos y humanos... que las instituciones sociales y no solo los partidos políticos, se conviertan en actores de esta renovación que necesitamos». Ojalá también la CEV Cristiana protestante, decida igual, como es su deber en el cumplimiento de la voluntad política de Dios (Gn1:28/Mt28:18-19), predicar y luchar por erigir el EFD/GDP propósito final que sigue al previo espiritual de la primera venida de Cristo; y el único de su segunda venida.

OPM: " Participación -derivada de parte- significa que cada quien debe asumir la tarea que le corresponde dentro del conjunto social y ser protagonista en alguna forma de la suerte del mismo ".
JCB: A las Iglesias cristianas y sus brazos académicos les corresponde en primer lugar impartir el EFD/GDP, politología Bíblica u Orden Político de Dios; y a los PPs y SCO aplicarlo, con el apoyo moral de aquellas.

OPM: No sentándose a esperar que le compongan su hábitat, sino asumiéndolo en concreto (familia, vecindario, pueblo, región, nación; grupo, sector, gremio, partido(…)Ahora bien, para remodelar mentes y reconstruir tejidos y estructuras, nadie puede considerarse desempleado y excluido en esta empresa societaria, en la cual va de por medio el futuro deseable de la nación. Repito: al hay que debo cambiarlo por el tengo que y entrar en acción para poder decir estoy en....El soberano sea de veras soberano, participando y protagonizando.

JCB: Para que el soberano sea de veras soberano y protagónico debe realizar una ANCO de voto libre y democrático que redacte una nueva Constitución contentiva de una Polis, Civitas, Ciudad, País, República que sea un EFD/GDP, como quiere Dios para Venezuela; lo cual implica pensar con propiedad y propia cabeza, no por la de profesores de las grandes y famosas universidades: Salamanca, Oxford, Paris, Harvard, UCV, UCAB, Javeriana de Bogotá o de Boston que enseñan la Polis, Civitas, Ciudad, República o País del Hombre: el EFC/GPI.

Sin otro comentario, en torno a tan crucial tema... Se suscribe de usted ....

Muy Atentamente.....
Julio Cesar Belisario Mejías
jbelisar789@gmail.com
@jbelisariom
Lara - Venezuela

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: ¿SE RESCATÓ EL VOTO?

No se puede nacionalizar lo ocurrido en barinas, fue un evento muy aparte del contexto nacional, tuvieron que concurrir varios factores para que la población barinesa arrebatara la Meca del chavismo al régimen.

En primer lugar, según innumerables y sostenidas denuncias, Barinas es la entidad federal que más duro ha recibido los embates del nepotismo, pululan a lo largo de estas dos luengas décadas las delaciones de abuso de poder y tráfico de influencias de allegados al régimen en todo su espectro. El barinés, el 21N y el 9E, vio la oportunidad de hacer justicia contra quienes por este tiempo han destruido ese estado llanero a beneplácito particular.

En segundo lugar, el 21N la trampa estaba montada al igual que en toda Venezuela, el ventajismo del candidato del Psuv, la falsa oposición, partidos exprés y todo el apoyo incondicional de la (des)institucionalidad pública, tenía todo previsto para tergiversar los resultados y entregar a Argenis Chávez la gobernación, pero fueron los barineses en la calle quienes obligaron al régimen edificar otra estrategia (terriblemente equívoca) para apaciguar los ánimos e intentar revertir la intención del voto.

En tercer lugar, el hecho de repetir la elección el 9E fue un detonante para que los barineses redoblaran su intención a participar, la inhabilitación de Superlano, su esposa y otras candidaturas también avivó la llama de la participación. El hecho burlista de imponer a Claudio Fermín como candidato en esa entidad no puede pasar desapercibido.

En cuarto lugar, el 9E se desarrolló como un evento focalizado, el mundo tenía los ojos puestos en el acontecer noticioso en la Meca del chavismo. Aunque la sutileza no forma parte de las virtudes del chavismo, era una torpeza faraónica intentar hacer un fraude tan evidente y posteriormente reprimir brutalmente en flagrancia mundial, el temor a las protestas y la gran brecha entre Garrido - Arreaza obligó al chavismo entregar su santa sede.

