domingo, 27 de marzo de 2022

AQUÍ TITULARES DE HOY DOMINGO 27/03/2022, DESDE VENEZUELA PARA EL MUNDO, EL REPUBLICANO LIBERAL II, PARA LEER PULSA SOBRE EL TITULAR,

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: ¿QUÉ, CUÁNDO, CÓMO DECIR?

Hablar de narrativa -llámese storytelling, relato, narración coherente y atractiva- es seña inseparable de la actual comunicación política. La recomendación de integrar elementos emocionales al discurso para hacerlo más empático y eficaz en la construcción de identidades, sin embargo, no es nueva. En su Retórica, ya Aristóteles desplegaba el más bello anticipo. “Es menester ser capaz de persuadir a los contrarios”, afirma el de Estagira. La palabra razonada, el logos, está para seducir y atraer, para tratar de convencer, hasta donde sea posible, a los no convencidos. La retórica, nos dice, es la facultad de discernir en cada circunstancia lo admisiblemente creíble. “Y que es útil, es evidente” cuando se trata de “considerar los medios persuasivos para cada caso, como en todas las demás artes”. Arte como “recto ordenamiento de la razón” (Tomás de Aquino) o como téchne: a eso también remite la faena en la polis.

De los argumentos procurados por el razonamiento, prosigue Aristóteles, “hay tres clases: unos que radican en el carácter del que habla. Otros en situar al oyente en cierto estado de ánimo. Otros, en el mismo discurso, por lo que en realidad significa o por lo que parece significar” (Libro II). Ethos, Pathos, Logos. Una trinidad luminosa, cuya hábil doma amarra en buena medida el éxito de quien procura la adhesión de voluntades.

Ver en el oyente masivo una suerte de lira que “el orador debe pulsar hablando”: a esa imagen recurre Cicerón. Para lograrlo, ningún pertrecho retórico luce pequeño. Así, comunicar un proyecto político debe ir más allá de la prolija enunciación. Además de nociones inobjetables y voces acreditadas, tal venta supone otros aliños: un manejo de las pasiones que permita vencer la resistencia cognitiva de base y haga grato el discurso, entrañable o relevante para la audiencia. Y es que “en la política, cuando la razón y la emoción chocan”, advierte Drew Westen, “la emoción invariablemente gana”.

De la condición casi mágica de ese “cuerpo invisible” de la palabra -capaz incluso de llevar a pueblos enteros a despeñaderos; todo mientras bailan y cantan, criaturas deslumbradas tras el flautista de Hamelín- la historia recoge prominentes ejemplos. En Venezuela también hemos contado con personajes de labia profusa y seductora; talento que ha servido tanto para construir puentes, espacios de convivencia, obras sublimes y memorables, como para invitar al abismo. Las batallas de opinión pública en tiempos de posverdad, espectacularización de la política y subestimación de lo factual, pueden hacer del pathos un resbaloso cómplice.

Consciente de ello, pero guiada por la certeza de que es posible afectar comportamientos echando mano a una virtuosa conmoción, la oposición venezolana tiene pendientes nuevas tareas. Aparte de superar la implosión que años de fricción y extravío dejan como legado (contribuyendo, por retruque, con la operación autoritaria para invalidar competidores), está la de promover una evolución de esa narrativa asociada a lo democrático. El relato heroico que floreció en los fangos del resentimiento -lo propio de una revolución que sintonizó con millones de oídos prendidos al verbo de fuego del caudillo- obtuvo una respuesta desordenada, que a partir de 2006 logra encauzarse. Apostar a la vía constitucional, electoral, pacífica y democrática cosechó exuberante fruto en 2015; pero lo espinoso de la praxis caminó a contrapelo de las expectativas sembradas por el discurso. La lección no parece haber sido captada, pues se insistió en ese maximalismo en 2017 o 2019, cuando lo democrático aparece tragado por el relato radical del salvacionismo: ruptura, quiebre, reemplazo abrupto del “Ancien Régime”, salida sin mediación de las instituciones. Ningún contraste que desmereciera los métodos o mitos fundacionales del adversario.

