martes, 14 de febrero de 2017

ORLANDO VIERA-BLANCO. SU PRIMER COCHE.

MI HIJO SE FUE

“No espero que mi hijo me agradezca su primer coche. Sólo quiero que comience a rodar por el mundo con mucho juicio y con Venezuela presente.”

Hoy nos vamos de lo político a los sentimientos. De todos modos, nada más político-diría Platón-que hablar de los hijos y la necesidad de no abandonar la polis (spoude/seriedad en la política). La dificultad de vivir en la diáspora, teniendo a Venezuela entre el corazón y el espinazo, queda al desnudo en lo cotidiano. Esos momentos que se dan una vez en la vida, como tener  El primer coche. Esta vez le toco vivirlo a mi hijo, pero en el auto-exilio…Muchos sentimientos encontrados que nos recuerdan, no son pocos los años que llevamos “mendigando ciudadanías”. Meses de nacido tenía mi hijo cuando llegó el comandante al poder…Ya maneja bien. Mi hijo. Aquél se fue… 

La vida en el exterior se sufre no por no comer arepas, café con leche o no bailar con Guaco en Navidad. Lo duro del desarraigo es el cotejo continuo de lo perdido. No lo material sino lo vivencial. Es trasladarnos a nuestra infancia o adolescencia, con la familia, con los vecinos, con los amigos, y compararlo con lo que ahora nuestros hijos viven o dejan de vivir fuera de su patio, de sus costumbres, de su propia historia. Cada cumpleaños de un hijo aun siendo celebrado con nuevas amistades y algunos parientes, no dejan de tener un sinsabor de ausencia. Un abuelo, un tío, primo, padrino, amigo o quienes habiéndoles criado y cuidado como hijos, sólo alcanzan de hacerles una llamada, soltar una lágrima y echarle la bendición. La diáspora es muy dura. Aun “disfrutando” la seguridad, los buenos servicios públicos o los protocolos de otra cultura, te faltan tus aires, tus sombras, tus veredas. Vivo en tres mundo. El francófono, el anglófono y el propio. Voy a caballo en tres saberes; tres maneras diferentes de entender nuestra realidad.  En el anglo comprendo a los franceses. En el Francés, defiendo al anglo. Y en ambos, trato de entenderme a mí. Entonces “el conflicto” es perenne, por lo que nos hace falta ese modo libertino, cálido, desenfadado hasta caótico de vivir. Son en esos momentos cuando la nostalgia no hacen concesiones. Y nos quebramos…

Recuerdo el primer coche que me regalaron mamá y papá. Temíamos se partiera en dos. Podrán imaginar “las virtudes” del elegido, que compramos a un querido primo. Con él  saqué  a pasear a mi novia, hoy mi esposa. Me llevó a mi primer día de universidad, a mi primera entrevista de trabajo y cobrar mi primer salario. Mi primer coche no fue sólo un evento material. Fue la continuación de una cadena de experiencias y aprendizajes. Era reconocer el esfuerzo de mis padres; ella incansable madre que jamás dejó de llevarme a donde le pidiese, él médico apasionado de su oficio, que antes de salir el sol ya estaba en el Hospital Universitario en cirugía o con sus alumnos de la UCV.  Padres muy típicos de una clase media movilizada, que vivían el primer chance de un país en progreso de darle un carro a su hijo, para ir a la UCAB a estudiar derecho. En ese primer coche se rehacían miles de horas de cuidado recibidas por mis viejos en mis primeros 17 años. Cada día que salía a mi universidad me invadía un inmenso sentimiento de orgullo y gratitud, raro en la adolescencia. Aquel carrito era la extensión de mis sueños, de mis retos. Me sentía como un quijote andante con deseos de encarar mil aventuras, conocer nuevos mundos, hasta adonde llegara el madero, porque al decir de la abuela, “en carro no hay nada lejos”.

El primer coche es entonces una anécdota inolvidable tanto para el que lo recibe, como el que lo da, si es el caso.  33 años mas tarde repito la experiencia, ahora siendo padre. Le he colaborado a mi hijo con un préstamo para comprar su primer coche. He disfrutado cada segundo su perplejidad, su emoción, su celebración y su gratitud. El morocho es un muchacho reservado, serio, observador, cómo su madre. Pero al ver que un nuevo camino se le abría, una luz encendía mirada. No contenía su sonrisa nerviosa, dejando deslizar sus mas íntimos secretos (cruzaré américa) ¡como quien canta en la ducha!...No dejaba de expresar con ojos gachos, abrazo sincero y voz determinada, el inmenso orgullo de su primer gesto de independencia. Pero esta bonita historia no sucedió en Venezuela, por lo que al día siguiente no fue a mostrarle "la fiera" a sus abuelos y sacarlos a pasear; a su mejor amigo en Caracas o a sus primos para aventurar en el Ávila, la playa o a la gran sabana. Esta “primera y única vez en la vida” cómo lo es el primer coche, le tocó vivirla en la diáspora con otros amigos, con otro destino, ¡con otra temperatura!

No espero que mi hijo me agradezca su primer coche. Sólo quiero que comience a rodar por el mundo con mucho juicio y con Venezuela presente. Sólo espero que mantenga el mismo espíritu de compromiso, de aspirar, hacer y alcanzar que hasta hoy albergo gracias a mamá y papá. Pido a Dios que llegue a salvo a todos los sitios, tanto hermosos como lejanos, y que haga carreteras cruzando América hasta llegar a su casa, en Caracas. En los abates del tiempo jamás pensé que recordaría mi primer coche desde tierras gélidas. Ojalá le toque a mi hijo recordar el suyo al revés: el que compró fuera de casa y lo trajo de vuelta. Disfrútalo hijo. Ya os tocará colaborarle al tuyo, a tu hijo…!en Venezuela!


Orlando Viera-Blanco
ovierablanco@vierablanco.com 
@ovierablanco
Caracas - Venezuela          

VICTOR RODRIGUEZ CEDEÑO, LA CORTE PENAL INTERNACIONAL Y LA LUCHA CONTRA LA IMPUNIDAD

LOS ACUERDOS DEBEN PREVALECER

La violación de los derechos humanos sigue siendo una constante en algunos países, especialmente, de menor desarrollo democrático e institucional, como Venezuela en donde tales prácticas se sistematizan y generalizan de manera tal  que constituyen políticas de Estado y se convierten, más allá de simple violaciones, siempre odiosas y condenables, en crímenes internacionales, en actos atroces que la comunidad  internacional condena hoy más que nunca y en  relación con lo  cual  se han  creado instituciones que, complementarias de las jurisdicciones nacionales, tienen competencias que permiten castigar a los responsables de estos actos.