En quinto lugar, los barineses supieron identificar y darle justo trato a los furtivos candidatos de la “Alianza Democrática”, a diferencia de las demás entidades donde estos colaboradores del régimen supieron restar los votos necesarios a la oposición reconocida abriéndole paso a los candidatos del psuv. Claudio Fermín obtuvo un misero 1.4%, perdonen nuestra franqueza.

En sexto lugar, el chavismo aplicó en Barinas lo mismo que en las 23 entidades federales restantes (y viene aplicando desde 2017 con mayor énfasis) sin embargo, las particularidades de los llaneros arriba indicada fue lo que hizo posible el resultado final.

A todas estas, no se obtuvo un triunfo electoral per sé, solamente el candidato de la MUD obtuvo más votos, porque en la realidad el chavismo será quien ejerza el poder, Garrido será minado por un protector o la Redi, el Zodi, los brazos del psuv denominados poder popular, sin mencionar que la gobernación de ese estado le restarán competencias, facultades, recursos y estará asediada por las instituciones psuvizadas, exigirán sumisión a cambio de recursos.

De manera que, ni remotamente podemos hablar del rescate del voto, sigue en estado comatoso. Barinas es un caso aparte, pero deja en evidencia la extrema debilidad del régimen y su temor a la protesta social, que ha resultado su criptonita en estos largos 23 años.

En Barinas la realidad país estuvo por encima de lo político-partidista, por eso, sin importar el candidato, el régimen sería derrotado. La diferencia es que en los demás estados se recurrió simplemente al voto, mientras en Barinas a la presión de calle… he allí los resultados.

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Venezuela

OSCAR ARNAL: BARINAS, NO CAÍMOS EN LA TRAMPA Y LA TRAMPA SALE

Para el régimen fue un error catastrófico repetir las elecciones en Barinas. Perdieron por partida doble. Primero les ganó la oposición con Freddy Superlano, al que tuvieron que inhabilitar a posteriori, a pesar de que había recibido un indulto del propio Maduro (tamaña contradicción política y jurídica), y luego salió victorioso Sergio Garrido, ampliando la ventaja con 172.497 votos, lo que equivale al 55,36 %, contra 128.583 del régimen, que solo obtuvo el 41,27 %. Sí la primera diferencia había estado en unas decenas de votos, a posteriori se terminó ganando con alrededor de 50 mil sufragios. La derrota para el oficialismo se produce además después de desplegar todo el aparato represivo, los ministerios, los institutos autónomos, las llamadas misiones y grandes misiones.

Todo el régimen se mudó a Barinas, cuna y bastión del finado, y en su propio terreno fueron también sepultados. A Sergio Garrido hasta le quitaron a dos semanas del triunfo su programa radial. La estudiada batalla de Santa Inés en Barinas, ahora se repite de manera electoral y marca otro hito histórico. En los primeros comicios votó el 45 % del padrón electoral, mientras en el segundo lo hizo el 55 %, lo que prueba que si votamos y nos unimos arrollamos. El gobierno de facto, debió calcular mal, que ante el desconocimiento del triunfo de Superlano por parte de Maduro y la inhabilitación de otros cuatro candidatos, la oposición no iría a una nueva elección y llamaría a la abstención y a la violencia. Sin embargo, insistir en la vía electoral con la mayor unidad posible acabó con las pretensiones del régimen de quedarse con Barinas a costa de lo que fuera.

Con las elecciones del 9 de enero quedó demostrado la división dentro del gobierno de facto, entre chavistas, maduristas, diosdadistas y militaristas. Cada quien enfrentado al otro y jalando para su lado.

