domingo, 21 de julio de 2019

SUSANA SELEME ANTELO: BOLIVIA: LA COYONTURA ELECTORAL

Con Evo Morales, jefe del régimen, Bolivia transitan pésimas condiciones para abonar el terreno de la democracia como método y como condición social. Vía el voto universal, el método es el procedimiento que permite expresar en libertad las opciones políticas para que los ciudadanos elijan la de su preferencia. La condición social coloca a la sociedad, al pueblo, es decir a ‘todos’, en calidad de participantes en la gestión del gobierno de una comunidad.  

En otras palabras, libertad, igualdad y pluralidad están lejos de la coyuntura actual, desde la aprobada con premura Ley de Partidos Políticos y sus peculiares primarias: un solo candidato por partido. La sociedad política aceptó sin más. 

Abstenerse no era la opción, cierto. ¿Lamentarse es llorar sobre leche derramada?   

Hoy el Tribunal Constitucional (TC) borra las garantías contenidas en la Constitución Política del Estado (CPE), aunque hubo quienes en 2009 no votamos a su favor por excesiva, demagógica y populista. 

El TC se amparó en el Art. 23 del Pacto de San José de Costa Rica, por encima de la CPE. Lo hicieron, dicen, para evitar ‘condiciones discriminatorias’ al derecho humano de cualquier funcionario público que desee postularse a un cargo electivo, sin renunciar al que está ejerciendo. La renuncia estaba amparada en el Art. 238, numeral 3 de la moribunda CPE. El sumiso TC ya la había herido de muerte bajo el mismo Art. 23 del Pacto de San José, al habilitar la inconstitucional candidatura del binomio continuista Morales-García, ilegal por el Art.168. Además, vetada por el Referéndum que en 2016 sentenció el NO para una nueva reelección.  

Ya estaba Bolivia peor que mal sin división de poderes. Hoy está sujeta a un TC que, por instrucciones del poder político, modifica parcialmente la Constitución. Y la deja al libre arbitrio de Morales y compañía que, en casi 14 años de hegemonía+coerción+dominación, han barrido con la institucionalidad democrática y el Estado de Derecho. 

Así, el régimen centralista y corruptamente obsceno hace de las suyas, entre Beni y Pando, donde monta fraudes sin pudor. A algunos operadores los pillan con las manos en la masa. Hay detenidos, pero todo queda en la impunidad. El oficialismo no debe andar bien en las encuestas. Tiene todos los poderes bajo su férula, de ahí que la correlación de fuerzas aún le favorece. Sin embargo, pareciera que se le escurre el voto, y no alcanzarán el 70% con el que Morales vaticinó que ganaría las elecciones de octubre próximo. 

Otra arista de esta coyuntura es la renuncia del senador Edwin Rodríguez a la candidatura de vicepresidente de “Bolivia dijo NO”. El candidato a presidente de ese binomio es el senador cruceño Óscar Ortiz. Sospecho que no es solo un golpe a esa fuerza política, sino también a Santa Cruz. No olvido el imperativo de “un cruceño jamás”, que esgrimió Morales, cuando era diputado en 2005. En aquel tiempo convulso, tras la renuncia del entonces presidente Carlos Mesa, por sucesión constitucional le correspondía al cruceño Hormando Vaca Díez (+) presidente del Senado, el cargo de presidente de la República de Bolivia. Pesó más el imperativo de “un cruceño jamás”. Y no fue. En ese entonces, Mesa, hoy candidato opositor a la presidencia, miró a un costado. Ante la amnesia, rescato el deber de la memoria.   

Ahora nos acosan con que toda la oposición debe sumarse a Mesa para ganar a Morales en primera o segunda vuelta, con los votos que obtuviera Ortiz, en tercer lugar, según las encuestas. 