Ante esa lamentable realidad la comunidad internacional ha dado pasos importantes en la dirección correcta para reprimir estos horrendos crímenes, lo que todavía algunos que disfrutan del poder no logran entender; por el contrario, insisten en sus criminales actos, desde todas las posiciones, ignorando que mañana tendrán que rendir cuenta a la justicia, como ha sucedido con hombres una vez poderosos e invencibles, hoy disminuidos tras las rejas en una u otra parte del mundo. No entienden quizás que los tribunales internos habrán de funcionar en algún momento o que las instancias jurisdiccionales penales internacionales lo harían de manera complementaria si fuere el caso para investigar hechos y establecer responsabilidades.

Después de los tribunales de Núremberg y de Tokio y de la creación de los tribunales ad hoc por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para castigar a los responsables de los crímenes internacionales cometidos en Ruanda, la antigua Yugoslavia, Sierra Leona y Timor Oriental, la comunidad internacional dio un paso trascendental para erradicar la impunidad por la realización de crímenes atroces que “conmueven profundamente la consciencia de la humanidad” y que “constituyen una amenaza para la paz, la seguridad y el bienestar de la humanidad”, al adoptar en 1998 el Estatuto de Roma mediante el cual se crea la Corte Penal Internacional, un texto que entrara en vigor en julio de 2002.

Los primeros quince años no han sido fáciles para la nueva Corte a pesar de que se han procesado y condenado a más de 30 personas por crímenes de genocidio, de lesa humanidad y de guerra, incluido entre ellos un Presidente en ejercicio, Al Bashir, de Sudan; el ex vicepresidente de la República Democrática del Congo, Jean-Pierre Bemba, condenado en su condición de Comandante militar por los crímenes cometidos por sus tropas en la República Centroafricana entre 2002 y 2003. Se dirá que es poco ante la realidad, pero hay que tomar en cuenta las dificultades para que ella pueda ejercer su jurisdicción y para llevar a cabo las investigaciones necesarias.

La Corte es una institución independiente e imparcial. Su estructura y composición son las más adecuadas. Su eficiencia es incuestionable. Su eficacia, sin embargo, plantea serias dudas. La no participación de algunas de las grandes potencias y la falta de cooperación decidida  y oportuna de países que lamentablemente consideran que la soberanía sigue siendo un principio absoluto que impide que órganos internacionales, como la  CPI, puedan velar por el cumplimiento de las normas internacionales de protección  de los  individuos. Las grandes potencias y algunos regímenes forajidos prefieren proteger sus intereses y eventuales escrutinios antes de apoyar a la Corte en su actividad judicial, lo que impacta su efectividad.

No hay dudas, la Corte es importante. Su creación es un paso trascendental en la historia de la humanidad. Es una institución creada en épocas en que la consciencia humana reconoce la gravedad de las atrocidades y la necesidad de erradicar la impunidad y en consecuencia la obligación de procesar y castigar debidamente a los responsables de tales crímenes sea cualquiera su posición y su grado de participación en su realización.

La dinámica política diaria, la crisis que nos  agobia, el desprecio por las  instituciones de quienes hoy ilegítimamente gobiernan, nos hace olvidar la importancia de la justicia penal internacional, del papel de instituciones que, como la CPI, han sido creadas para combatir ciertos crímenes calificados de atroces y para erradicar la impunidad; mas entre aquellos que en posición de poder participan de cualquier manera en la realización de crímenes internacionales y en la violación sistemática, grave y generalizada de derechos humanos.

Algunos dudan de la efectividad de la Corte y de la justicia penal internacional en general y actúan como si nunca tendrán que rendir cuenta ante la justicia sea adentro, por tribunales competentes, los que deben primordialmente conocer estos actos; o afuera, en instancias como la Corte Penal Internacional que ejerce una competencia complementaria de las jurisdicciones nacionales.

Hay que recordarlo, hay que insistir en ello, más en países que, como Venezuela en donde la práctica de la tortura, de la persecución, de la discriminación en perjuicio de grupos de personas por razones ideológicas y políticas, constituye una clara y evidente política de Estado lo que se traduce en crímenes de lesa humanidad, objeto de la competencia material de la Corte.

Se equivocan quienes no creen en la justicia internacional, en las instituciones creadas para combatir estas atrocidades. La justicia llega y a tiempo, salvo que la justicia divina se adelante. Nada quedará oculto en el mundo en esta época de crímenes y de barbarie, tampoco en Venezuela en donde muchos seguimos de cerca las violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos, el sufrimiento de muchos, para contribuir con la mejor aplicación de la justicia.


Estamos en un momento de cambio, incluso, me atrevo a decir a pesar de las contradicciones, de transición hacia la democracia. Un momento en que los acuerdos deberán prevalecer para construir el futuro en paz y de manera estable. Pero ello no significa de ninguna manera que la justicia quedará de lado. No es un mensaje de venganza ni de retaliación, como siempre lo he dicho. Es simplemente la aplicación sana de la justicia, esa que reclaman las víctimas y sus familiares, la sociedad entera que se presenta en su conjunto como víctima directa de la  barbarie.

Victor Rodriguez Cedeño
vitoco98@hotmail.com
@vitoco98
internacionalista
Caracas - Venezuela

ADOLFO R. TAYLHARDAT, REX TILLERSON COMO SECRETARIO DE ESTADO

VERDADES INTERNACIONALES

En  una oportunidad, durante la campaña electoral, el multimillonario Donald Trump dijo que podría tener interés en “comprar” a Venezuela. Según él “sería bonito tener un país tropical” como Venezuela. Cuando le preguntaron que por qué Venezuela y no otro país respondió: “Porque es más barato y estoy seguro que puedo conseguir un buen descuento” Dijo también que mandaría a los Venezolanos a vivir en la Isla de la Orchila, pero tendrían que pagar una renta.

Lo anterior lo publicó Kronos Time citando  la revista Forbes. Si eso es verdad seguramente fue dicho en plan “jocoso”, aquella expresión utilizada por el doblemente ilegítimo para zafarse de su ofrecimiento de poner en libertad a Leopoldo López si en Estados Unidos ponían en Libertad al líder portorriqueño Oscar López Rivera.

Lo que si es cierto es que durante su campaña Trump dijo que si no ganaba las elecciones Estados Unidos se convertirían en una segunda Venezuela por “el mal manejo gubernamental y la política corrupta.

Todo lo anterior denota la opinión que sobre Venezuela prevalece en los medios internacionales.