A duras penas nos recobramos hoy de la autonegación y el reciclaje, mientras el gobierno, irónicamente, no vacila en refrescar su discurso, de cara al futuro. A expensas de la debacle que auspició y del feroz ajuste macroeconómico que finalmente se asume, la narrativa del Socialismo del s.XXI adquiere inéditos matices. Si bien no renuncia al victimismo (efugio para librarse de culpas), ha dado buena cuenta de la bandera de la apertura, el “fin del modelo rentista”. Para una autocracia electoral, el de 2024 es deadline decisivo. ¿Qué deben hacer los opositores si una eventual recuperación del cuerpo social incide en la valoración de gestión del gobierno? ¿Acaso reincidir en la torpeza de demonizar la mejora; acaso encallar en la cíclica exhumación del pasado? Sin omitir el crucial pero condicionado alcance de gobernadores y alcaldes, ¿no es el persuasivo discurso “sobre cosas que han de ser” no sólo la mejor, sino su arma por excelencia?

Equipados de ideas y voceros competentes (sin sustancia no hay pathos que valga), se trata de estimular la inventiva que distingue al cerebro político; uno que al apelar a atajos cognitivos para resolver lo ambiguo, se vuelve cerebro emocional (Westen). Encontrar a quienes puedan encarnar esa nueva política requiere prefigurarla, imaginarla, dotarla de palabras, relato y emoción propicia. Si el país efectivamente logra salir de una crisis que lo lleva a habitar los peores sótanos, tal vez el estrujado lenguaje de la indignación no sea lo que calce. Tampoco endilgar un supuesto conformismo a ciudadanos que aspiran a prosperar, a ser parte de la reconstrucción. Al revés de la inhumana, obtusa, irreal apuesta a la privación como desencadenante del “estallido”, el reto siempre será alentar el hambre de libertades. Demócratas llamados a hacer política de altura, no diletantes sin piedad, sabrán qué, cuándo, cómo decir.

Mibelis Acevedo D.
mibelis@hotmail.com
@Mibelis
@ElUniversal
Venezuela

LUIS MANUEL AGUANA: LAS 5 ETAPAS DEL DUELO DE LA OPOSICIÓN VENEZOLANA

No hay como una decepción para entrar en un duelo, en especial cuando la parte que resulta decepcionada nota que le están cambiando sin aviso las reglas de un juego que se había venido desarrollando muy cercanamente. Tal es el caso de lo que está ocurriendo con las relaciones entre el Gobierno Encargado y el gobierno de los EEUU. Los EEUU reconocieron al Presidente Encargado desde aquel recordado 23 de enero de 2019, cerrando filas alrededor de una esperanza que se ha ido desvaneciendo con el tiempo, aunque políticamente aun la mantengan.

En una entrevista dada hace pocos días por el Presidente Encargado, Juan Guaidó, a la periodista Carla Angola en el canal Youtube EVTV, el Presidente Guaidó afirmaba que basado en la confianza que le daban los EEUU no habría “otra reunión EEUU-Maduro” que no fuera en el marco de las conversaciones de México (ver Guaidó en entrevista con Carla Angola-EVTV, No habrá otra reunión EEUU-Maduro, en https://youtu.be/ez-OpUdJN9c).

En otras palabras nos está diciendo que la política exterior de los EEUU hacia Venezuela estaría metida en la camisa de fuerza de lo que se acordara en un diálogo entre el régimen y la oposición oficial. ¿Y desde cuándo los EEUU han supeditado su política exterior a los intereses de otro país, y menos aún los de uno de sus actores políticos? Si no supiera que en política no existen ingenuidades, diría que la oposición oficial entró en un duelo de posible ruptura, manifestando la primera etapa de todo duelo que se precie: la negación.

¿Cómo es posible que la oposición diga que luego de la reunión de los EEUU con Maduro, donde se conversaron temas que solo el que ostenta el poder real en Venezuela puede tratar, las siguientes conversaciones tendrán lugar con quienes precisamente no tienen ese poder y se lo disputan al régimen? ¡Por favor, un poquito de seriedad! Los EEUU seguirán tratando con Maduro directamente sin la oposición oficial si creen que eso los llevara a satisfacer sus intereses, en especial aquellos que tienen que ver con la materia petrolera.

De allí la preocupación de que el Gobierno Encargado ande en una negación de la realidad, metiendo la cabeza en la tierra ante lo que está pasando. Si la oposición oficial está negando las consecuencias que tiene para nuestro país la crisis energética producida por la guerra en Ucrania, entonces difícilmente podrá manejar los que les venga después que el régimen haya avanzado acuerdos políticos y económicos que definitivamente los atornillarán en Miraflores, con la pequeña ayuda de los fabulosos intereses que se mueven detrás del petróleo.

