sábado, 21 de diciembre de 2019

ROMÁN IBARRA: POBREZA EXTREMA


Acaba de ser publicado el resultado de la última Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI), y sus conclusiones son harto elocuentes, pues de manera dramática constatan lo que es un grito a todo pulmón, un estruendo, en todas las calles, pueblos y ciudades de Venezuela.

El estado de miseria y pobreza extrema a que nos han conducido estos 20 años de socialismo del siglo XXI, de la mano de un par de primitivos, e insensatos.

Según la encuesta, hoy los venezolanos estamos en peor condición que uno de los países más pobres de la tierra, como lo es Haití en nuestro con
tinente.  Esa es una demostración más de lo que hemos venido denunciando en los últimos años, en el sentido de que la crisis socioeconómica lleva un ritmo de vértigo, si lo comparamos con la velocidad -escandalosamente lenta- que adquiere el tratamiento político de esos temas.

Hemos sostenido también, que la lentitud con la cual se toman las decisiones políticas, no atienden al interés superior de la población en su conjunto, sino a los intereses grupales o partidistas, con lo cual, la gente común queda proscrita, al margen, y esto ejerce un efecto deletéreo en sus condiciones de vida, con la cancelación de su desarrollo y posibilidades de progreso.

Simultáneamente, y como consecuencia lógica de la crisis terminal que vivimos los venezolanos, hoy somos la mayor migración que en menor tiempo se haya registrado; por encima incluso de países que están en guerra civil abierta, como Siria; Sudán del Sur; Myanmar; Afganistan, o Somalia. De seguir las cosas así, es previsible que estos porcentajes de migrantes sigan creciendo.

Ya hoy, es una locura ver como nuestros compatriotas atraviesan desesperadamente las fronteras, incluso a pie, buscando en otras tierras las oportunidades que en nuestro país se cierran por la errática política que se implementa desde el gobierno (el mayor responsable), y los errores que se cometen  en la oposición.

Volvemos a preguntar: será que a nadie le importa las condiciones de vida; la pobreza; el hambre; la salud, y la vida de nuestra gente?

Hoy somos una vergüenza mundial; nadie entiende como el país con las mayores reservas de petróleo en el mundo; uno de los países con mayores riquezas y recursos en toda Latinoamérica, viva en las condiciones de pobreza y miseria de los venezolanos.

Es lamentablemente común ver hoy a nuestros compatriotas ingerir desperdicios de la basura en cualquier calle de las grandes ciudades. Para cualquiera con un mínimo de sensibilidad, eso le rompe el alma, excepto para quienes desde el gobierno se hacen los ciegos, y niegan estas calamidades, diciéndole al mundo que es falso y que esas son denuncias interesadas del imperialismo, y la oposición.

Si bien es cierto que la responsabilidad principal, la culpa mayor es del gobierno, nos guste o no, todos tenemos que trabajar para corregir el drama que significa esta condición paupérrima en que se vive en la Venezuela de hoy.  

No podemos seguir postergando las soluciones a esta crisis humanitaria; es urgente que bajo la supervisión de los organismos internacionales se obligue a unas negociaciones –oficialismo y oposición- mediante las cuales se garantice el canje de alimentos para la población por petróleo; resolver la crisis eléctrica, y de los servicios en general, en todo el país.

Paralelamente, y de inmediato emprender las negociaciones para resolver la crisis política, a través un acuerdo que designe en la AN, un nuevo CNE, y su respectivo registro electoral depurado; la liberación de todos los presos políticos, y unas elecciones generales (presidenciales y parlamentarias) con participación de todos los venezolanos (dentro y fuera del país).

Venezuela nos necesita a todos!

Román Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: LA INDIFERENCIA: ¿PROBLEMA SOCIAL O POLÍTICO?

La cultura política del venezolano, no ha sido condición que comprometa el ejercicio de la ciudadanía. Tampoco, ha sido el oficio que mejor haya encauzado la actitud del gobernante. Sobre todo, en momento en que se ha visto imbuido en crisis políticas que van y vienen. 

El venezolano, más que ser protagonista de capítulos de una historia registrada con el esfuerzo propio de quien apuesta a su mejor suerte, ha sido el resultado de motivaciones que no siempre han terminado de alcanzar propósitos trazados por líneas prescritas desde la teoría del desarrollo económico y social. Mucho menos, por decisiones llevadas adelante según la fuerza de las circunstancias o del conciliábulo que más haya podido aproximarse a conciliar posiciones encontradas sin más parecer que el carácter dicharachero de quienes participan en orquestación del problema correspondiente. Es lo que el análisis político de las coyunturas acontecidas desde que Venezuela adquirió condición de “república”, a medidos del siglo XIX, permite deducir. 

Sin embargo, no dejan de haber quienes se detienen a reflexionar alrededor de lo que puede denotar la cultura política. No sólo como necesidad sistematizada a través de lo que compromete toda gestión de gobierno que se precie de su capacidad política. También, desde el ámbito indicativo y operativo de planes de desarrollo capaces de interceder ante la formación de venezolanos. Pero provistos de un mayor y mejor sentido de su responsabilidad en el ejercicio de ciudadanía. 

Y justamente, en aras de revisar parte de la actitud del venezolano en torno a lo que significaría su contribución en adecentar el comportamiento social con los recursos que ha de brindarle su conciencia de ciudadanía, es posible establecer algunas notas que puedan aclarar lo que envuelve el problema de la indiferencia. Particularmente, toda vez que su praxis trae graves consecuencias sociales y hasta de índole política. No obstante, vale preguntarse lo siguiente. ¿Hasta dónde conviene al gobierno sembrar tan negativa actitud como parte de lo que sus intereses revolucionarios plantean frente a la pretensión de abolir toda resistencia que se oponga a la implantación de la miseria como condición propia del infeliz socialismo del siglo XXI? O mejor dicho, del emulado oscurantismo del Medioevo. 

