martes, 1 de febrero de 2022

JULIO CÉSAR ARREAZA: EL PROBLEMA ES POLÍTICO


Si acordamos que la raíz del problema es político, la solución debe ser política y no habrá atajo por donde escabullirse. La realidad es pura y dura, la tenemos por delante y lanza golpes fuertes y contundentes. Debemos aceptarla y jamás evadirla, porque tal proceder siempre la agravará.

El mal lo encarna la corporación criminal que no permite la alternabilidad republicana del poder. Nunca toleró la división de poderes de la democracia y mucho menos someterse a balance y control alguno.

Hemos menospreciado la verdad que ilumina como faro potente la realidad pura y dura del problema político que padecemos.

Si como ciudadanos planteamos la autocrítica de nuestras acciones, mucho más debería hacerse con respecto a las representaciones políticas que nunca velaron por nuestros verdaderos intereses libertarios, envueltas siempre en los vaivenes de sus actuaciones contradictorias. Ante esa dolorosa realidad, rompamos con tales representaciones que se convirtieron en el tiempo en meras creaciones malogradas de la corporación criminal.

Es imperativo ejercer diariamente nuestros derechos frente a la ignominia, en los ámbitos personal, familiar y comunitario. Transitando el camino que no evade la verdad de la realidad, nos acordaremos en una nueva representación política que sea coherente con unos cursos de acción que respondan a un pensamiento estratégico compartido, y trabajar hasta alcanzar el objetivo.

Para recuperar el sentido de la realidad hace falta una comprensión de lo que sucede y nos golpea fuertemente. Tenemos la tarea individual, familiar y comunitaria de ir liberando a aquellos que no se les hace fácil tomar decisiones libres y formarse una conciencia histórica, porque requieren del CLAP para seguir viviendo. Caben acciones liberadoras contra las trampas jaulas de un régimen, llevadas a cabo con dignidad, integridad y coraje, para ir recuperando las condiciones espirituales perdidas durante el largo trayecto del inmenso tormento inhumano de estos 23 años.

El problema es político. Padecemos la compleja crisis de la destrucción del país y sufrimos un drama colectivo. Un Estado que no protege carece de razón de ser. Por eso debemos sacar de raíz a esta corporación criminal.

Muchos seudointelectuales se desvirtuaron y se configuraron en instrumentos de algo banal por un plato de lentejas. El auténtico intelectual comprende la realidad y ayuda a otros a comprenderla. Planteamos la ruptura con todo tipo de farsantes, estamos cansados de tropezar, no una sino cinco veces, con la misma piedra.

Señalamos y condenamos a las narrativas disociadas de la realidad pura y dura que sufre los venezolanos. Con dignidad, coraje y sin zigzagueos, vamos de frente, asistidos por la fuerza de la verdad a ponerle fin a la criminal usurpación.

Julio César Arreaza
juliocareaza@gmail.com
@JulioCArreaza
Venezuela

RAFAEL CAMACHO: PORQUE QUEREMOS LA RENOVACIÓN DE AD

Acción Democrática al igual que todos los sectores sociales del país tienen interés en liberarse de la miserable vida social económica educativa de seguridad, política y de corrupción miserable que ha caracterizado a estos 22 años de gobierno amoral y de sus colaboradores..

Quienes vimos nacer a la democracia en 1958, creemos que se debe buscar el camino del consenso activo dentro de Acción Democrática, sin el uso de disfraces para torcer las realidades con proyectos Presidencialistas creyéndose los actores que han alcanzado condiciones de Estadistas con logros producto de actos deshonestos reñidos con la moral y la ética partidista.