Pasando ahora al tema del título de este artículo, yo creo que el nombramiento de Rex Tillerson como Secretario de Estado (Canciller) en el Gabinete de Trump puede tener un impacto sobre la actitud los Estados Unidos hacia nuestro país. Veamos algunos antecedentes:

Antes de ser nombrado Secretario de Estado Tillerson se desempeñó durante diez años como Director Ejecutivo de la Exxon Mobil, una de las empresas petroleras que operaban en Venezuela hasta que en el 2007 el dictador predecesor del actual  emitió un decreto de nacionalización obligando a la formación de empresas mixtas en las cuales el gobierno controlaría el 51% . La  Exxon no acepto esa medida y fue expropiada. Esto condujo a que demandara a Venezuela y exigiera el pago de 10.000 millones de dólares como indemnización. La Corte de Arbitraje  falló reconociéndole a Exxon solamente 1.600 millones. La empresa decidió retirarse de Venezuela antes que aceptar un trato vejatorio.

No se sabe en qué medidas esos hechos pueden influir en la actitud de Tillerson hacia Venezuela ahora como Secretario de Estado.

Pero hay más. Exxon ha estado realizando  prospecciones petroleras en Guyana y supuestamente ubicó un yacimiento de crudo de gran calidad a 200 kilómetros de la costa de ese país, sitio que presuntamente e encuentra dentro de la zona que Venezuela reivindica como territorio en reclamación. El doblemente ilegítimo consideró que ese hallazgo no había sido  casual sino que es una provocación deliberada de Guyana contra Venezuela. “Hay una campaña brutal contra Venezuela instigada por Exxon Mobil” dijo el doblemente ilegítimo en una aparición en televisión en julio de 2015. “Exxon Mobil ha financiado campañas  de televisión, radio y la prensa en Guyana”.

El 12 de enero, cuando Tillerson ya no estaba al Frente de la Exxon, la empresa anunció haber ubicado otro yacimiento de petróleo de gran calidad en un sitio también ubicado dentro de lo que Venezuela considera zona en reclamación.

Durante su comparecencia  ante el Congreso para su confirmación como Secretario de Estado, refiriéndose a Venezuela, Tillerson  dijo en una respuesta escrita lo siguiente:  “Estamos todos conscientes del desastre que ha sucedido en Venezuela, producto sobre todo de un gobierno incompetente y disfuncional, primero con Hugo Chávez y ahora con el sucesor al que designó, Nicolás Maduro”. El texto fue publicado por la web Latin America Goes Global.

En una entrevista con ese mismo medio Tillerson dijo que buscará “junto con otros actores internacionales” una transición hacia la democracia en Venezuela con el apoyo de Brasil y Colombia.  “También cooperaremos con organismos multilaterales como la Organización de Estados Americanos (OEA), para buscar una transición negociada a la democracia en Venezuela”, “Al final, se reconstruirán las instituciones políticas, encabezadas por valientes defensores de la democracia y de los derechos humanos, que allanarán el camino para el tipo de reformas necesarias para poner a Venezuela en el camino de la recuperación económica”, apuntó Tillerson, y agregó que Estados Unidos continuará “respaldando un legítimo diálogo que resuelva la crisis política entre el Gobierno de Maduro y la oposición, la cual ahora controla la Asamblea Nacional“. “Debemos continuar denunciando las prácticas antidemocráticas de Maduro. Debemos pedir que se liberen los presos políticos y reforzar las sanciones a los violadores de derechos humanos en Venezuela y a los narcotraficantes”, Dijo también que Estados Unidos debe prestar ayuda humanitaria, junto con la región, a Venezuela, “se deben defender los derechos humanos y reforzar las instituciones democráticas en el país que es dominado por una dictadura”.

También dijo: “Se van a cumplir las sanciones impuestas por el Congreso,  vamos a continuar apoyando los esfuerzos del secretario general de la OEA, Almagro, en la búsqueda de la invocación de la Carta Democrática Interamericana para promover la normalización de la situación en Venezuela y el restablecimiento de las situaciones democráticas”, y se refirió a las“prácticas antidemocráticas” de Maduro y de la necesidad de una “transición negociada al orden democrático”.

Sobre esas declaraciones del nuevo Secretario de Estado me limito a reaccionar diciendo: si así llueve mejor es que no escampe. Esperemos que esas palabras no caigan en un barril sin fondo.

Antes de cerrar este artículo quiero celebrar las decisiones tomadas por  la CAF y el Gobierno Chino, anunciadas por el Presidente de la AN, julio Borges, según la cuales no prestarán más dinero a Venezuela hasta que el régimen reconozca a la Asamblea Nacional. Ojalá otros acreedores asuman la misma actitud.

Adolfo Taylhardat
adolfotaylhardat@gmail.com
@taylhardat
Internacionalista
Caracas - Venezuela


ALFREDO MICHELENA, VENEZUELA: EL FIN DE LA ERA PETROLERA

BITÁCORA INTERNACIONAL

“La edad de piedra no se acabó porque se acabaron la piedras”. La cita célebre del Jeque saudita Yamani tiene ahora más vigencia que nunca para Venezuela, donde casi un siglo de nuestra vida ha girado alrededor de la renta del “excremento del diablo” (Pérez Alfonzo, dixit)

Pero también hay  logros. Con el petróleo la democracia prosperó, el país se modernizó y los venezolanos se educaron, las enfermedades endémicas se abatieron y la cultura floreció. Tanto que nos creímos a un paso del primer mundo. Nos industrializamos y se construyó una infraestructura, envidia en la región. El petróleo estuvo en manos extranjeras hasta 1976, cuando Carlos Andrés Pérez lo nacionalizó y se creó PDVSA. Ahora no solo el Estado venezolano recibía las regalías e impuestos  (50/50) sino que todo lo que se producía era de Venezuela.

Se intentó “sembrar el petróleo”. Y se logró que la dependencia del mismo pasará a ser 68,8% del valor de lo exportado en 1998. Pero ya para 2012 se había revertido a 95,7%. Con el chavismo tuvimos el mayor ingreso petrolero de nuestra historia, oficialmente $1,2 billones, o 2 billones extraoficialmente, y terminamos arruinados.

El régimen ha apostado al aumento de los precios del petróleo para su supervivencia y han aumentado casi un 100%. Lo que apenas hará la caída menos rápida puede ser la puntilla letal al negocio petróleo venezolano. Pues el aumento acrecentará la producción del petróleo de esquisto y la oferta, lo que a su vez controlará los precios -cerca de $60- según los expertos.

Además, Trump buscará la autosuficiencia petrolera, desregulará la producción doméstica y expandirá la exportación. Aprobó el oleoducto desde Canadá y Dakota, que llevará petróleo más barato al Golfo de México. Con lo que nuestro mercado natural se nos cerrará aún más. Ahora EE.UU. recibe el 20% de lo que exportamos. Los mercados “ideológicos” de China e India reciben 40% y 20%, respectivamente. Solo que el tramo chino es para pagar deudas.