Como indicó la nota publicada por LaPoliticaOnline.com, reseñando al Washington Post: "Chevron busca duplicar la producción de 800,000 barriles por día de Venezuela en unos meses". "Eso podría reemplazar la pérdida de aproximadamente 700.000 barriles por día que Estados Unidos importaba de Rusia antes de que atacara a Ucrania. Y podría ayudar a bajar los precios de la gasolina, una de las principales preocupaciones de la administración Biden en un año electoral difícil" (ver Exclusivo: Biden da luz verde a Chevron para que empiece a operar en Venezuela, en https://www.lapoliticaonline.com/internacionales/biden-da-luz-verde-para-que-chevron/).

Según un mensaje de twitter del periodista Nelson Bocaranda, la OFAC y Chevron desmintieron la noticia (ver twit de Bocaranda en, https://twitter.com/nelsonbocaranda/status/1507054202698309647?t=FE3KjmNknF5aKbAl5jqQWg&s=03); sin embargo, todo apunta que la cosa va en la dirección que indica el prestigioso Washington Post. Hoy podrán desmentir el ablandamiento de las sanciones, pero de que están trabajando en eso desde hace rato es indudable. Mensajes como el de José A. Gil Yepes informando una “segunda ronda de negociaciones con empresas norteamericanas y el gobierno nacional. 11 empresas en el proceso” (ver @joseagilyepes, en https://twitter.com/joseagilyepes/status/1506321915199336454) ciertamente apuntan en esa dirección.

Lo que está ocurriendo con la demanda de petróleo en el exterior es explosivo y Venezuela está en el ojo del huracán. Ya había comentado que Venezuela está en las condiciones de una tormenta perfecta para que los delincuentes del régimen aprovechen este auge petrolero para ponerse en un nuevo negocio con el apoyo de la situación de escasez del crudo (ver Venezuela, un barco en una tormenta perfecta, en https://ticsddhh.blogspot.com/2022/03/venezuela-un-barco-en-una-tormenta.html). Y lo peor que puede hacer la oposición oficial es ignorarlo refugiándose en las conversaciones en México. El Gobierno Encargado debe comprender que la ÚNICA razón por la cual el régimen regresó a esas negociaciones, fue porque los EEUU lo solicitaron en Miraflores, en el marco de un primer paso de distensión para comenzar a hablar de negocios petroleros.

Lo peor de todo esto es que cuando alguien está en negación, no puede saltarse directamente a la etapa de aceptación sin pasar por las intermedias (ira, negociación y depresión) (ver Las 5 fases o etapas del duelo: la teoría de Kubler-Ross https://centrodepsicologiaintegral.com/las-5-fases-o-etapas-del-duelo-la-teoria-de-kubler-ross/). Por más que nos digan a los venezolanos que los EEUU acompañarán a la oposición oficial sin flexibilizar la posición a sus empresas petroleras para que hagan negocios con Maduro, la realidad nos indica que viven en la fantasía de Narnia.

Si Maduro comienza a apuntalar la economía venezolana con una factura petrolera sólida con la ayuda de empresas petroleras norteamericanas, comenzando por Chevron, que promete al gobierno de Biden duplicar la producción actual venezolana para reemplazar los casi 700.000 barriles que importaban de Rusia, habrá una mejora sustantiva de las reservas internacionales, con el consiguiente endurecimiento de la moneda nacional y la disminución significativa de la inflación, y por supuesto, la vuelta de los subsidios socialistas de Chávez. Y en esa posición el régimen nunca perderá una elección.

¿Se dan cuenta por qué es importante que la oposición nos diga cuál es el plan para salir del régimen dada esta nueva situación, más allá del mensaje simplón de una negociación en México para lograr “unas elecciones libres, justas y verificables”? Mensaje que por cierto se acabó cuando los precios se dispararon con una guerra que comenzó hace tres semanas y que todo apunta que no terminará pronto.

