Mostrando entradas con la etiqueta PERDIDOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PERDIDOS. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de agosto de 2019

DOMINGO ALBERTO RANGEL: CITGO

No es la primera vez que una concesionaria extranjera se litiga con gobiernos venezolanos a los que acusa de exigir sobornos incosteables, cambiar las reglas y entregar a otras compañías las mismas concesiones. Tampoco es algo nuevo que empresas extranjeras financien la oposición buscando nuevos socios.

La New York & Bermúdez Company fue un ejemplo de lo anterior llegando a estar tras alzamientos e invasiones contra Cipriano Castro y al menos los dos gobiernos anteriores.

Sin embargo nunca habían ocurrido en nuestra historia tantos disparates, delitos y faltas a la ética que rayan en la traición a la patria… como acaba de suceder cuando la Nación venezolana pierde su activo más valioso fuera del país –CITGO- mediante un acto de piratería jurídica en el cual el factor principal de la maldad es la banda del autoproclamado.

Los detalles se pueden consultar en youtube bajo el tentador título “FONDO BUITRE SE RASPA CITGO… PROCURADOR DE GUAIDÓ DIO ESTOCADA A LOS VENEZOLANOS” producido por UNV. No ahondo porque este tema será banalizado por los polarizados y prefiero aprender de esta desgracia.

Para mí está clara la asociación para delinquir de parte del autoproclamado con su embajador ante Donald Trump y con el rábula que funge de profesor en la UCAB donde espero no lo pongan a dar clases de ética o deontología para abogados.

Pero no quiero dejar pasar la ocasión para señalar que si bien el contrato con Crystallex venía de gobiernos anteriores a los bolivarianos… el pleito que terminó con la pérdida de CITGO comienza cuando el presidente Chávez se niega a pagar indemnización a una compañía a la cual no se le renovó el contrato alegando que no había hecho ninguna inversión… y a cual no se le escuchó cuando explicó que no iba a invertir si le cambiaban a cada rato las reglas del contrato… y peor… cuando protestó por lo astronómico de los sobornos que pedían todas las autoridades venezolanas desde el alcalde.

Si ese abuso de poder de parte del presidente Chávez no hubiese ocurrido… jamás habría tenido oportunidad la banda de Guaidó de vender la patria a un fondo buitre porque no puede haber querella judicial si uno paga a tiempo.

Esa es la lección que debemos aprender

Domingo Albarto Rangel
.@DomingoAlbertoR 

martes, 18 de diciembre de 2018

PEDRO LUIS ECHEVERRÍA, VEINTE AÑOS PERDIDOS


“Y cuando esperaba el bien, sobrevino el mal; y cuando esperaba la luz, vino la oscuridad” Anónimo

Esa es la triste realidad que viven todos los habitantes de nuestro país desde hace veinte años. Hace veinte años, un grotesco individuo de nuestra fauna criolla, un obscuro y felón Teniente Coronel, que por su gran incompetencia, cobardía e incapacidad profesional, había conducido al fracaso la asonada militar en la que se había comprometido y que posteriormente, por no tener una mejor cosa que hacer en su vida, se había dedicado a la aventura de politiquear dando tumbos del timbo al tambo; increíblemente, ese espécimen, ganó la Presidencia de la República.

Desde ese entonces, hemos vivido en forma escalonada todas las vicisitudes que nos podamos imaginar; todos los problemas derivados de la hiperinflación, inseguridad, desempleo, desabastecimiento, corrupción y pare usted de contar que nos causa y ha causado este régimen; pero, a todo esta secuela de males y dificultades se suma también el enorme, el inmenso, el inconmensurable fastidio que causa las peroratas de Maduro y sus acólitos; esta caterva de sinvergüenzas nos bombardean diariamente con frases vacías, sandeces, obscenidades, mentiras, insultos, manipulaciones y exageraciones que se repiten inmisericordemente hasta la saciedad.

Realmente, usan demasiadas palabras para decir tan poco. Nos atiborran y nos aburren sistemáticamente con términos como “imperialismo, golpe, guerra económica, desestabilización, conspiración mediática, proceso, magnicidio, Trump, capitalismo salvaje, socialismo, pueblo, revolución”; palabras huecas que no son otra cosa que los frutos altisonantes de la demagógica retórica gubernamental que se fundamenta en la incultura, la frivolidad, la estupidez y el vacío.

Son lugares comunes que aparecen fastidiosamente en todo discurso, declaración o documento que provenga del régimen y que nunca ponen de relieve los problemas que nos agobian como sociedad sino que exaltan la derrota y el hundimiento de la moral nacional para minimizar la fuerza del poder popular y convertirlo en una amorfa y sumisa voluntad de unas masas que obedecen, sin cortapisas, a las incesantes e inclementes amenazas gubernamentales y a la falaz propaganda del gobierno.

Con ese “discurso” se pretende crear una visión de un supuesto fracaso de la democracia y sus valores fundamentales para facilitar la entronización de un sistema totalitario de gobierno. Por tanto, difícilmente el “discurso” puede inspirar la reconstrucción del país a largo plazo, teniendo en cuenta que existen profundas diferencias ideológicas y de interés en la lógica de conducción del Estado. El gobierno se empeña en considerarnos como a un país vencido después de una contienda bélica al cual se le pueden imponer, por la fuerza, regulaciones y medidas punitivas que corresponden a la percepción particular y excluyente del vencedor.

Por otra parte, el “libreto” de la actual administración establece que se debe acusar, sin fundamentos de ninguna especie, e insultar, sin moderación de ninguna naturaleza, a cuanto ser viviente se le ocurra criticar al gobierno. Se inventan supuestos enemigos, que comúnmente, después de experimentar flagrantes violaciones a sus derechos y desmesuradas diatribas, se convierten en enemigos reales de este malhadado gobierno. De lo que no se percata el “régimen” es que su principal y más aguerrido enemigo es él mismo. A menudo no capta, asusta e inhibe a nuevos seguidores y, por el contrario, crea enemigos en donde no los había.

Los regímenes totalitarios de larga duración como el venezolano, contienen una abundancia de zonas grises que no permiten la cómoda identificación de fronteras entre colaboradores fanáticos y resueltos resistentes, desfigurando así, una realidad cuyos diversos matices y multitud de factores son indispensables para la cabal comprensión del momento histórico que vive el país y que demanda, dejar de lado la inacción y ejercitar nuestra más activa y decidida participación ciudadana para producir un cambio radical tanto de los conductores, como, del modelo económico, político y social que nos han impuesto; ¿Es que acaso siente igual la persona que en el año 1992 creyó y apoyó a un líder que supuestamente representaba reivindicaciones largamente esperadas, a la persona que hoy en día, protesta, manifiesta, se abstiene o vota en contra del régimen asqueada por el desvarío moral, la cleptomanía insaciable, la crisis que ha generado en el país y el desmantelamiento de los valores democráticos?

Al respecto parece pertinente que recordemos una frase del militar prusiano, Karl von Clausewitz , uno de los más influyentes teóricos de la ciencia militar quién en su obra “De la Guerra” decía, entre otros aspectos: “Si queremos derrotar a nuestro adversario, debemos regular nuestro esfuerzo de acuerdo con su capacidad de resistencia y para ello se requieren dos cualidades: en primer lugar, una inteligencia que aun en medio de la oscuridad más intensa no deje de tener algunos visos de luz interior que conduzcan a la verdad y, en segundo lugar, la valentía para seguir a esa tenue luz”

Pedro L. Echeverria
@PLEcheverria