Advertir en el hecho gubernamental la aplicación de un modelo económico soportado en contravalores que tienden a contrariar los efectos políticos de la esperanza sumada ésta a la voluntad de llevar adelante prácticas de ciudadanía que consideren la activación del venezolano en un proyecto nacional que exija su aporte en la construcción de un país con talante democrático, es razón para que el gobierno lleve adelante su intento por derruir valores morales propios del discurrir libertario. Es ahí cuando busca incitar la indiferencia como práctica que camina de mano de la ignorancia. Esto genera uno de los mayores males que pueda padecer cualquier sociedad que se precie de las potencialidades emocionales de su población. 

No hay forma de entender un régimen que lejos de motivar conductas tolerantes y honestas, se aboque a provocar manifestaciones de resentimiento que sólo tienen cabida en el fragor que anima la indiferencia. Es justo el caso Venezuela. En ello está la esencia de la inhumanidad, tal como lo asentía Bernard Shaw. No tanto porque borra de la ruta de la solidaridad y de la hospitalidad, todo rastro de afecto y de espiritualidad. Sino porque también, hace pesada y maula la historia. Más cuando ésta debe dar razón de lo que trasciende en toda sociedad. 

Nada podría desgraciar tanto a una nación, que aquella causa cuyo comportamiento sociopolítico se configura en la indiferencia que puede tenerse ante las motivaciones que contrarresten los efectos de la barbarie. Y de la injusticia. Porque en medio del afán que aviva tan cruda situación, seguramente se tendrán procesos políticos y sociales que le apostarán al atraso, la miseria y a la mediocridad. Es decir, se habrán emulado los mismos procesos naturales que hicieron impávidas la presencia de las piedras a lo largo del desarrollo del Universo. 

Y es que el resentimiento del cual estos gobernantes, convencidos del poder de su desacreditado socialismo, se valen para justificar sus desvergüenzas y mal elaboradas decisiones, no es más peligroso que la indiferencia con la cual tratan al país, sus instituciones y a su gente. Así que muchas veces no se sabe que hace más daño. Si una guerra, del tipo que sea, o la indiferencia. Más, porque ésta no tiene principio ni final. Por eso cuando un gobierno no entiende ni atiende el clamor del pueblo, no cabe duda de que la cosa pública está perdida. En ese momento, es difícil o casi imposible que puedan recuperarse los caminos que conducen al desarrollo económico y social de una nación. Es ahí cuando muchos esfuerzos en esa dirección, se tornan fatalmente neutros, o sin efecto alguno. Impertérritos. O también, porque ante serios discursos, la indiferencia consume su energía dialéctica y frustra su intención de revertir el problema aludido. 

En otras palabras, la indiferencia presume situarse por encima del bien y del mal. Razón para que equivocadamente se vea cual factor sobre el cual la imparcialidad presume afrontar gruesas dificultades y caras inconveniencias sin contundentes resultados. Quizás, la excusa perfecta para que poco se haya aclarado si acaso sea la indiferencia: ¿un problema social o político?

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas

LUIS FUENMAYOR TORO: DIFERENCIAS Y SIMILITUDES

Es interesante contrastar las acciones de la oposición extremista venezolana y sus seguidores con las del gobierno dizque socialista y revolucionario y sus seguidores, para darnos cuenta de la falta de sentido común en ambos bandos, de lo prejuiciados que son y de lo que el fanatismo político puede llegar a hacerle al cerebro humano. El pensamiento lógico desaparece, la percepción de la realidad se entorpece, el conocimiento y las experiencias parecen borrarse y la disociación se abre paso a través de conductas violentas, indolentes y preñadas de un gran cinismo. Los bandos en lucha, casi igualados en su poder de combate, amenazan con destruirse y arrastrar al resto de la nación en su demencia fratricida.

Vemos con qué facilidad se glorifica la acción insurgente de Oscar Pérez, que nunca representó ningún peligro para el régimen de Maduro, mientras se condena las acciones insurgentes del pasado “cuartorrepublicano”, expresada en los años sesenta con las acciones guerrilleras del PCV y del MIR, las cuales tampoco significaron un peligro real a la estabilidad democrática instalada en 1958. Se habla de la masacre criminal de Oscar Pérez y su grupo en El Junquito, realizada por cuerpos élites de seguridad del Estado y con armas de gran potencia, que excedían notoriamente el poder de fuego de los insurgentes, quienes además habían manifestado su intención de rendirse para preservar sus vidas. Una masacre sin lugar a dudas.

Sin embargo, esas mismos personas callan, voltean la cara, se hacen los locos o incluso aplauden las masacres de Cantaura (1982) y de Yumare (1986), realizadas contra jóvenes que no estaban en ese momento combatiendo, que carecían de poder de fuego alguno y que eran restos de una actividad insurgente guerrillera, que había sido derrotada 20 años atrás. Dos claras masacres sin lugar a dudas. Son críticos acérrimos del golpe de Estado de 1992 dado por Hugo Chávez, pero festejan el golpe de abril de 2002 e incluso la payasada de Guaidó y López este año, también en abril. Y, lo que es inaudito, han hecho de los llamados a la FANB a que dé un golpe de Estado una política permanente, de varios años de duración y aún vigente.

Los líderes y seguidores chavecos no se han quedado atrás en este tipo de contradicciones demenciales. Acusan a los golpistas opositores de traidores a la patria, no simplemente de golpistas que sería lo lógico, y al mismo tiempo conmemoran el golpe frustrado de Hugo Chávez, como si se tratara de una fiesta patria, y tratan de transformarlo en algo que nunca fue: una insurgencia de carácter cívico militar. El pueblo en absoluto participó en el golpe del 4 de febrero de 1992, fue algo exclusivamente militar. Ni siquiera salió a apoyarlo posteriormente. Los golpistas eran unos desconocidos, que sólo se manifestaron públicamente a través de la alocución que se le permitió a Chávez realizar, en la cual dijo que había fracasado.

