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martes, 29 de diciembre de 2015

LUIS MANUEL AGUANA, 6D-1998 Y 6D-2015: MISMO DÍA, MISMA URGENCIA DE CAMBIO

“… La Constituyente, la línea Constituyente, es la línea macro política, tiene como objetivo exclusivamente transformar el modelo político que es la raíz o una de las raíces del problema. La podredumbre del sistema político venezolano. Yo no creo que haya un solo venezolano que pueda hoy defender este sistema político, a menos que esté interesado en que continúe. Pero los venezolanos honestos, analíticos, observadores tenemos que concluir que hoy tenemos un sistema político que está podrido, esa es una de las razones morales y políticas del drama venezolano…”. Esto no lo dijo alguno de los que proponen ahora la solución constituyente; o este escribidor que los ha estado importunando machaconamente desde hace un buen tiempo, tratando de explicar el para qué queremos una Constituyente. Son palabras de Hugo Chávez Frías en el Programa Primer Plano en su primera entrevista de calibre, el 18 de Octubre de 1998, antes de ser electo Presidente de la República con las reglas de la democracia (ver Hugo Chávez Frías | 1998/10/18 | Marcel Granier, min 45:00, https://youtu.be/U8uxmOEwZcw).

¿Y porque he desempolvado ese video? Porque Chávez utilizó el mismo argumento que estamos usando nosotros pero aplicado a un sistema que todavía podía ser corregido, si los que gobernaban en ese entonces hubieran escuchado las alarmas de cambio que la población había disparado y que se hizo evidente con la elección  de un golpista, paradójicamente el 6D-1998, mismo día en el que los venezolanos manifestaron el mismo deseo de cambio como conmemorando ese día el 6D-2015. Mismo día, mismo deseo de cambio urgente.

Chávez aprovechó el grito de cambio que hacía la sociedad y se montó sobre ese deseo manifiesto que ya era indetenible. Sabía que la convocatoria a un proceso constituyente renovaría de una manera profunda el sistema, pero lo haría con sus reglas. Y lo pudo haber hecho para bien pero, como supimos amargamente después, traía escondido en su morral un sistema fracasado e importado que no se ha podido instaurar todavía porque no se corresponde con las raíces democráticas del pueblo venezolano. Y por ser un sistema fracasado en el mundo, los problemas que intentó corregir se profundizaron a tal extremo que ya estamos al borde de la hambruna.

Pero eso no quiere decir que el planteamiento de cambio en 1998 no fuera válido. Todo lo contrario, no solo es más válido en estos momentos, sino también urgente, pero con un ingrediente que  no hubo en aquel entonces: todo lo que se hizo desde ese momento hasta ahora para atornillar en el poder a una dictadura, debe desactivarse como se hace con una bomba a punto de estallar; lo que hace que el proceso sea más delicado y que requiera de una ingeniería política de altísima precisión.

Es como si quien accedió al poder en 1998 con la excusa de salvar a Juan Bimba de morirse de hambre, no solo le robo los reales de su comida sino que le puso un chaleco-bomba para matarlo más rápido. Menudo problema...

Pero además de ese, hay otro ingrediente adicional que funciona como una correa extra que le amarra a Juan Bimba el chaleco al cuerpo: que quienes fueron desplazados por el planteamiento de cambio de Chávez de 1998- aquel sistema político podrido que refería-, al comenzar a verse arruinados el 6D-2015 los planes de continuidad del régimen por el fracaso del sistema que se quiso imponer, se plantean ahora  un regreso triunfal como si en ese entonces y ahora, 17 años después, aquí no hubiera pasado nada.

Tal vez eso sería posible si todos nos hubiéramos muerto en estos 17 años de oprobio, o no recordáramos por viejos el porqué nos hallamos aquí, o peor aún, supone que quienes desean ese regreso triunfal nos crean un atajo de idiotas. El pueblo tiene pegada al cuerpo la bomba pero también la correa que la sujeta. La primera no sale sin la segunda…

Debemos desactivar la bomba pero las correas siguen todavía bien amarradas al cuerpo del pueblo porque en todos estos años ahora existe un grueso importante del electorado sobre el que ahora descansan también esas aspiraciones de “regresar”: la gente joven, que solo eran unos niños en 1998, que no podrían recordar el porqué llegamos a Chávez y sus promesas. Y no se preguntan quienes eran de verdad -y todavía son- esos personajes que tampoco querían un cambio político el 6D-1998 y que se disfrazan ahora en la aspiración de un nuevo cambio expresado el 6D-2015.