El futuro político que pretendemos los que hacemos frente en el movimiento de Renovación de Autoridades y Reconducción partidistas para poner fin a la Judializada dirección ad hoc que suplanto al Régimen político de una sola persona gobernaba a Acción Democrática con poder total, sin someterse a ningún tipo de limitaciones y con la facultad de modificar las estructuras a su voluntad nos quieren imponer modificación de los Estatutos de AD en lugar de crear nuevas bases programáticas que sustituyan a las de hace 80 años y quieren que a través de Reglamento Electoral amañados y listado excluyentes poner obstáculo, a la marcha y a la Renovación de Autoridades y la Reconducción de AD, ignorando que no podrá nunca sustituir a la realidad y mucho menos suplantarla porque AD nació para estar al servicio del pueblo y no de pretensiones bastardas.

Rafael Camacho AD
RafaelCamachoAD@gnail.com
@Rafael CamachoADene
boletin_@costadelsolfm.org
Venezuela 

HOY MARTES 01/02/2022, UN VIAJE DE NOTICIAS POR VENEZUELA Y EL MUNDO, CINCO ESTADOS

 

HOY MARTES 01/02/2022, UN VIAJE DE NOTICIAS POR VENEZUELA Y EL MUNDO, CINCO ESTADOS, BOLÍVAR CARABOBO COJEDES DELTA CARACAS DIVERSAS FUENTES, 





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lunes, 31 de enero de 2022

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL II: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com HOY LUNES 31/01/2022

 

AQUÍ TITULARES DE HOY LUNES 31/01/2022, DIARIO DE OPINIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, PARA LEER PULSA SOBRE EL TITULAR ESCOGIDO


  

                 HOY -  OPINIONES INTERNACIONALES Y NACIONALES -                                                                          * 31/01/2022 *

BEATRIZ DE MAJO: AMOR CON AMOR SE PAGA. COLOMBIA EN CAPSULAS. DESDE ESPAÑA


CARLOS ALBERTO MONTANER: BIDEN NO DEBE ASPIRAR EN EL 2024. DESDE ESTADOS UNIDOS


LUIS MARIN: LOS PROCESOS DE LA HABANA. DESDE VENEZUELA

JOISE MORILLO: ¡EL SUICIDIO CHILENO!. DESDE ESTADOS UNIDOS







BEATRIZ DE MAJO: AMOR CON AMOR SE PAGA. COLOMBIA EN CAPSULAS. DESDE ESPAÑA

El ejercicio de la política es ingrato la mayor parte de las veces. Las alianzas son efímeras, las promesas se rompen, las solidaridades entre líderes están plagadas de mentiras y de conveniencias. En Colombia esto no es diferente al resto del mundo, pero las tramposerías, las zancadillas y las traiciones han alcanzado más de una vez a las altas esferas del poder y se han hecho visibles, notorias y protuberantes porque en muchas ocasiones han sido protagonizadas por las figuras más renombradas de los círculos políticos, por presidentes o por candidatos que buscan legitimar su anhelo de prestigio, o su obsesión de poder.

Es que ya lo dijo Maquiavelo: la política es el arte de engañar. Se engañan entre los políticos sin miramientos de ningún género y engañan mucho más y sin tapujos a los millares de pendejos que conforman el desaprensivo gran público elector. No trabajan sino para sus propios fines. Son capaces de bailar pegado cuando les conviene o de propinar una puñalada trapera a quien antes juraban apoyar de manera irrestricta.

Hagamos un poco de memoria. Muy grande fue la sorpresa -la indignación para muchos- que generó en la tierra vecina la intempestiva y dramática desalineación y posterior animosidad de Juan Manuel Santos de quien había sido su protector y guía por años, el Presidente Alvaro Uribe. El mandatario antioqueño se la había jugado en favor de la candidatura presidencial de Santos, lo que no era sino lógico después de que el otro fuera su más estrecho aliado al frente de la cartera de la Defensa. La traición se inauguró con su loca solidaridad con Hugo Chávez. Mi “nuevo mejor amigo”, lo llamó apenas 100 días después de ocupar la Casa de Nariño. Lo demás es Historia reciente.