Para estos otros desquiciados, el bombardeo que la aviación venezolana hizo de la sede policial del Helicoide, el 27 de noviembre de 1992, fue un acto heroico, mientras las bombas de humo lanzadas por Oscar Pérez sobre el TSJ fueron obra de un terrorista siniestro, sin importar en esta calificación que Oscar Pérez en sus acciones no haya matado a nadie, mientras el golpe de Chávez generó 30 víctimas. Coinciden entonces, estos dos protagonistas antagónicos de la política venezolana, en que los golpes son buenos si los dan los míos y son condenables si los dan los otros. Igualmente, son masacres las que llevan a cabo los adversarios, pero si son propias se convierten en actos de justicia.

No son nada diferentes estos dos adversarios, tienen muchas similitudes, aunque sus seguidores parecieran no darse cuenta.

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro

ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO: SORPRESAS TE DA LA VIDA. CASO ARGENTINA

"Es una ingenuidad creer que los hombres malos no harán el mal". Marco Aurelio 

El nuevo "fernandismo²" -sea de Alberto o de Cristina- ha dado una inmensa lección de real politik explícita a Cambiemos y, sobre todo, al PRO de Mauricio Macri: en sólo una semana y mediante una sorpresiva blitskrieg, arrasó con todas las fronteras de la institucionalidad y de la República y, con prisa y sin pausa, va por más o, como mínimo, por lo que queda. 

El principal "panzer" de esa nueva guerra es la norma de absurdo título: "Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el marco de la Emergencia Pública". Y lo califico así porque la solidaridad debe ser voluntaria, ya que si es obligada se transforma en confiscación, y no recuerdo un país en el mundo cuya economía se haya reactivado por ley. 

Después de la enorme polémica que desató en especial el artículo 85 de ese proyecto ómnibus, ya que le hubiera otorgado al Presidente la suma del poder público (¿alguien habrá leído el artículo 29[i] de la Constitución Nacional?), el Gobierno resolvió retirarlo del texto. (No es el único, porque el texto prevé otras once delegaciones legislativas ilegales al Ejecutivo). Tanto el viaje de ida cuanto el de vuelta generaron interrogantes. 

Alberto Fernández ocupa su recién estrenado cargo por exclusiva voluntad de su Vicepresidente, propietaria de los votos que lo pusieron allí. Por su parte, ella no sólo se reservó el dominio absoluto de ambas Cámaras e, inclusive, de todo el andamiaje administrativo del Hº Aguantadero, sino que colocó en los primeros y segundos escalones claves del Ejecutivo y del Legislativo (Carlos Zannini, Mercedes Marcó del Pont, Daniel Rafecas, Juan Martín Mena, Elizabeth Gómez Alcorta, Eduardo Wado de Pedro, Agustín Rossi, Juan Cabandié, Luis Basterra, Sergio Berni, Cristina Caamaño, Carlos Cruz, Sergio Massa, Cristina Abdala de Zamora, etc.) a sus más fieles escuderos, amén de vetar a quienes la disgustaban. Es decir, no resignó poder, por mucho que sea el Presidente el teórico dueño de "la lapicera". 

   Por eso, llamó al principio la atención que se incluyera en la ley una delegación tan enorme de facultades legislativas ya que, obviamente, restaba a Cristina sus actuales y gigantescos resortes de control sobre las actividades de aquél. Éstos son de tal magnitud que, a mi modo de ver, la única posibilidad que tiene Alberto para equiparar las fuerzas es mantenerla aherrojada a las múltiples causas por corrupción que la afectan y, con ella, a sus hijos. ¡Teléfono para Carlos Stornelli, Claudio Bonadío y Martín Irurzun! 

¿Qué pasó en la relación interna de esa extraña pareja que hizo que se intentara ese inconstitucional recorte para favorecer a Alberto y, acto seguido, se decidiera renunciar al mismo, beneficiando a Cristina, sólo veinticuatro horas después? Lo desconozco, pero pretender que la marcha atrás se debió al público rechazo que la pretendida norma suscitara, es desconocer ingenuamente la historia del kirchnerismo y la vocación de monarquía absoluta que demostrara durante los doce años de su gestión. 

Las reformas económicas que obtuvo el Gobierno afectan, en especial, gravemente al campo, a los exportadores y a los jubilados. Tal vez porque la Argentina, siempre excepcional, logró una inédita transición pacífica, el Gobierno no parece percibir que está sentado sobre una olla a presión ni haber tomado nota del clima de alta conflictividad que afecta a toda la región, pero el monumental ajuste que esta ley implica puede justificar un rápido contagio. Ya se están generalizando las protestas de chacareros y agricultores autoconvocados y, a corto plazo, los jubilados volverán a la calle, indignados por las exclusiones (toda la clase política, ex presidentes ministros, secretarios, intendentes, legisladores, asesores, diplomáticos, jueces -como Norberto Oyarbide- y otros privilegiados) al congelamiento; y seguramente serán acompañados por otros grupos exprimidos por esta descomunal presión impositiva y por la habitual izquierda violenta. 

Es natural que la indignación cunda porque el Estado nacional, provincial y municipal no ha hecho esfuerzo alguno por acompañar esa "solidaridad" que reclama al sector privado. Proliferan los ministerios, los cargos legislativos, los organismos, todos consumidores de inconmensurables recursos públicos, y la política nada ha hecho para reducirlos o para rebajar los sueldos y las dietas de los legisladores (como acaba de hacer Chile) y ni siquiera tuvo la decencia de reducir el número de estas verdaderas sanguijuelas. También se dio el lujo de no tratar el proyecto de ley de "ficha limpia", que acompañaron con su firma cientos de miles de ciudadanos y que hubiera permitido mejorar, al menos en parte, la fetidez que emana del Hª Aguantadero.   

El hartazgo se multiplica cuando se percibe que los ladrones K, que al mando de su jefa saquearon impunemente el país, salen de la cárcel con el cambio de orientación de las veletas de Comodoro Py, sin devolver un solo centavo de lo robado. ¿Cuánta "solidaridad" se necesitaría si recuperáramos los campos, los hoteles, las cuentas bancarias, los aviones, los autos, los departamentos, etc., que faltan del Tesoro público? 