Si Morales fuera reelecto presidente de Bolivia, trampas mediante, gracias al sometido Tribunal Electoral, parece ser el peor de los escenarios. ¿Más cerca de Maduro y Ortega? Quizás. ¿Evitarlo es el precio, a costa de eliminar la pluralidad política? Y ¿sin tomar en cuenta que Morales no tiene ni la más remota idea de dejar el poder, como toda dictadura revestida de democracia electorera?  

Morales ha construido su poder con el concurso de muchas voluntades, incluidos segmentos del empresariado cruceño, antes en su contra. La cárcel que sufren muchos sin haber cometido delito alguno, el exilio de tantos con acusaciones falsas, el irrespeto a los Derechos Humanos, a los pueblos indígenas, un poder judicial convertido en guillotina política, no tienen el peso del ‘Kapital’. Ese es el que vale. 

La coyuntura electoral lastima a toda la oposición política. También al oficialismo, cuya credibilidad está por el suelo. Gracias a ello, crece la vocación democrática, a despecho de Morales y los demás, incluida la geopolítica de Rusia.  

Como decía Hannah Arendt, “La libertad, además, no es solamente uno entre los muchos problemas y fenómenos del ámbito político propiamente hablando, tales como la justicia, o el poder o la igualdad; la libertad, la cual raramente –en tiempo de crisis o revolución- se convierte en el propósito principal de la acción política, es precisamente la razón por la cual los hombres viven juntos en organizaciones políticas. Sin ella, la vida política carecería de significado”.  

Desde el ámbito público, la libertad es experiencia política personal y colectiva. Es decir, acción con otros. Necesariamente implica pluralidad. 

Susana Seleme Antelo 
@AnteloSeleme 

GLORIA CUENCA: DEL ODIO AL AMOR…

Solo hay un paso…Lo oímos, tradicionalmente, y la expresión sirve de título. Sin embargo, del amor al odio, también hay un paso. Hablo y escribo sobre esto, por cuanto, es lo que siento entre los usuarios de las redes sociales aquí entre nosotros: odio. 

Confío en Dios, en que seamos capaces de darnos cuenta de lo que significa vivir con este sentimiento en el corazón y el alma. No me hablen: ¿es difícil, perdonar? ¿ Y, hay algo fácil en la vida? Casi nada. Insisto, habrá de revisarse, tomar consciencia. Reconocer que fue una prédica constante la que desató los peores demonios en los venezolanos. Superar esos espantosos resentimientos, rencores, rabias y odio sembrados a partir de un cierto momento es el reto de todos. ¡Basta! No más odio, rencores, ni venganzas. 
  
Los creyentes dejemos a la Justicia Divina actuar. Los agnósticos ayudar a la terrena y, a la vida misma para que se haga cargo de las situaciones. No juguemos a ser jueces de los demás. Por fuerte que haya sido el castigo al que hemos sido sometidos en estos 20 años. (Están por finalizar). Debemos darnos cuenta de las enseñanzas que han proporcionado los años de aprendizaje forzoso. 
  
Así como es fácil, pasar del odio al amor y del amor al odio, así debemos recordar que lo contrario del amor, no es el odio, es la indiferencia. Ubicarnos espiritualmente resulta indispensable para no andar como borrachos. 
  
El máximo y gran aprendizaje, viene en dos aspectos. El primero refiere a seguir ideas establecidas por, una especie de mesías. Jesucristo vino y nos dio su mensaje. A Él y solo a Él debemos y podemos seguir con entrega. Lo que nos pide, no solo no hace daño, sino que implica mejorar nuestra conducta: amor, compasión, verdad, solidaridad, perdón, entre lo más corriente. 
  
Más nunca, a más nadie que venga lleno de promesas, deberemos seguir. Escuchar y analizar está bien. Seguir, es otra cosa. Dice la gran escritora y filósofa que fue Hannah Arendt cuando habla de la “banalidad del mal”. Hay gente que se vuelve banal a la hora de analizar y actuar en la maldad de las historias que conocemos. Pareciera que han perdido la noción de la diferencia entre el bien y el mal. Marcar, conocer, desarrollar, estas diferencias, resulta fundamental en el desarrollo, crecimiento y la civilización para el humano. 