Pero es preciso reconocer que, de igual manera, la política es capaz de provocar fidelizaciones estrechas, de crear deudas de afectos, de estimular apegos. También la memoria nos hace recordar como Gustavo Petro, siendo Alcalde capitalino, se enfrentó a sus seguidores cuando apoyó de una manera inconsulta pero irrestricta la candidatura de Juan Manuel Santos en el proceso pre electoral que lo reeligió presidente de Colombia en el año 2014. “Si no lo apoyan montaré otro movimiento Progresista” los amenazó cuando sus correligionarios le pidieron cuentas. No le quedó otra a Santos que validar el hecho en su discurso de victoria: “sin los miles de votos que le pusieron los miembros del Movimiento Progresista en Bogotá” no habría sido Presidente. La afinidad ideológica hizo más patente cuando Petro pidió a su partido apoyar el Proceso de Paz que años más tarde le valdría a Santos el controvertido Premio Nobel.

Así las cosas, es posible que esa solidaridad irredenta sea la causante de los apoyos que hoy son buena parte del capital electoral de Gustavo Petro en su carrera hacia la presidencia. Muchos comentan que esta justa electoral es otra nueva medición de Uribe contra una alianza de “Petro más Santos”. Y muchos dicen, por igual, que sin el hombro que le está metiendo Santos al candidato del Foro de Sao Paulo, Petro no conseguirá alcanzar los números a los que aspira. Y ello pudiera ser cierto, aunque no sea ni explicito ni visible. Entre las figuras que acompañan al exguerrillero del M19 en eta etapa preelectoral hay unos cuantos importantes políticos que fueron alfiles de Juan Manuel Santos. Si la mano del Ex mandatario está de por medio para hundir cualquier posibilidad de éxito uribista es algo difícil de discernir.

En todo caso, regresemos a la observación del inicio: la política es capaz de generar círculos virtuosos y círculos viciosos. Ojalá que las alianzas que se están montado para esta justa electoral colombiana estén inspiradas del deseo de hacerle bien a los ciudadanos y no de otro tipo de intereses bellacos o subalternos. Quienes dedican su vida a su ejercicio deberían tener presente la máxima de que “mal paga el diablo a quien bien le sirve”.

Beatriz De Majo
bdemajo@gmail.com
@BeatrizdeMajo1
Venezuela – España


CARLOS ALBERTO MONTANER: BIDEN NO DEBE ASPIRAR EN EL 2024. DESDE ESTADOS UNIDOS

El presidente Joe Biden le pidió disculpas a un joven periodista a quien había maltratado de palabra públicamente. Lo llamó por teléfono y le explicó que no era una cuestión personal. Eso está muy bien. La humildad de los líderes y la petición de excusas deberían ser obligatorias. A Biden le dejaron un micrófono abierto y se oyó claramente lo que decía. Una de las reglas de los políticos es vigilar los micrófonos. Otra debiera ser no insultar a nadie, y mucho menos a un periodista que le hace una pregunta, aunque sea capciosa.

El 20 de enero se cumplió un año de que Biden empezó a gobernar. NBC publicó una encuesta bipartidista en la que el presidente no sale bien colocado. No es Fox, a la que se le atribuye una actitud trumpista. No se trata de opiniones, sino de datos informativos. Seis de cada diez personas desaprueban la forma en que gobierna. El conjunto de la sociedad estadounidense ni siquiera aprueba el manejo de la pandemia del coronavirus, pese a que era el caballo de batalla de Biden. El 53% lo desaprueba frente a un 44 % que lo respalda.

Se dirá, y es cierto, que es muy difícil gobernar en una democracia que cuenta con 330 millones de personas entre las que prevalece cierto grado de “libertarianismo”, pero eso no explica el descalabro de la encuesta. En 30 años en que se viene midiendo la idoneidad para el cargo a los doce meses de gobierno, sólo un presidente salió peor que él, pese a sus bravuconadas: Donald Trump. En efecto, Biden bajó 10 puntos: de 53 a 43%, pero Trump, al año de estar en el poder, apenas tenía 39% de apoyo popular, y en ese momento ni siquiera estaba acusado de “insurrección”. Eso vino mucho después.