En estos días, muchas voces han sonado preanunciando la posibilidad de una guerra civil; sin embargo, para que algo así se produjera, se necesitaría que el pueblo argentino entero, de uno u otro bando, tuviera el temple moral capaz de producir la batalla de Caseros, como bien dijo Leopoldo Lugones, o una conflagración como la que sufrió España entre 1936 y 1939. No veo en nuestra sociedad ese coraje, esa determinación para impedir que desaparezca la República. Antes -más temprano que tarde- veremos chocar los planetas en este curioso universo K. 

Pese a todo, espero que tengan usted y los suyos una muy feliz Navidad, y que ese Jesucristo, Señor de la Historia y que renacerá el martes a la noche, se apiade de nosotros.

[i] Artículo 29.- El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria.

Enrique Guillermo Avogadro
ega1@avogadro.com.ar
@egavogadro
Bs.As., 21 Dic 19  

viernes, 20 de diciembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, SABADO 21/12/2019

GIOCONDA CUNTO DE SAN BLAS: DISFRAZ JURÍDICO ANTIUNIVERSITARIO. AL COMPÁS DE LA CIENCIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 7 minutos
El 5 de diciembre honramos al Profesor Universitario en su día, en recuerdo de tal fecha en 1958 cuando Edgar Sanabria, Presidente de la Junta de Gobierno a la caída de quien creímos sería el último dictador, sancionó el Decreto Ley N° 458 que regularía la vida universitaria bajo el principio autonómico de gestión, refrendado luego en la Ley de Universidades y la Constitución vigentes. A pesar de estos instrumentos legales, desde hace más de tres lustros, la universidad venezolana está siendo sometida a un acoso implacable del régimen para quebrar su espíritu autonómico y ponerle f... más »

AURORA LACUEVA: BUSCANDO LO MÁXIMO POSIBLE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 12 minutos
En una situación como la que estamos viviendo, es importante que los miembros de toda institución educativa planifiquen y desarrollen en su labor las mejores iniciativas posibles, de manera que su accionar “mantenga encendida la llama” del trabajo y el cumplimiento de los fines propios más preciados. Esto no significa ser ciegos ante duras realidades o sostener expectativas ilusorias: hace falta analizar con lucidez, ser críticos y reconocer obstáculos. También es importante reclamar y presionar por cambios, con fuerza y de modo organizado y democrático. Pero en el día a día de cad... más »

BEATRIZ DE MAJO: 2020, LAS ASIGNATURAS PENDIENTES DE DUQUE. COLOMBIA EN CAPSULAS.

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 17 minutos
A pesar de todos los avatares a que hace frente Colombia, el 2019 cerrará bajo el signo positivo del crecimiento. Lo decía El Tiempo en estos días pasados: Colombia es la niña bonita de la región para los organismos internacionales y así lo reconocen todos. Eso nos lleva a interrogarnos donde estará concentrada la atención del gobierno en el año que entrará en breve si el terreno de lo económico está en relativa calma, y ello a pesar de no haber recibido una atención sostenida de parte de la administración actual. Las cifras oficiales, las de la academia y las de las instituciones ... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: ¡CHÁVEZ LO SABÍA!

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 19 minutos
A Chávez, desde que logró superar la crisis de 2002, donde su propio ministro de defensa, el inefable Lucas Rincón anunció su renuncia, le llovieron advertencias propias y extrañas que la segunda oportunidad circunstancial que le estaba permitiendo el (inoportuno) boom petrolero iba pésimamente encaminada al querer erguir un Estado paralelo muchísimo más petróleo dependiente y gigantesco que el encontrado en 1998. Sin embargo, su arrogancia y poco conocimiento en el área económica y petrolera, le hicieron aseverar el barril jamás bajaría de precio, que llegaría a 500 dólares o más,... más »

ALFREDO CEPERO: EL NIÑO DE BELÉN

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 21 minutos
Este 25 de diciembre el mundo cristiano celebrará el nacimiento de un niño que hace dos milenios y diecinueve años vino al mundo de los mortales a cambiar no sólo el curso de la historia sino los parámetros en que esa historia es narrada y contabilizada. A partir de aquella noche de misterio, fantasía y esperanza en el polvoriento y remoto pueblecito de Belén el perdón por los agravios no sería síntoma de debilidad sino de fortaleza, de cobardía sino de amor. Y los acontecimientos originados por el tránsito del hombre sobre la Tierra tendrían como punto de referencia aquel momento e... más »

CRISTIAN SILVA: ¡FELICES FIESTAS DECEMBRINAS!

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 25 minutos
En la comunidad cristiana la Navidad se asocia al nacimiento de un niño Dios de parte de una dama virgen hebrea quien por obra y gracia del espíritu santo quedó encinta dando a luz al “salvador del mundo”, que de acuerdo a instrucciones del ángel debía ponerle por nombre Jesús por cuanto salvaría al pueblo de sus pecados. Mientras otras versiones no consideran viable el alumbramiento del Hijo de Dios en tales condiciones y en esa fecha del año, atribuyendo más bien esta tradición a manipulación religiosa e intereses comerciales. No obstante, es una época de muchas luces, colori... más »


GIOCONDA CUNTO DE SAN BLAS: DISFRAZ JURÍDICO ANTIUNIVERSITARIO. AL COMPÁS DE LA CIENCIA

El 5 de diciembre honramos al Profesor Universitario en su día, en recuerdo de tal fecha en 1958 cuando Edgar Sanabria, Presidente de la Junta de Gobierno a la caída de quien creímos sería el último dictador, sancionó el Decreto Ley N° 458 que regularía la vida universitaria bajo el principio autonómico de gestión, refrendado luego en la Ley de Universidades y la Constitución vigentes.

A pesar de estos instrumentos legales, desde hace más de tres lustros, la universidad venezolana está siendo sometida a un acoso implacable del régimen para quebrar su espíritu autonómico y ponerle freno a la libre difusión y discusión de las ideas. No podía ser de otra manera, dada la naturaleza del autócrata.