Gloria Cuenca  
@EditorialGloria 

sábado, 20 de julio de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, DOMINGO 21-07-2019

MERCEDES MALAVÉ: ¿JUSTICIA O LIBERTAD?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 minuto
Lo que distingue la democracia cristiana del socialismo y del liberalismo es la noción de bien común como único fin de la política. Reunida con un grupo de dirigentes del estado Miranda, uno me preguntó: “La izquierda habla de justicia y la derecha de libertad: ¿Nosotros de qué hablamos? Porque no se puede ser ni chicha ni limonada”. La cuestión me hizo recordar a Eduardo Frei, cuando le increpaban a hacer “justicia Ya” por los crímenes de la dictadura pinochetista, y dijo: “si me ponen a escoger entre justicia y libertad, escojo la libertad para seguir luchando por la justicia”. ... más »

ALEJANDRO ÁLVAREZ (H): EL ROBOT OLVIDADO EN LA LUNA EN 1970 QUE DESMIENTE LAS TEORÍAS CONSPIRATIVAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 14 minutos
Los Estados Unidos emergieron de la Segunda Guerra Mundial como la potencia indiscutida. Militar, económica y científicamente se sentían muy superiores, especialmente frente a su nuevo contendiente por la supremacía política del mundo, la Unión Soviética (URSS). Tenían razones de sobra para sentir un orgullo nacional sin límite: habían contribuido de manera fundamental a la derrota del nazismo y casi en soledad derrotaron a Japón en el teatro de operaciones del Pacífico; allí demostraron al mundo su superioridad tecnológica al lograr hacerse con el control del poder del átomo y lo ... más »

ALBERTO BARRERA TYSZKA: EL EFECTO BACHELET

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 29 minutos
De todas las reacciones que el madurismo —nacional e internacional— lanzó en contra del informe de Michelle Bachelet, la más desconcertante fue la del gurú. Dos días después de que la alta comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas presentara un demoledor reporte sobre la crítica situación de los derechos humanos en Venezuela, Nicolás Maduro apareció con Sri Sri Ravi Shankar en el Palacio de Miraflores, anunciando gozoso: “Estuvimos hablando sobre la necesidad de una nueva humanidad. […] Me habló de la necesidad de construir la unión nacional”. ¿Lo dice en serio o... más »

JESUS ELORZA G.:DE SAO PAULO A CARACAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 45 minutos
Carpeta en mano y saltando de la alegría, entró el ilegitimo Canciller al despacho del usurpador. Buenos días camarada, le traigo la propuesta de un plan internacional para reivindicar su imagen y su legitimidad. Los ojos del mundo estarán puestos en su revolucionaria figura y dejaremos en ridículo a esos países traidores que apoyan al oligarca-imperialista de Guaidó. -¿Y qué plan es ese? preguntó el usurpador. Nada más y nada menos que la resurrección del Foro de Sao Paulo… -Vas a seguir con esa mariquera de reunir gente para hablar pendejadas y chulearnos los reales. Tranquilo ... más »

LUIS FUENMAYOR TORO: ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 56 minutos
La fracción parlamentaria del partido Cambiemos, a través del diputado José Antonio España, se abstuvo de participar en la designación fraudulenta, hecha recientemente por la Asamblea Nacional (AN), del directorio del Banco Central de Venezuela (BCV), en la que los diputados del resto de los partidos opositores incumplieron el proceso legal para los nombramientos, efectuaron el mismo de forma arbitraria y precipitada y no dieron a conocer los perfiles de los candidatos nominados. Fue una designación “exprés”, similar a la que efectuó la AN presidida por Diosdado Cabello en diciembre... más »

BEATRIZ DE MAJO: NO HAY CAMA PA’ TANTA GENTE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Es una verdadera emergencia migratoria la que experimenta todo el Continente nuestro, con sus tonalidades de gris según cual sea el país receptor. La avalancha venezolana no se detiene y éste, ni ha sido un éxodo planificado desde el interior venezolano, ni ha podido tampoco ser atendido organizadamente por los países receptores por la celeridad con que ha ocurrido. Colombia es de todos el más sacudido. *Si se produjera un estancamiento de la situación actual venezolana, dentro de la cual persiste aun el enfrentamiento del gobierno chavista con la oposición libertaria y democráti... más »

MERCEDES MALAVÉ: ¿JUSTICIA O LIBERTAD?