McLaughlin y Asociados, una firma de abogados prestigiosos, con más de cien clientes en el mundo de las grandes corporaciones norteamericanas, a las cuales les procura las mejores estrategias posibles, realizó una encuesta sobre las elecciones del 2024, con una hipotética revancha entre Donald Trump y Joe Biden. Encontró que, pese a que Biden le había ganado a Trump por más de siete millones de votos en el 2020, perdería por un 5% en el 2024.

¿Por qué? Por la inflación, por el precio de la gasolina, por la precipitada salida de Afganistán que tanto recordaba a Vietnam, por el desabastecimiento parcial de los supermercados (como consecuencia de los camioneros y la pandemia). Y porque, hasta cierto punto, pese a no tener ningún asidero en la realidad, ha funcionado la campaña que presenta a Joe Biden como un anciano decrépito que no sabe lo que dice o hace.

No hay en Biden el menor signo demencia senil. No tiene cambios de conducta significativos. No oye voces ni tiene visiones raras. Camina erguido. No olvida nada realmente importante. Olvida, sí, algunos nombres, pero eso le sucede a cualquier persona que se aproxime a los 80. Lo sé porque tengo la edad de Biden. Él nació unos meses antes, en noviembre de 1942. A principios de abril cumpliré 79 años.

La edad es muy importante. En el 2024 Biden tendrá 82 años. No tiene sentido aspirar a otro mandato. Ya le hizo un gran servicio a Estados Unidos quitándole de encima a otro anciano mucho más dañino, a Donald Trump, una persona empeñada en mentir descaradamente sobre el supuesto fraude electoral que llevó a Joe Biden a la Casa Blanca, a sabiendas de que el embuste le quedaría como anillo al dedo a los enemigos de Estados Unidos.

Incluso, el gesto de persona sensata de Joe Biden, separándose de la próxima competencia electoral por su avanzada edad, tendría una consecuencia imprevista: probablemente, jubilaría de paso a Donald Trump, porque los electores sacarían la misma cuenta, haciéndole el mayor y el mejor servicio a su patria. Es inconcebible que en un país de 330 millones de habitantes los electores tengan que elegir entre dos octogenarios.

La apertura de primarias en los dos partidos le traería al país una bocanada de aire fresco. En el Demócrata no necesariamente sería la VP Kamala Harris quien gane la candidatura, aunque aspiraría, y en el Republicano no sería quien designara Donald Trump, especialmente por la tensa situación creada entre el expresidente y Ron DeSantis, un abogado graduado en Harvard, gobernador de Florida, y presuntamente su discípulo. La crisis entre los dos líderes republicanos fue revelada por el periódico The Hill.

Carlos Alberto Montaner
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner
Cuba- Estados Unidos-España

JEAN MANINAT: EL VIRUS DE BORIS. DESDE ESPAÑA

La política en el Reino Unido se distinguió por llevar en alto la flama de la supuesta flema que caracterizaría el temperamento de los británicos natos y bien educados. Un cierto distanciamiento frente a los acontecimientos, una compostura a toda prueba, y la armadura de un humor ácido e ingenioso cuyo mejor ejemplo es el catálogo de frases célebres -por ocurrentes- que se le atribuyen a Sir Winston Leonard Spencer Churchill. Con los años se ha hecho de él una figura caricaturesca con la que se suele adornar los jarros de cerveza que venden las tiendas de souvenir. Y, para colmo, excelentes actores lo han impostado ladrando como un irritable bulldog inglés. Poor dearest Winston!