Dicho ataque llega ahora a su zenit con el disfraz de argumentos paralegales, concentrados en las sentencias 0324, 0389 y 0500 del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). La primera de ellas, bajo el pretexto de renovar autoridades luego de años de atraso, ordena a las universidades autónomas a celebrar elecciones tumultuarias en su seno, a más tardar en febrero de 2020, con el indisimulado propósito de aniquilar el Claustro Universitario y hacerse con el control institucional. De nada han valido los recursos de oposición interpuestos por las universidades nacionales ante la sentencia 0324, todos ellos declarados sin lugar en la sentencia 0389 por los “magistrados” del TSJ.

Como si fuera poco, el TSJ en sentencia 0500 del 9/12/19 declaró nula y carente de efectos jurídicos la designación de los profesores Manuel Rachadell y Miguel Eduardo Albujas como representantes de la Asamblea Nacional (AN) ante el Consejo Nacional de Universidades (CNU), a la vez que les prohíben salir del país y enajenar o gravar bienes propiedad, mientras les aplican sanciones de bloqueo e inmovilización de cuentas bancarias y/o cualquier otro instrumento en el sistema financiero.

Con esas decisiones el TSJ se pone una vez más de espaldas a la Constitución de 1999, (“la mejor constitución del mundo” ¿recuerdan?), documento que consagra, como nunca antes, el principio autonómico universitario de darse su propio gobierno a través del Claustro Universitario.

Lo más indignante es que toda esta política sistemática de violencia destinada a sojuzgar la universidad es estimulada por personajes egresados de esas mismas aulas, algunos de ellos incorporados a su cuerpo profesoral o ya en posiciones cuestionables de directivos impuestos por el CNU. Ya han surgido candidatos de currículos impresentables para ocupar la silla de Vargas, nada menos.

Es claro que el disfraz jurídico oculta una torcedura política que obliga al campo político universitario a enfrentarlo con la realización de elecciones rectorales bajo el amparo cabal del Claustro Universitario, no las elecciones tumultuarias que se pretenden imponer.

Para esto es necesario que toda la comunidad universitaria esté cohesionada hacia ese objetivo. ¿Estarán los estudiantes, empleados y obreros dispuestos a renunciar a lo que podrían interpretar equivocadamente como una oportunidad de participación y no como lo que verdaderamente es, una oferta engañosa más, un intento totalitario del régimen de usarlos como peones para apropiarse de los últimos reductos de pensamiento libre? Ya se ha hecho en otros institutos de investigación científica.

Los profesores de la Universidad Simón Bolívar han recibido un primer sorbo de tal quebrantamiento al habérseles impuesto, vía CNU, un Vicerrector Académico que en estos momentos cumple, además, las veces de Rector interino por enfermedad del titular. La misma receta fue aplicada la semana pasada a la Universidad del Zulia, al imponérsele un vicerrector administrativo. De manera que todas estas acciones violatorias de leyes, reglamentos y constitución obligan a la comunidad universitaria a acciones de conjunto, unitarias, entre todas las universidades autónomas del país y dentro de todos los sectores que la conforman, para reforzar los principios y valores autonómicos. No es poca cosa.

Desde los estatutos autonómicos bolivarianos de 1827, la autonomía universitaria en Venezuela ha sido manjar apetitoso en las fauces de gobiernos dictatoriales o autoritarios; hasta gobiernos electos democráticamente se han visto impulsados a morderla. Es que está en la naturaleza humana la tentación del poder absoluto y está en nosotros ponerle freno.

Vivimos tiempos en que no vale el silencio cómplice o el mirar hacia otro lado. Es obligación nuestra luchar de manera cohesionada, unitaria, por la defensa de la libertad y la democracia en todos los terrenos de la vida nacional. Ya decía Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz: “Si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor”.

TUITEANDO

Esta es mi último artículo de 2019. Nos reencontraremos en enero. Nuestros mejores deseos porque estos días navideños traigan paz al espíritu y nos ayuden a reflexionar sobre el quehacer en 2020, que se traduzca en realizaciones personales y en logros por un país mejor para todos los venezolanos.

Gioconda San-Blas 
gsanblas@gmail.com
@davinci1412   

AURORA LACUEVA: BUSCANDO LO MÁXIMO POSIBLE

En una situación como la que estamos viviendo, es importante que los miembros de toda institución educativa planifiquen y desarrollen en su labor las mejores iniciativas posibles, de manera que su accionar “mantenga encendida la llama” del trabajo y el cumplimiento de los fines propios más preciados.

Esto no significa ser ciegos ante duras realidades o sostener expectativas ilusorias: hace falta analizar con lucidez, ser críticos y reconocer obstáculos. También es importante reclamar y presionar por cambios, con fuerza y de modo organizado y democrático. Pero en el día a día de cada espacio educativo puede hacer una gran diferencia no quedarse en la queja o la resignación, sino perseguir el aporte que promueve soluciones alternativas, que no decae, que mantiene y hasta expande.

¿Cómo se puede lograr esto? Serán los pertenecientes a cada institución quienes puedan decirlo, apoyados en ocasiones por factores externos. Nos debe alentar que, con todas sus dificultades, nuestro país tiene recursos, tradiciones y talento humano para ir construyendo salidas a la crisis. Desde luego, lo más general se impone: resulta clave que se alcancen acuerdos de convivencia democrática entre las diferentes fuerzas políticas, pues solo ello abre las puertas de inversión, trabajo, producción y prosperidad en todos los ámbitos, incluyendo el educacional.