Ahora queda presionar con todo para lograr el revocatorio contra Maduro. Todas las investigaciones serias de opinión revelan que más del 80 %, quiere ejercer este derecho constitucional. De imposibilitarlo Maduro quedará ante el mundo como un autócrata que viola una vez más la Constitución, y como alguien que le tiene pavor a la expresión soberana del pueblo. Hoy más que nunca la pelea hay que darla en todos los terrenos. La cuerda siempre revienta por lo más delgado y después de lo de Barinas el régimen se cae a pedazos, en medio de su fracaso y sus inmensas contradicciones…

Oscar Arnal
oscar.arnaln@gmail.com
@OscarArnal
Venezuela

JESÚS ELORZA GARRIDO: LINDA BARINAS

Nicolás, daba por descontado que todo el operativo revolucionario montado en Barinas, garantizaba un triunfo seguro para su pupilo Arreaza. En tal sentido y con la finalidad de festejar una nueva victoria, convocó a sus panas del gobierno y de la dirección del partido a una parrillada en Fuerte Tiuna desde el mediodía del domingo para esperar los resultados “irreversibles”. Para la ocasión, se vistió con un liquiliqui color verde oliva y contrató a varios conjuntos de música criolla para que amenizaran la dulce espera de los resultados.

Entre whisky y whisky, los presentes conversaban sobre sobre el operativo “Ezequiel Zamora” montado para asegurar la victoria: Movilicé 24.000 soldados y 10.000 milicianos dijo el Ministro de la Defensa. Sonriente, Diosdado señaló que la joya de la corona fue su plan de buscar a más de 20.000 barineses que residían en otros estados del país para traerlos a Barinas para que votaran. La orden a los gobernadores revolucionarios era que cumplieran al pie de la letra la orden de buscar a esas personas, montarlos en los autobuses chinos y trasladarlos a Barinas. Quien se niegue a ser trasladado lo meten preso y le quitan la cédula para que un miliciano vote por él.

Camaradas, es imposible perder. Brindemos, al pana Arreaza lo están bañando, repetía a cada rato Nicolás. A eso de la una de la tarde, comenzaron a llegar las informaciones del Exit Poll que mostraban una realidad distinta a la señalada por los ministros y los jefes del Psuv presentes en la parrillada. Los resultados daban 36% para Arreaza y 35.8 % para Sergio Garrido. Pero, la tendencia es a favor del opositor. Arreaza luce estancado.

Al escuchar aquello, Diosdado gritó furibundo ¿Qué vaina es esa? Menos de un punto porcentual de diferencia ¿Quién coño hizo esa encuesta? Y de inmediato, pidió que lo comunicaran con el jefe del G2 cubano para verificar esa información:

-Aló, aló, camarada infórmeme de los resultados que ustedes tienen en la Unidad de Inteligencia sobre encuestas (Exit poll) a boca de urnas en las elecciones de Barinas, porque ya los contrarrevolucionarios oligarcas están diciendo que la tendencia es favorable al opositor y eso camarada es imposible….revolucionario no pierde elección y menos con nuestro fabuloso operativo “Ezequiel Zamora”

-Óyeme tu camarada, los resultados que les presentaron fueron maquillados para que el impacto no fuera tan demoledor, respondió el cubano. Debo decirte, que la tendencia es irreversible…

Yo sabía, lo interrumpió Diosdado. Como coño vamos a perder con todo el poder del Estado a nuestro favor , no me jodan,

-Disculpe camarada, dijo el cubano, es irreversible la compra de alpargatas porque lo que viene es joropo. Sergio Garrido ganó ampliamente. Nos apabulló. Arreaza no va pal baile. Camarada, el triunfo es tan grande que no hay posibilidad alguna de modificar los resultados.

Al escuchar aquello, Nicolás quedo mudo, los ministros salieron en desbandada. Diosdado con una madre arrechera sufrió un conato de infarto al escuchar que los conjuntos de música criolla que habían contratado comenzaron a tocar inspiradamente la canción “Linda Barinas “que a su vez era repetida en todas las emisoras de radio del país.

El pueblo en las calles cantaba Linda Barinas / tierra llanera / la democracia recorre tus /caminos de palma y sol / con Sergio Garrido en su rol de triunfador.

Arreaza y Claudio Fermín se desaparecieron. Los vieron comprando alpargatas en la vía hacia Caracas.

Jesus Elorza Garrido
jesuselorza@hotmail.com
@jesuselorza
Venezuela