Lo que distingue la democracia cristiana del socialismo y del liberalismo es la noción de bien común como único fin de la política.

Reunida con un grupo de dirigentes del estado Miranda, uno me preguntó: “La izquierda habla de justicia y la derecha de libertad: ¿Nosotros de qué hablamos? Porque no se puede ser ni chicha ni limonada”. La cuestión me hizo recordar a Eduardo Frei, cuando le increpaban a hacer “justicia Ya” por los crímenes de la dictadura pinochetista, y dijo: “si me ponen a escoger entre justicia y libertad, escojo la libertad para seguir luchando por la justicia”. 

Lo que distingue la democracia cristiana del socialismo y del liberalismo es la noción de bien común como único fin de la política. El bien común no es el bien del colectivo, así como tampoco la suma de los bienes individuales. El bien común se define como el conjunto de condiciones favorables al desarrollo de la persona humana. También puede asociarse a la proyección de la conducta individual en la comunidad humana: ese saldo positivo, ethos constructivo, civilizador y edificante que va generando la conducta virtuosa desde las relaciones familiares hasta el ejercicio del poder. 

Evidentemente, no existe bien común sin libertad. El marxismo anula la noción de bien común al mutilar la anchura libre de los actos humanos. Libertad es autodeterminación a un fin, y el fin debe ser el bien, de lo contrario resta libertad, esclaviza la conducta y, eventualmente, acaba con el bien propio y ajeno. El ejercicio habitual y libre del bien genera virtudes, mientras que lo contrario engendra vicios. No existen vicios ni virtudes estrictamente privados, pues ambos “se socializan” vía imitación; luego se organizan y por último se automatizan, lo que conlleva cierta dosis de irracionalidad e inconciencia por parte de quienes ya han perdido la noción de lo bueno y lo malo. Así opera la corrupción generalizada. 

El mal estructural 

La experiencia de los crímenes nazis y de las bombas nucleares introdujo el término de pecado colectivo. Así como el bien común no opera sin consorcio de los actos libres, existen males que no se cometerían sin una especie de cooperación compartida por grupos de individuos a veces tan elevado como el número de habitantes: «¿Quién mató al Comendador? Fuenteovejuna, señor». 

Parafraseando a Chalbaud en “El pez que fuma”, el personaje de La Garza (Hilda Vera) expresa: “A mi madre la enterraron en Cabimas y no pude verla. Los gringos descubrieron el petróleo: el petróleo era ella. Qué tristeza: el dinero, el negocio, la prostitución”. A lo que Orlando Urdaneta, en el personaje de Jairo, le responde: “¿Por qué no nos vamos a Cabimas y le ponemos unas flores? Total, el petróleo es nuestro, y ella también es nuestra”. Román Chalbaud elevó al séptimo arte lo que podríamos llamar el mal estructural de la Venezuela petrolera. En una escena playera, los personajes asocian el petróleo con la madre ambivalente, a tiempos sobreprotectora, generosa, dadivosa, consentidora, magnánima, y en otros castigadora, irresponsable, infiel, manipuladora, tirana, dominadora y vengadora. 

Para bien o para mal, nuestra historia moderna y democrática transcurre bajo el cobijo de temida progenitora. La dinámica rentista, la enfermedad holandesa y demás prescripciones de una sociedad enferma que transforma cada bonanza en decadencia, al mejor estilo anti-Midas, ha influido sobremanera en nuestras dinámicas de bien común, debido a conductas que se desprenden de la relación traumática de sobreprotección y abandono simultáneo. Incluso se nos hace imposible prescindir de determinados vicios, en ambientes donde nadie valora ni ejercita aquellas virtudes que le son contrapeso. Frente el desafío de la cultura del esfuerzo, impera la viveza criolla; frente a la constancia, la suerte; frente al cultivo, la extracción; frente a la constancia, el inmediatismo. 