Cuando EE.UU. logre una mayor autosuficiencia energética no solo ese 20% se esfumará sino que las importaciones que recibe desde de los países del Golfo (75%) también y entonces ese petróleo comenzará a derivar con mejores precios y cercanías hacia China e India.


Se han dejado de producir casi un millón de barriles diarios desde que llegó Chávez al poder y su recuperación en lucha por los nuevos mercados será difícil. Para cuando se rescate la economía nacional con un cambio del régimen el mercado petrolero será muy diferente. Nuestro comprador natural habrá desaparecido y nuestro petróleo tendrá que competir en mercados lejanos, con mejores crudos y productores más eficientes que nosotros. Eso para no hablar de las nuevas fuentes de energía que se están desarrollando muy rápidamente. Quizás la maldición del “excremento del diablo” haya terminado. Y Venezuela de haber sido “el más importante productor petrolero del mundo occidental”, hace años 70 años, pase a ser uno más.

Alfredo Michelena
alfredomichelena@gmail.com
@Amichelena
Internacionalista
Canada
Caracas - Venezuela

ANÍBAL ROMERO, EL REY ESTÁ DESNUDO

EXPLORACIONES GEOPOLÍTICAS (1)

Leí una vez en algún libro ya olvidado que los franceses percibieron con claridad que se hallaban en medio de una revolución unos tres años después de la toma de la Bastilla. La moraleja del asunto es que los grandes cambios históricos toman tiempo antes de penetrar las conciencias de quienes les viven en carne propia.

Las siguientes líneas responden a dos convicciones. La primera es que estamos viviendo un importante cambio histórico, en presuroso camino hacia el decisivo fin del sistema internacional creado a partir de la Segunda Guerra Mundial. El signo fundamental de ese cambio es la redefinición de la competencia geopolítica por parte de los principales actores mundiales, con base en el interés nacional interpretado de modo más estrecho, focalizado y limitado. Pero ese cambio histórico todavía está borroso para nuestras conciencias contemporáneas.

La segunda convicción que me guía es que, como con frecuencia ocurre durante estos intensos procesos de cambio, existe una tendencia a confundir causas con efectos, orígenes con síntomas, raíces con manifestaciones. En tal sentido, como intentaré explicar, Donald Trump es un efecto, no una causa, un síntoma del cambio y no su origen, aunque es también un factor de aceleración de los cambios.

Así como el sistema construido sobre los pilares de las derrotas de Alemania, Italia y Japón en 1945 fue obra primordial de la creatividad de las élites políticas y económicas occidentales, en particular estadounidenses, de igual manera la agonía del sistema es producto de los múltiples desatinos de dichas élites dirigentes estas pasadas dos décadas. Señalo tres aspectos: 1) Mareadas y despistadas por un rumbo de globalización tan rápido como impactante y perturbador, las élites occidentales, incluidas por supuesto las europeas, empezaron a perder de vista una realidad clave: perdieron de vista a sus electorados democráticos. Las colisiones generadas por la globalización han tenido y tienen consecuencias demoledoras sobre sociedades enteras, entre ellas vastas porciones de Estados Unidos, pero los políticos occidentales, enceguecidos por el brillo de la utopía cosmopolita y multicultural dejaron olvidadas a millones de personas, quienes sin embargo preservaron un arma para contraatacar: el voto. 2) La inmigración masiva en Europa y Estados Unidos generó una honda sacudida en sociedades que no son suficientemente permeables a ello, ni capaces de asimilar tales fenómenos con la velocidad que las élites, ubicadas en sus confortables torres de marfil, permitieron con enorme miopía. 3) La denominada “corrección política”, ideología del denominado progresismo en Occidente, acabó por desbordar la paciencia de millones. Tal ideología, mezcla de sentimentalismo, ingenuidad, e ignorancia de la historia, ha tenido numerosas expresiones a lo largo de estos años, pero quizás una de las más elocuentes fue el rechazo, por parte de Barack Obama, a pronunciar siquiera una vez durante ocho años en la Casa Blanca la frase “terrorismo islamista radical”, para identificar con precisión y veracidad la fuente de los incesantes actos de terror ejecutados contra Occidente.

Un episodio lleno de simbolismo sobre este tema, es decir, sobre la voluntad política de identificar las amenazas con la verdad, y de esa forma cumplir uno de los deberes centrales de un líder que intente actuar con franqueza ante sus ciudadanos, fue la referencia al radicalismo islámico en el discurso pronunciado por Trump el pasado día 20 de enero. Tal episodio marca una línea divisoria inequívoca entre dos momentos de la historia en nuestros días, entre Obama y Trump, entre un pasado agonizante y un porvenir incierto.

Las alarmas de que el paciente se encontraba en estado terminal se dispararon con el Brexit, y desde luego el panorama empezó a ser mejor descifrado con la victoria de Trump. Pero los fundamentos del llamado “sistema internacional liberal” ya estaban severamente resquebrajados antes del tumultuoso 2016. En este orden de ideas, Trump ha venido actuando como el niño del famoso relato de Andersen, en el que se narra la historia de un vanidoso rey cuyos sastres, acosados por las exigencias del monarca, decidieron engañarle, hasta que creyó estar vestido con las más finas y delicadas telas cuando en realidad andaba desnudo ante sus súbditos. Sin embargo, llegó el momento en que un niño, provisto de la inocencia propia de su edad, en plena calle y contemplando al rey que se paseaba, exclamó a toda voz: “¡Pero es que el rey está desnudo!”.

Lo que ha logrado Trump es poner de manifiesto, con su característico estilo, que el sistema internacional sobre el que sus antecesores presidieron está corroído en sus cimientos, y que la sociedad norteamericana está muy agrietada. Trump proclama que el rey está desnudo. Este papel no es simpático, especialmente para el rey, y el progresismo internacional, entre otros sectores comprometidos con el pasado o beneficiarios del mismo, jamás le perdonará a Trump haber revelado la vaciedad y desgaste de sus ilusiones. Por ello son estériles las pretensiones de que Trump pueda unificar a los estadounidenses con meras palabras, o complacer las quimeras de los europeos. Ese no es su papel ni lo sería aunque quisiera. Trump seguirá adelante como factor que intensifica mutaciones y alteraciones, enraizadas en lo que le antecedió. No tiene alternativa y seguramente no le interesa tenerla.