Pero mientras -como esperamos- este requerimiento se logra, en el contexto de cada escuela hay ocasión de generar respuestas positivas locales. ¿Cómo favorecer la asistencia y el cumplimiento del horario completo de profesorado y estudiantado? ¿Cómo la comunidad puede participar más y abrir canales de ayuda mutua con la escuela? ¿Cómo diversas autoridades pueden contribuir a resolver carencias? ¿Fundaciones o empresas privadas pueden ser contactadas? ¿Tiene la escuela espacios que pueda aprovechar mejor? ¿Puede construir o reparar algunos muebles o equipos necesarios? ¿Hay lugares o personas en la zona que puedan potenciar la experiencia educativa del estudiantado? ¿Es posible realizar al menos una vez al mes alguna actividad creativa en cada aula, que enriquezca la rutina básica? No es fácil, pero puede ser. El Ministerio debería ayudar en ello, sin imposición.

Aurora Lacueva
@AuroraLacueva 
@UNoticias
Para leer mas: 
http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/sin-categoria/buscando-lo-maximo-posible/

BEATRIZ DE MAJO: 2020, LAS ASIGNATURAS PENDIENTES DE DUQUE. COLOMBIA EN CAPSULAS.

A pesar de todos los avatares a que hace frente Colombia, el 2019 cerrará bajo el signo positivo del crecimiento. Lo decía El Tiempo en estos días pasados: Colombia es la niña bonita de la región para los organismos internacionales y así lo reconocen todos.

Eso nos lleva a interrogarnos donde estará concentrada la atención del gobierno en el año que entrará en breve si el terreno de lo económico está en relativa calma, y ello a pesar de no haber recibido una atención sostenida de parte de la administración actual. Las cifras oficiales, las de la academia y las de las instituciones de observación de los hechos públicos continentales le dan al país una buena calificación: Colombia es el país de más crecimiento entre los de mayor tamaño en el subcontinente.

Los números del FMI indican que la tasa de crecimiento será de 3,4 %, un porcentaje que se encuentra por encima del promedio mundial. Y ese ente considera que el año que entra Colombia alcanzará al menos 3,6 % de expansión, un porcentaje muy superior al 1,8 por ciento que se proyecta a nivel regional.

Una parte sustantiva de esa dinámica económica es inercial. Colombia tiene una tradición de buen manejo de los temas fiscales y monetarios en lo público, y en lo privado es preciso reconocer que su empresariado no se deja avasallar por las reinantes circunstancias internacionales que afectan tanto a Colombia como al resto del planeta.

Dentro de las fuerzas vivas del país no es que reine un total entusiasmo de cara al futuro pero su evaluación es más bien positiva. Así lo ven analistas, empresarios y dirigentes gremiales. Pero hay igualmente consenso en que es preciso emprender reformas en educación, salud, pensiones y ajustar la normatividad laboral. Lo anterior debería contribuir a cerrar algo la brecha de desigualdad que, a pesar del dinamismo interno, aun impera en el país. El detonante de los estallidos sociales de las últimas semanas, al igual que el de otros países de América latina tiene que ver con los niveles de las pensiones a primera vista, pero lo que traducen es el malestar colectivo por la fractura que experimenta esa sociedad y que ha hecho crisis desde el 21 de noviembre.

Según expertos, el problema radica en que varios de los principales indicadores sociales están en rojo: el desempleo ronda el 11%, la desocupación juvenil es cercana al 20% y el índice Gini, que refleja la desigualdad está empeorando, lo que quiere decir que la brecha entre ricos y pobres es cada vez mayor, e incluso que la tendencia decreciente de la pobreza ha comenzado a revertirse, y miles de personas están regresando a esa condición, luego de la recuperación registrada en la primera década de este siglo. Impresiona constatar que 1,1 millón de personas volvieron a caer en la cuneta de la pobreza en los últimos dos años, incrementándose el contingente de excluidos del progreso económico de 8,5 millones a 9,6 millones.

En otras palabras, las condiciones sociales del país están en franco deterioro. A ello se suma la molestia ciudadana por la corrupción, el incumplimiento de compromisos en la asignación de recursos para la educación y la salud, y los anuncios sobre reformas en temas laborales y pensionales. Ni hablar del efecto perverso generado por la migración venezolana que está provocando rechazo y desesperanza.

Un elemento imposible de soslayar es el lento cumplimiento de las tareas pendientes del Acuerdo de Paz de La Habana. En torno al ello el país continúa dividido pero el desagrado es creciente por el incremento de la violencia generada por los disidentes de la guerrilla, el fortalecimiento del ELN, la relación del narcotráfico con la jerarquía gubernamental venezolana y el distanciamiento de los Estados Unidos, hasta el presente el mejor y mayor soporte con que ha contado Colombia.

Todo lo anterior esta dicho para hacer hincapié en que el gran reto del gobierno de Ivan Duque para 2020 está más en el terreno de lo social y en el difícil campo de su estrategia política. Lo económico con relativo poco esfuerzo va a poder mantenerse arrojando resultados aceptables. No resolver la brecha de lo social puede llevar a Iván Duque a escribir las peores páginas de su Historia. Hoy su aprobación alcanza a solo 1 de cada 5 de sus compatriotas.

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: ¡CHÁVEZ LO SABÍA!

A Chávez, desde que logró superar la crisis de 2002, donde su propio ministro de defensa, el inefable Lucas Rincón anunció su renuncia, le llovieron advertencias propias y extrañas que la segunda oportunidad circunstancial que le estaba permitiendo el (inoportuno) boom petrolero iba pésimamente encaminada al querer erguir un Estado paralelo muchísimo más petróleo dependiente y gigantesco que el encontrado en 1998. Sin embargo, su arrogancia y poco conocimiento en el área económica y petrolera, le hicieron aseverar el barril jamás bajaría de precio, que llegaría a 500 dólares o más, edificando de esta manera su oda al fracaso llamado “El Plan de la Patria” que finalmente arrastró al país a la tragedia de hoy.