Cuando el mal se institucionaliza e irracionaliza asciende al grado estructural. La alta comisionado de los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, es tajante en su informe respecto a la creciente estructuración del mal. Citando sólo un caso, quizás el más espeluznante: “En 2018, se informó de al menos 205 muertes atribuidas a las FAES. Otras 37 personas fueron presuntamente asesinadas en enero de 2019 en Caracas. Al parecer, algunos de estos asesinatos se han producido según un patrón similar: ocurren durante allanamientos ilegales de domicilio realizados por las FAES, y posteriormente estos órganos notifican el fallecimiento como resultado de una confrontación armada, aunque los testigos declaran que las víctimas no portaban armamento alguno”. 

Escogemos la libertad 

Aparentemente inermes ante las estructuras de mal, es lógica la pregunta que hacíamos al inicio: ¿qué es más importante: hacer justicia o promover la libertad? Para que un acto sea de signo radicalmente contrario a lo estructural, a ese mal enquistado que obra de manera mecánica, automática e institucional, es necesario contraponer actos de libertad. Hablando de la importancia del debate político en el seno de las fuerzas democráticas venezolanas, un joven dirigente de Voluntad Popular concluía: “si no hablamos con todos, si no dialogamos entre nosotros, si no nos reconocemos como opositores al régimen, no podemos llamarnos Frente Amplio, es más, ni siquiera podemos considerarnos un frente libre”. Uno espera que así obre la dirigencia nacional de ése y todos los partidos democráticos; si no, tendremos que esperar a que ese muchacho asuma cargas de mayor responsabilidad, y rogar a Dios que no se tuerza en el ascenso. 

Concluye el informe Bachelet: “Es preciso que se alcance un acuerdo sobre una solución política para todos los interesados, con medidas para mejorar una amplia gama de problemas urgentes de derechos humanos. Exhorto a las autoridades a que adopten esas medidas para demostrar su compromiso real con la resolución de los numerosos desafíos presentes en todo el país”. 

El plan país debe ser un convenio de país. De lo contrario, nos pasará lo de Ortega cuando, desengañado por el giro grotesco que iba tomando la República que él mismo había apoyado, gemía: «¡No es eso; no es eso!». 

Mercedes Malavé
@mercedesmalave

ALEJANDRO ÁLVAREZ (H): EL ROBOT OLVIDADO EN LA LUNA EN 1970 QUE DESMIENTE LAS TEORÍAS CONSPIRATIVAS

Los Estados Unidos emergieron de la Segunda Guerra Mundial como la potencia indiscutida. Militar, económica y científicamente se sentían muy superiores, especialmente frente a su nuevo contendiente por la supremacía política del mundo, la Unión Soviética (URSS). Tenían razones de sobra para sentir un orgullo nacional sin límite: habían contribuido de manera fundamental a la derrota del nazismo y casi en soledad derrotaron a Japón en el teatro de operaciones del Pacífico; allí demostraron al mundo su superioridad tecnológica al lograr hacerse con el control del poder del átomo y lo probaron lanzando la primera y la segunda (y únicas hasta ahora) bombas atómicas utilizadas contra población enemiga en una guerra.

Inmediatamente después de la rendición de la Alemania nazi, y pasados los primeros momentos de aparente concordia, los dos gigantes de la posguerra comenzaron con recelos, desacuerdos y enfrentamientos más o menos solapados. Los soviéticos cerraron completamente su zona de ocupación en Europa -la famosa "cortina de hierro"- y el presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman, anunció el 12 de marzo de 1947 la que conocemos como "Doctrina Truman" para contener y combatir la expansión de la influencia soviética en todo el mundo. Se popularizó a partir de entonces el uso del término "Guerra Fría" entre los columnistas de la época para describir esta disputa por la supremacía mundial sin llegar al enfrentamiento directo.