El sistema que hoy expira, un punto que por cierto olvidamos a veces, se levantó sobre los pilares de la Guerra Fría. El mismo encarnaba un principio de orden sustentado en la confrontación de dos grandes potencias, portadoras a la vez de ideologías seculares frontalmente enfrentadas, así como en la disuasión nuclear y en una concepción suma-cero de los choques geopolíticos. El fin de la URSS y de la Guerra Fría modificaron estos esquemas, los de un juego estratégico que ya venía abriéndose con el acercamiento de Nixon y Kissinger a China. Más tarde se sumaron los ataques del 11-S contra Estados Unidos, el desafortunado fracaso del intento de democratizar las sociedades islámicas del Medio Oriente y sus secuelas, el avance económico y militar chino, la paulatina recuperación geoestratégica de Rusia, así como la crisis financiera de 2008 y su impacto social y político.

En posteriores artículos procuraré analizar con mayor detalle este nuevo panorama geopolítico, y en especial los casos de Estados Unidos, China, Rusia y Europa. Por los momentos solo voy a destacar esto: 1) La correlación de fuerzas internacional de nuestros días es percibida como negativa, en términos relativos y coyunturalmente, para Estados Unidos; pero hay que tener sumo cuidado de no subestimar a ese país y en paralelo sobrestimar a China y Rusia. Estados Unidos tiene dificultades y también gran potencial y opciones. Un nuevo liderazgo, con la energía y realismo exigidos por los actuales y previsibles desafíos, puede concretar un reacomodo de importancia. 2) Por décadas Europa se fortaleció protegida por el poderío militar estadounidense. Esto no fue un acto de altruismo. Washington tenía y tiene intereses en la estabilidad y prosperidad de Europa. Pero las fiebres utópicas que se desataron en la Unión Europea, con los sueños de un superestado federal, han acabado por fragmentarla severamente. Dentro del novedoso cuadro geopolítico, la infantilización estratégica de una Europa que se acostumbró a depender para su defensa de Estados Unidos, la deja ahora sin brújula ante una situación distinta, pues Washington redefine sus intereses nacionales en tanto que Europa atraviesa una crisis de identidad. 3) El pueblo estadounidense, al menos una parte sustancial del mismo, desea que sus dirigentes concentren su atención en los graves problemas económicos, sociales, de la infraestructura, la salud y la educación que aquejan a millones y que en buena medida explican el triunfo de Trump.

Visto todo ello en conjunto y extrayendo las necesarias conclusiones, es patente que los ejercicios de nostalgia con relación al pasado se han convertido en un teatro inútil. Trump halló un mundo muy distinto al que existía hasta hace poco, así como a un pueblo estadounidense fracturado, resentido, confuso y abrumado por la incertidumbre. Las prioridades de Trump son internas y tienen que ver con la recuperación económica y social de su país. De modo que su política exterior va a estar íntimamente vinculada al logro de los mencionados objetivos domésticos.

Llegaron a su fin tanto el intervencionismo indiscriminado como la globalización sin controles, se acabó el papel de policía del mundo y empieza una etapa de definiciones restringidas, concretas y focalizadas del interés nacional, concebido de manera más pragmática, con el propósito de buscar en lo posible arreglos beneficiosos para el bienestar de la población de Estados Unidos. La sobreextensión del poder por años hegemónico se verá reducida a marcos más manejables y en función de relaciones costo-beneficio. Las nociones de soberanía, patriotismo y fronteras, entre otras, recobrarán la vigencia que habían perdido. De allí que las decenas de miles de personas que salieron a manifestar contra Trump hace unos días tendrán que aprender, por mucho que les duela, que no es el mundo el que elige al presidente norteamericano sino los electores estadounidenses, según lo establecido en su ya dos veces centenaria Constitución. Y esos electores son la prioridad de Trump.

Maquiavelo escribió que para un político es preferible ser temido que ser amado. Pienso en tal sentido que Donald Trump cometería un error si pretendiese ser amado en lugar de ser temido. No creo que lo haga. No es su tendencia ni está en su temperamento. Pero en todo caso, el repudio casi delirante que el progresismo bienpensante y los medios de comunicación tradicionales profesan hacia Trump es insuperable, no tiene arreglo posible y va más allá de lo estrictamente político. Semejante repudio tiene que ver, como ya sugerí, con el hecho de que Trump simboliza el fin de muchas ilusiones y a nadie le gusta constatar la muerte de sus ilusiones, menos aún que sea otro quien lo anuncie. No fue Trump el autor del fallecimiento de tantas quimeras, pero me temo que actuará como su sepulturero.

Anibal Romero
aromeroarticulos@yahoo.com
Filosofo Liberal
www.anibalromero.net
El Nacional
Caracas - Venezuela

Enviado a nuestros correos por

Ronny Padron
caballeropercivall@gmail.com
@caballeroperci
Ora y labora.
Anzoategui - Venezuela

ISAAC VILLAMIZAR, DAMOS PENA ANTE EL MUNDO

MISERIA, ILEGALIDAD, CORRUPCIÓN

Hay tres estadísticas mundiales que colocan a Venezuela en lugares vergonzosos. Un país que estaba llamado a ser potencia mundial, desde suramérica junto con Brasil, por los recursos petroleros, hídricos y hasta naturales que posee, es objeto de lástima, de preguntas de respuestas incomprensibles y hasta de temor para relacionarse con nosotros. Estos pseudo gobernantes, ya sea intencional o negligentemente, han llevado a la nación a ser una de las más alejadas de eso que llaman bienestar y prosperidad espiritual y material, y han convertido a sus habitantes en desdichados, con pocas esperanzas de revertir semejante calamidad.

Por tercer año consecutivo, y para el 2016, Venezuela lidera el Misery Index, el Índice de Miseria de la clasificación de los países con las situaciones económicas más difíciles del orbe, con 573.4 puntos. Elaborado cada año por el Profesor Steve Hanke de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos y publicado por el Instituto Cato, el índice surge de la suma de tres variables como son la tasa de inflación, la tasa de desempleo y la tasa de interés, menos el cambio porcentual en el PIB per cápita. El índice muestra que los fracasos del socialista y corrupto estado petrolero fueron bien documentados el año pasado, incluyendo cuando el país registró el episodio oficial número 57  de hiperinflación en el mundo. Y según proyecciones del FMI, la inflación en el 2017 llegará al 1660%. En el extremo opuesto de la tabla se encuentra Japón, con 0.4 puntos.

El segundo ranking del cual no deberíamos estar nada orgullosos es el de ser el país con el peor sistema judicial de todo el mundo.  El Rule of Law Index, un informe internacional que mide la calidad del sistema judicial en cientos de países y jurisdicciones, pondera diversos aspectos como la existencia de límites efectivos al poder del gobierno ejecutivo, el grado de corrupción que existe en las instituciones (vuelve a aparecer esta variable), la transparencia en las administraciones públicas y la seguridad y la eficiencia de los tribunales. Venezuela ocupa actualmente el último puesto de todo el índice global. Dinamarca, Noruega y Finlandia encabezan los mejores sistemas judiciales. Esto confirma que en Venezuela no hay imperio de la ley, que no existe Estado de Derecho, que el órgano judicial del Poder Público, llamado a proteger y garantizar la efectiva aplicación del ordenamiento jurídico, es el primero que lo transgrede y que, contrario a la exigencia constitucional, el Estado venezolano no puede ofrecer una justicia imparcial, idónea, transparente, autónoma, independiente, responsable y expedita.