Todos sabemos que detrás de ese sobrio donaire que ostentan las clases dominantes británicas, conviven toda clase de travesuras y bochinches, mucha frivolidad y una decadencia de museo de Madame Tussauds. Basta con pasearse por algunas de las series televisivas que retratan el infantil día a día de la Corona, o las querellas actuales entre dos mimados hermanos, para entender que su misión es enternecernos divertidamente con su pompa y circunstancia. El precio es alto a pagar para los contribuyentes británicos, pero las mayorías plebeyas lo asumen con leal entusiasmo, sobre todo si hay bodas reales.

Pero el retrato no ha sido siempre rosa. John le Carré -entre otros- dedicó su extensa obra a desmenuzar los precipicios morales de los miembros de los servicios de espionaje británicos, que por años fueron el coto privado de las upper classes. La madeja de traiciones, delaciones, intereses burocráticos, infidelidades, retrata a seres que antes que aristócratas eran humanos como los que toman el metro, conspiran contra el nuevo jefe al llegar a la oficina, se emborrachan en el bar de la esquina, y sueñan con unas vacaciones en el mediterráneo, pero sin cónyuge. En su novela póstuma, Silverview, le Carré nos deja un regusto de esa estirpe de truhanes idealistas, animosos y luego desengañados que fueron la materia de su mundo literario.

Pero si de pícaros se trata, ninguno como Boris el Único. Ha tomado siglos para que el azar y la necesidad produjeran tamaño artificio biológico, capaz de poner en peligro la economía de su país con el Brexit, negar inicialmente la pandemia de Covid-19 y burlarse luego del esfuerzo de reclusión que exigió a sus conciudadanos mientras él y sus íntimos celebraban su cumpleaños con una fiestecita en 10 Downing Street en pleno confinamiento.

Es el modelo europeo del político lenguaraz y mentiroso que, en nombre de su supuesta lucha en contra de “la política tradicional”, quiere detonar la institucionalidad democrática. Es difícil precisar si el virus político populista que representa es el originario, o es de una cepa diferente de la que ya se instaló en Latinoamérica. A diferencia de sus pares más abajo del Río Grande, es un hombre culto, formado en Eton, y estudió Filología Clásica en Balliol College, Oxford. Lo que prueba que la cultura no vacuna en contra de la egocéntrica irresponsabilidad que ataca a los líderes populistas. Por el contrario, puede inflamarla.

Veremos qué sucede finalmente en la Cámara de los Comunes y si la investigación propuesta por la Policía Metropolitana de Londres tiene algún resultado. Al virus de Boris lo detiene el sentido común, pero actualmente es escaso, como su falta de modestia.

Jean Maninat
maninatj@gmail.com
@ElUniversal
@jeanmaninat
Venezuela- España

LUIS MARIN: LOS PROCESOS DE LA HABANA. DESDE VENEZUELA

A partir de la protesta popular masiva del 11 de julio de 2021, que se extendió por todo el territorio de la isla, el régimen castrista ha escenificado una serie igualmente masiva de “juicios” para escarmentar a la población, con sentencias ejemplarizantes, de manera que eventos como aquellos no vuelvan a repetirse, a despecho de la vigilancia revolucionaria que tampoco podrá permitirse ni un instante de reposo.

Los juicios espectaculares han acompañado a la sedicente revolución desde su inicio en enero de 1959, a pocas semanas de su entrada en La Habana, Castro inauguró el nuevo régimen con procesos tumultuarios celebrados en el Palacio de los Deportes, condenando al paredón a sus víctimas en medio de un cúmulo de irregularidades procesales y la algarabía del populacho.

De inmediato produjo conmoción el juicio de los aviadores en Santiago de Cuba entre febrero y marzo, en el que 43 pilotos de la Fuerza Aérea fueron absueltos en un Tribunal Revolucionario por no demostrarse ningún crimen; pero Castro rechazó esa sentencia y ordenó un nuevo juicio en que se les condenó a penas de hasta 30 años sin fundamento alguno y sin ajustarse a lo alegado y probado en primera instancia.