La seguridad y el orgullo norteamericanos quedaron por el piso cuando el poder y la tecnología soviética les aplicaron un golpe terrible. El 4 de octubre de 1957 la URSS logró colocar en órbita el primer satélite artificial de la historia. La paranoia y la desesperación se apoderaron del público, los medios y los políticos estadounidenses. El cine, la televisión, los periódicos y la gente en general no hablaban de otra cosa. Todas las noches miraban al cielo buscando al Sputnik –literalmente, "compañero de viaje"– que se atrevía a sobrevolar, solitario y triunfante, el sagrado territorio de los Estados Unidos. Con su aspecto futurista, una esfera plateada con antenas, y su característica señal de radio que emitía sistemáticamente y podía ser captada por cualquier radioaficionado, el ánimo estadounidense estaba por el piso.

Un mes más tarde, sin tiempo para recuperarse ni un poco del primer golpe, llegó el segundo. La URSS anunció el lanzamiento exitoso del Sputnik 2, con el agregado de que llevaba a la perra Laika a bordo, el primer ser vivo terrestre en orbitar la Tierra. Recién tres meses más tarde fue puesto en órbita el satélite de prueba Vanguard por los estadounidenses. Jrushchov, premier de la URSS, lo ridiculizó comparándolo con un "pomelo". La carrera espacial ya formaba parte fundamental de la política, el prestigio y la estrategia de la Guerra Fría.

Estados Unidos reaccionó inyectando los fondos necesarios para alcanzar y superar a los soviéticos. En 1958, el presidente Dwight Eisenhower fundó la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio -NASA por sus siglas en inglés-, que comenzó a funcionar el 1 de octubre de ese año.

El honor y el prestigio estadounidenses no pudieron ser restaurados por un retraso de apenas 23 días. Ese tiempo les faltó para ganar la carrera por poner el primer hombre en órbita. En consecuencia, el 12 de abril de 1961, a bordo de la nave Vostok 1, el astronauta soviético Yuri Gagarin se convirtió en el primer ser humano en viajar al espacio.

Recién el 5 de mayo de 1961, Estados Unidos envió a Alan Shepard en un vuelo suborbital a bordo de la cápsula Mercury Redstone 3, y Jrushchov volvió a reír calificándolo de mero «salto de pulga». La nave de Shepard alcanzó una altitud de 187 km, en un vuelo que duró 15 minutos, frente a los 357 km de altura máxima y la hora y 48 minutos de Gagarin. Claramente, el marcador era muy malo para Estados Unidos. Estaban perdiendo.

Pero quedaba el premio mayor, una última carta para restaurar el honor: ser los primeros en pisar la Luna. La carrera se volvió frenética: prácticamente todos los meses se conocía un nuevo logro soviético y casi al mismo tiempo un avance norteamericano. Los medios y la población del mundo seguían el tema con un interés, diríamos nosotros, "futbolístico". Los columnistas especulaban, los militares se alarmaban, y los niños –incluso los estadounidenses- soñaban con ser Gagarin.

Recién cuatro meses después del lanzamiento del Sputnik 1, Estados Unidos consiguió lanzar poner en órbita su primer satélite, el Explorer 1. Durante ese tiempo se habían producido varios lanzamientos fallidos, cuyos fracasos fueron ampliamente difundidos, de los cohetes Vanguard desde Cabo Cañaveral. Mientras en la carrera a la Luna ya la URSS llevaba una clara ventaja tras el éxito soviético de colocar el primer satélite en órbita, los estadounidenses centraron sus esfuerzos en enviar una sonda a la Luna. El programa "Pioneer" fue el primer intento.