El tercer estudio de medida internacional recién publicado por la ONG Transparencia Internacional, revela que Venezuela se encuentra entre los diez países más corruptos del mundo, con un Índice de Percepción de la Corrupción de 17 puntos, acompañando en esta deshonrosa medición a países como Somalia, el más corrupto, Sudán del Sur, Corea del Norte, Siria, Libia, Yemen, Sudán, Afganistán, Guinea-Bisáu e Irak. Dinamarca y Nueva Zelanda son los más transparentes, con 90 puntos sobre 100. Claro, es que también eso de que existe un Poder Moral o Ciudadano encargado, según la Constitución, de prevenir, investigar y sancionar los hechos que atenten contra la ética pública, la moral administrativa y el patrimonio de la nación, no aplica para los narcotraficantes, corruptos y delincuentes que desde las altas esferas gubernamentales y de la Fuerza Armada Nacional han desangrado los ingentes ingresos de la renta petrolera, trasladándolos a sus patrimonios personales en bancos, inmuebles y negocios muy oscuros en el extranjero.


Somos los más miserables, los más injustos y los más corruptos del mundo. ¿Qué más deberemos ser para reaccionar ante esta barbarie?    

Isaac Villamizar
isaacvil@yahoo.com
@isaacabogado
Tachira - Venezuela

ERNESTO GARCÍA MAC GREGOR, EL SOCIALISMO NO EXISTE

VERDADES DOLOROSAS

El socialismo es la doctrina que patrocina la propiedad y la administración de los medios de producción por parte de las clases trabajadoras con el fin de lograr una igualdad política, social y económica de todos. El comunismo es la expresión máxima de ese idealismo. Sin embargo, está demostrado que una sociedad que coloca la igualdad por encima de la libertad, acabará sin igualdad y sin libertad.

Sin entrar en discusiones teóricas y yendo directamente a la práctica, esa utopía del igualitarismo social no ha tenido éxito en ninguna parte del mundo donde se ha aplicado. El ejemplo más evidente es la Unión Soviética y sus 15 naciones que después de 70 años de comunismo decidieron por su propia cuenta (sin revoluciones o golpes de Estado) disolverse y volver al capitalismo. Quizás donde se hace más patética la comparación es entre las dos Alemania y las dos Corea. Y ni hablar del fracaso de  las empresas que el chavismo ha entregado a sus trabajadores.

El comunismo fue catastróficamente derrotado por la lógica práctica del capitalismo democrático que recompensa el trabajo, el esfuerzo y la destreza, al tiempo que reconoce el sano derecho a ser diferente, a pensar, a actuar y hacer lo que a uno le dé la santa gana. Cuando existe la posibilidad de obtener beneficios, se fomenta el trabajo, la creatividad y la inversión, y se genera empleo, todo lo cual disminuye la pobreza.

  En el resto de las naciones democráticas del mundo, incluso en las que rige el partido socialista local, impera el capitalismo como teoría económica. Allí prevalece la empresa privada y lo que se busca es aumentar la clase media. Hasta China se comporta en el escenario mundial como una potencia capitalista y cuenta con 251 multimillonarios, cada uno con más de 1000 millones de dólares en sus cuentas privadas. 


Pero Venezuela se hunde en el comunísimo con la venia de los socialistas que no creen en Maduro pero si en el socialismo. “Yo no soy chavista pero soy socialista”. La ambigüedad del término en política crea confusión, ya que muchos grupos o personas que se consideran socialistas en realidad están opuestos a este tipo de regímenes. El capitalismo es la única fórmula que brinda progreso. El socialismo se acabó. Que oiga quien tiene oídos…

Ernesto Garcia Mac Gregor
garciamacgregor@gmail.com
@garciamacgregor
Zulia - Venezuela 

HUMBERTO SEIJAS PITTALUGA, EL FASCISMO QUE NOS CAYÓ ENCIMA

SESQUIPEDALIA

Ulisse, un excelente arquitecto de ancestro ítalo y un querido amigo, me hizo saber sus opiniones en relación con mi escrito de la semana pasada —el referido al ukase del capitán Hallaca prohibiendo hablar mal de Boves II.  De sus comentarios, quiero destacar el referido a un cartelito que los fascistas italianos pegaron en las oficinas públicas durante los años veinte del siglo pasado: “Quì non si parla di política, se lavora”.  Porque, en esencia, ambas “consignas”, la del rollizo furrialense y la del bombástico Duce, buscan una sola cosa: negar el derecho a opinar que es esencial a la vida humana, que sobrepasa a un mero derecho garantizado por la Constitución y que casi tiene rango de ley natural.  Lo que se busca con esas advertencias —que preceden al desfachatado empleo de la fuerza bruta— es impedir que se sepan las verdades que permitirían descubrir que el rey está desnudo, que el régimen no pasa de ser una construcción inestable asentada sobre una inmensa pila de falacias, de un sartal de expresiones altisonantes pero huecas (frases cohetes, les decíamos) que tratan de ocultar el afán desmedido de poder y las ansias inmensas de enriquecimiento ilícito que caracterizan a la nomenklatura.

Somos muchos los que desde el mismo 1989 hemos estado advirtiendo que lo que se nos venía encima era una versión posmo del fascismo que se impuso en Italia al final de la Primera Guerra Mundial.  Que aquí la resultante fuese un enredijo de marxismo, fidelismo, velasquismo y peronismo era previsible.  Y también lo señalamos.  Porque el origen diverso de sus más connotados dirigentes, así lo imponía.  Era un imbroglio de uniformados ávidos de poder junto a otros militares que sí buscaban “el bien de la patria” (para ponerlo en cursi), sumados a unos viejos comunistas que nunca avanzaron más de la Tercera Internacional y, sobre todo, una cuerda de avivatos que lo que buscaban era “ponerle la mano al coroto”.  Pero la arista más notoria era (es) la del fascismo.  No estaría de más que algunos de los lectores se tomaran la molestia de buscar en la red y analizaran la conferencia que dio Umberto Eco en la primavera de 1995 en la Universidad de Columbia.  En ella enumeró catorce peculiaridades que caracterizan a ese totalitarismo causante de tantas muertes, sufrimientos y exilios.  La tarea sería emparejar esas idiosincrasias fascistas con los desempeños que desde hace 18 años lleva a cabo el régimen.  Las similaridades son asombrosas.  No pienso hacer una glosa de las lecciones de Eco, pero dado el contubernio Ejecutivo-Judicial que nos ha llevado a esta neodictadura, creo que cabe una cita textual del autor de El péndulo de Focault: “Cada vez que un político pone en duda la legitimidad del Parlamento por ya no representar la ‘voz del pueblo’, se puede sentir el olor de Ur-Fascismo”.