Espero por el bien de todos que la oposición continúe a la siguiente etapa del duelo y se arreche de verdad (ira) (mis disculpas por el anglicismo), pero no con los EEUU, sino con la situación que se está creando a favor del régimen y actúe en consecuencia. Pero tendrán que entender que esta es una situación que no depende de ellos y es irreversible (no hay cabida para la etapa de negociación), y mucho menos tiempo para entristecerse y deprimirse (etapa de depresión). Deben llegar a aceptar (etapa de aceptación) que este es el tipo de problema que ocurre cuando le das largas a una situación insostenible, como lo es seguir apostando en el largo plazo por un Gobierno Encargado cuando se tuvo tres largos años para darle una respuesta a los venezolanos. Pues ya se acabó el tiempo, esperamos respuestas ahora…

Luis Manuel Aguana
Caracas, 25 de Marzo de 2022
Twitter:@laguana

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: LA PARADOJA DE UNA LEY DE EDUCACIÓN UNIVERSITARIA

La política que busca ejercer el régimen autoritario venezolano, se pasea por paradojas que le sirven para chantajear o engañar a quienes puede seducir. Generalmente, ilusos de vocación, holgazanes de causa y furibundos de oficio. Para ello se vale de paradojas que, como venenosos rompecabezas, contradicen la lógica que exhiben sus grafías, símbolos o perfiles.

Desde que el régimen -a través del Consejo Nacional de Universidades- hizo un llamado a que se realicen “encuentros tipo foro o asambleas para recoger los puntos más resaltantes” que puedan enriquecer una estrategia dirigida a la construcción de una Ley de Educación Superior, la comunidad universitaria nacional se puso en vilo.

Aunque ya nada sorprende en Venezuela. Sobre todo, cuando el régimen intenta encandilar con una narrativa de Perogrullo mediante la cual pueda justificar su papel de “encantador de serpientes”. Así que apoyándose en el poder como mecanismo de intimidación y con el recurso que le provee la simulación, sigue enmarañando a muchos y enredando a otros tantos. Todo, a costa de una tediosa y repetida palabrería de la cual se atreve a decir que constituye “diplomacia de altura”. Y que además, la ejerce a instancia de la “soberanía popular” que permite su aplicación en medio de las realidades que vive Venezuela.

El régimen venezolano hizo de la paradoja su mejor artilugio para ejercer la política. Por tan soliviantada razón, la gestión política del régimen la fundamenta en el engaño. Por consiguiente, casi todo lo convirtió en un soberano absurdo. Actúa al mejor estilo del clásico cuento: Alicia en el País de las Maravillas. Es decir, todo ha sido lo que no es.

He ahí la paradoja sobre la cual el régimen autoritario venezolano, enfoca su poder. O sea, lo que es, no podría ser. Pues lo que no ha podido conseguir, se habría convertido en diáfana realidad. Pero en un mundo al revés. Como el mundo que se empeñó en formalizar mediante el llamado “socialismo del siglo XXI”. O sea, en algo que ni es socialismo, ni mucho menos “civismo”. Apenas es un vulgar “populismo”.

Descifrar las paradojas con las que juega el régimen para timar con torcida narrativa ante cualquier situación de inminente riesgo, obliga a entrenarse en los parajes que dan sentido a la película “Avatar”. O que es igual, a estar preparado para caer en la trampa creada alrededor de lo aducido por la Secretaría Permanente del CNU cuando, en carta dirigida a los rectores de universidades venezolanas, describe la intención de documentar todas las discusiones que deben realizarse a los fines de asegurar la consistencia “(…) del proceso de construcción de la ley de educación universitaria como proceso participativo por aproximaciones sucesivas sobre la base del diálogo”.

Sin embargo, debajo de tan abrumador discurso, colmado de parsimoniosas y solapadas declaraciones, no es difícil descubrir el lado oscuro de lo que el régimen está persiguiendo de cara a endurecer su agenda-país proyectada para el lapso 2022-2030.

El hecho de apostar la redacción de una nueva ley de educación universitaria, elaborada a imagen y semejanza de las patrañas hegemónicas del oprobioso régimen, es jugarse el derecho a perder no sólo “la autonomía universitaria”. Tal como fue deliberada por la comisión presidida por el ministro de Educación Dr. Rafael Pizani. Sancionada el 5 de diciembre de 1958 con el honroso nombre de: Ley de Universidades. También, partió de la necesidad de apostar al hecho de afianzar el conocimiento, organizar y sistematizar el funcionamiento académico, asegurar la viabilidad presupuestaria y garantizar la articulación e integración con las realidades nacionales, regionales y locales.

¿Pretender una ley sin más razón que la política?