El programa soviético "Luna" empezó a funcionar con el lanzamiento de la "Luna 1" el 4 de enero de 1959, convirtiéndose en la primera sonda en llegar a la Luna. Además del programa "Pioneer", los estadounidenses, tenían el "Ranger", el "Lunar Orbiter" y el robótico "Surveyor", con el objetivo de buscar lugares de alunizaje para el Programa "Apolo", que apuntaba al mayor logro de la carrera espacial, el de más alto costo y mayor riesgo, con el cohete más grande y pesado jamás construido: llevar a una tripulación humana hasta la Luna.

El nuevo presidente, John Kennedy, y su vice Lyndon Johnson, buscaron un proyecto espacial que capturara la imaginación de la gente. El nuevo Programa "Apolo" reunía los requisitos y prometía vencer tanto las resistencias de quienes defendían gastar ese presupuesto en programas sociales como de aquellos que exigían orientarlo a un proyecto más claramente militar. Kennedy y Johnson consiguieron cambiar la opinión pública: hacia 1965, el 58 por ciento de los estadounidenses apoyaban el proyecto "Apolo", en contraste con el 33 por ciento de 1963.

Después de que Johnson se convirtiera en presidente, en 1963, el apoyo al programa no sólo continuó sino que se incrementó al ritmo de la información que indicaba que la URSS estaba también tras el premio mayor. Sin embargo, los soviéticos, a pesar de haber ya construido un módulo de alunizaje y seleccionado los cosmonautas para la misión a la superficie lunar, diversificaron su programa espacial que comenzó a tener un carácter cada vez más militar. Debido a esto, y a los sucesivos fracasos de lanzamiento del cohete N1 soviético en 1969, los planes para el alunizaje tripulado sufrieron primero varios retrasos y más tarde una postergación indefinida.

Las teorías conspirativas

Para muchos autores, quizá un poco conspirativos, y para mucha gente por todo el mundo, el alunizaje norteamericano, que tuvo lugar el 20 de julio de 1969 y que la televisión transmitió en vivo, fue un montaje cinematográfico. Numerosos especialistas y científicos reconocidos han gastado horas y horas explicando con argumentos y datos muy variados la veracidad del viaje a la Luna. Una gran cantidad de gente sigue dudando, y con razón, teniendo en cuenta cierto oscurantismo de algunos aspectos del programa espacial norteamericano.

El argumento, al estilo de la serie "Expedientes X", de que un todopoderoso gobierno de EEUU, amparado en las sombras y el secreto, conspira para fabricar u ocultar hechos, prevalece. La cultura popular, el cine, los videos de internet y hasta canales especializados en documentales reproducen esta visión conspirativa.

Pero cuando parecía ya una causa perdida convencerlos, la vieja URSS vino a demostrar, sin lugar a dudas, lo contrario. Además, es imposible pensar que la desaparecida Unión Soviética pudiese haber participado de semejante engaño.

Podrán decir los escépticos que no hay pruebas ni testigos porque la URSS desapareció. Pero se equivocan: hay un testigo "vivo" privilegiado que, desde la mismísima Luna, nos confirma la realidad de los hechos. El 10 de noviembre de 1970 la misión "Luna 17" de la URSS se puso en marcha y llevo al robot Lunojod 1 a la Luna. Fue el primer aparato automático que se controló a distancia fuera de la tierra, hecho que lo convierte en un logro histórico. El robot recorrió más de 10 km entre el 17 de noviembre de 1970 y el 14 de septiembre de 1971, permaneciendo operativo durante más de 300 días, transmitiendo a la Tierra más de 20.000 imágenes televisivas y 200 vistas panorámicas de una zona de más de 80.000 metros cuadrados. Finalmente, en octubre de 1971, el robot dejó de funcionar, debido al agotamiento de la pila isotópica de la calefacción del equipo de instrumentos, con el consiguiente congelamiento del mismo. Fue olvidado, y su ubicación, tras el caos administrativo al desaparecer la Unión Soviética, es desconocida. Una chatarra soviética más en el áspero suelo lunar.