Son más de 18 años los que Venezuela sufre de fascismo.  Ya se nos está pasando la la hora para que la democracia retorne al país.  O sea, para que la nación entera actúe a fin de que cese el monopolio partidista sobre todas las facetas de la vida nacional; las instituciones sean en verdad eso, instituciones, para la defensa de los ciudadanos, no del poder; los organismos represivos del Estado, incluidos los “colectivos”, entren en el cauce legal; no se criminalice la disidencia y hasta la mera posibilidad de que se piense distinto; no se hable más del “enemigo interno”; las fuerzas militares vuelvan a entender que son “nacionales”, sin más adjetivos; la educación y la salud vuelvan a ser las prioridades, no meras fuentes donde abrevan canonjías los copartidarios.  Tarea ciclópea, lo sé.  Pero que debe ser acometida lo más pronto posible.

¿Cómo?  Quizás ayude el recordar una frase de Kennedy: “One person can make a difference, and everyone should try” (Una persona puede hacer la diferencia, y todos debieran intentarlo).  No se pide que se haga esfuerzos hercúleos sino pequeños sacrificios.  Que cada quien actúe dentro de su esfera de influencia pero fuera de su área de confort.  Predicando, reclamando, dando el ejemplo, contribuyendo con lo que se pueda, no tolerando abusos de nadie.  ¿Que se corre algún riesgo?  Sí, pero lo que está en juego es el futuro de nuestros hijos y nietos.  Que, si nos descuidamos, si tomamos las cosas à la sans façon, van a crecer entecos de cuerpo y de mente porque no nos atrevimos a hacerle frente a las injusticias del autoritarismo.  Porque con nuestro silencio, nuestra sumisión, les permitimos rienda suelta a quienes detentan el poder; porque empezamos a obedecer aun antes de que se nos impartiera la orden; porque se nos olvidó que los funcionarios no pueden hacer lo que les dé la gana sino solo lo que la Ley les mande.   Mucho del estado de cosas que sufrimos se debe a esa “obediencia anticipada” que lo que hizo fue ratificarle al régimen que podría impunemente quitarnos la libertad.

Es hora de exigirles a los mandatarios que actúen bajo la ética profesional, no por los mandatos del PUS.  Cuando los jueces y los fiscales entiendan que fueron puestos ahí para impartir justicia, no para aliviar las puntadas que les dan a sus jefes otro gallo cantará.  Cuando el estamento uniformado se desintoxique de patrioterismo y entienda que el “estado de excepción” debe ser eso: algo excepcional —que dura días, semanas cuando mucho—, que no se debe cohonestar esa barbaridad jurídica de la Sala Inconstitucional de prorrogar por más de un año los decretos emitidos sobre la materia; empezaremos a vislumbrar el Estado de Derecho que promulga la Constitución y que el régimen actual ha hecho nugatorio.

Los ciudadanos lo que tenemos que hacer es elevar el tono de nuestras argumentaciones, y no solamente la voz.  Recordemos que lo que hace florecer el campo es la lluvia, no los truenos…

Humberto Seijas Pittaluga
hacheseijaspe@gmail.com
@seijaspitt
Carabobo - Venezuela


HUMBERTO MARCANO RODRÍGUEZ, DIÁSPORA VENEZOLANA

REFLEXIONES  DEMOCRÁTICAS

Durante más  de  dos mil años de la diáspora Judía, cada año nuevo los Judíos  como lema tenían al saludarse  ese día, “El próximo año en Jerusalén”, hasta  que lo lograron en el año 1.948, cuando se creó la patria Judía, El Estado de Israel y dejó de existir La Gran Diáspora Israelita, hoy todos  sabemos  la gran potencia que  es  el Estado de Israel a pesar de estar  rodeado por cientos  de millones  de árabes hostiles, y de lo escaso de su población es el país que ha obtenido  el mayor número de Premios Nobeles en el mundo con predominancia  de la parte científica.

Lo que nunca  se pensó   que sucedería, hoy le ocurre a  Venezuela, por  obra y gracia de  este régimen castro-comunista, militarista y de traidores  a la patria se ha creado una gran diáspora de venezolanos, en un país  que apenas alcanza a tener 30 millones  de habitantes existen actualmente dos millones  de venezolanos  emigrados  dispersados  por 90 países  extranjeros, unos huyendo del régimen por la persecución   criminal  que  se les tiene, otros en busca de un mejor  futuro  que  su patria les niega y todos  en si huyendo de la inseguridad existente,  de la crónica escasez y alto costo de la vida, del desastre  del servicio público de salud.   De acuerdo a estudios  que   algunas ONG  han realizado nos encontramos   con las  siguientes cantidades porcentuales de venezolanos en el exterior.

Por  grupos aproximadamente:
20 por  ciento  son emprendedores.
65 por  ciento están laborando o empleados.
15 por  ciento son estudiantes.
De los cuales  el 90 por  ciento tiene capacitación universitaria y de  este grupo el 40 por  ciento posee Maestría y el 12 por  ciento Doctorados.
En total  se  encuentran  alrededor  de 700.000 en Estados  Unidos  de América, 800.000 en Europa y 500.00 en Latinoamérica.

Que no piense nadie  que es y ha sido fácil la vida para la mayoría  de las personas en el exilio, la mayor parte  han tenido  que abrirse camino a fuerza de competir rudamente ayudándose  con sus conocimiento debido  a  que esta  es una  emigración muy selectiva y competente, muchos  son profesionales  con grandes experiencias  en sus campos de trabajo, sin embargo se  han encontrado  en algunos    escollos  difíciles  de remontar, son muchos  a los  que  se les han vencido  sus papeles  personales y los Consulados les niegan sistemáticamente la posibilidad de renovación, en el caso de los estudiantes y jubilados es patético,  el régimen desde hace  18 meses  se niega a enviarles  las remesas  en divisas del país  de residencia alegando  que no hay dólares para uso preferencial, lo que obliga  a los familiares  de los estudiantes  hacer grandes y costosos  sacrificios buscando  dólares  a aprecio libre, en cuanto a los jubilados los  están obligando a  regresar o morirse de hambre, de igual manera  ya muchos países de Latinoamérica  le  están poniendo obstáculos  a los venezolanos  en cuanto a los permisos  de trabajo y de residencia, en especial Panamá donde hasta se han organizado grupos que hacen  constantes protestas  contra los venezolanos de igual manera allí comerciantes inescrupulosos se aprovechan de  esa  situación con ánimo de explotar  a los venezolanos, situación que ha llevado al Embajador Cochese a dirigirse en dos oportunidades en forma pública en fuerte llamado de atención a los fines  de  evitar situaciones que pueden convertirse en actos de xenofobia, sin embargo  la situación en el Perú es totalmente  diferente hasta  el punto que el propio Presidente de esa nación por medio de un decreto ley ha comenzado a otorgarle  permisos  de trabajo a  todos los venezolanos  allí residentes.

