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lunes, 4 de marzo de 2019

OMAR ÁVILA, ASÍ VAMOS VENEZUELA


Vamos para año y medio en hiperinflación, el poder adquisitivo del 90% de los venezolanos se encuentra prácticamente en cero, al punto de que ya el salario de nueve de cada diez trabajadores no le alcanza ni siquiera para alimentarse un día como debe ser.

Las cifras de Cáritas de Venezuela son alarmantes, la misma declara la emergencia humanitaria basada entre otras cifras en que el déficit de medicinas básicas ya está por el orden del 98%; alrededor de 4,5 millones de venezolanos comen una vez al día, la desnutrición infantil aumentó 25%, lo que coloca a unos 300 mil niños que pudieran morir de hambre.

Todo esto refleja, sin lugar a dudas, que la ayuda humanitaria sigue siendo prioridad, para la mayoría de los venezolanos.

Por ahora son más de 700 toneladas de medicinas, insumos médicos y suplementos nutricionales, que esperan en Colombia, Brasil y Curazao para ser traídas y distribuidas entre los sectores más críticos de la población.

Ayuda que Nicolás y su combo han impedido, solo porque este apoyo ha sido iniciativa de los factores democráticos, de no reconocer y con ello darnos la razón a los que hemos pedido apoyo en ese sentido. Lamentablemente, mientras todo esto ocurre, día a día son más las personas que fallecen debido a la grave situación que están viviendo.

El gobierno sigue jugando al desgaste, a la desesperanza y desmovilización. De nuestro lado hemos puesto la ayuda como prioridad, entendiendo que quien sufre cada vez más es nuestro pueblo en medio de esta diatriba, por ello es que desde Unidad Visión Venezuela hacemos un llamado a revisar la estrategia, y por ende a evaluar lo que se ha venido haciendo y hacer los ajustes que sean necesarios, para poder lograr el cambio, de lo contrario corremos el riesgo de que la misma sea condenada al fracaso.

Mientras todo esto avanza a paso de vencedores, tenemos a la mayoría de los gobiernos que nos apoyan pidiendo elecciones: Grupo de Lima, Grupo de Contacto, Mike Pence y hasta el propio Almagro; claro que dichos comicios serían con nuevo Consejo Nacional Electoral y Observación Internacional; pero, además, casi la totalidad de los países, rechazan una posible intervención militar por parte de EEUU. El propio Elliot Abrams, ha afirmado que Maduro si puede salir del poder sin intervención. No es que la crisis se vaya a solucionar con elecciones, pero si es una herramienta para continuar arrinconando al régimen.

Sé que muchos no estarán de acuerdo, sin embargo, antes de atacarme vean que es la propia Comunidad Internacional quien hace el planteamiento en cuestión, por lo que los ataques no tienen ningún sentido e incluso a veces resultan hasta sospechosas estas posiciones “radicales” de ciertos “opositores”. Sin embargo, prefiero pensar que la pasión, la emoción y las vísceras le nublan el entendimiento a este grupito.

Coincido con la doctora Adriana Morán (@NuevaTec47), en que la propuesta de una salida pacífica y democrática con apoyo internacional es una apuesta ganar-ganar para la oposición, ya que desmontaría la única narrativa del régimen que es la de una ofensiva violenta en su contra y lo coloca en la posición de tener que dar una respuesta política.

A esto hay que sumarle que Donald Trump lleva más de un año diciendo que “todas las opciones están sobre la mesa”. Sin embargo, la realidad es que, en esta etapa, la Comunidad Internacional apuesta al aislamiento diplomático y al embargo económico para derribar al régimen de Nicolás Maduro.

Por ahora el gobierno tiene una papa caliente, ya que Guaidó regresará, y cualquier cosa que decidan hacer juega en su contra. Si lo detienen van a alborotar más el avispero nacional e internacional. Si no lo detienen darán una nueva prueba, de que no cumplen lo que ofrecen.