La cobardía demostrada por el CNU cuando, contrario al proyecto de ley de Educación Superior aportado por la Universidad de Los Andes, (que tiene de suyo carácter orgánico), expone que “no existe ningún proyecto para la Ley de Educación Universitaria que aspiramos alcanzar”. Es negarse a cualquier posibilidad de abrirse al diálogo (democrático). Más aún, cuando el miedo en principio revelado, conduce a manifestar “no permitir que intereses ajenos introduzcan confusiones al respecto”.

Es posible concordar con la opinión emitida por la Secretaría Permanente del CNU, cuando alega la necesidad de “(…) presentar reflexiones sobre el momento histórico que atraviesa la humanidad y desafíos para la educación universitaria”. Pero no resulta propio del sentido académico que debe disponer la educación superior, caer en el peligro argumentativo de avenirse a pautas metodológicas articuladas con base en tramoyas políticas.

Como dice el lenguaje popular: “por más que se tongonee, siempre se le ve el bojote”. Es lo que más rápidamente podría poner al descubierto el interés disfrazado de “amplitud” que emplea el régimen para sus marañas. Particularmente, en medio de la situación que convoca con el fin de hacer del conocimiento público “(…) el objetivo y carácter del proceso de construcción de la ley de educación universitaria”.

Más, cuando según lo advertido de experiencias pasadas, sus aludidas “consultas” terminan en un todo reducido a nada. Haciendo uso del valor de las paradojas, busca acicalar sus llamados mediante rimbombantes metáforas que utiliza el régimen cada vez que dice “consultar al pueblo”. Y que lo hace. Pero a mitad de un tiempo cancelado, sin respeto a sus propias pautas.

Nada habrá cambiado. La gestión del régimen, ha de seguir un curso determinado por mentiras, envidias, odios y resentimientos. Lo que hay en el fondo de situaciones así confabuladas, es el de mantenerse gobernando. O sea, perseverar el poder a costa de todo.

La truculenta idea de formalizar otra ley de educación universitaria, sólo obedece al propósito de acoplar la incapacidad del régimen al estado de negligencia provocada al cual ha llevado a Venezuela. O sea, tomar lo que queda de la universidad autónoma, crítica y emprendedora para someterla por la inercia de la inacción al atraso.

Para ello, el régimen busca que las universidades sean el anclaje para la transición hacia el socialismo. Por tan impúdica razón, se plantea envilecer su importancia mediante el sistema de las 3R: resistencia (política), regeneración y radicalización de la revolución.

Así, seguirá arraigándose la peor crisis conocida de la historia de Venezuela. Aunque lo peor sucedería cuando al régimen le dé por jugar con el rompecabezas que le dispensa la incertidumbre y el desconcierto sembrado por el desequilibrio ocasionado (en todos los sentidos). Y que, por ahora, puede desentrañarse a través la paradoja de una ley de educación universitaria.

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Venezuela

AURORA LACUEVA: AÑOS ESCOLARES INTENSIVOS

Después de la difícil etapa de la cuarentena, con educación totalmente a distancia, necesitamos al menos un par de años escolares intensivos, en los que se ofrezca mucho apoyo al estudiantado. Esto con el fin de ayudar a niños, niñas y adolescentes a reimpulsar su formación, inevitablemente afectada por la escasa o nula interacción cara a cara con docentes y compañeros durante este tiempo.

El país no se encuentra en las mejores condiciones económicas para ello, es verdad. Pero todo apunta a que la situación va a ir mejorando, y es muy importante que suficientes recursos públicos de los que se suman se canalicen hacia el sistema educativo. Necesidades y proyectos en suspenso hay muchos, pero la escuela debe estar entre las prioridades porque su función es clave.

Para empezar, muchos locales escolares públicos al parecer requieren reparaciones. Supongo que el MPPE tiene los datos, los cuales por cierto debería dar a conocer. Pero las denuncias y las estimaciones son preocupantes. Convendría un primer plan de reparaciones que atendiera lo más urgente de cada local. Es decir, la idea no debería ser ir poco a poco arreglando de modo total plantel por plantel. Sino incidir más rápido en un mayor número de escuelas, actuando en cada caso sobre lo más dañado y que más afecte la labor. En algunos planteles eso puede ser la falta de agua, en otros paredes derruidas y aun en otro grupo los baños sin pocetas, por ejemplo. Al actuar sobre lo que está peor se permite un funcionamiento al menos básico en breve tiempo. Ya luego puede venir otra oleada de reparaciones que complete el trabajo.