Este juicio estuvo plagado de peripecias que sería muy arduo relatar en detalle, pero baste mencionar que el Tribunal de Revisión fue presidido por el inefable Manuel “Barbarroja” Piñeiro; que el juez de primera instancia, Félix Pena, apareció “suicidado” en su vehículo con un tiro en el pecho y que gracias a la intercesión ante Fidel Castro del arzobispo de Santiago, Enrique Pérez Serantes, se convino excluir las sentencias de muerte.

No fue este el caso de la llamada Causa Número 1 de 1989, por la que se fusiló al héroe de la revolución, general Arnaldo Ochoa, al coronel Tony De La Guardia y otros procesados menos ilustres, después de un largo mes de seguir el proceso por televisión como si fuera una telenovela, que Castro escrutaba por circuito cerrado escudriñando cada detalle con morbosa fruición, desde el 12 de junio hasta su dramático final el 13 de julio, en que lacónicamente masculló respecto a Ochoa: “Murió como un hombre”.

Otro espectáculo judicial fue la Primavera Negra, entre marzo y abril de 2003, en que se procesó sumariamente al Grupo de los 75, intelectuales, periodistas, disidentes en general, bajo el imperio del artículo 91 del Código Penal y la Ley 88, conocida como Ley Mordaza, condenados a penas de hasta 27 años de prisión con el denominador común de no haber cometido delito alguno. Luego de una década de penalidad, la mayoría fue cambiando la prisión por el extrañamiento del territorio nacional, recurso que, por cierto, se prohíbe en el artículo 50 de la Constitución de Venezuela.

Ahora los juicios son a puerta cerrada, sin público ni cámaras de televisión, pero con ciertas peculiaridades inauditas, como la detención, tortura y procesamiento de niños, algunos de ellos con necesidades especiales, que reciben condenas muy superiores a la edad que tienen; arrestos de familias completas, padres e hijos, hermanos, colaterales, incluso los amigos de los procesados son perseguidos, coaccionados y amenazados por la seguridad del Estado, la acción penal irradia a todo el círculo familiar y social de los imputados y ante el desbordamiento de los tribunales se recurre a juicios colectivos.

La actuación del régimen castrista contra la población es un verdadero desafío más que para la comunidad internacional y sus instituciones, para la conciencia misma de la humanidad, en virtud de que viola flagrantemente los principios fundamentales en que se basan los tratados internacionales sobre derechos humanos que son de jurisdicción universal.

Generalmente se acepta que un ordenamiento jurídico sólo puede admitir la coacción como reacción contra un hecho ilícito, de allí la importancia de la concepción misma del delito, como una acción previamente tipificada, antijurídica y culpable. Lo antijurídico comprende un aspecto objetivo y otro subjetivo, acción e intención, hecho dañoso y a propósito.

Todos esos casos que proliferan en Cuba de “peligrosidad predelictiva” son un exabrupto jurídico, porque no se puede condenar sobre suposiciones sino sobre hechos; así como no pueden ser delitos acciones inocuas que no perjudican a nadie en particular ni a la sociedad.

Los comunistas reivindican en todas partes un supuesto derecho a la “protesta social”, salvo en Cuba, donde cualquier manifestación se considera un acto de “sedición”, con el argumento de que “la calle es de los revolucionarios”. O sea, las únicas manifestaciones permitidas son las de apoyo al régimen castrista y ninguna otra, lo que es otra violación al principio universalmente aceptado de igualdad ante la ley.

El delito de sedición consiste en una revuelta concertada, que en muchos ordenamientos jurídicos se confunde con la rebelión, sobre todo cuando involucra personal militar, ambos son delitos contra el orden público constitucional. Sedición presupone conjura, secreta confabulación. Irónicamente la revolución, como el golpe de Estado, son ejemplos típicos ilustrativos de este delito.

Ahora bien, cualquier manifestación pública no constituye un acto de sedición, tanto menos cuando es espontánea, no convocada por nadie, sino consecuencia de una situación general de descontento, por diversas razones que están a la vista, no necesitan demostración porque son conocidas por todos y en ningún caso son producto de una imaginaria conspiración.