¿Qué pasó con aquel Chávez candidato que en televisión nacional aseveraba Cuba era una dictadura? Como humano, las mieles del poder lo embadurnaron, Fidel Castro supo hacerse de su confianza al ofrecerle en momentos de crisis de su legitimidad todos los secretos y experiencias acumuladas por décadas a fin de retener el poder a cualquier costo, garantizándole éxito pues en Cuba, sin recursos, así lo hicieron y en Venezuela, inconmensurablemente rica, en pleno auge del boom petrolero, sería muchísimo más sencillo. Por tal motivo, de la mano del populismo salvaje, la primera etapa del castrismo venezolano (con Chávez) se basó en procesos electorales donde, el ventajismo desinstitucionalizado y la repartición de recursos vía furtivas políticas sociales, compraban el voto de un pueblo inocente y esperanzado, atrapado en una endeble burbuja.

La segunda etapa del castrismo venezolano (con Maduro) la realidad es distinta, el régimen tiene que soportar las deudas, despilfarros y corrupción acumuladas desde su antecesor, a parte de lidiar con la destrucción de Pdvsa, destrucción que tiene como único culpable al propio régimen, único quien en las últimas dos ha metido mano décadas a la otrora tercera compañía de petróleo del mundo hoy, como todo lo expropiado, un parque de chatarra roja rojita. La capacidad destructiva del chavismo es tan avasalladora que terminó por destruirlo a él mismo, en consecuencia, perdido todo apoyo popular, aferrados al poder inconstitucionalmente, víctima del más fervoroso repudio mundial, en esta segunda etapa la retención del poder es exclusivamente a través de la violencia institucionalizada.

Pero los venezolanos no somos tan ingenuos como el régimen creía, en 2007 se le dijo no a la reforma constitucional propuesta por Chávez donde se quería dar sustento constitucional al modelo cubano, al comunismo. Lamentablemente, como toda elección que pierde el régimen, el chavismo hizo caso omiso a la voluntad del pueblo, el contenido de esa reforma terminó siendo impuesto por leyes habilitantes y por demás instituciones psuvizadas… el pueblo en ese momento de nuestra historia ya podía imaginar el desastre que sería el país sí se formalizaba la cubanización del país, casi 13 años más tarde el tiempo le dio la razón ¡Pobre Venezuela de hoy!

Imagínense qué sería de Venezuela a las puertas del 2020 sí en lugar de haber apoyado trabajadores, empresarios y economías de otras naciones Chávez y su proyecto hubiese apoyado lo “Hecho en Venezuela”, sí en lugar de Cuba se hubiese escogido modelos democráticos como Suiza, otros modelos educativos como el finlandés, sí en lugar del populismo salvaje se hubiese cultivado la mística laboral japonesa, sí quienes gobiernan se hubiesen fijado en modelos anticorrupción como el canadiense o el uruguayo… ¡pero no! el ejemplo escogido fue el cubano y he aquí las dantescas consecuencias. Chávez, Maduro y demás coparticipes lo sabían, por tal motivo, al pasar los años se fueron constriñendo nuestras libertades y derechos, hasta llegar a la nación actual que vota pero no elige, que depende de las dádivas del régimen, que se militariza, donde la violencia sustituye la ley, donde se pierde la ciudadanía y se impone la militancia domada… ¡Que tristeza!

Este es un escrito que, en estas fechas colmadas de sentimentalismos y añoranza, simplemente desea llamar a la reflexión a mis hermanos venezolanos. 

Leandro Rodríguez Linárez 
leandrotango@gmail.com
@leandrotango

ALFREDO CEPERO: EL NIÑO DE BELÉN

Este 25 de diciembre el mundo cristiano celebrará el nacimiento de un niño que hace dos milenios y diecinueve años vino al mundo de los mortales a cambiar no sólo el curso de la historia sino los parámetros en que esa historia es narrada y contabilizada. A partir de aquella noche de misterio, fantasía y esperanza en el polvoriento y remoto pueblecito de Belén el perdón por los agravios no sería síntoma de debilidad sino de fortaleza, de cobardía sino de amor. Y los acontecimientos originados por el tránsito del hombre sobre la Tierra tendrían como punto de referencia aquel momento en que lo divino y lo terreno, lo eterno y lo temporal se fundieron en el llanto del hijo de José y María. Aquel niño de Belén nos dio con su nacimiento, su prédica, su calvario y su muerte, además de un nuevo calendario, la opción de hacer de cada fecha un día de salvación o de condena.

Su Padre Celestial pudo haber hecho que su hijo único naciera en el seno de una familia acaudalada, en un suntuoso palacio o en un centro de poder o riquezas como Roma, Grecia o Egipto. Sin embargo, este Rey de reyes nació en un pueblucho miserable, en el seno de una familia humilde donde se ganaba el pan con sudor y trabajo, en un pesebre donde mitigó el frío sobre el heno calentado por unas vacas y como hijo de un pueblo perseguido y esclavizado. Todo ello porque tanto su nacimiento como su vida y su muerte fueron parte del plan divino con el cual Dios quiso impartir una lección imperecedera a los hijos descarriados de Adán. Para aquellos dispuestos a aprenderla y aplicarla, esa lección nos muestra el camino de la felicidad en la Tierra y de la salvación eterna.

Ahora bien, su aprendizaje y aplicación no son tareas de flojos ni de egoístas sino de hombres y mujeres con voluntad de acero y capacidad de disfrutar la satisfacción del servicio y el amor al prójimo. A quienes discrepen los refiero a las vidas de aquellos que, a fuerza de renunciar a sí mismos, alcanzaron la santidad. De ahí que, para salir exitosos, sea imprescindible vencer los instintos y pasiones que los humanos compartimos con especímenes del reino animal y que han sido la causa de tanta sangre, miseria y muerte desde el principio de nuestra residencia en  la Tierra. 

Cristo, por otra parte, no es privilegio ni posesión de nadie. No vino a salvar a unos pocos sino a todo el género humano, sin importar raza, sexo o condición económica. No es una garantía de salvación sino la brújula que nos indica el camino a la vida eterna siempre que tengamos la voluntad de andar por nuestras propias fuerzas. Su reino está al alcance de todo el que renuncie al odio y opte por el amor, renuncie a la venganza y opte por el perdón, renuncie a la violencia y opte por la paz, renuncie a la mentira y opte por la verdad, renuncie al derroche y opte por la austeridad, renuncie al egoísmo y opte por la generosidad. Pero todo, absolutamente todo, dentro del contexto de la justicia divina y de la preferencia por aquellos a quienes dedicó su conmovedor y compasivo Sermón de la Montaña.