Sin docentes no hay escuela, de manera que hay que asegurar que todo el estudiantado tenga las profesoras y los profesores que requiere. Una medida de emergencia puede ser convocar a docentes jubilados para que provisionalmente cubran plazas vacantes, recibiendo una bonificación por ello. También las y los cursantes de la carrera docente pudieran contribuir del mismo modo.

Muchos discentes pueden requerir refuerzos adicionales que cubran carencias en su preparación debidas a la cuarentena. Una solución sería abrir clases sabatinas al efecto, al menos para algunas asignaturas. Remuneradas igualmente con bonificaciones especiales. Hay que innovar para la emergencia.

Aurora Lacueva
lacuevat@hotmail.com
Aurora Lacueva
@AuroraLacueva
Venezuela

OMAR ÁVILA: RECUPERACIÓN DEL SALARIO SOLO ES POSIBLE SI ESTÁ ANCLADO AL PETRO

Los señalamientos los hizo en virtud del aumento generado por los actuales precios del petróleo tras la situación foránea ruso-ucraniana: "Si simplemente se mantienen, incluso sin tomar como referencia el agregado del barril de crudo producto del conflicto Rusia-Ucrania y los niveles de producción; el Estado venezolano podría recibir 70% más de ingresos por este concepto, que lo recibido durante el año 2021, sumado a que alrededor de 80% de las empresas privadas -desde hace rato- están cancelando sueldos muy superiores a los 30$".

Sin embargo, en su optimismo añadió que "este incremento no va a impedir que la inflación continúe bajando" y explicó que se ha observado “en las últimas semanas como luego de la decisión gubernamental casi la totalidad de la dirigencia opositora continua anclada y perenne en decir que el aumento es “insuficiente”, mientras los que apoyan al gobierno expresan que el nuevo sueldo “es una maravilla”.

Empero, el representante del pueblo en el Palacio Federal Legislativo, Omar Ávila, resaltó: "No cabe duda que la Administración de Maduro tiene una deuda con los trabajadores más que moral, no solo por el salario, como el común siempre lo manifiesta”. Sin embargo, "nosotros tenemos claro que para recuperar el poder adquisitivo de los ciudadanos, y por ende su calidad de vida, existe una serie de elementos que se fueron perdiendo a lo largo de estas dos décadas, producto de malas política económica asumidas por los entes competentes y que a la larga se tienen que rescatar en lo que a la seguridad social se refiere como: el fideicomiso, la caja de ahorros, el HCM, las prestaciones sociales y un conjunto de logros laborales que se disolvieron en medio de medidas económicas erráticas”.

Añadió que la corrección del salario al no anclarla al Petro, no garantiza la recuperación en el corto y mediano plazo del sueldo. Y precisó que el anclaje garantizaría que dicha corrección esté enmarcada dentro de la política antiinflacionaria y por ende la confianza que ha ayudado a que hayamos salido recientemente de la hiperinflación.

"Este planteamiento que hacemos desde Unidad Visión Venezuela como un componente transicional para la recuperación del salario de la mayoría de los venezolanos; solo se puede garantizar si se ancla como lo expresó el Primer Mandatario a una unidad de cuenta como el Petro", agregó.

El también secretario general del partido UViVzla, exige, en nombre de la organización, la corrección de la Gaceta Oficial, y que esta la adecuen a lo que informó el presidente de la Nación, es decir, que se establezca en la misma la salarización de los bonos y que el sueldo va a ser de medio Petro.

En otro orden de ideas el dirigente político manifestó que solo será posible generar confianza respetando la propiedad privada y la seguridad jurídica (imprescindible); razón por la cual aspiran y esperan que el regreso del Centro Comercial Sambil en La Candelaria a sus dueños sea el comienzo de la devolución de los todos los bienes expropiados. Afirmó que la decisión es positiva para la generación de empleos y del desarrollo comercial de esta zona caraqueña.

Asimismo el diputado Omar Ávila señaló que la propiedad privada y la recuperación de los servicios públicos son indispensables para el desarrollo económico del país, así como poder contar con una educación de calidad.