Otra violación consiste en el carácter regresivo del sistema penal castrista tendente a empeorar la situación del reo, contrario a la progresividad del sistema penal universal que se rige por el principio “pro reo”, por ejemplo, entre penas posibles debe elegirse siempre la menos gravosa. En Cuba se imponen multas por faltas que no ameritan privación de libertad, pero luego, por “impago de multas”, mandan a la gente a prisión. No es irrelevante el hecho de que este abusivo mecanismo se use exclusivamente contra disidentes políticos.

Aymara Nieto Muñoz es una presa política de larga data a quien le han agravado la pena acusándola de un motín en el que no participó ni podía participar porque se encontraba en otra área del penal, en la lavandería, lejos del lugar de los hechos; por lo que la confinan a Las Tunas, a 600 kilómetros de su domicilio, contrariando todas las reglas Mandela, que Cuba ha suscrito. El problema es su actitud irreductible, por lo que la aíslan meses en celda de castigo. Hasta que sintiéndose amenazada por otras reclusas solicitó que la mandaran allí por razones de seguridad personal, entonces, no la vuelven a poner en celda de castigo.

El caso de Aymara Nieto Muñoz, Dama de Blanco, miembro de UNPACU, basta para un informe de la ONU, si tuvieran algún interés en hacerlo. Su esposo, Ismael Boris Reñí es acosado por la seguridad del Estado, que hasta les roban la ropa que ponen en el tendedero. Tienen tres hijas y dos nietas. Las niñas sufren actos de repudio en la escuela, por ser hijas de contrarrevolucionarios; pero no las pueden retirar, porque eso también es penalizado. De hecho, los pastores evangélicos Ramón Rigal y Ayda Expósito fueron encarcelados por tratar de educar a sus hijos en casa y evitar el adoctrinamiento comunista, otro “delito”.

Cubanos honrados que dicen lo que piensan, van a prisión: Carlos Manuel Pupo Rodríguez, promotor del Proyecto Emilia y dirigente del Partido Unión por Cuba Libre ha pasado por seis prisiones; Silverio Portal Contreras, un negro de ébano que irradia dignidad, es la imagen misma de la inocencia; la familia de Andy García Lorenzo es un modelo de la que cualquiera se sentiría orgulloso; es imposible siquiera mencionar a más de mil casos.

Los castristas ya perdieron la batalla moral con el pueblo cubano, a falta de toda razón, sólo les quedan mentiras y terror.

Como suele ocurrir en la Historia, ellos mismos formaron a quienes van a derrocarlos.

Luis Marin
lumarinre@gmail.com
@lumarinre
Venezuela

JOISE MORILLO: ¡EL SUICIDIO CHILENO!. DESDE ESTADOS UNIDOS

Con el advenimiento del izquierdismo con Boric al poder en Chile hay un postulado que se pretende dar como respuesta probables contestando al economista chileno, Sebastián Edwards que pregunta y afirma a la vez:

¿Cómo fue posible que el país más exitoso de la historia de América Latina decidiera, por una abrumadora mayoría, destruir la institucionalidad que le había permitido convertirse en referente regional?

¡Sencilla y a la vez compleja! La respuesta es esta: La campaña victimizadora denunciada por Carlos Rangel en su obra del buen salvaje al buen revolucionario y por Plinio Apuleyo en Manual del perfecto idiota Latinoamericano, lo explican con lujo de detalles, las campañas adoctrinantes que, desde los años 50 se han desarrollado en Latinoamérica a partir de las ideas Gramncianas de abordar la clase intelectual, los colegios, las universidades, etc., para sembrar el socialismo en nuestras latitudes y las foráneas, ha ido evolucionando con una suerte de lavado de cerebros en las clases menos instruidas de política, esta campaña promocionado el odio en contra de todo lo que no que no huela a comunismo socialismo como lo determina su mentor líder fallecido, el narcisista dañino Fidel Castro.