No es nada fácil la vida de una  persona cuando tiene  que  emigrar de su patria, a luchar para comenzar de nuevo, lejos  de los  suyos, con la tristeza de ver pasar los días y los meses  siempre  añorando sus  querencias y a  sus seres  queridos, por  eso   estos ´profesionales  en cuanto están trabajando tratan a la brevedad llevarse  a sus seres  queridos, todo esto ha hecho que  exista  un gran dolor  en las familias al ver partir  a  sus  seres amados, el aeropuerto internacional de Maiquetía se ha convertido  en lugar de  de  dolor ante conmovedoras despedidas, las obras cinéticas de Cruz Diez que adornan ese  aeropuerto son muchas las veces  que  se ha salpicado con infinidades de lágrimas derramadas, lo que ha convertido a Venezuela  en un PAIS  DE PADRES Y ABUELOS HUERFANOS. El dolor  y la tristeza  de la separación solo en realidad les  duelen a los que la sufren, los  que  se quedan abrigando la esperanza de irse y los  que  se van añorando a  sus seres amados y todas las  cosas que dejan atrás para enfrentarse  a una  nueva  situación en sus vidas,

Muchas veces  he  oído o leído declaraciones  de politiqueros  trasnochados que ligeramente  dicen, “una vez  que salgamos  de  este régimen, recobraremos  de nuevo a todos los emigrados, para incorporarlos al progreso  del país”, se habrán preguntado acaso, ¿Una persona  que esté en el exterior  y por  su profesión se esté ganando cinco o siete mil dólares, va a regresarse para ganarse  aquí 150.000 bolívares?, situación que  se agrava mucho  más cuando se trata de grupos entero de familias que han de pensar  que  el estado de escasez e inseguridad en Venezuela llevará  años  en  corregirse, en especial lo segundo  con el auge de los grupos  hamponiles fuertemente armados  y la profunda corrupción existente  en los cuerpos de seguridad en general incluida la guardia nacional, situación que no ha de  ser fácil de  solventar a corto plazo, porque  se trata de limpiar todos  esos   cuerpos  policiales  desde sus raíces y que no exista posibilidad de reingreso en cualquier  cuerpo se  seguridad nacional, estadal o municipal de  todos  esos  elementos  expulsados, situación nada fácil por la gran cantidad de cuerpos  policiales  existentes, los nacionales, 23 estadales y 300 y tantos  municipales.

DE TODO UN POCO

Destruyeron la economía, arrasaron con cuatro millones  de hectáreas en plena producción agro-pecuaria, han expropiado  centenares  de industrias florecientes  para  que  ahora estén cerradas por  quiebra, han obligado a cerrar a miles  de pequeñas y medianas empresas por falta de insumos y como  consecuencia  de todo esto cientos de miles  de  desempleados, con una  escasez de productos  alimentarios, medicinas, de  aseo personal e insumos médicos que  alcanza  el 90 por  ciento, inventan una de las más  grandes  mentiras  sobre una inexistente guerra  económica y ahora  una nueva y criminal mentira traída  desde Cuba, el tal carnet de la patria, un nuevo engaño, ¿Que se va a comprar con ese  carnet, sino hay nada que comprar y lo  que se consigue está fuera  del alcance de la gran mayoría  de la población  por  sus altos costos  y los miserables  sueldos devengados, ese carnet no es  sino una  nueva forma de  control social a la población y uno de  sus fines  es electorero, es un nuevo juego  con la miseria  y el hambre  de la gente, una nueva violación a los  derechos humanos.

Apenas ha transcurrido un mes  de  este año y en la sola Caracas  se han cometido 504 homicidios en el mes  de  enero, a razón de un promedio 17 homicidios  diarios y seguimos  sin la implementación de una verdadera y  responsable política   contra la inseguridad, puros  operativos  espasmódicos que arremeten algunos  días  contra el hampa, pero no se atacan las verdaderas raíces  de  este mal, además existen un 87 por  ciento de impunidad, ladrones  y asesinos  capturados  a los pocos  días  ya están de nuevo en la calle.

Venezuela por las  grandes torpezas  cometidas por  este régimen tiene actualmente  en vías de  ser sancionados  y todos  contra  el país, en el Centro Arreglo Relativo a Inversiones Internacionales (CIADI) 27 juicios, cuyos reclamos  alcanzan la cifra de VEINTICUATRO MIL (24.000) MILLONES  DE DÓLARES, y apenas las reservas internacionales  llegan 16.000 millones  de dólares, luego se  consigue con otro gran escollo  en los prestamos  que tan insistentemente  se han  solicitado  en los organismos internacionales  financieros ¿?,  le ponen como condición que los  contrataos  sean aprobados  por  la Asamblea Nacional de  acuerdo a lo que establece la Constitución Venezolana.  De igual manera  en este año debe Venezuela  cancelar a los organismos  financieros  de la que  es  deudora NUEVE MIL SEISCIENTOS NOVENTA( 9.690) MILLONES  DE DÓLARES solo por  servicio e intereses de la mega deuda externa.

El pueblo se muere de hambre, no hay medicinas, pero se organiza un fiesta de carnaval para celebrar y ensalzar  los 200 años  del natalicio  de Ezequiel Zamora  uno de los más crueles  asesinos  de la guerra federal, un pulpero, negrero, esclavista y usurero, quien desee  en realidad saber en profundidad sobre  la vida de  este  sujeto existe un libro “ Biografía  de Ezequiel Zamora”, muy  bien documentado de Adolfo  Rodríguez.

Para terminar este escrito no puedo  dejar de mencionar  que en la ciudad de San Félix en el Estado Bolívar, en el hospital Raúl Leoni  han fallecido durante el mes  de enero cuatro niños  por  desnutrición, cosas increíbles  en un país cuyos gobernantes  en 17 años  han despilfarrado TRES BILLONES  DE DOLARES y que no han escatimado en gastos millonarios  para  el jolgorio de la celebración de los 200 años  del nacimiento de Ezequiel Zamora.



Humberto Jesús Marcano Rodríguez
hjmrodriguez@gmail.com 
@Hmarcanor
Caracas - Venezuela