Pero en 2010 el Lunojod 1 fue localizado por la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter, que orbitaba la Luna mapeando su superficie. Esta información llego a oídos de Tom Murphy, profesor asociado de física de la Universidad de California en San Diego, y el 22 de abril, él y su equipo, enviaron pulsos de luz láser desde el telescopio de 3.5 metros en el Observatorio de Apache Point en Nuevo México hacia la posición del recién encontrado robot soviético. Según consta en el informe de la NASA, el doctor Tom Murphy señaló: "Rápidamente verificamos que la señal era real y descubrimos que era sorprendentemente brillante, al menos cinco veces más brillante que el otro reflector soviético, el del Lunokhod 2, al que habitualmente enviamos pulsos de láser. La mejor señal que hemos visto de Lunokhod 2 en varios años de esfuerzo es de 750 fotones de retorno, pero obtuvimos unos 2.000 fotones de Lunokhod 1 en nuestro primer intento. Tiene mucho que decir después de casi 40 años de silencio".

En consecuencia, tenemos allí un robot soviético que responde a las comunicaciones, independientemente de quien la emita. Ya que, pobre, aun no sabe que sus creadores ya no existen, que la URSS ya no enviará más a nadie. Ningún aficionado a las conspiraciones puede decir que no existe o que está controlado por EEUU. Pues bien, resulta que nuestro amigo en la Luna transmitió, entre sus muchas fotografías y videos, pruebas de la presencia norteamericana, lo cual fue recientemente confirmado por uno de los técnicos y operadores soviéticos -aún quedan cuatro con vida- del robot desde la tierra, Viacheslav Dovgán, que vio, desde su puesto de operador de Lunojod 1, las huellas de la presencia de astronautas estadounidenses en la Luna, donde aterrizaron, hace 50 años, el 20 de julio de 1969 en el marco de la misión Apolo 11.

Al panel del operador ruso llegaba un enorme flujo de información y de imágenes desde el Lunokhod 

1. "¿Quién dijo que no estuvieron los estadounidenses en la Luna? […] Nosotros lo vimos todo. El país no lo vio, pero somos seis personas, cuatro de ellas están vivas, y nosotros lo vimos", afirmó Dovgán a los medios rusos en noviembre de 2015.

Paradójicamente, la extinta Unión Soviética es, 50 años más tarde, la fuente irrefutable de la llegada de los norteamericanos de la misión Apolo 11 a la Luna. 
Pequeña digresión: dos décadas después de la puesta en órbita de Lunojod, su diseñador, Alexander Zemurdzhian, colocó un robot para la limpieza de la azotea de Chernobyl, como se puede ver en la miniserie. Los altos niveles de radiación limitaron la efectividad del robot, mientras que Zemurdzhian sufrió quemaduras por radiación.

A 50 años de la misión Apolo 11, que llevó al primer hombre a la Luna, estamos viviendo un renacimiento del interés por el espacio y un renovado gasto de las grandes potencias en la carrera espacial. Parece que el amor por el espacio decae o crece al ritmo de las tensiones internacionales. Hoy vivimos un renovado clima de guerra fría, con más o menos los mismos actores y los mismos conflictos. Todo vuelve, y ahora Washington, a raíz del aniversario de la misión APOLO 11, promete enviar a una mujer a la Luna en 2024: la misión Artemisa, hermana gemela de Apolo. Mientras Israel intentó aterrizar en la Luna en abril pasado, pero la sonda Beresheet no lo logró, China se anotó un éxito muy especial al llevar su sonda robótica Chang'e-4 al lado oscuro de la Luna en enero pasado. A este selecto club pretende ingresar la India, que postergó hace pocas horas el lanzamiento de su sonda lunar Chandrayaan-2, debido a un "problema técnico", su segunda misión a la Luna, con la que pretendía explorar el polo sur del satélite. El problema se detectó 56 minutos antes del lanzamiento. 

Evidentemente la Luna está de moda.

El autor es profesor de Historia Económica (UBA y UNlaM). Fue asesor de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Nación.

Alejandro Alvarez(h)
@AleCiroAlvarez