Finalizó diciendo que desde la organización política que lidera, aplauden cualquier rectificación que se haga “en pos de las mejoras de nuestro pueblo”

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila4@gmail.com
@OmarAvilaVzla
Diputado a la Asamblea Nacional
Teléfonos: 04125999733 // 04166065484
@OmarAvilaVzla
Venezuela

LUIS FUENMAYOR TORO: LA MANIPULACIÓN PROPAGANDÍSTICA Y LA DESESPERANZA

El gobierno tiene una propaganda televisiva, no sé si también radial, en la que el teniente coronel retirado Francisco Arias Cárdenas, uno de los principales líderes del golpe militar del 4 de febrero de 1992, nos expone la diferencia entre las movilizaciones y protestas de la izquierda y las de la derecha. Aunque podría hacerle muchas observaciones, me limitaré sólo a comentar el aspecto central de su mensaje, que como todos los provenientes del gobierno contienen sólo medias verdades y mentiras, y están hechos para continuar la manipulación de voluntades de sus seguidores. Esto es algo que Arias Cárdenas sabe, pues sus diferencias con quienes terminaron haciéndose hegemónicos, Chávez incluido, son muy viejas, ya que datan desde cuando existía el hoy desaparecido Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200), el del “juramento” del Samán de Güere.

Nos “ilustra” Arias Cárdenas que las movilizaciones de la izquierda, las de ellos los chavecistas pseudorrevolucionarios, son producto de las convicciones de sus actores, de sus profundos sentimientos nacionales y de su compromiso con la justicia social, que los llevan a movilizarse sin necesidad de ningún estímulo de carácter material. Mientras que las movilizaciones de la derecha, la de sus adversarios, no están impregnadas de ese romanticismo desprendido y sólo tienen carácter mercenario. El mensaje asume que la izquierda son ellos, los del gobierno, y quienes se les oponen son la derecha, una manipulación grosera de la verdad, incluso contraria de lo que realmente ocurre. Oculta, además, que las manifestaciones de la derecha, por lo menos las del pasado, también eran impulsadas por motivaciones ideológicas fuertes. Que hoy la pudrición actual haya envuelto a los dirigentes y activistas de ambas, es otra cosa.

Me inicié en la política en tiempos en que las fuerzas de izquierda y de derecha se enfrentaban en forma vehemente pero pacífica y democrática, en liceos y universidades, en sindicatos y gremios, en procesos electorales nacionales y en manifestaciones de calle. Estaba terminado aquel período nefasto del enfrentamiento militar, con sus muertos, heridos, encarcelados, torturados y desaparecidos, durante la lucha guerrillera venezolana. Ésta incorporó al Partido Comunista de Venezuela y el MIR, por un lado, y a los partidos AD y COPEI, por el otro. En menos de tres años la guerrilla fue derrotada, aunque las hostilidades, ya de muy baja intensidad y de muy poca frecuencia, se hayan prolongado por varios años más. El programa de la insurgencia armada no difería del llevado adelante, por la vía democrática, por los gobiernos de entonces, de allí su derrota.

Otra gran falsedad del mensaje de Arias Cárdenas radica en afirmar que las movilizaciones actuales de su izquierda, es decir del PSUV y los seguidores de Maduro, tienen una motivación ideológica, cuando es más que claro y evidente para todos, que se trata de un reclutamiento de gente contratada para ello, que si no reciben su pago no se movilizan. Como hoy no tienen capacidad, en ninguna ciudad grande de Venezuela, de convocar contingentes importantes de la localidad, deben trasladar gente de varias partes del país para nutrir sus escuálidas movilizaciones. Los autobuses que los transportan no pueden ser ocultados y en Caracas se cuentan por varios cientos en cada convocatoria. En las últimas, incluso, han tenido el desparpajo de incorporar soldados a las manifestaciones, a quienes simplemente se les ordena asistir sin siquiera tomarse el trabajo de quitarles los uniformes.

Pero lo peor del manipulador mensaje es que sus autores, su supuesta izquierda dirigente, hoy sólo pretenden eternizarse en el poder para usufructuarlo como grupo y como individuos, y no sólo sin modificar las condiciones de vida de los venezolanos, sino empeorándolas al máximo y reduciendo al país y a la nación a ser mucho más dependiente y miserable, que lo que llegó a ser en el pasado. Mantenerse implica, entre otras cosas, engañar a sus militantes y seguidores fanatizados. Están muy lejos de tener el respaldo popular que tuvieron, aunque tienen lamentablemente a su favor la existencia de una oposición sin programa, sin liderazgo creíble, desconectada de la sociedad, desorganizada, atomizada y corrompida.

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro
Venezuela