Porque, para quien esto escribe, Cristo no es un personaje blandengue y edulcorado dispuesto a ignorar agravios y transgresiones de todo villano que implore su perdón sin un verdadero arrepentimiento. Lo confirma con elocuencia  la paliza soberana y ejemplarizante que propinó a los mercaderes que invadieron el templo sagrado de su padre. La misma que probablemente recibirán en su día los tiranos, torturadores, proxenetas, violadores y practicantes del aborto que hacen de nuestro mundo una antesala del infierno. Cristo es perdón pero un perdón condicionado al arrepentimiento, la reparación y la voluntad de enmienda. Su perdón jamás estará en conflicto con la justicia. Y con esta afirmación quizás me expongo a ser cuestionado por alguno que otro doctor en teología. Pero en esta etapa de mi peregrinaje terrestre son pocas las cosas que me quitan el sueño.

En cuanto a su predilección por los presos, los enfermos y los desamparados no tenemos la menor duda de que en estas festividades que se avecinan, y acorde con su conducta desde que murió en la cruz para traernos la buena nueva, Cristo no estará con los Castro, los Maduro o los Ortega como no estuvo con los Herodes, los Nerón o los Calígula. Por el contrario, hará sentir su presencia salvadora y sanadora en hospitales y cárceles como una vez lo hizo entre los mártires del Circo Romano. 

Tampoco se limitará a bendecir mesas repletas de golosinas sino hará despliegue de caridad compartiendo su pan de fe y su vino de esperanza con los presos políticos de Cuba, Venezuela y Nicaragua en las celdas inmundas  donde, a la manera de aquellos mártires del Circo Romano, un grupo de héroes son depositarios de la dignidad de las patrias de Martí, Bolívar y Darío. 

La Nueva Nacion <
alfredocepero@bellsouth.net 
lanuevanacion@bellsouth.net
@AlfredoCepero 

CRISTIAN SILVA: ¡FELICES FIESTAS DECEMBRINAS!

La nueva Navidad venezolana 
En la comunidad cristiana, la Navidad se asocia al nacimiento de un niño Dios de parte de una dama virgen hebrea, quien por obra y gracia del Espíritu Santo quedó encinta, dando a luz al “Salvador del Mundo”, que de acuerdo a instrucciones del Ángel, debía ponerle por nombre Jesús, por cuanto salvaría al pueblo de sus pecados.
Mientras otras versiones no consideran viable el alumbramiento del Hijo de Dios en tales condiciones y en esa fecha del año, atribuyendo más bien esta tradición a manipulación religiosa e intereses comerciales.
No obstante, es una época de muchas luces, colorido, alegría, fiestas regalos, comidas, bebidas abundantes y diversas. Es momento para estrenos, bailes. 
Arreglar algún impase o enemistad, hacer un balance de la gestión del año; y sobre todo, una excelente ocasión para el reencuentro familiar.
Reencuentro difícilmente realizable en Venezuela en estos momentos, por cuanto en millones de hogares existen familiares en el exterior; en la diáspora.  El exilio involuntario de casi cinco millones de compatriotas buscando oportunidades de empleo y desarrollo. Huyendo del hambre, todo tipo de necesidades y la esperanza de poder enviar dinero a familiares para que obtengan mejores condiciones de vida.
En estas circunstancias vamos a celebrar la Navidad del año 2019. Esperando una remesa, caja o bolsa de alimentos Clap; un bono, medio Petro, un pedazo de pernil o cualquier otra dádiva del gobierno socialista que cambió diametralmente la vida del venezolano, llevándolo a la más grande ruina tanto de su persona, como del país en general.   
A diferencia de otros tiempos –antes del año 1999- cuando era común y normal en las zonas rurales empezar el engorde del cochino desde el mes de enero, de tal forma que al llegar diciembre hubiese suficiente carne para confeccionar las delicias culinarias de la Navidad, vender o compartir con vecinos.
En el día de hoy, la delincuencia no permite realizar tal actividad. Delincuencia promocionada y protegida por el mismo gobierno para mantener la población en un estado de zozobra, angustia, desesperación. Situación inhumana e innoble complementada además por la carestía y deficiencia de servicios públicos como gas, gasolina, agua, deterioro de las comunicaciones; electricidad, vialidad en mal estado, y lo más pernicioso, que neutraliza totalmente la población: carestía de dinero en efectivo dando origen a la imposición obligada del dólar.
Por otra parte, desde Cumaná capital del estado Sucre donde se origina esta narrativa y ciudad sede del Rectorado de la Universidad de Oriente, (UDO), denunciamos ante Venezuela, la OEA, ONU, Unesco, Unión Europea, Mercosur, el Parlamento Latinoamericano, otros Organismos Multilaterales y todos los países libres, soberanos y democráticos del mundo, el intento de ultraje, desmantelamiento, destrucción y desaparición de las Universidades Autónomas de nuestro país.
Se intenta desaparecer una sólida formación académica-intelectual para el avance de la ciencia, tecnología, ciencias sociales y sustituirla por una educación marginal, de bajísima calidad, ideologizada y subyugada a este régimen que viola todo tipo de derechos humanos y está terminando con una de las reservas biodiversas más importantes del mundo, como lo es la extensa zona geográfica conocida como “El Arco Minero del Orinoco”.
Se quedarán agazapados, con ganas y sin poder; porque la alegría del pueblo de Venezuela, sus fiestas, sus hallacas, sus esperanzas, sus amores y su democracia, no será suplantada por ninguna ideología trasnochada y sin futuro. 

Cristian Antonio Silva Potellá… 
cumanacristian@yahoo.es
@visionvenezuela @OmarAvilaVzla