A esa juventud en especial le recomendamos ver el video arriba reseñado, y son a los que debemos explicarles que el CAMBIO no es solamente salir del castro-chavismo-madurismo y sus herederos, sino del sistema que lo originó, que requiere de una reingeniería total del sistema político venezolano, que pueda preservar las aspiraciones de quienes legítimamente creyeron en el cambio de 1998 y de quienes impulsamos un cambio mucho más profundo del sistema político, económico y social de Venezuela plasmado en las páginas del Proyecto País Venezuela Reconciliada Vía Constituyente (http://proyectopaisviaconstituyente.blogspot.com/).

Ustedes dirán que este hueso que no suelto de la conducta de la vieja política venezolana es una fijación obsesivo-compulsiva como ya han señalado por escrito mis estimados amigos. Tal vez eso sea posible pero al ver el comportamiento de los viejos y los nuevos partidos ante el fenómeno político del 6D-2015, pensando que de verdad ganaron esa elección, -como lo pensó Chávez en 1998- y no como la manifestación de un profundo deseo de cambio estructural de lo que pasa en el país, no me queda otra cosa que concluir  que todavía no interpretan lo que dijo el pueblo venezolano ese día como tampoco no interpretaron -ni aprendieron nada- lo que el pueblo sentenció en 6D-1998 cuando le entregó el país a Chávez. Y eso tiene consecuencias, como las tuvo el país a partir de 1998.

La gravedad de toda esta situación es tan compleja que requiere de un recomenzar con los que vieron la película completa, con los que llegaron a mitad de la función y con los que ni siquiera vieron el comienzo, y que no pueden ser con los mismos que crearon el problema y le pusieron el chaleco-bomba a Juan Bimba, ni tampoco con los que se lo amarraron al cuerpo. Solo así podremos parir un país nuevo reconciliado en paz y democracia. Y eso mis queridos amigos, es una Constituyente...

Luis Manuel Aguana
luismanuel.aguana@gmail.com
@laguana
Caracas – Venezuela

sábado, 12 de diciembre de 2015

LUIS MANUEL AGUANA, EL COSTO DE LAS BAYONETAS


 “Presidente, no respaldaremos un fraude masivo y no saldremos a reprimir y matar gente después de un anuncio que no se ajuste a lo que sentenció el pueblo de Venezuela”. Me parece estar oyendo esta afirmación imaginaria pero muy ajustada a la realidad, del Ministro de la Defensa al presentarse en Miraflores luego de las 6pm después del anuncio de Tiby de retrasar la hora del cierre de las mesas y centros de votación.

O era aceptar el triunfo opositor, o salir a la calle a contener la ira de un pueblo dispuesto a defender su voto. De acuerdo a Emili Blasco (ver E.J. Blasco, ABC Internacional, El Alto Mando militar fuerza aceptar la gran victoria de la oposición en Venezuela
http://www.abc.es/internacional/abci-alto-mando-militar-fuerza-aceptar-gran-victoria-oposicion-venezuela-201512070619_noticia.html?ref_m2w), Diosdado ya tenía sus números hechos y su banda de malandros dispuesta para defenderlos. Eso era lo esperable, era lo que yo esperaba. Sin embargo los militares se pronunciaron, pero ¿cuáles militares?

Sería muy interesante conocer el fondo de esto porque no creo que haya sido Padrino, aquel que en el desfile de Los Próceres montado sobre un tanque dijo que defendería la revolución hasta la muerte. Entonces, ¿por qué se vio el Ministro de la Defensa obligado a decirle eso a Maduro? Porque, o era eso, o una desobediencia masiva de los cuadros medios de las FANB, los que tienen el poder de fuego, y cuyas familias no son las adineradas o favorecidas de la “nomenklatura” castro-chavista-madurista, con el subsiguiente golpe de Estado como consecuencia.

Las familias de esa oficialidad media son las que hacen las colas como todo el mundo para conseguir un pollo y se avergüenzan de una superioridad corrompida y corrupta. Es esa misma oficialidad la que en su mayoría tiene que enfrentarse a unos soldados que no comen bien,  porque nadie come bien en la Venezuela de Nicolás Maduro, siendo a su vez quienes deben responder por eso, sin ser los boyantes Edecanes ni los ayudantes del Alto Mando militar de la revolución.