Finalizo diciéndoles a la mayoría de los venezolanos, que vamos bien. Son unos 60 países que nos apoyan, más del 80% de los venezolanos, pero además nos asiste la razón, con lo que no hay el menor motivo para ser pesimista o caer en la desesperanza. Vamos muy bien Venezuela. El cambio es irreversible.      

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla

jueves, 9 de marzo de 2017

JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ AZNAR, PRIORIDADES POLÍTICAS Y ECONÓMICAS

PRIORIDAD EN LO ECONÓMICO Y EN LOS SOCIAL

Varias veces nos hemos referido a la estrecha relación que existe entre la política y la economía. Pero también hemos expresado que cada una de ellas tiene sus propias particularidades y áreas de compromiso. En la Venezuela de hoy más que nunca estamos sufriendo por la confusión que existe en nuestros líderes, sean oficialistas o de  oposición, cuando mezclan ambos conceptos como si fueran uno solo.

La economía del país será mejor o peor según sea buena o mala la aplicación de la política económica del gobierno de turno. Ello obviamente deberá tener repercusión en el terreno político en cuanto a la aceptación o rechazo de la población sobre el equipo gobernante, que se reflejan en las urnas electorales.

Nuestra Constitución define claramente las atribuciones y responsabilidades de los distintos Poderes Públicos Nacionales. El Poder Legislativo lo integran los diputados elegidos por la población, por lo que es el máximo representante de la voluntad popular y su función es esencialmente política; actualmente sus funciones las ha absorbido el Tribunal Supremo de Justicia a través de unas decisiones jurídicas que muchos venezolanos no entendemos. En el Poder Ejecutivo solo el Presidente de la República es designado por elección popular y su función es esencialmente gerencial. A los miembros del TSJ y del CNE los designa la Asamblea Nacional.

En Venezuela estamos padeciendo graves problemas económicos y políticos. Los problemas económicos afectan a toda la población en general, de manera especial a los sectores de menores recursos. Los aspectos políticos tienen fundamentos morales, éticos, legales e ideológicos que también afectan a toda la población pero con menor repercusión cotidiana que la originada por la escasez y desabastecimiento de productos esenciales y por la inoperatividad de los servicios públicos.

La polarización ha creado un duro enfrentamiento entre gobierno y oposición, el cual se ha pretendido resolver en una Mesa de Diálogo. Por ahora el diálogo está suspendido. El gobierno se siente triunfador pues ha logrado que pase el tiempo sin haber cedido a las peticiones de la oposición. Por el contrario, entre los millones de opositores se nota cierto desaliento al sentir frustradas sus esperanzas iniciales. Sobre este particular hay que destacar dos circunstancias.

Por un lado, el gobierno participa con ventaja sobre sus adversarios. Tiene una sola voz sin que nadie disienta en su seno. Tiene de su lado el peso institucional del Estado, salvo la Asamblea Nacional, con todo el poder político, militar, financiero, policial, judicial, electoral y comunicacional, así como la firme decisión de mantenerse en el poder a toda costa.

Por otra parte, la oposición tiene multitud de voceros no siempre coincidentes entre sí. Su objetivo de reemplazar al actual gobierno lo hace con tácticas confusas y a veces contradictorias. Ha dado prioridad a importantes temas políticos tales como la restitución de funciones a la Asamblea Nacional, la designación de nuevos miembros en el TSJ y en el CNE, el plebiscito revocatorio, la elección de gobernadores, la libertad de los presos políticos, etc. Pero aún no se conoce un programa de desarrollo económico, social e institucional que comprometa a todos los sectores de la oposición ante un eventual cambio de gobierno.


Gobierno y oposición le están dando prioridad a los aspectos políticos. Sin embargo las encuestas indican que la prioridad de la población es que le resuelvan los problemas económicos y sociales que sufre diariamente. Ellos fueron la principal causa para el triunfo de la oposición en las elecciones parlamentarias. Es importante no olvidarlo.

José Vicente Rodríguez Aznar
josevicenterodriguez.aznar@gmail.com
@JVRA21                                   
Miranda - Venezuela