Para que esto haya sucedido, parte importante de los sectores políticos e intelectuales se ha anclado en una mentalidad tercermundista, nacionalista (emulando al jacobismo octagesimo de la revolucion francesa) de espíritu socialista, que los lleva a un constante victimismo "patriótico" que presenta al mundo occidental y al capitalismo como el principal culpable de los males de los países pobres, y que estos estadistas e intelectuales (los "victimizados e idiotas" según sendos libros) habiendose ubicado en una posición de influencia social y otra tan importante como la educacion han abonado el terreno para el populismo y el estancamiento en el subdesarrollo de los países latinoamericanos.

Aunado a lo anterior, tenemos el mecanismo geopolítico que ha desarrollado la gleba castrista comunista cubana cultivada por Fidel previamente al fracaso o desaparición de la URSS que, previniendo verse abandonado económicamente por Rusia, se las ingenió para conseguir financiamiento de otras fuentes para seguir con su ignominia represora de su pueblo (Cuba) y los pueblos latinoamericanos, por ello promovió y creó con Lula da Silva el Foro diabólico llamado Foro de Sao Paulo (São Paulo Brasil 1990). En este foro se determinó que la campaña pro izquierdismo se debía financiar con los países miembros de mayores recursos, que para ese entonces eran Brasil y Venezuela. Brasil se replegó por factores diversos y Venezuela quedó en veremos. Empero desde el advenimiento del Chavismo al poder en Venezuela de la mano de resentido social, pródigo, megalómano, narcisista Hugo Chávez, el foro decaído resucitó y dio como resultado posterior a varios anexos como Celac, Alba, etc. Tal proyecto fatídico ha sido la herramienta para la campaña de enajenación mental victimizadora explicada anteriormente y, que ha sufrido el populacho ignorante de política y dirigido con sublimidad hacia los colegiales y universitarios románticos engañados. Aparte ha sido la base promotora del terror urbano (brisitas bolivarianas de Diosdado Cabello y Nicolás Maduro) para fundar mediante protestas violentas en las calles, toda clase de saqueos, emitiendo propaganda e incentivos a la violencia para demostrando un descontento global o general que no existe a ciencia cierta. Últimamente se ha anexado a este guiso el Grupo de Puebla patrocinado por el izquierdista también A. MANUEL OBRADOR de México.

En el caso de Chile, el economista reseña -como preconizando- una sarta de mentiras que tomarían como patrón propagandístico. Pues, sucedió, Los izquierdistas, mintiendo a discreción, especularon que el sistema de gobierno derechista había fallado, que no logró satisfacer las demandas de la ciudadanía y formularon, como era de esperar todo tipo de teorías acerca de fuerzas sociales misteriosas que nadie anticipó.

Yo comparto con Edward que la verdad, sin embargo, es que el suicidio de Chile era previsible y que se venía advirtiendo hace más de una década que ocurriría.

Edward afirma lo siguiente:

"es que, hace muchos años que Chile viene cultivando un estado depresivo mediante un discurso público flagelante, que se negó sistemáticamente a reconocer el progreso que habíamos conseguido mientras se encargaba de demonizar al mercado, a los empresarios, al lucro y a todos aquellos principios que nos habían sacado de la mediocridad que históricamente nos había caracterizado (...)Este discurso sumió a los chilenos en una depresión que a su vez los llevó a odiar lo que habían construido. En otras palabras, la raíz del problema chileno fue psicológica. En su bestseller 12 Rules for Life, Jordan Peterson sugiere una regla de salud mental que Chile claramente no aplicó: compárate con el lugar en el que te encontrabas antes y no con el lugar en que están los demás."

Esto que dice el economista es el producto de la campaña terrorista mediática y de facto que ha venido desempeñando la gleba comunista sembrada en Latinoamérica.

Joise Morillo
Kaojoise@gmail.com
@kao_joi_lin
Venezuela - EEUU