El haber detenido el fraude que estaba montando el régimen y el CNE de Tiby Lucena conlleva para estos militares – y no hablo de Padrino precisamente- una responsabilidad altísima y que todos los venezolanos debemos agradecer, pero que a su vez nos coloca a todos en un equilibrio muy precario porque aun siguen vigentes las fuerzas que produjeron ese intento delictual de cambiar los resultados de la voluntad popular. Aun el pueblo molesto que se manifestó el 6D, dándole la responsabilidad a la MUD de cambiar los destinos del país, no ha terminado de “ganar”.

Se ha dado un paso muy importante pero aun imperan los poderes constituidos tramposos que fueron capaces de plantearse una matanza con tal de permanecer en el poder, como ya lo habían hecho en el pasado. De eso son responsables todos los que cohonestarían ese fraude que detuvieron esa parte de las Fuerzas Armadas que sufre como nosotros de esta debacle del régimen de Nicolás Maduro.

El 6D se manifestó una fuerza que sabíamos que existía dentro de las Fuerzas Armadas a favor de la democracia, pero que no la habíamos valorado en su toda su magnitud al suponer que se había subrogado al régimen. Que fue capaz de detener una tragedia que estuviéramos ahora lamentando, pero que debe permanecer alerta y vigilante a los próximos eventos que se desatarán para no observar y desconocer la institucionalidad que a partir de enero se debe recuperar en la Asamblea Nacional.

Este es el costo que asumieron esas bayonetas por aparecer a favor de la democracia. De no haberlo hecho, todos –tanto ellos como nosotros- hubiéramos sufrido las consecuencias de profundizarse un modelo que todos los venezolanos demostraron el 6D no querer mas para nuestro país, y que esa voluntad se hubiera escondido en las cifras del fraude del CNE. Que no se equivoque nadie, ni se dejen engañar por la MUD y sus acólitos defensores de las maquinitas y el sistema del CNE: SI HUBO FRAUDE el 6D, las cifras ya estaban modificadas por Tiby a favor del régimen, y listos los paramilitares para defenderlas, solo que las FANB impidieron su implementación.

Pero aun esta tragedia no ha terminado. Los laboratorios del régimen estarán cocinando una solución a esa mayoría calificada opositora en la próxima Asamblea Nacional. Eso se puede manifestar desde el desconocimiento de leyes aprobadas por la Asamblea de parte del Ejecutivo, rechazando su ejecútese (Maduro ya se pronunció rechazando la posibilidad de aprobar la Ley de Amnistía), hasta la negación del poder legislativo con la creación de un ente completamente aparte a la Asamblea Nacional, basándose en las Leyes del Poder Comunal y el Plan de la Patria comunista, que según ellos tiene carácter Constituyente. Esta estrategia de negación institucional ya se aplicó en la Alcaldía Metropolitana de Caracas y sería la máxima aberración del régimen en su camino de aferrarse al poder, el hacerlo con uno de los Poderes del Estado.

Todo esto sin incluir la formulación de una estrategia tendiente a culpabilizar a los diputados electos de la debacle económica que se nos viene encima en el 2016, al hecho que la población no votara por el gobierno en diciembre. El régimen no podrá impedir el año entrante el desarrollo de la crisis estructural creada por ellos mismos, y este 6D consiguieron a quien responsabilizar de eso: a la mayoría opositora, quienes no podrán, debido al alcance de sus atribuciones constitucionales, ejercer funciones ejecutivas para paliar la crisis de los venezolanos.

Es por eso que el tiempo está en contra de quienes fueron electos y que tienen la responsabilidad de responder a esa estrategia del régimen. En la medida que pase el tiempo, mas le exigirá la población a los diputados electos. Y el régimen se aprovechará de eso dolorosamente. Incluso sabotearán cualquier iniciativa a favor de aliviar el malestar económico de la población.

Esta circunstancia que se presentará el año entrante, aunado a la crisis que agobia a los venezolanos, ciertamente impondrá una urgencia critica a este poder conquistado el 6D, para comenzar a discutir con la urgencia del caso las soluciones constitucionales que pongan fin al estado de necesidad que existe en Venezuela.

Esta situación no admite esperas. Eso se manifestó claramente el 6D. Si los nuevos diputados de verdad entienden que fueron electos como instrumentos de la población para resolver la gravísima crisis, entonces lo que  primero que deberán abordar es su solución constitucional como uno de las primeros temas a discutir con carácter prioritario y de urgencia en la nueva Asamblea Nacional, a riesgo de perder no solo el chivo si no también el mecate.

La implantación de alguna de ellas, de por sí, como el desarrollo de una Asamblea Nacional Constituyente, tomaría gran parte del año entrante mientras la situación del país se deteriora a una velocidad vertiginosa, por lo que no se puede perder el tiempo en otras cosas que se deriven de la diatriba político partidista de los diputados electos. Esperamos que esas bayonetas, que este 6D escogieron el lado de la democracia, decidan seguir asumiendo el costo de vivir en ella, colocándose al lado de la aspiración de la mayoría pueblo venezolano de vivir en libertad.

Luis Manuel Aguana
luismanuel.aguana@gmail.com
@laguana
Caracas – Venezuela


domingo, 29 de noviembre de 2015

PEDRO SEGUNDO BLANCO, 6D NUEVA INDEPENDENCIA

Cuando comenzaba a escribir este artículo, el último que saldría publicado antes de la celebración de las elecciones parlamentarias del próximo domingo, medité profundamente sobre el tema a abordar, porque por un lado se había realizado la segunda vuelta electoral en Argentina, con el resultado que desde hace más de dos años advertimos que ganaría el ex presidente del afamado conjunto de la liga de futbol de ese País Boca Junior y Alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri y escasos días después una emboscada criminal perpetrada en un mitin de campaña electoral de la candidata opositora, nuestra estimada amiga Rumy Olivo, le segó la vida al dirigente opositor y secretario general de Acción Democrática en el Municipio Altagracia del estado Guárico Luis Manuel Díaz y aunque ambos temas revisten una gran importancia y trascendencia para América Latina, la sociedad y el País, consideré más pertinente referirme a la cita comicial del próximo domingo 6 de diciembre, porque de él depende el destino del sistema democrático venezolano, la reunificación de la Nación, la libertad de los presos políticos y los derechos humanos de los venezolanos y la reconstrucción política, institucional, ética y moral de la República.

Estas elecciones, como es sabido, no elegirá al Presidente de la República, porque conforme a la Constitución, este se elige para un período de seis años, pero de sus resultados saldrá la conformación del nuevo parlamento, que dada la profunda crisis que azota a Venezuela en todos los renglones de la vida Nacional, tendrá la sagrada responsabilidad de recuperar las funciones propias del poder legislativo, para que este se ponga al servicio de la Democracia y la Nación y dé los primeros pasos rectificadores del quehacer del estado.

De allí que la sagrada y gran responsabilidad recae primordialmente en los casi veinte millones de compatriotas, que conformamos el registro electoral y tenemos derecho al voto; conceptualmente el 6 de diciembre es el único día, en el cual los ciudadanos ejerceremos el poder real, porque en nosotros está cifrado el futuro de la República, de ese sufragio depende que Venezuela cambie la ruta del socialismo fracasado y minado por la ineficiencia, el alto costo de la vida, el desabastecimiento, la corrupción, el narcotráfico y la muerte, por el de la Nueva Independencia, la democracia verdadera, la inclusión, la igualdad de oportunidades, la recuperación económica y la producción, el respeto a los derechos humanos y la convivencia democrática; en manos del ejercicio de la soberanía popular está frenar esta desgracia a la que nos han llevado, donde se usa los recursos del estado y de todos los venezolanos para el usufructo y beneficio del grupete de enchufados en el gobierno y para las peores perversidades; de ese voto racional, consciente y venezolanista depende la reinstitucionalización democrática del País, para que volvamos a tener poderes públicos honorables, respetuosos de la Constitución, cumpliendo funciones al servicio de la República y recuperemos la JUSTICIA oportuna, con equidad y para todos por igual, para que jamás vuelvan a repetirse juicios, condenas y testigos amañados, para castigar y liquidar política y moralmente a la disidencia y los adversarios políticos; nuestro pueblo tiene en sus manos la llave para liberar de manera inmediata los PRESOS POLÍTICOS y ponerle freno a los dislates y barbaries del despótico régimen que mal gobierna a Venezuela.

Compatriotas todos, en nuestras manos está la posibilidad real del CAMBIO democrático, pacífico, cívico y constitucional, tenemos que decidir entre los candidatos de Nicolás Maduro y el fracaso y los de la democracia y la Unidad, salgamos con decisión y firmeza a votar y honrar el compromiso con la NUEVA INDEPENDENCIA.

“Quienes defienden el derecho a la vida de asesinos, avalan la pena de  muerte de ciudadanos inocentes” PSB.

Pedro Segundo Blanco
petersecond1@hotmail.com
@pedrosegundoABP

Sucre - Venezuela